{"id":12602,"date":"2023-09-08T21:04:13","date_gmt":"2023-09-08T21:04:13","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2383906-02-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:04:13","modified_gmt":"2023-09-08T21:04:13","slug":"2383906-02-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2383906-02-07\/","title":{"rendered":"23839(06-02-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23839 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado Acta # 13. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0febrero \u00a0seis (6) de dos mil \u00a0siete (2007). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Examina \u00a0la \u00a0Sala \u00a0la procedencia o no de la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a nombre propio por el condenado LUIS ALIRIO \u00a0TORRES BARRETO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Mediante \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0enero 27 de 2003 y julio 8 de 2004, expedidas por el Juzgado 1\u00ba \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Soacha \u00a0y \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Cundinamarca, \u00a0respectivamente, \u00a0 \u00a0el \u00a0 mencionado \u00a0 \u2013abogado \u00a0 \u00a0de \u00a0 profesi\u00f3n\u2014 \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0como \u00a0autor de\u00a0 fraude procesal a 20 meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0e \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0en el ejercicio de de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por el mismo t\u00e9rmino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0que caus\u00f3 ejecutoria el 17 de agosto de 2004, no fue interpuesto el \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>1. Tras relacionar \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0que tuvo lugar en el proceso que se adelant\u00f3 en su contra y que \u00a0finaliz\u00f3 \u00a0con \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0dice \u00a0el \u00a0actor que de acuerdo con las \u00a0decisiones \u00a0que se adoptaron en ese tr\u00e1mite el enga\u00f1o a la justicia naci\u00f3 con \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el \u00a031 de mayo de 1993, en representaci\u00f3n de Luis \u00a0G\u00f3mez \u00a0Ch\u00e1vez \u00a0y en contra de Santiago Sarmiento, de la demanda de pertenencia \u00a0ante el Juzgado Promiscuo del Circuito de Soacha. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 As\u00ed las cosas, si esa fue la fecha de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y 7 a\u00f1os y 7 meses despu\u00e9s, el 19 de diciembre de 2000, qued\u00f3 en \u00a0firme \u00a0 la \u00a0 acusaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 confirmarse \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0el \u00a0auto \u00a0de \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0sumarial, \u00a0para ese momento se hab\u00eda operado la prescripci\u00f3n de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0Y \u00a0aunque el punto fue alegado en el tr\u00e1mite procesal, los \u00a0funcionarios \u00a0 judiciales \u00a0 consideraron, \u00a0 en \u00a0 contra \u00a0 de \u00a0la \u00a0ley \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0que \u00a0el enga\u00f1o a la justicia se hab\u00eda prolongado hasta cuando \u00a0se dict\u00f3 la sentencia civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Seg\u00fan el actor \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Civil \u00a0debi\u00f3 examinar unos documentos anexos a la demanda que pon\u00edan \u00a0al \u00a0descubierto \u00a0la mentira constitutiva del fraude procesal. El demandado, a su \u00a0turno, \u00a0al \u00a0responder el libelo el 27 de octubre de 1993 desestim\u00f3 y desminti\u00f3 \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0propuso \u00a0como \u00a0excepciones \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n era \u00a0enga\u00f1osa \u00a0y fraudulenta, la inexistencia material de la cosa invocada y aport\u00f3 \u00a0como \u00a0pruebas \u00a0algunos \u00a0documentos, \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0las \u00a0copias de otros procesos \u00a0civiles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00e9l, como abogado del demandante, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0dentro \u00a0del \u00a0\u201ctraslado \u00a0de \u00a0las \u00a0excepciones\u201d \u00a0esos \u00a0procesos que \u00a0cursaron \u00a0en \u00a0los Juzgados 7\u00ba y 19 Civil del Circuito de Bogot\u00e1, circunstancia \u00a0que \u00a0aunada \u00a0a \u00a0otras \u00a0\u2013que \u00a0relaciona\u2014 acreditan total \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0culpabilidad \u00a0suya \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0contra \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n de \u00a0justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0evidencias \u00a0allegadas hasta ese momento \u00a0pon\u00edan \u00a0de \u00a0manifiesto \u00a0que \u00a0lo \u00a0expresado \u00a0en la demanda no correspond\u00eda a la \u00a0realidad y, por ende, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cMal \u00a0podr\u00eda afirmarse por las instancias \u00a0penales \u00a0judiciales \u00a0que el enga\u00f1o perdur\u00f3 hasta cuando se dict\u00f3 la sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, situaci\u00f3n diferente es que en esta etapa se entre a estudiar \u00a0las \u00a0excepciones \u00a0de \u00a0m\u00e9rito \u00a0o \u00a0fondo. \u00a0Pero \u00a0lo cual no indica que durante el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0proceso \u00a0ordinario el Juez no lo conozca o estudie para de esta \u00a0manera \u00a0ser \u00a0v\u00edctima \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de justicia del enga\u00f1o. Cuando este \u00a0desde un comienzo fue puesto al descubierto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Trae a colaci\u00f3n \u00a0el \u00a0libelista \u00a0varias jurisprudencias de la Sala referidas a la prescripci\u00f3n de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal en el delito de fraude procesal, de acuerdo con las cuales su \u00a0t\u00e9rmino \u00a0debe \u00a0contabilizarse \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00faltimo episodio de inducci\u00f3n en \u00a0error, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0desde \u00a0cuando \u00a0la \u00a0conducta\u00a0 \u00a0ha dejado de producir sus \u00a0consecuencias \u00a0y \u00a0cesa la lesi\u00f3n de que ven\u00eda siendo objeto la administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, concluyendo que en su caso el \u00faltimo acto que pod\u00eda tenerse como \u00a0enga\u00f1oso \u00a0\u2013pese a estimar \u00a0que \u00a0 no \u00a0 era \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 juicio \u00a0 eficaz \u00a0 para \u00a0inducir \u00a0en \u00a0error\u2014 \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el \u00a031 \u00a0de mayo de 1993, al \u00a0presentar \u00a0la \u00a0demanda de restituci\u00f3n; o en junio del mismo a\u00f1o, al examinarse \u00a0el \u00a0certificado \u00a0de \u00a0libertad \u00a0y \u00a0tradici\u00f3n del inmueble objeto del pleito como \u00a0paso \u00a0previo \u00a0a \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la demanda; o el 27 de octubre siguiente, al \u00a0producirse \u00a0la \u00a0contestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la demanda, con la cual el Juez \u201cpudo salir \u00a0del supuesto enga\u00f1o\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cResulta a\u00fan m\u00e1s claro el momento en que \u00a0cesa \u00a0el presumido enga\u00f1o, cuando el Juez del d\u00eda 12 de junio de 1995 practica \u00a0personalmente \u00a0como se lo ordena la ley la diligencia de inspecci\u00f3n judicial al \u00a0inmueble \u00a0y \u00a0el \u00a0mismo \u00a0constata \u00a0que \u00a0lo vertido en la demanda es mentira, pues \u00a0quien \u00a0atiende \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0es precisamente el demandado y no el demandante, \u00a0quien se dec\u00eda ten\u00eda la posesi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. En conclusi\u00f3n: \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0esas fechas se debe tener en cuenta como de \u201ccese del supuesto \u00a0enga\u00f1o \u00a0a \u00a0la \u00a0justicia\u201d \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0para cuando qued\u00f3 en firme la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0hab\u00edan \u00a0transcurrido \u00a0desde \u00a0las \u00a0mismas \u00a0los \u00a05 \u00a0a\u00f1os \u00a0en los que \u00a0prescrib\u00eda la acci\u00f3n penal del delito de fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0petici\u00f3n del condenado es, pues, que se \u00a0declare \u00a0fundada \u00a0la \u00a0causal de revisi\u00f3n planteada y se declaren inv\u00e1lidas las \u00a0sentencias de primera y segunda instancia dictadas en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0 La \u00a0finalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0se \u00a0sabe, \u00a0es \u00a0el \u00a0remedio \u00a0de errores judiciales derivados de \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0no se conocieron durante el desarrollo de la actuaci\u00f3n. No \u00a0es \u00a0un \u00a0mecanismo \u00a0para \u00a0reabrir el debate sobre el mismo referente f\u00e1ctico que \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la controversia procesal ni para cuestionar el contenido de una \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0hizo \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0a \u00a0cosa \u00a0juzgada \u00a0y que ostenta el car\u00e1cter de \u00a0definitiva \u00a0e \u00a0inmutable. \u00a0No \u00a0est\u00e1 \u00a0prevista, \u00a0en \u00a0fin, para discutir sobre el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0que \u00a0finaliz\u00f3, sobre las garant\u00edas procesales, \u00a0sobre \u00a0 el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0ejecutoriada \u00a0ni \u00a0sobre \u00a0sus \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas, \u00a0que son temas propios de las instancias procesales y \u00a0del recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Su procedencia \u00a0est\u00e1 \u00a0circunscrita \u00a0a \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0establece \u00a0la \u00a0ley \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0tiene \u00a0la carga de demostrar. Una de ellas, que es la invocada en el \u00a0presente \u00a0 caso, \u00a0 est\u00e1 \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0220-2 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0 \u00a0Penal \u00a0 \u00a0de \u00a0 2000 \u00a0 \u2013reproducido \u00a0 en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0numeral \u00a0del \u00a0192 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004\u2014, \u00a0tiene \u00a0que ver con \u00a0haberse \u00a0dictado \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0en \u00a0proceso que no pod\u00eda iniciarse o \u00a0proseguirse \u00a0por \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, por falta de querella o \u00a0petici\u00f3n \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0formulada, o por cualquier otra causal de extinci\u00f3n de \u00a0la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha \u00a0dicho la Corte en relaci\u00f3n con ella que \u00a0no \u00a0permite \u00a0el cuestionamiento de aspectos inherentes a la adecuaci\u00f3n t\u00edpica, \u00a0a \u00a0la culpabilidad, a la autor\u00eda o la participaci\u00f3n y a las circunstancias del \u00a0hecho \u00a0o cualquier otro elemento incidente en la punibilidad. En otras palabras, \u00a0no \u00a0puede \u00a0derivar \u00a0en \u00a0un \u00a0nuevo debate sobre lo declarado en la sentencia y la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0alegue, consiguientemente, \u201ces aquella\u00a0 que surja \u00a0de \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0y \u00a0del \u00a0derecho \u00a0tal \u00a0como \u00a0fueron \u00a0considerados \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso\u201d.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0no es lo que sucede en el caso examinado porque es claro que los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0primera \u00a0y \u00a0de segunda instancia, ante los cuales se suscit\u00f3 la \u00a0controversia \u00a0aqu\u00ed \u00a0planteada, \u00a0la definieron en la sentencia y concluyeron que \u00a0no \u00a0se hab\u00eda operado el fen\u00f3meno prescriptivo de la acci\u00f3n penal a trav\u00e9s de \u00a0unos \u00a0fundamentos \u00a0que \u00a0impropiamente \u00a0el accionante cuestiona en el marco de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n, con la aspiraci\u00f3n inoportuna de que la Corte reviva ese \u00a0debate y le otorgue la raz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En el fallo de \u00a0primera \u00a0instancia, tras declararse como verdad que el procesado incurri\u00f3 en el \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude procesal, sancionado en el art\u00edculo 182 del C\u00f3digo Penal de \u00a01980 con prisi\u00f3n entre uno y cinco a\u00f1os, se dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0instante para determinar el supuesto \u00a0temporal, \u00a0es \u00a0aquel \u00a0en \u00a0que la administraci\u00f3n de justicia ya no podr\u00e1 seguir \u00a0desempe\u00f1ando \u00a0su \u00a0funci\u00f3n sobre el entendido del elemento inducci\u00f3n en error, \u00a0por \u00a0eso \u00a0la presentaci\u00f3n de una demanda y la persistencia de ella durante todo \u00a0el \u00a0curso de la acci\u00f3n civil ordinaria, hace inferir que la fecha indicada para \u00a0efectos \u00a0de la prescripci\u00f3n es aquella en que el Juez Civil en forma definitiva \u00a0y \u00a0de \u00a0obligatoria \u00a0observancia \u00a0para \u00a0las \u00a0partes, valor\u00f3 el medio enga\u00f1oso y \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0le \u00a0rest\u00f3 \u00a0potencialidad \u00a0de \u00a0ser \u00a0eficiente, \u00a0es \u00a0decir cuando \u00a0emiti\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo (marzo 11 de 1996), que adquiri\u00f3 ejecutoria con la decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Civil \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca que devolvi\u00f3 las \u00a0diligencias \u00a0en \u00a0marzo \u00a0de 1997. Entonces, aquel momento debe ser cuando el Juez \u00a0Promiscuo \u00a0del Circuito de Soacha agot\u00f3 el tr\u00e1mite en funci\u00f3n de resolver las \u00a0pretensiones, \u00a0hall\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0no \u00a0proced\u00eda \u00a0porque los hechos que la \u00a0sustentaban no correspond\u00edan a la realidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEntonces, para efectos de contabilizar el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de prescripci\u00f3n en este caso, ha de tomarse como referencia el mes de \u00a0marzo \u00a0de 1997, seg\u00fan el mandato primero del art\u00edculo 83 del C\u00f3digo Penal, en \u00a0concordancia \u00a0con \u00a0el \u00a0inciso \u00a0segundo del art\u00edculo 84 ib\u00eddem, ser\u00eda de cinco \u00a0a\u00f1os, \u00a0contados \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01997, \u00a0como \u00a0dijimos \u00a0en el p\u00e1rrafo \u00a0anterior, \u00a0pues \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un fraude procesal ocurrido bajo la vigencia del \u00a0anterior C\u00f3digo Penal (Decreto 100 de 1980)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0al \u00a0referirse \u00a0al \u00a0punto, \u00a0que \u00a0hizo \u00a0parte \u00a0del recurso de apelaci\u00f3n, respald\u00f3 la \u00a0conclusi\u00f3n del a quo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026la \u00a0inducci\u00f3n \u00a0en error \u2013dijo\u2014 dej\u00f3 de producir sus efectos cuando \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0la decisi\u00f3n de segunda instancia, que confirm\u00f3 la del 11 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01996, \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el Juzgado Promiscuo del Circuito de Soacha, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0neg\u00f3 la declaratoria de pertenencia sobre el bien y dispuso \u00a0compulsar \u00a0 copias \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0investigara \u00a0el \u00a0presunto \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSeg\u00fan consta en autos, la ejecutoria del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia se produjo en marzo de 1997, lo que significa como \u00a0acertadamente \u00a0lo \u00a0indica \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Juez de instancia, que hasta esa fecha la \u00a0inducci\u00f3n en error dej\u00f3 de producir sus efectos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0estas condiciones, en criterio de la \u00a0Sala, \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n se interrumpi\u00f3 al producirse la resoluci\u00f3n acusatoria \u00a0ya \u00a0que ella se dict\u00f3 el 19 de diciembre de 2000 y desde esa fecha a la actual, \u00a0no \u00a0se ha superado el t\u00e9rmino prescriptivo que es de cinco a\u00f1os, por lo tanto, \u00a0no \u00a0se \u00a0presenta \u00a0causal \u00a0de \u00a0improseguibilidad \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n que imponga as\u00ed \u00a0declararlo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La \u00a0verdad \u00a0material \u00a0judicialmente \u00a0declarada en la sentencia, entonces, es que la conducta \u00a0punible \u00a0cometida por LUIS ALIRIO TORRES BARRETO fue la de fraude procesal y que \u00a0la \u00a0inducci\u00f3n \u00a0en \u00a0error \u00a0de que fue objeto la justicia civil dej\u00f3 de producir \u00a0sus efectos en marzo de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0como \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0bajo \u00a0esas \u00a0premisas, \u00a0indiscutibles en \u00a0revisi\u00f3n \u00a0como \u00a0se \u00a0dijo, \u00a0result\u00f3 \u00a0bien \u00a0negada \u00a0la prescripci\u00f3n porque para \u00a0cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0 adquiri\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 firmeza \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 acusaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201319 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de 2000, seg\u00fan la \u00a0demanda\u2014 \u00a0 no \u00a0 hab\u00eda \u00a0transcurrido \u00a0el t\u00e9rmino de 5 a\u00f1os en el que se operaba ese fen\u00f3meno frente a \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0delictiva \u00a0objeto de la condena, es clara la improcedencia de la \u00a0demanda por falta de acreditaci\u00f3n de la causal alegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la demanda \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0presentada \u00a0en \u00a0nombre propio por el condenado LUIS ALIRIO TORRES \u00a0BARRETO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra la presente decisi\u00f3n es procedente el \u00a0recurso de reposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE. \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0 BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JULIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 SOLARTE \u00a0PORTILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0. \u00a0Cfr., \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0la \u00a0providencia \u00a0del \u00a05 de marzo de 1996, revisi\u00f3n 8.336. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23839 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 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