{"id":12511,"date":"2023-09-08T21:03:39","date_gmt":"2023-09-08T21:03:39","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2322306-09-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:03:39","modified_gmt":"2023-09-08T21:03:39","slug":"2322306-09-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2322306-09-07\/","title":{"rendered":"23223(06-09-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23223 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0 \u00a0 \u00a0acta \u00a0 \u00a0 N\u00ba\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0162 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0 \u00a0 \u00a0D. \u00a0 \u00a0 C., \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0seis \u00a0(6) de septiembre de dos mil siete \u00a0(2007). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte resuelve el recurso extraordinario \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 excepcional \u00a0 interpuesto \u00a0 por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0OSCAR \u00a0MANUEL \u00a0MANTILLA DIAZ\u00a0 contra \u00a0la \u00a0sentencia proferida por el Juzgado Tercero Penal del Circuito de C\u00facuta, el \u00a013 \u00a0de \u00a0septiembre de 2004 que, al confirmar con una modificaci\u00f3n, en tanto que \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho \u00a0como \u00a0contravenci\u00f3n, \u00a0la decisi\u00f3n emitida por el Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Municipal \u00a0de la misma ciudad, el 26 de febrero anterior, lo conden\u00f3 a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a06 meses de arresto y a la accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por el mismo t\u00e9rmino de la sanci\u00f3n privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad, \u00a0como autor del comportamiento de lesiones personales dolosas, \u00a0de acuerdo con lo preceptuado por la Ley 23 de 1991. \u00a0 H \u00a0 E \u00a0 C \u00a0 H \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado \u00a0de segunda\u00a0 instancia los \u00a0rese\u00f1\u00f3 de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0tiene \u00a0que el d\u00eda 21 de febrero del \u00a0a\u00f1o \u00a02001 \u00a0OSCAR \u00a0MANUEL MANTILLA D\u00cdAZ, tras haber comprobado que su ex esposa \u00a0Olga \u00a0Cecilia Mu\u00f1oz conviv\u00eda con Jaime Arango Castillo, lo esper\u00f3 a la salida \u00a0de \u00a0la \u00a0residencia \u00a0de \u00a0ella, \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0puerta lo agredi\u00f3 f\u00edsicamente con un \u00a0cuchillo \u00a0causando \u00a0lesiones que fueron valoradas por el m\u00e9dico legista en doce \u00a0(12) \u00a0 \u00a0 d\u00edas \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0incapacidad \u00a0 \u00a0definitiva \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0secuelas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0unas contingencias procesales \u00a0suscitadas \u00a0 por \u00a0 los \u00a0conflictos \u00a0de \u00a0competencias \u00a0planteados \u00a0por \u00a0distintos \u00a0funcionarios \u00a0judiciales, \u00a0el \u00a020 \u00a0de agosto de 2002, la Fiscal\u00eda Doce Delegada \u00a0ante \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0Jueces \u00a0 \u00a0Penales \u00a0 \u00a0Municipales, \u00a0 \u00a0orden\u00f3 \u00a0 la \u00a0 apertura \u00a0 de \u00a0instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Escuchado \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0Oscar \u00a0Manuel \u00a0Mantilla \u00a0D\u00edaz, \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n se cerr\u00f3 el 31 de enero de 2003 y, el 7 de \u00a0marzo \u00a0siguiente, \u00a0se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por el delito de lesiones personales, de acuerdo con lo previsto por \u00a0los art\u00edculos 111 y 112-1 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inconforme \u00a0con \u00a0la \u00a0anterior decisi\u00f3n, el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0acusado \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n, la Fiscal\u00eda Delegada \u00a0ante \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0C\u00facuta, \u00a0el \u00a023 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02003, \u00a0la \u00a0confirm\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0proceso \u00a0pas\u00f3 al Juzgado Tercero Penal \u00a0Municipal \u00a0que, \u00a0luego de celebrar la audiencia de juzgamiento, el 29 de febrero \u00a0de \u00a02004, \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0en la que conden\u00f3 a Oscar \u00a0Manuel \u00a0Mantilla \u00a0D\u00edaz \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a012 meses de prisi\u00f3n y a la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por un t\u00e9rmino \u00a0igual \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0con \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0dolosas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado el fallo por el defensor, el Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal del Circuito de C\u00facuta, lo confirm\u00f3 en lo fundamental, en tanto \u00a0que \u00a0conden\u00f3 al procesado a la pena principal de seis (6) meses de prisi\u00f3n y a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0lapso \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0la contravenci\u00f3n de lesiones \u00a0personales dolosas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Interpuesto \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por el defensor del acusado, admitida la demanda mediante providencia \u00a0del \u00a028 \u00a0de marzo de 2006 y rendido el concepto del Procurador Delegado, procede \u00a0la Sala a dictar la sentencia de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0identificar \u00a0a \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0de sintetizar los hechos y de rese\u00f1ar la actuaci\u00f3n cumplida en el \u00a0diligenciamiento, \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0de \u00a0manera \u00a0breve, \u00a0refiere \u00a0que \u00a0acude \u00a0a la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 excepcional \u00a0 por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0preservaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0como \u00a0es \u00a0el \u00a0debido proceso, toda vez que, en este caso, de tiempo \u00a0atr\u00e1s \u00a0oper\u00f3 \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal y, pese a \u00a0ello, \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Estado \u00a0hab\u00eda \u00a0perdi\u00f3 la facultad \u00a0punitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 ello \u00a0 y \u00a0 bajo \u00a0 un \u00a0 \u00fanico \u00a0 cargo, \u00a0acusa \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0de \u00a0haber dictado sentencia en un juicio viciado de nulidad, \u00a0toda \u00a0vez que \u201cse sigui\u00f3 actuando cuando la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0 se \u00a0 hab\u00eda \u00a0 extinguido \u00a0 por \u00a0 haber \u00a0 operado \u00a0 el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n\u201d, \u00a0situaci\u00f3n de hecho que vulnera el \u00a0derecho fundamental del debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0objeto \u00a0de este \u00a0proceso \u00a0sucedieron \u00a0bajo \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a023 de 1991, la cual, en su \u00a0art\u00edculo \u00a010\u00b0, \u00a0contemplaba \u00a0que \u201cla acci\u00f3n penal \u00a0originada \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso contravencional prescribe en dos (2) a\u00f1os contados a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la realizaci\u00f3n del hecho\u201d, normatividad \u00a0que \u00a0si bien es de origen procesal, de todos modos tiene contenido sustancial y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0debi\u00f3 \u00a0aplicarse \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto, \u00a0conforme \u00a0al principio de \u00a0favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, dice que si el acontecer f\u00e1ctico \u00a0se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0el \u00a021 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02001 \u00a0y, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0el 21 de febrero de 2003 no se hab\u00eda \u00a0dictado \u00a0sentencia, \u00a0l\u00f3gico \u00a0es \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n prescribi\u00f3 en esta \u00a0\u00faltima fecha. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0al negar la petici\u00f3n de prescripci\u00f3n,\u00a0 parti\u00f3\u00a0 de\u00a0 \u00a0supuestos\u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddicos\u00a0 \u00a0 equivocados,\u00a0 \u00a0 pues\u00a0 \u00a0 al\u00a0 \u00a0analizar \u00a0el \u00a0citado \u00a0art\u00edculo \u00a010\u00b0 concluy\u00f3 que como en este caso se inici\u00f3 \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0con \u00a0base \u00a0en la Ley 600 de 2000 y no con fundamento en la Ley 228 \u00a0de \u00a01995, la acci\u00f3n penal no hab\u00eda prescrito para ese entonces, argumento que, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0cercena \u00a0la \u00a0\u201cultraactividad del \u00a0mencionado art\u00edculo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0comprensible \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0haya \u00a0aceptado la aplicaci\u00f3n de art\u00edculo 1\u00b0 de la Ley 23 de 1991 en \u00a0lugar \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0112.1 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 de 2000, normas que tipifican las \u00a0lesiones \u00a0personales, \u00a0pero \u00a0se \u00a0haya \u00a0negado \u00a0a \u00a0realizar \u00a0la \u00a0misma operaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, cuando ambas \u00a0hip\u00f3tesis est\u00e1n cobijadas por el principio de favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo tanto, estima que las consideraciones \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0son \u00a0erradas y, por ende, conllevan a la violaci\u00f3n del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0siendo \u00a0indiscutible \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0no se pod\u00eda dictar \u00a0sentencia por raz\u00f3n de la extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0luego \u00a0de citar las \u00a0normas \u00a0 \u00a0procesales \u00a0 \u00a0infringidas, \u00a0 \u00a0solicita \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 casar el fallo impugnado y, en su lugar, \u00a0disponer \u00a0la \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0por haber operado el fen\u00f3meno de la \u00a0prescripci\u00f3n.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0LA \u00a0 \u00a0PROCURADUR\u00cdA \u00a0CUARTA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DELEGADA PARA LA CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Luego de realizar \u00a0un \u00a0recuento \u00a0de la actuaci\u00f3n procesal, anota \u00a0que \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron \u00a0el 21 de febrero de 2001, se encontraba vigente la Ley 23 de \u00a01991, \u00a0\u201cque determin\u00f3 la \u00a0competencia \u00a0inicial \u00a0de \u00a0las \u00a0lesiones personales dolosas de treintas d\u00edas, en \u00a0los inspectores de polic\u00eda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 \u00a0 esa \u00a0 \u00a0manera, \u00a0 \u00a0aduce \u00a0 que \u00a0 conociendo \u00a0 la \u00a0 \u00a0incapacidad \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 lesiones \u00a0ocasionadas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 se\u00f1or \u00a0 Oscar \u00a0 Manuel \u00a0 Mantilla \u00a0D\u00edaz \u00a0a \u00a0Jaime \u00a0Arango Castillo se concluye que \u00a0las \u00a0 mismas \u00a0deb\u00edan \u00a0catalogarse como contravenciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 manera \u00a0 que, \u00a0complementa, \u00a0en \u00a0lo \u00a0relacionado \u00a0con la prescripci\u00f3n para este particular asunto se debe aplicar lo \u00a0consagrado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a010 de la Ley 23 de 1991, que la establece en dos \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 consecuencia, \u00a0 \u00a0 con \u00a0estricto \u00a0rigor \u00a0en lo planteado en \u00a0antecedencia, dice \u00a0 \u00a0que \u00a0 se \u00a0 advierte \u00a0que la acci\u00f3n penal se extingui\u00f3, en \u00a0la \u00a0 medida \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 citada \u00a0contravenci\u00f3n \u00a0prescribi\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a021 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0febrero de 2003. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, sugiere a la Sala casar la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, en su lugar, declarar la extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal \u00a0y, \u00a0por lo mismo, cesar todo procedimiento a favor del \u00a0acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Oscar Manuel Mantilla \u00a0D\u00edaz, \u00a0con base en la causal tercera de casaci\u00f3n, acusa al juzgador de segundo \u00a0grado \u00a0de \u00a0haber dictado sentencia en un juicio viciado de nulidad, en tanto que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo recurrido ya se hab\u00eda extinguido la acci\u00f3n penal \u00a0por \u00a0raz\u00f3n de la prescripci\u00f3n, en la medida en que la conducta atribuida, esto \u00a0es, \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales, \u00a0era contravenci\u00f3n y la ley la establec\u00eda en el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0 de \u00a0 dos \u00a0a\u00f1os, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0reglado \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a023 \u00a0de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Recu\u00e9rdese que en el presente evento, la \u00a0Sala, \u00a0mediante \u00a0providencia \u00a0del \u00a028 \u00a0de \u00a0marzo de 2006, admiti\u00f3 la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del acusado Oscar Manuel Mantilla D\u00edaz por la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 garant\u00eda \u00a0 del \u00a0 derecho \u00a0 fundamental \u00a0 del \u00a0 debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.\u00a0 De acuerdo con los datos que obran \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite, se sabe que los hechos ocurrieron el 21 de febrero de 2001. De \u00a0la \u00a0misma \u00a0manera, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0conoce \u00a0que la Fiscal\u00eda Sexta de la Unidad de \u00a0Delitos \u00a0contra \u00a0la \u00a0Vida, mediante resoluci\u00f3n del 7 de marzo de 2001, remiti\u00f3 \u00a0el diligenciamiento, por competencia, al Juzgado Penal Municipal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a09 \u00a0de \u00a0julio de ese mismo a\u00f1o, el Juez \u00a0Tercero \u00a0 Penal \u00a0 Municipal, \u00a0 envi\u00f3, \u00a0 nuevamente, \u00a0el \u00a0diligenciamiento, \u00a0por \u00a0competencia, \u00a0a \u00a0la Unidad Sexta de Delitos contra la Vida, planteando colisi\u00f3n \u00a0de competencias negativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su parte la Fiscal\u00eda Sexta acept\u00f3 el \u00a0conflicto \u00a0y \u00a0remiti\u00f3 \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Penal del Circuito de \u00a0C\u00facuta \u00a0para \u00a0que \u00a0decidiera \u00a0de \u00a0plano sobre el asunto. El 28 de septiembre de \u00a02001, \u00a0 se \u00a0pronunci\u00f3 \u00a0y \u00a0asign\u00f3 \u00a0la \u00a0competencia \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0Municipal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0el \u00a016 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02001 el Juzgado Tercero Penal Municipal, mediante providencia de la \u00a0fecha, \u00a0 advirti\u00f3 \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 hab\u00eda \u00a0 proferido \u00a0 apertura \u00a0del \u00a0proceso \u00a0contravencional, \u00a0en \u00a0la medida en que las lesiones ocasionadas a la v\u00edctima se \u00a0hab\u00eda \u00a0fijado \u00a0una incapacidad de 12 d\u00edas, remiti\u00f3 nuevamente las diligencias \u00a0a la Fiscal\u00eda Delegada ante los Jueces Penales Municipales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa controversia de hip\u00f3tesis, el 3 de \u00a0diciembre \u00a0 de \u00a02001, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Doce \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0Penales \u00a0Municipales \u00a0se \u00a0abstuvo de avocar conocimiento y argument\u00f3 que como quiera que \u00a0en \u00a0este evento los hechos ocurrieron en vigencia de la Ley 228 de 1995, m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0la \u00a0incapacidad se hab\u00eda fijado en 12 d\u00edas, en virtud del art\u00edculo 16 \u00a0transitorio \u00a0de la Ley 600 de 2000, el competente para conocer del asunto era el \u00a0Juzgado \u00a0 Tercero \u00a0 Penal \u00a0 Municipal, \u00a0proponiendo, \u00a0nuevamente, \u00a0colisi\u00f3n \u00a0de \u00a0competencias negativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por\u00a0 \u00a0su\u00a0 \u00a0parte,\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0Juez\u00a0 \u00a0Tercero\u00a0 Penal\u00a0 Municipal,\u00a0 mediante\u00a0 auto\u00a0 \u00a0del\u00a0 \u00a0 12 \u00a0 de\u00a0 \u00a0diciembre\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a02001,\u00a0 \u00a0acept\u00f3\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0conflicto\u00a0 planteado\u00a0 y\u00a0 orden\u00f3\u00a0 remitir el\u00a0 \u00a0expediente\u00a0 \u00a0 al\u00a0 \u00a0 Juez\u00a0 \u00a0Penal\u00a0 \u00a0del\u00a0 \u00a0Circuito\u00a0 \u00a0para\u00a0 que\u00a0 lo\u00a0 dirimiera\u00a0 de plano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante la orden equivocada en precedencia, el \u00a0Juez, \u00a0el \u00a015 \u00a0de abril de 2002, remiti\u00f3 el proceso a la Sala Plena de la Corte \u00a0Suprema \u00a0 de \u00a0 Justicia \u00a0 para \u00a0que \u00a0dirimiera \u00a0la \u00a0colisi\u00f3n \u00a0de \u00a0competencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 13 de junio de 2002, la Sala Plena de la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0asign\u00f3 \u00a0la competencia de este tr\u00e1mite al Fiscal \u00a0Doce Delegado ante los Jueces Penales Municipales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0destaca \u00a0 el \u00a0 Procurador \u00a0Delegado,\u00a0 \u00a0la discusi\u00f3n de la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0se \u00a0centr\u00f3 en dirimir lo referido a la competencia para conocer del asunto, sin \u00a0que \u00a0se \u00a0entrara \u00a0a \u00a0discutir \u00a0si el hecho atribuido al procesado encajaba en la \u00a0descripci\u00f3n t\u00edpica de una contravenci\u00f3n o de un delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0 al \u00a0 punto \u00a0en \u00a0discusi\u00f3n \u00a0debe \u00a0resaltarse \u00a0que cuando ocurrieron los hechos, esto es, el 21 de febrero de 2001, \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0vigente \u00a0la \u00a0Ley \u00a023 \u00a0de \u00a01991 \u00a0que consagraba la competencia de \u00a0lesiones \u00a0 personales \u00a0dolosas \u00a0menores \u00a0de \u00a030 \u00a0d\u00edas \u00a0en \u00a0los \u00a0inspectores \u00a0de \u00a0polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, recu\u00e9rdese que por virtud del \u00a0art\u00edculo \u00a016 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0228 \u00a0de \u00a01995, \u00a0se conserv\u00f3, de manera temporal, la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0tales \u00a0asuntos \u00a0en \u00a0los \u00a0inspectores \u00a0de \u00a0polic\u00eda, mientras se \u00a0profer\u00edan \u00a0las \u00a0normas \u00a0correspondientes \u00a0para \u00a0asignar \u00a0el conocimiento en las \u00a0autoridades judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa manera, la competencia para conocer \u00a0de \u00a0las llamadas contravenciones especiales, en virtud de la Ley 228 de 1995, se \u00a0asign\u00f3 a los jueces penales municipales y promiscuos municipales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, es cierto que cuando entr\u00f3 a \u00a0regir \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0esto \u00a0es, el 24 de julio de 2001, la competencia \u00a0continu\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0citados \u00a0jueces, \u00a0cuando \u00a0los \u00a0procesos contravencionales se \u00a0hubiesen\u00a0 iniciado antes de la vigencia de la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0de \u00a0acuerdo con el \u00a0anterior \u00a0recuento \u00a0f\u00e1ctico y normativo, si bien es cierto que la Sala Plena de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema de Justicia, al desatar la colisi\u00f3n de competencias, asign\u00f3 \u00a0la \u00a0misma \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda Doce Delegada ante los Jueces Penales Municipales de \u00a0C\u00facuta, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0tal \u00a0situaci\u00f3n implicaba que la investigaci\u00f3n \u00a0radicaba \u00a0en \u00a0dicho \u00a0ente. Pero, como lo destaca el Delegado, en ning\u00fan momento \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0impuso \u00a0o \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial que deb\u00eda resolver el \u00a0debate, \u00a0 en \u00a0 tanto \u00a0 que \u00a0 tal \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 era \u00a0del \u00a0resorte \u00a0del \u00a0juez \u00a0de \u00a0conocimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho de otra forma, en cumplimiento de sus \u00a0funciones \u00a0legales \u00a0la \u00a0Sala Plena de esta Corporaci\u00f3n dirimi\u00f3 el conflicto de \u00a0competencias \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0constancias \u00a0procesales. \u00a0Es \u00a0decir, que la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que emiti\u00f3 ten\u00eda como finalidad la de desatar de plano tal aspecto, \u00a0sin que ello implicara la resoluci\u00f3n de fondo del asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0anterior \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0encuentra \u00a0su \u00a0respaldo, \u00a0 en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juez \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201ctanto \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Fiscal \u00a0como \u00a0el se\u00f1or juez de \u00a0instancia \u00a0en \u00a0aras \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad debi\u00f3 acusar el primero y el \u00a0segundo \u00a0dictar \u00a0sentencia \u00a0conforme \u00a0a los par\u00e1metros\u00a0 establecidos en la \u00a0Ley \u00a023 \u00a0de \u00a01991, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0le es m\u00e1s favorable\u00a0 al ac\u00e1 procesado el \u00a0quantum, \u00a0como \u00a0se \u00a0puede \u00a0apreciar \u00a0en \u00a0el \u00a0ac\u00e1pite referente a la dosimetr\u00eda \u00a0penal, \u00a0que \u00a0el se\u00f1or juez aplic\u00f3 la sanci\u00f3n de conformidad a los par\u00e1metros \u00a0establecidos \u00a0en los art\u00edculos 11 y 112 del actual C\u00f3digo Penal, es decir, que \u00a0la \u00a0pena \u00a0oscila \u00a0entre uno (1) y dos (2) a\u00f1os. Y como puede verse en la Ley 23 \u00a0de \u00a01991, \u00a0en \u00a0su \u00a0art\u00edculo 1\u00b0, numeral 9\u00b0 de LAS LESIONES PERSONALES DOLOSAS \u00a0cuya \u00a0pena \u00a0oscila \u00a0en \u00a0arresto de seis (6) a dieciocho (18) meses, es la que se \u00a0debe tener en cuenta para el caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo \u00a0quiera \u00a0que \u00a0el presente caso fue \u00a0cometido \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0de la Ley 23 de 1991 derogada, se dosificar\u00e1 la pena de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0lo \u00a0reg\u00edan en su momento de aplicaci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad para lo cual se tendr\u00e1 en cuenta los par\u00e1metros y \u00a0fundamentos \u00a0para \u00a0la individualizaci\u00f3n de la pena previstos en el art\u00edculo 61 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo Penal, la pena oscila entre 6 y 18 meses de arresto, como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0contra \u00a0el procesado no concurren circunstancias de agravaci\u00f3n, no \u00a0le \u00a0aparecen \u00a0antecedentes \u00a0penales, considera el Despacho que debe aplicarse el \u00a0m\u00ednimo \u00a0all\u00ed previsto para tal conducta que es de seis (6) meses de arresto, e \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por un \u00a0tiempo igual al de la pena principal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0manera \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0consider\u00f3 que, en virtud del principio de favorabilidad, el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0 deb\u00eda \u00a0resolverse \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0regulaban \u00a0la \u00a0contravenci\u00f3n \u00a0de \u00a0lesiones personales dolosas, surge claro que tambi\u00e9n debi\u00f3 \u00a0aplicar \u00a0lo referido al plazo de la prescripci\u00f3n, de acuerdo con lo que reglaba \u00a0el art\u00edculo 10 de la multicitada Ley 23 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo \u00a010 \u00a0de la mentada Ley 23 de \u00a01991, reglaba: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0acci\u00f3n \u00a0originada \u00a0en \u00a0proceso \u00a0contravencional \u00a0prescribe \u00a0en \u00a0dos (2) a\u00f1os contados a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n del hecho. La pena en los mismos casos prescribir\u00e1 \u00a0en \u00a0 tres \u00a0 (3) \u00a0 a\u00f1os \u00a0 contados \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ejecutoria \u00a0 de \u00a0 la \u00a0sentencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0en \u00a0el supuesto que ocupa la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0en \u00a0este particular asunto no se puede \u00a0aplicar \u00a0lo \u00a0preceptuado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a080 \u00a0del Decreto 100 de 1980, en lo \u00a0atinente \u00a0a \u00a0que \u00a0el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n no puede ser inferior a cinco (5) \u00a0a\u00f1os, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0que dicha normatividad reglaba, en su art\u00edculo 18, que los \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0se \u00a0divid\u00edan \u00a0en \u00a0delitos \u00a0y \u00a0en contravenciones. Y el primer \u00a0art\u00edculo \u00a0citado \u00a0se regl\u00f3 todo lo relacionado con la extinci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal de los delitos, al estatuir: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0los \u00a0delitos que tengan se\u00f1alada otra \u00a0clase \u00a0 de \u00a0 pena, \u00a0 la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0 prescribir\u00e1 \u00a0 en \u00a0 cinco \u00a0a\u00f1os\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0de otra manera, el art\u00edculo 80 del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980 \u00a0reglaba \u00a0todo \u00a0lo atinente a la extinci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos, \u00a0excluyendo \u00a0a \u00a0las \u00a0contravenciones, \u00a0 en \u00a0tanto\u00a0 \u00a0que \u00a0\u00e9stas \u00a0deb\u00edan\u00a0 \u00a0regirse \u00a0por \u00a0lo \u00a0contemplado por la Ley 23 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0destac\u00f3 el Procurador \u00a0Delegado, \u00a0la \u00a0anterior norma estuvo vigente hasta el 24 de julio de 2001, fecha \u00a0en \u00a0la \u00a0cual entr\u00f3 a regir la Ley 599 de 2000 y finiquit\u00f3 con tal distinci\u00f3n, \u00a0al consagrar en el art\u00edculo 83, inciso 3\u00b0: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLas conductas \u00a0punibles \u00a0que \u00a0tengan \u00a0se\u00f1alada \u00a0pena \u00a0no \u00a0privativa de la libertad, la acci\u00f3n \u00a0penal prescribir\u00e1 en cinco (5) a\u00f1os\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0norma \u00a0no \u00a0ser\u00eda \u00a0aplicable \u00a0a \u00a0este \u00a0asunto, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida en que no consultar\u00eda con el citado \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, postulado que se ha venido reclamando a trav\u00e9s de \u00a0este reparo formulado contra la sentencia de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0si \u00a0el juzgado de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0consider\u00f3 \u00a0que por raz\u00f3n del principio de favorabilidad la \u00a0norma \u00a0contentiva \u00a0del \u00a0hecho delictual era la que consagraba la Ley 23 de 1991, \u00a0necesario \u00a0es concluir, dada la fecha en que ocurrieron los hechos, que tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0 hac\u00eda \u00a0obligatorio \u00a0aplicar \u00a0lo \u00a0referente \u00a0al \u00a0plazo \u00a0estatuido \u00a0para \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal por raz\u00f3n de la prescripci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones, la Sala casar\u00e1 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0C\u00facuta, \u00a0declarando \u00a0la extinci\u00f3n de la acci\u00f3n por raz\u00f3n de la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la contravenci\u00f3n de lesiones personales dolosas y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0ordenar\u00e1 \u00a0cesar \u00a0todo \u00a0procedimiento \u00a0a \u00a0favor de Oscar Manuel \u00a0Mantilla D\u00edaz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0 \u00a0 SUPREMA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0E \u00a0S \u00a0U \u00a0E \u00a0L \u00a0V \u00a0E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0con \u00a0base en el \u00fanico cargo formulado en la demanda. \u00a0En \u00a0 \u00a0 consecuencia, \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0declara \u00a0la extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal por \u00a0raz\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prescripci\u00f3n\u00a0 \u00a0respecto \u00a0de \u00a0contravenci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 lesiones \u00a0 personales \u00a0 y, \u00a0 por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0se \u00a0 ordena \u00a0 cesar \u00a0todo \u00a0procedimiento a favor de OSCAR MANUEL \u00a0MANTILLA \u00a0 D\u00cdAZ, \u00a0 con \u00a0base \u00a0en \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0en \u00a0la \u00a0parte motiva de este \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 Contra esta decisi\u00f3n no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 comun\u00edquese \u00a0y \u00a0c\u00famplase. \u00a0Devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IBA\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 LUIS \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER\u00a0 ZAPATA ORT\u00cdZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23223 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 Aprobado \u00a0 \u00a0 \u00a0acta \u00a0 \u00a0 N\u00ba\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0162 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0 \u00a0 \u00a0D. \u00a0 \u00a0 C., \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 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