{"id":1384,"date":"2023-09-07T21:00:33","date_gmt":"2023-09-07T21:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9662-12-02-98\/"},"modified":"2023-09-07T21:00:33","modified_gmt":"2023-09-07T21:00:33","slug":"9662-12-02-98","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9662-12-02-98\/","title":{"rendered":"9662 (12-02-98)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0RESOLUCION \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0ACUSACION\/ \u00a0NOTIFICACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tradicionalmente la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0estado \u00a0sujeta \u00a0a \u00a0un \u00a0proceso de notificaci\u00f3n \u00a0espec\u00edfico \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0diferente \u00a0del \u00a0establecido \u00a0para \u00a0el \u00a0com\u00fan \u00a0de las \u00a0providencias \u00a0de car\u00e1cter interlocutorio, no tanto por su importancia procesal, \u00a0como \u00a0por \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0asegurar \u00a0el \u00a0derecho que tiene toda persona a ser \u00a0informada \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0penalmente \u00a0se \u00a0le \u00a0imputan, \u00a0y \u00a0por este modo, \u00a0garantizar \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0su \u00a0defensa.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En procura de este cometido, lo normal es que \u00a0la \u00a0normativa \u00a0procesal establezca la notificaci\u00f3n personal obligatoria de esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al \u00a0procesado \u00a0privado o no de su libertad y su defensor, o \u00a0cuando \u00a0menos \u00a0a uno de ellos, siendo realmente excepcionales los eventos en los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0ha \u00a0previsto \u00a0legalmente \u00a0una \u00a0forma \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0supletoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0C\u00f3digo de 1938 (ley 94), por ejemplo, en \u00a0su \u00a0art\u00edculo \u00a0433, \u00a0ordenaba \u00a0citar personalmente al incriminado para enterarlo \u00a0del \u00a0contenido \u00a0del \u00a0auto \u00a0de \u00a0proceder, y solo cuando no hab\u00eda sido posible su \u00a0localizaci\u00f3n, \u00a0autorizaba \u00a0su emplazamiento por edicto con el prop\u00f3sito de que \u00a0fuera \u00a0declarado \u00a0reo \u00a0ausente \u00a0y \u00a0se le designara un defensor de oficio, con el \u00a0cual se segu\u00eda el juicio hasta su terminaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procedimiento similar establecieron la reforma \u00a0de \u00a01964 \u00a0(Decreto \u00a01358, art\u00edculo 5\u00ba) y el estatuto procesal de 1971 (Decreto \u00a0409, \u00a0art\u00edculo \u00a0484), \u00a0siendo \u00a0sus \u00a0principales \u00a0variantes, \u00a0la \u00a0reducci\u00f3n del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0del edicto de 20 a 10 d\u00edas, y la obligaci\u00f3n de agotar \u00a0la \u00a0 b\u00fasqueda \u00a0del \u00a0procesado \u00a0impartiendo \u00a0en \u00a0su \u00a0contra \u00a0orden \u00a0de \u00a0captura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Decreto \u00a01853 \u00a0de \u00a01985 \u00a0(art\u00edculo \u00a019), \u00a0elimin\u00f3 \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0emplazatorio, \u00a0pero \u00a0mantuvo \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n de enterar \u00a0personalmente \u00a0de \u00a0la providencia calificatoria al procesado o su defensor, o en \u00a0su defecto, a un defensor de oficio designado por el Juez.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Regulaci\u00f3n semejante se mantuvo en el C\u00f3digo \u00a0de \u00a01987 \u00a0(Decreto \u00a0050, \u00a0art\u00edculo \u00a0472), \u00a0y \u00a0la reforma de 1989 (Decreto 1861, \u00a0art\u00edculo \u00a024), \u00a0a\u00fan \u00a0cuando con la exigencia adicional de noticiar previamente \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0la \u00a0\u00faltima direcci\u00f3n registrada en el expediente para que se \u00a0presentara \u00a0a \u00a0recibir \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal. \u00a0Si \u00a0no comparec\u00eda, el acto de \u00a0enteramiento \u00a0 personal \u00a0 pod\u00eda \u00a0 subsidiariamente \u00a0cumplirse \u00a0con \u00a0el \u00a0abogado \u00a0defensor.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El estatuto procesal actual (Decreto 2700), en \u00a0su \u00a0 original \u00a0 art\u00edculo \u00a0440, \u00a0previ\u00f3 \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0del \u00a0auto \u00a0calificatorio \u00a0al \u00a0procesado \u00a0no \u00a0privado \u00a0de \u00a0su \u00a0libertad, o su defensor, solo \u00a0cuando \u00a0fuera \u00a0posible, \u00a0pudi\u00e9ndose, en caso contrario, cumplir supletoriamente \u00a0esta \u00a0exigencia \u00a0mediante anotaci\u00f3n en estado (art.190 ejusdem). Dicho precepto \u00a0fue \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a059 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a081 de 1993, que retom\u00f3 al \u00a0procedimiento \u00a0previsto en el art\u00edculo 24 del Decreto 1861 de 1989, siendo esta \u00a0normatividad la actualmente aplicable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 exigencia \u00a0 normativa \u00a0 de \u00a0 notificar \u00a0personalmente \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0enjuiciamiento \u00a0al \u00a0procesado \u00a0o \u00a0su defensor, \u00a0sistem\u00e1ticamente \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0los \u00a0estatutos \u00a0procesales y enmiendas atr\u00e1s \u00a0relacionados, \u00a0o \u00a0de \u00a0intentar cuando menos hacerlo, como vino a establecerlo la \u00a0norma \u00a0cuya \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0demanda \u00a0el impugnante, se inspira en el derecho que \u00a0tiene \u00a0toda persona acusada de un delito a conocer la imputaci\u00f3n que se formula \u00a0en \u00a0su \u00a0contra, \u00a0y \u00a0en la necesidad de asegurar, por este modo, el derecho a una \u00a0defensa \u00a0adecuada, \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0conocimiento \u00a0oportuno de los cargos y de la \u00a0posibilidad \u00a0 de \u00a0 impugnar \u00a0 inclusive \u00a0 la \u00a0 propia \u00a0 providencia \u00a0acusatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0all\u00ed \u00a0que \u00a0el \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0esta \u00a0formalidad \u00a0no \u00a0pueda \u00a0considerarse, \u00a0de \u00a0suyo \u00a0y ab initio, insubstancial, pues \u00a0cuando \u00a0 estas \u00a0prerrogativas \u00a0se \u00a0ven \u00a0afectadas \u00a0por \u00a0causa \u00a0de \u00a0una \u00a0indebida \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de la resoluci\u00f3n acusatoria, mal pueden desconocerse los efectos \u00a0negativos \u00a0del vicio en el ejercicio del derecho de defensa, del cual hace parte \u00a0el \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0que \u00a0sea dable entender, como lo asume el Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto, que la transgresi\u00f3n desaparece por la circunstancia \u00a0de \u00a0haber \u00a0tenido la defensa la posibilidad de actuar con amplitud en las etapas \u00a0procesales subsiguientes.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0todo proceso, existen actos de naturaleza \u00a0esencialmente \u00a0 estructural, \u00a0 sin \u00a0 los \u00a0 cuales \u00a0 la \u00a0 actuaci\u00f3n \u00a0 se \u00a0 torna \u00a0inevitablemente \u00a0\u00edrrita, \u00a0resultando su cumplimiento, por tanto, obligatorio, y \u00a0otros \u00a0de \u00a0\u00edndole \u00a0circunstancial, \u00a0que se caracterizan por ser susceptibles de \u00a0disponibilidad, \u00a0en \u00a0cuanto solo se cumplen por iniciativa de las partes o en la \u00a0medida que \u00e9stas no renuncien a su pr\u00e1ctica.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 trat\u00e1ndose \u00a0 de \u00a0estos \u00a0\u00faltimos, \u00a0su \u00a0proposici\u00f3n \u00a0o \u00a0desistimiento \u00a0debe \u00a0hacerse dentro de los t\u00e9rminos que la ley \u00a0establece \u00a0para \u00a0ello, \u00a0a menos que los sujetos procesales no est\u00e9n interesados \u00a0en \u00a0hacer \u00a0uso \u00a0de \u00a0este \u00a0derecho, \u00a0en \u00a0cuyo caso basta, para que la oportunidad \u00a0precluya, que las partes dejen correr los t\u00e9rminos en silencio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0el \u00a0acto de postulaci\u00f3n discrecional \u00a0deja \u00a0de \u00a0ejercerse, \u00a0no \u00a0por \u00a0voluntad \u00a0de \u00a0la \u00a0parte, \u00a0sino porque se la priva \u00a0irregularmente \u00a0de la oportunidad de hacerlo, los efectos invalitorios del vicio \u00a0no \u00a0solo \u00a0depender\u00e1n \u00a0de su trascendencia, sino de la circunstancia de no haber \u00a0sido \u00a0saneada \u00a0con \u00a0motivo de la actitud procesal asumida por la parte afectada, \u00a0como \u00a0acontece cuando guarda silencio frente a la irregularidad, pues, entonces, \u00a0habr\u00e1 \u00a0de entenderse, con fundamento adem\u00e1s en el art\u00edculo 308.4 del estatuto \u00a0procesal, \u00a0que \u00a0dispone \u00a0del \u00a0derecho \u00a0que \u00a0le \u00a0fue \u00a0socavado, \u00a0renunciando a su \u00a0eventual ejercicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0concreto, \u00a0esta \u00a0es \u00a0la situaci\u00f3n que se \u00a0presenta \u00a0cuando por una indebida notificaci\u00f3n de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0o \u00a0su \u00a0defensor \u00a0se \u00a0ven privados de la oportunidad de ejercer el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa, a trav\u00e9s del acto de impugnaci\u00f3n o de la controversia \u00a0probatoria, \u00a0 ambos \u00a0 de \u00a0 naturaleza \u00a0 discrecional. \u00a0 Si, \u00a0 al \u00a0enterarse \u00a0del \u00a0proferimiento \u00a0 del \u00a0 pliego \u00a0 de \u00a0 cargos, \u00a0guardan \u00a0silencio \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0presentado, o solicitan la prosecuci\u00f3n del tr\u00e1mite \u00a0procesal, \u00a0ha de entenderse que no est\u00e1n interesados en ejercer los derechos de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0fueron \u00a0privados \u00a0con \u00a0motivo \u00a0de \u00a0la informalidad, y que \u00e9sta, en \u00a0consecuencia, \u00a0 \u00a0 ha \u00a0 \u00a0 sido \u00a0 \u00a0 convalidada, \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 consentimiento \u00a0 \u00a0del \u00a0interesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Totalmente \u00a0in\u00fatil \u00a0y \u00a0despojado \u00a0de \u00a0raz\u00f3n \u00a0resultar\u00eda \u00a0 retrotraer \u00a0el \u00a0proceso \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0parte \u00a0afectada \u00a0tenga \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0hacer \u00a0uso de un derecho que no pretende ejercitar, solo porque \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0una \u00a0irregularidad \u00a0en la actuaci\u00f3n. Este no es, ni debe ser, el \u00a0fundamento \u00a0de su declaraci\u00f3n, pues, como lo sostiene el Procurador Delegado en \u00a0su \u00a0concepto, \u00a0no \u00a0es \u00a0la \u00a0simple \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0procesal, sino el \u00a0resquebrajamiento \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 bases \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0juzgamiento, \u00a0o \u00a0el \u00a0desconocimiento cierto de las garant\u00edas esenciales, lo que \u00a0conduce \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este mecanismo extremo de correcci\u00f3n procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0soluci\u00f3n, \u00a0que \u00a0no \u00a0es nueva, permite, \u00a0adem\u00e1s \u00a0del \u00a0saneamiento \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0hacer efectivo el principio de lealtad \u00a0procesal, \u00a0obligando \u00a0a \u00a0la defensa a pronunciarse oportunamente sobre el vicio, \u00a0para \u00a0que, \u00a0corregido, \u00a0pueda \u00a0hacer \u00a0uso \u00a0de \u00a0las \u00a0facultades de impugnaci\u00f3n y \u00a0controversia \u00a0probatoria, \u00a0si \u00a0la oportunidad de hacerlo le fue realmente negada \u00a0por \u00a0causa \u00a0de \u00a0la \u00a0indebida notificaci\u00f3n del pliego de cargos, pues, si guarda \u00a0silencio, \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0quedar\u00e1 cobijada por los efectos convalidantes de \u00a0su \u00a0actitud.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n legislativa en materia procesal \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0hasta la expedici\u00f3n del C\u00f3digo de 1987 (Decreto 050), la nulidad \u00a0originada \u00a0en la notificaci\u00f3n indebida del pliego de cargos, no solo fue objeto \u00a0de \u00a0regulaci\u00f3n \u00a0expresa, \u00a0sino \u00a0que siempre tuvo el car\u00e1cter de saneable, como \u00a0puede \u00a0constatarse \u00a0en el texto de los art\u00edculos 198.3 del C\u00f3digo de 1938 (ley \u00a094),\u00a0 \u00a037 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a01358 de 1964, y 210.3 del C\u00f3digo de 1971 (Decreto \u00a0409). \u00a0Y, si bien es cierto, a partir del C\u00f3digo de 1987 (Decreto 050) dej\u00f3 de \u00a0tener \u00a0este \u00a0tratamiento \u00a0especial, \u00a0no \u00a0fue \u00a0precisamente \u00a0porque el legislador \u00a0desconociera \u00a0su \u00a0car\u00e1cter saneable, sino porque se pas\u00f3 de una regulaci\u00f3n de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0casu\u00edstica \u00a0de \u00a0las nulidades, a una gen\u00e9rica, de actualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0fundamentales \u00a0(hoy \u00a0constitucionales) del juez natural, el \u00a0debido proceso y el derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No debe perderse de vista, por \u00faltimo, que en \u00a0materia \u00a0penal rige el principio de libertad probatoria y, en este orden, que la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0en \u00a0el delito de homicidio, y sus causas, puede llegar a \u00a0estructurarse \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0medios \u00a0distintos \u00a0del acta de levantamiento y el \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia, de manera que, si se aceptara la inidoneidad jur\u00eddica \u00a0de \u00a0estas \u00a0pruebas, \u00a0podr\u00eda \u00a0acudirse \u00a0a \u00a0otros \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio, como el \u00a0registro \u00a0de \u00a0defunci\u00f3n \u00a0(fls.94-1) \u00a0y la abundante prueba testimonial que, por \u00a0igual, dan fe de la ocurrencia del hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO \u00a0No. \u00a09662 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta No.17 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr.FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa \u00a0Fe de Bogot\u00e1, D. C., doce de febrero \u00a0de mil novecientos noventa y ocho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Decide la \u00a0Corte \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto contra la sentencia de \u00a025 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01994, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0 de \u00a0 Cundinamarca \u00a0 conden\u00f3 \u00a0 al \u00a0Agente \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0BELISARIO AYA MONTA\u00d1A a la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a010 a\u00f1os de prisi\u00f3n, al hallarlo responsable del delito de \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Hechos y \u00a0actuaci\u00f3n procesal.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El 20 de \u00a0junio \u00a0de \u00a01992, \u00a0aproximadamente \u00a0a \u00a0las \u00a010 \u00a0de \u00a0la noche, llegaron al Club de \u00a0Billares \u00a0Hojarascas, en el per\u00edmetro urbano del Municipio de Zipac\u00f3n (Cund.), \u00a0Nelson \u00a0Eduardo \u00a0Rivera \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0Luis \u00a0Hernando \u00a0Estupi\u00f1\u00e1n Herrera, Cesar \u00a0Augusto \u00a0Pe\u00f1a \u00a0Rivera \u00a0e \u00a0Israel \u00a0Pe\u00f1a \u00a0Rivera, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de tomarse unas \u00a0cervezas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0ese momento, el establecimiento ya hab\u00eda \u00a0cerrado \u00a0sus \u00a0puertas \u00a0al \u00a0p\u00fablico, pero adentro permanec\u00edan algunas personas, \u00a0entre \u00a0ellas, el Agente de la Polic\u00eda Nacional Belisario Aya Monta\u00f1a, quien se \u00a0hallaba \u00a0jugando \u00a0billar \u00a0e \u00a0ingiriendo licor, y los particulares Faiver Pinz\u00f3n \u00a0Su\u00e1rez, \u00a0Jairo \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Galindo \u00a0Sanabria \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 Ricardo Guzm\u00e1n Camelo. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0 se \u00a0 encontraban \u00a0 presentes \u00a0 Freddy \u00a0 Hern\u00e1n \u00a0 Parada \u00a0 Sarmiento, \u00a0administrador \u00a0del \u00a0negocio, \u00a0y \u00a0Edward Hern\u00e1n Correa Sarmiento, pariente suyo, \u00a0quien esa noche lo acompa\u00f1aba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Los \u00a0visitantes \u00a0solicitaron \u00a0a los encargados del lugar, desde la ventana del mismo, \u00a0que \u00a0los \u00a0dejaran \u00a0entrar, \u00a0petici\u00f3n \u00a0que fue negada con el argumento de que el \u00a0horario \u00a0autorizado \u00a0de \u00a0atenci\u00f3n \u00a0al p\u00fablico se hab\u00eda cumplido. La respuesta \u00a0molest\u00f3 \u00a0a \u00a0Nelson \u00a0Eduardo \u00a0Rivera Hern\u00e1ndez, quien la emprendi\u00f3 verbalmente \u00a0contra \u00a0\u00e9stos \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0contra el Agente de la Polic\u00eda, por representar la \u00a0autoridad \u00a0y \u00a0no \u00a0acatar \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0que \u00a0pretend\u00edan \u00a0aplicarle a ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Estas frases \u00a0increpantes, \u00a0hicieron \u00a0que \u00a0Aya \u00a0Monta\u00f1a \u00a0se \u00a0involucrara \u00a0en la discusi\u00f3n y, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0intercambiar insultos, saliera a la calle, en compa\u00f1\u00eda de Faiver \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Su\u00e1rez, \u00a0ambos portando arma de fuego, a enfrentar a los visitantes, a \u00a0cuyo \u00a0grupo se hab\u00edan unido para entonces Germ\u00e1n Augusto L\u00f3pez S\u00e1nchez, Juan \u00a0Carlos \u00a0L\u00f3pez \u00a0S\u00e1nchez \u00a0y \u00a0Julio \u00a0Yesid \u00a0Rivera \u00a0Hern\u00e1ndez, hermano de Nelson \u00a0Eduardo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tan pronto \u00a0Faiver \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Su\u00e1rez \u00a0abandon\u00f3 el establecimiento, enca\u00f1on\u00f3 con su arma a \u00a0Julio \u00a0Yesid, \u00a0provocando la reacci\u00f3n de Israel Pe\u00f1a Rivera, primo suyo, quien \u00a0quiso \u00a0intervenir, \u00a0pero \u00a0cuando pretendi\u00f3 hacerlo, recibi\u00f3 de Aya Monta\u00f1a un \u00a0golpe \u00a0con la cacha del rev\u00f3lver a la altura del p\u00f3mulo izquierdo, caus\u00e1ndole \u00a0una \u00a0herida \u00a0de \u00a0cierta \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0que \u00a0dio \u00a0lugar a la iniciaci\u00f3n de una \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal independiente (fls.32 y 37-2). Este hecho, alter\u00f3 los \u00e1nimos de \u00a0los \u00a0otros \u00a0integrantes \u00a0del \u00a0grupo, incluido Luis Hernando Estupi\u00f1\u00e1n Herrera, \u00a0quien \u00a0no \u00a0dud\u00f3 \u00a0en \u00a0hacerle el reclamo al agresor, recibiendo por respuesta la \u00a0amenaza \u00a0de \u00a0actuar \u00a0en \u00a0contra \u00a0suya \u00a0de \u00a0manera \u00a0similar \u00a0si \u00a0insist\u00eda en sus \u00a0protestas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0este \u00a0instante \u00a0de \u00a0la \u00a0pendencia, \u00a0hicieron \u00a0presencia \u00a0en el lugar de los hechos los \u00a0agentes \u00a0de \u00a0la\u00a0 \u00a0Estaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Polic\u00eda del Municipio, Alberto Hern\u00e1ndez \u00a0Castellanos, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Danilo \u00a0Pulido Pulido y Edgar Alirio Guzm\u00e1n, con el fin de \u00a0controlar \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0logrando en un principio su cometido, pero cuando el \u00a0grupo \u00a0empezaba a disolverse y Belisario Aya Monta\u00f1a se dirig\u00eda al Comando por \u00a0sugerencia \u00a0de \u00a0sus \u00a0compa\u00f1eros, \u00a0repentinamente dio media vuelta y dispar\u00f3 su \u00a0arma \u00a0 contra \u00a0Luis \u00a0Hernando \u00a0Estupi\u00f1\u00e1n \u00a0Herrera, \u00a0quien \u00a0iba \u00a0detr\u00e1s \u00a0suyo, \u00a0ocasion\u00e1ndole \u00a0una \u00a0herida \u00a0en \u00a0la \u00a0regi\u00f3n cleidomastoidea derecha que minutos \u00a0despu\u00e9s \u00a0caus\u00f3 su muerte, al tiempo que preguntaba en tono desafiante a qui\u00e9n \u00a0m\u00e1s hab\u00eda que matar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por estos \u00a0hechos, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de Facatativ\u00e1 abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0al \u00a0proceso \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0Belisario \u00a0Aya \u00a0Monta\u00f1a \u00a0y \u00a0Faiver \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Su\u00e1rez, \u00a0y \u00a0resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica del \u00a0primero \u00a0con \u00a0medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva, por el delito de \u00a0homicidio. \u00a0Respecto \u00a0del segundo, dispuso expedir copias para que separadamente \u00a0se \u00a0investigara \u00a0su \u00a0conducta \u00a0por el posible delito de porte ilegal de armas de \u00a0fuego de defensa personal (fls.11, 19, 68, 149 y 179-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En el relato \u00a0que \u00a0Aya \u00a0Monta\u00f1a \u00a0hace \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0destaca \u00a0la \u00a0actitud agresiva de los \u00a0integrantes \u00a0 del \u00a0 grupo \u00a0 que \u00a0 se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0la \u00a0calle, \u00a0y \u00a0su \u00a0postura \u00a0conciliadora\u00a0 \u00a0frente \u00a0a \u00a0ellos, \u00a0se\u00f1alando \u00a0que \u00a0sali\u00f3 del billar con el \u00a0\u00e1nimo \u00a0de mediar en la discusi\u00f3n, pero intentaron agredirlo, y que\u00a0 en un \u00a0primer \u00a0enfrentamiento \u00a0con \u00a0un \u00a0borrachito, \u00a0\u00e9ste cay\u00f3\u00a0 revent\u00e1ndose la \u00a0cara. \u00a0Casi \u00a0enseguida \u00a0llegaron sus compa\u00f1eros a colaborar en el control de la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0y \u00a0le \u00a0ordenaron \u00a0que \u00a0se \u00a0dirigiera \u00a0al Cuartel, lo cual hizo, pero \u00a0cuando \u00a0se \u00a0acercaba \u00a0a \u00a0sus \u00a0instalaciones \u00a0fue alcanzado desde atr\u00e1s por Luis \u00a0Hernando \u00a0Estupi\u00f1\u00e1n \u00a0Herrera, \u00a0quien lo tir\u00f3 al suelo enca\u00f1on\u00e1ndolo con una \u00a0pistola, \u00a0con \u00a0la \u00a0cual \u00a0le \u00a0peg\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0cabeza, \u00a0y \u00a0encontr\u00e1ndose \u00a0en dicha \u00a0posici\u00f3n, \u00a0acostado \u00a0en \u00a0el \u00a0piso \u00a0y \u00a0el \u00a0atacante \u00a0de \u00a0pie, \u00a0su rev\u00f3lver, que \u00a0permanec\u00eda \u00a0en \u00a0la \u00a0chapuza, \u00a0accidentalmente \u00a0se \u00a0dispar\u00f3, \u00a0sin \u00a0que se diera \u00a0cuenta. \u00a0Solo \u00a0despu\u00e9s \u00a0vino \u00a0a enterarse que su arma hab\u00eda percutido y que su \u00a0contendor \u00a0se encontraba herido. Esta versi\u00f3n fue mantenida por el procesado en \u00a0la \u00a0audiencia de juzgamiento, con algunas variantes en cuanto a la posici\u00f3n que \u00a0ten\u00eda \u00a0al \u00a0momento \u00a0del disparo, y el reconocimiento de la circunstancia, antes \u00a0inaceptada, \u00a0de \u00a0haberse \u00a0tomado \u00a0ese \u00a0d\u00eda unos tragos. Dijo, as\u00ed mismo, haber \u00a0permanecido \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0inconsciencia \u00a0varios \u00a0d\u00edas, \u00a0por \u00a0causa del golpe \u00a0recibido en la cabeza en el momento de los hechos (fls.19 y 421-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dentro de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0allegadas \u00a0al proceso se encuentran los testimonios de los Agentes \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0Alberto \u00a0Hern\u00e1ndez Castellanos, Jos\u00e9 Danilo Pulido \u00a0Pulido \u00a0y \u00a0Edgar \u00a0Alirio \u00a0Guzm\u00e1n \u00a0(fls.141, 145 y 155-1), y de los particulares \u00a0C\u00e9sar \u00a0Augusto Pe\u00f1a Rivera (fls.158-1), Israel Pe\u00f1a Rivera (fls.30-2), Nelson \u00a0Eduardo \u00a0 Rivera \u00a0 Hern\u00e1ndez \u00a0 (fls.369-1), \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Augusto \u00a0L\u00f3pez \u00a0S\u00e1nchez \u00a0(fls.35-1), \u00a0 Juan \u00a0 Carlos \u00a0L\u00f3pez \u00a0S\u00e1nchez \u00a0(fls.38-1), \u00a0Julio \u00a0Yesid \u00a0Rivera \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0(fls.32 \u00a0y \u00a0367-1), quienes integraban el grupo que se hallaba en la \u00a0calle, \u00a0y \u00a0Freddy \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Parada \u00a0Sarmiento (fls.172-1), Edward Hern\u00e1n Correa \u00a0Sarmiento \u00a0(fls.358-1), \u00a0Jairo \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Galindo Sanabria (fls.360-1) y Jos\u00e9 \u00a0Ricardo \u00a0 Guzm\u00e1n \u00a0 Camelo \u00a0 (fls.362-1), \u00a0 quienes \u00a0 se \u00a0 hallaban \u00a0dentro \u00a0del \u00a0establecimiento. \u00a0 Tambi\u00e9n, \u00a0 los \u00a0 testimonios \u00a0 de \u00a0 Alberto \u00a0 L\u00f3pez \u00a0Sierra \u00a0(fls.165-1), \u00a0Rodolfo \u00a0L\u00f3pez \u00a0Sierra \u00a0(fls.168-1), \u00a0Jos\u00e9 Ignacio L\u00f3pez Sierra \u00a0(fls.35-2) \u00a0y N\u00e9stor David Camelo Beltr\u00e1n (fl.364-1), personas que por motivos \u00a0distintos \u00a0habr\u00edan \u00a0llegado \u00a0al \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y presenciado parte de \u00a0ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Se aportaron \u00a0igualmente \u00a0copias \u00a0del \u00a0acta \u00a0de \u00a0levantamiento del cad\u00e1ver y del protocolo de \u00a0necropsia \u00a0del \u00a0occiso \u00a0(fls.75, \u00a0387, \u00a0528), \u00a0del \u00a0registro civil de defunci\u00f3n \u00a0(fls.324), \u00a0y \u00a0los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0pruebas m\u00e9dico legales: a) \u00a0Evaluaci\u00f3n \u00a0psiqui\u00e1trica \u00a0y \u00a0psicol\u00f3gica \u00a0del \u00a0Agente \u00a0Aya Monta\u00f1a, donde se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos no presentaba trastorno mental ni \u00a0inmadurez \u00a0psicol\u00f3gica (fls.5-2); b) De alcoholemia, practicada al procesado la \u00a0noche \u00a0del \u00a0insuceso, \u00a0con \u00a0resultado \u00a0positivo \u00a0para embriaguez de primer grado \u00a0(fls.441 \u00a0y \u00a0473); c) De lesiones, practicado al testigo Israel Pe\u00f1a Rivera, en \u00a0donde \u00a0se \u00a0fija \u00a0una \u00a0incapacidad \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal \u00a0de \u00a0siete \u00a0d\u00edas sin secuelas \u00a0(fls.37-2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia, la herida causada a Luis Hernando Estupi\u00f1\u00e1n \u00a0Herrera, \u00a0 presenta \u00a0 las \u00a0 siguientes \u00a0 caracter\u00edsticas: \u00a0 1. \u00a0 Localizaci\u00f3n: \u00a0Semicircular \u00a0de mas o menos 0.8 cm. de di\u00e1metro, con tatuaje, localizada en la \u00a0regi\u00f3n \u00a0cleidomastoidea \u00a0derecha, \u00a0a \u00a0dos \u00a0cm. de la l\u00ednea media hacia el lado \u00a0derecho \u00a0y \u00a0a \u00a032 \u00a0cm. \u00a0del \u00a0v\u00e9rtice, \u00a0que \u00a0corresponde al orificio de entrada. \u00a02.Direcci\u00f3n: \u00a0a) \u00a0Arriba \u00a0hacia \u00a0abajo. \u00a0b) \u00a0De \u00a0adelante \u00a0hacia \u00a0atr\u00e1s. c) De \u00a0izquierda \u00a0a \u00a0derecha. \u00a03. Lesiones: El proyectil en su recorrido compromete las \u00a0siguientes \u00a0estructuras en este orden (afuera hacia adentro): a) Piel. b) Tejido \u00a0celular \u00a0subcut\u00e1neo. \u00a0c) \u00a0M\u00fasculo. \u00a0d) \u00a0Pleura \u00a0parietal. \u00a0e) Pleura visceral. \u00a0L\u00f3bulo \u00a0superior \u00a0del \u00a0pulm\u00f3n \u00a0derecho, \u00a0produciendo \u00a0destrucci\u00f3n \u00a0del mismo, \u00a0ocasionando \u00a0un \u00a0hemotorax derecho de mas o menos 4.000 cc. de sangre. g) Pleura \u00a0visceral. \u00a0h) \u00a0Pleura parietal. i) Fractura de 4 y 5 costilla derecha en la cara \u00a0lateral. \u00a0j) \u00a0Pleura \u00a0parietal. \u00a0k) \u00a0Fractura \u00a0de \u00a0la \u00a03 \u00a0costilla \u00a0derecha cara \u00a0posterior \u00a0del \u00a0t\u00f3rax. \u00a0l) Masa muscular de regi\u00f3n escapular derecha, de donde \u00a0es extra\u00eddo el proyectil.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0sumario \u00a0se \u00a0plante\u00f3 \u00a0colisi\u00f3n \u00a0negativa \u00a0de competencias entre la \u00a0justicia \u00a0ordinaria \u00a0y \u00a0la \u00a0penal \u00a0militar, \u00a0siendo asignado el conocimiento del \u00a0asunto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 primera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (fls.2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 cd. \u00a0No.4).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cerrada la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0la \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a021 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01993 \u00a0con resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de homicidio, y se dispuso la captura del procesado \u00a0(fls.264). \u00a0Este \u00a0prove\u00eddo \u00a0fue \u00a0notificado \u00a0personalmente al representante del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0(22), \u00a0y por estado\u00a0 el d\u00eda 25, \u00a0causando \u00a0ejecutoria el 28 de los referidos mes y a\u00f1o, sin que en el expediente \u00a0aparezca \u00a0constancia de haberse adelantado gesti\u00f3n alguna orientada a notificar \u00a0personalmente \u00a0 esta \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 al \u00a0 procesado \u00a0 o \u00a0su \u00a0defensor \u00a0(fls.264 \u00a0y \u00a0ss). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 El 9 de \u00a0febrero, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Facatativ\u00e1 \u00a0avoc\u00f3 el \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0proceso \u00a0y, \u00a0a partir del d\u00eda siguiente, empez\u00f3 a correr el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0traslado \u00a0previsto en el art\u00edculo 446 del estatuto procesal, para \u00a0la \u00a0preparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0juzgamiento. \u00a0En \u00a0esta misma fecha, las \u00a0autoridades \u00a0de polic\u00eda materializaron la captura de Aya Monta\u00f1a, y lo dejaron \u00a0a disposici\u00f3n del juzgado (fls.276, 277, 280 y 282). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Oportunamente, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del procesado solicit\u00f3 la pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0algunas \u00a0pruebas, \u00a0entre ellas, una experticia de bal\u00edstica para determinar \u00a0si \u00a0el \u00a0proyectil \u00a0hallado \u00a0en el cuerpo del occiso corresponde al arma de fuego \u00a0asignada \u00a0 a \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0y \u00a0la \u00a0distancia \u00a0a \u00a0la \u00a0cual \u00a0deja \u00a0tatuaje, \u00a0con \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0de \u00a0sus caracter\u00edsticas. Tambi\u00e9n, la ampliaci\u00f3n o pr\u00e1ctica de \u00a0otros \u00a0ex\u00e1menes \u00a0psiqui\u00e1tricos, \u00a0con \u00a0el fin de establecer el verdadero estado \u00a0mental \u00a0del \u00a0procesado \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, para cuyo efecto deber\u00edan \u00a0tenerse en cuenta nuevos elementos de juicio (fls.306). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0Juzgado, \u00a0por \u00a0auto \u00a0de \u00a01\u00ba \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01993, \u00a0neg\u00f3 \u00a0estas dos pruebas por \u00a0improcedentes, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que confirm\u00f3 el Tribunal Superior de Cundinamarca al \u00a0conocer por v\u00eda de apelaci\u00f3n (fls.318-1 y 6 del Cd.No.5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Celebrada \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, en la cual se practic\u00f3 diligencia de inspecci\u00f3n en el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0con \u00a0la \u00a0asistencia de t\u00e9cnicos en f\u00edsica y bal\u00edstica \u00a0(fls. \u00a0421, \u00a0425, 438, 451, 467, 476, 547), el juzgado profiri\u00f3 sentencia de 28 \u00a0de \u00a0enero de 1994, mediante la cual conden\u00f3 al procesado a la pena principal de \u00a0diez \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, y la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0 por \u00a0 igual \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0al \u00a0declararlo \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0(fls.565 ss). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Apelado \u00a0este \u00a0fallo \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, el Tribunal Superior de Cundinamarca, mediante el \u00a0suyo \u00a0que \u00a0ahora \u00a0es objeto de recurso extraordinario de casaci\u00f3n, lo confirm\u00f3 \u00a0en todas sus partes (fls.21-5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0demanda.-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dos cargos \u00a0al \u00a0amparo de la causal tercera de casaci\u00f3n y otros tantos con fundamento en la \u00a0primera, \u00a0pero \u00a0de \u00a0manera \u00a0subsidiaria, \u00a0presenta \u00a0el \u00a0actor \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Causal \u00a0tercera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0primero.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Nulidad \u00a0del \u00a0 juicio \u00a0por \u00a0indebida \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria. \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a0440 del Decreto 2700 de 1991, para entonces vigente, dispon\u00eda que la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0deb\u00eda \u00a0notificarse \u00a0personalmente, \u00a0cuando \u00a0fuere \u00a0posible. \u00a0Luego, \u00a0salvo \u00a0demostrada \u00a0imposibilidad \u00a0para hacerlo, el funcionario \u00a0estaba obligado a realizar esta notificaci\u00f3n personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0que, \u00a0en \u00a0el presente caso, el fiscal sab\u00eda d\u00f3nde encontrar al procesado, como \u00a0se \u00a0deduce de la orden de captura librada en contra suya, en la cual se se\u00f1al\u00f3 \u00a0el \u00a0 Comando \u00a0 de \u00a0 Polic\u00eda \u00a0 Cundinamarca \u00a0como \u00a0lugar \u00a0de \u00a0residencia, \u00a0donde \u00a0efectivamente \u00a0lo aprehendieron, adem\u00e1s de que ven\u00eda present\u00e1ndose cada cinco \u00a0d\u00edas \u00a0al \u00a0Despacho, \u00a0siendo \u00a0por \u00a0ende \u00a0f\u00e1cil su localizaci\u00f3n. Pero el se\u00f1or \u00a0Fiscal \u00a0decidi\u00f3, \u00a0motu proprio, cambiar la normatividad, al no enviar citatorio \u00a0a \u00a0 ninguno \u00a0 de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0acercaran \u00a0a \u00a0recibir \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ordenaba \u00a0el \u00a0precepto, \u00a0disponiendo, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0la \u00a0remisi\u00f3n \u00a0del proceso a los Juzgados Penales del \u00a0Circuito, \u00a0sin que la resoluci\u00f3n acusatoria estuviera ejecutoriada (debido a su \u00a0irregular \u00a0notificaci\u00f3n), \u00a0y \u00a0sin \u00a0que, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0el Juez hubiera adquirido \u00a0competencia para el juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De este \u00a0modo, \u00a0 se \u00a0inobservaron \u00a0las \u00a0formas \u00a0propias \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0cuyo \u00a0cumplimiento \u00a0garantiza \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0incurri\u00e9ndose \u00a0en \u00a0una \u00a0irregularidad \u00a0de\u00a0 car\u00e1cter sustancial que afecta el debido\u00a0 proceso, \u00a0seg\u00fan \u00a0 las \u00a0 voces \u00a0 del \u00a0 numeral \u00a02\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0304 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0segundo.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Otra \u00a0irregularidad, \u00a0aut\u00f3nomamente \u00a0constitutiva \u00a0de nulidad, por afectar el derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0viene \u00a0dada \u00a0por \u00a0la \u00a0negativa \u00a0de \u00a0los \u00a0funcionarios judiciales a \u00a0practicar \u00a0algunas \u00a0pruebas \u00a0solicitadas, de car\u00e1cter fundamental, que habr\u00edan \u00a0cambiado \u00a0la \u00a0suerte \u00a0del proceso, como la experticia de bal\u00edstica, desestimada \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias \u00a0con el insular\u00a0 argumento de que &#8220;desde los albores de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n y conforme a lo recaudado, nunca se afirm\u00f3, que existiese en \u00a0el \u00a0momento \u00a0mismo \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0produjo \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0del \u00a0occiso Luis Hernando \u00a0Estupi\u00f1\u00e1n, m\u00e1s de un arma&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0ense\u00f1a, \u00a0sin embargo, que en el lugar se exhibieron otras \u00a0armas, \u00a0pues \u00a0el \u00a0procesado en su injurada afirm\u00f3 la existencia de una en poder \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0con la cual lo golpe\u00f3 en la cabeza, y los testigos de cargo dicen \u00a0que \u00a0Faiver \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0ten\u00eda \u00a0otra. \u00a0Es contundente, adem\u00e1s, la trayectoria del \u00a0proyectil \u00a0homicida, \u00a0&#8220;disparado desde un \u00e1ngulo superior al que ocupaban tanto \u00a0el \u00a0occiso \u00a0como \u00a0el \u00a0sindicado&#8221;, \u00a0con \u00a0mayor raz\u00f3n cuando se sabe por el parte \u00a0m\u00e9dico, \u00a0que, \u00a0en \u00a0el \u00a0cuello, \u00a0el \u00a0proyectil no impact\u00f3 contra ning\u00fan cuerpo \u00a0duro, \u00a0como \u00a0lo \u00a0afirma la sentencia de segunda instancia, para irse a alojar en \u00a0la \u00a0 masa \u00a0 muscular \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 regi\u00f3n \u00a0 escapular \u00a0 derecha, \u00a0 de \u00a0donde \u00a0fue \u00a0extra\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0nadie \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0prob\u00f3 \u00a0que el rev\u00f3lver de dotaci\u00f3n oficial de su \u00a0defendido \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0disparado, \u00a0como \u00a0se \u00a0dedujo de la afirmaci\u00f3n suya en \u00a0injurada, \u00a0cuando dijo &#8220;no se como se dispar\u00f3, yo cog\u00ed el rev\u00f3lver y escuch\u00e9 \u00a0el \u00a0tiro \u00a0y \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0estaba \u00a0en \u00a0la chapuza&#8221;, la cual fue tenida como una \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0argumento \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0para \u00a0afirmar su intangibilidad y tambi\u00e9n \u00a0para ridiculizar las peticiones de la defensa por infundadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esto, \u00a0constituye \u00a0clara \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales del procesado, y \u00a0engendra \u00a0nulidad, seg\u00fan el art\u00edculo 304.2 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0El \u00a0rechazo \u00a0de \u00a0esta \u00a0prueba, dej\u00f3 al procesado sin posibilidad de defenderse, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0con \u00a0ella habr\u00eda podido clarificarse si el proyectil hallado en el \u00a0cuerpo \u00a0del \u00a0occiso \u00a0fue \u00a0o \u00a0no \u00a0disparado \u00a0por \u00a0su arma de dotaci\u00f3n oficial, e \u00a0igualmente &#8220;si el disparo era de rebote o en forma directa&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Causal \u00a0primera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0primero.- \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, por error de hecho en la apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0el Tribunal al evaluar la prueba testimonial de cargo, \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0aplicar el inciso segundo del art\u00edculo 254 del C\u00f3digo Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0ordena al funcionario judicial exponer razonadamente el m\u00e9rito que \u00a0le asigna a cada prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sostiene \u00a0el \u00a0actor \u00a0que \u00a0este requisito legal es necesario, pero que en este caso siempre \u00a0se \u00a0han \u00a0esgrimido \u00a0las \u00a0pruebas, por dem\u00e1s m\u00ednimas, que comprometen de alguna \u00a0manera \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0eso \u00a0malinterpretando \u00a0su \u00a0dicho, y se han dejado sin \u00a0mencionar, \u00a0o mencionando solo sus deficiencias, testimonios como los de N\u00e9stor \u00a0David \u00a0Camelo \u00a0Beltr\u00e1n, \u00a0Edward \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Correa Sarmiento, Jos\u00e9 Danilo Pulido \u00a0Pulido, \u00a0Alirio \u00a0Guzm\u00e1n \u00a0y \u00a0el \u00a0mismo \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Castellanos, en la parte que \u00a0indican \u00a0la \u00a0circunstancia de ira en que pudo actuar el procesado, &#8220;si fue \u00e9ste \u00a0quien \u00a0efectu\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho. \u00a0As\u00ed, \u00a0al menos resulta violado el art\u00edculo 60 del \u00a0C\u00f3digo Penal&#8221; (fls.91-5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Todos \u00a0estos \u00a0testimonios indican que el Agente Aya Monta\u00f1a fue perseguido y ultrajado \u00a0con \u00a0palabras \u00a0indecibles, \u00a0y \u00a0que \u00a0le \u00a0dieron puntapi\u00e9s, y a\u00fan as\u00ed, no le es \u00a0reconocida \u00a0la aminorante del estado de ira, adem\u00e1s de que est\u00e1 probado que es \u00a0una persona susceptible de enojarse f\u00e1cilmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0un \u00a0solo testimonio con visos de verdad que se\u00f1ale \u00a0haber \u00a0visto \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el \u00a0disparo, \u00a0es \u00a0m\u00e1s, algunos \u00a0declarantes \u00a0no \u00a0saben \u00a0c\u00f3mo \u00a0ocurri\u00f3, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0\u00fanicamente escucharon la \u00a0detonaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0menos pudo llegar a saberlo el DG. Hern\u00e1ndez,\u00a0 testimonio \u00a0en \u00a0el \u00a0que los funcionarios han basado el fallo de condena, dejando de lado las \u00a0enormes \u00a0contradicciones \u00a0que \u00a0contiene \u00a0y \u00a0la \u00a0prueba \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que ense\u00f1a la \u00a0trayectoria \u00a0 del \u00a0 proyectil, \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 contradice \u00a0 su \u00a0dicho.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0segundo.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial debido a errores de derecho en la apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0y \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0levantamiento del cad\u00e1ver de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0por desconocimiento de las normas que rigen la aducci\u00f3n de la prueba \u00a0documental \u00a0al \u00a0proceso \u00a0penal, \u00a0conforme a lo establecido en los art\u00edculos 274 \u00a0del \u00a0Estatuto \u00a0Procesal \u00a0Penal \u00a0y \u00a0254 de Procedimiento Civil, modificado por el \u00a0art\u00edculo 1\u00ba, numeral 117 del Decreto 2282 de 1989. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dice que \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0acoge \u00a0estos \u00a0documentos \u00a0argumentando \u00a0que \u00a0fueron \u00a0aportados por \u00a0funcionario \u00a0p\u00fablico \u00a0competente, \u00a0debidamente \u00a0autenticados seg\u00fan constancias \u00a0vistas \u00a0a folios 528 a 534 del expediente, apreciaci\u00f3n que es equivocada, entre \u00a0otras \u00a0razones, \u00a0porque \u00a0su \u00a0aportaci\u00f3n \u00a0al \u00a0proceso sobrevino con motivo de la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0suya \u00a0en la audiencia, por iniciativa del Juez y cuando no hab\u00eda \u00a0ya \u00a0manera de controvertirlos; y, porque la autenticaci\u00f3n la hace la Secretaria \u00a0de \u00a0la \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0Segunda \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0de \u00a0Madrid, quien, de acuerdo con el \u00a0citado \u00a0art\u00edculo \u00a0254 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil (numeral 117, art. 1\u00ba \u00a0Decreto\u00a0 \u00a02282 \u00a0de \u00a01989), \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0autorizada \u00a0para certificar, por ser \u00a0Secretaria \u00a0de Oficina Administrativa, no Judicial, ni haber\u00a0 mediado orden \u00a0previa del Director de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0es \u00a0incompleto, \u00a0ya \u00a0que el proyectil extra\u00eddo al \u00a0occiso, \u00a0y \u00a0que \u00a0deb\u00eda estar haciendo parte del mismo seg\u00fan se desprende de su \u00a0contenido, \u00a0no \u00a0aparece. \u00a0De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0no est\u00e1 clara la fecha en la cual se \u00a0habr\u00eda \u00a0realizado la necropsia, si el 20 o 21 de junio de 1992, por cuanto esta \u00a0informaci\u00f3n \u00a0es \u00a0contradictoria, \u00a0y, \u00a0sumado a todo esto, la certificaci\u00f3n que \u00a0expide \u00a0la \u00a0Secretaria \u00a0de \u00a0la \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0en el sentido de que en esa oficina \u00a0reposa \u00a0el \u00a0original \u00a0de \u00a0tales \u00a0documentos, \u00a0es mentirosa, porque en el proceso \u00a0existe una certificaci\u00f3n de otro funcionario en sentido distinto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Pide a la \u00a0Corte, \u00a0 en \u00a0 consecuencia, \u00a0 casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido, \u00a0profiriendo \u00a0el \u00a0que \u00a0corresponda en derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal \u00a0solicita \u00a0a la Corte desestimar la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos planteados en la demanda, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0primero: \u00a0Cierto \u00a0es que el resquebrajamiento de las \u00a0bases \u00a0 fundamentales \u00a0del \u00a0juzgamiento \u00a0es \u00a0motivo \u00a0que \u00a0vicia \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0pero \u00a0no cualquier alteraci\u00f3n en su tr\u00e1mite puede tener \u00a0estas \u00a0implicaciones, ya que no es la violaci\u00f3n de las formas por s\u00ed mismas lo \u00a0que \u00a0 entra\u00f1a \u00a0 el \u00a0 vicio \u00a0quebrantador \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0ordenado \u00a0en \u00a0la \u00a0ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Estas \u00a0conocidas \u00a0premisas \u00a0en \u00a0torno a la teleolog\u00eda propia de las nulidades permiten \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la censura propuesta por indebida notificaci\u00f3n de la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0est\u00e1 llamada a prosperar, pues si bien es cierto encuentra \u00a0respaldo \u00a0en \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0procesal vigente, una tal situaci\u00f3n no comporta \u00a0fatalmente la invalidaci\u00f3n del tr\u00e1mite adelantado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Es claro, \u00a0por \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0original \u00a0art\u00edculo \u00a0440 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0procesal, cuya \u00a0violaci\u00f3n \u00a0se \u00a0denuncia, \u00a0que el funcionario instructor deb\u00eda agotar esfuerzos \u00a0en \u00a0orden \u00a0a lograr la notificaci\u00f3n personal del pliego de cargos a los sujetos \u00a0procesales, \u00a0la \u00a0cual \u00a0solo \u00a0debe \u00a0cumplirse \u00a0en \u00a0esta forma, en la medida de lo \u00a0posible. \u00a0Por \u00a0eso, \u00a0desde \u00a0un punto de vista puramente formal, la pretermisi\u00f3n \u00a0del \u00a0env\u00edo de las comunicaciones al procesado y su defensor para posibilitar la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal, \u00a0no \u00a0pasa \u00a0de ser una irregularidad que no puede quedar \u00a0comprendida \u00a0dentro \u00a0de \u00a0las \u00a0que \u00a0afectan la legalidad del proceso, en tanto no \u00a0conlleve transgresi\u00f3n del derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esta \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0no \u00a0sufri\u00f3 \u00a0desmedro \u00a0dentro de la actuaci\u00f3n revisada, \u00a0pues \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0podr\u00eda \u00a0pensarse \u00a0que \u00a0la \u00a0referida \u00a0omisi\u00f3n \u00a0malogr\u00f3 \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de impugnar la resoluci\u00f3n acusatoria, la diligente actividad de la \u00a0defensa \u00a0durante todo el tr\u00e1mite procesal puso a salvo\u00a0 esta prerrogativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sostiene \u00a0finalmente \u00a0que \u00a0la \u00a0circunstancia de haber sido notificada esta providencia por \u00a0estado \u00a0sin \u00a0haberse \u00a0agotado \u00a0la exigencia del env\u00edo de las comunicaciones, no \u00a0permite \u00a0sostener, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace \u00a0el demandante, que dicho prove\u00eddo no caus\u00f3 \u00a0ejecutoria, \u00a0&#8220;pues \u00a0el \u00a0mecanismo procesal empleado como instrumento para el fin \u00a0de \u00a0la notificaci\u00f3n (por estado), igual permite afirmar que vencido el t\u00e9rmino \u00a0para \u00a0la interposici\u00f3n de los recursos, sin que estos se hubieren incoado, a no \u00a0dudarlo \u00a0hacen que la decisi\u00f3n haya cobrado ejecutoria&#8221; (fls.60 del cuaderno de \u00a0la \u00a0 Corte).\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0segundo: \u00a0 \u00a0Este \u00a0 \u00a0reproche, \u00a0 \u00a0fundado \u00a0 en \u00a0 el \u00a0desconocimiento \u00a0del principio de investigaci\u00f3n integral, no es desarrollado ni \u00a0sustentado \u00a0correctamente por el actor, en cuanto no demuestra su viabilidad, ni \u00a0sus implicaciones en las conclusiones del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0El censor \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0hacer \u00a0afirmaciones \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0bal\u00edstica \u00a0no \u00a0incorporada, \u00a0reconociendo que en las instancias se expresaron las razones de su \u00a0rechazo, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0evidenciar \u00a0su \u00a0importancia \u00a0como posibilidad de ofrecer un \u00a0panorama \u00a0 \u00a0f\u00e1ctico \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0jur\u00eddico \u00a0 \u00a0favorable \u00a0 \u00a0a \u00a0 los \u00a0 intereses \u00a0 del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Es claro, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0la \u00a0desestimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esta \u00a0prueba obedeci\u00f3 a la existencia de \u00a0otros \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0que descartaban cualquier duda en relaci\u00f3n con la \u00a0autor\u00eda \u00a0material del hecho, en modo alguno a la desidia de los juzgadores o al \u00a0simple \u00a0\u00e1nimo \u00a0de \u00a0entorpecer \u00a0la \u00a0labor \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0pues \u00a0la \u00a0insular y \u00a0desmentida \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado en el sentido de que el occiso ten\u00eda un \u00a0arma, \u00a0no \u00a0era \u00a0argumento serio para acceder a su pr\u00e1ctica, como tampoco lo era \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que \u00a0Faiver Pinz\u00f3n hubiera disparado contra el veh\u00edculo \u00a0que trasladaba a la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Estas \u00a0pruebas, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0estuvieron \u00a0acertadamente negadas, a\u00fan cuando cabe \u00a0reiterar \u00a0que \u00a0el libelista tampoco demuestra la significaci\u00f3n que ten\u00edan para \u00a0la defensa del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0tercero: \u00a0La demanda omite se\u00f1alar la naturaleza de \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0denunciados, \u00a0as\u00ed \u00a0como los medios de prueba sobre los \u00a0cuales \u00a0habr\u00eda \u00a0reca\u00eddo y los preceptos sustanciales violados. Tampoco precisa \u00a0el \u00a0origen \u00a0de \u00a0la transgresi\u00f3n, sino que engloba la cr\u00edtica al fallo a partir \u00a0del \u00a0confuso \u00a0entendimiento de que los juzgadores desconocieron el contenido del \u00a0art\u00edculo \u00a0254.2 del estatuto procesal, al tiempo que cuestiona la circunstancia \u00a0de \u00a0haber \u00a0dejado \u00a0de lado sin mencionar, o mencionado solo en sus deficiencias, \u00a0algunos \u00a0testimonios, \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales deduce la aminorante del art\u00edculo 60 del \u00a0C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0confusi\u00f3n \u00a0y \u00a0falta \u00a0de l\u00f3gica del demandante es tal, que luego de se\u00f1alar la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0la \u00a0ira, \u00a0cuyo \u00a0reconocimiento \u00a0presupone \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0atenuada \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0el \u00a0homicidio, \u00a0discute \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de prueba \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0condenar, \u00a0desconociendo de paso la realidad probatoria, de la \u00a0que \u00a0hacen \u00a0parte \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Julio \u00a0Yesid Rivera Hern\u00e1ndez, Germ\u00e1n \u00a0Augusto \u00a0 L\u00f3pez \u00a0S\u00e1nchez \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0L\u00f3pez \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0quienes \u00a0imputan \u00a0directamente el hecho al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0cuarto: \u00a0De \u00a0acuerdo \u00a0con el contenido del art\u00edculo \u00a0254 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Civil, modificado por el 1\u00ba, numeral 117 del \u00a0Decreto \u00a02282 \u00a0de \u00a01989, las copias del acta de levantamiento del cad\u00e1ver y del \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0allegadas al proceso en virtud de la \u00a0petici\u00f3n \u00a0que en tal sentido se hiciera a la Inspecci\u00f3n Segunda de Polic\u00eda de \u00a0Madrid, \u00a0tienen \u00a0el \u00a0mismo \u00a0valor \u00a0de \u00a0sus originales, ya que fueron autorizadas \u00a0directamente \u00a0por \u00a0el \u00a0titular \u00a0de \u00a0dicha \u00a0Oficina, \u00a0como es obvio comprenderlo, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0oficio remisorio, condici\u00f3n que no se modifica por la circunstancia \u00a0de \u00a0haber sido aportadas nuevas copias con la constancia simplemente secretarial \u00a0sobre \u00a0su \u00a0autenticidad, \u00a0como ocurri\u00f3, debi\u00e9ndose entender, adem\u00e1s, que esta \u00a0nueva \u00a0 \u00a0reproducci\u00f3n \u00a0 \u00a0cont\u00f3 \u00a0 \u00a0con \u00a0 la \u00a0 autorizaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 funcionario \u00a0respectivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed las \u00a0cosas, \u00a0ninguna \u00a0tacha \u00a0cabr\u00eda \u00a0hacer a la forma como fueron incorporados estos \u00a0documentos, \u00a0reparo \u00a0que \u00a0resultar\u00eda \u00a0adem\u00e1s \u00a0intrascendente, \u00a0si \u00a0se tiene en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0su \u00a0aptitud demostrativa estar\u00eda referida a un hecho que no admite \u00a0discusi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0como \u00a0es \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de Luis Hernando Estupi\u00f1\u00e1n \u00a0Herrera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fundado en \u00a0estas \u00a0argumentaciones, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no casar la sentencia impugnada \u00a0(fls.51 \u00a0y ss. cd. de la Corte).\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SE \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Causal \u00a0tercera.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0primero: \u00a0Indebida \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de la resoluci\u00f3n \u00a0enjuiciatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tradicionalmente \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n ha estado sujeta a \u00a0un \u00a0proceso \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0espec\u00edfico y por ello diferente del establecido \u00a0para \u00a0el com\u00fan de las providencias de car\u00e1cter interlocutorio, no tanto por su \u00a0importancia \u00a0procesal, \u00a0como \u00a0por \u00a0la necesidad de asegurar el derecho que tiene \u00a0toda \u00a0persona \u00a0a ser informada de los cargos que penalmente se le imputan, y por \u00a0este \u00a0 modo, \u00a0garantizar \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0su \u00a0defensa.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En procura \u00a0de \u00a0este \u00a0cometido, \u00a0lo \u00a0normal \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0normativa \u00a0procesal \u00a0establezca la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0obligatoria \u00a0de \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0judicial al procesado \u00a0privado \u00a0o \u00a0no \u00a0de \u00a0su \u00a0libertad \u00a0y \u00a0su defensor, o cuando menos a uno de ellos, \u00a0siendo \u00a0realmente \u00a0excepcionales \u00a0los \u00a0eventos \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0ha previsto \u00a0legalmente una forma de notificaci\u00f3n supletoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El C\u00f3digo \u00a0de \u00a0 1938 \u00a0 (ley \u00a0 94), \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0en \u00a0su \u00a0art\u00edculo \u00a0433, \u00a0ordenaba \u00a0citar \u00a0personalmente \u00a0al incriminado para enterarlo del contenido del auto de proceder, \u00a0y \u00a0 solo \u00a0 cuando \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0posible \u00a0su \u00a0localizaci\u00f3n, \u00a0autorizaba \u00a0su \u00a0emplazamiento \u00a0por edicto con el prop\u00f3sito de que fuera declarado reo ausente y \u00a0se \u00a0le \u00a0designara \u00a0un defensor de oficio, con el cual se segu\u00eda el juicio hasta \u00a0su terminaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Procedimiento \u00a0similar \u00a0establecieron \u00a0la reforma de 1964 (Decreto \u00a01358, \u00a0art\u00edculo \u00a05\u00ba) \u00a0y \u00a0el \u00a0estatuto procesal de 1971 (Decreto 409, art\u00edculo \u00a0484), \u00a0siendo sus principales variantes, la reducci\u00f3n del t\u00e9rmino de fijaci\u00f3n \u00a0del \u00a0edicto \u00a0de \u00a020 \u00a0a \u00a010 \u00a0d\u00edas, \u00a0y \u00a0la obligaci\u00f3n de agotar la b\u00fasqueda del \u00a0procesado impartiendo en su contra orden de captura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El Decreto \u00a01853 \u00a0de 1985 (art\u00edculo 19), elimin\u00f3 el tr\u00e1mite emplazatorio, pero mantuvo la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0enterar \u00a0personalmente \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0calificatoria \u00a0al \u00a0procesado \u00a0o su defensor, o en su defecto, a un defensor de oficio designado por \u00a0el Juez.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Regulaci\u00f3n \u00a0semejante \u00a0se \u00a0mantuvo en el C\u00f3digo de 1987 (Decreto \u00a0050, \u00a0art\u00edculo \u00a0472), \u00a0y \u00a0la reforma de 1989 (Decreto 1861, art\u00edculo 24), a\u00fan \u00a0cuando \u00a0con \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0adicional \u00a0de noticiar previamente al procesado a la \u00a0\u00faltima \u00a0direcci\u00f3n registrada en el expediente para que se presentara a recibir \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal. \u00a0Si \u00a0no \u00a0comparec\u00eda, \u00a0el acto de enteramiento personal \u00a0pod\u00eda \u00a0 subsidiariamente \u00a0 cumplirse \u00a0 con \u00a0 el \u00a0abogado \u00a0defensor.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0actual (Decreto 2700), en su original art\u00edculo 440, previ\u00f3 \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal del auto calificatorio al procesado no privado de su \u00a0libertad, \u00a0o \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0solo \u00a0cuando \u00a0fuera \u00a0posible, \u00a0pudi\u00e9ndose, en caso \u00a0contrario, \u00a0cumplir supletoriamente esta exigencia mediante anotaci\u00f3n en estado \u00a0(art.190 \u00a0ejusdem). \u00a0Dicho precepto fue modificado por el art\u00edculo 59 de la ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993, \u00a0que \u00a0retom\u00f3 \u00a0al \u00a0procedimiento \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 24 del \u00a0Decreto \u00a0 \u00a01861 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a01989, \u00a0 siendo \u00a0 esta \u00a0 normatividad \u00a0 la \u00a0 actualmente \u00a0aplicable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En el caso \u00a0sometido \u00a0a \u00a0estudio, cuando se surti\u00f3\u00a0 la notificaci\u00f3n de la resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0al \u00a0procesado \u00a0Belisario \u00a0Aya \u00a0Monta\u00f1a, \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0vigente el \u00a0referido \u00a0art\u00edculo \u00a0440 \u00a0del actual estatuto procesal penal, regulaci\u00f3n dentro \u00a0de \u00a0la cual la decisi\u00f3n enjuiciatoria, seg\u00fan se dej\u00f3 visto, qued\u00f3 sometida a \u00a0un \u00a0r\u00e9gimen \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el que no era condici\u00f3n sine que non, como \u00a0hist\u00f3ricamente \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0venido exigiendo y actualmente se requiere (art. 59 \u00a0ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993), \u00a0el \u00a0enteramiento \u00a0personal \u00a0al \u00a0procesado \u00a0o \u00a0su \u00a0defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Bastaba la \u00a0no \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0acusado \u00a0o \u00a0su defensor a recibir notificaci\u00f3n personal \u00a0dentro \u00a0 de \u00a0 los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0legalmente \u00a0previstos, \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0procurado \u00a0su \u00a0comparecencia, \u00a0 para \u00a0 proceder \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 anotaci\u00f3n \u00a0por \u00a0estado.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0art\u00edculos \u00a0440, \u00a0cuya violaci\u00f3n el casacionista denuncia, y 190 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal (Decreto 2700 de 1991), textualmente dec\u00edan: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Art\u00edculo \u00a0440. \u00a0Notificaci\u00f3n \u00a0de la \u00a0providencia \u00a0 \u00a0calificatoria. \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0calificatoria se notificar\u00e1 personalmente, cuando sea posible&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Art\u00edculo \u00a0 190. \u00a0Notificaci\u00f3n \u00a0por \u00a0estado. \u00a0La \u00a0notificaci\u00f3n por estado se har\u00e1 en la \u00a0forma \u00a0 prevista \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Civil, \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0cuando no \u00a0se \u00a0hubiere \u00a0podido \u00a0hacer notificaci\u00f3n personal, habi\u00e9ndose intentado&#8221;.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Conceptualmente \u00a0 las \u00a0 expresiones \u00a0 &#8220;cuando \u00a0sea \u00a0posible&#8221;\u00a0 \u00a0utilizadas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 440 \u00a0para \u00a0relievar \u00a0la \u00a0prevalencia \u00a0de \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal, \u00a0y \u00a0&#8220;habi\u00e9ndose \u00a0intentado&#8221;, \u00a0que \u00a0trae \u00a0el \u00a0190 \u00a0para \u00a0condicionar \u00a0el \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0por \u00a0estado, \u00a0significan \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0deb\u00eda \u00a0realizar \u00a0o haber realizado esfuerzos previos encaminados a \u00a0lograr \u00a0la comparecencia del imputado al proceso, con el prop\u00f3sito de enterarlo \u00a0directamente \u00a0de \u00a0la decisi\u00f3n, gesti\u00f3n que, por igual, deb\u00eda cumplirse con su \u00a0defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0praxis \u00a0judicial, \u00a0esta \u00a0exigencia \u00a0se \u00a0entendi\u00f3 \u00a0referida \u00a0a la obligaci\u00f3n de \u00a0cursar, \u00a0cuando \u00a0menos, \u00a0mensajes \u00a0de \u00a0citaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el medio m\u00e1s eficaz a la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0de \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0ellos, \u00a0siguiendo al efecto los derroteros de las \u00a0regulaciones legislativas inmediatamente anteriores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esta \u00a0formalidad \u00a0fue \u00a0ciertamente \u00a0pretermitida \u00a0en el proceso de notificaci\u00f3n de la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0dictada \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto, \u00a0pues, \u00a0sin \u00a0mediar \u00a0aviso o \u00a0citaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0al \u00a0acusado \u00a0Belisario \u00a0Aya \u00a0Monta\u00f1a, \u00a0ni comunicaci\u00f3n a su \u00a0defensor, \u00a0se \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0notificar \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por estado, en la forma \u00a0se\u00f1alada \u00a0en el original art\u00edculo 190 del estatuto procesal penal, despu\u00e9s de \u00a0haberlo \u00a0sido \u00a0personalmente \u00a0al representante del Ministerio P\u00fablico, para, de \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0acceder \u00a0a la etapa del juzgamiento,\u00a0 no obstante existir en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0informaci\u00f3n concreta\u00a0 del lugar donde pod\u00edan ser localizados \u00a0los interesados (fls.272 vto.-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0exigencia \u00a0normativa \u00a0de \u00a0notificar personalmente la decisi\u00f3n de enjuiciamiento \u00a0al \u00a0procesado \u00a0o \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0sistem\u00e1ticamente \u00a0consagrada \u00a0en los estatutos \u00a0procesales \u00a0y enmiendas atr\u00e1s relacionados, o de intentar cuando menos hacerlo, \u00a0como \u00a0vino \u00a0a establecerlo la norma cuya transgresi\u00f3n demanda el impugnante, se \u00a0inspira \u00a0en \u00a0el derecho que tiene toda persona acusada de un delito a conocer la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0formula \u00a0en \u00a0su contra, y en la necesidad de asegurar, por \u00a0este \u00a0modo, \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0una \u00a0defensa \u00a0adecuada, \u00a0a \u00a0partir del conocimiento \u00a0oportuno \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0y \u00a0de \u00a0la posibilidad de impugnar inclusive la propia \u00a0providencia acusatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De all\u00ed \u00a0que \u00a0el \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0esta formalidad no pueda considerarse, de suyo y ab \u00a0initio, \u00a0insubstancial, \u00a0pues \u00a0cuando \u00a0estas \u00a0prerrogativas se ven afectadas por \u00a0causa \u00a0de \u00a0una \u00a0indebida \u00a0notificaci\u00f3n de la resoluci\u00f3n acusatoria, mal pueden \u00a0desconocerse \u00a0los \u00a0efectos \u00a0negativos \u00a0del \u00a0vicio en el ejercicio del derecho de \u00a0defensa, \u00a0del \u00a0cual \u00a0hace \u00a0parte el de impugnaci\u00f3n, sin que sea dable entender, \u00a0como \u00a0lo \u00a0asume \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0su concepto, que la transgresi\u00f3n \u00a0desaparece \u00a0por \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de haber tenido la defensa la posibilidad de \u00a0actuar \u00a0con \u00a0amplitud \u00a0en las etapas procesales subsiguientes.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La Corte \u00a0comparte, \u00a0desde \u00a0luego, las conclusiones del Ministerio P\u00fablico en cuanto a la \u00a0improsperidad \u00a0del \u00a0cargo estudiado, pero no las razones que las sustentan, pues \u00a0considera \u00a0que \u00a0la inidoneidad del cargo deriva no del desempe\u00f1o ulterior de la \u00a0defensa, \u00a0sino \u00a0del \u00a0hecho \u00a0de \u00a0haberse \u00a0saneado \u00a0el \u00a0vicio \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n de su \u00a0silencio.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En todo \u00a0proceso, \u00a0existen \u00a0actos de naturaleza esencialmente estructural, sin los cuales \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n se torna inevitablemente \u00edrrita, resultando su cumplimiento, por \u00a0tanto, \u00a0obligatorio, \u00a0y otros de \u00edndole circunstancial, que se caracterizan por \u00a0ser \u00a0susceptibles de disponibilidad, en cuanto solo se cumplen por iniciativa de \u00a0las \u00a0 \u00a0partes \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 medida \u00a0 que \u00a0 \u00e9stas \u00a0 no \u00a0 renuncien \u00a0 a \u00a0 su \u00a0pr\u00e1ctica.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0estos \u00a0\u00faltimos, \u00a0su \u00a0proposici\u00f3n o desistimiento debe hacerse \u00a0dentro \u00a0de los t\u00e9rminos que la ley establece para ello, a menos que los sujetos \u00a0procesales \u00a0no \u00a0est\u00e9n \u00a0interesados \u00a0en \u00a0hacer uso de este derecho, en cuyo caso \u00a0basta, \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0precluya, \u00a0que \u00a0las \u00a0partes dejen correr los \u00a0t\u00e9rminos en silencio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Cuando el \u00a0acto \u00a0de \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0deja \u00a0de \u00a0ejercerse, no por voluntad de la \u00a0parte, \u00a0sino porque se la priva irregularmente de la oportunidad de hacerlo, los \u00a0efectos \u00a0invalitorios del vicio no solo depender\u00e1n de su trascendencia, sino de \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido saneada con motivo de la actitud procesal \u00a0asumida \u00a0por la parte afectada, como acontece cuando guarda silencio frente a la \u00a0irregularidad, \u00a0pues, \u00a0entonces, habr\u00e1 de entenderse, con fundamento adem\u00e1s en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0308.4 \u00a0del \u00a0estatuto procesal, que dispone del derecho que le fue \u00a0socavado, renunciando a su eventual ejercicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0concreto, \u00a0esta \u00a0es \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0por una indebida \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n, el procesado o su defensor se \u00a0ven \u00a0privados \u00a0de \u00a0la \u00a0oportunidad de ejercer el derecho a la defensa, a trav\u00e9s \u00a0del \u00a0acto \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n o de la controversia probatoria, ambos de naturaleza \u00a0discrecional. \u00a0Si, \u00a0al enterarse del proferimiento del pliego de cargos, guardan \u00a0silencio \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0que \u00a0se ha presentado, o solicitan la \u00a0prosecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite procesal, ha de entenderse que no est\u00e1n interesados \u00a0en \u00a0ejercer \u00a0los \u00a0derechos \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0fueron \u00a0privados \u00a0con \u00a0motivo de la \u00a0informalidad, \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 \u00e9sta, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0ha \u00a0sido \u00a0convalidada, \u00a0por \u00a0consentimiento del interesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Totalmente \u00a0in\u00fatil \u00a0y \u00a0despojado \u00a0de \u00a0raz\u00f3n \u00a0resultar\u00eda retrotraer el proceso para que la \u00a0parte \u00a0afectada \u00a0tenga la oportunidad de hacer uso de un derecho que no pretende \u00a0ejercitar, \u00a0solo porque se present\u00f3 una irregularidad en la actuaci\u00f3n. Este no \u00a0es, \u00a0ni \u00a0debe \u00a0ser, \u00a0el fundamento de su declaraci\u00f3n, pues, como lo sostiene el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto, no es la simple alteraci\u00f3n del tr\u00e1mite \u00a0procesal, \u00a0 sino \u00a0 el \u00a0 resquebrajamiento \u00a0de \u00a0las \u00a0bases \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0juzgamiento, \u00a0o el desconocimiento cierto de las garant\u00edas \u00a0esenciales, \u00a0lo \u00a0que \u00a0conduce \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este mecanismo extremo de \u00a0correcci\u00f3n procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esta \u00a0soluci\u00f3n, \u00a0que no es nueva, permite, adem\u00e1s del saneamiento del proceso, hacer \u00a0efectivo \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0lealtad \u00a0procesal, \u00a0obligando \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0a \u00a0pronunciarse \u00a0oportunamente sobre el vicio, para que, corregido, pueda hacer uso \u00a0de \u00a0las \u00a0facultades de impugnaci\u00f3n y controversia probatoria, si la oportunidad \u00a0de \u00a0hacerlo \u00a0le \u00a0fue realmente negada por causa de la indebida notificaci\u00f3n del \u00a0pliego \u00a0de \u00a0cargos, pues, si guarda silencio, la irregularidad quedar\u00e1 cobijada \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efectos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0convalidantes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0actitud.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0evoluci\u00f3n \u00a0legislativa en materia procesal ense\u00f1a que hasta la expedici\u00f3n del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a01987 \u00a0(Decreto \u00a0050), \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0originada \u00a0en \u00a0la notificaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0pliego de cargos, no solo fue objeto de regulaci\u00f3n expresa, sino \u00a0que \u00a0siempre \u00a0tuvo \u00a0el car\u00e1cter de saneable, como puede constatarse en el texto \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 198.3 del C\u00f3digo de 1938 (ley 94),\u00a0 37 del Decreto 1358 \u00a0de \u00a01964, \u00a0y \u00a0210.3 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de 1971 (Decreto 409). Y, si bien es cierto, a \u00a0partir \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a01987 \u00a0(Decreto \u00a0050) \u00a0dej\u00f3 \u00a0de tener este tratamiento \u00a0especial, \u00a0no \u00a0fue \u00a0precisamente \u00a0porque el legislador desconociera su car\u00e1cter \u00a0saneable, \u00a0sino \u00a0porque \u00a0se pas\u00f3 de una regulaci\u00f3n de formulaci\u00f3n casu\u00edstica \u00a0de \u00a0las \u00a0nulidades, \u00a0a \u00a0una \u00a0gen\u00e9rica, \u00a0de \u00a0actualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0fundamentales \u00a0(hoy \u00a0constitucionales) \u00a0del juez natural, el debido proceso y el \u00a0derecho de defensa.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En el caso \u00a0sub \u00a0judice, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0anotado, \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de notificaci\u00f3n de la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 acusatoria \u00a0se \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0pretermitiendo \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0legal \u00a0de \u00a0procurar \u00a0el \u00a0emplazamiento \u00a0personal \u00a0del procesado y su defensor, omisi\u00f3n que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la \u00a0consolidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0ejecutoria \u00a0antes de que \u00e9stos lograran \u00a0enterarse de su proferimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No \u00a0obstante \u00a0esta \u00a0informalidad, \u00a0y \u00a0el compromiso que implicaba para el derecho de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0ninguno \u00a0de ellos reclam\u00f3 su enmienda, debi\u00e9ndose concluir, por \u00a0tanto, \u00a0que \u00a0no \u00a0ten\u00edan \u00a0inter\u00e9s \u00a0en \u00a0ejercitarlo, y que el vicio, no obstante \u00a0haber \u00a0existido, \u00a0dej\u00f3 de tener efectos anulatorios por la postura tolerante de \u00a0quienes \u00a0pod\u00edan \u00a0denunciarlo, \u00a0la \u00a0que se revela en el memorial de solicitud de \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0en el juicio, presentado por la defensa dentro del mismo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0legalmente \u00a0previsto \u00a0para \u00a0reclamar \u00a0por \u00a0los vicios invalidantes, en \u00a0donde \u00a0no \u00a0solo guarda silencio en torno a la irregularidad, sino que manifiesta \u00a0su \u00a0 intenci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 no \u00a0 entrar \u00a0 a \u00a0 discutir \u00a0 la \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0(fls.308-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0D\u00edgase, \u00a0finalmente, \u00a0que \u00a0la \u00a0ejecutoria \u00a0de esta providencia no dej\u00f3 de materializarse \u00a0por \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0denunciada, \u00a0pues \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n a los sujetos procesales \u00a0distintos \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0(incluidos \u00a0el procesado y su defensor) se \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0de \u00a0todas \u00a0maneras por estado, con agotamiento del tr\u00e1mite legalmente \u00a0requerido \u00a0para que produjera efectos jur\u00eddicos. Situaci\u00f3n distinta ser\u00eda que \u00a0no \u00a0se \u00a0la \u00a0hubiera \u00a0notificado siquiera en forma supletiva, pero esto no fue lo \u00a0ocurrido \u00a0 \u00a0en \u00a0 el \u00a0 presente \u00a0 caso.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Desprovisto \u00a0 de \u00a0 fundamento, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0resulta \u00a0este \u00a0primer \u00a0reproche propuesto por el impugnante.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0segundo: \u00a0Violaci\u00f3n del principio de investigaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0por \u00a0haber \u00a0negado los juzgadores de instancia la pr\u00e1ctica de pruebas \u00a0fundamentales para la defensa del procesado.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0concreto, \u00a0la \u00a0censura \u00a0solo \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0desestimaci\u00f3n de la prueba de \u00a0bal\u00edstica \u00a0solicitada \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista en el juicio, con el prop\u00f3sito de \u00a0determinar \u00a0si el proyectil provino del arma del procesado o de una distinta, la \u00a0cual \u00a0fue negada en las instancias por inconducente, en la consideraci\u00f3n de que \u00a0el \u00a0acervo \u00a0probatorio \u00a0no permit\u00eda abrigar ninguna duda sobre la condici\u00f3n de \u00a0autor del procesado (fls.320-1 y 14-5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Realmente, \u00a0el \u00a0casacionista no asume la tarea de demostrar la trascendencia del vicio, como \u00a0corresponde \u00a0hacerlo \u00a0cuando \u00a0se \u00a0alega \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido proceso o\u00a0 \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0del principio de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, pues, como ha sido sostenido por la Corte, cuando esta \u00a0informalidad \u00a0se \u00a0plantea \u00a0no \u00a0basta \u00a0evidenciar \u00a0la \u00a0no \u00a0incorporaci\u00f3n de unos \u00a0determinados \u00a0medios \u00a0de prueba al proceso, sino que es preciso establecer c\u00f3mo \u00a0su \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0habr\u00eda \u00a0brindado \u00a0a \u00a0los \u00a0juzgadores una visi\u00f3n distinta de los \u00a0hechos, capaz de conmover las conclusiones del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0fundamento \u00a0del \u00a0cargo \u00a0en esta sede, no puede, por tanto, construirse sobre los \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0sirvieron de sustento para procurar la pr\u00e1ctica de las pruebas \u00a0negadas \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0puesto \u00a0que distinto de acreditar la conducencia, \u00a0pertinencia \u00a0y utilidad del medio, es demostrar que su incorporaci\u00f3n al proceso \u00a0habr\u00eda \u00a0 \u00a0resquebrajado \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0cimientos \u00a0 probatorios \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0impugnada.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esta \u00a0exigencia \u00a0no \u00a0es \u00a0satisfecha \u00a0por \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0quien \u00a0para \u00a0referirse \u00a0a la \u00a0importancia \u00a0de \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica de la prueba, simplemente insiste en la necesidad \u00a0de \u00a0establecer si el proyectil disparado corresponde o no al arma del procesado, \u00a0y \u00a0de \u00a0clarificar \u00a0si \u00a0el \u00a0impacto \u00a0lo \u00a0recibi\u00f3 \u00a0la v\u00edctima directamente o por \u00a0&#8220;rebote&#8221;, \u00a0 dejando \u00a0 de \u00a0considerar\u00a0 \u00a0la \u00a0abundante \u00a0y \u00a0conclusiva \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0que \u00a0se\u00f1ala \u00a0a su defendido como autor del hecho, y los resultados \u00a0de \u00a0la \u00a0necropsia, \u00a0que \u00a0dan cuenta de la presencia de tatuaje en el orificio de \u00a0entrada \u00a0del \u00a0proyectil, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0descarta \u00a0la afirmaci\u00f3n, carente por s\u00ed de \u00a0respaldo \u00a0probatorio, \u00a0que el disparo habr\u00eda penetrado el cuerpo de la v\u00edctima \u00a0por acci\u00f3n indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No solo, \u00a0entonces, \u00a0por \u00a0inadecuada \u00a0sustentaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0sino \u00a0por \u00a0intrascendente, \u00a0se \u00a0impone la desestimaci\u00f3n del reproche.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Causal \u00a0primera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0primero: \u00a0Violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal, debido a errores \u00a0de hecho en la apreciaci\u00f3n de las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0intenta en relaci\u00f3n con esta censura es \u00a0absolutamente \u00a0contradictoria. Inicialmente, pareciera plantear que la sentencia \u00a0impugnada \u00a0adolece \u00a0de \u00a0defectos de motivaci\u00f3n; luego afirma que los juzgadores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0se \u00a0han \u00a0limitado \u00a0a \u00a0esgrimir \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0comprometen al \u00a0procesado, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0mencionar \u00a0testimonios como los de N\u00e9stor David Camelo \u00a0Beltr\u00e1n, \u00a0Edward \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Correa Sarmiento, Jos\u00e9 Danilo Pulido Pulido, Alirio \u00a0Guzm\u00e1n \u00a0y \u00a0Alberto \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Castellanos, \u00a0en \u00a0la parte que se refieren a la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la circunstancia de ira e intenso dolor; y, finalmente, entra en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la\u00a0 \u00a0prueba de cargo, para sostener que en el proceso no \u00a0existe \u00a0un solo testigo, cre\u00edble, que permita atribuir la acci\u00f3n homicida a su \u00a0representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Como puede \u00a0claramente \u00a0verse, \u00a0el \u00a0actor \u00a0transita \u00a0indistintamente por los terrenos de las \u00a0causales \u00a0tercera \u00a0y primera de casaci\u00f3n, para terminar planteando, en lugar de \u00a0uno, \u00a0tres \u00a0cargos, totalmente irreconciliables, con absoluto desconocimiento de \u00a0los \u00a0principios \u00a0que \u00a0gobiernan \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica casacional, en un escrito en donde \u00a0reconoce \u00a0y \u00a0desconoce \u00a0a \u00a0la vez la validez del proceso, al tiempo que acepta y \u00a0niega \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0procesado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Adem\u00e1s de \u00a0esta \u00a0 deficiencia \u00a0 en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0suficiente \u00a0de \u00a0suyo \u00a0para \u00a0desestimarlo, \u00a0en \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0tres hip\u00f3tesis se\u00f1aladas el actor entra a \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0aserto, \u00a0limit\u00e1ndose a plasmar afirmaciones de car\u00e1cter general \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la ausencia de motivaci\u00f3n probatoria,\u00a0 y al desconocimiento, \u00a0tergiversaci\u00f3n, \u00a0e indebida valoraci\u00f3n de algunos testimonios, sin identificar \u00a0en concreto el yerro, ni probar su existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En raz\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0en \u00a0las \u00a0anotadas \u00a0condiciones \u00a0no es posible conocer el alcance de esta \u00a0pretensi\u00f3n, \u00a0se \u00a0la \u00a0rechazar\u00e1, \u00a0ante \u00a0la \u00a0imposibilidad de poder responderla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0El reparo \u00a0no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0segundo: \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial \u00a0por \u00a0errores \u00a0de derecho en la apreciaci\u00f3n del protocolo de necropsia y el acta \u00a0de levantamiento del cad\u00e1ver de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Este \u00a0reproche, \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0ha \u00a0sido \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0libelista, resulta \u00a0inexaminable \u00a0por \u00a0incompleto, pues no obstante haber sido identificado el error \u00a0y \u00a0precisarse \u00a0las razones jur\u00eddicas de su estructuraci\u00f3n, por parte alguna se \u00a0hace \u00a0menci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas indebidamente apreciadas \u00a0tuvieron \u00a0en la decisi\u00f3n de condena, ni a sus implicaciones si se las excluyera \u00a0del acervo probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Debe \u00a0decirse, \u00a0con \u00a0todo, \u00a0que \u00a0al \u00a0proceso \u00a0fueron \u00a0allegadas \u00a0varias \u00a0copias de los \u00a0documentos \u00a0referidos, \u00a0en momentos distintos, y que uno de esos env\u00edos lo hizo \u00a0directamente, \u00a0mediante \u00a0oficio, \u00a0la \u00a0Inspectora \u00a0Segunda \u00a0de Polic\u00eda de Madrid \u00a0(fls.387-1), \u00a0debi\u00e9ndose \u00a0entender, por tanto, que fueron autorizadas por ella, \u00a0no \u00a0obstante no tener nota de autenticaci\u00f3n en cada uno de sus folios. De all\u00ed \u00a0que \u00a0el cuestionamiento del demandante por la indebida incorporaci\u00f3n al proceso \u00a0de \u00a0las \u00a0copias \u00a0allegadas \u00a0durante \u00a0la audiencia de juzgamiento, resulte inane. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ning\u00fan \u00a0fundamento \u00a0 v\u00e1lido \u00a0 tiene, \u00a0de \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0la \u00a0objeci\u00f3n \u00a0que \u00a0hace \u00a0a \u00a0la \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0expedida \u00a0por \u00a0la \u00a0Secretaria \u00a0de \u00a0la \u00a0referida Inspecci\u00f3n, por \u00a0contener \u00a0afirmaciones en el sentido de que all\u00ed reposa el original del acta de \u00a0levantamiento, \u00a0pues, \u00a0siendo \u00a0la \u00a0oficina \u00a0que \u00a0practic\u00f3 \u00a0la diligencia, es de \u00a0esperarse \u00a0que \u00a0en su archivo exista copia original o autenticada del documento; \u00a0y, \u00a0si \u00a0la \u00a0citada \u00a0dependencia \u00a0acompa\u00f1\u00f3, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0copia \u00a0del \u00a0protocolo de \u00a0necropsia, \u00a0es porque tiene en su poder un ejemplar de esta experticia, pues, de \u00a0lo contrario, no la habr\u00eda adjuntado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Algo que \u00a0no \u00a0admite \u00a0discusi\u00f3n, es que el original del protocolo de necropsia, junto con \u00a0el \u00a0proyectil \u00a0extra\u00eddo \u00a0del \u00a0cuerpo de la v\u00edctima, nunca lleg\u00f3 al proceso, a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0remitido oportunamente por el Hospital Santa Matilde del \u00a0Municipio \u00a0de Madrid para que hiciera parte del mismo (fls. 77, 78 y 79-1), pero \u00a0no \u00a0por \u00a0esto \u00a0deja \u00a0de tener valor su contenido, como al parecer lo entiende el \u00a0actor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No debe \u00a0perderse \u00a0de \u00a0vista, \u00a0por \u00a0\u00faltimo, \u00a0que \u00a0en \u00a0materia penal rige el principio de \u00a0libertad \u00a0probatoria \u00a0y, \u00a0en este orden, que la prueba de la muerte en el delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0y \u00a0sus \u00a0causas, puede llegar a estructurarse a trav\u00e9s de medios \u00a0distintos \u00a0del acta de levantamiento y el protocolo de necropsia, de manera que, \u00a0si \u00a0se \u00a0aceptara \u00a0la \u00a0inidoneidad jur\u00eddica de estas pruebas, podr\u00eda acudirse a \u00a0otros \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio, \u00a0como \u00a0el \u00a0registro \u00a0de defunci\u00f3n (fls.94-1) y la \u00a0abundante \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0que, \u00a0por \u00a0igual, \u00a0dan \u00a0fe \u00a0de la ocurrencia del \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El cargo \u00a0no \u00a0solo \u00a0adolece \u00a0entonces \u00a0de \u00a0defectos en su fundamentaci\u00f3n, sino que ser\u00eda \u00a0intrascendente.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, o\u00eddo el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0Segundo Delegado, administrando justicia en nombre de \u00a0la rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E \u00a0L V E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0NO CASAR \u00a0la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Devu\u00e9lvase al tribunal de origen. CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 RICARDO \u00a0 CALVETE \u00a0RANGEL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>WILLIAM \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MONROY \u00a0VICTORIA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 \u00a0 ANIBAL \u00a0 \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Conjuez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJIA \u00a0 ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DIDIMO \u00a0 PAEZ \u00a0 VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 JUAN \u00a0 MANUEL \u00a0 TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Patricia \u00a0 \u00a0 Salazar \u00a0Cu\u00e9llar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0SECRETARIA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RESOLUCION \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0ACUSACION\/ \u00a0NOTIFICACION \u00a0\u00a0 Tradicionalmente la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0estado \u00a0sujeta \u00a0a \u00a0un \u00a0proceso de notificaci\u00f3n \u00a0espec\u00edfico \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0diferente \u00a0del \u00a0establecido \u00a0para \u00a0el \u00a0com\u00fan \u00a0de las \u00a0providencias \u00a0de car\u00e1cter interlocutorio, no tanto por su importancia procesal, \u00a0como \u00a0por \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0asegurar \u00a0el \u00a0derecho [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-1384","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-6"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1384","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1384"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1384\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1384"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1384"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1384"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}