{"id":12922,"date":"2023-09-08T21:04:29","date_gmt":"2023-09-08T21:04:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2573005-12-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:04:29","modified_gmt":"2023-09-08T21:04:29","slug":"2573005-12-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2573005-12-07\/","title":{"rendered":"25730(05-12-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 25730 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 245 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., cinco (5) de diciembre de dos \u00a0mil siete (2007). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de WILSON COPETE RIVAS, contra el fallo \u00a0del \u00a010 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02006, mediante el cual el Tribunal Superior de Quibd\u00f3 \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia, dictada el 28 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02005 \u00a0por el Juzgado Primero Penal del Circuito de la misma ciudad, \u00a0que \u00a0 conden\u00f3 \u00a0 a \u00a0 dicho \u00a0 implicado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 il\u00edcito \u00a0 de \u00a0 acceso \u00a0carnal \u00a0violento agravado por la \u00a0confianza depositada por la \u00a0v\u00edctima, \u00a0 (art\u00edculos \u00a0205 y 211 numeral 3 de la Ley 599 de 2000), \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0ciento treinta y dos (132) meses de prisi\u00f3n, a \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0lapso \u00a0de \u00a0ciento \u00a0cincuenta \u00a0y \u00a0cuatro \u00a0(154) \u00a0meses; \u00a0y \u00a0le \u00a0neg\u00f3 el subrogado de la suspensi\u00f3n \u00a0condicional de la ejecuci\u00f3n de la pena y la prisi\u00f3n domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron relatados de la siguiente manera por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Quibd\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo de primer \u00a0grado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0material \u00a0probatorio \u00a0recaudado \u00a0nos \u00a0ense\u00f1a: \u00a0Que \u00a0en \u00a0horas de la tarde del 6 de febrero de 2005, la se\u00f1ora MAR\u00cdA \u00a0ELIDES \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MURILLO, \u00a0se \u00a0traslad\u00f3 \u00a0hasta \u00a0el \u00a0barrio el Jard\u00edn de esta \u00a0ciudad, \u00a0sector \u00a0Las \u00a0Begonias, \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito de visitar a su hermana LUZ \u00a0NEREYDA \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MURILLO, \u00a0mujer \u00a0esta \u00a0que \u00a0hace \u00a0vida marital con el se\u00f1or \u00a0WILSON \u00a0 COPETE \u00a0RIVAS;\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0compartir \u00a0en \u00a0familia, \u00a0aquella \u00a0y \u00a0\u00e9ste, \u00a0decidieron \u00a0trasladarse \u00a0hasta el barrio Fuego Verde, con la \u00a0finalidad \u00a0de \u00a0formalizar \u00a0la comercializaci\u00f3n de un terreno de propiedad de la \u00a0se\u00f1ora \u00a0MAR\u00cdA ELIDES, y de cuya venta estaba encargado el se\u00f1or COPETE RIVAS, \u00a0ya \u00a0que \u00a0al \u00a0decir \u00a0de \u00a0\u00e9ste, \u00a0ya \u00a0ten\u00eda contactado a un se\u00f1or que pretend\u00eda \u00a0adquirir \u00a0 dicho \u00a0 bien \u00a0 ra\u00edz, \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 se \u00a0localizaba \u00a0en \u00a0ese \u00a0villorio \u00a0(sic). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0el \u00a0trayecto, en un paraje solitario \u00a0del \u00a0barrio \u00a0Fuego \u00a0Verde, \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0MAR\u00cdA ELIDES se percat\u00f3 que el se\u00f1or \u00a0COPETE \u00a0RIVAS, no tenia intenci\u00f3n de llevarla hasta donde el supuesto potencial \u00a0comprador \u00a0del \u00a0mentado \u00a0solar, pues \u00e9ste le manifest\u00f3 a aqu\u00e9lla, que ella le \u00a0gustaba, \u00a0respondi\u00e9ndole \u00a0la \u00a0susomentada \u00a0que \u00a0la \u00a0respetara \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0era su \u00a0cu\u00f1ado;\u00a0\u00a0 \u00a0ante \u00a0la \u00a0postura \u00a0de la susodicha, el se\u00f1or COPETE RIVAS \u00a0blandi\u00f3 \u00a0un \u00a0cuchillo, \u00a0y la increp\u00f3, dici\u00e9ndole que si no se dejaba \u201chacer \u00a0el \u00a0amor\u201d \u00a0le \u00a0pegaba una pu\u00f1alada; esta situaci\u00f3n gener\u00f3 un enfrentamiento \u00a0f\u00edsico \u00a0entre \u00a0la \u00a0\u201cpareja\u201d \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n, \u00a0del \u00a0que \u00a0ambos resultaron con \u00a0lesiones \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo;\u00a0\u00a0 \u00a0asevera \u00a0la se\u00f1ora MAR\u00cdA ELIDES, que su \u00a0agresor \u00a0la \u00a0tir\u00f3 al suelo, logr\u00f3 bajarle el pantal\u00f3n y hasta la mitad de sus \u00a0piernas,\u00a0 \u00a0le \u00a0introdujo \u00a0el pene por v\u00eda vaginal, acotando, que \u00e9l no se \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0a \u00a0\u201cdesarrollar\u201d, \u00a0porque al tratar de besarla, ella le mordi\u00f3 la \u00a0lengua, \u00a0y all\u00ed su victimario la solt\u00f3, momento que ella aprovech\u00f3 para salir \u00a0huyendo, \u00a0hasta \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0casa \u00a0de su hermana materna, se\u00f1ora BERTHA \u00a0ALICIA \u00a0 GARC\u00cdA \u00a0 MURILLO, \u00a0 morada \u00a0 que \u00a0 est\u00e1 \u00a0 situada \u00a0en \u00a0el \u00a0mencionado \u00a0barrio.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0propone \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de WILSON \u00a0COPETE \u00a0RIVAS \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Quibd\u00f3, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n prevista en el art\u00edculo 207 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000, por violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho en la apreciaci\u00f3n probatoria, por los \u00a0siguientes motivos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Los \u00a0jueces \u00a0de instancia interpretaron \u00a0inadecuadamente \u00a0el acopio probatorio, al punto que no tuvieron en cuenta que el \u00a0implicado \u00a0se encontraba muy ebrio y fue peleando, que se cay\u00f3 y se rompi\u00f3 los \u00a0labios y la lengua. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fue en medio de esa pelea que la denunciante \u00a0tambi\u00e9n \u00a0recibi\u00f3 \u00a0varios \u00a0golpes y las excoriaciones que describe el Instituto \u00a0de Medicina Legal y Ciencias Forenses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0absurdo \u00a0pensar que WILSON COPETE RIVAS \u00a0result\u00f3 \u00a0herido \u00a0en \u00a0los labios y en la lengua en una supuesta actividad sexual \u00a0forzada; \u00a0pues tal hallazgo indicar\u00eda, por el contrario, que \u00e9l fue la persona \u00a0abusada, \u00a0o cuando menos, que fue mordido apasionadamente por su cu\u00f1ada, Mar\u00eda \u00a0Elides. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0 \u00a0 Ad-quem \u00a0 omiti\u00f3 \u00a0 o \u00a0no \u00a0valor\u00f3 \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Neyla \u00a0Murillo Potes e In\u00e9s Antonia Asprilla Torres, quienes \u00a0refieren \u00a0que \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos, \u00a0mientras WILSON COPETE RIVAS \u00a0estaba \u00a0consumiendo \u00a0licor, \u00a0en su casa y con su familia, lleg\u00f3 Mar\u00eda Elides y \u00a0se \u00a0le \u00a0sent\u00f3 \u00a0en las piernas, mientras escuchaban m\u00fasica. Ese detalle sugiere \u00a0que \u00a0entre \u00a0ellos exist\u00eda algo m\u00e1s que una relaci\u00f3n entre cu\u00f1ados y le resta \u00a0fuerza al cargo por violaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Erraron tambi\u00e9n los Jueces de instancia \u00a0al \u00a0sopesar \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0medicina \u00a0forense, \u00a0prueba \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la cual \u00a0\u201ces \u00a0exagerada \u00a0y \u00a0equivocada \u00a0la interpretaci\u00f3n y \u00a0valoraci\u00f3n\u201d, toda vez que en la presunta v\u00edctima, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Elides, \u00a0no \u00a0fueron \u00a0encontradas \u00a0huellas \u00a0de \u00a0violencia \u00a0en \u00a0sus partes \u00a0\u00edntimas, \u00a0sino \u00a0en \u00a0otros lugares del cuerpo, como resultado de la pelea con su \u00a0cu\u00f1ado. \u00a0 Tal \u00a0realidad \u00a0descarta \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0violada, \u00a0como \u00a0ella \u00a0lo \u00a0asegura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que, de acuerdo con las anteriores \u00a0glosas, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0no existe certeza para condenar y que los yerros del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0condujeron \u00a0a la indebida aplicaci\u00f3n de los art\u00edculo 205 y \u00a0211 \u00a0 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0que \u00a0reprimen \u00a0el \u00a0acceso \u00a0carnal violento, cuando lo que ha \u00a0debido \u00a0hacerse \u00a0es \u00a0absolver al implicado, reconociendo a su favor el principio \u00a0in \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dubio \u00a0 \u00a0 \u00a0 pro \u00a0 \u00a0 \u00a0 reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita a la Corte casar el fallo impugnado \u00a0y emitir el reemplazo de car\u00e1cter absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelo \u00a0presentado \u00a0por \u00a0el defensor de \u00a0WILSON \u00a0COPETE \u00a0RIVAS \u00a0no \u00a0satisface \u00a0los \u00a0requisitos legales establecidos en el \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0212 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 600 \u00a0 de \u00a0 2000. \u00a0 Debido \u00a0 a \u00a0 ello, \u00a0 ser\u00e1 \u00a0inadmitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Dado \u00a0que \u00a0el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0rige por el principio dispositivo, las pretensiones de la demanda \u00a0delimitan \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal, con excepci\u00f3n de la \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0puede ser decretada oficiosamente en aras de la protecci\u00f3n de los \u00a0derechos \u00a0 fundamentales \u00a0 y \u00a0 la \u00a0eventual \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0oficio \u00a0para \u00a0el \u00a0restablecimiento \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0superiores a los sujetos procesales, si a ello \u00a0hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0constituye \u00a0una especie de \u00a0tercera \u00a0instancia; no consiste en someter a un nuevo juicio al procesado, ni en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0postularse \u00a0un \u00a0debate probatorio generalizado y sin \u00a0acatamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0argumentativa \u00a0que \u00a0le es inherente, puesto que el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0no \u00a0fue \u00a0concebido como un medio adicional para litigar \u00a0libremente, \u00a0sino \u00a0como \u00a0una \u00a0excepcional \u00a0manera \u00a0de \u00a0llevar a conocimiento del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido por el \u00a0Ad-quem, \u00a0por las causales \u00a0taxativamente \u00a0 se\u00f1aladas \u00a0 en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0que \u00a0hubiesen \u00a0sido \u00a0seleccionadas \u00a0y \u00a0adecuadamente desarrolladas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que, \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n se \u00a0concibe \u00a0como \u00a0un \u00a0instituto \u00a0procesal extraordinario que busca remediar o poner \u00a0fin \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0del \u00a0bloque \u00a0 de \u00a0 constitucionalidad \u00a0en \u00a0lo \u00a0pertinente \u00a0y de la ley, que hubiese ocurrido por errores de juicio o actividad, \u00a0no \u00a0advertidos \u00a0ni \u00a0enmendados en la sentencia de segunda instancia; y como tal, \u00a0comporta \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0juicio \u00a0l\u00f3gico jur\u00eddico sobre la sentencia \u00a0misma, siguiendo el derrotero trazado en las causales invocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0exigir \u00a0que el libelista \u00a0estructure \u00a0f\u00f3rmulas \u00fanicas o sacramentales para postular sus reproches, ni se \u00a0precisa \u00a0siquiera \u00a0que \u00a0utilice \u00a0la \u00a0terminolog\u00eda acu\u00f1ada por la doctrina y la \u00a0jurisprudencia \u00a0 para \u00a0 designar \u00a0 las \u00a0distintas \u00a0especies \u00a0de \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0s\u00ed es de esperarse que el casacionista \u00a0discurra \u00a0de \u00a0un \u00a0modo \u00a0claro, l\u00f3gico, y profundo, hasta demostrar que el fallo \u00a0presenta \u00a0defectos \u00a0protuberantes \u00a0en su estructura jur\u00eddica, de tal suerte que \u00a0no es factible mantener su vigencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0A\u00fan \u00a0cuando \u00a0el \u00a0defensor \u00a0menciona la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0en la valoraci\u00f3n probatoria, se dispersa en m\u00faltiples \u00a0afirmaciones \u00a0en tal sentido, sin la argumentaci\u00f3n anal\u00edtica y profunda que en \u00a0cada \u00a0caso \u00a0requiere \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario; \u00a0de suerte que no es factible \u00a0desentra\u00f1ar \u00a0 la \u00a0 formulaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 cargos, \u00a0 ni \u00a0 su \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0\u201cen \u00a0 \u00a0forma \u00a0 \u00a0clara \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0precisa\u201d, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 exige \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 212 \u00a0 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La jurisprudencia de la Sala ha reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0puede \u00a0demandarse \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo con \u00a0fundamento \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 causal \u00a0 primera, \u00a0 cuerpo \u00a0 segundo, \u00a0 por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0indirecta \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ley \u00a0 sustancial, \u00a0cuando el Tribunal en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0haya incurrido en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0que \u00a0al \u00a0parecer fue el camino que eligi\u00f3 el \u00a0libelista, \u00a0puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por: \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, falso \u00a0juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1 \u00a0 Incurre \u00a0 en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia \u00a0el \u00a0juez que omite apreciar una prueba legalmente aportada al proceso, o cuando, \u00a0contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere \u00a0consecuencias \u00a0valorativas \u00a0a \u00a0partir de un medio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 forma \u00a0 parte \u00a0 del \u00a0 mismo \u00a0 por \u00a0 no \u00a0 haber \u00a0 sido \u00a0incorporado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2 \u00a0El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0supone, en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; no obstante, al sopesarlo lo distorsiona, tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este evento, el censor tiene la carga de \u00a0confrontar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0de \u00a0cada prueba sobre la que hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal pens\u00f3 que ellas dec\u00edan; y as\u00ed, \u00a0demostrada \u00a0la diferencia y el desfase, debe continuar hacia la trascendencia de \u00a0aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3 \u00a0Si \u00a0la \u00a0prueba \u00a0existe legalmente y es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, \u00a0se \u00a0 incurre \u00a0 en \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta hip\u00f3tesis, el demandante corre con \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, o cu\u00e1l principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cual \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido por el juez, e \u00a0igualmente \u00a0tiene \u00a0el deber de indicar cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La trascendencia de los yerros endilgados al \u00a0Ad-quem \u00a0no consiste, como \u00a0suele \u00a0 creerse, \u00a0en \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0personales \u00a0que \u00a0al \u00a0respecto \u00a0haga \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0sino en demostrar con argumentos razonables que de haberse valorado \u00a0correctamente \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0sobre las que se hacen recaer los errores, entonces \u00a0el \u00a0 sentido \u00a0 del \u00a0fallo \u00a0ser\u00eda \u00a0distinto, \u00a0porque \u00a0sus \u00a0fundamentos \u00a0actuales \u00a0perder\u00edan sustento y no podr\u00edan subsistir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0El \u00a0libelo \u00a0que \u00a0examina \u00a0se asemeja por \u00a0entero \u00a0a \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de instancia, confeccionado libremente, sin consultar la \u00a0realidad \u00a0procesal \u00a0y \u00a0sin \u00a0el \u00a0rigor argumentativo condigno a la pretensi\u00f3n de \u00a0quebrar \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0conformado \u00a0por \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0convergentes \u00a0en el mismo \u00a0sentido; \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0postula \u00a0ni \u00a0desarrolla alguna de las modalidades de \u00a0error, \u00a0independientemente \u00a0de que no lo mencione con el nombre atribuido por la \u00a0jurisprudencia \u00a0y \u00a0la \u00a0doctrina, de modo que no es factible deducir su verdadero \u00a0sentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El \u00a0libelista asegura que los Jueces de \u00a0instancia \u00a0apreciaron \u00a0defectuosamente \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0WILSON COPETE RIVAS, \u00a0resultara \u00a0lesionado \u00a0en \u00a0la lengua y en la boca; puesto que esas lesiones no se \u00a0las \u00a0hizo Mar\u00eda Elides (v\u00edctima), sino que son consecuencia de una ca\u00edda, por \u00a0el estado de embriaguez en que \u00e9l se encontraba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, el censor, en ning\u00fan momento \u00a0cuestiona \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0sino que persiste en anteponer su propia \u00a0versi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, para los funcionarios judiciales \u00a0contribuy\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0concedida \u00a0a \u00a0la denunciante Mar\u00eda Elides, el \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0medicina \u00a0forense, \u00a0donde \u00a0se concluye que las lesiones que COPETE \u00a0RIVAS \u00a0ten\u00eda en el labio inferior y en la lengua, son compatibles con mordedura \u00a0humana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0hallazgo \u00a0nada \u00a0signific\u00f3 \u00a0para \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0quien \u00a0especula sobre otras causas de tales heridas, que en el fallo \u00a0fueron \u00a0descartadas, \u00a0al \u00a0constatar \u00a0que el procesado faltaba a la verdad cuando \u00a0sobre \u00a0ese \u00a0t\u00f3pico suministr\u00f3 varias versiones diferentes: una vez dijo que se \u00a0lesion\u00f3 \u00a0s\u00f3lo, cuando se cay\u00f3 estando ebrio; luego explic\u00f3 que fue herido en \u00a0una \u00a0pelea; \u00a0y en otra oportunidad, que Mar\u00eda Elides le pidi\u00f3 un beso y cuando \u00a0\u00e9l accedi\u00f3, entonces ella lo mordi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La exposici\u00f3n del pensamiento del defensor, \u00a0con \u00a0la \u00a0esperanza \u00a0de \u00a0que \u00a0prevalezca sobre el criterio del Tribunal Superior, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0ligarla \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0alg\u00fan \u00a0error \u00a0en \u00a0el ejercicio de \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0no \u00a0alcanza \u00a0la \u00a0entidad \u00a0de \u00a0un cargo a la altura del \u00a0recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Desde \u00a0un punto de vista objetivo y sin \u00a0que \u00a0ello implique de ninguna manera un pronunciamiento de fondo, no se ajusta a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0la afirmaci\u00f3n del casacionista, seg\u00fan la cual fueron ignorados u \u00a0omitidos \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0las se\u00f1oras Neyla Murillo Potes e In\u00e9s Antonia \u00a0Asprilla \u00a0Torres, \u00a0yerro \u00a0que, de haberse cometido, comportar\u00eda un falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0casos \u00a0como \u00a0el \u00a0presente, \u00a0se precisa \u00a0revisar \u00a0las \u00a0diligencias para formarse una idea completa acerca del sentido del \u00a0cargo, antes de definir acerca de su admisibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese estudio se constata de plano que el \u00a0libelista \u00a0parte \u00a0de \u00a0un supuesto que no compagina con la historia procesal; por \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0la \u00a0censura \u00a0es \u00a0admisible, \u00a0ya \u00a0que \u00a0no se vislumbra la necesidad de \u00a0activar \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0fines \u00a0garantistas \u00a0de la casaci\u00f3n, ni de restablecer \u00a0alg\u00fan derecho fundamental que hubiere sido vulnerado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Basta leer las sentencias de instancia para \u00a0constar \u00a0que \u00a0el \u00a0punto \u00a0de partida del censor no tiene sustento en la realidad, \u00a0toda \u00a0 vez \u00a0que \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0las \u00a0mencionadas \u00a0se\u00f1oras \u00a0s\u00ed \u00a0fueron \u00a0valoradas, \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0se \u00a0les \u00a0rest\u00f3 \u00a0m\u00e9rito porque se percibi\u00f3 en ellas la \u00a0intenci\u00f3n de favorecer al implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Primero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Quibd\u00f3 dijo lo siguiente en la sentencia de primer grado, que fue \u00a0confirmada por el Tribunal Superior: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed \u00a0es \u00a0importante se\u00f1alar, que las \u00a0testigos \u00a0NEYLA \u00a0MURILLO \u00a0POTES \u00a0e IN\u00c9S ANTONIA ASRPIRLLA TORRES, por una causa \u00a0inescrutada, \u00a0poro \u00a0sin \u00a0lugar \u00a0a \u00a0dudas, \u00a0con \u00a0el anhelo de favorecer al se\u00f1or \u00a0COPETE \u00a0RIVAS \u00a0(como lo demostraremos m\u00e1s adelante), en sus declaraciones dan a \u00a0entender, \u00a0que \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0MAR\u00cdA \u00a0ELIDES, en la tarde procesalmente conocida, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0hallaban \u00a0en la casa de la primera, departiendo, se le insinu\u00f3 como \u00a0mujer \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0COPETE \u00a0RIVAS, \u00a0no \u00a0en \u00a0vano corean, que la susomentada se le \u00a0sent\u00f3 \u00a0en \u00a0las \u00a0piernas \u00a0al \u00a0susodicho, \u00a0y \u00e9ste la abraz\u00f3, con lo que quieren \u00a0significar, \u00a0que \u00a0si \u00a0entre \u00a0la \u201cpareja\u201d de marras, posteriormente, ocurri\u00f3 \u00a0alg\u00fan \u00a0encuentro \u00a0er\u00f3tico, \u00a0fue \u00a0porque \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0MAR\u00cdA \u00a0ELIDES lo quiso; \u00a0empero, \u00a0lo \u00a0aseverado \u00a0por \u00a0las deponentes de marras no es cre\u00edble, por cuanto \u00a0tal \u00a0episodio \u00a0no tuvo ocurrencia.\u201d (Folio 224 cdno. \u00a01) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de \u00a0Quibd\u00f3 \u00a0interpret\u00f3 \u00a0que \u00a0entre \u00a0el implicado y la v\u00edctima exist\u00eda una cierta \u00a0confianza \u00a0familiar, \u00a0por \u00a0ser \u00a0cu\u00f1ados, \u00a0situaci\u00f3n que \u00e9l aprovech\u00f3 para el \u00a0acceso forzado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026se infiere es la mutua confianza que \u00a0hab\u00eda \u00a0entre \u00a0ellos, \u00a0raz\u00f3n por la cual ella le solicit\u00f3 que la acompa\u00f1ara a \u00a0Fuego \u00a0Verde \u00a0para \u00a0lo del lote, as\u00ed lo corroboran las deponentes Neyla e In\u00e9s \u00a0Antonia \u00a0(folios \u00a089 \u2013 86) \u00a0y \u00a0la \u00a0misma \u00a0hermana \u00a0LUS NEREYDA, entonces no se puede predicar que se hubiere \u00a0presentado \u00a0un hecho antecedente que generara animadversi\u00f3n en la v\u00edctima, con \u00a0el \u00a0consecuente deseo de causarle perjuicio.\u201d (Folio \u00a0255 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demostrado \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0es palmario que \u00a0carece \u00a0de cualquier principio de realidad, o base m\u00ednima aceptable al reproche \u00a0planteado \u00a0por \u00a0el \u00a0libelista \u00a0en \u00a0el \u00a0marco del falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, m\u00e1xime que, en \u00a0adelante, \u00a0sus \u00a0opiniones \u00a0se explayan en un campo especulativo, sin posibilidad \u00a0de \u00a0ser \u00a0admitidas \u00a0como \u00a0reflexiones \u00a0condignas \u00a0a las exigencias de la l\u00f3gica \u00a0jur\u00eddica \u00a0y \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n razonable inherentes al recurso extraordinario; \u00a0m\u00e1s \u00a0a\u00fan cuando se busca la absoluci\u00f3n del procesado, lo cual implica quebrar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior, que viene amparado con la doble \u00a0presunci\u00f3n de legalidad y acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Tampoco es factible admitir el reproche, \u00a0en \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 \u201cexagerada \u00a0 y \u00a0 equivocada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0y \u00a0valoraci\u00f3n\u201d del reconocimiento \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal \u00a0practicado \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Mar\u00eda Elides Gonz\u00e1lez Murillo, que \u00a0report\u00f3 \u00a0lesiones \u00a0en \u00a0diversas \u00a0partes \u00a0del \u00a0cuerpo, \u00a0pero \u00a0no \u00a0en \u00a0la regi\u00f3n \u00a0genital. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el libelista, la ausencia de heridas \u00a0en \u00a0la \u00a0regi\u00f3n \u00a0genital \u00a0debe \u00a0tomarse \u00a0como \u00a0sin\u00f3nimo de una relaci\u00f3n sexual \u00a0consentida. \u00a0En tal aserto no se refleja la expresi\u00f3n de razones atendibles que \u00a0sugieran \u00a0la \u00a0necesidad de admitir el cargo, m\u00e1xime que en esta oportunidad, de \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0dej\u00f3 \u00a0a salvo el fundamento del fallo, donde se explica que los \u00a0golpes \u00a0y \u00a0excoriaciones \u00a0detectadas \u00a0en \u00a0Mar\u00eda \u00a0Elides \u00a0fueron producto de sus \u00a0gestiones \u00a0defensivas \u00a0tendientes \u00a0a \u00a0repeler \u00a0al \u00a0agresor, \u00a0el \u00a0cual la venci\u00f3 \u00a0finalmente \u00a0y \u00a0la \u00a0derrib\u00f3 al piso, donde la accedi\u00f3 por la fuerza; pero en un \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0JOS\u00c9 \u00a0WILSON \u00a0COPETE \u00a0RIVAS \u00a0quiso \u00a0besarla, \u00a0ella lo mordi\u00f3 \u00a0fuertemente, \u00a0oblig\u00e1ndolo \u00a0a soltarla, instante aprovechado por ella para salir \u00a0corriendo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0As\u00ed las cosas, los planteamientos del \u00a0libelista \u00a0 no \u00a0 tienen \u00a0entidad \u00a0para \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0estructura \u00a0jur\u00eddica \u00a0y \u00a0argumentativa \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0donde \u00a0se \u00a0expusieron pluralidad de razones sobre el \u00a0m\u00e9rito \u00a0o \u00a0poder \u00a0suasorio de cada medio de prueba, m\u00e1xime que \u00e9ste, amparado \u00a0por \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n de legalidad y acierto, no se torna deleznable por el s\u00f3lo \u00a0hecho \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 la \u00a0defensa \u00a0piense \u00a0que \u00a0el \u00a0recaudo \u00a0probatorio \u00a0ha \u00a0debido \u00a0interpretarse de distinta manera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0 \u00a0Las \u00a0impropiedades \u00a0advertidas \u00a0con \u00a0antelaci\u00f3n \u00a0conllevan \u00a0a \u00a0inadmitir la demanda, \u00a0m\u00e1xime \u00a0 que \u00a0en \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0del \u00a0expediente \u00a0no \u00a0se \u00a0observa \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0alguna \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental, \u00a0que amerite el ejercicio de las facultades oficiosas de la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 216 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a nombre de WILSON \u00a0COPETE \u00a0RIVAS. Contra \u00a0esta \u00a0determinaci\u00f3n no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JULIO \u00a0 \u00a0ENRIQUE \u00a0 \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 25730 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 245 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., cinco (5) de diciembre de dos \u00a0mil siete (2007). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-12922","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-15"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12922","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12922"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12922\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12922"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12922"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12922"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}