{"id":133,"date":"2023-09-07T19:54:00","date_gmt":"2023-09-07T19:54:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/8724-19-05-95\/"},"modified":"2023-09-07T19:54:00","modified_gmt":"2023-09-07T19:54:00","slug":"8724-19-05-95","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/8724-19-05-95\/","title":{"rendered":"8724 (19-05-95)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 No.8724 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CORTE \u00a0 \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrados \u00a0 \u00a0Ponentes: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0EDGAR SAAVEDRA ROJAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 JUAN MANUEL TORRES FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta Nro. 52 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa Fe de Bogot\u00e1 D.C.,diez y nueve (19) de \u00a0mayo de mil novecientos noventa y cinco (1995). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0VISTOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a03 de marzo de 1.993, el Juzgado 49 Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 conden\u00f3 a Germ\u00e1n Eduardo Rojas Rodr\u00edguez a la pena \u00a0principal \u00a0 de \u00a0sesenta \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0como \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0en \u00a0grado \u00a0de \u00a0tentativa, cometido en perjuicio de Mar\u00eda Ligia Jara \u00a0Vanegas. \u00a0Sentencia \u00a0que \u00a0el Tribunal Superior de Santa Fe de Bogot\u00e1 confirmara \u00a0el \u00a027 \u00a0de abril de 1993, con algunas modificaciones en cuanto a la condenaci\u00f3n \u00a0al pago de perjuicios materiales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0oportunamente \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0fue concedido. Posteriormente esta \u00a0superioridad \u00a0 declar\u00f3 \u00a0 ajustada \u00a0 a \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0legales \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al rendir el concepto a que le obliga la ley, \u00a0el \u00a0Procurador Tercero Delegado en lo penal solicit\u00f3 la declaratoria de nulidad \u00a0a partir del auto de cierre de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0procede \u00a0a \u00a0resolver \u00a0lo \u00a0pertinente luego de hacer un an\u00e1lisis de los siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0HECHOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En las primeras horas de la ma\u00f1ana del 3 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01.986 \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ligia Jara Rodr\u00edguez quien hab\u00eda procreado un hijo \u00a0con \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Eduardo Rojas Rodr\u00edguez, se present\u00f3 en la edificaci\u00f3n (Carrera \u00a017 \u00a0Nro. \u00a052 13) en donde se encuentra la casa de habitaci\u00f3n de Susana Barrera, \u00a0quien \u00a0manten\u00eda \u00a0relaciones \u00a0amorosas \u00a0con \u00a0Rojas \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0y \u00a0armada de un \u00a0cuchillo \u00a0 rompi\u00f3 \u00a0 varios \u00a0 vidrios \u00a0 y \u00a0 se \u00a0 dedic\u00f3 \u00a0a \u00a0tratar \u00a0mal \u00a0a \u00a0sus \u00a0habitantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Avisado \u00a0telef\u00f3nicamente \u00a0de la situaci\u00f3n, \u00a0Rojas \u00a0lleg\u00f3 \u00a0poco \u00a0despu\u00e9s \u00a0al \u00a0sitio \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0armado de un \u00a0cuchillo \u00a0con \u00a0el \u00a0que \u00a0atac\u00f3 \u00a0a Mar\u00eda Ligia ocasion\u00e1ndole tres heridas en la \u00a0regi\u00f3n \u00a0abdominal. \u00a0La \u00a0llegada \u00a0oportuna de la polic\u00eda evit\u00f3 que la siguiera \u00a0agrediendo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ACTUACION PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a08 de octubre de 1986 se orden\u00f3 abrir el \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0y \u00a0el \u00a0mismo \u00a0d\u00eda \u00a0se escuch\u00f3 en indagatoria a Germ\u00e1n Eduardo \u00a0Rojas \u00a0Rodr\u00edguez. \u00a0Tres \u00a0d\u00edas m\u00e1s tarde se dej\u00f3 en libertad al sindicado por \u00a0no \u00a0reunirse \u00a0&#8220;a \u00a0cabalidad \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0exigidos \u00a0por el legislador para \u00a0decretar \u00a0su detenci\u00f3n preventiva&#8221; con base en lo dispuesto en el art\u00edculo 437 \u00a0del C. de P. P. y ley 2a de 1.984. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fecha del 31 de marzo de 1.992 se dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0el \u00a0sindicado por el delito de homicidio en \u00a0grado de tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0se \u00a0inici\u00f3 el 5 de febrero de 1.993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0el \u00a03 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0y \u00a0la \u00a0de \u00a0segunda el 27 de abril, ambas del citado \u00a0a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LOS ARGUMENTOS DE LA DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo de la causal tercera de casaci\u00f3n \u00a0el \u00a0demandante \u00a0plantea \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de una nulidad, por haberse afectado el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la defensa del procesado, quien inicialmente \u00a0design\u00f3 \u00a0 a \u00a0un \u00a0defensor \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0que \u00a0no \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0los \u00a0deberes \u00a0encomendados \u00a0pues \u00a0nunca \u00a0formul\u00f3 una petici\u00f3n, ni asisti\u00f3 a la pr\u00e1ctica de \u00a0ninguna diligencia de car\u00e1cter probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A ello agrega que, calificado el proceso, el \u00a0juzgado \u00a0le \u00a0nombr\u00f3 \u00a0un defensor de oficio, sin que los funcionarios judiciales \u00a0hubieran \u00a0hecho \u00a0esfuerzo \u00a0alguno \u00a0para \u00a0informar \u00a0de tales hechos al sindicado, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0contaba \u00a0con \u00a0su \u00a0direcci\u00f3n, \u00a0a \u00a0quien \u00a0tampoco \u00a0se le notific\u00f3 la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0&#8220;La \u00a0condena que ahora \u00a0soporta \u00a0el \u00a0se\u00f1or Rojas Rodr\u00edguez tal como le fuera impuesta sin reconocer en \u00a0su \u00a0favor \u00a0la \u00a0atenuante de la ira por grave e injusta provocaci\u00f3n, calificando \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0negando \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0penal de la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de la sentencia, es l\u00f3gica consecuencia de la falta de \u00a0defensa t\u00e9cnica&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0actor \u00a0resalta \u00a0que \u00a0habiendo prueba por \u00a0pedir, \u00a0porque algunas no se practicaron, el defensor de oficio no las solicit\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0causa. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo \u00a0aduce \u00a0que \u00a0la \u00a0diligencia de confrontaci\u00f3n que se \u00a0decret\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0sumario \u00a0no \u00a0fue \u00a0posible \u00a0practicarla \u00a0por inasistencia de la \u00a0ofendida, \u00a0y \u00a0porque para la \u00e9poca en que se cumpli\u00f3 la causa la diligencia ya \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0suprimida \u00a0del \u00a0procedimiento &#8220;y por ello pudiera afirmarse que el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0insistir \u00a0en \u00a0la pr\u00e1ctica de dicha \u00a0diligencia, \u00a0no \u00a0es menos cierto que su inactividad se tradujo en la ausencia de \u00a0otra \u00a0prueba, \u00a0esta \u00a0si de vital importancia como lo eran &#8230;..&#8221; los testimonios \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Ort\u00edz, \u00a0presencial \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, de Mar\u00eda Barrera y de sus hijas \u00a0Susana y Nubia que fueron agredidas por la ofendida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma igualmente que los peritajes no fueron \u00a0puestos \u00a0 a \u00a0 disposici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 partes, \u00a0sin \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0hiciera \u00a0pronunciamiento \u00a0alguno \u00a0al \u00a0respecto, \u00a0omisi\u00f3n de la defensa por la cual no se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0si la gravedad de las lesiones eran de tal naturaleza para concluir \u00a0en el \u00e1nimo de matar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0acepta \u00a0que el defensor de \u00a0oficio \u00a0 intervino \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 audiencia \u00a0e \u00a0interpuso \u00a0recursos, \u00a0inclusive \u00a0el \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, pero en su sentir, eran recursos tard\u00edos pues el \u00a0acervo \u00a0probatorio \u00a0era \u00a0precario, \u00a0haciendo \u00a0que \u00a0la \u00a0defensa \u00a0esgrimiera tesis \u00a0insostenibles, \u00a0 como \u00a0 la \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0o \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0del \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira, y no porque \u00e9ste no se hubiera podido dar \u00a0sino precisamente por la ausencia de prueba que lo demostrara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista tambi\u00e9n censura a su antecesor \u00a0por \u00a0haber \u00a0sostenido \u00a0tesis \u00a0contradictorias en cuanto pidi\u00f3 el reconocimiento \u00a0tanto \u00a0del \u00a0estado de necesidad como de la defensa leg\u00edtima, que no prosperaron \u00a0y \u00a0menos \u00a0&#8220;la \u00a0absurda \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0culpabilidad \u00a0culposa en una tentativa de \u00a0homicidio \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fuera \u00a0intentada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa. Fall\u00f3 tambi\u00e9n el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio \u00a0por \u00a0este \u00a0aspecto \u00a0de \u00a0la defensa t\u00e9cnica en favor de su \u00a0asistido. \u00a0En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0ninguna \u00a0de las pretensiones del defensor de oficio \u00a0hall\u00f3 eco en los sentenciadores&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0actor \u00a0explica c\u00f3mo la vulneraci\u00f3n del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0constituye causal de nulidad y c\u00f3mo es m\u00e1s expl\u00edcita la \u00a0ley \u00a0cuando \u00a0en el numeral 3 del art\u00edculo 308 except\u00faa la vulneraci\u00f3n de este \u00a0derecho \u00a0cuando \u00a0se \u00a0establece \u00a0el \u00a0principio general seg\u00fan el cual no se puede \u00a0alegar nulidades cuando se haya coadyuvado a su producci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita \u00a0reciente \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0doctor \u00a0Calvete \u00a0Rangel, \u00a0del 18 de mayo de 1.993 que, en un caso \u00a0similar, reconoci\u00f3 el quebrantamiento de este derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0 se \u00a0 decrete \u00a0 la \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso y del derecho a la defensa, a partir del auto \u00a0de cierre de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra parte, el recurrente considera que \u00a0hay \u00a0tambi\u00e9n \u00a0una \u00a0err\u00f3nea \u00a0calificaci\u00f3n, \u00a0porque no se trata de un delito de \u00a0homicidio \u00a0tentado, \u00a0sino \u00a0de unas simples lesiones personales, cuyas heridas no \u00a0fueron mortales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente \u00a0el \u00a0libelista \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0al \u00a0procesado \u00a0nunca \u00a0se \u00a0lo \u00a0interrog\u00f3 \u00a0por \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de matar y que por el \u00a0contrario \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0se \u00a0le \u00a0pregunt\u00f3 \u00a0por \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0estos argumentos el demandante aspira a \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0decrete \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0nulidad \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0proceso \u00a0 por \u00a0 err\u00f3nea \u00a0calificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor formula el segundo cargo al amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0por \u00a0la existencia de errores de hecho originados en la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0algunos \u00a0medios probatorios. As\u00ed, se refiere a los experticios \u00a0medicolegales \u00a0para \u00a0pregonar que en ellos se describen las heridas partiendo de \u00a0la \u00a0historia \u00a0cl\u00ednica, \u00a0pero no se determina su gravedad, ni se pregunt\u00f3 a los \u00a0galenos \u00a0por \u00a0su naturaleza letal, pues los funcionarios judiciales se limitaron \u00a0a interrogar sobre unas lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Prosigue el impugnante asegurando que pese a \u00a0existir \u00a0la \u00a0libertad probatoria no se &#8220;autoriza en modo alguno al juzgador para \u00a0deducir \u00a0de \u00a0un dictamen pericial consecuencias no afirmadas por la prueba misma \u00a0ni \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0cuando \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0materia del recurso ni siquiera se \u00a0cuestion\u00f3 a los peritos sobre esos eventos&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo anterior, el recurrente concluye que \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del peritaje lleva indirectamente a la violaci\u00f3n de \u00a0los art\u00edculos 323 y 22 del C. P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0estima \u00a0err\u00f3neamente \u00a0apreciado \u00a0el testimonio de Jos\u00e9 Rodrigo Mendivelso &#8220;al concluir \u00a0de \u00a0el, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo, \u00a0tanto \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0matar en el proceso como la \u00a0interrupci\u00f3n \u00a0del \u00a0nexo \u00a0causal para degradar el delito, otras palabras, que la \u00a0muerte \u00a0no \u00a0se produjo por cuanto el Agente Mendivelso impidi\u00f3 que el procesado \u00a0culminara su designio criminal&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que la ofendida es la \u00fanica que dice \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0quer\u00eda matarla, pero que no hay en el proceso ni una prueba \u00a0que avale tal afirmaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el \u00a0actor \u00a0solicita se case la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0se \u00a0decrete el cese de procedimiento pues la acci\u00f3n del delito de \u00a0lesiones personales se encuentra prescrita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CRITERIO DEL PROCURADOR TERCERO \u00a0<\/p>\n<p>DELEGADO EN LO PENAL \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio P\u00fablico \u00a0considera \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 contiene \u00a0 fallas \u00a0 t\u00e9cnicas \u00a0que \u00a0imponen \u00a0su \u00a0desestimaci\u00f3n, \u00a0 pero \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0primero \u00a0propone \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0por \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0lo \u00a0llevan \u00a0a \u00a0solicitar \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala se declare la nulidad de lo \u00a0actuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0cargo \u00a0por \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0a la defensa t\u00e9cnica, el Delegado asegura \u00a0que \u00a0pese \u00a0a afirmarse su existencia, en la demanda no se demuestra el car\u00e1cter \u00a0esencial \u00a0ni \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0que \u00a0la \u00a0irregularidad tiene sobre la sentencia \u00a0demandada; \u00a0por \u00a0ello considera que &#8220;los argumentos esgrimidos por el libelista, \u00a0en \u00a0punto \u00a0a \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0defensa t\u00e9cnica, no cumplen con los par\u00e1metros \u00a0esbozados, \u00a0ya \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0se limit\u00f3 a enunciar las actuaciones que en su \u00a0sentir \u00a0dej\u00f3 \u00a0de efectuar el antiguo defensor doctor Trespalacios en procura de \u00a0su \u00a0prohijado, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0precisar \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0de \u00a0ellas \u00a0en la situaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0 y \u00a0sin \u00a0analizar \u00a0r\u00edgidamente \u00a0lo \u00a0sucedido \u00a0que, \u00a0cuando \u00a0menos \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0inmediatamente\u00a0 \u00a0anterior al cierre de investigaci\u00f3n (de fecha \u00a023 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01.987 \u00a0-folio \u00a058), se evidencia como estrategia defensiva en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0el \u00a0abogado compareci\u00f3 a la sede del juzgado en compa\u00f1\u00eda\u00a0 de \u00a0su \u00a0representado \u00a0en \u00a0las \u00a0ocasiones en las que fue citado, por lo cual se puede \u00a0colegir que se hallaba al pendiente de la actuaci\u00f3n&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0debe tenerse en cuenta que hasta \u00a0ese \u00a0momento \u00a0no se hab\u00eda producido providencia detentiva, ni la investigaci\u00f3n \u00a0era \u00a0muy \u00a0activa, \u00a0y\u00a0 por ello era presagiable que se tratara de un proceso \u00a0m\u00e1s de aquellos que quedan en prescripci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Prosigue el Procurador argumentando que solo \u00a0despu\u00e9s \u00a0de cuatro a\u00f1os se vino a cerrar la investigaci\u00f3n, raz\u00f3n por la cual \u00a0se \u00a0compulsaron copias para el funcionario responsable de la mora y que por ello \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0hablar \u00a0de \u00a0la \u00a0inactividad del defensor como ausencia de defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0&#8220;Pero, \u00a0y \u00a0sin \u00a0contrariar \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0anteriormente, a partir de ese \u00a0abandono \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0surgi\u00f3 una violaci\u00f3n del derecho a la \u00a0defensa \u00a0del \u00a0imputado \u00a0pues \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0entonces \u00a0s\u00ed \u00a0definitivamente (sin \u00a0saberse \u00a0cuando) \u00a0perdi\u00f3 absolutamente el control del proceso, al punto tal que \u00a0se \u00a0cerr\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0sin \u00a0que \u00a0se percatara de ello y nunca volvi\u00f3 a \u00a0tener \u00a0contacto \u00a0con \u00a0el \u00a0expediente, \u00a0lo \u00a0que \u00a0motiv\u00f3 \u00a0su desplazamiento de la \u00a0funci\u00f3n \u00a0defensiva \u00a0sin \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0enterado \u00a0de \u00a0ello \u00a0al \u00a0abogado o al \u00a0incriminado&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0que concept\u00faa, es a \u00a0partir \u00a0 del \u00a0 cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0vislumbra \u00a0un \u00a0flagrante \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0ritualidades \u00a0de \u00a0ley \u00a0y \u00a0afectaci\u00f3n del derecho a la \u00a0defensa del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto \u00a0destaca \u00a0que \u00a0el reconocimiento \u00a0m\u00e9dico \u00a0a \u00a0la v\u00edctima y el intento de realizar la diligencia de confrontaci\u00f3n \u00a0el \u00a023 \u00a0de julio de 1.987 fueron los \u00faltimos actos de instrucci\u00f3n, y el cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0oper\u00f3 \u00a0el 3 de octubre de 1.991, un poco m\u00e1s de cuatro \u00a0a\u00f1os \u00a0despu\u00e9s y de conformidad con las previsiones del art\u00edculo 119 de la ley \u00a023 \u00a0de \u00a01.991; decisi\u00f3n que se notific\u00f3 personalmente al Fiscal y por estado a \u00a0las dem\u00e1s partes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte que ninguna de las partes aleg\u00f3 y \u00a0se \u00a0produjo \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0el \u00a031 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01.992, \u00a0que fue \u00a0notificada \u00a0personalmente\u00a0 \u00a0al \u00a0Fiscal \u00a0y por estado a las dem\u00e1s partes, y \u00a0ante \u00a0la \u00a0constancia \u00a0secretarial de no haberse podido notificar al defensor, el \u00a0juez \u00a0determin\u00f3 \u00a0designarle uno de oficio, a quien se realiz\u00f3 la notificaci\u00f3n \u00a0respectiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, el representante del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0sostiene que no se cumplieron las\u00a0 citaciones al procesado y a su \u00a0defensor \u00a0y \u00a0que \u00a0al \u00a0no \u00a0haberse \u00a0producido &#8220;se infringi\u00f3, de manera grave, el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0472 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0P. \u00a0por \u00a0entonces vigente en la \u00a0redacci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a024 \u00a0del Decreto 1861 de 1.989, que dispon\u00eda: &#8220;Si el \u00a0imputado \u00a0estuviere \u00a0en \u00a0libertad, \u00a0se \u00a0citar\u00e1 \u00a0por \u00a0el \u00a0medio m\u00e1s eficaz a su \u00a0\u00faltima \u00a0direcci\u00f3n \u00a0conocida \u00a0en el proceso. Transcurridos (ocho 8) d\u00edas desde \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0la \u00a0comunicaci\u00f3n sin que compareciere, la notificaci\u00f3n se har\u00e1 \u00a0personalmente \u00a0al \u00a0defensor \u00a0y con \u00e9ste continuar\u00e1 el proceso; pero en caso de \u00a0excusa \u00a0v\u00e1lida \u00a0o de renuencia a comparecer, se le reemplazar\u00e1 por un defensor \u00a0de oficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Notificada personalmente la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0al imputado personalmente la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n al imputado o \u00a0a \u00a0 su \u00a0 defensor, \u00a0 los \u00a0 dem\u00e1s \u00a0 sujetos \u00a0 procesales \u00a0 se \u00a0notificar\u00e1n \u00a0por \u00a0estado&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0instructor incumpli\u00f3 esta \u00a0actividad \u00a0&#8220;pese \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0conoc\u00edan \u00a0las \u00a0direcciones \u00a0de \u00a0ambos (defensor y \u00a0procesado) \u00a0y \u00a0los dos podr\u00edan haberse enterado de la nueva situaci\u00f3n procesal \u00a0que, \u00a0por \u00a0el transcurso del tiempo en inactividad (m\u00e1s de cuatro a\u00f1os), ya no \u00a0era vigilada por ninguno de los interesados&#8221; . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0contin\u00faa: \u00a0&#8220;El Juzgado instructor, para \u00a0respetar \u00a0la \u00a0forma \u00a0procesal, asalt\u00f3 adem\u00e1s los derechos del inculpado porque \u00a0no \u00a0present\u00e1ndose \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0dos circunstancias establecidas por la ley \u00a0para \u00a0el \u00a0relevo \u00a0del defensor contractual del encartado &#8211; pues en su desidia no \u00a0lo \u00a0cit\u00f3-, resolvi\u00f3 designar un defensor de oficio para que lo asistiera en la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0asegurando, \u00a0de \u00a0esta \u00a0forma, \u00a0la \u00a0tramitaci\u00f3n de la etapa \u00a0correspondiente a espaldas del acusado&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio del Delegado, la irregularidad \u00a0no \u00a0 \u00a0es \u00a0 simplemente \u00a0 formal, \u00a0 sino \u00a0 que \u00a0 es \u00a0 de \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 sustancial \u00a0porque: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Es \u00a0as\u00ed \u00a0como el instructor no permiti\u00f3 el contrainterrogatorio \u00a0de \u00a0la lesionada que por la v\u00eda del careo se hab\u00eda solicitado, pues a pesar de \u00a0las \u00a0varias \u00a0citaciones \u00a0para \u00a0ello \u00a0la \u00a0interesada \u00a0no compareci\u00f3, sin que tal \u00a0conducta \u00a0motivara la aplicaci\u00f3n de correctivo alguno por parte del funcionario \u00a0instructor; \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0escucharon \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de los se\u00f1ores Susana \u00a0Barrera, \u00a0Luis \u00a0Ort\u00edz, \u00a0Sa\u00fal \u00a0N., \u00a0Mar\u00eda \u00a0Barrera, \u00a0Alfonso \u00a0Bustos \u00a0y \u00a0Sa\u00fal \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0citados \u00a0por \u00a0el \u00a0indagado; \u00a0tampoco se practic\u00f3 prueba alguna que \u00a0permitiera \u00a0determinar si la ofendida se autolesion\u00f3 en el forcejeo que sostuvo \u00a0con \u00a0el \u00a0inculpado; \u00a0no \u00a0se \u00a0escuch\u00f3 \u00a0la \u00a0versi\u00f3n del agente de polic\u00eda Ra\u00fal \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Mar\u00edn \u00a0ni \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0el \u00a0porqu\u00e9 la se\u00f1ora Ligia Jara no se \u00a0encontraba \u00a0en la unidad de cuidados intensivos a donde hab\u00eda sido inicialmente \u00a0trasladada, \u00a0al \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0los m\u00e9dicos autorizados se trasladaron hasta \u00a0all\u00ed \u00a0para \u00a0hacer \u00a0el \u00a0reconocimiento de sus lesiones, ni se procur\u00f3 el debate \u00a0sobre \u00a0el \u00a0informe \u00a0del \u00a0Instituto de Medicina Legal; menos a\u00fan se preocup\u00f3 el \u00a0instructor \u00a0por \u00a0establecer \u00a0la \u00a0verdadera \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n ni sus \u00a0consecuencias, \u00a0 pese \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0agente \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Mendivelso \u00a0declar\u00f3 \u00a0que \u00a0aprehendi\u00f3 \u00a0al \u00a0agresor \u00a0y \u00a0luego \u00a0tuvo tiempo de llevarlo retenido hasta lugar \u00a0seguro, \u00a0cambiarse \u00a0de \u00a0ropas y regresar en la patrulla por la lesionada, relato \u00a0\u00e9ste \u00a0que \u00a0indicar\u00eda \u00a0la \u00a0poca \u00a0gravedad \u00a0de \u00a0las lesiones recibidas por Ligia \u00a0Jara&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0colaborador \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0considera \u00a0que por la prolongada inactividad en realidad se termin\u00f3 cerrando la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0a \u00a0espaldas del acusado y que al nombr\u00e1rsele defensor de oficio \u00a0se \u00a0lo \u00a0priv\u00f3 totalmente del derecho a la defensa. En consecuencia, solicita la \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0proceso \u00a0a \u00a0partir del auto de cierre de la investigaci\u00f3n el 3 de \u00a0octubre de 1.991 para que se reponga lo irregularmente actuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>No comparte la Sala el criterio expuesto por \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0afirma que la demanda debe ser desestimada \u00a0porque \u00a0 contiene \u00a0 deficiencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0consistentes \u00a0en \u00a0que \u00a0enunci\u00f3 \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0sin \u00a0demostrar el car\u00e1cter esencial y trascendente de ella en la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello, \u00a0porque \u00a0en \u00a0verdad, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0la \u00a0alegada \u00a0ausencia de defensa t\u00e9cnica (que en criterio del Procurador no aparece \u00a0suficientemente \u00a0fundamentada), \u00a0el libelista destaca otras irregularidades, que \u00a0son \u00a0precisamente las que toma el Colaborador de la Procuradur\u00eda para solicitar \u00a0oficiosamente \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia por vulneraci\u00f3n del debido proceso y del \u00a0derecho a la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como lo hizo el censor, se debe destacar que \u00a0la \u00a0inactividad \u00a0instructora \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso \u00a0se prolong\u00f3 por m\u00e1s de cuatro \u00a0a\u00f1os; \u00a0 que \u00a0 el \u00a0procesado \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0relevado \u00a0del \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0sus \u00a0presentaciones \u00a0ante el despacho judicial y el abogado de confianza no aleg\u00f3 en \u00a0el \u00a0momento \u00a0del cierre de la investigaci\u00f3n, as\u00ed como la falta de pr\u00e1ctica de \u00a0algunas \u00a0diligencias citadas por el implicado en su indagatoria, todo lo cual lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0 a \u00a0afirmar \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0que \u00a0es \u00a0fundamentalmente \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0que termina solicitando el Procurador pero para que \u00a0se produzca un pronunciamiento de car\u00e1cter oficioso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es preciso insinuar que para mayor garant\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0las \u00a0citas \u00a0que hace en la indagatoria deben \u00a0confrontarse en el per\u00edodo probatorio de la causa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo que ata\u00f1e con la ausencia de defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0resulta \u00a0v\u00e1lido \u00a0afirmar que ella no se configura simplemente con la \u00a0inactividad \u00a0del \u00a0apoderado, \u00a0porque \u00a0tal \u00a0actitud \u00a0bien \u00a0puede tenerse como una \u00a0estrategia \u00a0defensiva. \u00a0T\u00f3mese \u00a0como \u00a0ejemplo \u00a0el \u00a0hecho de que varias veces se \u00a0trat\u00f3 \u00a0 de \u00a0realizar \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0careo \u00a0y \u00a0ello \u00a0no \u00a0fue \u00a0posible \u00a0por \u00a0inasistencia \u00a0de \u00a0la \u00a0ofendida; \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0el sindicado s\u00ed estuvo presente \u00a0acompa\u00f1ado de su defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0este \u00a0tema vale la pena \u00a0clarificar \u00a0que \u00a0a \u00a0juicio \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0y \u00a0a \u00a0diferencia de cuanto plantea el \u00a0libelista, \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0careo \u00a0dista \u00a0de \u00a0integrar \u00a0un \u00a0medio probatorio \u00a0aut\u00f3nomo \u00a0o \u00a0independiente, constituy\u00e9ndose en elemento apto para contrastar o \u00a0depurar \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0testigos \u00a0cuyas versiones se oponen entre s\u00ed o \u00a0frente a la que rinde el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tr\u00e1tase, adem\u00e1s, de un medio discrecional \u00a0y \u00a0facultativo, \u00a0tanto \u00a0en \u00a0la \u00a0concepci\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00e9l tra\u00edan los C\u00f3digos de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal anteriores al Decreto 050 de 1987, como en la del art\u00edculo \u00a0230 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Civil, donde la razonabilidad de su decreto \u00a0tiene \u00a0 que \u00a0depender \u00a0de \u00a0la \u00a0igualdad \u00a0y \u00a0proporcionalidad \u00a0entre \u00a0las \u00a0partes \u00a0enfrentadas, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0resultar\u00eda absurdo pretender su pr\u00e1ctica entre un \u00a0mayor \u00a0y \u00a0un menor, o entre un jefe y sus subordinados, cuando no y muchas veces \u00a0entre \u00a0 ofensores \u00a0poderosos, \u00a0avezados \u00a0y \u00a0agresivos \u00a0frente \u00a0a \u00a0sus \u00a0v\u00edctimas \u00a0d\u00e9biles, temerosas e indefensas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contingente, adem\u00e1s, en cuanto la falta de \u00a0su \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0no \u00a0impedir\u00eda \u00a0a \u00a0los \u00a0intervinientes \u00a0procesales ni al juzgador \u00a0controvertir \u00a0directamente \u00a0la \u00a0prueba o mediante el aporte de otras, ni sopesar \u00a0despu\u00e9s \u00a0los diferentes medios encontrados cotej\u00e1ndolos razonadamente, sin que \u00a0con \u00a0ello \u00a0se \u00a0lesione \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, menos si ex-profeso en materia \u00a0criminal \u00a0 el \u00a0 careo \u00a0se \u00a0margin\u00f3 \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0procesal \u00a0por \u00a0ineficaz, \u00a0inconveniente y desprestigiado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este aspecto ha de tomarse en cuenta que \u00a0la \u00a0prerrogativa \u00a0constitucional \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 29 superior como \u00a0derecho \u00a0&#8220;a \u00a0presentar \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0a \u00a0controvertir \u00a0las \u00a0que \u00a0se alleguen en su \u00a0contra&#8221;, \u00a0lejos est\u00e1 de hallar su \u00fanica expresi\u00f3n en la desueta diligencia de \u00a0careo, \u00a0siendo mucho m\u00e1s amplias y plurales las oportunidades que se conceden a \u00a0los \u00a0intervinientes \u00a0procesales, \u00a0respecto de todos los medios probatorios, y no \u00a0solo \u00a0del \u00a0testimonial, \u00a0como \u00a0sucede \u00a0por v\u00eda de ejemplo ante la diligencia de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0donde \u00a0se \u00a0prev\u00e9 \u00a0la posibilidad de su conocimiento y solicitud de \u00a0aclaraciones \u00a0y \u00a0ampliaciones \u00a0(art.260 \u00a0C. \u00a0de P.P.),\u00a0 el enteramiento del \u00a0dictamen \u00a0 facilitando \u00a0su \u00a0ampliaci\u00f3n, \u00a0aclaraci\u00f3n \u00a0u \u00a0objeci\u00f3n \u00a0(art\u00edculos \u00a0270-271), \u00a0tachando \u00a0documentos \u00a0o \u00a0interviniendo \u00a0ante \u00a0informaciones recibidas \u00a0(arts.277-280) \u00a0o \u00a0repreguntando \u00a0y \u00a0contrainterrogando \u00a0a \u00a0los \u00a0testigos \u00a0(art. \u00a0292). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta amplia gama de posibilidades actualiza \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0y satisface a suficiencia el enunciado principio de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n, sin que de la \u00a0advertencia \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0aparte \u00a0final \u00a0del \u00a0art\u00edculo 293 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0se \u00a0desprenda por v\u00eda de interpretaci\u00f3n la reviviscencia \u00a0del \u00a0careo, \u00a0pues \u00a0tampoco \u00a0de \u00a0los \u00a0compromisos \u00a0internacionales \u00a0suscritos por \u00a0Colombia \u00a0emerge \u00a0necesariamente \u00a0la \u00a0activaci\u00f3n \u00a0de esa pr\u00e1ctica, ya que como \u00a0puede \u00a0verse, \u00a0la \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la &#8220;confrontaci\u00f3n de testimonios&#8221; que hace el \u00a0citado \u00a0inciso \u00a0solo \u00a0encuentra \u00a0tanto \u00a0en \u00a0el \u00a0Pacto \u00a0Internacional de Derechos \u00a0Humanos \u00a0(art\u00edculo \u00a013, numeral 3, literal e), como en la Convenci\u00f3n Americana \u00a0de \u00a0Derechos Humanos (art\u00edculo 8o., numeral 2, literal f) la advertencia com\u00fan \u00a0de \u00a0que \u00a0toda \u00a0persona \u00a0acusada \u00a0podr\u00e1 \u00a0&#8220;interrogar \u00a0o \u00a0hacer \u00a0interrogar a los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0cargo&#8221;, \u00a0y &#8220;obtener la comparecencia de los testigos de descargo y \u00a0que \u00a0estos \u00a0sean \u00a0interrogados \u00a0en \u00a0las \u00a0mismas \u00a0condiciones \u00a0de los testigos de \u00a0cargo&#8221;, \u00a0o lo que es lo mismo, derecho a &#8220;interrogar a los testigos presentes en \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0y \u00a0de \u00a0obtener \u00a0su comparecencia, como testigos o peritos de otras \u00a0personas que puedan arrojar luz sobre los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal derecho no se consolida, entonces, con \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0un interrogatorio rec\u00edproco y rostro a rostro entre testigos \u00a0discrepantes, \u00a0o \u00a0frente \u00a0al \u00a0procesado cual suced\u00eda en la diligencia de careo, \u00a0sino \u00a0mediante \u00a0la posibilidad mucho m\u00e1s amplia y en relaci\u00f3n con todas y cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0tienen \u00a0los \u00a0intervinientes procesales para objetar, \u00a0aclarar, \u00a0contraprobar, \u00a0y \u00a0por \u00a0supuesto \u00a0repreguntar \u00a0y contrainterrogar en la \u00a0b\u00fasqueda de la verdad y la demostraci\u00f3n del derecho alegado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de \u00e9ste entendimiento se ubica la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0que la Corte Constitucional ha dado al tema en sus fallos C-053 \u00a0de \u00a0febrero \u00a018 \u00a0de \u00a01993 \u00a0y \u00a0C-394 \u00a0de septiembre 8 de 1994, coincidiendo en el \u00a0sentido \u00a0dentro \u00a0del \u00a0cual se orienta la doctrina for\u00e1nea respecto de preceptos \u00a0paralelos \u00a0(cfr. \u00a0fallos \u00a0Kostowsky (20 nov-1989), Windisch (27 set-1990) y Ludi \u00a0(15 \u00a0junio-1992) \u00a0del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, y a\u00fan los fallos de \u00a028 \u00a0feb-1994 y de 16 set-1994- del Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional \u00a0Espa\u00f1ol, \u00a0respectivamete), \u00a0al \u00a0admitir \u00a0en \u00a0juicio \u00a0la \u00a0presencia de &#8220;testigos \u00a0ocultos&#8221; \u00a0para \u00a0el \u00a0procesado o la audiencia, siempre y cuando quede a salvo con \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0su \u00a0identidad \u00a0y del contenido \u00edntegro de su versi\u00f3n, la \u00a0posibilidad de su contradicci\u00f3n procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal \u00a0sentido, si ya se ha dicho que la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0careo \u00a0no \u00a0es \u00a0un medio de prueba, sino uno apenas, entre varios \u00a0mecanismos \u00a0procesales \u00a0aptos \u00a0para contrastar los testimonios o la injurada, ha \u00a0de \u00a0entenderse \u00a0que \u00a0la remisi\u00f3n del inciso segundo del art\u00edculo 248 del C. de \u00a0P.P. \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0integren \u00a0como \u00a0pruebas en materia penal las previstas como \u00a0tales \u00a0en \u00a0otros \u00a0ordenamientos legales, debe entenderse improcedente para traer \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil \u00a0esa \u00a0diligencia \u00a0que \u00a0de \u00a0manera expresa \u00a0excluy\u00f3 la ley procesal penal hace ya tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0ha \u00a0de ser tenido en cuenta \u00a0para \u00a0el \u00a0caso \u00a0presente \u00a0que \u00a0mientras \u00a0la codificaci\u00f3n procesal penal vigente \u00a0durante \u00a0una \u00a0etapa \u00a0de \u00a0este \u00a0proceso \u00a0autorizaba \u00a0la \u00a0diligencia de careo, los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0dieron \u00a0con amplitud la posibilidad para su pr\u00e1ctica, \u00a0sin \u00a0que \u00a0a \u00a0ella \u00a0se hubiese llegado por renuencia de quien deb\u00eda enfrentar al \u00a0procesado. \u00a0Luego \u00a0tampoco podr\u00eda sostenerse que esa confrontaci\u00f3n -cuando era \u00a0procedente- \u00a0se \u00a0omiti\u00f3 \u00a0por \u00a0culpa \u00a0o \u00a0abuso de poder de la administraci\u00f3n de \u00a0justicia, \u00a0de \u00a0donde \u00a0deriva la improcedencia del reclamo que sobre tal carencia \u00a0se insin\u00faa.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La desidia instructiva del funcionario del \u00a0conocimiento \u00a0es, \u00a0sin embargo, hasta tal punto evidente que di\u00f3 pie a que, con \u00a0toda \u00a0raz\u00f3n, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0ordenara \u00a0la \u00a0compulsaci\u00f3n \u00a0de \u00a0copias para que el \u00a0responsable \u00a0de ella fuera investigado. Y, en tales circunstancias, dentro de la \u00a0actividad \u00a0profesional de un defensor no se encuentra la obligaci\u00f3n de advertir \u00a0a \u00a0los funcionarios encargados de impulsar oficiosamente la acci\u00f3n penal que el \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0ese \u00a0deber \u00a0puede \u00a0acarrear \u00a0la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0este \u00a0resultado \u00a0final, causante de impunidad, bien puede representar un \u00a0\u00e9xito para la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El defensor cumpli\u00f3 el deber de concurrir \u00a0con \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0las veces en que fue convocado y si no fue posible practicar \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0la responsabilidad no le es atribu\u00edble al mandatario judicial ni a \u00a0su \u00a0representado, \u00a0como \u00a0tampoco puede achac\u00e1rsele cargo alguno por el hecho de \u00a0que \u00a0no \u00a0hubiera sido nuevamente requerido o notificado de alguna otra actividad \u00a0judicial. \u00a0Luego, \u00a0no \u00a0es del caso pregonar que el procesado careci\u00f3 de defensa \u00a0t\u00e9cnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, s\u00ed resulta inobjetable el postulado \u00a0que \u00a0presenta el actor sobre la nulidad basada en la notificaci\u00f3n irregular del \u00a0auto \u00a0calificatorio, en la medida en que la decisi\u00f3n se notific\u00f3 personalmente \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico y a las dem\u00e1s partes por estado. Y ante la advertencia \u00a0del \u00a0secretario \u00a0de \u00a0que \u00a0se trata de una resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en la que la \u00a0&#8220;notificaci\u00f3n \u00a0se \u00a0hace en forma diferente&#8221;, el funcionario dicta un nuevo auto \u00a0donde \u00a0pretende \u00a0aclarar el numeral quinto de la parte resolutiva para que quede \u00a0as\u00ed: \u00a0 &#8220;L\u00edbrense \u00a0las \u00a0respectivas \u00a0\u00f3rdenes \u00a0de \u00a0captura \u00a0a \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0competentes. \u00a0 \u00a0Por \u00a0 \u00a0secretar\u00eda \u00a0 \u00a0env\u00edense \u00a0 los \u00a0 oficios \u00a0 a \u00a0 que \u00a0 haya \u00a0lugar&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por informe secretarial se informa al juez \u00a0que \u00a0no ha sido posible notificar al defensor de confianza y de manera inmediata \u00a0le \u00a0nombra \u00a0un \u00a0defensor de oficio a quien notifica personalmente la resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n y prosigue el adelantamiento del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La normatividad vigente para el momento del \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0era \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0472 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de 1.987, \u00a0sustitu\u00eddo \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 24 \u00a0 del \u00a0Decreto \u00a01861 \u00a0de \u00a01.989 \u00a0el \u00a0cual \u00a0dispon\u00eda \u00a0que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Si \u00a0el \u00a0imputado \u00a0estuviere \u00a0en libertad, se citar\u00e1 por el medio \u00a0m\u00e1s \u00a0eficaz \u00a0a su \u00faltima direcci\u00f3n conocida en el proceso. Transcurridos ocho \u00a0(8) \u00a0d\u00edas \u00a0desde \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0la \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0sin \u00a0que \u00a0compareciere, \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0se \u00a0har\u00e1 \u00a0personalmente a su defensor y con \u00e9ste continuar\u00e1 el \u00a0proceso; \u00a0pero \u00a0en \u00a0caso \u00a0de \u00a0excusa \u00a0v\u00e1lida o de renuencia a comparecer, se le \u00a0reemplazar\u00e1 por un defensor de oficio&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Notificada \u00a0 personalmente \u00a0 la \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0al \u00a0imputado \u00a0o \u00a0a \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0los dem\u00e1s sujetos procesales se notificar\u00e1n por \u00a0estado.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el expediente no existe la m\u00e1s m\u00ednima \u00a0prueba, \u00a0esto es, ni copia de las citaciones, ni constancia secretarial, que d\u00e9 \u00a0noticia \u00a0del \u00a0intento \u00a0de \u00a0notificar personalmente al procesado o a su defensor; \u00a0comportamiento \u00a0que \u00a0viola \u00a0con \u00a0absoluta \u00a0claridad lo dispuesto en el art\u00edculo \u00a0antes \u00a0transcrito, que impon\u00eda realizar este esfuerzo de notificaci\u00f3n personal \u00a0antes de proceder a la notificaci\u00f3n por estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, el nombramiento del defensor de \u00a0oficio \u00a0ven\u00eda \u00a0a resultar v\u00e1lido solo si el procesado se excusaba fundadamente \u00a0o asum\u00eda una actitud renuente a comparecer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese \u00a0que en vigencia del C\u00f3digo de \u00a01.971 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0484 \u00a0dispon\u00eda \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0intentarse \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0del \u00a0auto \u00a0de \u00a0proceder \u00a0y \u00a0si \u00a0era \u00a0necesario se deb\u00eda oficiar a las \u00a0autoridades de polic\u00eda para su captura y \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Cuando \u00a0no \u00a0fuere \u00a0posible hallar al procesado para hacerle dicha \u00a0notificaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0le \u00a0emplazar\u00e1 \u00a0por edicto, que permanecer\u00e1 fijado por diez \u00a0d\u00edas \u00a0en \u00a0la \u00a0secretar\u00eda del juzgado; si trascurrido el plazo no compareciere, \u00a0se \u00a0le \u00a0declarar\u00e1 reo ausente y se le nombrar\u00e1 defensor de oficio, con el cual \u00a0se seguir\u00e1 el juicio hasta su terminaci\u00f3n&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la normatividad citada la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, profiri\u00f3 decisiones en el sentido de afirmar que no \u00a0se \u00a0pod\u00eda \u00a0proceder \u00a0al \u00a0emplazamiento y a la declaratoria de reo ausente hasta \u00a0cuando \u00a0se \u00a0hubiesen \u00a0agotado las diligencias de localizaci\u00f3n y captura, por lo \u00a0que \u00a0era \u00a0indispensable \u00a0esperar \u00a0las informaciones negativas, para entonces s\u00ed \u00a0proceder al emplazamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 este \u00a0 sentido \u00a0 la \u00a0Corte \u00a0sostuvo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;La \u00a0 correcta \u00a0 notificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0auto \u00a0de \u00a0proceder, \u00a0dada \u00a0la \u00a0trascendental \u00a0importancia \u00a0que \u00a0esta \u00a0pieza \u00a0procesal tiene en el procedimiento \u00a0penal \u00a0colombiano, \u00a0constituye \u00a0una \u00a0de \u00a0las actuaciones capitales tanto para la \u00a0adecuada \u00a0tramitaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0que \u00a0se \u00a0inicia \u00a0con \u00a0la ejecutoria de esa \u00a0providencia, \u00a0como \u00a0para \u00a0el ejercicio cabal del derecho de defensa del acusado, \u00a0que \u00a0a \u00a0partir de entonces se hace m\u00e1s necesario, de modo que constituye motivo \u00a0de \u00a0nulidad legal el hecho de no notificarla en debida forma al procesado y a su \u00a0defensor, \u00a0o \u00a0a \u00a0\u00e9ste en el caso del art\u00edculo 484 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0vicio \u00a0s\u00f3lo subsanable por el propio procesado si, habiendo comparecido \u00a0luego \u00a0al \u00a0juicio, \u00a0no \u00a0propone \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0quince d\u00edas \u00a0siguientes \u00a0a \u00a0aqu\u00e9l \u00a0en que se le haya hecho la primera notificaci\u00f3n personal \u00a0(Ord. \u00a03o. \u00a0del Art. 210 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal), evento \u00e9ste en el \u00a0que, \u00a0 sin \u00a0embargo, \u00a0no \u00a0es \u00a0necesario \u00a0retrotraer \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n; \u00a0y \u00a0nulidad \u00a0constitucional, \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0si \u00a0no \u00a0ha \u00a0habido \u00a0realmente \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia, \u00a0en este \u00faltimo caso, vicio insubsanable dado su origen supralegal \u00a0(Art. \u00a026 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica), salvo mediante la anulaci\u00f3n de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0adelantada \u00a0con \u00a0menoscabo \u00a0de la plenitud de las formas propias del \u00a0juicio, \u00a0para \u00a0su \u00a0posterior \u00a0reposici\u00f3n \u00a0con el lleno de la totalidad de tales \u00a0formalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;No \u00a0es \u00a0lo \u00a0mismo, en efecto, notificar en forma indebida el auto \u00a0de \u00a0proceder \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0v.gr., \u00a0por \u00a0estados \u00a0encontr\u00e1ndose \u00a0detenido con \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0182 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0que no \u00a0notific\u00e1rselo \u00a0en \u00a0modo alguno v.gr., busc\u00e1ndole donde no se encuentra, siendo \u00a0conocido \u00a0el \u00a0lugar \u00a0donde \u00a0era \u00a0posible \u00a0hallarlo, evento en el que, apenas, se \u00a0simula una notificaci\u00f3n que en la pr\u00e1ctica no se ha surtido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;El \u00a0art\u00edculo \u00a0484 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0cuyo \u00a0contenido \u00a0y \u00a0finalidad \u00a0no pueden ser m\u00e1s claros, dispone la notificaci\u00f3n por \u00a0edicto \u00a0al procesado llamado a juicio, cuando no fuere posible hallarlo para que \u00a0se \u00a0cumpla \u00a0personalmente \u00a0esa \u00a0notificaci\u00f3n, \u00a0lo que quiere decir, sin lugar a \u00a0dudas, \u00a0que \u00a0este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0no \u00a0puede darse sino cuando, como lo \u00a0indica \u00a0el Diccionario de la real Academia Espa\u00f1ola, no se omite &#8220;circunstancia \u00a0ni \u00a0diligencia alguna para el logro de lo que se intenta o le ha sido encargo (a \u00a0alguien)&#8221;, \u00a0 sin \u00a0 que, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0ese \u00a0empe\u00f1o, \u00a0su \u00a0obtenci\u00f3n \u00a0haya \u00a0sido \u00a0posible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;La \u00a0disposici\u00f3n que se comenta tiene, desde luego, la muy loable \u00a0y \u00a0justificada finalidad de evitar la suspensi\u00f3n indefinida del proceso, debido \u00a0a \u00a0la \u00a0contumacia \u00a0o \u00a0rebeld\u00eda \u00a0de los procesados que eluden deliberadamente su \u00a0comparecencia \u00a0al juicio, huyendo, escondi\u00e9ndose o evitando, por cualquier otro \u00a0medio, \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0de \u00a0una \u00a0providencia \u00a0que \u00a0suponen \u00a0o saben \u00a0proferida \u00a0en \u00a0su \u00a0contra, finalidad que no se cumple y antes, por el contrario, \u00a0se \u00a0desdibuja, \u00a0quebranta \u00a0y se vuelve totalmente inoperante cuando, en lugar de \u00a0ordenar \u00a0la \u00a0captura \u00a0del \u00a0procesado \u00a0que \u00a0se \u00a0sabe \u00a0donde \u00a0puede hallarse, para \u00a0notificarle \u00a0personalmente \u00a0la \u00a0providencia, \u00a0como \u00a0lo \u00a0manda \u00a0la \u00a0ley (Art. 182 \u00a0citado), \u00a0se \u00a0le \u00a0busca donde no se halla para, de ese modo, hacerle en la forma \u00a0subsidiaria \u00a0establecida \u00a0en ella, la que ha debido ser notificaci\u00f3n personal&#8221;. \u00a0( \u00a0 C.S.J. \u00a0 Sent. \u00a0 cas. \u00a0 Julio \u00a0 26 \u00a0 de \u00a0 1982. \u00a0 M.P. \u00a0Dr. \u00a0Dante \u00a0Fiorillo \u00a0Porras). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ser \u00a0de tal precauci\u00f3n era \u00a0impedir \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0se adelantara a espaldas del procesado, evitando as\u00ed \u00a0terribles \u00a0 injusticias \u00a0que \u00a0han \u00a0terminado \u00a0con \u00a0sentencias \u00a0condenatorias \u00a0de \u00a0acusados \u00a0liberados \u00a0con \u00a0cauci\u00f3n y que pese a no haber cambiado de domicilio o \u00a0de \u00a0sitio \u00a0de \u00a0trabajo, fueron emplazados y declarados reos ausentes, como si se \u00a0tratase \u00a0de personas renuentes a comparecer ante las autoridades, contra quienes \u00a0finalmente \u00a0se \u00a0profirieron \u00a0sentencias \u00a0que \u00a0vulneran \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso y el \u00a0derecho \u00a0a la defensa, porque habi\u00e9ndose podido propiciar su comparecencia para \u00a0que \u00a0dispusieran \u00a0lo \u00a0necesario para tener defensor de confianza y para realizar \u00a0la defensa material, no fueron oportuna y debidamente citados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 entonces \u00a0indiscutible \u00a0que \u00a0con \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0que \u00a0se \u00a0destaca \u00a0se \u00a0vulner\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0grave tanto el debido \u00a0proceso \u00a0como \u00a0el derecho a la defensa, lo que hace necesario casar la sentencia \u00a0impugnada, \u00a0para declarar la nulidad de todo lo actuado a partir del tr\u00e1mite de \u00a0las notificaciones del auto calificatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con respecto a otro de los aspectos que como \u00a0vicio \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0provocar nulidad, presenta el libelista a consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0conviene \u00a0recordar que, es bien sabido que los jueces de Colombia \u00a0-en \u00a0cuya \u00a0expresi\u00f3n, \u00a0por mandato constitucional, se incluye hoy en d\u00eda a los \u00a0miembros \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda- est\u00e1n obligados como lo estaban en la \u00e9poca de la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los hechos, a la investigaci\u00f3n integral, concepto que rebasa la \u00a0frase \u00a0de \u00a0caj\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0deber \u00a0de investigar tanto lo desfavorable como lo \u00a0beneficioso \u00a0a \u00a0los \u00a0intereses \u00a0del \u00a0procesado, pues el cumplimiento real de tal \u00a0mandato \u00a0implica \u00a0que los jueces est\u00e1n en la obligaci\u00f3n de verificar las citas \u00a0que el sindicado haga en la indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concretando \u00a0el caso del cual se ocupa esta \u00a0sentencia, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0indic\u00f3 \u00a0como \u00a0declarantes \u00a0de conducta a Jorge Enrique Pach\u00f3n Bernal y a Luis Daniel Garc\u00eda. \u00a0Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0mencion\u00f3 a Luis Ortiz, Mar\u00eda Barrera, Nubia Barrera, Susana \u00a0Barrera, \u00a0Alfonso \u00a0Bustos, Sa\u00fal N. como testigos de los hechos; y se refiri\u00f3 a \u00a0Sa\u00fal \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0empleado \u00a0de \u00a0su casa, que recibi\u00f3 la llamada en la cual le \u00a0enteraban \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0estaba \u00a0sucediendo, habiendo aportado las direcciones en \u00a0donde cada uno de ellos pod\u00eda ser localizado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0por \u00a0auto del 31 de enero de \u00a01.987, \u00a0el \u00a0instructor \u00a0solo \u00a0orden\u00f3 recepcionar el testimonio de Jorge Enrique \u00a0Pach\u00f3n \u00a0y \u00a0Luis \u00a0Daniel \u00a0Garc\u00eda \u00a0(declarantes \u00a0de \u00a0conducta), \u00a0como \u00a0en efecto \u00a0ocurri\u00f3; \u00a0pero \u00a0no \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0verificar las citas que hizo el sindicado en su \u00a0indagatoria, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que se trataba de testigos presenciales, que pod\u00edan \u00a0ser localizados con los datos que sobre ellos di\u00f3 el implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0deficiencia \u00a0investigativa \u00a0se\u00f1alada \u00a0hubiera \u00a0podido \u00a0significar \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n de las garant\u00edas fundamentales del \u00a0procesado; \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0como \u00a0la actuaci\u00f3n se retrotraer\u00e1, y la etapa de la \u00a0causa \u00a0habr\u00e1 \u00a0de realizarse de nuevo, ser\u00e1 la oportunidad para que las pruebas \u00a0citadas \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en \u00a0su indagatoria sean verificadas. Por ello, esta \u00a0irregularidad \u00a0no ser\u00e1 tomada como base de la nulidad y no obliga a devolver el \u00a0proceso hasta la etapa de investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0dado que uno de los motivos de \u00a0nulidad \u00a0planteados \u00a0por el demandante ha prosperado, no es menester estudiar el \u00a0cargo \u00a0que \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial propuso en segundo \u00a0lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Son \u00a0 suficientes \u00a0 las \u00a0 consideraciones \u00a0precedentes, \u00a0 para \u00a0 que\u00a0 \u00a0parcialmente \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0Agente \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0administrando \u00a0Justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0RESUELVA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CASAR \u00a0el fallo \u00a0impugnado \u00a0y \u00a0como \u00a0consecuencia decretar la nulidad de todo lo actuado a partir \u00a0del tr\u00e1mite de notificaci\u00f3n del auto calificatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0a \u00a0la \u00a0oficina de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUILLERMO \u00a0 \u00a0DUQUE \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0 \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR SAAVEDRA ROJAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Salvamento de Voto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JUAN \u00a0MANUEL \u00a0TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE ENRIQUE VALENCIA M. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aclaraci\u00f3n de Voto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS A. GORDILLO LOMBANA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Secretario \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>***************************** \u00a0<\/p>\n<p>Proceso \u00a0 No. \u00a0 8724 \u00a0 Salvamento \u00a0 de \u00a0Voto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALVAMENTO DE VOTO \u00a0<\/p>\n<p>Habida \u00a0 cuenta \u00a0 que \u00a0 no \u00a0comparto \u00a0el \u00a0tratamiento \u00a0que la Sala con criterio mayoritario le ha dado en este asunto a la \u00a0diligencia \u00a0de careo, considero necesario dejar constancia de los argumentos que \u00a0sustentan mi opini\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como antecedente, recu\u00e9rdese que el 26 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01.987 ha debido realizarse la diligencia de careo entre la ofendida y \u00a0el \u00a0sindicado, \u00a0pero, \u00a0pese \u00a0a \u00a0la \u00a0asistencia \u00a0de \u00e9ste y de su defensor, la no \u00a0concurrencia de aquella impidi\u00f3 el cumplimiento de la diligencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 anterior, \u00a0 di\u00f3 \u00a0lugar \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0comisionante \u00a0ordenara \u00a0realizar la diligencia de careo, a\u00fan en ausencia de uno \u00a0de \u00a0los \u00a0participantes, para el evento de que uno de ellos no compareciera, como \u00a0estaba autorizado por la legislaci\u00f3n vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a023 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 1.987, nuevamente la \u00a0ofendida \u00a0incumpli\u00f3 \u00a0la citaci\u00f3n; sin embargo, el juez comisionado no cumpli\u00f3 \u00a0el \u00a0 encargo \u00a0solicitado \u00a0por \u00a0su \u00a0superior, \u00a0porque \u00a0no \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0las \u00a0medidas \u00a0coercitivas \u00a0que ten\u00eda para hacer asistir a la renuente, ni tampoco realiz\u00f3 la \u00a0diligencia en su ausencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esta manera se priv\u00f3 al sindicado de un \u00a0medio \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0que \u00a0era \u00a0el \u00a0de \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0el \u00a0sindicado y su \u00a0principal acusadora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0mi opini\u00f3n, el impugnante se equivoca \u00a0al \u00a0comentar \u00a0que \u00a0ya \u00a0para \u00a0el \u00a0per\u00edodo probatorio de la causa no era del caso \u00a0insistir \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0esta \u00a0prueba \u00a0porque \u00a0hab\u00eda sido suprimida del \u00a0ordenamiento \u00a0legal \u00a0desde \u00a0la \u00a0vigencia del C\u00f3digo de 1.987, porque si bien en \u00a0principio \u00a0ello es cierto, se debe reconocer que existen normas legales de mayor \u00a0jerarqu\u00eda \u00a0valorativa \u00a0que \u00a0hoy \u00a0consagran \u00a0este medio de convicci\u00f3n, haciendo \u00a0posible \u00a0su \u00a0recaudo. \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0si \u00a0lo \u00a0que quiso el legislador de 1.987, era \u00a0eliminar \u00a0este \u00a0medio de convicci\u00f3n de la normatividad procesal, esa intenci\u00f3n \u00a0nunca \u00a0se concret\u00f3 en la realidad porque normas legales de mayor jerarqu\u00eda s\u00ed \u00a0la contemplan, como ya se dijo en antecedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Efectivamente, \u00a0el \u00a0legislador \u00a0de \u00a01.987 \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0 eliminar \u00a0 este \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0considerado \u00a0engorroso, \u00a0cuyos \u00a0resultados \u00a0positivos \u00a0se \u00a0produc\u00edan excepcionalmente, lo que no justificaba su \u00a0existencia. \u00a0No obstante, no tuvo en cuenta la vigencia de las leyes 74 de 1.968 \u00a0y \u00a016 \u00a0de \u00a01.972, aprobatorias del Pacto Universal y de la Convenci\u00f3n Americana \u00a0de \u00a0Derechos \u00a0Humanos que s\u00ed contemplan\u00a0 este medio de prueba y de defensa \u00a0y \u00a0que \u00a0por ser de mayor jerarqu\u00eda valorativa primaban sobre las previsiones de \u00a0una simple norma legal aprobatoria de un c\u00f3digo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo 14 del Pacto Universal en su \u00a0numeral \u00a03, \u00a0literal \u00a0e, \u00a0establece como uno de los derechos del sindicado de un \u00a0delito \u00a0el \u00a0de \u00a0&#8220;Interrogar o hacer interrogar a los testigos de cargo&#8230;&#8221;. As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0la \u00a0Convenci\u00f3n Americana estatuye en su art\u00edculo 8, numeral 2, literal \u00a0f \u00a0&#8221; \u00a0derecho \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0interrogar \u00a0a \u00a0los \u00a0testigos presentes en el \u00a0Tribunal&#8230;&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0estos \u00a0textos no surge la m\u00e1s m\u00ednima \u00a0duda \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una \u00a0clara \u00a0y \u00a0espec\u00edfica \u00a0referencia \u00a0al \u00a0derecho de \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0que \u00a0tiene \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con las personas que lo \u00a0acusen \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso penal, y que en la legislaci\u00f3n procesal colombiana \u00a0se \u00a0denomin\u00f3 \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0careo, hasta su desaparici\u00f3n con la vigencia del \u00a0C\u00f3digo Procesal de 1.987. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0se \u00a0puede \u00a0desconocer \u00a0que \u00a0es un \u00a0importante \u00a0medio \u00a0defensivo, \u00a0porque \u00a0se \u00a0trata \u00a0del justo y l\u00f3gico derecho de \u00a0quien \u00a0es \u00a0acusado \u00a0por alguien, para que esa persona repita la acusaci\u00f3n en su \u00a0presencia \u00a0y \u00a0tenga \u00a0la \u00a0oportunidad de formular las preguntas y repreguntas que \u00a0considere de importancia para sus fines defensivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0importante \u00a0tratadista de los derechos \u00a0humanos refiri\u00e9ndose a esta tem\u00e1tica ha dicho: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;El \u00a0derecho \u00a0de \u00a0todo acusado de &#8220;interrogar&#8221; testigos de cargo y \u00a0de \u00a0presentar \u00a0testigos \u00a0de descargo, est\u00e1 reconocido tanto por el art\u00edculo 14 \u00a0(3) \u00a0(e) \u00a0del \u00a0Pacto \u00a0Internacional \u00a0como \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a08 \u00a0(2) \u00a0(f) de la \u00a0Convenci\u00f3n \u00a0Americana. \u00a0Este \u00a0\u00faltimo instrumentos no se refiere a &#8220;testigos de \u00a0descargo&#8221; \u00a0sino \u00a0a \u00a0personas que &#8220;pueden arrojar luz sobre los hechos&#8221;, sea como \u00a0testigos \u00a0o como peritos. Lo anterior parece consistir en una mera diferencia de \u00a0forma \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con la formulaci\u00f3n del Pacto, y resulta de peculiaridades \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0figuras \u00a0 \u00a0de \u00a0 derecho \u00a0 penal, \u00a0 caracter\u00edsticas \u00a0 de \u00a0 Am\u00e9rica \u00a0Latina&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Este \u00a0derecho \u00a0parece \u00a0tener \u00a0tres elementos, a saber: el derecho \u00a0del \u00a0acusado a interrogar los testigos de cargo; el derecho a presentar testigos \u00a0a \u00a0su \u00a0valor; \u00a0y, \u00a0en \u00a0general, \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0igualdad entre la defensa y la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0todo \u00a0aspecto \u00a0relativo \u00a0a \u00a0la presentaci\u00f3n e interrogaci\u00f3n de \u00a0testigos. \u00a0 Este \u00a0 \u00faltimo \u00a0elemento \u00a0s\u00f3lo \u00a0figura \u00a0textualmente \u00a0en \u00a0el \u00a0Pacto \u00a0Internacional, \u00a0pero la Comisi\u00f3n Interamericana ha criticado algunas pr\u00e1cticas \u00a0seguidas \u00a0en \u00a0materia \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0por \u00a0considerar \u00a0que \u00a0ponen \u00a0a la defensa en \u00a0posici\u00f3n \u00a0desventajosa frente a la acusaci\u00f3n, lo que da lugar para inferir que \u00a0este \u00a0principio \u00a0tambi\u00e9n \u00a0est\u00e1 \u00a0impl\u00edcito \u00a0en \u00a0la normativa regional&#8221;.(Daniel \u00a0O`Donell \u00a0&#8220;Protecci\u00f3n \u00a0Internacional \u00a0de los Derechos Humanos&#8221;.Comisi\u00f3n Andina \u00a0de Juristas Lima 1.989.p\u00e1g 185.) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0importante resulta precisar que \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0se concreta fundamentalmente cuando el derecho a la \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0puede \u00a0ser \u00a0ejercido \u00a0desde \u00a0su \u00a0triple \u00a0perspectiva, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0partiendo \u00a0de \u00a0la posibilidad de contradecir las acusaciones de las otras partes \u00a0o \u00a0las \u00a0que \u00a0les \u00a0sean \u00a0formuladas \u00a0por \u00a0los \u00a0funcionarios; es la virtualidad de \u00a0mostrar \u00a0su \u00a0inconformidad con las decisiones que le afecten sus derechos con la \u00a0interposici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 recursos \u00a0ordinarios \u00a0y \u00a0el \u00a0extraordinario; \u00a0es \u00a0la \u00a0factibilidad \u00a0de contradecir la prueba y ello significa no solo contraprobar con \u00a0el \u00a0allegamiento \u00a0o \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de pruebas que desmientan las de cargo o les \u00a0mermen \u00a0 su \u00a0credibilidad, \u00a0sino \u00a0la \u00a0de \u00a0participar \u00a0en \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0para \u00a0presenciar su pr\u00e1ctica e intervenir en ellas si fuere necesario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este derecho de contradicci\u00f3n, tambi\u00e9n de \u00a0raigambre \u00a0constitucional, \u00a0se \u00a0vulnera \u00a0si \u00a0se \u00a0desconoce \u00a0la \u00a0existencia de la \u00a0diligencia \u00a0de careo o de contradicci\u00f3n, que se vuelve a insistir una vez m\u00e1s, \u00a0jam\u00e1s ha dejado de existir en nuestra normatividad positiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siempre se ha pregonado que a nivel interno \u00a0las \u00a0 normas \u00a0 aprobatorias \u00a0 de \u00a0 Tratados \u00a0internacionales \u00a0tienen \u00a0prelaci\u00f3n \u00a0valorativa \u00a0sobre las leyes ordinarias, pero si alguna vez eso fuera susceptible \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n, la actual Constituci\u00f3n resolvi\u00f3 con meridiana claridad el tema \u00a0al establecer en el art\u00edculo 93 lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8221; \u00a0Los \u00a0tratados \u00a0y \u00a0convenios \u00a0internacionales ratificados por el \u00a0Congreso, \u00a0que \u00a0reconocen los derechos humanos y que \u00a0proh\u00edben \u00a0su \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden \u00a0interno. \u00a0Los derechos y deberes consagrados en esta \u00a0Carta, \u00a0se \u00a0interpretar\u00e1n de conformidad con los tratados internacionales sobre \u00a0derechos \u00a0 \u00a0humanos \u00a0 \u00a0ratificados \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0Colombia&#8221;.(resaltado \u00a0 \u00a0fuera \u00a0 \u00a0de \u00a0texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nos encontramos entonces en presencia de un \u00a0aparente \u00a0conflicto \u00a0de \u00a0normas; \u00a0de una parte, la ley procesal que no prev\u00e9 la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0careo \u00a0o \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0entre el sindicado y el testigo, y de \u00a0otra, \u00a0los \u00a0tratados \u00a0y convenios internacionales que lo consagran con meridiana \u00a0claridad. \u00a0En \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0acudiendo \u00a0al \u00a0principio \u00a0interpretativo \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0constitucional \u00a0antes \u00a0transcrito, \u00a0se \u00a0ha de concluir que por ser la \u00a0norma \u00a0aprobatoria \u00a0de los Tratados de mayor jerarqu\u00eda valorativa, se ha de dar \u00a0cumplimiento \u00a0a \u00a0sus \u00a0previsiones \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0se debe ordenar y practicar la \u00a0referida \u00a0 \u00a0diligencia \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 las \u00a0 necesidades \u00a0 del \u00a0 proceso \u00a0 as\u00ed \u00a0 lo \u00a0exijan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0podr\u00eda \u00a0argumentar \u00a0que \u00a0por \u00a0no estar \u00a0regulada \u00a0legalmente la pr\u00e1ctica del careo, no es posible su realizaci\u00f3n en el \u00a0actual \u00a0proceso \u00a0penal, \u00a0pero \u00a0en \u00a0verdad \u00a0esa \u00a0dificultad \u00a0no existe, porque el \u00a0legislador \u00a0consagr\u00f3 \u00a0entre \u00a0nosotros \u00a0el \u00a0principio de la libertad probatoria, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual sus normas hacen una enumeraci\u00f3n enunciativa y no taxativa \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0dejando \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0recta \u00a0y racional \u00a0apreciaci\u00f3n que de ellos hagan los funcionarios judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 libertad \u00a0 probatoria \u00a0permite \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0aquellas \u00a0pruebas \u00a0que no aparecen concretamente enunciadas en la \u00a0norma procesal; as\u00ed lo dispone el art\u00edculo 248: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8221; \u00a0 Medios \u00a0 de \u00a0 prueba. \u00a0Son \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba: \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n, \u00a0la \u00a0peritaci\u00f3n, los \u00a0documentos, \u00a0el testimonio, la confesi\u00f3n. Los indicios se tendr\u00e1n en cuenta al \u00a0momento \u00a0de \u00a0realizar \u00a0la apreciaci\u00f3n de las pruebas siguiendo las normas de la \u00a0sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8221; \u00a0El \u00a0funcionario \u00a0practicar\u00e1 \u00a0las \u00a0pruebas no previstas en este \u00a0c\u00f3digo, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0que regulen medios semejantes, o \u00a0seg\u00fan \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0prudente \u00a0 \u00a0juicio, \u00a0 \u00a0respetando \u00a0 \u00a0siempre \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0derechos \u00a0fundamentales&#8221;. \u00a0 \u00a0 \u00a0(negrillas \u00a0 \u00a0 fuera \u00a0 \u00a0 de \u00a0texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las condiciones normativas expuestas no \u00a0existe \u00a0la \u00a0m\u00e1s \u00a0m\u00ednima \u00a0duda de que la diligencia de confrontaci\u00f3n puede ser \u00a0practicada \u00a0 as\u00ed \u00a0 no \u00a0 est\u00e9 \u00a0 claramente \u00a0regulada \u00a0en \u00a0sus \u00a0formalidades \u00a0de \u00a0realizaci\u00f3n procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por otra parte, se podr\u00eda pensar en acudir \u00a0a \u00a0las \u00a0regulaciones \u00a0del \u00a0procesal \u00a0civil, \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio de \u00a0integraci\u00f3n \u00a0y por existir una prueba similar en el art\u00edculo 202 que se titula \u00a0&#8220;Interrogatorio \u00a0y \u00a0careos \u00a0de \u00a0las \u00a0partes \u00a0por decreto oficioso&#8221;, pero por las \u00a0espec\u00edficas \u00a0 peculiaridades \u00a0 del \u00a0 proceso \u00a0privado, \u00a0existen \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0reglamentaciones \u00a0en \u00a0esta \u00a0prueba \u00a0que se oponen a los principios generales que \u00a0regulan \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0y \u00a0que \u00a0nos \u00a0llevar\u00edan a concluir que el juez debe \u00a0recurrir \u00a0para \u00a0su \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0a \u00a0su \u00a0prudente juicio, que no ser\u00eda otro que la \u00a0forma \u00a0como \u00a0la \u00a0prueba \u00a0se \u00a0practicaba \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0las \u00a0regulaciones \u00a0establecidas \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 C\u00f3digo \u00a0Procesal \u00a0de \u00a01.971 \u00a0(Decreto \u00a0409), \u00a0derogado \u00a0precisamente \u00a0por \u00a0el \u00a0Decreto \u00a00057 \u00a0de \u00a01.987 que quiso hacer desaparecer este \u00a0medio de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0aplicar \u00a0estos \u00a0aspectos \u00a0te\u00f3ricos \u00a0al \u00a0problema \u00a0considerado \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto, estimo que se produjo una conculcaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la defensa del procesado, que ha debido garantizar la decisi\u00f3n \u00a0que no comparto en lo que a este tema se refiere. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hago \u00a0la \u00a0salvedad anterior, con el respeto \u00a0por los criterios que no han conquistado mi razonamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0EDGAR SAAVEDRA ROJAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fecha Ut Supra. \u00a0<\/p>\n<p>********************************* \u00a0<\/p>\n<p>Proceso \u00a0 No. \u00a0 8724 \u00a0 Aclaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0Voto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0ACLARACION DE VOTO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Harto \u00a0 harto\u00a0 \u00a0 interesante\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0debate\u00a0 \u00a0verbal\u00a0 \u00a0agitado\u00a0 en\u00a0 el\u00a0 seno\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0la\u00a0 Sala -reflejado en la decisi\u00f3n mayoritaria- en contorno a la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0careo. \u00a0La \u00a0mayor\u00eda, \u00a0con \u00a0argumentos \u00a0a montones, cuya suma no \u00a0entend\u00ed, \u00a0considera \u00a0bajo \u00a0el \u00a0peso de su propia autoridad -que naturalmente es \u00a0respetable- \u00a0que \u00a0la \u00a0ponencia \u00a0presentada \u00a0por el Magistrado Saavedra Rojas, en \u00a0este \u00a0espec\u00edfico \u00a0punto, no es la acertada, y por tanto, digo yo, her\u00e9tica. Ni \u00a0siquiera \u00a0sus \u00a0razones \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0legales \u00a0de mayor jerarqu\u00eda valorativa \u00a0(leyes \u00a074 \u00a0de \u00a01968 y 16 de 1972) lograron\u00a0 persuadirlos o convencerlos de \u00a0la \u00a0bondad \u00a0del \u00a0planteo. \u00a0Sin \u00a0decir apenas nada creo que en exposici\u00f3n de los \u00a0aspectos \u00a0te\u00f3ricos, \u00a0el \u00a0doctor Saavedra tiene toda la raz\u00f3n. A fin de cuentas \u00a0me \u00a0seducen, \u00a0abstractamente hablando, sus raciocinios y argumentos acerca de la \u00a0libertad \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0de \u00a0que \u00a0es \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio. Pero no creo que se \u00a0quebrante \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0solo porque la susomentada diligencia no se \u00a0efect\u00fae, \u00a0bien porque el funcionario no considera \u00fatil su pr\u00e1ctica ora porque \u00a0las \u00a0 \u00a0necesidades \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0hagan \u00a0 \u00a0aconsejable \u00a0 su \u00a0realizaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mas \u00a0como \u00a0siento \u00a0la \u00a0necesidad de pensar \u00a0apenas \u00a0agrego \u00a0que \u00a0la \u00a0preceptiva \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0248 \u00a0no \u00a0es \u00a0taxativa \u00a0sino \u00a0ejemplificativa. \u00a0El \u00a0propio \u00a0legislador \u00a0contempla \u00a0la posibilidad de practicar \u00a0otros\u00a0 \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0no \u00a0se\u00f1alados \u00a0en su continente. Y aunque \u00a0algunos \u00a0repudien \u00a0el \u00a0careo, \u00a0en \u00a0mi \u00a0experiencia \u00a0judicial siempre advert\u00ed su \u00a0utilidad \u00a0 y \u00a0 las \u00a0 ventajas \u00a0de \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n. \u00a0La \u00a0diligencia \u00a0que \u00a0tan \u00a0\u00edntimamente \u00a0 \u00a0est\u00e1\u00a0 \u00a0 \u00a0relacionada\u00a0 \u00a0 con\u00a0 \u00a0 la \u00a0 prueba\u00a0 \u00a0testimonial, \u00a0en \u00a0sentido amplio, aspira a dilucidar extremos all\u00ed donde exista \u00a0discrepancia \u00a0 en \u00a0 las \u00a0declaraciones \u00a0respectivas. \u00a0Independientemente \u00a0de \u00a0la \u00a0controversia \u00a0acerca \u00a0de \u00a0su autonom\u00eda como medio de prueba siempre es \u00fatil la \u00a0percepci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0del \u00a0magistrado \u00a0sobre \u00a0el \u00a0enfrentamiento \u00a0vivo \u00a0de \u00a0los \u00a0declarantes \u00a0en \u00a0oposici\u00f3n. \u00a0El \u00a0acto \u00a0persigue superar las discrepancias o los \u00a0desacuerdos \u00a0entre aquellas declaraciones contradictorias acerca de los hechos o \u00a0circunstancias \u00a0importantes. \u00a0Y \u00a0naturalmente \u00a0que \u00a0el \u00a0esp\u00edritu \u00a0perspicaz del \u00a0funcionario \u00a0pondr\u00e1 \u00a0las \u00a0cosas \u00a0en su exacto sitio y en su congruo lugar y por \u00a0esto \u00a0 su \u00a0 valoraci\u00f3n \u00a0 queda \u00a0librada \u00a0a \u00a0la \u00a0racional \u00a0y \u00a0neta \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0es \u00a0todo \u00a0y bastante para aclarar mi \u00a0voto en el sentido que queda\u00a0 resumido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cordialmente, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE ENRIQUE VALENCIA M. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Magistrado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Fecha ut supra \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 No.8724 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CORTE \u00a0 \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 Magistrados \u00a0 \u00a0Ponentes: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0EDGAR SAAVEDRA ROJAS \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-133","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=133"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=133"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=133"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=133"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}