{"id":13936,"date":"2023-09-08T21:07:06","date_gmt":"2023-09-08T21:07:06","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2724206-06-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:07:06","modified_gmt":"2023-09-08T21:07:06","slug":"2724206-06-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2724206-06-07\/","title":{"rendered":"27242(06-06-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a027242 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado: \u00a0 \u00a0Acta \u00a0No.88 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1. D.C., seis (06) de junio de dos mil \u00a0siete (2007). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0LA \u00a0DECISI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resolver el recurso de casaci\u00f3n interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0defensora \u00a0de \u00a0JULIO \u00a0C\u00c9SAR PINILLA QUITI\u00c1N \u00a0y \u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0 PINILLA \u00a0QUITI\u00c1N \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0dictado \u00a0por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Villavicencio \u00a0el \u00a03 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0del \u00a02006, \u00a0mediante \u00a0el cual \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0condena impuesta el 31 de agosto del 2004, por el Juzgado Primero \u00a0Penal \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Circuito \u00a0 Especializado \u00a0 de \u00a0 descongesti\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0informe \u00a00426\/DIRAN-AREIN \u00a0del 12 de \u00a0julio \u00a0de \u00a01999, miembros de la Polic\u00eda Nacional llevaron a cabo, el 2 de julio \u00a0de \u00a0 ese \u00a0 a\u00f1o, \u00a0 la \u00a0 operaci\u00f3n \u00a0 antinarc\u00f3ticos \u00a0denominada \u00a0PIR\u00c1MIDE, \u00a0en \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0rural \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0San \u00a0Mart\u00edn \u00a0(Meta), en la que fueron \u00a0encontrados \u00a0y desmantelados cinco (5) laboratorios destinados a la elaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0estupefacientes, \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales, seg\u00fan la persona que suministr\u00f3 la \u00a0informaci\u00f3n, \u00a0 pertenec\u00eda \u00a0a \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0PINILLA \u00a0QUITI\u00c1N. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adelantada la investigaci\u00f3n, el 13 de junio \u00a0del \u00a02002 \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda 3\u00aa Especializada de Villavicencio formul\u00f3 resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0 contra \u00a0 los \u00a0 procesados, \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 elaboraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0narc\u00f3ticos \u00a0(infracci\u00f3n \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a033, \u00a0con la \u00a0circunstancia \u00a0de agravaci\u00f3n contenida en el art\u00edculo 38 de la Ley 30 de 1986, \u00a0reformada \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a0365 de 1997), en concurso con el delito de concierto \u00a0para \u00a0delinquir, prove\u00eddo que \u00a0adquiri\u00f3 firmeza el 30 de junio del mismo a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Celebrada \u00a0la audiencia p\u00fablica, el Juzgado \u00a01\u00ba \u00a0 Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Descongesti\u00f3n \u00a0de \u00a0Villavicencio \u00a0conden\u00f3, \u00a0 \u00a0por \u00a0 las \u00a0 mismas \u00a0 conductas \u00a0 punibles,\u00a0 \u00a0 a \u00a0 JULIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00c9SAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0QUITI\u00c1N, \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0QUITI\u00c1N, \u00a0MAURICIO PINILLA QUITI\u00c1N y JAVIER PINILLA \u00a0QUITI\u00c1N, \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0doscientos \u00a0veintid\u00f3s \u00a0(222) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y multa de 125 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos legales mensuales vigentes, y a la accesoria de interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de diez (10) a\u00f1os, en \u00a0providencia del 31 de agosto de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallo, \u00a0apelado \u00a0por \u00a0la \u00a0defensora \u00a0de \u00a0Julio \u00a0C\u00e9sar \u00a0y \u00a0Luis \u00a0Fernando \u00a0Pinilla \u00a0Quiti\u00e1n, \u00a0fue \u00a0confirmado \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0en \u00a0providencia \u00a0que \u00a0es \u00a0objeto del recurso de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuatro cargos se formulan contra la sentencia \u00a0del Tribunal, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0 El \u00a0sentenciador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por error \u00a0de \u00a0hecho, a causa de un falso raciocinio, al momento de valorar los testimonios \u00a0de \u00a0Clodomiro \u00a0Mar\u00edn \u00a0Pinilla, \u00a0V\u00edctor \u00a0Hel\u00ed \u00a0Ariza Gonz\u00e1lez y Yeison Manuel \u00a0Pinilla \u00a0Pineda, \u00a0que \u00a0constituyen la principal prueba de cargo esgrimida contra \u00a0los \u00a0 procesados, \u00a0quienes \u00a0afirmaron \u00a0fueron \u00a0enga\u00f1ados \u00a0y \u00a0secuestrados \u00a0para \u00a0trabajar \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 laboratorio \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0ellos, \u00a0les \u00a0pertenec\u00eda \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0demostrarlo, \u00a0la \u00a0libelista \u00a0destaca \u00a0apartes \u00a0de \u00a0los distintos relatos que suministraron los testigos en referencia, \u00a0tanto \u00a0en \u00a0las \u00a0finiquitadas \u00a0actuaciones \u00a0radicadas \u00a0bajo los n\u00fameros 17.707 y \u00a033.351, \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0proceso, \u00a0a \u00a0quienes el Tribunal les otorg\u00f3 el \u00a0m\u00e9rito de plena prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al contrastar las declaraciones de cada uno e \u00a0integrarlas \u00a0a las restantes, se aprecia una notable cantidad de contradicciones \u00a0e \u00a0inconsistencias que pugnan con las reglas de la sana cr\u00edtica, especialmente, \u00a0con \u00a0la l\u00f3gica y la experiencia, a tal punto que deben se calificadas como poco \u00a0veraces \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 contenido \u00a0 e \u00a0 insuficientes \u00a0 para \u00a0fundar \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta que Clodomiro Mar\u00edn, V\u00edctor Hel\u00ed \u00a0Ariza \u00a0y \u00a0Yeison Manuel Pinilla, tuvieron conocimiento de los hechos en el mismo \u00a0punto \u00a0temporal y espacial y, pese a ello, incurren en contradicci\u00f3n al referir \u00a0qui\u00e9nes \u00a0les \u00a0hicieron \u00a0la \u00a0oferta de trabajo, as\u00ed como las circunstancias que \u00a0rodearon \u00a0su \u00a0viaje \u00a0a \u00a0Villavicencio \u00a0y \u00a0luego \u00a0al \u00a0laboratorio, situaci\u00f3n que \u00a0contrar\u00eda la l\u00f3gica y la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de contrastar lo expuesto por Clodomiro \u00a0Mar\u00edn \u00a0 Pinilla \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 dicho \u00a0 de \u00a0Yeison \u00a0Manuel \u00a0Pinilla, \u00a0pregunta \u00a0la \u00a0demandante: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfViaj\u00f3 CLODOMIRO MAR\u00cdN PINILLA s\u00f3lo desde \u00a0La \u00a0Belleza, \u00a0Santander \u00a0como dijo en una oportunidad, o acompa\u00f1ado de su primo \u00a0como \u00a0 lo \u00a0 dijo \u00a0en \u00a0otra \u00a0sin \u00a0que \u00a0YEISON \u00a0MANUEL \u00a0PINILLA \u00a0PINEDA \u00a0se \u00a0diera \u00a0cuenta? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfEstuvo \u00a0detenido tres d\u00edas en la finca de \u00a0los \u00a0padres \u00a0de \u00a0los \u00a0PINILLA \u00a0QUITI\u00c1N \u00a0como \u00a0dijo primero o parti\u00f3 de inmediato a los laboratorios seg\u00fan \u00a0dijo despu\u00e9s? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ignor\u00f3 \u00a0la segunda instancia la l\u00f3gica que \u00a0indica \u00a0que \u00a0de \u00a0dos \u00a0manifestaciones contrarias, sobre un mismo hecho y por una \u00a0misma persona, no es posible deducir dos verdades incompatibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0es \u00a0contrario a la experiencia que \u00a0MAURICIO \u00a0y JAVIER QUITI\u00c1N llevaran primero a Yeison Pinilla a la finca y luego \u00a0se \u00a0regresaran \u00a0por Clodomiro Mar\u00edn, en un viaje de tres horas de ida y tres de \u00a0regreso, \u00a0seg\u00fan el c\u00f3mputo del primero, porque el segundo advirti\u00f3 que fueron \u00a0diez horas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es posible decantar verdad alguna de las \u00a0afirmaciones \u00a0 de \u00a0 dos \u00a0 personas \u00a0que, \u00a0estando \u00a0juntas, \u00a0exponen \u00a0situaciones \u00a0diametralmente \u00a0opuestas, \u00a0como \u00a0cuando \u00a0V\u00edctor \u00a0Hel\u00ed Ardila afirma que Manuel \u00a0Pinilla \u00a0y \u00a0Clodomiro \u00a0Mar\u00edn \u00a0fueron \u00a0al laboratorio mientras \u00e9l se encontraba \u00a0all\u00e1 \u00a0secuestrado, \u00a0al \u00a0paso \u00a0que \u00a0Yeison Pinilla afirma que se reunieron en la \u00a0finca \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0padres \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0QUITI\u00c1N. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0como \u00a0se desconoce qui\u00e9n \u00a0dice \u00a0la \u00a0verdad \u00a0y \u00a0qui\u00e9n miente, los tres testimonios no se pueden tener como \u00a0veros\u00edmiles al mismo tiempo, conforme a la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otra \u00a0de \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0se \u00a0advierte \u00a0cuando \u00a0Yeison \u00a0Pinilla se\u00f1ala que hizo el recorrido de la finca al laboratorio \u00a0con \u00a0Clodomiro Mar\u00edn y que el viaje fue de tres horas en canoa, mientras que el \u00a0\u00faltimo \u00a0adujo \u00a0que \u00a0fue de diez horas por tierra y V\u00edctor Hel\u00ed Ariza, no hizo \u00a0referencia a un viaje por ning\u00fan \u201cca\u00f1o\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales inconsistencias pugnan con la regla de \u00a0la \u00a0experiencia, seg\u00fan la cual, un suceso de imborrable magnitud para sus vidas \u00a0debe \u00a0ser repetido mec\u00e1nicamente o al menos con cierta similitud, recordando en \u00a0cada \u00a0caso \u00a0qui\u00e9n los invit\u00f3, qui\u00e9n los traslad\u00f3, qui\u00e9nes los acompa\u00f1aron, \u00a0a \u00a0qui\u00e9nes se encontraron, cu\u00e1nto tiempo tardaron de un lugar a otro y en qu\u00e9 \u00a0medio se trasladaron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un hecho de mayor gravedad radica en que, si \u00a0bien\u00a0 \u00a0Yeison \u00a0Pinilla \u00a0y \u00a0Clodomiro \u00a0Mar\u00edn \u00a0no \u00a0presenciaron \u00a0el supuesto \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0Edgar \u00a0Ariza y Alberto Ardila, s\u00ed supieron de ese acontecimiento \u00a0porque \u00a0se \u00a0encontraban en el laboratorio. En cambio, V\u00edctor Hel\u00ed Ariza afirma \u00a0con \u00a0pleno convencimiento que aquellos \u2013Pinilla \u00a0y Mar\u00edn- llegaron al laboratorio cuando ya hab\u00edan matado \u00a0a su hermano y a su cu\u00f1ado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0existe \u00a0l\u00f3gica \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0declarantes \u00a0reconoci\u00f3 las marcas halladas en el laboratorio, \u00a0porque \u00a0 seg\u00fan \u00a0 dijeron, \u00a0 los \u00a0paquetes \u00a0se \u00a0marcaban \u00a0con \u00a0una \u00a0\u201cF\u201d \u00a0que \u00a0inexplicablemente no fue encontrada all\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro \u00a0que \u00a0estos \u00a0testimonios, \u00a0por sus \u00a0inconsistencias, \u00a0no \u00a0se \u00a0pueden \u00a0tener \u00a0como veraces. De donde se sigue, que al \u00a0deducir \u00a0de \u00a0ellos \u00a0una \u00a0imputaci\u00f3n se atent\u00f3 contra los principios de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 sentenciador \u00a0 debe \u00a0 tener \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0fallar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 aun \u00a0 cuando \u00a0se \u00a0argumente \u00a0que \u00a0esas \u00a0declaraciones, \u00a0a \u00a0pesar de sus expresiones, son consistentes sobre el hecho del \u00a0que \u00a0 es \u00a0 objeto \u00a0 el \u00a0 proceso, \u00a0 esto \u00a0 es, \u00a0que \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0PINILLA \u00a0 QUITI\u00c1N \u00a0 incurrieron \u00a0en \u00a0las \u00a0conductas \u00a0imputadas \u00a0por la fiscal\u00eda acusadora, lo cierto es que las reglas de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0imponen \u00a0al \u00a0juzgador, al momento de sopesar las pruebas, la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0establecer \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0de la ciencia del testigo, la ausencia de \u00a0contradicciones \u00a0entre \u00a0sus \u00a0distintas \u00a0narraciones \u00a0y \u00a0con \u00a0los dichos de otras \u00a0personas \u00a0que \u00a0merezcan \u00a0similar \u00a0o mayor credibilidad. Si no superan esa prueba \u00a0\u201ces \u00a0 \u00a0muy \u00a0 \u00a0poco \u00a0 \u00a0el \u00a0 m\u00e9rito \u00a0 de \u00a0 convicci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 les \u00a0 puede \u00a0otorgar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0soluci\u00f3n \u00a0a la que ha debido arribar el \u00a0juzgador \u00a0es la absoluci\u00f3n, porque la prueba pugna contra la realidad procesal, \u00a0dado \u00a0que \u00a0los \u00a0testimonios de cargo son falsos o, cuando menos, inciertos y, de \u00a0contera, indignos de credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demandante se\u00f1ala, adem\u00e1s, que aunque no \u00a0hace \u00a0parte \u00a0del \u00a0reproche, sus defendidos han tenido que afrontar m\u00e1s de cinco \u00a0investigaciones \u00a0y \u00a0han \u00a0sido \u00a0absueltos \u00a0en \u00a0dos \u00a0de ellas por la misma Sala de \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Villavicencio. En esos pronunciamientos se \u00a0ha \u00a0destacado \u00a0que \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0cargos \u00a0que \u00a0se derivan de los testimonios \u00a0aludidos \u00a0en \u00a0esta oportunidad no son suficientes, por sus contradicciones, para \u00a0emitir una condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0(subsidiario). \u00a0Con \u00a0base \u00a0en \u00a0los \u00a0mismos \u00a0fundamentos \u00a0expresados \u00a0en el cargo anterior, argumenta la recurrente que si la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0admite que al aplicar las reglas de la sana cr\u00edtica, en especial las \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0los \u00a0hechos \u00a0expresados en los testimonios de Clodomiro Mar\u00edn \u00a0Pinilla, \u00a0V\u00edctor \u00a0Hel\u00ed \u00a0Ariza \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0y \u00a0Yeison \u00a0Manuel Pinilla Pineda son \u00a0falsos, \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos, subsidiariamente, admita su precariedad para conducir a \u00a0la \u00a0certeza \u00a0necesaria \u00a0para \u00a0condenar \u00a0y \u00a0opte \u00a0por conceder el beneficio de la \u00a0duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior, teniendo en cuenta que la mayor \u00a0parte \u00a0de \u00a0esas declaraciones adolecen de serias contradicciones y no pueden ser \u00a0consideradas \u00a0 las \u00a0restantes \u00a0como \u00a0plena \u00a0prueba \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0porque \u00a0en \u00a0conjunto no superan los ex\u00e1menes que permitan concluir \u00a0que \u00a0son \u00a0del \u00a0todo \u00a0ciertas, \u00a0sino \u00a0dudosas, \u00a0porque arrojan m\u00e1s de una verdad \u00a0incompatible \u00a0sobre \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos que contienen y que afecta el \u00a0grado de credibilidad que se les pueda conceder. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0yerro, \u00a0al \u00a0igual que el anterior, fue \u00a0determinante \u00a0en la emisi\u00f3n de la sentencia y de haberlo detectado el fallador, \u00a0habr\u00eda \u00a0 \u00a0sido \u00a0 \u00a0absolutoria \u00a0 \u00a0por \u00a0 la \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0 certeza \u00a0 que \u00a0 genera \u00a0incertidumbre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero. \u00a0 Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal primera, acusa la sentencia por violaci\u00f3n directa de \u00a0la ley sustancial, por falta de aplicaci\u00f3n de esta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0 de \u00a0 confrontar \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisional contenida en la acusaci\u00f3n proferida por la Fiscal\u00eda 3\u00aa \u00a0Delegada \u00a0 ante \u00a0 los \u00a0 Jueces \u00a0Penales \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Villavicencio \u00a0y \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0contenida en las sentencias de primera\u00a0 y segunda \u00a0instancia, \u00a0aduce \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0consagr\u00f3 la \u00a0circunstancia \u00a0de agravaci\u00f3n contenida en el art\u00edculo 186 del anterior C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0por \u00a0lo cual ambos falladores erraron al sancionarla y no le permitieron \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0ejercer \u00a0su \u00a0derecho \u00a0de defensa y contradicci\u00f3n contra ese \u00a0espec\u00edfico cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa manera, se vulneraron los art\u00edculos \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a07\u00ba \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0y \u00a0217 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s protuberante se hace el yerro, cuando la \u00a0segunda \u00a0 \u00a0instancia \u00a0 \u00a0inaplica \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 reformatio \u00a0in \u00a0peius \u00a0al considerar que \u00a0deb\u00eda \u00a0sancion\u00e1rseles por una circunstancia de agravaci\u00f3n que si bien aparece \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0pliego \u00a0de \u00a0cargos, fue ignorada por la primera instancia. Al \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0reconoce \u00a0la \u00a0inconsistencia, la omite justific\u00e1ndose\u00a0 en una \u00a0especie \u00a0de \u00a0analog\u00eda \u00a0de \u00a0penas contraria al ordenamiento, cambiando la que no \u00a0fue \u00a0consagrada en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n por la que omiti\u00f3 considerar el \u00a0juez de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 t\u00e9cnica \u00a0jur\u00eddica \u00a0le \u00a0impon\u00eda \u00a0al \u00a0Ad \u00a0quem revocar la condena \u00a0impuesta \u00a0erradamente, \u00a0con \u00a0fundamento en una causal de agravaci\u00f3n espec\u00edfica \u00a0no \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n, \u00a0absteni\u00e9ndose \u00a0luego de sancionar a los \u00a0procesados \u00a0en \u00a0virtud de la prohibici\u00f3n de la reforma en peor consagrada en el \u00a0inciso \u00a02\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0204 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal por una \u00a0circunstancia \u00a0de agravaci\u00f3n que, aunque estuviera consagrada en la resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, fue omitida por el A quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto. \u00a0 \u00a0La \u00a0demandante \u00a0se \u00a0apoya \u00a0en \u00a0los mismos argumentos expresados en el cargo anterior \u00a0para \u00a0 invocar, \u00a0de \u00a0manera \u00a0subsidiaria, \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0consonancia \u00a0entre \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n y la sentencia de segundo grado, en tanto se incluy\u00f3 \u00a0una \u00a0circunstancia de agravaci\u00f3n espec\u00edfica que no fue sopesada en el fallo de \u00a0primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0circunstancia \u00a0en \u00a0referencia, \u00a0es \u00a0la \u00a0descrita \u00a0en \u00a0el inciso 2\u00ba del art\u00edculo 186 del C\u00f3digo Penal anterior y ya no \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0penal \u00a0vigente. \u00a0Por \u00a0tanto, el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0sancionarla, \u00a0ni siquiera bajo el pretexto de que existi\u00f3 \u00a0una causal diversa que fue ignorada en primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>El se\u00f1or Procurador Primero Delegado para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0solicita \u00a0no casar la sentencia recurrida, por las siguientes \u00a0razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0al \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0 \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0casacionista no tiene vocaci\u00f3n de \u00e9xito, \u00a0porque \u00a0los \u00a0detalles \u00a0que se\u00f1ala son intrascendentes ante los datos esenciales \u00a0que \u00a0suministraron \u00a0los \u00a0testigos, en orden a establecer la conducta por la cual \u00a0se \u00a0 \u00a0incrimin\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0hermanos \u00a0 \u00a0QUITI\u00c1N \u00a0PINILLA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0 el \u00a0 se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0que \u00a0es \u00a0improbable \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de contradicciones entre los relatos de dos personas y \u00a0m\u00e1s \u00a0bien \u00a0resulta sospechoso que exista absoluta uniformidad. Lo que en verdad \u00a0se \u00a0debe valorar, es la magnitud de las inconsistencias presentadas en relaci\u00f3n \u00a0al \u00a0aspecto medular del asunto y en este punto, la apreciaci\u00f3n efectuada por el \u00a0Tribunal \u00a0es acorde a lo que probatoriamente se deriva del proceso, porque en lo \u00a0esencial \u00a0no existen contradicciones. Por lo tanto, no es posible negar cr\u00e9dito \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios, \u00a0pues la apreciaci\u00f3n realizada por el juzgador es acorde a \u00a0los \u00a0 principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica\u00a0 \u00a0y \u00a0contienen \u00a0suficiente \u00a0fuerza \u00a0demostrativa \u00a0 para \u00a0 acreditar \u00a0 las \u00a0 conductas \u00a0 punibles \u00a0 de \u00a0 tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0estupefacientes y concierto para delinquir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 segunda \u00a0censura carece de asidero, porque \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0de fundamento al fallo de \u00a0condena \u00a0est\u00e1 \u00a0acorde a los principios que regulan la valoraci\u00f3n probatoria y, \u00a0en lo esencial, existe coherencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0al \u00a0tercer \u00a0cargo \u00a0concluye, \u00a0luego \u00a0de verificar el contenido de \u00a0las \u00a0diferentes \u00a0piezas \u00a0procesales \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0contenida \u00a0 en \u00a0cada \u00a0un \u00a0de \u00a0ellas, \u00a0que \u00a0de \u00a0acceder \u00a0a \u00a0la \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0casacionsita, \u00a0 se \u00a0 estar\u00eda \u00a0 vulnerando \u00a0 el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0no \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0peius, raz\u00f3n por la \u00a0cual carece de inter\u00e9s jur\u00eddico para recurrir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0sobre \u00a0el cuarto \u00a0reproche, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0demandante \u00a0en \u00a0la aludida falta de congruencia con los cargos formulados por la \u00a0fiscal\u00eda, \u00a0porque \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0advertida por el Tribunal para concluir \u00a0que, \u00a0pese \u00a0a \u00a0ello, si procediera a una nueva individualizaci\u00f3n de la pena, la \u00a0misma \u00a0resultar\u00eda m\u00e1s gravosa a los intereses de los procesados, raz\u00f3n por la \u00a0que \u00a0opt\u00f3 \u00a0por \u00a0mantener \u00a0el \u00a0quantum \u00a0punitivo \u00a0impuesto \u00a0por \u00a0el A quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Atendiendo \u00a0a \u00a0la identidad tem\u00e1tica de los \u00a0dos primeros cargos, la Sala \u00a0dar\u00e1 respuesta a ellos en forma conjunta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Es \u00a0cierto \u00a0que el desconocimiento a los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de la sana cr\u00edtica, como m\u00e9todo de apreciaci\u00f3n probatoria, puede \u00a0ser \u00a0objeto \u00a0de \u00a0reproche \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0del falso raciocinio. Esa modalidad de \u00a0error, \u00a0como \u00a0se \u00a0sabe, impone al casacionista la necesidad de acreditar que los \u00a0juzgadores \u00a0se \u00a0apartaron \u00a0ostensiblemente \u00a0de \u00a0los postulados de la l\u00f3gica, la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0la \u00a0experiencia, y que por virtud de esa situaci\u00f3n, se declar\u00f3 una \u00a0verdad distinta a la que revela el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De los argumentos expuestos por la libelista, \u00a0se \u00a0observa que los ataques a las valoraciones efectuadas por los sentenciadores \u00a0a \u00a0los testimonios de los se\u00f1ores Clodomiro Mar\u00edn Pinilla, V\u00edctor Hel\u00ed Ariza \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0y \u00a0Yeison \u00a0Manuel \u00a0Pinilla \u00a0Pineda \u00a0no \u00a0radican, \u00a0precisamente, en la \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0a \u00a0esos \u00a0par\u00e1metros de apreciaci\u00f3n, sino en la oposici\u00f3n a la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0 judicial, \u00a0 en \u00a0 tanto \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0comprobar \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0 transgredi\u00f3 \u00a0 los \u00a0 principios \u00a0l\u00f3gicos \u00a0y \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia aludidas en el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario \u00a0a \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0que \u00a0deben \u00a0conformar \u00a0una \u00a0censura \u00a0al \u00a0proceso \u00a0de evaluaci\u00f3n racional, por virtud de las \u00a0il\u00f3gicas, \u00a0absurdas \u00a0o \u00a0caprichosas \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0los \u00a0sentenciadores, \u00a0se \u00a0aprecia \u00a0la \u00a0simple e inadmisible intenci\u00f3n de desacreditar la validez otorgada \u00a0a \u00a0las \u00a0versiones \u00a0suministradas \u00a0por \u00a0los \u00a0testigos \u00a0comentados, a causa de las \u00a0contradicciones \u00a0que \u00a0se \u00a0destacan \u00a0en \u00a0la \u00a0censura, \u00a0para \u00a0que \u00a0sean rechazados \u00a0mediante \u00a0una \u00a0nueva \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0espacio en sede de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0situaci\u00f3n as\u00ed concebida y desarrollada \u00a0por \u00a0la \u00a0actora \u00a0no \u00a0constituye \u00a0un \u00a0error \u00a0que \u00a0se \u00a0pueda \u00a0demandar \u00a0como falso \u00a0raciocinio. \u00a0Reiteradamente \u00a0se \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0que \u00a0la \u00a0credibilidad asignada a los \u00a0medios \u00a0de prueba no es por s\u00ed sola controvertible, porque nuestro ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0le \u00a0otorga \u00a0al \u00a0juez \u00a0cierto \u00a0grado de libertad frente al conjunto de \u00a0pruebas, \u00a0para \u00a0arribar \u00a0a un estado de conocimiento en cuanto a los hechos y la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, que solo encuentra l\u00edmite en los postulados de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0Si \u00a0no \u00a0se \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0a \u00a0causa \u00a0de \u00a0los \u00a0defectos \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0se \u00a0emiti\u00f3 \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0ilegal, \u00a0el criterio del \u00a0sentenciador \u00a0prevalece \u00a0sobre \u00a0cualquier otro, ante la presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad que lo ampara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien. Las plurales contradicciones que \u00a0la \u00a0censora \u00a0destaca \u00a0en \u00a0su \u00a0escrito, \u00a0no constituyen motivo para demeritar las \u00a0manifestaciones \u00a0de \u00a0los \u00a0se\u00f1ores Clodomiro Mar\u00edn Pinilla, V\u00edctor Hel\u00ed Ariza \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0y Yeison Manuel Pinilla Pineda. Si el sentenciador en su apreciaci\u00f3n \u00a0libre \u00a0 y \u00a0 conjunta \u00a0 de \u00a0 estas \u00a0pruebas, \u00a0analiz\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0razonable \u00a0su \u00a0credibilidad, \u00a0 atendiendo \u00a0a \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0personales, \u00a0culturales \u00a0y \u00a0sociales \u00a0de cada uno de ellos, y los motivos por los cuales eran conocedores de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0materia \u00a0de investigaci\u00f3n, como en efecto sucedi\u00f3, no se le puede \u00a0atribuir, \u00a0 \u00a0 \u00a0 per \u00a0 \u00a0 \u00a0 se, \u00a0 \u00a0 \u00a0 desconocimiento \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisamente \u00a0ese m\u00e9todo de apreciaci\u00f3n le \u00a0confiere \u00a0al \u00a0juzgador la posibilidad de desestimar todos los aspectos que no le \u00a0otorguen \u00a0convicci\u00f3n \u00a0acerca \u00a0del \u00a0asunto \u00a0que \u00a0es \u00a0materia de investigaci\u00f3n y \u00a0acoger \u00a0solo \u00a0aquellos \u00a0que \u00a0contribuyan \u00a0a \u00a0ese \u00a0objetivo. En consecuencia, las \u00a0contradicciones \u00a0que \u00a0puedan existir entre varios testigos o entre las distintas \u00a0declaraciones \u00a0rendidas \u00a0por \u00a0uno mismo, no impiden que el operador judicial, al \u00a0momento \u00a0de \u00a0estimar \u00a0la \u00a0prueba, acoja de ellas la\u00a0 parte que lo nutra del \u00a0conocimiento \u00a0necesario \u00a0para \u00a0adoptar \u00a0la decisi\u00f3n que en derecho corresponda, \u00a0sin \u00a0que \u00a0ello, \u00a0as\u00ed, \u00a0por \u00a0ese \u00a0solo motivo, implique un error de apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed que no resulte contrario a la l\u00f3gica \u00a0ni \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la experiencia, el desatino en que seg\u00fan la casacionista \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0no advirti\u00f3 que los referidos testigos no \u00a0atinaron \u00a0a \u00a0precisar \u00a0en \u00a0sus \u00a0distintas \u00a0declaraciones, \u00a0de \u00a0manera uniforme o \u00a0similar, \u00a0qui\u00e9n los invit\u00f3, qui\u00e9n los traslad\u00f3, qui\u00e9nes los acompa\u00f1aron, a \u00a0qui\u00e9nes \u00a0se \u00a0encontraron, \u00a0cu\u00e1nto tiempo tardaron de un lugar a otro y en qu\u00e9 \u00a0medio \u00a0se \u00a0trasladaron, \u00a0porque \u00a0es \u00a0claro \u00a0que esas inconsistencias no tuvieron \u00a0ninguna \u00a0 incidencia \u00a0 en \u00a0 la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados. \u00a0Tanto \u00a0es as\u00ed, que la demandante no pudo acreditar la postulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0inferencias \u00a0err\u00f3neas derivadas de la equivocada valoraci\u00f3n de esos medios \u00a0de convicci\u00f3n, por parte del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0se \u00a0constata, \u00a0de \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 Ad \u00a0 \u00a0quem, \u00a0que \u00a0las \u00a0inconsistencias \u00a0se\u00f1aladas s\u00ed fueron advertidas pero \u00a0que \u00a0no \u00a0impidieron \u00a0establecer, \u00a0con \u00a0certeza, \u00a0el \u00a0compromiso \u00a0de los hermanos \u00a0QUITI\u00c1N \u00a0PINILLA \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0investigados, \u00a0no \u00a0solo \u00a0porque \u00a0fueron \u00a0indicados como las personas que \u00a0procesaban \u00a0el \u00a0alcaloide, \u00a0sino \u00a0porque \u00a0los testigos cuestionados reconocieron \u00a0mediante \u00a0fotograf\u00edas y video cassete, los lugares donde estuvieron laborando y \u00a0en los que se procesaba el alcaloide.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con raz\u00f3n, se\u00f1al\u00f3 el Tribunal: \u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial difiere en \u00a0algunos \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0Sala \u00a0resultan justificables, dado su grado de \u00a0formaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0ignorancia \u00a0sobre \u00a0la \u00a0regi\u00f3n, \u00a0el \u00a0traslado \u00a0de \u00a0\u00e9stos de un \u00a0laboratorio \u00a0a otro, la existencia de amenazas en contra de sus vidas y la forma \u00a0como \u00a0fueron \u00a0conducidos \u00a0los interrogatorios, si son congruentes y un\u00edvocos en \u00a0se\u00f1alar \u00a0a \u00a0los hermanos PINILLA QUITI\u00c1N como las personas que los contrataron \u00a0en \u00a0su \u00a0pueblo \u00a0natal \u00a0\u201cLa \u00a0Belleza\u201d \u00a0bajo \u00a0enga\u00f1os \u00a0para trabajar en \u00e9ste \u00a0departamento, \u00a0ser \u00a0los \u00a0promotores \u00a0y productores de la droga hallada as\u00ed como \u00a0tener \u00a0v\u00ednculos \u00a0con \u00a0el \u00a0narcotr\u00e1fico y los paramilitares. No resulta para la \u00a0Sala \u00a0alejada \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad tales manifestaciones, como quiera que los datos \u00a0entregados \u00a0por \u00a0estos \u00a0testigos \u00a0de \u00a0excepci\u00f3n \u00a0guardan \u00a0si \u00a0no \u00a0en \u00a0todos los \u00a0aspectos, \u00a0estrecha \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0aportada por la \u201cfuente \u00a0humana\u201d, \u00a0que \u00a0sin \u00a0lugar a dudas conoc\u00eda ampliamente la regi\u00f3n y los puntos \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0se encontraban ubicados los laboratorios, el nivel de producci\u00f3n, \u00a0n\u00famero \u00a0de \u00a0trabajadores, \u00a0hombres \u00a0de \u00a0seguridad, armas utilizadas, elementos, \u00a0tipo \u00a0y \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0insumos \u00a0utilizados, ubicaci\u00f3n de las caletas, datos que \u00a0cotejados \u00a0con \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por los testigos de cargo que en \u00a0forma \u00a0 \u00a0acerba \u00a0 \u00a0ha \u00a0 criticado \u00a0 la \u00a0 defensa, \u00a0 son \u00a0 coherentes1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>La labor demostrativa que asume la demandante \u00a0es \u00a0ajena \u00a0a la propuesta invocada, m\u00e1s a\u00fan cuando no enfrenta los juicios del \u00a0sentenciador \u00a0que sirvieron de sustento a la decisi\u00f3n condenatoria que critica, \u00a0sino \u00a0que, desde sus personales consideraciones, elabora un discurso tendiente a \u00a0prolongar \u00a0un \u00a0debate probatorio, como si se tratara de una instancia ordinaria, \u00a0con \u00a0total \u00a0alejamiento \u00a0de \u00a0los criterios que deben caracterizar un juicio a la \u00a0sentencia, por la v\u00eda del falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Las \u00a0mismas \u00a0observaciones \u00a0se \u00a0pueden \u00a0predicar \u00a0del \u00a0segundo cargo \u00a0que \u00a0de \u00a0manera subsidiaria postula la demandante, para que se reconozca la duda \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0en su criterio subyace de los testimonios cuestionados. En esta \u00a0oportunidad \u00a0no \u00a0pasa \u00a0de \u00a0enfatizar \u00a0las contradicciones de los deponentes para \u00a0postular \u00a0nuevamente \u00a0su \u00a0discrepancia \u00a0valorativa, \u00a0sin \u00a0demostrar \u00a0el presunto \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica que supuestamente condujo al \u00a0fallador \u00a0 a \u00a0 no \u00a0reconocer \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0perplejidades \u00a0insalvables \u00a0que \u00a0conduc\u00edan a una decisi\u00f3n absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0duda, \u00a0la \u00a0libelista olvida que el solo \u00a0hecho \u00a0de aludir al contenido de las pruebas para acreditar sus inconsistencias, \u00a0no \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0comprobar el yerro que atribuye al sentenciador. Desde \u00a0luego, \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0confrontar \u00a0las \u00a0apreciaciones probatorias contenidas en el \u00a0fallo, \u00a0para \u00a0comprobar \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0del \u00a0error \u00a0judicial \u00a0consistente en el \u00a0evidente \u00a0quebranto \u00a0de \u00a0alguno de los postulados de apreciaci\u00f3n y, de contera, \u00a0la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 una \u00a0verdad \u00a0f\u00e1ctica \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0revela \u00a0el \u00a0proceso.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0cargos \u00a0en \u00a0esas condiciones, no pueden \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el tercer cargo, \u00a0la \u00a0defensora \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ley \u00a0 sustancial, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 modalidad \u00a0 de \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0que radica en \u00a0dos situaciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0 Los \u00a0 juzgadores \u00a0sancionaron \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0con \u00a0una circunstancia de agravaci\u00f3n no contenida en la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0 acusaci\u00f3n, \u00a0 sobre \u00a0la \u00a0cual \u00a0no \u00a0ejercieron \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0 La \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0inaplic\u00f3 \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio in peius al \u00a0considerar \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0sancionar \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0por una \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0aparece contenida en el pliego de \u00a0cargos, \u00a0fue \u00a0ignorada \u00a0por \u00a0la \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0cambi\u00f3 \u00a0la \u00a0que \u00a0no fue \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n por la que omiti\u00f3 considerar el \u00a0juez de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para establecer la realidad del reproche, es \u00a0necesario \u00a0destacar \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0hechas \u00a0en cada una de las decisiones \u00a0cuestionadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0proferida el 13 de junio de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CALIFICACI\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JUR\u00cdDICA \u00a0PROVISIONAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0trata de la infracci\u00f3n al art. 33 de la \u00a0ley \u00a0 30\/86 \u00a0 reformada \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0365\/97 \u00a0que \u00a0contempla \u00a0la \u00a0consumaci\u00f3n, \u00a0fabricaci\u00f3n \u00a0o \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de drogas que produzcan dependencia, para el cual \u00a0se \u00a0prevee \u00a0una \u00a0pena \u00a0de \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0a \u00a0veinte \u00a0(20) \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, con el \u00a0agravante \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 38 en virtud de la cantidad encontrada, en \u00a0ese \u00a0lugar, \u00a0factor \u00a0que \u00a0duplica la sanci\u00f3n; en concurso con el concierto para \u00a0delinquir \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art. 186 del C. P. vigente para la \u00e9poca en que se \u00a0ejecut\u00f3 \u00a0el \u00a0comportamiento, \u00a0sancionado \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n de tres (3) a nueve (9) \u00a0a\u00f1os, \u00a0 \u00a0aumentable \u00a0 \u00a0en \u00a0 una \u00a0 tercera \u00a0 parte \u00a0 para \u00a0 sus \u00a0 directores \u00a0 o \u00a0promotores2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>M\u00edrese \u00a0 \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0 primera \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CALIFICACI\u00d3N JUR\u00cdDICA \u00a0<\/p>\n<p>El delito por el cual se procede lo contiene \u00a0la \u00a0 \u00a0 Ley \u00a0 \u00a0 30 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a01986 \u00a0 \u00a0\u2013Cap\u00edtulo \u00a0 \u00a0 \u00a0 V- \u00a0 \u00a0 \u00a0 De \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0Delitos \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013 que describe y sanciona el art\u00edculo \u00a033 \u00a0con \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a04 \u00a0a \u00a012 \u00a0a\u00f1os y multa en cuant\u00eda de 10 a 100 \u00a0Salarios M\u00ednimos, por la elaboraci\u00f3n de narc\u00f3ticos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0m\u00ednimo de la citada pena se duplicar\u00e1, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0cantidad \u00a0incautada \u00a0es superior a cinco (5) kilos, conforme al \u00a0art\u00edculo 38.3 Ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0anterior normatividad fue modificada por \u00a0la \u00a0Ley \u00a0365 de 1997 en su Art. 17 que aument\u00f3 las penas del Art\u00edculo 33 de la \u00a0Ley \u00a030 \u00a0de \u00a01986 \u00a0de \u00a0seis (6) a veinte (20) a\u00f1os de prisi\u00f3n y multa de 100 a \u00a050.000 \u00a0Salarios \u00a0M\u00ednimos \u00a0Legales \u00a0Mensuales, dejando vigente el agravante del \u00a0Art\u00edculo 38 Num. 3\u00ba de la Ley 30 de 1986. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0anterior \u00a0delito se cometi\u00f3 en Concurso \u00a0que \u00a0estatuye \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0con \u00a0el \u00a0Concierto \u00a0para \u00a0Delinquir, \u00a0 que \u00a0 contiene \u00a0 el \u00a0 Libro \u00a0 Segundo, \u00a0 T\u00edtulo \u00a0 V \u00a0 \u2013 \u00a0De \u00a0los delitos contra la Seguridad \u00a0P\u00fablica \u00a0 \u2013 \u00a0Cap\u00edtulo \u00a0Primero- \u00a0Del Concierto, el \u00a0Terrorismo \u00a0y \u00a0la \u00a0instigaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0describe \u00a0y sanciona el Art\u00edculo 186 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Modificado por la Ley 365 de 1997 en su Art\u00edculo 8\u00ba, con pena \u00a0de prisi\u00f3n de 3 a 6 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demostrado se encuentra que el lugar donde se \u00a0cometi\u00f3 \u00a0el \u00a0delito \u00a0es \u00a0\u00e1rea \u00a0rural, \u00a0despoblada, por tanto se aumentar\u00e1 las \u00a0penas \u00a0anteriores \u00a0de \u00a03 \u00a0a \u00a09 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el asunto se tiene que en la acusaci\u00f3n se \u00a0le \u00a0endilg\u00f3 a los procesados la vulneraci\u00f3n del art. 33 de la ley 30\/86 con la \u00a0agravante \u00a0prevista \u00a0en el art. 38 por la cantidad encontrada en concurso con el \u00a0punible \u00a0de \u00a0concierto para delinquir previsto en el art. 186 del Decreto 100 de \u00a01980 \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0los hechos con el incremento de pena de una \u00a0tercera parte \u201cpara sus directores o promotores\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0a quo al dosificar la pena del concierto \u00a0para \u00a0delinquir y atendiendo a la modificaci\u00f3n contemplada en el art\u00edculo 8 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0365 de 1997, contempla la circunstancia para quien act\u00fae en despoblado \u00a0o \u00a0con \u00a0armas, \u00a0que \u00a0prev\u00e9 pena de prisi\u00f3n de 3 a 9 a\u00f1os, de donde salta a la \u00a0vista \u00a0que \u00a0en principio le asiste raz\u00f3n a la impugnante. Empero, efectuada por \u00a0esta \u00a0instancia \u00a0la \u00a0dosificaci\u00f3n de la pena que le hubiera correspondido a los \u00a0procesados \u00a0conforme \u00a0al \u00a0incremento de pena de una tercera parte contemplado en \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0\u00e9sta \u00a0resulta m\u00e1s gravosa si se tiene en cuenta que el cuarto \u00a0m\u00ednimo \u00a0oscila entre 48 y 60 meses, el primer cuarto medio entre 60 y 72 meses, \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cuarto \u00a0medio entre 72 y 84 meses y el cuarto m\u00e1ximo entre 84 y 96 \u00a0meses. \u00a0Lo \u00a0que significa, que partiendo de los presupuestos que contempl\u00f3 el a \u00a0quo \u00a0para \u00a0dosificar la pena para el delito de concierto para delinquir, la pena \u00a0para \u00a0 este \u00a0delito \u00a0ser\u00eda \u00a0de \u00a060 \u00a0meses, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0m\u00e1s \u00a0gravosa \u00a0para \u00a0los \u00a0procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, y no obstante haber incurrido \u00a0el \u00a0a quo en \u00e9ste error, en aplicaci\u00f3n del principio de la reformatio in pejus \u00a0o \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de reforma peyorativa cuando el sentenciado es \u00fanico apelante, \u00a0la \u00a0Sala no puede empeorar la situaci\u00f3n de los encausados y por ende dejar\u00e1 la \u00a0pena \u00a0impuesta \u00a0tal \u00a0y \u00a0como \u00a0fue \u00a0tasada \u00a0en la sentencia recurrida4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo \u00a0anterior se deriva que la demandante \u00a0desacierta \u00a0al \u00a0fundamentar sus reparos en el desconocimiento de garant\u00edas como \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso, el derecho de defensa o la prohibici\u00f3n de reforma en peor, \u00a0porque \u00a0el Tribunal Superior de Villavicencio advirti\u00f3 el yerro cometido por el \u00a0A \u00a0quo,\u00a0 pero al mismo \u00a0tiempo \u00a0 se\u00f1al\u00f3 \u00a0 las \u00a0 razones \u00a0 por \u00a0 las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0deb\u00eda \u00a0mantener \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien es cierto que en primera instancia se \u00a0dedujo \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 186 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0modificado por el art\u00edculo 8\u00ba de la Ley 365 de 1997, relativa \u00a0al \u00a0aumento \u00a0de \u00a0pena \u00a0porque el delito se cometi\u00f3 en \u00e1rea rural o despoblada, \u00a0esa \u00a0situaci\u00f3n \u00a0obedeci\u00f3 \u00a0a \u00a0que \u00a0en \u00a0el pliego de cargos se dice expresamente \u00a0\u201cen \u00a0concurso \u00a0con \u00a0el \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art. 186 del C.P. vigente para la \u00e9poca en que se ejecut\u00f3 el \u00a0comportamiento, \u00a0sancionado con prisi\u00f3n de tres (3) a \u00a0nueve \u00a0(9) a\u00f1os, aumentable en una tercera parte para \u00a0sus directores o promotores\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Justamente, \u00a0ese monto punitivo \u2013 \u00a0de \u00a03 \u00a0a \u00a09 a\u00f1os- corresponde a la \u00a0circunstancia \u00a0de agravaci\u00f3n referida a que los agentes act\u00faen en despoblado o \u00a0con \u00a0armas, \u00a0pues \u00a0el \u00a0tipo \u00a0b\u00e1sico contiene una pena de prisi\u00f3n de tres (3) a \u00a0seis (6) a\u00f1os.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que el A \u00a0quo \u00a0haya \u00a0dosificado \u00a0la \u00a0pena con fundamento en esa \u00a0circunstancia. \u00a0Y \u00a0si \u00a0bien \u00a0no tuvo en cuenta el aumento de pena de una tercera \u00a0parte \u00a0para \u00a0los \u00a0autores \u00a0o \u00a0promotores, \u00a0se\u00f1alada por el instructor, no lo es \u00a0menos \u00a0que \u00a0al \u00a0armonizar \u00a0el \u00a0pliego \u00a0de \u00a0cargos \u00a0con \u00a0el fallo de m\u00e9rito, los \u00a0procesados \u00a0se \u00a0hubiesen \u00a0hecho acreedores a un monto punitivo mayor al impuesto \u00a0en definitiva.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fortuna \u00a0en \u00a0este \u00a0concreto \u00a0punto, \u00a0la \u00a0Colegiatura, \u00a0tras \u00a0analizar \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0con detenimiento, concluy\u00f3 que se \u00a0deb\u00eda \u00a0dejar \u00a0la \u00a0pena impuesta en primera instancia, en atenci\u00f3n al principio \u00a0de \u00a0 la \u00a0 no \u00a0 reformatio \u00a0 in \u00a0 peius \u00a0porque \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0apelante \u00a0\u00fanico. Por manera que carece de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0 el \u00a0reclamo \u00a0de \u00a0la \u00a0demandante, \u00a0quien \u00a0no \u00a0advirti\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0una soluci\u00f3n favorable a los intereses de sus \u00a0representados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 cuarto \u00a0reproche \u00a0 se \u00a0 predica \u00a0 incongruencia \u00a0 entre \u00a0 la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y la sentencia por las mismas motivaciones aducidas \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0anterior. \u00a0Pero \u00a0no \u00a0es \u00a0correcta \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0pues, como se \u00a0constat\u00f3, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0principio \u00a0encontr\u00f3 \u00a0raz\u00f3n al reclamo que en ese \u00a0momento \u00a0le \u00a0hizo \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0pero opt\u00f3 por dejar intacta la condena para no \u00a0desmejorar \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0atendiendo \u00a0a su condici\u00f3n de \u00a0\u201capelante \u00fanico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0censuras \u00a0anteriores \u00a0tampoco \u00a0pueden \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CASACI\u00d3N OFICIOSA \u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0la fiscal\u00eda no dedujo causales gen\u00e9ricas \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva. \u00danicamente se\u00f1al\u00f3 que se \u00a0tipificaban \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0contenidas en el art\u00edculo 33\u00a0 de la \u00a0ley \u00a030 \u00a0de \u00a01986, \u00a0reformada \u00a0por \u00a0la \u00a0ley 365, con el agravante previsto en el \u00a0art\u00edculo \u00a038, \u00a0en \u00a0concurso \u00a0con \u00a0el \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir previsto en el \u00a0art\u00edculo \u00a0 186 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal, \u00a0 vigente \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 \u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese contexto no surge raz\u00f3n atendible que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la pena el fallador de primera instancia \u00a0\u2013tal \u00a0 como \u00a0lo \u00a0hizo- \u00a0hubiese \u00a0adoptado el art\u00edculo 58 de la Ley 599 de 2000 y por esa v\u00eda hacer una \u00a0errada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma aduciendo como circunstancia gen\u00e9rica de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0la cantidad de droga incautada, en confusa mixtura con la \u00a0gravedad \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0siendo \u00a0que la misma no est\u00e1 consagrada como tal en esta \u00a0normativa, ni en el art\u00edculo 66 del C\u00f3digo Penal anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0ausencia de circunstancias gen\u00e9ricas de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0imped\u00eda \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0el juzgador se ubicara en el primer cuarto \u00a0medio \u00a0para\u00a0 \u00a0determinar \u00a0el \u00a0monto de prisi\u00f3n y de multa imponibles a los \u00a0procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La misma situaci\u00f3n se advierte al momento de \u00a0determinar \u00a0 el \u00a0 quantum \u00a0punitivo \u00a0del concierto para delinquir, pues en la acusaci\u00f3n tampoco se imput\u00f3 \u00a0ninguna \u00a0circunstancia \u00a0gen\u00e9rica de agravaci\u00f3n y, sin embargo, el A \u00a0quo\u00a0 \u00a0se\u00f1al\u00f3 que partir\u00eda del \u00a0primer \u00a0 cuarto \u00a0 medio \u00a0 porque \u00a0actuaron \u00a0en \u00a0despoblado, \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0est\u00e1 \u00a0contemplado como tal en ninguna de las codificaciones penales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa situaci\u00f3n conduce, necesariamente, a que \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0con \u00a0base \u00a0en los estudios realizados en las instancias- redosifique \u00a0las \u00a0penas \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0err\u00f3neamente \u00a0impuestas \u00a0a \u00a0los procesados, \u00a0excluyendo \u00a0de ellas las circunstancias gen\u00e9ricas que no fueron imputadas en la \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0tiene entonces que la pena m\u00e1s grave es \u00a0la \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 33 de la Ley 30 de 1986, modificada por la Ley \u00a0365 \u00a0de \u00a01997, que establece una pena de prisi\u00f3n de 6 a 20 a\u00f1os y una multa de \u00a0100 \u00a0a \u00a050.000 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales, \u00a0en \u00a0concordancia con el \u00a0art\u00edculo \u00a038 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a030 \u00a0de 1986, por la cantidad de droga incautada, que \u00a0determina un monto de pena de 12 a 20 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0partir\u00e1 \u00a0entonces \u00a0del \u00a0primer \u00a0cuarto \u00a0establecido \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0relacionado con estupefacientes, para imponer 144 \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n, en vez de los inicialmente deducidos en las instancias, 168, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0inexistente \u00a0circunstancia \u00a0gen\u00e9rica de agravaci\u00f3n fue la que \u00a0impuls\u00f3 \u00a0 a \u00a0 sancionar \u00a0 con \u00a0 base \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 m\u00ednimo \u00a0 del \u00a0 primer \u00a0cuarto \u00a0medio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente al concierto, se parti\u00f3 de 54 meses, \u00a0m\u00ednimo \u00a0del \u00a0primer \u00a0cuarto \u00a0medio, \u00a0que \u00a0sumados \u00a0a \u00a0168 \u00a0arrojaron 222 meses. \u00a0Redosificando, \u00a0sin circunstancias gen\u00e9ricas de agravaci\u00f3n, se toma el m\u00ednimo \u00a0del primer cuarto, 36 meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0se \u00a0suman los 144 meses por el primer \u00a0delito \u00a0y \u00a0los \u00a036 \u00a0por \u00a0el \u00a0segundo \u00a0\u2013como \u00a0 \u00a0hizo \u00a0 el \u00a0 A \u00a0 quo-, el total es de 180 meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0multa, \u00a0el \u00a0A \u00a0quo tambi\u00e9n parti\u00f3 del primer cuarto \u00a0medio \u00a0por \u00a0las \u00a0mismas \u00a0razones en que fundament\u00f3 la imposici\u00f3n de la pena de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0las circunstancias gen\u00e9ricas de agravaci\u00f3n. Pero como ya \u00a0no \u00a0surge \u00a0motivo \u00a0para \u00a0proceder \u00a0de \u00a0esa manera, la Sala la fija en cien (100) \u00a0salarios \u00a0 m\u00ednimos \u00a0 legales \u00a0mensuales, \u00a0para \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0correspondiente al m\u00ednimo del primer cuarto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Importa \u00a0aclarar \u00a0aqu\u00ed \u00a0que \u00a0los \u00a0jueces se \u00a0equivocaron \u00a0sobre \u00a0la \u00a0pena \u00a0pecuniaria, porque el art\u00edculo 38 del estatuto de \u00a0estupefacientes \u00a0obligaba \u00a0a \u00a0aumentar \u00a0el \u00a0m\u00ednimo al doble, lo que implicar\u00eda \u00a0partir \u00a0de \u00a0200 \u00a0salarios. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0para \u00a0preservar la prohibici\u00f3n de la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0peius, \u00a0la \u00a0Sala se abstiene de incrementar esa sanci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 \u00a0pesar \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0Mauricio \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 Javier \u00a0Pinilla \u00a0Quiti\u00e1n no recurrieron en casaci\u00f3n, como tampoco en \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0mandato \u00a0del art\u00edculo 229 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0esta decisi\u00f3n se hace extensiva a ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 NO \u00a0CASAR \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0reclamados por la demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. CASAR, \u00a0oficiosa \u00a0y \u00a0parcialmente, el fallo del 3 de noviembre del 2006, \u00a0proferido \u00a0por el Tribunal Superior de Villavicencio, en el sentido de modificar \u00a0las \u00a0 penas \u00a0 de \u00a0 prisi\u00f3n \u00a0 y \u00a0 de \u00a0 multa \u00a0 determinadas \u00a0 para \u00a0Julio \u00a0 \u00a0C\u00e9sar \u00a0 Pinilla \u00a0 Quiti\u00e1n \u00a0 y \u00a0Luis \u00a0 \u00a0Fernando \u00a0 \u00a0Pinilla \u00a0 \u00a0Quiti\u00e1n, \u00a0para\u00a0 \u00a0imponer \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados 180 meses y 100 salarios \u00a0m\u00ednimos legales mensuales vigentes, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0HACER \u00a0EXTENSIVA \u00a0 esta \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 procesados \u00a0Mauricio \u00a0Pinilla Quiti\u00e1n y \u00a0Javier Pinilla Quiti\u00e1n, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0229 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal. Por lo \u00a0tanto, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0quedan \u00a0condenados \u00a0a \u00a0180 \u00a0meses de prisi\u00f3n y a multa de 100 \u00a0salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MANTENER \u00a0 la \u00a0 vigencia \u00a0de \u00a0las \u00a0otras \u00a0decisiones tomadas en el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00c1LVARO \u00a0 ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JULIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0 \u00a0PORTILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz N\u00fa\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Cfr. fls 64 y 65. C. Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Cfr. fl 274, C..2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Cfr. fl 460, C.3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Cfr. fl 68. C. Tribunal. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a027242 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 \u00c1LVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 Aprobado: \u00a0 \u00a0Acta \u00a0No.88 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1. D.C., seis (06) de junio de dos mil \u00a0siete (2007). \u00a0\u00a0 MOTIVO \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0LA \u00a0DECISI\u00d3N \u00a0\u00a0 Resolver [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-13936","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-15"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13936","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13936"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13936\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13936"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13936"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13936"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}