{"id":1385,"date":"2023-09-07T21:00:33","date_gmt":"2023-09-07T21:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9667-10-06-98\/"},"modified":"2023-09-07T21:00:33","modified_gmt":"2023-09-07T21:00:33","slug":"9667-10-06-98","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9667-10-06-98\/","title":{"rendered":"9667 (10-06-98)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 ERROR \u00a0DE \u00a0HECHO\/ \u00a0FALSO JUICIO DE IDENTIDAD\/ \u00a0TESTIMONIO\/ ERROR DE PROHIBICION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0En \u00a0la \u00a0concreta \u00a0modalidad \u00a0de error de \u00a0hecho, \u00a0alegada \u00a0ac\u00e1 \u00a0por \u00a0el \u00a0censor por falso juicio de identidad se incurre, \u00a0cuando \u00a0 el \u00a0 fallador,\u00a0 \u00a0 en\u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0una\u00a0 \u00a0determinada\u00a0 \u00a0prueba\u00a0 \u00a0le\u00a0 \u00a0hace \u00a0decir\u00a0 lo\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0ella\u00a0 \u00a0objetivamente\u00a0 \u00a0no\u00a0 \u00a0reza, \u00a0erigi\u00e9ndose en una \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0o \u00a0distorsi\u00f3n, \u00a0por parte del juez, del contenido material del \u00a0medio \u00a0probatorio, \u00a0bien \u00a0porque se la coloca diciendo m\u00e1s de lo que encierra o \u00a0haci\u00e9ndole \u00a0expresar \u00a0menos \u00a0de lo que el texto dice; insuficiente resulta, por \u00a0dem\u00e1s, \u00a0la mera relaci\u00f3n de la prueba material a que se refiere el error, sino \u00a0que \u00a0es \u00a0indispensable \u00a0acreditar \u00a0lo \u00a0que \u00a0ella \u00a0objetivamente \u00a0demuestra, para \u00a0derrumbar \u00a0la \u00a0equivocada \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0en relaci\u00f3n con el medio de prueba \u00a0contiene \u00a0el \u00a0fallo \u00a0atacado \u00a0(Sentencia de Casaci\u00f3n de Agosto 25 de 1994; M.P. \u00a0Dr. \u00a0Gustavo \u00a0G\u00f3mez \u00a0Vel\u00e1squez) y, complementariamente, la obligaci\u00f3n para el \u00a0recurrente \u00a0de \u00a0incursionar \u00a0en \u00a0el \u00a0examen \u00a0de \u00a0la nueva situaci\u00f3n probatoria, \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error \u00a0y \u00a0se\u00f1alar \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0indirectamente \u00a0violadas \u00a0por \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n \u00a0indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0El testimonio \u00fanico, purgado de vicios, \u00a0ostenta \u00a0 capacidad \u00a0 de \u00a0 llevar \u00a0 al \u00a0convencimiento \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0acusado. \u00a0 \u00a0Al \u00a0 respecto, \u00a0 as\u00ed \u00a0 se \u00a0 expres\u00f3 \u00a0 la \u00a0Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;&#8230; Debe advertirse, por \u00faltimo, que si a la \u00a0luz \u00a0de \u00a0nuestro \u00a0sistema probatorio resulta no controvertible que el testimonio \u00a0\u00fanico \u00a0puede ser elemento bastante para informar el convencimiento del juzgador \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0no \u00a0lo \u00a0es \u00a0menos \u00a0que \u00a0para \u00a0merecer \u00a0suficiencia \u00a0ha \u00a0de \u00a0ostentar \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0declarante, \u00a0ser \u00a0razonado, \u00a0coherente \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0vacilante, \u00a0 \u00a0confuso \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0contradictorio \u00a0 \u00a0en \u00a0 sus \u00a0t\u00e9rminos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;El testimonio \u00fanico, purgado de sus posibles \u00a0vicios, \u00a0defectos \u00a0y \u00a0deficiencias, \u00a0puede \u00a0y debe ser mejor que varios ajenos a \u00a0esta \u00a0purificaci\u00f3n&#8230;&#8221; \u00a0(Casaci\u00f3n \u00a0de \u00a0marzo \u00a09 \u00a0de \u00a01995; M. P. Dr. Carlos E. \u00a0Mej\u00eda Escobar). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Confunde el recurrente esta instituci\u00f3n \u00a0penal \u00a0con \u00a0otra que, a pesar de tener alg\u00fan referente com\u00fan, es lo cierto que \u00a0presentan \u00a0grandes \u00a0rasgos \u00a0diferenciales, como quiera que la relacionada por el \u00a0defensor \u00a0es \u00a0la \u00a0conocida \u00a0causal \u00a0del \u00a0&#8220;Error \u00a0de \u00a0Prohibici\u00f3n&#8221;, una de cuyas \u00a0variantes \u00a0es la &#8220;Defensa Putativa&#8221;, como causal excluyente de culpabilidad, que \u00a0entre \u00a0otras \u00a0cosas, presupone la existencia del elemento antijuridicidad. En la \u00a0primera, \u00a0la injusta agresi\u00f3n tiene existencia en el plano fenomenol\u00f3gico y el \u00a0agredido \u00a0se \u00a0ve \u00a0precisado \u00a0a \u00a0responder \u00a0a ella; en la segunda, se obra con la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 errada \u00a0 e \u00a0 invencible \u00a0de \u00a0estar \u00a0amparado \u00a0por \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO No. 9667 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>Dr. CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 82 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C., junio diez (10) de \u00a0mil novecientos noventa y ocho (1.998). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V\u00a0 \u00a0I\u00a0 \u00a0S\u00a0 \u00a0T\u00a0 \u00a0O\u00a0 \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la Corte el recurso extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado JULIO \u00a0CESAR \u00a0SANTOS \u00a0GOMEZ \u00a0contra \u00a0la sentencia de segunda \u00a0instancia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal del Tribunal Superior de Cali el 8 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01994, por medio de la cual impuso a aquel la pena principal privativa \u00a0de \u00a0libertad \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, en calidad de responsable del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0cometido \u00a0contra H\u00e9ctor Fabio Castrill\u00f3n Fl\u00f3rez, fallo \u00a0que \u00a0a su vez confirm\u00f3, con algunas modificaciones, el proferido por el Juzgado \u00a026\u00b0 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de la misma ciudad, fechado el dos (2) de febrero del \u00a0mismo a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las \u00a0horas de la tarde del 7 de abril de \u00a01985, \u00a0en \u00a0el sitio conocido como \u201cAlto Aguacatal\u201d, comprensi\u00f3n territorial \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de Cali, los hermanos vecinos de ese sector Julio C\u00e9sar y Jos\u00e9 \u00a0Luis \u00a0Santos \u00a0G\u00f3mez \u00a0fueron \u00a0hasta \u00a0la \u00a0residencia de H\u00e9ctor Fabio Castrill\u00f3n \u00a0Torres \u00a0a \u00a0fin de saldar enfrentamiento que el primero de ellos hab\u00eda tenido el \u00a0d\u00eda \u00a0 anterior \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 \u00faltimo. \u00a0Del \u00a0simple \u00a0enfrentamiento \u00a0de \u00a0palabra, \u00a0inmediatamente \u00a0se \u00a0pas\u00f3 \u00a0al \u00a0de \u00a0obra \u00a0porque, \u00a0Julio \u00a0C\u00e9sar y H\u00e9ctor Fabio, \u00a0provistos \u00a0 de \u00a0 arma \u00a0 blanca, \u00a0se \u00a0acometieron \u00a0mutuamente, \u00a0siendo \u00a0lesionado \u00a0mortalmente \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0Torres, quien all\u00ed mismo falleci\u00f3, practicando horas \u00a0m\u00e1s \u00a0tarde \u00a0el \u00a0levantamiento \u00a0del cad\u00e1ver el comisario de polic\u00eda municipal. \u00a0Consumado el hecho, los hermanos huyeron del escenario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La apertura de la instrucci\u00f3n la realiz\u00f3 el \u00a0Juzgado \u00a0S\u00e9ptimo \u00a0de \u00a0Inscriminal \u00a0de \u00a0Cali \u00a0el \u00a09 \u00a0de \u00a0abril \u00a0del \u00a0mismo a\u00f1o, \u00a0obteni\u00e9ndose \u00a0la \u00a0captura \u00a0de Jos\u00e9 Luis el 25 de octubre de 1988; escuchado en \u00a0indagatoria, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a014\u00b0 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal\u00a0 \u00a0se abstuvo de \u00a0proferir \u00a0en \u00a0su contra medida de aseguramiento al encontrar, pese a su negativa \u00a0en \u00a0indagatoria, \u00a0que \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0se \u00a0hab\u00eda limitado al simple acto de \u00a0presencia, \u00a0sin \u00a0prestar \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0ning\u00fan \u00a0tipo \u00a0a \u00a0su \u00a0hermano Julio \u00a0C\u00e9sar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, previo emplazamiento y declaratoria de \u00a0persona \u00a0ausente, \u00a0el \u00a07 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01989, \u00a0el \u00faltimo de los Despachos \u00a0Judiciales \u00a0resuelve situaci\u00f3n jur\u00eddica profiriendo contra Julio C\u00e9sar Santos \u00a0G\u00f3mez \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0el delito de \u00a0Homicidio, \u00a0estructurado \u00a0por el Art. 323 del C. Penal, oper\u00e1ndose el cierre de \u00a0la instrucci\u00f3n el 22 de abril de 1992. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 competencia, \u00a0el \u00a0proceso \u00a0pas\u00f3 \u00a0al \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a01-3 \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad Especializada en homicidio, \u00a0dependencia \u00a0que \u00a0califica el m\u00e9rito del sumario el primero de octubre de 1992, \u00a0profiriendo \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria contra Julio C\u00e9sar Santos G\u00f3mez en calidad \u00a0de \u00a0autor \u00a0presuntamente \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito de Homicidio y precluyendo la \u00a0instrucci\u00f3n en favor de su hermano Jos\u00e9 Luis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado \u00a026\u00b0 Penal del Circuito de Cali \u00a0(antiguo \u00a0Juzgado \u00a06\u00b0 \u00a0Superior), \u00a0reasume la competencia para tramitar la fase \u00a0del \u00a0juicio \u00a0y \u00a0el \u00a028 \u00a0de \u00a0mayo de 1993 es capturado y puesto a disposici\u00f3n el \u00a0acriminado \u00a0 Julio \u00a0C\u00e9sar, \u00a0quien \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0probatoria \u00a0es \u00a0escuchado \u00a0en \u00a0indagatoria, \u00a0diligencia \u00a0en \u00a0cuyo desarrollo confiesa haber sido el autor de la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0Torres, \u00a0pero \u00a0calific\u00e1ndola \u00a0por \u00a0el aspecto de haber \u00a0obrado \u00a0en \u00a0leg\u00edtima defensa de su vida, ante la agresi\u00f3n de que fue v\u00edctima, \u00a0proveniente \u00a0del \u00a0interfecto, \u00a0quien \u00a0le \u00a0atac\u00f3 \u00a0con \u00a0machete \u00a0y \u00a0cuchillo, \u00a0no \u00a0qued\u00e1ndole alternativa distinta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Realizada \u00a0la audiencia p\u00fablica, el Juzgado \u00a026\u00b0 \u00a0Penal \u00a0del Circuito profiri\u00f3 sentencia el 2 de febrero de 1994 (fs. 238 y \u00a0ss.), \u00a0condenando a Santos G\u00f3mez, en calidad de autor responsable del delito de \u00a0Homicidio, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0privativa \u00a0de \u00a0libertad de diez (10) a\u00f1os y \u00a0cuatro \u00a0(4) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0diez \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0a \u00a0pagar, a favor de los hermanos del \u00a0occiso, \u00a0suma \u00a0equivalente \u00a0en \u00a0moneda \u00a0nacional \u00a0a \u00a0cincuenta \u00a0gramos oro, como \u00a0perjuicios \u00a0morales \u00a0causados; \u00a0se abstuvo de condenar por perjuicios materiales \u00a0ante \u00a0la no demostraci\u00f3n de ellos y, finalmente, neg\u00f3 el sustituto penal de la \u00a0condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada la sentencia por el defensor, la Sala \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0en prove\u00eddo \u00a0calendado \u00a0el 8 de abril de 1994 (fs. 271 y ss.), la confirm\u00f3 con la reforma en \u00a0el \u00a0sentido de imponer a Santos G\u00f3mez la pena de diez (10) a\u00f1os de prisi\u00f3n y, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0\u201cla \u00a0cual \u00a0ser\u00e1 \u00a0de \u00a0un a\u00f1o a partir del cumplimiento de la pena \u00a0principal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Oportunamente \u00a0 interpuesto \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n por parte de Santos G\u00f3mez, \u00e9ste fue concedido por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Cali el 12 de mayo de la citada anualidad; dentro del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0del \u00a0traslado, el defensor p\u00fablico nombrado para el efecto, present\u00f3 \u00a0la \u00a0correspondiente demanda (fs. 300 y ss.); el Ministerio P\u00fablico, como sujeto \u00a0no \u00a0recurrente, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0alleg\u00f3 \u00a0un escrito donde se opone a las pretensiones \u00a0del recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACION \u00a0<\/p>\n<p>Contra la sentencia condenatoria materia del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, invoca el defensor la causal primera del \u00a0Art. 220 del C. de P. Penal, que reza: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando la sentencia sea violatoria de una \u00a0norma de derecho sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n de la norma sustancial \u00a0proviene \u00a0de \u00a0error \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de determinada prueba, es necesario que \u00a0as\u00ed lo alegue el recurrente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0cargos \u00a0dice \u00a0que \u00a0formula \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0con \u00a0base \u00a0todos ellos en el inciso segundo citado, espec\u00edficamente \u00a0relacionados con el error de hecho, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0 CARGO. \u00a0\u201cViolaci\u00f3n \u00a0de la ley en cuanto a la prueba de la confesi\u00f3n\u201d. No crey\u00f3 el \u00a0fallador \u00a0en la confesi\u00f3n de Santos G\u00f3mez, cuando indica que fue H\u00e9ctor Fabio \u00a0quien \u00a0groseramente \u00a0lo \u00a0increp\u00f3 \u00a0y \u00a0convid\u00f3 \u00a0a \u00a0pelear, que el cuchillo ya lo \u00a0portaba \u00a0para \u00a0una \u00a0posible defensa, puesto que hab\u00eda recibido amenazas el d\u00eda \u00a0anterior \u00a0y \u00a0bajo \u00a0ninguna \u00a0circunstancia \u00a0mencion\u00f3 \u00a0su intenci\u00f3n de matar. El \u00a0Tribunal \u00a0descart\u00f3 la causal eximente de antijuridicidad, por no tener respaldo \u00a0probatorio \u00a0alguno, \u00a0\u201cpero \u00a0de \u00a0ser \u00a0as\u00ed \u00a0debi\u00f3 estimar si la intenci\u00f3n del \u00a0agente \u00a0 era \u00a0 de \u00a0 matar, \u00a0de \u00a0lesionar \u00a0o \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario \u00a0si \u00a0su \u00a0\u00edntimo \u00a0convencimiento \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0estimar \u00a0que \u00a0estaba \u00a0amparado \u00a0por una causal de \u00a0inculpabilidad; \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no hizo el fallador con respecto a la injurada\u201d. Ha \u00a0sido \u00a0reiterado \u00a0el \u00a0procesado \u00a0al \u00a0indicar que su oponente sali\u00f3 herido cuando \u00a0\u201cnos \u00a0chocamos \u00a0los \u00a0cuerpos\u201d, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0debe confrontarse con el \u00a0experticio \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal, \u00a0que \u00a0indica \u00a0que de las tres lesiones padecidas por \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0Torres, dos de ellas s\u00f3lo comprometieron la piel y la restante fue \u00a0profunda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 ac\u00e1pite \u00a0 pertinente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0\u201cDemostraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 Cargo\u201d, \u00a0textualmente \u00a0transcribe \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los \u00a0Arts. \u00a0297 \u00a0y \u00a0298 \u00a0del \u00a0C. de P. Penal, relacionados con el \u00a0procedimiento \u00a0en \u00a0caso de confesi\u00f3n y los criterios para su apreciaci\u00f3n, para \u00a0concluir \u00a0que su comportamiento estuvo orientado hacia la leg\u00edtima defensa \u201cy \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0se \u00a0acus\u00f3, desconoce dicha confesi\u00f3n, violando con ello la \u00a0ley \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0enunciados \u00a0en \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n de este cargo. En el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0con la declaraci\u00f3n de un testigo que no \u00a0ofrece \u00a0serios \u00a0motivos \u00a0de credibilidad y sobre todo en contra de la confesi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado&#8230; \u00a0se \u00a0pone \u00a0en evidencia que el hecho apreciado fue desfigurado \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador, cuando no le dio cr\u00e9dito al procesado en su injurada &#8230; \u00a0por \u00a0eso \u00a0se \u00a0configura \u00a0en \u00a0error \u00a0manifiesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0identidad, o sea violaci\u00f3n indirecta de la ley\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0CARGO. \u00a0Llamado \u00a0por \u00a0el impugnante \u201cApreciaci\u00f3n err\u00f3nea de la prueba\u201d, lo refiere \u00a0al \u00a0 testigo \u00a0\u00fanico \u00a0Gustavo \u00a0Ararat \u00a0Garc\u00eda, \u00a0cuyo \u00a0testimonio \u00a0reviste \u00a0gran \u00a0confusi\u00f3n, \u00a0es \u00a0vago, poco contundente, falto de credibilidad y contradictorio. \u00a0Las \u00a0sentencias \u00a0le \u00a0dan \u00a0pleno valor a su aserto y confrontando lo afirmado por \u00a0los \u00a0 falladores, \u00a0 el \u00a0declarante \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0luego \u00a0de \u00a0desafiarse, \u00a0los \u00a0contrincantes \u00a0salieron a armarse (el procesado afirma que ya estaba armado); la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0se \u00a0presenta \u00a0difusa \u00a0porque \u201co lo aceptamos como testigo \u00fanico y \u00a0desechamos \u00a0 la \u00a0 confesi\u00f3n; \u00a0 o \u00a0 descartamos \u00a0 al \u00a0 testigo \u00a0y \u00a0aceptamos \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n\u201d. \u00a0De \u00a0aceptar \u00a0la \u00a0aseveraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Ararat, \u00a0en el sentido de que \u00a0Santos \u00a0G\u00f3mez \u00a0sali\u00f3 \u00a0a armarse, c\u00f3mo explicar entonces que su suegra Noralba \u00a0Trochez, no lo haya visto entrar a la residencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una segunda inquietud en relaci\u00f3n con Ararat \u00a0Garc\u00eda, \u00a0se \u00a0plantea \u00a0cuando \u00a0expresa \u00a0\u00e9ste \u00a0que \u00a0desconoce qu\u00e9 clase de arma \u00a0ten\u00eda \u00a0Julio \u00a0C\u00e9sar, suponiendo que despu\u00e9s de lesionar mortalmente a H\u00e9ctor \u00a0Fabio, \u00a0\u201cle puso el arma en la mano\u201d. Pero acontece que la deponente Noralba \u00a0Trochez \u00a0dijo \u00a0en su exposici\u00f3n que a un lado del interfecto hab\u00eda un cuchillo \u00a0y \u00a0al \u00a0otro \u00a0un machete y que \u201cesas armas eran del finado H\u00e9ctor\u201d. No tom\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador la precauci\u00f3n de confrontar lo afirmado en el proceso, y se lanz\u00f3 \u00a0en \u00a0conjeturas, \u00a0cuando est\u00e1 plenamente establecido que esas dos armas eran del \u00a0occiso \u00a0y,\u00a0 \u00a0as\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0qui\u00e9n \u00a0es \u00a0el \u00a0mendaz?. El testigo o Julio \u00a0C\u00e9sar?. \u00a0 Desde \u00a0 la \u00a0 \u00f3ptica \u00a0 del \u00a0 impugnante, \u00a0los \u00a0falladores \u00a0apreciaron \u00a0err\u00f3neamente \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Gustavo \u00a0Ararat \u00a0Garc\u00eda, \u00a0por las siguientes \u00a0razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Ararat dice que ambos salieron a armarse, \u00a0pero \u00a0al \u00a0mismo tiempo afirma no vio arma a Julio C\u00e9sar, para luego suponer que \u00a0la que aparec\u00eda al lado del occiso, pertenec\u00eda a aquel. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Las afirmaciones del testigo contrar\u00edan \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Noralba \u00a0Trochez, \u00a0quien \u00a0enf\u00e1ticamente \u00a0declara \u00a0que \u00a0el \u00a0cuchillo era del finado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Ararat \u00a0Garc\u00eda aduce que cuando H\u00e9ctor \u00a0Fabio \u00a0cay\u00f3, \u00a0\u201csal\u00eda \u00a0sangre de su cuerpo\u201d. Porqu\u00e9, entonces, no observ\u00f3 \u00a0cuando \u00a0Julio \u00a0C\u00e9sar \u00a0puso \u00a0el \u00a0cuchillo al lado de su cuerpo. Curioso que haya \u00a0apreciado una circunstancia e inobservado la otra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0Art. \u00a0294 del C. de P. Penal ense\u00f1a \u00a0cu\u00e1les \u00a0son \u00a0los \u00a0criterios \u00a0para la apreciaci\u00f3n del testimonio; transcribe el \u00a0canon \u00a0y, \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido, \u00a0relaciona \u00a0una providencia de la Corte acerca del \u00a0testimonio \u00a0de los parientes, amigos \u00edntimos o enemigos, para rematar indicando \u00a0que \u00a0el \u00a0declarante \u00a0era \u00a0amigo del occiso H\u00e9ctor Fabio, como tambi\u00e9n su madre \u00a0Noralba \u00a0S\u00e1nchez \u00a0y \u201cadem\u00e1s novio al parecer de Luz Marina\u201d, por lo que el \u00a0fallador \u00a0no \u00a0debi\u00f3 \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta solo algunos aspectos que incriminaban a \u00a0Julio \u00a0C\u00e9sar, \u00a0sino \u00a0apreciarlo \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0\u201cya \u00a0que \u00a0las cosas que \u00e9l no \u00a0apreci\u00f3 \u00a0logran \u00a0extraer \u00a0la \u00a0verdad\u201d; \u00a0Ararat \u00a0fue \u00a0parcializado y, as\u00ed las \u00a0cosas, \u00a0el \u00a0\u201cjuzgador \u00a0distorcion\u00f3 \u00a0(sic) \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de la prueba d\u00e1ndole \u00a0alcance \u00a0que \u00a0no \u00a0ten\u00eda, cuando trat\u00f3 de llenar las diferencias del testimonio \u00a0&#8230; \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0estamos \u00a0en \u00a0presencia \u00a0de la causal primera, la violaci\u00f3n \u00a0indirecta, error de hecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER CARGO. \u201cSe \u00a0ignor\u00f3 \u00a0en \u00a0la sentencia la declaraci\u00f3n de NORALBA TROCHEZ\u201d. El Tribunal, en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la declaraci\u00f3n de la dama, dijo: \u201cPorque NORALBA TROCHEZ, al igual \u00a0que \u00a0el \u00a0primer testigo mencionado, vio cuando corr\u00eda JULIO Y SU HERMANO\u201d. Si \u00a0se \u00a0aprecia \u00a0la declaraci\u00f3n de la dama, \u00e9sta no manifiesta haber visto a Julio \u00a0C\u00e9sar \u00a0en \u00a0su \u00a0casa \u00a0y \u00a0menos con el fin de armarse; indicando tambi\u00e9n que las \u00a0armas \u00a0encontradas \u00a0al \u00a0lado \u00a0del cuerpo del occiso, a \u00e9l pertenec\u00edan. Si este \u00a0testimonio \u00a0hubiese sido apreciado por el Tribunal, no habr\u00eda tenido que acudir \u00a0a \u00a0conjeturas \u00a0y \u00a0s\u00ed\u00a0 \u00a0a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0dada por el procesado \u201cya que no \u00a0ofrec\u00eda \u00a0credibilidad \u00a0lo \u00a0afirmado por el \u00fanico testigo, por ser abiertamente \u00a0contradictorio; \u00a0se \u00a0presenta \u00a0entonces \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n indirecta a la ley, por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0ya \u00a0\u201cque \u00a0se \u00a0ignora \u00a0la existencia de una prueba, esto es, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0obre \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso y el juzgador omite su \u00a0apreciaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De haberse apreciado el testimonio de la dama \u00a0y \u00a0observado \u00a0la \u00a0contrariedad \u00a0que \u00a0presenta con relaci\u00f3n a Ararat Garc\u00eda, el \u00a0concepto \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0variaba ostensiblemente, aceptando la versi\u00f3n dada \u00a0por \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0su \u00a0injurada, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de que \u201cfue previamente \u00a0incitado \u00a0por \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Fabio \u00a0y \u00a0que \u00a0fue \u00a0este \u00a0\u00faltimo que (sic) lo invit\u00f3 a \u00a0pelear, \u00a0que \u00a0fue \u00a0\u00e9l quien primero le caus\u00f3 las heridas a Julio C\u00e9sar, y que \u00a0su actuar fue conforme a derecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCLUSION. \u00a0Al \u00a0desestimar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0de\u00a0 Ararat Garc\u00eda, \u201cs\u00f3lo queda por \u00a0aceptar \u00a0los \u00a0hechos \u00a0como \u00a0los narr\u00f3 el procesado que por no haberse tenido en \u00a0cuenta \u00a0o \u00a0por \u00a0no haberse apreciado\u00a0 \u00edntegramente, se profiri\u00f3 sentencia \u00a0condenatoria \u00a0en su contra que de lo contrario se\u00a0 hubiera\u00a0 dado\u00a0 \u00a0aplicabilidad\u00a0 \u00a0al\u00a0 \u00a0numeral\u00a0 \u00a0tercero, \u00a0del \u00a0art\u00edculo 40 del C. \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0dice: \u00a0\u2018Quien \u00a0realice \u00a0el \u00a0hecho \u00a0con la convicci\u00f3n errada e invencible de que est\u00e1 amparado \u00a0por \u00a0 una \u00a0 causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n\u2019. \u00a0Que \u00a0es \u00a0la norma que de dej\u00f3 de aplicar, por no dar cr\u00e9dito a \u00a0la \u00a0 injurada\u201d, \u00a0 cuando \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0manifest\u00f3 \u00a0categ\u00f3ricamente \u00a0estar \u00a0convencido \u00a0de \u00a0actuar \u00a0conforme \u00a0a \u00a0derecho \u00a0y, cuando en sus propias palabras, \u00a0explic\u00f3 \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0vista \u00a0 \u00a0p\u00fablica \u00a0 \u00a0qu\u00e9 \u00a0 entend\u00eda \u00a0 por \u00a0 leg\u00edtima \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ruega \u00a0a \u00a0la Corte casar el fallo y se dicte \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0reemplazo, \u00a0excluy\u00e9ndolo \u00a0de \u00a0toda \u00a0responsabilidad, \u00a0porque \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0no \u00a0fue \u00a0culpable \u00a0\u201cconforme \u00a0a \u00a0las \u00a0normas que se dejaron de \u00a0aplicar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador Primero Delegado en lo Penal, \u00a0concept\u00faa \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0debe \u00a0casar \u00a0la sentencia \u00a0recurrida, por los siguientes motivos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0no \u00a0identifica \u00a0el \u00a0recurrente en forma clara y precisa los fundamentos de la causal \u00a0que \u00a0aduce, \u00a0ni invoca las normas de derecho sustancial vulneradas, como tampoco \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de la violaci\u00f3n, ni la incidencia que la transgresi\u00f3n pueda tener \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado. Si bien el demandante afirma que la injurada de Santos \u00a0G\u00f3mez \u00a0fue \u00a0err\u00f3neamente \u00a0apreciada \u00a0(error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad), \u00a0no se\u00f1ala de qu\u00e9 manera se incurri\u00f3 en tal yerro y, en el fondo, \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0es cuestionar el an\u00e1lisis probatorio de la confesi\u00f3n, efectuado \u00a0por \u00a0 el \u00a0 juzgador, \u00a0circunstancia \u00a0vedada \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0cuando \u00a0aquella \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco de la sana cr\u00edtica, es funci\u00f3n prevalente del \u00a0fallador \u00a0sobre \u00a0los razonamientos de las partes, trat\u00e1ndose de mera diferencia \u00a0de \u00a0criterios. \u201cAdem\u00e1s, el casacionista dirige el cargo a que se le reconozca \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido la diminuente de punibilidad por confesi\u00f3n, pero en desarrollo \u00a0del \u00a0ataque \u00a0concomitantemente \u00a0alega \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, censuras \u00e9stas que son excluyentes entre s\u00ed\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Atinente \u00a0al \u00a0segundo cargo, dirigido por el \u00a0actor \u00a0al \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad, presenta los mismos \u00a0yerros \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0el \u00a0anterior., \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0partir \u00a0de \u00a0presupuestos \u00a0cient\u00edficos \u00a0inaceptables \u00a0para \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0probatoria, \u00a0como \u00a0afirmar que el \u00a0declarante \u00a0\u00fanico \u00a0no \u00a0puede \u00a0desecharse, \u00a0ni \u00a0siquiera parcialmente, \u201cque el \u00a0testimonio \u00a0\u00fanico \u00a0es \u00a0indivisible y no puede ser cotejado con otras pruebas en \u00a0sentido opuesto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al tercer cargo, es infundado el \u00a0reproche \u00a0del censor al dirigir el ataque por error de hecho por falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0ante \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0fallador de la declaraci\u00f3n de \u00a0Noralba \u00a0Trochez. Dicho testimonio efectivamente fue apreciado en la sentencia y \u00a0as\u00ed \u00a0 lo \u00a0reconocer \u00a0el \u00a0mismo \u00a0impugnante. \u00a0En \u00a0el \u00a0fondo, \u00a0la \u00a0censura \u00a0est\u00e1 \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de la prueba, propia del juzgador, aspecto no \u00a0atendible \u00a0en casaci\u00f3n, \u201cporque el juez no est\u00e1 obligado a decidir sobre una \u00a0prueba \u00a0singular \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, sino sobre una verdad extra\u00edda de todo el \u00a0conjunto \u00a0probatorio \u00a0obrante \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso &#8230; Es la libre\u00a0 persuaci\u00f3n \u00a0(sic) \u00a0racional \u00a0del \u00a0Juez \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0sobre \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0del \u00a0caudal \u00a0probatorio \u00a0 existente \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 proceso, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0llama \u00a0la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PARA RESOLVER, CONSIDERA LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>En\u00a0 \u00a0la \u00a0causal de casaci\u00f3n consagrada \u00a0por \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0del \u00a0numeral \u00a0primero del Art. 220 del C. de P. Penal, \u00a0fundamenta \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0cada \u00a0una de las tres censuras que hace al fallo del \u00a0Tribunal \u00a0 Superior \u00a0de \u00a0Cali; \u00a0espec\u00edficamente, \u00a0todas \u00a0ellas \u00a0se \u00a0refieren \u00a0a \u00a0supuestos \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho en que incurri\u00f3 el juzgador en la apreciaci\u00f3n de \u00a0determinadas \u00a0pruebas. \u00a0Siguiendo el orden propuesto por el censor, seguidamente \u00a0se ocupa la Corte de su an\u00e1lisis y alcance. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO. Est\u00e1 \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad en que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia, al no haberle \u00a0cre\u00eddo \u00a0al procesado lo que expres\u00f3 en su indagatoria respecto a haber actuado \u00a0en \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa de su vida, pues la inminente e injusta agresi\u00f3n parti\u00f3 \u00a0de H\u00e9ctor Fabio Castrill\u00f3n Torres. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la concreta modalidad de error de hecho, \u00a0alegada \u00a0ac\u00e1 \u00a0por el censor por falso juicio de identidad se incurre, cuando el \u00a0fallador,\u00a0 \u00a0 en\u00a0 \u00a0 la\u00a0 \u00a0 apreciaci\u00f3n\u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0una\u00a0 \u00a0determinada\u00a0 \u00a0prueba\u00a0 \u00a0le\u00a0 \u00a0hace \u00a0decir\u00a0 \u00a0lo\u00a0 que\u00a0 \u00a0ella\u00a0 \u00a0 \u00a0objetivamente\u00a0 \u00a0 \u00a0no\u00a0 \u00a0 \u00a0reza, \u00a0 erigi\u00e9ndose \u00a0 en \u00a0 una \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0o \u00a0distorsi\u00f3n, \u00a0por parte del juez, del contenido material del \u00a0medio \u00a0probatorio, \u00a0bien \u00a0porque se la coloca diciendo m\u00e1s de lo que encierra o \u00a0haci\u00e9ndole \u00a0expresar \u00a0menos \u00a0de lo que el texto dice; insuficiente resulta, por \u00a0dem\u00e1s, \u00a0la mera relaci\u00f3n de la prueba material a que se refiere el error, sino \u00a0que \u00a0es \u00a0indispensable \u00a0acreditar \u00a0lo \u00a0que \u00a0ella \u00a0objetivamente \u00a0demuestra, para \u00a0derrumbar \u00a0la \u00a0equivocada \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0en relaci\u00f3n con el medio de prueba \u00a0contiene \u00a0el \u00a0fallo \u00a0atacado \u00a0(Sentencia de Casaci\u00f3n de Agosto 25 de 1994; M.P. \u00a0Dr. \u00a0Gustavo \u00a0G\u00f3mez \u00a0Vel\u00e1squez) y, complementariamente, la obligaci\u00f3n para el \u00a0recurrente \u00a0de \u00a0incursionar \u00a0en \u00a0el \u00a0examen \u00a0de \u00a0la nueva situaci\u00f3n probatoria, \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error \u00a0y \u00a0se\u00f1alar \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0indirectamente \u00a0violadas \u00a0por \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n \u00a0indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corto \u00a0en extremo se queda el impugnante, al \u00a0limitarse \u00a0a \u00a0cotejar \u00a0y \u00a0confrontar el an\u00e1lisis cr\u00edtico que de la indagatoria \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el fallador, en aras a descartar la causal eximente de antijuridicidad \u00a0(otras \u00a0veces \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0una excluyente de culpabilidad), para concluir el \u00a0censor \u00a0 acotando \u00a0 que \u00a0no \u00a0se \u00a0ajusta \u00a0a \u00a0derecho \u00a0ni \u00a0al \u00a0caudal \u00a0probatorio, \u00a0desconociendo \u00a0tambi\u00e9n que nunca tuvo intenci\u00f3n su poderdante de segar la vida \u00a0de Castrill\u00f3n Torres. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No indica el recurrente, en forma expresa, en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0el error por distorsi\u00f3n en la injurada de Julio C\u00e9sar Santos \u00a0G\u00f3mez \u00a0en \u00a0que \u00a0presuntamente \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el Tribunal al proferir la sentencia, \u00a0menos \u00a0invoca las disposiciones penales sustanciales indirectamente infringidas, \u00a0ni \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0y \u00a0menos \u00a0la trascendencia que la predicada \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0 tiene \u00a0 para \u00a0lograr \u00a0la \u00a0mutaci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0resuelto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, limita el actor sus argumentos \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0y \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0la confesi\u00f3n efectu\u00f3 el \u00a0juzgador \u00a0como \u00a0medio \u00a0de prueba existente en el proceso, situaci\u00f3n vedada para \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0valorar \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0(l\u00f3gica, \u00a0experiencia \u00a0y \u00a0ciencia), \u00a0es del resorte del fallador, con \u00a0prevalencia \u00a0sobre \u00a0los \u00a0razonamientos cr\u00edticos de los sujetos procesales y, si \u00a0la conclusi\u00f3n judicial no coincide con el planteamiento \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>valorativo \u00a0del \u00a0defensor, \u00a0no \u00a0quiere \u00a0ello \u00a0significar que por ese simple evento surja un error demandable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reiterada \u00a0y \u00a0pac\u00edfica ha sido la Corte, al \u00a0expresar sobre este punto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; \u00a0la \u00a0credibilidad en su mayor o menor \u00a0grado, \u00a0conferida por el Tribunal a un determinado medio de prueba, no es motivo \u00a0alegable \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuando \u00a0no depende ese juicio valorativo de errores de \u00a0hecho \u00a0o de derecho, sino que ella es el efecto del ejercicio judicial del deber \u00a0de \u00a0examinar \u00a0la \u00a0prueba con apego a la normatividad que la gobierna&#8230;\u201d\u00a0 \u00a0(Casaci\u00f3n de abril 15 de 1993; M.P. Dr. D\u00eddimo P\u00e1ez Velandia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00famese \u00a0a \u00a0lo \u00a0anotado, \u00a0que \u00a0el recurrente \u00a0incurre \u00a0 en \u00a0incongruencias \u00a0que \u00a0est\u00e1n \u00a0al \u00a0margen \u00a0del \u00a0error \u00a0que \u00a0predica, \u00a0manifestadas \u00a0en \u00a0expresiones \u00a0tales \u00a0como \u00a0\u201cno \u00a0se \u00a0le crey\u00f3 al procesado\u201d \u00a0(erigi\u00e9ndose \u00a0en \u00a0aspecto de valoraci\u00f3n del testimonio, con apego a las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica); \u201cdescarta la causal eximente de antijuridicidad &#8230; si \u00a0su \u00a0\u00edntimo \u00a0convencimiento \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0estimar \u00a0que estaba amparado por una \u00a0causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad \u00a0(lo \u00a0que \u00a0conlleva al reconocimiento de la leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0&#8211; \u00a0Art. 29-4 del C. Penal -, trayendo a colaci\u00f3n una causal excluyente \u00a0de \u00a0culpabilidad, \u00a0la \u00a0defensa putativa &#8211; Art. 40-3 ib\u00eddem), que son totalmente \u00a0excluyentes \u00a0y, \u00a0sin \u00a0embargo, confundidas por el censor; \u201cla sentencia que se \u00a0acus\u00f3 \u00a0desconoce dicha confesi\u00f3n\u201d (si desconoce la prueba, el error de hecho \u00a0debe dirigirse al falso juicio de existencia, que no de identidad). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0no \u00a0contrapuestos, \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0primera y segunda instancias, constituyen una unidad jur\u00eddica e \u00a0inescindible \u00a0para \u00a0efectos \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n; desde esta perspectiva, \u00a0resulta \u00a0saludable \u00a0relacionar \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0en \u00a0aquellas \u00a0contenidos, \u00a0para \u00a0evidenciar \u00a0 las \u00a0razones \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0cara \u00a0a \u00a0desechar \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0calificada de Santos G\u00f3mez, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; Podemos afirmar con seguridad que fue \u00a0el \u00a0procesado \u00a0quien \u00a0dio los pasos necesarios para reavivar la situaci\u00f3n\u00a0 \u00a0anterior \u00a0(el \u00a0enfrentamiento \u00a0que \u00a0hab\u00edan \u00a0tenido \u00a0el d\u00eda 6 de abril de 1985, \u00a0aclara \u00a0la \u00a0Corte) e insistir en ella cuando exprofeso se dirige a la casa de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0seg\u00fan \u00a0\u00e9l, para tratar de \u2018poner \u00a0claros \u00a0los \u00a0puntos\u2019 \u00a0como lo expresa en Audiencia, dej\u00e1ndonos claridad sobre el hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0llevaba consigo la intenci\u00f3n de continuar la discusi\u00f3n y que fue esta \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0y \u00a0no \u00a0la \u00a0de ir \u00fanicamente a tomar el carro que lo llevaba de \u00a0regreso \u00a0a \u00a0su \u00a0casa en San Antonio, lo que resulta como una excusa a medias que \u00a0se \u00a0cuela \u00a0en \u00a0su \u00a0discurso \u00a0sin dejar convicci\u00f3n de certeza, en tanto que as\u00ed \u00a0hubiera \u00a0sido, \u00a0estamos \u00a0seguros \u00a0de que el hecho no se hubiera suscitado y esto \u00a0por \u00a0 tres \u00a0razones: \u00a0Primero \u00a0porque \u00a0resulta \u00a0que \u00a0la \u00a0ruta \u00a0escogida \u00a0por \u00a0el \u00a0incriminado \u00a0y \u00a0que \u00a0le permit\u00eda pasar por frente de la casa de la v\u00edctima, no \u00a0era \u00a0paso obligado para coger el transporte; segundo porque hay constancias (fl. \u00a04 \u00a0audiencia \u00a0y 192) de que H\u00e9ctor Fabio estaba en el interior de su vivienda y \u00a0el \u00a0paso \u00a0de Julio C\u00e9sar por la v\u00eda deber\u00eda haber pasado inadvertido para \u00e9l \u00a0y, \u00a0tercero \u00a0porque el procesado termina aceptando en la audiencia que en efecto \u00a0fue a buscarlo (&#8230;). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cReglas \u00a0de \u00a0la experiencia humana indican \u00a0que \u00a0alguien \u00a0con \u00a0actitud \u00a0disuasiva \u00a0y \u00a0de \u00a0verdad \u00a0interesado en conservar la \u00a0amistad \u00a0no \u00a0hubiera \u00a0procedido \u00a0de \u00a0manera \u00a0tan \u00a0inoportuna \u00a0como lo hizo Julio \u00a0C\u00e9sar&#8230; \u201c (fs. 244 y 245, sentencia del A-quo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; \u00a0Este incidente al parece preclu\u00eddo, \u00a0se \u00a0vivenci\u00f3 \u00a0al \u00a0d\u00eda siguiente y es as\u00ed como JULIO CESAR SANTOS, quien nunca \u00a0emplea \u00a0armas, \u00a0por \u00a0prevenci\u00f3n \u00a0tom\u00f3 \u00a0un \u00a0cuchillo, pero su comportamiento no \u00a0queda \u00a0all\u00ed \u00a0sino \u00a0que se pasa por la casa de HECTOR FABIO y lo busca y adem\u00e1s \u00a0de \u00a0ello se hace acompa\u00f1ar de su hermano, quien si bien no realiza ning\u00fan acto \u00a0criminal, \u00a0al menos constituye un acompa\u00f1amiento psicol\u00f3gico para el acusado y \u00a0un \u00a0debilitamiento \u00a0en \u00a0el mismo sentido para la v\u00edctima, puesto que espera una \u00a0agresi\u00f3n mayor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0 trata \u00a0 en \u00a0 consecuencia \u00a0 de \u00a0un \u00a0\u2018duelo\u2019 \u00a0de \u00a0hombres para demostrar cual era \u00a0m\u00e1s \u00a0bravo y lograr as\u00ed mayor respeto de quienes lo rodean, actitud propio del \u00a0malevaje, \u00a0de \u00a0quien \u00a0no tiene unos sanos criterios de valoraci\u00f3n de las cosas, \u00a0de \u00a0los afectos, de los sentimientos, se obra con criterio de emocionalidad y no \u00a0de \u00a0razonabilidad, \u00a0propias \u00a0de \u00a0la situaci\u00f3n social y econ\u00f3mica en que viven, \u00a0personas casi analfabetas (&#8230;). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa l\u00f3gica natural de las cosas, ll\u00e1mese \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0subjetiva, \u00a0nos obliga a inferir que JULIO CESAR SANTOS no iba tan \u00a0calmado \u00a0ni \u00a0en \u00a0busca \u00a0de \u00a0la \u00a0paz o reconciliaci\u00f3n con su amigo, sino que iba \u00a0dispuesto \u00a0a \u00a0salir \u00a0por \u00a0sus \u00a0fueros, a reclamar su orgullo de hombre herido, a \u00a0aceptar \u00a0el reto, y en ello se enfrasc\u00f3, con un acto claro de manifestaci\u00f3n de \u00a0voluntad, \u00a0acontecer \u00a0f\u00e1ctico \u00a0que \u00a0es \u00a0precisamente el descrito por el testigo \u00a0ARARAT, \u00a0quien al precisar los hechos da cuenta exacta del enfrentamiento que se \u00a0produjo entre v\u00edctima y victimario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0coartada \u00a0planteada \u00a0por \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0agente, \u00a0al \u00a0ubicarse \u00a0ante \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0antijuridicidad, no tiene respaldo \u00a0probatorio \u00a0alguno, \u00a0perdiendo \u00a0toda \u00a0validez \u00a0ante \u00a0lo expresado por el testigo \u00a0\u00fanico \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0quien con su lenguaje parroquiano nos ilustra sobre el \u00a0hecho \u00a0diciendo que ellos se tiraban a darse, expresi\u00f3n por dem\u00e1s gr\u00e1fica, en \u00a0su \u00a0esencia \u00a0y significado, puesto que pone de presente el consentimiento de uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0para \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la \u00a0disputa, \u00a0sabiendo \u00a0que \u00a0de ello se producir\u00eda un \u00a0resultado&#8230;\u201d (segunda instancia: fs. 277 y 280). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, no prospera la censura; debe \u00a0la \u00a0Corte \u00a0aclarar \u00a0en \u00a0este \u00a0aparte, \u00a0que \u00a0carece \u00a0la Delegada de raz\u00f3n cuando \u00a0argumenta, \u00a0en \u00a0aras \u00a0a \u00a0la \u00a0improsperidad \u00a0de la causal, que resulta excluyente \u00a0dirigir \u00a0el \u00a0cargo \u00a0a \u00a0que \u00a0se reconozca una diminuente de pena por confesi\u00f3n y \u00a0desarrollar \u00a0el \u00a0ataque por la v\u00eda de la leg\u00edtima defensa, para lo cual trae a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0de junio 24 de 1992, con \u00a0ponencia \u00a0del Dr. Guillermo Duque Ruiz; lo pregonado en el prove\u00eddo tiene plena \u00a0validez, \u00a0ocurriendo que carece de aplicaci\u00f3n para el presente evento, dado que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0ninguna \u00a0parte \u00a0de \u00a0su \u00a0demanda \u00a0acude a la confesi\u00f3n de su \u00a0poderdante \u00a0de \u00a0cara a obtener reducci\u00f3n de pena (Art. 299 del C. de P. Penal); \u00a0el \u00a0censor \u00a0se \u00a0limit\u00f3, \u00a0a \u00a0transcribir \u00a0los \u00a0Arts. \u00a0297 \u00a0y \u00a0298 ib\u00eddem, sobre \u00a0procedimiento \u00a0en \u00a0caso \u00a0de \u00a0confesi\u00f3n \u00a0y \u00a0los \u00a0criterios para su apreciaci\u00f3n, \u00a0buscando as\u00ed demostrar el yerro de los juzgadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO. Los \u00a0mismos \u00a0defectos t\u00e9cnicos de que adolece el anterior, son predicables para esta \u00a0censura, \u00a0que \u00a0hace relaci\u00f3n al error de hecho por falso juicio de identidad en \u00a0la apreciaci\u00f3n del testimonio de GUSTAVO ARARAT GARCIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 dem\u00e1s, \u00a0 igualmente \u00a0constituye \u00a0la \u00a0oposici\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0personal \u00a0criterio, \u00a0frente \u00a0al plasmado por las instancias, \u00a0infiriendo \u00a0y \u00a0reiterando \u00a0que \u00a0no merece credibilidad en algunos de sus apartes \u00a0(por \u00a0ejemplo, \u00a0que el cuchillo lo coloc\u00f3 Santos G\u00f3mez al lado del occiso, una \u00a0vez \u00a0que \u00a0con \u00a0\u00e9l \u00a0lo \u00a0lesion\u00f3 \u00a0de muerte, cuando se sabe pertenec\u00eda al mismo \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0Torres, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que el machete), pero sin que el recurrente, en \u00a0ninguna \u00a0parte \u00a0de \u00a0su \u00a0demanda \u00a0acuda \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0error \u00a0de hecho en que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0la \u00a0no \u00a0identidad \u00a0entre \u00a0lo \u00a0que el medio \u00a0probatorio \u00a0objetivamente revela y lo que la sentencia ha rese\u00f1ado de ese mismo \u00a0elemento \u00a0de \u00a0juicio, \u00a0distorsion\u00e1ndolo, \u00a0para \u00a0realizar \u00a0un \u00a0errado proceso de \u00a0inferencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siguiendo \u00a0la Corte los derroteros del cargo \u00a0anterior, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0dable \u00a0ac\u00e1 \u00a0apreciar, \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0recurrente, la \u00a0incursi\u00f3n en imprecisiones que malogran \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>la \u00a0censura, \u00a0al estimar que en la sentencia \u00a0acusada \u00a0\u201cse \u00a0le \u00a0da pleno valor\u201d al testimonio de Ararat Garc\u00eda, acudiendo \u00a0al \u00a0parecer \u00a0el \u00a0defensor \u00a0a una especie de tarifa legal de pruebas, ya superada \u00a0por \u00a0nuestra \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0penal, pretendiendo que se le otorg\u00f3 el \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u201cplena prueba\u201d al aserto de este testigo (error de derecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n), \u00a0cuando \u00a0la \u00a0escueta verdad es que el rese\u00f1ado \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0para los falladores, resultaba de \u201centera credibilidad\u201d, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con las reglas de la cr\u00edtica del testimonio, sin que tampoco tenga \u00a0acogida, \u00a0por \u00a0contrariar \u00a0las reglas de la l\u00f3gica, la experiencia y la ciencia \u00a0probatoria, \u00a0(que \u00a0constituye \u00a0otro tipo de error de hecho) la posici\u00f3n asumida \u00a0por \u00a0el impugnante en el sentido de que se le cree totalmente a Ararat Garc\u00eda y \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0manera se desconozca confesi\u00f3n calificada de Santos G\u00f3mez; o se \u00a0cree \u00a0a \u00a0pie \u00a0juntillas a \u00e9ste, en desmedro del testigo. Dicho de otra manera y \u00a0como \u00a0lo \u00a0advierte \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0la \u00a0propuesta \u00a0del defensor conllevar\u00eda a la \u00a0inaceptable\u00a0 \u00a0tesis \u00a0de la indivisibilidad del testimonio, y tambi\u00e9n de la \u00a0confesi\u00f3n, remata la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0 el \u00a0 referido \u00a0 testimonio, \u00a0lejos \u00a0estuvieron \u00a0los \u00a0fallos de haberlo acogido en su integridad y, por el contrario, \u00a0son \u00a0expl\u00edcitos \u00a0en la conclusi\u00f3n de que fue deficiente y se atreve a realizar \u00a0conjeturas \u00a0sobre \u00a0algunos \u00a0t\u00f3picos; \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0frente \u00a0a las reglas de la \u00a0cr\u00edtica \u00a0del \u00a0medio \u00a0testimonial, los juzgadores le otorgaron credibilidad para \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0sustanciales \u00a0de la responsabilidad de Santos G\u00f3mez en la muerte \u00a0de \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0Torres, \u00a0en especial que se trat\u00f3 de una ri\u00f1a concertada, que \u00a0\u201cambos tiraban a darse\u201d. As\u00ed se expresa en las sentencias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; \u00a0 Bien \u00a0 expl\u00edcitas \u00a0quedan \u00a0estas \u00a0conclusiones \u00a0a \u00a0que \u00a0hemos \u00a0llegado \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de las declaraciones de Gustavo \u00a0Ararat \u00a0quien \u00a0a \u00a0pesar \u00a0del \u00a0deficiente interrogatorio que se le hizo, de todas \u00a0maneras \u00a0muestra \u00a0como \u00a0dentro \u00a0del desarrollo de los hechos, hubo lugar para la \u00a0disputa \u00a0acalorada, \u00a0para los desaf\u00edos y para que como consecuencia, expusieran \u00a0armas \u00a0&#8230; \u00a0par\u00e9cenos \u00a0que \u00a0es la falta de un buen interrogatorio en el caso de \u00a0Gustavo \u00a0Ararat \u00a0(testigo \u00a0presencial) \u00a0lo \u00a0que ha llevado a esta asignaci\u00f3n de \u00a0armas \u00a0&#8230; \u00a0f\u00e1cil \u00a0era \u00a0para \u00a0quienes arribaron tarde a los hechos (sic) o para \u00a0quienes \u00a0como el testigo, no estuvo (sic) en capacidad de observar absolutamente \u00a0todo \u00a0lo \u00a0que \u00a0ocurri\u00f3, \u00a0procedan \u00a0a \u00a0llenar \u00a0este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0lagunas, mediante \u00a0suposiciones, \u00a0basados en lo que oyen o lo que perciben a \u00faltima hora, cosa que \u00a0por \u00a0otra \u00a0parte \u00a0es normal en los declarantes y que hace necesaria la presencia \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0para \u00a0realizar \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que \u00a0corresponda, puesto que no \u00a0advirti\u00e9ndose \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0mentir \u00a0o \u00a0de \u00a0tergiversar la verdad, s\u00ed pueden \u00a0llegar \u00a0a \u00a0explotarse \u00a0confusamente \u00a0en \u00a0pro \u00a0de \u00a0los \u00a0intereses \u00a0de \u00a0parte, \u00a0al \u00a0asignarles \u00a0un \u00a0significado \u00a0parcial \u00a0y \u00a0no \u00a0de todo el contexto&#8230;\u201d (fallo de \u00a0primera instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; \u00a0No puede negarse que nos encontramos \u00a0ante \u00a0un \u00a0testigo id\u00f3neo, no solo porque presenci\u00f3 el hecho, sin la existencia \u00a0de \u00a0incapacidades \u00a0f\u00edsicas o ps\u00edquicas para percibir los mismos, sino tambi\u00e9n \u00a0porque \u00a0no \u00a0puede predicarse del declarante reproche moral, puesto que no ten\u00eda \u00a0ning\u00fan \u00a0 inter\u00e9s \u00a0de \u00a0favorecer \u00a0o \u00a0perjudica \u00a0(sic) \u00a0a \u00a0uno \u00a0u \u00a0otro \u00a0de \u00a0los \u00a0contendientes. \u00a0Tan \u00a0cierto \u00a0es lo anterior, que dice que la v\u00edctima ten\u00eda una \u00a0mayor \u00a0ventaja \u00a0sobre el acusado, en cuanto a la entidad del arma, porque aqu\u00e9l \u00a0ten\u00eda \u00a0un \u00a0machete \u00a0y \u00a0\u00e9ste un cuchillo y adem\u00e1s de encontrarse el hermano de \u00a0quien soporta la imputaci\u00f3n (&#8230;). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEse sencillo testimonio de GUSTAVO ARARAT \u00a0permite \u00a0a \u00a0la \u00a0justicia establecer, con claridad absoluta, como se present\u00f3 un \u00a0enfrentamiento \u00a0querido, \u00a0advertido \u00a0y \u00a0razonado \u00a0por \u00a0parte de la v\u00edctima y el \u00a0acusado, \u00a0quienes \u00a0por \u00a0minucias, \u00a0tales \u00a0como \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de hombr\u00eda y \u00a0obtener \u00a0el \u00a0pasaporte \u00a0de macho ante sus mujeres, decidieron por la v\u00eda de las \u00a0armas la definici\u00f3n de este aspecto (&#8230;). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPrecisamente \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0se \u00a0predica \u00a0de \u00a0GUSTAVO \u00a0ARARAT, permite a la Sala eliminar el\u00a0 mayor grado de \u00a0culpabilidad que se refiere en la \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>conducta \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0al ubicarlo como provocador de la ri\u00f1a, pues resulta claro que \u00a0el \u00a0solo estar en los predios de la v\u00edctima no da lugar a esta presunci\u00f3n y es \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0aceptan \u00a0el \u00a0reto \u00a0y por lo tanto no puede tenerse una \u00a0aparente \u00a0provocaci\u00f3n, \u00a0como factor de incremento punitivo&#8230;\u201d (apartes de la \u00a0sentencia de segunda instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0testimonio \u00a0\u00fanico, \u00a0purgado \u00a0de vicios, \u00a0ostenta \u00a0 capacidad \u00a0 de \u00a0 llevar \u00a0 al \u00a0convencimiento \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0acusado. \u00a0 \u00a0Al \u00a0 respecto, \u00a0 as\u00ed \u00a0 se \u00a0 expres\u00f3 \u00a0 la \u00a0Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; Debe advertirse, por \u00faltimo, que si a \u00a0la \u00a0 luz \u00a0de \u00a0nuestro \u00a0sistema \u00a0probatorio \u00a0resulta \u00a0no \u00a0controvertible \u00a0que \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0\u00fanico \u00a0puede \u00a0ser elemento bastante para informar el convencimiento \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0acusado, no lo es menos que para \u00a0merecer \u00a0suficiencia ha de ostentar ponderaci\u00f3n en el declarante, ser razonado, \u00a0coherente \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0vacilante, \u00a0 \u00a0confuso \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0contradictorio \u00a0 \u00a0en \u00a0 sus \u00a0t\u00e9rminos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0testimonio \u00a0\u00fanico, \u00a0purgado \u00a0de \u00a0sus \u00a0posibles \u00a0vicios, \u00a0defectos \u00a0y \u00a0deficiencias, \u00a0puede y debe ser mejor que varios \u00a0ajenos \u00a0a \u00a0esta \u00a0purificaci\u00f3n&#8230;\u201d \u00a0(Casaci\u00f3n \u00a0de \u00a0marzo 9 de 1995; M. P. Dr. \u00a0Carlos E. Mej\u00eda Escobar). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aflora \u00a0para \u00a0la \u00a0Corte que, en el evento de \u00a0autos, \u00a0de \u00a0cara\u00a0 \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica y previo cotejo de la \u00a0prueba, \u00a0para \u00a0los \u00a0falladores \u00a0result\u00f3 \u00a0preponderante el testimonio de Gustavo \u00a0Ararat \u00a0S\u00e1nchez \u00a0frente \u00a0a la confesi\u00f3n calificada arg\u00fcida por Santos G\u00f3mez, \u00a0sin \u00a0que \u00a0pueda \u00a0ello \u00a0atacarse \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0viniendo \u00a0a \u00a0constituir \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0de los sujetos procesales, \u00a0simples alegatos de instancia. Tampoco prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER \u00a0CARGO. \u00a0Aduce \u00a0el impugnante, para atacar el fallo de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial al incurrir \u00a0aquel \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0al \u00a0ignorar el \u00a0testimonio de NORALBA TROCHEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0presenta esta modalidad de yerro, cuando \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0desconoce \u00a0un \u00a0hecho \u00a0con relaci\u00f3n al cual obra en el proceso la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0lo \u00a0demuestra, \u00a0o \u00a0cuando \u00a0sin \u00a0existir \u00a0\u00e9sta, \u00a0el hecho se da por \u00a0probado. \u00a0Para \u00a0el \u00a0primer \u00a0evento, \u00a0el \u00a0Juez \u00a0deja \u00a0de \u00a0apreciar una prueba que \u00a0materialmente \u00a0existe \u00a0en \u00a0el proceso; para el segundo, supone una prueba que no \u00a0existe en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0una \u00a0prueba \u00a0que \u00a0materialmente \u00a0obra \u00a0en \u00a0el proceso, cuando el fallador la ignora completamente, \u00a0ning\u00fan \u00a0an\u00e1lisis \u00a0hace \u00a0de \u00a0ella, pero no cuando, de alguna manera la aprecia, \u00a0menos \u00a0cuando \u00a0la analiza para inaceptarla total o parcialmente, distinci\u00f3n que \u00a0resulta \u00a0fundamental \u00a0para \u00a0el \u00a0correcto planteamiento del cargo, pues diferente \u00a0resulta \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0se \u00a0desconozca porque es ignorada, a que se desconozca \u00a0porque \u00a0probatoriamente \u00a0al juez no le merece cr\u00e9dito. En cada evento, el error \u00a0es de naturaleza diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0del \u00a0desconocimiento de la t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0rige \u00a0la demanda de casaci\u00f3n, pregonable para los dos cargos anteriores, y \u00a0que \u00a0 igualmente \u00a0es \u00a0dable \u00a0para \u00a0el \u00a0presente \u00a0( \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0indirectamente infringidas, demostraci\u00f3n del error, su incidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia), aqu\u00ed el desacierto del censor resulta may\u00fasculo, cuando al \u00a0presentar \u00a0el \u00a0cargo \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0inmediatamente reconoce que el juzgador tuvo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>en \u00a0cuenta el testimonio de NORALBA TROCHEZ, \u00a0present\u00e1ndose \u00a0as\u00ed \u00a0un \u00a0verdadero \u00a0contrasentido: No puede atacarse una prueba \u00a0diciendo \u00a0que se desconoci\u00f3 por el fallador que obra en el proceso y aquel para \u00a0nada \u00a0la \u00a0tuvo \u00a0en cuenta siendo trascendente, para, a rengl\u00f3n seguido, admitir \u00a0que \u00a0el \u00a0juez s\u00ed la tuvo en cuenta, pero no fue estimada en la forma pretendida \u00a0por \u00a0el \u00a0censor; \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de \u00a0existencia,\u00a0 \u00a0 pretende \u00a0demostrarse \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0que \u00a0ocurre \u00a0es \u00a0que \u00a0cada uno de ellos tiene un \u00e1mbito \u00a0diferente, \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0ha \u00a0 dejado \u00a0 sentado \u00a0 a \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 del \u00a0 presente \u00a0prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, el Tribunal s\u00ed tuvo en cuenta el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora NORALBA TROCHEZ y a \u00e9l expresamente hizo alusi\u00f3n en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0lo que genera como consecuencia que completamente carece el cargo de \u00a0fundamento \u00a0legal; \u00a0y \u00a0si \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0por \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0era \u00a0atacar este \u00a0testimonio, \u00a0la \u00a0censura debi\u00f3 dirigirse por otro tipo de error de hecho, pero, \u00a0desde \u00a0 ning\u00fan \u00a0 punto \u00a0 de \u00a0 vista, \u00a0 por \u00a0el \u00a0referido \u00a0de \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Baste \u00a0acotar, \u00a0al respecto, que en la misma \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se reconoce que el Tribunal efectivamente hizo, no s\u00f3lo \u00a0alusi\u00f3n, \u00a0sino que tambi\u00e9n tuvo en cuenta el testimonio de la se\u00f1ora Trochez, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 efectivamente \u00a0 se \u00a0 presenta, \u00a0 cuando \u00a0 as\u00ed \u00a0discurre \u00a0esa \u00a0Corporaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; Aunado a ese testimonio claro, expreso \u00a0y \u00a0terminante \u00a0(sic), \u00a0con \u00a0capacidad \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0producir \u00a0certeza en el \u00a0juzgador, \u00a0dada \u00a0la \u00a0coherencia \u00a0y \u00a0la \u00a0firmeza \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0se \u00a0encuentran dos \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0vienen \u00a0a \u00a0confirmar lo expresado por ARARAT GARCIA y es el de \u00a0LUZ \u00a0MARINA \u00a0ARANGO, \u00a0quien \u00a0vio cuando el procesado y su hermano arrimaron a la \u00a0casa \u00a0del occiso, posteriormente oy\u00f3 los gritos y escuch\u00f3 que hab\u00edan matado a \u00a0HECTOR, \u00a0produci\u00e9ndose \u00a0una \u00a0estrecha \u00a0relaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0los \u00a0consangu\u00edneos, \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0HECTOR \u00a0y \u00a0la \u00a0huida \u00a0de aquellos, porque \u00a0NORALBA \u00a0TROCHEZ al igual que el primer testigo mencionado, \u00a0advierte \u00a0 que \u00a0 vio \u00a0 cuando \u00a0corr\u00edan \u00a0JULIO \u00a0y \u00a0su \u00a0hermano&#8230;\u201d \u00a0 \u00a0(fs. \u00a0 \u00a0276. \u00a0 Resalta \u00a0 la \u00a0 Corte). \u00a0 Menos \u00a0 prospera \u00a0 esta \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advi\u00e9rtase, finalmente, que en el aparte de \u00a0las \u00a0\u201cConclusiones\u201d \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0aduce el censor que al \u00a0desestimar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Ararat \u00a0por \u00a0lo afirmado por la se\u00f1ora Trochez, \u00a0s\u00f3lo \u00a0queda \u00a0aceptar \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0fueron \u00a0narrados por su \u00a0poderdante \u00a0Santos \u00a0G\u00f3mez, \u00a0que \u00a0por \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido apreciados \u00edntegramente, \u00a0conllevaron\u00a0 \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, dejando de aplicar el numeral \u00a0tercero \u00a0del \u00a0Art. \u00a040 \u00a0del \u00a0C. Penal, que a continuaci\u00f3n transcribe. Acaso sea \u00a0\u00e9sta \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0indirectamente \u00a0violada \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador, aunque \u00a0expresamente no lo diga el impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, craso desconocimiento en materia \u00a0de \u00a0la \u00a0Teor\u00eda del Delito, es lo que se advierte en el censor cuando, a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0viene \u00a0planteando \u00a0que \u00a0el \u00a0comportamiento de Santos G\u00f3mez se \u00a0encuentra \u00a0justificado \u00a0ante \u00a0la \u00a0injusta y actual agresi\u00f3n de que fue v\u00edctima \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0Torres, \u00a0quien \u00a0le \u00a0atac\u00f3 \u00a0con \u00a0machete, vi\u00e9ndose \u00a0compelido \u00a0a la utilizaci\u00f3n del cuchillo que portaba, para repeler aquella. Sus \u00a0argumentos \u00a0conducen \u00a0al \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la antiqu\u00edsima instituci\u00f3n de la \u00a0\u201cLeg\u00edtima \u00a0Defensa\u201d \u00a0que, \u00a0como \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0contempla \u00a0el \u00a0numeral \u00a0cuarto del Art. 29 del C. Penal: \u201c&#8230; El hecho se justifica cuando de \u00a0comete: \u00a0&#8230; \u00a04. \u00a0Por \u00a0la necesidad de defender un derecho propio o ajeno contra \u00a0injusta \u00a0agresi\u00f3n \u00a0actual o inminente, siempre que la defensa sea proporcionada \u00a0a la agresi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Confunde \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0esta \u00a0instituci\u00f3n \u00a0penal \u00a0con \u00a0otra que, a pesar de tener alg\u00fan referente com\u00fan, es lo cierto que \u00a0presentan \u00a0grandes \u00a0rasgos \u00a0diferenciales, como quiera que la relacionada por el \u00a0defensor \u00a0es \u00a0la \u00a0conocida \u00a0causal del \u201cError de Prohibici\u00f3n\u201d, una de cuyas \u00a0variantes \u00a0es la \u201cDefensa Putativa\u201d, como causal excluyente de culpabilidad, \u00a0que \u00a0entre otras cosas, presupone la existencia del elemento antijuridicidad. En \u00a0la \u00a0primera, la injusta agresi\u00f3n tiene existencia en el plano fenomenol\u00f3gico y \u00a0el \u00a0agredido \u00a0se \u00a0ve precisado a responder a ella; en la segunda, se obra con la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 errada \u00a0 e \u00a0 invencible \u00a0de \u00a0estar \u00a0amparado \u00a0por \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n; \u00a0plasmado en la pr\u00e1ctica y para el evento de autos, confunde el \u00a0casacionista \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0de su poderdante, creyendo que es lo mismo que \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Fabio hubiese esgrimido machete y agredido injustamente con \u00e9l a Julio \u00a0C\u00e9sar, \u00a0con \u00a0el hecho de que aquel hubiese hecho adem\u00e1n de extraer arma con la \u00a0misma \u00a0finalidad. \u00a0En \u00a0fin, que si los cargos se enrutan por la demostraci\u00f3n de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0derecho que llevaron al juzgador a violar indirectamente la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0haber \u00a0obrado \u00a0el agente en leg\u00edtima defensa, la norma a \u00a0cuya \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n debe acudirse, es el Art. 29-4 del C. Penal y jam\u00e1s \u00a0a la citada por el impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0en\u00a0 \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0previo concepto del Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0E \u00a0S \u00a0U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0la \u00a0sentencia de fecha, origen y naturaleza anotadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>JORGE CORDOBA POVEDA \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0RICARDO CALVETE \u00a0RANGEL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 ANIBAL \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0DIDIMO PAEZ VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JUAN M. TORRES FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 ERROR \u00a0DE \u00a0HECHO\/ \u00a0FALSO JUICIO DE IDENTIDAD\/ \u00a0TESTIMONIO\/ ERROR DE PROHIBICION \u00a0\u00a0 1.- \u00a0En \u00a0la \u00a0concreta \u00a0modalidad \u00a0de error de \u00a0hecho, \u00a0alegada \u00a0ac\u00e1 \u00a0por \u00a0el \u00a0censor por falso juicio de identidad se incurre, \u00a0cuando \u00a0 el \u00a0 fallador,\u00a0 \u00a0 en\u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0una\u00a0 \u00a0determinada\u00a0 \u00a0prueba\u00a0 \u00a0le\u00a0 \u00a0hace \u00a0decir\u00a0 lo\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0ella\u00a0 \u00a0objetivamente\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-1385","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-6"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1385\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}