{"id":11483,"date":"2023-09-08T19:54:01","date_gmt":"2023-09-08T19:54:01","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2510123-05-06-1\/"},"modified":"2023-09-08T19:54:01","modified_gmt":"2023-09-08T19:54:01","slug":"2510123-05-06-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2510123-05-06-1\/","title":{"rendered":"25101(23-05-06)-1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 25101 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta n.\u00b0 50 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., veintitr\u00e9s de mayo de dos \u00a0mil seis \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>La Corte, a fin de verificar si satisface los \u00a0requisitos \u00a0se\u00f1alados \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 212 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0examina \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del procesado \u00a0ADALBERTO \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0TARAPU\u00c9S, contra la sentencia de segunda instancia proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial de Cali el 19 de octubre de \u00a02005, \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 la que en primera instancia dict\u00f3 el Juzgado 20 Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0esa \u00a0ciudad el 11 de octubre de 2004, mediante la cual conden\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0a la pena principal de 26 a\u00f1os de prisi\u00f3n como autor responsable de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de homicidio agravado y porte ilegal de armas de defensa personal, \u00a0cometidos en concurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El tribunal los narr\u00f3 como sigue: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026 \u00a0 [L]a \u00a0delincuencia \u00a0por \u00a0la \u00a0que se procede, fue consumada en esta ciudad el d\u00eda 4 de \u00a0abril \u00a0de \u00a02003 a eso de las 10 y 30 de la noche, en la carrera 30 con calle 38, \u00a0Barrio \u00a0El \u00a0Diamante, \u00a0en momento en que por el sitio transitaba en bicicleta el \u00a0menor \u00a0Jhon \u00a0Wilmar \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Cabal, \u00a0hoy obitado, en direcci\u00f3n a expendio de \u00a0licor, \u00a0en \u00a0el \u00a0cometido \u00a0de \u00a0comprar algo de \u00e9ste para \u00e9l y sus amigos que se \u00a0encontraban \u00a0reunidos \u00a0en \u00a0la calle luego de jugar un partido y en cuanto fue en \u00a0ese \u00a0momento \u00a0que \u00a0recibi\u00f3 \u00a0un \u00a0disparo \u00a0en la regi\u00f3n tor\u00e1xica que afect\u00f3 el \u00a0coraz\u00f3n \u00a0y el pulm\u00f3n y r\u00e1pidamente gener\u00f3 el deceso, seg\u00fan parece antes del \u00a0arribo \u00a0al \u00a0Centro Asistencial, al que fue conducido de inmediato por sus amigos \u00a0y parientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dado \u00a0que \u00a0el cumplimiento delictivo no fue \u00a0presenciado \u00a0directamente \u00a0sino \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y en cuanto, sus conocidos y \u00a0parientes \u00a0 se \u00a0encontraban \u00a0a \u00a0una \u00a0cuadra \u00a0de \u00a0distancia \u00a0o \u00a0menos, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0visibilidad \u00a0y \u00a0si \u00a0hubo \u00a0otros \u00a0de \u00a0viso, no fueron reportados a la sumaria, la \u00a0incriminaci\u00f3n \u00a0que \u00a0desde un primer momento se hizo recaer en L\u00f3pez Tarapu\u00e9s, \u00a0tuvo \u00a0su \u00a0origen \u00a0en la versi\u00f3n juramentada, que en inmediaci\u00f3n de los hechos, \u00a0puntualmente \u00a0con \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0Levantamiento \u00a0del Cad\u00e1ver rindi\u00f3 Fabio \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Conde \u00a0Moreno, \u00a0menor \u00a0de \u00a0edad tambi\u00e9n como la v\u00edctima y el primero, \u00a0seg\u00fan \u00a0parece, \u00a0que \u00a0se \u00a0aperson\u00f3 en el lugar donde aquella fue baleada y ante \u00a0quien \u00a0 \u00a0 sin \u00a0 \u00a0 equ\u00edvoco \u00a0 \u00a0 Jhon \u00a0 \u00a0 Wilmar \u00a0 \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0\u2018ANABETO\u2019, \u00a0apodo \u00a0o alias con el que tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0 conoce \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 sector \u00a0 al \u00a0 nombrado \u00a0 L\u00f3pez \u00a0 Tarapu\u00e9s.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS \u00a0 DE \u00a0 LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Presenta \u00a0el \u00a0demandante \u00a0un \u00a0solo \u00a0cargo, \u00a0invocando \u00a0 la \u00a0 causal \u00a0 consagrada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0207-1 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0 Penal, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial. \u00a0El \u00a0quebranto \u00a0se \u00a0presenta, \u00a0por error de hecho, porque se expres\u00f3 un falso juicio \u00a0sobre \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0porque \u00a0el \u00a0hecho \u00a0recogido por \u00e9sta fue tergiversado. Se \u00a0presentaron, \u00a0 \u00a0entonces, \u00a0 \u00a0falsos \u00a0 \u00a0raciocinios \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0falsos \u00a0 juicios \u00a0 de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0los \u00a0motivos \u00a0generales \u00a0del \u00a0ataque, el \u00a0censor \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores omitieron valorar prueba sustancial con la \u00a0que \u00a0habr\u00eda \u00a0llegado \u00a0a \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0diferente; \u00a0los \u00a0elementos probatorios no \u00a0fueron \u00a0 valorados \u00a0en \u00a0su \u00a0totalidad \u00a0y \u00a0se \u00a0dejaron \u00a0de \u00a0lado \u00a0otros \u00a0de \u00a0gran \u00a0importancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0 deja \u00a0 sentadas \u00a0algunas \u00a0consideraciones \u00a0relacionadas con la exigencia del art\u00edculo 232, inciso 2\u00ba, de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, sobre la prueba para condenar, lo mismo que en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0certeza, \u00a0lo \u00a0que \u00a0le \u00a0permite \u00a0asegurar \u00a0que \u00a0hay \u00a0duda en cuanto a la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0un punible y respecto de la responsabilidad del procesado, lo que \u00a0debe \u00a0resolverse \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0\u00e9ste \u00a0en virtud del principio de presunci\u00f3n de \u00a0inocencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que L\u00d3PEZ TARAPU\u00c9S fue condenado por \u00a0transgredir \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0de \u00a0homicidio agravado y por el de porte ilegal de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0para \u00a0la \u00a0defensa personal, con argumentos meramente objetivos. \u00a0Agrega \u00a0otras \u00a0disquisiciones \u00a0sobre \u00a0el \u00a0derecho penal de acto, la certeza y la \u00a0duda. \u00a0A\u00f1ade \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a012 del C\u00f3digo Penal, est\u00e1 \u00a0proscrita \u00a0toda \u00a0forma \u00a0de responsabilidad objetiva, lo que demanda un juicio de \u00a0exigibilidad \u00a0para \u00a0imputarle \u00a0al \u00a0agente \u00a0la realizaci\u00f3n del injusto penal, es \u00a0decir, \u00a0es \u00a0menester que se determine si se encontraba en condiciones de dirigir \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0conforme \u00a0al orden jur\u00eddico, as\u00ed como la intenci\u00f3n dolosa \u00a0de realizar la conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0an\u00e1lisis de los falladores no tiene una \u00a0cr\u00edtica \u00a0sobre \u00a0las \u00a0deficiencias \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0cargo \u00a0y \u00a0deformaron \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0lo que no permite establecer la real existencia de los hechos ni que \u00a0L\u00d3PEZ TARAPU\u00c9S sea su autor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a los errores de hecho por falso \u00a0juicio de identidad, sostiene el casacionista: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Que \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018ANABETO\u2019 \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0 ni \u00a0individualizaci\u00f3n. \u00a0Seg\u00fan \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0232, \u00a0243 \u00a0y \u00a0244 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0es necesario establecer la identidad e individualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0autores \u00a0o part\u00edcipes de las conductas punibles, para lo que se puede, \u00a0incluso, \u00a0 adelantar \u00a0una \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0conforme \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a0322 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de que si se abre investigaci\u00f3n y se ordena una captura, \u00a0se haga con arreglo al art\u00edculo 350 ib\u00eddem. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0afirma, \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0censor, \u00a0que la individualizaci\u00f3n debe inferirse a partir del se\u00f1alamiento que \u00a0formul\u00f3 \u00a0el \u00a0hoy \u00a0occiso inmediatamente despu\u00e9s de haber sido herido y que por \u00a0tanto \u00a0debe \u00a0cre\u00e9rsele \u00a0al \u00a0testigo \u00a0no presencial, Fabio Andr\u00e9s Conde, cuando \u00a0dice \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018Anabeto\u2019 \u00a0es \u00a0ADALBERTO \u00a0 \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0 \u00a0TARAPU\u00c9S, \u00a0 \u00a0confirmado \u00a0 \u00a0por \u00a0 Miriam \u00a0 Gonz\u00e1lez \u00a0 de \u00a0Ortiz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Martha \u00a0Luz Sandoval Hurtado, dice el actor, \u00a0corrobora \u00a0lo manifestado por el procesado en cuanto a que no es a quien se hace \u00a0aparecer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018Anabeto\u2019; \u00a0la \u00a0testigo, \u00a0adem\u00e1s, refiere que nunca ha escuchado que se le llame de tal manera. \u00a0Agrega \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0impugnante \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u2018Anabeto\u2019 no es \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0ni \u00a0identificaci\u00f3n. \u00a0Esto \u00a0implica que al menos se conozcan \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0f\u00edsicas \u00a0y \u00a0morfol\u00f3gicas \u00a0que \u00a0permitan \u00a0diferencias al \u00a0procesado del resto de ciudadanos que conforman una comunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pregunta \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0qui\u00e9n \u00a0da \u00a0certeza \u00a0de \u00a0cuando \u00a0el \u00a0hoy \u00a0occiso \u00a0dijo, \u00a0presuntamente, que fue \u2018Anabeto\u2019, \u00a0se \u00a0refer\u00eda \u00a0a \u00a0ADALBERTO \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0TARAPU\u00c9S. \u00a0 \u00a0Acaso, \u00a0 \u00a0prosigue, \u00a0 no \u00a0 pueden \u00a0 existir \u00a0 otros \u00a0 \u2018Anabetos\u2019, \u00a0como \u00a0hay \u00a0Ferchos o Juanchos, como \u00a0suele \u00a0ocurrir \u00a0en \u00a0barrios \u00a0populares \u00a0y \u00a0en \u00a0nuestra \u00a0cultura, \u00a0donde se suele \u00a0mencionar a las personas por sus apodos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0no \u00a0hay una c\u00e9dula de \u00a0ciudadan\u00eda \u00a0 o \u00a0 un \u00a0 registro \u00a0 que \u00a0 se\u00f1ale \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 apodo \u00a0\u2018Anabeto\u2019 \u00a0es exclusivo de ADALBERTO L\u00d3PEZ. Si \u00a0se \u00a0aceptara \u00a0hipot\u00e9ticamente \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado es conocido como \u2018Anabeto\u2019, \u00a0cabe \u00a0preguntarse \u00a0si al momento en \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0exclam\u00f3 \u00a0que \u00a0fue \u00a0\u2018Anabeto\u2019, \u00a0se \u00a0refer\u00eda \u00a0a \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0TARAPU\u00c9S \u00a0o \u00a0a \u00a0otra \u00a0persona \u00a0que \u00a0conoc\u00eda con ese mismo \u00a0remoquete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el proceso no hay ning\u00fan estudio t\u00e9cnico \u00a0cient\u00edfico \u00a0que \u00a0revele que en el barrio El Diamante, solamente hay una persona \u00a0conocida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018Anabeto\u2019; \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0ese \u00a0sentido se afirma corresponde a la versi\u00f3n de muy pocas personas. \u00a0Como \u00a0al \u00a0resto \u00a0de \u00a0la \u00a0comunidad \u00a0no \u00a0se \u00a0le pregunt\u00f3 si all\u00ed existen varios \u00a0\u2018Anabetos\u2019, no hay certeza sobre ese aspecto. En \u00a0este \u00a0caso \u00a0no \u00a0se \u00a0trata de probar por probar, sino de hacerlo bien, luego tres \u00a0declaraciones no representan a la restante comunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0testigo de o\u00eddas se explica que el \u00a0causante \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0 \u00a0un\u00a0 \u00a0 \u00a0 tal \u00a0 \u00a0 \u2018Anabeto\u2019, pero se no demuestra con certeza que \u00a0ese \u00a0\u2018Anabeto\u2019 \u00a0sea ADALBERTO L\u00d3PEZ, por manera que \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0err\u00f3 \u00a0al hacer producir efectos que no se desprenden de la prueba \u00a0recaudada. \u00a0Si \u00a0lo \u00a0hubiese \u00a0hecho \u00a0de manera adecuada, habr\u00eda concluido que no \u00a0hab\u00eda individualizaci\u00f3n certera del autor del homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reiterando similares planteamientos, concluye \u00a0que \u00a0es \u00a0menester \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia demandada, para que se reemplace por una \u00a0absolutoria respecto del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El actor hace referencia a los art\u00edculos \u00a0266 \u00a0y \u00a0276-2 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, relacionados con la prueba \u00a0testimonial, \u00a0para \u00a0se\u00f1alar \u00a0que el testigo debe hacer un recuento de lo que le \u00a0conste \u00a0sobre \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y, por tanto, se ha de desechar lo que no le conste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este caso a ning\u00fan testigo le consta que \u00a0el \u00a0procesado fue el autor material de la muerte de Jhon Wilmar Gonz\u00e1lez Cabal, \u00a0porque \u00a0nadie \u00a0lo \u00a0vio en el lugar y el momento en que ocurrieron los hechos, ni \u00a0menos acionando arma alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0testimonio exige testigo presencial y no \u00a0de \u00a0o\u00eddas, \u00a0lo \u00a0que \u00a0impide, \u00a0contrario \u00a0a \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo el tribunal, que sea \u00a0valorado el testimonio de o\u00eddas como si fuera presencial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tribunal \u00a0dio \u00a0total \u00a0cr\u00e9dito \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Fabio Andr\u00e9s Conde Moreno, Juan Carlos Cabal Ram\u00edrez y Miriam \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0de \u00a0Ortiz, pues pese a que son testigos de o\u00eddas los valor\u00f3 como si \u00a0fueran \u00a0presenciales. \u00a0A \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0le hizo producir efectos que no se pueden \u00a0establecer de ella, como es obtener certeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los referidos testigos no son presenciales o \u00a0de \u00a0visu \u00a0, \u00a0sino \u00a0indirectos \u00a0o \u00a0de referencia, por lo que no ofrecen certeza o \u00a0motivos serios de credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El testigo de o\u00eddas, que no puede certificar \u00a0que \u00a0lo \u00a0que \u00a0ha \u00a0dicho que efectivamente sucedi\u00f3, para poder ser valorado debe \u00a0apoyarse \u00a0en \u00a0la \u00a0fuente. En este caso, como la fuente ya no existe, conforme al \u00a0par\u00e1metro \u00a0jurisprudencial \u00a0el \u00a0respaldo es el resto de la prueba recaudada con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0hallar \u00a0armon\u00eda. \u00a0Pero \u00a0aqu\u00ed \u00a0hay \u00a0razones \u00a0para se\u00f1alar todo lo \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0expresan esas pruebas, como que L\u00d3PEZ TARAPU\u00c9S no es el \u00a0\u2018Anabeto\u2019 \u00a0al \u00a0que \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 el hoy occiso, \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0llamado \u00a0con \u00a0ese \u00a0apodo; \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de los hechos ADALBERTO estaba \u00a0trabajando; \u00a0\u00e9l \u00a0no \u00a0ten\u00eda enemistad con la v\u00edctima; tampoco abrigaba razones \u00a0para \u00a0atentar \u00a0contra \u00a0la \u00a0vida \u00a0o el patrimonio de la v\u00edctima; adem\u00e1s, es una \u00a0persona \u00a0reconocida \u00a0en \u00a0el \u00a0barrio, por manera que, conforme a las reglas de la \u00a0experiencia, no atacar\u00eda al fallecido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0cita amplia doctrina y jurisprudencia \u00a0acerca \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0referencia, \u00a0para \u00a0reiterar \u00a0que \u00a0tal \u00a0fuente \u00a0de \u00a0conocimiento, \u00a0por \u00a0lo insegura, es poco recomendable dentro de un proceso en el \u00a0que \u00a0se \u00a0debate \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a0una \u00a0persona; \u00a0se \u00a0puede aceptar s\u00f3lo cuando \u00a0corrobora \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0que se tiene sobre unos hechos. No lo puede ser, si \u00a0sobre \u00a0el testigo hay presunci\u00f3n de falta de sinceridad o cuando no es capaz de \u00a0citar \u00a0la \u00a0fuente de informaci\u00f3n para que se pueda corroborar lo atestado, como \u00a0sucede \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0pues \u00a0los testigos refieren que su conocimiento \u00a0proviene \u00a0de \u00a0una \u00a0persona \u00a0moribunda, \u00a0que pudo tener un error de percepci\u00f3n o \u00a0hacer \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a otro individuo o encontrarse perturbado ps\u00edquicamente por la \u00a0cercan\u00eda \u00a0con \u00a0la \u00a0muerte. \u00a0Por \u00a0tal \u00a0manera, \u00a0tales \u00a0testimonios no pueden ser \u00a0valorados como medio de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0sostener \u00a0en \u00a0testimonios \u00a0de o\u00eddas que no tengan referencia. No es la cantidad de los mismos \u00a0sino \u00a0su \u00a0calidad \u00a0y \u00a0contundencia, \u00a0que \u00a0nunca puede ser igual a la del testigo \u00a0presencial. \u00a0 Aqu\u00ed, \u00a0 los \u00a0 testigos \u00a0 pudieron \u00a0 entregar \u00a0 una \u00a0 informaci\u00f3n \u00a0distorsionada \u00a0 recibida \u00a0 de \u00a0 alguien \u00a0 a \u00a0 punto \u00a0de \u00a0fallecer, \u00a0que \u00a0incluso \u00a0convulsionaba, \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0dice \u00a0 \u00a0Andr\u00e9s \u00a0 \u00a0Conde \u00a0 Moreno \u00a0 \u2013cosa \u00a0que \u00a0no \u00a0mencion\u00f3 el t\u00edo de la \u00a0v\u00edctima-. \u00a0Pudo suceder que momentos previos a la muerte Jhon Wilmar dijera que \u00a0fue \u00a0\u2018Anabeto\u2019, \u00a0o \u00a0tambi\u00e9n \u00a0Angelberto o Alberto o \u00a0cualquier nombre o remoquete que pudo conducir a equ\u00edvocos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0pone \u00a0de \u00a0presente \u00a0algunas \u00a0contradicciones \u00a0que \u00a0observa \u00a0en el testimonio de Conde Moreno, as\u00ed como entre \u00a0\u00e9ste \u00a0y Juan Carlos Cabal Ram\u00edrez, respecto de quien resalta su parentesco con \u00a0el \u00a0occiso, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0resulta \u00a0una declaraci\u00f3n que no es clara ni libre de \u00a0apremio, \u00a0dado \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0que \u00a0tiene de que la muerte de su sobrino no quede \u00a0impune. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El error consiste, entonces, en lograr que de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de o\u00eddas se produzca efectos que no se pueden desentra\u00f1ar de ella, \u00a0la \u00a0cual \u00a0no \u00a0es id\u00f3nea para conducir a la certeza sobre la responsabilidad del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Por lo que respecta al falso raciocinio, \u00a0al \u00a0darle m\u00e9rito persuasivo a la prueba, el tribunal trasgredi\u00f3 los postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la experiencia, como par\u00e1metros de la sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Viol\u00f3 tales derroteros al valorar la prueba \u00a0sobre \u00a0el \u00a0p\u00fablico \u00a0conocimiento \u00a0que \u00a0la \u00a0comunidad \u00a0tiene de ADALBERTO L\u00d3PEZ \u00a0TARAPU\u00c9S, \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0m\u00f3viles para ocasionar la muerte de Gonz\u00e1lez \u00a0Cabal, \u00a0la \u00a0buena \u00a0conducta \u00a0del \u00a0procesado y su no presencia en el lugar de los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0y \u00a0la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0al \u00a0aplicarlas \u00a0sobre \u00a0esos \u00a0aspectos, \u00a0no permiten inferir de manera \u00a0l\u00f3gica y razonable que el autor del homicidio fue el enjuiciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tribunal \u00a0infiri\u00f3, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0tres \u00a0testimonios, \u00a0que \u00a0ADALBERTO \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0TARAPU\u00c9S \u00a0es \u00a0ampliamente \u00a0conocido en el \u00a0sector \u00a0como \u00a0Anabeto \u00a0y \u00a0que por all\u00ed a nadie m\u00e1s se conoce con ese apodo. De \u00a0esa \u00a0situaci\u00f3n no es posible llegar a certezas, porque no se consult\u00f3 a toda o \u00a0a gran parte de la comunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0la consideraci\u00f3n del tribunal \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0para \u00a0que el procesado segara la vida de Gonz\u00e1lez \u00a0Cabal, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0el \u00a0peligro \u00a0que corr\u00eda y del que le avis\u00f3 su padre, que lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0dispararle \u00a0a Jhon Wilmar por confundirlo con uno de los sicarios que \u00a0lo \u00a0buscaban, \u00a0seg\u00fan \u00a0expuso \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Cabal \u00a0Ram\u00edrez \u00a0que le manifest\u00f3 el \u00a0progenitor \u00a0de \u00a0ADALBERTO. \u00a0Tal \u00a0cosa \u00a0es \u00a0una \u00a0inventiva \u00a0del juzgador, dice el \u00a0casacionista, \u00a0porque no est\u00e1 debidamente probada esa circunstancia, y debido a \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0entiende \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0el \u00a0procesado iba a confundir al occiso con un \u00a0sicario si por la vecindad se conoc\u00edan de tiempo atr\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tribunal \u00a0tambi\u00e9n \u00a0afirma que existe un \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0 reiterado \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0es \u00a0expendedor \u00a0de \u00a0estupefacientes \u00a0y \u00a0de \u00a0haberse \u00a0hurtado \u00a0una bicicleta, pero lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0condena \u00a0por \u00a0esas conductas. Tal aseveraci\u00f3n no es \u00a0consecuente \u00a0con \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, porque lo manifestado por un \u00a0testigo \u00a0no \u00a0puede \u00a0convertirse \u00a0en \u00a0regla \u00a0general \u00a0y \u00a0contundente en contra de \u00a0alguien; \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0indica \u00a0que \u00a0cuando \u00a0alguien \u00a0lanza \u00a0imputaciones sin \u00a0fundamento, no puede ser digno de credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a los postulados l\u00f3gicos y reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0desconocidos, \u00a0el actor destaca que el procesado siempre ha \u00a0vivido \u00a0en \u00a0el \u00a0barrio \u00a0El \u00a0Diamante, donde es conocido por su nombre, ADALBERTO \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0TARAPU\u00c9S. \u00a0De \u00a0acuerdo \u00a0con las reglas de la experiencia, alguien as\u00ed, \u00a0conocido \u00a0por \u00a0todos \u00a0sus \u00a0vecinos, \u00a0jam\u00e1s va a atacar a alguien conocido en el \u00a0sector \u00a0un \u00a0viernes \u00a0en \u00a0la \u00a0noche \u00a0cuando la gran mayor\u00eda de sus residentes se \u00a0encuentran en la calle. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0sentido \u00a0com\u00fan ense\u00f1a, por esa raz\u00f3n, \u00a0que \u00a0el \u00a0homicida \u00a0de \u00a0Jhon \u00a0Wilmar \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0no \u00a0pod\u00eda ser ADALBERTO. Un ser \u00a0racional \u00a0como \u00a0\u00e9l, en la hip\u00f3tesis de querer darle muerte a su enemigo, no lo \u00a0har\u00eda \u00a0 en \u00a0 aquellas \u00a0 circunstancias. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0puede \u00a0predicarse \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal, ya que las reglas de la experiencia no permiten llegar a \u00a0un \u00a0fallo condenatorio, menos cuando no hay prueba de enemistad entre ellos dos. \u00a0Si \u00a0fuera \u00a0cierta \u00a0la \u00a0prueba testimonial en que se apoyaron la fiscal\u00eda y el a \u00a0quo, \u00a0no \u00a0hay raz\u00f3n para que se le hubiera dado muerte a una buena persona, sin \u00a0enemigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario a lo sentado en el fallo de primer \u00a0grado, \u00a0el \u00a0hecho no fue por un error, ya que lo claro e incontrovertible dentro \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Cabal \u00a0se \u00a0conoc\u00edan \u00a0desde \u00a0peque\u00f1os, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0no hab\u00eda lugar a equ\u00edvocos. Por ser una apreciaci\u00f3n \u00a0subjetiva, contraria a la realidad, el procesado debe ser absuelto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de los hechos \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0 TARAPU\u00c9S \u00a0ten\u00eda \u00a0un \u00a0trabajo \u00a0honesto, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0no \u00a0necesitaba \u00a0apoderarse \u00a0de \u00a0una bicicleta; adem\u00e1s, en la que se movilizaba el hoy occiso no \u00a0fue \u00a0hurtada, sino que hay evidencia de que la misma se encuentra en manos de su \u00a0propietario. \u00a0De \u00a0no \u00a0ser \u00a0as\u00ed, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0habr\u00eda \u00a0lugar \u00a0a \u00a0que \u00a0se estuviese \u00a0adelantando \u00a0 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0delito \u00a0 \u00a0contra \u00a0 el \u00a0 patrimonio \u00a0econ\u00f3mico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas \u00a0 dos \u00a0 circunstancias \u00a0refuerzan \u00a0la \u00a0petici\u00f3n \u00a0de sentencia absolutoria a favor de L\u00d3PEZ TARAPU\u00c9S, porque \u00e9ste no \u00a0ten\u00eda motivo para darle muerte a GONZ\u00c1LEZ CABAL. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mientras \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0ha \u00a0sido \u00a0un \u00a0trabajador, \u00a0que se ganaba alg\u00fan dinero vigilando veh\u00edculos, el hoy occiso era \u00a0un \u00a0joven \u00a0que la noche de los hechos estaba en compa\u00f1\u00eda de otros individuos y \u00a0se \u00a0dispon\u00eda \u00a0a \u00a0adquirir licor para consumirlo. Eso ilustra la personalidad de \u00a0uno y otro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0no se investigaron los \u00a0antecedentes \u00a0que \u00a0pudo \u00a0tener el occiso, lo que habr\u00eda despejado el motivo por \u00a0el \u00a0 cual \u00a0 alguien, \u00a0hasta \u00a0ahora \u00a0desconocido, \u00a0le \u00a0dio \u00a0muerte, \u00a0o \u00a0al \u00a0menos \u00a0establecerse \u00a0si \u00a0ten\u00eda \u00a0enemigos \u00a0o \u00a0deudas pendientes con alguien. Con eso es \u00a0dable \u00a0deducir \u00a0que \u00a0pudieron \u00a0existir \u00a0m\u00f3viles para acabar con la vida de Jhon \u00a0Wilmar, \u00a0pero \u00a0hasta \u00a0la \u00a0fecha \u00a0se \u00a0desconocen. \u00a0El \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0no se haya \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0ADALBERTO \u00a0tuviera motivo para matar a aqu\u00e9l, no significa que \u00a0s\u00ed \u00a0 lo \u00a0 tuviera, \u00a0 circunstancia \u00a0 que \u00a0se \u00a0erige \u00a0en \u00a0indicio \u00a0favorable \u00a0al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del testimonio de la se\u00f1ora Sandoval Hurtado \u00a0se \u00a0sabe \u00a0que \u00a0durante el tiempo en que L\u00d3PEZ TARAPU\u00c9S trabaj\u00f3 como vigilante \u00a0de \u00a0muebles \u00a0e \u00a0inmuebles \u00a0en \u00a0el \u00a0sector \u00a0aleda\u00f1o \u00a0a la Avenida Sexta de Cali, \u00a0siempre \u00a0fue cumplidor de sus deberes y que casi ni se enfermaba, por manera que \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0los hechos no pod\u00eda estar donde ocurrieron sino en la zona \u00a0rosa. \u00a0Si \u00a0no \u00a0se cre\u00eda ese testimonio, debi\u00f3 profundizarse en la pr\u00e1ctica de \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0de \u00a0cumplidor \u00a0y buen \u00a0trabajador \u00a0que \u00a0distinguen \u00a0al procesado, no pueden aplic\u00e1rsele negativamente; \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, deben destacarse. Por esto, reitera que ADALBERTO se hallaba \u00a0trabajando \u00a0al momento de ocurrencia de los hechos, para cumplir con sus deberes \u00a0como \u00a0padre, compa\u00f1ero e hijo, sin que obre prueba en contra de tal situaci\u00f3n, \u00a0m\u00e1xime cuando nadie lo vio en el Barrio El Diamante . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0indicio de oportunidad, por lo anterior, \u00a0no \u00a0puede \u00a0arg\u00fcirse, \u00a0porque no est\u00e1 demostrado que L\u00d3PEZ TARAPU\u00c9S estuviera \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos ni que fue quien agredi\u00f3 a Jhon Wilmar Gonz\u00e1lez \u00a0Cabal, \u00a0pues \u00a0todo apunta a que se encontraba trabajando en inmediaciones de las \u00a0avenidas \u00a05\u00aa \u00a0y \u00a06\u00aa al norte de Cali. Como no est\u00e1 probado el hecho indicador \u00a0no puede haber indicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0presuntamente vio el occiso \u00a0\u2013de \u00a0 lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0hay \u00a0certeza- \u00a0es \u00a0a \u00a0alguien conocido como \u2018Anabeto\u2019, cuya \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0e individualizaci\u00f3n nunca fue revelada, por lo que nadie puede \u00a0certificar \u00a0que \u00a0lo \u00a0expresado por los testigos de o\u00eddas sobre lo que dijo Jhon \u00a0Wilmar, \u00a0es \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0ya \u00a0que \u00a0en \u00a0el per\u00edodo de percepci\u00f3n que pudo \u00e9ste \u00a0tener, \u00a0es \u00a0posible \u00a0que se hayan dado interferencias que le hicieron considerar \u00a0que \u00a0quien \u00a0dispar\u00f3 \u00a0en su contra es una persona cuando en realidad se trata de \u00a0otra. \u00a0Por \u00a0esa \u00a0raz\u00f3n \u00a0plantea el casacionista la existencia del indicio de no \u00a0presencia \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0lugar \u00a0 \u00a0de \u00a0 los \u00a0 hechos, \u00a0 respaldado \u00a0 con \u00a0 prueba \u00a0testimonial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto a la trascendencia del error y la \u00a0manera \u00a0como se debe apreciar correctamente la prueba, que habr\u00eda dado lugar al \u00a0proferimiento \u00a0de \u00a0un \u00a0fallo diverso, el recurrente se\u00f1ala que como es p\u00fablico \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0que la comunidad tiene de L\u00d3PEZ, que no existen m\u00f3viles para \u00a0ocasionar \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Jhon Gonz\u00e1lez, que el procesado tiene buena conducta \u00a0antecedente, \u00a0concomitante \u00a0y \u00a0posterior, que no se demostr\u00f3 su presencia en el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los hechos, se vulneraron las reglas de la sana cr\u00edtica y se produjo \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0que \u00a0permite casar la sentencia para reemplazarse con una \u00a0decisi\u00f3n absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0carece \u00a0del \u00a0suficiente \u00a0rigor \u00a0argumental \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0de la necesaria claridad y precisi\u00f3n en la postulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los argumentos, notas de admisibilidad \u00a0exigidas por el art\u00edculo 212-2 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 puede \u00a0considerar \u00a0la \u00a0introducci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0actor \u00a0cae en las primeras inconsistencias, pues \u00a0parte \u00a0del \u00a0preg\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0omitieron valorar prueba \u00a0sustancial \u00a0e \u00a0importante, \u00a0pero \u00a0posteriormente, al concretarlo, se\u00f1ala que se \u00a0viol\u00f3 \u00a0de manera indirecta la ley sustancial por error de hecho debido a falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0de \u00a0raciocinio, por manera aparece contradictorio que \u00a0sostenga \u00a0que \u00a0hubo omisi\u00f3n de elementos probatorios, lo que implica exclusi\u00f3n \u00a0valorativa, \u00a0y \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante \u00a0que \u00a0fueron \u00a0tergiversados \u00a0o \u00a0que \u00a0las premisas \u00a0sentadas \u00a0a \u00a0partir de ellos son absurdas, porque esto entra\u00f1a precisamente una \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0cuando se ocupa del falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0no \u00a0hace \u00a0la \u00a0necesaria confrontaci\u00f3n objetiva entre el \u00a0contenido \u00a0exacto \u00a0de \u00a0la prueba distorsionada, su real expresi\u00f3n, el hecho que \u00a0revela, \u00a0con \u00a0la \u00a0forma como ella fue llevada por el sentenciador al fallo, para \u00a0indicar \u00a0la \u00a0forma \u00a0en que aparece de manifiesto que el juzgador le puso a decir \u00a0algo diferente a su genuino sentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que hace el casacionista es enfrentar su \u00a0particular \u00a0posici\u00f3n \u00a0valorativa a la del juzgador, para concluir, basado en la \u00a0propia \u00a0construcci\u00f3n \u00a0te\u00f3rica, \u00a0que \u00a0no \u00a0hubo \u00a0una verdadera identificaci\u00f3n o \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0autor \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte de Jhon Wilmar Gonz\u00e1lez, pero no \u00a0porque \u00a0hubiese \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la alteraci\u00f3n f\u00e1ctica de los \u00a0medios \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0los sentenciadores dieron establecido ese aspecto, sino \u00a0por presentar un discurso diametralmente opuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0modo, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0su \u00a0propio \u00a0ejercicio \u00a0especulativo \u00a0deduce \u00a0la \u00a0existencias de dudas en torno al tema de la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 individualizaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0procesado, \u00a0pero \u00a0no \u00a0revela \u00a0la \u00a0ostensible \u00a0desfiguraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0cuya \u00a0virtud los juzgadores no \u00a0advirtieron una incertidumbre probatoria imposible de despejar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0objeto \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 no \u00a0 es, \u00a0repetida \u00a0e \u00a0incansablemente \u00a0se \u00a0ha \u00a0dicho, \u00a0dirimir \u00a0las \u00a0diferencias \u00a0apreciativas entre el censor y los juzgadores, pues el debate queda \u00a0zanjado \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias \u00a0y \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo llega revestido de la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad. \u00a0El \u00a0cometido \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n es la de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0el \u00a0fallo \u00a0demandado \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0con \u00a0arreglo al ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, \u00a0siempre \u00a0y \u00a0cuando \u00a0a \u00a0ese \u00a0cometido \u00a0logre \u00a0conducir a la Corte una \u00a0demanda en forma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro \u00a0tanto \u00a0acontece con el punto en el que \u00a0trata \u00a0lo \u00a0relacionado \u00a0con la prueba de o\u00eddas, pues lo que reprocha es que los \u00a0sentenciadores \u00a0hayan \u00a0valorado testimonios de referencia, porque a su juicio no \u00a0son medios de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0desv\u00eda \u00a0la discusi\u00f3n del \u00a0terreno \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0al \u00a0de \u00a0derecho, pues alude a un falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0por \u00a0d\u00e1rsele \u00a0valor probatorio a un elemento que no lo tiene, pero \u00a0sin \u00a0precisar \u00a0la \u00a0norma que se lo niega y desconociendo, adem\u00e1s, que la tarifa \u00a0legal \u00a0no \u00a0es \u00a0el \u00a0m\u00e9todo \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n que abraza el ordenamiento procesal \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, introduce su propia cr\u00edtica \u00a0a \u00a0unos \u00a0determinados elementos de convicci\u00f3n al indicar contradicciones de los \u00a0testigos, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual discurre en la demanda como si se tratara de un escrito \u00a0de \u00a0libre \u00a0elaboraci\u00f3n y no del medio t\u00e9cnico jur\u00eddico id\u00f3neo para demostrar \u00a0los \u00a0yerros \u00a0ostensibles y trascendentes en que pudieron incurrir los juzgadores \u00a0al fijar el m\u00e9rito persuasivo de las respectivas pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0aborda \u00a0el \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0alude al quebranto de las reglas de la sana cr\u00edtica, en concreto, \u00a0de \u00a0los postulados de la l\u00f3gica y las reglas de la experiencia. Pero no ense\u00f1a \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el \u00a0razonamiento \u00a0desquiciado \u00a0de \u00a0los falladores que los llevaron a \u00a0plasmar deducciones contrarias a lo demostrado en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0trascripci\u00f3n que hace de un \u00a0segmento \u00a0del \u00a0fallo \u00a0lo \u00a0que ataca no es un juicio il\u00f3gico que aparezca en ese \u00a0contexto, \u00a0sino que la afirmaci\u00f3n all\u00ed contenida carece de prueba, t\u00f3pico que \u00a0no \u00a0se \u00a0amolda a los derroteros del falso raciocinio sino a los del falso juicio \u00a0de \u00a0existencia, por declararse un hecho con base en prueba inexistente, cosa que \u00a0no desarroll\u00f3 el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, las referencias que hace el \u00a0censor \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas de la experiencia, surgen de su propia perspectiva de las \u00a0pruebas \u00a0sobre \u00a0aspectos como la conducta del procesado, los motivos para que se \u00a0le \u00a0causara la muerte a Jhon Wilmar Gonz\u00e1lez, la actividad a la que se dedicaba \u00a0para \u00a0la \u00e9poca de los hechos y el lugar donde \u00e9l estaba, pero no para dejar de \u00a0manifiesto \u00a0una incorrecci\u00f3n en la forma de razonar de los juzgadores, sino con \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0de \u00a0que esas disquisiciones sean preferidas a las de ellos, resolver \u00a0lo \u00a0 cual, \u00a0 como \u00a0 ya \u00a0 se \u00a0 dijo, \u00a0 no \u00a0 es \u00a0 del \u00a0 \u00e1mbito \u00a0de \u00a0este \u00a0recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, \u00a0habida cuenta de la insuficiencia \u00a0argumental \u00a0y de la falta de precisi\u00f3n y claridad en la formulaci\u00f3n del cargo, \u00a0la demanda ser\u00e1 inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, ha de se\u00f1alarse que revisada la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0adelantada \u00a0respecto de ADALBERTO L\u00d3EZ TARAPU\u00c9S, no se observ\u00f3 la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0hip\u00f3tesis que permitir\u00edan a la Corte obrar de \u00a0oficio de conformidad con el art\u00edculo 216 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada en nombre del procesado ADALBERTO L\u00d3PEZ TARAPU\u00c9S, por \u00a0las razones comentadas en la parte motiva de esta providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 25101 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 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