{"id":13631,"date":"2023-09-08T21:06:34","date_gmt":"2023-09-08T21:06:34","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2688626-09-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:06:34","modified_gmt":"2023-09-08T21:06:34","slug":"2688626-09-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2688626-09-07\/","title":{"rendered":"26886(26-09-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 181 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., veintis\u00e9is (26) de septiembre \u00a0de dos mil siete (2007). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentadas por los defensores de JOS\u00c9 \u00a0ANCIZAR \u00a0HINCAPI\u00c9 \u00a0BETANCURT, \u00a0LU\u00cdS \u00a0ANGEL REINA S\u00c1NCHEZ y \u00a0MIGUEL \u00a0ANGEL \u00a0BARRIOS \u00a0MEJ\u00cdA, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Neiva el 17 de marzo de 2006, mediante la \u00a0cual \u00a0revoc\u00f3 \u00a0parcialmente,\u00a0 \u00a0modific\u00f3 \u00a0y confirm\u00f3, la condena impuesta, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0a \u00a0los \u00a0mencionados \u00a0procesados, \u00a0el \u00a014 \u00a0de marzo de 2005 por el \u00a0Juzgado \u00a0 \u00a0Tercero \u00a0 \u00a0Penal \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Circuito \u00a0 Especializado \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>Se resumieron por el ad quem de la siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1. \u00a0El \u00a019 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01993, las j\u00f3venes MARITZA ISABEL ESPINOZA, cuyo verdadero nombre \u00a0era \u00a0GISELA RODR\u00cdGUEZ OT\u00c1LORA, conocida tambi\u00e9n como \u201cM\u00d3NICA\u201d Y DINA LUZ \u00a0VILLAREAL, \u00a0 fueron \u00a0 invitadas \u00a0a \u00a0la \u00a0discoteca \u00a0\u201cLos \u00a0Cerros\u201d, \u00a0y \u00a0posteriormente llevadas al Batall\u00f3n \u00a0Tenerife, \u00a0donde \u00a0les segaron la vida, siendo luego reportada la muerte de alias \u00a0\u201cM\u00d3NICA\u201d, \u00a0 como \u00a0 una \u00a0 baja \u00a0 producida \u00a0 a \u00a0la \u00a0guerrilla \u00a0en \u00a0actos \u00a0de \u00a0combate. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El 25 de enero de 1994, en momentos en que \u00a0el \u00a0R\u00d3BINSON \u00a0ESCOBAR \u00a0CORT\u00c9S, \u00a0sujeto \u00a0que al parecer ten\u00eda v\u00ednculos con el \u00a0hampa, \u00a0se desplazaba en una moto acompa\u00f1ado del sujeto citado como MILLER, por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0que conduce a Palermo (Huila), fueron interceptados por un veh\u00edculo y \u00a0agredidos \u00a0con \u00a0disparos \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0por sus ocupantes, caus\u00e1ndole la \u00a0muerte \u00a0a \u00a0ESCOBAR CORT\u00c9S y heridas a MILLER, quien logr\u00f3 escapar del lugar de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0La motocicleta en la que se desplazaban las v\u00edctimas as\u00ed como el \u00a0dinero \u00a0 \u00a0y \u00a0 las \u00a0 pertenencias \u00a0 del \u00a0 occiso, \u00a0 fueron \u00a0 hurtadas \u00a0 por \u00a0 los \u00a0agresores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Entre \u00a0finales de febrero y principio de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01994, \u00a0fue \u00a0ilegalmente \u00a0privado \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0y \u00a0posteriormente \u00a0asesinado \u00a0con \u00a010 \u00a0disparos \u00a0de \u00a0arma \u00a0de fuego en el sitio conocido como \u201cEL \u00a0PAT\u00c1\u201d, \u00a0el \u00a0ciudadano \u00a0URIEL ROA GUTI\u00c9RREZ, quien serv\u00eda como informante de \u00a0la \u00a0 Secci\u00f3n \u00a0 Segunda \u00a0 de \u00a0 Inteligencia \u00a0 S-2 \u00a0 del \u00a0Batall\u00f3n \u00a0Tenerife \u00a0de \u00a0Neiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Los se\u00f1ores JAIME ARMEL GUERRERO y JULIO \u00a0C\u00c9SAR \u00a0VARGAS alias \u201cLA CUCHA\u201d, luego de ser recogidos en barrios populares \u00a0de \u00a0esta ciudad y enga\u00f1arlos con el cuento que ir\u00edan a participar en un atraco \u00a0que \u00a0les \u00a0dejar\u00eda \u00a0buenos \u00a0dividendos econ\u00f3micos, se les traslad\u00f3 a la vereda \u00a0\u201cLa \u00a0Troja\u201d del municipio de Baraya, donde se les hizo vestir prendas de uso \u00a0privativo \u00a0de \u00a0las FF.MM. y se les dot\u00f3 de unos fusiles en regular estado, para \u00a0ser \u00a0posteriormente \u00a0asesinados \u00a0y luego reportados como bajas a la guerrilla en \u00a0enfrentamiento \u00a0con \u00a0tropas del Batall\u00f3n Tenerife en el sitio mencionado, el 21 \u00a0de marzo de 1994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El \u00a026 de marzo de 1994 JAIRO GUTI\u00c9RREZ \u00a0TAFUR \u00a0fue \u00a0sacado \u00a0de \u00a0su \u00a0residencia \u00a0por \u00a0un \u00a0grupo \u00a0de \u00a0aproximadamente seis \u00a0individuos \u00a0armados \u00a0y \u00a0posteriormente \u00a0llevado \u00a0y \u00a0retenido \u00a0ilegalmente \u00a0en el \u00a0Batall\u00f3n \u00a0Tenerife, \u00a0para \u00a0ser \u00a0finalmente trasladado por la v\u00eda Palermo-Santa \u00a0Mar\u00eda, \u00a0antes \u00a0del \u00a0cruce \u00a0de \u00a0las \u00a0v\u00edas \u00a0hac\u00eda \u00a0Santa Mar\u00eda y San Lu\u00eds, en \u00a0proximidades \u00a0del \u00a0r\u00edo \u00a0Bach\u00e9, \u00a0donde fue asesinado con 13 impactos de arma de \u00a0fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. En abril de 1994, fue retenido ilegalmente \u00a0un \u00a0sujeto, \u00a0luego \u00a0conducido a la Secci\u00f3n Segunda del Batall\u00f3n Tenerife donde \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0privado \u00a0de \u00a0su \u00a0libertad \u00a0y \u00a0sometido \u00a0a \u00a0torturas: posteriormente \u00a0termin\u00f3 \u00a0ahorcado \u00a0en \u00a0los \u00a0obuses \u00a0de \u00a0esa \u00a0unidad militar. El 11 de abril del \u00a0mentado \u00a0a\u00f1o \u00a0se \u00a0hizo \u00a0el \u00a0levantamiento \u00a0de un cad\u00e1ver encontrado en la v\u00eda \u00a0Juncal, municipio de Palermo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. El se\u00f1or JOHN FREDDY RODR\u00cdGUEZ, conocido \u00a0como \u00a0\u201cEL PAISA\u201d, empleado de una finca de la familia AVIL\u00c9S, ubicada en la \u00a0vereda \u00a0\u201cOspina \u00a0P\u00e9rez\u201d del municipio de Palermo, fue retenido el cuatro de \u00a0agosto \u00a0de 1994 y trasladado al Batall\u00f3n Tenerife, posteriormente su muerte fue \u00a0reportada \u00a0como baja en enfrentamiento del seis de agosto siguiente en la vereda \u00a0\u201cLa Inspecci\u00f3n\u201d entre Neiva y Vegalarga.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A N T E C E D E N T E S \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0 Con \u00a0 base \u00a0 en \u00a0 las \u00a0informaciones \u00a0suministradas \u00a0por \u00a0\u201cEUR\u00cdPIDES\u201d, \u00a0sobre \u00a0unos \u00a0restos \u00a0humanos \u00a0en \u00a0la v\u00eda \u00a0Palermo-Santa \u00a0 Mar\u00eda, \u00a0la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0Seccional \u00a0del \u00a0CTI \u00a0de \u00a0Neiva, \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0el \u00a023 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de 1994, y luego de recopilar \u00a0varias \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0de \u00a0que Jorge Alberto Parra Montoya formulara denuncia penal \u00a0por \u00a0homicidio, \u00a0en \u00a0contra \u00a0del Teniente Coronel JOS\u00c9 \u00a0ANCIZAR \u00a0HINCAPI\u00c9 \u00a0BETANCUR,\u00a0 el Capit\u00e1n Enrique \u00a0Camacho, \u00a0el \u00a0Sargento Segundo Herm\u00f3genes Gal\u00edndez y el civil Els\u00edas N., el 5 \u00a0de \u00a0diciembre de 1994, la Fiscal\u00eda Regional de Bogot\u00e1 profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de \u00a0apertura \u00a0 de \u00a0 instrucci\u00f3n, \u00a0 ordenando \u00a0 vincular \u00a0mediante \u00a0injurada \u00a0a \u00a0los \u00a0sindicados, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0dispuso, m\u00e1s tarde, respecto de otras personas \u00a0que resultaron comprometidas en la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0A JOS\u00c9 ANCIZAR \u00a0HINCAPI\u00c9 \u00a0BETANCUR, \u00a0Bernardo Camacho Jim\u00e9nez, Wilson \u00a0Cavi\u00e9dez \u00a0S\u00e1enz y Els\u00edas Mu\u00f1oz Vargas, les resolvi\u00f3 su situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0con \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0en calidad de presuntos coautores de los delitos de \u00a0secuestro, \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo \u00a0y \u00a0simult\u00e1neo, porte ilegal de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0uso \u00a0privativo \u00a0de \u00a0las Fuerzas Armadas y conformaci\u00f3n de \u00a0grupos \u00a0sicariales \u00a0o \u00a0escuadrones \u00a0de la muerte (fls. 143 a 158 c. o. No. 3); a \u00a0LUIS \u00a0ANGEL \u00a0REINA \u00a0S\u00c1NCHEZ, \u00a0Jaime \u00a0Quintero \u00a0Valencia, \u00a0Arnoldo Guti\u00e9rrez Barrios, \u00a0MIGUEL \u00a0BARRIOS MEJ\u00cdA y Jorge Bedoya Ayala, les impuso \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0como \u00a0presuntos \u00a0autores \u00a0de \u00a0los delitos de secuestro y \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo \u00a0y \u00a0simult\u00e1neo \u00a0y \u00a0conformaci\u00f3n \u00a0de grupos \u00a0sicariales \u00a0o \u00a0escuadrones \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte, \u00a0a \u00a0Manuel Antonio Miranda Mej\u00eda le \u00a0impuso \u00a0cauci\u00f3n \u00a0prendaria como presunto autor del delito de falso testimonio y \u00a0a \u00a0Justo Gil Z\u00fa\u00f1iga le impuso detenci\u00f3n preventiva como presunto autor de los \u00a0delitos de secuestro simple y homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El\u00a0 \u00a025\u00a0 \u00a0de\u00a0 enero\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a01995,\u00a0 \u00a0la\u00a0 Fiscal\u00eda\u00a0 Regional\u00a0 de\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0con \u00a0 ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0colisi\u00f3n \u00a0positiva \u00a0de \u00a0competencia \u00a0propuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0Comandante\u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0 la\u00a0 \u00a0 Novena\u00a0 \u00a0 Brigada\u00a0 \u00a0del\u00a0 \u00a0Ej\u00e9rcito\u00a0 \u00a0Nacional\u00a0 \u00a0con\u00a0 \u00a0sede\u00a0 \u00a0en \u00a0Neiva, sostuvo que a \u00a0ella \u00a0le \u00a0correspond\u00eda \u00a0conocer \u00a0del proceso, conforme\u00a0 con\u00a0 lo\u00a0 \u00a0dispuesto\u00a0 \u00a0en\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0art\u00edculo\u00a0 250\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0 Pol\u00edtica\u00a0 \u00a0 y\u00a0 \u00a0al\u00a0 \u00a0art\u00edculo\u00a0 \u00a071.4\u00a0 \u00a0del\u00a0 \u00a0 \u00a0C.\u00a0 \u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0 \u00a0P.,\u00a0 \u00a0 \u00a0Penal,\u00a0 \u00a0 ordenando\u00a0 \u00a0remitir\u00a0 \u00a0lo \u00a0actuado\u00a0 \u00a0al\u00a0 Consejo\u00a0 Superior\u00a0 de\u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0 Judicatura\u00a0 \u00a0para\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0resolviera,\u00a0 \u00a0el \u00a0cual, \u00a0mediante \u00a0providencia \u00a0del \u00a016 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 1995, asigna el conocimiento\u00a0 \u00a0del\u00a0 \u00a0 \u00a0proceso\u00a0 \u00a0 \u00a0a\u00a0 \u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0 justicia\u00a0 \u00a0 penal\u00a0 \u00a0militar,\u00a0 \u00a0orden\u00e1ndose\u00a0 \u00a0la \u00a0compulsaci\u00f3n \u00a0de \u00a0copias \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0justicia \u00a0ordinaria \u00a0prosiga \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0del \u00a0particular \u00a0Els\u00edas \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Vargas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a0117 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n Penal \u00a0Militar \u00a0avoc\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n y, entre otras decisiones, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0al ex-soldado Jorge Alberto Parra Montoya, a quien le impuso medida de \u00a0aseguramiento \u00a0 de \u00a0 conminaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 favorecimiento \u00a0por \u00a0encubrimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. La justicia regional con sede en Bogot\u00e1, \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01995, \u00a0conden\u00f3 a Els\u00edas Mu\u00f1oz Vargas a 50 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por un lapso de 10 a\u00f1os, por los hechos investigados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El\u00a0 \u00a027\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0mayo\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a01996,\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0Comando\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0Novena\u00a0 \u00a0Brigada \u00a0profiri\u00f3\u00a0 resoluci\u00f3n\u00a0 convocando a consejo verbal de guerra \u00a0a \u00a0los \u00a0militares \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ANCIZAR \u00a0HINCAPI\u00c9 BETANCUR, \u00a0Bernardo \u00a0Enrique \u00a0Camacho Jim\u00e9nez, Justo Gil Zu\u00f1iga \u00a0Labrador, \u00a0Hernando \u00a0Medina \u00a0Camacho, LU\u00cdS ANGEL REINA \u00a0S\u00c1NCHEZ, \u00a0Jorge Leyder Bedoya Ayala, Wilson Cavi\u00e9dez \u00a0S\u00e1enz, \u00a0 \u00a0MIGUEL \u00a0 BARRIOS \u00a0 MEJ\u00cdA, \u00a0 Jaime \u00a0Quintero \u00a0Valencia, \u00a0Arnoldo Guti\u00e9rrez Barrios y Jorge Parra \u00a0Montoya, \u00a0revocando, \u00a0a \u00a0su vez,\u00a0 la libertad provisional que se les hab\u00eda \u00a0otorgado a algunos de ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El \u00a027 de noviembre de 1997, el Tribunal \u00a0Penal \u00a0Militar \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0incompetencia \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia penal militar para \u00a0conocer \u00a0del \u00a0proceso \u00a0y, \u00a0adujo, \u00a0que \u00a0para \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Consejo Superior de la \u00a0Judicatura \u00a0asign\u00f3 \u00a0la misma, se apoy\u00f3 en el principio de la ocasionalidad del \u00a0servicio, \u00a0declarado \u00a0inexequible por la Corte Constitucional en sentencia del 5 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 1997, remitiendo la actuaci\u00f3n al Tribunal Nacional, el cual deja \u00a0a \u00a0salvo \u00a0la instrucci\u00f3n y dispone enviar el proceso a la Fiscal\u00eda Regional de \u00a0Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0decret\u00f3 la nulidad de lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0convocatoria \u00a0al \u00a0consejo \u00a0de \u00a0guerra y, finalmente, \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02002, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0 \u00a0contra \u00a0 \u00a0JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0ANCIZAR \u00a0 HINCAPI\u00c9 \u00a0BETANCUR, \u00a0LUIS \u00a0ANGEL REINA \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0y \u00a0MIGUEL \u00a0ANGEL BARRIOS MEJ\u00cdA, entre otros, \u00a0que \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0con algunas modificaciones, mediante pronunciamiento del 5 \u00a0de diciembre de 2002, por la delegada ante el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal del Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Neiva \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0el 14 de marzo de 2005, mediante la \u00a0cual \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ANCIZAR \u00a0HINCAPI\u00c9 \u00a0BETANCUR \u00a0como determinador de los delitos de homicidio agravado \u00a0en \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo, \u00a0secuestro \u00a0simple agravado en concurso homog\u00e9neo (de \u00a0los \u00a0que \u00a0fueron \u00a0v\u00edctimas \u00a0Uriel Roa Guti\u00e9rrez, Jairo Guti\u00e9rrez Tafur, Jaime \u00a0Armel \u00a0Guerrero, \u00a0Julio \u00a0C\u00e9sar \u00a0Vargas, \u00a0el \u00a0joven hallado en un basurero, John \u00a0Fredy \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0las \u00a0dos \u00a0mujeres \u00a0sacadas \u00a0de \u00a0la discoteca \u201cLos \u00a0Cerros\u201d y Robinson Escobar Camacho) \u00a0y \u00a0autor \u00a0de \u00a0concierto para delinquir y fabricaci\u00f3n, tr\u00e1fico y porte de armas \u00a0de \u00a0uso privativo de las fuerzas armadas, a las penas principales de 38 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0de 1425 salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes, y a la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n en el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por \u00a0 20 \u00a0 a\u00f1os; \u00a0 a \u00a0 LU\u00cdS \u00a0\u00c1NGEL \u00a0REINA \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0como \u00a0autor material (caso de Robinson escobar Camacho \u00a0y \u00a0del \u00a0joven encontrado en un basurero) y determinador de homicidio agravado en \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo \u00a0(del \u00a0que \u00a0fueron \u00a0v\u00edctimas las dos mujeres sacadas de la \u00a0discoteca), \u00a0secuestro \u00a0simple \u00a0agravado \u00a0en \u00a0concurso homog\u00e9neo (caso de Jairo \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0Tafur \u00a0y \u00a0John \u00a0Fredy \u00a0Rodr\u00edguez), \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0y agravado y \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0a \u00a0las \u00a0penas principales de 35 a\u00f1os de prisi\u00f3n y \u00a0multa \u00a0de \u00a01312,5 salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes, y a la accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas por 20 \u00a0a\u00f1os; \u00a0y \u00a0a MIGUEL \u00c1NGEL BARRIOS MEJ\u00cdA, entre \u00a0otros, \u00a0como \u00a0autor \u00a0material \u00a0responsable \u00a0de los delitos de \u00a0secuestro \u00a0simple \u00a0agravado \u00a0en \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo \u00a0(caso de Jairo Guti\u00e9rrez \u00a0Tafur \u00a0y \u00a0John \u00a0Fredy \u00a0Rodr\u00edguez) \u00a0y \u00a0concierto para delinquir, a la pena de 20 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n y multa de 1000 salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes, \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n en el ejercicio de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas por igual t\u00e9rmino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. La sentencia fue apelada por la defensa, \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Neiva, con fallo del 17 de marzo de 2006, lo revoc\u00f3 \u00a0parcialmente \u00a0 y \u00a0 modific\u00f3 \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 sentido \u00a0 de \u00a0absolver \u00a0a \u00a0HINCAPI\u00c9 \u00a0 BETANCUR \u00a0 del \u00a0 cargo \u00a0 como \u00a0determinador \u00a0del \u00a0punible \u00a0de \u00a0secuestro simple agravado en concurso homog\u00e9neo \u00a0(en \u00a0los \u00a0casos \u00a0de \u00a0Uriel \u00a0Roa, Jaime Armel Guerrero, Julio C\u00e9sar Vargas y del \u00a0joven \u00a0hallado \u00a0en \u00a0un \u00a0basurero) \u00a0y \u00a0del \u00a0imputado \u00a0como \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito de \u00a0fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0uso \u00a0privativo \u00a0de las fuerzas \u00a0armadas, \u00a0conden\u00e1ndolo \u00a0a las penas principales de 32 a\u00f1os de prisi\u00f3n y multa \u00a0de \u00a01200 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales mensuales vigentes, manteniendo intacta la \u00a0accesoria; \u00a0 absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0REINA \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0de \u00a0la autor\u00eda material del homicidio agravado y hurto calificado \u00a0y \u00a0agravado \u00a0consumados \u00a0contra \u00a0Robinson \u00a0Escobar, que le hab\u00eda sido imputada, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0del \u00a0cargo \u00a0de \u00a0determinador \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0en \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo \u00a0de las dos mujeres sacadas de la discoteca y del joven hallado en un \u00a0basurero \u00a0y, del secuestro simple agravado de Jairo Guti\u00e9rrez Tafur, por lo que \u00a0redujo \u00a0la pena impuesta a 15 a\u00f1os de prisi\u00f3n y multa de 960 salarios m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes, \u00a0conservando la accesoria; igualmente, absolvi\u00f3 a \u00a0BARRIOS \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0del \u00a0cargo \u00a0elevado \u00a0como \u00a0autor \u00a0material del secuestro simple agravado de Jairo Guti\u00e9rrez \u00a0y, \u00a0consecuencialmente, \u00a0rebaj\u00f3 \u00a0la \u00a0pena a 15 a\u00f1os de prisi\u00f3n y 750 salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes, dejando la accesoria en el mismo tope de \u00a0la privativa de la libertad, entre otras decisiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0Tal \u00a0fallo \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0HINCAPI\u00c9 \u00a0BETANCUR, \u00a0REINA \u00a0S\u00c1NCHEZ, \u00a0BARRIOS \u00a0MEJ\u00cdA y \u00a0Enrique \u00a0Bernardo Camacho Jim\u00e9nez, pero tan solo los de los tres \u00a0primeros, \u00a0en \u00a0su \u00a0debida \u00a0oportunidad, \u00a0sustentaron \u00a0la demanda, por lo que fue \u00a0declarado \u00a0desierto \u00a0el \u00a0recurso en cuanto al \u00faltimo y se le dio tr\u00e1mite a las \u00a0otras, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0que \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 procede \u00a0 a \u00a0 pronunciarse \u00a0 sobre \u00a0 su \u00a0admisibilidad.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>L A S\u00a0\u00a0 D E M A N D A S\u00a0\u00a0 \u00a0D E\u00a0\u00a0 C A S A C I \u00d3 N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0El defensor de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0 ANCIZAR \u00a0 HINCAPI\u00c9 \u00a0 BETANCUR \u00a0 formula \u00a0cuatro \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal, cuyos \u00a0argumentos se sintetizan de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Plantea el demandante la nulidad de \u00a0todo \u00a0lo actuado en el proceso por violaci\u00f3n del principio de la competencia, y \u00a0aduce \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0se encontraba definida desde cuando el Consejo Superior de la \u00a0Judicatura, \u00a0mediante prove\u00eddo del 16 de marzo de 1995, la hab\u00eda asignado a la \u00a0justicia \u00a0 penal \u00a0militar, \u00a0sin \u00a0que \u00a0sobre \u00a0ello \u00a0incidiera \u00a0el \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0con posterioridad y al revisar una sentencia de tutela, hubiera \u00a0revocado \u00a0la \u00a0dictada \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0aquella \u00a0Corporaci\u00f3n, \u00a0para \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0la competencia radicaba en la justicia ordinaria, como tampoco el \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Penal Militar haya desechado su competencia apoy\u00e1ndose en la \u00a0sentencia \u00a0C-358 \u00a0de 1997 de la Corte Constitucional, ya que \u00e9sta fue posterior \u00a0a \u00a0la inicial asignaci\u00f3n de competencia que permanece inc\u00f3lume y, por ende, al \u00a0haberse \u00a0dictado fallo por la justicia ordinaria, se viola el principio del juez \u00a0natural. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2.- Argumenta que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0viol\u00f3 \u00a0directamente \u00a0la \u00a0ley, \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de los \u00a0art\u00edculos \u00a0103 y 104 de la Ley 599 de 2000, desconociendo los art\u00edculos 1, 323 \u00a0y \u00a0324 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0100 de 1980, puesto que la pena m\u00e1xima contemplada en los \u00a0\u00faltimos \u00a0para \u00a0el homicidio agravado era de 30 a\u00f1os, prefiriendo partir de los \u00a040 \u00a0consagrados \u00a0en \u00a0aquella \u00a0normatividad, como ocurri\u00f3 en el caso del acusado \u00a0Enrique \u00a0Bernardo Camacho Jim\u00e9nez; adem\u00e1s, advierte que el delito de concierto \u00a0para \u00a0delinquir por el que fue condenado su patrocinado, conlleva una mayor pena \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la ley 599 de 2000, comparada con el art\u00edculo 186 del decreto \u00a0100 \u00a0de 1980, lo cual violenta el art\u00edculo 1 del mismo estatuto y, por \u00faltimo, \u00a0refiere \u00a0que a pesar de que en el fallo se mencion\u00f3, en la parte considerativa, \u00a0que \u00a0su \u00a0pupilo \u00a0ser\u00eda \u00a0absuelto \u00a0por \u00a0los delitos de homicidio y secuestro del \u00a0joven \u00a0hallado \u00a0en un basurero, en la resolutiva solamente se hizo alusi\u00f3n a la \u00a0absoluci\u00f3n por el secuestro y no por el homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3.- Afirma que con \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 en violaci\u00f3n indirecta de los art\u00edculos 323 y 324 del \u00a0decreto \u00a0100 \u00a0de 1980, por aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 246, 247, 249, \u00a0254 \u00a0y 294 del decreto 2700 de 1991, por error de hecho originado en distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0y, \u00a0para \u00a0demostrarlo, \u00a0critica \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0haya \u00a0dado \u00a0credibilidad \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0iniciales \u00a0de \u00a0Jorge Alberto Parra y El\u00edas Mu\u00f1oz Vargas, y no a \u00a0sus \u00a0retractaciones, \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0que \u00a0a \u00a0lo se\u00f1alado por Enrique Bernardo\u00a0 \u00a0Camacho \u00a0Jim\u00e9nez, \u00a0pese \u00a0a \u00a0que intervino activamente en todos los homicidios y \u00a0por \u00a0aminorar \u00a0su \u00a0culpabilidad \u00a0lanz\u00f3 acusaciones contra su defendido, lo cual \u00a0destaca que la prueba fue distorsionada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4.- Bajo el mismo \u00a0cargo \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el Tribunal le otorg\u00f3 valor probatorio incalculable a \u00a0los \u00a0testimonios de Jorge Alberto Parra y Els\u00edas Mu\u00f1oz Vargas, quienes por ser \u00a0informantes no merecen credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, solicita casar la sentencia y absolver \u00a0a \u00a0HINCAPI\u00c9 BETANCUR de toda \u00a0responsabilidad por los hechos imputados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0La defensa de \u00a0LU\u00cdS \u00a0 \u00a0\u00c1NGEL \u00a0 \u00a0REINA \u00a0 \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0 \u00a0formula \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0contra la sentencia, al amparo de la causal de \u00a0nulidad, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.- En el primero \u00a0aduce \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0 competencia \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0que \u00a0conoci\u00f3 \u00a0del \u00a0juzgamiento, \u00a0pues \u00a0seg\u00fan lo definido por el Consejo Superior de la Judicatura, \u00a0desde \u00a0el \u00a016 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01995, \u00a0era \u00a0la justicia penal militar quien deb\u00eda \u00a0conocer \u00a0del proceso y, si bien la Corte Constitucional mediante sentencia C-358 \u00a0de \u00a01997, \u00a0declar\u00f3 \u00a0inexequibles algunos apartes del C\u00f3digo Penal Militar, tal \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0pod\u00eda tener efectos retroactivos como para que el Tribunal Penal \u00a0Militar, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la misma, se despojara de su competencia, como lo hizo, \u00a0pues \u00a0la \u00a0misma \u00a0solo \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0definida \u00a0por \u00a0el \u00a0Consejo \u00a0Superior \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura, como ya lo hab\u00eda dispuesto desde mucho antes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.- \u00a0Como \u00a0cargo \u00a0segundo \u00a0advierte que se configura una nulidad por violaci\u00f3n al debido proceso, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0ser \u00a0discernida \u00a0la \u00a0competencia \u00a0por la Consejo Superior de la \u00a0Judicatura, \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0declarar \u00a0la nulidad de actos procesales \u00a0debidamente ejecutoriados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0manera \u00a0solicita \u00a0revocar \u00a0el fallo \u00a0impugnado \u00a0y \u00a0decretar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado a partir del auto del 27 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01997, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Penal \u00a0Militar vari\u00f3 la \u00a0competencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0El \u00a0defensor \u00a0de \u00a0 MIGUEL \u00a0 \u00c1NGEL \u00a0 BARRIOS \u00a0MEJ\u00cdA, \u00a0que \u00a0es \u00a0el \u00a0mismo \u00a0procurador \u00a0judicial de \u00a0REINA \u00a0S\u00c1NCHEZ, en la demanda que presenta a nombre de \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0formula \u00a0nuevamente los dos cargos por nulidad ya referidos(3.1 y 3.2), \u00a0un \u00a0tercero (3.3.), por vulneraci\u00f3n del principio de legalidad de los delitos y \u00a0de \u00a0las \u00a0penas, \u00a0explicando que para cuando se realizaron los hechos, se inici\u00f3 \u00a0el \u00a0proceso \u00a0y \u00a0hasta \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0la \u00a0punibilidad \u00a0de \u00a0los delitos \u00a0investigados, \u00a0comparada con la de la justicia ordinaria, era mucho menor ya que \u00a0consagraba \u00a0una \u00a0pena m\u00e1xima de 30 a\u00f1os, seg\u00fan el art\u00edculo 25 par\u00e1grafo 3\u00b0 \u00a0del \u00a0C. P. Militar, luego la sentencia aplica una pena ex post facto, vulnerando \u00a0as\u00ed \u00a0el \u00a0debido proceso; y como cuarto cargo (3.4), destaca que se incurri\u00f3 en \u00a0un \u00a0doble \u00a0juzgamiento \u00a0por \u00a0el mismo hecho, como quiera que la variaci\u00f3n de la \u00a0competencia \u00a0dispuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Penal \u00a0Militar, \u00a0cuando se encontraba \u00a0ejecutoriada \u00a0la \u00a0convocatoria \u00a0a \u00a0consejo \u00a0verbal de guerra, dentro del proceso \u00a0adelantado \u00a0conforme \u00a0con \u00a0los par\u00e1metros constitucionales y legales, conllev\u00f3 \u00a0la \u00a0 nulidad \u00a0 del \u00a0 mismo \u00a0 decretada \u00a0 por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0para \u00a0continuarlo, \u00a0repetidamente, por el procedimiento ordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Culmina \u00a0con ello solicitando la revocatoria \u00a0del \u00a0fallo \u00a0y \u00a0que \u00a0se decrete la nulidad de lo actuado desde cuando el Tribunal \u00a0Penal Militar desech\u00f3 su competencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C O N S I D E R A C I O N E S \u00a0<\/p>\n<p>La demanda de casaci\u00f3n, como se sabe, no es \u00a0un \u00a0escrito \u00a0de \u00a0libre \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0que puedan plantearse todo tipo de \u00a0inquietudes, \u00a0 perplejidades, \u00a0 contradicciones, \u00a0incoherencias \u00a0o \u00a0errores \u00a0que \u00a0advierta \u00a0el \u00a0actor \u00a0o \u00a0le \u00a0suscite el fallo de segunda instancia, sino que debe \u00a0cumplir \u00a0con \u00a0las exigencias de logicidad, coherencia y demostraci\u00f3n necesarias \u00a0a \u00a0 fin \u00a0 de \u00a0 desvirtuar\u00a0 \u00a0 la\u00a0 \u00a0 doble\u00a0 \u00a0 presunci\u00f3n\u00a0 \u00a0de \u00a0acierto\u00a0 \u00a0y\u00a0 \u00a0legalidad\u00a0 con\u00a0 que\u00a0 las sentencias\u00a0 \u00a0acusadas\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 arriban\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 a\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esta\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sede\u00a0 \u00a0extraordinaria,\u00a0 \u00a0raz\u00f3n\u00a0 \u00a0por la cual la ley establece los requisitos \u00a0que forzosamente debe cumplir el casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0no \u00a0se olvide que cuando se postulan \u00a0las \u00a0diversas \u00a0censuras \u00a0legalmente \u00a0establecidas para la casaci\u00f3n, se debe dar \u00a0cumplimiento \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante \u00a0a \u00a0los \u00a0principios de autonom\u00eda y prioridad, \u00a0seg\u00fan \u00a0 los \u00a0 cuales \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0reproches \u00a0deben \u00a0ser \u00a0presentados \u00a0y \u00a0desarrollados \u00a0en \u00a0forma \u00a0separada, teniendo en cuenta que si\u00a0 uno de ellos \u00a0se \u00a0dirige \u00a0contra \u00a0la \u00a0validez \u00a0del proceso, se impone su formulaci\u00f3n en forma \u00a0principal, \u00a0como que el alcance de esta causal, es mayor que el de las otras dos \u00a0y \u00a0esto exige que tanto su selecci\u00f3n por el demandante como la revisi\u00f3n que de \u00a0ella \u00a0haga \u00a0la Corte, se realicen en primer lugar. Principio que rige as\u00ed mismo \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las \u00a0otras \u00a0censuras, pues no es viable proponerlas en igualdad de \u00a0condiciones \u00a0ni \u00a0mezclarlas simult\u00e1neamente dentro del mismo cargo, sino que se \u00a0debe \u00a0disponer \u00a0un orden de preferencia de acuerdo con la mayor cobertura que en \u00a0cada caso la eventual invalidez de la actuaci\u00f3n implique. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, emprende la Corte el examen \u00a0de \u00a0las \u00a0demandas \u00a0acorde \u00a0con \u00a0los alcances de los cargos aducidos, en su orden \u00a0correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Inicialmente \u00a0 \u00a0ser\u00e1 \u00a0 \u00a0analizado \u00a0el \u00a0cargo com\u00fan formulado en \u00a0todas \u00a0 y \u00a0 cada \u00a0 una \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 demandas \u00a0 objeto \u00a0de \u00a0estudio \u00a0(1.1., \u00a0 2.1., \u00a03.1.), \u00a0esto \u00a0es, \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0profiri\u00f3 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0un \u00a0 juicio \u00a0 viciado \u00a0 de \u00a0 nulidad \u00a0 por \u00a0incompetencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, \u00a0los \u00a0demandantes \u00a0 se\u00f1alan, \u00a0 indistintamente, \u00a0 que \u00a0 habiendo \u00a0 sido \u00a0definida \u00a0la \u00a0competencia \u00a0para \u00a0conocer del proceso por el Consejo Superior de la Judicatura, \u00a0al \u00a0resolver \u00a0el \u00a0conflicto suscitado entre la Novena Brigada del Ej\u00e9rcito y la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Regional, \u00a0a \u00a0favor de la primera, mediante prove\u00eddo del 16 de marzo \u00a0de \u00a0 \u00a01995, \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0posterioridad \u00a0 \u2013 \u00a027 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01997 \u00a0\u2013 \u00a0no pod\u00eda el Tribunal Penal Militar, sin violentar el principio de \u00a0juez \u00a0natural, \u00a0esgrimir \u00a0su incompetencia y devolver lo actuado a la Fiscal\u00eda, \u00a0con \u00a0 base \u00a0 en \u00a0 pronunciamientos \u00a0 de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0\u2013 \u00a0 fallo \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0y \u00a0sentencia \u00a0C-358 \u00a0de 1997 \u2013, \u00a0porque \u00a0los \u00a0mismos \u00a0no \u00a0tienen efecto retroactivo, am\u00e9n de que la Corporaci\u00f3n \u00a0inicialmente \u00a0citada \u00a0es \u00a0la \u00a0que constitucional y legalmente est\u00e1 encargada de \u00a0resolver \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0conflictos \u00a0 de \u00a0 competencia \u00a0 trabados \u00a0 entre \u00a0 diferentes \u00a0jurisdicciones.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como lo ha reiterado la jurisprudencia de la \u00a0Corte, \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0como motivo para atacar, por v\u00eda de casaci\u00f3n, el fallo de \u00a0segunda \u00a0instancia, en \u201corden a la t\u00e9cnica propia de \u00a0este \u00a0medio \u00a0extraordinario de confrontaci\u00f3n de la legalidad de las sentencias, \u00a0comporta \u00a0los \u00a0mismos \u00a0niveles \u00a0de \u00a0exigencia \u00a0que \u00a0son \u00a0inherentes a las dem\u00e1s \u00a0causales \u00a0 dada \u00a0 su \u00a0 especial \u00a0naturaleza, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0significa \u00a0que \u00a0de \u00a0modo \u00a0insoslayable \u00a0debe \u00a0especificarse \u00a0la \u00a0causal \u00a0o \u00a0motivo de nulidad concurrente, \u00a0demostrando \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0sustancial \u00a0del \u00a0vicio o la irregularidad acusados y \u00a0particularmente \u00a0la \u00a0etapa \u00a0o \u00a0el \u00a0momento \u00a0procesal a partir de la cual se hace \u00a0imperativa \u00a0la \u00a0anulaci\u00f3n, \u00a0explicando \u00a0justificativamente \u00a0las razones por las \u00a0cuales \u00a0no \u00a0media alternativa diversa que la de invalidar lo actuado\u201d.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas,\u00a0 la\u00a0 nulidad\u00a0 \u00a0no\u00a0 \u00a0aparece\u00a0 marginada\u00a0 del\u00a0 imperativo\u00a0 de claridad y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0en \u00a0cuanto a su postulaci\u00f3n y demostraci\u00f3n correspondientes,\u00a0 \u00a0toda\u00a0 \u00a0vez\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0es\u00a0 \u00a0tan\u00a0 \u00a0exigente\u00a0 como\u00a0 \u00a0las\u00a0 \u00a0 dem\u00e1s\u00a0 \u00a0 dado\u00a0 \u00a0 el\u00a0 \u00a0 rigor\u00a0 \u00a0predicable\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0 \u00a0 la\u00a0 \u00a0 \u00a0naturaleza\u00a0 \u00a0 \u00a0misma\u00a0 \u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0casaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0de \u00a0manera\u00a0 \u00a0tal\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0se\u00a0 \u00a0impone\u00a0 \u00a0para\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0actor\u00a0 \u00a0el\u00a0 deber\u00a0 de\u00a0 concretar\u00a0 \u00a0la \u00a0\u00edndole \u00a0del \u00a0vicio, \u00a0sea \u00a0de \u00a0estructura \u00a0o de garant\u00eda,\u00a0 que se dice \u00a0afecta \u00a0el proceso, en qu\u00e9 grado y magnitud y desde qu\u00e9 actuaci\u00f3n procesal se \u00a0configura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De\u00a0 \u00a0igual\u00a0 manera,\u00a0 en\u00a0 \u00a0virtud\u00a0 \u00a0 del\u00a0 \u00a0 principio\u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0 trascendencia\u00a0 \u00a0que \u00a0gobierna\u00a0 \u00a0la\u00a0 declaratoria\u00a0 de\u00a0 nulidad,\u00a0 seg\u00fan\u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0cual,\u00a0 \u00a0no\u00a0 \u00a0basta\u00a0 con denunciar irregularidades o que \u00a0\u00e9stas \u00a0efectivamente se presenten en el proceso, sino que se hace indispensable \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0aquellas \u00a0inciden \u00a0de \u00a0manera \u00a0concreta\u00a0 \u00a0en\u00a0 el\u00a0 \u00a0quebranto\u00a0 \u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0 \u00a0los\u00a0 \u00a0 derechos\u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0 los\u00a0 \u00a0sujetos\u00a0 \u00a0 procesales, \u00a0 se\u00a0 \u00a0 hace\u00a0 \u00a0 necesario\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0 actor\u00a0 \u00a0 evidencie\u00a0 \u00a0 un\u00a0 \u00a0 perjuicio\u00a0 \u00a0con\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0 \u00a0yerro \u00a0 \u00a0in \u00a0 \u00a0procedendo \u00a0 \u00a0denunciado,\u00a0 \u00a0 \u00a0pues,\u00a0 \u00a0 caso \u00a0contrario,\u00a0 \u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0 \u00a0Corte,\u00a0 \u00a0 \u00a0por\u00a0 \u00a0 \u00a0raz\u00f3n\u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0principio\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0limitaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0no\u00a0 puede\u00a0 entrar\u00a0 \u00a0a\u00a0 complementar\u00a0 al\u00a0 censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0observa \u00a0la Sala que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos elevados en las tres demandas, fundados en la causal de \u00a0nulidad aludida, satisfacen los anteriores presupuestos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, respecto de la presunta falta de \u00a0competencia \u00a0 de \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0que \u00a0terminaron \u00a0formulando \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n\u00a0 \u00a0en \u00a0contra de los procesados, adelantaron el juicio y dictaron \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto, \u00a0se \u00a0hace \u00a0indispensable \u00a0precisar \u00a0que, como lo ha \u00a0indicado \u00a0esta \u00a0Sala, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0la incompetencia del juez constituye causal \u00a0para \u00a0declarar la nulidad de la actuaci\u00f3n por violaci\u00f3n del debido proceso, de \u00a0todos \u00a0modos \u00a0la debida t\u00e9cnica que rige al recurso extraordinario exige que si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0la \u00a0censura \u00a0se \u00a0debe fundar con apego en la causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0tambi\u00e9n lo es que se impone su fundamentaci\u00f3n con la l\u00f3gica de la \u00a0primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0basta \u00a0argumentar, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hacen los \u00a0libelistas, \u00a0que \u00a0como \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0dieron \u00a0origen \u00a0a este proceso eran de \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia penal militar, a la que inicialmente se le asign\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de lo actuado en virtud del conflicto de competencias definido \u00a0por \u00a0el Consejo Superior de la Judicatura, mediante prove\u00eddo del 16 de marzo de \u00a01995, \u00a0no \u00a0pod\u00eda, \u00a0posteriormente, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Penal \u00a0Militar \u00a0argumentar su \u00a0incompetencia, \u00a0ni \u00a0la \u00a0justicia ordinaria asumir su conocimiento hasta el punto \u00a0de \u00a0dictar \u00a0sentencia en segunda instancia, como lo hizo, porque con ello emerge \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad, \u00a0ya \u00a0que tal \u00a0razonamiento, \u00a0as\u00ed \u00a0expuesto, \u00a0es \u00a0propio de las instancias y no del recurso de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe \u00a0recordarse \u00a0que \u00a0quien \u00a0acude \u00a0a este \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0luego \u00a0de \u00a0postular \u00a0el cargo de acuerdo con la causal \u00a0tercera, \u00a0debe \u00a0determinar \u00a0y \u00a0demostrar, \u00a0desde \u00a0la \u00a0perspectiva \u00a0de \u00a0la causal \u00a0primera, \u00a0si \u00a0la violaci\u00f3n de la ley sustancial ocasionada por el yerro hallado \u00a0en la sentencia se produjo de modo directo o por la v\u00eda indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, \u00a0si su argumentaci\u00f3n se \u00a0inclina \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0debe \u00a0relacionar \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente, \u00a0las \u00a0que \u00a0omiti\u00f3 \u00a0aplicar o aquellas que \u00a0interpret\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente por otorgarle un sentido o un alcance equivocado, sin \u00a0controvertir \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0o \u00a0los \u00a0hechos \u00a0tal \u00a0como \u00a0fueron \u00a0apreciados \u00a0en el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario \u00a0sensu, \u00a0si el sustento lo es por \u00a0los \u00a0lineamientos de la violaci\u00f3n indirecta, tambi\u00e9n constituye una carga para \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0se\u00f1alar la clase del error (de hecho o de derecho) y el falso \u00a0juicio \u00a0(de \u00a0identidad, \u00a0existencia, \u00a0raciocinio, \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0de convicci\u00f3n, \u00a0respectivamente) \u00a0cometido \u00a0en \u00a0la actividad probatoria que determin\u00f3 o gener\u00f3 \u00a0la irregularidad denunciada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cumplido con lo anterior, le corresponde al \u00a0censor \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0yerro, \u00a0esto \u00a0es, c\u00f3mo de no haberse \u00a0incurrido \u00a0 en \u00a0\u00e9l \u00a0necesariamente \u00a0el \u00a0fallo \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0favorable \u00a0a \u00a0sus \u00a0intereses, sobre lo cual guardaron silencio los demandantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 respecto \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 ha \u00a0 afirmado \u00a0que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cen este evento, \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0acoge \u00a0a \u00a0la \u00a0causal \u00a0prevista para denunciar la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un motivo de nulidad derivado de la falta de competencia del \u00a0juzgador, \u00a0el \u00a0desarrollo que imprime a la censura no resulta ser acertado, pues \u00a0se \u00a0deja \u00a0de \u00a0considerar \u00a0que \u00a0a \u00a0esta clase de desaciertos se llega por haberse \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0vicios \u00a0in \u00a0iudicando, \u00a0es \u00a0decir, en el acto mismo de juzgar sea \u00a0indirectamente \u00a0por \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0errores \u00a0en \u00a0el \u00a0plano \u00a0del \u00a0puro \u00a0raciocinio \u00a0jur\u00eddico \u00a0que determinaron la falta de aplicaci\u00f3n, la exclusi\u00f3n evidente o la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0disposiciones \u00a0del \u00a0derecho sustancial, y por tal \u00a0v\u00eda, \u00a0de \u00a0aquellas \u00a0que \u00a0establecen \u00a0la \u00a0competencia \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0o de modo \u00a0indirecto a trav\u00e9s de la errada apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSobre la forma como su demostraci\u00f3n debe \u00a0asumirse, \u00a0la jurisprudencia tiene establecido que la censura por este motivo de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es \u00a0de fundamentaci\u00f3n mixta, puesto que debe formularse al amparo de \u00a0la \u00a0causal tercera pero desarrollarse siguiendo los lineamientos t\u00e9cnicos de la \u00a0primera, \u00a0optando \u00a0por \u00a0una de las dos v\u00edas establecidas para ella. Si opta por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0directa \u00a0es \u00a0deber \u00a0indicar \u00a0las disposiciones que el juzgador aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0y de las que correlativamente dej\u00f3 de aplicar, o aquellas en las \u00a0que \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0en \u00a0fijar su contenido o alcance y las razones jur\u00eddicas de \u00a0este \u00a0desacierto, \u00a0sin \u00a0que \u00a0por \u00a0dicha \u00a0v\u00eda resulte procedente controvertir la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria. Si la trasgresi\u00f3n de la ley se origin\u00f3 en errores de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 probatoria, \u00a0 es \u00a0deber \u00a0concretar \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0ellos, \u00a0si \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0identidad, \u00a0legalidad o convicci\u00f3n, y demostrar su trascendencia o \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la violaci\u00f3n de la ley y, por ende, la falta de competencia del \u00a0\u00f3rgano \u00a0jurisdicente \u00a0con \u00a0compromiso \u00a0de \u00a0la \u00a0validez \u00a0del \u00a0juicio\u201d.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuencialmente, \u00a0 ninguno \u00a0 de \u00a0 los \u00a0demandantes \u00a0 cumple \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 anteriores \u00a0 par\u00e1metros, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0la \u00a0centraron \u00a0exclusivamente \u00a0en \u00a0la afirmaci\u00f3n de la presunta \u00a0ausencia de competencia de la justicia ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, cabe recordar lo que la Sala ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0respecto al tema de la competencia cuando ya dentro del proceso se ha \u00a0definido \u00a0por \u00a0el \u00a0funcionario correspondiente, el conflicto suscitado asignando \u00a0el conocimiento de lo actuado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSea lo primero decir, como ya la Corte lo \u00a0expres\u00f3 \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Masacre \u00a0de \u00a0Riofr\u00edo, \u00a0que la realizaci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0del \u00a0juez \u00a0natural \u00a0como manifestaci\u00f3n del debido proceso, no impide \u00a0que \u00a0la Sala se ocupe de asuntos como el de la definici\u00f3n de competencias, pese \u00a0a \u00a0que \u00a0Organismos \u00a0Jurisdiccionales \u00a0del \u00a0mas \u00a0elevado \u00a0nivel, \u00a0en ejercicio de \u00a0postulados \u00a0constitucionales, lo hayan hecho al interior del proceso (art\u00edculos \u00a0256, \u00a0numeral \u00a06\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y 112, numeral 2\u00b0 de la Ley \u00a0Estatutaria \u00a0de la Administraci\u00f3n de Justicia). Desde \u00a0luego \u00a0que \u00a0no \u00a0en \u00a0todos \u00a0los \u00a0casos, \u00a0sino \u00a0en aquellos en que despu\u00e9s de las \u00a0definiciones \u00a0por \u00a0parte del juez constitucional, hechos o pruebas nuevas que no \u00a0fueron \u00a0apreciadas por los organismos competentes, indiquen que la adjudicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0 competencia \u00a0 ha \u00a0debido \u00a0ser \u00a0distinta.\u201d\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0hecho \u00a0de que en procesos tan sensibles \u00a0\u2013 \u00a0 como \u00a0 en \u00a0 todos \u00a0\u2013, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0acepte \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0revisar \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0de \u00a0competencias \u00a0realizada \u00a0por \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0constitucionalmente \u00a0encargadas \u00a0de \u00a0hacerlo, \u00a0debido \u00a0a \u00a0hechos \u00a0o \u00a0pruebas \u00a0posteriores \u00a0que \u00a0desvirt\u00faan \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0no \u00a0significa en sede de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0cosa \u00a0distinta \u00a0que aceptar la infracci\u00f3n indirecta de disposiciones \u00a0normativas \u00a0que \u00a0definen \u00a0el juez natural, como consecuencia de errores de hecho \u00a0por \u00a0 falsos \u00a0 juicios \u00a0 de \u00a0 existencia \u00a0 que \u00a0surgen \u00a0de \u00a0la \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0por \u00a0lo dem\u00e1s, resultan compatibles \u00a0los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n con el respeto a las competencias constitucionales, \u00a0que \u00a0son \u00a0tambi\u00e9n, \u00a0sin \u00a0duda, \u00a0una \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juez \u00a0natural, \u00a0de la \u00a0independencia y autonom\u00eda judiciales y del debido proceso.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0cuando el Tribunal \u00a0Penal \u00a0Militar, \u00a0mediante \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a027 \u00a0de \u00a0noviembre de 1997 declar\u00f3 su \u00a0incompetencia \u00a0para \u00a0conocer \u00a0del \u00a0proceso \u00a0y \u00a0remiti\u00f3 el mismo a la Fiscal\u00eda, \u00a0sustentado \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho nuevo y evidente de la declaratoria de inexequibilidad \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0dispuso \u00a0con \u00a0sentencia C-358 del 5 de agosto de \u00a01997, \u00a0que \u00a0efectivamente \u00a0ten\u00eda \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0lo \u00a0actuado, no hizo m\u00e1s que \u00a0ajustar \u00a0el \u00a0proceso a los cauces legales, acorde con dicho evento que pon\u00eda de \u00a0presente \u00a0 la \u00a0 competencia \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia \u00a0ordinaria, \u00a0no \u00a0apreciado \u00a0en \u00a0su \u00a0oportunidad \u00a0por parte del juez que inicialmente hab\u00eda resuelto el conflicto de \u00a0competencia, \u00a0sin \u00a0que \u00a0ello conlleve darle efectos retroactivos al fallo que le \u00a0sirve de sustento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Los \u00a0dem\u00e1s \u00a0cargos \u00a0formulados al amparo de la causal de nulidad, los plantea el defensor de \u00a0los \u00a0acusados \u00a0LU\u00cdS \u00c1NGEL REINA S\u00c1NCHEZ y \u00a0 MIGUEL \u00a0BARRIOS \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0en \u00a0 las \u00a0 dos \u00a0demandas \u00a0que \u00a0present\u00f3, \u00a0seg\u00fan \u00a0se\u00f1ala, \u00a0porque: \u00a0(2.2.) \u00a0se \u00a0viol\u00f3 el debido \u00a0proceso \u00a0ya \u00a0que \u00a0la Fiscal\u00eda no pod\u00eda declarar la nulidad de actos procesales \u00a0ejecutoriados \u00a0y cumplidos por la justicia penal militar, al serle adjudicado el \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0proceso \u00a0con \u00a0antelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0el \u00a0Consejo \u00a0Superior \u00a0de la \u00a0Judicatura; \u00a0 (3.3.) \u00a0 por \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad ya que la punibilidad de los delitos \u00a0investigados \u00a0para \u00a0cuando \u00a0se \u00a0realizaron \u00a0los \u00a0hechos, se inici\u00f3 el proceso y \u00a0hasta \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0etapa \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0juicio, \u00a0 \u00a0era \u00a0 \u00a0mucho \u00a0 \u00a0menor \u00a0 \u00a0\u2013 \u00a0art\u00edculo 25 par\u00e1grafo 3\u00b0 del C. P. \u00a0Militar \u00a0\u2013 que la consagrada \u00a0por \u00a0 la \u00a0 justicia \u00a0 ordinaria, \u00a0 en \u00a0 \u00faltimas \u00a0 aplicada; \u00a0 y, \u00a0 (3.4.) \u00a0porque \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en un doble \u00a0juzgamiento \u00a0ya \u00a0que \u00a0la \u00a0variaci\u00f3n de la competencia dispuesta por el Tribunal \u00a0Penal \u00a0Militar, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0ejecutoriada \u00a0la convocatoria a consejo \u00a0verbal \u00a0de \u00a0guerra,\u00a0 conllev\u00f3 la nulidad decretada por la Fiscal\u00eda, desde \u00a0entonces, \u00a0para \u00a0continuar \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0repetidamente, \u00a0por \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0ordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0tales cargos debe destacarse, que al \u00a0igual \u00a0que aconteci\u00f3 con el anteriormente analizado, en ninguno de ellos cumple \u00a0el \u00a0censor \u00a0con \u00a0la carga que le compet\u00eda en el sentido de concretar la \u00edndole \u00a0del \u00a0vicio \u00a0que \u00a0le \u00a0enrostra \u00a0al \u00a0proceso, su calidad y dimensi\u00f3n, cu\u00e1l es la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0que \u00a0cobija \u00a0el mismo, ni evidenci\u00f3 el quebranto de los derechos de \u00a0sus \u00a0prohijados \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n de aquellos, porque como sucedi\u00f3 con el cargo de \u00a0nulidad \u00a0por falta de competencia, tan solo se limit\u00f3 a afirmar el acontecer de \u00a0los \u00a0yerros \u00a0que \u00a0advierte, sin desarrollarlos por la v\u00eda de la causal primera, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0o indirecta, lo cual inhabilita a la Corte, por virtud \u00a0del \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 limitaci\u00f3n, \u00a0 para \u00a0 admitir \u00a0la \u00a0censura, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0dijo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- El defensor del \u00a0acusado \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ANCIZAR HINCAPI\u00c9 BETANCUR \u00a0le imputa al Tribunal la violaci\u00f3n directa de la ley (1.2.), por aplicaci\u00f3n indebida de de los \u00a0art\u00edculos \u00a0103 \u00a0y \u00a0104 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de 2000, ya que la pena m\u00e1xima all\u00ed \u00a0se\u00f1alada \u00a0resulta \u00a0ser \u00a0mayor \u00a0a \u00a0la \u00a0prevista por los art\u00edculos 323 y 324 del \u00a0decreto \u00a0100 \u00a0de 1980 &#8211; 30 a\u00f1os -, como ocurri\u00f3 en el caso del acusado Enrique \u00a0Bernardo \u00a0Camacho \u00a0Jim\u00e9nez; \u00a0y \u00a0de \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0el \u00a0delito de \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir por el que fue condenado su patrocinado, conlleva una \u00a0mayor \u00a0pena \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con la ley 599 de 2000, comparada con el art\u00edculo 186 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0100 de 1980, lo cual violenta el art\u00edculo 1 del mismo estatuto y, \u00a0por \u00a0\u00faltimo, \u00a0refiere \u00a0que a pesar de que en el fallo se mencion\u00f3, en la parte \u00a0considerativa, \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0pupilo \u00a0se \u00a0le \u00a0absuelve \u00a0del \u00a0delito de homicidio y \u00a0secuestro \u00a0del \u00a0joven hallado en un basurero, en la resolutiva solamente se hizo \u00a0alusi\u00f3n a la absoluci\u00f3n por el secuestro y no por el homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley \u00a0sustancial \u00a0se \u00a0trata, \u00a0que \u00a0es \u00a0la v\u00eda escogida para censurar el fallo en este \u00a0cargo, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0los \u00a0fundamentos del cargo se dirijan a demostrar el \u00a0yerro \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0en \u00a0la aplicaci\u00f3n de la ley sustancial, bien porque a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0ponderaci\u00f3n de los hechos objeto de juzgamiento no resolvi\u00f3 al \u00a0asunto \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0que regulaba la situaci\u00f3n en concreto \u00a0-falta \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 exclusi\u00f3n \u00a0evidente-, \u00a0 ora \u00a0 porque \u00a0 realiz\u00f3 \u00a0una \u00a0equivocada \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0probados a los supuestos que contempla el precepto \u00a0-aplicaci\u00f3n \u00a0indebida-, o ya \u00a0porque \u00a0pese \u00a0a \u00a0seleccionar \u00a0adecuadamente \u00a0el \u00a0precepto \u00a0legal le atribuy\u00f3 un \u00a0sentido \u00a0que \u00a0no tiene o le asign\u00f3 efectos diversos o contrarios a su contenido \u00a0-interpretaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 err\u00f3nea-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0la \u00a0premisa \u00a0insoslayable \u00a0para \u00a0fundamentar \u00a0adecuadamente \u00a0este \u00a0tipo de reproche es la de respetar y acoger la \u00a0reconstrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0los hechos juzgados contenida en la sentencia, as\u00ed como la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0efectu\u00f3, para a partir de esa realidad \u00a0declarada \u00a0poner en evidencia el error en las consecuencias jur\u00eddicas otorgadas \u00a0a \u00a0dicha \u00a0situaci\u00f3n de hecho, determinante del distanciamiento entre lo fallado \u00a0y la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el asunto que concita la atenci\u00f3n de la \u00a0Sala, \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0ataque se dirige a denunciar la aplicaci\u00f3n indebida de los \u00a0dispositivos \u00a0penales que consagran la pena para el delito de homicidio agravado \u00a0en \u00a0el \u00a0estatuto penal sustantivo escogido por los falladores como aplicable por \u00a0favorabilidad \u00a0(art\u00edculos \u00a0103 \u00a0y \u00a0104 \u00a0de \u00a0la ley 599 de 2000), en lugar de la \u00a0normativa \u00a0 se\u00f1alada \u00a0por \u00a0el \u00a0actor \u00a0\u2013 \u00a0art\u00edculo 323 y 324 del decreto 100 de 1980 -, de ninguna forma ha \u00a0podido \u00a0el \u00a0censor \u00a0acreditar el yerro que le atribuye al juzgador, porque, como \u00a0resulta \u00a0evidente, \u00a0para \u00a0los \u00a0meses \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01993 a agosto de 1994 &#8211; \u00a0periodo \u00a0durante \u00a0el cual acontecieron los hechos objeto de juzgamiento -, ya se \u00a0encontraba \u00a0vigente \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0del 19 de enero de 1993 publicada en el diario \u00a0oficial \u00a040726 \u00a0del \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente, \u00a0que \u00a0con \u00a0sus \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0y 30\u00a0 \u00a0modific\u00f3 \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0323 \u00a0y 324 del decreto 100 de 1980, cuya aplicaci\u00f3n \u00a0reclama \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0fijando \u00a0una pena de 40 a 60 a\u00f1os de prisi\u00f3n para el \u00a0delito \u00a0 de \u00a0 homicidio \u00a0 agravado, \u00a0 por \u00a0 el \u00a0que \u00a0se \u00a0juzg\u00f3 \u00a0a \u00a0HINCAPI\u00c9 \u00a0BETANCUR, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual \u00a0deviene \u00a0insoslayable \u00a0que, \u00a0efectivamente, \u00a0como las instancias lo concluyeron, \u00a0resultaba \u00a0m\u00e1s \u00a0favorable \u00a0a los intereses de los procesados, para dosificar la \u00a0pena, \u00a0atender \u00a0la \u00a0se\u00f1alada por los art\u00edculos 103 y 104 de la ley 599 de 2000 \u00a0y, \u00a0 de \u00a0 contera, \u00a0un \u00a0imposible \u00a0jur\u00eddico \u00a0reconocer \u00a0yerro \u00a0alguno \u00a0con \u00a0tal \u00a0hacer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 que, \u00a0debe \u00a0insistirse, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0escenario \u00a0propio \u00a0de esta sede, el demandante no solo tiene el deber de cumplir \u00a0con \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0y \u00a0la jurisprudencia han dise\u00f1ado para el \u00a0correcto \u00a0entendimiento de los fines del recurso de casaci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n \u00a0recae \u00a0en \u00a0\u00e9l \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0demostrar la existencia del yerro que lo llev\u00f3 a \u00a0impugnar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0necesariamente le impone \u00a0sujetarse \u00a0a \u00a0la \u00a0verdad \u00a0que \u00a0reflejan \u00a0tanto \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal como el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0atacada, es decir, que efectivamente se gener\u00f3 la \u00a0irregularidad \u00a0in \u00a0iudicando \u00a0o \u00a0in \u00a0procedendo \u00a0acusada, \u00a0seg\u00fan el caso.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en \u00a0lo \u00a0que se relaciona con la supuesta \u00a0falencia \u00a0imputada, \u00a0sin desarrollo alguno y sin siquiera esgrimirse en concreto \u00a0la \u00a0norma \u00a0presuntamente \u00a0violada, \u00a0por \u00a0haberse \u00a0impuesto la pena por el delito \u00a0de\u00a0 \u00a0concierto \u00a0para delinquir, con fundamento en el original art\u00edculo 340 \u00a0inciso \u00a03\u00b0 \u00a0de \u00a0la ley 599 de 2000, en lugar de la prevista en el art\u00edculo 186 \u00a0inciso \u00a02\u00b0 \u00a0del \u00a0decreto 100 de 1980, tampoco podr\u00eda sustentarse la violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n, como se aduce, puesto que, tal y como en la \u00a0sentencia \u00a0 de \u00a0 primera \u00a0 instancia \u00a0 se \u00a0sent\u00f3, \u00a0la \u00a0cual \u00a0constituye \u00a0unidad \u00a0inescindible \u00a0con \u00a0la \u00a0de segunda, la\u00a0 sanci\u00f3n es exactamente igual en las \u00a0legislaciones \u00a0citadas \u00a0\u2013 de \u00a03 \u00a0a 9 a\u00f1os -, por lo que mal podr\u00eda fundamentarse dislate alguno por optar el \u00a0juzgador por una u otra para efectos de imponer la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0\u00faltimo de los reproches formulados por \u00a0el \u00a0actor \u00a0bajo \u00a0este \u00a0cargo, \u00a0se relaciona con el \u201colvido\u201d que le imputa al \u00a0Tribunal, \u00a0por cuanto en la parte resolutiva del fallo solamente hizo alusi\u00f3n a \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0representado \u00a0por \u00a0el secuestro del joven hallado en un \u00a0basurero, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0la motivaci\u00f3n hab\u00eda considerado tambi\u00e9n absolverlo del \u00a0cargo \u00a0que por homicidio de dicha persona se le imput\u00f3, asunto totalmente ajeno \u00a0al\u00a0 \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0al \u00a0que \u00a0se acude, para lo cual el legislador \u00a0prev\u00e9 \u00a0 el \u00a0 respectivo \u00a0 tr\u00e1mite \u00a0 \u2013 \u00a0art\u00edculo \u00a0412 \u00a0de la Ley 600 de 2000 -, lo cual permite advertir, \u00a0sin dificultad, lo inadmisible del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, al omitir el casacionista la \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0claridad, \u00a0coherencia y demostraci\u00f3n que son presupuesto imperioso \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0tenga \u00a0por \u00a0fundamentada \u00a0en debida forma una censura en sede del \u00a0extraordinario recurso de casaci\u00f3n, su inadmisi\u00f3n se impone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0De otro lado, \u00a0la \u00a0 \u00a0defensa \u00a0 de \u00a0 HINCAPI\u00c9 \u00a0 BETANCUR \u00a0formula dos cargos m\u00e1s contra el fallo del Tribunal, al amparo de \u00a0la \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 indirecta: \u00a0 (1.3.) \u00a0 por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0originado \u00a0en \u00a0distorsi\u00f3n de la prueba, como \u00a0quiera \u00a0que dio credibilidad a \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0iniciales \u00a0de Jorge Alberto Parra y Els\u00edas Mu\u00f1oz Vargas, y \u00a0no \u00a0a \u00a0sus \u00a0retractaciones, \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0que \u00a0a lo sostenido por Enrique Bernardo \u00a0Camacho \u00a0Jim\u00e9nez, \u00a0pese \u00a0a \u00a0que intervino activamente en todos los homicidios y \u00a0por \u00a0 aminorar \u00a0su \u00a0culpabilidad \u00a0lanz\u00f3 \u00a0acusaciones \u00a0contra \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0y \u00a0(1.4) \u00a0 por \u00a0 error \u00a0 de \u00a0\u201checho\u201d \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0ya que el Tribunal le otorg\u00f3 \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0incalculable \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Alberto Parra y \u00a0Els\u00edas \u00a0 \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0 \u00a0Vargas, \u00a0 quienes \u00a0 no \u00a0 merecen \u00a0 credibilidad \u00a0 por \u00a0 ser \u00a0informantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La violaci\u00f3n indirecta de la ley, seg\u00fan la \u00a0reiterada \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Sala, \u00a0hace referencia a los errores en que \u00a0puede \u00a0incurrir \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria, siempre y cuando \u00a0ellos \u00a0conduzcan \u00a0a \u00a0la \u00a0equivocada \u00a0declaraci\u00f3n del derecho material en cuanto \u00a0deja \u00a0de \u00a0aplicar determinado precepto o por aplicarlo indebidamente. Esta clase \u00a0de \u00a0desacierto \u00a0se \u00a0presenta \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho o de derecho; los primeros \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juez \u00a0ignora una prueba que obra v\u00e1lidamente en el proceso o supone \u00a0como \u00a0 existente \u00a0 una \u00a0que\u00a0 \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0incorporada \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia) \u00a0 o \u00a0 cuando \u00a0 distorsiona \u00a0 o \u00a0 tergiversa \u00a0su \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico \u00a0atribuy\u00e9ndole \u00a0efectos que no se derivan de ella (falso juicio de identidad), y \u00a0los \u00a0segundos, \u00a0hacen\u00a0 referencia a que el fallador admite\u00a0 y confiere \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0a \u00a0un medio de convicci\u00f3n allegado irregularmente al proceso \u00a0o\u00a0 \u00a0desconoce \u00a0y \u00a0niega \u00a0alcance probatorio\u00a0 a pruebas v\u00e1lidas (falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad), o le asign\u00f3 un valor probatorio distinto al establecido \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0o \u00a0le \u00a0neg\u00f3 el que legalmente se le ha conferido (falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, la transgresi\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0puede ocurrir cuando en la asignaci\u00f3n del m\u00e9rito probatorio que se deriva \u00a0de \u00a0la prueba v\u00e1lidamente allegada al proceso, el juzgador haya desconocido los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica como m\u00e9todo de apreciaci\u00f3n probatoria (falso \u00a0raciocinio), \u00a0valga \u00a0decir, \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0experiencia o el sentido com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0acude \u00a0a \u00a0esta \u00a0v\u00eda de \u00a0censura, \u00a0compete \u00a0al \u00a0actor \u00a0precisar la naturaleza del error, el sentido de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0y, luego de identificar el desacierto, demostrar su incidencia en la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0del fallo acusado, en proceso de demostraci\u00f3n completo, esto \u00a0es, \u00a0acreditando \u00a0c\u00f3mo \u00a0de \u00a0corregirse \u00a0el \u00a0yerro sobre las pruebas erradamente \u00a0apreciadas \u00a0y \u00a0valor\u00e1rselas \u00a0adecuadamente junto con las restantes v\u00e1lidamente \u00a0incorporadas \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0proceso, \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 habr\u00eda \u00a0 sido \u00a0 de \u00a0 distinto \u00a0contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso de estudio, seg\u00fan el censor, el \u00a0yerro \u00a0del \u00a0fallador \u00a0estriba, \u00a0b\u00e1sicamente, \u00a0en \u00a0haberle \u00a0otorgado \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0determinados \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0forma \u00a0que controvierte desde su \u00a0personal \u00a0perspectiva \u00a0sobre los mismos, con lo cual se evidencia la impropiedad \u00a0del \u00a0 cargo \u00a0escogido \u00a0para \u00a0censurar \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0ya \u00a0que \u00a0el \u00a0yerro \u00a0esgrimido \u00a0necesariamente \u00a0debe \u00a0derivar \u00a0de \u00a0una equivocada percepci\u00f3n de la prueba en la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0distorsiona \u00a0o se falsea su contenido objetivo para hacerla \u00a0decir \u00a0lo \u00a0que \u00a0materialmente no expresa, por lo que resulta imperioso que en la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0aduzcan \u00a0los razonamientos del juzgador sustento de su decisi\u00f3n de \u00a0condena, \u00a0por cuanto de all\u00ed emerge el acto de valoraci\u00f3n cuestionado, aspecto \u00a0trascendental omitido por el casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en lo que toca con el\u00a0 reproche que \u00a0bajo \u00a0el \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0hace \u00a0el demandante, por falso juicio de convicci\u00f3n, en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0que el Tribunal le otorg\u00f3 valor probatorio \u201cincalculable\u201d a los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Alberto \u00a0Parra \u00a0y \u00a0Els\u00edas Mu\u00f1oz Vargas, quienes, en su \u00a0criterio, \u00a0no \u00a0merecen \u00a0credibilidad por ser informantes de las fuerzas armadas, \u00a0ello \u00a0lo \u00a0que \u00a0advierte \u00a0es \u00a0la \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0en \u00a0que incurre el demandante al \u00a0denunciarlo \u00a0como \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0cuando \u00a0en realidad el falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n constituye uno de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0este \u00a0respecto \u00a0es \u00a0de recordarse que la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corte \u00a0se \u00a0ha \u00a0orientado \u00a0por sostener que en t\u00e9cnica \u00a0casacional \u00a0deben \u00a0ser \u00a0distinguidos \u00a0los errores de apreciaci\u00f3n probatoria que \u00a0guardan \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el proceso de formaci\u00f3n de la prueba, de los que tienen \u00a0que \u00a0ver \u00a0con su eficacia, pues se trata se yerros de naturaleza distinta que no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0tratados como si ambas especies constituyeran\u00a0 manifestaciones \u00a0del error de derecho por falso juicio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0sentido \u00a0ha \u00a0precisado \u00a0que \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0contiene \u00a0normas \u00a0que \u00a0regulan \u00a0la incorporaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0al \u00a0proceso desde el punto de vista puramente formal (producci\u00f3n formal \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba), \u00a0y normas que preestablecen su m\u00e9rito probatorio o su eficacia \u00a0jur\u00eddica. \u00a0Cuando \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0al apreciar una determinada prueba, desconoce \u00a0las \u00a0primeras, incurre en error de derecho por falso juicio de legalidad; cuando \u00a0desconoce \u00a0 las \u00a0 \u00faltimas, \u00a0 en \u00a0 uno \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0primer caso (en el del error \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0 por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad), \u00a0el \u00a0error gira alrededor de la validez jur\u00eddica de la prueba, o \u00a0lo \u00a0que \u00a0es \u00a0igual, \u00a0de \u00a0su \u00a0existencia \u00a0jur\u00eddica \u00a0(concepto \u00a0que \u00a0no \u00a0debe ser \u00a0equiparado \u00a0con el de existencia material), y suele manifestarse de dos maneras: \u00a0a) \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0al \u00a0apreciar una determinada prueba le otorga validez \u00a0jur\u00eddica \u00a0porque \u00a0considera \u00a0que cumple las exigencias formales de producci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0llenarlas \u00a0(aspecto \u00a0positivo); \u00a0y, b) cuando se la niega, porque considera \u00a0que no las re\u00fane, cumpli\u00e9ndolas (aspecto negativo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0tiene que ver esta clase de error (de \u00a0legalidad) \u00a0con las falencias que puedan llegar a presentarse en el an\u00e1lisis de \u00a0la \u00a0eficacia \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba. Esta \u00faltima modalidad corresponde a la \u00a0categor\u00eda \u00a0de \u00a0los errores de derecho por falso juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0que \u00a0comprende \u00a0dos \u00a0situaciones: a) \u00a0Cuando \u00a0el juzgador desconoce las normas que tasan el m\u00e9rito de una determinada \u00a0prueba; \u00a0y, \u00a0b) Cuando desatiende las normas que limitan su eficacia probatoria, \u00a0o se la niegan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n, el juzgador, a diferencia de lo que ocurre con la \u00a0categor\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0errores de derecho por falso juicio de legalidad, parte del \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que \u00a0la prueba fue debidamente incorporada al proceso, y por ende, \u00a0que \u00a0es \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0v\u00e1lida, \u00a0pero \u00a0se \u00a0equivoca \u00a0al \u00a0valorarla frente a la \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0su m\u00e9rito persuasivo hace la ley, o en la determinaci\u00f3n de \u00a0su \u00a0 \u00a0eficacia \u00a0 \u00a0jur\u00eddica, \u00a0 regulada \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 ley.3 . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero en el caso concreto, el casacionista no \u00a0s\u00f3lo \u00a0omite \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0a \u00a0los \u00a0referidos \u00a0testimonios \u00a0los \u00a0juzgadores le \u00a0confirieron \u00a0un \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0distinto \u00a0al \u00a0prefijado \u00a0en \u00a0la \u00a0ley o una \u00a0eficacia \u00a0demostrativa \u00a0diversa \u00a0al \u00a0indicado \u00a0en \u00a0ella, y que esto hubiese sido \u00a0determinante \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n adoptada, sino que no le asiste \u00a0raz\u00f3n en la postulaci\u00f3n del ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese a se\u00f1alar como raz\u00f3n por la cuales el \u00a0casacionista \u00a0considera \u00a0que \u00a0las declaraciones de Jorge Alberto Parra y Els\u00edas \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0 \u00a0 Vargas\u00a0 \u00a0 \u00a0 carecen \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0valor \u00a0 \u00a0probatorio \u00a0 \u00a0\u2013 \u00a0por \u00a0ser \u00a0informantes \u00a0de las fuerzas \u00a0armadas \u00a0-, \u00a0por \u00a0parte alguna desciende al \u00e1mbito de lo concreto para el caso, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0se \u00a0da \u00a0a la tarea de indicar qu\u00e9 dicen o qu\u00e9 se \u00a0establece \u00a0de \u00a0los \u00a0aludidos \u00a0medios, \u00a0c\u00f3mo \u00a0los \u00a0consider\u00f3 el juzgador, cu\u00e1l \u00a0m\u00e9rito \u00a0les \u00a0fue \u00a0conferido, \u00a0y qu\u00e9 incidencia tuvo ello en la declaraci\u00f3n de \u00a0justicia \u00a0contenida \u00a0en la parte resolutiva del fallo, nada de lo cual se cumple \u00a0con \u00a0limitarse \u00a0a \u00a0decir \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0les \u00a0dio \u00a0\u201cincalculable\u201d \u00a0valor \u00a0probatorio, \u00a0lo \u00a0que \u00a0apenas \u00a0traduce \u00a0su personal postura al respecto contra la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0 efectuada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0sin \u00a0ense\u00f1ar \u00a0el \u00a0yerro \u00a0que \u00a0le \u00a0imputa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0desconoce el actor que el fallo \u00a0arriba \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0amparado \u00a0por las presunciones de acierto y legalidad, de \u00a0modo \u00a0que los argumentos que lo fundan prevalecen sobre el criterio personal que \u00a0expone.\u00a0 \u00a0As\u00ed las cosas, el \u00fanico medio viable para lograr el decaimiento \u00a0del \u00a0fallo por la causal primera, segundo motivo, es demostrar que efectivamente \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- \u00a0En s\u00edntesis, \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0analizado \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos propuestos contra la sentencia \u00a0impugnada \u00a0 cumple \u00a0 las \u00a0 exigencias \u00a0 b\u00e1sicas \u00a0para \u00a0dar \u00a0cabida \u00a0al \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0 pues \u00a0 la \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0 claridad, \u00a0 precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0debida \u00a0sustentaci\u00f3n, \u00a0 son \u00a0 el \u00a0 elemento \u00a0com\u00fan \u00a0en \u00a0los \u00a0reparos \u00a0formulados. \u00a0Las \u00a0inconsistencias \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n y t\u00e9cnicas son de tal magnitud que impiden \u00a0establecer \u00a0el \u00a0verdadero alcance de la impugnaci\u00f3n y el cabal entendimiento de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del \u00a0impugnante, \u00a0lo \u00a0que \u00a0determina que el libelo no pueda ser \u00a0admitido \u00a0al \u00a0tr\u00e1mite con miras a un pronunciamiento de fondo, m\u00e1s a\u00fan cuando \u00a0la \u00a0 Sala \u00a0no \u00a0advierte \u00a0violaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0o \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0acusados, \u00a0como \u00a0para que ello determine el ejercicio de la \u00a0facultad \u00a0oficiosa \u00a0de \u00a0\u00edndole \u00a0legal \u00a0que \u00a0al \u00a0respecto \u00a0le asiste en punto de \u00a0asegurar su salvaguarda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0S \u00a0U \u00a0E \u00a0L \u00a0V \u00a0E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0INADMITIR las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentadas \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de los procesados JOS\u00c9 \u00a0ANCIZAR \u00a0HINCAPI\u00c9 \u00a0BETANCURT, \u00a0LU\u00cdS \u00a0ANGEL REINA S\u00c1NCHEZ y \u00a0MIGUEL \u00a0ANGEL \u00a0BARRIOS \u00a0MEJ\u00cdA. \u00a0En \u00a0consecuencia \u00a0se \u00a0DECLARA \u00a0 DESIERTO \u00a0 el \u00a0recurso.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese, \u00a0c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0<\/p>\n<p>Cita medica \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IBA\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 LUIS \u00a0 QUINTERO \u00a0 MILAN\u00c9S \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 SOLARTE \u00a0 PORTILLA \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER\u00a0 ZAPATA ORT\u00cdZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Ver, \u00a0entre otros, casaci\u00f3n 20046, auto del 11 de febrero de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a011525 \u00a0del \u00a014 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de 2002, casaci\u00f3n 22226 del 8 de junio de \u00a02005, entre otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Casaci\u00f3n 15402 del 27 de febrero de 2001. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 Aprobado acta N\u00b0 181 \u00a0 Bogot\u00e1 D. C., veintis\u00e9is (26) de septiembre \u00a0de dos mil siete (2007). \u00a0\u00a0 V I S T O S \u00a0 Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0las \u00a0demandas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-13631","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-15"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13631","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13631"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13631\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13631"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13631"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13631"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}