{"id":14704,"date":"2023-09-08T21:08:06","date_gmt":"2023-09-08T21:08:06","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2812719-09-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:08:06","modified_gmt":"2023-09-08T21:08:06","slug":"2812719-09-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2812719-09-07\/","title":{"rendered":"28127(19-09-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 28127 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 175 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 \u00a0D.C., \u00a0 \u00a0diecinueve \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0septiembre \u00a0 de \u00a0 dos \u00a0 mil \u00a0siete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin de establecer si se re\u00fanen las \u00a0exigencias \u00a0formales \u00a0previstas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000, \u00a0examina \u00a0la \u00a0Corte \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada por el apoderado de la \u00a0Parte \u00a0 Civil, \u00a0 contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0enero de 2007, que confirm\u00f3 la que dict\u00f3 el \u00a0Juzgado \u00a0Quinto \u00a0Penal \u00a0del Circuito de la misma ciudad el 15 de agosto de 2006, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0OSCAR JAVIER D\u00cdAZ PANCHE, sindicado del \u00a0delito de homicidio culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el fallo recurrido, quedaron consignados \u00a0de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0en las horas de la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0(10:30 aprox) del 12 de diciembre de 2001, cuando Fran Yerxs Piedrahita \u00a0Herrera, \u00a0quien \u00a0bajaba \u00a0en direcci\u00f3n oriente occidente, por la antigua v\u00eda al \u00a0llano, \u00a0en \u00a0la \u00a0motocicleta Suzuki 125 de placas KH 261, frente al n\u00famero 38\/40 \u00a0sur, \u00a0colision\u00f3 \u00a0con \u00a0el microb\u00fas, de placas MZQ 022, marca ford, modelo 1998, \u00a0conducido \u00a0por \u00a0Oscar \u00a0Javier \u00a0D\u00edaz \u00a0Panche, \u00a0quien \u00a0se \u00a0desplazaba \u00a0en sentido \u00a0contrario, de occidente a oriente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0consecuencia \u00a0del \u00a0choque, \u00a0el se\u00f1or \u00a0Piedrahita \u00a0Herrera, \u00a0recibi\u00f3 \u00a0m\u00faltiples lesiones, y trasladado al Hospital la \u00a0Victoria, \u00a0 falleci\u00f3 \u00a0 momentos \u00a0 despu\u00e9s, \u00a0 por \u00a0trauma \u00a0cr\u00e1neo \u00a0encef\u00e1lico \u00a0severo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0 PROCESAL \u00a0RELEVANTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0los hechos rese\u00f1ados, la Fiscal\u00eda 290 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0dispuso \u00a0la \u00a0apertura de investigaci\u00f3n previa el 12 de \u00a0diciembre de 2001. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la misma fecha, el ente instructor dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0apertura de proceso y escuch\u00f3 en indagatoria al imputado OSCAR \u00a0JAVIER D\u00cdAZ PANCHE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del 9 de julio de 2002, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a035 Seccional de Bogot\u00e1 admiti\u00f3 la demanda de constituci\u00f3n de Parte \u00a0Civil, \u00a0presentada \u00a0por el abogado Alfonso Soto Ospina, a nombre de la ciudadana \u00a0Mar\u00eda \u00a0Florinda \u00a0Camacho Galvis, en calidad de compa\u00f1era permanente del occiso \u00a0Fran \u00a0Yexs \u00a0Piedrahita \u00a0Herrera \u00a0y \u00a0representante \u00a0legal \u00a0de \u00a0los menores Harold \u00a0Stivens y Leidi Yeraldin Piedrahita Camacho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Clausurada \u00a0la \u00a0fase \u00a0investigativa el 28 de \u00a0julio \u00a0de \u00a02003, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda 19 Seccional de Bogot\u00e1 calific\u00f3 el m\u00e9rito del \u00a0sumario \u00a0el \u00a029 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0profiriendo \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0del procesado OSCAR JAVIER D\u00cdAZ PANCHE, por la conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0culposo, \u00a0tipificada en el art\u00edculo109 de la Ley 599 de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0etapa del juicio conoci\u00f3 el Juzgado \u00a05\u00b0 \u00a0Penal del Circuito de Bogot\u00e1, despacho que luego de evacuar las audiencias \u00a0p\u00fablicas \u00a0de \u00a0preparaci\u00f3n \u00a0y juzgamiento, profiri\u00f3 la sentencia absolutoria a \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0en el ac\u00e1pite inicial de esta providencia, la cual \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1 al desatar el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0que \u00a0contra \u00a0la \u00a0misma interpuso el apoderado de la parte civil, mediante la que \u00a0hoy es objeto del extraordinario recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS DE LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Finalidad. \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0inicio, el casacionista se\u00f1ala que como \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron el 12 de diciembre de 2001, bajo la vigencia del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980 \u00a0y \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal de 1991, deb\u00eda tenerse en \u00a0cuenta \u00a0 lo \u00a0 previsto \u00a0 en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del \u00a0\u00faltimo \u00a0estatuto \u00a0y, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0considerar \u00a0para efectos del recurso extraordinario, que el mismo \u00a0es \u00a0viable \u00a0frente \u00a0a \u00a0sentencias \u00a0proferidas por los Tribunales Superiores, por \u00a0delitos \u00a0cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de pena \u201cfuera o excediera de \u00a0cinco \u00a0(5) \u00a0a\u00f1os\u201d, \u00a0como \u00a0ocurr\u00eda con el homicidio \u00a0culposo, previsto en el art\u00edculo 329 del Decreto-Ley 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, considera a rengl\u00f3n seguido, si \u00a0se \u00a0dijese \u00a0que \u00a0la \u00a0norma \u00a0aplicable es el art\u00edculo 205 de la Ley 600 de 2000, \u00a0caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0exige una pena cuyo m\u00e1ximo exceda de ocho (8) a\u00f1os, en \u00a0este \u00a0evento \u00a0tambi\u00e9n \u00a0ser\u00eda \u00a0viable \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n con base en el \u00a0inciso \u00a03\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0citada \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0atendiendo \u00a0uno \u00a0de \u00a0los fines de la \u00a0jurisprudencia, \u00a0que en este asunto es la efectividad del derecho material y las \u00a0garant\u00edas \u00a0debidas \u00a0a \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0entre ellos las v\u00edctimas del \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0de ideas, el apoderado de la Parte Civil, en aras de \u00a0sustentar \u00a0 los \u00a0 fines \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 jurisprudencia, \u00a0 dice \u00a0que \u00a0se \u00a0precisa \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0con \u00a0criterio \u00a0de \u00a0autoridad \u00a0acerca de la imputaci\u00f3n que debe \u00a0hacerse \u00a0en \u00a0la indagatoria, en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n y en las sentencias \u00a0de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancias, \u00a0pues, \u00a0aunque \u00a0el \u00a0\u201cpunto \u00a0jur\u00eddico\u201d \u00a0existe, \u00a0reconoce, \u00a0es poca su \u00a0aplicaci\u00f3n por parte de algunos administradores de justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adentrado \u00a0en \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0del cargo, el demandante censura la \u00a0sentencia \u00a0 de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0aduciendo \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial, originada en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso raciocinio, ya que fueron desconocidos los principios \u00a0de la sana cr\u00edtica pericial y testimonial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0que al determinarse la responsabilidad penal de OSCAR JAVIER \u00a0D\u00cdAZ \u00a0PANCHE, \u00a0los falladores arribaron a la conclusi\u00f3n equivocada, al aplicar \u00a0el \u00a0principio \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0la duda probatoria y, por ende, absolv\u00e9rsele \u00a0del cargo imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0orden \u00a0a \u00a0fundamentar \u00a0su \u00a0censura, manifiesta el recurrente que \u00a0fueron \u00a0dos las \u201cpruebas fundamentales\u201d \u00a0que \u00a0apreciaron err\u00e1ticamente las instancias: las manifestaciones \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el sindicado en su indagatoria y en el interrogatorio de la audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0en \u00a0la \u00a0que introdujo aspectos importantes, como que fue la presencia \u00a0de \u00a0otro \u00a0veh\u00edculo \u00a0la \u00a0que lo oblig\u00f3 a desviarse hacia el carril izquierdo; y \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0emanados \u00a0del \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal, \u00a0y \u201cdel \u00a0 tr\u00e1nsito\u201d, \u00a0 en \u00a0 el \u00a0que \u00a0se \u00a0determin\u00f3 \u00a0como \u00a0causa \u00a0probable \u00a0del \u00a0accidente \u00a0atribuible \u00a0al \u00a0conductor del \u00a0microb\u00fas, \u00a0la de invadir el carril contrario, y al motociclista, la infracci\u00f3n \u00a0de \u00a0transitar \u00a0distante \u00a0de \u00a0la \u00a0acera, en contra de lo que exigen las normas de \u00a0tr\u00e1nsito con el fin de salvaguardar la propia integridad personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se\u00f1ala, \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n, \u00a0que si bien a los juzgadores les asiste \u00a0un \u00a0grado \u00a0de \u00a0discrecionalidad \u00a0en \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0ese margen de \u00a0movilidad \u00a0intelectual \u00a0est\u00e1 \u00a0limitado \u00a0por los postulados de las ciencias, las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0las m\u00e1ximas de la experiencia o del sentido com\u00fan; \u00a0pero \u00a0en \u00a0este caso, asevera, esos postulados de la sana cr\u00edtica llevaron a los \u00a0sentenciadores \u00a0 a \u00a0 declarar \u00a0 una \u00a0 verdad \u00a0distinta \u00a0de \u00a0la \u00a0revelada \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seguidamente, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0transcribe apartados de los medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0indicados, \u00a0as\u00ed como de las consideraciones del Tribunal, a partir \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales concluye que el fallador hace un falso raciocinio, al considerar \u00a0una \u00a0realidad \u00a0procesal \u00a0que no es, toda vez que al descartar la responsabilidad \u00a0del \u00a0 \u00a0procesado, \u00a0 \u00a0\u201cse \u00a0 arriesg\u00f3\u201d \u00a0 a \u00a0 decir \u00a0que \u00a0D\u00cdAZ \u00a0PANCHE \u00a0iba \u00a0ocupando \u00a0el \u00a0carril \u00a0que \u00a0le \u00a0correspond\u00eda, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0la \u00a0motocicleta en que se movilizaba el ofendido, \u00a0iba invadiendo el carril contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0juicio \u00a0del censor, las manifestaciones del sindicado equivalen a \u00a0una \u00a0forma \u00a0de \u00a0aceptar su culpa en el accidente, lo cual fue desatendido por el \u00a0Ad \u00a0quem; \u00a0de \u00a0igual \u00a0modo, \u00a0critica \u00a0que \u00a0los dict\u00e1menes mencionados se hayan analizado de manera aislada y \u00a0que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0ellos \u00a0haya \u00a0concluido \u00a0que \u00a0el \u00a0conductor de la motocicleta \u00a0invadi\u00f3 \u00a0el \u00a0carril \u00a0que \u00a0le correspond\u00eda al otro veh\u00edculo, ya que en ning\u00fan \u00a0momento se hace esta categ\u00f3rica afirmaci\u00f3n en los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0que \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0del fallo de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0es \u00a0totalmente \u00a0contradictoria, \u00a0pues, \u00a0a \u00a0pesar de que hizo \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la \u00a0duda \u00a0probatoria \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0dijo adem\u00e1s que \u00a0absolv\u00eda \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 \u201cANTIPICIDAD\u201d \u00a0(sic) \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0aspecto \u00e9ste que no fue aclarado por el \u00a0juzgador \u00a0de segundo grado, al punto tal que finalmente ignora si la absoluci\u00f3n \u00a0fue \u00a0 por \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 duda \u00a0 probatoria, \u00a0 o \u00a0por \u00a0atipicidad \u00a0del \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0partir \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0concluye \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que si los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias \u00a0hubieran \u00a0valorado \u00a0los \u00a0elementos \u00a0probatorios \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica, irrefutablemente la decisi\u00f3n para \u00a0OSCAR \u00a0JAVIER \u00a0D\u00cdAZ \u00a0PANCHE \u00a0habr\u00eda sido la de responsabilidad en el delito de \u00a0homicidio culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0terminar, \u00a0cita \u00a0como normas violadas los art\u00edculos 232, 238, \u00a0254, \u00a0257 \u00a0y \u00a0294 \u00a0de la Ley 600 de 2000; lucubra gen\u00e9ricamente sobre el debido \u00a0proceso \u00a0y pide a la Corte que se case la sentencia absolutoria y emita fallo de \u00a0sustituci\u00f3n, \u00a0condenando \u00a0al \u00a0sindicado \u00a0OSCAR \u00a0JAVIER \u00a0D\u00cdAZ PANCHE como autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible de homicidio culposo y al pago, junto con \u00a0los \u00a0terceros \u00a0civilmente \u00a0responsables, \u00a0de los perjuicios materiales y morales \u00a0causados a la v\u00edctimas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>En primer t\u00e9rmino, el casacionista invoca el \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del Decreto 2700 de 1991, con el fin de sustentar la procedencia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0habida \u00a0cuenta de que el art\u00edculo 329 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0que tipificaba el delito de homicidio culposo, establec\u00eda una \u00a0penalidad m\u00e1xima de seis (6) a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, no puede atenderse lo expresado \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0pues, ha de recordarse que los hechos que dieron origen al \u00a0proceso \u00a0tuvieron \u00a0su \u00a0desencadenamiento f\u00e1ctico el 12 de diciembre de 2001, es \u00a0decir, \u00a0se \u00a0rigen \u00a0por \u00a0lo normado en la Ley 600 de 2000, vigente desde el 24 de \u00a0julio \u00a0de \u00a02001, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0en \u00a0lo \u00a0referido al recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 en \u00a0 tanto, \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 por \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0procede \u00a0\u2013homicidio \u00a0 culposo-, \u00a0contempla \u00a0una \u00a0penalidad \u00a0m\u00e1xima \u00a0de 6 a\u00f1os (art\u00edculo 109 de la Ley 599 de 2000), la demanda \u00a0debe \u00a0reunir \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0establecidos \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0212 y, adem\u00e1s, \u00a0expresar \u00a0la necesidad de su admisi\u00f3n para el desarrollo de la jurisprudencia o \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0los derechos constitucionales que hubieren sido transgredidos \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite ordinario del proceso, \u00fanicos motivos por los cuales puede ser \u00a0admitida, \u00a0 correspondi\u00e9ndole \u00a0 decidir \u00a0 a \u00a0 la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0discrecionalidad que la ley le otorga, si la admite o rechaza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0lo anterior, el demandante, en \u00a0\u00faltimas, \u00a0reconoce \u00a0que \u00a0la \u00a0norma aplicable es el inciso 3\u00b0 del art\u00edculo 205 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000, \u00a0que \u00a0regula la procedencia de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0indicando \u00a0de \u00a0manera \u00a0gen\u00e9rica, \u00a0para fundamentar los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia, que se precisa un pronunciamiento con criterio de \u00a0autoridad \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0que \u00a0debe \u00a0hacerse en distintos momentos \u00a0procesales, \u00a0admitiendo \u00a0que \u00a0si bien ya hay regulaci\u00f3n al respecto, es poca su \u00a0aplicaci\u00f3n por parte de algunos operadores judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto, \u00a0una \u00a0vez \u00a0m\u00e1s debe reiterar la \u00a0Sala, \u00a0que \u00a0frente \u00a0a la casaci\u00f3n excepcional, a m\u00e1s de las exigencias propias \u00a0de \u00a0este \u00a0mecanismo, se precisa de los mismos requisitos de procedibilidad de la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan \u00a0u ordinaria, pues, conforme a lo establecido en el inciso 3\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, dicho medio impugnativo \u00a0solamente \u00a0puede \u00a0proponerse \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0segundo grado \u00a0proferidos \u00a0por \u00a0los \u00a0Tribunales \u00a0Superiores \u00a0de Distrito Judicial y el Tribunal \u00a0Penal \u00a0Militar \u00a0en \u00a0procesos \u00a0adelantados \u00a0por delitos que tengan se\u00f1alada pena \u00a0privativa \u00a0de la libertad cuyo m\u00e1ximo no exceda de ocho (8) a\u00f1os, o contra los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0naturaleza dictados por los Juzgados Penales del Circuito \u00a0sin \u00a0importar \u00a0en estos eventos el quantum punitivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, tales presupuestos dicen relaci\u00f3n con su \u00a0interposici\u00f3n \u00a0dentro \u00a0de la oportunidad legal por sujeto procesal legitimado y \u00a0revestido \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico, \u00a0quien adem\u00e1s debe ense\u00f1arle a la Corte la \u00a0necesidad \u00a0de su intervenci\u00f3n, bien para el desarrollo de la jurisprudencia -ya \u00a0porque \u00a0no \u00a0exista \u00a0antecedentes \u00a0sobre \u00a0una \u00a0materia, ora porque existiendo hay \u00a0pronunciamientos \u00a0enfrentados, \u00a0o \u00a0porque es necesario aclarar alg\u00fan aspecto- o \u00a0para \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos fundamentales, caso este en el cual ha de \u00a0especificarse \u00a0el \u00a0derecho \u00a0fundamental objeto de quebranto, se\u00f1alando el medio \u00a0que \u00a0lo \u00a0garantiza, y la irregularidad en la cual se origina su desconocimiento, \u00a0atropello \u00a0o \u00a0vulneraci\u00f3n; \u00a0valga \u00a0decir, \u00a0debe indicarse de manera concreta en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0y su influencia nociva en la garant\u00eda, que no \u00a0permite \u00a0el \u00a0goce \u00a0o libre ejercicio del derecho fundamental, pues, como lo dijo \u00a0la \u00a0 \u00a0Sala1: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo \u00a0 la \u00a0necesidad \u00a0 del \u00a0desarrollo \u00a0jurisprudencial \u00a0y\/o \u00a0la \u00a0tutela \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0surge del caso concreto, no de una abstracta consideraci\u00f3n de la \u00a0Corte, \u00a0es \u00a0obvio \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0no puede ex-officio hacer una declaraci\u00f3n de tal \u00a0naturaleza, \u00a0 previa \u00a0 revisi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 proceso, \u00a0pues \u00a0ello \u00a0comportar\u00eda \u00a0una \u00a0inconveniente \u00a0anticipaci\u00f3n \u00a0de \u00a0juicios sobre la materia de inconformidad. Por \u00a0ello, \u00a0de \u00a0manera \u00a0razonable, \u00a0se exige al recurrente que escriba la motivaci\u00f3n \u00a0concreta \u00a0que \u00a0lo \u00a0impulsa \u00a0a \u00a0interponer el recurso, referida a uno o a los dos \u00a0fines \u00a0exclusivos \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n discrecional, \u00fanica manera de conciliar el \u00a0car\u00e1cter \u00a0rogado \u00a0de \u00a0las \u00a0impugnaciones \u00a0con \u00a0aquellas \u00a0loables necesidades de \u00a0inter\u00e9s \u00a0p\u00fablico, \u00a0pues, aunque con matiz excepcional, sigue siendo un recurso \u00a0extraordinario \u00a0que \u00a0se \u00a0radica \u00a0en \u00a0las partes y no una facultad oficiosa de la \u00a0Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAunque \u00a0finalmente \u00a0todo \u00a0depende \u00a0de la discrecionalidad reglada de la Corte, lo cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0peticionario \u00a0ha \u00a0de \u00a0exhibir la argumentaci\u00f3n autosuficiente para \u00a0mostrar \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0un desarrollo jurisprudencial o de la protecci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0supuestamente \u00a0conculcados, \u00a0pues \u00a0s\u00f3lo \u00a0a \u00a0partir del \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0 concreto \u00a0 de \u00a0 falencias \u00a0 puede \u00a0el \u00a0\u00f3rgano \u00a0decisor \u00a0avanzar \u00a0dial\u00e9cticamente \u00a0sobre \u00a0temas \u00a0que de otra manera le est\u00e1n vedados por obra de \u00a0la \u00a0 legalidad \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 acierto \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 presumen \u00a0en \u00a0el \u00a0debate \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguno \u00a0de los anteriores derroteros cumple \u00a0el \u00a0demandante, porque si bien la impugnaci\u00f3n se ejercit\u00f3 oportunamente contra \u00a0sentencia \u00a0 de \u00a0 segundo \u00a0 grado \u00a0 proferida \u00a0por \u00a0un \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Distrito Judicial, \u00a0es \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la argumentaci\u00f3n \u00a0pertinente \u00a0se halla hu\u00e9rfana de cualquier planteamiento serio que le indique a \u00a0la \u00a0Corte la necesidad de su intervenci\u00f3n en orden al cumplimiento del cometido \u00a0que \u00a0le \u00a0impone una cualquiera de las alternativas posibles que tornan viable el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0su \u00a0potestad discrecional, como con antelaci\u00f3n se indic\u00f3, y del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0la \u00a0acreditaci\u00f3n \u00a0del consecuente agravio que para los procesados \u00a0contiene la sentencia cuestionada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0tampoco \u00a0se infiere del texto del escrito \u00a0impugnatorio, \u00a0patente la necesidad de desarrollar la jurisprudencia, citando el \u00a0aspecto \u00a0problem\u00e1tico \u00a0menesteroso \u00a0de consideraci\u00f3n en esta sede, sobre todo, \u00a0si \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0es \u00a0el \u00a0mismo \u00a0impugnante \u00a0quien reconoce que el \u00a0\u201cpunto jur\u00eddico\u201d existe, \u00a0si \u00a0bien \u00a0se \u00a0lamenta de que algunos administradores de justicia no lo apliquen, \u00a0aspecto \u00a0este \u00a0que \u00a0lejos \u00a0est\u00e1 de justificar un nuevo pronunciamiento sobre un \u00a0t\u00f3pico \u00a0ya \u00a0abordado por la jurisprudencia de la Sala, como es el del contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria, \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n y las \u00a0sentencias de primero y segundo grados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0si \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0fuera \u00a0poco, el tema \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0el recurrente, es totalmente ajeno al subsiguiente desarrollo de \u00a0su \u00a0censura, \u00a0puesto \u00a0que en ning\u00fan momento cuestiona la imputaci\u00f3n f\u00e1ctica y \u00a0jur\u00eddica \u00a0que \u00a0qued\u00f3 \u00a0plasmada \u00a0a \u00a0lo \u00a0largo \u00a0del proceso, concretamente en la \u00a0indagatoria, el pliego de cargos y los fallos de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0enfoque \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0recu\u00e9rdese, \u00a0exclusivamente \u00a0se \u00a0dirigi\u00f3 \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0los razonamientos probatorios de la \u00a0sentencia, \u00a0en particular, la forma como los falladores apreciaron el testimonio \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0OSCAR \u00a0JAVIER \u00a0D\u00cdAZ \u00a0PANCHE \u00a0y \u00a0dos dict\u00e1menes periciales, que \u00a0fueron soporte para fundamentar la absoluci\u00f3n de aqu\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0sentido, advi\u00e9rtase, que como los \u00a0reparos \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0la apreciaci\u00f3n de las pruebas, de suyo no entra\u00f1an \u00a0una \u00a0afrenta \u00a0directa \u00a0a \u00a0derecho \u00a0fundamental \u00a0en \u00a0concreto, pues el agravio se \u00a0mediatiza \u00a0por \u00a0el \u00a0establecimiento \u00a0de los errores de juicio en su estimaci\u00f3n, \u00a0los \u00a0mismos \u00a0no \u00a0pueden \u00a0tenerse \u00a0como \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0v\u00e1lida \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0insiste, \u00a0los razonamientos en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de las pruebas, dada la indeterminaci\u00f3n de los resultados \u00a0por \u00a0la \u00a0posibilidad de meras discrepancias valorativas, no pueden ser argumento \u00a0suficiente \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0reclamar \u00a0 una \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 sujeta \u00a0 a \u00a0 tan \u00a0 singulares \u00a0necesidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 que, \u00a0en \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0defectos de apreciaci\u00f3n probatoria, fundamento de la solicitud \u00a0de \u00a0que la Corte ejercite en este evento la potestad discrecional que le asiste, \u00a0la \u00a0demanda no tiene ninguna \u00a0posibilidad \u00a0 de \u00a0 ser \u00a0 admitida \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0planteados \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 casacionista, \u00a0 pues, \u00a0 como \u00a0constantemente \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0viene \u00a0 \u00a0sosteniendo \u00a0 \u00a0la \u00a0Sala2: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0en \u00a0principio, \u00a0las \u00a0posibilidades \u00a0reconocidas en la \u00a0jurisprudencia \u00a0para \u00a0acceder \u00a0a la casaci\u00f3n discrecional no se extienden a las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0planteadas \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0a \u00a0discutir la valoraci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0en \u00a0esa labor los jueces \u00a0cuentan \u00a0con la relativa libertad que se desprende de la sana cr\u00edtica, a no ser \u00a0que \u00a0se \u00a0proponga \u00a0que sus deducciones son producto de una motivaci\u00f3n aparente, \u00a0falsa \u00a0o \u00a0ausente, \u00a0supuesto \u00a0que \u00a0determinar\u00eda, \u00a0en caso de que se demuestre y \u00a0aparezca \u00a0concretado, \u00a0la \u00a0consolidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un quebranto a las garant\u00edas, en \u00a0cuanto \u00a0obedecer\u00edan \u00a0tales \u00a0deducciones \u00a0a \u00a0la arbitrariedad -ajena a un estado \u00a0democr\u00e1tico \u00a0y \u00a0constitucional- \u00a0y \u00a0no \u00a0a la raz\u00f3n y a la justicia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0el \u00a0censor \u00a0plantea \u00a0la invalidez de la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0yerros \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0medios de convicci\u00f3n \u00a0allegados \u00a0a la actuaci\u00f3n, buscando anteponer su criterio \u00a0al \u00a0propio de las instancias, pasando por alto que los \u00a0fallos \u00a0 llegan \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0revestidos \u00a0de una doble condici\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pero, \u00a0incluso, \u00a0si \u00a0se \u00a0pudiese \u00a0pasar \u00a0por \u00a0alto \u00a0tan \u00a0ostensible \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0necesario \u00a0 advertir \u00a0 que \u00a0 ya \u00a0 espec\u00edficamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 delimitado \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 \u00a0propuesto \u00a0 en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0este \u00a0tambi\u00e9n \u00a0adolece \u00a0de \u00a0crasos yerros en su postulaci\u00f3n, al punto de impedir conocer \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0cu\u00e1l \u00a0en concreto es la violaci\u00f3n trascendente que se reputa de \u00a0los fallos de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0que, \u00a0cuando \u00a0no \u00a0se \u00a0obra dentro de los \u00a0par\u00e1metros \u00a0argumentales \u00a0y \u00a0l\u00f3gico-jur\u00eddicos, \u00a0previstos en cada causal para \u00a0orientar \u00a0adecuadamente \u00a0la censura, el impugnante termina oponiendo su personal \u00a0criterio \u00a0sobre \u00a0el \u00a0m\u00e1s autorizado del juzgador, incurriendo en el desatino de \u00a0considerar \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0 extraordinario \u00a0 como \u00a0otra \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0abierto \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0que con la casaci\u00f3n se busca primordialmente el estudio de \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0no la prolongaci\u00f3n de un debate probatorio \u00a0fenecido \u00a0mediante el proferimiento de una sentencia amparada, como se dijo, con \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y legalidad, \u00fanicamente destronable por la \u00a0presencia \u00a0de errores predicables del fallador, de tal magnitud que s\u00f3lo con su \u00a0casaci\u00f3n pudiera restaurarse la legalidad de lo decidido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0ninguno \u00a0de los \u00a0asertos \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0destaca \u00a0asunto \u00a0diverso \u00a0al \u00a0simple \u00a0rechazo de las \u00a0consideraciones \u00a0que \u00a0dieron \u00a0pie \u00a0al \u00a0Tribunal para absolver al procesado OSCAR \u00a0JAVIER \u00a0D\u00cdAZ PANCHE del delito de homicidio culposo, de manera que no es viable \u00a0desarrollar \u00a0el \u00a0ataque \u00a0bajo \u00a0la \u00a0forma \u00a0del \u00a0falso \u00a0raciocinio en el entendido \u00a0gen\u00e9rico \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0valor\u00f3 \u00a0de \u00a0determinada \u00a0manera los elementos \u00a0materiales \u00a0probatorios, \u00a0cuando \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que para la estimaci\u00f3n de tales \u00a0probanzas \u00a0nuestro \u00a0sistema probatorio predica la libre apreciaci\u00f3n, dentro del \u00a0contexto de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta forma, el demandante apenas enuncia \u00a0su \u00a0censura, aludiendo de amanera gen\u00e9rica al desconocimiento de los postulados \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica, pero en ning\u00fan momento dice cu\u00e1l es el principio l\u00f3gico \u00a0vulnerado; \u00a0tampoco \u00a0alude \u00a0a \u00a0desconocimiento de las reglas de la experiencia o \u00a0las \u00a0leyes \u00a0cient\u00edficas. \u00a0Simplemente \u00a0realiza una evaluaci\u00f3n probatoria en la \u00a0que \u00a0pretende \u00a0anteponer su particular an\u00e1lisis, desatendiendo por completo los \u00a0par\u00e1metros \u00a0argumentales \u00a0y l\u00f3gico-jur\u00eddicos previstos para la causal por \u00e9l \u00a0invocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0lo \u00a0cierto, \u00a0entonces, que el impugnante \u00a0apenas \u00a0alcanza a mostrar su obvia insatisfacci\u00f3n con el resultado del proceso, \u00a0desconociendo, \u00a0como \u00a0ha sido suficientemente destacado por la Sala en pac\u00edfica \u00a0jurisprudencia, \u00a0que \u00a0quien \u00a0alega \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso raciocinio, \u00a0soportada \u00a0en \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, est\u00e1 \u00a0obligado \u00a0a \u00a0se\u00f1alar \u00a0lo que objetivamente expresa el medio probatorio sobre el \u00a0cual \u00a0se \u00a0predica \u00a0el error, las inferencias extra\u00eddas por el juzgador de \u00e9l y \u00a0el \u00a0m\u00e9rito suasorio que le otorg\u00f3. A rengl\u00f3n seguido, es necesario indicar el \u00a0axioma \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, el principio de la ciencia o la regla de la experiencia \u00a0desconocidas \u00a0o \u00a0vulneradas, \u00a0y \u00a0dentro \u00a0de \u00a0ellas \u00a0referirse a la correctamente \u00a0aplicable, \u00a0hasta, \u00a0finalmente, demostrar la trascendencia del error en punto de \u00a0lo \u00a0 resuelto, \u00a0 significando \u00a0 c\u00f3mo, \u00a0 la \u00a0 exclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0medio \u00a0criticado, \u00a0indispensablemente, \u00a0dentro \u00a0del contexto general de lo aducido probatoriamente, \u00a0conducir\u00eda \u00a0a una m\u00e1s favorable decisi\u00f3n para la parte impugnante3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0completamente \u00a0ajena \u00a0al \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo \u00a0propuesto, \u00a0es \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0censor a la \u00a0sentencia \u00a0de primera instancia, la cual rotula de contradictoria, puesto que al \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0la duda probatoria, absolvi\u00f3 por atipicidad del hecho, \u00a0significando, \u00a0el \u00a0memorialista, \u00a0que \u00a0este \u00a0aspecto \u00a0no \u00a0fue \u00a0aclarado \u00a0por \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem, \u00a0lo que conlleva a \u00a0que ignore cu\u00e1l fue el verdadero sustento de la absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0 embargo, \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0palpable \u00a0surge \u00a0del \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0ya que a lo largo de su \u00a0escrito, \u00a0en \u00a0reiteradas \u00a0ocasiones \u00a0se\u00f1ala que el fundamento de la absoluci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0del Tribunal, fue la duda probatoria. El propio censor, entonces, se \u00a0encarga \u00a0de aclarar que el aspecto supuestamente contradictorio en que incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0A quo, s\u00ed fue clarificado \u00a0y \u00a0reforzado \u00a0en \u00a0la sentencia de segunda instancia, la cual conforma una unidad \u00a0inescindible con el fallo de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0de que el \u00a0libelo \u00a0no \u00a0satisface \u00a0los \u00a0condicionamientos \u00a0exigidos \u00a0por \u00a0el ordinal 3\u00ba del \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0para \u00a0su \u00a0admisi\u00f3n, \u00a0se \u00a0rechazar\u00e1, tal y como lo impone el art\u00edculo 213 ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, ha de se\u00f1alarse que revisada la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0pertinente, no se observ\u00f3 la presencia de ninguna de las hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0permitir\u00edan \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte obrar de oficio, de conformidad con el art\u00edculo \u00a0216 del citado estatuto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0Parte \u00a0Civil \u00a0en nombre de la \u00a0ciudadana \u00a0 Mar\u00eda \u00a0Florinda \u00a0Camacho \u00a0Galvis, \u00a0conforme \u00a0con \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0plasmadas en el cuerpo del presente prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, notif\u00edquese y \u00a0devu\u00e9lvase a la oficina de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 MAR\u00cdA \u00a0DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0IBA\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 SOLARTE \u00a0PORTILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER DE JES\u00daS ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 C. S. \u00a0de J., Auto del 25 de septiembre de 1997, Rad. 13.401 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 C. S. \u00a0de J., Auto del 9 de febrero de 2006, Rad. 23.055 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 C. S. \u00a0de J., Auto del 5 de febrero de 2007, Rad. 26.382 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 28127 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 175 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 \u00a0D.C., \u00a0 \u00a0diecinueve \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0septiembre \u00a0 de \u00a0 dos \u00a0 mil \u00a0siete. \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Con \u00a0el \u00a0fin de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-14704","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-15"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14704"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14704\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}