{"id":11197,"date":"2023-09-08T19:52:55","date_gmt":"2023-09-08T19:52:55","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2461226-04-06-1\/"},"modified":"2023-09-08T19:52:55","modified_gmt":"2023-09-08T19:52:55","slug":"2461226-04-06-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2461226-04-06-1\/","title":{"rendered":"24612(26-04-06)-1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 24612 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 037 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., veintis\u00e9is (26) de abril de \u00a0dos mil seis (2006). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Corte el recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0 por \u00a0 el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0DANIEL \u00a0CARDONA \u00a0CARVAJAL \u00a0contra \u00a0el fallo proferido el 1\u00b0 de agosto \u00a0de \u00a02005 \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 que al confirmar la decisi\u00f3n \u00a0emitida \u00a0por el Juzgado Once Penal del Circuito con funciones de conocimiento de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad, lo conden\u00f3 a las penas principales de 64 meses de prisi\u00f3n y \u00a0multa \u00a0de \u00a02.66 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0mensuales \u00a0vigentes \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio de derechos\u00a0 y funciones p\u00fablicas por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0privativa \u00a0de la libertad, como autor del \u00a0delito \u00a0de \u00a0tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0estupefacientes. As\u00ed mismo, \u00a0declar\u00f3 \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0no \u00a0se \u00a0hac\u00eda \u00a0merecedor\u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 H \u00a0 E \u00a0 C \u00a0 H \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0los \u00a0sintetiz\u00f3 de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a026 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 2005, siendo las \u00a017:30 \u00a0horas \u00a0del \u00a0d\u00eda, \u00a0en \u00a0la carrera 7\u00aa\u00a0 con calle 16 (v\u00eda p\u00fablica), \u00a0auxiliares \u00a0bachilleres \u00a0de la Polic\u00eda Nacional, al efectuar un plan UPJ por el \u00a0sector, \u00a0 le \u00a0 practicaron \u00a0una \u00a0requisa \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0DANIEL \u00a0CARDONA \u00a0CARVAJAL, \u00a0encontr\u00e1ndole \u00a0en \u00a0su \u00a0poder \u00a0una \u00a0bolsa \u00a0contentiva \u00a0de \u00a0una \u00a0sustancia verde, \u00a0sustancia \u00a0que \u00a0al ser sometida a prueba preliminar, dio como resultado positivo \u00a0para \u00a0marihuana con un peso neto de 40.5 gramos, cantidad que sin duda supera la \u00a0\u2018Dosis \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0uso \u00a0personal\u2019 se\u00f1alada en el \u00a0Literal J de la Ley 30 de 1986\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a026 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de ese a\u00f1o, el se\u00f1or \u00a0Fiscal \u00a0Delegado \u00a0solicit\u00f3 ante el Juez Noveno Penal Municipal la legalizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0captura \u00a0e imput\u00f3 la comisi\u00f3n del la conducta punible de fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico \u00a0o \u00a0porte de estupefacientes de acuerdo con lo previsto en el art\u00edculo \u00a0376, inciso 2\u00b0, de la Ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 28 de marzo de 2005, el Fiscal present\u00f3 \u00a0escrito \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a0Once \u00a0Penal del Circuito con funciones de \u00a0conocimiento \u00a0fij\u00f3 \u00a0el \u00a08 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de 2005 para la celebraci\u00f3n audiencia de \u00a0formulaci\u00f3n y sustentaci\u00f3n de la acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0\u00faltima fecha citada se celebr\u00f3 la \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0formulaci\u00f3n\u00a0 \u00a0y \u00a0sustentaci\u00f3n de la acusaci\u00f3n y, el 28 de \u00a0abril \u00a0siguiente, \u00a0se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria, en donde se \u00a0orden\u00f3 \u00a0recibir \u00a0varios \u00a0testimonios citados por la fiscal\u00eda y la defensa y se \u00a0rechazaron otras pruebas de la misma denominaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a024 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02005 \u00a0se \u00a0celebr\u00f3 la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0juicio oral y el 8 de junio siguiente se dict\u00f3 fallo de primera \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Daniel \u00a0Cardona \u00a0Carvajal \u00a0a las penas \u00a0principales \u00a0de \u00a064 \u00a0meses de prisi\u00f3n y multa de 2.66 salarios m\u00ednimos legales \u00a0mensuales \u00a0 vigentes. \u00a0 Del \u00a0 mismo \u00a0 modo \u00a0 se \u00a0impuso \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el \u00a0mismo lapso de la sanci\u00f3n restrictiva de la libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fue \u00a0apelado \u00a0el fallo por el defensor, por \u00a0cuanto, \u00a0en \u00a0su criterio, a su defendido se le vulneraron derechos fundamentales \u00a0y el mismo no obedece a la realidad probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0primer reparo, anota que se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia como principio universal de in dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0y \u00a0el \u00a0postulado \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0material, \u00a0puesto que en la \u00a0providencia atacada se hace referencia a la antijuridicidad formal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0no \u00a0comparte \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual, \u00a0en \u00a0el juicio no se acredit\u00f3 la \u00a0calidad de consumidor de narc\u00f3ticos de su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal Superior de Bogot\u00e1, el 1\u00b0 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02005, al desatar el recurso, lo confirm\u00f3 en su integridad. De igual \u00a0manera, \u00a0estim\u00f3 \u00a0que \u00a0dada la cantidad de pena de prisi\u00f3n no es dable entrar a \u00a0estudiar los presupuestos para otorgar la prisi\u00f3n domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>L \u00a0A\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0D \u00a0E \u00a0M A N D \u00a0A \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos \u00a0presenta \u00a0la \u00a0defensora \u00a0del \u00a0sentenciado contra el fallo de segunda instancia, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0haber \u00a0violado \u00a0de manera directa la ley sustancial por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a011 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal que condujo a la \u00a0aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 376 del mismo estatuto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0copiar \u00a0las normas referenciadas \u00a0anteriormente, \u00a0aduce \u00a0que no comparte las consideraciones del Tribunal en torno \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0condenado \u00a0con \u00a0su comportamiento delictual puso en peligro la salud \u00a0p\u00fablica \u00a0y la estructura socioecon\u00f3mica del Estado, pues, en su criterio, hubo \u00a0confusi\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0que \u00a0en este evento se aplicara el concepto de \u00a0antijuridicidad formal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0dice que cuando el Tribunal se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0a \u00a0la afectaci\u00f3n de la salud p\u00fablica y la estructura socioecon\u00f3mica \u00a0del \u00a0 Estado, \u00a0 involucr\u00f3 \u00a0el \u00a0porte \u00a0del \u00a0alucin\u00f3geno \u00a0en \u00a0el \u00a0narcotr\u00e1fico. \u00a0\u201cCuando \u00a0se \u00a0confunde \u00a0el \u00a0PORTE con el COMERCIO de \u00a0estupefacientes, \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n es aplicar para cualquiera de los dos casos la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0penal que consagra el art\u00edculo 376 del C. P. Esa confusi\u00f3n es lo que \u00a0condujo \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0a aplicar indebidamente, y en perjuicio del condenado, la \u00a0norma del art\u00edculo 376 del C. P.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de segunda \u00a0instancia \u00a0es lo mismo portar que comerciar, aspecto que en su personal opini\u00f3n \u00a0constituye \u00a0una \u00a0equivocaci\u00f3n, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u201clas \u00a0diferencias \u00a0son muy evidentes, sobre todo si se tiene en cuenta los prop\u00f3sitos \u00a0de \u00a0cada \u00a0una: \u00a0consumir, \u00f3 \u00a0comerciar. La primera da\u00f1a \u00a0la \u00a0 propia \u00a0 salud. \u00a0La \u00a0segunda \u00a0da\u00f1a \u00a0la \u00a0salud \u00a0p\u00fablica \u00a0y \u00a0la \u00a0estructura \u00a0socioecon\u00f3mica del Estado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0 \u00a0que \u00a0 para \u00a0 predicar \u00a0 la \u00a0antijuridicidad \u00a0es \u00a0necesario \u00a0establecer \u00a0si el comportamiento debe lesionar o \u00a0poner \u00a0en \u00a0peligro \u00a0bienes jur\u00eddicos tutelados por la ley y si dicha lesi\u00f3n se \u00a0produjo sin justa causa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de referirse a las clasificaciones \u00a0de \u00a0antijuridicidad, procede a transcribir un fallo de la Corte Constitucional y \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0ha \u00a0establecido \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0debe \u00a0penalizar \u00a0\u201ccuando \u00a0la conducta realizada por el sujeto agente \u00a0s\u00f3lo \u00a0da\u00f1a \u00a0a \u00a0la \u00a0norma, \u00a0sin \u00a0que \u00a0se \u00a0presente \u00a0un da\u00f1o real al\u00a0 bien \u00a0jur\u00eddico tutelado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota \u00a0que \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de la Corte \u00a0Constitucional \u00a0ha entendido \u201cla necesidad de que no \u00a0se \u00a0tenga \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0solamente \u00a0la \u00a0literalidad \u00a0de \u00a0la norma y la adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0de la conducta a la misma. Ha puesto de presente que en la realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0delictiva \u00a0deb\u00eda estar contenida una situaci\u00f3n que iba mucho \u00a0m\u00e1s \u00a0all\u00e1 de la relaci\u00f3n de contradicci\u00f3n entre la norma penal sancionatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0conducta \u00a0desplegada \u00a0por \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0agente: que se lesionara de manera \u00a0EFECTIVA \u00a0un bien jur\u00eddico \u00a0tutelado por la ley\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nuevamente copia otra decisi\u00f3n de la Corte \u00a0Constitucional \u00a0y \u00a0asevera \u00a0que \u00a0cuando el Tribunal aplic\u00f3 el art\u00edculo 376 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0lo hizo sin tener en cuenta que la conducta de Cardona Carvajal \u00a0\u201cno es narcotr\u00e1fico, por no ser comercializador de \u00a0dicha \u00a0sustancia, sino simplemente portador. La Corte Constitucional nos hace la \u00a0diferencia \u00a0 entre \u00a0 porte \u00a0 de \u00a0 estupefacientes \u00a0 y \u00a0narcotr\u00e1fico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0siguiendo \u00a0la \u00a0citada \u00a0jurisprudencia \u00a0el \u00a0simple porte de la cantidad de droga hallada al procesado no \u00a0lesiona \u00a0la \u00a0salud \u00a0p\u00fablica ni la estructura socioecon\u00f3mica del Estado, motivo \u00a0por \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 pude \u00a0 predicar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0antijuridicidad \u00a0material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0estima \u00a0que \u00a0hubo \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0pluricitado \u00a0art\u00edculo \u00a0376 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal con \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0estipulado en el art\u00edculo 12 del mismo estatuto, yerro \u00a0que \u00a0\u201c \u00a0caus\u00f3 un grave perjuicio al acusado, quien \u00a0result\u00f3 \u00a0condenado \u00a0por una conducta que no ocasion\u00f3 lesi\u00f3n alguna en ning\u00fan \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0tutelado \u00a0por \u00a0la \u00a0ley, \u00a0ya \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0no \u00a0comerciaba con dicha \u00a0sustancia. \u00a0Si \u00a0el \u00a0Honorable \u00a0Tribunal \u00a0hubiera \u00a0atendido la inexistencia de la \u00a0antijuridicidad \u00a0material, \u00a0el \u00a0fallo hubiera sido favorable a los intereses del \u00a0sentenciado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0con \u00a0base \u00a0en la causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n, acusa al Tribunal de haber violado, de manera directa, la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 12 del C\u00f3digo Penal, \u00a0falencia \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 376 del mismo \u00a0estatuto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inicialmente \u00a0copia \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a012 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0y\u00a0 \u00a0sostiene que el juzgador al aplicar el citado art\u00edculo \u00a0376 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0como \u00a0norma \u00a0llamada \u00a0a \u00a0solucionar \u00a0el \u00a0conflicto, \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0reglada \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 12 del mismo estatuto, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual, \u00a0queda \u00a0erradicada \u00a0toda \u00a0forma \u00a0de responsabilidad objetiva-, \u00a0\u201clo cual nos conduce\u00a0 concluir que no se puede \u00a0sancionar \u00a0penalmente \u00a0a \u00a0una persona por el s\u00f3lo hecho de que objetivamente se \u00a0establezca \u00a0que \u00a0ha \u00a0realizado una conducta que a la luz del derecho penal es un \u00a0delito\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda que con la responsabilidad objetiva \u00a0se \u00a0castiga el hecho en s\u00ed sin tener en cuenta las razones o circunstancias que \u00a0pudo tener el posible infractor para haber realizado la conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima que en el evento en que el Tribunal \u00a0hubiese \u00a0 acatado \u00a0 la \u00a0 \u201cerradicaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0responsabilidad \u00a0objetiva, \u00a0el \u00a0resultado del fallo de segunda instancia hubiera \u00a0sido \u00a0otro; \u00a0es decir, el resultado de la sentencia hubiera sido favorable a sus \u00a0intereses jur\u00eddicos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, solicita a la Corte casar \u00a0el \u00a0fallo impugnado y, en su lugar, absolver a Daniel Cardona Carvajal del cargo \u00a0atribuido en el escrito de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUDIENCIA DE SUSTENTACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0inicia \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0destacando \u00a0lo motivos que lo llevaron a elevar dos cargos contra \u00a0la \u00a0sentencia del Tribunal. Seguidamente se refiere a la antijuridicidad y anota \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0puso \u00a0en \u00a0peligro \u00a0el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0tutelado \u00a0en \u00a0la \u00a0ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de esa argumentaci\u00f3n, anota que no \u00a0comparte \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0del \u00a0Tribunal, en lo atinente a que su defendido \u00a0puso \u00a0en \u00a0peligro \u00a0la \u00a0salud \u00a0p\u00fablica, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0le \u00a0dio \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tratamiento \u00a0 del \u00a0 narcotr\u00e1fico, \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0en \u00a0este \u00a0evento \u00a0no \u00a0era \u00a0predicable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0 dice \u00a0 que \u00a0 si \u00a0 se \u00a0observa \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0de \u00a0su defendido se advertir\u00e1 que no afect\u00f3 la salud p\u00fablica, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0no \u00a0estaba comercializando con el estupefaciente sino que lo \u00a0estaba \u00a0portando, \u00a0esto es, que no coloc\u00f3 en peligr\u00f3, sin justa causa, el bien \u00a0jur\u00eddico de la salud p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0define \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de \u00a0antijuridicidad \u00a0formal \u00a0y \u00a0material \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0jurisprudencia, \u00a0y afirma que \u00a0cuando \u00a0no \u00a0se vulnera de manera real el bien jur\u00eddico no se puede penalizar el \u00a0comportamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0anota que el simple porte de la \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0droga encontrada a su defendido no lesiona el bien jur\u00eddico de la \u00a0salud p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0del \u00a0segundo \u00a0cargo, \u00a0despu\u00e9s de \u00a0conceptualizar \u00a0sobre \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0culpabilidad, \u00a0acota \u00a0que aplicando el \u00a0concepto \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0objetiva \u00a0basta \u00a0la \u00a0simple \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0conducta \u00a0en \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0atribuido para predicar su existencia, situaci\u00f3n \u00a0\u00faltima \u00a0que \u00a0no \u00a0encuentra \u00a0respaldo \u00a0en \u00a0la \u00a0filosof\u00eda \u00a0del \u00a0nuestro \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, asevera que el yerro \u00a0del \u00a0Tribunal consisti\u00f3 en aplicar la responsabilidad objetiva y, por lo mismo, \u00a0lo \u00a0condujo a proferir, de manera desatinada, fallo condenatorio en contra de su \u00a0representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por su parte, el Fiscal Delegado considera, \u00a0en \u00a0lo \u00a0atinente al primer cargo, que hay pluralidades de criterios respecto del \u00a0tema, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0apoya en las distintas legislaciones que han existido \u00a0sobre la materia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente asunto el Tribunal concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado hab\u00eda superado la dosis personal al poseer 40 gramos, raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0viol\u00f3 \u00a0el principio de antijuridicidad, toda vez que puso en \u00a0peligro \u00a0el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0cuando port\u00f3 las drogas por fuera de los l\u00edmites \u00a0permitidos, por tratarse de un delito de peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que los l\u00edmites est\u00e1n establecidos \u00a0con \u00a0 base \u00a0 en \u00a0una \u00a0determinada \u00a0pol\u00edtica \u00a0criminal, \u00a0que \u00a0fueron \u00a0declarados \u00a0exequibles \u00a0en la providencia que alude el defensor. Ahora bien, si el procesado \u00a0era \u00a0consumidor, \u00a0de \u00a0todos modos la cantidad de droga desborda esos l\u00edmites y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0mismo, hay vulneraci\u00f3n del bien jur\u00eddico tutelado, es decir, la salud \u00a0p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0en lo que respecta del segundo \u00a0cargo, \u00a0estima\u00a0 \u00a0que el censor no lo fundament\u00f3 debidamente, puesto que no \u00a0evidenci\u00f3 \u00a0que efectivamente no se tuvo en cuenta el principio de culpabilidad, \u00a0en el que se proscribe toda forma de responsabilidad objetiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0 sugiere \u00a0 a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0casar \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0 la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0Delegada \u00a0considera \u00a0 que \u00a0 el \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0si \u00a0hizo \u00a0juicio \u00a0de \u00a0antijuridicidad \u00a0material, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta que la conducta \u00a0punible \u00a0por \u00a0la \u00a0que \u00a0fue \u00a0condenado el procesado es llamada por la doctrina de \u00a0peligro \u00a0abstracto, \u00a0se \u00a0debe \u00a0concluir \u00a0que \u00a0puso \u00a0en peligro el bien jur\u00eddico \u00a0protegido \u00a0al \u00a0duplicar la cantidad establecida para la dosis personal y, de esa \u00a0manera, atent\u00f3 contra la salud p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, sugiere a la Corte no casar \u00a0la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0segundo \u00a0reparo, estima que \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0principio de culpabilidad, habida cuenta que el mismo \u00a0procesado \u00a0sab\u00eda \u00a0que \u00a0portar \u00a0de manera il\u00edcita la cantidad de estupefaciente \u00a0incautada \u00a0constituye \u00a0un \u00a0delito, \u00a0siendo \u00a0esa \u00a0la \u00a0puntual \u00a0raz\u00f3n \u00a0en \u00a0que se \u00a0sustent\u00f3 la culpabilidad dolosa por parte de los sentenciadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, \u00a0sugiere \u00a0a \u00a0la Corte no \u00a0casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La defensora del procesado con base en la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0haber violado de manera \u00a0directa \u00a0la ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 11 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0yerro \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo 376 del mismo estatuto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El argumento central del cargo consiste \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado al portar como consumidor los 40.5 gramos de marihuana no \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el bien jur\u00eddico de la salud p\u00fablica. As\u00ed, estima la recurrente que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0al \u00a0aplicar \u00a0un concepto de antijuridicidad formal concluy\u00f3 en lo \u00a0contrario \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0condujo al fallo de condena que hoy se censura a \u00a0trav\u00e9s de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0todo \u00a0recu\u00e9rdese \u00a0que \u00a0dentro de los \u00a0principios \u00a0que \u00a0reglan \u00a0el sistema penal consagrado en nuestro orden jur\u00eddico, \u00a0que \u00a0 adem\u00e1s \u00a0 de \u00a0 configurar \u00a0su \u00a0naturaleza \u00a0y \u00a0fijar \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0fundamentales \u00a0que \u00a0permiten \u00a0su aplicaci\u00f3n y ejecuci\u00f3n, debe destacarse el de \u00a0la \u00a0exclusiva \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de bienes jur\u00eddicos, entendiendo por tal principio, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0el concepto dogm\u00e1tico que le corresponde, seg\u00fan la ley, a cada bien \u00a0tutelado \u00a0por \u00a0ella, \u00a0sino, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0en \u00a0un \u00a0contexto pol\u00edtico y social, como \u00a0corresponde \u00a0 al \u00a0 modelo \u00a0Estado \u00a0social \u00a0y \u00a0democr\u00e1tico, \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0la \u00a0vida \u00a0social, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0que \u00a0afecten \u00a0la convivencia \u00a0pac\u00edfica \u00a0de \u00a0los individuos y sus posibilidades reales de participaci\u00f3n en el \u00a0conglomerado \u00a0social \u00a0al \u00a0que \u00a0pertenecen, \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0infiere \u00a0que ha de \u00a0referirse \u00a0a \u00a0unos intereses de tal entidad, que tengan importancia fundamental, \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0ponderarlos, \u00a0tanto por el legislador como por el juez en los \u00a0casos concretos, como garant\u00eda de vida social posible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo \u00a0anterior, como lo ha dicho la Sala, \u00a0\u201cse destaca entonces la trascendencia que tiene la \u00a0noci\u00f3n \u00a0de \u00a0lesividad en el derecho penal, por la cual, como sistema de control \u00a0lo \u00a0hace \u00a0diferente \u00a0de los car\u00e1cter puramente \u00e9tico o moral, en el sentido de \u00a0se\u00f1alar \u00a0que, \u00a0adem\u00e1s \u00a0del \u00a0desvalor \u00a0de la conducta, que por ello se torna en \u00a0t\u00edpica, \u00a0concurre \u00a0el desvalor del resultado, entendiendo por tal el impacto en \u00a0el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0al \u00a0exponerlo \u00a0efectivamente \u00a0en \u00a0peligro \u00a0de \u00a0lesi\u00f3n o al \u00a0efectivamente \u00a0 da\u00f1arlo, \u00a0que \u00a0en \u00a0ello \u00a0consiste \u00a0la \u00a0llamada \u00a0antijuridicidad \u00a0material contemplada en el art\u00edculo 11 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPero, \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0se \u00a0relaciona \u00a0este \u00a0principio \u00a0con \u00a0el \u00a0de \u00a0la llamada intervenci\u00f3n m\u00ednima, conforme al cual \u201cel \u00a0derecho \u00a0 penal \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 tutela \u00a0 aquellos \u00a0 derechos, \u00a0 libertades \u00a0y \u00a0deberes \u00a0imprescindibles \u00a0para \u00a0la conservaci\u00f3n del ordenamiento jur\u00eddico, frente a los \u00a0ataques \u00a0m\u00e1s intolerables que se realizan contra el mismo, noci\u00f3n en la que se \u00a0integran \u00a0los \u00a0postulados \u00a0del \u00a0car\u00e1cter \u00a0fragmentario \u00a0del \u00a0derecho \u00a0penal, su \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00faltima \u00a0ratio \u00a0y \u00a0su \u00a0naturaleza \u00a0subsidiaria \u00a0o accesoria, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0los \u00a0cuales el derecho penal es respetuoso y garante de la libertad \u00a0de \u00a0los \u00a0ciudadanos, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0s\u00f3lo ha de intervenir en casos de especial \u00a0gravedad \u00a0y relievancia, ante bienes jur\u00eddicos importantes y cuando, los dem\u00e1s \u00a0medios \u00a0de control resultan in\u00fatiles para prevenir o solucionar los conflictos, \u00a0esto \u00a0 \u00a0es, \u00a0 reclamando \u00a0 como \u00a0 necesaria \u00a0 la \u00a0 intervenci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 derecho \u00a0penal\u201d.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a las conductas punibles denominadas \u00a0de \u00a0peligro, \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0las \u00a0ha \u00a0definido, de peligro abstracto y de peligro \u00a0concreto, \u00a0aunque \u00a0hay \u00a0otros \u00a0que \u00a0las \u00a0llaman \u00a0de \u00a0peligro \u00a0directo \u00a0y peligro \u00a0indirecto, \u00a0para \u00a0predicar \u00a0que \u00a0el \u00a0riesgo \u00a0en \u00a0las \u00a0primeras \u00a0amenaza en forma \u00a0inmediata \u00a0 los \u00a0 bienes \u00a0 jur\u00eddicos \u00a0 y, \u00a0 en \u00a0los \u00a0segundos, \u00a0s\u00f3lo \u00a0de \u00a0modo \u00a0indirecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0en las conductas punibles del \u00a0cap\u00edtulo \u00a0II \u00a0del \u00a0T\u00edtulo \u00a0XIII \u00a0\u201cde los delitos \u00a0contra \u00a0 la \u00a0salud \u00a0p\u00fablica\u201d, \u00a0correspondiente \u00a0al \u00a0\u201ctr\u00e1fico \u00a0de estupefacientes y otras infracciones\u201d, \u00a0en \u00a0especial \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de tr\u00e1fico, \u00a0fabricaci\u00f3n \u00a0o \u00a0porte de estupefaciente reglado en el art\u00edculo 376 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0considera \u00a0como \u00a0delito \u00a0diversas \u00a0conductas, \u00a0entre \u00a0ellas, \u00a0el \u00a0llevar \u00a0consigo, \u00a0\u201csalvo \u00a0lo \u00a0dispuesto sobre dosis de uso \u00a0personal\u201d, \u00a0 es \u00a0 decir, \u00a0para \u00a0consumidores, \u00a0que \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0marihuana, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo previsto en el art\u00edculo 2\u00b0, \u00a0literal j, de la Ley 30 de 1986, no exceda de 20 gramos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0 de \u00a0otra \u00a0manera, \u00a0el \u00a0legislador \u00a0considera \u00a0como \u00a0punible, en trat\u00e1ndose de la marihuana, la cantidad que exceda \u00a0de \u00a020 \u00a0gramos, \u00a0al \u00a0punto \u00a0limit\u00f3 \u00a0el \u00a0quantum de pena b\u00e1sico de la siguiente \u00a0manera: \u00a0si la cantidad de droga no excede los 1.000 gramos la pena ser\u00e1 de 4 a \u00a06 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n; \u00a0si excede este l\u00edmite\u00a0 sin pasar de 10.000 gramos \u00a0ser\u00e1 \u00a0de \u00a06 \u00a0a 8 a\u00f1os; y , finalmente, si supera este \u00faltimo guarismo la pena \u00a0de prisi\u00f3n se dosificara entre los extremos de 8 a 20 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0evento que ocupa la atenci\u00f3n de la \u00a0Corte, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0de segunda instancia estudi\u00f3 el punto \u00a0concluyendo, \u00a0en \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0que \u00a0si \u00a0la cantidad de marihuana incautada \u00a0excede \u00a0de 20 gramos la conducta resulta t\u00edpica, de acuerdo con lo previsto por \u00a0el art\u00edculo\u00a0 376, inciso 2\u00b0, del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0reconoci\u00f3 que el tipo \u00a0penal \u00a0 atribuido \u00a0 al \u00a0acusado \u00a0era \u00a0de \u00a0los \u00a0llamados \u00a0de \u00a0peligro \u00a0abstracto, \u00a0\u201cde \u00a0manera \u00a0que \u00a0no exige concreci\u00f3n de da\u00f1o al \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0tutelado, \u00a0como \u00a0parece \u00a0entenderlo \u00a0el recurrente, sino que es \u00a0suficiente \u00a0con \u00a0la eventualidad que el bien resulte lesionado; as\u00ed el tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0estupefacientes \u00a0en \u00a0cualquiera de sus modalidades, vale decir, transportar, \u00a0introducir \u00a0al \u00a0pa\u00eds, \u00a0almacenar, \u00a0conservar \u00a0o \u00a0llevar \u00a0consigo, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0conductas, \u00a0 \u00a0 pone \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 peligro \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 salud \u00a0 \u00a0 p\u00fablica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, con apoyo en jurisprudencia de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0reconoce \u00a0que \u00a0en lo atinente a estas conductas punibles el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0protegido, \u00a0\u201cno \u00a0solamente \u00a0es la \u00a0salud \u00a0p\u00fablica, \u00a0pues \u00a0se trata de conductas pluriofensivas, que comprometen el \u00a0orden \u00a0econ\u00f3mico \u00a0social \u00a0y la autonom\u00eda personal e integridad personal, entre \u00a0otros bienes jur\u00eddicos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente \u00a0estima \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0conducta \u00a0que \u00a0se \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0acusado, de llevar consigo el \u00a0estupefaciente, \u00a0fue \u00a0incluida \u00a0por \u00a0el \u00a0legislador \u00a0de \u00a0forma \u00a0alternativa, \u00a0en \u00a0igualdad \u00a0de \u00a0condiciones \u00a0con \u00a0las \u00a0de expender, o distribuir, de manera que el \u00a0argumento \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0que \u00a0solo \u00a0se \u00a0lesiona \u00a0el \u00a0bien jur\u00eddico cuando se \u00a0expende, \u00a0 empero \u00a0 no, \u00a0 cuando \u00a0 se \u00a0 consume \u00a0carece \u00a0de \u00a0asidero\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su parte el juzgador de primer grado \u00a0frente al punto de discusi\u00f3n estim\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSobre \u00a0este \u00a0aspecto, \u00a0es \u00a0del \u00a0caso relacionar que no se comparten los argumentos esgrimidos \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, en el sentido que no est\u00e1 demostrada en el presente evento la \u00a0antijuridicidad \u00a0material, \u00a0pues \u00a0DANIEL \u00a0CARDONA \u00a0CARVAJAL, es un consumidor de \u00a0marihuana, \u00a0y \u00a0la cantidad de cannabis incautada era para su consumo, raz\u00f3n por \u00a0la \u00a0que \u00a0no pone\u00a0 en peligro la salud p\u00fablica en general, pues el da\u00f1o se \u00a0lo \u00a0hace \u00a0el mismo; de una parte, debe indicarse que la condici\u00f3n de drogadicto \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0CARDONA CARVAJAL, no se demostr\u00f3 dentro del juicio oral, y si bien \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0ORLANDO \u00a0GUTI\u00c9RREZ \u00a0GORDILLO y KATHERIN MESA \u00a0MEDINA, \u00a0ten\u00edan \u00a0como \u00a0objeto demostrar la condici\u00f3n de adicto del acusado; el \u00a0Despacho \u00a0al \u00a0estudiar \u00a0las \u00a0dicciones \u00a0de \u00a0los \u00a0declarantes, evidenci\u00f3 que los \u00a0mismos \u00a0no \u00a0son \u00a0palmarios \u00a0para demostrar lo que se pretendi\u00f3, pues dijeron al \u00a0un\u00edsono \u00a0que \u00a0no \u00a0les constaba de manera directa que DANIEL fuera consumidor de \u00a0marihuana, \u00a0 y \u00a0que \u00a0nunca \u00a0lo \u00a0vieron \u00a0fumando, \u00a0permitiendo \u00a0advertir \u00a0de \u00a0sus \u00a0atestaciones \u00a0que las mismas son una mera deducci\u00f3n personal, la cual carece de \u00a0prueba \u00a0e \u00a0incluso \u00a0en el caso de MESA MEDINA, se convierte en una referencia de \u00a0una t\u00eda del imputado que le resta validez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn este orden de ideas, no queda menos \u00a0que \u00a0replicar \u00a0contrario \u00a0con \u00a0lo \u00a0sostenido \u00a0por \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0defensor, \u00a0que la \u00a0antijuridicidad \u00a0material, se encuentra validada con la pruebas allegadas por la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0pues \u00a0DANIEL \u00a0CARDONA \u00a0CARVAJAL \u00a0portaba \u00a0consigo \u00a0una \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0marihuana \u00a0superior \u00a0a \u00a0la permitida por ley, conducta que sin duda no solamente \u00a0es \u00a0t\u00edpica \u00a0sino que atenta contra el bien jur\u00eddico de la salud p\u00fablica, y es \u00a0que \u00a0 si \u00a0 en \u00a0 gracia \u00a0 de \u00a0discusi\u00f3n \u00a0se \u00a0aceptaran \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0del \u00a0representante \u00a0judicial \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0debe \u00a0se\u00f1alarse \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0que el \u00a0imputado \u00a0 fuera \u00a0 consumidor \u00a0 de \u00a0 drogas \u00a0 alucin\u00f3genas \u00a0 no \u00a0 lo \u00a0exime \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0penal, \u00a0 ni \u00a0 tampoco \u00a0 lo \u00a0 faculta \u00a0 para \u00a0 tener \u00a0 consigo \u00a0aprovisionamiento \u00a0de \u00a0cannabis; corolario se despachar\u00e1n desfavorablemente las \u00a0pretensiones \u00a0del \u00a0togado \u00a0y \u00a0tal \u00a0como \u00a0se dijo en audiencia del juicio oral se \u00a0convalida \u00a0la \u00a0tesis \u00a0presentada \u00a0por \u00a0la \u00a0entidad \u00a0acusadora \u00a0y \u00a0se \u00a0acogen las \u00a0argumentaciones \u00a0 v\u00e1lidas \u00a0 que \u00a0 al \u00a0 respecto \u00a0 plasm\u00f3 \u00a0 en \u00a0su \u00a0alegato \u00a0de \u00a0clausura\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa manera, considera la Corte que los \u00a0juzgadores \u00a0dieron \u00a0las \u00a0razones por la cuales estimaban que el procesado hab\u00eda \u00a0vulnerado \u00a0los \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0protegidos \u00a0en \u00a0el \u00a0tipo penal reglado en el \u00a0art\u00edculo 376 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, sof\u00edstico resulta el argumento \u00a0de \u00a0la casacionista, seg\u00fan el cual, la cantidad de droga incautada al procesado \u00a0no \u00a0vulnera \u00a0el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico de la salud p\u00fablica, pues en este evento no se \u00a0puede \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0se \u00a0trataba de dosis para uso personal, al estar cabalmente \u00a0establecido \u00a0que \u00a0el \u00a0peso \u00a0del \u00a0estupefaciente \u00a0fue \u00a0de \u00a040.5 \u00a0gramos. \u00a0Todo lo \u00a0contrario \u00a0la \u00a0cantidad \u00a0del \u00a0alucin\u00f3geno \u00a0encontrada duplica la dosis para uso \u00a0personal\u00a0 \u00a0que, \u00a0como \u00a0qued\u00f3 anotado anteriormente, es del l\u00edmite m\u00e1ximo \u00a0de 20 gramos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la misma manera, tampoco es cierto que el \u00a0Tribunal \u00a0 hubiese \u00a0 confundido \u00a0 los \u00a0 t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0portar \u00a0y \u00a0comercializar, \u00a0simplemente \u00a0con \u00a0el fin de explicar la tipicidad de la conducta, en torno a que \u00a0\u201cllevar \u00a0 \u00a0consigo \u00a0el estupefaciente, fue incluida por el legislador de \u00a0forma \u00a0 alternativa, \u00a0 en \u00a0igualdad \u00a0de \u00a0condiciones \u00a0con \u00a0las \u00a0de \u00a0expender, \u00a0o \u00a0distribuir, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0el \u00a0argumento en el sentido que solo se lesiona el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0cuando \u00a0se \u00a0expende, \u00a0empero \u00a0no, \u00a0cuando \u00a0se consume carece de \u00a0asidero legal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, como lo destacan el Fiscal \u00a0y \u00a0la \u00a0Procuradora Delegada, en este evento, no se puede concluir en la ausencia \u00a0de \u00a0antijuridicidad \u00a0material, \u00a0pues \u00a0no \u00a0constituye \u00a0bagatela \u00a0el porte de 40.5 \u00a0gramos \u00a0de \u00a0marihuana, cantidad que sin duda puso de manera efectiva en peligro, \u00a0entre otros bienes jur\u00eddicos, la salud p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00a0consiguiente, \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Finalmente, la defensora del procesado \u00a0acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0haber \u00a0violado \u00a0de manera directa la ley sustancial por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 12 de la Ley 599 de 2000, yerro que condujo \u00a0a la indebida aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 376 de la misma ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0la \u00a0libelista acota que al \u00a0procesado \u00a0se \u00a0le dict\u00f3 fallo de condena con base en el proscrito sistema de la \u00a0responsabilidad objetiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Como \u00a0lo ha dicho la Corte, constituye \u00a0una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0al principio de culpabilidad cuando el servidor judicial declara \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0e \u00a0impone la pena sin haber determinado la culpabilidad. Es \u00a0decir, \u00a0no \u00a0basta la simple demostraci\u00f3n de la ocurrencia del hecho sino que se \u00a0hace \u00a0indispensable \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0allegadas \u00a0al \u00a0juicio oral demuestren si \u00a0efectivamente \u00a0el \u00a0agente \u00a0conoc\u00eda la ilicitud del acontecer f\u00e1ctico y quer\u00eda \u00a0su \u00a0realizaci\u00f3n; \u00a0o \u00a0lo \u00a0previ\u00f3 \u00a0como \u00a0probable \u00a0y \u00a0su no producci\u00f3n la dej\u00f3 \u00a0librada al azar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, recu\u00e9rdese que en materia de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0rige el principio de inescindibilidad, seg\u00fan el cual, las sentencias \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias \u00a0conforman una unidad jur\u00eddica inescindible, de modo que el \u00a0ataque \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0puede \u00a0hacerse \u00a0a la sentencia del Tribunal entendida \u00a0\u00fanica \u00a0y \u00a0exclusivamente \u00a0como \u00a0el texto que emiti\u00f3 esa Corporaci\u00f3n, sino que \u00a0debe \u00a0asumirse \u00a0que \u00a0en \u00a0todo \u00a0cuanto \u00a0no haya sido objeto de revocaci\u00f3n, la de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0queda \u00a0fundida \u00a0con \u00a0la \u00a0de \u00a0su \u00a0superior funcional. En esas \u00a0condiciones, \u00a0encuentra \u00a0la \u00a0Corte que los sentenciadores de instancia motivaron \u00a0los \u00a0fallos \u00a0en \u00a0lo \u00a0atinente \u00a0a \u00a0la \u00a0culpabilidad del acusado, es decir, que en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0para estudiar este aspecto se limitaron a la verificaci\u00f3n de la \u00a0ocurrencia \u00a0de los hechos sino que tambi\u00e9n argumentaron y dieron por demostrado \u00a0que \u00a0Daniel \u00a0Cardona \u00a0Carvajal conoc\u00eda la ilicitud de su comportamiento y\u00a0 \u00a0quer\u00eda su realizaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ejemplo, \u00a0para \u00a0el fallador de primer \u00a0grado \u00a0la \u00a0culpabilidad \u00a0del \u00a0procesado qued\u00f3 evidenciada, luego de realizar el \u00a0correspondiente \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de las probanzas allegadas en el juicio oral, con la \u00a0captura \u00a0en \u00a0flagrancia \u00a0cuando \u00a0llevaba \u00a0consigo \u00a040.5 gramos de marihuana. Del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0tal \u00a0circunstancia \u00a0aunada a las declaraciones de \u00a0\u201clos \u00a0 auxiliares \u00a0 bachilleres \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional, \u00a0V\u00edctor \u00a0Poveda y William Fernando Guerrero Pe\u00f1alosa, quienes fueron \u00a0contestes \u00a0en \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0se encontraban \u00a0efectuando \u00a0un plan UPJ en el parque Santander de esta ciudad, raz\u00f3n por la que \u00a0requisaron \u00a0al \u00a0se\u00f1or DANIEL CARDONA CARVAJAL, quien en principio se neg\u00f3 a la \u00a0revisi\u00f3n, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0y \u00a0ante \u00a0la \u00a0insistencia \u00a0de \u00a0los \u00a0uniformados \u00a0le fue \u00a0practicada, \u00a0encontrando \u00a0en \u00a0su \u00a0poder \u00a0una bolsa contentiva del estupefaciente \u00a0marihuana, \u00a0que superaba la dosis de uso personal, raz\u00f3n por la que lo pusieron \u00a0a \u00a0 \u00a0 disposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 autoridad \u00a0 \u00a0correspondiente, \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0su \u00a0judicializaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0lo anterior lo llev\u00f3 a concluir que \u00a0el \u00a0 acusado \u00a0 \u201cencamin\u00f3 \u00a0su \u00a0voluntad \u00a0a \u00a0llevar \u00a0consigo, \u00a0droga \u00a0estupefaciente \u00a0(marihuana) \u00a0en \u00a0cantidades \u00a0que \u00a0superaron, lo \u00a0establecido \u00a0por \u00a0el \u00a0legislador como dosis personal, pues recu\u00e9rdese que \u00e9ste \u00a0sab\u00eda \u00a0que la dosis personal para este caso era 20 gramos, circunstancia que se \u00a0evidencia \u00a0con \u00a0sus \u00a0atestaciones \u00a0en \u00a0este sentido dentro de la indagatoria que \u00a0rindiera \u00a0en \u00a0anterior oportunidad por hechos similares a los investigados y que \u00a0fue tra\u00edda a juicio por la fiscal\u00eda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por su parte, el Tribunal estim\u00f3 que as\u00ed \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiese declarado como probada la adicci\u00f3n del acusado, \u201cen \u00a0nada \u00a0incide \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio de responsabilidad que emiti\u00f3 el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0pues \u00a0en este caso se prob\u00f3 que este llevaba \u00a0consigo \u00a0el \u00a0estupefaciente \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0fue requisado por miembros de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0 \u00a0Nacional, \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0punto \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0captura \u00a0 se \u00a0 produjo \u00a0 en \u00a0flagrancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLo \u00a0anterior \u00a0implica, \u00a0que \u00a0en \u00a0forma \u00a0conciente \u00a0y \u00a0voluntaria \u00a0el \u00a0acusado \u00a0realiz\u00f3 \u00a0la \u00a0conducta punible, de llevar \u00a0consigo \u00a0el \u00a0estupefaciente \u00a0marihuana en cantidad de 40.5 gramos, luego ostenta \u00a0culpabilidad \u00a0 y \u00a0 consecuente \u00a0 responsabilidad \u00a0 en \u00a0la \u00a0conducta \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0imputa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0discute la Sala adem\u00e1s que, dicha \u00a0condici\u00f3n \u00a0se \u00a0pueda \u00a0probar con testimonios, como lo plantea el recurrente, en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0en este caso de tarifa legal y libertad probatoria \u00a0que \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0373 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 906 de 2004, empero se reitera, la \u00a0adicci\u00f3n \u00a0de \u00a0CARDONA \u00a0CARVAJAL, \u00a0no \u00a0es \u00a0causal eximente de responsabilidad en \u00a0estos \u00a0casos, \u00a0en los que el simple porte de la sustancia en cantidad superior a \u00a0la dosis personal resulta punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed \u00a0las cosas, el fallo no aparece a \u00a0juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 Sala \u00a0 \u00a0 \u2018desproprocionado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 e \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 injusto\u2019, \u00a0como \u00a0lo se\u00f1ala el impugnante y \u00a0el \u00a0amparo \u00a0y \u00a0asistencia que reclama requiere su prohijado puede brind\u00e1rsele a \u00a0trav\u00e9s \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0privaci\u00f3n \u00a0 \u00a0intramural \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0establecimiento \u00a0respectivo.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, observa la Corte que la declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0e imposici\u00f3n de la pena se hizo luego de haberse concluido \u00a0en \u00a0la \u00a0culpabilidad \u00a0dolosa \u00a0del \u00a0acusado, raz\u00f3n por la cual no se vulner\u00f3 el \u00a0principio de culpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 esas \u00a0 condiciones, \u00a0 el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0 \u00a0 SUPREMA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0E \u00a0S \u00a0U \u00a0E \u00a0L \u00a0V \u00a0E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0 casar \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta decisi\u00f3n no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 comun\u00edquese \u00a0y \u00a0c\u00famplase. \u00a0Devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 LUIS \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER\u00a0 \u00a0ZAPATA \u00a0ORT\u00cdZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Sentencia \u00a0 del \u00a0 8 \u00a0 de \u00a0 agosto \u00a0 de \u00a02005. \u00a0Rad. \u00a018609. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 24612 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 Aprobado acta N\u00b0 037 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., veintis\u00e9is (26) de abril de \u00a0dos mil seis (2006). \u00a0\u00a0 V \u00a0 I \u00a0 S \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-11197","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-14"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11197","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11197"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11197\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}