{"id":13037,"date":"2023-09-08T21:04:35","date_gmt":"2023-09-08T21:04:35","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2606627-03-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:04:35","modified_gmt":"2023-09-08T21:04:35","slug":"2606627-03-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2606627-03-07\/","title":{"rendered":"26066(27-03-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 26066 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta n.\u00b0 45 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0veintisiete de marzo de dos \u00a0mil siete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar si satisface las \u00a0exigencias \u00a0se\u00f1aladas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000, la Corte \u00a0examina \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada a nombre del procesado JULIO C\u00c9SAR \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0MORA, contra la sentencia de segunda instancia proferida por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0del Distrito Judicial de Florencia (Caquet\u00e1), el 10 de marzo de 2006, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de la cual confirm\u00f3 la sentencia de primera instancia proferida por \u00a0el \u00a0Juzgado Especializado de Florencia de fecha 31 de octubre de 2005, en el que \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0acusado \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de 84 meses de prisi\u00f3n como autor \u00a0responsable del delito de secuestro extorsivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0Florencia \u00a0(Caquet\u00e1), \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a02 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01990, \u00a0el se\u00f1or JOAQUIN ORTIZ se desplazaba hacia la Inspecci\u00f3n \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0de \u00a0la Esmeralda, comprensi\u00f3n territorial del municipio de Puerto \u00a0Rico, \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda de JULIO C\u00c9SAR MU\u00d1OZ MORA, con la finalidad de pagarle a \u00a0los \u00a0trabajadores. En el trayecto fueron interceptados por los sujetos RIGOBERTO \u00a0OVIDO \u00a0VAQUIRO \u00a0y JHON FREDY GUTI\u00c9RREZ ARIAS, quienes portando un arma de fuego \u00a0adujeron \u00a0 militar \u00a0en \u00a0las\u00a0 \u00a0Fuerzas\u00a0 \u00a0Armadas\u00a0 \u00a0Revolucionarias \u00a0\u2013FARC-, \u00a0exigi\u00e9ndole \u00a0a \u00a0JOAQU\u00cdN \u00a0ORTIZ la suma de tres millones de pesos por su rescate.\u00a0 Para dar \u00a0a \u00a0conocer \u00a0el \u00a0requerimiento monetario, liberaron al se\u00f1or JULIO C\u00c9SAR MU\u00d1OZ \u00a0MORA \u00a0quien \u00a0comunic\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora CECILIA VANEGAS DE ORTIZ, \u00a0esposa del secuestrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0d\u00eda \u00a011 de noviembre cuando la v\u00edctima \u00a0JOAQU\u00cdN \u00a0ORTIZ \u00a0era \u00a0trasladada \u00a0de \u00a0su \u00a0sitio \u00a0de cautiverio, en un ret\u00e9n que \u00a0hab\u00eda \u00a0levantado \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0p\u00fablica, \u00a0alert\u00f3 \u00a0sobre \u00a0su \u00a0condici\u00f3n, siendo \u00a0liberado \u00a0y \u00a0capturada \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0lo \u00a0transportaba \u00a0en \u00a0forma \u00a0obligada. \u00a0Capturados \u00a0los \u00a0implicados, \u00a0\u00e9stos \u00a0se\u00f1alaron a JULIO C\u00c9SAR MU\u00d1OZ MORA como \u00a0part\u00edcipe en la comisi\u00f3n del hecho punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS DE LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0acusa \u00a0la sentencia de haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa por exclusi\u00f3n evidente al producirse un \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0verbos \u00a0rectores \u00a0se\u00f1alados \u00a0en el \u00a0art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0\u2013Decreto \u00a0 \u00a0100 \u00a0 \u00a0de \u00a01980-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0demostrar el cargo, el censor sostiene \u00a0que \u00a0los \u00a0verbos \u00a0rectores \u00a0utilizados \u00a0en \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0hacen referencia al \u00a0arrebatamiento, \u00a0al \u00a0ocultamiento, \u00a0a \u00a0la \u00a0retenci\u00f3n o a la sustracci\u00f3n de una \u00a0persona, \u00a0acciones \u00a0que \u00a0nunca desarroll\u00f3 su prohijado, rasgo que no fue tenido \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador en el momento de dictar sentencia, en tanto le fue \u00a0hecha \u00a0una \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0gen\u00e9rica \u00a0sin explicar en qu\u00e9 consisti\u00f3 el actuar de \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0MORA, \u00a0pues \u00a0el \u00a0reproche \u00a0s\u00f3lo \u00a0puede \u00a0surgir de darse alguna de estas \u00a0acciones, y de no ser ello as\u00ed, la conducta es at\u00edpica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alega \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0verbos rectores del tipo penal no puede presumirse con el \u00a0simple \u00a0enunciado \u00a0de \u00a0ellos&#8230;\u201d, sino que exige del \u00a0sentenciador \u00a0su \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0dentro de un verbo espec\u00edfico, por manera que al \u00a0confrontar \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0del \u00a0procesado \u00a0se llega a la conclusi\u00f3n que no \u00a0arrebat\u00f3 \u00a0ni \u00a0sustrajo \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0a trav\u00e9s de enga\u00f1os, pues la idea de \u00a0viajar \u00a0a la finca provino del mismo JOAQU\u00cdN ORTIZ, por manera que el procesado \u00a0tambi\u00e9n \u00a0corri\u00f3 \u00a0con \u00a0la misma suerte de ser secuestrado. Exalta la forma como \u00a0la \u00a0v\u00edctima narr\u00f3 la sorpresa de MU\u00d1OZ MORA al observar los delincuentes, por \u00a0lo \u00a0 que \u00a0 puede \u00a0 considerarse \u00a0un \u00a0hecho \u00a0inusitado \u00a0y \u00a0sorprendente \u00a0para \u00a0su \u00a0representado. \u00a0Plantea que tampoco se da la realizaci\u00f3n de los verbos retener y \u00a0ocultar, \u00a0 \u00a0pues \u00a0 \u00a0ning\u00fan \u00a0 \u00a0elemento \u00a0 \u00a0indica \u00a0 la \u00a0 ejecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 estas \u00a0conductas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0la causal \u00a0primera \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 consagrada \u00a0 en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0generado por apreciaci\u00f3n err\u00f3nea de las pruebas y en un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 2, 3, 4 y 5 del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980 \u00a0(art\u00edculos \u00a09,10,11 \u00a0y \u00a012 \u00a0de la Ley 599 de 2000), por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 7, 11, 16, 20, 233, 286 y 287 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0sostiene que el \u00a0juzgador \u00a0debe \u00a0atenerse \u00a0al \u00a0comportamiento \u00a0comprobado \u00a0del \u00a0procesado y no al \u00a0actuar \u00a0presuntivo, \u00a0y ha de tomarse el que m\u00e1s le favorezca al procesado, pues \u00a0las \u00a0dudas \u00a0deben \u00a0absolverse \u00a0a \u00a0su favor para luego determinar si su actuar se \u00a0encuentra \u00a0tipificado, \u00a0es \u00a0antijur\u00eddico \u00a0y \u00a0culpable, \u00a0lo que no sucede con el \u00a0procesado \u00a0pues \u00a0\u201cel comportamiento de mi defendido \u00a0nunca \u00a0fue \u00a0t\u00edpico, \u00a0nunca \u00a0atent\u00f3 \u00a0contra \u00a0norma penal alguna, no ray\u00f3 en el \u00a0campo \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0y \u00a0por \u00a0consiguiente \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0manera \u00a0puede \u00a0inferirse culpabilidad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que hubo una indebida apreciaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0conjunto, \u00a0en \u00a0tanto el an\u00e1lisis en la sentencia conlleva una \u00a0deficiente \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0los testigos sin ninguna presi\u00f3n se retractaron \u00a0de \u00a0las \u00a0falsas \u00a0sindicaciones hechas contra el procesado y explicaron que en la \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n \u00a0declararon \u00a0contra \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0MORA \u00a0debido \u00a0a \u00a0torturas que les \u00a0infligieron, \u00a0por \u00a0lo que estas imputaciones carecen de validez, en tanto fueron \u00a0inducidas por el mismo interrogador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide \u00a0que \u00a0se \u00a0reconozca el error de hecho o \u00a0\u201cel \u00a0error \u00a0del \u00a0procedimiento \u00a0en \u00a0torno \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a032 \u00a0del \u00a0C.P., \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0que dicho art\u00edculo \u00a0indique \u00a0las \u00a0m\u00faltiples \u00a0circunstancias \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0obre: ya con la convicci\u00f3n errada de su \u00a0proceder, \u00a0ya \u00a0crey\u00e9ndose amparado etc. Pero yo me pregunto: Que pasa cuando el \u00a0sujeto \u00a0ni \u00a0tan \u00a0siquiera ha actuado, cuando su actuar siempre ha estado ce\u00f1ido \u00a0al \u00a0respeto por la ley, cuando con su actuar mas bien se ha propendido por todos \u00a0los \u00a0medios y en todas las oportunidades por colaborar en el sentido de oponerse \u00a0en \u00a0la medida de sus probabilidades a la consumaci\u00f3n del hecho punible.[\u2026] ya \u00a0que \u00a0el \u00a0actuar \u00a0concreto \u00a0de \u00a0mi \u00a0representado \u00a0no se encuentra tipificado como \u00a0delito, \u00a0 no \u00a0 es \u00a0 antijur\u00eddico \u00a0y \u00a0por \u00a0consiguiente \u00a0no \u00a0le \u00a0asiste \u00a0ninguna \u00a0culpabilidad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que la indebida apreciaci\u00f3n tiene \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0le otorg\u00f3 mayor credibilidad a las versiones \u00a0rendidas \u00a0bajo \u00a0presi\u00f3n \u00a0f\u00edsica y ps\u00edquica que a las tomadas en forma libre y \u00a0espont\u00e1nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0con base en esos razonamientos, casar \u00a0la sentencia y absolver al procesado del delito que se le endilga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>El censor plantea que la sentencia se dict\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0cuanto el Dr. GERM\u00c1N TRUJILLO OROZCO \u00a0actu\u00f3 \u00a0en la etapa instructiva como Juez de Instrucci\u00f3n Criminal y en la etapa \u00a0del juicio como Juez de Conocimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0cargo \u00a0sostiene \u00a0que el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, en concordancia con el art\u00edculo \u00a06\u00b0 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0se\u00f1ala que nadie puede ser juzgado sino ante el juez \u00a0competente \u00a0y \u00a0con \u00a0la \u00a0observancia de la plenitud de las formas propias de cada \u00a0juicio, \u00a0que el art\u00edculo 306-1,2 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, se\u00f1ala la \u00a0nulidad \u00a0originada \u00a0en \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0competencia y la comprobada existencia de \u00a0irregularidades que afecten el debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comenta que el art\u00edculo 99, numeral 4\u00b0, del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal dispone como causal de impedimento o recusaci\u00f3n \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0judicial, la circunstancia de haber dado consejo o manifestado \u00a0su \u00a0posici\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el asunto materia de proceso, y que en el caso concreto el \u00a0juez \u00a0TRUJILLO \u00a0OROZCO \u00a0actu\u00f3 como juez de instrucci\u00f3n criminal y como juez de \u00a0conocimiento \u00a0en\u00a0 \u00a0la \u00a0etapa de la causa, por manera que mientras instruy\u00f3 \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0conceptu\u00f3 \u00a0y \u00a0encamin\u00f3 la investigaci\u00f3n hacia la acusaci\u00f3n, lo \u00a0que \u00a0lo \u00a0predetermin\u00f3 a encaminar su actuar como juez de manera parcial, por lo \u00a0que \u00a0la nulidad radica en que ha debido declararse impedido para el conocimiento \u00a0de \u00a0este \u00a0asunto, \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0haya \u00a0sido \u00a0peque\u00f1a, \u00a0en consecuencia, \u00a0cualquier \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0posterior \u00a0estar\u00e1 viciada de nulidad, pues se consolidan \u00a0las \u00a0dos \u00a0causales \u00a0previstas \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 306 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide \u00a0casar \u00a0\u201cLA \u00a0PRESENTE \u00a0DEMANDA, \u00a0por \u00a0la causal invocada en forma subsidiaria en el cap\u00edtulo \u00a0segundo \u00a0de \u00a0la \u00a0misma, \u00a0accediendo as\u00ed al petitum que se eleva en el cap\u00edtulo \u00a0primero, como principal.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada a nombre \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JULIO C\u00c9SAR MU\u00d1OZ MORA, exhibe evidentes inconsistencias en la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0su \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de los fundamentos, que \u00a0desdicen \u00a0de la exigencia de precisi\u00f3n y claridad que consagra el art\u00edculo 212 \u00a0de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0el \u00a0demandante \u00a0de manera inapropiada sostiene que en la producci\u00f3n de la sentencia \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n directa por exclusi\u00f3n evidente de los verbos \u00a0rectores \u00a0consagrados \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 280 del entonces C\u00f3digo Penal (Decreto \u00a0100 de 1980), lo que constituye un error de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00faltiples \u00a0pronunciamientos \u00a0la Sala ha \u00a0insistido \u00a0en \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0emplear los t\u00e9rminos de una manera adecuada y \u00a0respetando \u00a0 el \u00a0 sentido \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 que \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0jurisprudencial \u00a0le \u00a0ha \u00a0dado esta Corte a cada una de las causales de casaci\u00f3n \u00a0consagradas \u00a0en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0por cuanto en el caso que nos ocupa el demandante, si \u00a0bien \u00a0anunci\u00f3 \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n directa de la norma, debi\u00f3 demostrar el sentido \u00a0en \u00a0que se dio la vulneraci\u00f3n, ya por falta de aplicaci\u00f3n, ora por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida o interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0atin\u00f3 \u00a0a se\u00f1alar que la falla se \u00a0produjo \u00a0por \u00a0exclusi\u00f3n evidente, entra en una contradicci\u00f3n al reconocer este \u00a0fen\u00f3meno \u00a0como \u00a0un \u00a0error de derecho, el cual, como es sabido, s\u00f3lo se produce \u00a0ante \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de una violaci\u00f3n indirecta, cuando el defecto tiene origen \u00a0en \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n de los requisitos legales en la producci\u00f3n o incorporaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0probatorios \u00a0con \u00a0los cuales el fallador consolida una sentencia \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad), \u00a0por manera que la redacci\u00f3n del cargo contiene \u00a0una incompatibilidad desde su enunciaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero los defectos de la censura no paran ah\u00ed \u00a0sino \u00a0que, \u00a0a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido, \u00a0al \u00a0tratar \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0exclusi\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0sostiene que el sentenciador nunca \u00a0demostr\u00f3 \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y menos que lo ubicara como \u00a0ejecutor \u00a0de \u00a0alguna \u00a0de las acciones referidas en\u00a0 los verbos rectores del \u00a0mencionado art\u00edculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa sola exposici\u00f3n el recurrente comete \u00a0dos \u00a0inexactitudes, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0si el procesado fue condenado por el delito de \u00a0secuestro \u00a0 extorsivo, \u00a0 como \u00a0lo \u00a0anuncia \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0significa \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0aplic\u00f3 \u00a0el \u00a0art\u00edculo 268 del Decreto 100 de 1980, por manera que \u00a0resulta \u00a0un contrasentido alegar una exclusi\u00f3n de la norma, cuando precisamente \u00a0fue \u00a0sentenciado \u00a0porque \u00a0el juzgador encontr\u00f3 su comportamiento adecuado a las \u00a0preceptivas del tipo penal que lo consagra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, dentro del mismo desarrollo del \u00a0reparo, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0sostiene \u00a0que el fallador nunca estableci\u00f3 la conducta \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0que no se le imput\u00f3 en cu\u00e1l de los verbos rectores \u00a0mencionados \u00a0en \u00a0la \u00a0norma \u00a0penal \u00a0finalmente \u00a0aplicada se adecuaba su conducta, \u00a0acotaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0hace \u00a0parte \u00a0de la demostraci\u00f3n de una violaci\u00f3n directa, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, la de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0cuya alegaci\u00f3n, en atenci\u00f3n a su importancia, \u00a0debe \u00a0plantearse \u00a0de \u00a0manera \u00a0principal \u00a0por \u00a0la causal tercera de casaci\u00f3n, en \u00a0cuanto \u00a0un \u00a0tal \u00a0dislate \u00a0comportar\u00eda \u00a0evidente quebranto de las garant\u00edas del \u00a0justiciable, porque se desconoce el debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, la exigencia de motivaci\u00f3n es una \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0de \u00a0orden Constitucional, integrante del debido proceso, \u00a0que \u00a0emana \u00a0de \u00a0los \u00a0postulados de los art\u00edculos 29 y 31 de la Carta Pol\u00edtica, \u00a0sin \u00a0la \u00a0\u201ccual \u00a0una persona no puede ser juzgada ni \u00a0decidida \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0sentencia. De ese \u00a0proceso \u00a0justo \u00a0se \u00a0desprende que las decisiones del juez s\u00f3lo obligan en tanto \u00a0observen \u00a0\u2018la plenitud de \u00a0las \u00a0formas \u00a0propias \u00a0de \u00a0cada \u00a0juicio\u2019, \u00a0 parte \u00a0necesaria \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0es \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias\u201d1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, aunque la Sala ha identificado \u00a0cuatro \u00a0(4) \u00a0situaciones \u00a0que \u00a0implican la falta de motivaci\u00f3n de la sentencia, \u00a0s\u00f3lo \u00a0 tres \u00a0 de \u00a0 ellas \u00a0 han \u00a0sido \u00a0consideradas \u00a0como \u00a0errores \u00a0in \u00a0procedendo \u00a0generadores de nulidad y \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0atacables a trav\u00e9s de la causal tercera, a saber: a) cuando hay \u00a0ausencia \u00a0absoluta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0b) \u00a0cuando \u00a0la motivaci\u00f3n es incompleta o \u00a0deficiente, \u00a0y, \u00a0c) \u00a0cuando la motivaci\u00f3n es ambivalente o dil\u00f3gica. La cuarta \u00a0causa, \u00a0generada \u00a0por \u00a0la llamada motivaci\u00f3n falsa, ha sido considerada como un \u00a0vicio \u00a0de \u00a0juicio \u00a0atacable por la v\u00eda de la causal primera, cuerpo segundo, en \u00a0el sistema de la ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0primera \u00a0causa, \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0la Sala, se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0fallador \u00a0no expone las razones de orden probatorio ni los \u00a0fundamentos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0en los cuales sustenta su decisi\u00f3n; la segunda, cuando \u00a0omite \u00a0analizar \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0se\u00f1alados \u00a0o \u00a0los motivos aducidos son \u00a0insuficientes \u00a0para \u00a0identificar \u00a0las \u00a0causas \u00a0en \u00a0las \u00a0que ella se sustenta; la \u00a0tercera, \u00a0 cuando \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0que \u00a0contiene \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0impiden \u00a0desentra\u00f1ar \u00a0 su \u00a0verdadero \u00a0sentido \u00a0o \u00a0las \u00a0razones \u00a0expuestas \u00a0en \u00a0ella \u00a0son \u00a0contrarias \u00a0a \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0finalmente \u00a0adoptada \u00a0en la resolutiva; y, la \u00a0cuarta \u00a0cuando \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo \u00a0se aparta abiertamente de la verdad \u00a0probada2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente caso, nada de ello demostr\u00f3 \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0pues en el escrito de demanda se duele \u00a0es \u00a0de \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0falta \u00a0de \u00a0especificaci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0del fallador de la \u00a0conducta \u00a0desplegada \u00a0por el enjuiciado y de la falta de subsunci\u00f3n de la misma \u00a0en \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0verbos \u00a0rectores \u00a0contenidos \u00a0en \u00a0la \u00a0preceptiva \u00a0aplicada, \u00a0eludiendo \u00a0reconocer, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que fue indiferente al contenido exacto de los \u00a0fallos, \u00a0que \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0MORA \u00a0fue condenado como coautor de la conducta punible de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0y \u00a0que \u00a0en las decisiones de las instancias los juzgadores \u00a0explicaron, \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0acervo probatorio, la manera en que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0 \u00a0intervino \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0retenci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 se\u00f1or \u00a0 Joaqu\u00edn \u00a0 Ortiz \u00a0Fajardo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo ensayado por el recurrente, entonces, \u00a0aparece \u00a0que, \u00a0en \u00a0forma \u00a0simult\u00e1nea, \u00a0incorpora \u00a0ataques \u00a0de diversa \u00edndole y \u00a0naturaleza \u00a0que \u00a0oscurecen \u00a0el sentido y direcci\u00f3n del ataque, con lo que falta \u00a0al \u00a0principal de los requisitos consagrados en el art\u00edculo 212 de la Ley 600 de \u00a02000, esto es, el de precisi\u00f3n y claridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Con \u00a0igual \u00a0impropiedad \u00a0desarrolla \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0en el que anuncia la demostraci\u00f3n de un error de hecho, sin que \u00a0en \u00a0su exposici\u00f3n indique la forma que asume esta clase de error, esto es, como \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, falso juicio de existencia o falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0comprobaci\u00f3n queda reducida a una serie \u00a0de \u00a0afirmaciones inconexas en las que recuerda los efectos de la duda en materia \u00a0probatoria, \u00a0en \u00a0que \u00a0la conducta debe ser t\u00edpica, antijur\u00eddica y culpable, y, \u00a0sin \u00a0 explicar \u00a0 o \u00a0 desplegar \u00a0alg\u00fan \u00a0estudio \u00a0al \u00a0respecto, \u00a0asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0le \u00a0dio \u00a0mayor \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0las \u00a0versiones obtenidas mediante \u00a0coacci\u00f3n \u00a0que \u00a0a las rendidas en forma libre y espont\u00e1nea, y que las sospechas \u00a0manifestadas \u00a0por \u00a0el secuestrado y su esposa en sus respectivas ampliaciones no \u00a0constituyen \u00a0una \u00a0sindicaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0manera \u00a0que \u00a0carecen de validez puesto que \u00a0fueron inducidas por el mismo investigador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales \u00a0afirmaciones convierten el escrito en \u00a0una \u00a0cadena \u00a0de \u00a0se\u00f1alamientos \u00a0en \u00a0los \u00a0que se arropan supuestas violaciones a \u00a0principios, \u00a0a \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del testimonio, a la producci\u00f3n y legalidad de las \u00a0pruebas, \u00a0a \u00a0la \u00a0validez de los medios probatorios y, para rematar, se aludi\u00f3 a \u00a0causales \u00a0de \u00a0no responsabilidad al plantear que el procesado pudo actuar con la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0errada \u00a0de \u00a0su \u00a0proceder \u00a0al \u00a0considerar que estaba amparado en una \u00a0circunstancia que ni siquiera logr\u00f3 precisar el casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0lac\u00f3nico reproche el censor no hace \u00a0nada \u00a0por \u00a0se\u00f1alar \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue el error de apreciaci\u00f3n en que pudo incurrir el \u00a0juzgador \u00a0corporativo. \u00a0Al \u00a0contrario, lo dedic\u00f3 a cuestionar, como se viene de \u00a0ver, \u00a0que los juzgadores hubiesen preferido una espec\u00edfica vertiente probatoria \u00a0o \u00a0que \u00a0asignaran \u00a0a los elementos de convicci\u00f3n un grado de persuasi\u00f3n que no \u00a0comparte. \u00a0Por \u00a0parte \u00a0alguna es posible detectar que sobre un concreto elemento \u00a0de \u00a0prueba \u00a0el \u00a0actor \u00a0adujera \u00a0que \u00a0se tergivers\u00f3 su genuina expresi\u00f3n (falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad), \u00a0o \u00a0que se ignor\u00f3 una para dar por declarado un hecho o \u00a0que \u00a0se \u00a0adujo otra que no tiene existencia material en el proceso con la que se \u00a0sustent\u00f3 \u00a0o desvirtu\u00f3 determinado punto (falso juicio de existencia), o que se \u00a0arribara \u00a0con \u00a0base \u00a0en ella a unas conclusiones il\u00f3gicas como consecuencia del \u00a0desconocimiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0pautas \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sana \u00a0 \u00a0cr\u00edtica \u00a0 \u00a0(falso \u00a0raciocinio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0permite \u00a0concluir que la \u00a0falta \u00a0de \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0claridad \u00a0del \u00a0escrito \u00a0es \u00a0m\u00e1s que elocuente en este \u00a0segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Similares \u00a0defectos \u00a0se \u00a0advierten en el \u00a0tercer \u00a0cargo, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el censor no acata siquiera a se\u00f1alar cu\u00e1l fue la \u00a0actividad \u00a0que \u00a0despleg\u00f3 el funcionario judicial dentro de la etapa instructiva \u00a0y \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la fase de la causa para determinar si efectivamente se incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0anunciada, \u00a0como \u00a0tampoco despleg\u00f3 el menor ejercicio en \u00a0orden \u00a0a \u00a0dejar \u00a0de \u00a0relieve \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la \u00a0manera \u00a0en \u00a0que \u00a0el supuesto vicio \u00a0repercuti\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del \u00a0proceso \u00a0o en las garant\u00edas debidas a los \u00a0sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0actor \u00a0desconoce \u00a0la reiterada \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0la omisi\u00f3n del funcionario \u00a0judicial \u00a0de declararse impedido no es constitutiva, por s\u00ed misma, de causal de \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso3, \u00a0y \u00a0que una tal irregularidad \u00a0queda \u00a0convalidada \u00a0si \u00a0las \u00a0partes, \u00a0advertidas de la presencia de la causal de \u00a0impedimento, \u00a0tampoco \u00a0recusan \u00a0al \u00a0funcionario, \u00a0que \u00a0fue \u00a0lo \u00a0que en este caso \u00a0ocurri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ese \u00a0modo el ataque queda reducido a una \u00a0serie \u00a0de \u00a0comentarios \u00a0intrascendentes \u00a0y faltos de demostraci\u00f3n, incapaces de \u00a0satisfacer \u00a0las m\u00ednimas exigencias se\u00f1aladas en el art\u00edculo 212 de la Ley 600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0se puede concluir que ninguno de los requisitos \u00a0tienen \u00a0presencia \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0no demuestran la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de ning\u00fan error, fen\u00f3meno que impide la viabilidad del recurso para \u00a0que la Corte de Casaci\u00f3n entre a estudiar de fondo su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por virtud de las precarias condiciones de la \u00a0demanda, \u00a0ser\u00e1 inadmitida toda vez que no re\u00fane los requisitos previstos en el \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600, \u00a0en \u00a0particular \u00a0el \u00a0consagrado \u00a0en su numeral \u00a03\u00ba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0terminar, \u00a0debe \u00a0la Corte se\u00f1alar que \u00a0revisada \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0adelantada \u00a0respecto del procesado JULIO C\u00c9SAR MU\u00d1OZ \u00a0MORA, \u00a0no \u00a0advirti\u00f3 \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de ninguna circunstancia de aquellas que le \u00a0permitan \u00a0actuar \u00a0de \u00a0oficio, conforme a la atribuci\u00f3n prevista en el art\u00edculo \u00a0216 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0en nombre del procesado JULIO C\u00c9SAR MU\u00d1OZ MORA, por \u00a0las razones aducidas en el cuerpo de esta providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, notif\u00edquese y c\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0 BAR\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JORGE \u00a0LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JULIO \u00a0ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0 PORTILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER DE JES\u00daS ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Corte \u00a0Suprema \u00a0 de \u00a0Justicia, \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a03 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02006, \u00a0radicaci\u00f3n n.\u00b0 22.485. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n del 12 de diciembre de 2005, \u00a0radicado No. 24.011. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Corte \u00a0Suprema \u00a0 de \u00a0Justicia, \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a019 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02006, \u00a0radicaci\u00f3n n.\u00b0 20.769. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 26066 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 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