{"id":1119,"date":"2023-09-07T21:00:11","date_gmt":"2023-09-07T21:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/11075-02-12-98\/"},"modified":"2023-09-07T21:00:11","modified_gmt":"2023-09-07T21:00:11","slug":"11075-02-12-98","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/11075-02-12-98\/","title":{"rendered":"11075 (02-12-98)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 PROCESO No. 11075 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 185 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1, D. C., diciembre dos de \u00a0mil novecientos noventa y ocho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0va \u00a0a decidir el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto \u00a0en \u00a0contra \u00a0de la sentencia fechada el 23 de junio de 1995, por medio de la cual \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Buga conden\u00f3 al procesado WILLIAM CARRILLO BACAREZ, en \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0quien \u00a0fuera \u00a0acusado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de homicidio culposo \u00a0cometido \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0persona \u00a0 del \u00a0 profesor \u00a0 HERNANDO \u00a0 ANTONIO \u00a0 CASTILLO \u00a0CASTILLO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0la impugnaci\u00f3n se le ha dispensado el tr\u00e1mite de rigor y cuenta \u00a0la \u00a0 Sala \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 concepto \u00a0 del \u00a0 Procurador \u00a0 Tercero \u00a0 Delegado \u00a0 en \u00a0lo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aproximadamente \u00a0a las 7:00 horas de la noche del d\u00eda 7 de junio de \u00a01990, \u00a0 en \u00a0el \u00a0kil\u00f3metro \u00a03 \u00a0del \u00a0carreteable \u00a0que \u00a0conduce \u00a0de \u00a0Andaluc\u00eda \u00a0a \u00a0Bugalagrande, \u00a0concretamente \u00a0en el sitio conocido como la \u201cY\u201d, comprensi\u00f3n \u00a0territorial \u00a0del \u00a0segundo \u00a0municipio, en el departamento del Valle del Cauca, la \u00a0buseta \u00a0 de \u00a0servicio \u00a0p\u00fablico \u00a0de \u00a0placas \u00a0VA \u00a06740, \u00a0afiliada \u00a0a \u00a0la \u00a0empresa \u00a0\u201cTransportes \u00a0 \u00a0 Cunchip\u00e1 \u00a0 \u00a0S. \u00a0 \u00a0A.\u201d, \u00a0 \u00a0conducida \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0William \u00a0Carrillo \u00a0Bacarez, \u00a0choc\u00f3 con la \u00a0motocicleta \u00a0marca \u00a0Honda, de placas TYP 60, manejada por su due\u00f1o Hernando \u00a0Antonio \u00a0Castillo \u00a0Castillo, \u00a0un \u00a0educador \u00a0 del \u00a0 colegio \u00a0 \u201cJuli\u00e1n \u00a0 Trujillo\u201d \u00a0del \u00a0corregimiento \u00a0Robledo \u00a0(Trujillo-Valle), \u00a0que \u00a0entonces viajaba del lugar de trabajo a su residencia en \u00a0la \u00a0 poblaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Tulu\u00e1, \u00a0 y \u00a0 quien \u00a0perdi\u00f3 \u00a0la \u00a0vida \u00a0en \u00a0la \u00a0aparatosa \u00a0colisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0hecho \u00a0y \u00a0sus \u00a0consecuencias \u00a0se han atribuido a imprudencia del \u00a0conductor \u00a0del veh\u00edculo de servicio p\u00fablico, raz\u00f3n por la cual fue legalmente \u00a0vinculado al proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 siniestro \u00a0 fue \u00a0atendido \u00a0inicialmente \u00a0por \u00a0el \u00a0Inspector \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0y la Polic\u00eda del municipio de Bugalagrande, autoridades que despu\u00e9s \u00a0remitieron \u00a0las \u00a0diligencias que, por reparto, correspondieron al Juzgado Noveno \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de \u00a0Tulu\u00e1 \u00a0(fs. \u00a01 \u00a0y \u00a05).\u00a0 Este despacho, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0informe \u00a0policial \u00a0y \u00a0otras \u00a0diligencias practicadas por los \u00a0mismos \u00a0funcionarios \u00a0administrativos, \u00a0abri\u00f3 la instrucci\u00f3n el 11 de junio de \u00a01990 \u00a0y \u00a0orden\u00f3 \u00a0vincular \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0indagatoria al imputado William \u00a0 \u00a0 Carrillo \u00a0 \u00a0 Bacarez \u00a0 \u00a0(fs. \u00a021). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0 \u00a0 \u00a0se\u00f1ora \u00a0 \u00a0 \u00a0Marisel \u00a0 \u00a0 Vargas \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0esposa \u00a0del \u00a0finado, present\u00f3 demanda de \u00a0constituci\u00f3n \u00a0de \u00a0parte \u00a0civil, en su propio nombre y en representaci\u00f3n de sus \u00a0dos \u00a0menores \u00a0hijas, \u00a0y fue aceptada en tal condici\u00f3n por el juzgado instructor \u00a0(fs. 30 y 36). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0recibi\u00f3 \u00a0indagatoria \u00a0al \u00a0imputado \u00a0el 26 de julio de 1990 y la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0qued\u00f3 \u00a0resuelta \u00a0el \u00a02 de agosto siguiente, por medio de \u00a0interlocutorio \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0el \u00a0instructor comisionado se abstiene de proferir \u00a0medida \u00a0 de \u00a0 aseguramiento \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 sindicado \u00a0(fs. \u00a073 \u00a0y \u00a081). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cerrada \u00a0la investigaci\u00f3n, el juzgado calific\u00f3 el m\u00e9rito sumarial \u00a0el \u00a09 \u00a0de \u00a0mayo de 1991, por medio de auto de reapertura de la misma, con el fin \u00a0de \u00a0practicar otras pruebas dentro el t\u00e9rmino de seis (6) meses, de conformidad \u00a0con el art\u00edculo 25 del Decreto 1861 de 1989 (fs. 124). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0despacho \u00a0instructor \u00a0dict\u00f3 \u00a0el auto del 12 de mayo de 1992, en \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0una \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0cierre de la investigaci\u00f3n introducida por el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, a trav\u00e9s del cual orden\u00f3 otras pruebas que en \u00a0ese momento echaba de menos (fs. 163v.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a013 \u00a0de agosto de 1992, en raz\u00f3n del cambio en la estructura del \u00a0proceso \u00a0penal, \u00a0el expediente qued\u00f3 radicado en la Fiscal\u00eda y, apenas el 2 de \u00a0diciembre \u00a0siguiente, \u00a0asumi\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0la Fiscal 27 Delegada ante los \u00a0Jueces Penales del Circuito de Tulu\u00e1 (fs. 167 y 168). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 d\u00eda \u00a03 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01993, \u00a0fue \u00a0cerrada \u00a0nuevamente \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y, \u00a0por \u00a0medio de resoluci\u00f3n fechada el 14 de enero de 1994, la \u00a0fiscal \u00a0instructora \u00a0calific\u00f3 \u00a0por \u00a0segunda vez el m\u00e9rito sumarial, acto en el \u00a0cual \u00a0 \u00a0dispuso \u00a0 \u00a0la \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0 preventiva \u00a0 del \u00a0 sindicado \u00a0 Carrillo \u00a0Bacarez, \u00a0con derecho a libertad \u00a0provisional, \u00a0a \u00a0la \u00a0vez que emiti\u00f3 resoluci\u00f3n acusatoria en contra del mismo, \u00a0como \u00a0autor \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0culposo, \u00a0de conformidad con el \u00a0art\u00edculo 329 del C\u00f3digo Penal (fs. 214 y 224). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ejecutoriada \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, asumi\u00f3 el conocimiento \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Tulu\u00e1.\u00a0 \u00a0A \u00a0continuaci\u00f3n, la \u00a0secretar\u00eda \u00a0del \u00a0juzgado de conocimiento dej\u00f3 constancia del traslado ordenado \u00a0en el art\u00edculo 446 del C. de P. P. (fs. 240 y 242). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0apoderado \u00a0de la parte civil present\u00f3 demanda contra la empresa \u00a0\u201cTransportes \u00a0Cunchip\u00e1 \u00a0S. \u00a0A.\u201d, \u00a0representada \u00a0por su gerente N\u00e9stor \u00a0Ra\u00fal \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Espinosa, \u00a0por \u00a0estimarla \u00a0como \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0fue admitida por el \u00a0juzgado en el auto del 18 de mayo de 1994 (fs. 303 y 312). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a018 \u00a0de octubre de 1994, el juez de conocimiento llev\u00f3 a cabo la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0(fs. \u00a0360), \u00a0pero, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de dictar la correspondiente \u00a0sentencia, \u00a0advirti\u00f3 que se hab\u00eda incurrido en nulidad al coartar el ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa por parte del tercero civilmente responsable, raz\u00f3n por la cual \u00a0decret\u00f3 \u00a0la invalidez de lo actuado a partir de la notificaci\u00f3n del 2 de junio \u00a0de \u00a01994, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0rehiciera \u00a0dicho \u00a0acto y facilitar as\u00ed la \u00a0respuesta \u00a0 de \u00a0 aqu\u00e9l \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0aportaci\u00f3n \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0pudieran \u00a0fundamentar \u00a0 su \u00a0 posici\u00f3n \u00a0 frente \u00a0 al \u00a0 problema \u00a0planteado \u00a0(fs. \u00a0328v. \u00a0y \u00a0382). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tanto \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0del \u00a0tercero \u00a0civil, \u00a0como \u00a0la \u00a0defensora \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0solicitaron la cesaci\u00f3n de procedimiento, desde el inter\u00e9s de cada \u00a0parte, \u00a0pero el juzgado la neg\u00f3 en el auto del 7 de diciembre de 1994 (fs. 389, \u00a0392 y 394). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Nuevamente \u00a0se \u00a0fij\u00f3 fecha y hora para la audiencia p\u00fablica que se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a cabo el 21 de marzo de 1995 (fs. 413).\u00a0 Cumplido este presupuesto \u00a0procesal, \u00a0el juez de conocimiento dict\u00f3 fallo de primer grado el 4 de abril de \u00a01995, \u00a0por \u00a0cuyo \u00a0medio \u00a0conden\u00f3 \u00a0al procesado William \u00a0Carrillo \u00a0Bacarez a la pena principal de dos (2) a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, multa en cuant\u00eda de un mil pesos ($ 1.000.oo) y suspensi\u00f3n en el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0profesi\u00f3n \u00a0de motorista por el t\u00e9rmino de un (1) a\u00f1o, todo \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0previamente \u00a0lo declar\u00f3 responsable del hecho punible de homicidio \u00a0culposo, \u00a0agotado \u00a0en \u00a0la \u00a0persona \u00a0de Hernando Antonio \u00a0Castillo Castillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0misma \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0de \u00a0instancia \u00a0dedujo la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas, por \u00a0igual \u00a0per\u00edodo \u00a0al \u00a0de \u00a0la \u00a0principal; \u00a0tambi\u00e9n \u00a0conden\u00f3 \u00a0al procesado y a la \u00a0empresa \u00a0\u201cTransportes \u00a0Cunchip\u00e1 S. A.\u201d, en forma solidaria, a pagar la suma \u00a0de \u00a0$ \u00a035.036.022 \u00a0y \u00a0el \u00a0equivalente \u00a0en \u00a0moneda nacional a 200 gramos-oro, por \u00a0concepto \u00a0 de \u00a0 perjuicios \u00a0 materiales \u00a0y \u00a0morales, \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Marisel \u00a0Vargas \u00a0Hern\u00e1ndez y \u00a0sus \u00a0hijas \u00a0Yuli \u00a0Fernanda \u00a0y \u00a0Paola \u00a0Andrea \u00a0Castillo \u00a0Vargas (fs. 437). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0el \u00a0juzgado conden\u00f3 a la compa\u00f1\u00eda aseguradora \u00a0\u201cCOLSEGUROS \u00a0S. \u00a0A.\u201d a pagar a las perjudicadas la suma de $ 4.000.000.oo de \u00a0pesos, \u00a0por concepto de da\u00f1os irrogados, suma que, en caso de hacerse efectiva, \u00a0ser\u00eda \u00a0deducible \u00a0de \u00a0la fijada a cargo del procesado y el tercero civil.\u00a0 \u00a0Se \u00a0orden\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0comiso \u00a0de \u00a0la buseta que sirvi\u00f3 de instrumento para \u00a0cometer \u00a0el \u00a0hecho y, finalmente, el juez concedi\u00f3 al condenado el subrogado de \u00a0la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Examinado \u00a0 el \u00a0proceso \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa del procesado, el Tribunal Superior de \u00a0Buga \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el sentido y la mayor parte de las determinaciones la sentencia \u00a0del \u00a0a \u00a0quo, \u00a0pero fij\u00f3 los \u00a0perjuicios materiales en la suma $ 58.287.143.oo (fs. 492). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONTENIDO DE LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0defensora \u00a0del \u00a0procesado \u00a0ensaya \u00a0tres \u00a0cargos fundamentales en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la sentencia del tribunal, por medio de igual n\u00famero de causales de \u00a0casaci\u00f3n, y los presenta de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.\u00a0 \u00a0Aduce \u00a0como primer motivo la nulidad, por cuanto seg\u00fan su \u00a0criterio \u00a0se \u00a0ha quebrantado el debido proceso, por el sentido de que en mayo de \u00a01991, \u00a0el instructor orden\u00f3 la reapertura de la investigaci\u00f3n, por un lapso de \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0meses, \u00a0plazo \u00a0que \u00a0venci\u00f3 \u00a0el \u00a015 \u00a0de noviembre de 1991, sin que se \u00a0hubiera \u00a0producido la segunda calificaci\u00f3n sumarial.\u00a0 Explica que s\u00f3lo el \u00a014 \u00a0de \u00a0enero de 1994, transcurridos dos (2) a\u00f1os y dos (2) meses, a partir del \u00a0vencimiento \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0se \u00a0dict\u00f3 una resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, sin haber \u00a0acopiado \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0 que \u00a0variara \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0prevista \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0sumarial, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0procedente \u00a0era \u00a0el \u00a0proferimiento \u00a0de una \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento, de conformidad con los decretos 050 de 1987 y 1861 \u00a0de 1989, vigentes para la \u00e9poca de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0 entonces, \u00a0 como \u00a0 el \u00a0 tribunal \u00a0 no \u00a0aplic\u00f3 \u00a0los \u00a0decretos \u00a0mencionados, \u00a0se \u00a0ha \u00a0violado \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n el \u00a0principio de favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.\u00a0 \u00a0El \u00a0segundo \u00a0cargo lo refiere como violaci\u00f3n indirecta de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0han \u00a0apreciado err\u00f3neamente las \u00a0pruebas, \u00a0lo \u00a0que \u00a0ha \u00a0lugar a la conculcaci\u00f3n de los art\u00edculos 247, 248, 253, \u00a0300, \u00a0301, \u00a0302 \u00a0y \u00a0303 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0y tambi\u00e9n a la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0 indirecta \u00a0 de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a02, \u00a03, \u00a04 \u00a0y \u00a0329 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal.\u00a0 \u00a0Esta \u00a0censura \u00a0la \u00a0desmembra \u00a0en \u00a0el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0de \u00a0tres \u00a0(3) \u00a0supuestos errores de hecho, los cuales ofrece del siguiente modo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.1\u00a0 \u00a0El \u00a0juzgador ha ignorado la prueba indiciaria, como medio \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0para establecer el estado de embriaguez que afectaba a la v\u00edctima \u00a0al momento de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.2\u00a0 \u00a0El tribunal desconoce la existencia de la prueba t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0obra \u00a0a \u00a0folios \u00a0183 \u00a0y \u00a0184, \u00a0por \u00a0medio de la cual el perito Julio \u00a0Alberto Ram\u00edrez Id\u00e1rraga, adscrito \u00a0al \u00a0Departamento \u00a0Administrativo de Tr\u00e1nsito y Transporte de Tulu\u00e1, hace saber \u00a0que \u00a0la buseta se desplazaba a una velocidad aproximada de 67.61 kil\u00f3metros por \u00a0hora, \u00a0promedio que le permit\u00eda al conductor sortear cualquier imprevisto en la \u00a0v\u00eda.\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se hace alusi\u00f3n a esa medida del desplazamiento del \u00a0automotor, \u00a0que \u00a0se \u00a0relaciona \u00a0en el dictamen, pero ning\u00fan esfuerzo asoma para \u00a0confrontar \u00a0 y \u00a0 verificar \u00a0 el \u00a0 respaldo \u00a0 cient\u00edfico \u00a0 de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.3\u00a0 \u00a0El \u00a0otro \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba testimonial, haci\u00e9ndole producir efectos que no \u00a0emanan de su contexto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0informe \u00a0de \u00a0accidentes \u00a0elaborado \u00a0y \u00a0ratificado \u00a0por el agente \u00a0Gustavo \u00a0 G\u00e1lvez \u00a0G\u00e1lvez, \u00a0apoyado \u00a0por \u00a0el \u00a0respectivo croquis, se\u00f1ala claramente que cuando el conductor \u00a0de \u00a0la \u00a0buseta \u00a0avist\u00f3 las luces de la motocicleta se movilizaba por su carril, \u00a0porque \u00a0la huella de frenada empieza en su propio sendero y se desplaza hacia la \u00a0izquierda, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida que se ve obligado a eludir al peque\u00f1o automotor que \u00a0invadi\u00f3 \u00a0su \u00a0v\u00eda \u00a0y \u00a0se \u00a0vino de frente.\u00a0 As\u00ed entonces, resulta err\u00f3neo \u00a0atribuir \u00a0impericia \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por el hecho de no haber guiado el veh\u00edculo \u00a0hacia \u00a0la derecha, ya que ese era el mismo carril ocupado arbitrariamente por el \u00a0otro automotor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Afirma \u00a0la \u00a0actora \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador no tuvo en cuenta la huella de \u00a0frenada \u00a0e \u00a0hizo ver en la valoraci\u00f3n de la mencionada prueba aspectos diversos \u00a0y distorsionados de aquellos que realmente refleja. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adem\u00e1s, \u00a0 desconoce \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo \u00a0Giovanny \u00a0Pel\u00e1ez tambi\u00e9n fue citado en el \u00a0informe \u00a0policivo, y efectivamente declar\u00f3 en el proceso, solo que abusivamente \u00a0se \u00a0le \u00a0neg\u00f3 \u00a0toda \u00a0credibilidad \u00a0por \u00a0su \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0laboral con la empresa \u00a0afiliadora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tambi\u00e9n \u00a0dice \u00a0la \u00a0demandante \u00a0que \u00a0se \u00a0distorsiona la informaci\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Omaira \u00a0Narv\u00e1ez, \u00a0cuando el tribunal le niega a la testigo la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0percibir \u00a0los movimientos del veh\u00edculo sin la utilizaci\u00f3n del \u00a0\u00f3rgano de la visi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Igualmente, \u00a0 se \u00a0 incurre \u00a0 en \u00a0 error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0la \u00a0diversa \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Victor Obdulio Caro \u00a0Herrera, \u00a0pues \u00a0desde \u00a0el \u00a0lugar \u00a0donde \u00a0\u00e9l iba en la \u00a0buseta \u00a0s\u00ed \u00a0pod\u00eda \u00a0observar \u00a0lo \u00a0dicho, \u00a0en la medida que la luz opuesta de la \u00a0motocicleta \u00a0se \u00a0lo \u00a0facilitaba \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0horizonte de su visi\u00f3n no exist\u00edan \u00a0obst\u00e1culos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03.\u00a0 \u00a0 El \u00a0tercer \u00a0cargo \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0jur\u00eddica, \u00a0consistente en una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de los art\u00edculos 5, 35, \u00a037 \u00a0y \u00a0329 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0confirma la improcedente \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0y \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0dada \u00a0a \u00a0la conducta del procesado por el juez de \u00a0primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aduce \u00a0la \u00a0actora que no hubo negligencia, imprudencia, impericia ni \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0reglamentos \u00a0en \u00a0la conducta desarrollada por el acusado, porque \u00a0\u00e9ste \u00a0oportunamente \u00a0empez\u00f3 \u00a0a \u00a0controlar \u00a0su \u00a0veh\u00edculo \u00a0e hizo las maniobras \u00a0suficientes \u00a0 para \u00a0evitar \u00a0el \u00a0choque \u00a0con \u00a0la \u00a0motocicleta \u00a0que \u00a0ven\u00eda \u00a0hacia \u00a0\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dentro \u00a0de \u00a0este \u00a0mismo \u00a0cargo, \u00a0la \u00a0demandante se\u00f1ala como segundo \u00a0desfase \u00a0la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del art\u00edculo 107 del C\u00f3digo Penal, porque \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia respet\u00f3 las previsiones del dictamen \u00a0pericial \u00a0para \u00a0soportar \u00a0la condena por perjuicios, el tribunal hizo eco de una \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0aportada \u00a0por \u00a0la parte civil, despu\u00e9s del dictamen pericial, e \u00a0increment\u00f3 \u00a0arbitrariamente \u00a0el \u00a0monto \u00a0de los da\u00f1os materiales.\u00a0 De esta \u00a0manera, \u00a0refuerza la actora, se han vulnerado los principios de contradicci\u00f3n y \u00a0lealtad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ocurre \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo 107 s\u00f3lo se aplica para los casos en que \u00a0no \u00a0se \u00a0haya \u00a0constituido \u00a0parte civil, porque corresponde a \u00e9sta demostrar los \u00a0montos \u00a0de \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0curso \u00a0del proceso, demostraci\u00f3n que la \u00a0obligada s\u00f3lo hizo hasta cierta cantidad en su debida oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Finalmente, \u00a0y \u00a0a \u00a0manera \u00a0de \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de todos los reparos, la \u00a0censora \u00a0dice \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso \u00a0no hubo aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 445 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, que dispone imperativamente la resoluci\u00f3n de \u00a0toda duda en favor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DE PROCURADUR\u00cdA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Procurador Tercero Delegado estudia las censuras en el siguiente \u00a0orden: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.\u00a0 \u00a0Apoya \u00a0por \u00a0tener \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e9xito \u00a0el \u00a0primer cargo \u00a0planteado \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0que \u00a0se relaciona con la nulidad por violaci\u00f3n del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0dado \u00a0que \u00a0en esta actuaci\u00f3n debi\u00f3 aplicarse el art\u00edculo 25 \u00a0del \u00a0 Decreto \u00a01861 \u00a0de \u00a01989, \u00a0norma \u00a0de \u00a0evidente \u00a0contenido \u00a0sustancial \u00a0cuya \u00a0aplicaci\u00f3n favorable se impon\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0establecido \u00a0que los hechos ocurrieron el 7 de junio de \u00a01990, \u00a0la \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0procesal \u00a0alcanz\u00f3 a regirse primero por el Decreto 050 de \u00a01987 \u00a0(anterior C\u00f3digo de Procedimiento Penal), modificado en lo pertinente por \u00a0el \u00a0Decreto \u00a01861 \u00a0de \u00a01989, \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0por \u00a0el vigente Decreto 2700 de 1991, \u00a0modificado por la Ley 81 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ocurre \u00a0que \u00a0cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0notoriamente \u00a0vencido \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0previsto en el art\u00edculo 354 del Decreto 050, se calific\u00f3 por primera \u00a0vez \u00a0el 9 de mayo de 1991, oportunidad en la cual el juzgado instructor reabri\u00f3 \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0meses, \u00a0con fundamento en el \u00a0art\u00edculo \u00a0473 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de P. P. de 1987, modificado por el 25 del Decreto 1861 \u00a0citado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Atendido \u00a0el \u00a0momento de la ejecutoria de la providencia que orden\u00f3 \u00a0la \u00a0reapertura, el t\u00e9rmino indicado venci\u00f3 el 20 de noviembre de 1991, de modo \u00a0que \u00a0el \u00a0instructor \u00a0debi\u00f3 proceder a cerrar de nuevo la investigaci\u00f3n, correr \u00a0traslado \u00a0a los sujetos procesales y calificar por segunda y \u00faltima oportunidad \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del sumario, por medio de un auto de cesaci\u00f3n de procedimiento, ya \u00a0que no exist\u00eda fundamento para formular acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Para \u00a0 la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0vencimiento \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0reapertura \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0agrega, \u00a0apenas \u00a0se \u00a0hab\u00edan \u00a0recaudado \u00a0los \u00a0testimonios de la \u00a0se\u00f1ora \u00a0 \u00a0 Omaira \u00a0 \u00a0Narv\u00e1ez \u00a0 \u00a0G\u00f3mez, \u00a0citada \u00a0como \u00a0testigo presencial de los hechos, y de los se\u00f1ores \u00a0Pedro \u00a0 Nel \u00a0 Correa \u00a0 Victoria \u00a0 y \u00a0 Nelson \u00a0 Duque \u00a0Osorio, \u00a0quienes \u00a0intervinieron \u00a0como \u00a0peritos \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0levantamiento \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver.\u00a0 \u00a0La \u00a0primera, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0comprometer \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, lo favorece cuando dice que la \u00a0buseta \u00a0se \u00a0desplazaba \u00a0a \u00a0velocidad \u00a0normal \u00a0y \u00a0que el motociclista, en cambio, \u00a0avanzaba \u00a0zigzagueante \u00a0a alta velocidad, en sentido contrario, y que el primero \u00a0trat\u00f3 \u00a0siempre \u00a0de \u00a0esquivarlo.\u00a0 \u00a0Los \u00a0dos \u00a0expertos, \u00a0de \u00a0otra \u00a0parte, no \u00a0aportaron \u00a0 relatos \u00a0 que \u00a0 tengan \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 ocurrencia \u00a0 de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sostiene, \u00a0de igual modo, que el calificatorio del 9 de mayo de 1991 \u00a0no \u00a0expresa \u00a0claramente \u00a0las \u00a0razones \u00a0para \u00a0que el funcionario se abstuviera de \u00a0proferir \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0la \u00a0l\u00f3gica interna de una reapertura indica que el \u00a0instructor \u00a0ten\u00eda \u00a0dudas \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad del \u00a0procesado.\u00a0 \u00a0De \u00a0manera \u00a0que, \u00a0frente a los adversos resultados probatorios \u00a0posteriores, \u00a0para el 20 de noviembre de 1991, cuando se ha debido calificar por \u00a0segunda \u00a0vez \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0impon\u00eda la cesaci\u00f3n de \u00a0procedimiento \u00a0porque \u00a0entonces \u00a0no \u00a0exist\u00eda \u00a0m\u00e9rito \u00a0para \u00a0dictar resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0 estos \u00a0 t\u00e9rminos \u00a0 apreciada \u00a0 la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0particular \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de que para la fecha indicada no exist\u00eda fundamento \u00a0probatorio \u00a0para \u00a0proferir \u00a0acusaci\u00f3n en su contra, le resultaba m\u00e1s favorable \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a025 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a01861 \u00a0de 1989, que alcanz\u00f3 a \u00a0gobernar \u00a0las \u00a0incidencias \u00a0de este proceso, en lugar del art\u00edculo 42 de la Ley \u00a081 \u00a0de 1993, que modific\u00f3 el art\u00edculo 329 del vigente C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0a \u00a0cuyo \u00a0tenor la instrucci\u00f3n correspondiente deb\u00eda calificarse dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0ocho \u00a0(8) meses siguientes a la vigencia de la nueva legislaci\u00f3n, como \u00a0en \u00a0realidad \u00a0lo hizo el fiscal, dado que el per\u00edodo investigativo ya se hab\u00eda \u00a0extendido por 40 meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0hab\u00eda preclu\u00eddo el t\u00e9rmino de reapertura de la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0el \u00a0funcionario la continu\u00f3 y orden\u00f3 la pr\u00e1ctica de pruebas en \u00a0providencias \u00a0del \u00a012 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01992 \u00a0y \u00a013 de septiembre de 1993, conducta \u00a0irregular \u00a0que \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0la providencia acusatoria del 14 de enero de 1994 \u00a0\u201ccon \u00a0m\u00e1s \u00a0elementos \u00a0de juicio de los que v\u00e1lidamente se pod\u00edan incorporar \u00a0al \u00a0expediente, \u00a0los \u00a0que determinaron una decisi\u00f3n adversa al acusado, pruebas \u00a0estas \u00a0que \u00a0se \u00a0allegaron \u00a0a la investigaci\u00f3n por virtud del desconocimiento de \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0regulaban la actuaci\u00f3n, esto es, con violaci\u00f3n del principio \u00a0del debido proceso\u201d (fs. 16 del concepto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a0473 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0P. \u00a0de \u00a01987, modificado por el \u00a0art\u00edculo \u00a025 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a01861 \u00a0de \u00a01989, dispone que, vencido el t\u00e9rmino de \u00a0reapertura, \u00a0el funcionario cerrar\u00e1 la investigaci\u00f3n, correr\u00e1 traslado y acto \u00a0seguido \u00a0dictar\u00e1 \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento, \u00a0si \u00a0no \u00a0hubiere \u00a0m\u00e9rito \u00a0para \u00a0formular \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n.\u00a0 Como la disposici\u00f3n es perentoria y \u00a0tiene \u00a0 trascendencia \u00a0favorable \u00a0en \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0indudablemente \u00a0el juzgador ha violado el debido proceso y, por la misma raz\u00f3n, \u00a0se \u00a0ha \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el numeral 2\u00b0 del \u00a0art\u00edculo 304 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0aspecto \u00a0sustancial \u00a0y m\u00e1s benigno del art\u00edculo 25 del Decreto \u00a01861 \u00a0de \u00a01989, \u00a0dice \u00a0el \u00a0Ministerio P\u00fablico, se colige de las manifestaciones \u00a0hechas \u00a0por \u00a0la Corte en los autos del 20 de abril, 4 de agosto y 7 de diciembre \u00a0de \u00a01987, \u00a020 \u00a0de abril, 30 de mayo y 28 de junio de 1988.\u00a0 De este \u00faltimo \u00a0prove\u00eddo \u00a0extrae \u00a0que \u00a0el \u00a0mencionado \u00a0precepto \u00a0no contempla una simple medida \u00a0procesal, \u00a0sino \u201cuna verdadera causal de cesaci\u00f3n de procedimiento, cuando en \u00a0la \u00a0reapertura \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n no se han logrado obtener nuevas pruebas, \u00a0encaminadas \u00a0a \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n.\u00a0 Hay \u00a0all\u00ed \u00a0una \u00a0sui \u00a0generis \u00a0exclusi\u00f3n de la punibilidad en abstracto, como quiera \u00a0que \u00a0el Estado renuncia a su potestad punitiva y de juzgamiento y averiguaci\u00f3n, \u00a0para \u00a0quienes \u00a0se \u00a0encuentran en esas espec\u00edficas circunstancias, aun cuando la \u00a0inocencia \u00a0no aparezca de manera inconcusa\u201d\u00a0 (M. \u00a0P. \u00a0 Gustavo \u00a0 G\u00f3mez \u00a0 Vel\u00e1squez.\u00a0 El resalto pertenece a la cita). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Propone \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0en \u00a0consecuencia, que se case la \u00a0sentencia \u00a0para decretar la nulidad de la actuaci\u00f3n a partir del auto del 28 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01992, \u00a0por \u00a0medio del cual el Juzgado Noveno de Instrucci\u00f3n Criminal \u00a0neg\u00f3 \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0cierre de investigaci\u00f3n pedido, a pesar de que estaba vencido \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de reapertura, a fin de que por este medio el expediente regrese a \u00a0la Fiscal\u00eda y all\u00ed se califique el m\u00e9rito de la instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.\u00a0 En relaci\u00f3n con el segundo cargo expone: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se \u00a0ha \u00a0objetado \u00a0por \u00a0la \u00a0actora \u00a0un falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba indiciaria relacionada con la supuesta embriaguez de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0pero \u00a0el reparo no se apoya en las decisiones de instancia, ya que el \u00a0mencionado \u00a0hecho no fue ignorado sino negado por el sentenciador con fundamento \u00a0en \u00a0medios de convicci\u00f3n diversos a los citados por la casacionista.\u00a0 As\u00ed \u00a0entonces, \u00a0en \u00a0este \u00a0punto \u00a0la \u00a0inconformidad \u00a0se \u00a0reduce \u00a0a \u00a0la \u00a0exposici\u00f3n de \u00a0criterios \u00a0valorativos \u00a0distintos \u00a0a \u00a0los \u00a0presentados \u00a0por el juzgador, actitud \u00a0inadmisible \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, si se tiene en cuenta que las probanzas no \u00a0est\u00e1n regidas por tarifa legal alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Otro \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0como \u00a0falso juicio de existencia, se quiere \u00a0mostrar \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con la prueba t\u00e9cnica que acredita la probable velocidad \u00a0del \u00a0automotor \u00a0conducido \u00a0por el procesado y la posibilidad de maniobrarlo para \u00a0evitar \u00a0el \u00a0accidente.\u00a0 \u00a0Esta prueba, dice el Ministerio P\u00fablico, no se ha \u00a0omitido \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0la analiz\u00f3 juntamente con los \u00a0dem\u00e1s \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0y \u00a0determin\u00f3 \u00a0que el veh\u00edculo causante del \u00a0siniestro \u00a0entr\u00f3 \u00a0irregularmente \u00a0en la v\u00eda, por el centro de la calzada, y lo \u00a0hac\u00eda \u00a0a \u00a0una velocidad no permitida de cara al lugar y la hora.\u00a0 Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0demandante \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0ning\u00fan error, ni la trascendencia del mismo para \u00a0romper \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0pues \u00a0simplemente se limit\u00f3 a proponer la forma como el \u00a0juzgador debi\u00f3 interpretar el dictamen rendido por el perito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0tercera observaci\u00f3n, referida tambi\u00e9n a un error de hecho, mas \u00a0ahora \u00a0en \u00a0la modalidad de falso juicio de identidad, advierte el Procurador que \u00a0tampoco \u00a0puede \u00a0prosperar.\u00a0 \u00a0En \u00a0lo \u00a0que ata\u00f1e al informe elaborado por el \u00a0agente \u00a0 \u00a0 Gustavo \u00a0 \u00a0G\u00e1lvez \u00a0 \u00a0G\u00e1lvez, \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0solamente recoge un aspecto t\u00e9cnico del dictamen \u00a0-origen \u00a0y \u00a0dimensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0huella \u00a0de \u00a0frenada-, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de darle una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0que a su talante debe ser la acogida por la Corte.\u00a0 Olvida \u00a0la \u00a0censura \u00a0que \u00a0el tribunal se aplic\u00f3 a un examen integral de la indagatoria, \u00a0ech\u00f3 \u00a0de \u00a0menos \u00a0los \u00a0rastros \u00a0de \u00a0alcohol \u00a0en \u00a0la \u00a0necropsia \u00a0y capitaliz\u00f3 la \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0lugar \u00a0donde quedaron los residuos del parabrisas, todo con el \u00a0fin de desvirtuar las explicaciones del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0el mismo camino desacertado, acota el Procurador, se refiere la \u00a0impugnante \u00a0a la estimaci\u00f3n del testimonio de Giovanny \u00a0Pel\u00e1ez, \u00a0reprobando \u00a0la \u00a0actitud \u00a0del sentenciador al \u00a0restarle \u00a0m\u00e9rito por sus v\u00ednculos laborales con la empresa de transporte, pero \u00a0tal \u00a0modo \u00a0de \u00a0impugnar ingresa en los terrenos propios del error de derecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, v\u00eda inadmisible porque se carece en Colombia de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0tarifaria \u00a0y, \u00a0por \u00a0contrario modo, rige en su extensi\u00f3n debida el \u00a0sistema de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0misma \u00a0impropiedad \u00a0en el ataque aparece a la hora de cuestionar \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de los testimonios rendidos por Omaira \u00a0Narv\u00e1ez \u00a0y \u00a0Victor Obdulio Caro, pues, a partir de sus \u00a0propias \u00a0consideraciones, \u00a0la demandante quiere atribuir errores en la sentencia \u00a0que no logra demostrar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03.\u00a0 \u00a0 En \u00a0 cuanto \u00a0al \u00a0tercer \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0advierte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sobre \u00a0el tema de la violaci\u00f3n del art\u00edculo 329 del C\u00f3digo Penal, \u00a0lo \u00a0primero \u00a0que \u00a0olvida la censora es que por esta v\u00eda ha menester aceptar los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0omitir referencias a la prueba, porque la discusi\u00f3n se plantea s\u00f3lo \u00a0sobre \u00a0la \u00a0norma de derecho sustancial que le dio sustento a la decisi\u00f3n.\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0en \u00a0este \u00a0nivel \u00a0es \u00a0deber \u00a0del \u00a0demandante \u00a0indicar \u00a0el sentido de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 precepto \u00a0mencionado, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0precisar \u00a0si \u00a0el \u00a0equ\u00edvoco \u00a0comprometi\u00f3 \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n correcta del precepto o si se le dio un alcance que \u00a0no le correspond\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el quebranto del art\u00edculo 107 del C\u00f3digo Penal, \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0dice \u00a0que \u00a0la \u00a0actora \u00a0no \u00a0define cu\u00e1les fueron las consecuencias \u00a0extra\u00f1as \u00a0atribuidas \u00a0a la norma por el sentenciador, como para predicar de esa \u00a0manera \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0la norma.\u00a0 Adem\u00e1s, tal como se \u00a0presenta \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0demandante \u00a0parte de la equivocada concepci\u00f3n de \u00a0que, \u00a0 \u00a0producido \u00a0 \u00a0el \u00a0 dictamen \u00a0 pericial, \u00a0 el \u00a0 fallador \u00a0 debe \u00a0 acogerlo \u00a0obligatoriamente, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0verdad es que en el sistema probatorio colombiano \u00a0no se contemplan pruebas con valor absoluto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Agrega \u00a0que \u00a0el \u00a0equ\u00edvoco \u00a0se \u00a0incrementa con la invocaci\u00f3n de los \u00a0principios \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0y \u00a0lealtad, \u00a0que \u00a0la recurrente estima violados, \u00a0actitud \u00a0con \u00a0la \u00a0cual \u00a0ingresa en el terrero de la causal tercera de casaci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0por tal v\u00eda tampoco se logra demostrar ni presentar un cargo estructurado \u00a0para atacar la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A.\u00a0 EXAMEN DE LA NULIDAD. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a0473 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01987 \u00a0(Decreto \u00a0050), \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a025 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a01861 de 1989, \u00a0dispon\u00eda: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cReapertura.\u00a0 \u00a0 Cuando \u00a0 no \u00a0 exista \u00a0 prueba \u00a0para \u00a0ordenar \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0o \u00a0para \u00a0formular \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, el juez ordenar\u00e1 \u00a0reapertura \u00a0de la investigaci\u00f3n por un t\u00e9rmino que no podr\u00e1 exceder de un (1) \u00a0a\u00f1o \u00a0y \u00a0se\u00f1alar\u00e1 \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0deban \u00a0practicarse.\u00a0 \u00a0Vencido \u00a0este \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0cerrar\u00e1 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0correr\u00e1 \u00a0traslado \u00a0a las partes; acto \u00a0seguido \u00a0decretar\u00e1 \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0si \u00a0no \u00a0hubiere \u00a0m\u00e9rito para \u00a0formular resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cLa \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0del \u00a0auto \u00a0de \u00a0reapertura \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0no \u00a0suspender\u00e1 \u00a0la instrucci\u00f3n del proceso, pero el inferior no podr\u00e1 hacer nueva \u00a0calificaci\u00f3n antes de que el superior resuelva\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ocurre \u00a0que \u00a0la \u00a0segunda \u00a0parte \u00a0del inciso 1\u00b0 de la modificaci\u00f3n, \u00a0correspond\u00eda \u00a0al inciso 2\u00b0 del texto original del art\u00edculo 473, previsi\u00f3n de \u00a0la \u00a0cual \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha\u00a0 \u00a0dicho \u00a0que consagr\u00f3 una verdadera nueva causal de \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0procedimiento, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0\u201cuna \u00a0sui \u00a0generis \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0punibilidad en abstracto, como quiera que el Estado \u00a0renuncia \u00a0a \u00a0su potestad punitiva y de juzgamiento y averiguaci\u00f3n, para quienes \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0en \u00a0esas espec\u00edficas circunstancias, aun cuando la inocencia no \u00a0aparezca \u00a0de \u00a0manera \u00a0inconcusa\u201d \u00a0(auto \u00a0junio 28 de \u00a01988, \u00a0M. \u00a0P. \u00a0Gustavo \u00a0G\u00f3mez Vel\u00e1squez). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0este \u00a0modo, \u00a0si \u00a0se \u00a0llegaren a constatar los presupuestos de la \u00a0norma \u00a0citada, \u00a0hasta \u00a0el punto que no se hayan recaudado otras pruebas de cargo \u00a0durante \u00a0el \u00a0per\u00edodo \u00a0de \u00a0reapertura y perviva valorativamente la situaci\u00f3n de \u00a0duda \u00a0planteada en la primera calificaci\u00f3n, indudablemente el procesado habr\u00eda \u00a0adquirido \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a una cesaci\u00f3n de procedimiento que no se podr\u00eda haber \u00a0negado \u00a0ni \u00a0a\u00fan \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991 (aunque con la nueva \u00a0denominaci\u00f3n \u00a0de \u00a0preclusi\u00f3n).\u00a0 \u00a0En \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0no es meramente el \u00a0menor \u00a0o \u00a0mayor \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0se \u00a0pudiera \u00a0utilizar \u00a0en la segunda calificaci\u00f3n \u00a0sumarial \u00a0lo que favorece o desfavorece al procesado, de acuerdo con el estatuto \u00a0procesal \u00a0anterior \u00a0o el vigente, sino la subsistencia de un estado de duda que, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de haberse agotado el limitado tiempo de instrucci\u00f3n adicional, no se \u00a0pudo \u00a0 remover \u00a0con \u00a0lo \u00a0recaudado \u00a0dentro \u00a0de \u00a0\u00e9l; \u00a0no \u00a0es \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0o \u00a0extemporaneidad \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, porque, temprano o tarde, la declaraci\u00f3n de \u00a0duda no puede soslayarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Si \u00a0en estos t\u00e9rminos se aprecia la situaci\u00f3n de favorabilidad que \u00a0supuestamente \u00a0han \u00a0desconocido \u00a0los jueces en este proceso, no es la nulidad el \u00a0camino \u00a0adecuado \u00a0para \u00a0remover \u00a0el \u00a0agravio en sede de casaci\u00f3n, porque en tal \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0el fallador habr\u00eda omitido la aplicaci\u00f3n de una especial \u201ccausal \u00a0excluyente \u00a0de \u00a0la \u00a0punibilidad \u00a0en \u00a0abstracto\u201d y \u201cverdadera nueva causal de \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento\u201d, prevista en el art\u00edculo 473 del Decreto 050 de \u00a01987 \u00a0(norma \u00a0sustancial en ese sentido), aplicable ultractivamente por su mayor \u00a0benignidad, \u00a0que \u00a0tenida \u00a0en cuenta en su oportunidad por los juzgadores habr\u00eda \u00a0dado \u00a0lugar \u00a0a \u00a0un \u00a0auto de cesaci\u00f3n de procedimiento, en vez de las sentencias \u00a0condenatorias atacadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0 este \u00a0 modo, \u00a0como \u00a0est\u00e1 \u00a0vigente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0tribunal, \u00a0la motivaci\u00f3n correcta para incoar el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 era \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 473 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1987, norma \u00a0sustancial \u00a0para los procesados que a la fecha de su vigencia se hallaban en las \u00a0espec\u00edficas \u00a0 circunstancias \u00a0all\u00ed \u00a0previstas.\u00a0 \u00a0Entonces, \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0insinuada \u00a0ya no ser\u00eda necesario que la Corte regresara la actuaci\u00f3n a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0una \u00a0nulidad, \u00a0pues \u00a0bastar\u00eda \u00a0que constate los presupuestos de la norma en \u00a0cuesti\u00f3n, \u00a0y, \u00a0sin \u00a0que \u00a0haya \u00a0lugar \u00a0a \u00a0un \u00a0fallo \u00a0de reemplazo, de una vez se \u00a0decretar\u00eda la cesaci\u00f3n de procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0inconsistencia en la propuesta de nulidad radica en que la Corte \u00a0no \u00a0podr\u00eda \u00a0invalidar la actuaci\u00f3n procesal para propiciar de nuevo la segunda \u00a0calificaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0como \u00a0tal \u00a0en \u00a0esta \u00a0oportunidad el funcionario competente \u00a0tiene \u00a0dos \u00a0opciones \u00a0(acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0preclusi\u00f3n), dado que ser\u00eda abiertamente \u00a0ilegal \u00a0recomendar o sugerirle al calificador que s\u00f3lo podr\u00eda determinarse por \u00a0la \u00a0segunda \u00a0forma, \u00a0que \u00a0en \u00faltimas es el objetivo buscado en este caso con la \u00a0proposici\u00f3n del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0si \u00a0lo \u00a0alegado \u00a0es \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de una \u00a0garant\u00eda \u00a0 fundamental \u00a0 de \u00a0 orden \u00a0 constitucional \u00a0 y \u00a0 legal, \u00a0como \u00a0es \u00a0la \u00a0favorabilidad, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de oficio ofrecer\u00e1 un an\u00e1lisis de lo relacionado con \u00a0el \u00a0tema \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0una \u00a0profundizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0alcance del \u00a0modificado \u00a0 texto \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 473 \u00a0 del \u00a0 Decreto \u00a0050 \u00a0de \u00a01987.\u00a0 \u00a0As\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0pat\u00e9tico el exceso del t\u00e9rmino de reapertura de investigaci\u00f3n \u00a0previsto \u00a0en \u00a0la \u00a0norma \u00a0(un \u00a0a\u00f1o), \u00a0porque \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0providencia qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01991 \u00a0(fs. \u00a0129v.), lo cual significa que el \u00a0per\u00edodo \u00a0instructivo adicional pod\u00eda extenderse legalmente hasta el 20 de mayo \u00a0de \u00a01992, \u00a0y el nuevo cierre de instrucci\u00f3n apenas se produjo el 3 de diciembre \u00a0de 1993 (fs. 214). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0 todo, \u00a0 de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0norma \u00a0examinada, \u00a0no \u00a0basta \u00a0el \u00a0vencimiento \u00a0 del \u00a0 irrebasable \u00a0t\u00e9rmino \u00a0un \u00a0(1) \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a0reapertura \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0para \u00a0tener \u00a0derecho \u00a0a la cesaci\u00f3n de procedimiento, pues esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0condicionada \u00a0a \u00a0que \u00a0\u201cno \u00a0hubiere \u00a0m\u00e9rito \u00a0 \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0 formular \u00a0 \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 acusaci\u00f3n\u201d.\u00a0 \u00a0Si el funcionario reabre la investigaci\u00f3n, l\u00f3gicamente \u00a0se \u00a0supone que echa de menos pruebas que deben practicarse, pero n\u00f3tese que ese \u00a0nuevo \u00a0procedimiento \u00a0de \u00a0cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0traslado \u00a0a \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0y \u00a0segunda \u00a0calificaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0supeditado a que realmente se \u00a0produzcan \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0anunciados, \u00a0sino s\u00f3lo al vencimiento \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino.\u00a0 Es decir, \u00a0logradas \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0anheladas \u00a0dentro \u00a0del t\u00e9rmino legal o no obtenidas por \u00a0cualquier \u00a0causa, \u00a0de todas maneras el funcionario tiene que volver a evaluar el \u00a0conjunto \u00a0del \u00a0material probatorio para establecer si existe m\u00e9rito para dictar \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acusaci\u00f3n \u00a0 o, \u00a0en \u00a0caso \u00a0negativo, \u00a0profiere \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0disposici\u00f3n no introduce salvedades, en el sentido de ponerla a \u00a0decir \u00a0que, \u00a0si \u00a0no se practican las pruebas extra\u00f1adas, indefectiblemente debe \u00a0producirse \u00a0la \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento; \u00a0no, \u00a0el \u00a0precepto sin distinci\u00f3n \u00a0prev\u00e9 \u00a0 que \u00a0 dicha \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 (cesaci\u00f3n) \u00a0 se \u00a0 dictar\u00e1 \u00a0 \u201csi \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0hubiere \u00a0 \u00a0m\u00e9rito \u00a0 \u00a0para \u00a0 formular \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0acusaci\u00f3n\u201d, expresi\u00f3n esta que l\u00f3gicamente supone \u00a0una \u00a0nueva \u00a0evaluaci\u00f3n de la prueba, tanto de la que ya exist\u00eda como de la que \u00a0se \u00a0llegare \u00a0a recaudar en el lapso complementario, pues, al fin y al cabo, todo \u00a0hace parte de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0esa \u00a0revaloraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0hizo \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del 14 de enero de 1994, es precisamente cuando advierte que existe \u00a0la \u00a0prueba \u00a0fundante \u00a0para \u00a0dictar \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0sin \u00a0necesidad de acudir a los medios de convicci\u00f3n practicados por \u00a0fuera del perentorio t\u00e9rmino legal de reapertura (fs. 224 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0F\u00e1cilmente \u00a0puede \u00a0verificarse \u00a0que \u00a0la fiscal evalu\u00f3, de un lado, \u00a0los \u00a0 \u00a0 testimonios \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 Giovanny \u00a0 \u00a0 Pel\u00e1ez \u00a0Alvar\u00e1n (25 de julio de 1990, fs. 67f.), Omaira \u00a0Narv\u00e1ez \u00a0G\u00f3mez \u00a0(2 de octubre de \u00a01991, \u00a0fs. 154) y Jos\u00e9 Wilson V\u00e9lez Parra \u00a0(25 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01990, \u00a0fs. \u00a066) \u00a0y la indagatoria William \u00a0Carrillo \u00a0Bacarez (26 de julio de \u00a01990, \u00a0fs. \u00a073).\u00a0 \u00a0De \u00a0otra parte, la instructora examin\u00f3 la diligencia de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y \u00a0las fotograf\u00edas obtenidas en el acto (29 de noviembre \u00a0de \u00a01990, fs. 108), con el fin de mostrar la mentira del primer grupo de pruebas \u00a0que \u00a0se \u00a0tildan \u00a0de exculpatorias, al igual que hizo la interpretaci\u00f3n racional \u00a0de \u00a0la huella de frenada dispuesta en el croquis adjunto al informe policivo (11 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01990, \u00a0fs. \u00a08) \u00a0y \u00a0analiz\u00f3 \u00a0en \u00a0el mismo nivel el testimonio del \u00a0carretillero \u00a0Sigifredo Cifuentes Casta\u00f1o (29 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 noviembre \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 1990, \u00a0 \u00a0fs. \u00a0 \u00a0111). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0entonces, \u00a0la \u00a0funcionaria \u00a0que \u00a0calific\u00f3 \u00a0por segunda vez el \u00a0sumario \u00a0advirti\u00f3 \u00a0un \u00a0error \u00a0en la primera calificaci\u00f3n, en el sentido de que \u00a0\u00e9sta \u00a0 pas\u00f3 \u00a0 sin \u00a0detenerse \u00a0en \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Cifuentes \u00a0Casta\u00f1o, dado que \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0una prueba \u201cque con m\u00e1s claridad y precisi\u00f3n que un formado \u00a0profesional, \u00a0imprime \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0real a los sucesos motivo de investigaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0se \u00a0confirma \u00a0con \u00a0ella \u00a0lo que las circunstancias de modo, tiempo y lugar \u00a0estaban \u00a0evidenciando:\u00a0 \u00a0La \u00a0imprudencia del sindicado en la conducci\u00f3n de \u00a0su veh\u00edculo\u2026\u201d (fs. 230). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0vista \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0a \u00a0pesar de que se hab\u00eda superado con \u00a0creces \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0reapertura de la investigaci\u00f3n, no estaba presente el \u00a0presupuesto \u00a0sustancial \u00a0para adoptar la cesaci\u00f3n de procedimiento, dado que en \u00a0este \u00a0caso \u00a0s\u00ed \u00a0exist\u00eda m\u00e9rito para proferir resoluci\u00f3n acusatoria, no s\u00f3lo \u00a0una \u00a0vez \u00a0constatado el vencimiento del lapso sino desde antes, sin necesidad de \u00a0acudir a las pruebas practicadas extempor\u00e1neamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0no \u00a0se daban todos los requisitos del art\u00edculo 473 citado, ha \u00a0de \u00a0saberse que para la fecha del segundo calificatorio subsist\u00eda la acci\u00f3n en \u00a0este \u00a0proceso, \u00a0por ende, no era aqu\u00e9lla una norma que debiera prevalecer en su \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0por \u00a0favorabilidad, raz\u00f3n por la cual el deber de la Fiscal\u00eda era \u00a0calificar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito del sumario dentro del t\u00e9rmino previsto en el par\u00e1grafo \u00a0transitorio \u00a0del art\u00edculo 329 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, esto es, ocho \u00a0(8) \u00a0meses \u00a0contados \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a081 de 1993 (2 de \u00a0noviembre), \u00a0dado \u00a0que \u00a0para \u00a0esa fecha hab\u00edan transcurrido 40 meses y 21 d\u00edas \u00a0despu\u00e9s de haberse iniciado la instrucci\u00f3n (11 de junio de 1990). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No prospera la objeci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0B.\u00a0 SEGUNDO CARGO: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al \u00a0amparo de la presunta violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0la \u00a0actora \u00a0plantea \u00a0tres \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que \u00a0se \u00a0estudian \u00a0del \u00a0siguiente \u00a0modo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.\u00a0 \u00a0Dice \u00a0la recurrente que se ha ignorado la existencia de la \u00a0prueba \u00a0indiciaria, por medio de la cual se evidencia el estado de embriaguez de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0al \u00a0momento \u00a0de los hechos.\u00a0 En este punto la censura muestra \u00a0una \u00a0ostensible \u00a0confusi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0no se aportan razonamientos para saber si la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0tuvo \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0la \u00a0prueba testimonial, documental o pericial que \u00a0soportaba \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador de la ebriedad, o si el silencio del fallador se \u00a0produjo \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0hacer \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0racional \u00a0para \u00a0obtener la \u00a0inferencia l\u00f3gica de lo desconocido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0 la \u00a0 censura \u00a0 se \u00a0 refiere \u00a0 directamente \u00a0 a \u00a0la \u00a0plena \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0que \u00a0 el \u00a0 profesor \u00a0 Castillo \u00a0Castillo, \u00a0desde \u00a0temprana \u00a0hora, \u00a0particip\u00f3 \u00a0de \u00a0una \u00a0fiesta \u00a0en el colegio y estuvo desaparecido del lugar por alg\u00fan tiempo, como lo \u00a0sostiene \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0testigo \u00a0 \u00a0Ana \u00a0 \u00a0Nory \u00a0 \u00a0Restrepo \u00a0Becerra, \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n al hecho de que el testimoniante \u00a0Giovanny \u00a0Pel\u00e1ez \u00a0Alvar\u00e1n \u00a0oy\u00f3 \u00a0decir \u00a0a \u00a0una \u00a0mujer \u00a0que viajaba en la buseta que el finado estaba ebrio, \u00a0porque \u00a0ven\u00eda \u00a0de \u00a0un \u00a0festejo \u00a0del \u00a0d\u00eda \u00a0del \u00a0estudiante \u00a0en \u00a0el \u00a0colegio \u00a0de \u00a0Ricaurte.\u00a0 \u00a0De \u00a0estos datos, seg\u00fan la censora, puede hacerse la inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la \u00a0ebriedad, \u00a0porque \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0ense\u00f1a que en reuniones de \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0\u00edndole \u00a0se \u00a0libera \u00a0el \u00a0esp\u00edritu \u00a0y \u00a0el \u00a0hombre tiende a las bebidas \u00a0embriagantes, \u00a0pero la demanda no se ocupa de los juicios del sentenciador sobre \u00a0el \u00a0tema, \u00a0pues, \u00a0al \u00a0fin \u00a0y \u00a0al cabo, tal es el objeto de ataque en casaci\u00f3n y \u00a0s\u00f3lo \u00a0despu\u00e9s, \u00a0o \u00a0simult\u00e1neamente, \u00a0se \u00a0debe hacer la confrontaci\u00f3n de esas \u00a0estimaciones \u00a0con \u00a0la \u00a0prueba supuestamente ignorada o distorsionada, porque, si \u00a0son \u00a0razonables las exclusiones o dem\u00e9ritos del sentenciador, carece de sentido \u00a0alentar una indefinida competencia de apreciaciones racionales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0acudir primero y directamente a los contenidos valorativos de la \u00a0sentencia, \u00a0ha \u00a0expuesto \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0significa caer en el error de no mostrar la \u00a0raz\u00f3n suficiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.\u00a0 \u00a0Otro \u00a0yerro \u00a0de \u00a0hecho manifestado en la censura tiene que \u00a0ver \u00a0con \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de la prueba t\u00e9cnica que aparece a folios 183 y 184, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0cual el perito Julio Alberto Ram\u00edrez \u00a0Id\u00e1rraga, \u00a0 calificado \u00a0como \u00a0id\u00f3neo \u00a0y \u00a0de \u00a0amplia \u00a0experiencia \u00a0en \u00a0cuestiones \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito, \u00a0expone que el automotor de servicio \u00a0p\u00fablico \u00a0se \u00a0desplazaba \u00a0a \u00a0una \u00a0velocidad \u00a0aproximada de 67.61 kil\u00f3metros por \u00a0hora, \u00a0aceleraci\u00f3n \u00a0que est\u00e1 dentro de los rangos permitidos legalmente y, por \u00a0ende, \u00a0facilitaba \u00a0al conductor sortear los imprevistos que se presentaran en el \u00a0recorrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0actora \u00a0dice \u00a0que \u00a0dicha \u00a0prueba \u00a0t\u00e9cnica \u00a0fue mencionada en el \u00a0fallo, \u00a0mas no valorada, actitud que equivale a ignorarla.\u00a0 Sin embargo, si \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0es \u00a0que \u00a0el fallo hubiese aceptado la capacidad de manipulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0conductor, \u00a0por lo moderado de la velocidad, no queda claro cu\u00e1les ser\u00edan \u00a0las \u00a0 ben\u00e9ficas \u00a0 consecuencias \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0aspira \u00a0con \u00a0esa \u00a0denotaci\u00f3n \u00a0la \u00a0demandante, \u00a0porque \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0echa de menos las huellas de esos cambios de \u00a0direcci\u00f3n \u00a0alegados \u00a0para presuntamente esquivar la motocicleta que avanzaba en \u00a0zigzag, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0le \u00a0advierte al procesado que, de ser ciertas las maniobras \u00a0que \u00a0aduce, \u00a0no resultaba l\u00f3gico que lo hubiese hecho hacia el lado izquierdo y \u00a0no \u00a0por \u00a0el \u00a0flanco derecho, fuera de la v\u00eda, espacio que no s\u00f3lo era propicio \u00a0sino \u00a0 \u00a0que \u00a0 conjurar\u00eda \u00a0 m\u00e1s \u00a0 eficazmente \u00a0 los \u00a0 peligros \u00a0 de \u00a0 semejante \u00a0evasi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03.\u00a0 \u00a0El \u00a0tercer \u00a0yerro se refiere a la presunta tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0informe \u00a0policial \u00a0suscrito \u00a0por \u00a0Gustavo G\u00e1lvez \u00a0G\u00e1lvez \u00a0y \u00a0el \u00a0croquis \u00a0adjunto, \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0que \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0 de \u00a0 Luis \u00a0Fernando \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0Giovanny \u00a0Pel\u00e1ez \u00a0 Alvar\u00e1n, \u00a0Wilson \u00a0V\u00e9lez, Omaira Narv\u00e1ez y Victor Obdulio Caro Herrera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0F\u00e1cilmente \u00a0se \u00a0notar\u00e1 \u00a0que, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las \u00a0mencionadas \u00a0pruebas, \u00a0el \u00a0reparo \u00a0no se desarrolla realmente como un arbitrario incremento o \u00a0recorte \u00a0del \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de \u00a0las \u00a0mismas \u00a0(tergiversaci\u00f3n), \u00a0sino que \u00a0b\u00e1sicamente \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a discrepancias con la valoraci\u00f3n que las instancias \u00a0hicieron \u00a0de \u00a0ellas. \u00a0Esta \u00a0irregular \u00a0tendencia \u00a0puede advertirse, por ejemplo, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e \u00a0al \u00a0informe \u00a0policial \u00a0y \u00a0el croquis, la demandante \u00a0reprocha \u00a0que \u00a0\u201ces \u00a0err\u00f3neo \u00a0atribuir \u00a0impericia \u00a0al incriminado por no haber \u00a0guiado \u00a0su \u00a0veh\u00edculo hacia la derecha porque era el mismo carril ocupado por la \u00a0motocicleta\u201d \u00a0(fs. \u00a0546); \u00a0o cuando asevera que el sentenciador \u201cinterpret\u00f3 \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por el croquis en forma contraria a la ley\u2026\u201d \u00a0(idem); o en el aparte en el \u00a0cual \u00a0se \u00a0duele \u00a0de que el tribunal desconozca \u201cque GIOVANNY PEL\u00c1EZ citado en \u00a0el \u00a0informe \u00a0policivo \u00a0como YOHANY PEL\u00c1EZ, tambi\u00e9n declar\u00f3, pero al valorarse \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0se \u00a0le \u00a0niega \u00a0todo valor por tener v\u00ednculos laborales con la \u00a0empresa \u00a0afiliadora\u2026 \u00a0Es \u00a0err\u00f3neo \u00a0negarle toda credibilidad a un testigo por \u00a0razones \u00a0de \u00a0subordinaci\u00f3n, estos son aspectos valorables de acuerdo a la forma \u00a0en \u00a0que la declaraci\u00f3n sea rendida, adem\u00e1s de consultar el sustento o respaldo \u00a0en \u00a0otros \u00a0medios probatorios\u2026\u201d (ibidem); \u00a0tambi\u00e9n \u00a0cuando \u00a0en relaci\u00f3n con el testimonio de Omaira \u00a0Narv\u00e1ez dice que \u201cse tergiversa \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0por \u00a0ella \u00a0suministrada, se limitan sus alcances, al negarle a \u00a0esta \u00a0testigo \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0captar \u00a0los movimientos del veh\u00edculo sin la \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0de sus \u00f3rganos de la visi\u00f3n\u2026\u201d (fs. 547); o en el momento que \u00a0afirma \u00a0un error de hecho \u201cal apreciar en forma diversa su verdadero valor, la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de VICTOR OBDULIO CARO HERRERA, al considerar que su ubicaci\u00f3n en \u00a0la \u00a0buseta, \u00a0le \u00a0imped\u00eda \u00a0observar \u00a0los \u00a0veh\u00edculos que en sentido contrario se \u00a0desplazaban\u2026\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (idem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n con este tema, se ha dicho con insistencia por la Sala \u00a0que, \u00a0mientras el examen cr\u00edtico-probatorio del juzgador no tenga las trazas de \u00a0una \u00a0abierta \u00a0irrazonabilidad, no es posible rediscutir el m\u00e9rito probatorio en \u00a0sede \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0porque \u00a0 \u00a0ser\u00eda \u00a0 quebrantar \u00a0 caprichosamente \u00a0 la \u00a0jurisdiccionalidad \u00a0 y \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 definitivo \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0particularmente \u00a0asistido \u00a0por una soberan\u00eda reglada en materia de apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0m\u00e9todo \u00a0cuya violaci\u00f3n s\u00f3lo aparece por lo inexistente o absurdo \u00a0del \u00a0examen \u00a0judicial, \u00a0en \u00a0cuyo caso s\u00ed cabe el reproche por un error de hecho \u00a0como falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, proclamar al final de este ac\u00e1pite que se violaron \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0249 \u00a0y \u00a0333 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, que ata\u00f1en al \u00a0principio \u00a0de \u00a0imparcialidad \u00a0o \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0comporta \u00a0un \u00a0acercamiento \u00a0inmotivado \u00a0a \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de casaci\u00f3n, porque, dejar de \u00a0averiguar \u00a0lo \u00a0favorable \u00a0o \u00a0desfavorable \u00a0al \u00a0procesado, constituye una actitud \u00a0odiosa que lesiona gravemente el debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es improcedente la objeci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0C.\u00a0 TERCER CARGO: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0la \u00a0primera parte de esta censura, la demandante se refiere a la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, de los art\u00edculos 5, 35, 37 y \u00a0329 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, dado que en el caso examinado la culpa en el homicidio \u00a0requerir\u00eda \u00a0un \u00a0actuar \u00a0con negligencia, imprudencia, impericia o inobservancia \u00a0de los reglamentos, \u00f3rdenes y normas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Basta \u00a0la \u00a0lectura \u00a0de \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo para captar la \u00a0contrariedad \u00a0en \u00a0sus propios t\u00e9rminos, porque el alegato de violaci\u00f3n directa \u00a0es \u00a0incompatible con quejas inmediatas y ni siquiera marginales relacionadas con \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0demostrado \u00a0por \u00a0la \u00a0judicatura \u00a0o \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0lo \u00a0sustentan. \u00a0 Se \u00a0nota \u00a0esta \u00a0incongruencia \u00a0cuando \u00a0la \u00a0demanda \u00a0reivindica \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0 personales \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 experiencia \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0otros \u00a0datos \u00a0probatorios, \u00a0con \u00a0el fin de pregonar que no hubo culpa en la realizaci\u00f3n de su \u00a0conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Para \u00a0afirmar que no hubo imprudencia en el actuar del procesado, es \u00a0necesario \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0recorrer \u00a0primero \u00a0un camino de demostraci\u00f3n que s\u00f3lo \u00a0puede \u00a0hacerse a trav\u00e9s de las pruebas, y tal inquietud para nada tiene que ver \u00a0con \u00a0una \u00a0mutaci\u00f3n \u00a0caprichosa del sentido de las normas citadas, que es lo que \u00a0se invoca en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0segunda \u00a0parte \u00a0de \u00a0este \u00a0cargo se refiere a una interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0107 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, porque, seg\u00fan lo entiende la \u00a0censora, \u00a0una \u00a0vez \u00a0constituida la parte civil dentro del proceso penal, corre a \u00a0su \u00a0cargo \u00a0enteramente la demostraci\u00f3n del monto de los perjuicios, m\u00e1xime que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0la \u00a0variaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la cuant\u00eda de los mismos se hizo en segunda \u00a0instancia, \u00a0sin \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0controversia, y cuando ya exist\u00eda un dictamen \u00a0pericial inobjetado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se \u00a0aduce, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0la \u00a0certificaci\u00f3n sobre los ingresos que \u00a0percib\u00eda \u00a0la v\u00edctima, dato que dio lugar a la intensificaci\u00f3n de la medida de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0por \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0parte civil a la segunda instancia, fue \u00a0aportada despu\u00e9s del peritaje que ya estaba en firme. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0 importante \u00a0 destacar \u00a0 que \u00a0la \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0sueldos \u00a0percibidos \u00a0por \u00a0la v\u00edctima no\u00a0 se introdujo sorpresivamente y sin remedio \u00a0en \u00a0 este \u00a0proceso, \u00a0porque \u00a0se \u00a0aport\u00f3 \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0de \u00a0juzgamiento \u00a0y \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0hac\u00eda \u00a0suponer \u00a0su \u00a0conocimiento por todos los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0(fs. \u00a0339).\u00a0 \u00a0El juez de primera instancia cometi\u00f3 un \u00a0error \u00a0al hacer la liquidaci\u00f3n de los perjuicios con base a un supuesto salario \u00a0m\u00ednimo \u00a0legal, \u00a0sin \u00a0parar \u00a0mientes en el certificado oficial, pero el tribunal \u00a0hizo justicia al introducir la respectiva modificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0es cierto que tal ajuste en el valor de los perjuicios \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0hizo \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia, una vez detectado el error por la parte \u00a0civil, \u00a0pero \u00a0el derecho de contradicci\u00f3n en esas condiciones no sufr\u00eda mengua \u00a0alguna, \u00a0ya que su garant\u00eda se evidencia por la controversia planteada sobre el \u00a0tema \u00a0en \u00a0esta \u00a0sede \u00a0extraordinaria, \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0frente \u00a0a \u00a0una certificaci\u00f3n \u00a0p\u00fablica \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0la \u00a0 referenciada \u00a0 ni \u00a0 siquiera \u00a0 se \u00a0 ha \u00a0 insinuado \u00a0 su \u00a0falsedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0se recuerda que la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de una \u00a0norma \u00a0de \u00a0derecho \u00a0sustancial \u00a0supone \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0que \u00a0el \u00a0precepto \u00a0ha sido \u00a0aplicado, \u00a0aunque \u00a0el fallador hubiese evadido su verdadero sentido, mas en este \u00a0caso \u00a0el tribunal ni siquiera hizo uso del art\u00edculo 107 del C\u00f3digo Penal, dado \u00a0que \u00a0contaba \u00a0con \u00a0todos \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0suficientes \u00a0para hacer la \u00a0liquidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0entre \u00a0ellos, \u00a0la certificaci\u00f3n de salarios \u00a0expedida por el empleador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0no puede olvidarse que, de conformidad con el art\u00edculo \u00a055 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, una vez demostrada la existencia de los \u00a0perjuicios, \u00a0la \u00a0liquidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los mismos corresponde al juez, tarea para la \u00a0cual \u00a0\u201cpodr\u00e1 disponer la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0perito \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0complejidad del asunto\u2026\u201d.\u00a0 \u00a0De \u00a0modo \u00a0que el experto en este caso, como en todas sus \u00a0intervenciones \u00a0que se tienen previstas en el proceso penal, se comporta como un \u00a0aut\u00e9ntico \u00a0auxiliar \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia, \u00a0con \u00a0m\u00e1s veras si su llamamiento est\u00e1 \u00a0mediatizado por la discrecionalidad del funcionario judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0 lo \u00a0 dem\u00e1s, \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0como \u00a0cualquier \u00a0otra \u00a0prueba, \u00a0no \u00a0constituye \u00a0un \u00a0fin \u00a0en \u00a0s\u00ed \u00a0mismo \u00a0dentro \u00a0del proceso, pues est\u00e1 sujeto a la \u00a0posterior \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0racional del juez y por ello no puede contener verdades \u00a0reveladas, indiscutibles o inamovibles (C. P. P., art. 273). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Vale \u00a0la \u00a0pena \u00a0aclarar, s\u00f3lo por la apreciaci\u00f3n equivocada que se \u00a0asoma \u00a0en \u00a0una \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del Ministerio P\u00fablico, que la vulneraci\u00f3n de los \u00a0principios \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0y lealtad en la formaci\u00f3n y desenvolvimiento de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0por \u00a0tener incidencia directa en la validez y eficacia de la misma, \u00a0no \u00a0es \u00a0asunto \u00a0que \u00a0pueda \u00a0controvertirse por la v\u00eda de la nulidad sino por la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0como \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial por error de \u00a0derecho, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 modalidad \u00a0de \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0dado \u00a0que \u00a0la \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0 radical \u00a0 y \u00a0 \u00faltima \u00a0 se \u00a0 sit\u00faa \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0inexistente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tampoco puede prosperar el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la \u00a0Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0fecha, \u00a0origen y \u00a0naturaleza indicados en la motivaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0C\u00famplase y devu\u00e9lvase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE ENRIQUE C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 A. \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0 ARGOTE\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00cdDIMO \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0 \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 PROCESO No. 11075 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 185 \u00a0 Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1, D. C., diciembre dos de \u00a0mil novecientos noventa y ocho. \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0va \u00a0a decidir el recurso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-1119","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-6"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1119","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1119"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1119\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1119"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1119"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1119"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}