{"id":132,"date":"2023-09-07T19:54:00","date_gmt":"2023-09-07T19:54:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/8720-12-07-95\/"},"modified":"2023-09-07T19:54:00","modified_gmt":"2023-09-07T19:54:00","slug":"8720-12-07-95","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/8720-12-07-95\/","title":{"rendered":"8720 (12-07-95)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 INCONGRUENCIA \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SENTENCIA\/ \u00a0ERROR \u00a0EN \u00a0LA \u00a0DENOMINACION JURIDICA DE LA INFRACCION\/ DEMANDA DE CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0incongruencia \u00a0se \u00a0acepta \u00a0que \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0correcta \u00a0pero \u00a0desconocida en la sentencia, mientras que el \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0denominaci\u00f3n jur\u00eddica lo que se pretende es demostrar que no se \u00a0pod\u00eda \u00a0dictar \u00a0sentencia \u00a0con base en la calificaci\u00f3n dada porque es err\u00f3nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0a\u00fan \u00a0m\u00e1s, la censura as\u00ed presentada \u00a0conllevar\u00eda \u00a0dos \u00a0decisiones \u00a0antag\u00f3nicas; la nulidad implicar\u00eda que la Corte \u00a0remitiera \u00a0el \u00a0proceso \u00a0a \u00a0las \u00a0instancias \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0procediera \u00a0nuevamente \u00a0a \u00a0su calificaci\u00f3n; en tanto que la incongruencia obligar\u00eda a esta \u00a0Sala \u00a0a proferir una sentencia de sustituci\u00f3n, en la que se ajustar\u00eda el fallo \u00a0a los cargos imputados en el llamamiento a juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0en \u00a0la denominaci\u00f3n jur\u00eddica no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0demandado \u00a0por la causal primera, como quiera que de ser aceptada la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0ser\u00eda dictar un fallo de reemplazo, el cual resultar\u00eda incongruente \u00a0con \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n. Por esta raz\u00f3n reiteradamente se ha dicho \u00a0que \u00a0se \u00a0debe acudir \u00fanicamente a la causal tercera, ya que esa falla afecta el \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0irregularidad \u00a0prevista en el numeral 2o del art\u00edculo 304 del \u00a0estatuto procesal.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No. 8720 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA.- \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL.- Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C. Julio doce \u00a0de mil novecientos noventa y cinco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0 \u00a0 Ponente: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 96 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procede la Corte a resolver sobre la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de JESUS \u00a0MARIA \u00a0HENAO \u00a0BOTERO, \u00a0contra la sentencia de segunda \u00a0instancia \u00a0 proferida \u00a0 por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Antioquia, \u00a0confirmatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal del \u00a0Circuito \u00a0 de \u00a0 Marinilla, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 que \u00a0 se \u00a0conden\u00f3 \u00a0a\u00a0 \u00a0JESUS \u00a0MARIA \u00a0HENAO \u00a0BOTERO \u00a0y FRANCISCO \u00a0JAVIER \u00a0CASTRILLON, al hallarlos penalmente responsables del delito de Homicidio \u00a0en \u00a0 grado \u00a0 de \u00a0tentativa \u00a0en \u00a0concurso \u00a0con \u00a0el \u00a0de \u00a0Porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas, \u00a0imponi\u00e9ndoles \u00a0una \u00a0pena \u00a0de ocho (8) a\u00f1os y cinco (5) meses de prisi\u00f3n, pero \u00a0con \u00a0las \u00a0siguientes modificaciones: absolvi\u00f3 a HENAO \u00a0BOTERO \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0de \u00a0Porte \u00a0Ilegal \u00a0de \u00a0armas, \u00a0imponi\u00e9ndole \u00a0una pena de ocho (8) a\u00f1os. Igualmente orden\u00f3 que se compulsaran \u00a0copias \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0investigue \u00a0el \u00a0posible \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0Hurto calificado y \u00a0agravado en que pudieron\u00a0 incurrir los acriminados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0I. HECHOS Y ACTUACION PROCESAL. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antes \u00a0del \u00a0medio \u00a0d\u00eda \u00a0del \u00a0viernes \u00a07 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01992, \u00a0el \u00a0ciudadano \u00a0HECTOR \u00a0DE \u00a0JESUS MU\u00d1OZ QUICENO acudi\u00f3 a la \u00a0residencia \u00a0de \u00a0JESUS \u00a0MARIA \u00a0HENAO BOTERO, ubicada en el Municipio de Marinilla \u00a0(Antioquia), \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0concretar \u00a0un negocio que hab\u00edan iniciado d\u00edas \u00a0antes \u00a0 respecto \u00a0 a \u00a0un \u00a0carrito \u00a0acondicionado \u00a0para \u00a0fritar \u00a0y \u00a0vender \u00a0papa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HENAO \u00a0 BOTERO, \u00a0quien \u00a0era \u00a0el \u00a0eventual \u00a0vendedor, \u00a0le \u00a0manifest\u00f3 \u00a0a MU\u00d1OZ QUICENO que el carro lo ten\u00eda un compa\u00f1ero \u00a0que \u00a0ya \u00a0se \u00a0hab\u00eda ido a trabajar, pero que pod\u00edan encontrase a las ocho de la \u00a0noche \u00a0en \u00a0Rionegro \u00a0para \u00a0ir \u00a0a verlo. Los dos acudieron a la cita convenida, y \u00a0luego \u00a0de tomarse una cerveza abordaron un taxi que los condujo hasta cerca a la \u00a0f\u00e1brica \u00a0&#8220;Ciatex&#8221;, \u00a0en \u00a0la autopista a Marinilla, lugar en el que se bajaron, y \u00a0JESUS \u00a0MARIA \u00a0HENAO \u00a0se \u00a0dispuso \u00a0a \u00a0orinar \u00a0pidi\u00e9ndole \u00a0a \u00a0su acompa\u00f1ante que \u00a0continuara \u00a0caminando, \u00a0pero \u00a0al \u00a0hacerlo \u00a0surgi\u00f3 de la maleza FRANCISCO JAVIER \u00a0CASTRILLON \u00a0HENAO, \u00a0quien \u00a0sin \u00a0mediar \u00a0palabra \u00a0dispar\u00f3 contra HECTOR DE JESUS \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0un \u00a0arma de fuego denominada chang\u00f3n, marca Remington de doble ca\u00f1\u00f3n, \u00a0dando \u00a0en \u00a0el rostro de la v\u00edctima, quien cay\u00f3 a sus pies. Luego de sustraerle \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0dieciseis \u00a0mil \u00a0pesos \u00a0($16.000.) que portaba en el bolsillo de la \u00a0camisa, \u00a0el \u00a0agresor carg\u00f3 nuevamente el arma, pero el herido al ver esto huy\u00f3 \u00a0del \u00a0lugar \u00a0pidiendo \u00a0auxilio \u00a0el \u00a0cual le fue prestado por unos se\u00f1ores que lo \u00a0llevaron al hospital en donde le salvaron la vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Informada telef\u00f3nicamente la polic\u00eda de lo \u00a0ocurrido, \u00a0se \u00a0trasladaron \u00a0al lugar de los hechos y observaron a los individuos \u00a0JESUS \u00a0MARIA \u00a0HENAO BOTERO y FRANCISCO JAVIER CASTRILLON, quienes se desplazaban \u00a0a \u00a0pi\u00e9 \u00a0por \u00a0la autopista, pero el \u00faltimo de los nombrados al ver la autoridad \u00a0arroj\u00f3 \u00a0a \u00a0un \u00a0rastrojo \u00a0el \u00a0arma \u00a0que \u00a0portaba, \u00a0la \u00a0cual \u00a0fue \u00a0inmediatamente \u00a0encontrada y se efectu\u00f3 la captura.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0iniciada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Ochenta \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal, \u00a0despacho \u00a0que \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a los detenidos, a quienes les defini\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica con \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0en contra de FRANCISCO JAVIER CASTRILLON HENAO por porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0y absteni\u00e9ndose de imponer medida de \u00a0aseguramiento en favor de JESUS MARIA HENAO BOTERO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 \u00a0providencia \u00a0 \u00a0fue \u00a0 modificada \u00a0posteriormente, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0cobijar a los dos indagados con detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0tentado y porte ilegal de armas de \u00a0defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n se calific\u00f3 el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0los dos \u00a0procesados, \u00a0como \u00a0presuntos autores de los delitos por los cuales se orden\u00f3 su \u00a0detenci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal del Circuito de \u00a0Marinilla \u00a0le \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0la \u00a0causa, \u00a0despacho que una vez \u00a0realizada \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica profiri\u00f3 sentencia en la que \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0JESUS \u00a0MARIA \u00a0HENAO BOTERO y FRANCISCO JAVIER CASTRILLON HENAO como \u00a0autores \u00a0de \u00a0los \u00a0il\u00edcitos \u00a0de \u00a0Homicidio \u00a0en la modalidad de tentativa y Porte \u00a0Ilegal \u00a0de armas, imponi\u00e9ndoles una pena de ocho (8) a\u00f1os y cinco (5) meses de \u00a0prisi\u00f3n a cada uno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada esta decisi\u00f3n el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Antioqu\u00eda \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0JESUS \u00a0MARIA \u00a0HENAO \u00a0BOTERO por el delito de Porte \u00a0Ilegal \u00a0de \u00a0armas, \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0le \u00a0redujo \u00a0la pena a ocho (8) a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0e \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el mismo \u00a0tiempo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0II. DEMANDA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal Primera \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Estima el actor que la sentencia de segunda \u00a0instancia \u00a0es violatoria de una norma de derecho sustancial, por haber incurrido \u00a0el \u00a0fallador \u00a0en error de derecho, consistente en que la Sala Penal del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Antioquia \u00a0sentenci\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido\u00a0 \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0en \u00a0la modalidad de tentativa, cuando de conformidad con la \u00a0misma \u00a0versi\u00f3n \u00a0del ofendido HECTOR DE JESUS MU\u00d1OZ QUICENO se present\u00f3 fue un \u00a0delito de lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0que \u00a0conllev\u00f3 \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 331 y 332 del C\u00f3digo Penal, tambi\u00e9n vulner\u00f3 el \u00a0247 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de\u00a0 \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0que prohibe dictar sentencias \u00a0condenatorias \u00a0cuando no obra en el proceso prueba que conduzca a la certeza del \u00a0hecho punible y a la responsabilidad del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente se incurri\u00f3 en error de derecho \u00a0desde \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusac\u00edon, en lo que antes se denominaba ERROR EN LA \u00a0CALIFICACION. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El yerro se presenta al haber condenado a su \u00a0defendido \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0Homicidio agravado en la modalidad de tentativa, \u00a0argument\u00e1ndose \u00a0que \u00a0el hecho se cometi\u00f3 para &#8220;facilitar o consumar otro hecho \u00a0punible&#8221;, \u00a0el \u00a0cual \u00a0no \u00a0se \u00a0acredit\u00f3, \u00a0y \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario \u00a0la sentencia fue \u00a0adicionada \u00a0orden\u00e1ndose compulsar copias para investigar los il\u00edcitos de hurto \u00a0agravado \u00a0 y \u00a0 calificado \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 pudieron \u00a0incurrir \u00a0los \u00a0imputados.\u00a0 \u00a0Segundo Cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0presenta error de hecho, en atenci\u00f3n a \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0aplic\u00f3 en forma correcta el art\u00edculo 294 del C.P.P., en \u00a0relaci\u00f3n con los criterios para apreciar los testimonios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0sentencia impugnada se desestimaron \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0del conductor del taxi Manuel Salvador Giraldo Su\u00e1rez y de su \u00a0acompa\u00f1ante \u00a0 Jorge \u00a0Humberto \u00a0Morales \u00a0Garc\u00eda, \u00a0quienes \u00a0sin \u00a0ning\u00fan \u00a0\u00e1nimo \u00a0vindicativo \u00a0o \u00a0de \u00a0animadversi\u00f3n son contestes en afirmar que escucharon en la \u00a0noche \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos cuando el taxista dejaba tres pasajeros embriagados en el \u00a0estadero \u00a0&#8220;LA PARRILLA&#8221;, oyeron un disparo y observaron a un sujeto que ca\u00eda al \u00a0piso \u00a0y \u00a0a \u00a0otras dos personas que hu\u00edan para abordar mas adelante un veh\u00edculo \u00a0&#8220;Simca&#8221;\u00a0 \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0alejaron \u00a0con \u00a0direcci\u00f3n \u00a0a \u00a0Medell\u00edn; \u00a0por el \u00a0contrario \u00a0se \u00a0le di\u00f3 entera credibilidad al testimonio del ofendido, sin darse \u00a0explicaciones \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0se \u00a0acepta \u00a0esta \u00a0versi\u00f3n\u00a0 \u00a0y \u00a0no las rese\u00f1adas \u00a0anteriormente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de traer a colaci\u00f3n \u00a0algunos \u00a0conceptos doctrinarios sobre la forma de valoraci\u00f3n del testimonio del \u00a0ofendido,\u00a0 \u00a0 solicita \u00a0 a \u00a0 esta \u00a0 Corporaci\u00f3n \u00a0que \u00a0nuevamente \u00a0haga \u00a0una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la versi\u00f3n de Hector de Jes\u00fas Mu\u00f1oz Quiceno, solicitando que \u00a0se \u00a0case \u00a0el \u00a0fallo y se dicte el que deba reemplazarlo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal Tercera \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00fanico \u00a0<\/p>\n<p>Acude el libelista en forma subsidiaria a la \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0al \u00a0estimar que la sentencia se dict\u00f3 en un juicio viciado de \u00a0nulidad, \u00a0&#8220;puesto \u00a0que desde la resoluci\u00f3n acusatoria, se incurri\u00f3 en error en \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible, ya que se les profiri\u00f3 esta providencia \u00a0vocatoria \u00a0a \u00a0juicio, como presuntos autores responsables a los sindicados JESUS \u00a0MARIA \u00a0HENAO \u00a0BOTERO \u00a0y \u00a0FRANCISCO \u00a0JAVIER \u00a0CASTRILLON \u00a0HENAO por los delitos de \u00a0homicidio \u00a0tentado \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de armas; y sin embargo se les conden\u00f3 en \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0por el delito de HOMICIDIO AGRAVADO Y PORTE ILEGAL DE ARMAS, \u00a0confirm\u00e1ndose \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia la sentencia respecto al primer delito en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0mi \u00a0representado JESUS MARIA HENAO BOTERO, existiendo no solamente \u00a0falta \u00a0 de \u00a0consonancia \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0con \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n (causal segunda contenida en el Art. 220 numeral 2o. \u00a0del \u00a0C. \u00a0P. P.), sino tambi\u00e9n en que se le di\u00f3 una denominaci\u00f3n inadecuada al \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0formulado, \u00a0incurriendo \u00a0en error en la calificaci\u00f3n, puesto que \u00a0esta \u00a0deb\u00eda \u00a0ser \u00a0por \u00a0el delito de lesiones personales, conforme al Art. 331 y \u00a0s.s. \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal y no por la adecuaci\u00f3n at\u00edpica de homicidio agravado \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0tentativa. \u00a0Obs\u00e9rvese \u00a0que en el vocatorio a juicio, hoy \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0aparece \u00a0este cargo como &#8220;homicidio tentado&#8221;. Por ello, \u00a0si \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia no advirti\u00f3 la err\u00f3nea calificaci\u00f3n, \u00a0considero, \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0y jurisprudencia de esa respetable corporaci\u00f3n, que esa \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0puede ser demandada en casaci\u00f3n acudiendo a la causal tercera, O \u00a0PUEDE \u00a0SER \u00a0DECRETADO \u00a0OFICIOSAMENTE \u00a0POR LA CORTE, COMO TAL LO SOLICITO.&#8221;\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente estima que se acredita el error \u00a0en \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n, \u00a0puesto \u00a0que a\u00fan en el evento de aceptar la coautor\u00eda o \u00a0complicidad \u00a0de \u00a0su \u00a0representado \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos, lo ser\u00eda como c\u00f3mplice del \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0y\u00a0 \u00a0no \u00a0del de Homicidio agravado en la \u00a0modalidad \u00a0antes \u00a0se\u00f1alada, por cuanto en el plenario qued\u00f3 establecido con la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Quiceno, \u00a0que \u00a0fue \u00a0un \u00a0solo \u00a0disparo, versi\u00f3n que al \u00a0confrontarse \u00a0con \u00a0la \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes, \u00a0quienes \u00a0manifestaron \u00a0que \u00a0el arma se \u00a0encontraba \u00a0cargada \u00a0con \u00a0dos municiones, y con la afirmaci\u00f3n de la v\u00edctima de \u00a0que \u00a0cay\u00f3 \u00a0a \u00a0los pies del agresor, quien luego de sustraerle los dieciseis mil \u00a0pesos \u00a0($16.000.) \u00a0volvi\u00f3 \u00a0a \u00a0cargar el arma, permite inferir que el heridor no \u00a0tuvo la intenci\u00f3n de acabar con la vida del ofendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0III. CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Segundo Delegado en lo Penal \u00a0dice \u00a0que \u00a0el \u00a0escrito \u00a0presentado por el defensor del procesado se asimila a un \u00a0alegato \u00a0propio \u00a0de \u00a0las instancias, por lo que\u00a0 sugiere a la Sala no casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0atacado \u00a0de conformidad con los planteamientos que a continuaci\u00f3n se \u00a0exponen: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1o.- Sobre el reproche propuesto al amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera el Delegado manifiesta, que el actor cree que cumple con \u00a0su \u00a0debida \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a \u00a0se\u00f1alar \u00a0que hubo una \u00a0err\u00f3nea \u00a0 calificaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 del \u00a0 proceso, \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0correcta \u00a0no era la de tentativa de homicidio sino la de lesiones \u00a0personales, \u00a0sin \u00a0hacer \u00a0ninguna \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0adicional \u00a0que \u00a0demuestre \u00a0que \u00a0existi\u00f3 dicho error.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, equivocadamente el actor involucra \u00a0un \u00a0planteamiento \u00a0extra\u00f1o al problema de la calificaci\u00f3n, como lo es la falta \u00a0de \u00a0consonancia \u00a0entre la sentencia y los cargos formulados en la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0siendo \u00a0esta \u00a0falla \u00a0m\u00e1s reprochable en la medida en que el propio \u00a0libelista \u00a0acepta \u00a0que esta circunstancia debe ser alegada por v\u00eda de la causal \u00a0segunda de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las dos situaciones son diversas, al punto \u00a0que \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de casaci\u00f3n impone una v\u00eda de impugnaci\u00f3n distinta en cada \u00a0caso y consecuencialmente una formulaci\u00f3n independiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La falta de consonancia comporta la causal \u00a0segunda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, que implica la excepcional posibilidad de que pese a que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un error in procedendo, la Corte deba proferir fallo sustitutivo; \u00a0por \u00a0su \u00a0parte \u00a0la \u00a0errada \u00a0calificaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0configurar un error in \u00a0iudicando, \u00a0constituye una irregularidad que afecta el debido proceso y por ende \u00a0forzosamente \u00a0 \u00a0debe \u00a0 \u00a0alegarse \u00a0 \u00a0acudiendo \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 causal \u00a0 tercera \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0diverso \u00a0contenido \u00a0de los dos motivos \u00a0impide \u00a0su \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0simult\u00e1nea, \u00a0pues \u00a0si \u00a0se \u00a0afirma \u00a0que el proceso fue \u00a0calificado \u00a0en \u00a0forma \u00a0equivocada, \u00a0no \u00a0se \u00a0puede alegar igualmente que existi\u00f3 \u00a0inconsonancia \u00a0entre \u00a0los \u00a0cargos \u00a0y \u00a0el \u00a0fallo, porque esto \u00faltimo implicar\u00eda \u00a0aceptar que el tipo objetivo fue acertadamente escogido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0destaca \u00a0el Ministerio P\u00fablico, \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0considera \u00a0que la Corte oficiosamente puede decretar la nulidad, \u00a0como \u00a0si \u00a0a \u00a0la \u00a0alta Corporaci\u00f3n le correspondiera suplir las deficiencias del \u00a0censor en la presentaci\u00f3n del libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A lo anterior agrega que nada tiene que ver \u00a0el \u00a0error en la calificaci\u00f3n del hecho punible, entendido este concepto como la \u00a0equivocada \u00a0escogencia \u00a0del tipo objetivo, con el fen\u00f3meno de la participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho \u00a0t\u00edpico, \u00a0que solo se refiere al grado de intervenci\u00f3n de varias \u00a0personas \u00a0dentro \u00a0de \u00a0un \u00a0hecho \u00a0delictivo, \u00a0tema extra\u00f1o respecto a la censura \u00a0enunciada por el recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente \u00a0se\u00f1ala \u00a0que no hay discusi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0acertada \u00a0calificaci\u00f3n dada por el juez de instrucci\u00f3n, avalada por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0al \u00a0responder \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias las alegaciones que sobre el \u00a0particular hiciera la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2o.- Respecto al primer cargo formulado por \u00a0la causal primera, la Delegada anota: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0doctrina \u00a0ha \u00a0definido que el error de \u00a0derecho \u00a0como \u00a0motivo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0puede \u00a0presentar \u00a0por \u00a0falso juicio de \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0por falso juicio de convicci\u00f3n. La primera hip\u00f3tesis se presenta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0aprecia una prueba en cuya pr\u00e1ctica se han desconocido la \u00a0reglas \u00a0que \u00a0rigen \u00a0su recepci\u00f3n o incorporaci\u00f3n al proceso; la segunda cuando \u00a0se \u00a0acoge \u00a0una \u00a0prueba \u00a0otorg\u00e1ndole \u00a0un \u00a0valor \u00a0que \u00a0la \u00a0ley no le asigna, o se \u00a0desconoce el que ella le atribuy\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0precisiones \u00a0sirven para significar \u00a0que \u00a0el \u00a0actor, \u00a0salvo \u00a0una \u00a0lac\u00f3nica \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a este tipo de error,\u00a0 no \u00a0precisa \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del yerro en el caso concreto, limit\u00e1ndose a se\u00f1alar que \u00a0el \u00a0delito \u00a0cometido \u00a0por \u00a0su defendido fue el de lesiones personales y no el de \u00a0homicidio \u00a0bajo \u00a0la modalidad de tentativa, alegaci\u00f3n que como se ve nada tiene \u00a0que ver con el yerro alegado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>F\u00e1cilmente \u00a0se \u00a0advierte que estos mismos \u00a0argumentos \u00a0fueron \u00a0los \u00a0esbozados \u00a0al \u00a0invocar \u00a0la causal tercera de casaci\u00f3n, \u00a0&#8220;como \u00a0si \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de plantear cargos excluyentes que prev\u00e9 el Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991 en su art\u00edculo 225, igualmente autorizara a modificar la v\u00eda de \u00a0ataque \u00a0correcta\u00a0 \u00a0que \u00a0acorde \u00a0con el tema objeto de impugnaci\u00f3n debe ser \u00a0aducida&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0luego \u00a0si \u00a0el actor entiende que el \u00a0error \u00a0en \u00a0la calificaci\u00f3n jur\u00eddica debe hacerse por v\u00eda de la nulidad, no se \u00a0comprende \u00a0c\u00f3mo \u00a0argumenta \u00a0que \u00a0esta \u00a0misma \u00a0situaci\u00f3n constituye un error de \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3o.- \u00a0En lo atinente al segundo ataque por \u00a0la \u00a0causal primera, dice el Procurador Delegado que la formulaci\u00f3n del reproche \u00a0no \u00a0es \u00a0acertada, toda vez que si bien alega la existencia de un error de hecho, \u00a0no \u00a0escoge \u00a0ni \u00a0precisa ninguna de las hip\u00f3tesis que admite esta v\u00eda, esto es, \u00a0los \u00a0falsos juicios de existencia o de identidad, y en cambio en forma vaga hace \u00a0consistir \u00a0el \u00a0error en que el sentenciador &#8220;no aplic\u00f3 o apreci\u00f3 correctamente \u00a0el \u00a0Art. \u00a0294 del C. de P.P. en relaci\u00f3n con los criterios para la apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 testimonio, \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0y, \u00a0especialmente, \u00a0lo relativo a la naturaleza del objeto percibido&#8221;, refiri\u00e9ndose \u00a0en \u00a0forma \u00a0indiscriminada a los testimonios de Manuel Salvador Giraldo Su\u00e1rez y \u00a0Jorge \u00a0Humberto \u00a0Morales \u00a0Garc\u00eda, \u00a0y \u00a0el \u00a0contraste\u00a0 \u00a0que estos ofrecen en \u00a0relaci\u00f3n con lo afirmado por el ofendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo como se presenta se desv\u00eda hacia \u00a0el \u00a0error \u00a0de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n, en la medida en que es la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0haber \u00a0desechado \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0los \u00a0testimonios\u00a0 de los \u00a0deponentes \u00a0al contrastar sus versiones con las dem\u00e1s pruebas -especialmente la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0ofendido-, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0muestra \u00a0su inconformidad el defensor, \u00a0evidenci\u00e1ndose \u00a0as\u00ed \u00a0m\u00e1s una cr\u00edtica acerca del valor otorgado a las pruebas \u00a0en las instancias que el presunto error de hecho propuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed el censor desarrolla un supuesto error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0bajo \u00a0los \u00a0derroteros propios del error de derecho, confusi\u00f3n que le \u00a0lleva \u00a0a \u00a0manifestar que la mas justa valoraci\u00f3n del testimonio del ofendido lo \u00a0deja \u00a0 &#8220;al \u00a0 m\u00e1s \u00a0connotado \u00a0autorizado \u00a0y \u00a0versado \u00a0an\u00e1lisis, \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0y \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0y \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0(sic) \u00a0&#8230;.. \u00a0por \u00a0parte de la H. Sala Penal de la \u00a0H.C.S. \u00a0de \u00a0Justicia&#8221;, \u00a0creyendo que a la Corte le corresponde hacer una tercera \u00a0instancia \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0demostrando desconocimiento de esta excepcional v\u00eda de \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0IV. CONSIDERACIONES DE LA SALA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1o.- \u00a0Respetando el principio de prioridad \u00a0la \u00a0Sala \u00a0se \u00a0ocupar\u00e1 \u00a0inicialmente \u00a0del \u00a0cargo de nulidad, ya que de prosperar \u00a0ser\u00eda \u00a0innecesario \u00a0todo \u00a0an\u00e1lisis \u00a0sobre \u00a0la \u00a0presunta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la ley \u00a0sustancial. \u00a0Precisamente por esta raz\u00f3n es que no resulta acertado el orden en \u00a0que formula los reparos el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entrando \u00a0al \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0se \u00a0observa \u00a0 que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0se \u00a0refiere \u00a0de \u00a0manera \u00a0simult\u00e1nea \u00a0a \u00a0dos \u00a0temas \u00a0completamente \u00a0 diferentes, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0una \u00a0cosa \u00a0es \u00a0el \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0denominaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0y \u00a0otra \u00a0la \u00a0incongruencia \u00a0entre \u00a0la \u00a0resolucion \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n y la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inicialmente \u00a0manifiesta \u00a0que se present\u00f3 \u00a0error \u00a0en la calificaci\u00f3n del hecho punible, ya que se llam\u00f3 a responder a los \u00a0procesados \u00a0por \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de tentativa, cuando realmente se \u00a0configur\u00f3 \u00a0un \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0lesiones personales; y a rengl\u00f3n seguido sostiene \u00a0que \u00a0existe \u00a0una \u00a0incongruencia \u00a0entre \u00a0el \u00a0pliego \u00a0de \u00a0cargos \u00a0y \u00a0los fallos de \u00a0instancia, \u00a0porque \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n fue como autores de homicidio tentado y porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas, \u00a0y \u00a0se \u00a0les conden\u00f3 por homicidio agravado y porte ilegal de \u00a0armas, \u00a0dejando \u00a0en segunda instancia para HENAO BOTERO \u00fanicamente el homicidio \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Naturalmente \u00a0con \u00a0esto \u00a0se \u00a0vulnera \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0en la incongruencia se acepta que la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0fue correcta pero desconocida en la sentencia, mientras que en el \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0denominaci\u00f3n jur\u00eddica lo que se pretende es demostrar que no se \u00a0pod\u00eda \u00a0 dictar \u00a0 sentencia \u00a0 con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0dada \u00a0porque \u00a0es \u00a0err\u00f3nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero a\u00fan m\u00e1s, la censura as\u00ed presentada \u00a0conllevar\u00eda \u00a0dos \u00a0decisiones \u00a0antag\u00f3nicas; la nulidad implicar\u00eda que la Corte \u00a0remitiera \u00a0el \u00a0proceso \u00a0a \u00a0las \u00a0instancias \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0procediera \u00a0nuevamente \u00a0a \u00a0su calificaci\u00f3n; en tanto que la incongruencia obligar\u00eda a esta \u00a0Sala \u00a0a proferir una sentencia de sustituci\u00f3n, en la que se ajustar\u00eda el fallo \u00a0a los cargos imputados en el llammiento a juicio.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen de lo anterior, suficiente para \u00a0desestimar \u00a0 el \u00a0 reproche, \u00a0 es \u00a0 oportuno \u00a0 destacar \u00a0que \u00a0sobre \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0incongruencia \u00a0entre \u00a0el \u00a0pliego \u00a0de \u00a0cargos y el fallo no existe ni siquiera un \u00a0m\u00ednimo \u00a0intento \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0lo cual debe ser porque esa afirmaci\u00f3n no \u00a0correponde \u00a0a \u00a0la verdad procesal, ya que es muy claro que el enjuiciamiento fue \u00a0por \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0y \u00a0por \u00a0ese \u00a0punible \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 la \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0 la \u00a0presunta \u00a0err\u00f3nea \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0se \u00a0argumenta es que los autores no actuaron con \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0matar, \u00a0porque \u00a0no \u00a0fue \u00a0sino un solo tiro, y no obstante que la \u00a0v\u00edctima \u00a0cay\u00f3 \u00a0a \u00a0los pies del agresor, no le volvi\u00f3 a disparar y solo tiempo \u00a0despu\u00e9s procedi\u00f3 a cargar el arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Olvida \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0que si bien fue un \u00a0solo \u00a0disparo, \u00a0\u00e9ste \u00a0fue \u00a0propinado \u00a0en la cara de MU\u00d1OZ QUICENO, y que si no \u00a0pudieron \u00a0rematarlo \u00a0fue porque \u00e9l huy\u00f3 del lugar cuando se di\u00f3 cuenta que el \u00a0sujeto \u00a0que \u00a0portaba \u00a0el \u00a0arma la estaba cargando nuevamente. A este respecto el \u00a0Juzgado en el fall\u00f3 consign\u00f3:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;&#8230;En \u00a0efecto, \u00a0no \u00a0fue la voluntad de los procesados la que di\u00f3 \u00a0pie \u00a0al \u00a0desistimiento \u00a0del ataque, sino la vitalidad de la v\u00edctima quien en un \u00a0esfuerzo \u00a0por \u00a0sobrevivir \u00a0reaccion\u00f3 \u00a0oportunamente \u00a0para \u00a0evadirse \u00a0del \u00a0lugar \u00a0fat\u00eddico \u00a0y \u00a0desaparecer \u00a0a \u00a0los \u00a0ojos \u00a0y \u00a0al \u00a0alcance de sus agresores, cuando \u00a0precisamente \u00a0logr\u00f3 \u00a0observar \u00a0que \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0Henao \u00a0no \u00a0s\u00f3lo extra\u00eda otro \u00a0proyectil \u00a0de \u00a0su \u00a0vestimenta, \u00a0sino \u00a0que \u00a0accionaba \u00a0el \u00a0arma \u00a0con el \u00e1nimo de \u00a0volverla \u00a0a \u00a0cargar, y no era tal la benignidad de los victimarios predicada por \u00a0el \u00a0ilustre \u00a0defensor, \u00a0cuando ni siquiera optaron por abandonar el lugar de los \u00a0hechos \u00a0teniendo \u00a0a \u00a0mano \u00a0sus \u00a0domicilios \u00a0y \u00a0m\u00e1s \u00a0bien \u00a0permanecieron \u00a0en sus \u00a0alrededores \u00a0con \u00a0el \u00a0arma cargada y por un tiempo apreciable, en espera quiz\u00e1s \u00a0de \u00a0que apareciera nuevamente su v\u00edctima para rematarla y lograr de esta manera \u00a0la \u00a0completa \u00a0impunidad \u00a0de \u00a0sus \u00a0comportamientos. \u00a0No otra cosa puede deducirse \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el transcurso del tiempo entre la realizaci\u00f3n del hecho y \u00a0la captura&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 \u00a0 p\u00e1rrafos \u00a0 \u00a0 mas \u00a0 \u00a0 adelante \u00a0agreg\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;No \u00a0se \u00a0puede \u00a0hablar \u00a0tampoco para ahuyentar la acci\u00f3n homicida \u00a0sobre \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0heridas \u00a0mortales \u00a0en la v\u00edctima, porque de hecho, \u00a0frente \u00a0a \u00a0la tentativa de homicidio no se exige en forma alguna que las heridas \u00a0sean \u00a0de \u00a0tal car\u00e1cter, toda vez que no es este el fundamento de la adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica. \u00a0Las lesiones, a\u00fan de car\u00e1cter leve pueden en muchos casos revelar la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0homicida del sujeto agente de la conducta desdoblada. M\u00e1xime en los \u00a0hechos \u00a0que son materia de este expediente, no cabe duda alguna que el disparo a \u00a0una \u00a0 de \u00a0las \u00a0partes \u00a0vitales \u00a0del \u00a0cuerpo \u00a0&#8212;la \u00a0cara \u00a0y \u00a0sus \u00a0alrededores&#8212; \u00a0no \u00a0nos \u00a0est\u00e1 \u00a0demostrando una simple intenci\u00f3n de \u00a0lesionar, \u00a0como \u00a0lo \u00a0aduce \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0porque \u00a0adem\u00e1s \u00a0del sitio vital donde \u00a0impact\u00f3 \u00a0el \u00a0disparo \u00a0se hallan fielmente probadas las otras circunstancias que \u00a0hacen \u00a0aparecer \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0como \u00a0un hecho punible contra la vida, \u00a0que \u00a0se vi\u00f3 frustrado, como ya se adujo, no solo por la r\u00e1pida \u00a0evasi\u00f3n \u00a0de \u00a0la v\u00edctima sino por el pronto auxilio que le prest\u00f3 el ciudadano \u00a0Felix \u00a0Antonio Arbela\u00e9z G\u00f3mez y la r\u00e1pida atenci\u00f3n m\u00e9dica que le ofrecieron \u00a0en el hospital regional de Rionegro&#8221;. (negrillas de la Sala). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Haciendo \u00a0m\u00e1s \u00a0confusa \u00a0la alegaci\u00f3n, en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0exponer \u00a0mejores \u00a0razones \u00a0en \u00a0apoyo \u00a0de \u00a0la \u00a0tesis \u00a0de \u00a0las lesiones \u00a0personales, \u00a0desv\u00eda \u00a0la atenci\u00f3n hacia un campo ajeno al reproche, consistente \u00a0en \u00a0aseverar \u00a0que \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0probado \u00a0que el ofendido llevara los dieciseis mil \u00a0pesos \u00a0que dice le fueron hurtados, hecho que sirve de fundamento a la causal de \u00a0agravaci\u00f3n imputada.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0como \u00a0era \u00a0de \u00a0esperarse, ante la total \u00a0confusi\u00f3n \u00a0del \u00a0ataque \u00a0la \u00a0petici\u00f3n \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0clara, de manera que la \u00a0presenta \u00a0asi: \u00a0&#8221; &#8230; de conformidad con el Art. 305 del C. de P. P., o bien por \u00a0DECLARATORIA \u00a0DE \u00a0OFICIO, \u00a0se proceda A CASAR LA SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA, \u00a0de \u00a0fecha, \u00a0origen y naturaleza indicados; o en su defecto se profiera sentencia \u00a0complementaria&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0no puede tener por objeto una \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0de oficio, ni una sentencia complementaria, de la que ni \u00a0siquiera \u00a0dice \u00a0en \u00a0que \u00a0sentido, \u00a0sino que debe existir una perfecta coherencia \u00a0entre \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0petici\u00f3n, \u00a0exigencia \u00a0que sin duda \u00a0desconoce el recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 no \u00a0prospera.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2o.- En el primer reparo por causal primera \u00a0arguye \u00a0el \u00a0actor \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un error de derecho, consistente en haber \u00a0condenado \u00a0a \u00a0su defendido por tentativa de homicidio agravado, cuando seg\u00fan lo \u00a0acreditado \u00a0en el proceso con la versi\u00f3n del ofendido, se trat\u00f3 fue del delito \u00a0de lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita \u00a0como \u00a0normas violadas los art\u00edculos \u00a0331, \u00a0332 \u00a0y \u00a0324 \u00a0numeral 2o. del C\u00f3digo Penal, asi como el 247 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0y \u00a0reitera \u00a0que ello se debe a que la prueba ameritaba la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0unas \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0y \u00a0no \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0en la \u00a0modalidad de tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay ninguna duda de que el planteamiento \u00a0que \u00a0el actor hace en esta censura es el del error en la denominaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0ya \u00a0respondido, solo que amparado ahora en la causal primera de casaci\u00f3n por la \u00a0v\u00eda de la violaci\u00f3n indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0ataque \u00a0en \u00a0esos \u00a0t\u00e9rminos \u00a0no \u00a0tiene \u00a0posibilidad \u00a0alguna \u00a0de aceptaci\u00f3n, ya que el error en la \u00a0denominaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0demandado \u00a0por la causal primera, como \u00a0quiera \u00a0que de ser aceptado la decisi\u00f3n ser\u00eda dictar un fallo de reemplazo, el \u00a0cual \u00a0resultar\u00eda incongruente con la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. Por esta raz\u00f3n \u00a0reiteradamente \u00a0se \u00a0ha dicho que se debe acudir \u00fanicamente a la causal tercera, \u00a0ya \u00a0que \u00a0esa \u00a0falla afecta el debido proceso, irregularidad prevista como motivo \u00a0de \u00a0 \u00a0nulidad \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 numeral \u00a0 2o. \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 304 \u00a0 del \u00a0 estatuto \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0raz\u00f3n \u00a0expuesta \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0concluir en la desestimaci\u00f3n del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3o.- \u00a0 El \u00a0 segundo \u00a0reproche \u00a0formulado \u00a0invocando \u00a0la \u00a0causal primera lo hace consistir el actor en un presunto error de \u00a0hecho, \u00a0pero no especifica si se refiere a un\u00a0 falso juicio de existencia o \u00a0a \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, ni la norma sustancial que estima violada. Se \u00a0limita \u00a0a \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0no se aplic\u00f3 o apreci\u00f3 correctamente el art\u00edculo 294 \u00a0del \u00a0Procedimiento Penal, en relaci\u00f3n con los criterios para la valoraci\u00f3n del \u00a0testimonio, como son las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0inconformidad \u00a0consiste \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0desestimaron \u00a0las declaraciones de MANUEL SALVADOR GIRALDO y HUMBERTO MORALES, y \u00a0en \u00a0cambio \u00a0se \u00a0le \u00a0di\u00f3 \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n del ofendido, lo cual es \u00a0cierto, \u00a0pero con la simple afirmaci\u00f3n no se demuestra que por haber obrado asi \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0alg\u00fan error, o que de esa manera se desconocieron las reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica. Adem\u00e1s, ninguna menci\u00f3n hace el defensor de los indicios \u00a0que \u00a0comprometen \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de su representado, como el de presencia en el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0y \u00a0el \u00a0haberles encontrado el arma con la que se hiri\u00f3 \u00a0gravemente \u00a0a \u00a0HECTOR \u00a0DE JESUS MU\u00d1OZ, pruebas a las cuales ha debido referirse \u00a0si pretend\u00eda quitarle la base probatoria al fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lugar \u00a0de \u00a0demostrar el error de hecho \u00a0aducido, \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0es \u00a0dedicarse \u00a0a \u00a0mencionar distintos \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0deben \u00a0ser \u00a0tenidos \u00a0en cuenta en la apreciaci\u00f3n del testimonio, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0relacionarlos \u00a0con el caso en estudio, hasta el punto de que finaliza \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del tema diciendo que deja en manos de la Sala Penal de la Corte \u00a0el an\u00e1lisis, evaluaci\u00f3n y valoraci\u00f3n de ese medio de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo indica que el impugnante desconoce que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n es para demostrar la existencia de un \u00a0error \u00a0que \u00a0afecte \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0y \u00a0no para limitarse a oponer el \u00a0criterio \u00a0 personal \u00a0sobre \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0al \u00a0que \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0pues \u00a0en \u00a0ese aspecto la decisi\u00f3n tiene car\u00e1cter \u00a0definitivo \u00a0y \u00a0a \u00a0la Corte no le corresponde entrar a terciar sobre un punto que \u00a0ya est\u00e1 superado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0estudio del proceso se desprende, que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0no resultaba una tarea f\u00e1cil demostrar que el fallador viol\u00f3 las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0los testimonios de MANUEL SALVADOR \u00a0GIRALDO \u00a0y JORGE HUMBERTO MORALES, pues no solo no ofrecen ninguna credibilidad, \u00a0sino \u00a0que \u00a0es evidente que mintieron, raz\u00f3n por la cual el Juez de Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0que \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0sumario \u00a0orden\u00f3 \u00a0compulsar \u00a0copias \u00a0para \u00a0que los \u00a0investigaran por falso testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asi \u00a0 las \u00a0 cosas, \u00a0 ante \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0y \u00a0su trascendencia, es forzoso concluir que debe ser \u00a0desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA \u00a0-Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal- administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR el fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA,FERNANDO \u00a0ENRIQUE \u00a0ARBOLEDA \u00a0R.,RICARDO \u00a0CALVETE \u00a0RANGEL,CARLOS \u00a0EDUARDO \u00a0MEJIA ESCOBAR,DIDIMO PAEZ \u00a0VELANDIA,EDGAR \u00a0SAAVEDRA \u00a0ROJAS,JUAN \u00a0MANUEL \u00a0TORRES \u00a0FRESNEDA, JORGE ENRIQUE VALENCIA M. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0A. \u00a0GORDILLO \u00a0LOMBANA, Secretario \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 INCONGRUENCIA \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SENTENCIA\/ \u00a0ERROR \u00a0EN \u00a0LA \u00a0DENOMINACION JURIDICA DE LA INFRACCION\/ DEMANDA DE CASACION \u00a0\u00a0 En \u00a0la \u00a0incongruencia \u00a0se \u00a0acepta \u00a0que \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0correcta \u00a0pero \u00a0desconocida en la sentencia, mientras que el \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0denominaci\u00f3n jur\u00eddica lo que se pretende es demostrar que no se \u00a0pod\u00eda \u00a0dictar \u00a0sentencia \u00a0con base 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