{"id":14638,"date":"2023-09-08T21:08:02","date_gmt":"2023-09-08T21:08:02","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2805426-09-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:08:02","modified_gmt":"2023-09-08T21:08:02","slug":"2805426-09-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2805426-09-07\/","title":{"rendered":"28054(26-09-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 28054 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado: Acta No 181 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1. D.C., veintis\u00e9is (26) de septiembre \u00a0de dos mil siete (2007) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0si es procedente admitir la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada por el defensor de LUZ \u00a0ALBA \u00a0ALZATE \u00a0VALENCIA, contra la sentencia dictada el \u00a029 de marzo de 2007 por el Tribunal Superior de Buga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a027 de febrero de 2006, hacia la una y \u00a0veinte \u00a0de la tarde se desplazaba en su motocicleta LUZ \u00a0ALBA \u00a0ALZATE VALENCIA por la avenida 10 de la ciudad de \u00a0Cartago \u00a0(Valle), \u00a0llevando \u00a0como \u00a0parrillera \u00a0a su compa\u00f1era de trabajo Angela \u00a0Mar\u00eda \u00a0Olaya \u00a0L\u00f3pez, \u00a0cuando \u00a0atropell\u00f3 \u00a0al \u00a0menor \u00a0de \u00a016 a\u00f1os C\u00e9sar \u00a0 Augusto \u00a0 Cardona \u00a0L\u00f3pez, \u00a0quien \u00a0falleci\u00f3 nueve d\u00edas despu\u00e9s a causa de las lesiones recibidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a022 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a0ese a\u00f1o, ante el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0con \u00a0funciones \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0Cartago, se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n contra la implicada por el \u00a0delito de homicidio culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La audiencia preparatoria tuvo lugar el 2 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02006, \u00a0y \u00a0la \u00a0audiencia de juicio oral el 8 de febrero de 2007. \u00a0Culminado \u00a0el \u00a0debate, \u00a0la \u00a0juez \u00a0de \u00a0la causa anunci\u00f3 que el sentido del fallo \u00a0ser\u00eda absolutorio, el cual profiri\u00f3 el 28 de febrero siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El Tribunal Superior de Buga, al resolver \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0y la representante \u00a0judicial \u00a0de \u00a0las v\u00edctimas, revoc\u00f3 la decisi\u00f3n del A \u00a0quo, \u00a0y en su lugar conden\u00f3 a la se\u00f1ora ALZATE \u00a0VALENCIA a la pena de treinta y dos \u00a0(32) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0multa \u00a0de veintis\u00e9is (26) salarios m\u00ednimos legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes \u00a0para la \u00e9poca de los hechos y la privaci\u00f3n del derecho de \u00a0conducir \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0tres \u00a0(3) \u00a0a\u00f1os, \u00a0con derecho a la suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0le \u00a0ejecuci\u00f3n de la pena, en providencia que el defensor de la \u00a0procesada recurri\u00f3 en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00fanico \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo en la causal tercera del art\u00edculo \u00a0181 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 906 \u00a0 de \u00a02004, \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0\u201cel \u00a0manifiesto \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las reglas de producci\u00f3n y apreciaci\u00f3n de la prueba sobre \u00a0la cual se ha fundado la sentencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0luego \u00a0de \u00a0destacar \u00a0algunas \u00a0consideraciones \u00a0plasmadas \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo del Tribunal, que por ninguna \u00a0parte \u00a0del \u00a0croquis \u00a0elaborado \u00a0por \u00a0el \u00a0guarda de tr\u00e1nsito, Javier Guti\u00e9rrez, \u00a0aparece \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0alguno que demuestre que hubo huella de arrastre de tres \u00a0metros, \u00a0como \u00a0lo \u00a0adujo \u00a0la representante de las v\u00edctimas, y no pod\u00eda hacerlo \u00a0porque \u00a0su defendida se desplazaba a una velocidad entre 30 y 35 kil\u00f3metros por \u00a0hora, \u00a0por \u00a0una arteria de la ciudad de Cartago, que es de doble calzada, ya que \u00a0pensaba \u00a0llegar \u00a0hasta \u00a0el \u00a0parque de la Federaci\u00f3n, para tomarla en direcci\u00f3n \u00a0contraria, por el otro carril. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si bien no existe resoluci\u00f3n que demarque \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0como una arteria, dicho funcionario de tr\u00e1nsito, bajo la gravedad del \u00a0juramento, la determin\u00f3 as\u00ed enf\u00e1ticamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0conductora \u00a0de \u00a0la motocicleta pretend\u00eda \u00a0llegar \u00a0a \u00a0las oficinas de Contegral S.A., a la salida por la ciudad de Cali, en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora Angela Mar\u00eda Olaya L\u00f3pez, quien iba como parrillera \u00a0y \u00a0presentaba \u00a0una \u00a0gestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cinco \u00a0meses y medio. Su embarazo no sufri\u00f3 \u00a0mengua \u00a0ni \u00a0interrupci\u00f3n \u00a0alguna, tal como se demuestra con el nacimiento de su \u00a0ni\u00f1a, \u00a0todo \u00a0lo \u00a0cual \u00a0es \u00a0indicativo \u00a0de \u00a0la \u00a0prudencia \u00a0y \u00a0el cuidado con que \u00a0conduc\u00eda \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0ALZATE \u00a0VALENCIA \u00a0 y, \u00a0 de \u00a0 paso, \u00a0 desvirt\u00faa \u00a0 la \u00a0 hip\u00f3tesis \u00a0 del \u00a0 exceso \u00a0de \u00a0velocidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s se desplazaba por el carril del centro \u00a0y \u00a0si \u00a0por \u00a0desgracia \u00a0impact\u00f3 al joven C\u00e9sar Augusto \u00a0Cardona \u00a0L\u00f3pez, \u00a0se \u00a0debi\u00f3 a la total imprudencia de \u00a0\u00e9ste \u00a0y \u00a0de \u00a0su \u00a0amigo \u00a0Jorge \u00a0Eli\u00e9cer \u00a0Molina \u00a0Mej\u00eda, quienes atravesaron la \u00a0avenida \u00a0sin tener en cuenta el peligro inminente que corr\u00edan. Si Molina Mej\u00eda \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0a \u00a0llegar \u00a0al \u00a0separador, se debi\u00f3 a que iba un poco m\u00e1s delante que \u00a0Cardona \u00a0L\u00f3pez. \u00a0El esfuerzo \u00a0que \u00a0hizo \u00a0la \u00a0conductora \u00a0por \u00a0girar \u00a0la moto hacia la izquierda para evitar el \u00a0impacto, \u00a0 demuestra \u00a0 la \u00a0imprudencia \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0j\u00f3venes \u00a0quienes \u00a0temerariamente \u00a0atravesaron \u00a0la avenida 10, que es una v\u00eda arteria de la ciudad \u00a0de Cartago. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad con el art\u00edculo 57 de la Ley \u00a0769 \u00a0de \u00a02002, \u00a0surge \u00a0claro \u00a0que \u00a0los \u00a0peatones deben guardar un comportamiento \u00a0prudente \u00a0para \u00a0evitar \u00a0un \u00a0perjuicio \u00a0a su integridad f\u00edsica. Si la v\u00eda donde \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho, que es de dos calzadas, no tiene las regulaciones ordenadas \u00a0por \u00a0 el \u00a0 C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Transporte \u00a0Terrestre, \u00a0no \u00a0puede \u00a0servir \u00a0para \u00a0deducir \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0a \u00a0los \u00a0conductores \u00a0de \u00a0veh\u00edculos rodantes. Esa es una \u00a0responsabilidad \u00a0 atribuible \u00a0al \u00a0ente \u00a0territorial, \u00a0por \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0posible de incoar ante la jurisdicci\u00f3n contenciosa administrativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 este \u00a0punto, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0encuentra \u00a0acertados \u00a0 \u00a0los \u00a0 razonamientos \u00a0 del \u00a0 fallador \u00a0 A \u00a0quo, \u00a0pues la imprudencia absoluta de los dos j\u00f3venes \u00a0al \u00a0atravesar \u00a0las \u00a0dos \u00a0calzadas, no solo pon\u00eda en inminente peligro su propia \u00a0integridad \u00a0y \u00a0la \u00a0de \u00a0otros \u00a0peatones \u00a0temerarios \u00a0como \u00a0ellos, \u00a0y \u00a0hasta la de \u00a0motociclistas y ciclistas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0aduce que la procesada obr\u00f3 de \u00a0manera \u00a0imprudente, sin considerar que tanto la v\u00edctima como su amigo quisieron \u00a0pasar \u00a0la \u00a0avenida \u00a010\u00aa \u00a0que \u00a0es una v\u00eda arteria. Justamente el testigo Molina \u00a0Mej\u00eda, \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0de juicio oral acept\u00f3 que el se adelant\u00f3 dos pasos \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0Cardona L\u00f3pez, por \u00a0lo que no alcanz\u00f3 a ser impactado por la motocicleta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0bien expres\u00f3 que la conductora ven\u00eda \u00a0hablando \u00a0por \u00a0celular, \u00a0porque \u00a0la \u00a0gente \u00a0as\u00ed lo comentaba, ese dicho aparece \u00a0contradictorio y digno de poca credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0se\u00f1ora Gloria Patricia S\u00e1nchez Pi\u00f1eros \u00a0tampoco \u00a0merece \u00a0credibilidad \u00a0porque, \u00a0seg\u00fan \u00a0su \u00a0relato, se encontraba en una \u00a0esquina \u00a0lejana \u00a0del \u00a0lugar donde ocurri\u00f3 el hecho y no determin\u00f3 con claridad \u00a0lo \u00a0que realmente sucedi\u00f3 cuando la motociclista impact\u00f3 al joven Cardona \u00a0L\u00f3pez. \u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, no sirve \u00a0como testigo de cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Ad \u00a0 quem \u00a0tambi\u00e9n \u00a0sostiene, \u00a0con fundamento en el protocolo de \u00a0necropsia, \u00a0que el golpe de la v\u00edctima fue de tal contundencia y violencia, que \u00a0por \u00a0eso \u00a0fue que cay\u00f3 al piso y sufri\u00f3 las consecuencias letales conocidas en \u00a0el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0analizar que el \u00a0obitado \u00a0era \u00a0un \u00a0hombre \u00a0de \u00a01.80 \u00a0de \u00a0estatura \u00a0y \u00a085 \u00a0kg de peso, y por tales \u00a0caracter\u00edsticas, \u00a0al \u00a0recibir \u00a0el \u00a0impacto \u00a0\u201ccae pesadamente al pavimeto\u201d y \u00a0sufre \u00a0el \u00a0hematoma epidural agudo izquierdo, fractura temporal izquierda y base \u00a0temporal \u00a0izquierda, \u00a0con \u00a0trauma \u00a0craneoencef\u00e1lico, precisamente, al chocar su \u00a0pesada \u00a0humanidad \u00a0contra \u00a0el \u00a0pavimento de la avenida 10, originando las graves \u00a0lesiones que lo llevaron a la muerte d\u00edas despu\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0todo lo anterior deriva el recurrente que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0omiti\u00f3 \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0atinente a la conducta imprudente y \u00a0temeraria \u00a0del interfecto y su compa\u00f1ero al tratar de cruzar la importante v\u00eda \u00a0arterial \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Cartago \u00a0por \u00a0una \u00a0de \u00a0sus calzadas, sin medir las \u00a0consecuencias \u00a0de \u00a0ese actuar; en tanto que la conductora hizo todo el esfuerzo, \u00a0girando \u00a0a la izquierda para evitar el impacto, con la mala fortuna que alcanz\u00f3 \u00a0a \u00a0golpearlo, \u00a0cayendo \u00a0su \u00a0pesada \u00a0humanidad \u00a0sobre \u00a0el pavimento, mientras que \u00a0aquella \u00a0y \u00a0su \u00a0acompa\u00f1ante \u00a0embarazada, \u00a0cayeron \u00a0lentamente a la calzada, sin \u00a0sufrir \u00a0hematomas \u00a0o \u00a0traumas \u00a0que \u00a0demuestren \u00a0lesiones \u00a0graves en sus cuerpos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan el demandante, esta realidad jur\u00eddica \u00a0y \u00a0probatoria \u00a0conduce \u00a0a \u00a0concluir \u00a0que la se\u00f1ora LUZ \u00a0ALBA \u00a0ALZATE \u00a0VALENCIA no es responsable penalmente del \u00a0posterior \u00a0 deceso \u00a0 del \u00a0 joven \u00a0 Cardona, \u00a0pues \u00a0todo \u00a0se \u00a0debi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0culpa \u00a0exclusiva de \u00e9ste, como lo \u00a0estableci\u00f3 la falladora de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 ese \u00a0 sentido \u00a0 solicita \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La finalidad del recurso de casaci\u00f3n, al \u00a0tenor \u00a0de \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 180 de la Ley 906 de 2004, radica en \u00a0la efectividad del derecho material, el respeto de las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0intervinientes, \u00a0la reparaci\u00f3n de los agravios inferidos a \u00a0estos, \u00a0y \u00a0la \u00a0unificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia. De \u00a0suerte \u00a0que el demandante, debe comprobar que el fallo \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 es \u00a0 indispensable \u00a0 para \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0uno \u00a0de \u00a0estos \u00a0objetivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelo, en consecuencia, debe contener los \u00a0fundamentos\u00a0 \u00a0que \u00a0evidencien \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0o garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0las causales pertinentes, cuyo desarrollo impone el \u00a0respeto a las reglas que rigen la impugnaci\u00f3n extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0puede \u00a0superar \u00a0los \u00a0defectos \u00a0de la demanda y ocuparse de su estudio cuando advierta la necesidad de \u00a0cumplir \u00a0con \u00a0las \u00a0finalidades del recurso, tal como lo dispone el art\u00edculo 184 \u00a0inciso 3\u00ba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En el asunto que es materia de examen, el \u00a0actor \u00a0no \u00a0exterioriz\u00f3 \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0alcanzar alguno de tales objetivos \u00a0primordiales \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n, ni del texto de la demanda se advierte \u00a0la necesidad de ejercer ese control constitucional y legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco, \u00a0en \u00a0la \u00a0confecci\u00f3n \u00a0del \u00a0libelo, \u00a0atendi\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0l\u00f3gicos \u00a0de \u00a0adecuada \u00a0selecci\u00f3n de la causal y \u00a0coherente \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0y fundamentaci\u00f3n del cargo, ni acredit\u00f3 la ocurrencia \u00a0de error alguno cometido por el sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0le \u00a0reprocha \u00a0al \u00a0Tribunal un \u00a0presunto \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0producci\u00f3n y apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba, \u00a0causal \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00ba de la Ley 906 de 2004, pero los \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0esgrime \u00a0para \u00a0demostrarlo \u00a0no \u00a0constatan \u00a0la ocurrencia de esa \u00a0especie \u00a0de \u00a0yerros, cuya demostraci\u00f3n impone la necesidad de exponer, en forma \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisa \u00a0sus \u00a0fundamentos, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0las \u00a0normas que por ese efecto \u00a0resultaron \u00a0infringidas. \u00a0Si se trata de acreditar que el sentenciador incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un error de hecho por falso juicio de existencia, es necesario que el censor \u00a0indique \u00a0las pruebas que, recaudadas v\u00e1lidamente, no fueron tenidas en cuenta y \u00a0su incidencia en la parte resolutiva de la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0cometido \u00a0solo \u00a0se logra confrontando el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0dejado \u00a0de \u00a0valorar, \u00a0con \u00a0los \u00a0elementos que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00a0y as\u00ed demostrar que la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0adoptada no corresponde a la realidad del proceso. En otras palabras, \u00a0el \u00a0casacionista tiene la obligaci\u00f3n de referirse al contenido de la prueba que \u00a0no \u00a0se valor\u00f3, dejando ver que las dem\u00e1s analizadas por el fallador carecen de \u00a0la fuerza persuasiva necesaria para mantener la decisi\u00f3n adoptada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este caso, el libelista no procedi\u00f3 as\u00ed. \u00a0Sin \u00a0ninguna \u00a0conexi\u00f3n con el motivo seleccionado y en orden a demostrar que el \u00a0suceso \u00a0es \u00a0atribuible \u00a0\u00fanica y exclusivamente a la imprudencia de la v\u00edctima, \u00a0introduce \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0argumentos \u00a0destinados a controvertir los juicios del \u00a0Tribunal, \u00a0pretextando la ocurrencia de un yerro de apreciaci\u00f3n probatoria que, \u00a0en \u00faltimas, no demostr\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0la manera como se alega en las instancias, \u00a0analiza \u00a0 ciertas \u00a0 pruebas \u00a0en \u00a0forma \u00a0individual, \u00a0para \u00a0construir \u00a0subjetivas \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de soluci\u00f3n olvidando, de paso, que el sentenciador concluy\u00f3 en la \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0procesada, \u00a0 luego \u00a0 de \u00a0 valorar \u00a0 el \u00a0 conjunto \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiere, \u00a0para \u00a0comenzar, \u00a0que \u00a0en el croquis \u00a0elaborado \u00a0por \u00a0el \u00a0guarda de tr\u00e1nsito Javier Guti\u00e9rrez no se dej\u00f3 constancia \u00a0que \u00a0hubo \u00a0huella de arrastre de tres metros y que dicho funcionario demarc\u00f3 la \u00a0v\u00eda \u00a0como \u00a0una \u00a0arteria. Destaca adem\u00e1s, que su representada se desplazaba por \u00a0el \u00a0centro \u00a0y \u00a0llevaba \u00a0como parrillera a la se\u00f1ora Angela Mar\u00eda Olaya L\u00f3pez, \u00a0con \u00a0un \u00a0embarazo \u00a0de \u00a0cinco \u00a0meses \u00a0quien, al igual que la conductora, result\u00f3 \u00a0ilesa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese que esa argumentaci\u00f3n no traduce, por \u00a0s\u00ed \u00a0sola, \u00a0una situaci\u00f3n relevante para efectos del recurso, esto es, un error \u00a0atribuible \u00a0al \u00a0fallador \u00a0y \u00a0menos \u00a0por \u00a0dejar \u00a0de \u00a0valorar \u00a0alg\u00fan \u00a0elemento de \u00a0persuasi\u00f3n. \u00a0Con el objetivo de mostrar la ausencia de responsabilidad penal de \u00a0la \u00a0procesada, \u00a0resalta ciertas circunstancias conocidas en la actuaci\u00f3n, que a \u00a0su \u00a0modo de ver dan cuenta del cuidado con que conduc\u00eda la se\u00f1ora ALZATE \u00a0VALENCIA, \u00a0y consiguientemente, se \u00a0la \u00a0imprudencia \u00a0del joven C\u00e9sar Augusto Cardona\u00a0 \u00a0y su amigo Jorge Eli\u00e9cer Molina, al cruzar la avenida \u00a0sin tener en cuenta el peligro inminente que corr\u00edan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 las \u00a0 cosas, \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0 se \u00a0 fundamenta \u00a0 en \u00a0 apreciaciones \u00a0personales \u00a0y \u00a0carentes \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0que no patentizan una situaci\u00f3n an\u00f3mala en el fallo como cuando \u00a0apunta, \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante, \u00a0que \u00a0la \u00a0conductora \u00a0hizo \u00a0un giro a la izquierda para \u00a0evitar \u00a0el \u00a0impacto, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0concretar \u00a0la raz\u00f3n de esa maniobra ni en qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la \u00a0imprudencia \u00a0de \u00a0los peatones y la temeridad que les atribuye al \u00a0atravesar \u00a0la \u00a0avenida 10 de la ciudad de Cartago. Lo m\u00e1s desconcertante es que \u00a0no \u00a0enfrenta \u00a0las consideraciones probatorias del Tribunal, cuya decisi\u00f3n es el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0muestra \u00a0su \u00a0conformidad \u00a0con los juicios \u00a0contenidos en la sentencia absolutoria de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Atendiendo \u00a0a la naturaleza y finalidades del \u00a0recurso, \u00a0es \u00a0inadmisible \u00a0que \u00a0el libelista acuda a esta sede para controvertir \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0judiciales, \u00a0de \u00a0manera \u00a0libre, seg\u00fan su criterio, porque esta \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria \u00a0fue \u00a0concebida \u00a0para demandar yerros trascendentes \u00a0con \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0variar \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del fallo, de manera opuesta a la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0justicia \u00a0 \u00a0contenida \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0 resolutiva \u00a0 del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0all\u00ed \u00a0que para el cabal entendimiento de \u00a0cada \u00a0reproche, \u00a0se requiera una clara y precisa argumentaci\u00f3n, cuyo desarrollo \u00a0corresponda \u00a0al \u00a0error \u00a0denunciado, porque si se involucran aspectos atinentes a \u00a0otros \u00a0 desaciertos \u00a0que \u00a0por \u00a0su \u00a0naturaleza \u00a0deben \u00a0ser \u00a0expuestos \u00a0en \u00a0cargos \u00a0separados, el fracaso es irremediable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0ocurre \u00a0en \u00a0este \u00a0caso; \u00a0el \u00a0demandante \u00a0comenz\u00f3 \u00a0postulando \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de existencia que no \u00a0demostr\u00f3, \u00a0sino \u00a0que \u00a0abandon\u00f3 \u00a0para \u00a0terminar \u00a0cuestionando \u00a0indebidamente la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0ciertos \u00a0testimonios, \u00a0con \u00a0la clara finalidad de sobreponer su \u00a0criterio \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la credibilidad que estos le merecen. Es por ello que al \u00a0referirse \u00a0al testimonio de Jorge Eli\u00e9cer Molina L\u00f3pez, quien acompa\u00f1aba a la \u00a0v\u00edctima, \u00a0no \u00a0refiere \u00a0ning\u00fan defecto de apreciaci\u00f3n, sino que lo califica de \u00a0contradictorio \u00a0y \u00a0digno \u00a0de \u00a0poca \u00a0credibilidad. \u00a0Lo \u00a0mismo opina de la se\u00f1ora \u00a0Gloria \u00a0Patricia S\u00e1nchez Pi\u00f1eros, de la que asegura no determin\u00f3 con claridad \u00a0lo \u00a0realmente \u00a0ocurrido \u00a0cuando \u00a0la \u00a0motocicleta \u00a0impact\u00f3 al joven Cardona L\u00f2pez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0esta \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0el \u00a0desarrollo del \u00a0cargo \u00a0se \u00a0hace \u00a0m\u00e1s \u00a0ambiguo, pues si el objeto de disentimiento son\u00a0 las \u00a0valoraciones \u00a0 probatorias \u00a0 del \u00a0juzgador, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0debi\u00f3 \u00a0enfilar \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0del \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0como \u00a0m\u00e9todo \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0nuestro \u00a0ordenamiento jur\u00eddico. Sin embargo, una pretensi\u00f3n de \u00a0esta \u00a0naturaleza, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0comporta \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0precisar \u00a0el principio \u00a0l\u00f3gico, \u00a0la \u00a0ley \u00a0de la ciencia o la regla de la experiencia desconocida por el \u00a0juzgador, \u00a0 e \u00a0igualmente \u00a0se\u00f1alar \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0debe \u00a0corregir \u00a0el \u00a0yerro \u00a0y \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0la decisi\u00f3n recurrida, a trav\u00e9s de la ponderaci\u00f3n conjunta \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0cuestionada \u00a0con \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0medios \u00a0sobre los cuales no recae \u00a0ning\u00fan \u00a0yerro, para demostrar que otra, muy distinta, ser\u00eda la declaraci\u00f3n de \u00a0justicia contenida en la parte\u00a0 resolutiva del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La alegaci\u00f3n del casacionista es por completo \u00a0alejada \u00a0de \u00a0esta \u00a0tem\u00e1tica. \u00a0Antes \u00a0de aportar los fundamentos atinentes a uno \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0analizados, contin\u00faa insistiendo en su \u00a0desacuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el Ad \u00a0quem, como cuando se refiere al protocolo de necropsia \u00a0con \u00a0la \u00a0finalidad \u00a0de \u00a0rechazar \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del Tribunal y, nuevamente, \u00a0sobreponer \u00a0las suyas, en absoluto desconocimiento de los principios l\u00f3gicos de \u00a0autonom\u00eda, coherencia y no contradicci\u00f3n, que rigen en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0la disparidad de criterios entre la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces \u00a0y \u00a0la pretendida por el recurrente, no \u00a0surte \u00a0ning\u00fan \u00a0efecto \u00a0pr\u00e1ctico \u00a0pues, \u00a0se\u00a0 \u00a0reitera, \u00a0la \u00a0manera como se \u00a0demuestra \u00a0 un \u00a0 error \u00a0 originado \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio, \u00a0es comprobando la contradicci\u00f3n entre esta y las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0Mientras no se acredite esa an\u00f3mala situaci\u00f3n, el criterio judicial \u00a0prevalece \u00a0por \u00a0virtud de la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad que ampara \u00a0la sentencia de segunda instancia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. De la pertinente revisi\u00f3n del proceso que \u00a0a \u00a0la luz de los postulados de la Ley 906 de 2004 debe hacer la Sala, se observa \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0los defectos l\u00f3gicos y formales advertidos en el libelo, que en el \u00a0fondo \u00a0del \u00a0asunto \u00a0tampoco le asiste raz\u00f3n el recurrente en la formulaci\u00f3n de \u00a0sus reparos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0probatorio \u00a0el \u00a0Tribunal lleg\u00f3, entre otras, a las siguientes conclusiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) La v\u00eda donde ocurri\u00f3 el hecho es de doble \u00a0carril \u00a0con \u00a0separador, \u00a0carece \u00a0de \u00a0puente peatonal, no ofrece advertencias con \u00a0se\u00f1ales \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0y \u00a0puede \u00a0considerarse \u00a0como \u00a0v\u00eda \u00a0arteria, \u00a0seg\u00fan el \u00a0concepto \u00a0del guarda de tr\u00e1nsito. En ese contexto, los peatones deben transitar \u00a0por \u00a0fuera \u00a0de \u00a0la calzada vehicular y cuando quieran cruzar, hacerlo respetando \u00a0las se\u00f1ales y cercior\u00e1ndose que no existe peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0C\u00e9sar \u00a0Cardona \u00a0no \u00a0se cercior\u00f3 suficientemente del peligro al cruzar \u00a0la \u00a0calle 10 y por eso solo alcanz\u00f3 a colocar un pie en el separador cuando fue \u00a0atropellado, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0denota imprudencia y temeridad de su parte; sin embargo, \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0puente \u00a0peatonal obliga tambi\u00e9n a los conductores de veh\u00edculos, \u00a0motociclistas \u00a0y \u00a0ciclistas, \u00a0adoptar \u00a0una actitud m\u00e1s cuidadosa y someterse al \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0todas las normas de tr\u00e1nsito para evitar causarle da\u00f1o a los \u00a0peatones que necesitan cruzar la avenida 10. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) \u00a0De \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el art\u00edculo 94 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito, \u00a0la \u00a0motociclista LUZ \u00a0ALBA \u00a0ALZATE deb\u00eda transitar por el costado derecho de \u00a0la \u00a0v\u00eda, \u00a0a \u00a0una \u00a0distancia \u00a0no \u00a0mayor \u00a0de un metro de la acera, respetando las \u00a0se\u00f1ales, \u00a0normas \u00a0y \u00a0l\u00edmites \u00a0de \u00a0velocidad, \u00a0eso es, 30 k\/h. La conductora no \u00a0acat\u00f3 \u00a0estas \u00a0normas \u00a0pues, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0constat\u00f3, se desplazaba por el carril \u00a0izquierdo, \u00a0a \u00a01.15 \u00a0m. \u00a0del \u00a0separador, \u00a0admiti\u00f3 \u00a0que \u00a0pod\u00eda ir a 35 k\/h y se \u00a0movilizaba \u00a0en \u00a0condiciones \u00a0que \u00a0pon\u00edan \u00a0en \u00a0mayor \u00a0peligro \u00a0a \u00a0los \u00a0peatones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d) La motociclista estaba obligada a percibir \u00a0cuando \u00a0C\u00e9sar \u00a0atravesaba la \u00a0calle \u00a010, \u00a0inclusive \u00a0con \u00a0su actitud temeraria. Ante esa situaci\u00f3n, no pod\u00eda \u00a0seguir conduciendo a los 30 o 35 k\/h que admite en su testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>e) \u00a0Si \u00a0la \u00a0acusada \u00a0hubiese \u00a0respetado \u00a0la \u00a0norma\u00a0 \u00a0de \u00a0transitar \u00a0por \u00a0la \u00a0derecha, \u00a0de \u00a0ninguna manera habr\u00eda podido \u00a0atropellar \u00a0al peat\u00f3n que en ese instante cruzaba por la v\u00eda izquierda, metros \u00a0distante \u00a0por \u00a0donde \u00a0deb\u00eda \u00a0movilizarse \u00a0la \u00a0motocicleta; en el sitio donde se \u00a0encontraba \u00a0la \u00a0v\u00edctima, no deb\u00eda estar la motocicleta, sino al lado derecho y \u00a0no \u00a0cerca al separador que el peat\u00f3n intentaba alcanzar, haci\u00e9ndole el quite a \u00a0los \u00a0veh\u00edculos, no a las motocicletas cuyo tr\u00e1nsito no est\u00e1 permitido por ese \u00a0lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>f) La maniobra de la procesada, de esquivar al \u00a0peat\u00f3n \u00a0haci\u00e9ndose \u00a0hacia \u00a0la \u00a0izquierda, constituye otro yerro de conducci\u00f3n \u00a0trascendente \u00a0y \u00a0clara \u00a0imprudencia \u00a0de \u00a0su \u00a0parte, \u00a0porque en esa direcci\u00f3n se \u00a0movilizaba \u00a0Cesar Augusto con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0origin\u00f3 \u00a0que \u00a0lo \u00a0atropellara \u00a0m\u00e1s r\u00e1pido, lo cual se traduce en la \u00a0impotencia de no haberlo podido esquivar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>g) Carece de incidencia, en esas condiciones, \u00a0que \u00a0no \u00a0fuera \u00a0hablando \u00a0por celular, pues ese habr\u00eda sido otro factor de m\u00e1s \u00a0imprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>h) \u00a0La \u00a0necropsia practicada el 7 de marzo de \u00a02006 \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0la v\u00edctima presenta heridas por accidente de tr\u00e1nsito en \u00a0fosa \u00a0iliaca derecha, escoriaciones de 3 y 4 cent\u00edmetros en fosa derecha, brazo \u00a0izquierdo, \u00a0 flanco \u00a0derecho, \u00a0mesogastro, \u00a0escroto \u00a0y \u00a0codos, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0denota \u00a0contundencia \u00a0y \u00a0violencia \u00a0en \u00a0el \u00a0golpe, \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0considerar \u00a0que el \u00a0atropellamiento \u00a0fue \u00a0lo que desequilibr\u00f3 a la v\u00edctima haci\u00e9ndola caer contra \u00a0el \u00a0piso, y no su peso y estatura, pues en esa parte de su humanidad recibi\u00f3 el \u00a0golpe \u00a0con \u00a0la \u00a0motocicleta, \u00a0precisamente \u00a0cuando \u00a0daba \u00a0el \u00a0paso para subir al \u00a0sardinel. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>i) El actuar imprudente de la procesada fue el \u00a0que \u00a0gener\u00f3, \u00a0en \u00a0concurrencia \u00a0con \u00a0la imprudencia de la v\u00edctima, la conducta \u00a0punible que se le imputa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. En ese contexto, se advierte sin dificultad \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no fue ajeno a la conducta asumida por los peatones al cruzar \u00a0la \u00a0avenida \u00a0donde \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el hecho. Pero el an\u00e1lisis conjunto de la prueba, \u00a0fue \u00a0el \u00a0que definitivamente lo condujo a deducir la responsabilidad penal de la \u00a0procesada, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de razonamientos que no desconocen los par\u00e1metros de la \u00a0sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Finalmente, como no se encuentran causales \u00a0ostensibles \u00a0de \u00a0nulidad ni flagrantes violaciones de derechos fundamentales, no \u00a0es \u00a0 procedente \u00a0 admitir \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 para \u00a0 un \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0mayor \u00a0fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la demanda \u00a0examinada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esta decisi\u00f3n procede el mecanismo de \u00a0insistencia, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el art\u00edculo 184, inciso 2\u00ba, del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita medica \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA DEL ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0J. \u00a0 \u00a0 \u00a0 IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 28054 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 Aprobado: Acta No 181 \u00a0 Bogot\u00e1. D.C., veintis\u00e9is (26) de septiembre \u00a0de dos mil siete (2007) \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0si es procedente admitir la \u00a0demanda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-14638","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-15"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14638","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14638"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14638\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14638"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14638"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14638"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}