{"id":1477,"date":"2023-09-07T21:27:47","date_gmt":"2023-09-07T21:27:47","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10531e\/"},"modified":"2023-09-07T21:27:47","modified_gmt":"2023-09-07T21:27:47","slug":"10531e","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10531e\/","title":{"rendered":"10531e"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 10531 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente : \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.42 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santaf\u00e9 de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C. \u00a0veinticinco \u00a0(25) \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a0mil novecientos noventa y nueve \u00a0(1999). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0decide \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la defensa, contra la sentencia del 24 de noviembre \u00a0de \u00a01994, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la cual el Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Cundinamarca \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0la \u00a0condena impuesta por el Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del Circuito de C\u00e1queza a Jos\u00e9 Aurelio Sol\u00f3rzano Moreno, como \u00a0autor \u00a0de \u00a0los delitos de homicidio, lesiones personales y porte ilegal de armas \u00a0de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0motivo \u00a0de las ferias y fiestas anuales \u00a0que \u00a0se \u00a0celebraron \u00a0en octubre de 1993 en el Municipio de Chipaque, el\u00a0 28 \u00a0de \u00a0ese \u00a0mes, \u00a0el \u00a0se\u00f1or Carlos Julio Rodr\u00edguez Castro instal\u00f3 un toldo en el \u00a0per\u00edmetro \u00a0urbano, en\u00a0 donde a las nueve y media de la noche se encontraba \u00a0JOSE \u00a0AURELIO \u00a0SOLORZANO \u00a0MORENO acompa\u00f1ado de su hermano Jes\u00fas Ernesto, de su \u00a0primo \u00a0Pedro \u00a0Sol\u00f3rzano\u00a0 y de Orlando Arturo Gacharn\u00e1 Prieto. A ese lugar \u00a0llegaron \u00a0OSWALD \u00a0GARIBELLO \u00a0PARDO \u00a0y \u00a0su \u00a0hermano \u00a0Jaime, \u00a0lo \u00a0que \u00a0provoc\u00f3 un \u00a0encuentro \u00a0entre \u00a0los \u00a0integrantes \u00a0de \u00a0los \u00a0dos grupos, debido a una pret\u00e9rita \u00a0enemistad \u00a0entre \u00a0las \u00a0dos \u00a0familias.\u00a0 JOSE AURELIO dej\u00f3 al descubierto un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0que portaba y lo dispar\u00f3 contra OSWALD quien recibi\u00f3 dos heridas en \u00a0el \u00a0abdomen \u00a0que, \u00a0a la postre, le causaron la muerte. Al emprender la huida, el \u00a0agresor \u00a0prosigui\u00f3 \u00a0disparando \u00a0para \u00a0impedir \u00a0la \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0que le hac\u00edan \u00a0varios \u00a0ciudadanos, \u00a0uno \u00a0de \u00a0los cuales, FERNEY YESID VILLALOBOS ROJAS result\u00f3 \u00a0herido en una pierna, con una incapacidad de 56 d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0autoridades \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0lograron \u00a0la \u00a0captura \u00a0del \u00a0agresor \u00a0en su propia casa y le decomisaron el rev\u00f3lver utilizado \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0consumaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0hechos, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cual \u00a0 \u00a0carec\u00eda \u00a0 \u00a0de \u00a0salvoconducto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SINTESIS DE LA ACTUACION \u00a0<\/p>\n<p>El 30 de octubre de 1993, la fiscal\u00eda 273 de \u00a0C\u00e1queza \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de la investigaci\u00f3n, escuch\u00f3 en indagatoria a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0AURELIO \u00a0SOLORZANO \u00a0MORENO,\u00a0 y en resoluci\u00f3n del 4 de noviembre del \u00a0a\u00f1o \u00a0citado \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0profiriendo en su contra \u00a0medida \u00a0de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva, por el delito de homicidio en \u00a0el cual perdi\u00f3 la vida Oswald Garibello Pardo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 12 de noviembre de 1993,\u00a0 el despacho \u00a0instructor \u00a0admiti\u00f3 \u00a0la constituci\u00f3n de parte civil, demandada a nombre de los \u00a0hijos del occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fecha \u00a0del \u00a016 \u00a0de \u00a0febrero de 1994, el \u00a0instructor \u00a0calific\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0acusando \u00a0a \u00a0JOSE \u00a0AURELIO SOLORZANO \u00a0MORENO \u00a0de \u00a0la \u00a0autor\u00eda de los delitos de homicidio en OSWALD GARIBELLO PARDO y \u00a0lesiones \u00a0personales en Ferney Yesid Villalobos Rojas. El 4 de abril de 1994, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0confirm\u00f3 la determinaci\u00f3n adicion\u00e1ndole el \u00a0cargo por el porte ilegal de armas de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la audiencia p\u00fablica se \u00a0recaudaron \u00a0varios \u00a0testimonios. El 23 de septiembre de 1994, el Juzgado Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de C\u00e1queza, dict\u00f3 la sentencia a su cargo, declarando la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado por los tres hechos punibles que le atribuy\u00f3 la \u00a0Fiscal\u00eda. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a la pena principal de 306 meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a0mil \u00a0pesos \u00a0($1.000), \u00a0a \u00a0la interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino de diez (10) a\u00f1os, al resarcimiento, en \u00a0concreto, \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0y \u00a0le \u00a0deneg\u00f3 \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la condena de \u00a0ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n interpuesta por la \u00a0defensa, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0condena fue confirmada en todos sus aspectos por el \u00a0Tribunal \u00a0 Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Cundinamarca. \u00a0Esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fue \u00a0impugnada por la representaci\u00f3n judicial del sentenciado, por la \u00a0v\u00eda extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0 DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>El actor ataca la sentencia de segundo grado \u00a0formulando \u00a0contra \u00a0ella \u00a0cinco \u00a0cargos; \u00a0dos \u00a0al amparo de la causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n y tres por la causal\u00a0 primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante \u00a0denuncia la ocurrencia de la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de casaci\u00f3n, apoy\u00e1ndose en el\u00a0 art\u00edculo 304 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, la que denomina \u201cNulidad por falta de motivaci\u00f3n que \u00a0naturalmente \u00a0desemboca \u00a0contra \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0de \u00a0contera \u00a0contra \u00a0la \u00a0leg\u00edtima defensa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, acusa la sentencia de segundo grado \u00a0por \u00a0la \u00a0comprobada \u00a0existencia \u00a0de \u00a0irregularidades sustanciales que afectan el \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0al \u00a0tenor \u00a0de lo dispuesto por el art\u00edculo 304 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0en \u00a0armon\u00eda \u00a0con las disposiciones 180 y 254 de la misma \u00a0codificaci\u00f3n, \u00a0al \u00a0omitir \u00a0aspectos \u00a0b\u00e1sicos \u00a0de la confrontaci\u00f3n o an\u00e1lisis \u00a0integral \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0porque \u00a0tampoco se quisieron analizar los alegatos \u00a0sobre el estado de ira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Convida \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0reexaminar la denuncia formulada por Ligia Moreno Pardo \u00a0(folio \u00a05) \u00a0y \u00a0anticipa las conclusiones que de all\u00ed se podr\u00edan sacar. Para el \u00a0demandante, \u00a0esa \u00a0denuncia \u00a0se aisl\u00f3 de su contexto y de otros testimonios como \u00a0los \u00a0 de \u00a0Orlando \u00a0Arturo \u00a0Gacharn\u00e1, \u00a0Clara \u00a0In\u00e9s \u00a0Ontib\u00f3n, \u00a0o \u00a0Carlos \u00a0Julio \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0 para \u00a0 consumar \u00a0 el \u00a0 atropello \u00a0 y \u00a0 proferir \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0concretar \u00a0el \u00a0reproche, \u00a0aduce que la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado est\u00e1 afectada de nulidad y el Tribunal Superior la \u00a0confirm\u00f3. \u00a0E \u00a0insiste \u00a0en \u00a0asegurar que no se efectu\u00f3 una interrelaci\u00f3n entre \u00a0los \u00a0dos \u00a0grupos \u00a0de testimonios, el de los hermanos de Sol\u00f3rzano con el de los \u00a0hermanos \u00a0de \u00a0Garibello, \u00a0ni con la denuncia. Agrega que, la sentencia recurrida \u00a0solo \u00a0toma \u00a0algunos \u00a0p\u00e1rrafos, \u00a0aisl\u00e1ndolos \u00a0y olvidando otros, para atacar el \u00a0imperio \u00a0del \u00a0derecho; \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0confront\u00f3 \u00a0las deponencias del grupo de los \u00a0hermanos \u00a0Sol\u00f3rzano \u00a0con \u00a0el \u00a0resto \u00a0de \u00a0material probatorio, porque de haberlo \u00a0hecho hubiera prosperado la diminuente\u00a0 de responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita \u00a0apartes del prove\u00eddo impugnado en los \u00a0cuales \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0consigna su criterio sobre las versiones de Orlando Arturo \u00a0Gacharn\u00e1, \u00a0Clara \u00a0In\u00e9s \u00a0Ontib\u00f3n \u00a0y la del procesado, para enrostrarle al juez \u00a0plural \u00a0que m\u00e1s le interesan los peque\u00f1os desfaces o aparentes contradicciones \u00a0que \u00a0aniquilar la defensa y que olvid\u00f3 c\u00f3mo la denuncia excluye todo principio \u00a0de \u00a0dolo \u00a0de \u00a0prop\u00f3sito, y que\u00a0 el implicado, lejos de haber acechado a la \u00a0v\u00edctima, reaccion\u00f3 de inmediato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0admiti\u00f3 que el \u00a0procesado \u00a0observ\u00f3 \u00a0que \u00a0su \u00a0hermano iba a ser agredido, como visualizaci\u00f3n de \u00a0algo \u00a0efectivo \u00a0y real; por ello extra\u00f1a que no hubiera reconocido el estado de \u00a0ira \u00a0y, \u00a0en consecuencia pide que se decrete la nulidad de todo el proceso desde \u00a0el \u00a0auto \u00a0que \u00a0cerr\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0que \u00a0se \u00a0ordene \u00a0la \u00a0libertad \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0car\u00e1cter \u00a0subsidiario, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0alega \u00a0que \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de nulidad por ataque al debido proceso acarrea la \u00a0declaratoria de nulidad por ataque a la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0la \u00a0advertencia de que tambi\u00e9n es un \u00a0cargo \u00a0subsidiario, el casacionista vuelve a impugnar el fallo de segundo grado, \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0aduciendo \u00a0nulidad por la omisi\u00f3n en la pr\u00e1ctica de \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0incid\u00edan \u00a0en \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0o \u00a0en el grado de \u00a0responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pregona que la sentencia fue proferida en un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad absoluta e insubsanable porque el Tribunal Superior \u00a0\u201cviol\u00f3 \u00a0las \u00a0normas \u00a0del \u00a0debido proceso al no invalidar el fallo recurrido y \u00a0por \u00a0haber \u00a0proferido \u00a0otro \u00a0confirmando \u00a0lo \u00a0que \u00a0con anterioridad no se pod\u00eda \u00a0confirmar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0actor \u00a0refiere como pruebas omitidas, un \u00a0contrainterrogatorio \u00a0a \u00a0los \u00a0testigos sobre la conducta o comportamiento de los \u00a0protagonistas \u00a0del \u00a0suceso, \u00a0y \u00a0un \u00a0examen \u00a0siqui\u00e1trico \u00a0de \u00a0Medicina Legal, al \u00a0procesado, \u00a0para \u00a0que\u00a0 \u00a0dictaminara que actu\u00f3 bajo el factor de la ira; al \u00a0efecto \u00a0 incluye \u00a0 el \u00a0 interrogatorio \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0formularse \u00a0al \u00a0experto \u00a0en \u00a0siquiatr\u00eda. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0censura que no se hubiera querido realizar\u00a0 una \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0con \u00a0reconstrucci\u00f3n \u00a0de los hechos \u201c&#8230; a sabiendas de \u00a0que \u00a0ello \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0incid\u00eda en sus aspectos b\u00e1sicos en la graduaci\u00f3n \u00a0de la conducta o cuantificaci\u00f3n de la pena\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0expresi\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0constituye el \u00a0\u201cconcepto \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n\u201d \u00a0en \u00a0la \u00a0nulidad que pregona, el casacionista \u00a0acude \u00a0a \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0para referirse a instituciones \u00a0procesales \u00a0tales \u00a0como \u00a0la \u00a0diferencia \u00a0entre anular y revocar; el principio de \u00a0eventualidad \u00a0 o \u00a0 preclusi\u00f3n; \u00a0 la \u00a0 ejecutoria \u00a0material \u00a0de \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0judiciales; y la oficiosidad de la nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de \u00a0un \u00a0ac\u00e1pite \u00a0que \u00a0intitula \u00a0la \u00a0\u201cDemostraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 cargo\u201d, \u00a0y \u00a0de \u00a0manera \u00a0por \u00a0dem\u00e1s \u00a0irrespetuosa \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0refiri\u00e9ndose\u00a0 \u00a0en \u00a0forma \u00a0conjunta \u00a0al \u00a0juez de circuito y al \u00a0Tribunal, \u00a0habla \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201cescalonada\u00a0 \u00a0o \u00a0deliberada \u00a0denegaci\u00f3n \u00a0de la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0juzgador\u201d \u00a0para \u00a0deducir \u00a0la efectiva \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0la \u00a0inercia \u00a0o \u00a0desidia \u00a0de los jueces en la \u00a0pr\u00e1ctica de pruebas relevantes para la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0sentir \u00a0del \u00a0censor las pruebas omitidas \u00a0ten\u00edan \u00a0la capacidad inequ\u00edvoca de modificar sustancialmente la situaci\u00f3n del \u00a0imputado; \u00a0influencia fundamental que supuestamente demostr\u00f3 hasta la saciedad, \u00a0por \u00a0cuanto, \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido allegadas, el juicio de responsabilidad no habr\u00eda \u00a0podido \u00a0permanecer inc\u00f3lume y \u201cno se quisieron practicar precisamente para no \u00a0atemperar \u00a0el \u00a0peso \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad y por lo tanto para no otorgarle la \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0pena\u201d. \u00a0Por \u00a0tanto, convencido de que la omisi\u00f3n alegada ataca el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0el \u00a0actor \u00a0pide que se quiebre el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la sentencia del 24 de noviembre de 1994, confirmatoria de la del \u00a023 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o, \u00a0que \u00a0no \u00a0reconoce \u00a0circunstancia \u00a0alguna \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n punitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0un \u00a0p\u00e1rrafo denominado \u201cs\u00edntesis del \u00a0cargo\u201d, \u00a0el \u00a0inconforme aduce que el ad quem incurri\u00f3 en causal de nulidad al \u00a0confirmar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia \u201ca sabiendas de que se hab\u00edan \u00a0omitido \u00a0expresamente \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0se\u00f1aladas\u201d. \u00a0Y con la misma irreverencia \u00a0anterior \u00a0increpa \u00a0a \u00a0los juzgadores asegurando que \u201cno se quisieron practicar \u00a0dichas \u00a0pruebas\u201d \u00a0&#8230; \u00a0\u201cdeliberadamente no se quisieron practicar: es decir: \u00a0con \u00a0el \u00a0deliberado prop\u00f3sito de consumar los efectos del atropello\u201d &#8230; \u201ca \u00a0mi \u00a0cliente no se le quiso enviar a Medicina Legal ni para\u00a0 examen\u00a0 de \u00a0alcoholemia ni para examen de siquiatr\u00eda&#8230;\u201d; \u201cno se \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>quiso \u00a0trabajar \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0era \u00a0por \u00a0la \u00a0noche\u201d \u00a0&#8230; \u00a0\u201cno \u00a0se \u00a0quiso \u00a0traer al detenido desde \u00a0C\u00e1queza \u00a0para \u00a0practicar \u00a0dicha \u00a0prueba\u201d&#8230; \u201cpor pereza o por desidia no se \u00a0practicaron las imploradas pruebas de atenuaci\u00f3n punitiva\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Invocando \u00a0fragmentos \u00a0donde \u00a0los juzgadores \u00a0rechazan \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0cita como mendaces los testimonios de Orlando \u00a0Arturo \u00a0Gacharn\u00e1 \u00a0y Clara In\u00e9s Ontib\u00f3n y la contradicci\u00f3n de la versi\u00f3n del \u00a0procesado, \u00a0el \u00a0recurrente reclama que no se hubieran practicado las pruebas que \u00a0establec\u00edan \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0espec\u00edficas de atenuaci\u00f3n punitiva. Es as\u00ed \u00a0como \u00a0afirma \u00a0que \u00a0\u201cno se quiso establecer en concreto el grado de visibilidad \u00a0en \u00a0el lugar o sitio de la tragedia\u201d, cuando hubiera podido comprobarse con el \u00a0env\u00edo \u00a0del \u00a0expediente \u00a0a \u00a0la \u00a0Divisi\u00f3n de Bal\u00edstica o de Criminal\u00edstica del \u00a0Instituto de Medicina Legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0este \u00a0cargo pidiendo se decrete la \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0proceso \u00a0desde el auto de cierre de la investigaci\u00f3n y se conceda \u00a0la libertad al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Subsidiariamente \u00a0a \u00a0la \u00a0censura \u00a0anterior, \u00a0impetra \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0proceso \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0expuestos, \u00a0por\u00a0 la \u00a0consecuente \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0en \u00a0especial \u00a0por no haberse \u00a0practicado el examen de alcoholemia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Invocando \u00a0el \u00a0cuerpo segundo de la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0ados\u00e1ndole \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0de subsidiario, el actor, \u00a0denuncia \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial por la incursi\u00f3n en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0manifiestos, \u00a0consistentes \u00a0en \u00a0falsos \u00a0juicios de identidad \u00a0cometidos \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios rendidos por Orlando Arturo \u00a0Gacharn\u00e1, Clara In\u00e9s Ontib\u00f3n y Jes\u00fas Ernesto Sol\u00f3rzano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0respecto \u00a0a \u00a0la \u00a0deponencia \u00a0de Orlando \u00a0Arturo \u00a0 Gacharn\u00e1 \u00a0Prieto, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0radica \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que\u00a0 \u00a0el \u00a0declarante \u00a0jam\u00e1s \u00a0se refiri\u00f3 a la leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0ni al error de antijuridicidad, que \u00e9l solo se refiri\u00f3 a los actos de \u00a0provocaci\u00f3n \u00a0que \u00a0protagonizaron \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0Garibello \u00a0contra los hermanos \u00a0Sol\u00f3rzano, \u00a0contenido que en su criterio el Tribunal no evalu\u00f3 en su sentido y \u00a0alcance, \u00a0porque \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0menciona \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira en que se ubica su \u00a0mandante, \u00a0cuando \u00a0el testigo enfoc\u00f3 su declaraci\u00f3n hacia el terreno de la ira \u00a0por \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusta provocaci\u00f3n, ocasionada por los insultos de los hermanos \u00a0Garibello, \u00a0el antecedente de haber sido agredido por Oswald seis a\u00f1os atr\u00e1s y \u00a0el hecho de ver que estaban atacando a su hermano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insin\u00faa \u00a0a la Corte reexaminar la sentencia \u00a0acusada \u00a0para \u00a0que \u00a0concluya \u00a0que \u00a0su \u00a0texto \u00a0no \u00a0se identifica con el verdadero \u00a0sentido \u00a0y \u00a0alcance \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0porque \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0aducidas \u00a0se \u00a0les \u00a0atribuyeron \u00a0efectos \u00a0probatorios \u00a0contrarios a la realidad procesal. Para darle \u00a0sustento \u00a0a esa afirmaci\u00f3n, aporta su propia valoraci\u00f3n sobre c\u00f3mo ocurrieron \u00a0los \u00a0 \u00a0hechos, \u00a0 \u00a0atribuyendo \u00a0 \u00a0a \u00a0 los \u00a0 hermanos \u00a0 Sol\u00f3rzano \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0provocadora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0secci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0actor denomina la \u00a0\u201cdemostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo\u201d \u00a0reprocha \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida por no haber \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta el entorno circunstancial como que eran las nueve de la noche \u00a0en \u00a0zona \u00a0de guerrilla, ni el merodeo del enemigo capital, ni la embriaguez ( no \u00a0aclara \u00a0si \u00a0del \u00a0agresor \u00a0o \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima). \u00a0Seg\u00fan \u00a0su \u00a0modo de apreciar la \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0Jes\u00fas \u00a0Ernesto, \u00a0Gacharn\u00e1 \u00a0Prieto \u00a0o \u00a0Clara In\u00e9s Ontib\u00f3n \u201cdan \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0o distorsi\u00f3n inexplicable de la prueba\u201d, sin \u00a0que a esa expresi\u00f3n el censor anexe explicaci\u00f3n alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0seguida teoriza sobre las circunstancias \u00a0objetivas \u00a0y \u00a0subjetivas que rodean la gravedad de la ofensa, acreditada en este \u00a0caso \u00a0por \u00a0Jes\u00fas Ernesto. Y concluye que los elementos constitutivos del estado \u00a0de ira estaban plenamente demostrados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0 desde \u00a0 los \u00a0 puntos \u00a0 de \u00a0 vista \u00a0jurisprudencial \u00a0y \u00a0doctrinal, el libelista aborda los temas relacionados con la \u00a0\u201cconducta \u00a0ajena, \u00a0grave \u00a0e injusta\u201d, el \u201cestado permanente o retardado de \u00a0la \u00a0ira\u201d \u00a0y \u00a0el \u201cnexo o relaci\u00f3n de causalidad entre la deplorable conducta \u00a0provocativa \u00a0del \u00a0grupo \u00a0encabezado \u00a0por \u00a0OSWALD \u00a0y \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n inmediata (no \u00a0vengativa) del agente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de esa disertaci\u00f3n, el impugnante \u00a0asegura \u00a0que \u00a0al \u00a0reexaminar \u00a0el \u00a0expediente, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0puede \u00a0concluir que el \u00a0procesado \u00a0present\u00f3 \u00a0reacciones \u00a0explosivas \u00a0con \u00a0p\u00e9rdida absoluta del control \u00a0consciente \u00a0de \u00a0sus \u00a0actos, \u00a0lo \u00a0que, autom\u00e1ticamente, trajo la presencia de un \u00a0dolo \u00a0de \u00a0\u00edmpetu \u00a0desechado en la sentencia acusada; y que el miedo actu\u00f3 como \u00a0agente \u00a0generador \u00a0de la ira.\u00a0 Entonces, afirma que existe nexo o relaci\u00f3n \u00a0de causalidad entre el estado de temor y el estado de ira generado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 la \u00a0 \u201cs\u00edntesis \u00a0del \u00a0cargo\u201d, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0adiciona \u00a0a \u00a0los \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad, la distorsi\u00f3n del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Julio \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Castro \u00a0quien, \u00a0seg\u00fan \u00a0conjetura del \u00a0impugnante, \u00a0\u201cexcluye \u00a0el error de antijuridicidad .. d\u00e1ndole cabida al temor \u00a0generador \u00a0de \u00a0la \u00a0ira\u201d. \u00a0Cita \u00a0apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de este declarante, \u00a0de\u00a0 \u00a0los \u00a0cuales \u00a0deriva \u00a0sus \u00a0propias \u00a0conclusiones \u00a0sobre la forma en que \u00a0sucedieron los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo \u00a0acusa \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0jurada \u00a0de Jes\u00fas Ernesto Sol\u00f3rzano, hermano del procesado, en cuanto \u00a0que \u00a0no \u00a0habla \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0antijuridicidad \u00a0sino \u00a0del estado de temor de su \u00a0hermano. \u00a0Al \u00a0igual \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0anterior, \u00a0memora t\u00e9rminos de esa \u00a0declaraci\u00f3n y deduce su propia valoraci\u00f3n sobre lo acontecido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0sentido semejante, expone la distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0palabras de Clara In\u00e9s Ontib\u00f3n \u201ca sabiendas de que ellas ameritaban \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0temor \u00a0como \u00a0factor \u00a0determinante \u00a0de \u00a0la ira &#8230; excluyendo \u00a0autom\u00e1ticamente \u00a0el \u00a0error de antijuridicidad que tanto mortifica o escandaliza \u00a0la sentencia recurrida\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nuevamente, \u00a0transcribe \u00a0segmentos \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0en \u00a0comento \u00a0para dar por demostrada la tergiversaci\u00f3n, en cuanto que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0solamente \u00a0habla \u00a0del \u00a0error \u00a0de antijuridicidad, siendo que est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira, que no se puede negar gratuitamente.\u00a0 Y se \u00a0pregunta \u00a0que si la deponente estaba mintiendo, por qu\u00e9 no se le abri\u00f3 proceso \u00a0por falso testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n pregona un falso juicio de identidad \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0injurada \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0porque \u00a0a \u00a0todas las respuestas, la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0inexplicablemente \u00a0le di\u00f3 un alcance que no \u00a0ten\u00eda, excediendo su tenor literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siguiendo \u00a0 el \u00a0 m\u00e9todo \u00a0 observado \u00a0 en \u00a0precedencia, \u00a0el \u00a0casacionista trae a colaci\u00f3n algunas frases del indagado y de \u00a0ella \u00a0deduce \u00a0estas \u00a0conclusiones:\u00a0 \u00a01. \u00a0Que\u00a0 no\u00a0 obr\u00f3\u00a0 por \u00a0venganza\u00a0 sino precipitado o por \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>nervios al verse perseguido. 2. Que en nada se \u00a0separa \u00a0de \u00a0todas las versiones referidas, en el punto que refiere c\u00f3mo los dos \u00a0Sol\u00f3rzano \u00a0llegaron \u00a0primero \u00a0al \u00a0toldo \u00a0de \u00a0Carlos Julio Rodr\u00edguez. 3. Que el \u00a0detenido \u00a0 corrobora \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0temor \u00a0\u201ccausa \u00a0excluyente \u00a0y \u00a0factor \u00a0determinante del estado de ira\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0 formular \u00a0 un \u00a0 serie \u00a0de \u00a0interrogantes, \u00a0finaliza \u00a0este \u00a0cargo \u00a0manifestando \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0acusada \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0JOSE \u00a0AURELIO \u00a0no \u00a0hab\u00eda obrado dentro del esquema del error de \u00a0antijuridicidad, \u00a0alej\u00e1ndose de la realidad procesal, cuando no pod\u00eda llegar a \u00a0semejantes conclusiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0ep\u00edteto \u00a0de \u00a0subsidiario, \u00a0el \u00a0inconforme \u00a0censura la sentencia del Tribunal Superior de Cundinamarca, al tenor \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n, cuerpo segundo, por la violaci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial, derivada de la comisi\u00f3n de errores de hecho consistentes \u00a0en \u00a0falsos juicios de existencia, en la apreciaci\u00f3n de la prueba testimonial, a \u00a0consecuencia \u00a0de lo cual di\u00f3 aplicaci\u00f3n a los art\u00edculos 323 y 331 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0habiendo \u00a0 \u00a0dejado \u00a0 \u00a0de \u00a0 aplicar \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 60 \u00a0 del \u00a0 mismo \u00a0estatuto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hace \u00a0recaer la omisi\u00f3n en la apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0formulada \u00a0por \u00a0Ligia Moreno Pardo, pues esta declaraci\u00f3n que \u00a0ignora \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, afirma el estado de ira del procesado y descarta o excluye \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0antijuridicidad \u00a0y \u201cdesvirt\u00faa la posibilidad de que mi cliente \u00a0fuera \u00a0 la \u00a0 causa \u00a0 excluyente \u00a0 o \u00a0 el \u00a0 factor \u00a0 determinante \u00a0 del \u00a0 infeliz \u00a0suceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiere \u00a0este \u00a0testimonio en los apartes en \u00a0que \u00a0comenta \u00a0que \u00a0se \u00a0dice que Jos\u00e9 Sol\u00f3rzano disparaba como loco, que estaba \u00a0disparando \u00a0a \u00a0todos \u00a0lados como loco, para deducir que el sentenciado no pod\u00eda \u00a0controlar \u00a0la \u00a0esfera de su voluntad y por tanto, no pod\u00eda contener los efectos \u00a0nocivos de sus actos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0 que \u00a0 al \u00a0descartar \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0antijuridicidad, \u00a0esta \u00a0declarante \u00a0da expreso nacimiento a la figura de la ira; \u00a0por \u00a0ello, \u00a0considera \u00a0inexplicable \u00a0que la sentencia calle sobre el contenido y \u00a0alcance \u00a0de \u00a0esta \u00a0prueba \u00a0y \u00a0pide \u00a0que \u00a0la Corte haga justicia por el atropello \u00a0cometido \u00a0contra \u00a0el \u00a0implicado \u00a0ante \u00a0la \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a060 del \u00a0estatuto de las penas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Censura \u00a0al \u00a0juez \u00a0plural \u00a0por \u00a0detenerse a \u00a0discutir \u00a0que \u00a0el procesado alegaba la leg\u00edtima defensa objetiva de un tercero, \u00a0en \u00a0tanto que su apoderado pregonaba el error de antijuridicidad, como si aqu\u00e9l \u00a0tuviera \u00a0culpa \u00a0en \u00a0los \u00a0errores \u00a0de la defensa t\u00e9cnica, en lugar de enfocar el \u00a0debate hacia la prueba de la existencia del estado de ira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye que el fallo atacado debe quebrarse \u00a0porque, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0entroniz\u00f3 el dolo premeditado o de prop\u00f3sito y olvid\u00f3 \u00a0las \u00a0circunstancias coyunturales que intempestivamente se presentaron en la vida \u00a0del \u00a0inculpado, \u00a0sin que hubiera propiciado traicioneramente la ocasi\u00f3n; por el \u00a0contrario, \u00a0permaneci\u00f3 callado, hasta cuando se produjo el ataque a su hermano. \u00a0En \u00a0adelante, \u00a0con \u00a0apoyo doctrinal, el libelista\u00a0 dedica buena parte de su \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0al \u00a0tema \u00a0del \u00a0dolo, \u00a0sus elementos, la diferenciaci\u00f3n entre el \u00a0dolo \u00a0de \u00a0prop\u00f3sito y el dolo de \u00edmpetu, compatible con el estado de ira, para \u00a0descartar \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0primero \u00a0de \u00a0ellos \u00a0en la conducta del procesado, \u00a0porque \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0sab\u00eda \u00a0que estaba hiriendo a su enemigo, los \u00a0resortes\u00a0 \u00a0o \u00a0esferas \u00a0de \u00a0su \u00a0voluntad \u00a0se encontraban deteriorados por su \u00a0estado de embriaguez y los sentimientos que se anidaban en su alma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme \u00a0a \u00a0lo expuesto en su discurso, el \u00a0impugnante \u00a0solicita \u00a0que se hagan estas declaraciones: que la presencia de JOSE \u00a0AURELIO \u00a0en el toldo de Rodr\u00edguez obedeci\u00f3 a un desprevenido acto de ocasi\u00f3n, \u00a0con \u00a0intenci\u00f3n \u00a0inocente, \u00a0en tanto que el occiso, en deliberado acto, provoc\u00f3 \u00a0los \u00a0 resultados \u00a0 conocidos; \u00a0que \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0del \u00a0implicado \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0seriamente \u00a0comprometida \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0por \u00a0las \u00a0ofensas \u00a0recibidas, \u00a0lo que impone la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal; que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0agresiva \u00a0de \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0Garibello \u00a0se constituy\u00f3 en la causa \u00a0excluyente \u00a0o \u00a0en \u00a0el \u00a0factor \u00a0determinante de la ira, generado por el temor del \u00a0procesado \u00a0de \u00a0ver \u00a0acribillado \u00a0a \u00a0su \u00a0hermano; \u00a0que \u00a0dada \u00a0la estructura de la \u00a0personalidad \u00a0del \u00a0sentenciado, \u00a0ninguna \u00a0autoridad \u00a0pod\u00eda \u00a0exigir una conducta \u00a0diferente a la que asumi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0corolario \u00a0de \u00a0su fundamentaci\u00f3n, el \u00a0casacionista \u00a0solicita \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del 24 de noviembre de 1994 por \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0manifiestos \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0constitutivos \u00a0de falsos \u00a0juicios \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>de \u00a0existencia \u00a0y \u00a0de \u00a0identidad \u00a0que \u00a0dieron \u00a0lugar\u00a0 \u00a0al \u00a0desconocimiento de la ira por darle paso al dolo de prop\u00f3sito, \u00a0el \u00a0cual \u00a0fue derrotado por las deponencias analizadas en la demanda. Por tanto, \u00a0impetra \u00a0la \u00a0sustituci\u00f3n \u00a0parcial del fallo, con la aplicaci\u00f3n de la atenuante \u00a0punitiva. \u00a0Para \u00a0ello, solicita tomar en cuenta las providencias del 29 de julio \u00a0de \u00a01993 \u00a0y \u00a0del \u00a010 \u00a0de septiembre de 1991, proferidas por la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00faltimo \u00a0reparo \u00a0que \u00a0formula \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0lo \u00a0enruta \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n, cuerpo segundo, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0dentro \u00a0del \u00a0\u00e1mbito \u00a0de la subsidiariedad, por ostensibles errores de \u00a0derecho, \u00a0por \u00a0falsos juicios de legalidad, que conllevaron al Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca \u00a0a \u00a0violar indirectamente la ley sustancial, representada en el \u00a0art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ensaya a expresar cu\u00e1l es el concepto de la \u00a0violaci\u00f3n, \u00a0aportando \u00a0criterios \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho; no \u00a0obstante, \u00a0entremezcla los falsos juicios de legalidad con los falsos juicios de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0sin distinguir unos de otros. Solo atina a afirmar que el error de \u00a0derecho \u00a0parte \u00a0de \u00a0la presencia indiscutible de una prueba en autos y presupone \u00a0el \u00a0desacierto en la interpretaci\u00f3n de las normas de contenido procesal. Luego, \u00a0transcribe \u00a0las disposiciones n\u00fameros 254, 294 y 298 del estatuto procedimental \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0trae \u00a0a cuento \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0sobre \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0testimonial \u00a0y \u00a0toma \u00a0como \u00a0supuestos \u00a0te\u00f3ricos \u00a0doctrinales, \u00a0el \u00a0examen \u00a0sicol\u00f3gico \u00a0del testigo y de su \u00a0testimonio, \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0es \u00a0un \u00a0examen l\u00f3gico jur\u00eddico, y la \u00a0confrontaci\u00f3n con todo el material probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al concretar la acusaci\u00f3n, protesta porque \u00a0no \u00a0se \u00a0analiz\u00f3 \u00a0ni \u00a0una \u00a0sola \u00a0de \u00a0las respuestas de Jes\u00fas Ernesto Sol\u00f3rzano \u00a0frente \u00a0a todo el panorama probatorio; porque no se confront\u00f3 con la confesi\u00f3n \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0ni \u00a0con \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de Pedro Sol\u00f3rzano Bautista, ni con el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Elvia \u00a0Rosa \u00a0Pardo; \u00a0no \u00a0hubo an\u00e1lisis del conjunto; de haberse \u00a0producido, \u00a0se habr\u00edan obtenido estas conclusiones: que los hermanos Sol\u00f3rzano \u00a0fueron \u00a0abordados \u00a0por \u00a0el \u00a0grupo \u00a0al que pertenec\u00eda el occiso; que tanto \u00e9ste \u00a0como \u00a0sus \u00a0acompa\u00f1antes merodearon el toldo como signo premonitorio del ataque; \u00a0que \u00a0Alvaro \u00a0Garibello, \u00a0inequ\u00edvocamente, \u00a0amenaz\u00f3 \u00a0con \u00a0matar \u00a0a \u00a0sus eternos \u00a0enemigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0fue \u00a0confrontado \u00a0el testimonio de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Ernesto \u00a0con \u00a0la declaraci\u00f3n de Honorio Maciado quien acredita el viejo \u00a0conflicto \u00a0entre \u00a0las \u00a0familias \u00a0Sol\u00f3rzano y Garibello, ni con Yesid Villalobos \u00a0Rojas, \u00a0que \u00a0acredita \u00a0la provocaci\u00f3n en cabeza de los Garibello y el estado de \u00a0ira \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0procesado, \u00a0 \u00a0ni \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Orlando \u00a0 Arturo \u00a0Gacharn\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo \u00a0desaprueba \u00a0que \u00a0no se hubiera \u00a0cotejado \u00a0el testimonio de la denunciante Ligia Moreno Pardo con el resto de los \u00a0declarantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Prosigue \u00a0protestando \u00a0porque \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0juramentada \u00a0de \u00a0Orlando Gacharn\u00e1 no fue comparada con los testimonios\u00a0 de \u00a0Elvia \u00a0Rosa \u00a0Pardo, Libia Ch\u00e1vez Daza, Jes\u00fas Ernesto Sol\u00f3rzano y Carlos Julio \u00a0Rodr\u00edguez;\u00a0 \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0\u00e9sta \u00a0\u00faltima \u00a0que la sentencia recort\u00f3 en su \u00a0contenido \u00a0 para \u00a0quedarse \u00a0con \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0antijuridicidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reprueba \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0comparaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Clara \u00a0In\u00e9s \u00a0Ontib\u00f3n con las dem\u00e1s versiones, en especial con \u00a0las \u00a0 de \u00a0 Gacharn\u00e1, \u00a0 Jes\u00fas \u00a0 Ernesto \u00a0 Sol\u00f3rzano \u00a0 y \u00a0Maciado, \u00a0que \u00a0hablan \u00a0elocuentemente \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0viejos \u00a0 \u00a0problemas \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0ten\u00edan \u00a0 las \u00a0 dos \u00a0familias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, el\u00a0 recurrente acusa la \u00a0sentencia \u00a0atacada \u00a0de \u00a0haber aislado las deponencias de Gacharn\u00e1 y Clara In\u00e9s \u00a0Ontib\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0que les precedieron \u201cpara buscar efectos de condena \u00a0sin la reconocida o implorada atenuante de la ira\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0tales \u00a0errores, al decir del actor, se \u00a0habr\u00eda \u00a0concluido que : la compa\u00f1era permanente del occiso excluye el error de \u00a0antijuridicidad \u00a0y \u00a0enarbola \u00a0el \u00a0estado de ira; y que los nervios o el temor de \u00a0ver \u00a0atracado \u00a0o \u00a0acribillado \u00a0a \u00a0su hermano fueron la causa excluyente y factor \u00a0determinante de los enceguecidos disparos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anunciando \u00a0que \u00a0abordar\u00e1 \u00a0el \u00a0tema \u00a0de la \u00a0incidencia \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0el \u00a0contenido de la sentencia, el \u00a0recurrente\u00a0 \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0el \u00a0nexo \u00a0de \u00a0causalidad que existe entre los \u00a0yerros \u00a0y \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0del \u00a0fallo \u00a0es la confirmaci\u00f3n de la condena. \u00a0Enseguida, \u00a0vuelve \u00a0a \u00a0transcribir \u00a0los \u00a0apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0atacada que \u00a0contienen \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0da \u00a0a los testimonios de Orlando Arturo \u00a0Gacharn\u00e1 \u00a0y \u00a0Clara \u00a0In\u00e9s \u00a0Ontib\u00f3n \u00a0y a la versi\u00f3n del implicado, de donde el \u00a0actor \u00a0saca \u00a0sus \u00a0propias \u00a0conclusiones, \u00a0no \u00a0sin \u00a0antes atribuir a la sentencia \u00a0recurrida \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u201cdesmedido \u00a0 af\u00e1n \u00a0 de \u00a0 burlar \u00a0 al \u00a0 detenido \u00a0 denegarle \u00a0justicia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de repetir cr\u00edticas ya formuladas \u00a0a \u00a0 las \u00a0 conclusiones \u00a0 evaluativas \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0pide \u00a0que \u00a0en el fallo de fondo la Corte haga estas declaraciones: \u00a01. \u00a0Que \u00a0la \u00a0deponencia de Elvia Rosa Pardo se deb\u00eda confrontar con la de Ligia \u00a0Moreno \u00a0Pardo. \u00a02. \u00a0Que la deponencia de Ferney Yesid Villalobos se deb\u00eda haber \u00a0confrontado \u00a0con \u00a0la \u00a0de \u00a0Ligia \u00a0Moreno Pardo. Luego cita doctrina referida a la \u00a0valoraci\u00f3n probatoria de conjunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En sentir del demandante, qued\u00f3 demostrado \u00a0hasta \u00a0la \u00a0saciedad \u00a0que \u00a0el \u00a0\u201cerror \u00a0esencial \u00a0de \u00a0derecho\u201d \u00a0es \u00a0el \u00a0efecto \u00a0inequ\u00edvoco \u00a0de \u00a0los \u00a0procedimientos \u00a0utilizados \u00a0por \u00a0el\u00a0 Tribunal para no \u00a0otorgar \u00a0la \u00a0atenuante \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0pide \u00a0que \u00a0se \u00a0rechace \u00a0el contenido de la \u00a0sentencia \u00a0o \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0utilizado, \u00a0se \u00a0conceda \u00a0la atenuante y se case \u00a0parcialmente la sentencia materia del recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR SEGUNDO \u00a0<\/p>\n<p>DELEGADO EN LO PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Primer Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0conceptuar \u00a0sobre \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo de \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0equivocadamente \u00a0 se \u00a0 refiere \u00a0a \u00a0ella \u00a0como \u00a0si \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0propuesta \u00a0por \u00a0\u201cerr\u00f3nea \u00a0calificaci\u00f3n del sumario\u201d, cuando en verdad el actor adujo falta \u00a0de motivaci\u00f3n de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0como \u00a0propuesta de causal de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0le \u00a0encuentra \u00a0fallas de orden t\u00e9cnico, como el pretender demostrar \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0y su incidencia en el proceso, insertando consideraciones que \u00a0le \u00a0pertenecen \u00a0a \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0por error de hecho, \u00a0generado \u00a0en un falso juicio de existencia, como cuando el libelista menciona la \u00a0falta \u00a0de confrontaci\u00f3n de la denuncia con algunos testimonios y otras pruebas, \u00a0sin \u00a0haber \u00a0desarrollado \u00a0el \u00a0contenido \u00a0exacto \u00a0de \u00a0la censura, el cual, qued\u00f3 \u00a0expuesto \u00a0en \u00a0ideas \u00a0sueltas. \u00a0Por ello, estima que se trata de una postulaci\u00f3n \u00a0il\u00f3gica e improcedente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0el \u00a0Delegado encuentra que, el \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0por \u00a0nulidad, \u00a0sustentado \u00a0en \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la pr\u00e1ctica de \u00a0pruebas, \u00a0tambi\u00e9n adolece de falencias t\u00e9cnicas, pues la pretensi\u00f3n carece de \u00a0fundamentos \u00a0y \u00a0tampoco \u00a0demuestra la injerencia del supuesto yerro en relaci\u00f3n \u00a0con el proceso, como era deber del impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con apoyo en jurisprudencia de esta Sala, el \u00a0Procurador \u00a0reitera \u00a0que \u00a0los \u00a0jueces \u00a0no \u00a0est\u00e1n obligados a practicar sino las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0sean \u00a0necesarias \u00a0a \u00a0su \u00a0buen juicio, consultando, s\u00ed, siempre la \u00a0conducencia \u00a0 y \u00a0 procedencia \u00a0de \u00a0las \u00a0mismas. \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0considera \u00a0que \u00a0era \u00a0intrascendente \u00a0 la \u00a0 pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0un \u00a0examen \u00a0siqui\u00e1trico \u00a0a \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Aurelio \u00a0Sol\u00f3rzano, \u00a0porque \u00a0el \u00a0material probatorio allegado al proceso, en modo alguno \u00a0indica \u00a0la \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0de sus capacidades intelectivas ni volitivas al momento \u00a0de \u00a0la realizaci\u00f3n del hecho punible. Y en lo que ata\u00f1e con la visibilidad del \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los hechos, observa que el declarante Carlos Julio Rodr\u00edguez Castro, \u00a0en su declaraci\u00f3n se ocup\u00f3 de ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0que \u00a0los elementos de convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0 en \u00a0criterio \u00a0del \u00a0actor \u00a0se \u00a0omitieron, \u00a0no \u00a0re\u00fanen \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0conducencia \u00a0y \u00a0pertinencia \u00a0que \u00a0har\u00edan \u00a0imperiosa \u00a0su aducci\u00f3n al proceso, y \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0esenciales \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0inocencia \u00a0del \u00a0procesado, quien admiti\u00f3 ser el autor de la muerte de Oswald. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0conceptuante repara en que la extensa y \u00a0confusa \u00a0demanda conduce a equ\u00edvocos y a provocar efectos de instancia, todo lo \u00a0cual hace impr\u00f3spera la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0aludir \u00a0al \u00a0tercer \u00a0cargo, \u00a0esto \u00a0es el \u00a0planteado \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0cometido \u00a0con las declaraciones de \u00a0Orlando \u00a0Gacharn\u00e1 \u00a0y \u00a0Clara \u00a0In\u00e9s \u00a0Ontib\u00f3n, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0encuentra que el \u00a0libelista \u00a0confunde las modalidades de la violaci\u00f3n indirecta por cuanto, a los \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad y de existencia entremezcla apreciaciones propias \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n; el gran c\u00famulo de \u00a0elucubraciones, \u00a0termina \u00a0en \u00a0una mara\u00f1a de contradicciones, como sucede cuando \u00a0se \u00a0 \u00a0afirma \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0suposici\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0elemento \u00a0 \u00a0probatorio \u00a0 y \u00a0 su \u00a0distorsi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0decir \u00a0del representante del Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0el \u00a0censor no demuestra las tergiversaciones y omisiones probatorias, \u00a0desdiciendo \u00a0la valoraci\u00f3n realizada por el juez de segunda instancia. Y, anota \u00a0que, \u00a0al \u00a0estudiar \u00a0los fallos de instancia en unidad inescindible, se establece \u00a0que \u00a0 en \u00a0 realidad \u00a0no \u00a0se \u00a0cambi\u00f3 \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0las \u00a0deponencias, \u00a0ni \u00a0se \u00a0distorsionaron, \u00a0ni se inventaron otras. Percibe una disparidad en los criterios \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0como \u00a0concreci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0ataque \u00a0en \u00a0el \u00e1mbito del error de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de convicci\u00f3n, que no tiene cabida en materia penal \u00a0por ausencia de tarifa legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0colaborador \u00a0de \u00a0la Sala comenta que de \u00a0acuerdo \u00a0a \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda instancia, no solo los testigos \u00a0citados \u00a0por \u00a0el recurrente, fueron tenidos en cuenta para llegar a la sentencia \u00a0de \u00a0condena \u00a0sin \u00a0atenuantes \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0estado \u00a0de ira fue objeto de detallado \u00a0estudio \u00a0para descartar su concurrencia por no aparecer la gravedad e injusticia \u00a0de que habla el art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0todo \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0considera que este \u00a0segundo cargo tampoco debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0relacionar \u00a0el \u00a0reproche \u00a0formulado \u00a0en \u00a0cuarto \u00a0lugar, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador vuelve a incurrir en una inexactitud, por \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0refiere a un planteamiento por errores de derecho por falsos juicios \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0cuando en verdad, el recurrente acus\u00f3 la sentencia del Tribunal \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de existencia reca\u00eddos en la apreciaci\u00f3n \u00a0testimonial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0del \u00a0marco \u00a0que \u00a0seleccion\u00f3, \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0anota \u00a0que \u00a0el\u00a0 \u00a0libelista \u00a0fracasa \u00a0en \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n de sus \u00a0argumentos \u00a0al \u00a0confundir las modalidades de infracci\u00f3n indirecta de la ley, al \u00a0recaer \u00a0en \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0en postura que est\u00e1 avocada al \u00a0fracaso, resultando imposible su estudio de fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0abordar el \u00faltimo cargo, el Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0regresa \u00a0a \u00a0la \u00a0censura \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0la demanda, habida cuenta de la \u00a0mezcla \u00a0de \u00a0ideas \u00a0que \u00a0conforman \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n, que son repetici\u00f3n de los \u00a0postulados \u00a0esbozados \u00a0en \u00a0los \u00a0cargos \u00a0anteriores \u00a0y \u00a0que \u00a0nada \u00a0aportan \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n de la presunta ilegalidad que predica el impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0correcta la ubicaci\u00f3n del cargo en \u00a0la \u00a0categor\u00eda \u00a0del error de derecho por falso juicio de legalidad, pero resalta \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0ello \u00a0significa, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de que no hay un \u00a0cuestionamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0legalidad de las pruebas en los t\u00e9rminos descritos por \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0sino \u00a0una \u00a0inconformidad del demandante con la credibilidad \u00a0otorgada por el ad quem a los medios de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rebate \u00a0la \u00a0validez \u00a0de \u00a0la protesta por la \u00a0inexistencia \u00a0de un an\u00e1lisis probatorio de conjunto, puesto que solo cuenta con \u00a0el \u00a0respaldo \u00a0del\u00a0 \u00a0criterio\u00a0 \u00a0particular\u00a0 \u00a0del \u00a0libelista,\u00a0 \u00a0el\u00a0 cual se adentra al campo de la \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>credibilidad, cuando \u00e9ste es un motivo ajeno \u00a0al \u00a0recurso \u00a0ya \u00a0que no es cuestionable como error, salvo que arbitrariamente se \u00a0le \u00a0haya dado un valor inexistente, lo que no ocurri\u00f3 en este caso. Luego, para \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho por falso juicio de legalidad denunciado no \u00a0existe \u00a0y \u00a0solo qued\u00f3 enunciado, sin precisi\u00f3n alguna, por lo que concluye que \u00a0el cargo est\u00e1 avocado al fracaso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0expresados \u00a0el \u00a0colaborador \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0considera \u00a0que \u00a0se \u00a0deben \u00a0desechar \u00a0las \u00a0censuras \u00a0 incoadas \u00a0 contra \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 impugnado, \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 no \u00a0amerita \u00a0quebrantamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES\u00a0 \u00a0DE\u00a0 \u00a0LA\u00a0 \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Siguiendo el criterio jurisprudencial y \u00a0el \u00a0orden \u00a0propuesto \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0el estudio de los cargos que se formulan \u00a0contra \u00a0la sentencia de segundo grado proferida en este proceso se iniciar\u00e1 con \u00a0el \u00a0tema \u00a0de \u00a0las nulidades, habida cuenta que, de prosperar alguno de ellos, se \u00a0har\u00eda \u00a0indispensable \u00a0subsanar \u00a0la irregularidad, en detrimento de las censuras \u00a0que \u00a0de \u00a0otra \u00a0\u00edndole \u00a0podr\u00edan \u00a0afectar la legalidad del prove\u00eddo materia del \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La t\u00e9cnica de la casaci\u00f3n ense\u00f1a que \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0que \u00a0tienen \u00a0acceso \u00a0al recurso, pueden ser \u00a0atacadas \u00a0exclusivamente \u00a0por \u00a0las \u00a0causales previstas por la normatividad, cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0tiene una forma propia de demostraci\u00f3n, lo que excluye en \u00a0forma \u00a0tajante \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n de argumentos ilimitados e incondicionados que \u00a0s\u00ed tienen viabilidad en las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0las \u00a0nulidades, \u00a0es \u00a0indispensable \u00a0concretar la irregularidad y demostrar c\u00f3mo ella \u00a0afecta \u00a0garant\u00edas de los sujetos procesales o desconoce las bases fundamentales \u00a0de la instrucci\u00f3n o el juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0asunto, \u00a0el \u00a0libelista formula un \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, el cual sustenta en la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0integral \u00a0de la prueba y en una supuesta negativa a \u00a0considerar \u00a0 la\u00a0 \u00a0 alegaci\u00f3n \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0 concurrencia \u00a0 del \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La base del reproche lo ubica en la forma en \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0valor\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0pues \u00a0le \u00a0censura no haber \u00a0efectuado \u00a0una \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0entre diversas declaraciones. Ello significa que \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0le \u00a0da \u00a0a la causal no corresponde al cargo \u00a0propuesto, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0ausencia de motivaci\u00f3n de la sentencia \u00a0implica \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0no \u00a0contenga \u00a0una \u00a0provisi\u00f3n \u00a0de \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0y \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0constituyan \u00a0el \u00a0soporte \u00a0l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddico \u00a0de la decisi\u00f3n de \u00a0condena \u00a0y \u00a0no es esa la acusaci\u00f3n que el recurrente dirige contra la sentencia \u00a0de segundo grado proferida en este proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, \u00a0la \u00a0cr\u00edtica est\u00e1 edificada en una \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0testimonial \u00a0de \u00a0la \u00a0cosecha \u00a0propia \u00a0del impugnante, diversa de la \u00a0obtenida \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0cual, de la denuncia y de las \u00a0versiones \u00a0citadas \u00a0por \u00e9l, debi\u00f3 darse por demostrado el estado de ira en que \u00a0actu\u00f3 \u00a0el \u00a0procesado; \u00a0en \u00a0tanto que el juzgador no admiti\u00f3 la concurrencia de \u00a0esa circunstancia diminuente de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0al \u00a0radicar \u00a0la supuesta \u00a0irregularidad \u00a0procesal \u00a0en un an\u00e1lisis testimonial distinto al contenido en el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0el \u00a0actor \u00a0impl\u00edcitamente \u00a0est\u00e1 \u00a0aceptando \u00a0que s\u00ed hay una \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0pero que no est\u00e1 conforme con ella; y en esas condiciones, es \u00e9l \u00a0mismo \u00a0 quien \u00a0 se \u00a0encarga \u00a0de \u00a0derrumbar \u00a0su \u00a0hip\u00f3tesis; \u00a0ello, \u00a0descarta \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0porque \u00a0la demostraci\u00f3n es impropia con \u00a0respecto \u00a0al \u00a0postulado \u00a0propuesto, \u00a0en \u00a0cuanto est\u00e1 sustentado con alegaciones \u00a0tendientes a probar la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra \u00a0parte, en cuanto al reproche que \u00a0enuncia \u00a0diciendo \u00a0que no se quiso analizar el argumento sobre el estado de ira, \u00a0es \u00a0de \u00a0advertir \u00a0que, de ser veraz, habr\u00eda traducido una violaci\u00f3n al derecho \u00a0de \u00a0 defensa. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0tan \u00a0temeraria \u00a0afirmaci\u00f3n, \u00a0carece \u00a0de \u00a0respaldo \u00a0procesal,\u00a0 \u00a0por \u00a0cuanto, \u00a0en la audiencia p\u00fablica,\u00a0 la defensa expuso \u00a0su \u00a0pensamiento \u00a0sobre \u00a0la forma en que ocurrieron los hechos y partiendo de ese \u00a0supuesto, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0favor \u00a0del \u00a0implicado se reconociera, la duda, la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0la defensa putativa o, en \u00faltimas, la figura del art\u00edculo \u00a060 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0esto \u00a0es \u00a0el \u00a0estado \u00a0de ira o intenso dolor. El a quo \u00a0analiz\u00f3 \u00a0 y \u00a0concluy\u00f3 \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0f\u00e1cticas, \u00a0en \u00a0oposici\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0peticiones \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0descartando \u00a0todas \u00a0las \u00a0probabilidades propuestas \u00a0por\u00a0 este sujeto procesal, en estos t\u00e9rminos : \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSirva \u00a0 el \u00a0anterior \u00a0an\u00e1lisis \u00a0para \u00a0considerar \u00a0igualmente \u00a0improcedentes las peticiones subsidiarias de la Defensa, \u00a0la \u00a0cual \u00a0sin \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0cita el numeral 4o. del art\u00edculo 29 del C. \u00a0Penal, \u00a0o \u00a0en \u00a0su \u00a0defecto \u00a0la \u00a0defensa putativa contemplada en el art\u00edculo 40, \u00a0numeral \u00a03o. Ib\u00eddem y con todo que se le tenga en cuenta dizque el art\u00edculo 60 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0obra, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0ira e intenso dolor en concordancia con el \u00a0art\u00edculo \u00a064 \u00a0de \u00a0la \u00a0obra \u00a0en \u00a0comento; \u00a0puesto \u00a0que no medi\u00f3 por parte de la \u00a0v\u00edctima \u00a0ninguna circunstancia que le obligara a defenderse y tan cierto es que \u00a0sali\u00f3 \u00a0ileso \u00a0y \u00a0mucho menos pudo producirle tal estado de ira y mucho menos de \u00a0intenso \u00a0 dolor, \u00a0 cuando \u00a0 en \u00a0 realidad \u00a0 la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0se \u00a0concentraba \u00a0era \u00a0con \u00a0 su \u00a0hermano \u00a0Jes\u00fas \u00a0Ernesto y de ninguna manera con \u00e9l\u201d.(folio 439). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0al sustentar la apelaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primer grado, la defensa\u00a0 aleg\u00f3, en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0que se reconociera en favor de Jos\u00e9 \u00a0Aurelio \u00a0Sol\u00f3rzano \u00a0la existencia de la eximente de culpabilidad descrita en el \u00a0art\u00edculo \u00a040.3 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0penal. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0acatando \u00a0estrictamente \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo 217 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, el ad quem \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0temas \u00a0no propuestos por el impugnante, como el que \u00a0ahora reclama el casacionista, el del estado de ira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, no es cierto que los jueces \u00a0no \u00a0hubieran \u00a0querido \u00a0analizar \u00a0los \u00a0alegatos que sobre el estado de ira hab\u00eda \u00a0presentado \u00a0la \u00a0defensa; \u00a0es que la representaci\u00f3n judicial no argument\u00f3 sobre \u00a0ese \u00a0tema y su simple enunciado, fue respondido por el a quo, en tanto que al ad \u00a0quem \u00a0 \u00a0no \u00a0 se \u00a0 le \u00a0 habilit\u00f3 \u00a0 para \u00a0 emitir \u00a0 pronunciamiento \u00a0 sobre \u00a0 ese \u00a0punto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego,\u00a0 \u00a0este \u00a0cargo \u00a0de nulidad no se \u00a0demostr\u00f3 y no est\u00e1 llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Segundo Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0Para \u00a0asignar \u00a0el \u00a0segundo vicio de \u00a0nulidad \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0atacada, \u00a0el demandante acusa al juzgador de no haber \u00a0ordenado \u00a0al \u00a0Instituto \u00a0de Medicina Legal que practicara al procesado un examen \u00a0siqui\u00e1trico \u00a0para \u00a0que \u00a0dictaminara \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira, \u00a0otro de \u00a0alcoholemia, \u00a0otro \u00a0por la divisi\u00f3n de bal\u00edstica o de criminal\u00edstica respecto \u00a0de \u00a0distancia \u00a0y \u00a0posici\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0protagonistas en el momento de los hechos; \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lamenta \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0realizado \u00a0una inspecci\u00f3n judicial con \u00a0reconstrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0se hubiera contrainterrogado a los \u00a0testigos \u00a0sobre \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0los \u00a0intervinientes \u00a0en \u00a0los sucesos. Todo lo \u00a0anterior, \u00a0porque \u00a0en su opini\u00f3n, esas pruebas ten\u00edan la capacidad inequ\u00edvoca \u00a0de modificar sustancialmente\u00a0 la situaci\u00f3n del implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0darle \u00a0fundamento \u00a0a esta \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0plasma \u00a0en \u00a0su \u00a0libelo \u00a0una multitud de argumentos, \u00a0precedidos \u00a0de \u00a0t\u00edtulos \u00a0que no corresponden a los temas expuestos, los cuales, \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0caso \u00a0dan \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0forma \u00a0c\u00f3mo \u00a0resultaron \u00a0vulneradas las \u00a0garant\u00edas \u00a0procesales; \u00a0llanamente \u00a0se \u00a0mencionan \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0no obran en la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0 lo \u00a0que \u00a0es \u00a0atribuible \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0investigador \u00a0o \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0no \u00a0estimaron \u00a0pertinente \u00a0allegarlas \u00a0y\u00a0 a que la defensa no \u00a0solicit\u00f3 su decreto y pr\u00e1ctica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0de \u00a0relevar \u00a0que el impugnante dej\u00f3 la \u00a0nulidad \u00a0pregonada en estado de hip\u00f3tesis, pues llen\u00f3 renglones y p\u00e1ginas con \u00a0conceptos \u00a0jurisprudenciales \u00a0o \u00a0doctrinales, \u00a0en su mayor parte ajenos al punto \u00a0que \u00a0puso \u00a0en \u00a0discusi\u00f3n, pero olvid\u00f3 la carga procesal que le compet\u00eda, cual \u00a0era \u00a0entrar \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0importancia \u00a0y \u00a0trascendencia \u00a0de cada una de las \u00a0pruebas \u00a0cuya \u00a0ausencia recalca, y concretar c\u00f3mo se consolid\u00f3 la vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido proceso o de las garant\u00edas fundamentales. En su lugar, se dedic\u00f3 a \u00a0formular \u00a0cr\u00edticas \u00a0impertinentes, \u00a0tendenciosas\u00a0 \u00a0e \u00a0irrespetuosas \u00a0a los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales que intervinieron en el adelantamiento de este proceso, \u00a0lo \u00a0que \u00a0obligar\u00e1 \u00a0a \u00a0la Sala a solicitar al Consejo Seccional de la Judicatura \u00a0que \u00a0se \u00a0investigue \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0profesional, \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de vista \u00a0\u00e9tico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto a la exigencia de que en proceso \u00a0obre \u00a0un \u00a0peritaje \u00a0para \u00a0determinar si el procesado actu\u00f3 en estado de ira, la \u00a0misma \u00a0se \u00a0ofrece \u00a0del \u00a0todo \u00a0improcedente, \u00a0pues tal estado emocional atenuante \u00a0(art.60 \u00a0C.P.) compete determinarlo exclusivamente al juzgador, seg\u00fan lo que al \u00a0respecto \u00a0arroje \u00a0la \u00a0realidad procesal, a diferencia\u00a0 del\u00a0 tema\u00a0 \u00a0de la inimputabilidad (art.31 id.), donde el referido \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>peritaje \u00a0s\u00ed \u00a0constituye gu\u00eda esencial para \u00a0que, en \u00faltimas, dicho juzgador decida al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0se \u00a0desconoce \u00a0totalmente \u00a0el \u00a0objetivo \u00a0y \u00a0la significaci\u00f3n que con respecto a las garant\u00edas procesales o al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0podr\u00edan \u00a0haber \u00a0tenido \u00a0el \u00a0examen de alcoholemia, el de \u00a0bal\u00edstica, \u00a0el \u00a0de \u00a0criminal\u00edstica \u00a0que \u00a0estableciera \u00a0la \u00a0distancia entre los \u00a0protagonistas \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0visibilidad \u00a0del \u00a0lugar, y la inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0con \u00a0reconstrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0acontecido, pues el casacionista omiti\u00f3 \u00a0profundizar \u00a0en \u00a0la \u00a0relevancia de esos puntos y en la demostraci\u00f3n de c\u00f3mo la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0esas \u00a0pruebas \u00a0vulner\u00f3 el derecho de defensa o el debido proceso. \u00a0Luego, \u00a0por \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido \u00a0demostrada \u00a0la nulidad predicada, el cargo no debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Tercer \u00a0Cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0En el tercer cargo, el actor imputa \u00a0al \u00a0sentenciador de segundo grado la violaci\u00f3n indirecta de ley sustancial, por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0consistentes en falsos juicios de identidad cometidos en la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Orlando \u00a0Arturo \u00a0Gacharn\u00e1, \u00a0Clara \u00a0In\u00e9s \u00a0Ontib\u00f3n \u00a0y\u00a0 \u00a0de \u00a0Jes\u00fas Ernesto Sol\u00f3rzano. Una acusaci\u00f3n en tal sentido, \u00a0implicaba \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0modific\u00f3 \u00a0el contenido real de los \u00a0testimonios \u00a0 citados, \u00a0 atribuy\u00e9ndoles \u00a0 una \u00a0 esencia \u00a0 distinta, \u00a0 esto \u00a0es, \u00a0haci\u00e9ndoles \u00a0producir un efecto probatorio que ellos no ten\u00edan la capacidad de \u00a0arrojar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0tratar \u00a0de \u00a0demostrar este reproche, el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0logra \u00a0su cometido pues, en lugar de indicar cu\u00e1l es el segmento \u00a0testimonial \u00a0tergiversado \u00a0en cada uno de los casos, cu\u00e1l la afirmaci\u00f3n irreal \u00a0expresada \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0el sentido exacto de las versiones, hace \u00a0radicar \u00a0el \u00a0error, en el hecho de que los jueces no tomaron esas probanzas como \u00a0base \u00a0para \u00a0tener \u00a0por \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira en la realizaci\u00f3n de la \u00a0conducta investigada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0observa \u00a0que \u00a0los \u00a0reproches \u00a0no \u00a0son \u00a0consecuentes \u00a0con \u00a0la pretensi\u00f3n que el casacionista formula. Es as\u00ed como para \u00a0referirse \u00a0a \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0tergiversaci\u00f3n de la declaraci\u00f3n de Orlando Arturo \u00a0Gacharn\u00e1, \u00a0manifiesta \u00a0que este declarante nunca aludi\u00f3 a la leg\u00edtima defensa \u00a0ni \u00a0al error de antijuridicidad, sino a los actos de provocaci\u00f3n ejecutados por \u00a0los \u00a0Garibello \u00a0contra \u00a0los Sol\u00f3rzano, con lo que da a entender que el Tribunal \u00a0le \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0comentarios \u00a0sobre \u00a0esos \u00a0temas, \u00a0cuando \u00a0la actitud del juzgador \u00a0consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0analizar \u00a0la \u00a0versi\u00f3n y valorarla para negar tanto la leg\u00edtima \u00a0defensa como la eximente de culpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por si lo anterior no fuera suficientemente \u00a0antit\u00e9cnico, \u00a0introduce \u00a0argumentos ajenos a la censura propuesta, en la medida \u00a0en \u00a0que\u00a0 \u00a0deja \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0la distorsi\u00f3n de los elementos probatorios, \u00a0para \u00a0reprochar \u00a0que \u00a0no \u00a0se hubieran considerado otros factores de valoraci\u00f3n, \u00a0como \u00a0el \u00a0entorno \u00a0circunstancial \u00a0en \u00a0que ocurrieron los hechos, tales como, la \u00a0hora \u00a0de las nueve de la noche, que se trata de un zona de guerrilla, lo que \u00e9l \u00a0ha \u00a0llamado \u00a0el \u00a0merodeo \u00a0del enemigo capital y la embriaguez, no se sabe si del \u00a0sujeto agente o del occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto a la supuesta adulteraci\u00f3n de los \u00a0testimonios \u00a0de Carlos Julio Rodr\u00edguez, Jes\u00fas Ernesto Sol\u00f3rzano y Clara In\u00e9s \u00a0Ontib\u00f3n, \u00a0no se halla ning\u00fan argumento que demuestre efectivamente el error de \u00a0hecho \u00a0que \u00a0se \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0juez \u00a0plural, \u00a0pues el demandante siempre concluye \u00a0reclamando \u00a0que no se hubiera dado por demostrado el estado de ira, con \u00a0 base \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 propio \u00a0 criterio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esa manera, se traslad\u00f3 del campo del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0al \u00a0del \u00a0error de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n, sin \u00a0ninguna \u00a0esperanza \u00a0de \u00a0\u00e9xito, \u00a0por \u00a0cuanto, \u00a0la \u00a0ley \u00a0no ha sometido la prueba \u00a0testimonial \u00a0a \u00a0tarifas espec\u00edficas, en materia de credibilidad; vale decir que \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0cada \u00a0una \u00a0logre \u00a0en \u00a0el \u00a0fuero interno del funcionario de \u00a0conocimiento, \u00a0no \u00a0es \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0transgredir disposiciones de ley, con lo \u00a0cual, \u00a0se \u00a0elimina \u00a0la \u00a0posibilidad de que un juez incurra en un falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0cuando \u00a0otorga \u00a0o \u00a0niega \u00a0capacidad demostrativa a una determinada \u00a0declaraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, tambi\u00e9n este cargo carece \u00a0de vocaci\u00f3n exitosa y por ello habr\u00e1 de ser rechazado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0cr\u00edtica \u00a0formulada \u00a0en \u00a0cuarto \u00a0orden, \u00a0adolece \u00a0de \u00a0defectos similares a los hallados en los cargos anteriores. En esta \u00a0oportunidad, \u00a0el \u00a0actor \u00a0pregona un falso juicio de existencia, basado en que no \u00a0fue \u00a0considerada \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0formulada por Ligia Moreno Pardo, compa\u00f1era del \u00a0occiso, \u00a0especialmente \u00a0el aparte en que manifest\u00f3 que JOSE SOLORZANO disparaba \u00a0como \u00a0loco, porque de all\u00ed nac\u00eda la prueba sobre el estado de ira que padec\u00eda \u00a0en ese momento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso juicio de existencia por omisi\u00f3n \u00a0adquiere \u00a0importancia, \u00a0para \u00a0los \u00a0efectos \u00a0del \u00a0recurso de casaci\u00f3n, cuando el \u00a0elemento \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0ha \u00a0sido \u00a0ignorado \u00a0posee la capacidad de probar \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0eliminan, \u00a0disminuyen \u00a0o modifican la decisi\u00f3n de condena. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0no cualquier omisi\u00f3n en materia de consideraci\u00f3n probatoria tiene \u00a0la \u00a0cualidad de configurar el error de hecho que se comenta. De ah\u00ed que sea una \u00a0exigencia \u00a0para \u00a0quien recurre, abordar la demostraci\u00f3n de la incidencia que el \u00a0yerro produjo en el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este caso, es evidente que la sentencia \u00a0atacada \u00a0no contiene una valoraci\u00f3n de la versi\u00f3n de la denunciante, lo que no \u00a0es \u00a0extra\u00f1o, \u00a0porque \u00a0no \u00a0habiendo \u00a0sido \u00a0testigo \u00a0de los hechos, su deponencia \u00a0resultaba inocua para fundamentar la decisi\u00f3n final. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0como \u00a0el \u00a0actor, \u00a0en \u00a0actitud \u00a0reiterativa, \u00a0 \u00a0extra\u00f1a \u00a0 la \u00a0 consideraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0 deponencia \u00a0 porque \u00a0supuestamente, \u00a0en \u00a0ella se halla la prueba de que su protegido actu\u00f3 en estado \u00a0de \u00a0ira, \u00a0conviene repasar el fragmento testimonial respectivo. Es as\u00ed como, al \u00a0ser \u00a0interrogada \u00a0sobre \u00a0enemigos \u00a0que \u00a0pudiera \u00a0tener su compa\u00f1ero, la se\u00f1ora \u00a0Ligia Moreno contest\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo, \u00a0\u00e9l \u00a0nunca \u00a0se \u00a0met\u00eda \u00a0con nadie, \u00a0es que dicen el tipo que le \u00a0dispar\u00f3 \u00a0a \u00a0mi \u00a0esposo \u00a0o \u00a0sea \u00a0JOSE SOLORZANO MORENO disparaba como loco, y le \u00a0dispar\u00f3 \u00a0a \u00a0un \u00a0sobrino \u00a0m\u00edo \u00a0que \u00a0se \u00a0llama Leonardo Garibello, que \u00e9l tiene \u00a0quince \u00a0a\u00f1os, \u00a0a \u00a0Yesid \u00a0Garibello \u00a0y a todos los que ve\u00eda les iba disparando, \u00a0dec\u00eda \u00a0que \u00a0un \u00a0muchacho \u00a0en un pie hab\u00eda salido disparando pero no s\u00e9 qui\u00e9n \u00a0ser\u00eda, \u00a0pero \u00a0ese \u00a0tipo estaba como loco, disparando para todos lados (sic)\u201d. \u00a0(Resalta la Sala). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0texto \u00a0anterior revela con toda nitidez \u00a0que \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Ligia \u00a0Moreno \u00a0no fue testigo presencial de los hechos, que su \u00a0versi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la locura con que disparaba el procesado, es la conclusi\u00f3n que \u00a0ella \u00a0sac\u00f3 de los comentarios que escuch\u00f3 de otras personas, y por ello, no es \u00a0exacto \u00a0que \u00a0con \u00a0ese \u00a0testimonio \u00a0se \u00a0pudiera \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0estado de ira del \u00a0homicida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0observa \u00a0a \u00a0todo \u00a0lo \u00a0largo de la \u00a0demanda, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0fundamenta \u00a0el \u00a0reproche \u00a0en \u00a0sus conceptos, los cuales \u00a0abarcan \u00a0temas \u00a0diferentes \u00a0al \u00a0que \u00a0ha expuesto como materia del cargo, sin que \u00a0logre \u00a0demostrar \u00a0ni \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0error, \u00a0ni \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la ley \u00a0sustancial, \u00a0porque toda la argumentaci\u00f3n se reduce a la valoraci\u00f3n probatoria \u00a0personal \u00a0 contrapuesta \u00a0a \u00a0la \u00a0de \u00a0los \u00a0sentenciadores, \u00a0cuya \u00a0improcedencia \u00a0e \u00a0impropiedad ya fueron explicadas en este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0Quinto \u00a0Cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0como \u00a0una \u00a0exhibici\u00f3n \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0su \u00a0total \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0plantea \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de legalidad respecto de los \u00a0testimonios \u00a0de Jes\u00fas Ernesto Sol\u00f3rzano, Pedro Sol\u00f3rzano Bautista, Elvia Rosa \u00a0Pardo, \u00a0Honorio \u00a0Maciado, \u00a0Yesid \u00a0Villalobos, \u00a0Orlando \u00a0Gacharn\u00e1. Ligia Moreno, \u00a0Libia \u00a0Ch\u00e1vez \u00a0Daza, Carlos Julio Rodr\u00edguez y Clara In\u00e9s Ontib\u00f3n,\u00a0 pero \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con la forma en que fueron analizados, alegando que no se efectu\u00f3 \u00a0una \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0entre unos y otros. Nuevamente, centra su inconformidad, en \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0el sentenciador no dedujo el estado de ira que acompa\u00f1\u00f3 al \u00a0procesado en la realizaci\u00f3n de la conducta delictiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siguiendo la impropia postura que asumi\u00f3 en \u00a0el \u00a0decurso \u00a0de \u00a0toda \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0el \u00a0censor toma las declaraciones sobre las \u00a0cuales \u00a0presuntamente \u00a0recay\u00f3 \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0plasma \u00a0sus \u00a0deducciones \u00a0sobre \u00a0los hechos, con lo cual, incurre en contradicci\u00f3n frente al \u00a0cargo \u00a0formulado, \u00a0porque \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0cierto \u00a0que \u00a0los testimonios por \u00e9l \u00a0citados \u00a0estaban \u00a0afectados \u00a0en \u00a0su \u00a0legalidad, es obvio que habr\u00edan perdido su \u00a0capacidad \u00a0probatoria y no podr\u00edan servir de sustento a las conclusiones que el \u00a0actor le presenta a la Corte con el prop\u00f3sito de que las adopte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro defecto t\u00e9cnico suma el libelista a su \u00a0escrito, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0pretende \u00a0que la Sala intervenga como juez de \u00a0instancia, \u00a0al solicitarle que emita declaraciones en el sentido de expresar que \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de Ligia Moreno Pardo ha debido confrontarse con las de Elvia Rosa \u00a0Pardo \u00a0y \u00a0Ferney \u00a0Yesid Villalobos, cuando la decisi\u00f3n que se pronuncia en esta \u00a0sede \u00a0 tiene \u00a0caracteres \u00a0espec\u00edficos \u00a0muy \u00a0distintos \u00a0a \u00a0los \u00a0que \u00a0propone \u00a0el \u00a0recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0el \u00a0actor \u00a0nunca \u00a0asumi\u00f3 \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0irregularidades que supuestamente habr\u00edan concurrido en \u00a0el \u00a0recaudo \u00a0o \u00a0aducci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba rese\u00f1ada, como correspond\u00eda al vicio \u00a0adjudicado \u00a0a \u00a0esos \u00a0elementos de convicci\u00f3n, sino que, reincidi\u00f3 en consignar \u00a0sus \u00a0propias \u00a0consideraciones \u00a0probatorias \u00a0para rebatir el proceso anal\u00edtico y \u00a0las \u00a0conclusiones judiciales, todo lo cual da al traste con las pretensiones del \u00a0impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo anteriormente expuesto, la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Penal y administrando justicia \u00a0en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NO \u00a0CASAR la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0c\u00famplase\u00a0 \u00a0y devu\u00e9lvase al Tribunal \u00a0de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO \u00a0CALVETE \u00a0 \u00a0 RANGEL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0E. \u00a0CORDOBA\u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 AUGUSTO \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0EDUARDO \u00a0 MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0PAEZ\u00a0\u00a0 \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0ELIAS\u00a0 \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0 PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 10531 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente : \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 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