{"id":11334,"date":"2023-09-08T19:53:03","date_gmt":"2023-09-08T19:53:03","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2487004-05-06-1\/"},"modified":"2023-09-08T19:53:03","modified_gmt":"2023-09-08T19:53:03","slug":"2487004-05-06-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2487004-05-06-1\/","title":{"rendered":"24870(04-05-06)-1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a024870 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 42 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., cuatro (04) de mayo del dos \u00a0mil seis (2006). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Sala si es procedente admitir las \u00a0demandas \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentadas \u00a0 por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0POLICARPO \u00a0 RUIZ \u00a0 BECERRA, \u00a0WEIMAN \u00a0SIME\u00d3N \u00a0RUIZ MU\u00d1OZ, LUIS \u00a0ANTONIO \u00a0ORTIZ CEPEDA y WILLINTON \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0 \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada el 24 de \u00a0febrero del 2005 por el Tribunal Superior de Popay\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N\u00a0 PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Unas interceptaciones telef\u00f3nicas ordenadas \u00a0el \u00a019 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0del 2002 por un fiscal de la unidad de reacci\u00f3n inmediata de \u00a0Popay\u00e1n, \u00a0permitieron saber que los se\u00f1ores POLICARPO \u00a0RUIZ \u00a0BECERRA, WEIMAN SIME\u00d3N \u00a0RUIZ \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0LUIS ANTONIO \u00a0ORTIZ \u00a0CEPEDA, WILLINTON RUIZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0y \u00a0MARINELLA \u00a0HURTADO \u00a0JARAMILLO, \u00a0sosten\u00edan \u00a0conversaciones \u00a0 \u00a0relacionadas \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0la \u00a0 negociaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 6 \u00a0 kilos \u00a0 de \u00a0coca\u00edna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decretada \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y \u00a0adelantada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0correspondiente, \u00a0el 10 de diciembre del 2002 un \u00a0fiscal \u00a0especializado de Popay\u00e1n dict\u00f3 resoluci\u00f3n acusatoria contra ellos por \u00a0los \u00a0 delitos \u00a0de \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0y \u00a0tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0estupefacientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0apelada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa de \u00a0cuatro \u00a0procesados, \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0del \u00a02003 por un fiscal \u00a0delegado \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior, pero s\u00f3lo en cuanto al delito contra la \u00a0salud \u00a0p\u00fablica \u00a0porque \u00a0respecto \u00a0del \u00a0concierto \u00a0precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n a \u00a0favor \u00a0de \u00a0todos, \u00a0excepto \u00a0de ORTIZ CEPEDA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 12 de julio del 2004, el Juzgado Penal del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Popay\u00e1n conden\u00f3 por tr\u00e1fico de estupefacientes a \u00a0WEIMAN SIME\u00d3N RUIZ MU\u00d1OZ a \u00a016 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0multa \u00a0por \u00a0valor \u00a0de \u00a02.000 salarios m\u00ednimos legales \u00a0mensuales \u00a0e inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de 10 a\u00f1os, y absolvi\u00f3 a los dem\u00e1s procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En virtud de la apelaci\u00f3n interpuesta por el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0RUIZ \u00a0MU\u00d1OZ y \u00a0por \u00a0el fiscal especializado, el Tribunal Superior de Popay\u00e1n redujo la pena de \u00a0aqu\u00e9l \u00a0a \u00a015 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n y aument\u00f3 la multa a 2.500 salarios m\u00ednimos; \u00a0revoc\u00f3 \u00a0 las \u00a0 absoluciones \u00a0 y, \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 lugar, \u00a0 conden\u00f3 \u00a0a \u00a0WILLINTON \u00a0RUIZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0y a LUIS \u00a0ANTONIO \u00a0ORTIZ CEPEDA a 13 a\u00f1os y 1 \u00a0mes \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a02.500 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos; \u00a0a MARINELLA HURTADO \u00a0JARAMILLO, \u00a0como \u00a0c\u00f3mplice, \u00a0a \u00a02 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a02 \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n y multa de 2 \u00a0salarios \u00a0 m\u00ednimos; \u00a0 y \u00a0 a \u00a0POLICARPO \u00a0RUIZ \u00a0BECERRA \u00a0a \u00a016 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a03 \u00a0meses \u00a0y \u00a0multa \u00a0de 200 salarios. \u00a0Igualmente, \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0ORTIZ \u00a0CEPEDA \u00a0del \u00a0cargo de concierto para delinquir y a todos los desfavorecidos \u00a0con \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0los \u00a0inhabilit\u00f3 \u00a0para \u00a0el ejercicio de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas por el mismo t\u00e9rmino de la pena privativa de libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS DEMANDAS Y SUS CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 A \u00a0 nombre \u00a0 de \u00a0WEIMAN \u00a0SIME\u00d3N \u00a0RUIZ \u00a0MU\u00d1OZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo en el cuerpo primero de la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0acus\u00f3 \u00a0el fallo de segunda instancia por \u00a0violar \u00a0de \u00a0manera \u00a0directa \u00a0la \u00a0ley sustancial, por aplicaci\u00f3n indebida de los \u00a0art\u00edculos 376 y 384 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0fue \u00a0considerar \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0incurri\u00f3 en una conducta t\u00edpica de tr\u00e1fico de \u00a0droga \u00a0que produce dependencia f\u00edsica, no obstante que no se le decomis\u00f3 ni se \u00a0constat\u00f3 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 existencia \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 sustancia \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 tuviera \u00a0 \u00a0esas \u00a0caracter\u00edsticas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0lo que se sanciona es realizar alguna de \u00a0las \u00a0conductas \u00a0descritas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0376 \u00a0del C\u00f3digo Penal respecto de \u00a0droga \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0produzca \u00a0 \u00a0dependencia, \u00a0debe respetarse el tenor literal de la norma de manera que si no \u00a0existe \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0cient\u00edfica o demostraci\u00f3n de la capacidad adictiva de una \u00a0sustancia, \u00a0el comportamiento es at\u00edpico y, por lo tanto, el procesado debe ser \u00a0absuelto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Formulado \u00a0el \u00a0ataque \u00a0en esos t\u00e9rminos, es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0no cumple con las exigencias previstas en el numeral \u00a03\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, porque cuando se \u00a0aduce \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley el censor debe aceptar los hechos y la \u00a0prueba \u00a0tal como fueron examinados por el fallador, lo que en este caso equivale \u00a0a \u00a0admitir \u00a0que \u00a0la \u00a0sustancia \u00a0que \u00a0los \u00a0procesados \u00a0negociaban \u00a0era \u00a0en efecto \u00a0coca\u00edna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0lo \u00a0que \u00a0pretend\u00eda \u00a0el \u00a0libelista \u00a0era \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0arrib\u00f3 \u00a0el Tribunal despu\u00e9s de valorar la \u00a0prueba \u00a0obrante \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, para desvirtuar que las conversaciones hac\u00edan \u00a0referencia \u00a0a \u00a0una \u00a0droga \u00a0que \u00a0no \u00a0produce \u00a0dependencia o a alg\u00fan otro objeto, \u00a0debi\u00f3 \u00a0formular \u00a0el \u00a0cargo desde la perspectiva del cuerpo segundo de la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0decir, la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial \u00a0derivada de yerros en la valoraci\u00f3n de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0todo \u00a0caso, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0carecer\u00eda \u00a0de \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0prosperidad \u00a0por este aspecto porque, como lo record\u00f3 la Sala en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a030 \u00a0de \u00a0junio \u00a0del \u00a02005, \u00a0radicado \u00a022.779, existe libertad \u00a0probatoria \u00a0para \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0del \u00a0delito \u00a0de narcotr\u00e1fico, de \u00a0manera que para esos efectos no es necesaria la prueba t\u00e9cnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se dijo entonces: \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0el \u00a0tema \u00a0no es en manera alguna \u00a0novedoso. \u00a0Ya \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0examinado \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en la sentencia del 18 de \u00a0septiembre \u00a0de 1996, radicado 9.582, cuyas consideraciones m\u00e1s pertinentes, por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0un \u00a0caso \u00a0que por guardar bastante semejanza con \u00e9ste como que la \u00a0droga \u00a0estupefaciente \u00a0hab\u00eda sido enviada al exterior y, por no haberse logrado \u00a0su \u00a0decomiso, no exist\u00eda sustancia sobre la que se pudiera practicar experticia \u00a0alguna, \u00a0conviene \u00a0reproducir \u00a0in extenso. Se dijo entonces: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>[l]a \u00a0 \u00a0incautaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0sustancias \u00a0estupe\u00adfacientes \u00a0 no \u00a0consti\u00adtuye \u00a0 un \u00a0 acto \u00a0necesario \u00a0ni \u00a0preclusi\u00advo \u00a0que \u00a0condicione \u00a0la \u00a0iniciaci\u00f3n de cualquier proceso por esta clase de delitos, \u00a0ni \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0y \u00a0validez \u00a0de \u00a0aquellos actos que de ordinario le subsiguen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal sentido, cuando el censor inicia por \u00a0reclamar \u00a0que \u00a0al \u00a0procesado \u00a0se le conden\u00f3 pese a que ni en Colombia ni en los \u00a0Estados \u00a0Unidos se le hall\u00f3 en posesi\u00f3n de sustancias estupefacientes, hace la \u00a0exhibici\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0 argumen\u00adto \u00a0que para nada se vincula con una posible causa de nulidad de la \u00a0actuaci\u00f3n (&#8230;) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero como a partir de esa afirmaci\u00f3n divide \u00a0el \u00a0censor \u00a0en \u00a0tres \u00a0sus \u00a0argumentos, \u00a0vale \u00a0la \u00a0pena \u00a0referir \u00a0a ellos de modo \u00a0separa\u00addo, \u00a0respondiendo, \u00a0para \u00a0comenzar, \u00a0que \u00a0para tener como irregular la omisi\u00f3n de una diligencia de \u00a0reconocimiento, \u00a0 pesaje, \u00a0 toma \u00a0 de \u00a0muestras \u00a0y \u00a0destrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0sustancias \u00a0estupefacientes, \u00a0a fin de valorar la entidad de ese desobedecimiento normativo, \u00a0ser\u00eda \u00a0exigible como supuesto f\u00e1ctico, la previa operancia de la incautaci\u00f3n, \u00a0ya \u00a0que \u00a0de \u00a0otro \u00a0modo \u00a0esa \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0decaer\u00eda \u00a0por simple sustracci\u00f3n de \u00a0materia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0es \u00a0en realidad la situaci\u00f3n que en el \u00a0caso \u00a0de \u00a0autos \u00a0se \u00a0presenta, \u00a0donde la ausencia de la diligencia que el censor \u00a0extra\u00f1a, \u00a0guarda \u00a0elemental \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0lo sucedido, pues bien se sabe que \u00a0estas \u00a0 \u00a0 diligencias \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0surgie\u00adron \u00a0del \u00a0descubrimiento \u00a0flagrante de una actividad de tr\u00e1fico de \u00a0narc\u00f3ticos, \u00a0sino \u00a0de \u00a0la \u00a0reclamaci\u00f3n \u00a0internacional que hicieran los Estados \u00a0Unidos \u00a0de \u00a0Norteam\u00e9rica \u00a0del \u00a0procesado \u00a0se\u00f1or \u00a0CORREA \u00a0ALZATE \u00a0como \u00a0persona \u00a0vinculada \u00a0con \u00a0esa \u00a0clase \u00a0de \u00a0conductas, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que si jam\u00e1s fue puesta a \u00a0disposici\u00f3n \u00a0 de \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0nacionales \u00a0alguna \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0sustancia \u00a0incautada, \u00a0mal \u00a0pod\u00edan \u00a0estas \u00a0verse \u00a0forzadas a realizar la diligencia que el \u00a0impugnante \u00a0 extra\u00f1a, \u00a0 pues \u00a0 basta \u00a0 ver \u00a0el \u00a0texto \u00a0de \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0cuya \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0demanda, \u00a0para \u00a0observar \u00a0que su aplicaci\u00f3n est\u00e1 condicionada a \u00a0aquellos \u00a0 eventos \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 &#8220;la \u00a0 polic\u00eda \u00a0 judicial \u00a0decomise&#8221; \u00a0sustancias \u00a0alucin\u00f3genas \u00a0 \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 \u00a0 planta\u00adciones, \u00a0en \u00a0cuyo \u00a0caso \u00a0surge \u00a0el \u00a0deber especial de cuidado y los \u00a0procedimientos \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0identificaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 pesaje, \u00a0 \u00a0 destruc\u00adci\u00f3n o guarda que en el cap\u00edtulo VII \u00a0de la Ley 30 de 1986 se indica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si esa incautaci\u00f3n no se ha dado, sea porque \u00a0el \u00a0 \u00a0delito \u00a0 \u00a0agot\u00f3 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0fin \u00a0 il\u00edcito \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 comercia\u00adlizaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 el \u00a0 consumo \u00a0de \u00a0los \u00a0alucin\u00f3genos, \u00a0ora porque los ilegales tenedores destruyeron la sustancia, bien \u00a0porque \u00a0el \u00a0hecho \u00a0culmin\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0exterior, \u00a0etc., es innegable que no podr\u00e1 \u00a0llevarse \u00a0a \u00a0cabo \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0que la defensa extra\u00f1a, pero ello de ning\u00fan \u00a0modo \u00a0obstruye la apertura de la instruc\u00adci\u00f3n \u00a0respectiva, \u00a0ni \u00a0la \u00a0eventual \u00a0represi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0sentido \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cual \u00a0 \u00a0resultan \u00a0 \u00a0acertadas \u00a0 las \u00a0 aprecia\u00adciones \u00a0contenidas \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos de \u00a0primera \u00a0 y \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0(folios \u00a0138 \u00a0y \u00a0142, \u00a0respecti\u00advamente), \u00a0 significando \u00a0que \u00a0de \u00a0la \u00a0predicada \u00a0omisi\u00f3n \u00a0no \u00a0emana \u00a0irregularidad \u00a0alguna \u00a0que \u00a0afecte \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0cumplido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sabido \u00a0es, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0y ello se afirma para \u00a0otorgar \u00a0respuesta \u00a0a la segunda inquietud de la defensa, que en la legislaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0 \u00a0 \u00a0 penal \u00a0 \u00a0 \u00a0 colombiana \u00a0 \u00a0 \u00a0opera \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0princi\u00adpio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 libertad \u00a0 de \u00a0prueba \u00a0(art\u00edculo \u00a0253 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 de 1991), del cual deriva que &#8220;Los elementos \u00a0constitutivos \u00a0 del \u00a0 hecho \u00a0punible, \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0imputado \u00a0y \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0 y \u00a0 cuant\u00eda \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 perjuicios, \u00a0 podr\u00e1n \u00a0 demostrarse \u00a0 con \u00a0cual\u00adquier \u00a0 \u00a0medio \u00a0probatorio, \u00a0a \u00a0menos \u00a0que la ley exija prueba especial y respetando siempre los \u00a0derechos \u00a0fundamenta\u00adles&#8221;, \u00a0siendo \u00a0evidente \u00a0que \u00a0a ese precepto se atuvieron los fallos de instancia, como \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0ejemplo \u00a0puede \u00a0verse \u00a0a partir del folio 129 en la sentencia del \u00a0Juzgado \u00a0 cuando \u00a0 invoca \u00a0 la \u00a0 coincidencia \u00a0 entre \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0cargo \u00a0suminis\u00adtradas \u00a0por \u00a0el \u00a0&#8220;Fiscal \u00a0extranjero&#8230;la acusaci\u00f3n que emitiera el Gran Jurado ante el Tribunal \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0medio \u00a0de \u00a0La \u00a0Florida, \u00a0divisi\u00f3n \u00a0de \u00a0Jacksonville \u00a0y \u00a0con \u00a0los \u00a0datos\u00a0 \u00a0que \u00a0proporcionaron \u00a0UBALDO MOLANO AGUILAR, GUILLERMO ALFONSO GOMEZ \u00a0HINCAPIE, \u00a0JORGE \u00a0RODRIGUEZ \u00a0ARANGO \u00a0y \u00a0la \u00a0publicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0en los Anales del \u00a0Congreso \u00a0hiciera \u00a0el \u00a0Jefe \u00a0del D.A.S. del testimonio ampliado de DIEGO VIAFARA \u00a0SALINAS&#8230;&#8221; \u00a0para \u00a0de \u00a0ellas \u00a0concluir \u00a0que \u00a0constituyen &#8220;elemento de juicio que \u00a0convergen \u00a0a \u00a0sostener \u00a0que JAIRO CORREA ALZATE s\u00ed se \u00a0dedicaba \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0actividades \u00a0 relacio\u00adnadas \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 tr\u00e1fico \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0estupefacien\u00adtes&#8230;&#8221; \u00a0lo \u00a0que descuenta otra posible falla en la actividad de los jueces. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y se agreg\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>Volviendo \u00a0a lo ya dicho en relaci\u00f3n con el \u00a0cargo \u00a0primero, \u00a0conviene \u00a0insistir \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0previsto \u00a0en el \u00a0cap\u00edtulo \u00a0VII \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a030 \u00a0de \u00a01986, lejos est\u00e1 de constituirse en prueba \u00a0privilegiada, \u00a0 \u00fanica \u00a0 o \u00a0 indispensa\u00adble \u00a0para \u00a0la \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0descritos \u00a0en \u00a0dicho \u00a0Estatuto. \u00a0Como \u00a0el \u00a0ep\u00edgrafe \u00a0de \u00a0aquel Cap\u00edtulo lo anuncia y as\u00ed se explica \u00a0desde \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del respectivo proyecto de ley ante el Congreso,\u00a0 \u00a0lo \u00a0que \u00a0justificaba \u00a0la sustituci\u00f3n del hasta entonces vigente Decreto 1188 de \u00a01974 \u00a0 \u00a0 \u00a0 era \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 inade\u00adcua\u00adci\u00f3n de \u00a0sus \u00a0preceptos \u00a0ante \u00a0el \u00a0auge \u00a0del \u00a0narcotr\u00e1fico, \u00a0y \u00a0la \u00a0aparici\u00f3n de nuevas \u00a0sustan\u00adcias \u00a0estupefacientes, \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0que \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0una \u00a0mayor \u00a0severidad en el \u00a0trata\u00admiento \u00a0 punitivo \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0for\u00e1nea; \u00a0pero \u00a0desde \u00a0ese \u00a0entonces, \u00a0el referido \u00a0cap\u00edtulo \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0enunci\u00f3 \u00a0 \u00a0en \u00a0 su \u00a0 ep\u00edgrafe \u00a0 como \u00a0 &#8220;Procedi\u00admiento \u00a0para \u00a0la \u00a0destrucci\u00f3n \u00a0de las \u00a0sustancias \u00a0incauta\u00addas&#8221; y \u00a0nada \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0eso, \u00a0nominaci\u00f3n \u00a0que \u00a0sin \u00a0variaciones \u00a0de \u00a0fondo, \u00a0apenas se \u00a0adicion\u00f3 \u00a0para \u00a0incluir \u00a0la \u00a0destrucci\u00f3n \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0&#8220;plantacio\u00adnes&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Claro se ve, entonces, que los art\u00edculos 78 \u00a0y \u00a0siguientes \u00a0citados \u00a0por \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0son de car\u00e1cter sustan\u00adcial \u00a0 \u00a0 sino \u00a0 \u00a0instru\u00admentales, \u00a0aplicables con exclusividad \u00a0a \u00a0aquellos \u00a0eventos \u00a0en los que opera la incautaci\u00f3n de la sustancia, as\u00ed que \u00a0al \u00a0no \u00a0darse \u00a0esa \u00a0condici\u00f3n \u00a0en \u00a0este asunto, era esa falta de decomiso de la \u00a0droga \u00a0 motivo \u00a0 suficiente \u00a0 para \u00a0 hacer \u00a0 impropia \u00a0 la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0procedimientos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comentado \u00a0 \u00a0 \u00a0 cap\u00edtulo \u00a0 \u00a0 \u00a0 VII\u00ad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 otra \u00a0parte, \u00a0raz\u00f3n \u00a0le \u00a0asiste \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0cuando \u00a0resalta \u00a0la confusi\u00f3n que embarga al casacionista \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0cuerpo \u00a0del \u00a0delito y su demostra\u00adci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 parecien\u00addo \u00a0que \u00a0en \u00a0sentir \u00a0del recurrente el \u00a0hecho \u00a0 \u00a0 desaparece \u00a0 \u00a0 cuando \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0tiene \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0posibi\u00adlidad \u00a0de recuperar el objeto sobre el \u00a0cual \u00a0recae \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0lo cual ser\u00eda tanto como pretender que solamente en \u00a0los \u00a0 \u00a0casos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0flagrancia \u00a0 \u00a0fuese \u00a0 predicable \u00a0 la \u00a0 respon\u00adsabilidad \u00a0de los copart\u00ed\u00adci\u00adpes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que \u00a0era \u00a0imperioso \u00a0demostrar \u00a0era \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0externos \u00a0de \u00a0la infracci\u00f3n, pero sin que en el \u00a0Estatuto \u00a0existan \u00a0preceptos \u00a0restrictivos de la libertad de prueba, tambi\u00e9n se \u00a0ha \u00a0dicho que ese principio del art\u00edculo 253 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0(antes \u00a0art\u00edculo \u00a0254) es el que impera, y que a \u00e9l se atuvo el tribunal en su \u00a0amplio \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de los medios (ver folios 126 a 140 del cuaderno respectivo), \u00a0luego \u00a0si \u00a0el \u00a0censor \u00a0quer\u00eda \u00a0desquiciar \u00a0el fallo, deb\u00eda referir\u00adse \u00a0en \u00a0su integridad a esas pruebas \u00a0para \u00a0 acredi\u00adtar \u00a0la \u00a0ocurren\u00adcia \u00a0de errores \u00a0de hecho o de derecho que las pudieran hacer desestimables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia del 5 de mayo de \u00a01994, radicado 8.361, se sostuvo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cierto \u00a0que la pericia requerida y exigible \u00a0del \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina Legal, sobre la naturaleza de la sustancia y pureza \u00a0no \u00a0obra \u00a0en \u00a0autos. \u00a0Esta \u00a0situaci\u00f3n, contra lo que afirma la memorialista, no \u00a0constituye \u00a0un \u00a0elemento de convicci\u00f3n de tan imprescindible verificaci\u00f3n que, \u00a0de \u00a0no obrar en los autos, no sea factible proferir una sentencia de condena por \u00a0conducta \u00a0 contemplada \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 citada \u00a0 Ley \u00a030\/86. \u00a0Ese \u00a0medio \u00a0probatorio, \u00a0innegablemente, \u00a0constituye \u00a0una pieza fundamental y de notoria conveniencia, al \u00a0punto \u00a0de \u00a0ser \u00a0la \u00a0prueba por excelencia para ciertos aspectos t\u00e9cnicos que el \u00a0comentado \u00a0comportamiento \u00a0genera. Pero de ah\u00ed a reconocer que la comprobaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0materialidad del il\u00edcito s\u00f3lo (demostraci\u00f3n excluyente) pueda hacerse \u00a0a \u00a0expensas \u00a0del \u00a0dictamen, \u00a0comporta \u00a0la aserci\u00f3n un may\u00fasculo desacierto. En \u00a0efecto, \u00a0 dicha \u00a0actividad \u00a0cient\u00edfica \u00a0tiene \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0preferente, \u00a0pero no \u00fanica. Existen, por las varias circunstancias en que puede \u00a0desenvolverse \u00a0una \u00a0averiguaci\u00f3n \u00a0y \u00a0por \u00a0el \u00a0principio de libertad probatoria, \u00a0plurales \u00a0factores \u00a0que con sobrado m\u00e9rito llegan a reemplazar la intervenci\u00f3n \u00a0o \u00a0ausencia \u00a0del \u00a0Instituto de Medicina Legal, logrando llevar convencimiento al \u00a0funcionario \u00a0sobre \u00a0los \u00a0t\u00f3picos \u00a0de los cuales se ocupar\u00eda esa entidad, entre \u00a0los \u00a0cuales \u00a0importa \u00a0advertir, \u00a0no \u00a0est\u00e1 el determinar la total cantidad de la \u00a0sustancia, \u00a0porque \u00a0al \u00a0referido \u00a0organismo \u00a0no \u00a0suele \u00a0enviarse \u00a0el total de lo \u00a0decomisado sino muestras de ese material&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en \u00a0la \u00a0del \u00a025 de mayo de 1999, radicado \u00a012.885, se anot\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, la l\u00f3gica final del recurrente \u00a0es \u00a0que \u00a0si \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0incautaci\u00f3n \u00a0de \u00a0coca\u00edna \u00a0de \u00a0acuerdo con la prueba \u00a0documental \u00a0omitida, \u00a0no era viable deducirle a su representado la agravante del \u00a0numeral \u00a03\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a038 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley 30 de 1986, la cual establece como \u00a0condici\u00f3n \u00a0para \u00a0poder \u00a0duplicar las penas que \u201cla \u00a0cantidad \u00a0incautada\u201d \u00a0de coca\u00edna sea superior a 5 \u00a0kilos. \u00a0Ya la Sala en otra oportunidad se refiri\u00f3 a una interpretaci\u00f3n similar \u00a0y \u00a0le \u00a0dio \u00a0los alcances pertinentes a la noci\u00f3n de cantidad incautada. En esta \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0 se \u00a0 reafirma \u00a0 la \u00a0posici\u00f3n \u00a0jurisprudencial, \u00a0encontr\u00e1ndola \u00a0como \u00a0suficiente \u00a0 para \u00a0 responder \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 inquietud \u00a0 del \u00a0 impugnante. \u00a0Dijo \u00a0la \u00a0Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026la \u00a0 ley \u00a0no \u00a0puede \u00a0interpretarse \u00a0aislando \u00a0las \u00a0expresiones \u00a0de \u00a0su contexto, esto es, que para el caso concreto, \u00a0toda \u00a0la \u00a0labor \u00a0cr\u00edtica \u00a0interpretativa recaiga sobre la definici\u00f3n del verbo \u00a0\u2018incautar\u2019, \u00a0 como \u00a0si \u00a0se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0una \u00a0expresi\u00f3n \u00a0suelta dentro del texto y sistem\u00e1tica legal, ya que lo que interesa \u00a0en \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0hermen\u00e9utica \u00a0es buscar el sentido de la norma y no la de las \u00a0expresiones \u00a0independientemente \u00a0consideradas. \u00a0As\u00ed, lo primero que corresponde \u00a0determinar \u00a0es la raz\u00f3n de ser del numeral 3\u00ba del art\u00edculo 38 de la ley 30 de \u00a01986, \u00a0esto \u00a0es, que se trata de una circunstancia agravante de la pena del tipo \u00a0b\u00e1sico \u00a0descrito \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a033 y que como tal dispone el aumento de la \u00a0pena \u00a0por \u00a0la cantidad de droga o sustancia constitutiva del objeto material del \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsto \u00a0significa \u00a0que \u00a0el verbo incautar \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, \u00a0si se tomare aisladamente, no ser\u00eda aplicable a todos \u00a0aquellos \u00a0eventos \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0probare \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0corpus delicti, no \u00a0obstante \u00a0 que \u00a0haya \u00a0desaparecido \u00a0su \u00a0materia \u00a0posteriormente, \u00a0o \u00a0a \u00a0aquellas \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0 t\u00edpicas \u00a0de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el \u00a0referido \u00a0art\u00edculo \u00a033 \u00a0como \u00a0la \u00a0de \u00a0\u2018financiaci\u00f3n\u2019, \u00a0o \u00a0inclusive \u00a0en \u00a0punto \u00a0de los sujetos determinadores, o en el \u00a0caso \u00a0de \u00a0la \u00a0venta \u00a0en \u00a0el cual la sustancia, una vez hecha la negociaci\u00f3n, se \u00a0encuentra \u00a0 en \u00a0 poder \u00a0 del \u00a0 adquirente, \u00a0 quien \u00a0 pudo \u00a0 haberla \u00a0 consumido, \u00a0etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTr\u00e1tase \u00a0en \u00a0consecuencia, de que en la \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley, \u00a0 el \u00a0 \u2018incautar\u2019 \u00a0no \u00a0es \u00a0nada \u00a0menos \u00a0que \u00a0una \u00a0t\u00edpica imprecisi\u00f3n legislativa, que no obvia el \u00a0encuentro \u00a0de \u00a0su \u00a0real \u00a0sentido, \u00a0el \u00a0cual \u00a0no es otro que el de especificar un \u00a0incremento \u00a0de \u00a0la \u00a0pena cuando la droga objeto del delito exceda las cantidades \u00a0previstas \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a038-3 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0estatuto \u00a0 \u00a0nacional \u00a0 \u00a0de \u00a0estupefacientes\u201d. \u00a0(Sentencia \u00a0de \u00a0diciembre \u00a010 de \u00a01997. M.P. Dr. D\u00eddimo P\u00e1ez Velandia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0A \u00a0nombre \u00a0de \u00a0LUIS ANTONIO ORTIZ CEPEDA, \u00a0POLICARPO \u00a0 \u00a0 RUIZ \u00a0 \u00a0 BECERRA \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 WILLINTON \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0 \u00a0MU\u00d1OZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque se trata de tres demandas, presentadas \u00a0por \u00a0sus \u00a0correspondientes defensores, el contenido de ellas es id\u00e9ntico por lo \u00a0que se examinar\u00e1n de manera conjunta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 \u00a0defensores \u00a0 \u00a0formularon \u00a0 \u00a0dos \u00a0cargos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 primero, \u00a0id\u00e9ntico \u00a0al \u00a0cargo \u00a0\u00fanico \u00a0del \u00a0libelo \u00a0presentado \u00a0a \u00a0favor \u00a0de WIEMAN \u00a0SIME\u00d3N \u00a0RUIZ \u00a0MU\u00d1OZ, con iguales \u00a0razones \u00a0y al amparo de la misma causal, merece similar respuesta a la que acaba \u00a0de \u00a0darse, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que respecto de este reproche las demandas no pueden ser \u00a0admitidas \u00a0porque \u00a0si \u00a0ponen \u00a0en \u00a0duda \u00a0que \u00a0las \u00a0negociaciones \u00a0se refer\u00edan al \u00a0comercio \u00a0de \u00a0una \u00a0sustancia \u00a0prohibida, \u00a0lo que para el Tribunal constitu\u00eda un \u00a0hecho \u00a0probado, el ataque a la sentencia ten\u00edan que presentarlo y desarrollarlo \u00a0al amparo del cuerpo segundo de la causal primera de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 segundo, \u00a0subsidiario \u00a0del primero, lo hicieron consistir en la violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0 sustancial \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0pues \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem supuso la prueba que acreditaba \u00a0la materialidad de la infracci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si no se decomis\u00f3 ning\u00fan tipo de sustancia, \u00a0no \u00a0se constat\u00f3 por ning\u00fan medio probatorio que ella exist\u00eda y tampoco que se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0droga \u00a0que \u00a0produjera \u00a0dependencia, \u00a0debe colegirse que el fallo se \u00a0bas\u00f3 en conjeturas y no en prueba cient\u00edfica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0se demostr\u00f3 la cantidad de la \u00a0supuesta \u00a0droga \u00a0porque \u00a0en \u00a0las \u00a0conversaciones \u00a0telef\u00f3nicas interceptadas los \u00a0procesados \u00a0hablan \u00a0de cantidades diversas, como una arroba, dos toneladas, seis \u00a0kilos o dos papeletas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 la \u00a0 defensora \u00a0 de \u00a0 ORTIZ, \u00a0la \u00a0duda \u00a0debi\u00f3 \u00a0resolverse \u00a0a \u00a0favor del procesado, \u00a0quien \u00a0dijo \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0que s\u00f3lo le dijeron que ofreciera seis kilos, \u00a0pero \u00a0nunca tuvo en su poder la droga ni constat\u00f3 su calidad o cantidad. Por lo \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0debi\u00f3 \u00a0aplic\u00e1rsele la agravaci\u00f3n prevista en el art\u00edculo 384 del \u00a0C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0agreg\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0obstante \u00a0implicar \u00a0el \u00a0principio \u00a0de libertad probatoria que los hechos investigados pueden acreditarse \u00a0por \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0medios permitidos legalmente, en este caso se requiere \u00a0como \u00a0prueba \u00a0espec\u00edfica \u00a0el dictamen pericial sobre la aptitud de la sustancia \u00a0para producir dependencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco el Tribunal apreci\u00f3 el testimonio de \u00a0Carlos \u00a0Mauricio \u00a0Dorado \u00a0Burbano, citado por WILLINTON \u00a0RUIZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria, quien declar\u00f3 que \u00a0\u00e9ste \u00a0le \u00a0entreg\u00f3 \u00a0una \u00a0papeleta \u00a0de la supuesta droga para determinar de qu\u00e9 \u00a0sustancia \u00a0se \u00a0trataba, \u00a0y \u00a0verific\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201cno \u00a0era \u00a0droga, no era basuco, ni \u00a0nada\u201d. \u00a0Como \u00a0esta afirmaci\u00f3n no fue desvirtuada, la presunci\u00f3n de inocencia \u00a0se mantiene y por eso el fallo debi\u00f3 ser absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0falta \u00a0de t\u00e9cnica en la formulaci\u00f3n de \u00a0este cargo, tambi\u00e9n es evidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0s\u00f3lo \u00a0mezclan \u00a0distintas \u00a0acusaciones, \u00a0pasando \u00a0de una a otra\u00a0 como si hicieran referencia al mismo reproche, sino \u00a0que en ninguna aciertan en la presentaci\u00f3n de las cr\u00edticas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n a la primera, el planteamiento \u00a0sugiere \u00a0que para probar la materialidad del delito de narcotr\u00e1fico se requiere \u00a0prueba \u00a0 t\u00e9cnica, \u00a0lo \u00a0que \u00a0equivale \u00a0a \u00a0decir \u00a0que \u00a0existe \u00a0tarifa \u00a0legal. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0del \u00a0error \u00a0de hecho invocado, debieron desarrollar la \u00a0censura \u00a0desde \u00a0la \u00a0perspectiva \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 se\u00f1alar \u00a0 cu\u00e1l \u00a0 era \u00a0 la \u00a0 norma \u00a0que \u00a0impon\u00eda \u00a0esa \u00a0carga \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto de la segunda, que tiene que ver con \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n del numeral 3\u00ba del art\u00edculo 384 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0si \u00a0en \u00a0las \u00a0demandas \u00a0se \u00a0expresa \u00a0que son distintas las cantidades que \u00a0mencionaron \u00a0 los \u00a0interlocutores \u00a0en \u00a0las \u00a0conversaciones \u00a0interceptadas \u00a0y \u00a0se \u00a0reconoce \u00a0 que \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0ORTIZ \u00a0acept\u00f3 que le dijeron que ofreciera seis kilos, no se entiende a \u00a0qu\u00e9 \u00a0duda alude su defensora, pues fue \u00e9sta justamente la cantidad que dio por \u00a0establecida el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, en ninguna de las demandas se \u00a0precisa \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue el an\u00e1lisis que hizo el juzgador para colegir que eran seis \u00a0los \u00a0kilos \u00a0de \u00a0coca\u00edna que se pretend\u00eda comercializar ni se se\u00f1al\u00f3 el error \u00a0en que habr\u00eda incurrido para arribar a semejante conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre la tercera, que configurar\u00eda un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por omisi\u00f3n, los demandantes no cumplieron con la carga \u00a0de \u00a0 demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0error \u00a0y \u00a0se \u00a0conformaron \u00a0con \u00a0se\u00f1alarlo, \u00a0como \u00a0si \u00a0la apreciaci\u00f3n del testimonio que dicen ignorado bastara \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0sola \u00a0para derrumbar la construcci\u00f3n argumentativa que con base en el \u00a0conjunto \u00a0de la prueba realiz\u00f3 el Ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas condiciones, es claro que el cargo \u00a0subsidiario \u00a0tampoco cumple con las exigencias de claridad y fundamentaci\u00f3n que \u00a0establece \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00ba del art\u00edculo 212 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0y, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0este \u00a0 \u00a0motivo, \u00a0 \u00a0estas \u00a0 demandas \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 habr\u00e1n \u00a0 de \u00a0 ser \u00a0inadmitidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se ordenar\u00e1, adem\u00e1s, devolver el expediente \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de origen, porque la Sala no advierte ninguna causal de nulidad ni \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 garant\u00edas \u00a0 fundamentales \u00a0 que \u00a0aconsejen \u00a0su \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0oficiosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0 las \u00a0demandas \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentadas \u00a0 por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0POLICARPO \u00a0 RUIZ \u00a0 BECERRA, \u00a0WEIMAN \u00a0SIME\u00d3N \u00a0RUIZ MU\u00d1OZ, LUIS \u00a0ANTONIO \u00a0ORTIZ CEPEDA y WILLINTON \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0 \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada el 24 de \u00a0febrero \u00a0del \u00a02005 \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Popay\u00e1n. En consecuencia, se \u00a0ordena devolver el expediente al despacho de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0 este \u00a0 auto \u00a0no \u00a0procede \u00a0recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO \u00a0G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0O. \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0L. \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a024870 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 42 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., cuatro (04) de mayo del dos \u00a0mil seis (2006). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Decide \u00a0la Sala si es procedente admitir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-11334","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-14"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11334","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11334"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11334\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11334"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11334"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11334"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}