{"id":12400,"date":"2023-09-08T21:03:33","date_gmt":"2023-09-08T21:03:33","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2197805-12-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:03:33","modified_gmt":"2023-09-08T21:03:33","slug":"2197805-12-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2197805-12-07\/","title":{"rendered":"21978(05-12-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a021978 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No.245 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., cinco (5) de diciembre de dos \u00a0mil siete (2007). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0acerca \u00a0de los fundamentos \u00a0l\u00f3gicos \u00a0y \u00a0debida \u00a0argumentaci\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n presentada por el \u00a0defensor \u00a0 de \u00a0 LUIS \u00a0EDUARDO \u00a0BAENA \u00a0TORO, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0San \u00a0Andr\u00e9s, \u00a0Providencia \u00a0y \u00a0Santa Catalina, que confirm\u00f3 la emitida en el Juzgado Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0ese \u00a0Distrito \u00a0Judicial, \u00a0por \u00a0cuyo medio fue condenado como autor \u00a0penalmente responsable de homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 San \u00a0 \u00a0Andr\u00e9s \u00a0 \u00a0(Isla), \u00a0a las 2:45 a.m., del 5 de mayo de \u00a02002, \u00a0agentes \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional, \u00a0por \u00a0aviso de un empleado del hotel \u00a0\u201cGreen Moon\u201d, conocieron \u00a0de \u00a0una \u00a0ri\u00f1a \u00a0en \u00a0la \u00a0habitaci\u00f3n 410 de ese establecimiento, siendo atendidos \u00a0all\u00ed \u00a0 por \u00a0 LUIS \u00a0 EDUARDO \u00a0BAENA \u00a0TORO, \u00a0quien \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0impedir \u00a0su \u00a0ingreso, \u00a0pero \u00a0al \u00a0escuchar \u00a0los \u00a0uniformados \u00a0voces \u00a0de \u00a0auxilio \u00a0que \u00a0proven\u00edan \u00a0del \u00a0cuarto, entraron al mismo \u00a0hallando \u00a0tendida \u00a0en \u00a0el \u00a0piso, ba\u00f1ada en sangre y con su rostro masacrado por \u00a0m\u00faltiples \u00a0golpes, \u00a0a \u00a0Diana \u00a0Ayala Restrepo, esposa del precitado, la cual fue \u00a0trasladada \u00a0al \u00a0hospital \u00a0local, \u00a0donde \u00a0minutos \u00a0despu\u00e9s \u00a0falleci\u00f3 \u00a0por \u00a0paro \u00a0cardiorrespiratorio \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0sobrevino \u00a0 \u201c\u2026como \u00a0consecuencia \u00a0natural \u00a0y \u00a0directa \u00a0de \u00a0hipertensi\u00f3n \u00a0endocraneana secundaria al \u00a0edema \u00a0cerebral \u00a0marcado, \u00a0debido \u00a0al trauma enc\u00e9falo craneano severo producido \u00a0por \u00a0 los \u00a0 traumas \u00a0 contundentes \u00a0 cr\u00e1neo \u00a0faciales \u00a0recibidos\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0estos \u00a0hechos, \u00a0una \u00a0vez \u00a0abierta \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a LUIS \u00a0EDUARDO \u00a0BAENA \u00a0TORO, cuya situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0provisionalmente el instructor, el 10 de mayo de 2002, con \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por la conducta punible de homicidio agravado, misma por \u00a0la \u00a0que \u00a0despu\u00e9s, \u00a0el \u00a017 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0siguiente, \u00a0al \u00a0calificar el m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, pliego de cargos \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el \u00a017 \u00a0de \u00a0octubre de ese a\u00f1o, la Unidad de Fiscal\u00eda Delegada \u00a0ante \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto por la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adelantada la etapa de la causa en el Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0San \u00a0Andr\u00e9s, \u00a0Providencia \u00a0y Santa Catalina, luego de \u00a0celebrarse \u00a0el \u00a0debate \u00a0oral, \u00a0el \u00a030 de mayo de 2003 ese Despacho emiti\u00f3 fallo \u00a0condenatorio \u00a0contra \u00a0el procesado, como autor penalmente responsable del delito \u00a0atribuido \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 acusaci\u00f3n \u00a0 \u2014previsto \u00a0en los art\u00edculos 103 y 104, numerales 1, 4 y 6 de la Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000\u2014, \u00a0y en tal \u00a0virtud \u00a0le \u00a0impuso \u00a0pena principal de veintiocho (28) a\u00f1os y nueve (9) meses de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por veinte (20) a\u00f1os, as\u00ed como la obligaci\u00f3n de pagar el \u00a0equivalente \u00a0a \u00a0dos \u00a0mil \u00a0(2.000) \u00a0gramos \u00a0oro \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de los perjuicios \u00a0morales, en favor de la hija, madre y hermanas de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0expresado fallo apelaron el procesado y \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0siendo \u00a0confirmado por el que emiti\u00f3 el 12 de septiembre de 2003 \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de San Andr\u00e9s, Providencia y Santa Catalina, sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0contra \u00a0la \u00a0que \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0apoderado \u00a0del acusado interpuso \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>El actor invoca la causal primera prevista en \u00a0el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 207 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), y a su amparo propone \u00a0tres \u00a0cargos, todos como principales, para que se revoque la sentencia atacada y \u00a0en su lugar se emita fallo de reemplazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Plantea, \u00a0en \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino, la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial a consecuencia de \u00a0errores \u00a0de hecho, consistentes en falsos juicios de existencia determinantes de \u00a0la \u00a0 indebida \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 103 \u00a0 y \u00a0104 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica \u00a0 que \u00a0no \u00a0discute \u00a0\u201cla \u00a0 \u00a0muerte \u00a0 \u00a0f\u00edsica \u00a0 de \u00a0 Diana \u00a0 Ayala \u00a0 Restrepo\u201d, \u00a0y \u00a0que \u00a0sin \u00a0saber \u00a0qu\u00e9 \u00a0atenci\u00f3n \u00a0m\u00e9dica le fue prestada a \u00a0aquella \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 hospital, \u00a0 lo \u00a0 \u00fanico \u00a0 cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0muri\u00f3 \u00a0por \u00a0paro \u00a0cardiorrespiratorio \u00a0en \u00a0el centro asistencial al que la llevaron, es decir, que \u00a0\u201cno \u00a0muri\u00f3 \u00a0en \u00a0manos \u00a0del \u00a0procesado\u201d, \u00a0 aspecto \u00a0 trascendental, \u00a0 pues \u00a0 para \u00a0 que \u00a0\u201chaya \u00a0homicidio se requiere, primero causar la muerte y que hubiera \u00a0existido \u00a0 dolo \u00a0 o \u00a0 sea \u00a0 el \u00a0 prop\u00f3sito \u00a0 o \u00a0 la \u00a0 intenci\u00f3n \u00a0 da\u00f1ina \u00a0 de \u00a0causarla\u201d \u00a0y \u00a0\u201cni lo uno \u00a0ni \u00a0lo otro est\u00e1 probado en el proceso\u201d, ya que a la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de condena se bas\u00f3 en \u201csuposiciones y de \u00a0juicios \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0valor \u00a0 sin \u00a0 asidero \u00a0 f\u00e1ctico \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 autos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se duele de que los falladores no hayan dado \u00a0cr\u00e9dito \u00a0a \u00a0lo \u00a0expuesto por el acusado en indagatoria, y de que calificaran de \u00a0\u201cestrategia \u00a0defensiva\u201d \u00a0lo \u00a0 se\u00f1alado \u00a0 por \u00a0 \u00e9ste \u00a0 acerca \u00a0 de \u00a0su \u00a0incapacidad \u00a0para \u00a0recordar \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0en \u00a0que y por las que su esposa sufri\u00f3 los traumatismos cr\u00e1neo \u00a0encef\u00e1licos \u00a0determinantes \u00a0de \u00a0su \u00a0fallecimiento; afirma que lo narrado por su \u00a0prohijado \u00a0es \u00a0indicativo \u00a0de \u00a0que \u00a0s\u00ed actu\u00f3 en lo que com\u00fanmente se denomina \u00a0\u201claguna \u00a0mental\u201d por el \u00a0consumo de bebidas et\u00edlicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Puntualiza \u00a0 que \u00a0 de \u00a0las \u00a0declaraciones, \u00a0refiri\u00e9ndose \u00a0a \u00a0las \u00a0rendidas \u00a0por \u00a0el \u00a0conserje \u00a0del \u00a0hotel, \u00a0los agentes que \u00a0capturaron \u00a0al \u00a0acusado, \u00a0y \u00a0los \u00a0galenos \u00a0que atendieron a \u00e9ste as\u00ed como a su \u00a0esposa, \u00a0no \u00a0se \u00a0extrae \u00a0\u201cprueba \u00a0alguna \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0 ni \u00a0culpabilidad\u201d \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0porque \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0declarantes \u00a0vio \u00a0directamente \u00a0el \u00a0suceso, \u00a0y \u00a0por el \u00a0contrario \u00a0si \u00a0les \u00a0consta \u00a0que \u00a0BAENA TORO \u00a0no \u00a0mat\u00f3 \u00a0a su c\u00f3nyuge, ya que la hallaron viva en el cuarto; lo \u00a0que \u00a0se \u00a0desprende de los elementos de convicci\u00f3n acopiados es que \u00e9sta lleg\u00f3 \u00a0viva \u00a0al hospital y fue all\u00ed donde falleci\u00f3; agrega que tampoco se probo c\u00f3mo \u00a0sufri\u00f3 \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0la \u00a0v\u00edctima, ya que por las caracter\u00edsticas de \u00e9stas, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0actor, \u00a0no \u00a0pudieron ser causadas con una mano, sino que es probable \u00a0que Diana Ayala resbal\u00f3 y se golpe\u00f3 con un mueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la deducci\u00f3n de \u00a0responsabilidad, \u00a0destaca \u00a0que \u00a0si \u00a0el a-quo acept\u00f3 que el acusado no obr\u00f3 con \u00a0premeditaci\u00f3n, \u00a0 es \u00a0inexplicable \u00a0que \u00a0le \u00a0deduzca \u00a0responsabilidad \u00a0por \u00a0dolo \u00a0eventual, \u00a0 e \u00a0 igualmente \u00a0 reprocha \u00a0 la \u00a0credibilidad \u00a0otorgada \u00a0al \u00a0dictamen \u00a0psiqui\u00e1trico \u00a0 que \u00a0 sirvi\u00f3 \u00a0 de \u00a0sustento \u00a0al \u00a0fallador \u00a0para \u00a0establecer \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0 explosiva \u00a0 y \u00a0 agresiva \u00a0 del \u00a0 encausado \u00a0al \u00a0consumir \u00a0bebidas \u00a0embriagantes, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0para \u00a0desestimar \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis de que el enjuiciado \u00a0actu\u00f3 \u00a0bajo \u00a0un estado de inimputabilidad transitorio ocasionado por el consumo \u00a0previo de bebidas embriagantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Como \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0alega nuevamente la violaci\u00f3n indirecta de le ley sustancial, pero \u00e9sta \u00a0vez \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de derecho, en modalidad de falso juicio de \u00a0legalidad, \u00a0dado que respecto del dictamen psiqui\u00e1trico practicado al procesado \u00a0por \u00a0el \u00a0Instituto \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Medicina Legal, obrante a folios 211 a 213 del \u00a0cuaderno \u00a0original \u00a0n\u00famero uno, no se cumpli\u00f3 el rito previsto en el art\u00edculo \u00a0254-2 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0m\u00e1s \u00a0argumentos \u00a0precisa que ese vicio \u00a0condujo \u00a0a la indebida aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 33, 103 y 104 de la Ley 599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0y \u00a0la falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 7 y 232 de la Ley 600 de \u00a02000, \u00a0 \u00a0 (Ley \u00a0 \u00a0 600 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Por \u00faltimo, hace \u00a0un \u00a0tercer \u00a0reproche a la sentencia, pero ahora por violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial, \u00a0ya \u00a0que \u00a0se \u00a0dej\u00f3 de aplicar el art\u00edculo 7 de la Ley 600 de 2000, \u00a0as\u00ed como el 7 de la Ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0reitera, \u00a0b\u00e1sicamente, \u00a0las mismas disquisiciones plasmadas en los dos primeros cargos, y \u00a0concluye \u00a0que \u00a0si \u00a0con \u00a0los medios de prueba allegados en la actuaci\u00f3n no est\u00e1 \u00a0demostrada, \u00a0en \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza, \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de conducta punible, ni la \u00a0responsabilidad \u00a0 del \u00a0acusado, \u00a0y \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0sustenta \u00a0\u201cen \u00a0suposiciones, \u00a0conjeturas, \u00a0juicios \u00a0de valor, de probabilidad, \u00a0que \u00a0no \u00a0dan \u00a0pie \u00a0ni \u00a0apoyo\u201d \u00a0a la condena, se debe \u00a0aceptar \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0\u201cal ejecutar la conducta \u00a0obr\u00f3 \u00a0en \u00a0incapacidad \u00a0de \u00a0comprender su ilicitud por trastorno mental temporal \u00a0que \u00a0 comprometi\u00f3 \u00a0 las \u00a0 esferas \u00a0de \u00a0su \u00a0personalidad \u00a0en \u00a0grave \u00a0traumatismo \u00a0sociocultural\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Doctrina \u00a0y \u00a0jurisprudencia \u00a0coinciden \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n, en esencia, es un \u00a0juicio \u00a0l\u00f3gico jur\u00eddico, de delicada argumentaci\u00f3n y cr\u00edtica vinculante, que \u00a0se \u00a0emite acerca de la legalidad de la sentencia, y por ello no puede entenderse \u00a0como \u00a0instancia adicional, ni como potestad ilimitada para revisar el proceso en \u00a0su \u00a0totalidad, \u00a0en \u00a0sus diversos aspectos f\u00e1cticos y normativos, sino como fase \u00a0extraordinaria, limitada y excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien, en los \u00faltimos a\u00f1os, en atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0superiores \u00a0de \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n de justicia y \u00a0supremac\u00eda \u00a0de lo sustancial respecto de lo meramente formal, la jurisprudencia \u00a0ha \u00a0cedido \u00a0en \u00a0cuanto a las excesivas exigencias de car\u00e1cter t\u00e9cnico, ello no \u00a0significa \u00a0que \u00a0la demanda de casaci\u00f3n sea un escrito de libre elaboraci\u00f3n, en \u00a0el \u00a0que \u00a0el \u00a0opugnante pueda expresar sin condicionamientos su inconformidad con \u00a0la declaraci\u00f3n de justicia contenida en el fallo de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por el contrario, la Corte ha insistido, y lo \u00a0reitera, \u00a0en \u00a0que \u00a0la demanda de casaci\u00f3n difiere ostensiblemente de un alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0porque requiere una presentaci\u00f3n l\u00f3gica adecuada a cada una de \u00a0las \u00a0causales \u00a0legalmente \u00a0establecidas, \u00a0con \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0desarrollo de los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0por \u00a0vicios \u00a0in \u00a0procedendo o \u00a0in \u00a0iudicando \u00a0se \u00a0denuncien \u00a0y la demostraci\u00f3n de su trascendencia en la parte dispositiva de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0atacada, ya que la pretermisi\u00f3n de estos requerimientos m\u00ednimos \u00a0condena la censura al rechazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0el \u00a0asunto \u00a0estudiado, \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0encuentra \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0incurre \u00a0en \u00a0insuperables \u00a0deficiencias \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0tiene que ver con la postulaci\u00f3n y desarrollo de los \u00a0fundamentos \u00a0l\u00f3gico argumentativos de los tres reproches formulados a la unidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0 inescindible \u00a0 integrada \u00a0 por \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0primero \u00a0y \u00a0segundo \u00a0grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0primera \u00a0medida \u00a0se \u00a0debe \u00a0resaltar la \u00a0contradictoria \u00a0 presentaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 tres \u00a0 censuras \u00a0 como \u00a0principales, pues pese a que en el primero \u00a0y \u00a0 segundo \u00a0 cargo \u00a0el \u00a0censor \u00a0alega \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0 de \u00a0 la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0vicios \u00a0de \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0 \u00a0probatoria \u00a0 \u00a0(de \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 \u00a0y \u00a0 de \u00a0derecho), \u00a0en \u00a0el \u00a0tercero \u00a0sostiene \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0v\u00eda de ataque en la \u00a0que \u00a0est\u00e1n \u00a0vedados \u00a0los \u00a0cuestionamientos \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n f\u00e1ctica \u00a0decantada \u00a0y de la valoraci\u00f3n de los medios de prueba en los que se sustenta el \u00a0fallo, \u00a0ya que la discusi\u00f3n debe ser de orden estrictamente jur\u00eddico, luego no \u00a0pod\u00eda \u00a0aspirar \u00a0el \u00a0libelista \u00a0a \u00a0que \u00a0se declarara, a la vez, que la decisi\u00f3n \u00a0judicial \u00a0atacada fue determinada por errores f\u00e1cticos en la estimaci\u00f3n de las \u00a0pruebas, \u00a0pero \u00a0tambi\u00e9n \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 err\u00f3nea \u00a0de \u00a0un \u00a0precepto \u00a0sustancial \u00a0frente \u00a0a \u00a0hechos \u00a0que \u00a0considera defectuosamente demostrados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la intenci\u00f3n del libelista era formular \u00a0cargos \u00a0excluyentes \u00a0como \u00a0los \u00a0propuestos, en estricto rigor l\u00f3gico, seg\u00fan lo \u00a0impone \u00a0el \u00a0inciso \u00a0final \u00a0del \u00a0art\u00edculo 212 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0(Ley \u00a0600 de 2000), su deber \u00a0era \u00a0 \u00a0presentarlos \u00a0 como \u00a0 subsidiarios, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0debi\u00f3 \u00a0postular la violaci\u00f3n directa de la ley como \u00a0principal, \u00a0y como subsidiario la violaci\u00f3n indirecta, o viceversa, el orden no \u00a0importaba, \u00a0lo \u00a0determinante \u00a0es \u00a0que \u00a0fuese suplementario un cargo respecto del \u00a0otro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es flagrante el yerro argumental del \u00a0libelista \u00a0en \u00a0los \u00a0cargos \u00a0primero \u00a0y segundo, toda vez que en uno y otro alega \u00a0dislates \u00a0de \u00a0orden \u00a0probatorio, aut\u00f3nomos y con suficiencia por s\u00ed solos para \u00a0enervar \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del fallo, olvidando que en materia de pruebas, los vicios \u00a0relativos \u00a0a \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de distintos \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, sin perjuicio del principio l\u00f3gico de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0pueden \u00a0y deben ser planteados en un s\u00f3lo reproche, porque \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0al \u00a0funcionario \u00a0le \u00a0asiste la obligaci\u00f3n de estimar las pruebas en \u00a0conjunto, \u00a0al \u00a0censor \u00a0le \u00a0corresponde \u00a0atacarlas \u00a0de \u00a0igual \u00a0manera, pues de lo \u00a0contrari\u00f3, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0al \u00a0efectuar \u00a0su \u00a0cuestionamiento \u00a0en forma aislada, la \u00a0censura \u00a0deviene \u00a0intrascendente, \u00a0porque \u00a0al obrar otras pruebas no reprochadas \u00a0como sustento de la decisi\u00f3n, \u00e9sta se mantiene inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0confusi\u00f3n \u00a0l\u00f3gico \u00a0argumentativa \u00a0que \u00a0gobierna el libelo es igualmente ostensible en cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0reproches \u00a0propuestos, \u00a0como pasa a se\u00f1alarse respecto del primer \u00a0cargo \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0alega \u00a0la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0actor, llevaron a la indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0que describen el comportamiento punible por el que \u00a0fue hallado responsable el acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0concreto sostiene el memorialista que no \u00a0est\u00e1 \u00a0probado \u00a0que el acusado fuera quien caus\u00f3 las lesiones determinantes del \u00a0fallecimiento \u00a0de \u00a0su esposa (autor\u00eda) y menos su obrar culpable (doloso) en la \u00a0conducta punible por la que fue condenado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fatal \u00a0es \u00a0la ambig\u00fcedad del planteamiento: \u00a0s\u00ed \u00a0se \u00a0cuestiona \u00a0la participaci\u00f3n en la conducta punible, con base en falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0cometidos \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0respecto \u00a0de ese elemento \u00a0estructural \u00a0del \u00a0delito (aspecto material), \u00a0constituye \u00a0una \u00a0contradicci\u00f3n alegar en el mismo cargo que los \u00a0yerros \u00a0probatorios \u00a0tambi\u00e9n \u00a0tienen \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0la demostraci\u00f3n del obrar \u00a0culpable \u00a0del procesado (aspecto subjetivo), \u00a0ya \u00a0que \u00a0esto \u00a0\u00faltimo \u00a0supone \u00a0aceptar \u00a0que s\u00ed se intervino en \u00a0alguna \u00a0modalidad \u00a0(art\u00edculos 28, 29 y 30 Ley 600 de \u00a02000) en el reato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00e9ste desacierto, en raz\u00f3n del \u00a0espec\u00edfico \u00a0vicio \u00a0denunciado, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0falso juicio de existencia, el \u00a0cual, \u00a0como \u00a0es \u00a0sabido, \u00a0se \u00a0manifiesta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0fallador omite apreciar el \u00a0contenido \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 prueba \u00a0 legalmente \u00a0aportada \u00a0al \u00a0proceso \u00a0(falso \u00a0juicio de existencia por omisi\u00f3n), \u00a0o \u00a0cuando, \u00a0por el contrario, hace precisiones f\u00e1cticas a partir de un elemento \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0no hace parte de la actuaci\u00f3n (falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0suposici\u00f3n), el ejercicio \u00a0argumental \u00a0que \u00a0estaba \u00a0llamado a cumplir el actor consist\u00eda en hacer ver a la \u00a0Sala \u00a0que la prueba demostrativa de la condici\u00f3n de autor del acusado frente al \u00a0delito \u00a0y \u00a0de \u00a0su \u00a0culpabilidad \u00a0dolosa \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo, \u00a0hab\u00eda sido imaginada o \u00a0supuesta \u00a0por los juzgadores o simplemente no aportada al proceso; o que aquella \u00a0que \u00a0negaba uno u otro aspecto, a pesar de estar adosada a la actuaci\u00f3n, hab\u00eda \u00a0dejado de ser valorada por los jueces de primero y segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrariamente a lo arg\u00fcido por el actor, la \u00a0autor\u00eda \u00a0material \u00a0del \u00a0acusado \u00a0frente al delito imputado, que aqu\u00e9l sostiene \u00a0como \u00a0no \u00a0demostrada \u00a0por cuanto nadie asegura que vio al procesado golpear a su \u00a0esposa \u00a0y \u00a0porque \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0que \u00a0\u00e9sta presentaba, seg\u00fan el libelista, no \u00a0pudieron \u00a0ser \u00a0causadas \u00a0con la mano, la hallaron los jueces acreditada con base \u00a0en hechos extra\u00eddos de los siguientes medios de prueba: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0 portero \u00a0del \u00a0hotel \u00a0\u201cGreen \u00a0Moon\u201d, \u00a0Jowing \u00a0Rafael \u00a0Mesa Ruiz, quien observ\u00f3 a la pareja ingresar a las 2:00 a.m., del 5 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02002, \u00a0visiblemente \u00a0contrariados; \u00a0a los pocos minutos los hu\u00e9spedes \u00a0aleda\u00f1os \u00a0al \u00a0cuarto 410 le informaron del ruido proveniente del mismo, el cual \u00a0les \u00a0imped\u00eda dormir; subi\u00f3 a constatar la queja y desde afuera escuch\u00f3 que en \u00a0el \u00a0interior \u00a0de \u00a0esa \u00a0habitaci\u00f3n \u00a0se produc\u00edan golpes fuertes \u201ccomo \u00a0 \u00a0 pu\u00f1os \u00a0 \u00a0duros\u201d \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0una \u00a0\u201cvoz \u00a0 masculina\u201d \u00a0que \u00a0dec\u00eda \u00a0\u201cyo \u00a0soy Luis E., para que sepas que yo soy \u00a0Luis \u00a0E.\u201d; \u00a0toc\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0puerta \u00a0del cuarto y quien \u00a0abri\u00f3 \u00a0fue el enjuiciado, a quien observ\u00f3 con manchas de sangre en la cara, la \u00a0camisa \u00a0 \u00a0y \u00a0 los \u00a0 brazos; \u00a0 le \u00a0 pidi\u00f3 \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 hiciera \u00a0 \u201cbulla\u201d; \u00a0 cuando \u00a0 aqu\u00e9l \u00a0 cerr\u00f3 \u00a0el \u00a0conserje \u00a0procur\u00f3 \u00a0de \u00a0inmediato \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda, y cuando los \u00a0uniformados \u00a0llegaron \u00a0vio \u00a0que \u00a0el \u00a0enjuiciado \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0\u201csin \u00a0 camisilla\u201d \u00a0 y \u00a0 \u201csemi lavado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0 declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0que \u00a0atendieron \u00a0el \u00a0caso, \u00a0Daniel \u00a0Sarmiento \u00a0Palma \u00a0y Deivis Torres Picalua, quines \u00a0refirieron \u00a0que \u00a0al presentarse en la habitaci\u00f3n del citado hotel, el procesado \u00a0se \u00a0opuso \u00a0a \u00a0que \u00a0ingresaran \u00a0aduciendo que \u201cestaba \u00a0haciendo \u00a0el \u00a0amor \u00a0con \u00a0su \u00a0esposa \u00a0y \u00a0que \u00a0lo iba a volver a hacer\u201d; \u00a0escucharon \u00a0lamentos \u00a0y \u00a0luego \u00a0una \u00a0voz \u00a0femenina \u00a0que ped\u00eda \u00a0auxilio, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0franquearon \u00a0la resistencia del acusado y al penetrar al \u00a0cuarto \u00a0encontraron \u00a0a \u00a0Diana \u00a0Ayala \u00a0Restrepo, tendida en el suelo, empapada en \u00a0sangre \u00a0y \u00a0con el rostro destrozado por m\u00faltiples golpes; retuvieron al acusado \u00a0y trasladaron a la herida al hospital local. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0fotograf\u00edas \u00a0tomadas \u00a0al \u00a0cuerpo de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0al teatro de los acontecimientos por parte del fiscal que \u00a0inspeccion\u00f3 \u00a0la escena, en las cuales se aprecia la magnitud del ataque sufrido \u00a0por \u00a0 \u00a0aquella, \u00a0 agresi\u00f3n \u00a0 confirmada, \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 protocolo \u00a0 de \u00a0necropsia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente \u00a0 el \u00a0 reconocimiento \u00a0 m\u00e9dico \u00a0practicado \u00a0a \u00a0BAENA \u00a0TORO da \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0menores \u00a0que \u00a0presenta \u00a0\u00e9ste, \u00a0en particular, en los \u00a0nudillos y falanges de su mano derecha. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo con lo anterior, es palmario que \u00a0los \u00a0juzgadores llegaron a afirmar la autor\u00eda del acusado frente al delito, por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0inferencia, \u00a0realizada \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0facticos \u00a0atr\u00e1s \u00a0rese\u00f1ados, \u00a0luego \u00a0no \u00a0era un falso juicio de existencia lo que debi\u00f3 proponer \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0pues \u00e9ste reconoce que los aludidos medios de prueba existen y \u00a0fueron \u00a0legalmente \u00a0aportados \u00a0a la actuaci\u00f3n, raz\u00f3n por la que \u00fanicamente le \u00a0quedaba \u00a0la \u00a0alternativa \u00a0de denunciar falsos juicios de identidad por adici\u00f3n, \u00a0supresi\u00f3n \u00a0 o \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esos \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0o \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0demostrando \u00a0que \u00a0con \u00a0sujeci\u00f3n a determinado postulado de la sana \u00a0critica, \u00a0de aquellos hechos no se coleg\u00eda que el acusado fuera el autor de las \u00a0lesiones \u00a0de \u00a0su \u00a0pareja, \u00a0desarrollo \u00a0que \u00a0ni siquiera aparece insinuado por el \u00a0libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, dado que la responsabilidad \u00a0dolosa \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0la conducta punible de marras, fue predicada por los \u00a0falladores \u00a0con \u00a0base \u00a0en el an\u00e1lisis conjunto de las mencionadas pruebas y con \u00a0especial \u00a0 \u00a0 \u00a0sustento \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0prueba \u00a0 \u00a0 t\u00e9cnica \u00a0 \u00a0 \u2014dictamen \u00a0 psiqui\u00e1trico\u2014, \u00a0el \u00a0cual descart\u00f3 alg\u00fan fen\u00f3meno \u00a0determinante \u00a0de \u00a0una \u00a0inimputabilida \u00a0transitoria del acusado por el consumo de \u00a0licor, \u00a0la critica por falso juicio de existencia deviene equivocada, por lo que \u00a0respecto \u00a0de \u00a0tal \u00a0aspecto \u00a0tambi\u00e9n debi\u00f3 acudir el libelista a alguna otra de \u00a0las especies de error de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cambio \u00a0de una argumentaci\u00f3n dirigida a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0una \u00a0cualquiera de las especies de error aludidas, el \u00a0libelista \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0es de criticar la valoraci\u00f3n de esos medios de prueba por \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0falladores, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0su particular criterio, ofreciendo una \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0y conclusiones distintas, con la pretensi\u00f3n de que sean \u00e9stas las \u00a0admitidas, \u00a0prop\u00f3sito para el que no esta previsto este recurso extraordinario, \u00a0pues \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo grado se presume s\u00edntesis de verdad y arriba a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0ungida de la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, la cual s\u00f3lo \u00a0puede \u00a0ser \u00a0resquebrajada \u00a0si \u00a0se \u00a0acredita la real ocurrencia de yerros serios, \u00a0manifiestos y graves. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En \u00a0ac\u00e1pite \u00a0independiente \u00a0y \u00a0como \u00a0segundo \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0denuncia \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, pero esta vez, a consecuencia de un error de \u00a0derecho \u00a0que habr\u00eda acarreado la indebida aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 33, 103 \u00a0y \u00a0104 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 599 de 2000, y la falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 7 y \u00a0232 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0dado \u00a0que \u00a0respecto del dictamen psiqui\u00e1trico \u00a0practicado \u00a0al \u00a0procesado por el Instituto Nacional de Medicina Legal, obrante a \u00a0folios \u00a0211 \u00a0a \u00a0213 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0original n\u00famero uno, no se cumpli\u00f3 el rito \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 254-2 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es cierto que de la aludida prueba t\u00e9cnica, \u00a0aportada \u00a0a la actuaci\u00f3n durante la etapa instructiva, formalmente no se llev\u00f3 \u00a0a cabo el traslado ordenado en la norma que el censor invoca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, olvid\u00f3 el libelista que acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0ese tr\u00e1mite ha dicho la Corte1 \u00a0que \u00a0si bien puede constituir \u00a0una \u00a0irregularidad, \u00a0carece \u00a0de \u00a0capacidad suficiente para afectar la validez de \u00a0fallo \u00a0censurado, \u00a0si \u00a0se tiene en cuenta que el efecto real de la pretermisi\u00f3n \u00a0del \u00a0traslado \u00a0es \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0un \u00a0plazo \u00a0cuyo \u00a0objeto es fijar un momento \u00a0preclusivo \u00a0para la formulaci\u00f3n de adiciones, ampliaciones o aclaraciones de la \u00a0prueba \u00a0pericial, quedando de todas maneras abierta la posibilidad de hacerlo en \u00a0cualquier \u00a0momento \u00a0dentro \u00a0del \u00a0\u00e1mbito de las diferentes etapas del proceso, y \u00a0manteni\u00e9ndose \u00a0expedita su controversia a trav\u00e9s de esa clase de peticiones, o \u00a0de \u00a0su \u00a0objeci\u00f3n, \u00a0hasta \u00a0antes que finalice la fase probatoria de la audiencia \u00a0(Ley \u00a0 600 \u00a0 de \u00a0 2000, \u00a0 art\u00edculo \u00a0255); \u00a0 o \u00a0 discutiendo \u00a0su \u00a0contenido \u00a0o \u00a0su \u00a0insuficiencia \u00a0hasta \u00a0la \u00a0ejecutoria del fallo, como en el presente caso ha ocurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0si \u00a0la \u00a0inobservancia \u00a0del \u00a0traslado \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 254-2 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal por \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0rigi\u00f3 este asunto, no constituye, de suyo, motivo de invalidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba2, \u00a0pues se trata de una simple irregularidad, inane, incluso para la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0cumplida, excepto, claro est\u00e1, que se demuestre que el conocimiento \u00a0del \u00a0 mismo \u00a0 fue \u00a0 vedado \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 resultaba \u00a0 incidente \u00a0 en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0adoptada3, \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0lo \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente, la irregularidad \u00a0alegada \u00a0carece \u00a0de \u00a0la trascendencia inherente a un vicio que pueda ser alegado \u00a0en sede de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. El tercer cargo \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0el actor consiste en la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, \u00a0en \u00a0concreto \u00a0por \u00a0no \u00a0aplicar \u00a0los \u00a0falladores \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a07 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0 Penal, \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 consagra \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0de \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0y el 33 del C\u00f3digo \u00a0Penal referente a la inimputabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0reproche \u00a0debe \u00a0ser \u00a0rechazado porque el \u00a0demandante \u00a0incumple \u00a0la \u00a0principal carga, cuando de cuestionar por v\u00eda directa \u00a0el fallo de segundo grado se trata. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0abundante \u00a0doctrina jurisprudencial, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0censor \u00a0elige \u00a0el \u00a0cuerpo primero de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0est\u00e1 \u00a0en el deber de aceptar los \u00a0hechos, \u00a0las \u00a0pruebas y la valoraci\u00f3n que de ellas se hizo en las instancias, y \u00a0en \u00a0tales circunstancias, no le es permitido discutir cuestiones f\u00e1cticas, pues \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0es \u00a0de \u00a0estricto orden jur\u00eddico, dirigida a evidenciar que no \u00a0obstante \u00a0la \u00a0acertada \u00a0percepci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la correcta valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0un \u00a0determinado \u00a0precepto \u00a0sustantivo \u00a0los \u00a0falladores \u00a0dejaron \u00a0de \u00a0aplicar, \u00a0 o \u00a0 aplicaron \u00a0 indebidamente, \u00a0 o \u00a0 lo \u00a0 interpretaron \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0errada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No lleva a cabo el libelista, en el presente \u00a0evento, \u00a0una \u00a0discusi\u00f3n de estricto orden jur\u00eddico, sino que oponi\u00e9ndose a la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica expresada en los fallos de primero y segundo grado, y dando \u00a0por \u00a0descontada \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0yerros \u00a0deprecados \u00a0en \u00a0los \u00a0cargos \u00a0analizados \u00a0en \u00a0forma \u00a0inmediatamente anterior, sostiene, palabras mas, palabras \u00a0menos, \u00a0que al existir duda acerca de la condici\u00f3n mental del procesado para el \u00a0momento \u00a0 de \u00a0 ejecutar \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0 debi\u00f3 \u00a0 reconocerse \u00a0 la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0inimputable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0esa la factura del ataque propuesto, \u00a0resulta \u00a0 evidente \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0 no \u00a0 desarrolla \u00a0 la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0cuestionamiento \u00a0 anunciado: \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 directa, \u00a0sino \u00a0que \u00a0nuevamente \u00a0incursiona \u00a0en una cr\u00edtica probatoria regida por sus propios intereses, y ajena \u00a0a \u00a0los \u00a0presupuestos l\u00f3gico argumentativos de una cualquiera de las causales de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 taxativamente \u00a0 \u00a0 previstas \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0ordenamiento \u00a0 \u00a0penal \u00a0adjetivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la contradicci\u00f3n manifiesta en \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0de \u00a0los tres reproches formulados al fallo de segundo grado, y \u00a0la \u00a0equivocada argumentaci\u00f3n esgrimida por el actor en cada uno de \u00e9stos, a la \u00a0hora \u00a0 de \u00a0demostrar \u00a0los \u00a0espec\u00edficos \u00a0vicios \u00a0que \u00a0denuncia, \u00a0se \u00a0traduce \u00a0en \u00a0inobservancia \u00a0 de \u00a0 los \u00a0principios \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0suficiente \u00a0y \u00a0cr\u00edtica \u00a0vinculante, \u00a0los cuales implican, el primero, que la demanda debe bastarse a s\u00ed \u00a0misma \u00a0para \u00a0propiciar \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0y \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0que \u00a0la \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0fundarse \u00a0en las causales previstas taxativamente por la misma \u00a0normatividad, \u00a0y \u00a0que \u00a0se somete a determinados requisitos de forma y contenido, \u00a0dependiendo de la causal invocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El desacato de los se\u00f1alados requerimientos \u00a0veda \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0su \u00a0avance \u00a0hacia \u00a0el estudio de los fundamentos f\u00e1cticos o \u00a0jur\u00eddicos \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 cuestionada \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0por \u00a0el \u00a0car\u00e1cter rogado y dispositivo de la casaci\u00f3n, que le \u00a0impiden \u00a0enmendar \u00a0las \u00a0deficiencias \u00a0del \u00a0libelo \u00a0o asignarle otro sentido a la \u00a0expresa pretensi\u00f3n del demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Finalmente, no \u00a0sobra \u00a0precisar \u00a0que \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal no observa que con ocasi\u00f3n del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0procesal \u00a0o en el fallo impugnado, se haya materializado violaci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0o \u00a0garant\u00edas \u00a0del acusado LUIS EDUARDO BAENA \u00a0TORO, \u00a0como para que se haga necesario el ejercicio de \u00a0la \u00a0 facultad \u00a0 legal \u00a0 oficiosa \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 asiste \u00a0 a \u00a0 fin \u00a0de \u00a0asegurar \u00a0su \u00a0protecci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 ADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0LUIS \u00a0EDUARDO \u00a0BAENA TORO, de \u00a0acuerdo \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0razones \u00a0 plasmadas \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 cuerpo \u00a0 del \u00a0 presente \u00a0prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA \u00a0DEL \u00a0R. GONZ\u00c1LEZ DE L. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LU\u00cdS QUINTERO MILANES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Sentencias \u00a0de 28 de febrero y 24 de septiembre de 2002. Rad. N\u00ba 16008 y 10884, \u00a0respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Auto \u00a0de \u00a030 \u00a0de junio de 2004, Rad. N\u00ba 21.770, y sentencia de 22 de octubre de 2003, \u00a0Rad. N\u00ba 16.557. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Sentencia de 12 de diciembre de 2002, Rad. N\u00ba 15785. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a021978 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0 Aprobado Acta No.245 \u00a0 Bogot\u00e1 D. C., cinco (5) de diciembre de dos \u00a0mil siete (2007). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0acerca \u00a0de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-12400","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-15"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12400","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12400"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12400\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12400"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12400"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12400"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}