{"id":1497,"date":"2023-09-07T21:27:48","date_gmt":"2023-09-07T21:27:48","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10647b\/"},"modified":"2023-09-07T21:27:48","modified_gmt":"2023-09-07T21:27:48","slug":"10647b","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10647b\/","title":{"rendered":"10647b"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Dr. RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 26 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C., veinticinco de \u00a0febrero de mil novecientos noventa y nueve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la Sala a resolver sobre la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el defensor del procesado MILTON ALEXANDER ACOSTA \u00a0CORTES, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia proferida por el Tribunal Superior de Santa Fe de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0confirmatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0dictada \u00a0por el Juzgado Treinta y Dos Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la misma ciudad, que conden\u00f3 al aqu\u00ed recurrente por el delito de \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0tentativa \u00a0cometido en estado de ira e intenso \u00a0dolor, \u00a0con la modificaci\u00f3n de rebajar la pena privativa de la libertad de ocho \u00a0(8) \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0cuatro \u00a0(4) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0cuatro \u00a0(4) a\u00f1os y dos (2) \u00a0meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0I.\u00a0 HECHOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed los resumi\u00f3 el Tribunal: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;A \u00a0eso \u00a0de \u00a0la \u00a0una \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0del doce de diciembre de mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0tres \u00a0(1993), \u00a0en \u00a0el \u00a0establecimiento denominado &#8220;Luna \u00a0Llena&#8221;, \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0la \u00a0cercana \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Ch\u00eda, se encontraban en sano \u00a0esparcimiento \u00a0y \u00a0departiendo Aldo Zahir Mart\u00ednez P\u00e9rez, Adriana Murcia Romero \u00a0y \u00a0Martha \u00a0Janeth \u00a0Saray \u00a0Romero, cuando lleg\u00f3 Milton \u00a0Alexander \u00a0Acosta \u00a0Cort\u00e9s, novio de \u00e9sta y al verla \u00a0que \u00a0estaba \u00a0bailando \u00a0con \u00a0Aldo, le reclam\u00f3 a la vez que empujaba a su pareja, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0los \u00a0dos hombres se liaron a golpes, desenfundando el procesado un \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0que \u00a0accion\u00f3 \u00a0e \u00a0hizo \u00a0blanco \u00a0en \u00a0el \u00a0cuello \u00a0de \u00a0Aldo Zahir&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0II.\u00a0 ACTUACION PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Noventa \u00a0y Nueve de la Unidad \u00a0Segunda \u00a0de Vida de esta ciudad orden\u00f3 abrir la correspondiente investigaci\u00f3n, \u00a0vinculando \u00a0mediante \u00a0indagatoria al capturado MILTON ALEXANDER ACOSTA CORTES, a \u00a0quien \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida de aseguramiento de \u00a0detenci\u00f3n preventiva sin excarcelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0se calific\u00f3 el \u00a0m\u00e9rito \u00a0 probatorio \u00a0del \u00a0sumario \u00a0en \u00a0providencia \u00a0de \u00a0abril \u00a04 \u00a0de \u00a01994 \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0el \u00a0procesado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de homicidio \u00a0tentado \u00a0y \u00a0se \u00a0compulsaron \u00a0copias \u00a0para \u00a0que \u00a0se le investigara por el posible \u00a0delito de porte ilegal de arma de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adelantada \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0la \u00a0Fiscal solicit\u00f3 la condena del procesado por el delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0el \u00a0grado \u00a0de \u00a0tentativa \u00a0cometido en estado de ira e intenso \u00a0dolor.\u00a0 \u00a0En \u00a0estos \u00a0t\u00e9rminos \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Treinta \u00a0y \u00a0Dos Penal del Circuito \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sentencia condenatoria, fijando la pena principal en ocho (8) a\u00f1os y \u00a0cuatro \u00a0(4) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el mismo tiempo; tambi\u00e9n le impuso la obligaci\u00f3n de \u00a0pagar \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0ocasionados \u00a0con \u00a0el \u00a0delito. \u00a0Al resolver el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto por el defensor, el Tribunal confirm\u00f3 la condena con la \u00a0modificaci\u00f3n inicialmente anotada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0III.\u00a0 LA DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El casacionista invoca la causal prevista en \u00a0el \u00a0numeral primero (1) del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, la \u00a0cual transcribe \u00edntegramente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Enuncia \u00a0un &#8220;Primer cargo&#8221; que fundamenta en \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada por el Tribunal &#8220;est\u00e1 en desacuerdo con la realidad \u00a0probatoria \u00a0incurri\u00e9ndose \u00a0as\u00ed \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0respecto \u00a0a la leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0consagrada \u00a0a trav\u00e9s del art. 29 numeral 4 y 40 numeral 3 referentes a \u00a0la \u00a0 leg\u00edtima \u00a0 defensa \u00a0 como \u00a0 causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0error \u00a0como \u00a0circunstancia de inculpabilidad&#8230;&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0transcribir \u00a0un \u00a0aparte \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia impugnada sostiene el demandante: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;Y \u00a0para \u00a0el \u00a0caso \u00a0que \u00a0ocupa nuestra atenci\u00f3n no puede menos que \u00a0inferirse \u00a0como \u00a0se \u00a0acepta \u00a0por \u00a0el \u00a0honorable Tribunal que efectivamente y con \u00a0posterioridad \u00a0a \u00a0la \u00a0traba \u00a0de \u00a0pu\u00f1os \u00a0entre \u00a0los hoy condenado y v\u00edctima, el \u00a0se\u00f1or \u00a0ALDO \u00a0ZAHIR \u00a0MARTINEZ asi\u00f3 una botella con miras a repeler o agredir al \u00a0se\u00f1or \u00a0MILTON \u00a0ACOSTA.\u00a0 \u00a0En \u00a0ese \u00a0momento \u00a0se \u00a0rompi\u00f3 \u00a0la unidad entre la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0inicial \u00a0que pudo haberse generado por ACOSTA CORTES para convertirse \u00a0este \u00a0en \u00a0agredido \u00a0ya \u00a0que \u00a0cambi\u00f3 \u00a0esa proporcionalidad inicial y el otro que \u00a0inicialmente \u00a0fuera \u00a0agredido \u00a0en \u00a0agresor.\u00a0 A los ojos de ACOSTA CORTES el \u00a0hecho \u00a0de haber tomado una botella despu\u00e9s de la traba de golpes no significaba \u00a0cosa \u00a0diferente \u00a0a una intenci\u00f3n de agredir en manera mas contundente fuera que \u00a0dicha \u00a0agresi\u00f3n se presentara o no, situaci\u00f3n que motiv\u00f3 su actuar fundado en \u00a0una \u00a0 \u00a0percepci\u00f3n \u00a0 \u00a0errada \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0presunta \u00a0 \u00a0agresi\u00f3n \u00a0 o \u00a0 eximente \u00a0putativa.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Termina diciendo que la circunstancia de que \u00a0el \u00a0hoy \u00a0condenado no hubiera confesado el haber disparado, no exime del estudio \u00a0y \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0eximente \u00a0de \u00a0culpabilidad \u00a0que \u00a0&#8220;a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del acervo \u00a0probatorio \u00a0se \u00a0ha \u00a0demostrado \u00a0su existencia y peor a\u00fan se ha reconocido en la \u00a0sentencia del juzgador de primera como de segunda instancia&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0&#8220;segundo \u00a0cargo&#8221; \u00a0expresa \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancia incurrieron en error de hecho cuando infieren que la conducta \u00a0constituye \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio y no lesiones personales, pues no existe en \u00a0el \u00a0expediente \u00a0una \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0o \u00a0prueba material que indique que el acusado \u00a0obr\u00f3 con la intenci\u00f3n de matar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0juzgadores \u00a0infieren \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n de \u00a0matar \u00a0y \u00a0no \u00a0de \u00a0lesionar, por el medio operado, (arma de fuego), la direcci\u00f3n \u00a0(garganta), \u00a0n\u00famero \u00a0o violencia de los golpes, (un impacto y una detonaci\u00f3n), \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0tiempo \u00a0espacio \u00a0y \u00a0lugar \u00a0(taberna \u00a0luna \u00a0llena \u00a0a \u00a01.5. \u00a0mts. \u00a0aproximadamente \u00a0de \u00a0distancia \u00a0entre uno y otro interviniente, y circunstancias \u00a0conexas \u00a0(la \u00a0irascibilidad \u00a0anterior \u00a0motivada por los celos)&#8221;, olvidando otros \u00a0factores \u00a0como &#8220;las manifestaciones del culpable y sus actividades anteriores al \u00a0delito, \u00a0las \u00a0relaciones \u00a0entre el autor del delito y la v\u00edctima, la causa para \u00a0delinquir \u00a0y \u00a0la \u00a0\u00edndole \u00a0del \u00a0culpable&#8221;, aspectos que si se hubiesen tenido en \u00a0cuenta \u00a0se \u00a0encontrar\u00eda \u00a0que entre el agresor y el agredido no exist\u00eda ning\u00fan \u00a0tipo \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0que \u00a0hiciera \u00a0presumir \u00a0\u00e1nimo \u00a0negativo \u00a0alguno, que se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0un \u00a0hombre \u00a0joven,\u00a0 \u00a0trabajador \u00a0y \u00a0ajeno a cualquier problema \u00a0legal, \u00a0sin \u00a0antecedentes \u00a0y \u00a0que \u00a0nunca fue al establecimiento a buscar persona \u00a0diferente \u00a0a \u00a0su novia.\u00a0 &#8220;C\u00f3mo entonces podemos presumir una intenci\u00f3n de \u00a0matar \u00a0si ni siquiera se afect\u00f3 desde el punto de vista f\u00edsico parte vital del \u00a0cuerpo humano?&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se desconocieron los art\u00edculos 7 del C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0y \u00a0445 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0procesal, \u00a0ya \u00a0que \u00a0se \u00a0infiere \u00a0una intenci\u00f3n no \u00a0manifiesta \u00a0ni probada, &#8220;generando as\u00ed una aplicaci\u00f3n de tan conocida ANALOGIA \u00a0IN \u00a0MALAM \u00a0PARTEM, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0a la vez se aplicaron los factores de duda en \u00a0perjuicio \u00a0de \u00a0MILTON ALEXANDER ACOSTA CORTES y nunca en favor del mismo como lo \u00a0precept\u00faa y ordena legislaci\u00f3n procesal penal&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0las \u00a0dos \u00a0situaciones \u00a0violatorias \u00a0de \u00a0normas \u00a0de derecho sustancial, solicita que se case la sentencia recurrida, y se \u00a0proceda \u00a0a \u00a0&#8220;modificar \u00a0el \u00a0estudio \u00a0del \u00a0aspecto intencional del caso que en la \u00a0actualidad ocupa nuestra atenci\u00f3n.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0IV. CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Segundo Delegado en lo Penal \u00a0sugiere \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte rechazar los cargos formulados por el defensor, y no casar \u00a0la sentencia recurrida, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demanda se acerca m\u00e1s a un escrito propio \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias, pues con pleno desconocimiento de la t\u00e9cnica casacional se \u00a0formulan \u00a0dos \u00a0cargos, sin precisar cu\u00e1l es la forma de violaci\u00f3n, la clase de \u00a0yerro, su sentido, ni mucho menos las normas quebrantadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0lo \u00a0 que \u00a0 denomina \u00a0 primer \u00a0cargo, el actor se explaya en una \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0muy \u00a0personal \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio \u00a0ha \u00a0debido \u00a0ser la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0con \u00a0el \u00e1nimo de demostrar que el procesado actu\u00f3 en \u00a0leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con expresiones aisladas pretende demostrar \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0yerro &#8220;-no enunciado- pero al fin y al cabo, como no se sabe cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el contenido que ha querido darle al reproche, resulta tarea dif\u00edcil entrar \u00a0a \u00a0suplir \u00a0tan graves deficiencias de la demanda, ya que del contexto del ataque \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0queda \u00a0en \u00a0claro \u00a0es el af\u00e1n del recurrente de sacar avante su \u00a0personal \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista frente al de la sentencia, anteponi\u00e9ndose a la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad que ampara los fallos judiciales.\u00a0 Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0el pretendido del casacionista es avocar a la Corte, so pretexto de \u00a0una \u00a0deficiente \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una censura, a que entre en una tercera labor \u00a0evaluativa \u00a0desconociendo \u00a0de paso que dicha Corporaci\u00f3n no cumple funciones de \u00a0tercera instancia&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0de \u00a0ser laxos en el entendimiento de la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0pudiera \u00a0colegir \u00a0que \u00a0lo que se ha querido proponer es un error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0errada \u00a0valoraci\u00f3n probatoria, se estar\u00eda ante la imposibilidad de \u00a0su \u00a0estudio \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0no \u00a0concreta \u00a0sobre cu\u00e1les pruebas recay\u00f3 el \u00a0yerro, \u00a0y &#8220;ni siquiera se ocupa de derrumbar por completo el supuesto probatorio \u00a0en el que se erigi\u00f3 la sentencia de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se aparta el casacionista del concepto de la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa como causal de justificaci\u00f3n del hecho, toda vez que aquella \u00a0aparece \u00a0como \u00a0viable cuando el sujeto act\u00faa ante una agresi\u00f3n, que tiene como \u00a0caracter\u00edstica \u00a0el \u00a0que \u00a0sea \u00a0injusta y actual, pero de nada de eso se ocupa el \u00a0libelo.\u00a0 \u00a0 \u00a0 Transcribe \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0consideraciones \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0al \u00a0respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b)\u00a0 \u00a0 En \u00a0 cuanto \u00a0 al \u00a0segundo \u00a0cargo, \u00a0destaca el Procurador \u00a0que \u00a0olvida \u00a0el actor que la intencionalidad del agente, como lo tiene precisado \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0y \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0precisamente \u00a0se \u00a0mide \u00a0por \u00a0ese \u00a0tipo \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0externas \u00a0en torno al desarrollo de los hechos, pues entendiendo \u00a0como \u00a0erradamente \u00a0lo \u00a0hace \u00a0el \u00a0censor, \u00a0que si la herida no fue necesariamente \u00a0mortal \u00a0 se \u00a0 debe \u00a0descartar \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0homicida \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0ser\u00eda \u00a0desconocer \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio es de resultado, y por ello cuando se \u00a0habla \u00a0de tentativa resulta necesario examinar las circunstancias por las cuales \u00a0el \u00a0resultado \u00a0querido \u00a0por \u00a0el \u00a0agente al desplegar su acci\u00f3n, no se concret\u00f3 \u00a0pues \u00a0tal y como se dijo en las sentencias, la calidad de la herida no es la que \u00a0determina \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0sino \u00a0que \u00a0esos \u00a0mismos factores que \u00a0critica \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0son \u00a0los \u00a0que \u00a0permitieron \u00a0al fallador, despu\u00e9s de un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0ponderado \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0fue la de \u00a0matar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0este \u00a0supuesto \u00a0cargo \u00a0padece \u00a0de las \u00a0mismas \u00a0deficiencias \u00a0resaltadas en el literal anterior, considera que imposible \u00a0resulta \u00a0adentrarse \u00a0en cualquier estudio de fondo, pues como se desprende de la \u00a0petici\u00f3n \u00a0misma, \u00a0el \u00a0actor \u00a0aspira \u00a0a \u00a0que se modifique el estudio del aspecto \u00a0intencional \u00a0del \u00a0caso, \u00a0siendo \u00a0esa \u00a0tarea \u00a0la \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido \u00a0acometer en la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0yerro \u00a0que \u00a0tampoco invoc\u00f3 lo que conduce a concluir que el \u00a0cargo no fue demostrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0V.\u00a0 CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 \u00a0 Es \u00a0 sabido \u00a0 que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0que \u00a0debe reunir \u00a0precisos \u00a0 y \u00a0 rigurosos \u00a0 requisitos \u00a0 en \u00a0 su \u00a0proposici\u00f3n, \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0y \u00a0resoluci\u00f3n.\u00a0 \u00a0No se trata de una tercera instancia -como parece creerlo el \u00a0demandante- \u00a0sino \u00a0que \u00a0consiste en el examen t\u00e9cnico jur\u00eddico de la sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual \u00a0el \u00a0impugnante debe expresar claramente los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0su \u00a0inconformidad \u00a0y \u00a0sustentarlos \u00a0a \u00a0efecto de que la Corte pueda \u00a0realizar \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0fondo, \u00a0y \u00a0de \u00a0prosperar \u00a0el \u00a0reproche, \u00a0proveer \u00a0los \u00a0correctivos del caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0En \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0estudio \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0omite \u00a0precisar si la violaci\u00f3n de la ley sustancial que enuncia es \u00a0por \u00a0v\u00eda directa o indirecta, pues al referirse a la causal invocada transcribe \u00a0en \u00a0 su \u00a0 totalidad \u00a0el \u00a0numeral \u00a0primero \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 denomina \u00a0 &#8220;Fundamentos&#8221; \u00a0dice \u00a0que \u00a0formula \u00a0dos \u00a0cargos, \u00a0y en ambos acusa al Tribunal de haber incurrido en &#8220;error de hecho&#8221;, de \u00a0donde \u00a0podr\u00eda \u00a0pensarse \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00eda escogida es la indirecta, pero no logr\u00f3 \u00a0definir \u00a0ni \u00a0concretar su ataque, pues ni siquiera se\u00f1ala sobre cu\u00e1les pruebas \u00a0recay\u00f3 \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0lo que imposibilita por completo su estudio de fondo.\u00a0 \u00a0No \u00a0indica y mucho menos demuestra que el Tribunal ignorara una prueba existente \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0que \u00a0la \u00a0hubiera \u00a0supuesto, (falso juicio de existencia), o \u00a0tergiversado \u00a0en \u00a0su \u00a0contenido \u00a0objetivo \u00a0poni\u00e9ndola \u00a0a \u00a0decir lo que no dice, \u00a0(falso juicio de identidad). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.\u00a0 \u00a0 \u00a0 En \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0&#8220;Primer \u00a0Cargo&#8221; el impugnante acusa la \u00a0sentencia \u00a0de que &#8220;est\u00e1 en desacuerdo con la realidad probatoria incurri\u00e9ndose \u00a0as\u00ed \u00a0en error de hecho respecto a la leg\u00edtima defensa consagrada a trav\u00e9s del \u00a0art. \u00a029 \u00a0numeral 4 y 40 numeral 3 referentes a la leg\u00edtima defensa como causal \u00a0de justificaci\u00f3n y el error como circunstancia de inculpabilidad&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0transcripci\u00f3n del escrito de censura \u00a0pone \u00a0en \u00a0evidencia \u00a0su \u00a0imprecisi\u00f3n, \u00a0tan notoria y fundamental que no permite \u00a0saber \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el \u00a0error \u00a0que \u00a0se \u00a0endilga al Tribunal, pues son afirmaciones \u00a0generales \u00a0que como con acierto dice el procurador, lo \u00fanico que dejan en claro \u00a0es \u00a0el af\u00e1n del recurrente de sacar avante su personal punto de vista frente al \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0amparada \u00a0por \u00a0la \u00a0doble presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad, \u00a0 \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 es \u00a0 de \u00a0 recibo \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pasa por alto el libelista que quien demanda \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0tiene \u00a0como \u00a0carga \u00a0procesal formular y sustentar un reproche que \u00a0ponga \u00a0en \u00a0evidencia \u00a0un \u00a0error \u00a0que \u00a0vicie \u00a0de ilegalidad la sentencia, y no es \u00a0procedente limitarse a manifestar opiniones en abstracto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.\u00a0 \u00a0 \u00a0 En \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0&#8220;Segundo \u00a0cargo&#8221; \u00a0el \u00a0actor incurre en \u00a0una \u00a0falla elemental, como lo es demandar el error en la denominaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, pues reiterada y un\u00e1nime ha sido la jurisprudencia en \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0explica \u00a0que debe acudirse a la causal tercera, como quiera que hay \u00a0que \u00a0invalidar \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0para que el proceso sea calificado nuevamente, y \u00a0ah\u00ed \u00a0s\u00ed \u00a0dictar \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0sea \u00a0congruente \u00a0con \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pretender \u00a0desvirtuar la conclusi\u00f3n de los \u00a0sentenciadores \u00a0de \u00a0que la intenci\u00f3n del procesado era matar y no lesionar, con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de que lo que se afect\u00f3 con el proyectil de arma de fuego &#8220;no es \u00a0otra \u00a0cosa \u00a0que un m\u00fasculo que rodea la parte de la garganta&#8221;, y que a\u00fan en el \u00a0evento \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0agredido &#8220;no hubiese tenido atenci\u00f3n m\u00e9dica la lesi\u00f3n en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0hubiera \u00a0producido \u00a0su deceso&#8221;, es creer que la existencia de la \u00a0tentativa \u00a0depende \u00a0exclusivamente \u00a0de \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0de \u00a0la lesi\u00f3n, lo cual es \u00a0err\u00f3neo, \u00a0pues \u00a0son \u00a0m\u00faltiples \u00a0los \u00a0factores externos que permiten inferir el \u00a0verdadero \u00a0prop\u00f3sito \u00a0del \u00a0sujeto \u00a0activo, \u00a0y \u00a0en \u00a0\u00e9ste \u00a0caso la sentencia los \u00a0analiza correctamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0 \u00a0este \u00a0 \u00a0punto \u00a0 advirti\u00f3 \u00a0 el \u00a0Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;La \u00a0fase \u00a0subjetiva \u00a0en \u00a0la \u00a0tentativa \u00a0est\u00e1 representada por el \u00a0dolo, \u00a0dirigido \u00a0a \u00a0la consumaci\u00f3n del hecho punible.\u00a0 Por manera que para \u00a0saber \u00a0si \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0del \u00a0sujeto \u00a0agente \u00a0entra\u00f1a \u00a0dolo \u00a0de lesi\u00f3n (\u00e1nimus \u00a0vulnerandi) \u00a0 o \u00a0 dolo \u00a0homicida \u00a0(\u00e1nimus \u00a0necandi), \u00a0es \u00a0preciso \u00a0apreciar \u00a0el \u00a0desarrollo de toda la conducta punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Gilberto \u00a0 G\u00f3mez \u00a0Pedraza, \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0testigo \u00a0presencial \u00a0que \u00a0refiri\u00f3 \u00a0haber \u00a0visto cuando el ofendido agarr\u00f3 una botella, asever\u00f3 tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0Milton \u00a0Alexander \u00a0por \u00a0un breve tiempo estuvo apuntando a su v\u00edctima y al \u00a0accionar \u00a0el arma, el proyectil hizo impacto en el cuello de Aldo Zair Mart\u00ednez \u00a0P\u00e9rez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Lo \u00a0anterior \u00a0nos \u00a0indica \u00a0inequ\u00edvocamente que el sentenciado lo \u00a0que \u00a0persegu\u00eda \u00a0era \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0su v\u00edctima, puesto que apunt\u00f3 el arma de \u00a0fuego \u00a0y \u00a0la accion\u00f3 hacia una regi\u00f3n vital del organismo de Mart\u00ednez P\u00e9rez, \u00a0como \u00a0lo \u00a0es \u00a0el \u00a0cuello \u00a0donde se encuentra la arteria car\u00f3tida primitiva y la \u00a0vena \u00a0yugular \u00a0interna y que si no obtuvo el resultado esperado, se debi\u00f3 a una \u00a0circunstancia \u00a0ajena \u00a0a \u00a0su voluntad, como fue el haber alcanzado Martha Saray a \u00a0moverle \u00a0el brazo en el momento que disparaba, por lo que solamente le interes\u00f3 \u00a0el cricoides y la tr\u00e1quea&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La tentativa de homicidio puede presentarse \u00a0a\u00fan \u00a0sin \u00a0que \u00a0se \u00a0lesione \u00a0a \u00a0la v\u00edctima, pues basta que con la intenci\u00f3n de \u00a0matar \u00a0se \u00a0ponga \u00a0en \u00a0peligro \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0protegido \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0figura\u00a0 \u00a0se tipifique, ya que el fundamento de la punici\u00f3n de la tentativa \u00a0no \u00a0es \u00a0el resultado que se produzca sino el peligro en que se ponga la vida del \u00a0sujeto pasivo de la acci\u00f3n homicida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La falta de precisi\u00f3n en la formulaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0y por ende la ausencia de demostraci\u00f3n de alg\u00fan yerro demandable \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0confundiendo \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0con un alegato de \u00a0instancia, \u00a0as\u00ed \u00a0como la equivocaci\u00f3n en la selecci\u00f3n de la causal que deb\u00eda \u00a0invocar \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0censura, \u00a0son razones suficientes para concluir que no \u00a0prospera el libelo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA \u00a0-SALA \u00a0DE \u00a0CASACION PENAL-, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia recurrida. \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO \u00a0CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 E. \u00a0 CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0DIDIMO \u00a0 PAEZ \u00a0 VELANDIA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 PINILLA \u00a0 PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 ALVARO ESLAVA AYALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Conjuez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PATRICIA \u00a0 \u00a0 SALAZAR \u00a0CUELLAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ESLAVA AYALA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Conjuez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJIA \u00a0 ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0DIDIMO PAEZ VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JUAN \u00a0 \u00a0MANUEL \u00a0 \u00a0TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Secretaria. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 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