{"id":14064,"date":"2023-09-08T21:07:13","date_gmt":"2023-09-08T21:07:13","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2738808-11-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:07:13","modified_gmt":"2023-09-08T21:07:13","slug":"2738808-11-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2738808-11-07\/","title":{"rendered":"27388(08-11-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No\u00a0 27388 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.221 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., ocho (8) de noviembre de dos \u00a0mil siete (2007). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Sala los recursos extraordinarios de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentados \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de los procesados FRANKLIN ALFREDO \u00a0GUEVARA \u00a0TAPIA \u00a0y \u00a0FERNANDO \u00a0BAR\u00d3N \u00a0BARRERA \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de segunda \u00a0instancia \u00a0proferido \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior del Bogot\u00e1, \u00a0mediante \u00a0el cual confirm\u00f3 en su integridad la sentencia emitida por el Juzgado \u00a0Cincuenta \u00a0y \u00a0Cuatro \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de esta ciudad, que los conden\u00f3 como \u00a0autores \u00a0 \u00a0 penalmente \u00a0 \u00a0 responsables \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 delito \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0culposo en concurso homog\u00e9neo y \u00a0sucesivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. De acuerdo con las \u00a0diligencias \u00a0que \u00a0figuran \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0el \u00a010 \u00a0de \u00a0julio de 1997, In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya Guiza, mujer en estado de aproximadamente 25 semanas de embarazo \u00a0a \u00a0quien se le hab\u00eda diagnosticado una \u2018placenta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0previa\u2019, \u00a0ingres\u00f3 \u00a0al \u00a0Hospital El Tejar de Bogot\u00e1 despu\u00e9s de manifestar \u00a0s\u00edntomas \u00a0de sangrado vaginal y expulsi\u00f3n de co\u00e1gulos por dicho conducto, por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0recibi\u00f3 \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0y el tratamiento que le prescribi\u00f3 el doctor \u00a0FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0GUEVARA TAPIA, m\u00e9dico adscrito a dicha entidad, quien le dio \u00a0de alta el 12 de julio siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debido a que volvi\u00f3 a sangrar, In\u00e9s Patricia \u00a0Amaya \u00a0Guiza \u00a0ingres\u00f3 una vez m\u00e1s al Hospital El Tejar el 17 de julio de 1997, \u00a0en \u00a0donde \u00a0fue \u00a0atendida \u00a0en un principio por el doctor FERNANDO BAR\u00d3N BARRERA, \u00a0director \u00a0de \u00a0la mencionada instituci\u00f3n, quien entre otras cosas le realiz\u00f3 un \u00a0tacto vaginal para efectos de determinar la gravedad de su estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0los \u00a0d\u00edas \u00a0siguientes, \u00a0el \u00a0cuidado \u00a0y \u00a0atenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0paciente \u00a0estuvo a cargo del m\u00e9dico FRANKLIN ALFREDO GUEVARA \u00a0TAPIA, \u00a0quien \u00a0el 21 de julio de 1997 consider\u00f3 necesaria la remisi\u00f3n de In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya \u00a0Guiza a un centro hospitalario de mayor complejidad para que se \u00a0continuara con el tratamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de intentar de manera infructuosa que \u00a0la \u00a0paciente \u00a0fuera \u00a0recibida \u00a0por \u00a0las v\u00edas regulares en otra instituci\u00f3n, su \u00a0esposo \u00a0Orlando \u00a0Villamar\u00edn \u00a0Parra, \u00a0ante la sugerencia de los doctores, sali\u00f3 \u00a0por \u00a0sus \u00a0propios \u00a0medios en compa\u00f1\u00eda de In\u00e9s Patricia Amaya Guiza con el fin \u00a0de \u00a0que \u00a0fuera \u00a0atendida \u00a0de \u00a0urgencias \u00a0en \u00a0el Hospital San Jos\u00e9, en donde fue \u00a0recibida el 22 de julio de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Habiendo sido intervenida quir\u00fargicamente en \u00a0dicho \u00a0centro \u00a0hospitalario, \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya \u00a0Guiza \u00a0dio a luz de manera \u00a0prematura \u00a0a \u00a0H. \u00a0Y. V. A., pero, debido al estado en que se encontraban y a que \u00a0no \u00a0presentaron \u00a0mejor\u00eda alguna, los dos fallecieron los d\u00edas 29 y 26 de julio \u00a0de 1997, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Por los anteriores \u00a0hechos, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General de la Naci\u00f3n abri\u00f3 una indagaci\u00f3n preliminar, \u00a0recaud\u00f3 \u00a0varias pruebas, orden\u00f3 la apertura de la instrucci\u00f3n, vincul\u00f3 a los \u00a0doctores \u00a0FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0GUEVARA TAPIA y FERNANDO BAR\u00d3N BARRERA y, despu\u00e9s \u00a0de \u00a0haber \u00a0declarado \u00a0el \u00a0cierre de la investigaci\u00f3n, los acus\u00f3 de la conducta \u00a0punible \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0culposo \u00a0 cometido \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya \u00a0Guiza y el reci\u00e9n \u00a0nacido \u00a0H. \u00a0Y. \u00a0V. A., de conformidad con lo establecido en el art\u00edculo 329 del \u00a0decreto ley 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Conoci\u00f3 \u00a0del \u00a0proceso \u00a0en \u00a0la etapa siguiente el Juzgado Cincuenta y Cuatro Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0despacho \u00a0que \u00a0una \u00a0vez \u00a0finalizada \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0contra de los procesados y los conden\u00f3 como autores responsables \u00a0del \u00a0concurso de delitos en comento a la pena principal de 36 meses de prisi\u00f3n, \u00a0multa \u00a0de \u00a0$10.000 \u00a0y \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0por \u00a0un a\u00f1o de la actividad de la medicina. \u00a0Igualmente, \u00a0los \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria de ley, al pago de perjuicios \u00a0derivados \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0y \u00a0les concedi\u00f3 la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la ejecuci\u00f3n de la pena privativa de la libertad, \u00a0de \u00a0 conformidad \u00a0 con \u00a0 lo \u00a0 previsto \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 63 \u00a0 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Apelada \u00a0dicha \u00a0providencia, \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0 la \u00a0 confirm\u00f3 \u00a0 en \u00a0su \u00a0integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adujo el ad quem en sustento de tal decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0los \u00a0procesados \u00a0obraron \u00a0con \u00a0impericia y negligencia, en la medida en que \u00a0crearon \u00a0un \u00a0riesgo jur\u00eddicamente desaprobado que repercuti\u00f3 en los resultados \u00a0de \u00a0muerte, \u00a0al \u00a0haber \u00a0acogido \u00a0a \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya Guiza como paciente a \u00a0sabiendas \u00a0de \u00a0que presentaba un embarazo de alto riesgo y de que el Hospital El \u00a0Tejar, \u00a0catalogado \u00a0como un centro de atenci\u00f3n de nivel dos, no contaba con los \u00a0recursos \u00a0 necesarios \u00a0 para \u00a0 salvaguardar \u00a0su \u00a0vida \u00a0ni \u00a0la \u00a0del \u00a0nasciturus, \u00a0lo \u00a0cual se agrav\u00f3 a\u00fan m\u00e1s \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0el \u00a0doctor \u00a0FERNANDO BAR\u00d3N BARRERA, el d\u00eda que la examin\u00f3, le \u00a0efectu\u00f3 \u00a0un \u00a0tacto \u00a0vaginal \u00a0que, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0dictamen del Instituto \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal \u00a0que \u00a0obra en el expediente, de ninguna manera era \u00a0recomendable \u00a0hacer \u00a0por \u00a0el \u00a0peligro \u00a0de desencadenar una hemorragia profusa en \u00a0detrimento de la vida materna y fetal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, precis\u00f3 el Tribunal que el hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a021 de julio de 1997 se haya intentado la remisi\u00f3n de la paciente a \u00a0una \u00a0instituci\u00f3n \u00a0hospitalaria \u00a0de nivel tres no era de la trascendencia que le \u00a0hab\u00eda \u00a0pretendido \u00a0asignar \u00a0la \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica y material de los procesados, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que, \u00a0a \u00a0esa \u00a0altura \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias, la reacci\u00f3n de los \u00a0m\u00e9dicos \u00a0tratantes \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0fue \u00a0tard\u00eda, \u00a0sino que el mayor da\u00f1o ya estaba \u00a0causado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, se\u00f1al\u00f3 que era posible plantear \u00a0en \u00a0 este \u00a0 caso \u00a0 una \u00a0 participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0culposo, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0se \u00a0predique \u00a0como \u00a0concierto \u00a0en \u00a0el acto \u00a0productor \u00a0 del \u00a0 resultado \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 como \u00a0concierto \u00a0en \u00a0la \u00a0producci\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Contra el fallo de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0interpusieron \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de FRANKLIN ALFREDO GUEVARA \u00a0TAPIA \u00a0 y \u00a0 de \u00a0FERNANDO \u00a0BAR\u00d3N \u00a0BARRERA \u00a0sendos \u00a0recursos \u00a0extraordinarios \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS DEMANDAS \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0nombre \u00a0de \u00a0FRANKLIN \u00a0ALFREDO GUEVARA \u00a0TAPIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0La \u00a0defensora \u00a0formul\u00f3 \u00a0como \u00a0\u00fanico \u00a0cargo \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0a la ley sustancial proveniente de errores de hecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0en la modalidad de falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0que \u00a0condujeron \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo 329 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0Penal \u00a0 \u00a0anterior \u00a0 que \u00a0 establece \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 homicidio \u00a0culposo y a la no aplicaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0 norma \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0que \u00a0consagra \u00a0el \u00a0principio \u00a0in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. En el desarrollo \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0precis\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0se \u00a0fundamenta \u00a0en el hecho de que el Tribunal no valor\u00f3 la declaraci\u00f3n de Orlando \u00a0Villamar\u00edn \u00a0Parra \u00a0ni la confront\u00f3 con los restantes medios de prueba obrantes \u00a0en \u00a0la actuaci\u00f3n, ni tampoco apreci\u00f3 los dict\u00e1menes del Instituto Nacional de \u00a0Medicina \u00a0Legal, ni la declaraci\u00f3n rendida por el administrador del Hospital El \u00a0Tejar \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Manuel \u00a0Ariza \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0ni la de la enfermera Jacqueline Naranjo \u00a0Reyes, \u00a0ni \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0defunci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0registra \u00a0la fecha de los \u00a0fallecimientos, ni la historia cl\u00ednica del Hospital San Jos\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consider\u00f3 \u00a0adem\u00e1s que si el ad quem hubiera \u00a0analizado \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0personales \u00a0y \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0bajo las cuales \u00a0actu\u00f3 \u00a0FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0GUEVARA \u00a0TAPIA \u00a0(seg\u00fan las cuales \u00e9l era uno de los \u00a0tantos \u00a0m\u00e9dicos \u00a0que trabajaban en el Hospital El Tejar, no fue responsable del \u00a0ingreso \u00a0de \u00a0la paciente a la cl\u00ednica e incluso intent\u00f3 localizarle, sin estar \u00a0obligado \u00a0a \u00a0hacerlo, \u00a0una \u00a0cama \u00a0disponible \u00a0en un centro de atenci\u00f3n de mayor \u00a0nivel), \u00a0habr\u00eda \u00a0llegado \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n de que no obr\u00f3 con negligencia ni \u00a0impericia \u00a0y \u00a0que \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0siempre estuvo ajustado a la lex artis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0 \u00a0Como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0solicit\u00f3 a la Corte que casara parcialmente el \u00a0fallo \u00a0de segunda instancia y que, en su lugar, absolviera a su defendido de los \u00a0hechos y cargos imputados por la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0nombre \u00a0de \u00a0FERNANDO \u00a0BAR\u00d3N \u00a0BARRERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0 \u00a0 Primer \u00a0 \u00a0cargo. \u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera, el demandante \u00a0formul\u00f3 \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0a ley sustancial proveniente de un error por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0109 \u00a0del actual C\u00f3digo Penal e indebida \u00a0aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 329 del decreto ley 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sustent\u00f3 \u00a0dicho \u00a0cargo \u00a0aduciendo \u00a0que en la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0se \u00a0le \u00a0impuso \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido, entre otras \u00a0sanciones, \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0suspensi\u00f3n por un a\u00f1o en la actividad de la medicina \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0lo \u00a0se\u00f1alado en el art\u00edculo 329 del C\u00f3digo Penal anterior, sin \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0109 de la ley 599 de 2000 no prev\u00e9 dicha \u00a0sanci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluy\u00f3 \u00a0entonces \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, al no \u00a0corregir \u00a0la \u00a0anterior \u00a0anomal\u00eda \u00a0en \u00a0virtud del principio de la ley penal m\u00e1s \u00a0favorable \u00a0previsto en el art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, consolid\u00f3 \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0invocada \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo tanto, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 casara \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 eliminando \u00a0 la \u00a0referida \u00a0pena \u00a0de \u00a0suspensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0 Segundo \u00a0 cargo. \u00a0 Falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Formul\u00f3 con sustento en la causal primera una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0a \u00a0la ley sustancial proveniente de un error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, que llev\u00f3 a la aplicaci\u00f3n indebida por parte del \u00a0Tribunal \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0329 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0ley \u00a0100 \u00a0de \u00a01980 \u00a0y a la falta de \u00a0aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 7 y 232 de la ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adujo \u00a0al respecto que el Tribunal no valor\u00f3 \u00a0toda \u00a0la \u00a0documentaci\u00f3n que obra en el cuaderno de anexos del expediente, en la \u00a0cual \u00a0se \u00a0evidencia que el doctor FRANKLIN ALFREDO GUEVARA TAPIA, adem\u00e1s de ser \u00a0m\u00e9dico \u00a0cirujano, \u00a0es especialista en ginecolog\u00eda graduado en universidades de \u00a0Ecuador, \u00a0Argentina \u00a0y \u00a0Brasil, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0no \u00a0s\u00f3lo ten\u00eda que ser \u00a0considerado \u00a0un \u00a0experto en la materia, sino que adem\u00e1s deb\u00eda inferirse que en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0tal fue contratado por el Hospital El Tejar, al contrario de lo que \u00a0sostuvo \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 motivaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 fallo \u00a0 de \u00a0 segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 \u00a0igualmente \u00a0que \u00a0el ad quem tampoco \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0los \u00a0testimonios rendidos por Jacqueline Naranjo Reyes y Jos\u00e9 \u00a0Manuel \u00a0Ariza S\u00e1nchez, con los cuales hubiera podido establecer que la paciente \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya \u00a0Guiza \u00a0no \u00a0arroj\u00f3 l\u00edquido amni\u00f3tico alguno durante la \u00a0estad\u00eda \u00a0del 17 al 21 de julio y que adem\u00e1s sali\u00f3 en buen estado de salud del \u00a0Hospital \u00a0El \u00a0Tejar, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo hasta lo imposible para que un \u00a0centro de atenci\u00f3n del tercer nivel la recibiera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precis\u00f3 \u00a0 que \u00a0tal \u00a0pretermisi\u00f3n \u00a0resulta \u00a0trascendente, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en que los verdaderos creadores del riesgo fueron \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya \u00a0Guiza y su esposo Orlando Villamar\u00edn Parra, quienes con \u00a0conocimiento \u00a0de la existencia de dos abortos anteriores sufridos por la primera \u00a0quisieron \u00a0concebir \u00a0otro \u00a0hijo \u00a0en \u00a0menos \u00a0de \u00a0un \u00a0a\u00f1o, o incluso tambi\u00e9n fue \u00a0responsable \u00a0la \u00a0empresa \u00a0Fondo de Loteros, que como Administradora del R\u00e9gimen \u00a0Subsidiado \u00a0(en \u00a0adelante, \u00a0ARS) \u00a0ten\u00eda la obligaci\u00f3n de conseguirle un centro \u00a0m\u00e9dico de tercer nivel a su afiliada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuestion\u00f3 as\u00ed mismo el criterio del Tribunal \u00a0fundado \u00a0en \u00a0la \u00a0teor\u00eda de la causalidad material, acerca de que los procesados \u00a0actuaron \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de coautores en la producci\u00f3n de los resultados t\u00edpicos, \u00a0porque \u00a0dicha figura presupone un concurso de voluntades dirigido a un id\u00e9ntico \u00a0fin \u00a0o \u00a0designio \u00a0criminal \u00a0y, \u00a0por lo tanto, s\u00f3lo es predicable en los delitos \u00a0dolosos, \u00a0al \u00a0contrario \u00a0de los delitos culposos, en los que el sujeto agente no \u00a0tiene \u00a0la intenci\u00f3n de causar da\u00f1o alguno sino que no lo evit\u00f3 a pesar de que \u00a0era previsible su realizaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, indic\u00f3 que el Tribunal incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0otro \u00a0error al valerse de la historia cl\u00ednica de la paciente In\u00e9s Patricia \u00a0Amaya \u00a0Guiza \u00a0para \u00a0referirse \u00a0a \u00a0hechos \u00a0anteriores al embarazo que suscit\u00f3 el \u00a0ingreso \u00a0al hospital el 17 de julio de 1997 y que carecen de cualquier relaci\u00f3n \u00a0causal \u00a0con \u00a0este \u00a0\u00faltimo, \u00a0a ra\u00edz de lo cual se configur\u00f3 un falso juicio de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0solicit\u00f3 que se casara la \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0en \u00a0 su \u00a0 lugar \u00a0 se \u00a0 dictara \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 absolutorio \u00a0 de \u00a0reemplazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. Tercer cargo. Falso raciocinio \u00a0<\/p>\n<p>Plante\u00f3 \u00a0el \u00a0demandante al amparo del cuerpo \u00a0segundo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n una violaci\u00f3n indirecta a la ley \u00a0sustancial \u00a0proveniente \u00a0de un falso raciocinio en la apreciaci\u00f3n de la prueba, \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo 329 del C\u00f3digo Penal \u00a0anterior \u00a0y \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 7 y 232 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estim\u00f3 en sustento de lo anterior que resulta \u00a0censurable \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0haya \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0\u201cvinculaci\u00f3n \u00a0con-causal\u201d \u00a0entre las dos \u00a0actividades \u00a0realizadas \u00a0por \u00a0los \u00a0procesados \u00a0para \u00a0deducir su responsabilidad, \u00a0sobre \u00a0todo cuando el doctor FERNANDO BAR\u00d3N BARRERA, en calidad de director del \u00a0Hospital \u00a0El \u00a0Tejar \u00a0y en desarrollo del principio de confianza, hab\u00eda delegado \u00a0las \u00a0funciones correspondientes al cuidado y tratamiento de In\u00e9s Patricia Amaya \u00a0Guiza al doctor FRANKLIN ALFREDO GUEVARA TAPIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0puede \u00a0considerar \u00a0penalmente \u00a0responsable \u00a0al \u00a0doctor BAR\u00d3N BARRERA por el simple hecho de que le \u00a0haya \u00a0facilitado a la paciente la comodidad de acostarse en una de las camas del \u00a0hospital, \u00a0a \u00a0la \u00a0espera \u00a0de \u00a0que \u00a0el especialista en ginecolog\u00eda la revisara y \u00a0avalara \u00a0su \u00a0hospitalizaci\u00f3n \u00a0efectiva, o bien su traslado a un establecimiento \u00a0de tercer nivel. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0resalt\u00f3 \u00a0el hecho de que el \u00a0riesgo \u00a0desaprobado \u00a0se \u00a0cre\u00f3 \u00a0cuando \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya \u00a0Guiza \u00a0y Orlando \u00a0Villamar\u00edn \u00a0Parra \u00a0decidieron \u00a0concebir \u00a0un \u00a0hijo \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0que la primera \u00a0sufriera \u00a0dos abortos consecutivos, por lo que, as\u00ed hubiera sido atendida desde \u00a0un \u00a0principio \u00a0en \u00a0el \u00a0Hospital \u00a0San \u00a0Jos\u00e9, \u00a0el embri\u00f3n habr\u00eda muerto por los \u00a0problemas de salud y antecedentes que presentaba la paciente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adujo \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que, \u00a0desde \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 \u00a0la \u00a0paciente \u00a0el 17 de julio de 1997 al Hospital El Tejar, el doctor FERNANDO BAR\u00d3N \u00a0BARRERA \u00a0adelant\u00f3 gestiones tendientes a ubicar a In\u00e9s Patricia Amaya Guiza en \u00a0otra \u00a0cl\u00ednica \u00a0u \u00a0hospital, \u00a0por \u00a0lo que en su proceder no hubo superaci\u00f3n del \u00a0riesgo \u00a0permitido, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0Orlando Villamar\u00edn Parra sab\u00eda que la ARS \u00a0Fondo \u00a0de \u00a0Loteros \u00a0era \u00a0la \u00a0que \u00a0estaba \u00a0obligada \u00a0a \u00a0garantizar \u00a0el \u00a0traslado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 mismo, \u00a0 consider\u00f3 \u00a0 que \u00a0no \u00a0puede \u00a0endilg\u00e1rsele \u00a0a \u00a0su \u00a0protegido, por el solo hecho de haber permitido el ingreso \u00a0de \u00a0In\u00e9s Patricia Amaya Guiza al Hospital El Tejar, el error cometido por parte \u00a0del \u00a0marido \u00a0de \u00a0esta \u00a0\u00faltima, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0haber \u00a0elegido la instituci\u00f3n \u00a0hospitalaria \u00a0que \u00a0no era la adecuada para el tratamiento de un embarazo de alto \u00a0riesgo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0a \u00a0la Corte que \u00a0casara \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0dictara \u00a0el fallo absolutorio de \u00a0reemplazo a favor de FERNANDO BAR\u00d3N BARRERA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Sobre \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en nombre de FRANKLIN \u00a0ALFREDO GUEVARA TAPIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0aclarar \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0resulta \u00a0procedente \u00a0en virtud de la aplicaci\u00f3n de la ley \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0con \u00a0efectos sustanciales m\u00e1s favorable, se\u00f1al\u00f3 que el cargo \u00a0formulado \u00a0en \u00a0la \u00a0primera demanda no tiene vocaci\u00f3n de \u00e9xito, toda vez que la \u00a0defensora \u00a0omiti\u00f3 \u00a0referirse al contenido material de los medios de prueba cuya \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0reclama, \u00a0ni \u00a0tampoco \u00a0intent\u00f3 \u00a0confrontarlos con la \u00a0realidad \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0ofrec\u00eda \u00a0el expediente, y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0el reproche \u00a0qued\u00f3 \u00a0apenas \u00a0en \u00a0la \u00a0simple \u00a0enunciaci\u00f3n, \u00a0sin que \u00a0hubiera desarrollo alguno del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1adi\u00f3 \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 es \u00a0 cierto \u00a0que \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0hubieran \u00a0dejado \u00a0de \u00a0apreciar los medios de prueba que alega la \u00a0demandante, \u00a0en \u00a0sustento de lo cual realiz\u00f3 varias citas presentes en el fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y en el de segunda que lo confirm\u00f3, cuyas valoraciones, \u00a0precis\u00f3, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0forman una unidad jur\u00eddica que no se puede escindir, sino \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0revelan \u00a0que \u00a0la \u00a0condena obedeci\u00f3 al comportamiento culposo del \u00a0m\u00e9dico \u00a0FRANKLIN ALFREDO GUEVARA TAPIA, que desconoci\u00f3 los preceptos de la ley \u00a023 \u00a0de \u00a01981 \u00a0al \u00a0no \u00a0haber \u00a0obrado \u00a0con diligencia en el tratamiento que deb\u00eda \u00a0brind\u00e1rsele \u00a0a \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia Amaya Guiza, pese al conocimiento que ten\u00eda de \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0ingres\u00f3 \u00a0al \u00a0Hospital \u00a0El \u00a0Tejar, es decir, con \u00a0diagn\u00f3stico de placenta previa y amenaza de parto prematuro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Sobre \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en nombre de FERNANDO \u00a0BAR\u00d3N BARRERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Respecto \u00a0del \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0formulado, atinente a la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo 52 de la ley 599 de 2000, al igual que el art\u00edculo \u00a052 \u00a0del decreto ley 100 de 1980, faculta al funcionario para individualizar como \u00a0pena \u00a0principal \u00a0la \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de profesi\u00f3n, arte u \u00a0oficio \u00a0y, por lo tanto, ninguna irregularidad hubo en este caso al imponerse en \u00a0contra \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados la pena de un a\u00f1o de suspensi\u00f3n en la actividad de \u00a0la \u00a0medicina, \u00a0sobre \u00a0todo \u00a0cuando \u00a0la misma se observa razonable y leg\u00edtima en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n que tuvo con las conductas investigadas, su gravedad y \u00a0las circunstancias en las que se produjeron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0En \u00a0cuanto al \u00a0segundo \u00a0y \u00a0tercer \u00a0cargo, \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0la violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0el demandante, en el desarrollo de los mismos, o bien \u00a0se \u00a0desvi\u00f3 \u00a0hacia \u00a0temas \u00a0de \u00edndole jur\u00eddica distintos a los errores de hecho \u00a0planteados \u00a0o bien propuso un nuevo debate probatorio, lo cual le es extra\u00f1o al \u00a0recurso \u00a0 extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0que \u00a0en \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0demostrara \u00a0que el Tribunal incurri\u00f3 en un yerro grave y ostensible \u00a0que \u00a0afectara \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de acierto y validez en la que est\u00e1 amparada la \u00a0decisi\u00f3n de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1adi\u00f3 \u00a0que, \u00a0por lo dem\u00e1s, tampoco ser\u00eda \u00a0posible \u00a0acoger \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n probatoria de absoluci\u00f3n del demandante, en la \u00a0medida \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 los \u00a0 funcionarios \u00a0 de \u00a0 instancia \u00a0valoraron \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0relevantes de acuerdo con el sistema de persuasi\u00f3n racional, en \u00a0aras \u00a0de \u00a0establecer \u00a0que \u00a0tanto \u00a0FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0GUEVARA TAPIA como FERNANDO \u00a0BAR\u00d3N \u00a0BARRERA, \u00a0individualmente y obrando como autores, aceptaron atender a la \u00a0paciente \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya Guiza a riesgo de que se agravara su salud y se \u00a0produjera \u00a0la \u00a0muerte, \u00a0como \u00a0en \u00a0efecto ocurri\u00f3 con ella y con su hijo, en una \u00a0instituci\u00f3n \u00a0que \u00a0no contaba con los elementos necesarios para asistirlos de la \u00a0manera debida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1. Aclaraciones preliminares \u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0En aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0penal \u00a0m\u00e1s \u00a0favorable, \u00a0la Sala es competente para \u00a0conocer \u00a0en \u00a0sede de casaci\u00f3n com\u00fan las demandas interpuestas por los abogados \u00a0de \u00a0FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0GUEVARA \u00a0TAPIA y FERNANDO BAR\u00d3N BARRERA, en la medida en \u00a0que, \u00a0tal como lo adujo el Procurador, si bien es cierto que la conducta punible \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0culposo de que \u00a0trata \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0329 \u00a0del \u00a0decreto ley 100 de 1980 ostenta una pena m\u00e1xima \u00a0inferior \u00a0a \u00a0los \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, y que los fallos de primera y segunda \u00a0instancia \u00a0que condenaron por el mencionado delito fueron proferidos en vigencia \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0ley \u00a0 \u00a0 \u00a0600 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a020001, \u00a0la \u00a0norma \u00a0aplicable al caso \u00a0concreto, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de la \u00e9poca de ocurrencia de los hechos (julio de 1997), \u00a0es \u00a0la \u00a0consagrada \u00a0en el inciso 1\u00ba del art\u00edculo 218 del decreto 2700 de 1991, \u00a0que \u00a0 se\u00f1ala \u00a0 que \u00a0 este \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0procede \u00a0contra \u00a0sentencias \u00a0proferidas \u00a0por \u00a0delitos \u00a0que \u00a0tengan \u00a0una \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de la libertad cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0 \u00a0sea \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0exceda \u00a0 los \u00a0 seis \u00a0 a\u00f1os2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0En \u00a0aras \u00a0de \u00a0resolver \u00a0los \u00a0recursos \u00a0interpuestos, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0analizar\u00e1 los cargos de cada \u00a0demanda \u00a0en el orden hasta ahora propuesto (es decir, primero el de la defensora \u00a0de \u00a0FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0GUEVARA \u00a0TAPIA y luego los del abogado de FERNANDO BAR\u00d3N \u00a0BARRERA), \u00a0con \u00a0la \u00a0salvedad \u00a0de \u00a0que, \u00a0para \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0demanda, dejar\u00e1 en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0 del \u00a0principio \u00a0de \u00a0prioridad \u00a0la definici\u00f3n del primer cargo despu\u00e9s de pronunciarse acerca de \u00a0los \u00a0otros \u00a0dos, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0\u00e9stos, en el evento de que \u00a0prosperaran, \u00a0conducir\u00eda a proferir un fallo absolutorio de reemplazo, mientras \u00a0que \u00a0el \u00a0primero \u00a0llevar\u00eda \u00a0tan \u00a0solo a la modificaci\u00f3n de la pena impuesta en \u00a0contra de los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Del \u00a0cargo por falso juicio de existencia \u00a0presentado en nombre de FRANKLIN ALFREDO GUEVARA TAPIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Cuando en sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0invoca \u00a0al \u00a0amparo del cuerpo segundo de la causal primera la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial derivada de un error de hecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0por falso juicio de existencia, lo que se pretende \u00a0expresar \u00a0en teor\u00eda es que el Tribunal, al proferir el fallo impugnado, omiti\u00f3 \u00a0valorar \u00a0el contenido material de un medio de prueba que figura en la actuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0que \u00a0fue \u00a0debidamente \u00a0incorporado \u00a0a \u00a0la \u00a0misma, \u00a0o \u00a0bien le concedi\u00f3 valor \u00a0probatorio \u00a0a \u00a0un \u00a0medio \u00a0que \u00a0nunca \u00a0fue \u00a0recaudado \u00a0y, por lo tanto, supuso su \u00a0existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el primero de los casos, el error de hecho \u00a0se \u00a0denomina \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n \u00a0y, \u00a0 en \u00a0 el \u00a0segundo, \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por suposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0esos \u00a0dos \u00a0eventos, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0tiene, \u00a0en \u00a0primer lugar, la carga procesal de identificar cu\u00e1l fue \u00a0el \u00a0medio \u00a0o \u00a0los \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0se \u00a0omitieron o se supusieron en la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 probatoria \u00a0 y, \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n, \u00a0debe \u00a0demostrar, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0con el contenido material de los dem\u00e1s elementos de convicci\u00f3n \u00a0analizados, \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0el yerro planteado para efectos de la \u00a0decisi\u00f3n que se adopt\u00f3 en la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que al falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0concierne, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0reiteradamente \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0no se \u00a0configura \u00a0cuando \u00a0el juez tuvo en cuenta dentro de su apreciaci\u00f3n el contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0determinado \u00a0medio \u00a0probatorio as\u00ed no lo haya mencionado en forma \u00a0expresa \u00a0 \u00a0 dentro \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 motivaci\u00f3n3, \u00a0ni tampoco cuando lo estim\u00f3 \u00a0pero \u00a0dej\u00f3 de lado aspectos importantes de su contenido (caso en el cual lo que \u00a0se \u00a0presenta \u00a0es \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad)4, \u00a0ni \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0cuando \u00a0el \u00a0elemento \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0se \u00a0extra\u00f1a \u00a0fue \u00a0valorado \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo de primera \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0la medida en que la decisi\u00f3n de segundo grado sea confirmatoria \u00a0en \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0entiende \u00a0que \u00a0las \u00a0dos providencias se han \u00a0integrado \u00a0 en \u00a0 una \u00a0 unidad \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 para \u00a0 los \u00a0fines \u00a0de \u00a0este \u00a0recurso \u00a0extraordinario5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. En el asunto que \u00a0centra \u00a0la atenci\u00f3n de la Corte, si bien es cierto que la defensora de FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0GUEVARA \u00a0TAPIA \u00a0identific\u00f3 \u00a0cada \u00a0uno de los medios probatorios que de \u00a0acuerdo \u00a0con su parecer fueron omitidos en la valoraci\u00f3n de la prueba por parte \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es que no realiz\u00f3 esfuerzo \u00a0argumentativo \u00a0 alguno \u00a0 para \u00a0 demostrar \u00a0 la \u00a0 relevancia \u00a0de \u00a0esas \u00a0supuestas \u00a0pretermisiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0la \u00a0demandante no s\u00f3lo dej\u00f3 de \u00a0especificar \u00a0cu\u00e1l era el contenido material de cada elemento de convicci\u00f3n que \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0como \u00a0parte \u00a0del \u00a0yerro \u00a0cometido \u00a0por el ad quem, sino que tampoco se \u00a0preocup\u00f3 \u00a0por \u00a0enfrentar \u00a0los \u00a0mismos \u00a0con \u00a0las \u00a0pruebas que s\u00ed se tuvieron en \u00a0cuenta \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0sustentar \u00a0 \u00a0el \u00a0 fallo \u00a0 de \u00a0 condena \u00a0 en \u00a0 contra \u00a0 de \u00a0 su \u00a0protegido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00fanico que hizo la defensora fue indicar de \u00a0manera \u00a0gen\u00e9rica ciertas conclusiones f\u00e1cticas a las que seg\u00fan su criterio se \u00a0habr\u00eda \u00a0llegado \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0de haber tenido en cuenta los elementos por ella \u00a0rese\u00f1ados \u00a0(como \u00a0que \u00a0FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0GUEVARA \u00a0TAPIA \u00a0actuaba en calidad de \u00a0m\u00e9dico \u00a0general \u00a0en el Hospital El Tejar, que no era responsable del ingreso de \u00a0la \u00a0paciente \u00a0a \u00a0la \u00a0instituci\u00f3n \u00a0y \u00a0que \u00a0hizo \u00a0todo \u00a0lo posible para lograr su \u00a0traslado), \u00a0sin \u00a0que \u00a0por \u00a0lo dem\u00e1s haya intentado arg\u00fcir en qu\u00e9 medida tales \u00a0hechos \u00a0podr\u00edan \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0realidad jur\u00eddica y probatoria que estim\u00f3 el \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0la hora de establecer la infracci\u00f3n al deber que se le endilg\u00f3 al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Como \u00a0si \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0fuese \u00a0poco, \u00a0la \u00a0Sala encuentra que le asiste la raz\u00f3n al Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto \u00a0cuando \u00a0adujo \u00a0que ninguno de los pretendidos falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba puede ser considerado como \u00a0tal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Orlando \u00a0Villamar\u00edn \u00a0Parra, \u00a0esposo \u00a0y \u00a0padre \u00a0de las personas fallecidas, fue tenida en \u00a0cuenta \u00a0 \u00a0y \u00a0 valorada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 juez \u00a0 a \u00a0 quo6, \u00a0cuya \u00a0providencia, \u00a0para los \u00a0efectos \u00a0de \u00a0este \u00a0recurso, \u00a0debe considerarse integrada con el fallo atacado al \u00a0haber sido confirmada en su integridad por el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Circunstancia \u00a0distinta es que el funcionario \u00a0no \u00a0le \u00a0haya \u00a0dado al testimonio del deponente el alcance probatorio que hubiera \u00a0querido \u00a0la \u00a0demandante o que haya dejado de apreciar algunos aspectos plasmados \u00a0en \u00a0 \u00a0 cualquiera \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0sus \u00a0 \u00a0intervenciones7, \u00a0 cuya \u00a0 trascendencia \u00a0 ni \u00a0siquiera \u00a0se \u00a0molest\u00f3 \u00a0en \u00a0precisar durante el desarrollo del cargo, como ya se \u00a0advirti\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro tanto ocurre con la historia cl\u00ednica del \u00a0Hospital \u00a0San \u00a0Jos\u00e9, \u00a0medio de prueba que no s\u00f3lo fue citado de manera expresa \u00a0por \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0(\u201c[l]a \u00a0historia \u00a0cl\u00ednica \u00a0adelantada \u00a0en \u00a0el Hospital San Jos\u00e9 informa\u2026\u201d8), \u00a0sino \u00a0que \u00a0su contenido material fue clave en la motivaci\u00f3n del \u00a0fallo \u00a0para \u00a0llegar a la conclusi\u00f3n de que la atenci\u00f3n m\u00e9dica que produjo los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0muerte \u00a0no \u00a0provino \u00a0de los profesionales de dicha instituci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Hospital \u00a0 \u00a0El \u00a0 Tejar9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por su parte, tanto la conclusi\u00f3n que figura \u00a0en \u00a0 los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0del \u00a0Instituto \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal10 \u00a0como \u00a0las \u00a0fechas \u00a0de \u00a0los \u00a0fallecimientos \u00a0presentes \u00a0en \u00a0las actas de defunci\u00f3n de In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya \u00a0Guiza \u00a0y \u00a0de \u00a0su \u00a0hijo \u00a0H. Y. V. A.11 \u00a0 fueron \u00a0 consideradas \u00a0 y \u00a0expresamente \u00a0citadas \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la providencia de segunda instancia proferida \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0Superior \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Bogot\u00e112. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de ideas, los \u00fanicos medios \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0no \u00a0tuvieron menci\u00f3n alguna en los fallos de instancia fueron \u00a0las \u00a0 declaraciones \u00a0bajo \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0del \u00a0juramento \u00a0de \u00a0Jacqueline \u00a0Naranjo \u00a0Reyes13 \u00a0 y \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Manuel \u00a0 Ariza \u00a0S\u00e1nchez14, circunstancia que, frente a \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0acerca de su relevancia, no representa \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n de la prueba, en la medida en que, como ya lo ha \u00a0dicho \u00a0la Sala, \u201cel juzgador, en virtud del principio \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0obligado a hacer un examen exhaustivo de \u00a0todas \u00a0y cada una de las pruebas incorporadas al proceso, ni de todos y cada uno \u00a0de \u00a0sus \u00a0extremos asertivos, porque la decisi\u00f3n se har\u00eda interminable, sino de \u00a0aquellos \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0considere \u00a0 \u00a0importantes \u00a0 \u00a0para \u00a0 la \u00a0 decisi\u00f3n\u201d15. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo \u00a0formulado, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. De los cargos por violaci\u00f3n indirecta a la \u00a0ley sustancial presentados en nombre de FERNANDO BAR\u00d3N BARRERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0respecta \u00a0a \u00a0los cargos formulados por el defensor de FERNANDO BAR\u00d3N BARRERA al \u00a0amparo \u00a0del \u00a0cuerpo \u00a0segundo de la causal primera de casaci\u00f3n, resulta acertado \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del \u00a0representante \u00a0del Ministerio P\u00fablico cuando sostuvo que son \u00a0tales \u00a0las \u00a0deficiencias \u00a0argumentativas en los mismos que por esa \u00fanica raz\u00f3n \u00a0deber\u00edan ser desestimados por la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, el demandante comenz\u00f3 planteando \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n en la apreciaci\u00f3n de la prueba en \u00a0el \u00a0que, \u00a0al \u00a0igual que sucedi\u00f3 con la demanda presentada en nombre de FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0GUEVARA TAPIA, no s\u00f3lo expuso una suerte de conclusiones f\u00e1cticas que \u00a0nunca \u00a0confront\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n jur\u00eddica y probatoria que aparece en el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0sino que adem\u00e1s, tal como lo puso de relieve el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en su concepto, se desvi\u00f3 con una total ausencia de orden \u00a0y \u00a0coherencia \u00a0hacia temas de tipo dogm\u00e1tico relacionados con la atribuci\u00f3n de \u00a0responsabilidades \u00a0ajenas \u00a0a \u00a0las \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados en el caso concreto y las \u00a0formas \u00a0de \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos \u00a0culposos, \u00a0que bien habr\u00eda podido \u00a0formular \u00a0como \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n directa a la ley sustancial en el caso de que no \u00a0los \u00a0hubiera \u00a0mezclado \u00a0desde un principio con el reproche sobre la apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0satisfecho con lo anterior, el demandante \u00a0termin\u00f3 \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0formulando \u00a0dentro del mismo uno nuevo, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0un supuesto falso juicio de legalidad (porque en su opini\u00f3n se \u00a0tuvieron \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0hechos \u00a0anteriores \u00a0al \u00a010 \u00a0de julio de 1997), con lo cual \u00a0evidenci\u00f3 \u00a0 el \u00a0 desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n de que trata el numeral 4 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0212 de la ley 600 de 2000, que establece que los cargos deber\u00e1n \u00a0sustentarse en cap\u00edtulos separados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0respecta \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0por falso raciocinio que a continuaci\u00f3n \u00a0invoc\u00f3, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0FERNANDO \u00a0BAR\u00d3N \u00a0BARRERA \u00a0ni siquiera manifest\u00f3 de \u00a0manera \u00a0gen\u00e9rica \u00a0o \u00a0abstracta si el Tribunal, al valorar el m\u00e9rito persuasivo \u00a0de \u00a0los medios de prueba, vulner\u00f3 los postulados de la sana cr\u00edtica (es decir, \u00a0las \u00a0leyes \u00a0cient\u00edficas, \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0las reglas de la \u00a0experiencia), \u00a0sino \u00a0que \u00a0sigui\u00f3 \u00a0con \u00a0su desordenada disertaci\u00f3n acerca de la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0caso concreto de diversas figuras jur\u00eddicas atinentes a \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n objetiva (principio de confianza, creaci\u00f3n del \u00a0riesgo, \u00a0autopuesta \u00a0en \u00a0peligro, \u00a0etc.) \u00a0que, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sugiri\u00f3 el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0no \u00a0constituye \u00a0m\u00e1s \u00a0que un alegato de instancia que, en cuanto tal, \u00a0carece \u00a0de \u00a0eficacia \u00a0alguna \u00a0para \u00a0desvirtuar la doble presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad del fallo del Tribunal Superior de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. \u00a0Ahora bien, a \u00a0pesar \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0hasta \u00a0 \u00a0ahora \u00a0 \u00a0expuesto \u00a0 \u00a0resulta \u00a0 suficiente \u00a0 para \u00a0 rechazar \u00a0 los \u00a0 cargos \u00a0 propuestos \u00a0 por \u00a0 el \u00a0demandante, \u00a0la Sala, en atenci\u00f3n a los principios de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0de \u00a0garantizar \u00a0la \u00a0efectividad del derecho material y de unificar la \u00a0jurisprudencia, \u00a0proceder\u00e1 \u00a0en \u00a0los \u00a0numerales \u00a0siguientes \u00a0a efectuar un breve \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0grandes \u00a0temas \u00a0jur\u00eddicos \u00a0que \u00a0de una u otra forma se \u00a0plantearon \u00a0en \u00a0el \u00a0escrito. \u00a0El \u00a0primero, \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0de la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0y \u00a0en particular con el riesgo creado por cada uno de los \u00a0procesados; \u00a0y, \u00a0el \u00a0segundo, atinente a la coautor\u00eda en el delito imprudente y \u00a0en \u00a0especial \u00a0a \u00a0la \u00a0forma de participaci\u00f3n de FRANKLIN ALFREDO GUEVARA TAPIA y \u00a0FERNANDO BAR\u00d3N BARRERA en el caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0De \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n al tipo objetivo y la \u00a0creaci\u00f3n del riesgo no permitido en el delito imprudente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. El art\u00edculo 37 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0ley 100 de 1980 defin\u00eda al delito culposo o imprudente como aquel \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0que \u00a0es \u00a0realizado \u00a0por \u00a0el \u00a0agente \u00a0con falta de previsi\u00f3n del \u00a0resultado previsible o con la confianza de poder evitarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0 concepci\u00f3n, \u00a0que \u00a0consideraba \u00a0a \u00a0la \u00a0imprudencia \u00a0como \u00a0una \u00a0forma \u00a0de \u00a0culpabilidad \u00a0fundada \u00a0de manera exclusiva en \u00a0criterios \u00a0 \u00a0subjetivos \u00a0 como \u00a0 la \u00a0 \u2018previsibilidad\u2019 \u00a0de \u00a0 Carrara16 \u00a0o \u00a0los mecanismos generadores de la culpa en forma de \u2018negligencia\u2019 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 e \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018impericia\u2019 \u00a0 \u00a0 \u00a0tratados \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0Reyes \u00a0Echand\u00eda17, \u00a0presentaba \u00a0serios \u00a0problemas \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de la construcci\u00f3n \u00a0coherente \u00a0de \u00a0una \u00a0teor\u00eda \u00a0del \u00a0delito. \u00a0Para poner un ejemplo, en palabras de \u00a0Roxin, \u00a0\u201csi un joven cita a su novia para encontrarse \u00a0en \u00a0un \u00a0lugar, \u00a0donde \u00a0la \u00a0misma \u00a0casualmente \u00a0resulta muerta por el golpe de un \u00a0meteorito, \u00a0se \u00a0tratar\u00eda, seg\u00fan la doctrina antigua, de un homicidio t\u00edpico y \u00a0antijur\u00eddico, \u00a0 que \u00a0no \u00a0se \u00a0castigaba \u00a0solamente \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0culpabilidad \u00a0imprudente\u201d18. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 ah\u00ed \u00a0 que \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala19 \u00a0fue \u00a0desplazando \u00a0los criterios de realizaci\u00f3n del delito culposo \u00a0hacia \u00a0aspectos mera-mente objetivos, situados en la categor\u00eda de la tipicidad, \u00a0con \u00a0 la \u00a0 introducci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 consolidaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 concepto, \u00a0 acu\u00f1ado \u00a0 por \u00a0Welzel20, \u00a0de \u00a0la infracci\u00f3n al deber objetivo de \u00a0cuidado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Gracias \u00a0a esta evoluci\u00f3n, lo esencial de la \u00a0culpa \u00a0no \u00a0resid\u00eda \u00a0ya \u00a0en \u00a0actos \u00a0de \u00a0voluntariedad del sujeto agente, como se \u00a0consideraba \u00a0en \u00a0la \u00a0concepci\u00f3n \u00a0cl\u00e1sica, \u00a0sino \u00a0en el desvalor objetivo de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0por \u00e9l realizada, siempre y cuando estuviera acompa\u00f1ada del resultado \u00a0t\u00edpico, es decir, del desvalor del resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0la \u00a0entrada en vigencia de la ley 599 de \u00a02000, \u00a0el \u00a0legislador \u00a0acogi\u00f3 los planteamientos de la Corte y, en su art\u00edculo \u00a023, \u00a0defini\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0conducta \u00a0culposa \u00a0como \u00a0aquella \u00a0que produce un resultado \u00a0t\u00edpico \u00a0mediante \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0a \u00a0un deber objetivo de cuidado en la que el \u00a0sujeto \u00a0debi\u00f3 \u00a0haberlo \u00a0previsto \u00a0o, \u00a0habi\u00e9ndolo \u00a0previsto, \u00a0confi\u00f3 \u00a0en poder \u00a0evitarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. \u00a0En la doctrina \u00a0penal \u00a0contempor\u00e1nea, \u00a0la \u00a0opini\u00f3n dominante considera que la realizaci\u00f3n del \u00a0tipo \u00a0objetivo \u00a0en el delito imprudente (o, mejor dicho, la infracci\u00f3n al deber \u00a0de \u00a0cuidado) \u00a0se \u00a0satisface \u00a0con \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0objetiva, seg\u00fan la cual un hecho causado \u00a0por \u00a0el agente le es jur\u00eddicamente atribuible a \u00e9l si con su comportamiento ha \u00a0creado \u00a0un \u00a0peligro para el objeto de la acci\u00f3n no abarcado por el riesgo \u00a0 permitido \u00a0y \u00a0dicho \u00a0peligro \u00a0se \u00a0realiza en el resultado concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0significa \u00a0que, \u00a0frente \u00a0a \u00a0una \u00a0posible \u00a0conducta \u00a0culposa, el juez, en primer lugar, debe valorar si la persona \u00a0cre\u00f3 \u00a0un \u00a0riesgo \u00a0jur\u00eddicamente desaprobado desde una perspectiva ex \u00a0 ante, \u00a0 es \u00a0 decir, \u00a0 teniendo \u00a0 que \u00a0retrotraerse \u00a0al \u00a0momento de realizaci\u00f3n de la acci\u00f3n y examinando si conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0un \u00a0observador \u00a0inteligente situado en la posici\u00f3n del \u00a0autor, \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0habr\u00e1 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0sum\u00e1rsele \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0conocimientos \u00a0especiales de este \u00faltimo, \u00a0el \u00a0hecho \u00a0ser\u00eda \u00a0o \u00a0no adecuado para producir el resultado t\u00edpico21. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0segundo \u00a0lugar, \u00a0el funcionario tiene que \u00a0valorar \u00a0si \u00a0ese \u00a0peligro \u00a0se realiz\u00f3 en el resultado, teniendo en cuenta todas \u00a0las circunstancias conocidas ex post. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3. \u00a0En \u00a0aras \u00a0de \u00a0establecer \u00a0 \u00a0cu\u00e1ndo \u00a0 \u00a0se \u00a0 concreta \u00a0 la \u00a0 creaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 riesgo \u00a0no \u00a0permitido \u00a0y \u00a0cu\u00e1ndo \u00a0no, la \u00a0teor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n objetiva ha integrado varios criterios limitantes o \u00a0correctivos \u00a0que \u00a0llenan \u00a0a \u00a0esa expresi\u00f3n de contenido y que de ninguna manera \u00a0han \u00a0 \u00a0 sido \u00a0 \u00a0 ignoradas \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0Sala22. \u00a0 \u00a0Veamos \u00a0 \u00a0algunos \u00a0 de \u00a0ellos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3.1. No provoca un \u00a0riesgo \u00a0 jur\u00eddicamente \u00a0 desaprobado \u00a0 quien \u00a0incurre \u00a0en \u00a0una \u00a0\u201cconducta \u00a0socialmente normal y generalmente no peligrosa\u201d23, \u00a0que \u00a0por lo tanto no est\u00e1 \u00a0prohibida \u00a0por \u00a0el \u00a0ordena-miento \u00a0jur\u00eddico, \u00a0a \u00a0pesar de que con la misma haya \u00a0ocasionado \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0causal \u00a0un \u00a0resultado \u00a0t\u00edpico \u00a0o \u00a0incluso \u00a0haya \u00a0sido \u00a0determinante para su realizaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3.2. \u00a0Tampoco \u00a0se \u00a0concreta \u00a0el \u00a0riesgo \u00a0no \u00a0permitido \u00a0cuando \u00a0en el marco de una cooperaci\u00f3n con \u00a0divisi\u00f3n \u00a0del \u00a0trabajo \u00a0en \u00a0el ejercicio de cualquier actividad especializada o \u00a0profesi\u00f3n \u00a0el \u00a0procesado \u00a0observa \u00a0los \u00a0deberes que le eran exigibles y es otra \u00a0persona \u00a0perteneciente \u00a0al \u00a0grupo \u00a0la que no respeta las normas o las reglas del \u00a0arte \u00a0(lex artis) pertinentes. \u00a0Lo \u00a0anterior, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0llamado \u00a0principio de \u00a0confianza, \u00a0 \u00a0seg\u00fan \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cual \u00a0 \u201cel \u00a0hombre \u00a0normal \u00a0espera que los dem\u00e1s act\u00faen de acuerdo con los \u00a0mandatos \u00a0 \u00a0 \u00a0 legales, \u00a0 \u00a0 \u00a0dentro \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0 \u00a0competencia\u201d24. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3.3. \u00a0Igualmente, \u00a0falta \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0del riesgo desaprobado cuando alguien s\u00f3lo ha participado \u00a0con \u00a0respecto \u00a0a \u00a0la conducta de otro en una acci\u00f3n a \u00a0propio \u00a0riesgo, \u00a0como \u00a0la \u00a0denomina Jakobs25, \u00a0 o \u00a0una \u00a0autopuesta \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0peligro \u00a0 \u00a0dolosa, \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 llama \u00a0 \u00a0 Roxin26, \u00a0para \u00a0cuya \u00a0procedencia la \u00a0Sala ha se\u00f1alado los siguientes requisitos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0a \u00a0propio riesgo o \u00a0autopuesta en peligro de la \u00a0v\u00edctima \u00a0excluya \u00a0o modifique la imputaci\u00f3n al autor o part\u00edcipe es necesario \u00a0que ella: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dUno. En el caso \u00a0concreto, \u00a0 tenga \u00a0 el \u00a0 poder \u00a0 de \u00a0 decidir \u00a0 si \u00a0 asume \u00a0 el \u00a0 riesgo \u00a0 y \u00a0el \u00a0resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dDos. Que sea \u00a0autorresponsable, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0conozca \u00a0o \u00a0tenga \u00a0posibilidad de conocer el \u00a0peligro \u00a0que \u00a0afronta \u00a0con \u00a0su \u00a0actuar. \u00a0Con \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0que la acompa\u00f1e \u00a0capacidad para discernir sobre el alcance del riesgo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dTres. \u00a0Que \u00a0el \u00a0actor no tenga posici\u00f3n de garante respecto \u00a0de \u00a0 ella \u00a0 [destaca \u00a0la \u00a0Sala]\u201d27. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3.4. \u00a0En \u00a0cambio, \u00a0\u201cpor \u00a0regla \u00a0absolutamente \u00a0general \u00a0se \u00a0habr\u00e1 \u00a0de \u00a0reconocer \u00a0como \u00a0creaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0peligro \u00a0suficiente la infracci\u00f3n de normas \u00a0jur\u00eddicas \u00a0que \u00a0persiguen \u00a0la \u00a0evitaci\u00f3n \u00a0del \u00a0resultado producido\u201d28. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3.5. As\u00ed mismo, se \u00a0crea \u00a0un \u00a0riesgo \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0desaprobado cuando concurre el fen\u00f3meno de la \u00a0elevaci\u00f3n \u00a0del \u00a0riesgo, que \u00a0se \u00a0 \u00a0presenta \u00a0 \u201ccuando \u00a0 una \u00a0 persona \u00a0 con \u00a0 su \u00a0comportamiento \u00a0supera \u00a0el \u00a0arrisco admitido o tolerado jur\u00eddica y socialmente, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0cuando, \u00a0tras \u00a0sobrepasar \u00a0el \u00a0l\u00edmite \u00a0de \u00a0lo aceptado o permitido, \u00a0intensifica \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 peligro \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 causaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0da\u00f1o\u201d29. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este orden de ideas, como bien lo sintetiza \u00a0Roxin, \u00a0\u201cpara constatar la realizaci\u00f3n imprudente de \u00a0un \u00a0tipo no se precisa de criterios que se extiendan m\u00e1s all\u00e1 de la teor\u00eda de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n objetiva\u201d30. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4. En el asunto que \u00a0centra \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n de la Sala, si bien es cierto que durante la actuaci\u00f3n se \u00a0manejaron \u00a0de \u00a0manera \u00a0indiscriminada \u00a0distintas expresiones dogm\u00e1ticas con las \u00a0que \u00a0ha \u00a0sido analizado el comportamiento imprudente a lo largo de la evoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0del \u00a0delito \u00a0(negligencia, \u00a0impericia, \u00a0infracci\u00f3n al deber de \u00a0cuidado, \u00a0riesgo \u00a0no \u00a0permitido, \u00a0etc.), tambi\u00e9n lo es que la inconformidad del \u00a0demandante \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0del delito de homicidio \u00a0culposo \u00a0ata\u00f1e \u00a0se reduce a la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0en \u00a0el caso concreto de a qui\u00e9n o a qui\u00e9nes se les puede atribuir \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia Amaya Guiza y de su hijo reci\u00e9n nacido H. Y. V. \u00a0A. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el defensor, los resultados \u00a0t\u00edpicos \u00a0le \u00a0ser\u00edan \u00a0achacables \u00a0a \u00a0la madre por haber intentado con su marido \u00a0concebir \u00a0al \u00a0menor \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0dos \u00a0embarazos \u00a0fallidos, \u00a0o \u00a0bien \u00a0a Orlando \u00a0Villamar\u00edn \u00a0Parra por haber escogido una instituci\u00f3n hospitalaria que carec\u00eda \u00a0del \u00a0 nivel \u00a0 necesario \u00a0 para \u00a0 atender \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 esposa \u00a0 y \u00a0al \u00a0nasciturus, \u00a0o \u00a0bien \u00a0a \u00a0la \u00a0ARS \u00a0Fondo de \u00a0Loteros \u00a0que \u00a0ten\u00eda la obligaci\u00f3n de encontrarles un hospital de tercer nivel, \u00a0o \u00a0bien \u00a0a los m\u00e9dicos del centro hospitalario en donde ocurrieron los decesos, \u00a0pero \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0manera \u00a0al doctor FERNANDO BAR\u00d3N BARRERA, quien en todo caso \u00a0deleg\u00f3 \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0cuidar \u00a0a \u00a0la \u00a0paciente en cabeza del doctor FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0GUEVARA \u00a0TAPIA \u00a0y, \u00a0por lo tanto, deber\u00eda reconoc\u00e9rsele al primero la \u00a0aplicaci\u00f3n del principio de confianza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0Corte \u00a0 responde \u00a0 los \u00a0 anteriores \u00a0planteamientos de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.1. Aunque Orlando \u00a0Villamar\u00edn \u00a0Parra \u00a0haya \u00a0afirmado \u00a0bajo la gravedad del juramento que su esposa \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya \u00a0Guiza \u00a0hab\u00eda \u00a0tenido dos abortos con anterioridad a los \u00a0hechos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 nos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ocupan31 \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0nacimiento \u00a0del \u00a0menor \u00a0 H. \u00a0 Y. \u00a0 V. \u00a0 A. \u00a0era \u00a0querido \u00a0por \u00a0ambos32, \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0predicar la \u00a0existencia \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0 riesgo \u00a0 \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0 \u00a0desaprobado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0comportamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, la conducta de dos personas adultas \u00a0que \u00a0de \u00a0manera \u00a0libre, \u00a0conciente \u00a0y \u00a0voluntaria \u00a0deciden \u00a0procrear \u00a0un hijo no \u00a0representa \u00a0consecuencia \u00a0alguna \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de la atribuci\u00f3n de resultados \u00a0t\u00edpicos \u00a0ni \u00a0mucho menos de responsabilidades jur\u00eddico-penales, a pesar de los \u00a0altos \u00a0riesgos \u00a0que \u00a0en \u00a0determinadas casos particulares se puedan presentar por \u00a0razones \u00a0de salud, en la medida en que no s\u00f3lo se trata de una acci\u00f3n aceptada \u00a0socialmente \u00a0y \u00a0no \u00a0prohibida \u00a0por \u00a0el \u00a0ordenamiento jur\u00eddico, sino que adem\u00e1s \u00a0constituye \u00a0el \u00a0v\u00ednculo natural por excelencia mediante el cual se configura la \u00a0familia, \u00a0que \u00a0es \u00a0n\u00facleo \u00a0fundamental \u00a0de \u00a0la \u00a0sociedad, de conformidad con lo \u00a0establecido en el art\u00edculo 42 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, en la Primera Conferencia Mundial de \u00a0Derechos \u00a0Humanos \u00a0celebrada \u00a0en Teher\u00e1n del 22 de abril al 13 de mayo de 1968, \u00a0se \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0como \u00a0derecho \u00a0fundamental \u00a0de \u00a0los padres el de \u201cdeterminar \u00a0libremente \u00a0el \u00a0n\u00famero \u00a0de hijos y los intervalos entre \u00a0los \u00a0 \u00a0nacimientos\u201d33, \u00a0el \u00a0cual fue ratificado en \u00a0el \u00a0Programa \u00a0de \u00a0Acci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Conferencia \u00a0Internacional sobre Poblaci\u00f3n y \u00a0Desarrollo \u00a0que \u00a0se llev\u00f3 a cabo del 5 al 13 de septiembre de 1994 en El Cairo, \u00a0en \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 sostuvo \u00a0que \u00a0los \u00a0derechos \u00a0reproductivos \u00a0\u201cse \u00a0basan \u00a0en \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0del \u00a0derecho b\u00e1sico de todas las \u00a0parejas \u00a0e individuos a decidir libre y responsablemente el n\u00famero de hijos, el \u00a0espaciamiento \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 nacimientos \u00a0y \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0tenerlos\u201d34, \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0incluso se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0 el \u00a0 \u201cderecho \u00a0 a \u00a0recibir \u00a0servicios \u00a0adecuados \u00a0de \u00a0atenci\u00f3n de la salud que permitan los embarazos y los partos sin \u00a0riesgo\u201d35. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, la jurisprudencia de la Corte \u00a0Constitucional \u00a0ha \u00a0entendido \u00a0que, en virtud del derecho al libre desarrollo de \u00a0la \u00a0 personalidad, \u00a0 todo \u00a0individuo \u00a0tiene \u00a0autonom\u00eda \u00a0para \u00a0tomar \u00a0decisiones \u00a0relativas \u00a0a \u00a0su \u00a0salud \u00a0y, \u00a0en consecuencia, prevalece la voluntad de \u00e9ste por \u00a0encima \u00a0del \u00a0inter\u00e9s \u00a0del \u00a0Estado y la sociedad de salvaguardar la salud de los \u00a0asociados. \u00a0Por \u00a0ejemplo, \u00a0en \u00a0la conocida sentencia C-355 de 2006, que declar\u00f3 \u00a0exequible \u00a0el \u00a0art\u00edculo 122 de la ley 599 de 2000 (en el entendido de que no se \u00a0configura \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible de aborto en \u00a0el caso de que, entre otras circunstancias, la interrupci\u00f3n del \u00a0embarazo \u00a0se \u00a0produzca cuando la continuaci\u00f3n del mismo constituye peligro para \u00a0la \u00a0vida \u00a0o \u00a0salud \u00a0de \u00a0la mujer), el Tribunal Constitucional precis\u00f3 que igual \u00a0\u201c\u00e9sta puede decidir continuar con su embarazo y tal \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 tiene \u00a0 \u00a0 \u00a0 amplio \u00a0 \u00a0 \u00a0respaldo \u00a0 \u00a0 \u00a0constitucional\u201d36. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0decir, \u00a0la acci\u00f3n de concebir e intentar \u00a0tener \u00a0un hijo en un embarazo de alto riesgo es, en la actualidad, tan permitida \u00a0en \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0colombiano \u00a0como la decisi\u00f3n de interrumpir el \u00a0embarazo \u00a0por \u00a0esa \u00a0misma causa. E incluso, en el presente caso, la opci\u00f3n m\u00e1s \u00a0aconsejable \u00a0que \u00a0ten\u00edan \u00a0los \u00a0padres para que no se les iniciara proceso penal \u00a0alguno \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 aborto \u00a0era, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de un posible estado de necesidad, la de querer el \u00a0nacimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0criatura, \u00a0como quiera que los hechos ocurrieron en vigencia \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0343 \u00a0del decreto ley 100 de 1980, que (al igual que el art\u00edculo \u00a0122 \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 599 \u00a0 de \u00a0 2000 \u00a0 antes \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 fuera \u00a0 condicionado \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0Constitucional) \u00a0privilegiaba \u00a0la protecci\u00f3n \u00a0del \u00a0nasciturus por encima de \u00a0la vida y la salud de la madre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este orden de ideas, resulta inaceptable el \u00a0argumento \u00a0del demandante cuando sostuvo que, para el momento en que la paciente \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya Guiza ingres\u00f3 por primera vez al Hospital El Tejar el 10 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 1997, la creaci\u00f3n del riesgo no permitido ya se hab\u00eda concretado \u00a0con \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0comportamiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 los \u00a0 padres \u00a0 desde \u00a0 el \u00a0 inicio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0gestaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0en gracia de discusi\u00f3n, aun en el evento \u00a0de \u00a0considerar la posible configuraci\u00f3n de una acci\u00f3n a propio riesgo o de una \u00a0auto-puesta \u00a0en peligro dolosa por parte de la v\u00edctima al haber decidido quedar \u00a0en \u00a0estado \u00a0de embarazo a pesar de los antecedentes de salud que presentaba, tal \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0manera \u00a0excluir\u00eda \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0de los \u00a0m\u00e9dicos \u00a0FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0GUEVARA TAPIA y FERNANDO BAR\u00d3N BARRERA, pues, como \u00a0se \u00a0ver\u00e1 \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante (4.2.3), cada uno de ellos asumi\u00f3 de manera aut\u00f3noma \u00a0una \u00a0posici\u00f3n \u00a0de \u00a0garante \u00a0en relaci\u00f3n con la vida e integridad f\u00edsica de la \u00a0madre y del neonato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.2. \u00a0Al contrario \u00a0de \u00a0lo \u00a0sostenido \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, falta igualmente la creaci\u00f3n de un riesgo \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0desaprobado \u00a0en \u00a0el \u00a0comportamiento de Orlando Villamar\u00edn Parra \u00a0cuando \u00a0decidi\u00f3 \u00a0llevar \u00a0a \u00a0su \u00a0esposa \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia Amaya Guiza a que fuera \u00a0atendida inicialmente en el Hospital El Tejar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0al valorar esta situaci\u00f3n desde \u00a0una \u00a0perspectiva \u00a0ex ante, la \u00a0Sala \u00a0encuentra \u00a0que \u00a0una persona inteligente situada en la posici\u00f3n de Orlando \u00a0Villamar\u00edn \u00a0Parra, \u00a0incluso con las capacidades y caracter\u00edsticas de un hombre \u00a0prudente \u00a0y \u00a0diligente, \u00a0no \u00a0habr\u00eda emprendido acci\u00f3n alguna distinta a la por \u00a0\u00e9l \u00a0realizada, \u00a0ya \u00a0que \u00a0no s\u00f3lo no le era exigible conocer que el Hospital El \u00a0Tejar \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0infraestructura \u00a0necesaria \u00a0para atender con el cuidado \u00a0debido \u00a0el embarazo de alto riesgo de su mujer, sino que adem\u00e1s era, de acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0suministrada por la ARS Fondo de Loteros, la instituci\u00f3n \u00a0hospitalaria \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0\u00e9stos \u00a0pod\u00edan \u00a0acudir \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0que se les \u00a0garantizase \u00a0el derecho de atenci\u00f3n en salud, tal como \u00e9l mismo lo narr\u00f3 bajo \u00a0la \u00a0 gravedad \u00a0 del \u00a0 juramento \u00a0 durante \u00a0 la \u00a0 audiencia \u00a0p\u00fablica37. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.3. \u00a0 Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0la provocaci\u00f3n del riesgo no permitido s\u00ed les resulta achacable en \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto \u00a0a \u00a0los \u00a0m\u00e9dicos FRANKLIN ALFREDO GUEVARA TAPIA y FERNANDO \u00a0BAR\u00d3N BARRERA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer lugar, la reglas del arte m\u00e9dico, \u00a0que \u00a0se encuentran consagradas en nuestro ordenamiento jur\u00eddico en la ley 23 de \u00a01981, \u00a0establecen \u00a0que \u00a0\u201cel m\u00e9dico no expondr\u00e1 a su \u00a0paciente \u00a0a \u00a0riesgos injustificados\u201d (art\u00edculo 15 de \u00a0la \u00a0se\u00f1alada \u00a0ley) \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0primero \u00a0tiene \u00a0la obligaci\u00f3n de informarle al \u00a0segundo \u00a0acerca \u00a0de \u00a0las \u00a0posibilidades \u00a0de \u00a0reacciones \u00a0adversas \u00a0que se puedan \u00a0producir \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0tratamiento \u00a0 \u00a0brindado \u00a0 \u00a0(art\u00edculo \u00a0 16 \u00a0ib\u00eddem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior significa que el m\u00e9dico ostenta \u00a0una \u00a0posici\u00f3n \u00a0de \u00a0garante, \u00a0que \u00a0se \u00a0materializa \u00a0en \u00a0deberes de protecci\u00f3n e informaci\u00f3n, respecto de las \u00a0personas que tenga a su cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En segundo lugar, el deber de cuidado en este \u00a0caso \u00a0radicaba, de acuerdo con la conclusi\u00f3n del Instituto Nacional de Medicina \u00a0Legal \u00a0que \u00a0fue \u00a0acogida por las instancias, en que una persona con diagn\u00f3stico \u00a0de \u00a0placenta \u00a0previa \u00a0como \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya \u00a0Guiza deb\u00eda considerarse en \u00a0embarazo \u00a0de \u00a0alto riesgo y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0ser \u00a0atendida \u00a0en \u00a0un centro asistencial de tercer \u00a0nivel38, \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 en \u00a0 uno \u00a0 de \u00a0 segundo \u00a0 nivel \u00a0como \u00a0el \u00a0Hospital \u00a0El \u00a0Tejar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este orden de ideas, cuando a ra\u00edz de su \u00a0delicado \u00a0 estado \u00a0 de \u00a0 salud \u00a0 In\u00e9s \u00a0 Patricia \u00a0 Amaya \u00a0 Guiza \u00a0 ingres\u00f3 \u00a0por \u00a0primera \u00a0vez \u00a0al Hospital El Tejar el 10 de julio de \u00a01997 \u00a0y \u00a0fue \u00a0atendida \u00a0por \u00a0FRANKLIN \u00a0ALFREDO GUEVARA \u00a0TAPIA, \u00a0tal \u00a0como se observa en la historia cl\u00ednica correspondiente39, \u00a0\u00e9ste, al \u00a0adquirir \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 condici\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 m\u00e9dico \u00a0tratante \u00a0de \u00a0aqu\u00e9lla, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0convirti\u00f3 \u00a0en \u00a0garante \u00a0de \u00a0la \u00a0vida de la \u00a0paciente \u00a0y \u00a0del \u00a0hijo \u00a0que \u00a0estaba \u00a0por \u00a0nacer, \u00a0sino \u00a0que \u00a0adem\u00e1s \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de prescribir, desde ese instante, su traslado a un centro de salud \u00a0que \u00a0tuviera \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0manejar \u00a0el \u00a0embarazo \u00a0de \u00a0alto \u00a0riesgo que \u00e9l \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0que presentaba, ya que ese mismo d\u00eda anot\u00f3 en la historia cl\u00ednica \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0\u201cantecedente \u00a0de \u00a0placenta \u00a0previa \u00a0por \u00a0ecograf\u00eda\u201d40. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es decir, examinando la acci\u00f3n desde un punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0ex \u00a0ante, la Sala \u00a0observa \u00a0que \u00a0una persona inteligente situada en la posici\u00f3n del procesado, con \u00a0los \u00a0 conocimientos \u00a0 y \u00a0 t\u00edtulos \u00a0 que \u00a0 ostentaba \u00a0 como \u00a0profesional \u00a0de \u00a0la \u00a0medicina41, \u00a0ten\u00eda \u00a0que saber que un embarazo con placenta previa como el que \u00a0presentaba \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya Guiza era de alto riesgo y deb\u00eda ser tratado \u00a0en \u00a0una \u00a0instituci\u00f3n \u00a0hospitalaria de superior nivel. Por lo tanto, lo que hizo \u00a0fue \u00a0 crear \u00a0 un \u00a0 riesgo \u00a0no \u00a0permitido \u00a0al \u00a0dejar \u00a0que la paciente permaneciera \u00a0bajo \u00a0 observaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 Hospital \u00a0El \u00a0Tejar \u00a0hasta \u00a0el \u00a012 \u00a0de \u00a0julio \u00a0siguiente \u00a0y \u00a0al no informarle \u00a0del \u00a0 peligro \u00a0 que \u00a0 ello \u00a0representaba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0el \u00a0doctor \u00a0FERNANDO \u00a0BAR\u00d3N \u00a0BARRERA, \u00a0 de \u00a0 acuerdo \u00a0 con \u00a0 una \u00a0 valoraci\u00f3n \u00a0 ex \u00a0ante y teniendo en cuenta sus conocimientos especiales \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0rama \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 medicina42, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 elev\u00f3 \u00a0el \u00a0riesgo \u00a0creado al autorizar el \u00a017 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01997 \u00a0el \u00a0reingreso \u00a0de \u00a0la \u00a0paciente con los antecedentes de \u00a0placenta \u00a0previa \u00a0que \u00a0padec\u00eda \u00a0y \u00a0al \u00a0examinarla \u00a0ese \u00a0mismo d\u00eda, tal como se \u00a0aprecia \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 historia \u00a0 \u00a0 cl\u00ednica43, \u00a0con lo cual adquiri\u00f3 para \u00a0esa \u00a0espec\u00edfica \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de m\u00e9dico \u00a0tratante \u00a0 y, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 tanto, \u00a0 de \u00a0 garante \u00a0tanto \u00a0de \u00a0la hoy fallecida como \u00a0del \u00a0nasciturus, m\u00e1s all\u00e1 de \u00a0su calidad de director general de la instituci\u00f3n hospitalaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras palabras, desde cuando observ\u00f3 los \u00a0antecedentes \u00a0cl\u00ednicos \u00a0que \u00a0presentaba \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia Amaya Guiza, el doctor \u00a0FERNANDO \u00a0BAR\u00d3N BARRERA adquiri\u00f3 el deber de realizar las gestiones necesarias \u00a0para \u00a0obtener \u00a0el \u00a0traslado \u00a0de \u00a0la \u00a0paciente a una instituci\u00f3n hospitalaria de \u00a0nivel \u00a0tres, o bien de informarle acerca de los riesgos que se generaban para la \u00a0vida \u00a0y \u00a0salud \u00a0tanto de ella como del hijo que estaba por nacer en el evento de \u00a0que \u00a0siguieran \u00a0en el Hospital El Tejar, pero lo que en cambio hizo fue disponer \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0continuara \u00a0bajo \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0y \u00a0el cuidado de los m\u00e9dicos de la \u00a0instituci\u00f3n que dirig\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal riesgo se increment\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s cuando \u00a0FERNANDO \u00a0BAR\u00d3N \u00a0BARRERA corrobor\u00f3 en diligencia de indagatoria que el d\u00eda en \u00a0que \u00a0 examin\u00f3 \u00a0 a \u00a0 In\u00e9s \u00a0 Patricia \u00a0 Amaya \u00a0 Guiza \u00a0 le \u00a0 realiz\u00f3 \u00a0un \u00a0tacto \u00a0vaginal44, \u00a0acci\u00f3n \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0Instituto \u00a0Nacional de Medicina Legal, \u00a0\u201cno \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0aconseja \u00a0 \u00a0practicar \u00a0 \u00a0[\u2026] \u00a0por \u00a0el peligro de desencadenar una \u00a0hemorragia \u00a0profusa e incontrolable que puede poner en peligro la vida materna y \u00a0fetal\u201d45. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, el peligro de afectaci\u00f3n al bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0de la vida se intensific\u00f3 con el comportamiento del m\u00e9dico FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0 GUEVARA \u00a0 TAPIA, \u00a0 quien \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0historia \u00a0cl\u00ednica \u00a0estuvo \u00a0atendiendo a la paciente los d\u00edas 18, 19, 20 y 21 de julio \u00a0de \u00a0 \u00a0199746 \u00a0y \u00a0s\u00f3lo \u00a0hasta \u00a0el \u00a0\u00faltimo \u00a0d\u00eda orden\u00f3 con su pu\u00f1o y letra la \u00a0\u201cremisi\u00f3n \u00a0a centro de m\u00e1s complejidad\u201d47. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.4. En este orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0que el comportamiento del \u00a0 doctor \u00a0 FERNANDO \u00a0 BAR\u00d3N \u00a0 BARRERA \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0en \u00a0el presente caso a brindarle a In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya \u00a0Guiza \u00a0una \u00a0cama \u00a0mientras \u00a0el \u00a0m\u00e9dico encargado de examinarla \u00a0decid\u00eda \u00a0lo \u00a0pertinente, \u00a0ni tampoco es cierto que desde el 17 de julio de 1997 \u00a0intent\u00f3 \u00a0el traslado de la paciente a un centro hospitalario de nivel tres, tal \u00a0como lo adujo el defensor en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.5. As\u00ed mismo, no \u00a0hay \u00a0lugar \u00a0a reconocer la aplicaci\u00f3n de principio de \u00a0confianza alguno, toda vez que no se puede predicar en \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto \u00a0una \u00a0cooperaci\u00f3n \u00a0con \u00a0divisi\u00f3n \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0en la que el \u00a0director \u00a0del \u00a0hospital \u00a0le delegara todas las funciones relativas al cuidado de \u00a0la \u00a0paciente al doctor FRANKLIN ALFREDO GUEVARA TAPIA, \u00a0pues, \u00a0se \u00a0reitera, \u00a0el \u00a0doctor FERNANDO BAR\u00d3N BARRERA \u00a0recibi\u00f3 \u00a0y examin\u00f3 como m\u00e9dico tratante a In\u00e9s Patricia Amaya Guiza el 10 de \u00a0julio \u00a0de \u00a01997, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0tambi\u00e9n \u00a0vulner\u00f3 los deberes de cuidado e \u00a0informaci\u00f3n se\u00f1alados en precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.6. \u00a0Tampoco \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0riesgo \u00a0no \u00a0permitido le era achacable a la empresa Fondo de \u00a0Loteros, \u00a0pues \u00a0si bien esta entidad ten\u00eda la obligaci\u00f3n como ARS de conseguir \u00a0una \u00a0instituci\u00f3n \u00a0hospitalaria \u00a0de \u00a0nivel \u00a0tres en la que se pudiera atender en \u00a0forma \u00a0debida \u00a0el \u00a0embarazo \u00a0de \u00a0alto riesgo que presentaba In\u00e9s Patricia Amaya \u00a0Guiza, \u00a0tal \u00a0deber s\u00f3lo podr\u00eda haber surgido despu\u00e9s del 21 de julio de 1997, \u00a0cuando \u00a0FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0GUEVARA \u00a0TAPIA dispuso un traslado que jam\u00e1s se hizo \u00a0efectivo, \u00a0pues como bien lo relat\u00f3 Orlando Villamar\u00edn Parra, ante la gravedad \u00a0de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0y la recomendaci\u00f3n de los m\u00e9dicos, decidi\u00f3 pasar por alto \u00a0los \u00a0tr\u00e1mites \u00a0burocr\u00e1ticos \u00a0y, vali\u00e9ndose de sus propios medios, llev\u00f3 a su \u00a0esposa \u00a0el 22 de julio al Hospital San Jos\u00e9 con el fin de que fuera atendida de \u00a0urgencias48. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que le asiste la raz\u00f3n al Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0cuando sostuvo en la providencia de segunda instancia que \u00a0tanto \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0que \u00a0deb\u00eda emprender la ARS como la reacci\u00f3n tard\u00eda de \u00a0los \u00a0m\u00e9dicos \u00a0en \u00a0aras de obtener el traslado de la paciente fueron en \u00faltimas \u00a0irrelevantes, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en que carecieron de repercusi\u00f3n alguna y que el \u00a0riesgo \u00a0desaprobado \u00a0ya \u00a0hab\u00eda sido creado y elevado de manera trascendente por \u00a0el \u00a0comportamiento de los procesados que, como se dijo, desconocieron las reglas \u00a0del arte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.6. Por \u00a0\u00faltimo, el riesgo atribuible a cada \u00a0uno \u00a0de los profesionales de \u00a0la \u00a0salud se realiz\u00f3 en los resultados de muerte a la postre suscitados, ya que \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n de los m\u00e9dicos del Hospital San Jos\u00e9, tal como lo advirti\u00f3 \u00a0el \u00a0 \u00a0Instituto \u00a0 Nacional \u00a0 de \u00a0 Medicina \u00a0 Legal49, no se aprecia irregularidad \u00a0o \u00a0desconocimiento \u00a0alguno \u00a0de la lex artis \u00a0que \u00a0rompiera el nexo de determinaci\u00f3n entre el peligro provocado \u00a0y \u00a0las \u00a0lesiones al bien jur\u00eddico al final producidas, teniendo en cuenta todas \u00a0las \u00a0 \u00a0circunstancias \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0conocieron \u00a0 ex \u00a0post. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, como a los doctores FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0GUEVARA \u00a0TAPIA \u00a0y \u00a0FERNANDO \u00a0BAR\u00d3N BARRERA les son imputables desde un \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0objetivo \u00a0los \u00a0resultados t\u00edpicos causados en contra de In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya \u00a0Guiza \u00a0y \u00a0del \u00a0menor H. Y. V. A., no hay duda de que obraron de \u00a0manera imprudente en este caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. De la participaci\u00f3n plural de personas en \u00a0el delito culposo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.1. \u00a0Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el inciso 2\u00ba del art\u00edculo 29 de la ley 599 de 2000 s\u00f3lo consagra \u00a0como \u00a0coautor\u00eda aquella en \u00a0la \u00a0que \u00a0los \u00a0agentes, \u00a0\u201cmediando un acuerdo com\u00fan, \u00a0act\u00faan \u00a0con \u00a0divisi\u00f3n \u00a0del \u00a0trabajo \u00a0criminal \u00a0atendiendo \u00a0la \u00a0importancia del \u00a0aporte\u201d, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo es que tanto la doctrina como \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0han \u00a0referido \u00a0tradicionalmente dos clases de participaci\u00f3n \u00a0plural de personas en la realizaci\u00f3n de la conducta punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La primera, que ha sido denominada por la Sala \u00a0coautor\u00eda \u00a0 \u00a0propia50 \u00a0y \u00a0por \u00a0algunos tratadistas \u00a0como \u00a0autor\u00eda concomitante, \u00a0autor\u00eda \u00a0 \u00a0paralela \u00a0 o \u00a0pluriautor\u00eda51, \u00a0 es \u00a0aquella \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0convergen \u00a0varios \u00a0sujetos \u00a0en la realizaci\u00f3n de la conducta, pero se considera \u00a0que \u00a0cada una de las contribuciones fue suficiente para producir por s\u00ed sola el \u00a0resultado \u00a0t\u00edpico. \u00a0Por ejemplo, cuando \u201cPedro, Juan \u00a0y \u00a0Diego \u00a0hacen \u00a0sendos \u00a0disparos de rev\u00f3lver sobre Juan y lo matan\u201d52. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0la \u00a0segunda, \u00a0que \u00a0ha sido llamada por la \u00a0Corte \u00a0coautor\u00eda impropia53 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0en \u00a0 la \u00a0 doctrina \u00a0coautor\u00eda \u00a0 funcional54, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 dominio \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 \u00a0funcional55 \u00a0o \u00a0simplemente coautor\u00eda56, \u00a0es \u00a0la \u00a0contemplada \u00a0en el \u00a0inciso \u00a02\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo 29 del C\u00f3digo Penal. Es decir, es aquella en la que \u00a0concurren \u00a0una \u00a0divisi\u00f3n plural del trabajo, una decisi\u00f3n com\u00fan al hecho y un \u00a0aporte significativo durante la ejecuci\u00f3n del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.2. \u00a0En \u00a0lo que al \u00a0delito \u00a0 culposo \u00a0 respecta, \u00a0la \u00a0coautor\u00eda \u00a0impropia \u00a0o \u00a0funcional \u00a0no \u00a0ser\u00eda \u00a0predicable, \u00a0en \u00a0principio, como forma de participaci\u00f3n cuando concurren varias \u00a0acciones \u00a0imprudentes \u00a0y \u00a0productoras \u00a0de \u00a0un id\u00e9ntico resultado t\u00edpico, en la \u00a0medida \u00a0en que dicha figura presupondr\u00eda la existencia de un plan criminal que, \u00a0como tal, es propio de los delitos dolosos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la doctrina, un sector minoritario siempre \u00a0ha \u00a0defendido \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una coautor\u00eda funcional culposa, postura que \u00a0desde \u00a0la \u00a0\u00faltima \u00a0d\u00e9cada del siglo pasado ha venido adquiriendo cada vez m\u00e1s \u00a0fuerza57. \u00a0 Por \u00a0 ejemplo, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 s\u00e9ptima \u00a0 edici\u00f3n \u00a0de \u00a0Autor\u00eda \u00a0y \u00a0dominio \u00a0del \u00a0hecho \u00a0de 1999, \u00a0Roxin, \u00a0citando \u00a0a \u00a0Weisser, \u00a0se\u00f1ala \u00a0como punto de partida para establecer una \u00a0coautor\u00eda \u00a0imprudente \u201cque los intervinientes est\u00e9n \u00a0sometidos \u00a0objetivamente al mismo deber de cuidado, que cooperen voluntariamente \u00a0en \u00a0realizar \u00a0la acci\u00f3n u omisi\u00f3n descuidada y que cada coautor sea consciente \u00a0de \u00a0que \u00a0a \u00a0los \u00a0dem\u00e1s se le dirigen las mismas exigencias de cuidado que a \u00e9l \u00a0mismo\u201d58. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0opini\u00f3n \u00a0 \u00a0dominante59, \u00a0 \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0considera \u00a0irrelevante \u00a0hacer \u00a0esa \u00a0clase \u00a0de \u00a0distinciones \u00a0cuando el \u00a0resultado \u00a0 t\u00edpico \u00a0es \u00a0producido \u00a0por \u00a0la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0varias \u00a0conductas \u00a0imprudentes, \u00a0en \u00a0la medida en que toda persona responde en el delito imprudente \u00a0a t\u00edtulo de autor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn caso de (como \u00a0m\u00e1ximo) \u00a0imprudencia \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0todos, no est\u00e1 claro para ninguno de los \u00a0intervinientes \u00a0c\u00f3mo \u00a0va \u00a0a \u00a0acabar \u00a0el \u00a0suceso. \u00a0La \u00a0ley renuncia, por ello, a \u00a0graduar \u00a0las \u00a0formas \u00a0de intervenci\u00f3n y otorga el mismo tratamiento a todas las \u00a0causaciones \u00a0 imprudentes \u00a0o \u00a0(en \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n) \u00a0a \u00a0todos \u00a0los \u00a0comportamientos \u00a0consistentes \u00a0en no haber impedido el resultado. No se diferencian las clases de \u00a0causaci\u00f3n \u00a0(uno \u00a0mismo, mediante otros, con otros, en participaci\u00f3n), sino que \u00a0se \u00a0uniformizan \u00a0todos \u00a0los part\u00edcipes\u201d60. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0t\u00e9rminos de la teor\u00eda de la imputaci\u00f3n \u00a0objetiva, \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0implica, entre otras cosas, que para la realizaci\u00f3n de \u00a0un \u00a0mismo \u00a0resultado \u00a0pueden \u00a0concurrir \u00a0en \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0del riesgo de manera \u00a0individual \u00a0o \u00a0conjunta \u00a0el \u00a0comportamiento de varias personas, sin importar que \u00a0siempre se las trate como autoras. En palabras de Jakobs: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos \u00a0riesgos \u00a0[\u2026] \u00a0no \u00a0necesariamente han de ser atribuidos en todo caso a una sola persona, \u00a0sino \u00a0que \u00a0puede \u00a0darse \u00a0el \u00a0caso \u00a0de \u00a0que \u00a0deban \u00a0ser \u00a0administrados por varias \u00a0personas. \u00a0En \u00a0este \u00a0sentido, puede que sea bastante claro que un riesgo competa \u00a0conjuntamente \u00a0a \u00a0dos \u00a0autores \u00a0diferentes; por ejemplo, si el propietario de un \u00a0veh\u00edculo \u00a0lo \u00a0carga \u00a0en \u00a0demas\u00eda y el conductor lo conduce, siendo perceptible \u00a0que \u00a0 el \u00a0veh\u00edculo \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0circular, \u00a0ambos \u00a0responden \u00a0conjuntamente \u00a0del \u00a0riesgo del trayecto\u201d61. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese \u00a0adem\u00e1s que, tal como lo reconoce \u00a0Zaffaroni62, \u00a0la concurrencia de conductas imprudentes encajar\u00eda dentro de los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de \u00a0la \u00a0llamada coautor\u00eda propia o pluriautor\u00eda, sin perjuicio de \u00a0la \u00a0denominaci\u00f3n de autor, en la medida en que se considere que cada una de las \u00a0acciones \u00a0individualmente \u00a0realizadas \u00a0fue \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0la producci\u00f3n del \u00a0resultado \u00a0 \u00a0t\u00edpico \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0no \u00a0 exista \u00a0 acuerdo \u00a0 de \u00a0 voluntades \u00a0 para \u00a0 su \u00a0ejecuci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.3. En el asunto que \u00a0centra \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la Corte, el juez de primera instancia conden\u00f3 a los \u00a0procesados \u00a0a t\u00edtulo de autores penalmente responsables del concurso de delitos \u00a0endilgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal Superior de Bogot\u00e1 confirm\u00f3 el \u00a0anterior \u00a0prove\u00eddo \u00a0y \u00a0aclar\u00f3 en la parte motiva del mismo que s\u00ed era posible \u00a0plantear \u00a0una \u00a0coparticipaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0culposo, en la medida en que el \u00a0acuerdo \u00a0de \u00a0voluntades \u00a0se \u00a0predique \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0que produjo el resultado \u00a0t\u00edpico y no del prop\u00f3sito de producirlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con lo expuesto en precedencia, lo \u00a0que \u00a0quer\u00eda \u00a0sostener \u00a0el \u00a0ad quem era que el riesgo jur\u00eddicamente desaprobado \u00a0fue \u00a0administrado por m\u00e1s de una persona en el presente asunto y, por lo tanto, \u00a0\u00e9ste \u00a0les \u00a0compet\u00eda \u00a0a \u00a0los procesados. Es decir, que cada una de las acciones \u00a0emprendidas \u00a0por \u00a0los \u00a0doctores FRANKLIN ALFREDO GUEVARA TAPIA y FERNANDO BAR\u00d3N \u00a0BARRERA \u00a0no fue suficiente para la producci\u00f3n del resultado t\u00edpico sino que el \u00a0mismo se concret\u00f3 debido a la concurrencia de ambas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, dado que en el delito imprudente \u00a0la \u00a0ley \u00a0no \u00a0distingue \u00a0las clases de participaci\u00f3n ni las formas de causaci\u00f3n \u00a0del \u00a0resultado \u00a0t\u00edpico, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se acab\u00f3 de analizar, cada uno de los \u00a0procesados recibi\u00f3 un tratamiento uniforme a t\u00edtulo de autor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este orden de ideas, no es cierto, como al \u00a0parecer \u00a0lo \u00a0entendi\u00f3 \u00a0el demandante, que el Tribunal construy\u00f3 una coautor\u00eda \u00a0impropia \u00a0o \u00a0funcional \u00a0para el delito imprudente cometido por los procesados, e \u00a0incluso, \u00a0en \u00a0el caso de que as\u00ed lo hubiera hecho, el defensor ten\u00eda que haber \u00a0sustentado \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las cuales esta figura no pod\u00eda ser de recibo en \u00a0nuestro \u00a0 ordenamiento \u00a0 jur\u00eddico, \u00a0 como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0un \u00a0imposible \u00a0dogm\u00e1tico \u00a0seg\u00fan \u00a0un \u00a0creciente \u00a0sector \u00a0de \u00a0la \u00a0doctrina. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo con lo hasta ahora analizado, los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n indirecta a la ley sustancial propuso el demandante \u00a0carecen de vocaci\u00f3n de \u00e9xito alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Del cargo por violaci\u00f3n directa a la ley \u00a0sustancial \u00a0 presentado \u00a0 en \u00a0 nombre \u00a0de \u00a0FERNANDO \u00a0BAR\u00d3N \u00a0BARRERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.1. \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0concierne \u00a0al \u00a0problema jur\u00eddico planteado en este cargo, la Sala encuentra que \u00a0tanto \u00a0al \u00a0demandante \u00a0como \u00a0al representante del Ministerio P\u00fablico les asiste \u00a0parcialmente la raz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0 el \u00a0 defensor, \u00a0 las \u00a0 instancias \u00a0desconocieron \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0penal m\u00e1s \u00a0favorable \u00a0al \u00a0imponer \u00a0en el proceso de dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0un \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a0suspensi\u00f3n en el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la profesi\u00f3n, arte u oficio prevista en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0329 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0ley \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0aplicar la \u00a0contemplada \u00a0 en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0109 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0ley \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0que \u00a0la \u00a0elimin\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0329 \u00a0 \u00a0 \u00a0[decreto \u00a0ley \u00a0100 de 1980]-. \u00a0 \u00a0 Homicidio \u00a0 \u00a0culposo. \u00a0El \u00a0que \u00a0por \u00a0culpa \u00a0matare \u00a0a \u00a0otro, \u00a0incurrir\u00e1 \u00a0en prisi\u00f3n de dos (2) a seis (6) a\u00f1os, y en multa de un mil a diez \u00a0mil \u00a0pesos \u00a0y suspensi\u00f3n de uno (1) a cinco (5) a\u00f1os \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de la profesi\u00f3n, arte u oficio [se \u00a0destaca]. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo 109 [ley \u00a0599 \u00a0de 2000]-. Homicidio \u00a0culposo. \u00a0El \u00a0que \u00a0por \u00a0culpa \u00a0matare \u00a0a \u00a0otro \u00a0incurrir\u00e1 \u00a0en \u00a0prisi\u00f3n de dos (2) a seis (6) a\u00f1os y multa de \u00a0veinte \u00a0 \u00a0(20) \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0cien \u00a0 \u00a0(100) \u00a0 salarios \u00a0 m\u00ednimos \u00a0 legales \u00a0 mensuales \u00a0vigentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0Procurador, \u00a0no \u00a0hubo \u00a0irregularidad \u00a0alguna \u00a0en \u00a0la legalidad de la pena impuesta, en la medida en que \u00a0la \u00a0de \u00a0suspensi\u00f3n se\u00f1alada \u00a0en \u00a0 el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0anterior \u00a0no \u00a0fue \u00a0eliminada \u00a0del \u00a0actual \u00a0ordenamiento \u00a0sustantivo, \u00a0 sino \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0subsiste \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0profesi\u00f3n, \u00a0arte, oficio, \u00a0industria \u00a0o \u00a0comercio \u00a0como \u00a0pena \u00a0privativa de otros \u00a0derechos, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0una interpretaci\u00f3n sistem\u00e1tica de los art\u00edculos 43 \u00a0numeral 3, 51 inciso 3\u00ba y 52 inciso 1\u00ba de la ley 599 de 2000: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo \u00a043-. \u00a0Las \u00a0penas \u00a0privativas de otros derechos. Son penas privativas de otros derechos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>[\u2026] \u00a03-. \u00a0La \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0profesi\u00f3n, \u00a0arte, oficio, industria o \u00a0comercio [destaca la Sala]. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo \u00a051-. \u00a0Duraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 penas \u00a0 privativas \u00a0de \u00a0otros \u00a0derechos. [\u2026] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio de \u00a0profesi\u00f3n, \u00a0 \u00a0arte, \u00a0 \u00a0oficio, \u00a0 \u00a0industria \u00a0 \u00a0o \u00a0 comercio \u00a0 de \u00a0 seis \u00a0(6) \u00a0meses \u00a0a veinte (20) a\u00f1os [se \u00a0subraya]. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo \u00a052-. \u00a0Las \u00a0penas \u00a0accesorias. Las \u00a0penas \u00a0privativas \u00a0de \u00a0otros \u00a0derechos, \u00a0que \u00a0pueden imponerse como principales, \u00a0ser\u00e1n \u00a0accesorias \u00a0y \u00a0las impondr\u00e1 el juez cuando tengan relaci\u00f3n directa con \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible, \u00a0por haber abusado de ellos o haber \u00a0facilitado \u00a0su \u00a0comisi\u00f3n, \u00a0o cuando la restricci\u00f3n del derecho contribuya a la \u00a0prevenci\u00f3n de conductas similares a la que fue objeto de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.2. \u00a0El Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0 \u00a0acert\u00f3 \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 \u00a0adujo \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0pena \u00a0 \u00a0de \u00a0 suspensi\u00f3n \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 ejercicio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 profesi\u00f3n, \u00a0 arte \u00a0 u \u00a0oficio \u00a0equivale \u00a0en \u00a0el \u00a0actual C\u00f3digo Penal a la de \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de profesi\u00f3n, arte, \u00a0oficio, \u00a0 industria \u00a0o \u00a0comercio, \u00a0m\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0de \u00a0la \u00a0diferencia \u00a0en \u00a0cuanto a su denominaci\u00f3n, ya que tanto el t\u00e9rmino suspensi\u00f3n \u00a0(acci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u201cprivar \u00a0 temporalmente \u00a0a \u00a0alguien \u00a0del \u00a0sueldo \u00a0o \u00a0del \u00a0empleo \u00a0que \u00a0tiene\u201d63) \u00a0como \u00a0el \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0(\u201cpena \u00a0 o \u00a0 castigo \u00a0 que \u00a0 priva \u00a0 de \u00a0algunos \u00a0derechos\u201d64) \u00a0son, \u00a0para \u00a0estos efectos, \u00a0sin\u00f3nimos, \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0este \u00faltimo resulta, desde un punto de vista t\u00e9cnico, \u00a0m\u00e1s adecuado para su utilizaci\u00f3n en un texto jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0correcta \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0cuando afirm\u00f3 que, en el presente caso, la imposici\u00f3n de \u00a0dicha \u00a0pena \u00a0refulge como necesaria, adecuada y proporcionada de conformidad con \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0y \u00a0las \u00a0circunstancias particulares que \u00a0concurrieron para su realizaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.3. No obstante, la \u00a0Sala \u00a0encuentra \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia s\u00ed desconoci\u00f3 el \u00a0principio \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de la ley penal m\u00e1s favorable, tal como lo adujo el \u00a0demandante, \u00a0toda vez que, en la individualizaci\u00f3n tanto de la pena de prisi\u00f3n \u00a0como \u00a0la \u00a0de \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0o \u00a0inhabilitaci\u00f3n, \u00a0parti\u00f3 de \u00a0los \u00a0m\u00ednimos \u00a0se\u00f1alados \u00a0en la ley por \u00e9l reconocida (esto es, de 24 meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0 y \u00a0 un \u00a0 a\u00f1o \u00a0 de \u00a0suspensi\u00f3n, \u00a0respectivamente), \u00a0de \u00a0manera \u00a0que, al incrementar la sanci\u00f3n en \u00a0raz\u00f3n \u00a0del concurso de delitos, s\u00f3lo aument\u00f3 la pena privativa de la libertad \u00a0(para \u00a0 un \u00a0 total \u00a0 de \u00a0 36 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0un \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a0suspensi\u00f3n)65. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es decir, si la intenci\u00f3n del juez a quo era \u00a0imponer \u00a0el \u00a0m\u00ednimo \u00a0de \u00a0la sanci\u00f3n privativa de otro derecho, vulner\u00f3 la ley \u00a0sustancial \u00a0al \u00a0inaplicar \u00a0indebidamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0329 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal \u00a0anterior \u00a0y \u00a0al \u00a0dejar \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0prevista en el inciso 3\u00ba del \u00a0art\u00edculo \u00a051 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0599 de 2000, que contempla para la pena privativa de \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de profesi\u00f3n, arte, \u00a0oficio, \u00a0 industria \u00a0 o \u00a0 comercio \u00a0 un \u00a0 m\u00ednimo \u00a0de \u00a06 \u00a0 meses, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0del \u00a0m\u00ednimo \u00a0 m\u00e1s \u00a0 desfavorable \u00a0 de \u00a0 12 \u00a0meses \u00a0previsto \u00a0para \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0profesi\u00f3n, \u00a0arte \u00a0u \u00a0oficio \u00a0del \u00a0 \u00a0decreto \u00a0 \u00a0ley \u00a0 \u00a0100 \u00a0 de \u00a0 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 no \u00a0repar\u00f3 \u00a0en \u00a0tal \u00a0irregularidad, \u00a0 la \u00a0 Sala, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0casar\u00e1 \u00a0parcialmente \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0modificar \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0impuesta \u00a0en contra de \u00a0FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0GUEVARA \u00a0TAPIA \u00a0y \u00a0FERNANDO \u00a0BAR\u00d3N \u00a0BARRERA y, por lo tanto, \u00a0reducir\u00e1 \u00a0la pena de suspensi\u00f3n en el ejercicio de la \u00a0profesi\u00f3n, \u00a0arte \u00a0u \u00a0oficio en el t\u00e9rmino de 6 meses, \u00a0aclarando \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0profesi\u00f3n, \u00a0arte, oficio, \u00a0industria \u00a0o \u00a0comercio \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el numeral 3 del \u00a0art\u00edculo 43 de la ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0todo \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0objeto de \u00a0modificaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0segunda \u00a0 \u00a0instancia \u00a0 \u00a0permanecer\u00e1 \u00a0inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad \u00a0de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1. CASAR parcialmente \u00a0el \u00a0 fallo \u00a0 impugnado, \u00a0 en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0reducir \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0profesi\u00f3n, \u00a0arte u oficio \u00a0a \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino de seis (6) meses para cada uno de los \u00a0procesados \u00a0y \u00a0aclarar \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0pena de inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0profesi\u00f3n, \u00a0arte, oficio, \u00a0industria \u00a0o \u00a0comercio \u00a0de \u00a0que trata el numeral 3 del \u00a0art\u00edculo 43 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. NO CASAR el fallo \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0por \u00a0los defensores de FRANKLIN \u00a0ALFREDO \u00a0GUEVARA \u00a0TAPIA y FERNANDO BAR\u00d3N BARRERA, que por lo tanto permanecer\u00e1 \u00a0inc\u00f3lume en lo que no fue objeto de modificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia, no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA \u00a0DEL \u00a0R. GONZ\u00c1LEZ DE L. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Comisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0servicio \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Salvamento \u00a0de voto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aclaraci\u00f3n de voto \u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER \u00a0 \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>SALVAMENTO DE VOTO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0el \u00a0respeto \u00a0que profeso por la opini\u00f3n y el criterio ajenos, \u00a0procedo \u00a0a \u00a0consignar \u00a0las razones que me llevaron a salvar el voto en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0mayoritaria \u00a0adoptada \u00a0por la Sala dentro de este proceso, a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0cual no se cas\u00f3 el fallo proferido por el Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0que confirm\u00f3 la condena dictada en primera instancia por el Juzgado 54 \u00a0Penal \u00a0 del \u00a0 Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0los \u00a0facultativos \u00a0FRANKLIN \u00a0 \u00a0ALFREDO \u00a0 \u00a0GUEVARA \u00a0 \u00a0TAPIA \u00a0y \u00a0FERNANDO \u00a0BAR\u00d3N HERRERA \u00a0como \u00a0autores \u00a0penalmente \u00a0responsables \u00a0del delito de homicidio \u00a0culposo en concurso homog\u00e9neo y sucesivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Las \u00a0bases \u00a0jur\u00eddicas sobre las cuales fundo mi criterio disidente \u00a0son las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de la cual me aparto, se \u00a0hace \u00a0\u00e9nfasis, \u00a0consultando \u00a0con \u00a0los \u00a0giros \u00a0actuales de la doctrina, que para \u00a0imputar \u00a0responsabilidad \u00a0objetiva por el delito imprudente es necesario valorar \u00a0si \u00a0la \u00a0persona \u00a0sobre \u00a0quien \u00a0recae \u00a0el reproche cre\u00f3 un riesgo jur\u00eddicamente \u00a0desaprobado \u00a0desde una perspectiva ex ante, \u00a0para lo cual siempre ser\u00e1 indispensable retrotraerse al momento \u00a0de \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n a efectos de establecer si el comportamiento es \u00a0adecuado \u00a0desde \u00a0la \u00a0\u00f3ptica \u00a0de un observador inteligente y sin perder de vista \u00a0los \u00a0 conocimientos \u00a0 especiales \u00a0 del \u00a0 autor \u00a0 (lex \u00a0artis), \u00a0para \u00a0producir \u00a0un resultado t\u00edpico, con lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0abandonan \u00a0algunos \u00a0criterios \u00a0subjetivos como los de la negligencia o \u00a0impericia \u00a0del \u00a0autor \u00a0que prevalec\u00edan anta\u00f1o en la dogm\u00e1tica jur\u00eddico penal \u00a0para solucionar esa problem\u00e1tica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A partir de tal premisa, en la decisi\u00f3n \u00a0se \u00a0estim\u00f3 que constituy\u00f3 creaci\u00f3n de un riesgo jur\u00eddicamente desaprobado el \u00a0comportamiento \u00a0del \u00a0galeno \u00a0FRANKLIN ALFREDO GUEVARA \u00a0TAPIA \u00a0consistente \u00a0en no haber dispuesto el traslado \u00a0inmediato \u00a0de \u00a0In\u00e9s Patricia Amaya Guiza, \u00a0tras \u00a0haber \u00a0ingresado por primera vez el 10 de julio de 1997 al \u00a0Hospital \u00a0El \u00a0Tejar \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad \u00a0en \u00a0delicado estado de salud, a un centro \u00a0hospitalario \u00a0que tuviera la capacidad de manejar el embarazo de alto riesgo que \u00a0presentaba, \u00a0atendiendo a que, como \u00e9l mismo lo anot\u00f3 en la historia cl\u00ednica, \u00a0ten\u00eda \u00a0antecedente \u00a0de \u00a0placenta \u00a0previa \u00a0establecido \u00a0por \u00a0ecograf\u00eda, dada su \u00a0posici\u00f3n \u00a0de \u00a0garante tanto de la vida de la paciente como de la de su hijo que \u00a0estaba por nacer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0Sala \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0misma conclusi\u00f3n respecto del facultativo \u00a0FERNANDO BAR\u00d3N BARRERA, en \u00a0tanto \u00a0se estim\u00f3 que elev\u00f3 el riesgo permitido al autorizar el reingreso de la \u00a0paciente \u00a0el \u00a017 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 1997 con el mismo antecedente, absteni\u00e9ndose de \u00a0remitirla \u00a0a \u00a0una \u00a0instituci\u00f3n \u00a0hospitalaria \u00a0nivel \u00a0tres \u00a0o \u00a0de informarle los \u00a0riesgos \u00a0para \u00a0su \u00a0salud y del nasciturus de \u00a0continuar \u00a0en \u00a0el Hospital El Tejar, e incrementar a\u00fan m\u00e1s el \u00a0riesgo\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0cuando \u00a0decidi\u00f3 \u00a0practicarle un tacto vaginal, porque \u00a0ese \u00a0procedimiento \u00a0podr\u00eda \u00a0desencadenar una hemorragia profusa e incontrolable \u00a0poniendo en riesgo la vida materna y fetal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Los \u00a0restantes \u00a0argumentos \u00a0consignados \u00a0en \u00a0la decisi\u00f3n sobre los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0cifr\u00f3 \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de los procesados giran en torno del no \u00a0reconocimiento \u00a0del \u00a0principio de confianza a favor de \u00a0BAR\u00d3N \u00a0BARRERA, \u00a0ni \u00a0de la acci\u00f3n a propio riesgo o \u00a0autopuesta \u00a0en \u00a0peligro por parte de la madre al perseverar en la determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0tener \u00a0un \u00a0hijo, no obstante lo peligroso que resultaba por sus antecedentes \u00a0cl\u00ednicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0decir \u00a0que, \u00a0en \u00a0resumidas \u00a0cuentas, \u00a0la \u00a0responsabilidad penal \u00a0imprudente \u00a0para \u00a0los dos m\u00e9dicos surgi\u00f3 por no haber ordenado la remisi\u00f3n de \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia Amaya Guiza \u00a0a \u00a0un \u00a0centro \u00a0hospitalario \u00a0de \u00a0nivel \u00a0tres \u00a0a \u00a0sabiendas \u00a0de \u00a0que, \u00a0dados \u00a0sus \u00a0conocimientos \u00a0especiales, se trataba de un embarazo riesgoso por el antecedente \u00a0de \u00a0placenta \u00a0previa, \u00a0resultando a\u00fan m\u00e1s inadecuado el procedimiento de tacto \u00a0vaginal \u00a0 efectuado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 enjuiciado \u00a0 BAR\u00d3N \u00a0BARRERA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0suscrita \u00a0no comparte las anteriores conclusiones, pues si bien \u00a0un \u00a0embarazo \u00a0en \u00a0tales \u00a0condiciones \u00a0requiere \u00a0especial \u00a0atenci\u00f3n, \u00a0nada en el \u00a0proceso \u00a0permite \u00a0inferir \u00a0que los galenos violaron el deber objetivo de cuidado \u00a0que \u00a0les \u00a0asist\u00eda, \u00a0como \u00a0para \u00a0de \u00a0ah\u00ed \u00a0suponer \u00a0la \u00a0imposibilidad de atender \u00a0directamente \u00a0a la paciente, am\u00e9n de que las complicaciones reales del embarazo \u00a0se \u00a0produjeron con posterioridad y no, como err\u00f3neamente se se\u00f1ala en el fallo \u00a0del \u00a0cual \u00a0me \u00a0aparto, a ra\u00edz de no haber dispuesto su remisi\u00f3n anterior a una \u00a0instituci\u00f3n \u00a0hospitalaria \u00a0de nivel tres, sobre lo cual existe un gran manto de \u00a0duda \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0manera \u00a0debi\u00f3 \u00a0resolverse \u00a0en contra de los \u00a0procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto, comi\u00e9ncese por indicar que el \u00a0antecedente \u00a0de un embarazo con placenta previa en todos los casos no reviste la \u00a0gravedad \u00a0mortal \u00a0que \u00a0al \u00a0decir de la postura esgrimida por la Sala mayoritaria \u00a0per \u00a0se \u00a0deb\u00eda conducir al \u00a0env\u00edo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 paciente \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 centro \u00a0 hospitalario \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 nivel \u00a0superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estudios \u00a0de \u00a0g\u00edneco-obstetricia \u00a0sobre la \u00a0materia \u00a0concluyen que cuando la placenta previa se detecta a fines del embarazo \u00a0puede \u00a0alejarse \u00a0del \u00a0cuello \u00a0uterino en el momento del trabajo de parto, aunque \u00a0mientras \u00a0 m\u00e1s \u00a0 tarde \u00a0 su \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0menos \u00a0probable \u00a0ser\u00e1 \u00a0que \u00a0esto \u00a0suceda66. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0se \u00a0ha \u00a0indicado que \u00a0 \u00a0\u201csi \u00a0la \u00a0placenta \u00a0se encuentra cerca del cuello uterino o \u00a0cubre \u00a0una \u00a0porci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e9ste \u00a0puede \u00a0ser \u00a0que indiquen reposo \u00a0 \u00a0y \u00a0 se \u00a0reprograme \u00a0el \u00a0parto. \u00a0Sin embargo, si hay sangrado presente es factible que el \u00a0m\u00e9dico \u00a0recomiende \u00a0internaci\u00f3n \u00a0para \u00a0una \u00a0estricta observaci\u00f3n. A veces, se \u00a0administran \u00a0transfusiones \u00a0de \u00a0sangre \u00a0para reemplazar la p\u00e9rdida de \u00e9sta por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0madre, \u00a0prolongando as\u00ed el embarazo hasta cerca de las 36 \u00a0semanas. \u00a0Una \u00a0vez que se alcanza una fecha en la que el \u00a0parto \u00a0puede \u00a0llevarse \u00a0a \u00a0cabo sin riesgo de inmadurez fetal, es posible que el \u00a0m\u00e9dico \u00a0 resuelva \u00a0 adelantarlo \u00a0 por \u00a0 medio \u00a0de \u00a0una \u00a0ces\u00e1rea. \u00a0En \u00a0caso \u00a0de \u00a0que \u00a0la placenta cubra el cuello y el sangrado sea \u00a0importante \u00a0o ponga en riesgo la vida de la madre, se realizar\u00e1 una ces\u00e1rea de \u00a0emergencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Dado \u00a0 que \u00a0 en \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de los casos la placenta previa se descubre antes de que comprometa al \u00a0feto, \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0aqu\u00ed \u00a0 \u00a0ocurri\u00f3, \u00a0 \u00a0\u201cactualmente \u00a0esta \u00a0condici\u00f3n \u00a0no \u00a0representa \u00a0un riesgo para la \u00a0vida \u00a0de \u00a0los \u00a0beb\u00e9s y sus madres. Las mujeres bajo estas circunstancias tienen \u00a0partos \u00a0exitosos \u00a0en un 99% de los casos\u201d67. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0cierto \u00a0entonces \u00a0es \u00a0que, \u00a0advierte \u00a0otro \u00a0estudio \u00a0sobre esta \u00a0patolog\u00eda, \u00a0\u201cno \u00a0hay \u00a0en la actualidad herramienta \u00a0alguna \u00a0que \u00a0permita \u00a0al \u00a0cl\u00ednico reconocer con antelaci\u00f3n a las pacientes con \u00a0mayor \u00a0riesgo \u00a0de \u00a0resultado \u00a0perinatal \u00a0adverso y quienes exigen una vigilancia \u00a0m\u00e1s \u00a0rigurosa \u00a0de \u00a0su \u00a0enfermedad de base; no se conoce la distancia \u00f3ptima de \u00a0inserci\u00f3n \u00a0del \u00a0lecho \u00a0placentario \u00a0con \u00a0respecto al orificio cervical interno, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0cual \u00a0resultar\u00eda \u00a0seguro \u00a0permitir \u00a0un \u00a0parto \u00a0vaginal, \u00a0y no existe \u00a0claridad \u00a0acerca de la seguridad y costo-efectividad en el manejo ambulatorio de \u00a0estas \u00a0pacientes. \u00a0Por \u00a0lo tanto el objetivo de esta publicaci\u00f3n es desarrollar \u00a0una \u00a0revisi\u00f3n \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0del \u00a0resultado \u00a0perinatal \u00a0y costo-efectividad del \u00a0manejo \u00a0 ambulatorio \u00a0 frente \u00a0al \u00a0hospitalario \u00a0en \u00a0la \u00a0paciente \u00a0con \u00a0placenta \u00a0previa\u201d68. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0colige el mismo \u00a0estudio, \u00a0\u201cpese \u00a0a tratarse de una entidad cl\u00ednica \u00a0frecuente, \u00a0potencialmente fatal y de gran impacto dentro de nuestra poblaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0existen \u00a0estudios \u00a0cl\u00ednicos \u00a0con \u00a0adecuada \u00a0calidad \u00a0metodol\u00f3gica \u00a0que nos \u00a0permitan \u00a0poner \u00a0en \u00a0marcha cualquier tipo de intervenci\u00f3n en las gestantes con \u00a0placenta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0previa\u201d69. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuentemente, \u00a0 resulta \u00a0 errada \u00a0 la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0principal \u00a0de \u00a0fallo \u00a0para derivar la responsabilidad imprudente de \u00a0los \u00a0facultativos \u00a0por \u00a0no \u00a0haber remitido a la paciente de forma inmediata a un \u00a0centro \u00a0 hospitalario \u00a0 de \u00a0tercer \u00a0nivel \u00a0y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0haber \u00a0ordenado \u00a0su \u00a0internaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0Hospital \u00a0de El Tejar en las dos oportunidades, como si se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0un \u00a0procedimiento \u00a0autom\u00e1tico \u00a0aplicable en todos los casos, o por \u00a0haber \u00a0 sido \u00a0 sometida \u00a0 a \u00a0 un \u00a0tacto \u00a0vaginal \u00a0por \u00a0el \u00a0m\u00e9dico \u00a0BAR\u00d3N \u00a0BARRERA, \u00a0cuando est\u00e1 visto que \u00a0ninguna \u00a0unanimidad existe frente a su tratamiento. Ocurri\u00f3, simplemente, que a \u00a0partir \u00a0 de \u00a0 sus \u00a0 especiales \u00a0 conocimientos, \u00a0 suficientemente \u00a0 acreditados, \u00a0encontraron \u00a0que \u00a0el \u00a0caso \u00a0se \u00a0podr\u00eda \u00a0tratar \u00a0de acuerdo con el procedimiento \u00a0efectuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior se corrobora por el hecho mismo \u00a0de \u00a0que la muerte de la paciente y el neonato no se produjo inequ\u00edvocamente por \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0actuar \u00a0implementado \u00a0por \u00a0los galenos del hospital El Tejar, si se \u00a0considera \u00a0que \u00a0seg\u00fan el registro de defunci\u00f3n tuvo lugar\u00a0 a ra\u00edz de una \u00a0falla \u00a0org\u00e1nica m\u00faltiple derivada de una septicemia o estado infeccioso grave, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0descarta \u00a0su producci\u00f3n por otras causas desvinculadas del \u00a0espec\u00edfico \u00a0aspecto que al decir de la Sala entra\u00f1\u00f3 la responsabilidad de los \u00a0facultativos \u00a0por asumir la supervisi\u00f3n directa de la paciente y no remitirla a \u00a0un establecimiento de salud nivel tres. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Circunstancia esta \u00faltima que tambi\u00e9n pone \u00a0en \u00a0entredicho \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de la realizaci\u00f3n del riesgo en el resultado \u00a0muerte \u00a0de \u00a0In\u00e9s \u00a0Patricia \u00a0Amaya Guiza y \u00a0su \u00a0hijo \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0del \u00a0actuar \u00a0de \u00a0los \u00a0galenos \u00a0o \u00a0nexo \u00a0causal \u00a0necesario entre la \u00a0conducta \u00a0 atribuida \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 resultado \u00a0t\u00edpico \u00a0producido.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0ello \u00a0es \u00a0as\u00ed, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0consignadas \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del cual discrepo no son atinadas, por \u00a0cuanto \u00a0desde \u00a0una \u00a0perspectiva \u00a0ex \u00a0ante \u00a0es \u00a0infortunado sostener de manera tajante que el proceder de los \u00a0galenos \u00a0comport\u00f3 \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0riesgo \u00a0permitido \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0a\u00fan \u00a0acept\u00e1ndolo \u00a0en gracia de discusi\u00f3n, que \u00e9ste determin\u00f3 el resultado t\u00edpico \u00a0producido, \u00a0puntos \u00a0sobre \u00a0los \u00a0cuales \u00a0son \u00a0bastantes \u00a0la \u00a0dudas existentes que \u00a0debieron \u00a0traducirse \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de casar el fallo impugnado para, en su \u00a0lugar, absolverlos de responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con toda atenci\u00f3n, \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrada \u00a0<\/p>\n<p>Fecha \u00a0ut \u00a0supra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Folios \u00a0230 del cuaderno original II de la actuaci\u00f3n principal y \u00a03 del cuaderno original de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Cf., \u00a0entre otras, auto de 16 de febrero de 2005, radicaci\u00f3n 23006 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Cf., entre otras, sentencia de 24 de octubre de 2002, radicaci\u00f3n \u00a015298 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Cf., \u00a0entre \u00a0otras, \u00a0sentencia de 12 de mayo de 2004, radicaci\u00f3n \u00a019733 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Cf., \u00a0entre otras, sentencia de 25 de febrero de 2004, radicaci\u00f3n 14749 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 Folio \u00a0 241 \u00a0 del \u00a0 cuaderno \u00a0 original \u00a0 II \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0principal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Folios \u00a0 152-154 \u00a0 del \u00a0cuaderno \u00a0original \u00a0I \u00a0y \u00a089-98 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0original \u00a0II \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 Folio \u00a0 244 \u00a0 del \u00a0 cuaderno \u00a0 original \u00a0 I \u00a0 de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0principal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 Folio \u00a0247 ib\u00eddem \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Folios \u00a0 73-80 \u00a0 del \u00a0cuaderno \u00a0original \u00a0I \u00a0y \u00a0172-177 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0original \u00a0II \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Folios 10 y 23 del cuaderno original I de la actuaci\u00f3n principal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0Folios 7 y 9 del cuaderno original de segunda instancia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0Folios 99-108 del cuaderno original II de la actuaci\u00f3n principal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0Folios 155-162 ib\u00eddem \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 Sentencia de 29 de octubre de 2003, radicaci\u00f3n 19737 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0Carrara, Francesco, Programa de derecho \u00a0criminal I, Temis, Bogot\u00e1, 1996, \u00a7 80. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17 Cf. \u00a0Reyes \u00a0 Echand\u00eda, \u00a0 Alfonso, \u00a0Derecho \u00a0penal. \u00a0Parte \u00a0general, \u00a0 \u00a0 Temis, \u00a0 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0 \u00a01987, \u00a0 \u00a0p\u00e1g. \u00a0218-222. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>18 \u00a0Roxin, \u00a0Claus, \u00a0Derecho \u00a0penal. \u00a0Parte \u00a0general. \u00a0 \u00a0Tomo \u00a0 I. \u00a0 Fundamentos. \u00a0 La \u00a0 estructura \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 teor\u00eda \u00a0 del \u00a0delito, Civitas, Madrid, 1997, \u00a7 24, 3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>19 \u00a0V\u00e9ase, \u00a0entre otras, sentencias de 23 de noviembre de 1995, radicaci\u00f3n 9476, y \u00a016 de septiembre de 1997, radicaci\u00f3n 12655 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>20 \u00a0Welzel, \u00a0 Hans, \u00a0 Derecho \u00a0 penal \u00a0 alem\u00e1n. \u00a0 Parte \u00a0general, \u00a0Editorial \u00a0Jur\u00eddica \u00a0de Chile, 1970, p\u00e1g. \u00a0187 y ss. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>21 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cf. \u00a0 \u00a0 Molina \u00a0 \u00a0 Fern\u00e1ndez, \u00a0 \u00a0 Fernando, \u00a0 \u00a0 Antijuridicidad \u00a0 \u00a0penal \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0sistema \u00a0 \u00a0de \u00a0 delito, J. M. Bosch, Barcelona, 2001, p\u00e1g. 378 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>22 \u00a0 V\u00e9ase, \u00a0 entre \u00a0otras, \u00a0sentencias \u00a0de \u00a04 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02003, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a012742; \u00a020 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02003, radicaci\u00f3n 16636; y 20 de abril de \u00a02006, radicaci\u00f3n 22941. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>23 \u00a0Roxin, \u00a0Claus, \u00a0Op. cit., \u00a7 \u00a024, 45 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>24 \u00a0Sentencia de 20 de mayo de 2003, radicaci\u00f3n 16636 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>25 \u00a0Jakobs, \u00a0 G\u00fcnther, \u00a0Derecho \u00a0penal. \u00a0Parte \u00a0general. \u00a0Fundamentos \u00a0y \u00a0teor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n, Marcial \u00a0Pons, Madrid, 1997, p\u00e1g. 293 y ss. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>26 \u00a0 Roxin, \u00a0Claus, \u00a0Op. \u00a0cit., \u00a7 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>27 \u00a0Sentencia de 20 de mayo de 2003, radicaci\u00f3n 16636 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>28 \u00a0Roxin, \u00a0Claus, \u00a0Op. cit., \u00a7 \u00a024, 17 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>29 \u00a0 \u00a0Sentencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 7 \u00a0 de \u00a0 diciembre \u00a0 de \u00a0 2005, \u00a0 radicaci\u00f3n \u00a024696 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>30 \u00a0Roxin, \u00a0Claus, \u00a0Op. cit., \u00a7 \u00a024, 13. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>31 \u00a0 Folios \u00a0 6-7 \u00a0 del \u00a0 cuaderno \u00a0 original \u00a0 I \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0principal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>32 \u00a0Folio 90 del cuaderno original II de la actuaci\u00f3n principal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>33 V\u00e9ase www.reproductiverights.com \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>34 \u00a0Programa de Acci\u00f3n de la CIPD, cap\u00edtulo VII \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>35 \u00a0Ib\u00eddem \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>36 Corte Constitucional, sentencia C-355 de 2006 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>37 \u00a0 Folio \u00a0 96 \u00a0 del \u00a0 cuaderno \u00a0 original \u00a0 II \u00a0 de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0principal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>38 \u00a0Folio 69 ib\u00eddem \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>39 \u00a0 Folios \u00a0 41-43 \u00a0 del \u00a0 cuaderno \u00a0original \u00a0I \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0principal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>40 \u00a0Folio 43 ib\u00eddem \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>41 \u00a0Folios 1-51 del cuaderno original de anexos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>42 \u00a0 Folio \u00a0 93 \u00a0 del \u00a0 cuaderno \u00a0 original \u00a0 I \u00a0 de \u00a0 la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0principal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>43 \u00a0Folio 48 ib\u00eddem \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>44 \u00a0Folio 96 ib\u00eddem \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>45 Folio 77 ib\u00eddem \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>46 \u00a0Folios 55-57 ib\u00eddem \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>47 \u00a0Reverso del folio 55 ib\u00eddem \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>48 Folios 6 y152 ib\u00eddem \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>49 Folio 80 ib\u00eddem \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>50 \u00a0Cf., \u00a0 entre \u00a0 otras, \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0 24 \u00a0 de \u00a0 abril \u00a0de \u00a02003, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a017618 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>51 \u00a0V\u00e9ase, por ejemplo, Zaffaroni, Eugenio Ra\u00fal, Alagia, Alejandro, \u00a0y \u00a0 \u00a0Slokar, \u00a0 Alejandro, \u00a0 Derecho \u00a0 penal. \u00a0 Parte \u00a0general, \u00a0Ediar, \u00a0Buenos \u00a0Aires, \u00a02000, \u00a0\u00a7 53, IV; y \u00a0Su\u00e1rez \u00a0 S\u00e1nchez, \u00a0 Alberto, \u00a0 Autor\u00eda, \u00a0 Universidad \u00a0 Externado \u00a0 de \u00a0Colombia, \u00a0Bogot\u00e1, \u00a02007, \u00a0p\u00e1g. \u00a0349. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>52 \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a024 de abril de 2003, radicaci\u00f3n 17618, citando a la sentencia de \u00a09 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01980. \u00a0Igualmente, Reyes Echand\u00eda, Alfonso, Op. cit., p\u00e1g. 133. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>53 Cf. \u00a0sentencia de 5 de octubre de 2006, radicaci\u00f3n 22358 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>54 \u00a0Zaffaroni, \u00a0Op. cit., \u00a7 53, \u00a0IV, 2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>55 \u00a0V\u00e9ase, \u00a0Roxin, Claus, Autor\u00eda y dominio del hecho en \u00a0derecho \u00a0penal, Marcial Pons, Madrid, 1999, p\u00e1g. 305 \u00a0y ss. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>56 \u00a0Welzel, \u00a0Hans, \u00a0Op. \u00a0cit., \u00a0p\u00e1g. 154 y ss. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>57 \u00a0 Cf. \u00a0 Roxin, \u00a0Autor\u00eda\u2026, p\u00e1g. 740-741 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>58 \u00a0Ib\u00eddem, \u00a0 \u00a0 p\u00e1g. \u00a0742 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>59 \u00a0V\u00e9ase, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0Carrara, \u00a0Op. cit., \u00a0\u00a7 \u00a0436; \u00a0P\u00e9rez, Luis Carlos, Derecho \u00a0penal \u00a0colombiano. \u00a0Parte \u00a0general. Volumen IV, Temis, \u00a0Bogot\u00e1, \u00a01959, \u00a0p\u00e1g. \u00a0365-366; \u00a0Welzel, \u00a0Hans, \u00a0Op. \u00a0cit., p\u00e1g. 143. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>60 \u00a0Jakobs, \u00a0G\u00fcnther, Op. cit., \u00a0p\u00e1g. 788-789 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>61 \u00a0 Jakobs. \u00a0 G\u00fcnther, \u00a0 La \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0en \u00a0derecho \u00a0penal, Universidad Externado de \u00a0Colombia, Bogot\u00e1, 1998, p\u00e1g. 107. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>62 \u00a0Zaffaroni, \u00a0Op. cit., \u00a7 53, \u00a0IV, 1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>63 \u00a0Real Academia Espa\u00f1ola, Diccionario de \u00a0la \u00a0lengua \u00a0espa\u00f1ola, Espasa, Madrid, 2001, tomo h\/z, \u00a0p\u00e1g. 2114. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>64 \u00a0 Ib\u00eddem, \u00a0p\u00e1g. 1277 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>65 \u00a0Folio 250 del cuaderno original II de la actuaci\u00f3n principal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>66 \u00a0Estudio \u00a0sobre los riesgos de la placenta previa en el embarazo realizado por el \u00a0equipo \u00a0M\u00e9dico dirigido por el Dr. Claudio S. Climent, miembro titular de de la \u00a0Sociedad de Obstetricia y Ginecolog\u00eda de Buenos Aires. 2007. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>67Ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>68Carlos \u00a0 Fernando \u00a0 Grillo-Ardila, \u00a0 M.D., \u00a0Revista \u00a0Colombiana \u00a0de \u00a0Obstetricia y Ginecolog\u00eda, v. 58\u00a0n.2\u00a0Bogot\u00e1\u00a0abr-jun.\u00a02007. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>69 \u00a0Ib\u00eddem. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No\u00a0 27388 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JULIO [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-14064","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-15"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14064","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14064"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14064\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14064"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14064"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14064"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}