{"id":12399,"date":"2023-09-08T21:03:33","date_gmt":"2023-09-08T21:03:33","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2181524-10-07\/"},"modified":"2023-09-08T21:03:33","modified_gmt":"2023-09-08T21:03:33","slug":"2181524-10-07","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2181524-10-07\/","title":{"rendered":"21815(24-10-07)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a021815 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No.205 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., 24 de octubre de dos mil siete \u00a0(2007). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0acerca \u00a0de los fundamentos \u00a0l\u00f3gicos \u00a0y \u00a0debida \u00a0argumentaci\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n presentada por el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0SERGIO \u00a0EVARISTO S\u00c1NCHEZ CASTRO, contra la sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Antioquia, que confirm\u00f3 la emitida en el \u00a0Juzgado \u00a0Penal del Circuito de Cisneros, por cuyo medio fue condenado como autor \u00a0penalmente \u00a0responsable \u00a0de \u00a0homicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego \u00a0de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan ense\u00f1a el proceso, Pascual Virgilio y \u00a0SERGIO \u00a0 EVARISTO \u00a0 S\u00c1NCHEZ \u00a0 CASTRO, \u00a0 hermanos \u00a0 residentes \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 finca \u00a0\u201cAndaluc\u00eda\u201d, ubicada en \u00a0la \u00a0 vereda \u00a0 Mulatal \u00a0del \u00a0municipio \u00a0 de \u00a0 San \u00a0 Roque \u00a0 (Antioquia), \u00a0 durante \u00a0 a\u00f1os \u00a0 sostuvieron \u00a0 una \u00a0 rivalidad \u00a0 enconada \u00a0por \u00a0desavenencias \u00a0en \u00a0materia de linderos, servidumbres de agua y de paso, etc., la \u00a0cual, \u00a0finalmente, \u00a0desat\u00f3 un enfrentamiento armado, el 4 de noviembre de 2000, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0ambos \u00a0se \u00a0hirieron, \u00a0llevando \u00a0la peor parte el \u00faltimo, al sufrir \u00a0lesiones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0 \u00a0 arma \u00a0 \u00a0 \u00a0 corto \u00a0 \u00a0 \u00a0 contundente \u00a0 \u00a0 \u00a0 (machete), \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0dejaron \u00a0 una \u00a0perturbaci\u00f3n funcional de sus extremidades superiores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Meses \u00a0despu\u00e9s, recuperado SERGIO EVARISTO, \u00a0en \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0agosto de 2001, cuando Pascual Virgilio \u00a0reparaba \u00a0la \u00a0puerta de un camino de la finca, aqu\u00e9l le dispar\u00f3 a \u00e9ste con un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0del \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0provisto \u00a0con esa finalidad, caus\u00e1ndole cuatro \u00a0heridas \u00a0de \u00a0bala, \u00a0que \u00a0determinaron \u00a0su \u00a0muerte, \u00a0y \u00a0luego \u00a0desapareci\u00f3 de la \u00a0regi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Abierta \u00a0formalmente \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0de \u00a0SERGIO \u00a0EVARISTO \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el 2 de noviembre de 2001 mediante \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0persona \u00a0ausente, \u00a0y \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica provisional fue \u00a0resuelta \u00a0el \u00a05 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0siguiente, \u00a0con \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por las \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado y porte ilegal de armas de fuego de \u00a0defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0procesado, en compa\u00f1\u00eda de su defensor, \u00a0voluntariamente \u00a0se \u00a0present\u00f3 ante el instructor el 23 de agosto de 2002, y una \u00a0vez \u00a0perfeccionada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio del sumario fue \u00a0calificado \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0noviembre de ese a\u00f1o, con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego de defensa \u00a0personal \u00a0(Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0art\u00edculos \u00a0103, 104, \u00a0numerales \u00a01 \u00a0y \u00a07, \u00a0y \u00a0365), \u00a0decisi\u00f3n que al no ser \u00a0impugnada alcanz\u00f3 ejecutoria material el 5 de diciembre siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0conocimiento \u00a0de la causa estuvo a cargo \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Cisneros, despacho que una vez concluy\u00f3 la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0el 29 de mayo de 2003 dict\u00f3 contra el procesado sentencia \u00a0condenatoria \u00a0por los delitos objeto de la acusaci\u00f3n, y en tal virtud le impuso \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0veinticinco \u00a0(25) a\u00f1os y cuatro (4) meses de prisi\u00f3n, \u00a0m\u00e1s \u00a0la \u00a0accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas por un lapso de veinte (20) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0expresado \u00a0fallo apel\u00f3 el defensor del \u00a0acusado, \u00a0y \u00a0el Tribunal Superior de Antioquia, mediante el suyo de 11 de agosto \u00a0de \u00a02003, lo confirm\u00f3, sentencia de segundo grado contra la que el mismo sujeto \u00a0procesal interpuso recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Dice el actor acudir a la causal de casaci\u00f3n \u00a0contemplada \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 207 \u00a0 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de 2000), numeral \u00a01, \u00a0 ya \u00a0 que \u00a0 Tribunal \u00a0 profiri\u00f3 \u00a0 sentencia \u00a0 condenatoria \u00a0\u201c\u2026sin \u00a0 \u00a0 \u00a0tener \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 cuenta \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 CERTEZA \u00a0 en \u00a0 lo \u00a0que \u00a0concierne \u00a0a \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0(del \u00a0procesado) no se estableci\u00f3 en el averiguatorio, se hizo \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0sesgado \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0desconoci\u00e9ndose \u00a0otros \u00a0argumentos que \u00a0arrojan \u00a0serias \u00a0dudas respecto de lo acontecido\u2026\u201d, \u00a0y \u00a0 que \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto \u00a0\u201c\u2026existi\u00f3 \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0sustancial \u00a0que \u00a0trajo \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0la \u00a0inaplicabilidad \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 Art. \u00a0 \u00a0 232 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 C. \u00a0 \u00a0 P. \u00a0 \u00a0P:\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin de acreditar ese yerro, asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0ad-quem \u00a0desestim\u00f3 \u00a0el testimonio de Sixto Javier S\u00e1nchez Castro, del \u00a0cual \u00a0transcribe \u00a0un \u00a0fragmento, \u00a0agregando \u00a0luego que el relato de \u00e9ste indica \u00a0claramente \u00a0que \u00a0el acusado actu\u00f3 en leg\u00edtima defensa de su vida, y que contra \u00a0tal \u00a0versi\u00f3n \u00a0de los hechos obra la de Efra\u00edn Alejandro S\u00e1nchez Castro, en la \u00a0que \u00a0da a entender que su defendido, en lugar de v\u00edctima del hoy fallecido, fue \u00a0su \u00a0 victimario, \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 a \u00a0la \u00a0que, \u00a0dice \u00a0el \u00a0actor, \u00a0\u201c\u2026el \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0razones \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0peso \u00a0 le \u00a0 da \u00a0 entera \u00a0credibilidad\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica \u00a0que \u00a0al \u00a0confrontar \u00a0las \u00a0referidas \u00a0declaraciones \u00a0\u201c\u2026un manto empieza a oscurecer qu\u00e9 \u00a0fue \u00a0lo \u00a0realmente \u00a0acontecido\u2026\u201d, y que a pesar de \u00a0ello \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0dio \u00a0por \u00a0establecida \u00a0la \u00a0certeza \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del encausado \u201c\u2026y ello no es as\u00ed, \u00a0(porque) \u00a0\u00e9ste \u00a0punto \u00a0indispensable para llegar al fallo condenatorio no est\u00e1 \u00a0plenamente \u00a0establecido\u2026 \u00a0la \u00a0certeza \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0habla el Tribunal no est\u00e1 \u00a0acompa\u00f1ada \u00a0por \u00a0la \u00a0conciencia de la imposibilidad absoluta de lo contrario, y \u00a0por \u00a0ende \u00a0no \u00a0estamos \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0evidencia \u00a0que nos conduzca a un fallo de \u00a0car\u00e1cter condenatorio\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0actor \u00a0considera \u00a0que \u00a0\u201c\u2026son \u00a0contraevidentes \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0probatorias \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 \u00a0 el \u00a0 ad-quem\u2026\u201d, \u00a0porque \u00a0\u201c\u2026la \u00a0prueba \u00a0existente \u00a0en \u00a0el \u00a0informativo no ha podido llevar al \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0la \u00a0firme y formada persuasi\u00f3n que exige la certeza\u2026\u201d, \u00a0 \u00a0raz\u00f3n \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 que \u00a0 solicita \u00a0 casar \u00a0 \u201c\u2026la \u00a0 sentencia \u00a0 recurrida \u00a0 y \u00a0 se \u00a0 dicte \u00a0la \u00a0que \u00a0en \u00a0derecho \u00a0corresponda\u2026\u201d \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0conformidad \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0sus \u00a0planteamientos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Doctrina \u00a0y \u00a0jurisprudencia \u00a0coinciden \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n, en esencia, es un \u00a0juicio \u00a0l\u00f3gico jur\u00eddico, de delicada argumentaci\u00f3n y cr\u00edtica vinculante, que \u00a0se \u00a0emite acerca de la legalidad de la sentencia, y por ello no puede entenderse \u00a0como \u00a0instancia adicional, ni como potestad ilimitada para revisar el proceso en \u00a0su \u00a0totalidad, \u00a0en \u00a0sus diversos aspectos f\u00e1cticos y normativos, sino como fase \u00a0extraordinaria, limitada y excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien, en los \u00faltimos a\u00f1os, en atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0superiores \u00a0de \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n de justicia y \u00a0supremac\u00eda \u00a0de lo sustancial respecto de lo meramente formal, la jurisprudencia \u00a0ha \u00a0cedido \u00a0en \u00a0cuanto a las excesivas exigencias de car\u00e1cter t\u00e9cnico, ello no \u00a0significa \u00a0que \u00a0la demanda de casaci\u00f3n sea un escrito de libre elaboraci\u00f3n, en \u00a0el \u00a0que \u00a0el \u00a0opugnante pueda expresar sin condicionamientos su inconformidad con \u00a0la declaraci\u00f3n de justicia contenida en el fallo de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por el contrario, la Corte ha insistido, y lo \u00a0reitera, \u00a0en \u00a0que \u00a0la demanda de casaci\u00f3n difiere ostensiblemente de un alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0porque requiere una presentaci\u00f3n l\u00f3gica adecuada a cada una de \u00a0las \u00a0causales \u00a0legalmente \u00a0establecidas, \u00a0con \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0desarrollo de los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0por \u00a0vicios \u00a0in \u00a0procedendo \u00a0o \u00a0in iudicando se \u00a0denuncien \u00a0y \u00a0la demostraci\u00f3n de su trascendencia en la parte dispositiva de la \u00a0sentencia \u00a0atacada, \u00a0ya \u00a0que \u00a0la pretermisi\u00f3n de estos requerimientos m\u00ednimos, \u00a0como ocurre en el presente evento, condena la censura al rechazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0el \u00a0asunto \u00a0estudiado, \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0encuentra \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0incurre \u00a0en \u00a0insuperables \u00a0deficiencias \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0tiene que ver con la postulaci\u00f3n y desarrollo de los \u00a0fundamentos \u00a0l\u00f3gico \u00a0argumentativos \u00a0del \u00a0pretendido reproche extraordinario al \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo grado, pues, empezando, porque el actor expresamente denuncia \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, \u00a0pero \u00a0se \u00a0equivoca \u00a0en \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0de la norma a la que \u00a0atribuye esa condici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente \u00a0 el \u00a0 libelista \u00a0 alega \u00a0 la \u00a0\u201cinaplicaci\u00f3n\u201d \u00a0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0232 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), precepto de \u00a0contenido \u00a0estrictamente \u00a0instrumental \u00a0y \u00a0no \u00a0sustancial, como que se refiere a \u00a0condicionamientos \u00a0netamente \u00a0procesales: \u00a0en primer lugar, que las providencias \u00a0deben \u00a0tener \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0pruebas \u00a0legales \u00a0y \u00a0aducidas \u00a0a la actuaci\u00f3n con \u00a0observancia \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0probatorio; \u00a0y \u00a0en \u00a0segundo \u00a0t\u00e9rmino, que la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0judicial \u00a0de \u00a0condena s\u00f3lo es posible con base en pruebas que lleven \u00a0al \u00a0funcionario \u00a0a \u00a0la certeza de los elementos objetivo y subjetivo del delito, \u00a0valga \u00a0decir, \u00a0la \u00a0materializaci\u00f3n \u00a0de la conducta punible y la responsabilidad \u00a0(dolo, \u00a0 \u00a0culpa \u00a0 \u00a0o \u00a0 preterintenci\u00f3n) del procesado en \u00e9sta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que, en \u00a0sentido \u00a0amplio, \u00a0como \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0se \u00a0consideran, \u00fanicamente, aquellos \u00a0preceptos \u00a0que \u00a0indistintamente \u00a0de \u00a0la \u00a0codificaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la que se encuentren \u00a0insertos, \u00a0 estatuyen \u00a0 una \u00a0 consecuencia \u00a0jur\u00eddica \u00a0absoluta \u00a0\u201ccon \u00a0 fin \u00a0 en \u00a0s\u00ed \u00a0misma \u00a0y \u00a0no \u00a0como \u00a0medio \u00a0de \u00a0otra\u201d1, \u00a0luego, \u00a0en \u00a0sentido restringido al campo penal, ser\u00e1n, entonces, \u00a0normas \u00a0sustantivas, las que describen las conductas punibles y les atribuyen la \u00a0respectiva \u00a0sanci\u00f3n, \u00a0las \u00a0relativas \u00a0a \u00a0circunstancias que modifican de manera \u00a0real \u00a0los \u00a0extremos \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0las \u00a0que \u00a0establecen causales de ausencia de \u00a0responsabilidad, \u00a0motivos \u00a0de \u00a0improseguibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n, \u00a0cesaci\u00f3n de \u00a0procedimiento, \u00a0 prescripci\u00f3n, \u00a0etc., \u00a0sin \u00a0que \u00a0tal \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0ostente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0citado \u00a0por \u00a0el \u00a0libelista, respecto del cual la jurisprudencia de la \u00a0Sala, \u00a0repetidamente, ha dicho que se trata de un canon instrumental2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Para \u00a0efectos \u00a0simplemente \u00a0did\u00e1cticos, atendiendo la pretensi\u00f3n absolutoria por la que aboga \u00a0el \u00a0libelista \u00a0frente \u00a0al \u00a0delito \u00a0de homicidio, puede decirse que las normas de \u00a0car\u00e1cter \u00a0sustantivo \u00a0con \u00a0las \u00a0que debi\u00f3 construir la respectiva proposici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0eran \u00a0los art\u00edculos 103 y 104-1 y 7 del C\u00f3digo Penal (Ley \u00a0 599 \u00a0 de \u00a0 2000), \u00a0 aduciendo \u00a0 su \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0no \u00a0reconocer \u00a0el ad-quem que el \u00a0procesado \u00a0obr\u00f3 \u00a0en \u00a0leg\u00edtima defensa, es decir, alegando tambi\u00e9n la falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo 32-6, ib\u00eddem, y dado que, seg\u00fan su argumentaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0duda \u00a0reinante \u00a0acerca \u00a0de c\u00f3mo ocurrieron los hechos era la que obligaba a \u00a0aceptar \u00a0esa \u00a0eximente \u00a0de responsabilidad, su deber era denunciar igualmente la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0apotegma \u00a0universal \u00a0de in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 29 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0 Pol\u00edtica \u00a0 y \u00a0en \u00a0el \u00a07 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0600 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0con \u00a0todo \u00a0y que en gracia de \u00a0discusi\u00f3n \u00a0pueda aceptarse que aqu\u00e9l es el sentido u orientaci\u00f3n del reproche \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, el camino tampoco est\u00e1 allanado para aceptar la \u00a0demanda con miras a un pronunciamiento de fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0como \u00a0se \u00a0sabe \u00a0por \u00a0abundante \u00a0doctrina \u00a0jurisprudencial, cuando el censor elige el cuerpo primero de la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley sustancial, como en este \u00a0caso \u00a0lo \u00a0hizo el aqu\u00ed recurrente, est\u00e1 en el deber de aceptar los hechos, las \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0de ellas se hizo en las instancias, y en tales \u00a0circunstancias, \u00a0no \u00a0le \u00a0es \u00a0factible \u00a0discutir \u00a0cuestiones \u00a0f\u00e1cticas, \u00a0pues la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0es \u00a0de \u00a0estricto \u00a0orden \u00a0jur\u00eddico, \u00a0dirigida \u00a0a evidenciar que no \u00a0obstante \u00a0la \u00a0acertada \u00a0percepci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la correcta valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0un \u00a0determinado \u00a0precepto \u00a0sustantivo \u00a0los \u00a0falladores \u00a0dejaron \u00a0de \u00a0aplicar, \u00a0 o \u00a0 aplicaron \u00a0 indebidamente, \u00a0 o \u00a0 lo \u00a0 interpretaron \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0errada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0cara a lo anterior, oportuno es recordar \u00a0que \u00a0dentro \u00a0de \u00a0esa \u00a0divisi\u00f3n tripartita, la falta de aplicaci\u00f3n o exclusi\u00f3n \u00a0evidente, \u00a0por \u00a0regla \u00a0general, \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando el juez yerra acerca de la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0y \u00a0por \u00a0eso \u00a0no \u00a0la aplica al caso espec\u00edfico que la \u00a0reclama. \u00a0Ignora \u00a0o desconoce la ley que regula la materia y por eso no la tiene \u00a0en \u00a0cuenta, \u00a0debido \u00a0a que incurre en error acerca de su existencia o validez en \u00a0el tiempo o el espacio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la aplicaci\u00f3n indebida, el juez desatina \u00a0en \u00a0la selecci\u00f3n de la norma. El error se manifiesta en la falsa adecuaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0probados \u00a0a \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0que \u00a0contempla el precepto, ya que los \u00a0sucesos \u00a0 \u00a0procesalmente \u00a0 reconocidos \u00a0 no \u00a0 coinciden \u00a0 con \u00a0 las \u00a0 hip\u00f3tesis \u00a0condicionantes del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0en la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, \u00a0el \u00a0juez \u00a0selecciona \u00a0bien \u00a0y \u00a0adecuadamente la norma que corresponde al caso en \u00a0cuesti\u00f3n, \u00a0y \u00a0efectivamente \u00a0la \u00a0aplica, \u00a0pero \u00a0al interpretarla le atribuye un \u00a0sentido \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0no tiene, asign\u00e1ndole efectos distintos o contrarios a \u00a0los que le corresponden, o que no causa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La diferencia de las dos primeras especies de \u00a0error \u00a0directo, \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00faltimo, \u00a0estriba \u00a0en \u00a0que \u00a0mientras \u00a0en \u00a0la \u00a0falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0subyace un error en la selecci\u00f3n del \u00a0precepto, \u00a0en \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea el yerro es s\u00f3lo de hermen\u00e9utica, \u00a0pues \u00a0en rigor l\u00f3gico hay que partir de la aceptaci\u00f3n de que la norma aplicada \u00a0es \u00a0la \u00a0correcta, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0la \u00a0que \u00a0reclamaba \u00a0el \u00a0asunto, \u00a0pero por error de \u00a0entendimiento \u00a0en \u00a0cuanto a su sentido o alcance, se le hace producir por exceso \u00a0o \u00a0 \u00a0defecto \u00a0 \u00a0consecuencias \u00a0 \u00a0distintas \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 que \u00a0 jur\u00eddicamente \u00a0 le \u00a0corresponden. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0en otras palabras, si una determinada \u00a0norma \u00a0 de \u00a0derecho \u00a0sustancial \u00a0ha \u00a0sido \u00a0dejada \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0o \u00a0aplicada \u00a0sin \u00a0corresponder \u00a0al \u00a0asunto, y ese error ha sido determinado por equivocaciones del \u00a0juez \u00a0en \u00a0la auscultaci\u00f3n de su alcance, habr\u00e1 aplicaci\u00f3n indebida o falta de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0no err\u00f3nea interpretaci\u00f3n del precepto, puesto que para la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0sentido \u00a0de la violaci\u00f3n se requiere que la \u00a0norma haya sido y deba ser aplicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Descendiendo la \u00a0aludida \u00a0doctrina \u00a0jurisprudencial \u00a0al \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0si la tesis central del \u00a0cargo \u00a0propuesto \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda era que existen versiones igualmente cre\u00edbles \u00a0acerca \u00a0de \u00a0si \u00a0el \u00a0acusado \u00a0obr\u00f3 \u00a0o \u00a0no en leg\u00edtima defensa, el ejercicio que \u00a0estaba \u00a0obligado \u00a0a \u00a0desarrollar \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0siguiendo los derroteros de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0era evidenciar que los falladores consintieron o aceptaron \u00a0como \u00a0probada \u00a0esa \u00a0dual \u00a0realidad \u00a0f\u00e1ctica \u00a0en \u00a0las sentencias y que pese a la \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0despejar \u00a0la duda en uno u otro sentido, con pretermisi\u00f3n de \u00a0lo \u00a0normado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a07\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0es \u00a0decir, del \u00a0in dubio pro reo, resolvieron \u00a0condenar \u00a0al \u00a0acusado \u00a0y no absolverlo por reconocimiento de la legitima defensa \u00a0invocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, en lugar de lo anterior, lo aducido por \u00a0el \u00a0censor \u00a0se \u00a0reduce \u00a0simplemente \u00a0a su inconformidad con la valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba, \u00a0 pues \u00a0 sostiene \u00a0 que \u00a0 \u201csin \u00a0razones \u00a0de \u00a0peso\u201d \u00a0el Tribunal le dio credibilidad al testimonio \u00a0de \u00a0Efra\u00edn Alejandro S\u00e1nchez Castro, quien categ\u00f3ricamente desminti\u00f3 que los \u00a0hechos \u00a0hubiesen \u00a0acaecido \u00a0como \u00a0lo \u00a0explicaron el procesado y su hermano Sixto \u00a0Javier \u00a0 \u00a0 S\u00e1nchez \u00a0 \u00a0 Castro \u00a0 \u00a0 \u2014\u00fanicos \u00a0 que \u00a0 informan \u00a0 acerca \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 supuesta \u00a0 leg\u00edtima \u00a0defensa\u2014, \u00a0adem\u00e1s \u00a0que \u00a0frente \u00a0al \u00a0haz probatorio restante el libelista se limit\u00f3 a decir que el mismo \u00a0\u201c\u2026no \u00a0ha \u00a0podido \u00a0llevar \u00a0al Tribunal a la firme y \u00a0formada \u00a0persuasi\u00f3n que exige la certeza\u2026\u201d para la \u00a0emisi\u00f3n de un fallo condenatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0expresiones \u00a0como \u00a0las \u00a0destacadas, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que el demandante abandon\u00f3 la v\u00eda de ataque inicialmente alegada: la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0e \u00a0incursiona \u00a0en predicados que se vinculan mejor con una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial, por aparentes vicios de estimaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0sendero \u00a0de cuestionamiento que el libelista dej\u00f3 sin desarrollar, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0no \u00a0precis\u00f3, \u00a0y \u00a0de \u00a0sus argumentaciones resulta imposible \u00a0inferirlo, \u00a0si \u00a0lo \u00a0manifestado \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0hecha \u00a0por los \u00a0falladores \u00a0fueron \u00a0errores de hecho, bien por falso juicio de existencia, falso \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0identidad \u00a0o \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0o \u00a0ya \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0consistentes \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0falso \u00a0juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La ambig\u00fcedad en la v\u00eda de ataque a la que \u00a0se \u00a0acoge el libelista y la total indeterminaci\u00f3n de la que hace gala el libelo \u00a0acerca \u00a0de \u00a0los \u00a0yerros en que se subdivide la violaci\u00f3n directa e indirecta de \u00a0la \u00a0 ley \u00a0 sustancial, \u00a0 se \u00a0traduce \u00a0en \u00a0inobservancia \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0suficiente \u00a0y \u00a0de \u00a0cr\u00edtica \u00a0vinculante, los cuales, en cualquier \u00a0r\u00e9gimen, \u00a0gobiernan este recurso extraordinario, e implican, el primero, que la \u00a0demanda \u00a0debe \u00a0bastarse a s\u00ed misma para propiciar la invalidaci\u00f3n del fallo, y \u00a0el \u00a0 segundo, \u00a0que \u00a0la \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0fundarse \u00a0en \u00a0las \u00a0causales \u00a0previstas \u00a0taxativamente \u00a0por \u00a0la \u00a0misma \u00a0normatividad, \u00a0y \u00a0que \u00a0se \u00a0somete \u00a0a determinados \u00a0requisitos de forma y contenido, dependiendo de la causal invocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 incumplimiento \u00a0 de \u00a0 los \u00a0se\u00f1alados \u00a0requerimientos, \u00a0como \u00a0ocurre en el presente caso, impide la demostraci\u00f3n clara \u00a0y \u00a0contundente \u00a0de uno cualquiera de los yerros previstos por el legislador como \u00a0motivo \u00a0enervante del fallo, y veda a la Corte su avance hacia el estudio de los \u00a0fundamentos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0o \u00a0jur\u00eddicos de la sentencia atacada, pues en atenci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0dado el car\u00e1cter rogado y dispositivo de la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0las \u00a0precisadas deficiencias del libelo no puede enmendadas la Sala, \u00a0ni \u00a0asignarle otro sentido a la expresa pretensi\u00f3n del demandante, la cual debe \u00a0tener \u00a0un \u00a0objeto \u00a0preciso, \u00a0claro, \u00a0definido \u00a0y \u00a0coherente, regido por causales \u00a0espec\u00edficas \u00a0se\u00f1aladas \u00a0por \u00a0la ley, con cargos que han de adecuarse a \u00e9stas, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se deciden en una nueva sentencia, diversa en objeto y contenido de \u00a0la proferida por los falladores de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Finalmente, no \u00a0sobra \u00a0precisar \u00a0que \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal no observa que con ocasi\u00f3n del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0procesal \u00a0o en el fallo impugnado, se haya materializado violaci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0o \u00a0garant\u00edas \u00a0del \u00a0acusado SERGIO EVARISTO S\u00c1NCHEZ CASTRO, como para \u00a0que \u00a0se \u00a0haga necesario el ejercicio de la facultad legal oficiosa que le asiste \u00a0a fin de asegurar su protecci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 \u00a0ADMITIR \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada en nombre de SERGIO \u00a0EVARISTO \u00a0SANCHEZ \u00a0CASTRO, de acuerdo con las razones plasmadas en el cuerpo del \u00a0presente prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA \u00a0DEL \u00a0R. GONZ\u00c1LEZ DE L. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Impedido \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LU\u00cdS QUINTERO MILANES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Calder\u00f3n \u00a0Botero, \u00a0Fabio. \u201cCasaci\u00f3n y revisi\u00f3n en \u00a0materia \u00a0 \u00a0penal\u201d. \u00a0 \u00a0Ediciones \u00a0 Librer\u00eda \u00a0 del \u00a0Profesional, 1985. P\u00e1g. 72. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Sala \u00a0Penal, auto de 9 de febrero de 2006. Radicaci\u00f3n N\u00b0 24046. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a021815 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0 Aprobado Acta No.205 \u00a0 Bogot\u00e1 D.C., 24 de octubre de dos mil siete \u00a0(2007). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0acerca \u00a0de los fundamentos \u00a0l\u00f3gicos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-12399","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-15"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12399","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12399"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12399\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12399"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12399"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12399"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}