{"id":12407,"date":"2023-09-08T21:03:34","date_gmt":"2023-09-08T21:03:34","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2208620-06-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:03:34","modified_gmt":"2023-09-08T21:03:34","slug":"2208620-06-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2208620-06-07\/","title":{"rendered":"22086(20-06-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22086 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 102 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., veinte (20) de junio de dos \u00a0mil siete (2007). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Sala el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por el defensor de JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00c1NGEL, contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a021 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 2003, mediante el cual el Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente la sentencia proferida el 21 de junio de 2001, \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, que \u00a0conden\u00f3 \u00a0 a \u00a0 dicho \u00a0 procesado \u00a0 en \u00a0 calidad \u00a0 de \u00a0 coautor \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extorsivo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agravado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, a la pena principal de trece (13) \u00a0a\u00f1os \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n, a la accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el lapso de diez a\u00f1os, a \u00a0indemnizar \u00a0 los \u00a0perjuicios \u00a0generados \u00a0con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n; \u00a0y \u00a0le \u00a0neg\u00f3 \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0 condicional \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ejecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0pena \u00a0y \u00a0la \u00a0prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0sentencia de primera instancia separada, \u00a0como \u00a0se \u00a0ver\u00e1, \u00a0otros \u00a0implicados \u00a0tambi\u00e9n fueron condenados; y la apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0las \u00a0dos \u00a0decisiones fue desatada conjuntamente por el Tribunal Superior \u00a0de Bogot\u00e1, con el fallo materia del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0 relatados \u00a0 por \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0de la \u00a0siguiente \u00a0manera \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0denuncia \u00a0formulada \u00a0por \u00a0Saturia \u00a0Vargas, \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0agosto de 1991, se supo de la desaparici\u00f3n, desde el 17 de \u00a0julio \u00a0 del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0del \u00a0ciudadano \u00a0espa\u00f1ol \u00a0nacionalizado \u00a0en \u00a0Colombia \u00a0Bartolom\u00e9 \u00a0Segui \u00a0Salas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuencialmente, \u00a0fueron \u00a0escuchados \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0sus \u00a0amigos \u00a0y \u00a0empleados, \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0pudo \u00a0establecer que \u00a0Orlando \u00a0 \u00a0Contreras, \u00a0vigilante \u00a0informal del sector de la calle 85 con carrera 11, hab\u00eda presenciado \u00a0cuando \u00a0 el \u00a0 referido \u00a0 se \u00a0dispon\u00eda \u00a0a \u00a0cerrar \u00a0su \u00a0restaurante \u00a0Punto \u00a085 \u00a0y \u00a0fue \u00a0abordado \u00a0por \u00a0varios \u00a0sujetos \u00a0que se desplazaban en un autom\u00f3vil Renault 9 \u00a0y \u00a0en un Fiat amarillo, quienes lo obligaron a subir a \u00a0uno \u00a0de \u00a0\u00e9stos; se precis\u00f3, posteriormente, que dos de sus amigos, con quienes \u00a0sosten\u00eda \u00a0 \u00a0relaciones \u00a0 \u00a0sentimentales, \u00a0 \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0 Castillo \u00a0 y \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Fabio \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0hab\u00edan \u00a0 participado \u00a0en \u00a0el \u00a0plagio \u00a0e, \u00a0inclusive, \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0 conduc\u00eda \u00a0el \u00a0Fiat; \u00a0otro, \u00a0Luis \u00a0 Bland\u00f3n, \u00a0manejaba \u00a0el \u00a0Renault. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0 \u00a0 poder \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Castillo \u00a0fueron encontrados \u00a0varios \u00a0documentos pertenecientes al desaparecido y unas escrituras mediante las \u00a0cuales, \u00a0supuestamente, \u00a0Bartolom\u00e9 Segui \u00a0vend\u00eda \u00a0varios inmuebles de su propiedad a terceros; practicadas \u00a0las \u00a0 pruebas \u00a0 t\u00e9cnicas \u00a0necesarias, \u00a0se \u00a0logr\u00f3 \u00a0establecer \u00a0que \u00a0las \u00a0firmas \u00a0estampadas \u00a0no \u00a0eran\u00a0 \u00a0las \u00a0de \u00a0Segui, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0fue \u00a0vinculada \u00a0la \u00a0empleada \u00a0de \u00a0la Notar\u00eda \u00a0Luz \u00a0Marina Torres Castro,\u00a0 \u00a0quien \u00a0hab\u00eda \u00a0suministrado \u00a0papel y los sellos para que se tomara la impresi\u00f3n \u00a0dactilar al plagiado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTambi\u00e9n \u00a0fueron \u00a0vinculados \u00a0 el \u00a0 expolicial\u00a0 \u00a0 Nelson \u00a0de \u00a0Jes\u00fas Pati\u00f1o Ariza, en cuyo \u00a0poder \u00a0 \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0veh\u00edculo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0propiedad \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Segui \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0su desaparici\u00f3n; y \u00a0Lucero Mart\u00ednez de Cuesta, \u00a0quien, \u00a0mediante la alusi\u00f3n a una supuesta obligaci\u00f3n del plagiado, pretendi\u00f3 \u00a0obtener \u00a0la \u00a0enajenaci\u00f3n \u00a0de \u00a0algunos \u00a0inmuebles del \u00a0mismo.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Por auto del 26 de septiembre de 1991, el \u00a0Juzgado \u00a077 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n Criminal emiti\u00f3 el auto cabeza de proceso, con el \u00a0cual \u00a0dio \u00a0inicio a la investigaci\u00f3n. (Folio 16 cdno. \u00a01) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El 4 de octubre de 1991, el Juzgado 77 de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0de \u00a0las \u00a0personas que \u00a0figuraban \u00a0como compradoras de los inmuebles de propiedad del ciudadano espa\u00f1ol \u00a0secuestrado, \u00a0relacionadas en las escrituras p\u00fablica 9313 y 9915 de la Notar\u00eda \u00a027 \u00a0del \u00a0C\u00edrculo de Bogot\u00e1. (Entre ellas, JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00c1NGEL, quien \u00a0aparec\u00eda \u00a0como \u00a0comprador \u00a0de un apartamento, en el segundo de los instrumentos \u00a0p\u00fablicos mencionado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual manera, envi\u00f3 la actuaci\u00f3n a los \u00a0Juzgados\u00a0 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico, \u00a0dada \u00a0la \u00a0naturaleza del \u00a0il\u00edcito, \u00a0y \u00a0propuso \u00a0colisi\u00f3n \u00a0de \u00a0competencias, \u00a0si \u00a0no eran compartidos sus \u00a0argumentos. (Folio 60 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, se neg\u00f3 a asumir el conocimiento; acept\u00f3 la colisi\u00f3n y \u00a0por \u00a0auto \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01991 \u00a0remiti\u00f3 \u00a0el expediente al Tribunal \u00a0Disciplinario \u00a0para que dirimiera el conflicto. (Folio \u00a094 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0Tribunal Disciplinario, resolvi\u00f3 el \u00a0incidente \u00a0el \u00a028 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01992, \u00a0asignado \u00a0la \u00a0competencia al Juzgado de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0de Orden P\u00fablico de Bogot\u00e1 D.C. (Folio \u00a0172 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Con \u00a0auto \u00a0del \u00a011 \u00a0de marzo de 1992, el \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0Orden P\u00fablico de Bogot\u00e1, comision\u00f3 a la Unidad \u00a0Especial \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0Administrativo de Seguridad DAS, entre otras cosas, \u00a0para \u00a0investigar \u00a0a \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0aparecen \u00a0en las mencionadas escrituras \u00a0p\u00fablicas \u00a0y \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0\u201camplias \u00a0facultades \u00a0a \u00a0la Unidad conforme a las \u00a0normas \u00a0vigentes \u00a0para \u00a0que practique las pruebas procedentes y las que resulten \u00a0de estas.\u201d (Folio 190 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El 11 de mayo de 1992, previa citaci\u00f3n, \u00a0compareci\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Investigativa \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico \u00a0del Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Seguridad \u00a0DAS, \u00a0el ciudadano JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00c1NGEL, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0rendir \u00a0testimonio \u00a0bajo la gravedad del juramento, seg\u00fan las \u00a0formalidades \u00a0establecidas \u00a0en el C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Decreto 050 de \u00a01987, entonces vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acept\u00f3 \u00a0conocer \u00a0a \u00a0Bartolom\u00e9 Segui Salas, \u00a0ciudadano \u00a0espa\u00f1ol \u00a0secuestrado; \u00a0y \u00a0dijo \u00a0que \u00a0a \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0\u00e9ste, \u00a0quien \u00a0necesitaba \u00a0insolventarse \u00a0porque \u00a0ten\u00eda \u00a0problemas \u00a0econ\u00f3micos, \u00e9l (BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL) \u00a0acept\u00f3 \u00a0firmar \u00a0la \u00a0Escritura \u00a0P\u00fablica No. 009915 del 23 de agosto de \u00a01991 \u00a0otorgada \u00a0en la Notar\u00eda 27 de Bogot\u00e1, donde figuraba como propietario de \u00a0uno \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0apartamentos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0aqu\u00e9l1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(Folio 266 Cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Por \u00a0auto \u00a0del \u00a015 \u00a0de junio de 1992, el \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n de Orden P\u00fablico de Bogot\u00e1 decidi\u00f3 vincular a JOS\u00c9 \u00a0ORLANDO \u00a0BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL y orden\u00f3 su captura. (Folio \u00a0334 Cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 aprehensi\u00f3n \u00a0se \u00a0materializ\u00f3 \u00a0a\u00f1os \u00a0despu\u00e9s; \u00a0el \u00a08 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 1998 (Folio 24 cdno. 18 \u00a0copias \u00a0); en su indagatoria, reafirm\u00f3 que conoci\u00f3 al \u00a0ciudadano \u00a0espa\u00f1ol, \u00a0Bartolom\u00e9 \u00a0Segui \u00a0Salas, \u00a0en el restaurante que ten\u00eda el \u00a0extranjero, \u00a0por intermedio de un amigo suyo, llamado \u00c1lvaro Rodr\u00edguez; y como \u00a0Segui \u00a0Salas \u00a0ten\u00eda problemas econ\u00f3micos y pod\u00eda ser embargado, \u00e9l (BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL), \u00a0accedi\u00f3 \u00a0a \u00a0firmar \u00a0una \u00a0escritura simulada donde se hac\u00eda pasar por \u00a0due\u00f1o \u00a0del \u00a0apartamento \u00a0donde viv\u00eda aqu\u00e9l; y todo, a cambio de una comisi\u00f3n \u00a0que \u00a0pod\u00eda \u00a0ganar \u00a0cuando hiciera los papelas nuevamente a nombre del verdadero \u00a0propietario. \u00a0 \u00a0(Folios \u00a0 \u00a024 \u00a0 y \u00a0 33 \u00a0 cdno. \u00a0 18 \u00a0copias) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Una \u00a0Fiscal\u00eda Regional de Fiscal\u00edas de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a021 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01998, \u00a0defini\u00f3 \u00a0la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0 de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ORLANDO \u00a0BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL, \u00a0afect\u00e1ndolo \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, sin excarcelaci\u00f3n, como \u00a0coautor \u00a0 \u00a0del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 secuestro \u00a0 consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0articulo \u00a022 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u00a0por \u00a0tratarse\u00a0 \u00a0de un delito permanente y la v\u00edctima continuaba en poder de sus \u00a0captores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0le \u00a0impuso \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0delito \u00a0 de \u00a0 falsedad \u00a0personal, \u00a0tipificado \u00a0en el art\u00edculo 277 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0debido a que BUITRAGO \u00c1NGEL aparec\u00eda como comprador\u00a0 de \u00a0un \u00a0inmueble \u00a0que \u00a0no \u00a0ten\u00eda; \u00a0y \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de \u00a0falsedad \u00a0material de particular en documento p\u00fablico, \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 220 ib\u00eddem, por la creaci\u00f3n de la Escritura P\u00fablica \u00a09915, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0result\u00f3 \u00a0 \u00a0falsa, \u00a0 \u00a0seg\u00fan \u00a0 las \u00a0 experticias. \u00a0 (Folio 60 cdno. 18 copias) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0Recaudada \u00a0la prueba necesaria, el 24 de \u00a0noviembre \u00a0de 1998, la Fiscal\u00eda instructora declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n, \u00a0respecto \u00a0 de \u00a0 BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL. \u00a0(Folio \u00a0223 \u00a0cdno. \u00a019 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. Al calificar el m\u00e9rito del sumario, con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a015 \u00a0de enero de 1999 la Fiscal\u00eda Regional de Bogot\u00e1 acus\u00f3 a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0 ORLANDO \u00a0 BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL \u00a0como \u00a0coautor \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0 extorsivo \u00a0 descrito \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0con \u00a0la \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0se\u00f1alada \u00a0 en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 \u00a0del \u00a0decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990 \u00a0adoptado \u00a0como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente por el art\u00edculo 11 del decreto 2266 de 1991 y agravado \u00a0por \u00a0el \u00a0numeral \u00a0tercero \u00a0del \u00a0art\u00edculo 270 del mismo C\u00f3digo Penal, porque la \u00a0privaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0libertad \u00a0super\u00f3 \u00a0los \u00a0treinta \u00a0d\u00edas; \u00a0en \u00a0concurso \u00a0con \u00a0falsedad \u00a0 material \u00a0 de \u00a0 particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el art\u00edculo 220 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0misma \u00a0providencia \u00a0se \u00a0precluy\u00f3 la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ORLANDO \u00a0BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL \u00a0por el delito de \u00a0falsedad \u00a0 \u00a0 personal. \u00a0(Folio \u00a0 159 \u00a0 cdno. \u00a0 20) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0Contra \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, pero fue \u00a0declarado \u00a0desierto \u00a0el \u00a023 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01999, \u00a0por la Fiscal\u00edas Regional de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0encargada \u00a0de \u00a0instruir el proceso. (Folio 17 \u00a0cdno. 22) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12. \u00a0Cabe \u00a0recordar \u00a0que, \u00a0por \u00a0los \u00a0mismos \u00a0acontecimientos \u00a0paulatinamente \u00a0fueron \u00a0vincul\u00e1ndose \u00a0distintas \u00a0personas, \u00a0se \u00a0defini\u00f3 \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica, se clausur\u00f3 parcialmente la investigaci\u00f3n; \u00a0y \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a03 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01997, una Fiscal\u00eda Regional de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0acus\u00f3 \u00a0a LUZ MARINA CASTRO TORRES, LUCERO MART\u00cdNEZ DE CUESTA y NELSON \u00a0DE \u00a0 JES\u00daS \u00a0 PATI\u00d1O \u00a0 ARIZA \u00a0 en \u00a0 calidad \u00a0 de \u00a0 coautores \u00a0 de \u00a0secuestro \u00a0 extorsivo \u00a0 descrito \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980, con la modificaci\u00f3n se\u00f1alada en el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 \u00a0del \u00a0decreto \u00a02790 de 1990 adoptado como legislaci\u00f3n permanente \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 11 \u00a0 del \u00a0 decreto \u00a0 2266 \u00a0 de \u00a0 1991 \u00a0 y \u00a0 agravado \u00a0por \u00a0el \u00a0numeral \u00a0tercero \u00a0del \u00a0art\u00edculo 270 del mismo C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera, LUZ MARINA CASTRO TORRES, \u00a0empleada \u00a0 de \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a027 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0fue \u00a0acusada \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0empleado oficial en documento \u00a0p\u00fablico \u00a0sobre unas escrituras p\u00fablicas (art\u00edculo \u00a0 \u00a0218 \u00a0 \u00a0del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal \u00a0 de \u00a0 1980); \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0LUCERO \u00a0 \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0CUESTA, \u00a0 \u00a0por \u00a0 falsead \u00a0material \u00a0de \u00a0particular en documento p\u00fablico \u00a0sobre \u00a0las \u00a0mismas \u00a0escrituras \u00a0y sobre una c\u00e9dula de ciudadan\u00eda \u00a0(art\u00edculo \u00a0 220 \u00a0 \u00eddem). \u00a0(Folio 2 cdno. 17) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0defensores \u00a0interpusieron el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0dicha \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0el cual fue resuelto por la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00edas \u00a0Delegadas ante el Tribunal Nacional, el 17 de septiembre \u00a0de \u00a01997, \u00a0en \u00a0el sentido de confirmarla con relaci\u00f3n al delito de secuestro \u00a0extorsivo \u00a0agravado \u00a0para \u00a0los \u00a0tres \u00a0 implicados; \u00a0 y \u00a0 declar\u00f3 \u00a0 la \u00a0nulidad, \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0hace \u00a0a \u00a0las \u00a0falsedades relativas a las escrituras \u00a0p\u00fablicas, \u00a0endilgadas \u00a0a \u00a0LUZ \u00a0MARINA \u00a0TORRES \u00a0DE \u00a0CASTRO y LUCERO MART\u00cdNEZ DE \u00a0CUESTA, \u00a0quedando \u00a0vigente \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra la \u00faltima mencionada, por la \u00a0falsedad \u00a0 material \u00a0 de \u00a0 particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico que recay\u00f3 sobre una c\u00e9dula de ciudadan\u00eda. \u00a0(Folio \u00a0 119 \u00a0 cdno. \u00a0 Fiscal\u00eda \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13. \u00a0Asumi\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento del asunto el \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1; tramit\u00f3 dos \u00a0causas \u00a0separadas \u00a0con \u00a0cada \u00a0una de las resoluciones acusatorias y al finalizar \u00a0los debates, emiti\u00f3 dos fallos, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13.1 \u00a0Sentencia del 20 de abril de 2001, con \u00a0las siguientes determinaciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conden\u00f3 \u00a0a \u00a0LUZ MARINA TORRES DE CASTRO y a \u00a0NELSON \u00a0 \u00a0DE \u00a0 JES\u00daS \u00a0 PATI\u00d1O \u00a0 ARIZA, \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 secuestro \u00a0extorsivo \u00a0agravado, en calidad \u00a0de coautores, a trece (13) a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conden\u00f3 \u00a0a LUCERO MART\u00cdNEZ DE CUESTA, como \u00a0coautora \u00a0de \u00a0secuestro extorsivo agravado \u00a0y autora falsedad material de particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0a trece (13) a\u00f1os diez (10) \u00a0meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0tres \u00a0fueron \u00a0condenados \u00a0a \u00a0pago de el \u00a0equivalente \u00a0a \u00a0cinco \u00a0mil (5.000) gramos oro, como indemnizaci\u00f3n de perjuicios \u00a0materiales \u00a0y morales; y les neg\u00f3 el subrogado de la suspensi\u00f3n condicional de \u00a0la \u00a0 ejecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 pena. \u00a0(Folio \u00a0225 \u00a0cdno. \u00a019) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13.2 Sentencia del 21 de junio de 2001, en la \u00a0cual decidi\u00f3 lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conden\u00f3 a JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00c1NGEL, en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0coautor \u00a0de \u00a0secuestro extorsivo agravado \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico, a la pena principal \u00a0de \u00a0 trece \u00a0 (13) \u00a0a\u00f1os \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el \u00a0lapso \u00a0de \u00a0diez a\u00f1os, a indemnizar los perjuicios generados con la infracci\u00f3n; \u00a0y \u00a0le neg\u00f3 la suspensi\u00f3n condicional de la ejecuci\u00f3n de la pena y la prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria. (Folio 179 cdno. 23) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14. \u00a0Con \u00a0excepci\u00f3n \u00a0de \u00a0NELSON \u00a0DE \u00a0JES\u00daS \u00a0PATI\u00d1O \u00a0ARIZA, el resto de procesados y sus defensores interpusieron el recurso \u00a0de apelaci\u00f3n, contra la respectiva sentencia de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 \u00a0reunific\u00f3 \u00a0el \u00a0asunto \u00a0y profiri\u00f3 un solo fallo, el 21 de marzo de 2003, donde \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0de primer grado y adem\u00e1s neg\u00f3 a los \u00a0implicados \u00a0la \u00a0prisi\u00f3n domiciliaria. (Folio 33 cdno. \u00a0Tribunal) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0de JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0este \u00a0prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16. \u00a0Mientras \u00a0se \u00a0tramitaba la impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0el Juzgado Tercero Penal del Circuito Especializado de Bogot\u00e1, \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0redenci\u00f3n \u00a0de \u00a0pena \u00a0por \u00a0trabajo y estudio llevados a cabo bajo el \u00a0r\u00e9gimen \u00a0 penitenciario \u00a0y \u00a0carcelario, \u00a0y \u00a0concedi\u00f3 \u00a0libertad \u00a0provisional \u00a0a \u00a0BUITRAGO \u00c1NGEL. (Folio 61 cdno. Corte) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17. \u00a0M\u00e1s \u00a0adelante, \u00a0a\u00fan \u00a0en \u00a0tr\u00e1mite \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0con \u00a0auto \u00a06 \u00a0de octubre de 2004, la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0 declar\u00f3 \u00a0 prescrita \u00a0 la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0 por \u00a0 el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de particular en documento p\u00fablico \u00a0imputado \u00a0a \u00a0LUCERO \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0DE CUESTA y JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL; \u00a0ces\u00f3 \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0por esa conducta y orden\u00f3 reducir la pena en \u00a0diez \u00a0(10) meses a cada uno, proporci\u00f3n que en el fallo se hizo corresponder al \u00a0delito \u00a0contra \u00a0la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0\u00e9sta \u00a0\u00faltima \u00a0provisional, \u00a0pues \u00a0adoptar\u00eda \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u00a0definitiva al emitirse la sentencia de casaci\u00f3n. \u00a0(Folio 69 cdno. Corte) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres cargos contra la sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Bogot\u00e1 postula el apoderado de JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00c1NGEL. Uno, \u00a0por \u00a0nulidad, \u00a0con \u00a0fundamento en la causal tercera de casaci\u00f3n, prevista en el \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000); y los dos \u00a0restantes \u00a0por errores en la estimaci\u00f3n probatoria, invocando la causal primera \u00a0ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO. Nulidad \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0se \u00a0dict\u00f3 la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0un juicio viciado de nulidad, porque se afectaron los derechos al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0a la defensa, vulnerando el art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, por los motivos que a continuaci\u00f3n se sintetizan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pretende \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal \u00a0decrete \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado \u201cy en su lugar \u00a0ordenar lo que por ley corresponda.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1 \u201cVinculaci\u00f3n tard\u00eda de JOS\u00c9 ORLANDO \u00a0BUITRAGO \u00c1NGEL\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Protesta \u00a0el \u00a0libelista \u00a0porque \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0conocido, \u00a0desde \u00a0la \u00e9poca de los hechos, el nombre del implicado como presunto \u00a0comprador \u00a0de un inmueble del secuestrado, su vinculaci\u00f3n s\u00f3lo se concret\u00f3 el \u00a013 \u00a0de \u00a0mayo de 1998, luego de ser capturado; pese a que el testimonio del 11 de \u00a0mayo de 1992, indic\u00f3 el lugar de su residencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0durante \u00a0ese prolongado lapso se \u00a0arm\u00f3 \u00a0el \u00a0proceso \u00a0en \u00a0su \u00a0contra; \u00a0no \u00a0tuvo la oportunidad de defenderse ni de \u00a0solicitar pruebas ni de\u00a0 controvertir las recaudadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En criterio del casacionista, debido a que en \u00a0poder \u00a0de \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Castillo (coprocesado) se encontr\u00f3 la escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0a \u00a0nombre de BUITRAGO \u00c1NGEL, no debi\u00f3 rendir testimonio previamente, \u00a0sino \u00a0indagatoria; y en todo caso no esperar seis a\u00f1os tras armar el proceso en \u00a0su \u00a0contra, \u00a0pues ello dificult\u00f3 la pr\u00e1ctica de las pruebas en raz\u00f3n del paso \u00a0del tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2 \u00a0\u201cLa \u00a0falta de tr\u00e1mite del recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0 interpuesto \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0acusaci\u00f3n\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene el censor que JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL, \u00a0ya privado de la libertad, interpuso el recurso de apelaci\u00f3n contra la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0y \u00a0sustent\u00f3 la impugnaci\u00f3n, haciendo entrega oportuna \u00a0del \u00a0escrito \u00a0correspondiente \u00a0en la Oficina Jur\u00eddica del Centro de Reclusi\u00f3n, \u00a0el \u00a010 de febrero de 1999; y que, sin embargo, el memorial s\u00f3lo fue radicado el \u00a017 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0mes en la Secretar\u00eda de la Unidad de Fiscal\u00edas Regionales, por \u00a0lo cual el recurso se declar\u00f3 desierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0 viol\u00f3 \u00a0 as\u00ed \u00a0 el \u00a0 debido \u00a0proceso, \u00a0desconociendo \u00a0el principio de la doble instancia, estipulado en el art\u00edculo 31 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica; postura que apoya en la Sentencia T-349 de 1998 \u00a0de la Corte Constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3 \u201cLa falta de competencia\u201d \u00a0<\/p>\n<p>Para el libelista, el Juez Penal del Circuito \u00a0Especializado \u00a0no \u00a0era \u00a0competente \u00a0para conocer el asunto, pues se trat\u00f3 de un \u00a0secuestro com\u00fan, que correspond\u00eda a la justicia ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 \u00a0pesar \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ello \u00a0 \u00a0\u2013 \u00a0 dice \u00a0el \u00a0censor- \u00a0el \u00a0proceso \u00a0se \u00a0adelant\u00f3 \u00a0bajo la convicci\u00f3n errada de que el delito cometido ten\u00eda relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0Decreto 180 de 1988, como si el secuestrado fuera una personalidad o su \u00a0retenci\u00f3n \u00a0causara especial zozobra, p\u00e1nico o terror, sin que ello corresponda \u00a0a la realidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4 \u00a0\u201cLa \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la investigaci\u00f3n \u00a0integral\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice el libelista que BUITRAGO \u00c1NGEL, que ya \u00a0era \u00a0abogado \u00a0para \u00a0el momento en que se produjo su captura, solicit\u00f3 pruebas a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0varios memoriales, tanto en la fase de la investigaci\u00f3n como en la \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0orientadas \u00a0a \u00a0desvirtuar \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0sab\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0condici\u00f3n de \u00a0secuestrado \u00a0del \u00a0ciudadano \u00a0espa\u00f1ol; \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0dichas \u00a0pruebas le fueron \u00a0negadas \u00a0o \u00a0no \u00a0se \u00a0concretaron; \u00a0por \u00a0lo cual se debe decretar la nulidad de la \u00a0etapa \u00a0 del \u00a0 juzgamiento \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0practiquen \u00a0tales \u00a0pruebas \u00a0(no \u00a0 \u00a0 \u00a0 especifica \u00a0 \u00a0 \u00a0 cu\u00e1les). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5 \u00a0\u201cLa \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0no \u00a0autoincriminarse\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que \u00a0JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00c1NGEL \u00a0fue \u00a0escuchado \u00a0inicialmente \u00a0en \u00a0testimonio, \u00a0bajo \u00a0la \u00a0gravedad del juramento, \u00a0estando \u00a0obligado \u00a0a \u00a0decir la verdad, relato a partir del cual se vislumbr\u00f3 su \u00a0intervenci\u00f3n en el il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0se \u00a0le \u00a0inform\u00f3 \u00a0que \u00a0la diligencia era libre de apremio y sin juramento, llegando as\u00ed \u00a0a \u00a0una contradicci\u00f3n, puesto que el testimonio no se tuvo por inexistente, sino \u00a0que \u00a0fue \u00a0analizado \u00a0como \u00a0una \u00a0prueba \u00a0m\u00e1s, \u00a0de la cual dimanaron los indicios \u00a0acerca \u00a0de \u00a0su \u00a0responsabilidad penal, porque entre la declaraci\u00f3n inicial y la \u00a0indagatoria se detectaron algunas diferencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aspira a que la Corte anule las diligencias, \u00a0para \u00a0que se rehagan desde la indagatoria, donde se advierta al implicado que si \u00a0bien \u00a0rindi\u00f3 \u00a0testimonio bajo juramento, si llegare a cambiar su versi\u00f3n en la \u00a0nueva \u00a0indagatoria, \u00a0no \u00a0comportar\u00eda \u00a0para \u00a0\u00e9l \u00a0la \u00a0incursi\u00f3n en el delito de \u00a0falso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0 \u00a0CARGO. \u00a0 \u00a0Falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0legalidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se refiere a los testimonios de Luis Germ\u00e1n \u00a0Navas \u00a0 M\u00e9ndez \u00a0 y \u00a0Jorge \u00a0Eli\u00e9cer \u00a0Rengifo \u00a0Tapia, \u00a0recaudados \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ORLANDO \u00a0BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL, \u00a0que \u00a0seg\u00fan el libelista no \u00a0fueron \u00a0legal \u00a0ni \u00a0regularmente \u00a0producidos y no pudieron controvertirse, por lo \u00a0cual \u00a0ten\u00edan \u00a0que \u00a0excluirse, \u00a0por \u00a0tratarse de pruebas nulas de pleno derecho, \u00a0como \u00a0lo \u00a0estipula \u00a0el \u00a0inciso \u00a0final \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0irregularidad \u00a0condujo a la aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 art\u00edculo \u00a0 \u00a0268 \u00a0 \u00a0(secuestro \u00a0extorsivo) \u00a0del \u00a0Decreto Ley 100 de 1980 y la falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 art\u00edculos \u00a0 \u00a0 446 \u00a0 \u00a0(favorecimiento) \u00a0 y \u00a0 447 \u00a0(receptaci\u00f3n) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal,\u00a0 \u00a0Ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera \u00a0 que \u00a0desde \u00a0los \u00a0albores \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 se \u00a0encontr\u00f3 \u00a0al \u00a0implicado \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Castillo \u00a0la \u00a0Escritura \u00a0P\u00fablica No. 009915 del 23 de agosto de 1991, otorgada en la Notar\u00eda \u00a027 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0donde \u00a0el ciudadano espa\u00f1ol secuestrado aparec\u00eda vendiendo a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ORLANDO \u00a0BUITRAGO \u00c1NGEL un inmueble; respecto de la cual BUITRAGO \u00c1NGEL \u00a0afirm\u00f3 \u00a0 que \u00a0 se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0\u201cuna \u00a0\u2018escritura \u00a0de \u00a0confianza\u2019, una compraventa en la que \u00e9l nunca \u00a0pag\u00f3 \u00a0dinero, \u00a0y \u00a0actuaba en la convicci\u00f3n, originada en la buena fe, de estar \u00a0colaborando para que un deudor en aprietos se insolventara\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0Jueces de instancia no ten\u00edan por qu\u00e9 \u00a0suponer \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0era \u00a0 \u00a0falsa, \u00a0 de \u00a0 donde \u00a0 resulta \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 A-quo \u00a0 imagin\u00f3 \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0particip\u00f3 \u00a0en el secuestro y no crey\u00f3 que BUITRAGO \u00c1NGEL accedi\u00f3 a firmar la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0ignorando \u00a0la existencia del plagio, pues cuando suscribi\u00f3 \u00a0ese \u00a0documento \u00a0todav\u00eda \u00a0no \u00a0lo \u00a0firmaba \u00a0el \u00a0ciudadano espa\u00f1ol, hechos que no \u00a0fueron desvirtuados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1 Sobre el testimonio de Luis Germ\u00e1n Navas \u00a0M\u00e9ndez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el \u00a0libelista que tomando como base el \u00a0relato \u00a0ilegal \u00a0de Navas M\u00e9ndez, administrador del edificio donde se situaba el \u00a0apartamento \u00a0de \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0venta, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia de primera instancia se \u00a0desvirt\u00faa \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de inocencia de BUITRAGO \u00c1NGEL, al concluir que su \u00a0intenci\u00f3n \u00a0no \u00a0era \u00a0solamente firmar la escritura sino asegurar el \u00e9xito de la \u00a0empresa delictiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste \u00a0en \u00a0que tal declaraci\u00f3n fue tomada \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0de \u00a0BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL, \u00a0quien, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0no tuvo \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0controvertirla; \u00a0adem\u00e1s \u00a0que no particip\u00f3 en la diligencia de \u00a0secuestro \u00a0 civil \u00a0 del \u00a0 mismo \u00a0inmueble, \u00a0pues \u00a0su \u00a0nombre \u00a0no \u00a0figura \u00a0en \u00a0el \u00a0acta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ese \u00a0modo, \u00a0para \u00a0el \u00a0censor, \u00a0como \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Navas \u00a0M\u00e9ndez no pudo ser controvertido, entonces no tiene m\u00e1s \u00a0valor \u00a0 que \u00a0el \u00a0de \u00a0una \u00a0prueba \u00a0sumaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2\u00a0 \u00a0Sobre \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Eli\u00e9cer Rengifo Tapia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0la \u00a0anterior \u00a0ocurre \u00a0\u2013seg\u00fan el censor- con la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Rengifo \u00a0Tapia, \u00a0quien \u00a0dijo \u00a0que \u00a0escuch\u00f3 \u00a0decir \u00a0a \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Castillo \u00a0(tambi\u00e9n implicado) \u00a0que \u00a0quienes \u00a0aparec\u00edan en las escrituras ten\u00edan conocimiento de \u00a0los hechos y participaron en ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda que ese testimonio fue recaudado por \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial \u00a0antes \u00a0que \u00a0BUITRAGO \u00c1NGEL fuera vinculado, siendo, por \u00a0tanto, \u00a0prueba \u00a0sumaria \u00a0e \u00a0ilegal \u00a0conforme \u00a0a \u00a0lo \u00a0prev\u00e9 \u00a0el inciso final del \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0constitucional y no pod\u00eda tenerse en cuenta para concluir que el \u00a0procesado \u00a0 \u00a0ya \u00a0 \u00a0conoc\u00eda \u00a0 del \u00a0 secuestro \u00a0 cuando \u00a0 firm\u00f3 \u00a0 la \u00a0 escritura \u00a0p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega la defensa trat\u00f3 de controvertir esas \u00a0pruebas, \u00a0pero \u00a0ello no fue factible, porque los declarantes no comparecieron; y \u00a0sobre \u00a0la trascendencia de ese t\u00f3pico, asegura que de excluirse los testimonios \u00a0ilegales, \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se habr\u00eda concluido que JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00c1NGEL \u00a0pudo \u00a0 \u00a0 \u00a0 incurrir \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 \u00a0 delitos \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 favorecimiento \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 receptaci\u00f3n, \u00a0bien \u00a0porque \u00a0ignoraba \u00a0el \u00a0secuestro \u00a0del \u00a0ciudadano \u00a0espa\u00f1ol \u00a0cuando \u00a0firm\u00f3 \u00a0la \u00a0escritura, \u00a0o porque se \u00a0enter\u00f3 \u00a0posteriormente, \u00a0cuando el plagio ya se hab\u00eda cometido; hip\u00f3tesis que \u00a0no fueron consideradas en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER \u00a0CARGO. \u00a0Violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0libelista, los jueces de instancia \u00a0aplicaron \u00a0indebidamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0220 (falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico) del \u00a0Decreto \u00a0Ley 100 de 1980, e incurrieron en exclusi\u00f3n evidente de los art\u00edculos \u00a06 \u00a0 \u00a0(legalidad), \u00a0 83 \u00a0 (prescripci\u00f3n), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a084 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (t\u00e9rmino \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0prescripci\u00f3n) \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 \u00a0287 \u00a0 \u00a0 \u00a0(falsedad \u00a0material en documento p\u00fablico) \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 599 de 2000, porque no advirtieron que la acci\u00f3n penal en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el delito contra la fe p\u00fablica se encontraba prescrita cuando se dict\u00f3 la \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica \u00a0que \u00a0por \u00a0favorabilidad\u00a0 \u00a0era \u00a0imperativo \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0287 \u00a0de la Ley 599 de 2000, que reprime \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n \u00a0m\u00e1xima \u00a0de 6 a\u00f1os; en lugar del art\u00edculo 220 del \u00a0Decreto \u00a0Ley \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0porque \u00a0\u00e9ste \u00a0prev\u00e9 \u00a0una pena m\u00e1xima 8 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0manera, \u00a0durante \u00a0la investigaci\u00f3n \u00a0oper\u00f3 \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0jur\u00eddico \u00a0de la prescripci\u00f3n, siendo necesario casar el \u00a0fallo para reducir la pena de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Cuarto \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal \u00a0 advierte \u00a0 inconsistencias \u00a0 de \u00a0l\u00f3gica \u00a0y de fondo en la postulaci\u00f3n de los cargos, \u00a0de \u00a0 \u00a0tal \u00a0 \u00a0manera \u00a0 incidentes, \u00a0 que \u00a0 les \u00a0 restan \u00a0 toda \u00a0 posibilidad \u00a0 de \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0EL \u00a0PRIMER \u00a0CARGO: Nulidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0disertar \u00a0sobre \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario inherente a la pretensi\u00f3n de nulidad, observa el censor \u00a0mezcla \u00a0impropiamente \u00a0ideas relativas a la vulneraci\u00f3n del debido proceso, del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0y de falta de competencia; y que bajo ese entendimiento \u00a0descuid\u00f3 \u00a0el \u00a0deber que se le asist\u00eda de identificar, en t\u00e9rminos del recurso \u00a0extraordinario, \u00a0la \u00a0irregularidad, \u00a0comprobarla \u00a0y \u00a0determinar\u00a0 el alcance \u00a0preciso \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0incidencia \u00a0frente \u00a0a las garant\u00edas \u00a0esenciales del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1 \u00a0 Sobre \u00a0 la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0 tard\u00eda \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0el \u00a0Delegado, que el reproche en el \u00a0sentido \u00a0que \u00a0BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL \u00a0no \u00a0debi\u00f3 \u00a0escucharse \u00a0en \u00a0testimonio, \u00a0sino en \u00a0indagatoria, \u00a0porque \u00a0desde \u00a0un \u00a0principio \u00a0se \u00a0sab\u00eda \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0suscribi\u00f3 \u00a0la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0donde \u00a0el ciudadano espa\u00f1ol secuestrado figuraba vendiendo \u00a0un \u00a0apartamento, \u00a0carece \u00a0de fundamento en cuanto a la supuesta transgresi\u00f3n de \u00a0su \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0dado \u00a0que \u00a0omite se\u00f1alar las pruebas frente a las \u00a0cu\u00e1les \u00a0no \u00a0pudo \u00a0ejercer \u00a0el \u00a0contradictorio, \u00a0ni determin\u00f3 algunas que fuera \u00a0posible \u00a0 cuestionar, \u00a0 ni \u00a0 indic\u00f3 \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 parte \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0resulto \u00a0afectadA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que contrario a lo \u00a0estimado \u00a0por \u00a0el \u00a0censor, \u00a0no \u00a0se afecta garant\u00eda alguna del acusado cuando en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0escucharlo \u00a0en testimonio se lo hace en indagatoria; adem\u00e1s, si ello \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0debido \u00a0al acervo probatorio\u00a0 que se ten\u00eda para la \u00e9poca; y una \u00a0vez \u00a0 escuchado \u00a0 en \u00a0 indagatoria, \u00a0 ejerci\u00f3 \u00a0 el \u00a0 contradictorio \u00a0probatorio \u00a0intensamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y aunque ya hab\u00eda atestiguado Lu\u00eds Germ\u00e1n \u00a0Navas \u00a0M\u00e9ndez, \u00a0quien \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0BUITRAGO \u00c1NGEL estuvo en la diligencia de \u00a0secuestro \u00a0del \u00a0inmueble que figuraba a su nombre\u00a0 en la escritura publica, \u00a0tal \u00a0diligencia se realiz\u00f3 ante la Unidad Investigativa de orden P\u00fablico\u00a0 \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Seguridad, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo hiciera el \u00a0incriminado, \u00a0por manera que el funcionario judicial no contaba con informaci\u00f3n \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0llamarlo \u00a0a \u00a0indagatoria \u00a0para cuando se le practic\u00f3\u00a0 la \u00a0declaraci\u00f3n jurada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fue \u00a0s\u00f3lo \u00a0despu\u00e9s, \u00a0el 15 de mayo de 1992 \u00a022 \u00a0y \u00a0al \u00a0recibir \u00a0el informe de \u00a0fecha \u00a022 \u00a0de abril de 1992 de la Direcci\u00f3n\u00a0 de Investigaci\u00f3n y Seguridad \u00a0Rural, \u00a0Grupo \u00a0Especial de Delitos contra la Fe y la Administraci\u00f3n Publica del \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Seguridad, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual se daba cuenta que el \u00a0acusado \u00a0el \u00a023 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01991 hab\u00eda suscrito la Escritura P\u00fablica N\u00b0. \u00a0009915 \u00a0de \u00a0la \u00a0Notar\u00eda Veintisiete de Bogot\u00e1 donde plagiado le vend\u00eda uno de \u00a0sus \u00a0 \u00a0 inmuebles33, que se cont\u00f3 con prueba para \u00a0vincularlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0es claro que al procesado \u00a0inicialmente \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0escuch\u00f3 \u00a0 \u00a0en \u00a0 testimonio \u00a0 en \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 de \u00a0 las \u00a0particularidades\u00a0 \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0de \u00a0aquel \u00a0entonces \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0ninguna \u00a0irregularidad \u00a0se \u00a0present\u00f3; \u00a0y \u00a0si \u00a0fue capturado a\u00f1os \u00a0despu\u00e9s, \u00a0ello \u00a0tambi\u00e9n \u00a0dependi\u00f3 de la complejidad propia del asunto y no de \u00a0la \u00a0inactividad \u00a0judicial; pues debi\u00f3 ser emplazado previamente, m\u00e1xime que en \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0resid\u00eda \u00a0en \u00a0un \u00a0lugar y luego, en la indagatoria \u00a0se\u00f1al\u00f3 otro impreciso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de esta situaci\u00f3n, conviene \u00a0recordar \u00a0que para la \u00e9poca en que se adelanto la etapa de instrucci\u00f3n estaban \u00a0vigentes \u00a0los art\u00edculos 34\u00a0 y 352 de los Decretos 2790 de 199014 \u00a0y \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0respectivamente, \u00a0en \u00a0los cuales se autorizaba \u00a0diferir \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n\u00a0 de alguno de los imputados cuando fueran varios, \u00a0atendidas \u00a0las \u00a0necesidades\u00a0 \u00a0de la investigaci\u00f3n, norma \u00faltima que s\u00f3lo \u00a0fue modificada con la Ley 504 del 25 de junio de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0la \u00a0mayor\u00eda\u00a0 \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0solicitadas \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0en la etapa instructiva y las que fueron \u00a0rechazadas \u00a0encontraron \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0en \u00a0su inconducencia, as\u00ed mismo en la de \u00a0causa \u00a0 si \u00a0 bien \u00a0 le \u00a0 fueron \u00a0 negadas \u00a0 algunas, \u00a0 ello \u00a0 obedeci\u00f3 \u00a0 a \u00a0 su \u00a0inutilidad25, \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 que \u00a0 siquiera \u00a0impugn\u00f3, \u00a0de \u00a0donde se sigue que ninguna \u201cdificultad\u201d existi\u00f3 para ejercer \u00a0el contradictorio probatorio como lo asever\u00f3 el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2 \u00a0 Sobre \u00a0 la \u00a0falta de tr\u00e1mite de la impugnaci\u00f3n de la resoluci\u00f3n \u00a0de acusatoria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca \u00a0el Delegado que, si bien tal suceso \u00a0es \u00a0objetivamente \u00a0cierto, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0fue declarada \u00a0desierta \u00a0por \u00a0extempor\u00e1nea \u00a0(resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a023 \u00a0de junio de 1999); y fue la \u00a0defensa \u00a0letrada \u00a0y \u00a0el \u00a0propio \u00a0enjuiciado \u00a0quienes renunciaron al derecho a la \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0pues \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco \u00a0del \u00a0debido proceso de la \u00e9poca, \u00a0pudieron \u00a0oponerse \u00a0al \u00a0prove\u00eddo que declar\u00f3 desierto el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0ofreciendo \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0orientados \u00a0a \u00a0obtener\u00a0 su revocatoria y no lo \u00a0hicieron; \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0insistir \u00a0en \u00a0ese \u00a0tema ahora comporta desconocer el \u00a0principio de preclusi\u00f3n de las formas procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3 Sobre la falta de competencia \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0decir \u00a0del Procurador Delegado, carece de \u00a0fundamento \u00a0la \u00a0postura \u00a0del \u00a0censor \u00a0en \u00a0tanto alega que el delito de secuestro \u00a0extorsivo \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0relaci\u00f3n con el decreto 180 de 1988 y en consecuencia no \u00a0correspond\u00eda a los Jueces Especializados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 \u00a0 efecto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013acota- \u00a0como \u00a0el \u00a0plagio \u00a0tuvo lugar a \u00a0partir \u00a0del 17 de julio de 1991, inicialmente el conocimiento de esa infracci\u00f3n \u00a0era \u00a0de \u00a0los jueces de Orden P\u00fablico, seg\u00fan lo estipulaba el art\u00edculo 9\u00b0 del \u00a0Decreto \u00a0 \u00a0 2790 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 27 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0noviembre \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a01990 \u00a0 \u00a0\u2013 \u00a0modificado \u00a0por le art\u00edculo 1\u00b0 del \u00a0Decreto \u00a099 \u00a0del \u00a014\u00a0 \u00a0de enero 1991 &#8211;, el cual fue declarado legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02271 \u00a0del \u00a04 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0una \u00a0vez \u00a0en \u00a0firma \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0competencia \u00a0qued\u00f3 radicada en los Jueces Penales del Circuito \u00a0Especializados, \u00a0conforme \u00a0lo \u00a0dispuso el numeral 4\u00b0 del articulo 5\u00b0 de la Ley \u00a0504 \u00a0del 25 de junio de 1999, que modific\u00f3 el art\u00edculo 71 del Decreto 2700 del \u00a030 \u00a0de \u00a0noviembre de 1991, situaci\u00f3n que se mantuvo tras la entrada en vigencia \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de 2000, en virtud del numeral 4\u00b0 de su \u00a0articulo 5\u00b0 transitorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4 \u00a0Sobre \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del principio de \u00a0investigaci\u00f3n integral \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0tambi\u00e9n encuentra \u00a0insuperables \u00a0vac\u00edos \u00a0en \u00a0esta \u00a0postulaci\u00f3n, dado que se limit\u00f3 a afirmar que \u00a0fue \u00a0negada \u00a0la pr\u00e1ctica de pruebas tanto en la etapa de la investigaci\u00f3n como \u00a0en \u00a0la \u00a0del \u00a0juzgamiento, \u00a0con \u00a0las cuales supuestamente pod\u00eda demostrar que el \u00a0procesado \u00a0al \u00a0suscribir \u00a0la \u00a0escritura \u00a0publica \u00a0desconoc\u00eda el secuestro de la \u00a0v\u00edctima; \u00a0pues \u00a0el libelista no identific\u00f3 un solo elemento de convicci\u00f3n por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual \u00a0se falt\u00f3 al principio de investigaci\u00f3n integral y tampoco se \u00a0vislumbra \u00a0alguna \u00a0prueba \u00a0practicable \u00a0con \u00a0miras a desvirtuar los extremos del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que la actividad \u00a0defensiva \u00a0en \u00a0materia \u00a0probatoria fue abundante, sin que haya lugar a concluir, \u00a0como \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0dice \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0demandante, \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 hubo \u00a0 una \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5 \u00a0Sobre \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n del derecho de no \u00a0autoincriminaci\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Descarta tambi\u00e9n el Delegado la prosperidad \u00a0del \u00a0cargo \u00a0fincado en que BUITRAGO \u00c1NGEL debi\u00f3 escucharse en indagatoria y no \u00a0en \u00a0testimonio, \u00a0con \u00a0el cual en el fondo reclama indebidamente como nulidad, la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0la prueba del testimonio del procesado, as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0los indicios que dice edific\u00f3 el Juzgador a partir de \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0entre \u00a0\u00e9ste \u00a0y \u00a0la indagatoria, aspectos que en gracia de \u00a0discusi\u00f3n \u00a0correspond\u00eda \u00a0enfocar \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0de \u00a0car\u00e1cter sustancial; y por dem\u00e1s, omite indicar de \u00a0qu\u00e9 \u00a0\u201cindicios\u201d \u00a0se \u00a0trata \u00a0y \u00a0no \u00a0ahond\u00f3 \u00a0en \u00a0las \u00a0implicaciones \u00a0de \u00a0las \u00a0divergencias entre la declaraci\u00f3n inicial y la indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0fue \u00a0debido \u00a0a \u00a0la forma como se \u00a0desarrollo \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0inicialmente, \u00a0que \u00a0no \u00a0se estim\u00f3 oportuno llamar a \u00a0indagatoria \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0de \u00a0donde \u00a0se \u00a0sigue \u00a0que por escucharlo primero en \u00a0testimonio \u00a0no \u00a0se configura irregularidad alguna, acorde con lo expuesto por la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia en sentencia del 9 de noviembre de 1993 (radicaci\u00f3n \u00a08126), \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 cita \u00a0 \u201cpor \u00a0 ser \u00a0contempor\u00e1nea \u00a0a \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 \u00a0 otra \u00a0 \u00a0 parte \u00a0 \u00a0 \u2013contin\u00faa \u00a0el Delegado- contrario a lo \u00a0estimado \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0ninguna \u00a0consecuencia negativa se deriva para el \u00a0procesado \u00a0porque \u00a0el \u00a0contenido de su indagatoria difiriera del testimonio como \u00a0para \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 sintiera \u00a0 \u201ccoartado \u00a0 en \u00a0 su \u00a0libertad\u201d \u00a0y \u00a0por ello resultara afectado su derecho \u00a0de \u00a0defensa; \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta la interpretaci\u00f3n\u00a0 que al respecto \u00a0reiter\u00f316 \u00a0la Corte Constitucional\u00a0 \u00a0en \u00a0Sentencia \u00a0C-782 \u00a0del \u00a026 \u00a0de julio de 2005 al declarar la exequibilidad del \u00a0articulo 394 de la Ley 906 de 2004, donde sostuvo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230;No obstante lo dicho, la norma acusada \u00a0admite \u00a0tambi\u00e9n \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la anterior y acorde con la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0As\u00ed, si se entiende que el juramento que se exige al \u00a0acusado \u00a0y \u00a0coacusado \u00a0que \u00a0ofrecieren \u00a0declarar \u00a0en \u00a0su \u00a0propio \u00a0juicio, es una \u00a0formalidad \u00a0previa \u00a0a \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0de \u00a0la cual no se pueden derivar \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddico-penales \u00a0adversas \u00a0al declarante cuando su declaraci\u00f3n \u00a0verse \u00a0sobre \u00a0su \u00a0propia conducta, desaparece entonces la coacci\u00f3n que priva de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0y \u00a0espontaneidad \u00a0a \u00a0su \u00a0dicho, \u00a0y \u00a0en tales circunstancias, queda \u00a0entonces \u00a0libre \u00a0ya \u00a0del \u00a0temor de incurrir en otro delito a prop\u00f3sito de haber \u00a0prestado \u00a0el \u00a0juramento \u00a0y rendido su propia versi\u00f3n sobre los hechos que se le \u00a0imputan, \u00a0a\u00fan en el caso de que calle total o parcialmente si as\u00ed lo considera \u00a0necesario \u00a0en \u00a0pro \u00a0de \u00a0su \u00a0defensa \u00a0material. \u00a0Entonces \u00a0el \u00a0juramento, \u00a0es \u00a0un \u00a0llamamiento \u00a0solemne \u00a0a \u00a0que declare la verdad, pro sin que se pueda entender en \u00a0ning\u00fan \u00a0caso \u00a0como \u00a0una \u00a0coacci\u00f3n con consecuencias penales. Siendo ello as\u00ed, \u00a0aunque \u00a0subsista esa formalidad se garantiza la plena vigencia de las garant\u00edas \u00a0constitucionales \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 derecho \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 defensa \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 no \u00a0autoincriminaci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0en \u00a0que se \u00a0llev\u00f3 \u00a0 a \u00a0 cabo \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0a\u00fan \u00a0no \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0pronunciado \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0exequibilidad del art\u00edculo 357 del Decreto en \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0pues \u00a0ello \u00a0s\u00f3lo vino a suceder el 4 de noviembre de 1998, por \u00a0Sentencia \u00a0C-621, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0encontr\u00f3 \u00a0contraria a la Carta \u00a0Pol\u00edtica \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0contenida \u00a0en \u00a0\u00e9l \u201ca que \u00a0diga \u00a0la verdad, advirti\u00e9ndole que debe\u201d, raz\u00f3n por \u00a0la \u00a0cual \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0arriba \u00a0a la conclusi\u00f3n que la supuesta \u201ccoacci\u00f3n\u201d \u00a0debe \u00a0entenderse, mirada la \u00a0normativa \u00a0 \u00a0imperante \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0\u00e9poca \u00a0 como \u00a0 simple \u00a0 \u201cexhortaci\u00f3n a decir la verdad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sostuvo \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0constituye \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 procedimiento \u00a0 deducir \u00a0 consecuencias \u00a0negativas \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0a \u00a0partir del contenido de la diligencia de indagatoria, porque \u00a0en \u00a0ella \u00a0se \u00a0manifestar\u00e1 \u00a0que \u00a0fue la v\u00edctima quien directamente solicit\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0la suscripci\u00f3n de la escritura p\u00fablica para librarse de un eventual \u00a0cobro \u00a0judicial \u00a0de \u00a0ciertas \u00a0acreencias, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0testimonio el \u00a0inculpado \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Castillo \u00a0sirvi\u00f3 de intermediario \u00a0entre los dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0efecto,\u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 Ad-quem \u00a0se\u00f1al\u00f3, \u00a0que al referirse a la \u00a0indagatoria, \u00a0\u201cel \u00a0procesado \u00a0ha \u00a0suministrado \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0que \u00a0a \u00a0bien \u00a0ha tenido sobre los hechos, y el funcionario las ha \u00a0analizado \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que no son aceptables: eso no es tomar la indagatoria \u00a0como \u00a0una \u00a0prueba\u201d, \u00a0lo cual se confirma al observar \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0trae \u00a0el testimonio de \u00c1lvaro Rodr\u00edguez \u00a0Castillo \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00e9ste y aqu\u00e9l actuaron de consuno, lo cual su vez \u00a0lleva \u00a0a \u00a0concluir, \u00a0en el concreto particular, que carece la afirmaci\u00f3n seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0compar\u00f3 \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0del acusado con su testimonio, pues las \u00a0deducciones \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0basaron \u00a0 \u00a0en \u00a0 otras \u00a0 pruebas, \u00a0 como \u00a0 la \u00a0 acabada \u00a0 de \u00a0indicar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0ante \u00a0la \u00a0carencia \u00a0de \u00a0validez \u00a0formal \u00a0y \u00a0material de las glosas ensayadas por la defensa sugiere desestimar el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0EL \u00a0SEGUNDO \u00a0CARGO: \u00a0falso juicio de \u00a0legalidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Delegado retoma el concepto de \u00a0falso \u00a0juicio de legalidad y \u00a0refuta \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0censor, \u00a0seg\u00fan \u00a0el cual los testimonios de Luis \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Navas \u00a0M\u00e9ndez \u00a0y \u00a0Jorge \u00a0Eli\u00e9cer Rengifo Tapia deben excluirse porque \u00a0fueron \u00a0 practicados \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0la \u00a0oportunidad de controvertirlos y s\u00f3lo constituyen prueba sumaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0 que \u00a0la \u00a0queja \u00a0relativa \u00a0a \u00a0la \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0ejercer \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de contradicci\u00f3n respecto de la prueba \u00a0testimonial, \u00a0no \u00a0se \u00a0denuncia en casaci\u00f3n como violaci\u00f3n indirecta de la ley, \u00a0pues \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0alegada \u00a0no \u00a0versa sobre la validez formal de la prueba \u00a0sino a la imposibilidad de criticar\u00a0 su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo \u00a0encuentra \u00a0desatinado \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0equivoque \u00a0en el mismo reproche la falta de aplicaci\u00f3n de las normas \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 tipifican \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 delitos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0favorecimiento \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 receptaci\u00f3n, \u00a0 ya \u00a0 que \u00a0ello \u00a0comporta \u00a0desconocer \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0el \u00a0la \u00a0Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0no \u00a0puede \u00a0tomar partido por una de las alternativas propuestas por el \u00a0disidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A un lado las anteriores glosas, el Delegado \u00a0resalta \u00a0que \u00a0el \u00a0Ad-quem no \u00a0bas\u00f3 \u00a0la condena en esas declaraciones, como lo hizo la primera instancia, sino \u00a0en \u00a0 otras, \u00a0 as\u00ed \u00a0 como \u00a0 en \u00a0 prueba \u00a0documental \u00a0e \u00a0indiciaria \u00a0(folios \u00a015 \u00a0a \u00a017 \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal), \u00a0resultando \u00a0desatendido \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0trascendencia \u00a0al \u00a0dejar \u00a0en \u00a0pie la \u00a0\u201ctotalidad\u201d \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0soporte \u00a0del fallo de segundo \u00a0grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese \u00a0 a \u00a0 lo \u00a0anterior, \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0cuestionados \u00a0se \u00a0practicaron formalmente, ya que en virtud del art\u00edculo 33 del \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0del \u00a020 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de 1990, la Unidad Investigativa de Orden \u00a0P\u00fablico \u00a0estaba \u00a0facultada \u00a0para \u00a0la pr\u00e1ctica pruebas ordenadas por el Juez; y \u00a0ello \u00a0debido \u00a0a \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0en \u00a0aqu\u00e9l \u00a0entonces \u00a0de \u00a0mantener en reserva la \u00a0identidad de los funcionarios judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 esas \u00a0 pruebas \u00a0 se \u00a0 allegaron \u00a0\u201cextempor\u00e1neamente\u201d, \u00a0como \u00a0lo \u00a0pregona el casacionista, ya que su practica \u00a0fue \u00a0en \u00a0plena \u00a0etapa \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0sin \u00a0que \u00a0se \u00a0detecten obst\u00e1culos para el \u00a0ejercicio \u00a0del \u00a0derecho a la defensa, m\u00e1xime que BUITRAGO \u00c1NGEL y su apoderado \u00a0adelantaron \u00a0una \u00a0copiosa \u00a0actividad \u00a0defensiva \u00a0en relaci\u00f3n, no s\u00f3lo con esas \u00a0pruebas, sino con todas las dem\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0hace \u00a0a \u00a0la \u00a0noci\u00f3n \u00a0de\u00a0 \u00a0\u201cprueba \u00a0sumaria\u201d a que \u00a0alude \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado encuentra otra equivocaci\u00f3n del \u00a0libelista, \u00a0ya que\u00a0 no tiene cabida dentro de las categor\u00edas que maneja el \u00a0procedimiento \u00a0penal, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a que ese calificativo se reputa del medio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0carece \u00a0de autenticidad o, respecto de los testimonios, cuando \u00a0\u00e9stos \u00a0 han \u00a0 sido \u00a0producidos \u00a0extrajucio, \u00a0valga \u00a0decir, \u00a0fuera \u00a0del \u00a0proceso \u00a0(art\u00edculos \u00a0279 \u00a0y \u00a0299 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil) y por regla general \u00a0en la actuaci\u00f3n penal los testimonios se practican en su interior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0el \u00a0Delegado del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0hace \u00a0notar \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0centr\u00f3 \u00a0su inconformidad en los dos \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0le \u00a0interesas, pero olvid\u00f3 desvirtuar la totalidad de la base \u00a0probatoria del fallo, conformada tambi\u00e9n por indicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, sugiere la improsperidad del \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE EL TERCER CARGO: Violaci\u00f3n directa de \u00a0la ley sustancial \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda el Procurador Delegado, que mediante \u00a0auto \u00a0del \u00a06 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02004, de manera provisional, la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0ya\u00a0 \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal respecto del \u00a0delito de falsedad material en documento p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0ello es as\u00ed, se entiende superado el \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0censor, que busca la declaratoria de prescripci\u00f3n del mismo \u00a0delito, pero con otros argumentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0solicita \u00a0casar en forma parcial \u00a0fallo \u00a0objeto \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0para \u00a0decidir \u00a0en forma definitiva sobre dicha \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0y \u00a0dejar \u00a0\u00fanicamente la pena impuesta en relaci\u00f3n con el delito \u00a0de \u00a0 \u00a0secuestro \u00a0 \u00a0extorsivo \u00a0 agravado, \u00a0sin \u00a0los \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0meses del incremento por el concurso con el \u00a0delito \u00a0contra \u00a0la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica; \u00a0y \u00a0extender \u00a0ese efecto a la procesada MAR\u00cdA \u00a0LUCERO MART\u00cdNEZ CUESTA, quien se encuentra en la misma situaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0asiste al Procurador Cuarto Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0en \u00a0tanto advierte que al desarrollar los cargos el \u00a0libelista \u00a0incurre \u00a0en \u00a0imprecisiones de l\u00f3gica y de fondo que les impide salir \u00a0avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. SOBRE EL CARGO POR NULIDAD \u00a0<\/p>\n<p>Como se verifica a continuaci\u00f3n, no est\u00e1 en \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0el \u00a0libelista, en cuanto afirma que el fallo se emiti\u00f3 en un juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0por \u00a0afectaci\u00f3n de los derechos al debido proceso y a la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1 \u00a0Sobre \u00a0la \u00a0\u201cVinculaci\u00f3n \u00a0tard\u00eda de \u00a0JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00c1NGEL\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es una apreciaci\u00f3n por entero subjetiva del \u00a0libelista, \u00a0aquella seg\u00fan la cual era necesario vincular mediante indagatoria a \u00a0BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL \u00a0desde \u00a0el inicio de la investigaci\u00f3n y tan pronto se supo que \u00a0\u00e9l \u00a0figuraba \u00a0como \u00a0presunto \u00a0comprador \u00a0de \u00a0un \u00a0inmueble \u00a0que \u00a0pertenec\u00eda \u00a0al \u00a0ciudadano espa\u00f1ol secuestrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cada funcionario judicial es aut\u00f3nomo en la \u00a0manera \u00a0como \u00a0dirige \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0cuenta \u00a0con \u00a0un \u00a0grado razonable de \u00a0discrecionalidad, \u00a0para \u00a0determinar \u00a0cu\u00e1ndo llama a una persona para escucharla \u00a0en \u00a0testimonio, \u00a0o si es necesario vincularla directamente mediante indagatoria. \u00a0Atendiendo \u00a0a \u00a0las circunstancias de cada caso en particular, como lo destaca el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0como \u00a0la planteada en el presente asunto \u00a0puede \u00a0 suceder, \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0 ello \u00a0 comporte \u00a0 per \u00a0se \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0alguna contra el debido proceso y el \u00a0derecho a la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a04 \u00a0de \u00a0octubre de 1991, el Juzgado 77 de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0de \u00a0las \u00a0personas que \u00a0figuraban \u00a0como compradoras de los inmuebles de propiedad del ciudadano espa\u00f1ol \u00a0secuestrado, \u00a0entre \u00a0ellas, \u00a0JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00c1NGEL, quien\u00a0 el 11 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01992 \u00a0compareci\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Investigativa \u00a0de \u00a0Orden Publico del \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Seguridad \u00a0DAS y declar\u00f3 bajo la gravedad del \u00a0juramento, \u00a0 con \u00a0apego \u00a0a \u00a0las \u00a0formalidades \u00a0establecidas \u00a0en \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, Decreto 050 de 1987, entonces vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Poco \u00a0tiempo \u00a0despu\u00e9s, \u00a0del \u00a015 de junio de \u00a01992, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0decidi\u00f3 \u00a0vincularlo, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0descarta alg\u00fan manejo irregular del asunto y revela m\u00e1s \u00a0bien \u00a0que \u00a0las decisiones se fueron adoptando seg\u00fan lo aconsejaba la evoluci\u00f3n \u00a0del acopio probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, si la captura se cumpli\u00f3 varios a\u00f1os \u00a0despu\u00e9s, \u00a0el 8 de mayo de 1998, ello fue as\u00ed como un efecto al que contribuy\u00f3 \u00a0el \u00a0mismo BUITRAGO \u00c1NGEL, al cambiar el lugar de residencia que hab\u00eda indicado \u00a0en \u00a0su declaraci\u00f3n inicial, para un lugar desconocido, al punto que hubo de ser \u00a0emplazado, \u00a0 ante \u00a0 los \u00a0fallidos \u00a0intentos \u00a0de \u00a0los \u00a0organismos \u00a0estatales \u00a0por \u00a0localizarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0realidad, \u00a0durante \u00a0el lapso comprendido \u00a0entre \u00a0el \u00a0testimonio de BUITRAGO \u00c1NGEL y su indagatoria transcurri\u00f3 un tiempo \u00a0considerable \u00a0donde \u00a0se \u00a0recaudaron \u00a0pluralidad \u00a0de pruebas; sin embargo, de ese \u00a0s\u00f3lo \u00a0hecho \u00a0no se puede concluir, como lo hace el censor, que le fue cercenada \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0defenderse, de solicitar otras pruebas y\u00a0 controvertir \u00a0las \u00a0practicadas: \u00a0m\u00e1s a\u00fan, cuando no indica alg\u00fan medio concreto que hubiese \u00a0podido \u00a0 controvertir, \u00a0 ni \u00a0 se\u00f1ala \u00a0qui\u00e9n \u00a0se \u00a0lo \u00a0impidi\u00f3, \u00a0ni \u00a0c\u00f3mo \u00a0fue \u00a0obstaculizada su gesti\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y revisado el expediente, no se encuentra la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0alguna maniobra o motivo que hubiese impedido el despliegue de la \u00a0gesti\u00f3n \u00a0defensiva. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0una vez el procesado fue tra\u00eddo a la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, por s\u00ed y a trav\u00e9s de su apoderado, se dio curso \u00a0a \u00a0una verdadera estrategia defensiva, que consisti\u00f3 esencialmente en solicitar \u00a0pruebas, \u00a0aportar \u00a0documentos \u00a0e interponer los recursos ordinarios a pluralidad \u00a0de decisiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A manera de ejemplo, basta citar el memorial \u00a0del \u00a021 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01998, \u00a0donde \u00a0el \u00a0defensor, despu\u00e9s de la indagatoria de \u00a0BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL alleg\u00f3 un memorial donde aport\u00f3 documentos probatorios e hizo \u00a0reflexiones \u00a0espec\u00edficas \u00a0con \u00a0la \u00a0aspiraci\u00f3n \u00a0de que fueran tenidas en cuenta \u00a0antes \u00a0de \u00a0resolverle \u00a0la situaci\u00f3n jur\u00eddica. (Folio \u00a083 cdno. 18 copias) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, el reproche no sale avante, \u00a0dado \u00a0que \u00a0se \u00a0agota \u00a0en \u00a0la \u00a0opini\u00f3n \u00a0personal \u00a0del censor, sin la correlativa \u00a0demostraci\u00f3n de alg\u00fan defecto de estructura o de garant\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2 \u00a0Sobre \u00a0\u201cLa \u00a0falta \u00a0de \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el procesado contra la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 expediente \u00a0 se \u00a0 verifica \u00a0 lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0acto de notificaci\u00f3n personal de la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ORLANDO BUITRAGO \u00c1NGEL interpuso el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0entreg\u00f3 \u00a0el \u00a0memorial en la Oficina Jur\u00eddica de la c\u00e1rcel Modelo \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 el 10 de febrero de 1999; y el memorial fue radicado el 17 del mismo \u00a0mes \u00a0en \u00a0la \u00a0Secretar\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de Fiscal\u00edas Regionales. (Folio 118 cdno. 21 copias) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de un memorial que lleg\u00f3 \u00a0despu\u00e9s \u00a0del \u00a0vencimiento \u00a0de los t\u00e9rminos, con resoluci\u00f3n interlocutoria del \u00a023 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de 1999, la Fiscal\u00eda instructora declar\u00f3 desierto el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n; \u00a0y \u00a0notificada esta decisi\u00f3n, en su contra no se interpuso el\u00a0 \u00a0recurso \u00a0de \u00a0reposici\u00f3n. \u00a0(Folio 200 cdno. 20 copias \u00a0y\u00a0 17 cdno.21 ) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La nulidad que ahora se postula en casaci\u00f3n \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0planteada \u00a0por \u00a0la defensa en la oportunidad legal establecida \u00a0para \u00a0ello, \u00a0es \u00a0decir en el traslado para alistar las audiencias preparatoria y \u00a0de \u00a0juzgamiento; \u00a0al \u00a0punto \u00a0que \u00a0por \u00a0auto del 16 de agosto de 2000, el Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito Especializado de Bogot\u00e1 neg\u00f3 la solicitud en tal \u00a0sentido, entre otros, por los siguientes motivos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed b\u00e1stenos concluir despu\u00e9s de la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0del \u00a0expediente, \u00a0que si el ente instructor recibi\u00f3 la sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 recurso \u00a0 el \u00a0 17 \u00a0 de \u00a0febrero\/99, \u00a0indiscutiblemente \u00a0lleg\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0extempor\u00e1nea \u00a0y \u00a0no puede tenerse como tal, la fecha que registra el memorial y \u00a0en \u00a0la \u00a0que fue entregado en la instituci\u00f3n carcelaria, porque dicha oficina no \u00a0era \u00a0el \u00a0destinatario, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0si \u00a0era \u00a0el \u00faltimo d\u00eda, salvo que se hubiera \u00a0remitido \u00a0v\u00eda \u00a0fax, \u00a0o \u00a0de \u00a0manera \u00a0inmediata \u00a0entregado al instructor, podr\u00eda \u00a0tenerse \u00a0como \u00a0recibido \u00a0en \u00a0t\u00e9rmino, pues de lo contrario, era obvio que en un \u00a0tr\u00e1mite \u00a0com\u00fan y corriente llegar\u00eda no menos que al d\u00eda siguiente, es decir, \u00a0vencido \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0legal. Luego no se vislumbra irregularidad en el proceder \u00a0del \u00a0instructor \u00a0cuando declar\u00f3 desierto el recurso interpuesto y por lo tanto, \u00a0no \u00a0se \u00a0puede afirmar que se viol\u00f3 el derecho de defensa de BUITRAGO \u00c1NGEL.\u201d \u00a0(Folio 35 cdno. 22 copias) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0de \u00a0las \u00a0razones \u00a0anteriores, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0implicado \u00a0o \u00a0su \u00a0defensor \u00a0no \u00a0estaban de acuerdo con la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 Fiscal \u00a0instructor \u00a0que \u00a0declar\u00f3 \u00a0desierto \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0debieron \u00a0impugnarla; \u00a0y \u00a0lo \u00a0mismo pudieron hacer con relaci\u00f3n al \u00a0auto que neg\u00f3 la nulidad en la etapa del juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0llegado \u00a0el \u00a0asunto \u00a0a \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0se \u00a0limita \u00a0al \u00a0relato hist\u00f3rico de la declaratoria de \u00a0desierto \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, sin \u00a0correlacionar \u00a0ese \u00a0incidente \u00a0procesal \u00a0con la supuesta trascendencia frente al \u00a0derecho a la defensa o al debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En particular, el censor no expres\u00f3 cu\u00e1les \u00a0argumentos \u00a0 conten\u00eda \u00a0 el \u00a0 memorial \u00a0 de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0ni \u00a0dijo por qu\u00e9 pensaba que ellos, o algunos de ellos, ten\u00edan la \u00a0virtualidad \u00a0de \u00a0generar \u00a0la \u00a0preclusi\u00f3n de la investigaci\u00f3n o determinar otra \u00a0decisi\u00f3n \u00a0favorable \u00a0a \u00a0BUITRAGO \u00c1NGEL; ni avanz\u00f3 hasta demostrar por qu\u00e9 no \u00a0pudo \u00a0 \u00a0exponer \u00a0 \u00a0esos \u00a0 \u00a0argumentos \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0lo \u00a0 largo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 etapa \u00a0 del \u00a0juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vale \u00a0decir, \u00a0la \u00a0censura \u00a0deja \u00a0un \u00a0vac\u00edo \u00a0esencial \u00a0en \u00a0su \u00a0fundamentaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0le \u00a0impide prosperar, m\u00e1s cuando en el \u00a0estudio \u00a0del \u00a0expediente \u00a0no \u00a0se \u00a0vislumbran \u00a0obst\u00e1culos que pudiesen conspirar \u00a0contra \u00a0las \u00a0garant\u00edas fundamentales que cohesionan los derechos a la defensa y \u00a0al debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3\u00a0 \u00a0 \u00a0Sobre \u00a0 \u201cLa \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0competencia\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0decir \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0el Juez Penal del \u00a0Circuito \u00a0Especializado no era competente para conocer el asunto, pues se trat\u00f3 \u00a0de \u00a0un \u00a0secuestro com\u00fan, que \u00a0correspond\u00eda \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0justicia \u00a0 ordinaria \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 \u201cjusticia \u00a0especializada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el concepto del Procurador \u00a0Delegado, \u00a0basta el seguimiento cronol\u00f3gico de las disposiciones que han regido \u00a0la materia, para verificar que el casacionista no tiene la raz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el 17 de agosto de 1991, d\u00eda en que se \u00a0produjo \u00a0el \u00a0plagio de Bartolom\u00e9 Segui Salas, para despojarlo de sus bienes, se \u00a0encontraba \u00a0vigente \u00a0el \u00a0Decreto \u00a0Ley \u00a0180 \u00a0de \u00a01988, \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 22 \u00a0estipulaba \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 secuestro \u00a0y \u00a0en el art\u00edculo 23, las circunstancias de agravaci\u00f3n punitiva, \u00a0entre \u00a0ellas, \u00a0\u201ccuando se exija por la libertad del \u00a0secuestrado \u00a0 \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0 \u00a0provecho \u00a0 \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0 \u00a0cualquier \u00a0 \u00a0 utilidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera, reg\u00eda el Decreto 2790 de \u00a01990 \u00a0(20 de noviembre), que \u00a0en \u00a0su \u00a0art\u00edculo 9\u00b0 dispon\u00eda que \u201cA los jueces de \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0orden p\u00fablico corresponde conocer en primera instancia: 1. De \u00a0los \u00a0procesos \u00a0por delitos de secuestro en todas sus modalidades, con excepci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0atribuyen a los juzgados superiores en el art\u00edculo siguiente, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0del concierto para cometerlo, o su encubrimiento y la omisi\u00f3n de su \u00a0denuncia \u00a0 o \u00a0 el \u00a0 informe, \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 trata \u00a0 el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0los Juzgados Superiores, el mismo Decreto \u00a0asign\u00f3 \u00a0el secuestro simple, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0no \u00a0fuera destacada en los campos, pol\u00edtico, religioso, o \u00a0c\u00edvico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Decreto 2790 de 1990, fue modificado por \u00a0el \u00a0Decreto \u00a099 \u00a0de \u00a01991 \u00a0(14 \u00a0de enero), \u00a0y \u00a0conserv\u00f3 esencialmente la misma atribuci\u00f3n de competencia; y \u00a0\u00e9ste \u00a0fue \u00a0convertido \u00a0en \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo 3\u00b0 del \u00a0Decreto 2271 de 1991 (4 de octubre). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vino \u00a0 posteriormente \u00a0 el \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, Decreto 2700 de 1991 (modificado \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993 \u00a0y \u00a0por la Ley 365 de 1997), \u00a0r\u00e9gimen \u00a0procedimental que cambi\u00f3 la denominaci\u00f3n de Jueces de Orden P\u00fablico \u00a0a \u00a0Jueces \u00a0Regionales \u00a0y \u00a0en el art\u00edculo 71 asign\u00f3 a \u00e9stos el conocimiento de \u00a0los \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0 secuestro \u00a0extorsivo \u00a0o agravado por los numerales 6, 8 y 12 del art\u00edculo 3\u00b0 de la Ley \u00a040 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El m\u00e9rito del sumario fue calificado por una \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de 1999, cuando reg\u00edan la \u00a0normatividad \u00a0citada \u00a0en el p\u00e1rrafo precedente, siendo claro que la competencia \u00a0para \u00a0 \u00a0 conocer \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0delito \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0 \u00a0 \u00a0radicaba \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 Jueces \u00a0Regionales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0adelante, \u00a0con \u00a0la \u00a0Ley \u00a0504 \u00a0de \u00a01999 \u00a0(25 de junio) se crearon los \u00a0Jueces \u00a0 Penales \u00a0 del \u00a0Circuito \u00a0Especializados \u00a0(en \u00a0reemplazo \u00a0 de \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0Regionales), \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0art\u00edculo \u00a05\u00b0, \u00a0al modificar el C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991, mantuvo \u00a0para \u00a0 los \u00a0 Especializados \u00a0 la \u00a0competencia \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0o \u00a0agravado por los \u00a0numerales 6, 8 y 12 del art\u00edculo 3\u00b0 de la Ley 40 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Ley 600 de \u00a02000, \u00a0que \u00a0derog\u00f3 \u00a0al \u00a0anterior \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991), \u00a0en \u00a0su \u00a0art\u00edculo 5\u00b0 transitorio ratific\u00f3 la \u00a0competencia \u00a0de los Jueces Penales del Circuito Especializados, frente al delito \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0secuestro \u00a0 \u00a0 \u00a0 extorsivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00faltimo, \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 733 \u00a0 de \u00a02002 \u00a0\u201cpor \u00a0medio de la cual se dictan medidas tendientes \u00a0a \u00a0erradicar \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0secuestro, \u00a0terrorismo y extorsi\u00f3n, y se dictan \u00a0otras \u00a0disposiciones\u201d, \u00a0persisti\u00f3 \u00a0en \u00a0atribuir \u00a0la \u00a0competencia \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0delito \u00a0 de \u00a0 secuestro \u00a0extorsivo \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 Jueces \u00a0 Penales \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializados. \u00a0Esta \u00a0regla permanece vigente y no sufri\u00f3 modificaci\u00f3n alguna \u00a0con \u00a0 la \u00a0 expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a01221 \u00a0de \u00a020067. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0lo cierto, pues, el censor al \u00a0sostener \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se emiti\u00f3 en juicio viciado de nulidad, porque el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0por el que se procede, no estaba asignado a la \u00a0\u201cjusticia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 especializada\u201d. Por ello, la censura no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4 \u00a0\u201cLa \u00a0violaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n \u00a0integral\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0pruebas \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0varios \u00a0memoriales, \u00a0tanto \u00a0en la fase de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0como en la del juicio, orientadas a desvirtuar que \u00e9l sab\u00eda de \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0secuestrado \u00a0del \u00a0ciudadano \u00a0espa\u00f1ol; \u00a0no \u00a0obstante, dichas \u00a0pruebas \u00a0le \u00a0fueron negadas o no se concretaron; por lo cual se debe decretar la \u00a0nulidad de la etapa del juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como se observa, el censor apenas esboza el \u00a0reproche \u00a0atinente \u00a0a \u00a0la \u00a0supuesta vulneraci\u00f3n del principio de investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0dejando \u00a0de lado la demostraci\u00f3n condigna a la l\u00f3gica argumentativa \u00a0del \u00a0 recurso \u00a0 extraordinario \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0varias \u00a0razones: \u00a0olvid\u00f3 \u00a0especificar \u00a0cu\u00e1les son aquellos medios probatorios cuya ausencia extra\u00f1a, por \u00a0ejemplo, \u00a0testimonios, \u00a0experticias, \u00a0inspecciones, \u00a0y \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de citas; \u00a0omiti\u00f3 \u00a0explicar razonadamente que tales medios de convicci\u00f3n eran pertinentes \u00a0por \u00a0relacionarse \u00a0directamente \u00a0con \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0o \u00a0del \u00a0juzgamiento; \u00a0no se aproxim\u00f3 al contenido material de las pruebas presuntamente \u00a0omitidas, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0no \u00a0ofreci\u00f3 \u00a0a la Sala par\u00e1metros para confrontar el \u00a0aporte \u00a0de \u00a0aquellos \u00a0elementos \u00a0de convicci\u00f3n con las motivaciones del fallo y \u00a0as\u00ed \u00a0 poder \u00a0 concluir \u00a0 si \u00a0 en \u00a0realidad \u00a0se \u00a0han \u00a0vulnerado \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0del \u00a0procesado; \u00a0tampoco discerni\u00f3 acerca de la manera c\u00f3mo las \u00a0pruebas \u00a0dejadas \u00a0de practicar ten\u00edan capacidad de incidir favorablemente en la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 procesado; \u00a0 y \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0lado \u00a0cualquier \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0vac\u00edo dejado por las pruebas cuya pr\u00e1ctica se a\u00f1ora, dado \u00a0que \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de declarar la nulidad no deriva de la prueba en s\u00ed misma \u00a0considerada, \u00a0sino \u00a0de \u00a0su confrontaci\u00f3n l\u00f3gica con las que s\u00ed fueron tenidas \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0como \u00a0soporte \u00a0del fallo, para a partir de su \u00a0contraste \u00a0 evidenciar \u00a0 que \u00a0 las \u00a0extra\u00f1adas, \u00a0de \u00a0haberse\u00a0 \u00a0practicado, \u00a0derrumbar\u00edan \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, erigi\u00e9ndose entonces como \u00fanico remedio procesal \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0de la actuaci\u00f3n censurada a fin de que esos elementos que se \u00a0echan de menos puedan ser tenidos en cuenta en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0el \u00a0anterior ejercicio, de obligatorio \u00a0cumplimiento \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0es \u00a0factible \u00a0que la Sala deduzca la \u00a0posible \u00a0existencia de otros medios de convicci\u00f3n, que si se hubieren recaudado \u00a0cambiar\u00edan \u00a0la \u00a0suerte \u00a0del procesado, o lo favorecer\u00edan al punto de modificar \u00a0sustancialmente \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0pues \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0el \u00a0libelista identifica alguna \u00a0prueba de ese talante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0anteriores \u00a0defectos \u00a0son \u00a0un \u00a0escollo \u00a0insalvable, \u00a0que \u00a0da \u00a0al traste con la pretensi\u00f3n casacional, frente al imperio \u00a0del \u00a0principio de limitaci\u00f3n que gobierna el recurso extraordinario. No empece, \u00a0es \u00a0bueno \u00a0recordar, \u00a0como atinadamente lo hace el Procurador Delegado, que cada \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0fue \u00a0respondida \u00a0por \u00a0los \u00a0Fiscales y los Jueces; que si \u00a0algunas \u00a0se negaron, ello obedeci\u00f3 a que se consideraron inconducentes, t\u00f3pico \u00a0frente \u00a0al cual se ejerci\u00f3 el derecho de impugnaci\u00f3n, y que si otros medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0no lograron recaudarse, tal cosa ocurri\u00f3 por la dificultad real de \u00a0su \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0por \u00a0el \u00a0paso \u00a0del \u00a0tiempo \u00a0y \u00a0no por incuria de los funcionarios \u00a0judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5\u00a0 Sobre \u201cLa violaci\u00f3n del derecho \u00a0de no autoincriminarse\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0sostiene que se socavaron los \u00a0derechos \u00a0a la defensa y al debido proceso, porque JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00c1NGEL \u00a0fue \u00a0escuchado \u00a0inicialmente \u00a0en \u00a0testimonio, \u00a0bajo \u00a0la \u00a0gravedad del juramento, \u00a0estando \u00a0obligado a decir la verdad, a riesgo de incurrir en falso testimonio; y \u00a0que \u00a0luego \u00a0se \u00a0tom\u00f3 \u00a0su indagatoria donde se le inform\u00f3 que la diligencia era \u00a0libre \u00a0de \u00a0apremio \u00a0y \u00a0sin juramento, llegando as\u00ed a una contradicci\u00f3n, puesto \u00a0que \u00a0el \u00a0testimonio no fue excluido, sino que fue sopesado como una prueba m\u00e1s, \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0dimanaron los indicios acerca de su responsabilidad penal; y en la \u00a0indagatoria \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0inform\u00f3 \u00a0que \u00a0pod\u00eda \u00a0modificar lo dicho por \u00e9l en la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0inicial sin quedar incurso en un il\u00edcito contra la fe p\u00fablica. Y \u00a0pretende \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0anule \u00a0las \u00a0diligencias, \u00a0para que se rehagan desde la \u00a0indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0que \u00a0no \u00a0existe irregularidad alguna que afecte garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0en \u00a0el hecho de que se recaude inicialmente el testimonio de una \u00a0persona \u00a0y \u00a0luego \u00a0se \u00a0vincule mediante indagatoria, a condici\u00f3n de que en cada \u00a0uno \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0esos \u00a0 eventos \u00a0 se \u00a0 preserven \u00a0 las \u00a0 formalidades \u00a0 establecidas \u00a0normativamente.8 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El testimonio de BUITRAGO \u00c1NGEL se recibi\u00f3 \u00a0el \u00a011 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 1992, cuando a\u00fan reg\u00eda el C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0Decreto \u00a0050 de 1987, y por mandato del art\u00edculo 154 de ese r\u00e9gimen se le hizo \u00a0la \u00a0\u201camonestaci\u00f3n \u00a0previa al juramento\u201d, \u00a0 \u00a0que \u00a0 incluy\u00f3 \u00a0 las \u00a0 advertencias \u00a0 para \u00a0 quien \u00a0 declare \u00a0falsamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0indagatoria, llevada a cabo el 17 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01998, \u00a0se \u00a0le \u00a0inform\u00f3 \u00a0que \u00a0era \u00a0una diligencia voluntaria, libre de \u00a0apremio, sin juramento, y se le exhort\u00f3 a decir la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese que para la fecha de recepci\u00f3n de la \u00a0indagatoria \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0plena \u00a0vigencia el art\u00edculo 357 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0 Penal, \u00a0 Decreto \u00a0 2700 \u00a0 de \u00a0 1991, \u00a0 que \u00a0 era \u00a0del \u00a0siguiente \u00a0tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cArt\u00edculo \u00a0357. \u00a0Prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0juramentar \u00a0al \u00a0imputado. \u00a0La \u00a0indagatoria \u00a0no \u00a0podr\u00e1 \u00a0recibirse bajo juramento. El funcionario se limitar\u00e1 a \u00a0exhortar \u00a0 al \u00a0 imputado \u00a0 a \u00a0que \u00a0diga \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0advirti\u00e9ndole \u00a0que debe responder de una manera clara \u00a0y \u00a0precisa a las preguntas que se le hagan. Pero si el imputado declarare contra \u00a0otro, \u00a0se \u00a0le volver\u00e1 a interrogar sobre aquel punto bajo juramento, como si se \u00a0tratara de un testigo.\u201d (Se subraya) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0modo \u00a0que \u00a0ninguna \u00a0arbitrariedad \u00a0puede \u00a0atribuirse \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 por haberse ce\u00f1ido al texto \u00a0legal \u00a0 \u00a0 que, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0dem\u00e1s, \u00a0 \u00a0era \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0entonces \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0obligatorio \u00a0acatamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte Constitucional declar\u00f3 inexequibles \u00a0las \u00a0expresiones \u00a0subrayadas \u00a0del \u00a0precepto transcrito, mediante Sentencia C-621 \u00a0del 4 de noviembre de 1998, entre otras, por estas razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0exhortaci\u00f3n \u00a0se \u00a0convierte \u00a0en una \u00a0forma, \u00a0sutil \u00a0pero \u00a0probablemente \u00a0efectiva \u00a0-y \u00a0por ello inconstitucional-, de \u00a0obtener \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0del imputado. M\u00e1s \u00a0todav\u00eda, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0le \u00a0advierte que debe decir \u00fanicamente la verdad, se \u00a0excluye \u00a0su \u00a0silencio y se lo insta a expresar todo cuanto sabe o le consta, por \u00a0lo \u00a0cual dicho llamado, en boca de la autoridad que practica la diligencia y que \u00a0est\u00e1 \u00a0a \u00a0cargo \u00a0del \u00a0proceso \u00a0en \u00a0su etapa previa, resulta ser una modalidad de \u00a0incitaci\u00f3n \u00a0asimilable \u00a0al \u00a0juramento \u00a0-que \u00a0tiene \u00a0el mismo prop\u00f3sito- y, por \u00a0tanto, \u00a0hace \u00a0inoficiosa \u00a0la \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0del mismo, evitando toda estrategia de \u00a0defensa \u00a0y \u00a0haciendo \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0relevantes, \u00a0aun los que no favorecen al \u00a0declarante, \u00a0se lleven por \u00e9ste al proceso de manera inmediata y exhaustiva, lo \u00a0cual \u00a0ri\u00f1e \u00a0abiertamente \u00a0con la garant\u00eda contemplada en el art\u00edculo 29 de la \u00a0Constituci\u00f3n sobre derecho de defensa.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0la \u00a0Sentencia C- 621 de 1998, \u00a0produce \u00a0efectos \u00a0exclusivamente hacia el futuro, a partir del 4 de noviembre de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o, \u00a0sin que pueda predicarse inconstitucionalidad sobreviniente respecto \u00a0de \u00a0actuaciones \u00a0procesales \u00a0cumplidas \u00a0antes \u00a0de \u00a0su \u00a0expedici\u00f3n. (Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a031 \u00a0de marzo de 2004, \u00a0radicaci\u00f3n 17316). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A la saz\u00f3n, por mandato del art\u00edculo 43 de \u00a0la \u00a0 Ley \u00a0 270 \u00a0 de \u00a0 1996, \u00a0 \u201cEstatutaria \u00a0de \u00a0la \u00a0Administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Justicia\u201d, \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0constitucionalidad \u00a0producen \u00a0efectos \u00a0hacia \u00a0el \u00a0futuro, \u00a0a \u00a0menos que la Corte \u00a0resuelva lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0manera \u00a0que, \u00a0siempre \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0no \u00a0asigne \u00a0expresamente efectos retroactivos a sus fallos, debe \u00a0entenderse \u00a0que \u00a0s\u00f3lo afectar\u00e1n situaciones a verificarse en el futuro. Tal el \u00a0caso \u00a0de \u00a0la \u00a0Sentencia C-621 de 1998, que guard\u00f3 silencio sobre los efectos y, \u00a0por \u00a0 tanto, \u00a0determin\u00f3 \u00a0una \u00a0inexequibilidad \u00a0pro \u00a0futuro, \u00a0y \u00a0no \u00a0irradia \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ORLANDO \u00a0BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL cumplida con anterioridad a su \u00a0expedici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se \u00a0est\u00e1 ante dos medios de convicci\u00f3n \u00a0legalmente \u00a0producidos, el testimonio como prueba y la indagatoria como medio de \u00a0defensa \u00a0y \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0del procesado, es palmario que los jueces de instancia \u00a0actuaron \u00a0dentro del margen de la ley cuando al sopesarlos junto con el restante \u00a0acopio \u00a0 \u00a0probatorio \u00a0 \u00a0extrajeron \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0conclusiones \u00a0 \u00a0plasmadas \u00a0 en \u00a0 el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0el \u00a0testimonio una prueba legalmente \u00a0recaudada, \u00a0no se observan motivos que aconsejen excluirlo por el s\u00f3lo hecho de \u00a0que \u00a0posteriormente \u00a0el \u00a0procesado \u00a0rindi\u00f3 \u00a0indagatoria; y tampoco existe norma \u00a0alguna \u00a0que \u00a0ordene \u00a0advertirle al indagado que ya rindi\u00f3 testimonio, que si en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0altera \u00a0lo \u00a0ya dicho en la declaraci\u00f3n inicial, no incurre por \u00a0ello \u00a0en el delito de falso testimonio, como lo pretende el casacionista, en una \u00a0postura que no pasa de ser un su visi\u00f3n personal del asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, se precisa enfatizar que el fallo \u00a0no \u00a0se \u00a0ciment\u00f3 \u00a0en \u00a0lo \u00a0dicho por BUITRAGO \u00c1NGEL ni en el testimonio ni en la \u00a0indagatoria, \u00a0que \u00a0por cierto difieren en aspectos del todo insustanciales, sino \u00a0en \u00a0el \u00a0resto \u00a0de pruebas documentales y testimoniales, que permitieron edificar \u00a0indicios \u00a0 acerca \u00a0 de \u00a0 su \u00a0responsabilidad, \u00a0al \u00a0demostrarse \u00a0que \u00a0en \u00a0ninguna \u00a0oportunidad \u00a0\u00e9l dijo la verdad, porque sab\u00eda desde un principio que se trataba \u00a0de \u00a0apoderarse \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes \u00a0de un secuestrado y particip\u00f3 en la prolongada \u00a0retenci\u00f3n de la v\u00edctima con el objetivo de logarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, descartada alguna \u00a0irregularidad \u00a0que \u00a0atentara contra el debido proceso o el derecho a la defensa, \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0de \u00a0inocencia \u00a0que \u00a0subyacen \u00a0a \u00a0lo largo de libelo, debieron \u00a0plantearse \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0confeccionando cargos aut\u00f3nomos, para cuestionar los \u00a0fundamentos \u00a0probatorios \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de argumentos espec\u00edficos que \u00a0debi\u00f3 \u00a0proponer \u00a0con \u00a0arreglo \u00a0a la causal primera de casaci\u00f3n, prevista en el \u00a0art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entre \u00a0esas \u00a0pruebas, \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista no \u00a0cuestiona \u00a0 por \u00a0 reducir \u00a0 su \u00a0 planteamiento \u00a0a \u00a0la \u00a0nulidad, \u00a0se \u00a0encuentran: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>i) \u00a0El \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Guillermo \u00a0Su\u00e1rez \u00a0Herrera, \u00a0amigo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0quien \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0su desaparici\u00f3n fue al \u00a0apartamento \u00a0del \u00a0ciudadano espa\u00f1ol, encontrando la sorpresa de que hab\u00eda sido \u00a0vendido \u00a0y \u00a0que \u00a0ahora el inmueble era ocupado por \u00c1LVARO, otro \u201camigo \u00a0del \u00a0secuestrado\u201d, \u00a0identificado \u00a0como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CASTILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (coprocesado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ii) \u00a0El \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Germ\u00e1n Navas \u00a0M\u00e9ndez, \u00a0Jefe \u00a0de \u00a0Personal de la Inmobiliaria TYD, administradora del edificio \u00a0donde \u00a0se \u00a0ubicaba \u00a0el \u00a0apartamento \u00a0de \u00a0Bartolom\u00e9 Segui Salas. En tal calidad, \u00a0Navas \u00a0M\u00e9ndez \u00a0estuvo \u00a0presente \u00a0en \u00a0una \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0embargo \u00a0contra dicho \u00a0apartamento, \u00a0practicada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado 54 Civil Municipal de Bogot\u00e1, por el \u00a0cobro \u00a0 de \u00a0unas \u00a0letras \u00a0de \u00a0cambio \u00a0\u2013que \u00a0a \u00a0la \u00a0postre \u00a0resultaron \u00a0falsas-, \u00a0diligencia civil en la que \u00a0figur\u00f3 \u00a0como \u00a0secuestre \u00a0JOS\u00c9 \u00a0BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL, \u00a0aunque \u00a0no \u00a0firm\u00f3 \u00a0el \u00a0acta \u00a0levantada para tal efecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>iii) \u00a0La \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00c1LVARO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0CASTILLO, \u00a0 quien \u00a0 dijo \u00a0que \u00a0BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL \u00a0era \u00a0hombre \u00a0de \u00a0confianza \u00a0del \u00a0secuestrado \u00a0y \u00a0que \u00a0\u00e9ste accedi\u00f3 a figurar como propietario de un apartamento \u00a0del ciudadano espa\u00f1ol, pero que se trataba de un negocio simulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>iv) \u00a0La versi\u00f3n de LUZ MARINA CASTRO TORRES \u00a0(coprocesada), \u00a0empleada de \u00a0la \u00a027 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, donde se hicieron las escrituras falsas para transferir los \u00a0inmuebles, \u00a0quien dijo que conoc\u00eda a \u00c1LVARO RODR\u00cdGUEZ y que \u00e9l le pidi\u00f3 que \u00a0elaborara \u00a0la escritura que BUITRAGO \u00c1NGEL suscribi\u00f3, sin haber comparecido el \u00a0supuesto vendedor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>v) \u00a0 El \u00a0 testimonio \u00a0de \u00a0Orlando \u00a0Antonio \u00a0Contreras, \u00a0cuidador \u00a0de \u00a0los \u00a0carros que llegaban al restaurante \u201cPunto 85\u201d \u00a0del \u00a0ciudadano espa\u00f1ol, quien presenci\u00f3 el instante del secuestro y reconoci\u00f3 \u00a0a \u00a0\u00c1LVARO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0como \u00a0uno \u00a0de \u00a0los part\u00edcipes, que se desplazaban en un \u00a0taxi, Renault 9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>vi) \u00a0El testimonio de Jorge Eli\u00e9cer Rodrigo \u00a0Tapia, \u00a0quien \u00a0fue \u00a0claro en se\u00f1alar que en conversaci\u00f3n sostenida con \u00c1LVARO \u00a0RODR\u00cdGUEZ, \u00a0\u00e9ste \u00a0le \u00a0inform\u00f3 \u00a0que \u00a0las propiedades de Bartolom\u00e9 Segui Salas \u00a0(v\u00edctima) \u00a0hab\u00edan \u00a0sido \u00a0tomadas \u00a0por \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0participaron \u00a0en el \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>vii) Indicio de mentira, construido a partir \u00a0de \u00a0lo \u00a0inveros\u00edmil \u00a0que resulta que Bartolom\u00e9 Segui Salas, reconocido como un \u00a0hombre \u00a0 desconfiado \u00a0 y \u00a0 avezado \u00a0 comerciante, \u00a0accediera \u00a0voluntariamente \u00a0a \u00a0transferir \u00a0su \u00a0apartamento \u00a0a \u00a0un \u00a0extra\u00f1o, \u00a0de \u00a0una \u00a0forma \u00a0burda \u00a0y \u00a0sin las \u00a0ritualidades \u00a0civiles \u00a0necesarias; \u00a0y \u00a0porque \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0atravesara \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0econ\u00f3mica dif\u00edcil, pues era acaudalado y s\u00f3lo se \u00a0conocieron \u00a0procesos \u00a0civiles \u00a0en \u00a0su \u00a0contra, \u00a0despu\u00e9s \u00a0del \u00a0secuestro, cuanto \u00a0intentaron ejecutarlo con letras de cambio falsificadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>viii) \u00a0Se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0probatoriamente \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0 previo \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 connivencia \u00a0entre \u00a0los \u00a0coprocesados, \u00a0quienes \u00a0persegu\u00edan \u00a0un \u00a0beneficio econ\u00f3mico com\u00fan en la empresa criminal, para la que \u00a0hubo \u00a0 divisi\u00f3n \u00a0del \u00a0trabajo, \u00a0con \u00a0\u201cdominio \u00a0del \u00a0hecho\u201d que a cada uno correspond\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ix) \u00a0ALVARO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0CASTILLO finalmente \u00a0acept\u00f3 \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en el il\u00edcito, admiti\u00f3 los cargos que le formul\u00f3 \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda, \u00a0se \u00a0someti\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0justicia; \u00a0y \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0\u00e9l, \u00a0sino \u00a0varios \u00a0declarantes \u00a0corroboran \u00a0que \u00a0entre \u00e9l y JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00c1NGEL exist\u00eda \u00a0una vieja amistad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 anteriores \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0analizados \u00a0detalladamente \u00a0en \u00a0las sentencias de instancia, fueron realmente el \u00a0fundamento \u00a0de la condena contra BUITRAGO \u00c1NGEL y no ocurre, como lo pregona el \u00a0defensor, \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiese tejido indicios a partir de las diferencias entre lo \u00a0dicho por \u00e9l en la declaraci\u00f3n inicial y luego en la indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 ese \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. \u00a0SOBRE EL SEGUNDO CARGO: falso juicio de \u00a0legalidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El casacionista sostiene que los testimonios \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Germ\u00e1n Navas M\u00e9ndez y Jorge Eli\u00e9cer Rengifo Tapia, recaudados antes \u00a0de \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n de JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00c1NGEL, por la polic\u00eda judicial, \u00a0son, \u00a0por \u00a0tanto \u00a0ilegales \u00a0al \u00a0no \u00a0ser \u00a0regularmente \u00a0producidos; y no pudieron \u00a0controvertirse, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0ten\u00edan \u00a0que \u00a0excluirse, por tratarse de pruebas \u00a0nulas \u00a0de pleno derecho, como lo estipula el inciso final del art\u00edculo 29 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0 Pol\u00edtica; \u00a0 o \u00a0 por \u00a0 tener \u00a0 el \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 de \u00a0pruebas \u00a0sumarias, \u00a0a \u00a0las \u00a0que no pod\u00eda \u00a0asignarse valor demostrativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que tal irregularidad condujo a la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0268 \u00a0(secuestro \u00a0extorsivo) \u00a0del \u00a0Decreto Ley 100 de 1980 y la falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0446 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (favorecimiento) \u00a0 y \u00a0 447 \u00a0(receptaci\u00f3n) del C\u00f3digo Penal, Ley 599 \u00a0de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1 \u00a0Como \u00a0se explic\u00f3 al estudiar el primer \u00a0cargo: \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0la \u00a0\u201cvinculaci\u00f3n \u00a0tard\u00eda de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0BUITRAGO \u00a0 \u00a0\u00c1NGEL\u201d, \u00a0 ninguna \u00a0irregularidad \u00a0comporta \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0antes \u00a0de \u00a0la vinculaci\u00f3n mediante \u00a0indagatoria \u00a0de dicho procesado, se hubiese practicado pruebas, entre ellas, los \u00a0testimonios \u00a0 de \u00a0 Luis \u00a0 Germ\u00e1n \u00a0 Navas \u00a0 M\u00e9ndez \u00a0y \u00a0Jorge \u00a0Eli\u00e9cer \u00a0Rengifo \u00a0Tapia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese que por auto del 26 de septiembre \u00a0de \u00a01991, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a077 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal emiti\u00f3 el auto cabeza de \u00a0proceso, \u00a0con el cual abri\u00f3 formalmente la investigaci\u00f3n, lo cual habilitaba a \u00a0adelantar \u00a0 \u201ctoda \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n\u201d, \u00a0como \u00a0lo \u00a0dispon\u00eda el art\u00edculo 351 del Decreto 050 de 1987, que \u00a0era \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal vigente al tiempo de los hechos; que, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0en \u00a0su art\u00edculo 355 conced\u00eda al funcionario judicial \u201camplias \u00a0 facultades \u00a0 y \u00a0poderes \u00a0para \u00a0lograr \u00a0el \u00a0\u00e9xito \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0para \u00a0asegurar \u00a0la comparecencia de los autores o part\u00edcipes \u00a0del hecho punible.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con auto del 11 de marzo de 1992, el Juzgado \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0Orden P\u00fablico de Bogot\u00e1, comision\u00f3 a la Unidad Especial \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Seguridad \u00a0DAS, \u00a0para \u00a0investigar \u00a0a \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0aparecen \u00a0en las escrituras p\u00fablicas por las cuales el ciudadano \u00a0espa\u00f1ol \u00a0secuestrado \u00a0aparece transfiriendo la propiedad de sus inmuebles; y le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0\u201camplias facultades a la Unidad conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0normas \u00a0vigentes \u00a0para \u00a0que \u00a0practique las pruebas procedentes y las que \u00a0resulten de estas.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luis Germ\u00e1n Navas M\u00e9ndez, declar\u00f3 el 11 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01992 \u00a0y Jorge Eli\u00e9cer Rengifo Tapia, lo hizo el 11 de mayo del mismo \u00a0a\u00f1o, los dos ante dicha unidad investigativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a015 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01992, \u00a0el \u00a0Juzgado de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 decidi\u00f3 vincular a JOS\u00c9 ORLANDO \u00a0BUITRAGO \u00a0 \u00c1NGEL, \u00a0 atendiendo \u00a0racionalmente \u00a0a \u00a0lo \u00a0indicado \u00a0por \u00a0el \u00a0acopio \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La captura de BUITRAGO \u00c1NGEL se materializ\u00f3 \u00a0el \u00a08 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01998 y rindi\u00f3 indagatoria el d\u00eda 13 del mismo mes y a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2 \u00a0El juicio de legalidad se relaciona con \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0formaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba, con las normas que regulan la manera \u00a0leg\u00edtima \u00a0de producir e incorporarlas al proceso, con el principio de legalidad \u00a0en \u00a0materia \u00a0probatoria \u00a0y la observancia de los presupuestos y las formalidades \u00a0exigidas para cada medio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0quien pretende la exclusi\u00f3n de \u00a0alg\u00fan \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba por estimarlo ilegal debe indicar cu\u00e1l es el precepto \u00a0procesal \u00a0dejado \u00a0de aplicar y que establece la ritualidad indispensable para el \u00a0decreto, \u00a0pr\u00e1ctica, \u00a0aducci\u00f3n \u00a0o \u00a0formaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba; \u00a0y \u00a0de ah\u00ed debe \u00a0trascender \u00a0hasta \u00a0conectar \u00a0aquella \u00a0falencia, \u00a0de causa a efecto, o de medio a \u00a0fin, \u00a0con \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n de una norma de contenido sustancial, en atenci\u00f3n a \u00a0que \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0que \u00a0estatuye \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0tiene \u00a0como \u00a0finalidad \u00a0garantizar \u00a0los \u00a0derechos \u00a0materiales de las \u00a0personas, \u00a0y \u00a0porque, \u00a0en \u00a0armon\u00eda \u00a0con \u00a0la \u00a0Carta, \u00a0es la violaci\u00f3n de la ley \u00a0sustancial la que constituye causal de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0de la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0quien reclama la ilegalidad de una actuaci\u00f3n o un tr\u00e1mite procesal \u00a0debe, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0cosas, \u00a0indicar \u00a0la manera c\u00f3mo dicho acto se regula en la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0adjetiva, se\u00f1alar la manera como se realiz\u00f3 en el caso concreto, \u00a0verificar \u00a0la \u00a0diferencia y demostrar que se vulnera realmente la estructura del \u00a0proceso o las garant\u00edas de alg\u00fan sujeto procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna \u00a0reflexi\u00f3n \u00a0en \u00a0el anterior sentido \u00a0aporta \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0los testimonios de Luis Germ\u00e1n Navas \u00a0M\u00e9ndez \u00a0y \u00a0Jorge \u00a0Eli\u00e9cer \u00a0Rengifo \u00a0Tapia, \u00a0sobre los cuales s\u00f3lo dice que le \u00a0parecen \u00a0ilegales \u00a0porque \u00a0fueron \u00a0recaudados antes que BUITRAGO \u00c1NGEL rindiera \u00a0indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna norma jur\u00eddica proh\u00edbe la pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0pruebas, antes que el implicado comparezca a rendir indagatoria y no podr\u00eda \u00a0existir \u00a0un \u00a0precepto \u00a0que \u00a0imponga \u00a0veda \u00a0de \u00a0ese talante, pues se llegar\u00eda al \u00a0absurdo \u00a0de \u00a0eliminar \u00a0de \u00a0tajo \u00a0la averiguaci\u00f3n preliminar y toda la actividad \u00a0investigativa \u00a0quedar\u00eda \u00a0a \u00a0merced \u00a0de \u00a0las \u00a0contingencias, o a voluntad de los \u00a0implicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3 Tampoco es irregular que los testimonios \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Navas \u00a0M\u00e9ndez \u00a0y \u00a0Jorge Eli\u00e9cer Rengifo Tapia hubiesen sido \u00a0tomados \u00a0 por \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Investigativa \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0Administrativo de Seguridad DAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0reitera \u00a0que por medio de auto del 11 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01992, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico de Bogot\u00e1, \u00a0comision\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Especial del Departamento Administrativo de Seguridad \u00a0DAS, \u00a0e concedi\u00f3 \u201camplias facultades conforme a las \u00a0normas vigentes\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para aquel entonces se encontraba vigente el \u00a0Decreto \u00a0 \u00a02790 \u00a0 de \u00a0 1990, \u00a0 que \u00a0 conten\u00eda \u00a0 disposiciones \u00a0 del \u00a0 siguiente \u00a0tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cArt\u00edculo \u00a0 23. \u00a0(\u2026) \u00a0Las \u00a0unidades \u00a0investigativas \u00a0de \u00a0orden \u00a0publico \u00a0del \u00a0cuerpo \u00a0t\u00e9cnico \u00a0de polic\u00eda judicial, \u00a0adscritas \u00a0a \u00a0las \u00a0direcciones \u00a0seccionales de orden p\u00fablico s\u00f3lo adelantar\u00e1n \u00a0investigaciones \u00a0cuando \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0disponga \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Orden \u00a0p\u00fablico, o el \u00a0director de la seccional.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cArt\u00edculo 21. Las pruebas practicadas o \u00a0recaudadas \u00a0por \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial de orden p\u00fablico, tienen el mismo valor \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0las \u00a0practicadas \u00a0o \u00a0recaudadas \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces, \u00a0quienes las \u00a0apreciar\u00e1n de acuerdo con las reglas de la sana cr\u00edtica.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Significa \u00a0 lo \u00a0 anterior \u00a0que \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Investigativa \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico \u00a0del DAS, estaba legalmente facultada, por la \u00a0ley \u00a0y \u00a0por el Juez, para recaudar los testimonios de Luis Germ\u00e1n Navas M\u00e9ndez \u00a0y Jorge Eli\u00e9cer Rengifo Tapia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4 \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0se dijo en precedencia que el \u00a0censor \u00a0no \u00a0dio \u00a0a \u00a0conocer \u00a0ninguna raz\u00f3n que le hubiese impedido controvertir \u00a0aquellas \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0que, \u00a0en \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0detallada \u00a0del \u00a0expediente, no se \u00a0constata alg\u00fan obst\u00e1culo de esa naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, si bien, no se logr\u00f3 que Navas M\u00e9ndez ni \u00a0Rengifo \u00a0Tapa \u00a0comparecieran posteriormente a ampliar sus versiones, no por ello \u00a0se \u00a0imposibilit\u00f3 \u00a0el derecho de contradicci\u00f3n de sus declaraciones, que fueron \u00a0precisamente \u00a0las \u00a0que \u00a0se \u00a0valoraron en las instancias; porque un efecto de esa \u00a0naturaleza \u00a0no es expuesto por el libelista, ni el eventual contrainterrogatorio \u00a0es la \u00fanica manera viable para desvirtuar el testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5 \u00a0 La \u00a0 atribuci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 r\u00f3tulo \u00a0de \u00a0\u201cprueba sumaria\u201d, que el \u00a0censor \u00a0hace \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios de Luis Germ\u00e1n Navas M\u00e9ndez y Jorge Eli\u00e9cer \u00a0Rengifo \u00a0Tapia, \u00a0es \u00a0por entero desfasada en el \u00e1mbito del procedimiento penal, \u00a0pues, \u00a0como \u00a0con \u00a0acierto \u00a0lo \u00a0anticipa \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0ese concepto \u00a0originario \u00a0del \u00a0derecho civil, alude a un medio de convicci\u00f3n al que le faltan \u00a0algunos \u00a0 requisitos \u00a0 para \u00a0 alcanzar \u00a0 la \u00a0 entidad \u00a0 de \u00a0una \u00a0\u201cplena \u00a0prueba\u201d, \u00a0siendo, \u00a0por tanto, la \u00a0\u201cprueba \u00a0sumaria\u201d, \u00a0en \u00a0realidad, un principio de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En concreto, el art\u00edculo 279 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil \u00a0asigna \u00a0la \u00a0calidad de \u201cprueba \u00a0sumaria\u201d, \u00a0a \u00a0algunos \u00a0documentos \u00a0privados; \u00a0no \u00a0a \u00a0testimonios ni otro g\u00e9nero de medios de convicci\u00f3n; as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos documentos privados desprovistos de \u00a0autenticidad \u00a0tendr\u00e1n \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u00a0prueba sumaria, si han sido suscritos \u00a0ante dos testigos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el procedimiento penal establecido por los \u00a0reg\u00edmenes \u00a0implementados \u00a0hasta \u00a0en la Ley 600 de 2000, no se acoge el concepto \u00a0de \u00a0 \u201cprueba \u00a0sumaria\u201d, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0impera \u00a0el \u00a0sistema de apreciaci\u00f3n de la sana cr\u00edtica, sin que \u00a0exista, \u00a0por \u00a0regla \u00a0general, \u00a0de antemano una especie de tarifa legal negativa, \u00a0que \u00a0le \u00a0asigne \u00a0un \u00a0poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0limitado o restringido a los medios \u00a0probatorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed \u00a0que, \u00a0si \u00a0al \u00a0libelista interesaba \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia \u00a0se \u00a0apreciaron las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Luis Germ\u00e1n Navas M\u00e9ndez y Jorge Eli\u00e9cer Rengifo Tapia, ha \u00a0debido \u00a0confeccionar \u00a0cargos \u00a0con \u00a0arreglo \u00a0a \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n, \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000, por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial, derivada de errores de hecho en la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esas pruebas, esto es falso juicio de \u00a0existencia \u00a0(suposici\u00f3n \u00a0u \u00a0omisi\u00f3n), \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0(tergiversaci\u00f3n, \u00a0recorte \u00a0o \u00a0adici\u00f3n) o \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0(desconocimiento de los par\u00e1metros \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica: \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0reglas \u00a0de las ciencias o \u00a0m\u00e1ximas de la experiencia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0razones, \u00a0el \u00a0segundo \u00a0reproche no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. SOBRE TERCER CARGO: violaci\u00f3n directa \u00a0de la ley sustancial \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0antes \u00a0de \u00a0que quedara \u00a0ejecutoriada \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria prescribi\u00f3 la acci\u00f3n por el delito de \u00a0falsedad \u00a0 material \u00a0 de \u00a0 particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0que \u00a0tipificaba \u00a0el Decreto Ley 100 de 1980, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que por favorabilidad debi\u00f3 aplicarse el art\u00edculo 287 de la Ley 599 \u00a0de \u00a0 2000, \u00a0 que \u00a0reprime \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico con prisi\u00f3n m\u00e1xima de 6 a\u00f1os; en \u00a0lugar \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del Decreto Ley 100 de 1980, porque \u00e9ste prev\u00e9 una \u00a0pena m\u00e1xima 8 a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con tal convicci\u00f3n, asegura que en el fallo \u00a0se \u00a0viol\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0directa, \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n indebida, el articulo 220 del \u00a0Decreto \u00a0 100 \u00a0 de \u00a0 1980 \u00a0 y \u00a0 se \u00a0 conden\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de particular en documento p\u00fablico, \u00a0sin percatase que hab\u00eda acaecido ya el fen\u00f3meno que extingue la \u00a0acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 recuerda \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0mientras \u00a0se \u00a0tramitaba \u00a0el recurso extraordinario, el implicado BUITRAGO \u00c1NGEL \u00a0solicit\u00f3 \u00a0se declarara prescrita la acci\u00f3n penal por el delito de falsedad \u00a0material \u00a0de particular en documento p\u00fablico, \u00a0alegando \u00a0que \u00a0por \u00a0favorabilidad, \u00a0ten\u00eda \u00a0que aceptarse que tal \u00a0hecho ocurri\u00f3 antes de quedar en firme la resoluci\u00f3n acusatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0atender aquella petici\u00f3n, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0emiti\u00f3 el auto del 6 de octubre de 2004, por el cual declar\u00f3 \u00a0prescrita \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular en documento p\u00fablico imputado \u00a0a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ORLANDO \u00a0BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL \u00a0y \u00a0a \u00a0LUCERO \u00a0MART\u00cdNEZ DE CUESTA; ces\u00f3 el \u00a0procedimiento \u00a0por \u00a0esa \u00a0conducta y orden\u00f3 reducir la pena en diez (10) meses a \u00a0cada \u00a0uno, \u00a0porci\u00f3n que en el fallo se hizo corresponder al delito contra la fe \u00a0p\u00fablica, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0\u00e9sta \u00faltima provisional, pues adoptar\u00eda el car\u00e1cter de \u00a0definitiva \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0emitirse \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n. \u00a0 (Folio 69 cdno. Corte) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0dice el libelista, en \u00a0dicho \u00a0auto \u00a0la \u00a0Sala \u00a0explic\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0no acaeci\u00f3 en la etapa \u00a0instructiva, \u00a0como \u00a0lo \u00a0propon\u00eda el procesado, sino en la fase del juzgamiento, \u00a0porque \u00a0la \u00a0favorabilidad \u00a0no se predica de situaciones ya consolidadas, como es \u00a0el \u00a0caso de la ejecutoria de la resoluci\u00f3n acusatoria, que sucedi\u00f3 en vigencia \u00a0del \u00a0articulo \u00a0220 \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0que \u00a0sancionaba \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de particular en documento p\u00fablico \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n \u00a0m\u00e1xima de 8 a\u00f1os; t\u00e9rmino \u00e9ste que no se hab\u00eda \u00a0cumplido \u00a0el \u00a023 de junio de 1999 cuando qued\u00f3 en firme la acusaci\u00f3n, teniendo \u00a0en \u00a0cuenta que la Escritura P\u00fablica No. 009915, en la que recae la falsedad, se \u00a0firm\u00f3 el 23 de agosto de 1991 en la Notar\u00eda 27 de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo explic\u00f3 la Sala de Casaci\u00f3n Penal \u00a0en el auto del 6 de octubre de 2004: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1. \u00a0Diferente \u00a0es \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal en la causa para el delito de falsedad material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico respecto de los procesados JOS\u00c9 ORLANDO \u00a0BUITRAGO \u00a0ANGEL \u00a0y \u00a0LUCERO \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0DE \u00a0CUESTA, \u00a0pues \u00a0como \u00a0se \u00a0vio, en esta \u00a0eventualidad \u00a0la \u00a0pena \u00a0a considerar es la establecida en el art\u00edculo 287 de la \u00a0ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0de \u00a06 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0por lo que el lapso \u00a0prescriptivo \u00a0es de 5 a\u00f1os contados a partir de la ejecutoria de la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0 acusaci\u00f3n, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 lo \u00a0 dispuesto \u00a0 por \u00a0 los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 82 \u00a0 a \u00a086 \u00a0ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a023 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01999 \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n proferida en \u00a0contra \u00a0de JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00c1NGEL (17, \u00a0cd \u00a022). \u00a0De \u00a0esa \u00a0fecha a hoy han transcurrido m\u00e1s de cinco \u00a0a\u00f1os, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por \u00a0el delito de falsedad material en \u00a0documento p\u00fablico prescribi\u00f3 el 22 de junio de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de Bogot\u00e1, mediante sentencia del 21 de junio de 2001 conden\u00f3 a \u00a0ORLANDO \u00a0BUITRAGO \u00a0ANGEL \u00a0a \u00a013 \u00a0a\u00f1os \u00a0y 10 meses de prisi\u00f3n, de los cuales 13 \u00a0a\u00f1os \u00a0corresponden \u00a0al \u00a0delito de secuestro extorsivo agravado (art\u00edculo 268 y \u00a0270 \u00a0del \u00a0C.P.) \u00a0y los 10 meses al incremento por el concurso con el il\u00edcito de \u00a0falsedad \u00a0 material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0(articulo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C.P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Mediante \u00a0resoluciones \u00a0del \u00a013 de enero y 17 de septiembre de 1997, la Fiscal\u00eda Regional \u00a0y \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0en \u00a0primera y segunda \u00a0instancia, \u00a0respectivamente, \u00a0acusaron \u00a0a \u00a0LUZ \u00a0MARINA \u00a0TORRES \u00a0DE \u00a0CASTRO \u00a0como \u00a0coautora \u00a0del \u00a0los \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro EXTORSIVO AGRAVADO; A NELSON de JES\u00daS \u00a0PATI\u00d1O \u00a0ARIZA como coautor del primero de los il\u00edcitos en menci\u00f3n; igualmente \u00a0formularon \u00a0cargos \u00a0en contra de LUCERO MART\u00cdNEZ DE CUESTA como coautora de los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0agravado y falsedad material de particular en \u00a0documento p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cargos \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0LUCERO \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0DE \u00a0CUESTA \u00a0qued\u00f3 ejecutoriada el 17 de septiembre de 1997, por lo que a la fecha y \u00a0considerando \u00a0el \u00a0estado en que se encuentra el proceso, la acci\u00f3n penal por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad material de particular en documento p\u00fablico prescribi\u00f3 el \u00a016 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02002, \u00a0dadas \u00a0las \u00a0razones \u00a0expresadas \u00a0en los numerales \u00a0anteriores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0proferida \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02001 por el Juzgado Tercero Penal del Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0LUCERO MART\u00cdNEZ CUESTA, fue condenada a 13 a\u00f1os y \u00a010 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a013 \u00a0a\u00f1os \u00a0corresponden \u00a0al delito de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0agravado \u00a0(art\u00edculos 268 y 270-3 del C.P.) y los 10 meses \u00a0al \u00a0incremento por el concurso del il\u00edcito contra la fe p\u00fablica (Art\u00edculo 220 \u00a0del C.P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.\u00a0 Como el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de particular en documento p\u00fablico cuya acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0se \u00a0declara \u00a0prescrita \u00a0aument\u00f3 \u00a0la \u00a0pena en 10 meses para JOS\u00c9 ORLANDO \u00a0BUITRAGO \u00a0ANGEL \u00a0y \u00a0LUCERO \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0DE \u00a0CUESTA, \u00a0en esta misma proporci\u00f3n se \u00a0reduce \u00a0la \u00a0pena \u00a0privativa de la libertad impuesta en los fallos de instancia a \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0en menci\u00f3n, decisi\u00f3n \u00e9sta que tiene car\u00e1cter \u00a0provisional \u00a0hasta tanto se resuelva lo que en derecho corresponda con relaci\u00f3n \u00a0al \u00a0 recurso \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 interpuesto \u00a0 contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0resolvi\u00f3 denegar, por \u00a0infundada, \u00a0la \u00a0petici\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO \u00a0\u00c1NGEL, \u00a0 debido \u00a0 a \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0factible \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0pregonar \u00a0que \u00a0-por \u00a0favorabilidad- \u00a0la prescripci\u00f3n sucedi\u00f3 en la etapa instructiva; y, en cambio, \u00a0declar\u00f3 \u00a0oficiosamente \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal por el delito de \u00a0falsedad \u00a0 material \u00a0 de \u00a0 particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0 imputado \u00a0a \u00a0BUITRAGO \u00a0ANGEL \u00a0y \u00a0a \u00a0LUCERO \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0 \u00a0 CUESTA, \u00a0 \u00a0 \u00a0aclarando \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0aqu\u00e9l \u00a0 ocurri\u00f3 \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 fase \u00a0 del \u00a0juzgamiento; \u00a0 ces\u00f3 \u00a0 el \u00a0procedimiento \u00a0por \u00a0el \u00a0motivo \u00a0aludido y orden\u00f3 reducir en 10 meses la pena de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0impuesta \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0decisi\u00f3n \u00e9sta \u00faltima que \u00a0qued\u00f3 \u00a0diferida \u00a0para \u00a0ser adoptada con car\u00e1cter definitivo en la sentencia de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, se estar\u00e1 a lo decidido en \u00a0el \u00a0auto \u00a0del \u00a06 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02004, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0releva \u00a0a la Sala de abordar \u00a0nuevamente \u00a0 el \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0 del \u00a0 mismo \u00a0 tema \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0planteado \u00a0por \u00a0el \u00a0libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Restar\u00eda \u00a0\u00fanicamente \u00a0expresar en la parte \u00a0resolutiva \u00a0del \u00a0presente \u00a0fallo, \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0de prisi\u00f3n para JOS\u00c9 ORLANDO \u00a0BUITRAGO \u00a0 ANGEL \u00a0 y \u00a0 LUCERO \u00a0 MART\u00cdNEZ \u00a0 DE \u00a0CUESTA \u00a0queda \u00a0en \u00a0trece (13) a\u00f1os de prisi\u00f3n para cada uno, \u00a0exclusivamente \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de secuestro extorsivo \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En todos los dem\u00e1s aspectos el fallo materia \u00a0del recurso extraordinario permanecer\u00e1 inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0No \u00a0casar\u00a0 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0por los cargos formulados en la \u00a0demanda presentada por el defensor del procesado JOS\u00c9 ORLANDO \u00a0BUITRAGO \u00c1NGEL. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Estar a lo \u00a0resuelto \u00a0en \u00a0el \u00a0auto del seis (6) de octubre de 2004, mediante el cual la Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0declar\u00f3 \u00a0prescrita \u00a0la \u00a0acci\u00f3n por el delito de falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en documento p\u00fablico y ces\u00f3 el procedimiento por ese \u00a0il\u00edcito \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0favor \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0BUITRAGO \u00a0 \u00c1NGEL \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0LUCERO \u00a0 \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0 \u00a0DE \u00a0CUESTA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0declarar que \u00a0los \u00a0procesados JOS\u00c9 ORLANDO BUITRAGO ANGEL y LUCERO MART\u00cdNEZ DE CUESTA quedan \u00a0condenados \u00a0por \u00a0el \u00a0delitos \u00a0de \u00a0secuestro extorsivo \u00a0agravado \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de trece (13) a\u00f1os de prisi\u00f3n \u00a0cada uno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0todos \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0aspectos \u00a0el \u00a0fallo \u00a0permanecer\u00e1 inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO O. P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JULIO ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SOCHA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 SOLARTE \u00a0 PORTILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0El \u00a0secuestro se produjo el 17 de julio de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Fl. \u00a0278 C. O. N\u00b0 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Fl. \u00a0281 C. O. N\u00b0 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Adoptado con legislaci\u00f3n permanente por el Decreto 2271 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Fl. \u00a025 a 38 C. O. N\u00b0 23. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Ya lo \u00a0hab\u00eda hecho en la Sentencia C- 621 del 4 de noviembre de 1998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 Cfr. \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal. \u00a0Colisi\u00f3n \u00a0de competencias. Auto del 25 de abril de \u00a02007, radicaci\u00f3n 27102. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 Cfr. \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal. \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a09 de noviembre de 1993, radicaci\u00f3n \u00a08126; y sentencia del 6 de noviembre de 2001, radicaci\u00f3n 14361. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22086 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 102 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., veinte (20) de junio de dos \u00a0mil siete (2007). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Decide [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-12407","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-15"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12407"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12407\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}