{"id":13120,"date":"2023-09-08T21:04:39","date_gmt":"2023-09-08T21:04:39","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2625711-07-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:04:39","modified_gmt":"2023-09-08T21:04:39","slug":"2625711-07-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2625711-07-07\/","title":{"rendered":"26257(11-07-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 26257 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 117 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., once (11) de julio de dos mil \u00a0siete (2007). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0DANIEL CASTILLO GARZ\u00d3N, contra el \u00a0fallo \u00a0del \u00a08 de marzo de 2006, mediante el cual el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia, dictada el 13 de \u00a0junio \u00a0de 2005 por el Juzgado Veintis\u00e9is Penal del Circuito de la misma ciudad, \u00a0que \u00a0conden\u00f3 a dicho procesado por el delito de actos \u00a0sexuales \u00a0con \u00a0menor \u00a0de \u00a0catorce \u00a0a\u00f1os agravado por\u00a0 cometerse en persona \u00a0menor \u00a0 de \u00a0diez \u00a0a\u00f1os, \u00a0en \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo \u00a0y \u00a0sucesivo, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de cuarenta y cuatro (44) meses de prisi\u00f3n, a \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por igual lapso, a indemnizar \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0ocasionados \u00a0con \u00a0la infracci\u00f3n; y le neg\u00f3 el subrogado de la \u00a0suspensi\u00f3n condicional de la ejecuci\u00f3n de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0relatados de la siguiente manera en \u00a0la sentencia de primera instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDANIEL \u00a0CASTILLO \u00a0GARZ\u00d3N, \u00a0en \u00a0varias \u00a0ocasiones \u00a0 \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0 \u00a0efectu\u00f3 \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 menor1\u00a0\u00a0 D\u2026E\u2026V\u2026CH\u2026 \u00a0tocamientos \u00a0en \u00a0los \u00a0\u00f3rganos \u00a0genitales, \u00a0le ech\u00f3 saliva en los gl\u00fateos y le \u00a0frot\u00f3 \u00a0el \u00a0pene \u00a0en la regi\u00f3n anal. Los hechos anteriores ocurrieron entre los \u00a0meses \u00a0de \u00a0mayo y septiembre de 2001, en la casa No. 49 del conjunto residencial \u00a0Quintas \u00a0 de \u00a0 Iguaz\u00fa, \u00a0 ubicado \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 carrera \u00a027 \u00a0No. \u00a0161-90 \u00a0de \u00a0esta \u00a0capital.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0cargos \u00a0propone el defensor de DANIEL \u00a0CASTILLO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1. El \u00a0primero, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n prevista en el \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0directa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 sustancial; \u00a0 otro, \u00a0 por \u00a0 errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho en la \u00a0estimaci\u00f3n probatoria; y el restante, por nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0CARGO: \u00a0Violaci\u00f3n directa de la ley sustancial \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron \u00a0el \u00a02 de septiembre de 2001, fecha para la cual ya hab\u00eda empezado a \u00a0regir \u00a0el C\u00f3digo Penal, Ley 599 de 2000; de modo que los Jueces de instancia se \u00a0equivocaron \u00a0al \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980, que para entonces ya hab\u00eda \u00a0sido derogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que \u00a0el art\u00edculo 205 del Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0la Ley 360 de 1997, sancionaba los actos \u00a0 \u00a0sexuales \u00a0 \u00a0con \u00a0 menor \u00a0 de \u00a0 catorce \u00a0 a\u00f1os, \u00a0con prisi\u00f3n de 2 a 5 a\u00f1os; norma \u00e9sta que no era inaplicable, \u00a0porque \u00a0 ya \u00a0 se \u00a0 encontraba \u00a0 derogada \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 fecha \u00a0 de \u00a0expedici\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que, \u00a0entonces, \u00a0la \u00a0norma a tener en \u00a0cuenta \u00a0era el art\u00edculo 209 de la Ley 599 de 2000, que empez\u00f3 a regir el 25 de \u00a0julio \u00a0de \u00a02001, y que reprime el mismo delito con prisi\u00f3n de 3 a 5 a\u00f1os; pero \u00a0ello tampoco era factible, toda vez que el implicado es inocente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo del \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1 y absolver a DANIEL CASTILLO GARZ\u00d3N de los cargos \u00a0que se le endilgan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0 \u00a0 CARGO. \u00a0 \u00a0 Errores en la apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0asegura \u00a0que \u00a0los \u00a0Jueces de \u00a0instancia \u00a0tergiversaron, \u00a0cercenaron, ignoraron o sobreestimaron los diferentes \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0nutren \u00a0el \u00a0expediente, \u00a0de modo que ese c\u00famulo de errores de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0condena de DANIEL CASTILLO GARZ\u00d3N, por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0actos sexuales con menor de catorce a\u00f1os \u00a0agravado, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0a la que no su hubiese llegado \u00a0si \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0se \u00a0hubieran \u00a0valorado de la manera como el censor lo sugiere. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cada caso el casacionista transcribe los \u00a0apartes \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 interesan \u00a0 y \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0vierte \u00a0su \u00a0comentario. \u00a0A \u00a0continuaci\u00f3n la s\u00edntesis de sus argumentos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1 \u00a0 Los \u00a0 padres \u00a0 del \u00a0menor \u00a0afectado \u00a0desfiguraron \u00a0los hechos y faltaron a la verdad al formular la denuncia, pero el \u00a0Tribunal Superior no tuvo en cuenta ese hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2 \u00a0En \u00a0su \u00a0primera \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0ante \u00a0pregunta \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, el menor D\u2026E\u2026V\u2026CH\u2026refiri\u00f3: \u201cS\u00ed \u00a0me \u00a0vio la cara ese se\u00f1or Ese se\u00f1or se llama DANIEL CASTILLO \u00a0y \u00a0me \u00a0mir\u00f3 \u00a0mi \u00a0cuerpo, \u00a0es \u00a0t\u00edo de mi amigo Daniel Rodrigo Herrera Castillo, \u00a0entonces \u00a0me \u00a0baj\u00f3 \u00a0los pantalones, entonces me toc\u00f3 las piernas, los Pies, el \u00a0pene, \u00a0la \u00a0colita y me quit\u00f3 mi camiseta\u00a0\u00a0 eso me los hizo en la casa \u00a049 \u00a0que es la casa de mi Amigo Daniel Rodrigo, atr\u00e1s de la casa me hizo eso, en \u00a0un \u00a0ba\u00f1o, \u00a0no hab\u00eda nadie all\u00ed, me dio una moneda y fue mentiroso porque s\u00ed, \u00a0y no m\u00e1s.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, en otra declaraci\u00f3n, el menor \u00a0D\u2026E\u2026V\u2026CH\u2026, \u00a0no \u00a0hizo \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0el implicado; pero El Ad-quem, \u00a0ignor\u00f3 \u00a0esta segunda versi\u00f3n \u00a0al no darle ning\u00fan valor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3 \u00a0La \u00a0se\u00f1ora \u00a0NEFAIDA \u00a0CH\u00cdA, mam\u00e1 del \u00a0ni\u00f1o \u00a0afectado \u00a0formul\u00f3 la denuncia con base en su conocimiento de o\u00eddas, sin \u00a0saber \u00a0qu\u00e9 hab\u00eda ocurrido en realidad. El Juez colegiado la tuvo en cuenta sin \u00a0estudiar su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4 \u00a0Enrique \u00a0Vera \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0padre \u00a0del \u00a0mencionado \u00a0ni\u00f1o, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0falt\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0verdad \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se le dio \u00a0\u201cvalor \u00a0de \u00a0prueba \u00a0de \u00a0convencimiento\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5 \u00a0Otro \u00a0ni\u00f1o que declar\u00f3, Jos\u00e9 Daniel \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Herrera, \u00a0de \u00a0siete a\u00f1os de edad, sobrino del implicado y amigo del \u00a0menor \u00a0afectado, \u00a0con \u00a0quien \u00a0jugaba, \u00a0desmiente todo lo dicho en la denuncia; y \u00a0afirma \u00a0que \u00a0su \u00a0t\u00edo \u00a0nunca \u00a0lo \u00a0ha \u00a0tocado, \u00a0ni \u00a0encerrado y que \u00e9l (t\u00edo) no \u00a0acostumbraba \u00a0a \u00a0reglar \u00a0monedas \u00a0a \u00a0los \u00a0ni\u00f1os. \u00a0A \u00a0esta declaraci\u00f3n no se le \u00a0otorg\u00f3 credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.6 \u00a0La \u00a0se\u00f1ora \u00a0Ana \u00a0Luc\u00eda \u00a0Garz\u00f3n \u00a0de \u00a0Castillo, \u00a0progenitora \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0asegur\u00f3 \u00a0que \u00a0en la casa permanecieron \u00a0varias \u00a0personas durante el corto tiempo que el ni\u00f1o D\u2026E\u2026estuvo ah\u00ed; entre \u00a0ellas, \u00a0sus \u00a0nietas \u00c9rika y Melisa y la empleada que arreglaba la ropa; de modo \u00a0que \u00a0nada \u00a0de \u00a0lo \u00a0que dicen puede haber ocurrido. Los Jueces de instancia no le \u00a0dieron a esta declaraci\u00f3n el valor que realmente tiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.7 \u00a0\u00c9rika \u00a0Marcela \u00a0Herrera, \u00a0sobrina del \u00a0procesado, \u00a0indic\u00f3 \u00a0que el ni\u00f1o D\u2026E\u2026 estuvo en su casa un breve tiempo, no \u00a0m\u00e1s \u00a0de dos minutos, porque ella los sac\u00f3 para que jugaran en el parte, debido \u00a0a \u00a0que estaban haciendo ruido y perturbaban a Melisa, que se encontraba enferma. \u00a0Explic\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0menor \u00a0afectado le pidi\u00f3 plata a su t\u00edo; y que \u00e9ste le dio \u00a0s\u00f3lo \u00a0una \u00a0moneda \u201cy le hizo cosquillas con el dedo \u00a0\u00edndice \u00a0debajo de las axilas\u201d, sin que nada anormal \u00a0hubiese \u00a0ocurrido; \u00a0y \u00a0que, no obstante, poco despu\u00e9s el pap\u00e1 de D\u2026E\u2026fue a \u00a0la \u00a0casa a reclamar o a preguntar por qu\u00e9 su t\u00edo (el \u00a0procesado) \u00a0le \u00a0hab\u00eda regalado una moneda a su hijo. \u00a0A\u00fan \u00a0as\u00ed, \u00a0el \u00a0Tribunal Superior no reconoci\u00f3 en este testimonio el valor que \u00a0realmente tiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.8 \u00a0En \u00a0id\u00e9ntico sentido que la anterior, \u00a0declar\u00f3 \u00a0Laura \u00a0Estefan\u00eda \u00a0Herrera \u00a0Castillo, \u00a0tambi\u00e9n sobrina del procesado. \u00a0Enfatiz\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0ni\u00f1os, entre ellos el afectado, s\u00f3lo estuvieron un minuto \u00a0en la casa. En el fallo no se concede valor a esta declaraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.9 \u00a0Mar\u00eda \u00a0Marlene \u00a0Agudelo, \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0encargada \u00a0de \u00a0arreglar \u00a0la \u00a0ropa, \u00a0sin v\u00ednculos familiares ni laborales con el \u00a0implicado, \u00a0asegura \u00a0que \u00a0ella \u00a0estuvo \u00a0todo el tiempo planchando, en el segundo \u00a0piso \u00a0y \u00a0que \u00a0nada \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0dice \u00a0D\u2026E\u2026 \u00a0es cierto. El Tribunal Superior \u00a0subestim\u00f3 esta versi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.10 \u00a0Mercedes Castillo de Herrera, hermana \u00a0del \u00a0implicado \u00a0y \u00a0due\u00f1a de la casa escenario de los hechos, tambi\u00e9n descart\u00f3 \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0afirma \u00a0en \u00a0la \u00a0denuncia. \u00a0En \u00a0el \u00a0fallo \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0dio \u00a0el valor \u00a0correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.11 Jos\u00e9 Gabriel Herrera Benavides, casado \u00a0con \u00a0la \u00a0anterior, \u00a0agreg\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0DANIEL \u00a0CASTILLO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0acostumbre \u00a0a sentar a los ni\u00f1os en las rodillas y que no juega con ellos en el \u00a0computador, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0ese \u00a0aparato \u00a0es \u00a0una \u00a0herramienta \u00a0de \u00a0trabajo, no \u00a0disponible \u00a0para \u00a0otros \u00a0efectos. \u00a0Tampoco este testimonio fue valorado como era \u00a0debido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.12 El procesado, DANIEL CASTILLO GARZ\u00d3N, \u00a0\u201cconfes\u00f3\u201d \u00a0que \u00a0hizo \u00a0cosquillas \u00a0en \u00a0las \u00a0exilas \u00a0al ni\u00f1o D\u2026E\u2026; que \u00e9ste le pidi\u00f3 una moneda y \u00a0que \u00a0\u00e9l se la regal\u00f3, sin que nada anormal hubiese sucedido; porque en la casa \u00a0siempre \u00a0hubo \u00a0varias \u00a0personas \u00a0y \u00a0porque \u00a0los \u00a0ni\u00f1os s\u00f3lo estuvieron ah\u00ed un \u00a0minuto, \u00a0antes que \u00c9rika los sacara para el parque. Ninguno de los funcionarios \u00a0judiciales acept\u00f3 esas explicaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita a la Corte casar el fallo impugnado \u00a0y absolver a DANIEL CASTILLO GARZ\u00d3N de los cargos que le endilgan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER CARGO: Nulidad \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0planteamiento en todo similar al de la \u00a0primera \u00a0censura, \u00a0el \u00a0casacionista insiste en que los hechos ocurrieron el 2 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02001, \u00a0en vigencia de Ley 599 de 2000; de modo que los Jueces de \u00a0instancia \u00a0aplicaron \u00a0disposiciones \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de 1980, que ya estaba \u00a0derogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0censor, ten\u00eda que aplicarse el \u00a0art\u00edculo \u00a0209 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de 2000, que empez\u00f3 a regir el 25 de julio de \u00a02001, \u00a0y \u00a0que sanciona los actos sexuales abusivos con \u00a0menor \u00a0de \u00a0catorce \u00a0a\u00f1os, \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a03 \u00a0a 5 \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la Sala declarar la nulidad de \u00a0todo lo actuado, m\u00e1xime que el procesado es inocente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. CUESTI\u00d3N PREVIA \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0relato \u00a0de los hechos \u00a0vertidos \u00a0en \u00a0las \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0instancia, los actos sexuales ocurrieron entre \u00a0mayo y septiembre de 2001. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quiere ello decir, que por la extensi\u00f3n en \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0investigados, \u00a0\u00e9stos \u00a0quedaron \u00a0abarcados \u00a0por la \u00a0vigencia \u00a0de dos regimenes penales: el Decreto 100 de 1980 y la Ley 599 de 2000, \u00a0pues \u00e9sta empez\u00f3 a regir el 25 de julio de 2001. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 art\u00edculo \u00a0 218 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Decreto \u00a02700 de 1991, que rigi\u00f3 hasta el 24 de julio de \u00a02001, \u00a0dispon\u00eda \u00a0que la casaci\u00f3n procede por delitos que tengan se\u00f1alada pena \u00a0privativa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 libertad \u00a0 cuyo \u00a0 m\u00e1ximo \u00a0 sea \u00a0 o \u00a0exceda \u00a0de \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo \u00a0305 del Decreto 100 de 1980 \u00a0(modificado \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a0360 \u00a0de \u00a01997), \u00a0sancionaba \u00a0los \u00a0actos \u00a0sexuales con menor de catorce a\u00f1os, con \u00a0prisi\u00f3n de 2 a 5 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el agravante previsto en el art\u00edculo \u00a0306 \u00a0ib\u00eddem, por haberse comentado en persona menor de diez a\u00f1os, esa conducta \u00a0quedaba \u00a0reprimida \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de 2 a\u00f1os 8 meses a 7 a\u00f1os 6 meses. De modo \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0caso que se examina era procedente la casaci\u00f3n com\u00fan, con arreglo \u00a0al Decreto 2700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su vez, en el art\u00edculo 205 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n com\u00fan procede por \u00a0delitos \u00a0que \u00a0tengan \u00a0se\u00f1alada pena privativa de la libertad cuyo m\u00e1ximo sea o \u00a0exceda de ocho (8) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo \u00a0209 \u00a0de \u00a0la Ley 599 de 2000 \u00a0reprime \u00a0los \u00a0actos \u00a0sexuales \u00a0con \u00a0menor \u00a0de catorce \u00a0a\u00f1os, \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a03 \u00a0a \u00a05 \u00a0a\u00f1os; \u00a0y \u00a0con la \u00a0circunstancia \u00a0 de \u00a0 agravaci\u00f3n \u00a0 punitiva \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0211 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0por \u00a0ser \u00a0la \u00a0v\u00edctima persona \u00a0menor \u00a0de \u00a0doce \u00a0a\u00f1os, \u00a0queda \u00a0sancionado \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n de 4 a\u00f1os a 7 a\u00f1os 6 \u00a0meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como se observa, de aplicarse la Ley 600 de \u00a02000, \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan \u00a0no \u00a0ser\u00eda posible en el presente asunto, donde la \u00a0pena m\u00e1xima es de 7 a\u00f1os 6 meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0para \u00a0el tr\u00e1mite del recurso \u00a0extraordinario, \u00a0se \u00a0remite \u00a0por \u00a0favorabilidad de la norma procesal con efectos \u00a0sustanciales, \u00a0al \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991, que habilitaba la casaci\u00f3n ordinaria \u00a0para \u00a0 delitos \u00a0 cuya \u00a0 sanci\u00f3n \u00a0 m\u00e1xima \u00a0 sea \u00a0o \u00a0exceda \u00a0de \u00a0seis \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. SOBRE LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelo \u00a0presentado \u00a0por el defensor de \u00a0DANIEL \u00a0CASTILLO \u00a0GARZ\u00d3N, \u00a0no satisface los requisitos formales establecidos en \u00a0el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 212 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 600 \u00a0 de \u00a0 2000. \u00a0Debido \u00a0a \u00a0ello, \u00a0ser\u00e1 \u00a0inadmitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dado \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0rige por el principio dispositivo, las pretensiones de la demanda \u00a0delimitan \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal, con excepci\u00f3n de la \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0puede ser decretada oficiosamente en aras de la protecci\u00f3n de los \u00a0derechos \u00a0 fundamentales \u00a0 y \u00a0 la \u00a0eventual \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0oficio \u00a0para \u00a0el \u00a0restablecimiento \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0superiores a los sujetos procesales, si a ello \u00a0hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0constituye una especie de \u00a0tercera \u00a0instancia; no consiste en someter a un nuevo juicio al procesado, ni en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0postularse \u00a0un \u00a0debate probatorio generalizado y sin \u00a0acatamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0argumentativa \u00a0que \u00a0le es inherente, puesto que el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0no \u00a0fue \u00a0concebido como un medio adicional para litigar \u00a0libremente, \u00a0sino \u00a0como \u00a0una \u00a0excepcional \u00a0manera \u00a0de \u00a0llevar a conocimiento del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido por el \u00a0Ad-quem, \u00a0por las causales \u00a0taxativamente \u00a0 se\u00f1aladas \u00a0 en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0que \u00a0hubiesen \u00a0sido \u00a0seleccionadas \u00a0y \u00a0adecuadamente desarrolladas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que, \u00a0el recurso de casaci\u00f3n se \u00a0concibe \u00a0como \u00a0un \u00a0instituto \u00a0procesal extraordinario que busca remediar o poner \u00a0fin \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0del \u00a0bloque \u00a0 de \u00a0 constitucionalidad \u00a0en \u00a0lo \u00a0pertinente \u00a0y \u00a0de la ley, que no se hubiese corregido ni a\u00fan en la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0por \u00a0errores de juicio o de actividad; y como tal, comporta \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0juicio \u00a0l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddico \u00a0sobre \u00a0la sentencia misma, \u00a0siguiendo el derrotero trazado en las causales invocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0exigir que el libelista \u00a0estructure \u00a0f\u00f3rmulas \u00fanicas o sacramentales para postular sus reproches, ni se \u00a0precisa \u00a0siquiera \u00a0que \u00a0utilice \u00a0la \u00a0terminolog\u00eda acu\u00f1ada por la doctrina y la \u00a0jurisprudencia \u00a0 para \u00a0 designar \u00a0 las \u00a0distintas \u00a0especies \u00a0de \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0s\u00ed es de esperarse que el casacionista \u00a0discurra \u00a0de \u00a0un \u00a0modo \u00a0claro, l\u00f3gico, y profundo, hasta demostrar que el fallo \u00a0presenta \u00a0defectos \u00a0protuberantes \u00a0en su estructura jur\u00eddica, de tal suerte que \u00a0no es factible mantener su vigencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1 \u00a0SOBRE \u00a0LOS \u00a0CARGOS PRIMERO Y TERCERO: \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial y nulidad, por aplicaci\u00f3n de normas \u00a0derogadas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dada la similitud de las censuras primera y \u00a0tercera, su an\u00e1lisis se abordar\u00e1 conjuntamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.1 \u00a0Se \u00a0observa, \u00a0para \u00a0iniciar, que el \u00a0libelista \u00a0postula \u00a0el \u00a0reproche \u00a0por \u00a0nulidad \u00a0en \u00a0el tercer lugar, con lo cual \u00a0desconoce \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0de \u00a0prioridad \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0forma \u00a0 \u00a0parte \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0l\u00f3gica \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, como lo ha reiterado la Sala en \u00a0diversidad \u00a0de \u00a0pronunciamientos, \u00a0el \u00a0orden de postulaci\u00f3n de los cargos en la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0rige \u00a0por \u00a0el principio de \u00a0prioridad, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0es \u00a0necesario \u00a0tener en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0procesal \u00a0que \u00a0la \u00a0prosperidad \u00a0de alguno de ellos pueda \u00a0conllevar, \u00a0 en \u00a0 atenci\u00f3n \u00a0al \u00a0efecto \u00a0corrector \u00a0o \u00a0invalidante \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que, \u00a0en \u00a0rigor l\u00f3gico, se debe \u00a0proponer \u00a0inicialmente \u00a0el \u00a0cargo \u00a0por nulidad, y si fueren plurales tambi\u00e9n se \u00a0presentar\u00e1n \u00a0empezando \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0eventualmente \u00a0mayor \u00a0efecto \u00a0invalidante \u00a0produzca, \u00a0pues \u00a0si alguno llegare a demostrarse, se devuelve la actuaci\u00f3n para \u00a0rehacer \u00a0todo el tr\u00e1mite alcanzado por el vicio, lo cual impone identificar los \u00a0l\u00edmites de afectaci\u00f3n de cada motivo de anulaci\u00f3n propuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.2 \u00a0No consulta la realidad procesal el \u00a0libelista \u00a0al \u00a0restringir \u00a0los \u00a0hechos \u00a0a \u00a0un \u00a0solo \u00a0evento, \u00a0ocurrido \u00a0el \u00a02 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02001, \u00a0pues \u00a0con \u00a0toda \u00a0claridad \u00a0se \u00a0indica \u00a0en \u00a0la resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0y \u00a0en \u00a0los fallos de instancia que los actos sexuales sobre le ni\u00f1o \u00a0D\u2026E\u2026fueron \u00a0cometidos entre los meses de mayo y septiembre de 2001, al punto \u00a0que fue condenado por esa conducta punible en concurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, sobre la base de ese supuesto que \u00a0no \u00a0se \u00a0ci\u00f1e \u00a0a \u00a0la \u00a0verdad \u00a0procesal, \u00a0el libelista apoya su teor\u00eda seg\u00fan la \u00a0cu\u00e1l, \u00a0como \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0hecho sucedi\u00f3 el 2 de septiembre de 2001, entonces no \u00a0pod\u00eda \u00a0aplicarse \u00a0ya, \u00a0para calcular la sanci\u00f3n imponible, el C\u00f3digo Penal de \u00a01980, \u00a0porque para entonces ya se encontraba derogado, teniendo en cuenta que la \u00a0Ley 599 de 2000, empez\u00f3 a regir el 25 de julio de 2001. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese defecto en la confecci\u00f3n de la censura \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0para su inadmisi\u00f3n, en tanto de entrada la Corte observa que no \u00a0es \u00a0necesario \u00a0activar \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0fines restablecedores de garant\u00edas que \u00a0cumple \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0precisamente \u00a0porque el supuesto yerro se cimenta en una \u00a0premisa desligada de la realidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre ese mismo t\u00f3pico, en auto del 28 de \u00a0febrero \u00a0 de \u00a0 2006 \u00a0(radicaci\u00f3n \u00a024783), esta colegiatura expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0Sala \u00a0tiene \u00a0determinado \u00a0que \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0de \u00a0la demanda de casaci\u00f3n no s\u00f3lo hacen referencia a su \u00a0contenido \u00a0l\u00f3gico \u00a0arm\u00f3nico, \u00a0es \u00a0decir \u00a0a \u00a0su \u00a0correcci\u00f3n \u00a0formal, \u00a0sino que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0deben \u00a0contener una correcci\u00f3n material. Ello significa que entre las \u00a0piezas \u00a0procesales \u00a0sobre \u00a0las \u00a0que se fundamenten los cargos y la presentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0 se \u00a0 haga \u00a0 de \u00a0ellas \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0debe \u00a0existir \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0correspondencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 objetiva2, \u00a0 respetando \u00a0 siempre \u00a0 su \u00a0realidad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0eventos, \u00a0ha \u00a0dicho tambi\u00e9n la \u00a0Sala, \u00a0no \u00a0se trata de determinar a priori la prosperidad de la demanda, sino de \u00a0prevenir \u00a0que \u00a0la \u00a0correcci\u00f3n \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0no est\u00e9 sustentada sobre \u00a0inexactitudes \u00a0o \u00a0mendacidades, \u00a0conscientes o\u00a0 inconscientes, pero en todo \u00a0caso advertibles a simple vista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0antecedentes del caso debatido en una \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0son \u00a0vinculantes, no s\u00f3lo porque la ley bajo la cual se \u00a0rige \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso \u00a0los incluye dentro de sus requisitos formales (numeral \u00a02\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de 2000), sino porque los mismos son \u00a0presupuesto \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis que debe emprender la Corte cuando revisa su aspecto \u00a0formal, \u00a0pues \u00a0de \u00a0ello \u00a0depender\u00e1 \u00a0muchas \u00a0de \u00a0las veces que la Sala encuentre \u00a0correctamente demostrado un cargo en casaci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.3 \u00a0De \u00a0otra parte, estudiado el asunto \u00a0desde \u00a0un \u00a0punto de vista objetivo, es claro que el libelista carece de inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0en \u00a0su \u00a0planteamiento, \u00a0pues reclama la aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos \u00a0209 \u00a0y \u00a0211 \u00a0de \u00a0la Ley 599 de 2000, resultando \u00e9stos m\u00e1s gravosos para DANIEL \u00a0CASTILLO \u00a0GARZ\u00d3N, que los art\u00edculos 305 y 306 del Decreto 100 de 1980, que fue \u00a0que \u00a0tomaron \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0por \u00a0favorabilidad, \u00a0para \u00a0tasar \u00a0las \u00a0sanciones a imponer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0dijo \u00a0con \u00a0antelaci\u00f3n \u00a0que \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0 \u00a0305 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0306 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Decreto \u00a0 100 \u00a0 de \u00a0 1980 \u00a0 (modificado \u00a0por \u00a0la Ley 360 de 1997), el \u00a0delito \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0actos \u00a0sexuales \u00a0con \u00a0menor \u00a0de \u00a0catorce \u00a0a\u00f1os \u00a0agravado \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a02 \u00a0a\u00f1os \u00a08 meses a 7 a\u00f1os 6 meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0que el mismo il\u00edcito en los art\u00edculos \u00a0209 \u00a0y 211 de la Ley 599 de 2000 era reprimido con prisi\u00f3n de 4 a\u00f1os a 7 a\u00f1os \u00a06 meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es evidente que de fijarse la pena con base \u00a0en \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0como \u00a0lo \u00a0reclama \u00a0el \u00a0censor, la sanci\u00f3n concreta \u00a0imponible ser\u00eda mayor, por ser m\u00e1s elevado el extremo inferior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ha reiterado la jurisprudencia de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0que \u00a0el inter\u00e9s para recurrir en casaci\u00f3n se \u00a0manifiesta \u00a0en \u00a0la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0uno \u00a0de \u00a0sus fines, cual es el de reparar los \u00a0agravios \u00a0 inferidos \u00a0 a \u00a0 las \u00a0partes \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0y \u00a0por \u00a0ello, \u00a0necesariamente \u00a0el \u00a0recurrente debe tratar de hacer m\u00e1s favorable la situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 procesado, \u00a0bien \u00a0pretendiendo \u00a0su \u00a0absoluci\u00f3n, \u00a0la \u00a0aminoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0responsabilidad \u00a0o \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0o \u00a0el \u00a0restablecimiento \u00a0de \u00a0sus \u00a0derechos \u00a0y \u00a0garant\u00edas fundamentales vulneradas en las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0presente asunto, en el hipot\u00e9tico \u00a0evento \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0saliera \u00a0avante, lejos de favorecer los intereses de \u00a0DANIEL \u00a0CASTILLO \u00a0GARZ\u00d3N, \u00a0las \u00a0alegaciones \u00a0del \u00a0libelista \u00a0le \u00a0generar\u00edan un \u00a0notorio \u00a0 \u00a0perjuicio \u00a0 \u00a0materializado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0una \u00a0 pena \u00a0 de \u00a0 prisi\u00f3n \u00a0 m\u00e1s \u00a0elevada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.4 Es preciso aclarar, adem\u00e1s, que una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 como \u00a0 la \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0refiere \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0contemplada \u00a0en \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0como \u00a0causal de nulidad, sino que para remediar el supuesto yerro, \u00a0bastar\u00eda \u00a0redosificar \u00a0la \u00a0pena \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0normas \u00a0legales que \u00a0resultaren \u00a0aplicables, \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso, \u00a0conservando \u00a0indemne \u00a0el \u00a0principio de \u00a0favorabilidad \u00a0y \u00a0la prohibici\u00f3n de la non reformatio \u00a0in pejus. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0antes \u00a0expuesto, este reproche no \u00a0ser\u00e1 admitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2 \u00a0SOBRE \u00a0EL \u00a0SEGUNDO \u00a0CARGO. Errores de hecho en la estimaci\u00f3n probatoria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0hace \u00a0al \u00a0segundo reproche, la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por el defensor de DANIEL CASTILLO GARZ\u00d3N no satisface los \u00a0requisitos \u00a0inherentes \u00a0a \u00a0la \u00a0esencia \u00a0del \u00a0recurso extraordinario, pues aunque \u00a0menciona \u00a0la \u00a0existencia de errores en la valoraci\u00f3n probatoria, se dispersa en \u00a0m\u00faltiples \u00a0afirmaciones \u00a0en \u00a0tal sentido, sin m\u00e1s argumentaci\u00f3n en cada caso, \u00a0que \u00a0la \u00a0consistente \u00a0en \u00a0refutar \u00a0lo dicho en el fallo anteponiendo su personal \u00a0criterio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.1 Es ya inveterada la postura de Sala, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido que puede demandarse la casaci\u00f3n del fallo con fundamento en la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo segundo, por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0cuando \u00a0el Tribunal en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n probatoria haya incurrido \u00a0en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0que \u00a0al \u00a0parecer fue el camino que eligi\u00f3 el \u00a0libelista, \u00a0puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por: \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, falso \u00a0juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incurre en error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia el juez que \u00a0omite \u00a0apreciar \u00a0una \u00a0prueba legalmente aportada al proceso, o cuando, contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere \u00a0consecuencias \u00a0valorativas \u00a0a partir de un medio de convicci\u00f3n \u00a0que no forma parte del mismo por no haber sido incorporado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0supone, en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; no obstante, al sopesarlo lo distorsiona, tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este evento, el censor tiene la carga de \u00a0confrontar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0de \u00a0cada prueba sobre la que hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal pens\u00f3 que ellas dec\u00edan; y as\u00ed, \u00a0demostrada \u00a0la diferencia y el desfase, debe continuar hacia la trascendencia de \u00a0aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0prueba \u00a0existe \u00a0legalmente \u00a0y \u00a0es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, \u00a0se \u00a0 incurre \u00a0 en \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta hip\u00f3tesis, el demandante corre con \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, o cu\u00e1l principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cual \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido por el juez, e \u00a0igualmente \u00a0tiene \u00a0el deber de indicar cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0trascendencia de los yerros endilgados \u00a0al \u00a0Ad-quem \u00a0no consiste, como suele creerse, en las afirmaciones personales que \u00a0al \u00a0respecto haga el demandante, sino en demostrar con argumentos racionales que \u00a0de \u00a0haberse valorado correctamente las pruebas sobre las que se hacen recaer los \u00a0errores, \u00a0entonces \u00a0el sentido del fallo ser\u00eda distinto, porque sus fundamentos \u00a0actuales perder\u00edan sustento y no podr\u00edan subsistir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.2 El libelo que examina se asemeja por \u00a0entero \u00a0a \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0confeccionado \u00a0libremente y sin el rigor \u00a0argumentativo \u00a0condigno a la pretensi\u00f3n de quebrar el fallo, conformado por las \u00a0sentencias \u00a0convergentes en el mismo sentido. No postula ni desarrolla alguna de \u00a0las \u00a0modalidades \u00a0de \u00a0error, \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0que \u00a0no lo mencione con el \u00a0nombre \u00a0atribuido \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0y \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0de \u00a0modo que no es \u00a0factible deducir el verdadero sentido del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque en algunos aparte el censor menciona \u00a0el \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 identidad \u00a0como \u00a0gu\u00eda \u00a0del \u00a0reproche, \u00a0en \u00a0realidad \u00a0culmina \u00a0planteando su \u00a0desacuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0poder \u00a0suasorio \u00a0o \u00a0fuerza de convicci\u00f3n que los Jueces de \u00a0instancia \u00a0encontraron \u00a0en \u00a0todo \u00a0el \u00a0conjunto probatorio; pero sin demostrar la \u00a0incursi\u00f3n en alguna especie de errores de hecho o de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0 se \u00a0 trata \u00a0 de \u00a0 falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0el censor \u00a0tiene \u00a0la carga de confrontar por separado el tenor literal de cada prueba sobre \u00a0la \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0hace \u00a0 \u00a0recaer \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0yerro, \u00a0 con \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 Ad-quem \u00a0pens\u00f3 que ellas dec\u00edan; y una \u00a0vez \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0desfase, \u00a0debe \u00a0continuar hacia la trascendencia de aquella \u00a0impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, quien as\u00ed alega debe \u00a0comparar \u00a0puntualmente \u00a0lo dicho por los testigos, o lo indicado por las pruebas \u00a0de \u00a0otra \u00a0\u00edndole, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que el Tribunal Superior ley\u00f3 en esas espec\u00edficas \u00a0versiones \u00a0testimoniales, \u00a0o \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0entendi\u00f3 \u00a0indicaban \u00a0las \u00a0restantes \u00a0pruebas; \u00a0todo \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0demostrar que el fallo se ha distanciado de la \u00a0realidad \u00a0objetivamente \u00a0declarada \u00a0por \u00a0el \u00a0acopio probatorio, por distorsi\u00f3n, \u00a0recorte o adici\u00f3n en su contenido material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0estructuraci\u00f3n de la censura en punto \u00a0de \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 cumple \u00a0 con \u00a0la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0que \u00a0al \u00a0respecto \u00a0haga \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0como \u00a0si de su opini\u00f3n \u00a0personal \u00a0se \u00a0tratara; \u00a0pues, \u00a0de \u00a0bastar \u00a0aquel \u00a0tipo \u00a0de \u00a0cr\u00edtica \u00a0el recurso \u00a0extraordinario no distar\u00eda en mucho de un alegato de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0que, \u00a0correspond\u00eda \u00a0al casacionista \u00a0referirse \u00a0 al \u00a0 verdadero \u00a0sentido \u00a0y \u00a0alcance \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0supuestamente \u00a0tergiversadas, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s, \u00a0demostrar \u00a0que aquellas, aunadas a todas las dem\u00e1s \u00a0analizadas \u00a0en el fallo, no permit\u00edan arribar a la convicci\u00f3n de certeza sobre \u00a0la responsabilidad penal del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.3 En el caso que se examina, el censor \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0transcribir \u00a0algunos \u00a0apartes \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios recaudados y \u00a0ciertos \u00a0apartes \u00a0del \u00a0fallo; \u00a0y \u00a0a partir de su visi\u00f3n personal del asunto, el \u00a0casacionista \u00a0 \u00a0 \u00a0avanza \u00a0 \u00a0 \u00a0hasta \u00a0 \u00a0 asegurar \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 Ad-quem \u00a0se equivoc\u00f3 al no creer en las \u00a0declaraciones \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0implicado \u00a0y \u00a0por \u00a0reconocer \u00a0poder suasorio a los \u00a0testimonios que lo comprometen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0advierte, \u00a0el libelista agota su \u00a0discurso \u00a0en \u00a0comentarios \u00a0gen\u00e9ricos, \u00a0los \u00a0mismos que fueron planteados en los \u00a0alegatos \u00a0de \u00a0instancia; de suerte que no desarrolla a cabalidad su postulaci\u00f3n \u00a0en \u00a0 sede \u00a0 extraordinaria, \u00a0porque \u00a0incumpli\u00f3 \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0identificar \u00a0las \u00a0expresiones \u00a0objetivas \u00a0y literales de las pruebas sobre las que hace recaer los \u00a0supuestos \u00a0yerros, \u00a0y \u00a0frente \u00a0a cada expresi\u00f3n relevante especificar lo que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior ley\u00f3 o entendi\u00f3 que dec\u00edan, con la finalidad de ense\u00f1ar a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la tergiversaci\u00f3n de cada prueba, por recorte, \u00a0adici\u00f3n o alteraci\u00f3n de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es suficiente, entonces, en el marco de \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0errores \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0hecho, \u00a0 \u00a0 afirmar \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 Ad-quem \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0apreciar las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0interesan al libelista, con base en deducciones subjetivas ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0apunta \u00a0hacia \u00a0la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0alguna \u00a0especie \u00a0de yerro \u00a0in iudicando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.4 \u00a0Se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista en \u00a0realidad \u00a0protesta \u00a0por \u00a0la \u00a0fuerza de convicci\u00f3n o poder suasorio atribuido al \u00a0conjunto \u00a0 de \u00a0 pruebas, \u00a0 como \u00a0si \u00a0se \u00a0tratase \u00a0de \u00a0postular \u00a0un \u00a0error \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0por \u00a0falso juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala de Casaci\u00f3n Penal ha insistido en \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 convicci\u00f3n, \u00a0que \u00a0consiste \u00a0en \u00a0una \u00a0actividad de pensamiento a trav\u00e9s de la \u00a0cual \u00a0se \u00a0reconoce \u00a0el valor que la ley asigna a determinadas pruebas, presupone \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0\u201ctarifa \u00a0legal\u201d, \u00a0en la cual, por voluntad de la ley, a las pruebas corresponde \u00a0un \u00a0valor \u00a0demostrativo \u00a0o \u00a0de persuasi\u00f3n \u00fanico, predeterminado y que no puede \u00a0ser alterado por el interprete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0bajo \u00a0tal \u00a0entendimiento, por lo tanto, \u00a0podr\u00eda \u00a0 \u00a0incurrirse \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0se \u00a0niegue a la prueba ese valor \u00a0que \u00a0la ley le atribuye, o se le haga corresponder uno distinto al que la ley le \u00a0otorga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0con \u00a0la desaparici\u00f3n de la \u00a0tarifa \u00a0probatoria, \u00a0en \u00a0materia procesal penal, sustituida por el sistema de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0en principio, no es posible para los jueces incurrir en errores \u00a0de \u00a0 \u00a0 derecho \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0en \u00a0la medida en que la normatividad no \u00a0somete \u00a0por \u00a0lo \u00a0general \u00a0su \u00a0raciocinio \u00a0a \u00a0evaluaciones \u00a0probatorias obligadas \u00a0dependientes de una tarifa legal probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0presupuesto \u00a0procesal \u00a0restringe \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de que un sentenciador infrinja el ordenamiento por el simple hecho \u00a0de \u00a0conceder o negar credibilidad a un medio probatorio, dada la libertad de que \u00a0goza \u00a0en \u00a0esa \u00a0materia, \u00a0por \u00a0ministerio \u00a0de \u00a0la ley, para estimar su m\u00e9rito de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0en \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0vale \u00a0decir, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0m\u00e1rgenes de la \u00a0experiencia, las ciencias y la l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0ello significa que, sin demostrar la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0en falso juicios \u00a0existencia \u00a0 (omisi\u00f3n \u00a0o \u00a0suposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 prueba) \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0identidad \u00a0(tergiversaci\u00f3n, \u00a0recorte \u00a0o \u00a0adici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prueba) \u00a0 o \u00a0 en \u00a0 falso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0raciocinio \u00a0 (distanciamiento \u00a0 de \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica: l\u00f3gica, experiencia y ciencias), \u00a0como \u00a0en \u00a0el presente caso, la discrepancia de la defensa con la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0otorgada \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior a algunos medios probatorios no \u00a0es \u00a0discutible \u00a0en casaci\u00f3n, sencillamente porque no existe un par\u00e1metro legal \u00a0que pueda haber sido transgredido en la sentencia que se impugna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 desacertado, \u00a0 pues, \u00a0 intentar \u00a0el \u00a0quebrantamiento \u00a0 del \u00a0 fallo \u00a0condenatorio \u00a0atacando \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0el \u00a0Ad-quem asign\u00f3 a la prueba \u00a0que \u00a0al \u00a0libelista interesa, sin demostrar la presencia de errores de hecho o de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esa \u00a0y \u00a0de las otras pruebas que cimientan el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.5 \u00a0 Las \u00a0impropiedades \u00a0advertidas \u00a0con \u00a0antelaci\u00f3n \u00a0conllevan \u00a0a \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0en la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0del \u00a0expediente \u00a0se \u00a0observa \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0alguna \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental, \u00a0que amerite el ejercicio de las facultades oficiosas de la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 216 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a nombre de DANIEL \u00a0CASTILLO GARZ\u00d3N. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la presente providencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JULIO \u00a0ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 SOCHA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 SOLARTE \u00a0 PORTILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIS N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0En \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0numeral \u00a08\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a047 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a01098 \u00a0de \u00a02006 \u00a0\u201cPor \u00a0la cual se expide el C\u00f3digo de la Infancia y \u00a0la \u00a0Adolescencia\u201d, se prescinde del nombre del menor \u00a0afectado, debido a que esta providencia puede ser publicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Auto \u00a0 del \u00a0 25 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02002, \u00a0radicado \u00a0No. \u00a015.782. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 26257 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 117 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., once (11) de julio de dos mil \u00a0siete (2007). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-13120","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-15"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13120","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13120"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13120\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13120"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}