{"id":13544,"date":"2023-09-08T21:06:29","date_gmt":"2023-09-08T21:06:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2679708-08-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:06:29","modified_gmt":"2023-09-08T21:06:29","slug":"2679708-08-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2679708-08-07\/","title":{"rendered":"26797(08-08-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 26797 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 140 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., ocho (8) de agosto de dos mil \u00a0siete (2007). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de la parte civil, constituida por la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Mar\u00eda \u00a0Soledad Cardona Restrepo, contra el fallo del 12 de julio 2006, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1 confirm\u00f3 \u00edntegramente la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0dictada \u00a0el \u00a027 de septiembre de 2005 por el \u00a0Juzgado \u00a0Quinto \u00a0Penal \u00a0del Circuito de la misma ciudad, que absolvi\u00f3 a TATIANA \u00a0ERMELINA \u00a0ZAMORA y a JHONY L\u00d3PEZ MESA, quienes fueron acusados en por la Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00edas \u00a0Delegadas ante el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, por el delito de \u00a0estafa \u00a0agravada en raz\u00f3n \u00a0de la cuant\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0relatados de la siguiente manera en \u00a0la sentencia de primera instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cA \u00a0ra\u00edz de la amistad existente entre \u00a0TATIANA \u00a0 ZAMORA \u00a0 RENGIFO \u00a0 y \u00a0 MAR\u00cdA \u00a0SOLEDAD \u00a0CARDONA \u00a0RESTREPO, \u00a0el \u00a019 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01996, aquella \u00a0present\u00f3 \u00a0a la segunda con su amigo JHONNY L\u00d3PEZ MESA, para que le otorgara un \u00a0pr\u00e9stamo \u00a0por \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0$20.000.000, que garantizar\u00eda con una hipoteca de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0sobre \u00a0el \u00a0apartamento 303 de la carrera 54\u00aa No.136A-65, barrio \u00a0Colina \u00a0Campestre, \u00a0de \u00a0su copropiedad.\u00a0\u00a0\u00a0 Fue as\u00ed como el 24 de \u00a0octubre \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0 anualidad, \u00a0 la \u00a0 prestamista \u00a0 entreg\u00f3 \u00a0 a \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0MESA \u00a0un cheque de gerencia \u00a0de \u00a0la Corporaci\u00f3n Provensa por el valor solicitado, y como a\u00fan no hab\u00eda sido \u00a0constituida \u00a0a \u00a0su favor\u00a0 la garant\u00eda hipotecaria, recibi\u00f3 como garant\u00eda \u00a0de \u00a0pago el cheque No. J7849955, que aqu\u00e9l libr\u00f3 contra su cuenta bancaria No. \u00a0000326165 \u00a0del \u00a0Banco \u00a0de Bogot\u00e1, a nombre de TATIANA ZAMORA, por igual monto y \u00a0para \u00a0ser \u00a0efectivo \u00a0el 1\u00b0 de abril de 1998; cr\u00e9dito del que por dem\u00e1s ZAMORA \u00a0RENGIFO se constituy\u00f3 en fiadora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A partir de esta primera negociaci\u00f3n, entre \u00a0la \u00a0prestamista y L\u00d3PEZ MESA surgieron otros tratos civiles, en los que se dice \u00a0ZAMORA \u00a0RENGIFO \u00a0intervino \u00a0para persuadir a la prestamista de que los aceptara, \u00a0bajo \u00a0el \u00a0argumento de que recibir\u00eda a cambio grandes utilidades a sabiendas de \u00a0que \u00a0no eran reales, as\u00ed: MAR\u00cdA SOLEDAD CARDONA \u00a0ingres\u00f3 \u00a0el \u00a031 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de 1997 a la sociedad que \u00a0JHONNY \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0ten\u00eda \u00a0con \u00a0un \u00a0tercero \u00a0para \u00a0importar \u00a0art\u00edculos deportivos, \u00a0aportando \u00a0un \u00a0capital \u00a0de \u00a0$5.500.000; dinero que \u00e9ste respald\u00f3 con el cheque \u00a0No. \u00a012584757 \u00a0que \u00a0libr\u00f3 \u00a0contra su cuenta personal No. 000326165 del Banco de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0a nombre de aquella por id\u00e9ntico valor, y para hacerse exigible en la \u00a0misma fecha. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a07 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 1998, CARDONA RESTREPO \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a L\u00d3PEZ MESA un nuevo cr\u00e9dito por $7.000.000, que \u00e9ste le garantiz\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0cheque \u00a0No. \u00a0A4248374 de su cuenta No.135075430 del Banco Ganadero, por \u00a0igual cantidad, exigible el mismo d\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a07 de marzo de 1998, la prestamista hizo \u00a0otro \u00a0pr\u00e9stamo a L\u00d3PEZ MESA, de $8.000.000, que \u00e9ste garantiz\u00f3 con el cheque \u00a0No. \u00a07412558 \u00a0de \u00a0su \u00a0cuenta \u00a0No. \u00a00921003013 \u00a0del \u00a0Banco Citibank, por valor de \u00a0$35.500.000, \u00a0y \u00a0para \u00a0ser \u00a0pagado \u00a0el \u00a02 \u00a0de \u00a0abril de 1998; t\u00edtulo con el que \u00a0adem\u00e1s \u00a0le \u00a0garantizaba \u00a0la cancelaci\u00f3n de los intereses que a la fecha deb\u00eda \u00a0por el cr\u00e9dito inicial de $20.000.000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ultimo, el 17 de marzo de 1998, MAR\u00cdA \u00a0SOLEDAD \u00a0CARDONA \u00a0RESTREPO \u00a0entreg\u00f3 a JHONNY L\u00d3PEZ $5.000.000.oo en pr\u00e9stamo, \u00a0que \u00a0respald\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0cheque \u00a0No. J6064772 de su cuenta personal del Banco de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0por \u00a0igual monto, para ser exigible al d\u00eda siguiente; de esta manera, \u00a0JHONNY \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0MESA termin\u00f3 por adeudar a la prestamista $45.500.000 de pesos, \u00a0por \u00a0capital, \u00a0que \u00a0nunca \u00a0cancel\u00f3 \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0denunciante \u00a0tampoco pudo hacer \u00a0efectivo \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0los \u00a0cheques \u00a0en \u00a0menci\u00f3n, pues a su cobro, le fueron \u00a0impagados por la causal de fondos insuficientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0MAR\u00cdA \u00a0SOLEDAD CARDONA \u00a0afirma \u00a0que \u00a0JHONNY \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0secundado \u00a0por \u00a0TATIANA \u00a0ZAMORA \u00a0la \u00a0estafaron; \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0MESA \u00a0adujo \u00a0que no cumpli\u00f3 con la garant\u00eda hipotecaria por \u00a0cuanto \u00a0 CARDONA \u00a0 RESTREPO \u00a0 pretend\u00eda \u00a0que \u00a0se \u00a0constituyera \u00a0por \u00a0un \u00a0precio \u00a0ostensiblemente \u00a0inferior \u00a0al valor comercial del inmueble objeto de gravamen, y \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que hubiera librado los t\u00edtulos valores consciente de \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0vencimiento\u00a0 o cobro no contar\u00eda con fondos suficientes en sus \u00a0cuentas \u00a0bancarias, sino que una grave crisis econ\u00f3mica le impidi\u00f3 cumplir con \u00a0su \u00a0pago. Y por su parte, ZAMORA RENGIFO manifest\u00f3 que la \u00fanica participaci\u00f3n \u00a0que \u00a0tuvo en el asunto fue presentar a L\u00d3PEZ MESA con la denunciante, y endosar \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0MAR\u00cdA \u00a0CARDONA \u00a0el \u00a0cheque \u00a0No. \u00a0J7849955 y servir de fiadora del \u00a0cr\u00e9dito de $20.000.000, por exigencia de la prestamista.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0propone el apoderado de la parte \u00a0civil \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n prevista en el art\u00edculo 207 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000, por violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0inicia \u00a0afirmando que el los \u00a0Jueces \u00a0de instancia incumplieron el deber constitucional de observar las formas \u00a0propias \u00a0del \u00a0juicio \u00a0y dejaron de aplicar el principio rector seg\u00fan el cual el \u00a0funcionario \u00a0judicial tiene la obligaci\u00f3n de investigar tanto lo favorable como \u00a0lo desfavorable a los intereses del implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n a la violaci\u00f3n indirecta de \u00a0la ley sustancial sostiene lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Los funcionarios judiciales incurrieron \u00a0en \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 existencia, \u00a0 por \u00a0ignorar \u00a0\u201clo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0los \u00a0acusados \u00a0en \u00a0los \u00a0interrogatorios \u00a0formulados \u00a0ante \u00a0el juez de conocimiento\u201d \u00a0e \u201cigual ocurri\u00f3 con la \u00a0prueba \u00a0documental, \u00a0en especial la relativa a los certificados de tradici\u00f3n de \u00a0los \u00a0bienes \u00a0inmuebles \u00a0(la \u00a0Colina), \u00a0el \u00a0poder \u00a0supuestamente \u00a0otorgado por la \u00a0comunera \u00a0 \u00a0propietaria \u00a0 del \u00a0 apartamento \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 otorgamiento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0hipoteca\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0 No \u00a0 se \u00a0 tuvieron \u00a0 en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0TATIANA \u00a0ERMELINA \u00a0ZAMORA \u00a0y \u00a0JHONY \u00a0L\u00d3PEZ MESA, por lo cual \u00a0fueron \u00a0absueltos, \u00a0cuando \u00a0un \u00a0estudio \u00a0global \u00a0de la prueba demostraba que s\u00ed \u00a0existieron \u00a0las \u00a0maniobras \u00a0enga\u00f1osas \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales la fiscal\u00eda de segunda \u00a0instancia \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0concedida \u00a0por el instructor y, en lugar de \u00a0ello, \u00a0 los \u00a0 acus\u00f3 \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0estafa \u00a0agravada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Lo \u00a0anterior, porque pese a su precaria \u00a0situaci\u00f3n \u00a0econ\u00f3mica, \u00a0L\u00d3PEZ MESA, aprovech\u00f3 la amistad cercana que exist\u00eda \u00a0entre \u00a0TATIANA \u00a0y \u00a0la se\u00f1ora Mar\u00eda Soledad Cardona Restrepo, a quien indujeron \u00a0en \u00a0error, \u00a0para que les facilitara varias sumas de dinero, paulatinamente, bajo \u00a0la \u00a0promesa \u00a0de \u00a0asociarla a negocios pr\u00f3speros, acudiendo a todas las argucias \u00a0que ellos mismos explicaron desde sus indagatorias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Recuerda que al ser interrogado en sede \u00a0de \u00a0juzgamiento, \u00a0JHONY \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0MESA \u00a0expres\u00f3: \u201cyo \u00a0ten\u00eda \u00a0una \u00a0excelente \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con los bancos, ten\u00eda unos cupos hasta 1997, \u00a0ah\u00ed \u00a0yo empiezo a tener problemas de liquidez, tengo que pagarle a los bancos y \u00a0tengo \u00a0que \u00a0trabajar, \u00a0necesito capital y por eso acudo a Soledad Cardona por el \u00a0pr\u00e9stamo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0en \u00a0ese \u00a0aparte de la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 L\u00d3PEZ \u00a0 MESA \u00a0 se \u00a0 verifica \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0estafa, \u00a0pues \u00a0\u201cno \u00a0tiene \u00a0dinero, \u00a0est\u00e1 pasando una grave crisis \u00a0que \u00a0debe \u00a0responder, \u00a0y \u00a0para \u00a0ello, \u00a0acude a pr\u00e9stamos de amigos, encontrando \u00a0apoyo \u00a0 para \u00a0 ese \u00a0 prop\u00f3sito, \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 compa\u00f1era \u00a0 de \u00a0 causa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0No \u00a0merece \u00a0credibilidad \u00a0alguna, \u00a0la \u00a0procesada \u00a0TATIANA \u00a0ERMELINA ZAMORA, en cuanto asegura que, aunque sab\u00eda que la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0econ\u00f3mica \u00a0de JHONY no era muy buena, de esa contingencia enteraron \u00a0a la prestamista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Se equivocan los jueces de instancia al \u00a0conceder \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual los pr\u00e9stamos que hizo \u00a0Mar\u00eda \u00a0Soledad Cardona Restrepo a JHONY L\u00d3PEZ MESA, por intermedio de TATIANA, \u00a0eran \u00a0para \u00a0invertir \u00a0en \u00a0la importaci\u00f3n de elementos para el deporte del golf; \u00a0pues \u00a0 todo \u00a0 indica \u00a0 que \u00a0 ese \u00a0dinero \u00a0era \u00a0para \u00a0cubrir \u00a0otras \u00a0obligaciones \u00a0financieras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0No \u00a0acierta \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u00a0y \u00a0suponer que por la crisis econ\u00f3mica de 1998, los ingresos de JHONY \u00a0empezaron a disminuirse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. No pod\u00eda aceptarse la versi\u00f3n de JHONY, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0afirma \u00a0que es importador de art\u00edculos de golf y que en ese negocio \u00a0iba \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0participar \u00a0 \u00a0Mar\u00eda \u00a0 \u00a0Soledad \u00a0 \u00a0Cardona \u00a0 Restrepo \u00a0 (parte \u00a0civil), si se tiene en cuenta que \u00a0no \u00a0 se \u00a0 acredit\u00f3 \u00a0 que \u00a0 \u00e9l \u00a0 se \u00a0 dedicara \u00a0 a \u00a0 ese \u00a0tipo \u00a0de \u00a0actividades \u00a0comerciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. Es ingenua la posici\u00f3n del Ad-quem \u00a0al \u00a0concluir que Mar\u00eda Soledad \u00a0Cardona \u00a0Restrepo \u00a0no \u00a0fue enga\u00f1ada, porque ella con la asesor\u00eda de su abogado \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0tuvo \u00a0la oportunidad de estudiar los documentos que el procesado \u00a0JHONY \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0MESA le exhibi\u00f3, incluidos los certificados de los inmuebles que \u00a0dijo eran de su propiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Contrario \u00a0a \u00a0la \u00a0creencia del Tribunal \u00a0\u2013acota \u00a0el \u00a0censor- \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0los prestamistas s\u00ed pueden ser v\u00edctimas de estafa y \u00a0\u201cque nosotros los abogados no hacemos ni tenemos la \u00a0forma \u00a0de \u00a0realizar un estudio financiero y crediticio de sujetos reclamantes de \u00a0cr\u00e9ditos o pr\u00e9stamos.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0En \u00a0realidad \u00a0JHONY \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0MESA \u00a0en \u00a0connivencia \u00a0con \u00a0TATIANA ERMELINA ZAMORA aparentaron solvencia econ\u00f3mica, para \u00a0involucrar \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Mar\u00eda Soledad Cardona Restrepo en supuestos negocios \u00a0que \u00a0nunca existieron, ya que todo formaba parte de los enga\u00f1os de que ella fue \u00a0v\u00edctima, \u00a0para lograr que les entregara importantes sumas de dinero, que aqu\u00e9l \u00a0requer\u00eda \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0pagar \u00a0 \u00a0otras \u00a0 \u00a0deudas \u00a0 \u00a0adquiridas \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 sector \u00a0financiero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como el Tribunal Superior no observ\u00f3 todas \u00a0esas \u00a0circunstancias, que dimanaban del acopio probatorio, incurri\u00f3 en plurales \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0por lo cual solicita a la Corte casar el fallo impugnado, y \u00a0en \u00a0 su \u00a0 lugar \u00a0condenar \u00a0a \u00a0los \u00a0implicados \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0estafa \u00a0 \u00a0 \u00a0 agravada \u00a0 \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 cuant\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demanda presentada por el apoderado de la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0constituida \u00a0por \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Mar\u00eda Soledad Cardona Restrepo, no \u00a0satisface \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0establecidos en el art\u00edculo 212 de la Ley \u00a0600 de 2000. Debido a ello, ser\u00e1 inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dado \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0rige por el principio dispositivo, las pretensiones de la demanda \u00a0delimitan \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal, con excepci\u00f3n de la \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0puede ser decretada oficiosamente en aras de la protecci\u00f3n de las \u00a0garant\u00edas fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0constituye \u00a0una especie de \u00a0tercera \u00a0instancia; no consiste en someter a un nuevo juicio al procesado, ni en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0postularse \u00a0un \u00a0debate probatorio generalizado y sin \u00a0acatamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0argumentativa \u00a0que \u00a0le es inherente, puesto que el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0no \u00a0fue \u00a0concebido como un medio adicional para litigar \u00a0libremente, \u00a0sino \u00a0como \u00a0una \u00a0excepcional \u00a0manera \u00a0de \u00a0llevar a conocimiento del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido por el \u00a0Ad-quem, \u00a0por las causales \u00a0taxativamente \u00a0 se\u00f1aladas \u00a0 en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0que \u00a0hubiesen \u00a0sido \u00a0seleccionadas \u00a0y \u00a0desarrolladas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que, \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n se \u00a0concibe \u00a0como \u00a0un \u00a0instituto \u00a0procesal extraordinario que busca remediar o poner \u00a0fin \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0del \u00a0bloque \u00a0 de \u00a0 constitucionalidad \u00a0en \u00a0lo \u00a0pertinente \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0que \u00a0persistiere \u00a0a\u00fan \u00a0en \u00a0la sentencia de segunda \u00a0instancia, \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0juicio \u00a0o \u00a0de \u00a0actividad, \u00a0y \u00a0como tal comporta la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de un juicio l\u00f3gico jur\u00eddico sobre la sentencia misma, siguiendo \u00a0el derrotero trazado en las causales invocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0exigir \u00a0que el libelista \u00a0estructure \u00a0f\u00f3rmulas \u00fanicas o sacramentales para postular sus reproches, ni se \u00a0precisa \u00a0siquiera \u00a0que \u00a0utilice \u00a0la \u00a0terminolog\u00eda acu\u00f1ada por la doctrina y la \u00a0jurisprudencia \u00a0 para \u00a0 designar \u00a0 las \u00a0distintas \u00a0especies \u00a0de \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0Sin embargo, el casacionista debe discurrir de un modo \u00a0claro, \u00a0l\u00f3gico, \u00a0y \u00a0profundo, \u00a0hasta \u00a0demostrar \u00a0que el fallo presenta defectos \u00a0protuberantes \u00a0en \u00a0su \u00a0estructura \u00a0jur\u00eddica, \u00a0de \u00a0tal suerte que no es factible \u00a0mantener su vigencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Como \u00a0se observa, el censor presenta un \u00a0solo \u00a0cargo \u00a0para \u00a0denunciar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, que \u00a0ocurre \u00a0cuando \u00a0se \u00a0valoran \u00a0las \u00a0pruebas erradamente; y, en el mismo cuerpo del \u00a0libelo \u00a0alude \u00a0impropiamente \u00a0a \u00a0defectos \u00a0de \u00a0estructura o de garant\u00eda, que de \u00a0demostrarse \u00a0en \u00a0su \u00a0trascendencia se erigir\u00edan en causales de nulidad. As\u00ed la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 debido \u00a0 proceso \u00a0 y \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n integral, temas que apenas insin\u00faa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La jurisprudencia de la Sala ha reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0puede \u00a0demandarse \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo con \u00a0fundamento \u00a0en la causal primera, cuerpo segundo del art\u00edculo 207 de la Ley 600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial, cuando el Tribunal \u00a0Superior \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0haya incurrido en \u00a0errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0camino \u00a0que eligi\u00f3 el libelista, puede estar \u00a0determinado \u00a0por: \u00a0falso juicio de existencia, falso juicio de identidad y falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incurre \u00a0en error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia el juez que \u00a0omite \u00a0apreciar \u00a0una \u00a0prueba legalmente aportada al proceso, o cuando, contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere \u00a0consecuencias \u00a0valorativas \u00a0a partir de un medio de convicci\u00f3n \u00a0que no forma parte del mismo por no haber sido incorporado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0supone, en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; no obstante, al sopesarlo lo distorsiona, tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este evento, el censor tiene la carga de \u00a0confrontar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0de \u00a0cada prueba sobre la que hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal pens\u00f3 que ellas dec\u00edan; y as\u00ed, \u00a0demostrada \u00a0la diferencia y el desfase, debe continuar hacia la trascendencia de \u00a0aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0prueba \u00a0existe \u00a0legalmente \u00a0y \u00a0es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, \u00a0se \u00a0 incurre \u00a0 en \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta hip\u00f3tesis, el demandante corre con \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, o cu\u00e1l principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cual \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido por el juez, e \u00a0igualmente \u00a0tiene \u00a0el deber de indicar cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0trascendencia de los yerros endilgados \u00a0al \u00a0Ad-quem \u00a0no \u00a0consiste, \u00a0como \u00a0suele \u00a0creerse, \u00a0en \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0personales que al respecto haga el \u00a0demandante, \u00a0sino en demostrar con argumentos razonables que de haberse valorado \u00a0correctamente \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0sobre las que se hacen recaer los errores, entonces \u00a0el \u00a0 sentido \u00a0 del \u00a0fallo \u00a0ser\u00eda \u00a0distinto, \u00a0porque \u00a0sus \u00a0fundamentos \u00a0actuales \u00a0perder\u00edan sustento y no podr\u00edan subsistir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Aunque \u00a0el libelista inicia asegurando \u00a0que \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0incurrieron \u00a0en falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0por \u00a0no \u00a0tener en cuenta los \u00a0interrogatorios \u00a0de \u00a0los \u00a0implicados \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0de juzgamiento, en realidad \u00a0culmina \u00a0protestando \u00a0por \u00a0la manera como los funcionarios judiciales apreciaron \u00a0el \u00a0acopio \u00a0probatorio \u00a0en \u00a0su \u00a0conjunto.\u00a0 \u00a0Y \u00a0en cuanto esa valoraci\u00f3n no \u00a0compagina \u00a0con los intereses de la parte civil, entonces su apoderado afirma que \u00a0ello \u00a0se \u00a0debi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0en \u00a0errores de hecho, ninguno de los cuales \u00a0demuestra con la l\u00f3gica inherente al recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Correspond\u00eda al casacionista referirse al \u00a0verdadero \u00a0sentido \u00a0y \u00a0alcance \u00a0de las pruebas presuntamente omitidas, y adem\u00e1s \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0aquellas, \u00a0junto \u00a0a todas las que integran el acopio probatorio, \u00a0permit\u00edan \u00a0arribar a una convicci\u00f3n contraria a la declarada en el fallo; esto \u00a0es, a la certeza sobre la responsabilidad penal de los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, desvirtuar el m\u00e9rito concedido \u00a0a \u00a0las \u00a0otras pruebas implica a su vez demostrar que los funcionarios judiciales \u00a0se \u00a0equivocaron \u00a0en \u00a0el proceso de valoraci\u00f3n y fijaci\u00f3n de su poder suasorio, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0logra a trav\u00e9s de la imposici\u00f3n del criterio particular \u00a0del \u00a0censor, \u00a0sino \u00a0demostrando \u00a0con \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0del recurso extraordinario la \u00a0incursi\u00f3n en errores de hecho o de derecho en ese ejercicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. En el caso que se examina, el censor no \u00a0se \u00a0aproxima a una disertaci\u00f3n de esa naturaleza, pues, no aborda cr\u00edticamente \u00a0en \u00a0 su \u00a0conjunto \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0sino \u00a0que \u00a0hace \u00a0\u00e9nfasis, \u00a0a \u00a0conveniencia, \u00a0en \u00a0algunas \u00a0de \u00a0ellas; \u00a0y, \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0aduce \u00a0que el Tribunal \u00a0Superior \u00a0no tuvo en cuenta el interrogatorio de TATIANA ERMELINA ZAMORA y JHONY \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0MESA, \u00a0al \u00a0mismo tiempo protesta por la credibilidad encontrada en ellos \u00a0por \u00a0los Jueces de instancia, con lo cual resulta soslayado el principio l\u00f3gico \u00a0de no contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0decir, \u00a0pese \u00a0a \u00a0su extensi\u00f3n y a que \u00a0trata \u00a0de \u00a0reconstruir \u00a0todo lo acontecido desde su particular \u00f3ptica, el cargo \u00a0no \u00a0 ataca \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0en \u00a0su \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0o \u00a0bases \u00a0esenciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0De \u00a0otra parte, no es suficiente en el \u00a0marco \u00a0 \u00a0de \u00a0 los \u00a0 errores \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior se equivoc\u00f3 al apreciar las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0interesan al libelista, con base en conjeturas personales, ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0apunta \u00a0hacia \u00a0la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0alguna \u00a0especie \u00a0de yerro \u00a0in iudicando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0observa \u00a0que, \u00a0al \u00a0parecer, \u00a0el censor \u00a0confunde \u00a0la omisi\u00f3n de unas pruebas (interrogatorios \u00a0de \u00a0 los \u00a0 implicados), \u00a0 con \u00a0 las \u00a0convicciones \u00a0o \u00a0deducciones \u00a0que \u00a0obtuvieron \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0a \u00a0partir de ellas, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0analizar \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0medios; \u00a0todos \u00a0los cuales \u00a0sirvieron \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0sustento \u00a0 \u00a0a \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 absolutoria \u00a0 en \u00a0 las \u00a0 dos \u00a0instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 \u00a0confirm\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 absolutoria \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0A-quo, \u00a0por atipicidad de la conducta, a \u00a0favor \u00a0de \u00a0TATIANA \u00a0ERMELINA \u00a0ZAMORA \u00a0y \u00a0JHONY \u00a0L\u00d3PEZ MESA sopesando el recaudo \u00a0probatorio en su conjunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las versiones de los implicados \u00a0y \u00a0de \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0ofrecidas \u00a0por la denunciante Mar\u00eda Soledad Restrepo \u00a0Cardona \u00a0y \u00a0su abogado, el Tribunal Superior analiz\u00f3 la existencia de distintos \u00a0contratos \u00a0de mutuo entre ellos, donde la prestamista ven\u00eda recibiendo en forma \u00a0correcta \u00a0los \u00a0intereses \u00a0hasta \u00a01998, \u00a0cuando la crisis econ\u00f3mica de aqu\u00e9l le \u00a0impidi\u00f3 \u00a0 \u00a0 continuar \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 pagos; \u00a0 \u00a0 sin \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u2013seg\u00fan \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Ad-quem-\u00a0 \u00a0pueda \u00a0verificarse \u00a0alguna \u00a0inducci\u00f3n \u00a0en \u00a0error, pues la \u00a0presunta \u00a0v\u00edctima \u00a0era \u00a0una \u00a0prestamista \u00a0con mucha experiencia y actu\u00f3 con la \u00a0asesor\u00eda \u00a0de \u00a0su \u00a0abogado; y por la premura, para no perder d\u00edas de intereses, \u00a0acept\u00f3 \u00a0que \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0MESA \u00a0le girara un cheque antes de constituir la hipoteca, \u00a0por \u00a0el \u00a0valor \u00a0del \u00a0pr\u00e9stamo, \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de TATIANA ZAMORA, para que \u00e9sta lo \u00a0endosara \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0la \u00a0prestamista \u00a0y \u00a0as\u00ed TATIANA quedara constituirla en \u00a0deudora solidaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal Superior tambi\u00e9n verific\u00f3 la \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0pago \u00a0del \u00a0implicado \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0MESA, \u00a0pues ten\u00eda bienes ra\u00edces y \u00a0dinero \u00a0en \u00a0las cuentas bancarias, al menos durante los meses del vencimiento de \u00a0los \u00a0cheques; \u00a0y \u00a0constat\u00f3 su voluntad de pagar la deuda, al punto que ofreci\u00f3 \u00a0como \u00a0daci\u00f3n \u00a0en \u00a0pago \u00a0un \u00a0apartamento, \u00a0pero \u00a0la \u00a0prestamista \u00a0no lo acept\u00f3. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0analiz\u00f3 \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Ana \u00a0Vergel, \u00a0Leonor \u00a0Morales y Leonor \u00a0Pach\u00f3n, \u00a0quienes \u00a0aseguraron \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0se\u00f1ora les facilit\u00f3 dinero, con \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0TATIANA \u00a0ZAMORA, \u00a0realidad \u00a0que \u00a0indica \u00a0que \u00a0la procesada de \u00a0ninguna \u00a0manera \u00a0enga\u00f1o \u00a0a \u00a0la \u00a0prestamista, \u00a0sino \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0con ella en la \u00a0gesti\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 cr\u00e9ditos \u00a0 a \u00a0 muchas \u00a0 personas, \u00a0 como \u00a0 siempre \u00a0 lo \u00a0hac\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0trata, concluy\u00f3 el Juez colegiado, de \u00a0obligaciones \u00a0civiles, \u00a0frente \u00a0al \u00a0incumplimiento \u00a0de las cuales la prestamista \u00a0dej\u00f3 \u00a0caducar \u00a0las \u00a0acciones; y por ello acudi\u00f3 a la jurisdicci\u00f3n penal, bajo \u00a0el \u00a0pretexto \u00a0de \u00a0una estafa \u00a0que no existi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0 Si \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0anterior \u00a0naturaleza \u00a0se \u00a0hizo \u00a0en \u00a0el fallo absolutorio, era menester que el casacionista \u00a0abordara \u00a0por separado el estudio de cada uno de los medios probatorios, pero no \u00a0para \u00a0hacer \u00a0al \u00a0respecto una cr\u00edtica gen\u00e9rica, buscando anteponer su personal \u00a0criterio, \u00a0sino \u00a0a profundidad, con la l\u00f3gica del recurso, en orden a demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0cometieron determinada especie de error, al \u00a0desvirtuar \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0indicios, \u00a0o en los procesos l\u00f3gicos de inferencia, \u00a0vale \u00a0decir, \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0al \u00a0deducir \u00a0el hecho \u00a0indicado, o al valorarlos separada o conjuntamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, la controversia que el actor \u00a0plantea \u00a0nunca \u00a0sobrepas\u00f3 de un intento por convencer acerca de la presencia de \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la responsabilidad penal de los procesados, sin precaver que era \u00a0obligatorio \u00a0ocuparse \u00a0en \u00a0desvirtuar \u00a0el an\u00e1lisis probatorio que le sirvi\u00f3 al \u00a0Tribunal para confirmar la absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Con todo, en cuanto la queja pareciera \u00a0referida \u00a0a \u00a0supuestos \u00a0falsos raciocinios \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al conjunto probatorio un poder de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0no tiene, ese enunciado tampoco no fue desarrollado dentro del \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n, pues su fundamento no se dirige a la comprobaci\u00f3n de \u00a0alg\u00fan \u00a0 distanciamiento \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0ni \u00a0a \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de lo manifestado por los testigos u otros medios, deformaci\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0darse hubiese extralimitado o recortado su alcance probatorio, sino que \u00a0apunta \u00a0a \u00a0criticar el m\u00e9rito o el poder suasorio de la prueba, anteponiendo su \u00a0particular \u00a0manera \u00a0de \u00a0entender \u00a0el asunto, con la esperanza de que su criterio \u00a0prevalezca \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 el \u00a0 del \u00a0 Ad-quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agotado \u00a0el \u00a0debate \u00a0probatorio \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0puede \u00a0esperar \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0deduzca \u00a0o descubra \u00a0oficiosamente \u00a0 que \u00a0 converge \u00a0la \u00a0certeza \u00a0para \u00a0condenar, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0sus \u00a0afirmaciones. \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que, \u00a0en \u00a0casos \u00a0como \u00a0el \u00a0presente, \u00a0donde el Tribunal \u00a0Superior \u00a0declar\u00f3 \u00a0que la conducta era at\u00edpica, el reclamo en casaci\u00f3n de una \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0sustituci\u00f3n condenatoria s\u00f3lo alcanza la entidad requerida para \u00a0sustentar \u00a0tal \u00a0pretensi\u00f3n, \u00a0cuando deriva de la cabal demostraci\u00f3n de errores \u00a0de hecho o de derecho en la estimaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0manera \u00a0de postular el cargo le hacer \u00a0perder \u00a0consistencia \u00a0jur\u00eddica, \u00a0lo \u00a0ubica en t\u00e9rminos distantes de la l\u00f3gica \u00a0que \u00a0requiere \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0donde \u00a0lo \u00a0exigible \u00a0es \u00a0precisar y \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0error \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0con \u00a0reflexiones que revistan la suficiente \u00a0entidad \u00a0para \u00a0desquiciar \u00a0la \u00a0solidez \u00a0de \u00a0un \u00a0fallo, \u00a0que \u00a0ha cobrado la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad; no siendo suficiente, por el contrario, la \u00a0simple \u00a0 \u00a0oposici\u00f3n \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0criterio \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0juzgador \u00a0 \u00a0con \u00a0 discrepancias \u00a0gen\u00e9ricas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Se advierte que el libelista en realidad \u00a0protesta \u00a0por la fuerza de convicci\u00f3n o poder suasorio atribuido al conjunto de \u00a0pruebas, \u00a0como \u00a0si \u00a0se tratase de postular un error de \u00a0derecho por falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala de Casaci\u00f3n Penal ha insistido en \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 convicci\u00f3n, \u00a0que \u00a0consiste \u00a0en \u00a0una \u00a0actividad de pensamiento a trav\u00e9s de la \u00a0cual \u00a0se \u00a0reconoce \u00a0el valor que la ley asigna a determinadas pruebas, presupone \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0\u201ctarifa \u00a0legal\u201d, \u00a0en la cual, por voluntad de la ley, a las pruebas corresponde \u00a0un \u00a0valor \u00a0demostrativo \u00a0o \u00a0de persuasi\u00f3n \u00fanico, predeterminado y que no puede \u00a0ser alterado por el int\u00e9rprete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0bajo \u00a0tal \u00a0entendimiento, por lo tanto, \u00a0podr\u00eda \u00a0 \u00a0incurrirse \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0se \u00a0niegue a la prueba ese valor \u00a0que \u00a0la ley le atribuye, o se le haga corresponder uno distinto al que la ley le \u00a0otorga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0con \u00a0la desaparici\u00f3n de la \u00a0tarifa \u00a0probatoria, \u00a0en \u00a0materia procesal penal, sustituida por el sistema de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0en principio, no es posible para los jueces incurrir en errores \u00a0de \u00a0 \u00a0 derecho \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0en \u00a0la medida en que la normatividad no \u00a0somete \u00a0por \u00a0lo \u00a0general \u00a0su \u00a0raciocinio \u00a0a \u00a0evaluaciones \u00a0probatorias obligadas \u00a0dependientes de una tarifa legal probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0presupuesto \u00a0procesal \u00a0restringe \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de que un sentenciador infrinja el ordenamiento por el simple hecho \u00a0de \u00a0conceder o negar credibilidad a un medio probatorio, dada la libertad de que \u00a0goza \u00a0en \u00a0esa \u00a0materia, \u00a0por \u00a0ministerio \u00a0de \u00a0la ley, para estimar su m\u00e9rito de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0en \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0vale \u00a0decir, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0m\u00e1rgenes de la \u00a0experiencia, las ciencias y la l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0ello significa que, sin demostrar la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0en falso juicios \u00a0existencia \u00a0 (omisi\u00f3n \u00a0o \u00a0suposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 prueba) \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0identidad \u00a0(tergiversaci\u00f3n, \u00a0recorte \u00a0o \u00a0adici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prueba) \u00a0 o \u00a0 en \u00a0 falso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0raciocinio \u00a0 (distanciamiento \u00a0 de \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica: l\u00f3gica, experiencia y ciencias), \u00a0como \u00a0en \u00a0el presente caso, la discrepancia del libelista con la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0otorgada \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior a algunos medios probatorios no \u00a0es \u00a0discutible \u00a0en casaci\u00f3n, sencillamente porque no existe un par\u00e1metro legal \u00a0que pueda haber sido transgredido en la sentencia que se impugna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0satisface \u00a0las exigencias de un libelo \u00a0casacional, \u00a0pues, \u00a0aquel \u00a0que \u00a0intenta el quebrantamiento del fallo absolutorio \u00a0protestando \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0credibilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 Ad-quem \u00a0asign\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0al \u00a0libelista \u00a0interesa, sin demostrar la presencia de errores de hecho o de derecho \u00a0en \u00a0 la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0esa \u00a0y \u00a0de \u00a0las \u00a0otras \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0cimientan \u00a0el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. Las \u00a0impropiedades advertidas con antelaci\u00f3n conllevan a inadmitir \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0tampoco en la revisi\u00f3n del expediente se observa la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0alguna \u00a0garant\u00eda fundamental, que amerite el ejercicio de las \u00a0facultades \u00a0oficiosas \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0en \u00a0los t\u00e9rminos del \u00a0art\u00edculo 216 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el apoderado de \u00a0la \u00a0 parte \u00a0 civil, \u00a0 constituida \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0Mar\u00eda \u00a0Soledad \u00a0Cardona \u00a0Restrepo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la presente providencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 26797 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 140 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., ocho (8) de agosto de dos mil \u00a0siete (2007). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-13544","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-15"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13544","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13544"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13544\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13544"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13544"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13544"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}