{"id":14694,"date":"2023-09-08T21:08:06","date_gmt":"2023-09-08T21:08:06","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2811219-09-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:08:06","modified_gmt":"2023-09-08T21:08:06","slug":"2811219-09-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2811219-09-07\/","title":{"rendered":"28112(19-09-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a028112 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 175 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., diecinueve de septiembre de dos \u00a0mil siete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 \u00a0I \u00a0 \u00a0S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la admisibilidad \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor del procesado \u00a0SATURNINO \u00a0TREJOS \u00a0LARIOS \u00a0contra el fallo de segundo grado del 28 de febrero de \u00a02007, \u00a0proferido \u00a0por el Tribunal Superior de Arauca, mediante el cual confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el Juzgado Penal del Circuito de Arauca, con sede \u00a0transitoria \u00a0en \u00a0Bogot\u00e1, condenando al procesado en cita a la pena principal de \u00a0114 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0por \u00a0el \u00a0equivalente a 726 salarios m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0 mensuales \u00a0vigentes, \u00a0como \u00a0coautor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0desplazamiento forzado y rebeli\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LOS HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seg\u00fan \u00a0se \u00a0rese\u00f1\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos de instancia, el se\u00f1or Carlos \u00a0Jes\u00fas \u00a0Garrido \u00a0formul\u00f3 \u00a0denuncia \u00a0penal en la cual relata que desde el mes de \u00a0agosto \u00a0de 2002 fue objeto de amenazas por parte de Manuel Arcadio G\u00f3mez Azuaje \u00a0y \u00a0su \u00a0padre \u00a0Rafael \u00a0D\u00edaz, \u00a0quienes \u00a0le \u00a0\u201cpicaron\u201d \u00a0el alambre de su finca \u00a0\u201cCaracarito\u201d, \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0la \u00a0vereda \u00a0la \u00a0Pedre\u00f1a, \u00a0en \u00a0la \u00a0frontera \u00a0con \u00a0Venezuela, \u00a0la \u00a0cual \u00a0invadieron \u00a0abusivamente construyendo una casa, y luego le \u00a0mandaron emisarios de la guerrilla para que abandonara el predio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se se\u00f1al\u00f3 que en una de esas oportunidades \u00a0se \u00a0presentaron en la finca tres guerrilleros que se identificaron como miembros \u00a0del \u00a0D\u00e9cimo frente de las FARC, dentro de los cuales el denunciante identific\u00f3 \u00a0a \u00a0SATURNINO \u00a0TREJOS, \u00a0a \u00a0quien \u00a0conoc\u00eda \u00a0de \u00a0tiempo \u00a0atr\u00e1s, \u00a0y era la persona \u00a0encargada \u00a0de \u00a0cobrar \u00a0las \u201cvacunas\u201d de la zona, personajes que le exigieron \u00a0abandonar \u00a0la \u00a0finca, pero como se negara a ello, el 18 de abril de 2003, cuando \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0la casa del se\u00f1or Pedro Franco, en Guaric\u00f3, Venezuela, sin \u00a0mediar \u00a0palabra \u00a0fue \u00a0apu\u00f1aleado \u00a0por Manuel Arcadio, a consecuencia de lo cual \u00a0sufri\u00f3 \u00a0graves \u00a0lesiones \u00a0que \u00a0le mantuvieron 12 d\u00edas recluido en un hospital. \u00a0Ante \u00a0esa situaci\u00f3n, se vio obligado a vender su finca a un precio inferior del \u00a0real y salir del lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0SATURNINO \u00a0TREJOS LARIOS presenta tres \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia demandada, cuya fundamentaci\u00f3n puede resumirse de \u00a0la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo. Nulidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal tercera del art\u00edculo 207 de la Ley 600 de \u00a02000, el defensor alega dos motivos de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0a) \u00a0El primero, por falta de competencia del juez penal del circuito \u00a0ordinario \u00a0para conocer del delito de desplazamiento forzado, el cual dice es de \u00a0conocimiento \u00a0de los jueces especializados, motivo por el cual un funcionario de \u00a0esa \u00a0categor\u00eda \u00a0era \u00a0el \u00a0juez \u00a0natural \u00a0para dictar la sentencia en el presente \u00a0caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0la Ley 589 de 2000, por medio de la cual se tipific\u00f3 \u00a0el \u00a0genocidio, la desaparici\u00f3n forzada, el desplazamiento forzado y la tortura, \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0art\u00edculo \u00a015 \u00a0que los delitos tipificados en dicha ley son de \u00a0conocimiento de los jueces penales del circuito especializados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0su \u00a0vez, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a091 de la Ley 600 de 2000, precept\u00faa que \u00a0cuando \u00a0deban \u00a0investigarse \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0conexas, conocer\u00e1 de ellas el \u00a0funcionario \u00a0de \u00a0mayor \u00a0jerarqu\u00eda \u00a0de acuerdo con la competencia por raz\u00f3n del \u00a0fuero \u00a0legal \u00a0o \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0asunto, \u00a0y \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a07\u00ba de la misma \u00a0normatividad \u00a0determina \u00a0que en casos de conexidad el juzgamiento corresponde al \u00a0juez \u00a0especializado, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0este \u00a0caso le \u00a0correspond\u00eda al juez especializado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pide \u00a0que \u00a0se \u00a0declare \u00a0la \u00a0nulidad de lo actuado y se ordene que la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio \u00a0se \u00a0surta \u00a0ante \u00a0el Juez Penal Especializado del Circuito de \u00a0Arauca, por competencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0b) \u00a0El segundo motivo de nulidad lo hace consistir en que los hechos \u00a0investigados \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0en territorio de Venezuela y no de Colombia, \u00a0pues \u00a0la finca Caracarito est\u00e1 ubicada en la frontera con el vecino pa\u00eds, pero \u00a0en \u00a0su \u00a0territorio, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0da \u00a0a entender con la denuncia de Carlos Jes\u00fas \u00a0Garrido, \u00a0 cuando \u00a0 el \u00a0funcionario \u00a0le \u00a0pregunt\u00f3: \u00a0\u201cIndique \u00a0si \u00a0estando \u00a0en \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0Venezuela \u00a0estaba \u00a0all\u00ed \u00a0tranquilamente la guerrilla\u201d y el \u00a0denunciante contesto: \u201cPorque all\u00e1 no hay guardia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Igualmente, \u00a0 cita \u00a0 el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Guadalupe \u00a0Socadagui \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0quien \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0ante funcionario del D.A.S., que la Isla La Prade\u00f1a \u00a0\u201cpertenece \u00a0al \u00a0otro \u00a0lado \u00a0de \u00a0Venezuela\u201d, \u00a0y el mismo Fiscal instructor lo \u00a0admiti\u00f3 \u00a0en \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0preguntas \u00a0que \u00a0hizo \u00a0al procesado en el curso de su \u00a0indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo tanto, sostiene, se vulner\u00f3 el debido proceso, porque las \u00a0autoridades \u00a0colombianas \u00a0no \u00a0pod\u00edan investigar el hecho ocurrido en territorio \u00a0venezolano \u00a0y \u00a0sin \u00a0verificar \u00a0si \u00a0se \u00a0daban \u00a0las \u00a0condiciones del art\u00edculo 16, \u00a0numeral 4\u00ba de la Ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pide, \u00a0 en \u00a0 consecuencia, \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0demandada, \u00a0decret\u00e1ndose \u00a0la nulidad de lo actuado para disponer que no se puede iniciar la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0hasta \u00a0tanto \u00a0se conozca si hubo o no juzgamiento en el exterior \u00a0por los hechos denunciados en contra de SATURNINO TREJOS LARIOS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo cargo. Violaci\u00f3n directa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alega \u00a0que el juzgador aplic\u00f3 indebidamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo 180 de la Ley 599 de 2000 porque los hechos juzgados no se adecuan \u00a0a \u00a0ese \u00a0tipo \u00a0penal ya que las presuntas amenazas contra el denunciante para que \u00a0abandonara \u00a0las tierras que previamente hab\u00edan sido invadidas, es una cuesti\u00f3n \u00a0\u201cmuy \u00a0com\u00fan en la zona\u201d, \u00a0y \u00a0las \u00a0mismas \u00a0no fueron dirigidas contra un \u201csector \u00a0de \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n\u201d, \u00a0lo cual constituye un elemento \u00a0descriptivo del tipo penal.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Insiste \u00a0en \u00a0que \u00a0SATURDIO TREJOS LARIOS no ejerci\u00f3 actos coactivos \u00a0hacia \u00a0un grupo o sector de la poblaci\u00f3n. Adem\u00e1s, cuando Carlos Jes\u00fas Garrido \u00a0decide \u00a0vender \u00a0la \u00a0finca fue con posterioridad a la agresi\u00f3n que le hizo alias \u00a0\u201cPinocho\u201d, \u00a0y \u00a0ello \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0tiempo \u00a0despu\u00e9s \u00a0de la visita que le hiciera \u00a0TREJOS \u00a0 \u00a0LARIOS, \u00a0 \u00a0si \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0gracia \u00a0 \u00a0de \u00a0 discusi\u00f3n \u00a0 se \u00a0 admitiera \u00a0 su \u00a0presencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La conducta del procesado, agrega, \u00a0se \u00a0ajustar\u00eda \u00a0al \u00a0precepto del art\u00edculo 182 del C\u00f3digo Penal que tipifica el \u00a0constre\u00f1imiento \u00a0ilegal \u00a0agravado \u00a0por \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0del \u00a0numeral 1\u00ba del \u00a0art\u00edculo \u00a0183, a saber, cuando el prop\u00f3sito o fin perseguido por el agente sea \u00a0de car\u00e1cter terrorista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Insiste \u00a0en \u00a0que \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria se \u00a0desprende \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta del procesado \u201cfue la de \u00a0constre\u00f1ir \u00a0u \u00a0obligar \u00a0a Carlos Jes\u00fas Garrido para que hiciera o tolerara una \u00a0cosa, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no era otra que la invasi\u00f3n que se hab\u00eda hecho de la finca en \u00a0donde \u00a0metieron animales y construyeron, adem\u00e1s de picar el alambre, y por ello \u00a0se \u00a0apoyaron \u00a0en miembros de la guerrilla de la FARC\u201d \u00a0y, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0debi\u00f3 \u00a0aplicarse \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0180 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tambi\u00e9n \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0una violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por falta de aplicaci\u00f3n de los preceptos que \u00a0tipifican el delito de constre\u00f1imiento ilegal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pide, \u00a0en \u00a0consecuencia, que se case la sentencia impugnada conforme \u00a0a tales fundamentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tercer cargo. Violaci\u00f3n indirecta \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por esta v\u00eda propone dos reproches: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0a) \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de \u00a0existencia. \u00a0Sostiene \u00a0que los falladores de instancia \u00a0ignoraron \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora Hortensia Cayle Arias, persona de 80 \u00a0a\u00f1os \u00a0que \u00a0ante \u00a0los investigadores del D.A.S. dijo ser propietaria de la finca \u00a0Punto \u00a0Fijo, \u00a0quien \u00a0neg\u00f3 \u00a0haberle \u00a0pagado a la guerrilla, como tambi\u00e9n que el \u00a0procesado \u00a0TREJOS \u00a0LARIOS fuese miembro de ese grupo subversivo, desmintiendo el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Garrido, \u00a0quien afirm\u00f3 que en una oportunidad, estando en la \u00a0finca \u00a0de \u00a0Hortensia \u00a0Cuevas, arribaron a la misma varios hombres armados de las \u00a0FARC, \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0TREJOS \u00a0LARIOS,\u00a0 \u00a0pidiendo \u00a0ganado \u00a0\u201cy \u00a0ella como es \u00a0viejita se los dio\u201d, entreg\u00e1ndoles dos reses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Discrepa \u00a0que \u00a0en \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n se haya dicho que la \u00a0persona \u00a0mencionada \u00a0por \u00a0Carlos \u00a0Garrido \u00a0no \u00a0es \u00a0la \u00a0misma \u00a0que \u00a0compareci\u00f3 a \u00a0declarar, \u00a0pues en esa apreciaci\u00f3n no se tiene en cuenta que el mismo habl\u00f3 de \u00a0una \u201cviejita\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dice \u00a0que \u00a0esa \u00a0omisi\u00f3n \u00a0valorativa \u00a0llev\u00f3 \u00a0a los juzgadores a dar \u00a0credibilidad \u00a0a las versiones del denunciante y de testigos como Jos\u00e9 Guadalupe \u00a0Zocadagui \u00a0S\u00e1nchez y de la compa\u00f1era del ofendido, cuando se\u00f1alan a SATURNINO \u00a0TREJOS \u00a0como \u00a0guerrillero, \u00a0cuando \u00a0ese hecho, insiste, fue negado por Hortensia \u00a0Cayle, \u00a0quien \u00a0adem\u00e1s \u00a0neg\u00f3 \u00a0haber \u00a0sido \u00a0objeto \u00a0de \u00a0vacunas \u00a0por parte de la \u00a0guerrilla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pide, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0que se case el fallo impugnado para que se \u00a0absuelva a su defendido de las conductas punibles endilgadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0b) \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de \u00a0identidad. Sostiene que aunque Carlos Garrido se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0una \u00a0de las personas que lo visit\u00f3 en su finca fue SATURNINO TREJOS, dicho \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0fue \u00a0corroborado \u00a0por \u00a0sus \u00a0testigos, \u00a0tal hecho fue negado por el \u00a0procesado, lo cual no se valor\u00f3 por el fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Insiste \u00a0en que de haberse valorado el testimonio de Hortensia Cayle \u00a0Arias \u00a0y \u00a0la \u00a0injurada \u00a0del procesado, y sopesado en el marco de la l\u00f3gica y la \u00a0experiencia, \u00a0 se \u00a0 habr\u00eda \u00a0 concluido \u00a0 que \u00a0 \u201ces \u00a0imposible\u201d \u00a0que \u00a0personas \u00a0viejas \u00a0como \u00a0Arcadio \u00a0y \u00a0TREJOS, \u00a0mayores \u00a0de \u00a065 \u00a0a\u00f1os, \u00a0estuvieran \u00a0realizando \u00a0labores \u00a0propias de la \u00a0guerrilla, \u00a0pues \u00a0estas se desarrollan por personas j\u00f3venes o de menos a\u00f1os, e \u00a0igualmente \u00a0resulta \u00a0inveros\u00edmil que una persona conocida en la regi\u00f3n, esposo \u00a0de \u00a0una \u00a0profesora \u00a0igualmente \u00a0conocida, fuera a ejecutar actos contrarios a la \u00a0ley \u00a0como \u00a0los endilgados, reflexiones que unidas al testimonio de Cayle habr\u00eda \u00a0llevado a la absoluci\u00f3n del implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Culmina \u00a0el \u00a0cargo \u00a0solicitando \u00a0que \u00a0se case la sentencia impugnada \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0absuelva \u00a0al \u00a0procesado \u00a0de los cargos imputados y se disponga su \u00a0libertad inmediata. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo. Nulidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0a) \u00a0La \u00a0nulidad sustentada en la falta de competencia del Juez Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0que \u00a0fall\u00f3 \u00a0el \u00a0asunto \u00a0en \u00a0primera instancia, no presta m\u00e9rito \u00a0alguno \u00a0para \u00a0suscitar \u00a0un \u00a0debate \u00a0de \u00a0fondo \u00a0que conlleve a la admisi\u00f3n de la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada a nombre del procesado, pues ya la Sala tiene \u00a0definido \u00a0con \u00a0suficiencia \u00a0que \u00a0en la Ley 600 de 2000, por la cual se rige este \u00a0caso, \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0desplazamiento \u00a0forzado \u00a0es \u00a0de competencia de los jueces \u00a0penales del circuito comunes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0esa \u00a0conclusi\u00f3n arrib\u00f3, entre otros, en auto del 18 de julio de \u00a02007, en el que se dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0delito \u00a0de desplazamiento forzado fue \u00a0introducido \u00a0al \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980, como art\u00edculo 284A, a trav\u00e9s de la Ley \u00a0589 \u00a0 de \u00a020001, \u00a0 \u201cpor \u00a0 medio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0cual \u00a0se \u00a0tipifica \u00a0el \u00a0genocidio, \u00a0la \u00a0desaparici\u00f3n \u00a0forzada, \u00a0el \u00a0desplazamiento \u00a0forzado \u00a0y \u00a0la tortura; y se dictan \u00a0otras disposiciones\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0art\u00edculo \u00a015 \u00a0de la Ley 589 de 2000, \u00a0determin\u00f3 \u00a0que \u00a0los delitos de genocidio, desaparici\u00f3n forzada, desplazamiento \u00a0forzado \u00a0y \u00a0tortura \u00a0eran \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0los Jueces Penales del Circuito \u00a0Especializados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cVinieron posteriormente el C\u00f3digo Penal, \u00a0Ley \u00a0 599 \u00a0 de \u00a0 2000 \u00a0 y \u00a0 el \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c (\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Ley 600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0que \u00a0empez\u00f3 \u00a0a \u00a0regir \u00a0el \u00a025 \u00a0de julio de 2001, en su art\u00edculo 5\u00b0 \u00a0transitorio \u00a0defini\u00f3 \u00a0nuevamente \u00a0y \u00a0por \u00a0completo la competencia de los Jueces \u00a0Penales \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializados, sin incluir, ni hacer referencia expresa \u00a0ni t\u00e1cita al delito de desplazamiento forzado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0mandato \u00a0del art\u00edculo 555 de la Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0quedaron \u00a0derogadas \u00a0todas \u00a0las \u00a0normas \u00a0que le sean contrarias, \u00a0siendo, \u00a0por consecuencia, necesario concluir que desapareci\u00f3 del ordenamiento, \u00a0por \u00a0derogatoria t\u00e1cita, el art\u00edculo 15 de la Ley 589 de 2000, que asignaba la \u00a0competencia \u00a0para \u00a0conocer \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0desplazamiento \u00a0forzado a los Jueces \u00a0Penales del Circuito Especializados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cReglamentos \u00a0posteriores, como Ley 733 de \u00a02002 \u00a0\u201cpor \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0dictan medidas tendientes a erradicar los \u00a0delitos \u00a0 de \u00a0 secuestro, \u00a0 terrorismo \u00a0 y \u00a0 extorsi\u00f3n, \u00a0 y \u00a0 se \u00a0dictan \u00a0otras \u00a0disposiciones\u201d \u00a0y \u00a0la Ley 1121 de 2006 \u201cpor la cual se dictan normas para la \u00a0prevenci\u00f3n, \u00a0detecci\u00f3n, \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0sanci\u00f3n \u00a0de \u00a0la financiaci\u00f3n del \u00a0terrorismo \u00a0 y \u00a0otras \u00a0disposiciones\u201d, \u00a0modificaron \u00a0en \u00a0algunos \u00a0aspectos \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0los Jueces Penales del Circuito Especializados, con relaci\u00f3n a \u00a0la \u00a0atribuci\u00f3n \u00a0que \u00a0les \u00a0hizo \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000; pero tampoco incluyeron el \u00a0delito de desplazamiento forzado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cQuiere \u00a0ello decir, que para los procesos \u00a0penales \u00a0adelantados \u00a0bajo la \u00e9gida del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Ley 600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0la \u00a0competencia para conocer el delito de desplazamiento forzado, por \u00a0cl\u00e1usula \u00a0 general, \u00a0 corresponde \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 Jueces \u00a0 Penales \u00a0 del \u00a0 Circuito \u00a0comunes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 consecuencia, \u00a0como \u00a0el \u00a0punto \u00a0est\u00e1 \u00a0claramente \u00a0definido \u00a0en \u00a0sentido \u00a0contrario \u00a0al propuesto por el demandante, el \u00a0reproche sera inadmitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) El segundo argumento tra\u00eddo como sustento \u00a0de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0invalidatoria \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0procesal, \u00a0se \u00a0sustenta en la \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0juzgados \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0en \u00a0territorio \u00a0venezolano \u00a0y no en el colombiano, y que por lo tanto las autoridades nacionales \u00a0no \u00a0pod\u00edan \u00a0iniciar \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0hasta \u00a0que \u00a0se \u00a0cumplieran \u00a0las \u00a0condiciones del art\u00edculo 16, numeral 4\u00ba de la Ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0argumento \u00a0tampoco \u00a0presta \u00a0el m\u00e9rito \u00a0suficiente \u00a0que \u00a0conduzca \u00a0a \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n de la demanda, como quiera que en su \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0el \u00a0censor \u00a0se limita a sostener, sin demostrarlo, que la finca \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0fue \u00a0desplazado \u00a0Carlos \u00a0Garrido \u00a0est\u00e1 \u00a0ubicada en la frontera con \u00a0Venezuela, \u00a0en \u00a0territorio de ese pa\u00eds, pero no asume que al procesado, adem\u00e1s \u00a0del \u00a0desplazamiento forzado, se le conden\u00f3 por el delito de rebeli\u00f3n, conducta \u00a0frente \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 cual, \u00a0 ha \u00a0 dicho \u00a0 la \u00a0 Sala2 que dadas sus caracter\u00edsticas \u00a0y \u00a0el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico que protege, el Estado, a trav\u00e9s de su aparato judicial, \u00a0puede, \u00a0leg\u00edtimamente, abrir el respectivo proceso penal, en cualquier lugar de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que es su r\u00e9gimen constitucional el que se lesiona o \u00a0pone en peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo tanto, si el delito de rebeli\u00f3n que \u00a0se \u00a0imputa \u00a0a \u00a0TREJOS \u00a0LARIOS \u00a0por \u00a0pertenecer \u00a0a \u00a0las \u00a0FARC, \u00a0tiene por \u00e1mbito \u00a0territorial \u00a0todo \u00a0el \u00a0suelo \u00a0patrio, \u00a0pues \u00a0es \u00a0el Gobierno Nacional al que esa \u00a0organizaci\u00f3n \u00a0armada \u00a0al \u00a0margen \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0pretende \u00a0derrocar \u00a0o suprimir o \u00a0modificar \u00a0su \u00a0r\u00e9gimen \u00a0constitucional \u00a0o \u00a0legal, \u00a0es claro que el libelista no \u00a0acredita \u00a0que \u00a0las \u00a0autoridades judiciales colombianas que adelantaron las fases \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0juzgamiento \u00a0no \u00a0estaban \u00a0revestidas de jurisdicci\u00f3n y \u00a0competencia, \u00a0 y \u00a0 bajo \u00a0 esa \u00a0 l\u00f3gica \u00a0 el \u00a0 reproche \u00a0 resulta \u00a0objetivamente \u00a0inadmisible.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo\u00a0 \u00a0 \u00a0 cargo. \u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0acusa \u00a0al \u00a0fallador \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0indebidamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo 180 de la Ley 599 de 2000, y \u00a0dejar \u00a0de \u00a0aplicar los art\u00edculos 182 y 183 \u00eddem, porque los hechos juzgados no \u00a0se \u00a0adecuan \u00a0al \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0que describe el desplazamiento forzado, ya que las \u00a0presuntas \u00a0amenazas contra el denunciante para que abandonara sus tierras es una \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0 \u201ccom\u00fan \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 zona\u201d, \u00a0y \u00a0las \u00a0mismas \u00a0no \u00a0fueron \u00a0dirigidas \u00a0contra \u00a0un \u201csector \u00a0de \u00a0la poblaci\u00f3n\u201d, motivo por el \u00a0cual \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0 debi\u00f3 \u00a0 adecuarse \u00a0a \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0que \u00a0tipifican \u00a0el \u00a0constre\u00f1imiento \u00a0 ilegal \u00a0agravado \u00a0por \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0o \u00a0fin \u00a0perseguido \u00a0de \u00a0car\u00e1cter terrorista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0primero \u00a0que \u00a0observa \u00a0la Sala es que el \u00a0demandante \u00a0omite \u00a0citar, \u00a0o \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos referenciar de cualquier forma, los \u00a0apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencias \u00a0de primer o segundo grado en los que se reflexion\u00f3 \u00a0sobre \u00a0la calificaci\u00f3n de la conducta constitutiva del delito de desplazamiento \u00a0forzado, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de demostrar que el Tribunal err\u00f3 en la selecci\u00f3n de la \u00a0norma \u00a0aplicable \u00a0al \u00a0caso, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0cargo \u00a0carece \u00a0de raz\u00f3n \u00a0suficiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0sobre \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0sustancial del \u00a0argumento \u00a0esbozado \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0debe \u00a0se\u00f1alar \u00a0la Sala que en materia de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0basta \u00a0la apariencia de las afirmaciones autosuficientes, pues si \u00a0los \u00a0fallos de instancia arriban a esta sede ungidos por la doble presunci\u00f3n de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0demostrar \u00a0los \u00a0errores \u00a0que \u00a0se \u00a0les \u00a0atribuyen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0ello, \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ser admisibles las demandas basadas s\u00f3lo en \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0que \u00a0se le antojan al recurrente, porque ello ser\u00eda concebir \u00a0la \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 como \u00a0un \u00a0c\u00famulo \u00a0de \u00a0peticiones \u00a0de \u00a0principio, \u00a0precisamente porque en esa forma irregular \u00a0de \u00a0argumentar, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0da por demostrado lo que la excepcionalidad del \u00a0recurso \u00a0le \u00a0exige demostrar, defecto que es el que precisamente observa la Sala \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0que \u00a0ocupa \u00a0su atenci\u00f3n, pues si lo pretendido era la quiebra del \u00a0fallo \u00a0por \u00a0una presunta violaci\u00f3n directa del precepto en el cual se encuadr\u00f3 \u00a0la \u00a0conducta \u00a0por \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0conden\u00f3 a SATURNINO TREJOS LARIOS, por lo menos \u00a0debieron \u00a0indicarse \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0del \u00a0fallo \u00a0atacado, y la sinraz\u00f3n de la \u00a0opci\u00f3n asumida.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0la \u00a0correcta enunciaci\u00f3n del cargo ha debido citar \u00a0con \u00a0suficiencia \u00a0las reflexiones en torno al juicio de adecuaci\u00f3n legal de los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0se hizo en la sentencia de segunda instancia, y de ser necesario el \u00a0asumido \u00a0en la de primera; a continuaci\u00f3n hacerle los razonables reparos que en \u00a0su \u00a0sentir \u00a0lo \u00a0desvirt\u00faan; \u00a0y, finalmente proponer la f\u00f3rmula que se estimaba \u00a0procedente, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0la \u00a0escogida \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0pues s\u00f3lo bajo un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0esa \u00a0dimensi\u00f3n puede la Corte ocuparse de dos juicios contrarios \u00a0sobre \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tema, \u00a0\u00fanica \u00a0manera \u00a0de \u00a0desarrollar \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0rogado, \u00a0extraordinario y limitado del recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Las \u00a0 anteriores \u00a0 razones \u00a0llevan \u00a0a \u00a0inadmitir \u00a0el \u00a0cargo \u00a0que \u00a0se \u00a0propone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tercer cargo. Violaci\u00f3n indirecta \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0Error de hecho \u00a0por falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0acusa \u00a0al \u00a0fallador \u00a0de haber ignorado la declaraci\u00f3n de la se\u00f1ora Hortensia Cayle Arias, \u00a0quien \u00a0no \u00a0s\u00f3lo neg\u00f3 el pago de una \u201cvacuna\u201d a la guerrilla, sino tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0conoc\u00eda \u00a0al \u00a0procesado TREJOS LARIOS como miembro de ese grupo subversivo, \u00a0afirmaciones con las cuales desacredit\u00f3 el dicho del denunciante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha \u00a0dicho la Corte que la fundamentaci\u00f3n de \u00a0un \u00a0ataque \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0derivado de un falso juicio de existencia, no \u00a0queda \u00a0satisfecha \u00a0con \u00a0la \u00a0mera \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0medio de prueba que se dice \u00a0excluido \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0asumido por el fallador, sino que en tales \u00a0eventos \u00a0se \u00a0impone \u00a0el \u00a0examen \u00a0global \u00a0de \u00a0todo el material probatorio que fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n, a fin de demostrar la trascendencia del yerro, esto es, \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0conjunta del material probatorio omitido con el restante \u00a0analizado \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0conduce \u00a0a \u00a0trastocar \u00a0las conclusiones del fallo \u00a0atacado, tarea que en forma alguna acomete el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0en \u00a0su \u00a0argumentaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0trae \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0las \u00a0motivaciones del fallo cuestionado para \u00a0arribar \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del procesado SATURNINO TREJOS \u00a0LARIOS, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0si \u00a0tal \u00a0elemento \u00a0de \u00a0juicio \u00a0ten\u00eda la capacidad de socavar las bases argumentativas de \u00a0aqu\u00e9llas, raz\u00f3n por la cual el cargo carece de raz\u00f3n suficiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>b) Error de hecho \u00a0por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aqu\u00ed el demandante vuelve sobre la omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Hortensia \u00a0Cayle \u00a0Arias, y extiende la \u00a0critica \u00a0al \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la injurada del procesado, se\u00f1alando que de haberse \u00a0sopeado \u00a0su \u00a0dicho \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y la experiencia, se habr\u00eda \u00a0concluido \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u201ces \u00a0 imposible\u201d \u00a0que \u00a0personas \u00a0viejas \u00a0como Arcadio y TREJOS, mayores de 65 a\u00f1os, \u00a0estuvieran \u00a0 realizando \u00a0labores \u00a0propias \u00a0de \u00a0la \u00a0guerrilla, \u00a0porque \u00a0estas \u00a0se \u00a0desarrollan \u00a0por personas j\u00f3venes o de menos a\u00f1os a los suyos, como igualmente \u00a0resultaba \u00a0inveros\u00edmil que una persona conocida en la regi\u00f3n, fuera a ejecutar \u00a0actos contrarios a la ley como los endilgados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Si \u00a0 \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0pretend\u00eda la quiebra de la sentencia con \u00a0base \u00a0en \u00a0errores de hecho relacionados con la sana cr\u00edtica (falso raciocinio), \u00a0le \u00a0era \u00a0necesario \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0absurdo \u00a0de los razonamientos probatorios del \u00a0fallador, \u00a0sin \u00a0perder \u00a0de \u00a0vista \u00a0que \u00a0lo \u00a0que \u00a0interesa \u00a0no \u00a0es construir otra \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los hechos, a partir de la prueba que el demandante examina en \u00a0perspectiva \u00a0diferente \u00a0a la del juzgador, sino demostrar que definitivamente en \u00a0el \u00a0fallo cuestionado no hubo ese despliegue elemental de la l\u00f3gica, la ciencia \u00a0o \u00a0la \u00a0experiencia com\u00fan, que es lo que se denomina sana cr\u00edtica o persuasi\u00f3n \u00a0racional.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0caso presente, las alegaciones del \u00a0defensor \u00a0no \u00a0ponen \u00a0de \u00a0presente \u00a0cu\u00e1les fueron las pautas de la l\u00f3gica o las \u00a0leyes \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0fueron \u00a0desconocidas \u00a0por \u00a0el fallador, pues es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0aquellas que pretexta como de la \u00faltima categor\u00eda, y seg\u00fan las \u00a0cuales \u00a0\u201ces imposible\u201d que \u00a0personas \u00a0mayores \u00a0de \u00a065 a\u00f1os se dediquen a ejecutar actividades propias de la \u00a0guerrilla, \u00a0porque estas se desarrollan por personas j\u00f3venes, o que una persona \u00a0conocida \u00a0en la regi\u00f3n, se dedique a infringir la ley, no pueden admitirse como \u00a0tales, \u00a0si \u00a0se \u00a0considera \u00a0que \u00a0las mismas est\u00e1n definidas como \u201cpatrones \u00a0de \u00a0comportamiento \u00a0con \u00a0pretensiones de generalidad en un \u00a0contexto \u00a0sociohist\u00f3rico \u00a0espec\u00edfico, \u00a0de \u00a0manera que si dada una situaci\u00f3n A \u00a0entonces \u00a0 \u00a0sucede \u00a0 B \u00a0 y \u00a0 cualquier \u00a0 C \u00a0 siempre \u00a0 cumplir\u00e1 \u00a0 A\u201d3, \u00a0 condiciones \u00a0que \u00a0no \u00a0re\u00fanen \u00a0los \u00a0enunciados \u00a0que \u00a0propone \u00a0el \u00a0censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 realidad, \u00a0la \u00a0cr\u00edtica del censor se concreta en la credibilidad \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0le \u00a0dio a la versi\u00f3n del denunciante Carlos Jes\u00fas Garrido y \u00a0sus \u00a0testigos, reclamando credibilidad para el dicho del procesado TREJOS LARIOS \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0neg\u00f3 \u00a0su \u00a0pertenencia \u00a0a esa organizaci\u00f3n subversiva, en \u00a0posici\u00f3n \u00a0inadmisible en esta sede por la libertad relativa de \u00a0que \u00a0gozan \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0para \u00a0estimar \u00a0el m\u00e9rito persuasivo de los medios, \u00a0limitada \u00a0solo \u00a0por \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0cuya \u00a0trasgresi\u00f3n \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0insistencia \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0que \u00a0no \u00a0son \u00a0las hip\u00f3tesis \u00a0subjetivamente \u00a0lanzadas \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0las \u00a0que \u00a0derrumban \u00a0lo que est\u00e1 \u00a0acreditado \u00a0 debidamente \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia; \u00a0sino \u00a0que \u00a0es \u00a0necesario \u00a0esgrimir \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0emp\u00edricamente \u00a0alternativas \u00a0cuyo predominio sobre las primeras sea \u00a0ostensible \u00a0porque \u00a0demuestran \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0cu\u00e1n \u00a0equivocadas \u00a0son, lo cual no \u00a0cumple el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed, \u00a0 ante \u00a0los \u00a0insalvables \u00a0defectos \u00a0de \u00a0orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0y \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0puede enmendar por virtud del principio de \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0que \u00a0gobierna \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n se inadmitir\u00e1 la demanda, advirtiendo \u00a0que \u00a0no \u00a0se observa a simple vista violaci\u00f3n a garant\u00eda fundamental alguna que \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0216 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal conduzca a la \u00a0Sala a actuar oficiosamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor del procesado SATURNINO TREJOS LARIOS, \u00a0por las razones expuestas en la anterior motivaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0 IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0 GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JULIO \u00a0 \u00a0ENRIQUE \u00a0 \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0 PORTILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JAVIER \u00a0 DE \u00a0 JES\u00daS \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Publicada en el Diario Oficial No. 44.703 del 7 de julio de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Auto \u00a0 del \u00a0 30 \u00a0 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02005, \u00a0radicado \u00a0No. \u00a017.034 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Cfr. sentencia de casaci\u00f3n del 6 de octubre de 2004, \u00a0radicado No. 20.226. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a028112 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0 Aprobado Acta No. 175 \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., diecinueve de septiembre de dos \u00a0mil siete. \u00a0\u00a0 V \u00a0 \u00a0I \u00a0 \u00a0S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S 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