{"id":1389,"date":"2023-09-07T21:00:33","date_gmt":"2023-09-07T21:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9741-23-01-98\/"},"modified":"2023-09-07T21:00:33","modified_gmt":"2023-09-07T21:00:33","slug":"9741-23-01-98","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9741-23-01-98\/","title":{"rendered":"9741 (23-01-98)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 TESTIMONIO-Credibilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0\/TESTIGO \u00a0SOSPECHO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0y, \u00a0concretamente, de la testimonial, est\u00e1 expresamente regulada por el \u00a0art\u00edculo \u00a0294 \u00a0del C. de P.P, en concordancia con el 254, que consagran la sana \u00a0critica \u00a0como \u00a0criterio \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0el cual permite darle credibilidad a \u00a0personas \u00a0vinculadas con la v\u00edctima o el victimario de un delito, dentro de las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0psicolog\u00eda, la l\u00f3gica y el sentido com\u00fan. No existe norma del \u00a0procedimiento \u00a0 penal \u00a0 que \u00a0 ordene \u00a0 al \u00a0 funcionario \u00a0judicial \u00a0desechar \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0amigos \u00a0o \u00a0parientes \u00a0de \u00a0las \u00a0partes involucradas en la \u00a0realizaci\u00f3n de un hecho punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco esas circunstancias convierten per se \u00a0a \u00a0tales \u00a0testigos \u00a0en \u00a0inver\u00eddicos. \u00a0Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0la \u00a0ley procesal civil tampoco \u00a0descalifica, \u00a0a \u00a0priori, al testigo sospechoso, sino que, al tenor del art\u00edculo \u00a0218, \u00a0el \u00a0juez \u00a0deber\u00e1 \u00a0apreciarlo \u00a0&#8220;de \u00a0acuerdo con las circunstancias de cada \u00a0caso&#8221;, \u00a0lo \u00a0que \u00a0significa \u00a0que, simplemente, debe examinarlo con mayor cuidado, \u00a0pero puede merecerle plena credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO \u00a0No. \u00a09741 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0DR. \u00a0 JORGE \u00a0E. \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N\u00ba 004 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0(Enero 21\/98) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0veintitr\u00e9s de \u00a0enero de mil novecientos noventa y ocho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0VISTOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0procede a resolver el recurso extraordinario de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia del 25 de abril de 1994, por medio de la cual \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Villavicencio confirm\u00f3 la del Juzgado Quinto Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0esa \u00a0ciudad \u00a0que \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Alonso D\u00edaz Avila a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0treinta \u00a0y \u00a0dos (32) meses de prisi\u00f3n, como autor de homicidio y \u00a0lesiones personales culposas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0HECHOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerca \u00a0de \u00a0la media noche del 15 de marzo de \u00a01991, \u00a0en \u00a0la \u00a0intersecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0carrera 34 con la calle 35 de la ciudad de \u00a0Villavicencio, \u00a0colisionaron \u00a0la \u00a0camioneta \u00a0Chevrolet \u00a0Luv \u00a0de \u00a0placas FU 4895, \u00a0conducida \u00a0por Jos\u00e9 Alonso D\u00edaz Avila, y la motocicleta Honda de placas TBH 94 \u00a0que \u00a0manejaba \u00a0Henry \u00a0Salazar \u00a0Ospina, \u00a0llevando \u00a0de pasajero a Jorge Luis Casas \u00a0Pulido. \u00a0Como \u00a0consecuencia \u00a0del \u00a0impacto \u00a0\u00e9ste \u00a0\u00faltimo \u00a0falleci\u00f3 \u00a0por trauma \u00a0craneoencef\u00e1lico \u00a0 y \u00a0 Salazar \u00a0 Ospina \u00a0sufri\u00f3 \u00a0lesiones \u00a0corporales \u00a0que \u00a0le \u00a0produjeron \u00a0una \u00a0incapacidad \u00a0de \u00a0noventa (90) d\u00edas con perturbaci\u00f3n funcional \u00a0transitoria del \u00f3rgano de la locomoci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACION PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 entonces \u00a0denominado \u00a0Juzgado \u00a018 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal de Villavicencio orden\u00f3 abrir la investigaci\u00f3n el 19 de \u00a0marzo \u00a0de 1991 y dos d\u00edas despu\u00e9s escuch\u00f3 en indagatoria a Jos\u00e9 Alonso D\u00edaz \u00a0Avila. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n jur\u00eddica le fue resuelta el 22 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0siguiente, \u00a0con medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva, por \u00a0los delitos de homicidio y lesiones personales culposas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 24 de enero de 1992 se declar\u00f3 cerrada la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y el 28 de febrero del mismo a\u00f1o, el Juzgado 18 de Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de \u00a0Villavicencio \u00a0calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario con resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n contra el citado D\u00edaz Avila. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Interpuesto \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Segunda \u00a0Delegada ante el Tribunal, la confirm\u00f3 en su integridad, el \u00a019 de marzo de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El adelantamiento de la causa estuvo a cargo \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a0Quinto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Villavicencio, \u00a0despacho \u00a0que en \u00a0providencia \u00a0del \u00a08 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01993, conden\u00f3 al procesado a las penas de \u00a0treinta \u00a0y \u00a0dos \u00a0(32) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0multa \u00a0de \u00a0tres mil pesos ($3.000), \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0en \u00a0el oficio de conducir veh\u00edculos automotores por el t\u00e9rmino de \u00a0un \u00a0(1) \u00a0a\u00f1o \u00a0y \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los perjuicios morales y \u00a0materiales ocasionados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0pronunciamiento del 25 de abril de \u00a01994, \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Villavicencio decidi\u00f3 la apelaci\u00f3n interpuesta \u00a0contra \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 primer \u00a0 grado, \u00a0 confirm\u00e1ndola \u00a0 en \u00a0 su \u00a0integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera del art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, el demandante ataca la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0&#8220;por \u00a0ser \u00a0violatoria de una norma de derecho sustancial, en \u00a0particular \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0247, \u00a0254 \u00a0y 294 del C. de P.P, por error en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas testimoniales que obran en el proceso y que fueron \u00a0base \u00a0 legal \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 condenatoria \u00a0 que \u00a0acuso \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0legal&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al decir del casacionista, el ad quem viol\u00f3 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0procesal, \u00a0por \u00a0un \u00a0error de derecho que hace \u00a0consistir \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 indebida \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0art\u00edculos \u00a0254 \u00a0y \u00a0294 \u00a0ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expone \u00a0el \u00a0entendimiento \u00a0que personalmente \u00a0extrae \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0254 \u00a0citado, \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a la apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas. \u00a0A \u00a0ese \u00a0respecto \u00a0comenta \u00a0que \u00a0el \u00a0juicio subjetivo e intelectivo del \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0debe \u00a0ser \u00a0ilimitado, \u00a0sino \u00a0que debe correlacionar los diferentes \u00a0medios de convicci\u00f3n que l\u00f3gicamente demuestren certeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0seguida \u00a0atribuye al ad quem un error de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los testimonios allegados al proceso, porque no tuvo en cuenta \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0que \u00a0para ese efecto consagra &#8220;la norma sustancial indicada en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 294 del C\u00f3digo procesal&#8221;, ni las reglas de apreciaci\u00f3n subjetiva \u00a0de los testigos sospechosos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para demostrar su aserto, puntualiza que los \u00a0testigos \u00a0Carlos \u00a0Julio Guavita y Jos\u00e9 Gustavo Jara Herrera manifestaron que no \u00a0presenciaron \u00a0la ocurrencia de los hechos; y que los dem\u00e1s declarantes, que s\u00ed \u00a0fueron \u00a0presenciales, \u00a0tienen \u00a0v\u00ednculos \u00a0de \u00a0amistad \u00a0y \u00a0de \u00a0afinidad con Henry \u00a0Salazar, conductor de la motocicleta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0las circunstancias enunciadas y sin otro \u00a0argumento \u00a0 que \u00a0 sustente \u00a0 la \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0deponentes mencionados dejan dudas sobre las acusaciones \u00a0dirigidas contra su protegido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0transcribe el art\u00edculo 217 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Civil que define los testigos sospechosos y que, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0actor, \u00a0armoniza, \u00a0por \u00a0el \u00a0principio de integraci\u00f3n, con el 21 del \u00a0estatuto \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0penal. Complementa su exposici\u00f3n transcribiendo la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia, con ponencia del Magistrado Jos\u00e9 \u00a0Mar\u00eda \u00a0 Esguerra \u00a0Samper, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0el \u00a012 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01980, \u00a0sobre \u00a0el \u00a0tema. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye aseverando que el ad quem &#8220;no pod\u00eda \u00a0darle \u00a0credibilidad a los testimonios aludidos, sin violaci\u00f3n a lo dispuesto en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0249 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P., \u00a0sobre \u00a0la \u00a0imparcialidad del funcionario \u00a0judicial \u00a0en la b\u00fasqueda de la prueba, y menos darle valor de certeza, sobre la \u00a0responsabilidad \u00a0penal del condenado, sobre la base de las pruebas testimoniales \u00a0cuestionadas, \u00a0sin \u00a0menoscabo \u00a0a \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0norma de Derecho \u00a0sustancial, \u00a0expresado \u00a0en \u00a0el \u00a0art. \u00a0247 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento \u00a0Penal&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0en consecuencia, que la sentencia sea \u00a0&#8220;revocada \u00a0en \u00a0su \u00a0totalidad, \u00a0por cuanto incurri\u00f3 en violaci\u00f3n directa de una \u00a0norma \u00a0de \u00a0derecho \u00a0sustancial, \u00a0proveniente \u00a0de error en la apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas \u00a0testimoniales \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0legal \u00a0para \u00a0proferir la \u00a0sentencia condenatoria impugnada&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CONCEPTO DEL PROCURADOR PRIMERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DELEGADO EN LO PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0opina \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda no amerita estudio de fondo, habida cuenta de los yerros \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0que presenta, pues no contiene una identificaci\u00f3n clara y precisa de \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0de la causal que aduce, ni cita la norma de derecho sustancial \u00a0presuntamente \u00a0violada, \u00a0ni la incidencia que la transgresi\u00f3n pueda tener en la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0que son los requisitos que impone el art\u00edculo 225 del C. \u00a0P.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0la contradicci\u00f3n en que incurre el \u00a0actor, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0formula \u00a0el \u00a0ataque \u00a0por la transgresi\u00f3n de la ley en forma \u00a0indirecta, \u00a0por error en la apreciaci\u00f3n de la prueba testimonial, pero concluye \u00a0afirmando que se viol\u00f3 un precepto sustancial en forma directa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota \u00a0 que \u00a0 seg\u00fan \u00a0 la \u00a0doctrina \u00a0y \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0la ley sustancial es la que consagra derechos u obligaciones, o \u00a0estatuye \u00a0delitos y sanciones, pero los art\u00edculos 247, 254 y 294 del C. de P.P. \u00a0son \u00a0 disposiciones \u00a0de \u00a0orden \u00a0instrumental, \u00a0que \u00a0no \u00a0tienen\u00a0 \u00a0categor\u00eda \u00a0sustancial \u00a0y por s\u00ed solas no pueden fundar un cargo en casaci\u00f3n por la causal \u00a0primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0sentir \u00a0del Procurador, la objeci\u00f3n que \u00a0formula \u00a0el \u00a0actor \u00a0al \u00a0valor \u00a0otorgado por el fallador a la prueba testimonial, \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia. \u00a0Advierte \u00a0que \u00a0no \u00a0encuentra \u00a0error \u00a0demandable \u00a0en el hecho de que la conclusi\u00f3n que obtiene el fallador al evaluar \u00a0los \u00a0medios probatorios dentro del marco de la sana cr\u00edtica no coincida con los \u00a0planteamientos del defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concept\u00faa que el parentesco de un testigo es \u00a0un \u00a0factor \u00a0que \u00a0el \u00a0juez \u00a0debe \u00a0tener \u00a0en cuenta en la valoraci\u00f3n, conforme lo \u00a0impone \u00a0la norma procesal civil citada por el impugnante, pero que ese factor no \u00a0est\u00e1 \u00a0considerado \u00a0por \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0penal, \u00a0pues se halla inmerso en los \u00a0criterios \u00a0subjetivos \u00a0y \u00a0objetivos de valoraci\u00f3n de la prueba. Adem\u00e1s, que el \u00a0motivo \u00a0de \u00a0sospecha \u00a0no \u00a0torna \u00a0el testimonio en inver\u00eddico, ni de all\u00ed surge \u00a0inexorablemente la duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, solicita a la Sala no casar \u00a0el fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0que \u00a0sustenta \u00a0este recurso, no \u00a0consulta \u00a0el \u00a0rigor \u00a0de la t\u00e9cnica propia de esta v\u00eda extraordinaria, en forma \u00a0tal \u00a0que \u00a0de \u00a0la \u00a0simple lectura del enunciado se infiere que est\u00e1 condenada al \u00a0fracaso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0reproche es antit\u00e9cnico desde diversos \u00a0puntos \u00a0de \u00a0vista. \u00a0El \u00a0primero, \u00a0porque \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0formula \u00a0el ataque por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley y concluye pregonando una violaci\u00f3n directa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, la censura est\u00e1 fundamentada \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho porque los falladores no desecharon &#8220;por sospechosos&#8221; \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0recaudados \u00a0cuando, \u00a0bien se sabe, en el \u00e1rea penal no existe \u00a0tal \u00a0clasificaci\u00f3n, \u00a0propia \u00a0del \u00a0procedimiento civil, no pudi\u00e9ndose, por otra \u00a0parte, \u00a0acudir \u00a0al principio de integraci\u00f3n, como lo hace el casacionista, pues \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y, \u00a0concretamente, \u00a0de \u00a0la \u00a0testimonial, \u00a0est\u00e1 \u00a0expresamente \u00a0regulada \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 294 del C. de P.P, en concordancia con \u00a0el \u00a0254, \u00a0que \u00a0consagran \u00a0la sana critica como criterio de apreciaci\u00f3n, el cual \u00a0permite \u00a0 darle \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0personas \u00a0vinculadas \u00a0con \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0o \u00a0el \u00a0victimario \u00a0de \u00a0un \u00a0delito, dentro de las reglas de la psicolog\u00eda, la l\u00f3gica y \u00a0el \u00a0sentido \u00a0com\u00fan. \u00a0No \u00a0existe \u00a0norma \u00a0del \u00a0procedimiento \u00a0penal que ordene al \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0desechar \u00a0las \u00a0declaraciones de los amigos o parientes de \u00a0las partes involucradas en la realizaci\u00f3n de un hecho punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0esas circunstancias convierten per \u00a0se \u00a0a \u00a0tales \u00a0testigos \u00a0en \u00a0inver\u00eddicos. Es m\u00e1s, la ley procesal civil tampoco \u00a0descalifica, \u00a0a \u00a0priori, al testigo sospechoso, sino que, al tenor del art\u00edculo \u00a0218, \u00a0el \u00a0juez \u00a0deber\u00e1 \u00a0apreciarlo \u00a0&#8220;de \u00a0acuerdo con las circunstancias de cada \u00a0caso&#8221;, \u00a0lo \u00a0que \u00a0significa \u00a0que, simplemente, debe examinarlo con mayor cuidado, \u00a0pero puede merecerle plena credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra \u00a0parte, los sentenciadores dieron \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0las versiones rendidas por Henry Salazar, Edgar Chala, Pedro Antonio \u00a0Chala, \u00a0Rosa \u00a0Delia \u00a0Ballesteros, \u00a0Carlos \u00a0Julio \u00a0Guavita \u00a0y Jos\u00e9 Gustavo Jara, \u00a0analizando \u00a0la \u00a0posibilidad de cada uno de ellos para percibir lo acontecido, en \u00a0un \u00a0 proceso \u00a0 intelectivo \u00a0 ce\u00f1ido \u00a0 a \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0que \u00a0no \u00a0amerita \u00a0reparo \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0no \u00a0diferencia \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0de \u00a0las \u00a0procesales, \u00a0pues \u00a0le \u00a0da el primer car\u00e1cter a preceptos \u00a0estrictamente \u00a0instrumentales, \u00a0como lo son los art\u00edculos 247, 254 y 294 del C. \u00a0de P.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n falta a la t\u00e9cnica cuando aduce el \u00a0cargo \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0y \u00a0del \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0mismo se infiere que su \u00a0inconformidad \u00a0radica en que considera que el fallador vulner\u00f3 las reglas de la \u00a0sana \u00a0critica, evento en el cual la censura ha debido orientarla por la v\u00eda del \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0no \u00a0paran \u00a0ah\u00ed \u00a0los \u00a0desaciertos del \u00a0recurrente \u00a0sino \u00a0que \u00a0abandona \u00a0los cauces de la enunciada causal primera, para \u00a0irrumpir, \u00a0inconsecuentemente, \u00a0en \u00a0la \u00a0tercera, cuando reprocha la vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0249 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P, \u00a0por \u00a0la \u00a0carencia \u00a0de \u00a0imparcialidad del \u00a0funcionario judicial en la b\u00fasqueda de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, el casacionista no demuestra \u00a0ninguna \u00a0equivocaci\u00f3n del fallador y lo \u00fanico claro de su incoherente discurso \u00a0es \u00a0que \u00a0pretende oponer sus conclusiones probatorias a las de aquel para que la \u00a0Corte \u00a0escoja, desconociendo que ello es propio de las instancias y ajeno a esta \u00a0sede \u00a0extraordinaria, pues la sentencia arriba amparada por la doble presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0 \u00a0acierto \u00a0 y \u00a0 legalidad, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 criterio \u00a0 del \u00a0 juzgador \u00a0prevalece. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria no \u00a0s\u00f3lo \u00a0se sustent\u00f3 en los testimonios cuestionados sino en el croquis levantado \u00a0por \u00a0un agente de la polic\u00eda vial y en la declaraci\u00f3n del mismo, elementos que \u00a0apreciados \u00a0conjuntamente, y de manera l\u00f3gica y razonada, llevaron a colegir la \u00a0responsabilidad penal del se\u00f1or D\u00edaz Avila. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0colorario de lo anterior, el cargo no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CASACION OFICIOSA \u00a0<\/p>\n<p>Como quiera que el procesado fue condenado a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0que \u00a0por ministerio del art\u00edculo 52 del C.P, implica la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas, que no le fue \u00a0impuesta, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0legalidad de la \u00a0sanci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Sala, con fundamento en los art\u00edculos 228 y 229.1 del C. de P.P, \u00a0casar\u00e1 \u00a0parcialmente y de oficio el fallo impugnado, en el sentido de imponer a \u00a0JOSE \u00a0ALONSO \u00a0DIAZ \u00a0AVILA \u00a0tal \u00a0pena \u00a0accesoria, \u00a0por \u00a0un \u00a0per\u00edodo \u00a0igual al de la principal, corriendo su \u00a0misma suerte en cuanto a la suspensi\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Penal, administrando Justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DESESTIMAR la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 CASAR \u00a0PARCIALMENTE \u00a0y \u00a0de \u00a0manera oficiosa el fallo, en el \u00a0sentido \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0imponer \u00a0 a \u00a0 JOSE \u00a0 ALONSO \u00a0 DIAZ \u00a0AVILA la pena accesoria de interdicci\u00f3n de derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un per\u00edodo igual al de la pena principal a la que \u00a0fue \u00a0condenado, \u00a0esto \u00a0es, \u00a032 \u00a0meses, \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0los delitos culposos de \u00a0homicidio y lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En lo dem\u00e1s queda sin modificaci\u00f3n la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, \u00a0c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RICARDO \u00a0 CALVETE \u00a0 RANGEL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0 \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JUAN \u00a0MANUEL \u00a0TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PATRICIA \u00a0 \u00a0 SALAZAR \u00a0CUELLAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 TESTIMONIO-Credibilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0\/TESTIGO \u00a0SOSPECHO \u00a0\u00a0 La valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0y, \u00a0concretamente, de la testimonial, est\u00e1 expresamente regulada por el \u00a0art\u00edculo \u00a0294 \u00a0del C. de P.P, en concordancia con el 254, que consagran la sana \u00a0critica \u00a0como \u00a0criterio \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0el cual permite darle credibilidad a \u00a0personas \u00a0vinculadas con la v\u00edctima o [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-1389","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-6"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1389"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1389\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}