{"id":14389,"date":"2023-09-08T21:07:50","date_gmt":"2023-09-08T21:07:50","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2776603-10-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:07:50","modified_gmt":"2023-09-08T21:07:50","slug":"2776603-10-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2776603-10-07\/","title":{"rendered":"27766(03-10-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 27766 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 188 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., tres (3) de octubre de dos \u00a0mil siete (2007). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a06 de noviembre de \u00a02003, \u00a0el Juzgado Penal del Circuito Especializado de Cartagena conden\u00f3 a OSCAR \u00a0MORALES \u00a0 \u00a0 HERN\u00c1NDEZ, \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0calidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0coautor \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0hurto \u00a0agravado \u00a0calificado y porte ilegal de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal, a la pena de \u00a0treinta \u00a0y \u00a0cinco \u00a0(35) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por igual lapso, a indemnizar los perjuicios generados con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n; \u00a0y \u00a0le \u00a0neg\u00f3 \u00a0el subrogado de la suspensi\u00f3n condicional de la \u00a0ejecuci\u00f3n de la pena y la prisi\u00f3n domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 desatar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el defensor del implicado, con el fallo del 19 de diciembre de \u00a02006, \u00a0el Tribunal Superior de Cartagena declar\u00f3 prescrita la acci\u00f3n penal por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de hurto agravado calificado \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de armas de fuego de \u00a0defensa \u00a0 personal; \u00a0 y \u00a0 confirm\u00f3 \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0condenatoria \u00a0de primera instancia, con la modificaci\u00f3n consistente en declarar \u00a0que \u00a0MORALES HERN\u00c1NDEZ quedaba condenado a la pena de treinta y tres (33) a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n; \u00a0y \u00a0a \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas durante \u00a0veinte (20) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad, \u00a0la Sala califica el \u00a0aspecto \u00a0formal \u00a0de \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor de OSCAR \u00a0MORALES HERN\u00c1NDEZ; y adopta otras determinaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron relatados de la siguiente manera por \u00a0el Tribunal Superior de Cartagena en el fallo de segundo grado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNarran \u00a0los \u00a0autos que el 26 de julio de \u00a01998, \u00a0a la altura del barrio Olaya de esta ciudad, el taxista JES\u00daS FERN\u00c1NDEZ \u00a0NAVARRO \u00a0sufri\u00f3 \u00a0un \u00a0atraco, por parte de dos sujetos que hab\u00edan solicitado el \u00a0servicio \u00a0de taxi hasta el terminal de transporte, hecho del cual se percat\u00f3 el \u00a0patrullero \u00a0JIMMY \u00a0MAGALLANES \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0quien \u00a0se \u00a0dio \u00a0a la persecuci\u00f3n de los \u00a0atracadores, \u00a0logrando \u00a0alcanzarlos \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0momento en que les practicaba la \u00a0requisa \u00a0correspondiente \u00a0fue \u00a0atacado con arma de fuego por parte de uno de los \u00a0asaltantes1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>, \u00a0siendo \u00a0impactado \u00a0por \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0caus\u00e1ndole \u00a0la muerte, procediendo adem\u00e1s a despojarlo de su arma de dotaci\u00f3n \u00a0oficial.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0propone \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0OSCAR \u00a0MORALES \u00a0HERN\u00c1NDEZ \u00a0contra la sentencia del Tribunal Superior de Cartagena, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n prevista en el art\u00edculo 207 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000, por violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley sustancial, por errores de hecho en la apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0 que \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0sopesaron \u00a0de \u00a0manera \u00a0equivocada \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, pues los declarantes \u00a0carec\u00edan \u00a0de \u00a0credibilidad, \u00a0por \u00a0estar relacionados con el confeso homicida y, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo se tomaron como fuentes de verdad, hasta arribar la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 certeza \u00a0 acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0de \u00a0MORALES \u00a0HERN\u00c1NDEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Menciona la versi\u00f3n de Rafael Navarro D\u00edaz \u00a0(coprocesado) \u00a0-sin \u00a0referirse \u00a0a su contenido- para insistir en que se trata de \u00a0un \u00a0testimonio falaz, en el que no ha debido creerse; y sostiene que se conden\u00f3 \u00a0a \u00a0MORALES \u00a0HERN\u00c1NDEZ \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0meras \u00a0conjeturas, \u00a0puesto \u00a0que no pod\u00eda \u00a0edificarse \u00a0el indicio de \u201cmala justificaci\u00f3n\u201d, solo porque \u00e9l falt\u00f3 a la \u00a0verdad \u00a0en \u00a0su \u00a0primea \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0indagatoria, \u00a0tras \u00a0recibir una equivocada \u00a0asesor\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita a la Corte casar el fallo impugnado \u00a0y emitir el reemplazo a que hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. SOBRE LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelo \u00a0presentado \u00a0por \u00a0el defensor de \u00a0OSCAR \u00a0MORALES HERN\u00c1NDEZ no satisface los requisitos legales establecidos en el \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0212 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 600 \u00a0 de \u00a0 2000. \u00a0 Debido \u00a0 a \u00a0 ello, \u00a0 ser\u00e1 \u00a0inadmitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1 \u00a0Dado \u00a0que el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0rige por el principio dispositivo, las pretensiones de la demanda \u00a0delimitan \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal, con excepci\u00f3n de la \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0puede ser decretada oficiosamente en aras de la protecci\u00f3n de los \u00a0derechos \u00a0 fundamentales \u00a0 y \u00a0 la \u00a0eventual \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0oficio \u00a0para \u00a0el \u00a0restablecimiento \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0superiores a los sujetos procesales, si a ello \u00a0hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0constituye \u00a0una especie de \u00a0tercera \u00a0instancia; no consiste en someter a un nuevo juicio al procesado, ni en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0postularse \u00a0un \u00a0debate probatorio generalizado y sin \u00a0acatamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0argumentativa \u00a0que \u00a0le es inherente, puesto que el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0no \u00a0fue \u00a0concebido como un medio adicional para litigar \u00a0libremente, \u00a0sino \u00a0como \u00a0una \u00a0excepcional \u00a0manera \u00a0de \u00a0llevar a conocimiento del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido por el \u00a0Ad-quem, \u00a0por las causales \u00a0taxativamente \u00a0 se\u00f1aladas \u00a0 en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0que \u00a0hubiesen \u00a0sido \u00a0seleccionadas \u00a0y \u00a0adecuadamente desarrolladas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que, \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n se \u00a0concibe \u00a0como \u00a0un \u00a0instituto \u00a0procesal extraordinario que busca remediar o poner \u00a0fin \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0del \u00a0bloque \u00a0 de \u00a0 constitucionalidad \u00a0en \u00a0lo \u00a0pertinente \u00a0y de la ley, que hubiese ocurrido por errores de juicio o actividad, \u00a0no \u00a0advertidos \u00a0ni \u00a0enmendados en la sentencia de segunda instancia; y como tal, \u00a0comporta \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0juicio \u00a0l\u00f3gico jur\u00eddico sobre la sentencia \u00a0misma, siguiendo el derrotero trazado en las causales invocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0exigir \u00a0que el libelista \u00a0estructure \u00a0f\u00f3rmulas \u00fanicas o sacramentales para postular sus reproches, ni se \u00a0precisa \u00a0siquiera \u00a0que \u00a0utilice \u00a0la \u00a0terminolog\u00eda acu\u00f1ada por la doctrina y la \u00a0jurisprudencia \u00a0 para \u00a0 designar \u00a0 las \u00a0distintas \u00a0especies \u00a0de \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0s\u00ed es de esperarse que el casacionista \u00a0discurra \u00a0de \u00a0un \u00a0modo \u00a0claro, l\u00f3gico, y profundo, hasta demostrar que el fallo \u00a0presenta \u00a0defectos \u00a0protuberantes \u00a0en su estructura jur\u00eddica, de tal suerte que \u00a0no es factible mantener su vigencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2 \u00a0A\u00fan \u00a0cuando \u00a0el \u00a0defensor menciona la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0en la valoraci\u00f3n probatoria, se dispersa en m\u00faltiples \u00a0afirmaciones \u00a0en tal sentido, sin la argumentaci\u00f3n anal\u00edtica y profunda que en \u00a0cada \u00a0caso \u00a0requiere \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario; \u00a0de suerte que no es factible \u00a0desentra\u00f1ar \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del cargo, ni su fundamentaci\u00f3n \u201cen \u00a0forma \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisa\u201d, \u00a0seg\u00fan \u00a0exig\u00eda \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo 225 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0anterior \u00a0(Decreto 2700 de 1991, vigente al tiempo de \u00a0los \u00a0hechos), \u00a0equivalente al art\u00edculo 212 de la Ley \u00a0600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3 \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones que puede demandarse la casaci\u00f3n del fallo \u00a0con \u00a0 fundamento \u00a0 en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0indirecta \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ley \u00a0 sustancial, \u00a0cuando el Tribunal en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0haya incurrido en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0que \u00a0al \u00a0parecer fue el camino que eligi\u00f3 el \u00a0libelista, \u00a0puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por: \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, falso \u00a0juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3.1 \u00a0Incurre \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia \u00a0el \u00a0juez que omite apreciar una prueba legalmente aportada al proceso, o cuando, \u00a0contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere \u00a0consecuencias \u00a0valorativas \u00a0a \u00a0partir de un medio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 forma \u00a0 parte \u00a0 del \u00a0 mismo \u00a0 por \u00a0 no \u00a0 haber \u00a0 sido \u00a0incorporado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3.2 \u00a0El \u00a0error \u00a0de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0supone, en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; no obstante, al sopesarlo lo distorsiona, tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este evento, el censor tiene la carga de \u00a0confrontar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0de \u00a0cada prueba sobre la que hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal pens\u00f3 que ellas dec\u00edan; y as\u00ed, \u00a0demostrada \u00a0la diferencia y el desfase, debe continuar hacia la trascendencia de \u00a0aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3.3 \u00a0Si \u00a0la prueba existe legalmente y es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, \u00a0se \u00a0 incurre \u00a0 en \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta hip\u00f3tesis, el demandante corre con \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, o cu\u00e1l principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cual \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido por el juez, e \u00a0igualmente \u00a0tiene \u00a0el deber de indicar cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La trascendencia de los yerros endilgados al \u00a0Ad-quem \u00a0no consiste, como \u00a0suele \u00a0 creerse, \u00a0en \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0personales \u00a0que \u00a0al \u00a0respecto \u00a0haga \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0sino en demostrar con argumentos racionales que de haberse valorado \u00a0correctamente \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0sobre las que se hacen recaer los errores, entonces \u00a0el \u00a0 sentido \u00a0 del \u00a0fallo \u00a0ser\u00eda \u00a0distinto, \u00a0porque \u00a0sus \u00a0fundamentos \u00a0actuales \u00a0perder\u00edan sustento y no podr\u00edan subsistir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4 \u00a0El \u00a0libelo \u00a0que examina se asemeja por \u00a0entero \u00a0a \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0confeccionado \u00a0libremente y sin el rigor \u00a0argumentativo \u00a0condigno a la pretensi\u00f3n de quebrar el fallo, conformado por las \u00a0sentencias \u00a0convergentes en el mismo sentido. No postula ni desarrolla alguna de \u00a0las \u00a0modalidades \u00a0de \u00a0error, \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0que \u00a0no lo mencione con el \u00a0nombre \u00a0atribuido \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0y \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0de \u00a0modo que no es \u00a0factible deducir el verdadero sentido del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese \u00a0a \u00a0que \u00a0sostiene \u00a0que los testimonios \u00a0recaudados \u00a0no merecen credibilidad, el censor no especific\u00f3 a las personas que \u00a0suministraron \u00a0las \u00a0declaraciones que critica, no tuvo la precauci\u00f3n de indicar \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0no \u00a0hizo \u00a0referencia a su alcance, ni refiri\u00f3 si ten\u00edan alg\u00fan \u00a0poder \u00a0 \u00a0intr\u00ednseco \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0desvirtuar \u00a0 \u00a0las \u00a0 reflexiones \u00a0 del \u00a0 Tribunal \u00a0Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00f3lo menciona con nombre propio la versi\u00f3n \u00a0de \u00a0Rafael \u00a0Navarro D\u00edaz; empero, el casacionista no manifiesta si dicha prueba \u00a0fue \u00a0tergiversada, \u00a0recortada o sopesada por fuera de los par\u00e1metros de la sana \u00a0cr\u00edtica; \u00a0y, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0ello, \u00a0empata \u00a0su \u00a0discurso con una protesta nueva \u00a0\u2013impertinente \u00a0en \u00a0ese \u00a0momento- \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 supuesta \u00a0 invenci\u00f3n \u00a0 de \u00a0indicios \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0meras \u00a0conjeturas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sugerida \u00a0falta \u00a0de credibilidad de los \u00a0testigos \u00a0no \u00a0comporta en realidad un cargo casacional, puesto que al comentario \u00a0personal \u00a0de la defensa no se agrega la demostraci\u00f3n de alguna especie de yerro \u00a0esencial \u00a0que \u00a0hubiesen \u00a0cometido \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de instancia, por distorsi\u00f3n de \u00a0tales \u00a0medios, o por discernir con distanciamiento de la l\u00f3gica, las ciencias o \u00a0la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0libelista \u00a0 no \u00a0 tiene \u00a0 entidad \u00a0para \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0estructura \u00a0jur\u00eddica \u00a0y \u00a0argumentativa \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0donde \u00a0se \u00a0expusieron pluralidad de razones sobre el \u00a0m\u00e9rito \u00a0o \u00a0poder \u00a0suasorio de cada medio de prueba, m\u00e1xime que \u00e9ste, amparado \u00a0por \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n de legalidad y acierto, no se torna deleznable por el s\u00f3lo \u00a0hecho \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 la \u00a0defensa \u00a0piense \u00a0que \u00a0el \u00a0recaudo \u00a0probatorio \u00a0ha \u00a0debido \u00a0interpretarse de distinta manera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5 \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0cuando \u00a0el libelista \u00a0asegura \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 \u00a0 exist\u00edan \u00a0 \u00a0 \u00a0 propiamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 indicios, \u00a0sino que el Tribunal Superior \u00a0decidi\u00f3 \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0suposiciones o conjeturas, de igual manera soslay\u00f3 los \u00a0lineamientos \u00a0jurisprudenciales \u00a0donde \u00a0esta \u00a0Sala \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0explicado \u00a0repetidas \u00a0veces \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0debe \u00a0encararse \u00a0la \u00a0prueba de indicios para \u00a0postular su cr\u00edtica en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La censura debe orientarse hacia cualquiera \u00a0de \u00a0los momentos de la construcci\u00f3n del indicio, vale decir: i) a los elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0soportan el hecho indicador, ii) a la operaci\u00f3n mental de \u00a0inferencia \u00a0del \u00a0dato indicado, o iii) a la estimaci\u00f3n individual o conjunta de \u00a0su poder suasorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0implica \u00a0que el recurrente se\u00f1ale en \u00a0cu\u00e1l \u00a0de \u00a0estos pasos radica el error, y c\u00f3mo por su incidencia en el fallo se \u00a0obtuvo \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0debe \u00a0ser \u00a0remplazada \u00a0por \u00a0otra que se ajuste a la \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Era \u00a0 imprescindible, \u00a0entonces, \u00a0en \u00a0la \u00a0confecci\u00f3n \u00a0de la demanda, analizar por separado y con l\u00f3gica casacional todos \u00a0y \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos indicadores asumidos por los Jueces de instancia y \u00a0verificar \u00a0que \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o la persuasi\u00f3n que derivaron de ellos \u00a0estaban \u00a0en \u00a0franco desfase con la verdad probada, o que las deducciones en sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0pod\u00edan \u00a0ofrecer \u00a0conclusiones \u00a0equ\u00edvocas o discordantes, en lugar de \u00a0converger hacia la responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.6 \u00a0No \u00a0puede \u00a0pasarse \u00a0por \u00a0alto \u00a0que el \u00a0defensor \u00a0advierte \u00a0a la Corte que no existe certeza probatoria para condenar y, \u00a0por \u00a0 \u00a0ende, \u00a0 \u00a0aspira \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0que \u00a0 se \u00a0 resuelvan \u00a0 las \u00a0 dudas \u00a0 \u2013no \u00a0dice \u00a0cu\u00e1les- a favor de MORALES \u00a0HERN\u00c1NDEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0desconoci\u00f3 una vez m\u00e1s la \u00a0l\u00f3gica \u00a0argumentativa de la casaci\u00f3n, pues agotado el debate probatorio en las \u00a0instancias, \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0puede \u00a0esperar \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0deduzca \u00a0o descubra \u00a0oficiosamente \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0certeza \u00a0para condenar, a partir de su afirmaci\u00f3n \u00a0simple \u00a0en el sentido que la investigaci\u00f3n dej\u00f3 vac\u00edos. De ah\u00ed que, en casos \u00a0como \u00a0el \u00a0presente, \u00a0donde \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior declar\u00f3 que exist\u00eda certeza \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la responsabilidad penal de OSCAR MORALES HERN\u00c1NDEZ, el reclamo por \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del principio in dubio pro \u00a0reo s\u00f3lo alcanza la entidad requerida para sustentar \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0casacional, \u00a0cuando deriva de la cabal demostraci\u00f3n de errores \u00a0de hecho o de derecho en la estimaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0 la \u00a0aplicabilidad \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, que el \u00a0demandante \u00a0apenas \u00a0enuncia, \u00a0debe \u00a0recordarse \u00a0que \u00a0no \u00a0es apropiado en sede de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0esperar \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0deduzca \u00a0o \u00a0infiera que no existe certeza, a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cuestionamiento \u00a0superficial \u00a0y generalizado a las pruebas, cual si \u00a0fuese \u00a0de \u00a0un recurso de instancia; y menos si, como en este caso, los reproches \u00a0se \u00a0 enfilaron \u00a0exclusivamente \u00a0contra \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0estim\u00f3 \u00a0conveniente, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado el resto de medios de convicci\u00f3n y los procesos \u00a0l\u00f3gicos de inferencia llevados a cabo por el Tribunal Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la pretensi\u00f3n consist\u00eda en demostrar \u00a0que \u00a0era \u00a0necesario absolver por falta de certeza, el cargo debi\u00f3 estructurarse \u00a0de \u00a0manera \u00a0aut\u00f3noma \u00a0por v\u00eda directa o indirecta seg\u00fan las circunstancias lo \u00a0aconsejaren. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Sala \u00a0 de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0en \u00a0su \u00a0jurisprudencia ha reiterado los siguientes lineamientos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. Cuando el Tribunal a pesar de reconocer \u00a0en \u00a0su \u00a0discurso \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0certeza \u00a0deja \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, se debe demandar la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n, del art\u00edculo 7\u00b0 (presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 inocencia), \u00a0 norma \u00a0rectora del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0si lo que hace el \u00a0Tribunal \u00a0es suponer certeza cuando en verdad no se puede llegar a este grado de \u00a0convencimiento, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0se \u00a0presenta \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta, \u00a0derivada \u00a0de \u00a0la inadecuada comprensi\u00f3n probatoria; y los cargos en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0deben \u00a0 \u00a0presentarse \u00a0 por \u00a0 error \u00a0 de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0cualquiera de sus modalidades (falso \u00a0juicio de existencia, \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0o \u00a0suposici\u00f3n; \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, por tergiversaci\u00f3n, recorte o \u00a0adici\u00f3n; \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 falso \u00a0 \u00a0raciocinio, \u00a0por \u00a0apartarse \u00a0de los par\u00e1metros de la sana cr\u00edtica, esto es, \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0o \u00a0postulados \u00a0de las \u00a0ciencias); \u00a0o \u00a0por error de \u00a0derecho \u00a0 (falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0legalidad, \u00a0por \u00a0no \u00a0cumplirse \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0probatorio; \u00a0y \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n, excepcionalmente aplicable, si \u00a0se \u00a0concede \u00a0a \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0un \u00a0valor \u00a0distinto \u00a0al \u00a0que le asigna la \u00a0ley). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese orden de ideas, es evidente que el \u00a0defensor \u00a0redact\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda de manera libre, como si la casaci\u00f3n fuese otra \u00a0instancia, \u00a0de suerte que no postula ni desarrolla en rigor el cargo por ninguna \u00a0de \u00a0las especies de error, de derecho ni de hecho, sino que se limita a enunciar \u00a0un \u00a0supuesto yerro y con ello pretende convencer a la Corte de que su visi\u00f3n de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0es \u00a0la \u00a0acertada, \u00a0de \u00a0donde \u00a0se \u00a0concluye que el problema \u00a0subyace \u00a0en \u00a0la credibilidad, la fuerza de convicci\u00f3n o el poder de persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior otorg\u00f3 al acopio probatorio en su conjunto, pero en \u00a0este \u00a0tema prevalece el criterio de la Corporaci\u00f3n, al punto que el fallo viene \u00a0amparado con la doble presunci\u00f3n de legalidad y acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.9 Con todo, en cuanto la queja pareciera \u00a0referida \u00a0a \u00a0supuestos \u00a0falsos raciocinios \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al conjunto probatorio un poder de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene, \u00a0ese \u00a0enunciado tampoco fue desarrollado dentro del \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n, pues su fundamento no se dirige a la comprobaci\u00f3n de \u00a0alg\u00fan \u00a0 distanciamiento \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0ni \u00a0a \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de lo manifestado por los testigos u otros medios, deformaci\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0darse hubiese extralimitado o recortado su alcance probatorio, sino que \u00a0apunta \u00a0a \u00a0criticar el m\u00e9rito o el poder suasorio de la prueba, anteponiendo su \u00a0particular \u00a0manera \u00a0de \u00a0entender \u00a0el asunto, con la esperanza de que su criterio \u00a0prevalezca sobre el del Ad-quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.10 \u00a0 Las \u00a0 impropiedades \u00a0 advertidas \u00a0con \u00a0antelaci\u00f3n \u00a0conllevan \u00a0a \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0m\u00e1xime que en la revisi\u00f3n del expediente no \u00a0se observa la vulneraci\u00f3n de alguna \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental, \u00a0que amerite el ejercicio de las facultades oficiosas de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 216 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, \u00a0con \u00a0la \u00a0salvedad \u00a0que \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n se aborda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. CASACI\u00d3N OFICIOSA \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0lo \u00a0precis\u00f3 \u00a0esta colegiatura en la \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a012 \u00a0de septiembre de 2007 (radicaci\u00f3n \u00a026967), \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0inadmitir\u00e1 la demanda, es \u00a0factible \u00a0enmendar \u00a0de \u00a0manera \u00a0inmediata \u00a0un \u00a0yerro \u00a0que \u00a0conspira \u00a0contra \u00a0una \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0del \u00a0implicado, sin necesidad de disponer el traslado al \u00a0Ministerio P\u00fablico para que concept\u00fae al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1 El homicidio investigado ocurri\u00f3 en la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0el \u00a026 \u00a0de julio de 1988, en vigencia del Decreto 100 de \u00a01980, \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0art\u00edculo \u00a044 estipulaba que la interdicci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 derechos \u00a0 y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas ten\u00eda una duraci\u00f3n m\u00e1xima de diez (10) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, el Tribunal Superior impuso a \u00a0OSCAR \u00a0MORALES HERN\u00c1NDEZ esa pena accesoria fijando su duraci\u00f3n en veinte (20) \u00a0a\u00f1os; \u00a0con lo cual, le vulner\u00f3 el derecho fundamental a la favorabilidad, toda \u00a0vez \u00a0que el citado art\u00edculo 44 debi\u00f3 ser aplicado, sin importar que el C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0suced\u00e1neo, \u00a0esto es, la Ley 599 de 2000, hubiese variado el tope m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0 la \u00a0 inhabilitaci\u00f3n \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 ejercicio \u00a0 de \u00a0 derechos \u00a0 y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2 \u00a0En \u00a0efecto, el art\u00edculo 51 de la Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, relativo a la duraci\u00f3n de la penas privativas de otros derechos, \u00a0estipula \u00a0que \u00a0la \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0tendr\u00e1 \u00a0una \u00a0duraci\u00f3n de cinco (5) a veinte (20) a\u00f1os, salvo en el \u00a0caso \u00a0del \u00a0inciso \u00a03\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 52 ib\u00eddem, seg\u00fan el cual \u201cen \u00a0todo \u00a0caso, \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n conllevar\u00e1 la accesoria de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas, por un \u00a0tiempo \u00a0igual al de la pena a que accede y hasta por una tercera parte m\u00e1s, sin \u00a0exceder \u00a0el m\u00e1ximo fijado en la Ley, sin perjuicio de la excepci\u00f3n a que alude \u00a0el inciso 2\u00b0 del art\u00edculo 51\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y dicha excepci\u00f3n, consiste en la sanci\u00f3n \u00a0intemporal \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el desempe\u00f1o de \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0que \u00a0por mandato del art\u00edculo \u00a0122 \u00a0de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, recae en los servidores p\u00fablicos condenados \u00a0por delitos contra el patrimonio del Estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3 \u00a0Con relaci\u00f3n a la pena accesoria, el \u00a0Tribunal Superior de Cartagena indic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cIgualmente \u00a0se \u00a0modificar\u00e1 \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0en \u00a0el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0se fij\u00f3 por el a quo en un tiempo igual a la pena\u00a0 principal, \u00a0que \u00a0es \u00a0de treinta y tres (33) a\u00f1os, cuando el m\u00e1ximo atendiendo el contenido \u00a0del \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 51 \u00a0 del \u00a0 C.P. \u00a0 (Ley \u00a0 599 \u00a0 de \u00a02000), \u00a0es \u00a0de veinte (20) a\u00f1os, fij\u00e1ndose la misma \u00a0en veinte (20) a\u00f1os.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 se \u00a0 observa, \u00a0 el \u00a0 Ad-quem \u00a0 \u00a0tuvo \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0cuenta, \u00a0 por \u00a0equivocaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0regulaci\u00f3n \u00a0de la pena accesoria como lo hace la Ley 599 de \u00a02000, \u00a0cuando \u00a0ha \u00a0debido \u00a0aplicar \u00a0por \u00a0favorabilidad \u00a0el \u00a0Decreto 100 de 1980, \u00a0vigente al tiempo de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4 \u00a0As\u00ed \u00a0que, \u00a0OSCAR MORALES H\u00c9RN\u00c1NDEZ \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0ser condenado a interdicci\u00f3n de derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0hasta por el m\u00e1ximo de diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os, que el art\u00edculo 44 del Decreto 100 de 1980 autoriza; y no a veinte \u00a0(20) a\u00f1os, como lo decidi\u00f3 el Tribunal Superior de Cartagena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, se casar\u00e1 parcialmente y \u00a0de \u00a0oficio \u00a0el fallo, en el sentido de declarar que el implicado queda condenado \u00a0a \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino de diez (10) \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Inadmitir \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0nombre \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0\u00d3SCAR \u00a0 MORALES \u00a0HERN\u00c1NDEZ. \u00a0Contra \u00a0esta \u00a0determinaci\u00f3n no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Casar \u00a0parcialmente \u00a0y de oficio el fallo \u00a0del \u00a0diecinueve \u00a0(19) \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil seis (2006), proferido por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0en el sentido de declarar que \u00d3SCAR MORALES \u00a0HERN\u00c1NDEZ \u00a0queda \u00a0condenado \u00a0a la pena accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino de diez (10) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En todos los \u00a0dem\u00e1s \u00a0aspectos \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Cartagena permanece \u00a0inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Contra \u00a0lo \u00a0decidido en el presente fallo no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0<\/p>\n<p>Permiso \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JULIO \u00a0 \u00a0ENRIQUE \u00a0 \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 Fue \u00a0capturado \u00a0posteriormente; \u00a0se \u00a0identific\u00f3 \u00a0como \u00a0RAFAEL ENRIQUE NAVARRO D\u00cdAZ, \u00a0quien \u00a0admiti\u00f3 \u00a0su participaci\u00f3n delictiva, acept\u00f3 los cargos que le formul\u00f3 \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda y obtuvo sentencia anticipada.\u00a0 Se produjo as\u00ed la ruptura de \u00a0la unidad procesal. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 27766 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 188 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., tres (3) de octubre de dos \u00a0mil siete (2007). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Mediante [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-14389","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-15"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14389"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14389\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}