{"id":14731,"date":"2023-09-08T21:08:08","date_gmt":"2023-09-08T21:08:08","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2817214-11-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:08:08","modified_gmt":"2023-09-08T21:08:08","slug":"2817214-11-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2817214-11-07\/","title":{"rendered":"28172(14-11-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a028172 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrada Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 224 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., noviembre catorce (14) de dos \u00a0mil siete (2007). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>La Corte decide sobre la admisibilidad de las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0presentadas \u00a0por el defensor de los\u00a0 \u00a0procesados \u00a0 LIGIA \u00a0MANRIQUE \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0BERNARDO \u00a0SERNA \u00a0BERNAL, \u00a0MAR\u00cdA \u00a0TRINIDAD \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0ARANGO \u00a0y \u00a0HERNANDO \u00a0DE \u00a0JES\u00daS \u00a0MANRIQUE \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0contra \u00a0la \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Medell\u00edn el 24 de octubre de 2006, a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0confirm\u00f3 el fallo dictado por el Juzgado Dieciocho Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0misma ciudad, que conden\u00f3 a los cuatro procesados por el \u00a0delito \u00a0 de \u00a0 falso \u00a0testimonio \u00a0y \u00a0a \u00a0LIGIA \u00a0MANRIQUE \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0 \u00a0adem\u00e1s, \u00a0 por \u00a0 fraude \u00a0 procesal.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 HECHOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Quinto \u00a0Civil \u00a0Municipal de \u00a0Medell\u00edn \u00a0se \u00a0adelant\u00f3 \u00a0el \u00a0proceso reivindicatorio n\u00famero 001 40 03 005 2001 \u00a000296, \u00a0 en \u00a0 virtud \u00a0 de \u00a0 demanda \u00a0 presentada \u00a0por \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0LIGIA \u00a0MANRIQUE L\u00d3PEZ, contra sus hermanos \u00a0Humberto \u00a0y \u00a0Carlos \u00a0Manrique L\u00f3pez y la compa\u00f1era de \u00e9ste, se\u00f1ora Gilma del \u00a0Carm\u00e9n R\u00faa Moreno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0fue \u00a0aceptada \u00a0el 2 de abril de \u00a02001, \u00a0con \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n de que se restituyera el derecho de dominio sobre el \u00a0inmueble \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0la calle 91 D, No. 65-13, barrio Francisco Antonio Zea de \u00a0esa ciudad, a favor de la demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el decurso probatorio, a petici\u00f3n de la \u00a0se\u00f1ora \u00a0 \u00a0 LIGIA \u00a0 \u00a0MANRIQUE \u00a0 \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0con \u00a0las \u00a0formalidades \u00a0legales, se escucharon los testimonios de \u00a0BERNARDO SERNA BERNAL, MAR\u00cdA TRINIDAD RODRIGUEZ\u00a0 \u00a0ARANGO \u00a0 y \u00a0 HERNANDO \u00a0DE \u00a0JES\u00daS \u00a0MANRIQUE \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0e \u00a0igualmente, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0bajo juramento, la demandante absolvi\u00f3 interrogatorio de \u00a0parte, el 24 y 25 de abril de 2002, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cada uno de los mencionados ciudadanos, en \u00a0su \u00a0oportunidad, \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0Humberto y Carlos Arturo Manrique L\u00f3pez y Gilma \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0R\u00faa \u00a0Moreno, ocuparon en forma violenta y arbitraria desde el a\u00f1o \u00a01998, el inmueble objeto del proceso reivindicatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0establecido \u00a0por \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso, \u00a0tal \u00a0aseveraci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0result\u00f3 \u00a0que \u00a0era \u00a0falsa, \u00a0pues \u00a0posteriormente se acredit\u00f3 que los demandados \u00a0hab\u00edan \u00a0ocupado \u00a0el \u00a0referido inmueble por un lapso de tiempo mayor a 15 a\u00f1os, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0impidi\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0el pleito civil se debatiera la posesi\u00f3n pac\u00edfica \u00a0como fundamento de una posible prescripci\u00f3n adquisitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0jueces igualmente concluyeron que tanto \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0falaz \u00a0de \u00a0la \u00a0demandante, \u00a0como los testimonios falsos que la \u00a0corroboran, \u00a0fueron decisivos para que la se\u00f1ora Juez Quinta Civil Municipal de \u00a0Medell\u00edn \u00a0dictara \u00a0Sentencia \u00a0el 29 de noviembre de 2002, declarando el derecho \u00a0de \u00a0dominio \u00a0sobre \u00a0el \u00a0segundo \u00a0piso del edificio ubicado en la calle 91 D, No. \u00a065-13 \u00a0 de \u00a0 Medell\u00edn, \u00a0 a \u00a0 favor \u00a0 de \u00a0la \u00a0demandante, \u00a0se\u00f1ora \u00a0LIGIA \u00a0MANRIQUE \u00a0L\u00d3PEZ y, en consecuencia, \u00a0orden\u00f3 \u00a0a los demandados restituir dicho inmueble a la actora en el t\u00e9rmino de \u00a0ejecutoria de la Sentencia y cinco d\u00edas m\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL RELEVANTE \u00a0<\/p>\n<p>Adelantada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, la Fiscal\u00eda \u00a0Ciento \u00a0Cinco \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0mediante resoluci\u00f3n del 31 de mayo de \u00a02005, \u00a0acus\u00f3 \u00a0a \u00a0LIGIA \u00a0MANRIQUE \u00a0L\u00d3PEZ por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de falso testimonio y fraude procesal, \u00a0y \u00a0a \u00a0BERNARDO \u00a0SERNA \u00a0BERNAL, \u00a0MAR\u00cdA \u00a0TRINIDAD RODR\u00cdGUEZ ARANGO y HERNANDO DE JES\u00daS MANRIQUE \u00a0L\u00d3PEZ por el punible de falso testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La etapa del juicio correspondi\u00f3 adelantarla \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Dieciocho \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito, \u00a0despacho \u00a0que, \u00a0tras realizar las \u00a0audiencias \u00a0preparatoria \u00a0y \u00a0p\u00fablica, \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia el 22 de mayo de 2006, \u00a0condenando \u00a0 a \u00a0 LIGIA \u00a0 MANRIQUE \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0como \u00a0autora \u00a0del \u00a0concurso \u00a0heterog\u00e9neo de conductas punibles de \u00a0falso \u00a0testimonio \u00a0y \u00a0fraude \u00a0procesal, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a072 meses de \u00a0prisi\u00f3n; \u00a0y \u00a0a \u00a0BERNARDO SERNA BERNAL, MAR\u00cdA TRINIDAD \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0ARANGO y HERNANDO DE JES\u00daS MANRIQUE L\u00d3PEZ \u00a0como \u00a0autores \u00a0de \u00a0falso testimonio, a la pena principal de 48 meses de prisi\u00f3n \u00a0cada uno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 todos \u00a0 los \u00a0procesados \u00a0los \u00a0conden\u00f3 \u00a0igualmente \u00a0a la pena accesoria de Inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un \u00a0tiempo \u00a0igual \u00a0a \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0condenas \u00a0principales, \u00a0 y \u00a0 les \u00a0 concedi\u00f3 \u00a0el \u00a0mecanismo \u00a0sustitutivo \u00a0de \u00a0la \u00a0prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0apelada por el defensor \u00a0com\u00fan \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0y el Tribunal Superior de Medell\u00edn, mediante fallo \u00a0del 24 de octubre de 2006, la confirm\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda instancia, el \u00a0mismo \u00a0defensor \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la v\u00eda \u00a0discrecional, cuya admisibilidad estudia ahora la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS DEMANDAS \u00a0<\/p>\n<p>Como quiera que las demandas presentadas por \u00a0el \u00a0com\u00fan \u00a0defensor \u00a0de los procesados, son sustancialmente id\u00e9nticas, y s\u00f3lo \u00a0difieren \u00a0en \u00a0la \u00a0petici\u00f3n \u00a0final \u00a0que \u00a0se \u00a0hace \u00a0en \u00a0la presentada a nombre de \u00a0LIGIA \u00a0MANRIQUE \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0procede \u00a0a \u00a0resumirlas \u00a0y \u00a0contestarlas \u00a0de \u00a0manera \u00a0conjunta, como sigue: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0tras \u00a0citar \u00a0algunos \u00a0pronunciamientos \u00a0de esta Corporaci\u00f3n, el demandante invoca el desarrollo de la \u00a0jurisprudencia \u00a0como \u00a0motivo para acudir a la casaci\u00f3n por la v\u00eda excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto\u00a0 \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia ya abord\u00f3 el \u00a0tema \u00a0de la antijuridicidad en el delito de falso testimonio, mediante Sentencia \u00a0del \u00a019 \u00a0de enero de 2006, radicado 21948 (sic), tambi\u00e9n lo es que en decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0 \u00a023 \u00a0 de \u00a0 agosto \u00a0 del \u00a0 mismo \u00a0 a\u00f1o, \u00a0 radicado \u00a0 25745, \u00a0 \u201ccontradice, \u00a0 o \u00a0 al \u00a0 menos \u00a0 deja \u00a0 espacio \u00a0 a \u00a0dubitaci\u00f3n \u00a0e \u00a0incertidumbre \u00a0frente a las reflexiones elaboradas posteriormente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0lo \u00a0anotado \u00a0al \u00a0final \u00a0de \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0de la Sentencia del 19 de enero de 2006, parece dar cabida a la \u00a0antijuridicidad \u00a0 puramente \u00a0 formal, \u00a0pues \u00a0\u201csi \u00a0no \u00a0interesa \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 efecto \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0testimonio \u00a0 \u00a0falso, \u00a0 \u00a0\u2018produzca \u00a0en el funcionario que habr\u00e1 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0apreciarla \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 error \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 pretend\u00eda \u00a0 \u00a0 crear\u2019, \u00a0la \u00a0mentira \u00a0o \u00a0el \u00a0silencio \u00a0de la \u00a0verdad \u00a0no rebasar\u00eda su propio \u00e1mbito interno y ni siquiera devendr\u00eda id\u00f3nea \u00a0para \u00a0lesionar \u00a0o \u00a0poner \u00a0en \u00a0peligro \u00a0\u2018otros \u00a0 \u00a0 intereses \u00a0 \u00a0privados \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0p\u00fablicos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0cualquier \u00a0\u00edndole\u2019, \u00a0como concluy\u00f3 \u00a0la jurisprudencia posterior\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De manera que si la declaraci\u00f3n falsa por la \u00a0cual \u00a0vienen \u00a0condenados \u00a0los \u00a0procesados \u00a0resulta \u00a0enteramente \u00a0inane, \u00a0como lo \u00a0demostrar\u00e1 \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0ello \u00a0significa \u00a0que \u00a0la sentencia \u00a0impugnada \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0dictado \u00a0con \u00a0respecto \u00a0a \u00a0un \u00a0hecho \u00a0s\u00f3lo \u00a0formalmente \u00a0antijur\u00eddico, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0amerita \u00a0la intervenci\u00f3n excepcional de la Corte, por \u00a0resultar manifiestamente ilegal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0pronunciamiento de la Sala, a juicio del \u00a0demandante, \u00a0se ofrece entonces necesario para que definitiva y contundentemente \u00a0quede \u00a0precisado \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia el tema de la antijuridicidad, lo cual \u00a0servir\u00e1 de gu\u00eda a los operadores del derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0seguida,\u00a0 \u00a0formula \u00a0un \u00fanico cargo, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0 indirecta, \u00a0 por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo 442 del C\u00f3digo Penal, derivada de errores de hecho, en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0falso juicio de identidad en la valoraci\u00f3n probatoria, yerro \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0producido, \u00a0inexorablemente \u00a0habr\u00eda \u00a0conducido a un fallo \u00a0absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan el casacionista, los sentenciadores de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancia consideraron que el fallo de la Juez Quinta Civil \u00a0Municipal \u00a0del \u00a029 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02002, fue proferido con fundamento en las \u00a0aseveraciones \u00a0falaces \u00a0de la accionante y los declarantes que ella llev\u00f3 a ese \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo con ello, no queda duda entonces \u00a0que \u00a0el \u00a0reproche \u00a0penal \u00a0a \u00a0los \u00a0acusados consiste en haber afirmado falsamente \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0civil \u00a0que \u00a0los \u00a0demandados, \u00a0hermanos \u00a0Humberto \u00a0y Carlos \u00a0Manrique \u00a0L\u00f3pez, \u00a0\u201cse hab\u00edan apoderado del inmueble \u00a0a \u00a0 mediados \u00a0 de \u00a0 1998 \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 LIGIA \u00a0 MANRIQUE \u00a0era \u00a0la \u00a0propietaria \u00a0del \u00a0inmueble\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0 embargo, \u00a0como \u00a0tal \u00a0t\u00f3pico \u00a0no \u00a0es \u00a0susceptible \u00a0de probar por testimonio, LIGIA MANRIQUE aport\u00f3 la correspondiente \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica, \u00a0en la cual consta que el Instituto de Cr\u00e9dito Territorial \u00a0le hab\u00eda adjudicado ese bien. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0 el \u00a0 aspecto \u00a0cronol\u00f3gico \u00a0fue \u00a0tergiversado \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0la \u00a0Juez Quinta Civil \u00a0Municipal \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0demandados \u00a0civilmente se \u00a0hubieran apoderado del inmueble a mediados de 1998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0modo \u00a0que si en el proceso civil obra la \u00a0citada \u00a0escritura \u00a0e inspecci\u00f3n judicial sobre el inmueble, resulta enteramente \u00a0inane, \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0ninguna \u00a0 incidencia, \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0 testimonial \u00a0 sobre \u00a0 esa \u00a0propiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0si \u00a0a los procesados se les \u00a0conden\u00f3 \u00a0por \u00a0haber \u00a0afirmado \u00a0que los referidos demandados en forma arbitraria \u00a0ingresaron \u00a0al inmueble desde mediados de 1998, y si esa mentira cronol\u00f3gica no \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0para \u00a0apoyar \u00a0el fallo civil, es evidente que tal hecho deviene inocuo, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0traduce \u00a0en \u00a0antijuridicidad meramente formal, sin aptitud para causar \u00a0da\u00f1o, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0no afect\u00f3 ni puso en peligro la eficaz y recta impartici\u00f3n \u00a0de justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0lo anterior es as\u00ed -acota finalmente el \u00a0casacionista-, \u00a0el \u00a0hecho t\u00edpico de falso testimonio atribuido a los procesados \u00a0no puede ser punible por carecer de antijuridicidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte casar la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0absolver a todos los procesados por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falso \u00a0testimonio. \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n con LIGIA \u00a0MANRIQUE \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0reclama, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0aplicar \u00a0la pena \u00a0m\u00ednima por el delito de fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALEGATO \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0LA \u00a0 PARTE \u00a0 CIVIL \u00a0 NO \u00a0RECURRENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La apoderada de la parte civil considera que \u00a0la \u00a0jurisprudencia ha desarrollado suficientemente el tema de la antijuridicidad \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0falso \u00a0testimonio y, por tanto, no hay lugar a incertidumbre en \u00a0relaci\u00f3n con este aspecto de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 testimonios \u00a0tanto \u00a0de \u00a0LIGIA \u00a0MANRIQUE como de los declarantes que \u00a0ella \u00a0llev\u00f3 \u00a0al \u00a0proceso \u00a0civil, siempre tuvieron el prop\u00f3sito de perjudicar a \u00a0los \u00a0 demandados, \u00a0 no \u00a0obstante \u00a0tener \u00a0pleno \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0que \u00a0\u00e9stos \u00a0y \u00a0LIGIA habitaban la propiedad \u00a0por m\u00e1s de 20 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0aseveraci\u00f3n \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0procesados s\u00f3lo habr\u00edan sido condenados por afirmar que \u00a0los \u00a0demandados por LIGIA arbitrariamente empezaron a vivir all\u00ed desde mediados \u00a0de \u00a01998, \u00a0est\u00e1 \u00a0fuera \u00a0de \u00a0contexto \u00a0y \u00a0carece de soporte probatorio. Adem\u00e1s, \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo sostenido por el recurrente, la Juez Quinta Civil Municipal s\u00ed \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0este \u00a0dato \u00a0cronol\u00f3gico \u00a0para decidir, tal como puede verse a \u00a0folios \u00a058 \u00a0y \u00a0siguientes \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0cuyos \u00a0apartes \u00a0relevantes transcribe la \u00a0representante de la parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 anterior \u00a0 demuestra, \u00a0 tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0concluyeron \u00a0los \u00a0falladores de instancia, que los testimonios falaces realmente \u00a0lesionaron \u00a0la \u00a0eficaz \u00a0y \u00a0recta \u00a0impartici\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, \u00a0en tanto aquellas \u00a0manifestaciones \u00a0no \u00a0fueron \u00a0nimias, \u00a0sino \u00a0serias y esenciales para proferir el \u00a0fallo civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0promovido \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0discrecional, \u00a0a \u00a0juicio de la no recurrente, no puede \u00a0concederse, \u00a0pues \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que no hay vac\u00edos en la jurisprudencia sobre el \u00a0tema \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0material \u00a0del delito de falso testimonio, en este \u00a0caso \u00a0tal \u00a0aspecto se encuentra debidamente probado y por consiguiente no existe \u00a0el \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 que \u00a0 plantea \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0como \u00a0\u00fanico \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0conformidad \u00a0con el art\u00edculo 205 de la Ley 600 de 2000, vigente \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0de los hechos juzgados en este proceso, el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0la \u00a0senda \u00a0normal \u00a0o \u00a0tradicional, \u00a0procede \u00a0\u00fanicamente contra \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0proferidas \u00a0por los Tribunales Superiores de \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0y el Tribunal Penal Militar, \u201cpor \u00a0los \u00a0delitos \u00a0que \u00a0tengan \u00a0se\u00f1alada \u00a0pena privativa de la libertad cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0exceda \u00a0de ocho a\u00f1os, a\u00fan \u00a0cuando \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0impuesta \u00a0haya sido una medida de seguridad\u201d (negrillas fuera de texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0inciso \u00a0tercero \u00a0de \u00a0esta \u00a0disposici\u00f3n permite, sin embargo, la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la figura de la casaci\u00f3n discrecional o excepcional \u00a0\u201cen \u00a0 \u00a0 casos \u00a0 \u00a0 distintos \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0arriba \u00a0mencionados\u201d, \u00a0a \u00a0condici\u00f3n de que la Sala Penal de \u00a0la \u00a0 Corte \u00a0 Suprema \u00a0 de \u00a0 Justicia \u00a0 lo \u00a0considere \u00a0necesario \u00a0\u201cpara \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0la garant\u00eda de los \u00a0derechos \u00a0fundamentales\u201d \u00a0y, adicionalmente, siempre \u00a0que la demanda re\u00fana los dem\u00e1s requisitos exigidos por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0tales \u00a0presupuestos normativos, es claro que en este \u00a0caso \u00a0no \u00a0se cumpl\u00eda el requisito punitivo para acceder al medio extraordinario \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0senda \u00a0tradicional, toda vez que los delitos de falso \u00a0testimonio \u00a0y \u00a0fraude \u00a0procesal, \u00a0por \u00a0los que fueron condenados los procesados, \u00a0tienen \u00a0un \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0ocho \u00a0(8) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, de acuerdo con lo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0442 y 453 de la Ley 599 de 2000, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0 pues, \u00a0 la \u00a0 \u00fanica \u00a0 posibilidad \u00a0 de \u00a0 acudir \u00a0 al \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0era \u00a0por \u00a0la \u00a0denominada \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n discrecional o \u00a0excepcional, \u00a0lo \u00a0cual impon\u00eda al demandante el deber de demostrarle a la Corte \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0desarrollar \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0o \u00a0garantizar \u00a0los derechos \u00a0fundamentales de los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0casacionista \u00a0acierta \u00a0entonces \u00a0al \u00a0haber \u00a0acudido \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0discrecional \u00a0por raz\u00f3n del quantum punitivo, pero se equivoca cuando invoca el \u00a0desarrollo \u00a0de la jurisprudencia como motivo para acudir a ella, toda vez que el \u00a0tema \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0material \u00a0del \u00a0delito de falso testimonio que \u00e9l \u00a0solicita \u00a0 precisar, \u00a0 as\u00ed \u00a0 como \u00a0 de \u00a0 cualquier \u00a0otro \u00a0delito, \u00a0ya \u00a0ha \u00a0sido \u00a0suficientemente decantado por la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0Sala \u00a0ha dicho que cuando el motivo invocado es el desarrollo de \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0debe \u00a0puntualizar \u00a0de \u00a0manera sencilla pero \u00a0clara, \u00a0el \u00a0tema \u00a0jur\u00eddico que requiere definici\u00f3n o precisi\u00f3n, sea porque es \u00a0nuevo \u00a0o \u00a0porque \u00a0existen posiciones opuestas que deben ser unificadas, lo cual, \u00a0en este caso, no se cumple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0el \u00a0casacionista pretende que la Sala defina o dilucide \u00a0las \u00a0contradicciones que a su juicio se presentan en los pronunciamientos del 19 \u00a0de \u00a0enero \u00a0y \u00a023 de agosto de 2006, dentro de los radicados 21948 (sic) y 25745, \u00a0respectivamente. \u00a0Sin \u00a0embargo, no indica a la Corte en qu\u00e9 habr\u00edan consistido \u00a0exactamente las anunciadas contradicciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Simplemente \u00a0estima \u00a0que \u00a0el primero de los citados pronunciamientos \u00a0\u201cparece \u00a0dar \u00a0cabida \u00a0a la antijuridicidad puramente \u00a0formal\u201d, \u00a0 porque, \u00a0en \u00a0su \u00a0opini\u00f3n, \u00a0\u201csi \u00a0no \u00a0interesa \u00a0en efecto que el testimonio falso, \u2018produzca \u00a0en el funcionario que habr\u00e1 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0apreciarla \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 error \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 pretend\u00eda \u00a0 \u00a0 crear\u2019, \u00a0la \u00a0mentira \u00a0o \u00a0el \u00a0silencio \u00a0de la \u00a0verdad \u00a0no rebasar\u00eda su propio \u00e1mbito interno y ni siquiera devendr\u00eda id\u00f3nea \u00a0para \u00a0lesionar \u00a0o \u00a0poner \u00a0en \u00a0peligro \u00a0\u2018otros \u00a0 \u00a0 intereses \u00a0 \u00a0privados \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0p\u00fablicos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0cualquier \u00a0\u00edndole\u2019, \u00a0como concluy\u00f3 \u00a0la jurisprudencia posterior\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Apoyado \u00a0en lo anterior, el demandante afirma en el \u00fanico cargo que \u00a0plantea, \u00a0 que \u00a0 la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0falsa \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0vienen \u00a0condenados \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0definitivamente \u00a0resulta \u00a0inane, \u00a0porque la mentira cronol\u00f3gica no \u00a0sirvi\u00f3 para apoyar el fallo civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tales \u00a0argumentos, \u00a0como \u00a0atr\u00e1s \u00a0se anunci\u00f3, no explican el motivo \u00a0que \u00a0se \u00a0adujo \u00a0para acceder al recurso extraordinario por la v\u00eda discrecional, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0ellos \u00a0se \u00a0apartan \u00a0por \u00a0completo \u00a0de de lo que realmente ha dicho la \u00a0jurisprudencia \u00a0sobre \u00a0el \u00a0tema \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0y de lo que muestra el \u00a0expediente en el asunto que ocupa la atenci\u00f3n de la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0de \u00a0tiempo \u00a0atr\u00e1s \u00a0y \u00a0de \u00a0manera \u00a0consistente, \u00a0ha venido se\u00f1alando que la antijuridicidad material del delito de \u00a0falso \u00a0testimonio \u00a0se \u00a0presenta \u00a0no s\u00f3lo cuando la declaraci\u00f3n falsa cumpla su \u00a0cometido \u00a0de enga\u00f1ar al juez sino tambi\u00e9n cuando ha tenido la potencialidad de \u00a0hacerlo. \u00a0De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el art\u00edculo 11 del C\u00f3digo Penal, la conducta ser\u00e1 \u00a0antijur\u00eddica \u00a0tanto \u00a0cuando \u00a0lesione la eficaz y recta \u00a0impartici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0justicia \u00a0 \u00a0 \u2013como \u00a0reza \u00a0el T\u00edtulo XVI del C\u00f3digo \u00a0Penal- como cuando la ponga efectivamente en peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Precisamente \u00a0en \u00a0la Sentencia de casaci\u00f3n del 19 de enero de 2006, \u00a0radicado \u00a023483 (y no 21948 como equivocadamente lo se\u00f1ala el casacionista), la \u00a0Sala \u00a0realiz\u00f3 \u00a0un \u00a0completo \u00a0estudio de esta tem\u00e1tica. All\u00ed se citaron varios \u00a0pronunciamientos \u00a0emitidos \u00a0tanto \u00a0en vigencia del C\u00f3digo Penal de 1980 como de \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0599 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a020001, \u00a0 para \u00a0 significar \u00a0que \u00a0la \u00a0regulaci\u00f3n \u00a0positiva \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0en ambos estatutos no ha sufrido \u00a0ninguna \u00a0variaci\u00f3n \u00a0sustancial, \u00a0pues antes, como ahora, la lesi\u00f3n o puesta en \u00a0peligro \u00a0del \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0tutelado \u00a0debe ser real y no meramente formal. Se \u00a0puntualiza, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0haber delito sin da\u00f1o. Y el \u201cda\u00f1o\u201d, \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de vista jur\u00eddico, no solo es el \u201creal\u201d, sino tambi\u00e9n el \u00a0\u201cpotencial\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0otro pronunciamiento citado por el actor, esto es, el del 23 \u00a0de \u00a0 agosto \u00a0 de \u00a0 2006, \u00a0 radicado \u00a0 25745, \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0reafirma \u00a0esta \u00a0l\u00ednea \u00a0jurisprudencial, en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe acuerdo con el art\u00edculo 11 de la Ley \u00a0599 \u00a0del \u00a02000, \u00a0la \u201cantijuridicidad\u201d debe ser entendida \u201cmaterial\u201d y no \u00a0solo \u00a0\u201cformalmente\u201d. \u00a0Esto \u00a0significa \u00a0que \u00a0el \u00a0derecho penal no existe para \u00a0sancionar \u00a0exclusivamente \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se haga de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0humana \u00a0con \u00a0la \u00a0norma, \u00a0sino, \u00a0m\u00e1s all\u00e1, para punir cuando de manera \u00a0efectiva \u00a0e \u00a0injustificada \u00a0se \u00a0afecta o somete a peligro un bien jur\u00eddicamente \u00a0tutelado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo ha expuesto la jurisprudencia de la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, por ejemplo en la sentencia de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 21 \u00a0 de \u00a0 abril \u00a0 del \u00a02004 \u00a0(radicado \u00a019.930), \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0afirm\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0ha \u00a0ense\u00f1ado \u00a0la \u00a0Sala2, para que un \u00a0comportamiento \u00a0t\u00edpico \u00a0pueda \u00a0considerarse \u00a0base \u00a0o \u00a0fundamento \u00a0del delito es \u00a0indispensable \u00a0que \u00a0de modo efectivo lesione o al menos ponga en peligro un bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0tutelado \u00a0por \u00a0la \u00a0ley; \u00a0con \u00a0tal \u00a0sentido el principio de lesividad, \u00a0acu\u00f1ado \u00a0por \u00a0la \u00a0doctrina jur\u00eddico penal, aparece recogido en la legislaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0como \u00a0uno \u00a0de los\u00a0 elementos esenciales del delito (art\u00edculo 11 del \u00a0c\u00f3digo penal)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Un \u00a0poco \u00a0m\u00e1s \u00a0recientemente, \u00a0en Sentencia de casaci\u00f3n del 1\u00ba de \u00a0febrero \u00a0de 2007, radicado 23609, la Sala nuevamente se\u00f1al\u00f3 que de acuerdo con \u00a0la categor\u00eda dogm\u00e1tica de la antijuridicidad, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cla conducta no \u00a0s\u00f3lo \u00a0debe \u00a0contrariar \u00a0el \u00a0ordenamiento jur\u00eddico considerado en su integridad \u00a0-antijuridicidad \u00a0formal-, sino que adem\u00e1s, debe lesionar o poner efectivamente \u00a0en \u00a0peligro \u00a0el \u00a0bien jur\u00eddico protegido por la ley -antijuridicidad material-, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que no todo da\u00f1o o peligro comporta un delito, pero s\u00ed, todo \u00a0delito \u00a0supone necesariamente como \u00a0condici\u00f3n \u00a0insustituible \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de un da\u00f1o real o por lo menos, de un \u00a0peligro \u00a0efectivo \u00a0para \u00a0el inter\u00e9s objeto de protecci\u00f3n jur\u00eddica\u201d (resalta ahora la Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0casacionista \u00a0no explica la raz\u00f3n por la cual la Corte tendr\u00eda \u00a0que \u00a0 variar \u00a0 esta \u00a0 l\u00ednea \u00a0 jurisprudencial, \u00a0 menos \u00a0 a\u00fan \u00a0 cuando \u00a0ninguna \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0falta \u00a0de claridad o incertidumbre, se evidencia de este simple \u00a0cotejo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0como \u00a0lo se\u00f1ala la parte civil, el expediente ciertamente \u00a0revela \u00a0que \u00a0los testimonios falaces de los procesados s\u00ed fueron fundamento del \u00a0fallo \u00a0proferido \u00a0el \u00a029 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02002, \u00a0por \u00a0el Juzgado Quinto Civil \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0afirma, \u00a0por ejemplo, que: \u00a0\u201cEstos \u00a0testimonios \u00a0entonces \u00a0ofrecen \u00a0credibilidad \u00a0porque \u00a0son coherentes con la prueba documental aportada al proceso donde consta \u00a0la \u00a0 titularidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demandante\u2026\u201d3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Si \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0es \u00a0as\u00ed, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de los \u00a0procesados \u00a0efectivamente \u00a0lesion\u00f3 \u00a0el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0eficaz y recta \u00a0impartici\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, \u00a0toda \u00a0vez que sus declaraciones falsas sirvieron de \u00a0fundamento \u00a0para \u00a0declarar \u00a0el derecho de dominio y la restituci\u00f3n del inmueble \u00a0objeto \u00a0del \u00a0proceso \u00a0civil, \u00a0a favor de LIGIA MANRIQUE \u00a0L\u00d3PEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0suma, \u00a0el \u00a0libelo \u00a0no \u00a0logra \u00a0persuadir \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0sobre la necesidad de un nuevo pronunciamiento relacionado con el tema \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0material \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0falso testimonio, menos a\u00fan \u00a0cuando \u00a0distorsiona \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la jurisprudencia y no respeta la realidad \u00a0procesal \u00a0que da cuenta de la efectiva vulneraci\u00f3n del bien jur\u00eddico tutelado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0actitud \u00a0asumida por el actor deviene \u00a0in\u00fatil \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0prop\u00f3sitos \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0porque no \u00a0desarrolla \u00a0 en \u00a0debida \u00a0forma \u00a0los \u00a0motivos \u00a0que \u00a0abren \u00a0paso \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0e \u00a0impide, \u00a0incluso, \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala entre siquiera a revisar si el \u00a0\u00fanico \u00a0cargo \u00a0formulado \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal Superior de Medell\u00edn \u00a0re\u00fane \u00a0las \u00a0bases \u00a0jur\u00eddicas, \u00a0l\u00f3gicas y argumentativas que se exigen para su \u00a0admisi\u00f3n en esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0la \u00a0Sala inadmitir\u00e1 la demanda de acuerdo con la \u00a0consecuencia \u00a0procesal \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0213 \u00a0de la Ley 600 de 2000. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0dentro \u00a0del \u00a0presente \u00a0tr\u00e1mite o en la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0incurrido en violaci\u00f3n de garant\u00edas fundamentales, que \u00a0fuere necesario corregir por la v\u00eda de la casaci\u00f3n oficiosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0INADMITIR\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las\u00a0 \u00a0demandas\u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0casaci\u00f3n\u00a0 \u00a0 \u00a0presentadas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0de \u00a0LIGIA \u00a0MANRIQUE \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0BERNARDO \u00a0SERNA \u00a0BERNAL, \u00a0MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0TRINIDAD \u00a0 RODR\u00cdGUEZ \u00a0 ARANGO \u00a0 y \u00a0 HERNANDO \u00a0 DE \u00a0 JES\u00daS \u00a0 MANRIQUE \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0de conformidad con las razones anotadas en la \u00a0parte motiva de esta providencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto en el art\u00edculo 187 de la Ley 600 de \u00a02000, contra este prove\u00eddo no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 MAR\u00cdA \u00a0DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 J. \u00a0 \u00a0 \u00a0 IBA\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILANES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JULIO \u00a0ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORT\u00cdZ \u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Se \u00a0citan \u00a0pronunciamientos \u00a0del \u00a016 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01981, \u00a0M. \u00a0P. Dr. Alfonso Reyes \u00a0Echand\u00eda; \u00a0octubre \u00a04 \u00a0de 1993, radicado 5005; junio 3 de 1998, radicado 10422; \u00a0febrero \u00a01\u00ba \u00a0de \u00a02001, \u00a0radicado \u00a016362; \u00a0agosto 19 de 1976, M. P. Mario Alario \u00a0Filippo; \u00a0febrero \u00a018 \u00a0de \u00a02003, \u00a0radicado \u00a016262; \u00a0y \u00a0de septiembre 15 de 2004, \u00a0radicado 21064. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Sentencia febrero 18 de 2003. Rad. 16262 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 F. 64 \u00a0vto. del cuaderno original 1. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a028172 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrada Ponente: \u00a0 MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0 Aprobado Acta No. 224 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., noviembre catorce (14) de dos \u00a0mil siete [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-14731","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-15"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14731","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14731"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14731\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14731"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14731"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14731"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}