{"id":129,"date":"2023-09-07T19:54:00","date_gmt":"2023-09-07T19:54:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/8565-09-03-95\/"},"modified":"2023-09-07T19:54:00","modified_gmt":"2023-09-07T19:54:00","slug":"8565-09-03-95","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/8565-09-03-95\/","title":{"rendered":"8565 (09-03-95)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0No. \u00a08565 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0SALA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 CASACION \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Dr. \u00a0RICARDO CALVETE \u00a0RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 34 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa F\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C., marzo nueve de mil \u00a0novecientos noventa y cinco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procede la Corte a resolver sobre la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0JOSE \u00a0ALBERTO \u00a0ROMERO \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Tunja, por medio de la cual revoc\u00f3 el fallo de primera instancia, \u00a0conden\u00e1ndo \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a la pena de ciento cuarenta y cuatro (144) meses de \u00a0Prisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0cometido \u00a0contra Jes\u00fas \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Ruiz \u00a0y \u00a0Pureza Guerrero Aguilar, en concurso con el de Porte Ilegal \u00a0de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0I. HECHOS Y ACTUACION PROCESAL. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Jose \u00a0Alberto \u00a0Romero, \u00a0propietario \u00a0de \u00a0un \u00a0trapiche \u00a0para \u00a0moler \u00a0ca\u00f1a \u00a0ubicado \u00a0en la vereda Guanamo del municipio de San \u00a0Jos\u00e9 \u00a0de \u00a0Pare, \u00a0lo alquil\u00f3 a los esposos Jes\u00fas Rodr\u00edguez y Pureza Guerrero. \u00a0El \u00a010 \u00a0de marzo de 1992, siendo aproximadamente las ocho y treinta de la noche, \u00a0y \u00a0viendo \u00a0que una manguera estaba desconectada y permit\u00eda que el agua\u00a0 se \u00a0desperdiciara, \u00a0les \u00a0reclam\u00f3 \u00a0por estar en \u00e9poca de verano;\u00a0 esto motiv\u00f3 \u00a0la \u00a0c\u00f3lera \u00a0de \u00a0Rodr\u00edguez, quien sac\u00f3 una peinilla para atacar a Romero, pero \u00a0no \u00a0lo \u00a0pudo \u00a0alcanzar \u00a0gracias a que entre ellos se interpuso la se\u00f1ora Pureza \u00a0Guerrero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0esto \u00a0Romero \u00a0retrocedi\u00f3 unos pasos y \u00a0dispar\u00f3 \u00a0en \u00a0dos \u00a0oportunidades, \u00a0impactando los proyectiles en la humanidad de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Rodr\u00edguez y Pureza Guerrero, produci\u00e9ndose su muerte como consecuencia \u00a0de ese hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n fue iniciada por el Juzgado \u00a0Promiscuo \u00a0de \u00a0San \u00a0Jos\u00e9 \u00a0de Pare, Despacho que vincul\u00f3 mediante indagatoria a \u00a0Jose \u00a0Alberto \u00a0Romero \u00a0defini\u00e9ndole \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva por los dos homicidios \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Remitido \u00a0el \u00a0expediente \u00a0por competencia al \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n Criminal de Moniquir\u00e1, \u00e9ste despacho complement\u00f3 la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0en el sentido de hacerla extensiva al delito de Porte \u00a0Ilegal de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0vez \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0la investigaci\u00f3n \u00a0estaba \u00a0perfeccionada \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a cerrarla, calificando el m\u00e9rito del sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n. Apelado el pliego de cargos fue confirmado por \u00a0el Fiscal Primero Delegado ante el Tribunal Superior de Tunja. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0juzgado Penal del Circuito de Moniquir\u00e1 \u00a0le \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0el tr\u00e1mite de la causa, y una vez realizada la diligencia de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0profiri\u00f3 sentencia de primera instancia en la que conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Alberto \u00a0Romero \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0quince \u00a0(15) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n al \u00a0encontrarlo \u00a0responsable \u00a0del delito de Porte ilegal de armas en concurso con el \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0Pureza \u00a0Guerrero \u00a0hecho \u00a0que \u00a0cometi\u00f3 con exceso en la causal de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la leg\u00edtima defensa. Lo absolvi\u00f3 por el homicidio cometido \u00a0en \u00a0la \u00a0persona \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0al \u00a0actuar \u00a0en \u00a0leg\u00edtima defensa de su \u00a0vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada esta decisi\u00f3n por el apoderado de la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0revoc\u00f3 el fallo de primera instancia por encontrar \u00a0responsable \u00a0al \u00a0procesado \u00a0de \u00a0los delitos de homicidio intencional en concurso \u00a0con \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de armas, reconociendo en su favor la circunstancia de ira e \u00a0intenso \u00a0dolor; \u00a0en \u00a0consecuencia le impuso una pena de ciento cuarenta y cuatro \u00a0(144) meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0II. DEMANDA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAPITULO \u00a0 PRIMERO: \u00a0 HOMICIDIO \u00a0DE \u00a0JESUS \u00a0RODRIGUEZ RUIZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el cuerpo segundo de la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0de \u00a0ser \u00a0violatoria de la ley \u00a0sustancial, \u00a0al \u00a0presentarse \u00a0un \u00a0error de hecho en la apreciaci\u00f3n de la prueba \u00a0que \u00a0sirve \u00a0de \u00a0sustento \u00a0al \u00a0fallo, \u00a0aplic\u00e1ndose \u00a0el \u00a0art\u00edculo 323 del C.P. y \u00a0dej\u00e1ndose \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a029.4 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0estatuto, \u00a0lo \u00a0que \u00a0conduce a una \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a026 \u00a0ibidem.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0considera \u00a0indiscutible que la \u00a0autor\u00eda \u00a0del \u00a0il\u00edcito recae en cabeza de Jose A. Romero, para lo cual se apoya \u00a0en \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Luis Alfredo Pinz\u00f3n y Cristobal Tovar, as\u00ed como en la \u00a0propia manifestaci\u00f3n del sentenciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0se \u00a0reconoce \u00a0la \u00a0existencia de la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0 sobre \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Romero, \u00a0 se \u00a0 niega \u00a0su \u00a0actualidad \u00a0o \u00a0inminencia, \u00a0rechaz\u00e1ndose \u00a0la \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0suministrada &#8220;por el procesado en el sentido de \u00a0que\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0acometimiento\u00a0 \u00a0con\u00a0 \u00a0machete\u00a0 hacia \u00e9l por \u00a0parte del \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>occiso fue expresado en dos lances, habiendo \u00a0sido \u00a0seguido luego del primero, por el occiso&#8221;. Contrariamente entiende la Sala \u00a0falladora \u00a0que \u00a0quienes \u00a0merecen \u00a0credibilidad \u00a0son \u00a0los \u00a0testigos presenciales, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual concluye que habiendo sido uno solo el golpe de machete, al \u00a0momento \u00a0 que \u00a0 el \u00a0procesado \u00a0dispara \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0cesado \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia no era inminente.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de transcribir algunos apartes del \u00a0fallo, \u00a0estima \u00a0que el yerro del ad quem radica en que no toma en cuenta que los \u00a0testigos \u00a0presenciales refieren que al momento que el procesado hace el disparo, \u00a0el \u00a0occiso \u00a0no hab\u00eda bajado el machete, sucedi\u00e9ndose las acciones de lanzar el \u00a0machete y disparar en forma seguida y r\u00e1pida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme al criterio l\u00f3gico que ense\u00f1a, que \u00a0frente \u00a0a \u00a0este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0errores \u00a0se \u00a0debe \u00a0confrontar \u00a0la \u00a0prueba omitida con \u00a0la \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>tomada en cuenta en el fallo, para efectos de \u00a0establecer \u00a0la \u00a0real \u00a0incidencia \u00a0que \u00a0el \u00a0yerro \u00a0pudo tener en la sentencia, el \u00a0libelista anota las siguientes consideraciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0El \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0a \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0el \u00a0error \u00a0denunciado \u00a0es \u00a0parcial, \u00a0porque hace recaer la omisi\u00f3n \u00a0&#8220;sobre \u00a0 \u00a0aspectos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0declaraciones, \u00a0 \u00a0no \u00a0 obstante \u00a0 consideradas \u00a0 por \u00a0otros&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0Teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que algunos apartes \u00a0omitidos \u00a0en \u00a0su \u00a0contenido \u00a0resultan \u00a0enfrentados \u00a0a las conclusiones a las que \u00a0llega \u00a0el fallador, apoyado en los tomados en cuenta, corresponde establecer por \u00a0qu\u00e9 habr\u00eda de d\u00e1rsele mayor m\u00e9rito a unas que a otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;A \u00a0este \u00a0respecto, \u00a0debe \u00a0verse \u00a0como \u00a0los \u00a0dos \u00a0\u00fanicos \u00a0testigos \u00a0presenciales \u00a0coinciden, \u00a0desde la primera proposici\u00f3n que de los hechos hacen, \u00a0en \u00a0plantear \u00a0su suceder en terminos de acci\u00f3n-reacci\u00f3n entre el acometimiento \u00a0con \u00a0machete \u00a0y \u00a0el disparo, independientemente de que, as\u00ed mismo, coincidan en \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0se agach\u00f3 para esquivar el golpe y retrocedi\u00f3 para, luego, \u00a0disparar&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00a0 aspectos \u00a0 deben \u00a0 merecer \u00a0 mayor \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0los \u00a0estimados \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador, para lo cual basta con \u00a0observar \u00a0las \u00a0transcripciones hechas, mientras que los apartes apreciados en el \u00a0fallo \u00a0son respuestas inducidas por el instructor. Tambi\u00e9n porque lo omitido de \u00a0las \u00a0 declaraciones \u00a0 se \u00a0 aviene \u00a0 m\u00e1s \u00a0con \u00a0el \u00a0l\u00f3gico \u00a0proceder \u00a0humano. \u00a0Y \u00a0agrega: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Al \u00a0respecto, me referir\u00e9 solo a un punto en demostraci\u00f3n de mi \u00a0acerto. \u00a0El \u00a0testigo \u00a0Cristobal \u00a0Tovar \u00a0no \u00a0obstante haber dicho al inicio de su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0que \u00a0&#8216;enseguida&#8217; \u00a0se \u00a0interpuso \u00a0PUREZA \u00a0entre \u00a0Jos\u00e9 Alberto y el \u00a0occiso, \u00a0\u00e9ste le mand\u00f3 el &#8216;machetazo&#8217; y &#8216;enseguida don Jos\u00e9 dispar\u00f3, eso fue \u00a0r\u00e1pido&#8217; \u00a0(fl. \u00a018), \u00a0mas adelante, en respuesta a pregunta del instructor, dice \u00a0que \u00a0transcurri\u00f3 un minuto entre el momento en que Jes\u00fas blandi\u00f3 el machete y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Alberto \u00a0dispar\u00f3. \u00a0Independientemente \u00a0de \u00a0que la pregunta se refiere al \u00a0momento \u00a0de \u00a0esgrimir \u00a0el \u00a0machete \u00a0que no de acometer con \u00e9l, lo cierto es que \u00a0ri\u00f1e \u00a0con \u00a0la l\u00f3gica el tiempo que pretende atribuirse como transcurrido entre \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n, \u00a0de \u00a0donde \u00a0deviene \u00a0como \u00a0m\u00e1s \u00a0veros\u00edmil \u00a0lo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0primeramente \u00a0afirmado \u00a0por el testigo; esto es, que el disparo se \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0en \u00a0seguida \u00a0hubo \u00a0acometimiento \u00a0de \u00a0machete o, como dice el tambi\u00e9n \u00a0testigo \u00a0presencial \u00a0Luis \u00a0Alfonso \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Martinez (fl.14), cuando &#8216;Jes\u00fas no \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0alcanzado \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0bajar \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0machete, \u00a0 \u00a0fue \u00a0 en \u00a0 cuesti\u00f3n \u00a0 de \u00a0segundos'&#8221;.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Por \u00a0estos \u00a0aspectos se establece sin duda la mayor relevancia de \u00a0los \u00a0apartes \u00a0omitidos \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones de los testigos. En relaci\u00f3n con \u00a0esto, \u00a0no \u00a0puede \u00a0este \u00a0impugnante \u00a0dejar \u00a0de \u00a0llamar \u00a0la atenci\u00f3n sobre cierta \u00a0tendencia \u00a0en \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0entender \u00a0que \u00a0en \u00a0situaciones \u00a0como la aqu\u00ed \u00a0presente, \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0haciendo \u00a0una \u00a0cr\u00edtica probatoria al amparo de un tipo de \u00a0error \u00a0que \u00a0no \u00a0corresponde. \u00a0Nosotros \u00a0partimos, \u00a0fieles \u00a0a \u00a0la \u00a0Jurisprudencia \u00a0pertinente \u00a0al \u00a0punto, \u00a0que \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0impone \u00a0en \u00a0su \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0acorde \u00a0con \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0completa, \u00a0establecer \u00a0la \u00a0capacidad probatoria de los medios sobre los que se construye el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0y a\u00fan aquellos desestimados, en acogimiento, precisamente, de \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0de realizar ataques completos al material probatorio existente en \u00a0el proceso de alegaci\u00f3n de error de hecho&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0El material fotogr\u00e1fico levantado en la \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0Judicial \u00a0al \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0y que fue desconocido por el \u00a0fallador, \u00a0respalda \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0los testigos en los aspectos no estimados \u00a0constituyendo el yerro alegado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; En lo que tiene que ver con la indagatoria \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0ella, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0sus \u00a0exageraciones \u00a0ciertamente \u00a0debe ser \u00a0rechazada, \u00a0esto \u00a0es, entendida como no apta para acreditar los t\u00e9rminos reales \u00a0en \u00a0que sucedi\u00f3 el hecho. Por supuesto, no implica \u00e9sto el entendimiento a que \u00a0arriba \u00a0el sentenciador de que porque el procesado miente, debe ser responsable. \u00a0Ello \u00a0no \u00a0es as\u00ed, pues no se es responsable penalmente por lo que se dice, sino \u00a0por \u00a0lo que se hace. Adem\u00e1s, no debe olvidarse el derecho del implicado a tener \u00a0que \u00a0decir \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0a \u00a0comparecer \u00a0al proceso. No existiendo, \u00a0entonces, \u00a0disposici\u00f3n \u00a0ninguna que permita mutar la no realidad de la versi\u00f3n \u00a0en \u00a0responsabilidad \u00a0y estando infirmadas las circunstancias de realizaci\u00f3n del \u00a0hecho \u00a0referidas \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0ellas \u00a0solo \u00a0pueden \u00a0ser desestimadas sin \u00a0ninguna \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>otra consecuencia. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0los apartes de las declaraciones de los \u00a0testigos \u00a0presenciales, \u00a0se \u00a0desprende que el ataque con machete y el disparo se \u00a0produjeron \u00a0en \u00a0forma \u00a0consecutiva, \u00a0por lo que se debe aceptar que su defendido \u00a0obr\u00f3 con la leg\u00edtima defensa que se le niega. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Habiendo \u00a0desconocido \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0la \u00a0actualidad \u00a0de la agresi\u00f3n y la necesidad de la defensa, y demostrado que a esa \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0se llega por los errores de hecho puestos en evidencia, se solicita \u00a0casar \u00a0 el \u00a0fallo \u00a0para \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0reemplazo \u00a0se \u00a0absuelva \u00a0al \u00a0acusado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAPITULO \u00a0SEGUNDO: \u00a0HOMICIDIO \u00a0DE \u00a0PUREZA \u00a0GUERRERO AGUILAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0la sentencia de ser violatoria de la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta, \u00a0al \u00a0incurrirse en errores de hecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0sobre \u00a0la \u00a0que \u00a0construye \u00a0la deducci\u00f3n de que el \u00a0procesado obr\u00f3 en forma dolosa al disparar sobre \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pureza Guerrero, aplicando indebidamente el \u00a0tipo \u00a0subjetivo \u00a0de \u00a0homicidio doloso, integrado por el tipo de acci\u00f3n previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del \u00a0C.P. \u00a0y \u00a0el \u00a0tipo del dolo del art\u00edculo 36 ibidem, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0aplicar, as\u00ed mismo, el tipo de homicidio culposo, integrado por el \u00a0tipo \u00a0de \u00a0acci\u00f3n \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del C.P., y el de culpa del \u00a0art\u00edculo 37 ibidem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;El \u00a0fundamento de la imputaci\u00f3n subjetiva \u00a0que \u00a0se \u00a0hace \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del dolo al procesado es simplemente el de que por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0un \u00a0arma \u00a0que se dispara en r\u00e1faga, por la ubicaci\u00f3n del disparo \u00a0que \u00a0hizo \u00a0blanco \u00a0en \u00a0la humanidad de Pureza &#8211; regi\u00f3n abdominal- y la que hizo \u00a0blanco \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0su marido -regi\u00f3n craneana-, el procesado percuti\u00f3 \u00a0dos\u00a0 \u00a0veces distintas la pistola, pues si hubiere sido una, por el orden de \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0habr\u00eda \u00a0hecho \u00a0impacto \u00a0tambi\u00e9n en la cabeza de \u00a0Pureza&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0sentenciador \u00a0yerra, \u00a0en \u00a0la medida que \u00a0omite \u00a0considerar \u00a0los \u00a0testimonios de los dos \u00fanicos testigos presenciales del \u00a0hecho, \u00a0incurriendo \u00a0en \u00a0falso juicio de existencia, cuando se\u00f1alan que &#8220;Pureza \u00a0no \u00a0estaba en actitud agresora hacia Romero; que este luego de disparar sobre el \u00a0real \u00a0agresor Jes\u00fas Rodr\u00edguez, quien por encima del hombro de la mujer le hizo \u00a0lance \u00a0de \u00a0machete y por sobre el hombro de la mujer recibi\u00f3 el impacto de bala \u00a0en \u00a0la \u00a0cara, \u00a0baj\u00f3 el arma sinti\u00e9ndose\u00a0 en\u00a0 ese\u00a0 momento\u00a0 \u00a0el\u00a0 otro tiro y cayendo ella \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>tambi\u00e9n; \u00a0al \u00a0bajar \u00a0el \u00a0arma, \u00a0refiere el \u00a0testigo \u00a0Tovar \u00a0Su\u00e1rez, \u00a0&#8216;&#8230;creo \u00a0yo \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0fue un tiro y se lo peg\u00f3 a \u00a0PUREZA'&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0omisiones condujeron al sentenciador \u00a0a\u00a0 \u00a0reemplazar el material probatorio existente con sus propias conjeturas, \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia a aplicar indebidamente la ley sustancial dejando de aplicar \u00a0en consecuencia la que corresponde. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0aspectos \u00a0de los testimonios omitidos, \u00a0integrados a la \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0necropsia \u00a0permiten \u00a0establecer \u00a0que \u00a0ROMERO obr\u00f3 sin intenci\u00f3n de segar la vida de Pureza, solo se \u00a0le \u00a0puede \u00a0endilgar \u00a0que \u00a0al \u00a0repeler \u00a0el \u00a0ataque viol\u00f3 el deber de cuidado, no \u00a0previendo \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0de su acci\u00f3n de rechazo a la agresi\u00f3n frente al \u00a0tercero inocente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0testimonios \u00a0se\u00f1alan \u00a0que al bajar el \u00a0arma \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0luego \u00a0de haberla disparado contra su agresor se le fue un \u00a0tiro, \u00a0que \u00a0hizo \u00a0impacto \u00a0contra \u00a0la \u00a0humanidad \u00a0de \u00a0Pureza, \u00a0descart\u00e1ndose la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0homicida.\u00a0 \u00a0A \u00a0lo anterior se debe agregar que la ubicaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0herida \u00a0dilucidada \u00a0por \u00a0la \u00a0necropsia, \u00a0muestra que, &#8221; ella se produjo como \u00a0dicen \u00a0los \u00a0testigos \u00a0al \u00a0descender \u00a0el arma. Esa misma ubicaci\u00f3n de la herida, \u00a0revela \u00a0que, \u00a0del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0si \u00a0el \u00a0procesado \u00a0hubiera obrado orientando su \u00a0voluntad \u00a0a \u00a0la \u00a0producci\u00f3n del resultado habr\u00eda\u00a0 dirigido\u00a0 el\u00a0 \u00a0disparo\u00a0 \u00a0a\u00a0 \u00a0regi\u00f3n\u00a0 \u00a0que, \u00a0generalmente, se\u00a0 estima\u00a0 \u00a0como\u00a0 m\u00e1s\u00a0 vulnerable,\u00a0 el t\u00f3rax o el cr\u00e1neo. O, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>seguramente, \u00a0en contexto de acci\u00f3n de tan \u00a0r\u00e1pido \u00a0proceso, \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0privilegiado \u00a0ning\u00fan \u00a0resultado\u00a0 \u00a0y por la \u00a0ubicaci\u00f3n de los occisos primero habr\u00eda hecho blanco en Pureza&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En estas circunstancias y al quedar sin piso \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0de la sentencia, se debe casar para que en el fallo de reemplazo \u00a0se \u00a0condene \u00a0a \u00a0ROMERO \u00a0por \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0Pureza \u00a0Guerrero Aguilar bajo la \u00a0imputaci\u00f3n subjetiva de haberlo realizado con culpa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAPITULO \u00a0TERCERO: \u00a0EL \u00a0PORTE \u00a0ILEGAL \u00a0DE \u00a0ARMAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0acusa la sentencia de ser violatoria en \u00a0forma \u00a0directa de la ley sustancial, al aplicarse indebidamente el art\u00edculo 1o. \u00a0del \u00a0Decreto \u00a03664 \u00a0de \u00a01984 \u00a0y \u00a0el art\u00edculo 26 del C.P., habi\u00e9ndose dejado de \u00a0observar \u00a0los art\u00edculos 2o. y 3o. del mismo estatuto referentes a la estructura \u00a0del hecho punible y al principio de tipicidad inequ\u00edvoca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0el \u00a0sentenciador tipifica de manera \u00a0independiente \u00a0el \u00a0Homicidio \u00a0y \u00a0el Porte Ilegal de Armas, parte del presupuesto \u00a0que \u00a0 existiendo \u00a0 diferentes \u00a0 tipos, \u00a0 a \u00a0ellos \u00a0deben \u00a0corresponder \u00a0diversos \u00a0comportamientos, \u00a0sin reparar si alguno de estos comprende o no en su estructura \u00a0al otro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Entiende este impugnante que el Porte de armas, en \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0suponen \u00a0su \u00a0empleo \u00a0no \u00a0posee \u00a0autonom\u00eda. \u00a0B\u00e1sicamente \u00a0en raz\u00f3n a que corresponde al medio empleado para la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0comportamiento \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere el tipo. Para el caso, el \u00a0medio \u00a0de realizaci\u00f3n del homicidio. Esto conlleva, as\u00ed mismo, que la tenencia \u00a0del \u00a0arma, \u00a0se \u00a0desvalore normativa o t\u00edpicamente con el acto en que se emplea, \u00a0sin \u00a0 que \u00a0 sea \u00a0 posible \u00a0una \u00a0desvaloraci\u00f3n \u00a0anterior \u00a0o \u00a0posterior, \u00a0porque, \u00a0precisamente, \u00a0es \u00a0su \u00a0empleo \u00a0lo \u00a0que \u00a0permite \u00a0el conocimiento de la tenencia, \u00a0siendo \u00a0ese \u00a0mismo \u00a0empleo \u00a0lo \u00a0que, \u00a0fenom\u00e9nicamente, \u00a0se toma como tenencia y \u00a0consecuentemente \u00a0lo que se tiene en cuenta para la adecuaci\u00f3n t\u00edpica. En este \u00a0caso, \u00a0nadie \u00a0ha \u00a0dicho y menos la sentencia que la imputaci\u00f3n del porte ilegal \u00a0del \u00a0arma \u00a0corresponda a un momento previo o anterior a su empleo. De hecho, eso \u00a0llevar\u00eda \u00a0a \u00a0tener \u00a0que \u00a0pensar \u00a0en \u00a0varios \u00a0portes. \u00a0Luego es entendido que no \u00a0obstante \u00a0se \u00a0parte \u00a0del \u00a0uso del arma, lo cual lleva a la consideraci\u00f3n que se \u00a0tipifica \u00a0 como \u00a0 medio \u00a0 de \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0as\u00ed \u00a0mismo \u00a0aparece \u00a0tipific\u00e1ndosela \u00a0como porte ilegal de manera aut\u00f3noma. Es decir que siendo una \u00a0la conducta se la desvalora y tipifica de manera independiente&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0proceder \u00a0del \u00a0sentenciador, \u00a0viola \u00a0directamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0al \u00a0seleccionar la norma o normas que regulan el caso, la \u00a0cual \u00a0se \u00a0expresa en la &#8220;tipicidad aut\u00f3noma que de la conducta de tener el arma \u00a0hace \u00a0en el tipo del art\u00edculo 1o. del Decreto 3664 de 1984, cuando ya la hab\u00eda \u00a0tipificado\u00a0 \u00a0como \u00a0medio \u00a0de realizacion del homicidio en el tipo en que se \u00a0describe\u00a0 este hecho en el art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0 que \u00a0 se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0absolviendo a su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0III. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ALEGATOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 DEL \u00a0 \u00a0 \u00a0 NO \u00a0 \u00a0 \u00a0RECURRENTE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0 \u00a0Homicidio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Jes\u00fas \u00a0Rodr\u00edguez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor formula antit\u00e9cnicamente el cargo \u00a0al \u00a0no \u00a0indicar en forma clara el sentido de la violaci\u00f3n de la ley sustantiva, \u00a0esto \u00a0 es, \u00a0 si \u00a0acude \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0directa \u00a0o \u00a0indirecta, \u00a0quedando \u00a0corta \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0indica que se trata de un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0mala apreciaci\u00f3n de las pruebas tenidas en cuenta por el \u00a0Tribunal. \u00a0En \u00a0este \u00a0aparte entra en contradicci\u00f3n en sus planteamientos porque \u00a0si \u00a0bien \u00a0es cierto acepta los hechos por los cuales se juzg\u00f3 a Romero, formula \u00a0cargos \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0dichos \u00a0hechos \u00a0anteponiendo \u00a0su \u00a0propio \u00a0criterio. A lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0suma que infringe el principio de no contradicci\u00f3n , porque en un \u00a0comienzo \u00a0solicita \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0Romero, pero posteriormente impetra sea \u00a0condenado pero por homicidio culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante no demuestra el error en que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0simplemente \u00a0se limita a se\u00f1alar que \u00e9ste no tuvo en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0versi\u00f3n de Romero, pero s\u00ed lo dicho por los se\u00f1ores\u00a0 Pinz\u00f3n \u00a0y \u00a0Tovar, \u00a0olvidando \u00a0que\u00a0 el error de hecho en cuanto a la apreciaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0plantear, \u00a0ya \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0solo \u00a0cabe \u00a0el \u00a0error de \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0censura \u00a0encamina el ataque a demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0no reconoci\u00f3 la leg\u00edtima defensa, pero el demandante guarda \u00a0silencio \u00a0 sobre \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0y \u00a0procedimentales \u00a0que \u00a0resultaron \u00a0infringidas, \u00a0&#8220;dando \u00a0lugar a una confusi\u00f3n de sus planteamientos, ya que no se \u00a0puede \u00a0 precisar \u00a0 el \u00a0cabal \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0su \u00a0pensamiento, \u00a0y \u00a0como \u00a0a \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0no \u00a0le \u00a0es \u00a0permitido \u00a0hacerlo, pues suplantar\u00eda al censor, en su \u00a0papel de impugnador, la demanda, no prospera&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0arguye \u00a0que \u00a0se \u00a0tuvieron en \u00a0cuenta \u00a0y \u00a0se \u00a0les di\u00f3 mayor credibilidad a las versiones de los testigos que a \u00a0la \u00a0de \u00a0su defendido, pero olvida que acepta los hechos y que el fallo prevalece \u00a0sobre \u00a0el \u00a0criterio \u00a0personal \u00a0del \u00a0impugnante, \u00a0por \u00a0ir \u00a0precedido \u00a0de la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acierto \u00a0 y \u00a0 legalidad, \u00a0 directrices \u00a0 que \u00a0 desconoce \u00a0 el \u00a0censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0al \u00a0no expresar en forma espec\u00edfica \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0viol\u00f3 \u00a0la \u00a0ley \u00a0y \u00a0no \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0existencia de error alguno, se \u00a0solicita a esta Sala desestimar la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0Homicidio \u00a0de \u00a0Pureza \u00a0Guerrero \u00a0Aguilar.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0igual \u00a0que en el cap\u00edtulo anterior, el \u00a0demandante \u00a0incurre en contradicciones al solicitar en principio que se absuelva \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido \u00a0para \u00a0posteriormente \u00a0impetrar \u00a0una condena pero por homicidio \u00a0culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0incurre en desaciertos, pues no \u00a0es \u00a0veraz \u00a0que \u00a0se \u00a0afirme que se dejaron de apreciar unas pruebas para preferir \u00a0otras, \u00a0pues \u00a0el \u00a0fallador analiz\u00f3 todos los medios de convicci\u00f3n allegados al \u00a0plenario y con fundamento en ellos profiri\u00f3 la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0concreta \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0error \u00a0o \u00a0errores \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 el Ad-quem, limit\u00e1ndose a se\u00f1alar la conclusi\u00f3n a \u00a0la que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>debi\u00f3 \u00a0 llegar \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0olvidando \u00a0que\u00a0 \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0una \u00a0tercera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0que el fallo est\u00e1 \u00a0protegido \u00a0por \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad, \u00a0que \u00a0solo se \u00a0desvirt\u00faa si se demuestra su ilegalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la demanda no se expresa en forma clara \u00a0el \u00a0sentido en que se viol\u00f3 el art\u00edculo 323 del C.P. ni se precisa el error de \u00a0derecho, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0a \u00a0resumir \u00a0algunas pruebas y extraer su \u00a0propio criterio respecto al valor de\u00a0 las mismas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Finalmente \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de su insuperable antagonismo, las tesis de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0dolo, \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n errada de las \u00a0pruebas \u00a0no \u00a0pasan \u00a0de \u00a0ser \u00a0simples proposiciones, ausentes de una formulaci\u00f3n \u00a0clara \u00a0y \u00a0completa, \u00a0y \u00a0de \u00a0un \u00a0desarrollo \u00a0demostrativo, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que no se \u00a0sobrepasa \u00a0el \u00a0simple \u00a0criterio \u00a0personal del libelista, pues no dice cuales son \u00a0esas \u00a0 explicaciones, \u00a0ni \u00a0en \u00a0que \u00a0consisten, \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0no \u00a0es \u00a0de \u00a0recibo \u00a0trat\u00e1ndose del recurso de casaci\u00f3n&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero: \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0Porte \u00a0 \u00a0ilegal \u00a0 \u00a0de \u00a0armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El demandante incurre en contradicci\u00f3n, ya \u00a0que \u00a0solicita \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0sindicado por el porte ilegal de armas pero \u00a0pide \u00a0la \u00a0condena por el homicidio de Pureza Guerrero, infringiendo el principio \u00a0de no contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte olvida que el porte que del \u00a0arma \u00a0hac\u00eda \u00a0el enjuiciado es aut\u00f3nomo y este no surgi\u00f3 por el hecho de haber \u00a0dado \u00a0muerte \u00a0a \u00a0los \u00a0occisos \u00a0con \u00a0ella, sino que este tipo penal se daba desde \u00a0mucho \u00a0 antes, \u00a0 ya \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 requer\u00eda \u00a0 el \u00a0 uso \u00a0 de \u00a0 la \u00a0misma \u00a0para \u00a0su \u00a0tipificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita en consecuencia que se confirme la \u00a0sentencia recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0IV. \u00a0 \u00a0 \u00a0CONCEPTO \u00a0 \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0 \u00a0MINISTERIO \u00a0 \u00a0 PUBLICO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador Segundo Delegado en lo Penal \u00a0se refiere a cada uno de los reproches formulados asi: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO PRIMERO. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0al \u00a0analizar la sentencia \u00a0reconoce \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal hizo un estudio comparativo entre lo afirmado por el \u00a0procesado \u00a0y \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0los \u00a0testigos \u00a0presenciales \u00a0Luis \u00a0Alfredo Pinz\u00f3n \u00a0Mart\u00ednez \u00a0y \u00a0Cristobal \u00a0Tovar \u00a0Su\u00e1rez, \u00a0siendo ese an\u00e1lisis el punto de apoyo \u00a0para \u00a0revocar \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0justificante, \u00a0y \u00a0a pesar de ello y con el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de encontrar sustento a su cargo, sostiene a la vez que ellos fueron \u00a0parcialmente \u00a0pretermitidos \u00a0en \u00a0aquellos \u00a0aspectos \u00a0relevantes \u00a0atinentes \u00a0a la \u00a0comprobaci\u00f3n de la leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0este el fundamento del reproche, no \u00a0est\u00e1 \u00a0llamado \u00a0a prosperar, pues se advierte que lo pretendido por el libelista \u00a0es \u00a0que \u00a0se \u00a0someta \u00a0a \u00a0una \u00a0nueva \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0la prueba testimonial referida, \u00a0anteponiendo \u00a0al \u00a0criterio \u00a0del \u00a0fallador \u00a0el \u00a0suyo \u00a0propio \u00a0a \u00a0trav\u00e9s del cual \u00a0hallar\u00eda \u00a0 cabal \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0la \u00a0especifica \u00a0circunstancia \u00a0exonerativa \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0para \u00a0el imputado; argumentaciones que al ser pol\u00e9micas con la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0recurrida, \u00a0desconocen \u00a0que \u00a0la \u00a0simple oposici\u00f3n de criterios no es \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria \u00a0y \u00a0menos \u00a0cuando \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0judiciales \u00a0 est\u00e1n \u00a0 amparadas \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 doble \u00a0 presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo grado se dedic\u00f3 \u00a0minuciosamente\u00a0 \u00a0a \u00a0analizar la causal excluyente de la antijuridicidad, en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de una hip\u00f3tesis ampliamente discutida en la etapa \u00a0investigativa, \u00a0y \u00a0a que la parte civil al recurrir mostraba su inconformidad al \u00a0ser reconocida esta circunstancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En punto a dilucidar si el procesado hab\u00eda \u00a0actuado \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0l\u00edmites de la justificante, el ad quem estableci\u00f3 un \u00a0parang\u00f3n \u00a0entre \u00a0lo \u00a0manifestado por el imputado y lo afirmado por los testigos \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0y \u00a0Tovar, \u00a0de donde concluy\u00f3 que si bien Jes\u00fas Rodr\u00edguez blandi\u00f3 el \u00a0machete \u00a0y \u00a0le \u00a0hizo \u00a0un lance al procesado, al estar interpuesta entre ellos la \u00a0esposa \u00a0de \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0no \u00a0existir un nuevo intento de ataque, la acci\u00f3n de \u00a0disparar no se requer\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0adem\u00e1s \u00a0se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0fraccionar la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0que \u00a0aduce \u00a0como omitida, con el objeto de poder extraer de \u00a0ella \u00a0aquellos \u00a0aspectos \u00a0que presenta como ben\u00e9ficos en la demostraci\u00f3n de la \u00a0justificante, \u00a0 y \u00a0que \u00a0entiende \u00a0&#8220;deben \u00a0merecer \u00a0mayor \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0los \u00a0estimados \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador&#8221;, \u00a0desvi\u00e1ndose \u00a0la \u00a0censura \u00a0hacia el error de \u00a0derecho por falso juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0incuestionable \u00a0que Jes\u00fas \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0atac\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0tampoco \u00a0admite \u00a0duda la presencia de Pureza \u00a0Guerrero \u00a0mediando entre los dos desde los instantes previos al atentado. De tal \u00a0manera \u00a0que \u00a0si \u00a0fue \u00a0la acci\u00f3n de la se\u00f1ora la que impidi\u00f3 que el hoy occiso \u00a0pudiera \u00a0alcanzar \u00a0a Romero, no puede justificarse la reacci\u00f3n del procesado al \u00a0disparar \u00a0sobre \u00a0la \u00a0pareja, \u00a0al\u00a0 \u00a0no \u00a0existir un inminente peligro para su \u00a0integridad personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO SEGUNDO. \u00a0<\/p>\n<p>El actor acude a la v\u00eda indirecta, error de \u00a0hecho por omisi\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aqu\u00ed el libelista no hace cosa distinta que \u00a0contradecir \u00a0 las \u00a0deducciones \u00a0del \u00a0sentenciador, \u00a0acusando \u00a0infundadamente \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0que \u00a0dice \u00e9ste haber incurrido,\u00a0 al \u00a0considerar \u00a0que \u00a0la \u00a0muerte de Pureza Guerrero fue producto de la acci\u00f3n dolosa \u00a0del \u00a0procesado, cuando en su criterio acorde con lo manifestado por los testigos \u00a0Pinz\u00f3n y Tovar, se configur\u00f3 un homicidio culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor confunde la omisi\u00f3n probatoria, \u00a0con \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que \u00a0de los distintos medios de convicci\u00f3n hace el juez con \u00a0base \u00a0en \u00a0el \u00a0sistema \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, ignorando que esta es la regla que \u00a0gobierna \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0acervo probatorio, que es la que lo faculta para \u00a0concederle \u00a0 o \u00a0 no \u00a0 credibilidad \u00a0 a \u00a0las \u00a0diversas \u00a0pruebas \u00a0obrantes \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0actor \u00a0cree \u00a0descubrir \u00a0la voluntad que \u00a0anim\u00f3 \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0recordando \u00a0que de lo manifestado por los \u00a0testigos, \u00a0al \u00a0bajar \u00a0Romero \u00a0el \u00a0arma \u00a0se le fu\u00e9 un tiro, pretendiendo de esta \u00a0manera \u00a0suplir \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0objetivo \u00a0y \u00a0mancomunado que de la prueba hizo el \u00a0Tribunal, por su apreciaci\u00f3n subjetiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El ad-quem se ocup\u00f3 del aspecto atinente al \u00a0grado \u00a0de \u00a0culpabilidad \u00a0predicable de la conducta de Romero, para descartar que \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Pureza \u00a0Guerrero \u00a0se \u00a0presentara \u00a0como \u00a0un \u00a0hecho imputable a la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0del \u00a0deber \u00a0de \u00a0cuidado, conclusi\u00f3n a la que lleg\u00f3 el sentenciador a \u00a0partir del estudio de las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se entiende c\u00f3mo el actor aspira a que \u00a0se \u00a0reconozca \u00a0que \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Pureza \u00a0Guerrero se debi\u00f3 al comportamiento \u00a0culposo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>de \u00a0su defendido, cuando ni siquiera Romero \u00a0en \u00a0el \u00a0relato \u00a0de \u00a0los \u00a0hecho en la indagatoria dej\u00f3 entrever que el suceso se \u00a0enmarcara dentro de este grado de responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El reparo no debe prosperar. \u00a0<\/p>\n<p>Cargo Tercero. \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0resulta \u00a0aceptable \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0&#8220;unidad \u00a0de \u00a0acci\u00f3n&#8221; \u00a0propuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0actor \u00a0y con base en la cual pretende \u00a0eliminar \u00a0el \u00a0concurso \u00a0delictual \u00a0entre el doble homicidio y el porte ilegal de \u00a0armas, \u00a0en raz\u00f3n a que se pueden deslindar perfectamente las diversas conductas \u00a0desarrolladas, \u00a0 &#8220;y \u00a0desvalorarlas \u00a0as\u00ed \u00a0mismo, \u00a0en \u00a0forma \u00a0independiente \u00a0cada \u00a0una&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrariamente \u00a0a lo que se\u00f1ala el censor, \u00a0el \u00a0concurso \u00a0no \u00a0puede \u00a0negarse \u00a0en \u00a0este caso, al encontrarnos en presencia de \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0acciones \u00a0cada \u00a0una de las cuales &#8220;realiza o actualiza dos tipos \u00a0penales \u00a0diversos \u00a0que \u00a0tutelan \u00a0dos \u00a0bienes jur\u00eddicos de contenidos igualmente \u00a0distintos&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es acertado por consiguiente afirmar, que \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0&#8220;supone&#8221; el porte ilegal de armas, ya que la descripci\u00f3n t\u00edpica \u00a0del \u00a0delito \u00a0contra \u00a0la \u00a0vida \u00a0tiene \u00a0absoluta \u00a0autonom\u00eda \u00a0frente a la il\u00edcita \u00a0tenencia \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0&#8220;por \u00a0ello, la espec\u00edfica prohibici\u00f3n de cada \u00a0conducta, \u00a0impide \u00a0colegir \u00a0que los efectos inherentes al desvalor de una puedan \u00a0estar comprendidos en el desvalor de la otra&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0la forma como sucedieron los hechos se \u00a0debe \u00a0descartar \u00a0que \u00a0para realizar el homicidio el procesado hubiese conseguido \u00a0el \u00a0arma, ya que como lo manifest\u00f3, la pose\u00eda desde hace m\u00e1s de 25 a\u00f1os y no \u00a0obstante \u00a0carecer \u00a0de \u00a0documentos \u00a0que \u00a0ampararan su tenencia siempre la llevaba \u00a0consigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisamente \u00a0por \u00a0ser \u00a0el \u00a0porte ilegal de \u00a0armas \u00a0un delito de los que se denomina &#8220;de peligro&#8221;, por describir una conducta \u00a0cuya \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0apenas amenaza el bien jur\u00eddico que se pretende tutelar, es \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0ha \u00a0sancionado \u00a0el \u00a0porte \u00a0de armas sin autorizaci\u00f3n legal \u00a0independientemente \u00a0del \u00a0uso \u00a0que se haga de las mismas. Al estar demostrado que \u00a0Romero \u00a0no \u00a0ten\u00eda permiso para detentar la pistola, esta conducta es merecedora \u00a0del juicio de reproche correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no puede prosperar. \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0el \u00a0procesado \u00a0fue \u00a0condenado a doce \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0como \u00a0pena \u00a0principal, y en ese mismo monto fue impuesta la \u00a0accesoria, \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0sugiere \u00a0que \u00a0se debe casar oficiosa y parcialmente la \u00a0sentencia, \u00a0 de \u00a0 conformidad \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 228 \u00a0 y \u00a0 229 \u00a0 .1 \u00a0del \u00a0C.P.P.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0V. \u00a0 \u00a0 \u00a0 CONSIDERACIONES \u00a0 \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0 \u00a0 LA \u00a0 \u00a0 \u00a0 CORTE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1o.- \u00a0 \u00a0 HOMICIDIO \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0 JESUS \u00a0RODRIGUEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque se alega un supuesto error de hecho, \u00a0del \u00a0texto \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0desprende \u00a0que \u00a0el \u00a0ataque \u00a0est\u00e1 \u00a0encaminado a \u00a0controvertir \u00a0el \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0dado \u00a0por \u00a0el \u00a0Juez \u00a0a las versiones de los \u00a0testigos \u00a0que \u00a0presenciaron \u00a0lo \u00a0ocurrido, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que desv\u00eda su ataque hacia \u00a0campos ajenos al yerro alegado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 es \u00a0 lo \u00a0 mismo \u00a0 que \u00a0se \u00a0omita \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0prueba a que no se le de credibilidad a la misma. En el \u00a0primer \u00a0caso \u00a0la \u00a0prueba \u00a0existe \u00a0materialmente \u00a0pero no es tenida en cuenta, en \u00a0cambio \u00a0en \u00a0el \u00a0segundo \u00a0evento el medio probatorio es considerado pero no se le \u00a0reconoce \u00a0valor. Lo que invoca el libelista corresponde a la primera hip\u00f3tesis, \u00a0luego \u00a0en la demostraci\u00f3n del cargo deb\u00eda concretar cu\u00e1l fue la prueba que no \u00a0se apreci\u00f3, y cu\u00e1l su trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0impugnante no fueron tenidos en \u00a0cuenta \u00a0aspectos relevantes de las declaraciones de LUIS ALFREDO PINZON MARTINEZ \u00a0y \u00a0CRISTOBAL \u00a0TOVAR \u00a0SUAREZ, \u00a0pero \u00a0revisado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de segunda instancia se \u00a0observa \u00a0que \u00a0las \u00a0versiones de los dos testigos fueron valoradas de acuerdo con \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, y en consecuencia no existe yerro alguno, no \u00a0siendo \u00a0tampoco \u00a0cierta \u00a0la afirmaci\u00f3n de que fueron desconocidas parcialmente, \u00a0porque \u00a0lo \u00a0que realmente hace el defensor es tomar apartes de su contenido para \u00a0sustentar su particular forma de ver lo sucedido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Veamos lo que dijo el Tribunal: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;El \u00a0testigo \u00a0Luis \u00a0Alfredo \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0reconoce \u00a0que \u00a0evidentemente \u00a0Jes\u00fas \u00a0lanz\u00f3 el machetazo por encima del hombro de Pureza. En el mismo sentido \u00a0Cristobal \u00a0 P\u00e9rez \u00a0 (fls. \u00a0 13 \u00a0 y \u00a0 18). \u00a0 El \u00a0 propio \u00a0procesado \u00a0hace \u00a0igual \u00a0afirmaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;As\u00ed \u00a0presentado \u00a0el \u00a0hecho \u00a0no \u00a0podr\u00eda negarse la injusticia de \u00a0esta \u00a0agresi\u00f3n. \u00a0Y \u00a0desde \u00a0luego \u00a0el \u00a0lanzamiento del machetazo concretar\u00eda su \u00a0existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Pero \u00a0puede \u00a0decirse \u00a0que \u00a0se \u00a0mantuvo \u00a0la actitud agresiva sobre \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Romero \u00a0cuando \u00e9ste se encontraba a una distancia de m\u00e1s de dos metros, \u00a0separado de su eventual agresor, por la esposa de \u00e9ste? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Los \u00a0testigos \u00a0son \u00a0uniformes \u00a0al \u00a0sostener \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0hubo \u00a0un \u00a0lanzamiento \u00a0de \u00a0un \u00a0machetazo, en tanto que el procesado pretende que Jes\u00fas lo \u00a0sigui\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0machete \u00a0en la mano, detr\u00e1s de su mujer. Desde luego que esta \u00a0circunstancia \u00a0es definitiva para establecer si la agresi\u00f3n persist\u00eda o hab\u00eda \u00a0cesado, \u00a0porque \u00a0indiscutiblemente \u00a0si \u00a0el hecho ocurri\u00f3 de la manera que en la \u00a0indagatoria aparece, la inminencia de la agresi\u00f3n continuaba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;A \u00a0qui\u00e9n \u00a0creerle?. La Sala Penal se inclina por los testimonios \u00a0de \u00a0los presenciales, pues son objetivos, imparciales, concordantes y coherentes \u00a0y \u00a0seg\u00fan \u00a0los cuales s\u00f3lo hubo un machetazo y no pod\u00eda pretender Jos\u00e9 Romero \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de otro y su seguimiento, porque Jes\u00fas Rodr\u00edguez no tuvo tiempo \u00a0de intentar uno m\u00e1s&#8221;.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Tribunal \u00a0al \u00a0analizar \u00a0el \u00a0contexto \u00a0probatorio \u00a0 concluy\u00f3 \u00a0en \u00a0forma \u00a0razonada \u00a0que \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0no \u00a0se \u00a0configura, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0cuando Romero disparo ya hab\u00eda cesado la agresi\u00f3n, \u00a0porque \u00a0solo \u00a0un \u00a0lanzamiento de su peinilla hizo Jes\u00fas Rodr\u00edguez sin alcanzar \u00a0al \u00a0hoy \u00a0procesado, ya que entre los dos mediaba la esposa del primero y adem\u00e1s \u00a0porque \u00a0Romero \u00a0hab\u00eda \u00a0retrocedido encontr\u00e1ndose a tres metros de distancia de \u00a0su \u00a0 \u00a0contradictor \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0fuese \u00a0 \u00a0necesaria \u00a0 \u00a0en \u00a0 consecuencia \u00a0 su \u00a0reacci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0no coincida con esta \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0no \u00a0constituye motivo alguno para elevar esa subjetiva discrepancia \u00a0en \u00a0eficaz causal de casaci\u00f3n, pues el sentenciador ofreci\u00f3 razones atendibles \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0propias \u00a0de la valoraci\u00f3n del testimonio, y su juicio \u00a0prevalece \u00a0como quiera que est\u00e1 amparado por una doble presunci\u00f3n de legalidad \u00a0y \u00a0acierto, \u00a0que \u00a0en nada afecta el personal punto de vista que sobre los hechos \u00a0tenga el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0fue \u00a0omitida \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 material \u00a0 probatorio \u00a0 recaudado \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n\u00a0 \u00a0judicial \u00a0al lugar de los hechos, pero esta afirmaci\u00f3n no va \u00a0acompa\u00f1ada \u00a0de razonamientos que demuestren la incidencia que la misma tiene en \u00a0el resultado final del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0materia de casaci\u00f3n no basta alegar un \u00a0presunto \u00a0error, sino que adem\u00e1s es necesario demostrar su incidencia, esto es, \u00a0que \u00a0la \u00a0calidad \u00a0del \u00a0yerro es de tal entidad que tiene capacidad para poner en \u00a0actividad la funci\u00f3n de casar de la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo ser\u00e1 desestimado. \u00a0<\/p>\n<p>2o.- \u00a0 HOMICIDIO \u00a0 DE \u00a0 PUREZA \u00a0 GUERRERO \u00a0AGUILAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0censura \u00a0se incurre en los mismos \u00a0errores cometidos en el desarrollo del cargo anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0a Jos\u00e9 Alberto Romero se le \u00a0debe \u00a0imputar este il\u00edcito a t\u00edtulo de culpa y no de dolo, porque existi\u00f3 una \u00a0err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0llev\u00f3 al sentenciador a una deducci\u00f3n \u00a0equivocada, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0omiti\u00f3 \u00a0considerar \u00a0los testimonios de las dos \u00fanicas \u00a0personas que presenciaron los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0ya \u00a0se \u00a0dijo, \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto que los \u00a0testimonios \u00a0a \u00a0que \u00a0se refiere el casacionista no hayan sido tenidos en cuenta, \u00a0lo \u00a0que \u00a0ocurre \u00a0es \u00a0que el sentenciador lleg\u00f3 a una conclusi\u00f3n diferente a la \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0\u00e9l \u00a0deber\u00eda \u00a0haber \u00a0llegado, \u00a0y \u00a0pretende \u00a0que \u00a0esa disparidad de \u00a0criterios \u00a0sea \u00a0calificada como error para que la Corte acoja su punto de vista, \u00a0aspiraci\u00f3n que no es procedente dentro del recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0concretar \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0acusado \u00a0en \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora PUREZA el Tribunal hizo el siguiente \u00a0an\u00e1lisis: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;La \u00a0 manera \u00a0como \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el \u00a0segundo \u00a0disparo \u00a0indica \u00a0su \u00a0prop\u00f3sito \u00a0homicida. \u00a0Recu\u00e9rdese \u00a0que, \u00a0seg\u00fan los \u00a0testigos, \u00a0Jes\u00fas Rodr\u00edguez inmediatamente recibi\u00f3 \u00a0el \u00a0impacto \u00a0en \u00a0la \u00a0cabeza se desplom\u00f3. Ten\u00eda que ser as\u00ed. La l\u00f3gica de los \u00a0acontecimientos \u00a0 muestra \u00a0 este \u00a0 resultado. \u00a0De \u00a0manera \u00a0que \u00a0habiendo \u00a0ca\u00eddo \u00a0inmediatamente \u00a0Jes\u00fas Rodr\u00edguez, su eventual contendor, no se content\u00f3 con el \u00a0resultado \u00a0obtenido \u00a0sino que baj\u00f3 su pistola, &#8216;su escuadra&#8217; y la dispar\u00f3, por \u00a0una \u00a0sola \u00a0vez, \u00a0contra \u00a0la humanidad de Pureza Guerrero. No puede afirmarse, en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0que \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0presencia \u00a0de \u00a0una aberratio ictus (Jim\u00e9nez de \u00a0As\u00faa), \u00a0o de un caso fortuito (Reyes Echand\u00eda), o simplemente de una leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0(Manzini) \u00a0porque \u00a0la \u00a0vida \u00a0del \u00a0contendor \u00a0ya \u00a0se hab\u00eda suprimido y, \u00a0fundamentalmente, \u00a0por la actitud de bajar el arma para dispararla sobre Pureza. \u00a0Si \u00a0no \u00a0hubiese \u00a0tenido \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0terminar \u00a0con su vida y el hecho se \u00a0hubiese \u00a0producido \u00a0por \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0en \u00a0que ella se encontraba y teniendo en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0se \u00a0trataba de una pistola que se dispara en r\u00e1faga, generalmente, \u00a0mientras \u00a0se \u00a0mantenga \u00a0el gatillo en acci\u00f3n, el disparo no lo hubiese recibido \u00a0en \u00a0el \u00a0est\u00f3mago \u00a0sino \u00a0en \u00a0la \u00a0cabeza \u00a0o \u00a0en \u00a0la parte superior del tronco. No \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0as\u00ed, \u00a0sino \u00a0que, \u00a0necesariamente, por la manera como lo describen los \u00a0testigos, \u00a0hubo \u00a0un \u00a0instante \u00a0en \u00a0que \u00a0retir\u00f3 \u00a0el \u00a0dedo del gatillo para luego \u00a0oprimirlo \u00a0una vez m\u00e1s, precisamente cuando ya se hab\u00eda localizado el lugar en \u00a0que \u00a0se \u00a0quer\u00eda \u00a0lesionar \u00a0mortalmente \u00a0de \u00a0(sic) \u00a0Pureza, \u00a0bajando \u00a0el \u00a0arma y \u00a0apuntando \u00a0 hacia \u00a0 esa \u00a0 direcci\u00f3n. \u00a0 Domin\u00f3 \u00a0todo \u00a0el \u00a0curso \u00a0causal \u00a0de \u00a0su \u00a0acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8230;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Por \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0no \u00a0se \u00a0trata de un homicidio \u00a0culposo, \u00a0como \u00a0quiso \u00a0la \u00a0defensa \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0sino \u00a0bien \u00a0al \u00a0contrario, \u00a0de \u00a0un \u00a0homicidio \u00a0realizado \u00a0con intenci\u00f3n de causar la muerte, no \u00a0otra \u00a0cosa \u00a0puede \u00a0deducirse \u00a0de \u00a0la \u00a0actitud \u00a0de \u00a0bajar el arma para dispararla \u00a0conscientemente \u00a0sobre el abdomen de Pureza Guerrero, cuando ya su esposo yac\u00eda \u00a0ex\u00e1nime en el lugar de la molienda&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0puede \u00a0verse, lo que revela el fallo es todo lo contrario a lo que asevera \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0pues \u00a0precisamente \u00a0la imputaci\u00f3n a t\u00edtulo de dolo se obtiene \u00a0del \u00a0examen \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0cuya \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0equivocadamente extra\u00f1a, \u00a0resultado \u00a0con \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0muestra \u00a0inconforme en su alegaci\u00f3n, sin llegar a \u00a0demostrar ilegalidad alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>3o.- PORTE ILEGAL DE ARMAS. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0teor\u00eda \u00a0de \u00a0la &#8220;unidad de acci\u00f3n&#8221; que \u00a0predica \u00a0el actor con el objeto de subsumir el il\u00edcito de porte ilegal de armas \u00a0en \u00a0los \u00a0homicidios \u00a0no \u00a0es \u00a0aceptable, \u00a0pues como bien lo se\u00f1ala el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0dos \u00a0comportamientos \u00a0claramente \u00a0deslindables, que se \u00a0adecuan \u00a0a \u00a0diferentes \u00a0tipos \u00a0penales, \u00a0con los que se tutelan distintos bienes \u00a0jur\u00eddicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Porte Ilegal es un tipo de mera conducta, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual se consuma con el simple hecho de llevar consigo el arma sin \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0autorizaci\u00f3n. Si ese instrumento se llega a utilizar para matar \u00a0a \u00a0una \u00a0persona, \u00a0como \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0el caso en estudio, este \u00faltimo delito es \u00a0independiente \u00a0y \u00a0no \u00a0subsume \u00a0el \u00a0porte, \u00a0porque \u00a0la \u00a0primera conducta no est\u00e1 \u00a0comprendida en la segunda ni legal ni f\u00e1cticamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una infracci\u00f3n de las \u00a0denominadas \u00a0de \u00a0conducta permanente, es obvio que el hecho de que el arma fuera \u00a0portada \u00a0en \u00a0los \u00a0momentos previos a ser usada no conduce a que se deban imputar \u00a0&#8220;varios \u00a0portes&#8221;, como erradamente lo entiende el libelista, pues simplemente es \u00a0uno \u00a0de los casos en los que la consumaci\u00f3n del punible se prolonga hasta tanto \u00a0no se le ponga fin a la conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otra apreciaci\u00f3n del actor que no puede ser \u00a0compartida, \u00a0es aseverar que el tipo de homicidio comprende el porte, porque sin \u00a0el \u00a0empleo del arma no se podr\u00eda cometer el atentado contra la vida, como si la \u00a0\u00fanica \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0matar \u00a0a \u00a0una persona fuera usando un arma de fuego. El \u00a0tipo \u00a0que describe el homicidio es abierto, en el sentido de que no exige que la \u00a0conducta \u00a0se realice de una determinada manera, ni que para obtener el resultado \u00a0se \u00a0emplee \u00a0un \u00a0arma en especial, de modo que no es correcta la apreciaci\u00f3n del \u00a0recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0consideraciones \u00a0expuestas \u00a0resultan \u00a0suficientes para desechar el cargo propuesto por el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4o.- \u00a0 \u00a0PETICION \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0MINISTERIO \u00a0PUBLICO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observando \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del Tribunal, se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0se \u00a0impuso \u00a0al \u00a0procesado \u00a0la \u00a0pena accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un tiempo igual al de la pena principal, \u00a0esto es, ciento cuarenta y cuatro meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 lo \u00a0 anterior \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0se \u00a0excedi\u00f3 \u00a0al fijar dicha pena accesoria por encima del l\u00edmite \u00a0permitido \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a044 del C\u00f3digo Penal, que establece su m\u00e1ximo de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os, error que constituye una violaci\u00f3n al principio de legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0garant\u00eda \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de la constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0lo que permite a la Sala, en ejercicio de la facultad que le otorgan \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0228 \u00a0y \u00a0229 \u00a0numeral \u00a01o. \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0oficiosamente \u00a0casar \u00a0parcialmente la sentencia para en su lugar declarar que la \u00a0pena \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas para el procesado ser\u00e1 \u00a0por un t\u00e9rmino de diez (10) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1o.- Desestimar los cargos formulados por el \u00a0demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2o.- \u00a0 De \u00a0 oficio \u00a0 CASAR \u00a0 PARCIALMENTE \u00a0la sentencia recurrida, en cuanto el t\u00e9rmino fijado \u00a0para \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0excede el m\u00e1ximo previsto en la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3o.- \u00a0Declarar \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas que corresponde al enjuiciado \u00a0JOSE ALBERTO ROMERO es por el t\u00e9rmino de diez (10) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4o.- \u00a0En \u00a0todo \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s \u00a0se \u00a0mantiene la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devuelvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUILLERMO \u00a0 \u00a0DUQUE \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 PAEZ \u00a0 VELANDIA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR SAAVEDRA ROJAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JUAN \u00a0MANUEL \u00a0TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0ENRIQUE VALENCIA M. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS A. GORDILLO LOMBANA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Secretario \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0No. \u00a08565 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0SALA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 CASACION \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-129","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=129"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/129\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}