{"id":1392,"date":"2023-09-07T21:00:33","date_gmt":"2023-09-07T21:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9765-04-02-98\/"},"modified":"2023-09-07T21:00:33","modified_gmt":"2023-09-07T21:00:33","slug":"9765-04-02-98","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9765-04-02-98\/","title":{"rendered":"9765 (04-02-98)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 HOMICIDIO-Ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993\/ \u00a0LEGALIDAD DE LA \u00a0PENA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 La \u00a0 Corte \u00a0Constitucional, \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0No.565 de 7 de diciembre de 1993, al estudiar la \u00a0exequibilidad \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 1\u00ba, 28, 29, 30 y 31 de la ley 40 de ese a\u00f1o, \u00a0analiz\u00f3, \u00a0entre otros aspectos, el relativo a la unidad de materia del proyecto \u00a0de \u00a0ley, \u00a0declarando, \u00a0a \u00a0partir de este an\u00e1lisis, la constitucionalidad de los \u00a0citados preceptos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0 ello \u00a0 as\u00ed, \u00a0no \u00a0cabr\u00eda \u00a0aplicar \u00a0excepci\u00f3n \u00a0de inconstitucionalidad por este espec\u00edfico motivo, toda vez que el \u00a0\u00f3rgano \u00a0encargado \u00a0de \u00a0este \u00a0control \u00a0ya \u00a0se \u00a0pronunci\u00f3 \u00a0con autoridad de cosa \u00a0juzgada \u00a0sobre el punto (art\u00edculos 243 de la Carta Pol\u00edtica y 48 de la ley 270 \u00a0de \u00a01996), \u00a0como \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0apartes de la sentencia de \u00a0exequibilidad:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Aclaraci\u00f3n \u00a0preliminar. \u00a0 Debe \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0comenzar \u00a0por \u00a0dejar \u00a0claramente \u00a0establecido que entre los tipos penales a que se refieren las normas \u00a0demandadas, \u00a0cuyo \u00a0aumento \u00a0de \u00a0penas \u00a0le \u00a0corresponde examinar en este estrado, \u00a0hay \u00a0la debida unidad de materia. Ella es evidente en \u00a0su \u00a0conexidad axiol\u00f3gica, dada por la identidad de los bienes jur\u00eddicos que el \u00a0legislador \u00a0busca proteger al incriminar el homicidio y el secuestro, \u00a0la \u00a0cual \u00a0en este caso se refleja en el incremento del quantum de \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0m\u00ednimo y m\u00e1ximo de las penas en ambos casos de 25 a 40 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0en \u00a0su agravaci\u00f3n por raz\u00f3n de an\u00e1logas circunstancias, en cuya \u00a0virtud se enlazan rec\u00edprocamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a lo primero, y seg\u00fan se analizar\u00e1 \u00a0en \u00a0detalle \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante, \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de secuestro y homicidio, por igual, \u00a0lesionan \u00a0de \u00a0manera \u00a0grave \u00a0los \u00a0bienes \u00a0supremos \u00a0de \u00a0la vida, la libertad, la \u00a0dignidad, \u00a0la \u00a0familia y la paz, entre otros derechos fundamentales que consagra \u00a0la constituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;En cuanto a lo segundo, es sabido que por lo \u00a0general, \u00a0con \u00a0el objeto de obtener la unidad, provecho o finalidad perseguidos, \u00a0los \u00a0autores \u00a0o \u00a0part\u00edcipes \u00a0en \u00a0el \u00a0delito de secuestro presionan la entrega o \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de lo exigido, con la amenaza de muerte o lesi\u00f3n de la v\u00edctima. \u00a0Del \u00a0mismo modo, lamentablemente, las m\u00e1s de las veces a ella le sobrevienen la \u00a0muerte \u00a0o \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0por causa o con ocasi\u00f3n del secuestro. De ah\u00ed \u00a0que \u00a0las \u00a0circunstancias mencionadas se hayan erigido en causales de agravaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0las \u00a0primeras del delito de secuestro (art\u00edculo 3\u00ba, numerales 7\u00ba y \u00a011 \u00a0de \u00a0la ley 40 de 1993) y las segundas del delito de homicidio (art\u00edculo 30, \u00a0numeral 2\u00ba, ib\u00eddem)&#8221; (negrillas fuera de texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0No \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la ley 40 de 1993 se \u00a0refiera \u00a0exclusivamente \u00a0al \u00a0tema \u00a0del \u00a0secuestro, \u00a0o \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0haya \u00a0pretendido \u00a0limitar \u00a0la aplicaci\u00f3n de sus art\u00edculos 29 y 30 a los casos en los \u00a0cuales \u00a0el \u00a0homicidio guarde alg\u00fan nexo con el citado delito contra la libertad \u00a0individual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La mencionada ley, en su enunciado, adem\u00e1s de \u00a0noticiar \u00a0la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0nacional contra el secuestro, anuncia la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de otras disposiciones, dejando de esta manera en claro que el tema \u00a0del secuestro constitu\u00eda materia dominante, pero no \u00fanica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0cap\u00edtulo \u00a0relativo \u00a0al \u00a0&#8220;aumento \u00a0 de \u00a0 penas&#8221;, \u00a0 en \u00a0 donde \u00a0se \u00a0establecen \u00a0 los \u00a0 incrementos \u00a0 punitivos \u00a0para \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0 surgi\u00f3 \u00a0 de \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0adoptar \u00a0una \u00a0pol\u00edtica \u00a0criminal \u00a0coherente, \u00a0que \u00a0armonizara \u00a0las nuevas penas previstas para el secuestro con el \u00a0esquema \u00a0punitivo \u00a0b\u00e1sico del C\u00f3digo Penal, y con las establecidas para hechos \u00a0punibles \u00a0que, \u00a0como \u00a0la \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0homicidio,\u00a0 comprometen bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0 de \u00a0 igual \u00a0 o \u00a0 mayor \u00a0 valor. \u00a0Esto \u00a0explica \u00a0las \u00a0modificaciones \u00a0paralelamente \u00a0introducidas \u00a0a \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a028 \u00a0y \u00a044 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cierto es que el proyecto inicial ingres\u00f3 al \u00a0Congreso \u00a0sin \u00a0estas \u00a0reformas, \u00a0pero \u00a0en el curso de los debates se plante\u00f3 la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0incluirlas para darle coherencia, como se desprende del contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0ponencia \u00a0en \u00a0la \u00a0C\u00e1mara, \u00a0en donde se dijo: &#8220;En el curso de la fecunda \u00a0discusi\u00f3n \u00a0que \u00a0esta \u00a0iniciativa \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0en \u00a0el Senado se plante\u00f3, no sin \u00a0raz\u00f3n, \u00a0que \u00a0no \u00a0podr\u00eda \u00a0tratarse \u00a0punitivamente la conducta del secuestro con \u00a0mayor \u00a0severidad \u00a0que \u00a0la \u00a0del \u00a0homicidio. \u00a0Ello \u00a0condujo \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0adoptaran \u00a0decisiones \u00a0legislativas, \u00a0agravando \u00a0tambi\u00e9n \u00a0las \u00a0penas para el homicidio que \u00a0mantuvieran \u00a0principios \u00a0universales \u00a0de \u00a0la \u00a0\u00b4dosimetr\u00eda penal\u00b4&#8221; (Gaceta del \u00a0Congreso de nov.18\/92).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El texto de los art\u00edculos 29, 30 y 32 es \u00a0de \u00a0tal \u00a0claridad \u00a0que \u00a0cualquier \u00a0pretensi\u00f3n encaminada a limitar o ampliar su \u00a0sentido \u00a0 \u00a0 resulta \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0desprop\u00f3sito. \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0expresi\u00f3n \u00a0 \u00a0&#8220;quedar\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 as\u00ed&#8221;, \u00a0 \u00a0 \u00a0utilizada \u00a0sistem\u00e1ticamente \u00a0por \u00a0el legislador para anunciar las nuevas disposiciones, no \u00a0permite \u00a0abrigar \u00a0dudas \u00a0sobre \u00a0la subrogaci\u00f3n de los art\u00edculos 323, 324 y 355 \u00a0del C\u00f3digo Penal, ni la autonom\u00eda de los nuevos preceptos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Un \u00a0estudio sistem\u00e1tico-teleol\u00f3gico del \u00a0citado\u00a0 \u00a0estatuto \u00a0devela \u00a0igualmente \u00a0la \u00a0inconsistencia \u00a0de \u00a0la tesis que \u00a0propugna \u00a0por \u00a0una \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0limitada de los art\u00edculos 29, 30 y 32, pues el \u00a0numeral \u00a011 \u00a0del art\u00edculo 3\u00ba ejusdem,\u00a0\u00a0 recoge como circunstancia de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0para \u00a0el\u00a0 \u00a0secuestro \u00a0extorsivo, \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis del \u00a0concurso \u00a0con los delitos de homicidio y lesiones, no siendo por tanto de recibo \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n de que la pena prevista en los citados art\u00edculos solo puede ser \u00a0aplicada \u00a0en \u00a0casos \u00a0de conexidad. Absurdo ser\u00eda, ha dicho la Sala, &#8220;considerar \u00a0que, \u00a0en \u00a0un \u00a0mismo \u00a0estatuto \u00a0legal, el legislador fije dos penas bien diversas \u00a0para \u00a0unos \u00a0mismos \u00a0hechos, \u00a0\u00e9sta \u00a0que \u00a0acaba de se\u00f1alarse de un m\u00e1ximo de 60 \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0la \u00a0otra \u00a0de \u00a0un tope de 40 del art\u00edculo 29, lo que por fuerza de la \u00a0raz\u00f3n \u00a0conduce, \u00a0fatalmente, \u00a0a \u00a0la \u00a0certidumbre de que la pena en este \u00faltimo \u00a0art\u00edculo \u00a0erigida, para nada demanda la correlaci\u00f3n con el secuestro, sino que \u00a0es \u00a0definitivamente \u00a0independiente \u00a0de \u00a0tal \u00a0circunstancia&#8221; \u00a0(Casaci\u00f3n de 21 de \u00a0noviembre de 1995, Magistrado Ponente Dr. Galvez Argote). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala, \u00a0en \u00a0jurisprudencia \u00a0reiterada, \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 normativo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Carta \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a0la \u00a0constitucionalizaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0legalidad, \u00a0impiden \u00a0postular \u00a0la \u00a0prevalencia \u00a0del \u00a0mandato que proscribe la reforma peyorativa de las sentencias, \u00a0y \u00a0su consiguiente aplicaci\u00f3n, con desconocimiento de aqu\u00e9l. La Constituci\u00f3n, \u00a0se \u00a0ha \u00a0dicho, garantiza la irreformabilidad de las sentencias sobre el supuesto \u00a0que \u00a0el acto jurisdiccional no desborde la legalidad b\u00e1sica, entendida como los \u00a0l\u00edmites \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0los cuales, o dentro de la cuales, la ley le entrega al \u00a0Juez \u00a0la \u00a0facultad de juzgar (Cfr. Sentencias de\u00a0 Julio 29\/92 Mag. Pte. Dr. \u00a0P\u00e1ez \u00a0Velandia, agosto 31\/95 Mag. Pte. Dr. Calvete Rangel y oct.28\/97 Mag. Pte. \u00a0Dr. Mej\u00eda Escobar, entre otras). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO \u00a0No. \u00a09765 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta No.12 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., \u00a0cuatro de \u00a0febrero de mil novecientos noventa y ocho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Decide la \u00a0Corte \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto contra la sentencia de \u00a04 \u00a0de \u00a0mayo de 1994, mediante la cual el Tribunal Superior del Distrito Judicial \u00a0de \u00a0Cali \u00a0conden\u00f3 al procesado ANGEL ARGELIO CASTILLO \u00a0CASTILLO a la pena principal de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n, \u00a0como autor responsable del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Hechos y \u00a0actuaci\u00f3n procesal.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a04 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01993, \u00a0frente a la residencia marcada con el No.50-07 de la carrera \u00a038B \u00a0de aqu\u00e9lla ciudad (barrio El Retiro), Angel Argelio Castillo Castillo puso \u00a0fin \u00a0a \u00a0una discusi\u00f3n que sosten\u00edan en esos momentos Sandra Luc\u00eda Gil y Emiro \u00a0Riascos \u00a0 Torres \u00a0(a. \u00a0Elmer), \u00a0propinando \u00a0a \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0heridas \u00a0con \u00a0arma \u00a0cortopunzante que horas m\u00e1s tarde produjeron su muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Iniciada la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por \u00a0estos \u00a0hechos, \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0vincul\u00f3 al proceso mediante \u00a0indagatoria \u00a0a Castillo Castillo, defini\u00f3 su situaci\u00f3n jur\u00eddica con medida de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n preventiva y, mediante prove\u00eddo de 10 de junio de \u00a01993, \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n por el \u00a0delito de homicidio (fls.18, 42 y 184). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Rituada la \u00a0causa, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Trece Penal del Circuito de Cali conden\u00f3 al procesado a la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a010 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, y la accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por el mismo t\u00e9rmino, como autor responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0imputado \u00a0en \u00a0la \u00a0providencia acusatoria, aclarando que aplicaba la \u00a0pena \u00a0prevista \u00a0en el art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal, y no la establecida en el \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u00a0por \u00a0no \u00a0estar \u00a0relacionado \u00a0el \u00a0hecho con actos \u00a0terroristas ni secuestro (fls.302 ss). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Apelado este \u00a0fallo \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0el Tribunal Superior de Cali, mediante el suyo de 4 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01994, \u00a0que ahora el Procurador 64 en lo Judicial recurre en casaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0modific\u00f3 para aplicar al procesado la pena m\u00ednima prevista en el art\u00edculo \u00a029 de la ley 40 de 1993 (fls.322). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0demanda.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n el demandante acusa la sentencia \u00a0impugnada \u00a0de \u00a0violar \u00a0de \u00a0manera \u00a0directa \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993, y falta de aplicaci\u00f3n del 323 \u00a0del C\u00f3digo Penal (Decreto 100 de 1980). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Despu\u00e9s de \u00a0transcribir \u00a0apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia No. C-565 de la Corte Constitucional, de \u00a0diciembre \u00a07 \u00a0de 1993, en la cual se estudi\u00f3 la exequibilidad de los arts. 1\u00ba, \u00a028\u00ba, \u00a029\u00ba, \u00a030\u00ba \u00a0y \u00a031\u00ba de la ley 40 del mencionado a\u00f1o, el censor sostiene \u00a0que \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n, \u00a0al examinar y afirmar la unidad de materia del proyecto, \u00a0aludi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0existente entre el delito de secuestro y el homicidio \u00a0conexo \u00a0con \u00a0\u00e9ste, \u00a0en \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0al \u00a0homicidio \u00a0cometido por fuera de esta \u00a0hip\u00f3tesis, \u00a0puesto \u00a0que, \u00a0de \u00a0haberlo \u00a0hecho, \u00a0habr\u00eda \u00a0tenido \u00a0que declarar la \u00a0inconstitucionalidad \u00a0de \u00a0los \u00a0referidos \u00a0art\u00edculos 29 y 30, por violaci\u00f3n del \u00a0mandato \u00a0contenido \u00a0en \u00a0el \u00a0158 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0cuyo \u00a0texto \u00a0pasa \u00a0a \u00a0transcribir para acotar:\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;De \u00a0tal \u00a0manera \u00a0que, \u00a0la \u00a0norma constitucional impone al legislador que en todo proyecto \u00a0de \u00a0ley \u00a0se \u00a0guarde \u00a0armon\u00eda \u00a0y \u00a0unidad de materia, premisa igual para la Corte \u00a0Constitucional \u00a0declarar \u00a0la exequibilidad de los art\u00edculos relacionados con el \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;Y si lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0impuso \u00a0para \u00a0el \u00a0legislador, \u00a0y para la Corte Constitucional, con \u00a0mayor \u00a0raz\u00f3n, \u00a0es imperativo para el juzgador, la rama judicial, aplicar la ley \u00a0para \u00a0cada \u00a0caso \u00a0particular, \u00a0si \u00a0las \u00a0leyes \u00a0guardan \u00a0armon\u00eda \u00a0con los hechos \u00a0investigados. \u00a0Esto \u00a0quiere \u00a0decir, que en el caso del delito de homicidio, para \u00a0que \u00a0se sancione conforme a la ley 40 de 1993, es necesario que el hecho punible \u00a0este \u00a0integrado o conexo al delito de secuestro, \u00fanica forma para reconocer que \u00a0la \u00a0normatividad se refiere \u00b4a una misma materia\u00b4, como lo impone el art\u00edculo \u00a0158 \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n Nacional. Por consiguiente, es explicable que la Corte \u00a0Constitucional, \u00a0anote \u00a0en \u00a0el \u00a0resuelve \u00a0la \u00a0exequibilidad \u00a0de \u00a0la ley \u00b4en los \u00a0t\u00e9rminos de la presente sentencia\u00b4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Adem\u00e1s, \u00a0 si \u00a0se \u00a0consulta \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0del \u00a0legislador, \u00a0se \u00a0advertir\u00e1 que su prop\u00f3sito fundamental fue castigar con mayor \u00a0severidad \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n, tal como se desprende del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a011 \u00a0y \u00a033 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, en cuyo texto no se hace \u00a0referencia \u00a0al homicidio, precisamente porque dicho estatuto no le es aplicable, \u00a0salvo que concurra con el secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El aumento \u00a0de \u00a0las \u00a0penas \u00a0para \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0debi\u00f3 \u00a0hacerse \u00a0para nivelar la punici\u00f3n, \u00a0teniendo \u00a0en cuenta que el secuestro extorsivo adscrib\u00eda pena de prisi\u00f3n de 25 \u00a0a \u00a040 a\u00f1os, mientras el homicidio simple preve\u00eda pena privativa de la libertad \u00a0de 10 a 15 a\u00f1os, y el agravado de 16 a 30 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0comentario \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0en el sentido de que ser\u00eda \u00a0imposible, \u00a0 por \u00a0 il\u00f3gica, \u00a0 la \u00a0 exigencia \u00a0 de \u00a0 que \u00a0el \u00a0proyecto \u00a0aludiera \u00a0exclusivamente \u00a0al delito de secuestro, dejando de lado otros como el homicidio, \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0o \u00a0la extorsi\u00f3n, directamente relacionados con \u00e9l, no deja duda \u00a0de \u00a0la vinculaci\u00f3n que debe existir con el delito contra la libertad individual \u00a0para que sea viable la aplicaci\u00f3n de esta ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Se est\u00e1, \u00a0agrega, \u00a0en presencia de una situaci\u00f3n jur\u00eddica similar a la que se vivi\u00f3 con \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0del Decreto 180 de 1988, caracterizada por la vigencia paralela \u00a0de \u00a0normas \u00a0penales, \u00a0pues \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0323 \u00a0y \u00a0324 \u00a0del C\u00f3digo contin\u00faan \u00a0teniendo \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los casos no relacionados con el delito de secuestro. \u00a0De lo contrario, ser\u00e1 la ley 40 la que deber\u00e1 aplicarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Se refiere \u00a0luego \u00a0al \u00a0acontecer \u00a0f\u00e1ctico \u00a0para \u00a0sostener \u00a0que, \u00a0como \u00a0los hechos objeto de \u00a0juzgamiento \u00a0nada \u00a0tienen \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0el delito de secuestro, el Tribunal no \u00a0debi\u00f3 \u00a0haber \u00a0aplicado \u00a0la ley 40, sino el art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal. Por \u00a0tanto, \u00a0pide \u00a0a \u00a0la Corte casar parcialmente la sentencia impugnada, para que se \u00a0corrija \u00a0el desacierto imponiendo al procesado Castillo Castillo la pena m\u00ednima \u00a0privativa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 libertad \u00a0 prevista \u00a0en \u00a0la \u00a0citada \u00a0norma \u00a0(10 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0aludir \u00a0al \u00a0contenido \u00a0de los art\u00edculos 21 del estatuto procesal penal y 27 \u00a0del \u00a0c\u00f3digo \u00a0civil, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Primero \u00a0Delegado \u00a0sostiene que si bien es \u00a0cierto \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de 1993 adopt\u00f3 el &#8220;estatuto nacional contra el secuestro&#8221;, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0contiene\u00a0 \u00a0&#8220;otras \u00a0disposiciones&#8221; \u00a0con \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0independiente \u00a0dentro \u00a0del \u00a0contexto \u00a0de \u00a0las \u00a0materias \u00a0all\u00ed \u00a0tratadas, \u00a0como acontece con el \u00a0cap\u00edtulo \u00a0que \u00a0contempla \u00a0el \u00a0aumento \u00a0de \u00a0penas, \u00a0dentro \u00a0del cual se halla el \u00a0art\u00edculo \u00a029, \u00a0que retoma la descripci\u00f3n legal contenida en el 323 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0fin \u00a0de aumentar su punibilidad, no con el prop\u00f3sito de \u00a0crear un tipo especial como lo sugiere el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Su texto \u00a0no \u00a0involucra \u00a0afirmaci\u00f3n o expresi\u00f3n alguna que permita sostener v\u00e1lidamente \u00a0que \u00a0solo \u00a0rige para casos relacionados con el secuestro, ni su esp\u00edritu fue el \u00a0de \u00a0crear \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0tipo \u00a0penal, dejando vigente la norma del C\u00f3digo para los \u00a0otros supuestos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, al \u00a0declarar \u00a0la \u00a0exequibilidad de los art\u00edculos 29 y 30 de la ley, estim\u00f3 que las \u00a0penas \u00a0en \u00a0ellos \u00a0establecidas \u00a0son las aplicables en adelante para el homicidio \u00a0simple \u00a0y \u00a0el \u00a0agravado, despu\u00e9s de admitir que los art\u00edculos 323 y 324 fueron \u00a0derogados en su integridad por las citadas disposiciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a040 \u00a0de \u00a0la \u00a0citada \u00a0ley \u00a0consagra \u00a0t\u00e1citamente su derogaci\u00f3n al \u00a0precisar \u00a0 que \u00a0 rige \u00a0 a \u00a0partir \u00a0de \u00a0su \u00a0promulgaci\u00f3n \u00a0y \u00a0&#8220;deroga \u00a0todas \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0le \u00a0sean \u00a0contrarias&#8221;, situaci\u00f3n que analizada frente a los \u00a0efectos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0de \u00a0los fallos de exequibilidad, seg\u00fan el art\u00edculo 243 de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0&#8220;permiten \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0no \u00a0existen \u00a0dos \u00a0normas legales \u00a0tipificantes de figuras punibles de homicidio&#8221; (fls.17 cd. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Por tanto, \u00a0al \u00a0imponer \u00a0el ad quem al procesado la pena de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n, conforme a \u00a0las \u00a0previsiones del art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993, no hizo cosa distinta de \u00a0preservar \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0penas, \u00a0ya que el a quo, en un \u00a0evidente \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 selecci\u00f3n, \u00a0dio \u00a0equivocada \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0a \u00a0una \u00a0norma \u00a0derogada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Finalmente \u00a0se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0contenido \u00a0del art\u00edculo 31 de la Carta Pol\u00edtica para sostener \u00a0que, \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0sub judice, tampoco se vulner\u00f3 este precepto, puesto que la \u00a0garant\u00eda \u00a0que all\u00ed se consagra presupone que el acto haya sido cumplido dentro \u00a0de \u00a0 los \u00a0marcos \u00a0de \u00a0la \u00a0legalidad.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pide, \u00a0en \u00a0consecuencia, no casar la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SE \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0de legislaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Antes de \u00a0entrar \u00a0en \u00a0el estudio del cargo es\u00a0 preciso se\u00f1alar que los hechos objeto \u00a0de \u00a0juzgamiento \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0el \u00a04 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 1993, cuando ya se \u00a0encontraba \u00a0vigente \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u00a0lo cual descarta de plano cualquier \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0en torno a la aplicabilidad del art\u00edculo 323 del Decreto 100 de \u00a01980, por razones de favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0distintos \u00a0pronunciamientos \u00a0esta \u00a0Sala ha tenido la oportunidad de analizar los \u00a0aspectos \u00a0planteados \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0y \u00a0de se\u00f1alar que la ley 40 de 1993, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de no violar el principio constitucional de unidad de materia, subrog\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0clara \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0323, \u00a0324 y 355 del C\u00f3digo Penal, no siendo \u00a0necesario \u00a0para \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0la existencia de un nexo sustancial o procesal \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro. \u00a0As\u00ed lo ha sostenido, entre otros, en fallos de \u00a0nov.21\/95, \u00a0jul.25\/96, \u00a0jul.3\/97, \u00a0sep.25\/97 \u00a0y \u00a0dic.9\/97, \u00a0en los cuales se han \u00a0hecho las siguientes precisiones:\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0La \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0No.565 \u00a0de \u00a07 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de 1993, al \u00a0estudiar \u00a0la \u00a0exequibilidad \u00a0de los art\u00edculos 1\u00ba, 28, 29, 30 y 31 de la ley 40 \u00a0de ese a\u00f1o, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>analiz\u00f3, entre otros aspectos, el relativo \u00a0a \u00a0la \u00a0unidad \u00a0de \u00a0materia \u00a0del \u00a0proyecto \u00a0de \u00a0ley, declarando, a partir de este \u00a0an\u00e1lisis, la constitucionalidad de los citados preceptos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Siendo \u00a0ello \u00a0as\u00ed, \u00a0no \u00a0cabr\u00eda \u00a0aplicar \u00a0excepci\u00f3n \u00a0de \u00a0inconstitucionalidad por este \u00a0espec\u00edfico \u00a0motivo, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0el \u00f3rgano encargado de este control ya se \u00a0pronunci\u00f3 \u00a0con \u00a0autoridad \u00a0de cosa juzgada sobre el punto (art\u00edculos 243 de la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a048 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0270 \u00a0de \u00a01996), \u00a0como \u00a0se desprende de los \u00a0siguientes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apartes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0exequibilidad:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Aclaraci\u00f3n \u00a0 preliminar. \u00a0Debe \u00a0la \u00a0Corte \u00a0comenzar \u00a0por dejar claramente establecido que \u00a0entre \u00a0los \u00a0tipos \u00a0penales a que se refieren las normas demandadas, cuyo aumento \u00a0de \u00a0 \u00a0penas \u00a0 \u00a0le \u00a0 corresponde \u00a0 examinar \u00a0 en \u00a0 este \u00a0 estrado, \u00a0 hay \u00a0la debida unidad de materia. Ella es evidente en su conexidad \u00a0axiol\u00f3gica, \u00a0dada \u00a0por \u00a0la identidad de los bienes jur\u00eddicos que el legislador \u00a0busca \u00a0 proteger \u00a0 al \u00a0 incriminar \u00a0 el \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0el \u00a0secuestro, \u00a0la cual en este caso se refleja en el incremento del quantum de \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0m\u00ednimo y m\u00e1ximo de las penas en ambos casos de 25 a 40 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0en \u00a0su agravaci\u00f3n por raz\u00f3n de an\u00e1logas circunstancias, en cuya \u00a0virtud se enlazan rec\u00edprocamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En cuanto \u00a0a \u00a0lo \u00a0primero, \u00a0y seg\u00fan se analizar\u00e1 en detalle m\u00e1s adelante, los delitos de \u00a0secuestro \u00a0y \u00a0homicidio, por igual, lesionan de manera grave los bienes supremos \u00a0de \u00a0la vida, la libertad, la dignidad, la familia y la paz, entre otros derechos \u00a0fundamentales que consagra la constituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;En cuanto \u00a0a \u00a0lo segundo, es sabido que por lo general, con el objeto de obtener la unidad, \u00a0provecho \u00a0o \u00a0finalidad \u00a0perseguidos, \u00a0los \u00a0autores o part\u00edcipes en el delito de \u00a0secuestro \u00a0presionan la entrega o verificaci\u00f3n de lo exigido, con la amenaza de \u00a0muerte \u00a0o \u00a0lesi\u00f3n \u00a0de la v\u00edctima. Del mismo modo, lamentablemente, las m\u00e1s de \u00a0las \u00a0veces a ella le sobrevienen la muerte o lesiones personales por causa o con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del \u00a0secuestro. \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que las circunstancias mencionadas se hayan \u00a0erigido \u00a0en \u00a0causales \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0las \u00a0primeras \u00a0del \u00a0delito de \u00a0secuestro \u00a0(art\u00edculo \u00a03\u00ba, \u00a0numerales \u00a07\u00ba \u00a0y \u00a011 \u00a0de \u00a0la ley 40 de 1993) y las \u00a0segundas \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0(art\u00edculo \u00a030, \u00a0numeral \u00a02\u00ba, \u00a0ibidem)&#8221; \u00a0(negrillas fuera de texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. No es \u00a0cierto \u00a0que la ley 40 de 1993 se refiera exclusivamente al tema del secuestro, o \u00a0que \u00a0el legislador haya pretendido limitar la aplicaci\u00f3n de sus art\u00edculos 29 y \u00a030 \u00a0a \u00a0los \u00a0casos \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales el homicidio guarde alg\u00fan nexo con el citado \u00a0delito contra la libertad individual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0mencionada \u00a0ley, \u00a0en su enunciado, adem\u00e1s de noticiar la adopci\u00f3n del estatuto \u00a0nacional \u00a0 contra \u00a0 el \u00a0 secuestro, \u00a0 anuncia \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0otras \u00a0disposiciones, \u00a0dejando de esta \u00a0manera \u00a0en \u00a0claro \u00a0que el tema del secuestro constitu\u00eda materia dominante, pero \u00a0no \u00fanica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0El \u00a0cap\u00edtulo \u00a0relativo al &#8220;aumento de penas&#8221;, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0establecen \u00a0los \u00a0incrementos \u00a0punitivos para los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0surgi\u00f3 \u00a0de \u00a0la necesidad de adoptar una \u00a0pol\u00edtica \u00a0criminal coherente, que armonizara las nuevas penas previstas para el \u00a0secuestro \u00a0con \u00a0el \u00a0esquema \u00a0punitivo \u00a0b\u00e1sico \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0y \u00a0con las \u00a0establecidas \u00a0para hechos punibles que, como la extorsi\u00f3n o el homicidio,\u00a0 \u00a0comprometen \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0de \u00a0igual \u00a0o \u00a0mayor \u00a0valor. \u00a0Esto \u00a0explica \u00a0las \u00a0modificaciones \u00a0paralelamente \u00a0introducidas a los art\u00edculos 28 y 44 del C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Cierto es \u00a0que \u00a0el \u00a0proyecto \u00a0inicial \u00a0ingres\u00f3 \u00a0al Congreso sin estas reformas, pero en el \u00a0curso \u00a0de \u00a0los \u00a0debates \u00a0se \u00a0plante\u00f3 \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0incluirlas \u00a0para darle \u00a0coherencia, \u00a0como \u00a0se \u00a0desprende \u00a0del contenido de la ponencia en la C\u00e1mara, en \u00a0donde \u00a0se \u00a0dijo: \u00a0&#8220;En \u00a0el \u00a0curso de la fecunda discusi\u00f3n que esta iniciativa ha \u00a0tenido \u00a0en \u00a0el \u00a0Senado \u00a0se \u00a0plante\u00f3, \u00a0no \u00a0sin \u00a0raz\u00f3n, \u00a0que no podr\u00eda tratarse \u00a0punitivamente \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0con \u00a0mayor \u00a0severidad \u00a0que \u00a0la \u00a0del \u00a0homicidio. \u00a0Ello \u00a0condujo \u00a0a que se adoptaran decisiones legislativas, agravando \u00a0tambi\u00e9n \u00a0las \u00a0penas para el homicidio que mantuvieran principios universales de \u00a0la \u00a0 \u00b4dosimetr\u00eda \u00a0 penal\u00b4&#8221; \u00a0 (Gaceta \u00a0 del \u00a0 Congreso \u00a0 de \u00a0nov.18\/92).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04. \u00a0El \u00a0texto \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a029, \u00a030 \u00a0y \u00a032 \u00a0es \u00a0de \u00a0tal \u00a0claridad \u00a0que cualquier \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0encaminada a limitar o ampliar su sentido resulta un desprop\u00f3sito. \u00a0La \u00a0 \u00a0expresi\u00f3n \u00a0 \u00a0&#8220;quedar\u00e1 \u00a0 \u00a0as\u00ed&#8221;, \u00a0utilizada sistem\u00e1ticamente por el legislador para anunciar las \u00a0nuevas \u00a0disposiciones, \u00a0no \u00a0permite \u00a0abrigar \u00a0dudas sobre la subrogaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a0323, \u00a0324 \u00a0y \u00a0355 \u00a0del C\u00f3digo Penal, ni la autonom\u00eda de los nuevos \u00a0preceptos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a05. \u00a0Un \u00a0estudio \u00a0sistem\u00e1tico-teleol\u00f3gico \u00a0del \u00a0citado\u00a0 estatuto devela igualmente \u00a0la \u00a0inconsistencia \u00a0de la tesis que propugna por una aplicaci\u00f3n limitada de los \u00a0art\u00edculos \u00a0 29, \u00a0 30 \u00a0 y \u00a0 32, \u00a0 pues \u00a0 el \u00a0 numeral \u00a0 11 \u00a0 del \u00a0art\u00edculo \u00a03\u00ba \u00a0ejusdem,\u00a0\u00a0 \u00a0recoge \u00a0como \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n punitiva para \u00a0el\u00a0 \u00a0secuestro \u00a0extorsivo, \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0del concurso con los delitos de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0lesiones, \u00a0no \u00a0siendo por tanto de recibo la afirmaci\u00f3n de que la \u00a0pena \u00a0prevista \u00a0en \u00a0los \u00a0citados \u00a0art\u00edculos solo puede ser aplicada en casos de \u00a0conexidad. \u00a0Absurdo \u00a0ser\u00eda, \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0&#8220;considerar que, en un mismo \u00a0estatuto \u00a0legal, \u00a0el \u00a0legislador \u00a0fije \u00a0dos penas bien diversas para unos mismos \u00a0hechos, \u00a0\u00e9sta \u00a0que \u00a0acaba de se\u00f1alarse de un m\u00e1ximo de 60 a\u00f1os, y la otra de \u00a0un \u00a0tope \u00a0de \u00a040 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029, \u00a0lo \u00a0que \u00a0por fuerza de la raz\u00f3n conduce, \u00a0fatalmente, \u00a0a \u00a0la certidumbre de que la pena en este \u00faltimo art\u00edculo erigida, \u00a0para \u00a0nada demanda la correlaci\u00f3n con el secuestro, sino que es definitivamente \u00a0independiente \u00a0de \u00a0tal \u00a0circunstancia&#8221; \u00a0(Casaci\u00f3n \u00a0de \u00a021 de noviembre de 1995, \u00a0Magistrado Ponente Dr. Galvez Argote). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Totalmente \u00a0infundados \u00a0resultan \u00a0entonces \u00a0los \u00a0ataques \u00a0de \u00a0la demanda al fallo recurrido, \u00a0pues, \u00a0como \u00a0viene \u00a0de \u00a0verse, existen inobjetables argumentos para sostener que \u00a0las \u00a0penas establecidas en los art\u00edculos 29, 30 y 32 de la ley 40 de 1993, para \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0deben ser aplicadas sin sujeci\u00f3n a \u00a0condicionamientos concursales.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El cargo \u00a0no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Reformatio \u00a0in pejus: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0evidente \u00a0desbordamiento \u00a0de \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, y sin llegar a \u00a0advertir \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0oficioso, \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0motu \u00a0proprio, \u00a0se adentra en el estudio del principio constitucional que proscribe la \u00a0reforma \u00a0en \u00a0peor \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias, con el \u00fanico prop\u00f3sito de descartar su \u00a0posible transgresi\u00f3n por parte del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como se \u00a0recuerda, \u00a0el ad quem, al revisar el fallo de primera instancia, siendo apelante \u00a0\u00fanico \u00a0el defensor del procesado, modific\u00f3 la pena privativa de la libertad de \u00a010 \u00a0a\u00f1os \u00a0impuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgador \u00a0de \u00a0primera instancia para, en su lugar, \u00a0aplicar \u00a0la de 25 a\u00f1os, prevista en el art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0pretender \u00a0entrar en el estudio de situaciones ajenas a los cargos contenidos en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0puede \u00a0dejar \u00a0de \u00a0precisarse \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala, en \u00a0jurisprudencia \u00a0reiterada, \u00a0ha \u00a0sostenido que el car\u00e1cter normativo de la Carta \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a0la \u00a0constitucionalizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad, impiden \u00a0postular \u00a0la \u00a0prevalencia del mandato que proscribe la reforma peyorativa de las \u00a0sentencias, \u00a0y \u00a0su \u00a0consiguiente \u00a0aplicaci\u00f3n, con desconocimiento de aqu\u00e9l. La \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0se \u00a0ha \u00a0dicho, \u00a0garantiza \u00a0la irreformabilidad de las sentencias \u00a0sobre \u00a0el \u00a0supuesto que el acto jurisdiccional no desborde la legalidad b\u00e1sica, \u00a0entendida \u00a0como \u00a0los \u00a0l\u00edmites a partir de los cuales, o dentro de la cuales, la \u00a0ley \u00a0le \u00a0entrega \u00a0al \u00a0Juez la facultad de juzgar (Cfr. Sentencias de\u00a0 Julio \u00a029\/92 \u00a0Mag. Pte. Dr. P\u00e1ez Velandia, agosto 31\/95 Mag. Pte. Dr. Calvete Rangel y \u00a0oct.28\/97 Mag. Pte. Dr. Mej\u00eda Escobar, entre otras). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Raz\u00f3n, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0asisti\u00f3 \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0Superior al ajustar la pena privativa de la \u00a0libertad \u00a0 \u00a0a \u00a0 la \u00a0 declarada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 legislador \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0homicidio.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, o\u00eddo el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0Primero Delegado, administrando justicia en nombre de \u00a0la rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E \u00a0L V E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NO \u00a0CASAR la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Devu\u00e9lvase al tribunal de origen. CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 RICARDO \u00a0 CALVETE \u00a0RANGEL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 ANIBAL \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DIDIMO \u00a0 PAEZ \u00a0 VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 PINILLA \u00a0 PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 JUAN \u00a0 MANUEL \u00a0 TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Patricia \u00a0 \u00a0 Salazar \u00a0Cu\u00e9llar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0SECRETARIA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 HOMICIDIO-Ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993\/ \u00a0LEGALIDAD DE LA \u00a0PENA \u00a0\u00a0 1. \u00a0 La \u00a0 Corte \u00a0Constitucional, \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0No.565 de 7 de diciembre de 1993, al estudiar la \u00a0exequibilidad \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 1\u00ba, 28, 29, 30 y 31 de la ley 40 de ese a\u00f1o, \u00a0analiz\u00f3, \u00a0entre otros aspectos, el relativo a la unidad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-1392","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-6"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1392"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1392\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}