{"id":1415,"date":"2023-09-07T21:27:44","date_gmt":"2023-09-07T21:27:44","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10015e\/"},"modified":"2023-09-07T21:27:44","modified_gmt":"2023-09-07T21:27:44","slug":"10015e","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10015e\/","title":{"rendered":"10015e"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Proceso No. 10015 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 45 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1 D.C., seis (6) de abril \u00a0de mil novecientos noventa y nueve (1999). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Cuesti\u00f3n \u00a0previa. \u00a0Sea lo primero manifestar que esta decisi\u00f3n \u00a0se \u00a0toma \u00a0en \u00a0cumplimiento de la orden de tutela dada por el Consejo Superior de \u00a0la \u00a0Judicatura, Sala Jurisdiccional Disciplinaria, en la sentencia fechada el 23 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01999 \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala \u00a0acata en obedecimiento a la ley, pero que en \u00a0manera \u00a0alguna comparte, ya que no s\u00f3lo desconoce la descomunal congesti\u00f3n que \u00a0soporta \u00a0 esta \u00a0 Corporaci\u00f3n, \u00a0 afirmaci\u00f3n \u00a0 respaldada \u00a0con \u00a0las \u00a0pertinentes \u00a0estad\u00edsticas \u00a0anexadas \u00a0al \u00a0libelo \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0di\u00f3 respuesta a la demanda de \u00a0tutela, \u00a0sino \u00a0que soslaya el propio texto constitucional, cuyo art\u00edculo 29, de \u00a0manera \u00a0categ\u00f3rica, establece que la dilaci\u00f3n violatoria del debido proceso es \u00a0s\u00f3lo \u00a0la \u201cinjustificada\u201d, y la doctrina de la Corte Constitucional, citada, \u00a0por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, en la sentencia de tutela, seg\u00fan la cual, cuando se sobrepasan \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0judiciales no hay quebrantamiento del debido proceso siempre que \u00a0ello est\u00e9 justificado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Procede la Corte a decidir el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior de \u00a0Cartagena,\u00a0 \u00a0el \u00a023 de junio de 1994, en la que al confirmar la del Juzgado \u00a0D\u00e9cimo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0misma ciudad, fechada el 15 de febrero de \u00a01994, \u00a0 \u00a0 \u00a0conden\u00f3 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 Ricaurte \u00a0 \u00a0 Herrera \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0 Tom\u00e1s \u00a0Mena \u00a0Arriaga, \u00a0 Carlos \u00a0Arturo \u00a0Blanco \u00a0De \u00a0La \u00a0Hoz \u00a0y Eloy \u00a0Pereira \u00a0Orozco a la pena principal de diecisiete (17) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0dos \u00a0primeros \u00a0y \u00a0a \u00a016 \u00a0a\u00f1os a los \u00faltimos, como \u00a0coautores \u00a0del \u00a0delito \u00a0de homicidio agravado. As\u00ed mismo los conden\u00f3 a la pena \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por un per\u00edodo de \u00a010 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Interpuesto \u00a0 oportunamente \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n fue concedido. Presentada la respectiva demanda, se \u00a0declar\u00f3 ajustada a las exigencias legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corrido \u00a0traslado al Ministerio P\u00fablico, el \u00a0Procurador \u00a0 Tercero \u00a0 Delegado \u00a0 en \u00a0 lo \u00a0Penal \u00a0solicita \u00a0no \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>Tuvieron ocurrencia el 15 de octubre de 1.990 \u00a0en \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0m\u00e1s \u00a0o menos a las tres de la tarde, cuando los \u00a0se\u00f1ores \u00a0Mario \u00a0Rafael \u00a0Lascano Fierro y Jhon Polo Viloria fueron interceptados \u00a0por \u00a0los agentes de la Polic\u00eda Nacional Ricaurte Herrera Ram\u00edrez y Tom\u00e1s Mena \u00a0Arriaga \u00a0quienes \u00a0los obligaron a abordar un campero marca Toyota, conducido por \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Carlos \u00a0Blanco, empleado del propietario del veh\u00edculo, Eloy Antonio \u00a0Pereira Orozco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tras \u00a0someterlos \u00a0a \u00a0un \u00a0interrogatorio para \u00a0averiguar \u00a0por \u00a0unos \u00a0bienes que le hab\u00edan sido hurtados al se\u00f1or Pereira, los \u00a0agentes \u00a0dispararon sobre Lascano Fierro, caus\u00e1ndole la muerte y abandonando su \u00a0cuerpo cerca al corregimiento de &#8220;La Boquilla&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Polo \u00a0Viloria \u00a0fue dejado en libertad con la \u00a0condici\u00f3n de guardar silencio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Una vez allegada la documentaci\u00f3n pertinente \u00a0y \u00a0presentada \u00a0la \u00a0denuncia, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n Criminal de \u00a0Cartagena, \u00a0mediante \u00a0auto \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01990, \u00a0declar\u00f3 abierta la \u00a0investigaci\u00f3n y orden\u00f3 la pr\u00e1ctica de varias diligencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Escuchados \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0Carlos \u00a0Arturo \u00a0Blanco \u00a0de \u00a0la \u00a0Hoz \u00a0y Eloy Antonio Pereira Orozco, y luego de recibidos algunos \u00a0testimonios, \u00a0les \u00a0fue \u00a0resuelta \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica, el 25 de octubre del \u00a0citado \u00a0a\u00f1o, con medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva por el delito \u00a0de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente \u00a0 fueron \u00a0vinculados \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0mediante \u00a0indagatoria, \u00a0Ricaurte Herrera Ram\u00edrez y Tom\u00e1s Mena \u00a0Arriaga, \u00a0a \u00a0quienes, \u00a0igualmente, \u00a0se \u00a0les \u00a0profiri\u00f3 \u00a0medida \u00a0de aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0el \u00a06 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 1991, por\u00a0 \u00a0el\u00a0 delito de homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El mismo d\u00eda se clausur\u00f3 la investigaci\u00f3n \u00a0y, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0m\u00faltiples \u00a0contingencias \u00a0procesales, \u00a0se \u00a0calific\u00f3, el 2 de \u00a0septiembre \u00a0 siguiente, \u00a0 con \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de homicidio agravado, previsto en el art\u00edculo 324 \u00a0del \u00a0C.P., \u00a0decisi\u00f3n\u00a0 \u00a0que \u00a0fue \u00a0integralmente \u00a0confirmada por el Tribunal \u00a0Superior de Cartagena, el 6 de mayo de 1992. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0etapa de juzgamiento le correspondi\u00f3 al \u00a0Juzgado \u00a0D\u00e9cimo Penal del Circuito de la misma ciudad que, luego de tramitar en \u00a0debida \u00a0forma el juicio, dict\u00f3 sentencia de primera instancia, el 15 de febrero \u00a0de \u00a01994, \u00a0en la cual conden\u00f3 a\u00a0 Ricaurte Herrera Ram\u00edrez y a Tom\u00e1s Mena \u00a0Arriaga \u00a0a \u00a0la \u00a0pena principal de 17 a\u00f1os de prisi\u00f3n, y a Carlos Arturo Blanco \u00a0de \u00a0la \u00a0Hoz \u00a0y \u00a0a Eloy Antonio Pereira Orozco a 16 a\u00f1os de prisi\u00f3n. Igualmente \u00a0les \u00a0impuso \u00a0las \u00a0accesorias \u00a0de \u00a0rigor, \u00a0como coautores del delito de homicidio \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por los procesados y los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0Pereira \u00a0Orozco, Blanco de la Hoz y Herrera Ram\u00edrez, la Sala de \u00a0Decisi\u00f3n \u00a0 Penal \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cartagena \u00a0lo \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, el 23 de junio de 1994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LOS ARGUMENTOS DE LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Primero cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Tres cargos se formulan contra la sentencia, \u00a0el \u00a0primero \u00a0de \u00a0ellos al amparo de la causal\u00a0 primera de casaci\u00f3n, por la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0\u201cviolaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley por error de hecho, por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, art\u00edculo 220 del C. de P.P, numeral primero, inciso \u00a0segundo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la demostraci\u00f3n el censor asevera que &#8221; \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0desfigur\u00f3 \u00a0los \u00a0hechos aprehendidos en sus reales dimensiones \u00a0objetivas, \u00a0llegando \u00a0a \u00a0conclusiones \u00a0evidentemente \u00a0distintas \u00a0a las que ellas \u00a0imparcialmente \u00a0pregonan y con base a esta apreciaci\u00f3n equivocada de las mismas \u00a0sustenta la sentencia condenatoria&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0 que \u00a0 con \u00a0 fundamento \u00a0en \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Jhon \u00a0Polo Viloria y del agente Argel Medina los sentenciadores \u00a0afirmaron \u00a0la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0determinador \u00a0de \u00a0Eloy \u00a0Pereira, \u00a0pero \u00a0que \u00a0ello es \u00a0err\u00f3neo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca \u00a0que tales declaraciones son pruebas \u00a0indirectas, \u00a0puesto \u00a0que no relatan la conducta del procesado, sino que \u201cs\u00f3lo \u00a0enmarcan \u00a0la \u00a0existencia de elementos indiciarios por los que se intenta colegir \u00a0aquella\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de transcribir la parte pertinente de \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0en las que se analizan las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0Jhon \u00a0Polo \u00a0Viloria y de Argel Medina y las injuradas de Blanco y \u00a0Eloy \u00a0Pereira, \u00a0y de las que se concluye que el \u00faltimo de los mencionados es el \u00a0determinador \u00a0del hecho juzgado, acota que esas argumentaciones son equivocadas, \u00a0porque \u00a0el \u00a0testimonio de Medina no concuerda en lo esencial con el de Jhon Polo \u00a0en \u00a0lo que tiene que ver con la responsabilidad de Pereira. As\u00ed, \u00e9ste admiti\u00f3 \u00a0haber \u00a0 ofrecido \u00a0una \u00a0gratificaci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0agentes \u00a0si \u00a0le \u00a0recuperaban \u00a0las \u00a0herramientas \u00a0y \u00a0si \u00a0asustaban \u00a0a \u00a0los ladrones del sector, de lo que colige que \u00a0&#8220;uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0prop\u00f3sito \u00a0se \u00a0contraponen \u00a0directa \u00a0y \u00a0ontol\u00f3gicamente \u00a0con un \u00a0inter\u00e9s \u00a0homicida. \u00a0Se \u00a0chocan \u00a0frontalmente pues s\u00f3lo se asusta a quien ha de \u00a0seguir existiendo en el futuro&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Si Eloy Pereira afirma que su prop\u00f3sito fue \u00a0asustar \u00a0y \u00a0recuperar \u00a0las \u00a0herramientas \u00a0s\u00f3lo podr\u00e1 ser contradicho por Argel \u00a0Medina \u00a0si \u00a0\u00e9ste por su parte nos afirma lo contrario, lo que no sucede, puesto \u00a0que \u00a0antes \u00a0bien \u00a0lo que hace es corroborar, en contrav\u00eda a lo expuesto por los \u00a0sentenciadores el dicho de mi poderdante&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0transcribe un aparte de la \u00a0deposici\u00f3n \u00a0de \u00a0Medina, \u00a0donde hace referencia a lo que le dijo el Mono, seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual el se\u00f1or Eloy hab\u00eda contratado a los dos agentes para que asustaran a \u00a0los ladrones, pero no para que los mataran. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Transcribe, \u00a0igualmente, \u00a0fragmentos \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de Jhon Polo, para aseverar que su contenido es totalmente diverso \u00a0del \u00a0anterior. \u00a0&#8220;C\u00f3mo pues considerar que aquel testimonio est\u00e1 confirmando la \u00a0versi\u00f3n \u00a0tan \u00a0dis\u00edmil \u00a0y tan inconstante de este deponente que finalmente hace \u00a0hincapi\u00e9 \u00a0de c\u00f3mo sin previa comunicaci\u00f3n con Eloy Pereira quien se encuentra \u00a0fuera \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0ya \u00a0\u00e9l \u00a0mismo \u00a0-advenedizo \u00a0como era- es objeto de una \u00a0promesa \u00a0de \u00a0remuneraci\u00f3n, \u00a0las \u00a0cuales \u00a0al parecer estaban en subasta p\u00fablica \u00a0para \u00a0perseguir \u00a0la \u00a0incriminaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0hombre \u00a0trabajador \u00a0que \u00a0angustiado \u00a0requer\u00eda \u00a0prontamente \u00a0sus \u00a0\u00fanicos \u00a0utensilios \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0para poder seguir \u00a0superviviendo con su familia&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0compara \u00a0las atestaciones de Argel \u00a0Medina \u00a0y \u00a0de Polo Viloria, en lo referente a las circunstancias en que ambos se \u00a0hicieron \u00a0presentes \u00a0en la casa de Eloy y a la presencia de un se\u00f1or montado en \u00a0un \u00a0burro \u00a0que \u00a0apareci\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0instante \u00a0en que los homicidas amarraban a la \u00a0v\u00edctima, \u00a0 para \u00a0arg\u00fcir \u00a0que \u00a0son \u00a0dis\u00edmiles \u00a0y, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0equivocada \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n del sentenciador cuando sostiene que concuerdan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndose \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Jhon Polo \u00a0Viloria \u00a0dice \u00a0que \u00a0en \u00a0lo \u00a0\u00fanico que vincula a su poderdante es en la supuesta \u00a0promesa \u00a0remuneratoria \u00a0ofrecida \u00a0a \u00a0los \u00a0policiales, \u201chip\u00f3tesis \u00e9sta que se \u00a0finca \u00a0a \u00a0su \u00a0vez \u00a0en la alusi\u00f3n que hace de las manifestaciones de los agentes \u00a0para reclamarle al patr\u00f3n la paga\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 lo \u00a0 concerniente \u00a0 a \u00a0 los \u00a0indicios \u00a0considerados \u00a0por \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0arguye que no prueban lo que \u00e9stas dicen y \u00a0que, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores en que descansa el silogismo \u00a0se\u00f1alan \u00a0en \u00a0direcci\u00f3n \u00a0diferente \u00a0a la expuesta por el juzgador. Pasa luego a \u00a0enumerar \u00a0los \u00a0que \u201capuntan hacia el \u00e1nimo homicida de Eloy Pereira\u201d. Tales \u00a0son: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;1) \u00a0Que \u00a0los \u00a0polic\u00edas \u00a0una \u00a0vez muerta la \u00a0v\u00edctima afirmaran reclamo de una paga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c2) El uso del veh\u00edculo de propiedad de la \u00a0esposa de Eloy Pereira, siendo \u00e9ste de su posesi\u00f3n y uso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c3) \u00a0La existencia de una cable el\u00e9ctrico \u00a0en el jeep. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c4) \u00a0La \u00a0no \u00a0b\u00fasqueda \u00a0del \u00a0Chopin cuando \u00a0Lazcano afirmaba que \u00e9l ten\u00eda las herramientas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c5) La no muerte en el cerro de la Popa por \u00a0aparecimiento de un campesino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c6) \u00a0La \u00a0intenci\u00f3n homicida que mostraron \u00a0los polic\u00edas para matar con sevicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c7) La conducci\u00f3n del veh\u00edculo por parte \u00a0del trabajador de Eloy Pereira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c8) La falsa justificaci\u00f3n dada en primer \u00a0lugar \u00a0por \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0que \u00a0al \u00a0decir de los sentenciadores tanto la primera \u00a0versi\u00f3n como la segunda no compagina con la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c9) \u00a0Ser \u00a0propietario \u00a0de las herramientas \u00a0sustra\u00eddas por la v\u00edctima del homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c10) El temor a las represalias que pod\u00edan \u00a0tener para con \u00e9l los bandidos de la zona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c11) Que Carlos Blanco haya expresado a los \u00a0polic\u00edas &#8230; m\u00e1tenlo, m\u00e1tenlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c12) \u00a0 \u00a0No \u00a0 haber \u00a0 acudido \u00a0 a \u00a0 las \u00a0autoridades.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Pues bien ninguno de estos indicios arriban \u00a0a \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n homicida como \u00fanica circunstancia referida o indicada, puesto \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0\u00e1nimo era el de asustar o el de recuperar las herramientas todas a \u00a0una se presentar\u00edan nuevamente, con las siguientes salvedades: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1) \u00a0Que \u00a0haya \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0directa e \u00a0impulsadora \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Blanco, \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0es \u00a0rechazar \u00a0la existencia del \u00a0convenio \u00a0de muerte ya programado, puesto que nada ten\u00eda que recordarse para la \u00a0realizaci\u00f3n de lo que ya era el prop\u00f3sito final. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c2) \u00a0 Si \u00a0fuera \u00a0por \u00a0el \u00a0temor \u00a0de \u00a0la \u00a0represalias \u00a0de \u00a0los \u00a0bandidos \u00a0de \u00a0la \u00a0zona, se hubiese originado una verdadera \u00a0cacer\u00eda \u00a0puesto \u00a0que \u00a0ya se comprob\u00f3 que los v\u00e1ndalos de la zona era muchos y \u00a0no \u00a0solo \u00a0Mario \u00a0Lazcano. Se deb\u00eda incluir al propio Jhon Polo y al Chopin, por \u00a0lo menos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c3) El ser propietario de las herramientas \u00a0precisamente \u00a0erige \u00a0la necesidad de buscarlas, las que no ser\u00e1n recuperadas si \u00a0fallece quien las tiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c4) \u00a0La \u00a0falsa \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0no \u00a0presencia \u00a0de la denuncia, no son indicios de por si porque nadie est\u00e1 obligado \u00a0a \u00a0declarar \u00a0contra \u00a0si mismo, y mucho menos si se tiene el temor de las grandes \u00a0equivocaciones \u00a0judiciales en donde el inocente es atrapado por no serle cre\u00edda \u00a0su \u00a0verdad. \u00a0Empero, \u00a0olvid\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador que la segunda versi\u00f3n antes de \u00a0surgir \u00a0como una nov\u00edsima invenci\u00f3n ex\u00f3tica lo que hace es recordar la verdad \u00a0que \u00a0ya \u00a0en \u00a0primera instancia de manera espont\u00e1nea le hab\u00eda sido suministrada \u00a0al agente Argel Medina. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c5) \u00a0Que \u00a0su \u00a0conductor \u00a0era \u00a0el \u00a0mismo \u00a0trabajador \u00a0muestra \u00a0a \u00a0las \u00a0claras el deseo de asustar puesto que se persegu\u00eda \u00a0que \u00a0asociaran \u00a0al \u00a0causante \u00a0del \u00a0susto \u00a0para \u00a0que \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0en \u00a0adelante \u00a0no \u00a0mortificaran m\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c6) \u00a0 La \u00a0intenci\u00f3n \u00a0homicida \u00a0de \u00a0los \u00a0polic\u00edas \u00a0no \u00a0queda \u00a0en \u00a0duda \u00a0alguna, ellos como bajos delincuentes tomaron la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0acabar \u00a0con la vida de un ser humano, sinti\u00e9ndose con el derecho \u00a0torcidamente concebido, en la lucha contra los maleantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c7) No haber acudido a las autoridades, si \u00a0fue \u00a0eso \u00a0precisamente \u00a0lo \u00a0que \u00a0hizo. \u00a0Si se trataba de dos agentes al servicio \u00a0activo de una instituci\u00f3n oficial. Pagados por el Estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c8) \u00a0La presentaci\u00f3n de improvisto de un \u00a0campesino \u00a0cuando \u00a0se \u00a0trataba de matar a Jhon Polo, nos afirma precisamente que \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0planeaci\u00f3n \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0puesto \u00a0que \u00e9ste no pod\u00eda concebirse, \u00a0siendo \u00a0un \u00a0aparecido \u00a0como \u00a0era, \u00a0por \u00a0Eloy \u00a0Pereira, \u00a0con \u00a0antelaci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c9) \u00a0Si \u00a0por \u00a0un \u00a0lado \u00a0se \u00a0afirma \u00a0en la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0Eloy \u00a0Pereira \u00a0hab\u00eda \u00a0contratado los servicios de los polic\u00edas \u00a0para \u00a0averiguar \u00a0los autores de la sustracci\u00f3n, porqu\u00e9 olvidar este hecho para \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0aparece \u00a0la sindicaci\u00f3n al Chopin, si es que precisamente \u00a0\u00e9ste \u00a0ha \u00a0podido \u00a0ya ser excluido en la investigaci\u00f3n siendo como era tambi\u00e9n \u00a0uno de los azotes de la zona como ya se admiti\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c10) \u00a0 La \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0una \u00a0cable \u00a0el\u00e9ctrico, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0elemento \u00a0obligado en todos los automotores por as\u00ed \u00a0disponerlo \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito, \u00a0sino que es un elemento de uso cotidiano \u00a0para \u00a0los \u00a0autom\u00f3viles \u00a0de segunda, por lo que su sola presencia y no la de una \u00a0cuerda \u00a0o \u00a0cabuya \u00a0redevuelve \u00a0el \u00a0indicio \u00a0que \u00a0se sustentaba en contra de Eloy \u00a0Pereira como propietario del veh\u00edculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c11) Si el \u00e1nimo hubiese sido el de matar \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0expuesto \u00a0Eloy \u00a0Pereira para mandar a su propio trabajador y su \u00a0propio \u00a0 \u00a0veh\u00edculo \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0una \u00a0 escena \u00a0 de \u00a0 tanto \u00a0 peligro \u00a0 y \u00a0 de \u00a0 tanta \u00a0trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c12) Con relaci\u00f3n a la paga supuesta, no \u00a0es \u00a0f\u00e1cil \u00a0concebir \u00a0que la febrilmente de unos ebrios asesinos, elevados en su \u00a0propia \u00a0torcida \u00a0realidad, \u00a0supusieran \u00a0err\u00f3neamente \u00a0que \u00a0actos \u00a0tan \u00a0viles \u00a0y \u00a0canallas \u00a0pudiesen ser admitidos por quien para ellos era y deb\u00eda ser un simple \u00a0trabajador angustiado y desconocido.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca que Pereira es un hombre honorable y \u00a0que \u00a0fueron \u00a0los \u00a0agentes \u00a0los \u00a0que \u00a0malentendieron \u00a0sus \u00a0funciones, \u00a0por lo que \u00a0solicita se case la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Subsidiariamente, \u00a0y al amparo de la causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0postula la existencia de una irregularidad constitutiva \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0haberse \u00a0desmejorado \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0el \u00a0llamamiento \u00a0a \u00a0juicio en segunda instancia, al adicionar dos \u00a0circunstancias \u00a0de agravaci\u00f3n, lo que condujo a que en la sentencia tambi\u00e9n se \u00a0hubiese \u00a0aumentado \u00a0la \u00a0pena, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0\u201csi \u00a0tenemos \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0la \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0dispuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hoy se representa prohibida por claro \u00a0precepto \u00a0constitucional y de procedimiento, esta parte del llamamiento a juicio \u00a0debe \u00a0tenerse \u00a0por no escrita y en consecuencia la sentencia debe ser modificada \u00a0porque \u00a0en \u00a0caso \u00a0contrario \u00a0estar\u00eda \u00a0chocando \u00a0frontalmente con las normas que \u00a0enmarcan el debido proceso.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Formula \u00a0un \u00a0segundo \u00a0cargo subsidiario, al \u00a0amparo \u00a0de la causal primera, por violaci\u00f3n directa\u00a0 de la ley sustancial, \u00a0solicitando \u00a0 la \u00a0 absoluci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 o \u00a0 la \u00a0 reducci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca \u00a0que fue Carlos Blanco de la Hoz la \u00a0persona \u00a0que \u00a0contact\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0polic\u00edas \u00a0y \u00a0quien \u00a0les orden\u00f3 que mataran al \u00a0capturado \u00a0y que posteriormente intervino para que no mataran a Polo Viloria con \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0&#8220;evidencia \u00a0su \u00a0calificado \u00a0gobierno \u00a0de \u00a0los \u00a0actos, es este mismo \u00a0sentenciador \u00a0el \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido \u00a0por \u00a0coherencia \u00a0y \u00a0l\u00f3gica, \u00a0disponer que en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art. \u00a021 \u00a0se excluyera de toda responsabilidad a quien estando \u00a0fuera \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0 ni \u00a0gobernaba \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0ni \u00a0pod\u00eda \u00a0admitirla \u00a0o \u00a0reprobarla&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que no existe prueba de la causalidad \u00a0y \u00a0que \u00a0\u201csi \u00a0la \u00a0causa \u00a0fue \u00a0otra \u00a0persona \u00a0no \u00a0puede en ese caso responder el \u00a0condenado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Termina \u00a0asegurando que se dej\u00f3 de aplicar \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a060 \u00a0del \u00a0C. \u00a0Penal, \u00a0pues seg\u00fan la sentencia, el ser v\u00edctima de \u00a0agresiones \u00a0a la propiedad constituy\u00f3 el indicio de m\u00f3vil para contratar a los \u00a0polic\u00edales \u00a0 para, \u00a0 a \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 de \u00a0ellos, \u00a0responder \u00a0los \u00a0agravios \u00a0a \u00a0que \u00a0injustificadamente \u00a0estaba \u00a0siendo sometido, \u201centonces no puede dudarse de que \u00a0estas \u00a0mismas \u00a0razones \u00a0contienen \u00a0el \u00a0coraz\u00f3n \u00a0mismo \u00a0de \u00a0la exigencia para la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0precepto de reducci\u00f3n de pena\u201d, pues el se\u00f1or Pereira \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0y \u00a0de intenso dolor, causados por un comportamiento \u00a0ajeno, \u00a0 grave \u00a0 e \u00a0injusto, \u00a0como \u00a0fue \u00a0el \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0despojado \u00a0de \u00a0sus \u00a0herramientas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL CRITERIO DEL PROCURADOR \u00a0<\/p>\n<p>TERCERO DELEGADO EN LO PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0no casar la sentencia con base en \u00a0las siguientes argumentaciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0respecto \u00a0al \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0principal \u00a0concept\u00faa \u00a0que \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0anunciar un error de hecho por un falso juicio de \u00a0identidad \u00a0&#8221; \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0abandona \u00a0muy \u00a0pronto la intenci\u00f3n inicial para \u00a0dedicarse \u00a0a \u00a0hacer cr\u00edticas valorativas que lo llevan a proponer la existencia \u00a0de \u00a0situaciones \u00a0relativas \u00a0a \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallador, de la especie que \u00a0doctrinariamente \u00a0 se \u00a0 conoc\u00eda \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 nombre \u00a0 de \u00a0 falsos \u00a0 juicios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Analizando la primera propuesta del censor, \u00a0atinente \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios de Argel Medina y Jhon Polo Viloria, estima que no \u00a0logra \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0porque \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0base de que la versi\u00f3n del \u00a0procesado \u00a0es ver\u00eddica e indiscutida, como si se tratase de plena prueba, &#8221; hoy \u00a0desaparecida \u00a0de \u00a0las normas probatorias, respecto de las condiciones en las que \u00a0Eloy \u00a0Pereira \u00a0actu\u00f3 \u00a0como determinador, que no eran otras que las de ordenar a \u00a0sus \u00a0eventuales \u00a0subalternos \u00a0&#8211; \u00a0contratistas- \u00a0que \u00a0les \u00a0dieran \u00a0un susto a los \u00a0ladrones, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0 reconocer\u00eda \u00a0 a \u00a0los \u00a0ejecutores \u00a0materiales \u00a0una \u00a0recompensa&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n de que asustar supone seguir \u00a0viviendo \u00a0lo \u00a0toma \u00a0como \u00a0un \u00a0axioma, \u00a0que \u00a0deja \u00a0sin \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0porque en \u00a0definitiva, su formulaci\u00f3n no entra\u00f1a un error probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a que el convenio era \u00fanicamente \u00a0para \u00a0asustar, \u00a0&#8221; \u00a0no \u00a0tuvo en cuenta el censor, sobre el punto, que el Tribunal \u00a0destruy\u00f3 \u00a0 estas \u00a0explicaciones \u00a0del \u00a0procesado \u00a0examinando \u00a0detalladamente \u00a0lo \u00a0ocurrido \u00a0para descubrir la verdadera entidad del contrato entre el determinador \u00a0y los ejecutores materiales para causar la muerte\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye que en definitiva el censor realiza \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0consideraciones \u00a0muy \u00a0personales \u00a0para enfrentar el criterio del \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0para \u00a0tratar \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0que los indicios apuntan en direcci\u00f3n \u00a0opuesta \u00a0a \u00a0la \u00a0que consider\u00f3 el Tribunal, lo que no logra, por lo que solicita \u00a0no aceptar el cargo formulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 lo \u00a0 concerniente \u00a0con \u00a0los \u00a0reparos \u00a0subsidiarios, \u00a0se \u00a0refiere, en primer lugar, al relacionado con la nulidad, para \u00a0manifestar \u00a0que \u00a0no \u00a0le asiste raz\u00f3n al recurrente, porque en el momento en que \u00a0se \u00a0produjo \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0del \u00a0auto \u00a0calificatorio \u00a0no \u00a0exist\u00eda \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0constitucional \u00a0ni \u00a0legal \u00a0para \u00a0agravar la situaci\u00f3n del procesado frente a la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0que, \u00a0incluso, \u00a0en \u00a0el actual momento ello \u00a0tampoco \u00a0generar\u00eda una nulidad, puesto que la limitaci\u00f3n constitucional ata\u00f1e \u00a0la \u00a0imposibilidad \u00a0del \u00a0superior \u00a0de agravar la pena cuando se trate de apelante \u00a0\u00fanico, \u00a0eventualidad \u00a0totalmente \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0analiza \u00a0en el caso \u00a0subj\u00fadice. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tales circunstancias solicita rechazar el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 segundo \u00a0 reproche \u00a0subsidiario, \u00a0 por \u00a0 presunta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a021 del C. P., en cuanto que el sentenciador afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0quien tuvo el gobierno de los actos fue Carlos Blanco de la Hoz y que si se \u00a0hubiese \u00a0aplicado \u00a0esta \u00a0norma \u00a0habr\u00eda excluido de responsabilidad al procesado \u00a0Pereira, \u00a0considera \u00a0el \u00a0Procurador Delegado que hay oscuridad e imprecisi\u00f3n en \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n, \u00a0ya \u00a0que \u00a0partiendo \u00a0de un aparte de la providencia edifica un \u00a0cargo \u00a0sin \u00a0demostrarlo, pues no es exacto el alcance que le da a la conducta de \u00a0Blanco \u00a0de la Hoz, porque para el &#8221; Tribunal result\u00f3 claro que el plan desde un \u00a0comienzo \u00a0ten\u00eda \u00a0como \u00a0prop\u00f3sito \u00fanico la eliminaci\u00f3n de sujetos indeseables \u00a0que \u00a0 atentaban \u00a0 contra \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico \u00a0y \u00a0en \u00a0ello \u00a0tuvo \u00a0directa \u00a0participaci\u00f3n \u00a0el \u00a0procesado \u00a0Eloy \u00a0Pereira, \u00a0dadas \u00a0todas \u00a0y \u00a0cada \u00a0una de las \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0rodearon el hecho y que precisamente fueron probadas ya por \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Jhon \u00a0Viloria, o a partir de hechos indicadores que por v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0atac\u00f3 \u00a0el \u00a0demandante y cuyos puntos descartables es ahora necesario \u00a0relacionar&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales son: la utilizaci\u00f3n del veh\u00edculo de \u00a0la \u00a0esposa \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0la \u00a0orden \u00a0a \u00a0su \u00a0empleado de que acompa\u00f1ara a los \u00a0agentes, \u00a0el haber contratado a \u00e9stos de manera personal y que si el prop\u00f3sito \u00a0delictivo \u00a0no \u00a0hubiese existido, lo normal hubiera sido la denuncia inmediata de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0a \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0para \u00a0su \u00a0correspondiente investigaci\u00f3n. Pero \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0el \u00a0silencio y la omisi\u00f3n de su deber de denunciar el \u00a0crimen \u00a0cometido, \u00a0incluso \u00a0el \u00a0delito \u00a0de hurto en bienes de su propiedad, para \u00a0evitar \u00a0 \u00a0 cualquier \u00a0 \u00a0 vinculaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0muerte \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0presunto \u00a0delincuente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima que no se infringi\u00f3 el art\u00edculo 21 \u00a0y que, por tanto, no debe prosperar el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0respecta \u00a0con \u00a0el \u00a0predicado \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la \u00a0ira, \u00a0postulado en \u00faltimo lugar, dice: &#8220;Esta invocaci\u00f3n por \u00a0parte \u00a0del \u00a0censor, \u00a0est\u00e1 \u00a0llamada \u00a0a \u00a0fracasar \u00a0desde \u00a0un \u00a0principio, pues los \u00a0elementos \u00a0que \u00a0componen \u00a0la \u00a0ira son incompatibles con los hechos investigados, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0se \u00a0requiere \u00a0a \u00a0nivel ps\u00edquico o f\u00edsico la liberaci\u00f3n de una \u00a0carga \u00a0energ\u00e9tica \u00a0&#8211; \u00a0en \u00a0el caso de la ira- o la entrada en un profundo estado \u00a0depresivo, \u00a0acompa\u00f1ado de tristeza, producto de un comportamiento ajeno grave e \u00a0injusto, los que no encuentran siquiera insinuaci\u00f3n probatoria&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0 \u00a0la \u00a0 no \u00a0 prosperidad \u00a0 del \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda, \u00a0como lo destaca el Agente del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, adolece de insalvables deficiencias t\u00e9cnicas, por lo cual \u00a0no est\u00e1 destina a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Atendiendo \u00a0al \u00a0principio \u00a0de prioridad, la \u00a0Sala \u00a0considerar\u00e1 \u00a0en \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino el reproche de nulidad formulado por el \u00a0censor \u00a0y \u00a0que \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en que no obstante\u00a0 ser la parte defensora \u00a0apelante \u00a0\u00fanico, el Tribunal, al conocer en virtud del recurso de apelaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0la reform\u00f3 en perjuicio del procesado, lo que \u00a0implic\u00f3 \u00a0que la pena impuesta fuera m\u00e1s grave, en raz\u00f3n de la consonancia que \u00a0debe \u00a0existir \u00a0entre \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0el \u00a0pliego \u00a0de \u00a0cargos, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0del debido proceso, por lo cual se debe modificar el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto la Sala se permite precisar que \u00a0el \u00a0reproche \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0est\u00e1 \u00a0indebidamente \u00a0aducido, pues ha debido serlo por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial, por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0ya \u00a0vigente, \u00a0por \u00a0apuntar \u00a0la censura al \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0norma de contenido sustancial, sino que ninguna raz\u00f3n \u00a0le \u00a0asiste al censor, pues tal clase de prohibici\u00f3n s\u00f3lo cobija las sentencias \u00a0condenatorias, \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0podr\u00e1 \u00a0agravar la pena impuesta cuando el \u00a0condenado \u00a0sea \u00a0apelante \u00a0\u00fanico, \u00a0pero \u00a0que \u00a0no se puede hacer extensiva a otra \u00a0clase de providencias, como la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0lo \u00a0aduce como primero, por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial, por error de hecho, por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0en \u00a0cuanto \u201cel sentenciador desfigur\u00f3 los hechos aprehendidos \u00a0en \u00a0sus \u00a0reales \u00a0dimensiones \u00a0objetivas\u201d, \u00a0pero no le da ning\u00fan desarrollo al \u00a0mismo, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a criticar, tal como lo hizo en los alegatos de instancia, \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0negada \u00a0a \u00a0la versi\u00f3n del procesado Eloy Pereira y otorgada a \u00a0los testigos Argel Medina y Jhon Polo Viloria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es preciso que la Sala reitere que el error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0distorsiona, \u00a0cercena \u00a0o \u00a0adiciona \u00a0el \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico del medio de prueba, \u00a0poni\u00e9ndolo \u00a0a \u00a0decir \u00a0algo \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de su contexto, o cuando se \u00a0desconocen \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de la l\u00f3gica, la ciencia o la experiencia, lo que aqu\u00ed \u00a0en manera alguna se demuestra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra \u00a0parte, darle credibilidad a unos \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0y neg\u00e1rsela a otros, no constituye ning\u00fan desatino \u00a0sino \u00a0que es el ejercicio del poder discrecional conferido al juez por la propia \u00a0ley y s\u00f3lo limitado por la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 conclusi\u00f3n, \u00a0 lo \u00a0que \u00a0pretende \u00a0el \u00a0demandante \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte, como si se tratara de una tercera instancia y en \u00a0contra \u00a0de \u00a0lo \u00a0considerado por el Tribunal, le otorgue m\u00e9rito a la versi\u00f3n de \u00a0Pereira \u00a0Orozco, \u00a0en \u00a0el sentido de que lo que pretendi\u00f3 fue que los policiales \u00a0asustaran \u00a0a los presuntos ladrones y que la orden y el contrato celebrado entre \u00a0ellos\u00a0 \u00a0no \u00a0fue \u00a0para \u00a0darles \u00a0muerte, \u00a0sino \u00a0de otra naturaleza, lo que es \u00a0absolutamente \u00a0extra\u00f1o \u00a0al \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0pues la simple disparidad \u00a0apreciativa \u00a0de la prueba, no configura ning\u00fan vicio, prevaleciendo el criterio \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0por \u00a0la \u00a0venir la sentencia amparada por la doble presunci\u00f3n de \u00a0acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0respecta \u00a0al ataque que dirige \u00a0contra \u00a0la prueba indiciaria, tampoco acierta el casacionista. En efecto, parece \u00a0que \u00a0lo \u00a0que \u00a0cuestiona \u00a0es \u00a0la \u00a0inferencia l\u00f3gica, pues asevera que los hechos \u00a0indicadores \u00a0en \u00a0que descansa el silogismo, apuntan en direcci\u00f3n diferente a la \u00a0expuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, pues de ellos no puede colegirse el \u00e1nimo homicida \u00a0de Eloy Pereira Orozco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0 embargo, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0esperaba \u00a0que \u00a0demostrara \u00a0que \u00a0las \u00a0instancias \u00a0al \u00a0realizar \u00a0el proceso de inferencia l\u00f3gica \u00a0desconocieron \u00a0las leyes de la ciencia, la l\u00f3gica o la experiencia, se limita a \u00a0hacer \u00a0elucubraciones \u00a0y \u00a0plantear hip\u00f3tesis, como cuando asevera que \u201cel ser \u00a0propietario \u00a0de \u00a0las \u00a0herramientas \u00a0erige \u00a0la necesidad de buscarlas, las que no \u00a0ser\u00e1n \u00a0recuperadas \u00a0si \u00a0fallece \u00a0quien \u00a0las \u00a0tiene\u201d, \u00a0o \u00a0cuando \u00a0acota que al \u00a0haber\u00a0 \u00a0el \u00a0procesado utilizado a su propio conductor para que trasladara a \u00a0los \u00a0homicidas, \u00a0lo \u00a0que \u00a0demuestra es el deseo de asustar, pero sin que se\u00f1ale \u00a0ninguna \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0curso l\u00f3gico de la inferencia ni, por tanto, ninguna \u00a0falla\u00a0 del sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ignora el actor que en esta clase de ataque \u00a0se \u00a0debe \u00a0comprobar \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0se equivoc\u00f3 en la operaci\u00f3n mental que \u00a0conduce \u00a0al \u00a0hecho \u00a0indicado, \u00a0al \u00a0haberse contrariado los principios de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0sin \u00a0que \u00a0la \u00a0simple \u00a0discrepancia \u00a0entre \u00a0sus conclusiones y las del \u00a0sentenciador configure yerro, como lo pretende. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo que respecta al reproche que plantea \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera, por violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de los art\u00edculos 21 \u00f3 60 del C\u00f3digo Penal, tiene \u00a0tan \u00a0 protuberantes \u00a0 desatinos \u00a0 t\u00e9cnicos \u00a0 , \u00a0que \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0viable \u00a0es \u00a0su \u00a0desestimaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0olvida el censor\u00a0 que cuando se \u00a0aduce \u00a0infracci\u00f3n \u00a0directa \u00a0del \u00a0precepto \u00a0sustancial, es necesario aceptar los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0las pruebas tal como fueron asumidos y valoradas por el sentenciador, \u00a0siendo \u00a0el \u00a0cuestionamiento \u00a0puramente \u00a0jur\u00eddico. \u00a0La equivocaci\u00f3n es s\u00f3lo de \u00a0interpretaci\u00f3n o de selecci\u00f3n de la norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 regla \u00a0no \u00a0fue \u00a0respetada \u00a0por \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0quien \u00a0asevera \u00a0que \u00a0no \u00a0existe prueba de la causalidad, la que fue \u00a0imaginada \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0inaplic\u00f3 \u00a0el \u00a0art\u00edculo 21 del \u00a0C.\u00a0 \u00a0Penal, \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la que no s\u00f3lo abandona la v\u00eda propuesta y \u00a0que \u00a0tampoco demuestra sino que, como lo resalta el Ministerio P\u00fablico, aparece \u00a0en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de \u00a0lo que arroja el proceso, ya que el Tribunal, apreciando los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba en su conjunto, y de manera razonada y l\u00f3gica, concluy\u00f3 que \u00a0el \u00a0plan \u00a0desde \u00a0un \u00a0comienzo \u00a0tuvo \u00a0como \u00a0\u00fanico \u00a0prop\u00f3sito la eliminaci\u00f3n de \u00a0sujetos \u00a0indeseables que atentaban contra el patrimonio econ\u00f3mico y que en ello \u00a0tuvo directa participaci\u00f3n el procesado Eloy Pereira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 toca \u00a0con \u00a0la \u00a0pretendida \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a060 \u00a0del \u00a0C. \u00a0Penal, ya que, seg\u00fan el demandante, \u00a0est\u00e1 demostrado que el acusado actu\u00f3 en \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>estado \u00a0de \u00a0ira, causado por comportamiento \u00a0ajeno, \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusto, como fue el de ser v\u00edctima de los ladrones, se queda \u00a0en un simple enunciado, sin demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0en \u00a0este reproche el libelista \u00a0quebranta \u00a0el \u00a0principio de no contradicci\u00f3n, pues en el mismo cargo pregona la \u00a0inocencia \u00a0 del \u00a0 procesado, \u00a0 al \u00a0aseverar \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0causa \u00a0del \u00a0resultado \u00a0antijur\u00eddico, \u00a0y \u00a0su responsabilidad, cuando sostiene que se le debe atenuar la \u00a0pena \u00a0por \u00a0haber actuado en estado de ira.\u00a0 Adem\u00e1s, por tratarse de cargos \u00a0distintos \u00a0y \u00a0excluyentes \u00a0han \u00a0debido plantearse no s\u00f3lo separadamente sino de \u00a0manera subsidiaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Son \u00a0 suficientes \u00a0 las \u00a0 consideraciones \u00a0precedentes, \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0administrando \u00a0Justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la Ley \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0RESUELVA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR\u00a0 el \u00a0fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0 de \u00a0 origen. \u00a0C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO \u00a0CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 PAEZ \u00a0 VELANDIA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0E. \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Proceso No. 10015 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 45 \u00a0\u00a0 Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1 D.C., seis (6) [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1415","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1415","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1415"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1415\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1415"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1415"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1415"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}