{"id":10949,"date":"2023-09-08T19:52:42","date_gmt":"2023-09-08T19:52:42","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2340218-10-06\/"},"modified":"2023-09-08T19:52:42","modified_gmt":"2023-09-08T19:52:42","slug":"2340218-10-06","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2340218-10-06\/","title":{"rendered":"23402(18-10-06)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23402 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta n\u00famero 118 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C, dieciocho de octubre de dos mil \u00a0seis.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0Roque \u00a0Acevedo \u00a0Gamarra, contra la sentencia proferida el 5 de octubre \u00a0de \u00a02004 por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga, mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la del Juzgado d\u00e9cimo penal del circuito de la misma sede, \u00a0que \u00a0 \u00a0conden\u00f3 \u00a0 al \u00a0 recurrente \u00a0 como \u00a0 autor \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 homicidio \u00a0simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0 \u00a0pueden \u00a0 \u00a0narrarse \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0hechos \u00a0 \u00a0juzgados \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0las \u00a0instancias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0las \u00a0horas del medio d\u00eda del 7 de febrero de 2003, en la tienda \u00a0Los \u00a0 Compadres \u00a0 del \u00a0 Municipio \u00a0 de \u00a0Zapatoca, \u00a0se \u00a0encontraron \u00a0Roque \u00a0Acevedo \u00a0Gamarra y Euclides Acevedo \u00a0G\u00f3mez, \u00a0quienes \u00a0al \u00a0calor \u00a0de \u00a0unas cervezas se pusieron de acuerdo acerca del \u00a0precio \u00a0de \u00a0un \u00a0establecimiento \u00a0comercial \u00a0cuya venta deb\u00eda formalizarse siete \u00a0d\u00edas \u00a0 despu\u00e9s. \u00a0 Pese \u00a0 a \u00a0 ese \u00a0 acuerdo, \u00a0Acevedo \u00a0Gamarra insisti\u00f3 en que se cerrara el negocio antes y \u00a0se \u00a0dispuso a entregarle a Acevedo G\u00f3mez la suma ofrecida, que \u00e9ste se neg\u00f3 a \u00a0recibir \u00a0porque \u00a0se sinti\u00f3 ofendido con la propuesta, que no solamente origin\u00f3 \u00a0su \u00a0rechazo, \u00a0sino \u00a0una \u00a0respuesta \u00a0airada \u00a0cargada \u00a0de \u00a0insultos \u00a0y de ofensas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Despu\u00e9s \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0haberse \u00a0 \u00a0superado \u00a0 ese \u00a0 impase, \u00a0 Acevedo \u00a0Gamarra regres\u00f3 al mismo sitio y \u00a0le \u00a0lanz\u00f3 \u00a0una \u00a0botella a Acevedo G\u00f3mez, sin hacer impacto en su humanidad, en \u00a0un \u00a0acto que fue respondido con uno igual que lesion\u00f3 al sindicado. En seguida, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0hizo \u00a0el \u00a0adem\u00e1n de tomar su arma de fuego, lo que ocasion\u00f3 que \u00a0Acevedo \u00a0G\u00f3mez \u00a0intentara \u00a0quit\u00e1rsela \u00a0en un forcejeo en el cual se produjeron \u00a0dos disparos que acabaron con su vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a08 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 2003, con base en el informe policial que dio \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0la \u00a0captura \u00a0en flagrancia de Roque Acevedo \u00a0Gamarra, la fiscal\u00eda cuarta de la Unidad de Reacci\u00f3n \u00a0Inmediata \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Bucaramanga \u00a0 \u00a0abri\u00f3 \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0 penal \u00a0 (fs., 15). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0escucharlo \u00a0en \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria, \u00a0mediante \u00a0providencia \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02003, la fiscal\u00eda dieciocho seccional le \u00a0impuso \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0la \u00a0probable \u00a0comisi\u00f3n \u00a0 del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0(fs., \u00a075). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a02 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02003 \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda cerr\u00f3 la investigaci\u00f3n \u00a0(fs., \u00a0154) \u00a0y el 5 de mayo \u00a0siguiente \u00a0la \u00a0calific\u00f3, \u00a0acusando \u00a0al sindicado por la comisi\u00f3n del delito de \u00a0homicidio \u00a0simple (fs., 184), \u00a0en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que al ser apelada por la defensa fue confirmada el 4 de junio de \u00a02003 \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00edas \u00a0delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0(fs., 202). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 31 \u00a0 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02004, \u00a0luego \u00a0de \u00a0realizar \u00a0las \u00a0audiencias \u00a0preparatoria \u00a0y \u00a0p\u00fablica, \u00a0el Juzgado d\u00e9cimo penal del circuito de Bucaramanga \u00a0conden\u00f3 \u00a0en primera instancia al procesado como autor del delito de homicidio a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de 13 a\u00f1os de prisi\u00f3n y a la accesoria de inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo lapso (fs., 111 cuaderno juzgado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Igualmente \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0pago \u00a0de perjuicios ocasionados con la \u00a0infracci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a05 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de 2004, la Sala penal del Tribunal Superior del \u00a0Distrito \u00a0 Judicial \u00a0 de \u00a0 Bucaramanga, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0instancia \u00a0(fs., \u00a0 \u00a0 40 \u00a0 \u00a0 cuaderno \u00a0 \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Contra \u00a0 esta \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0la \u00a0defensa \u00a0oportunamente \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n, el cual fue admitido mediante auto del 28 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 2005 (fs., 4 cuaderno Corte) y que ahora corresponde resolver. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DEMANDA DE CASACION \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0demandante \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de ser ilegal con base en seis \u00a0cargos \u00a0que \u00a0formula como principales y subsidiarios en cap\u00edtulos separados con \u00a0apoyo \u00a0en la primera causal de casaci\u00f3n, por infracci\u00f3n directa e indirecta de \u00a0la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cap\u00edtulo primero \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Absoluci\u00f3n por aplicaci\u00f3n del principio de \u00a0in dubio pro reo. Con este fin se proponen dos cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0primero, \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0 acusa \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0ser \u00a0ilegal por infracci\u00f3n indirecta de la ley como consecuencia \u00a0de \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0en \u00a0errores \u00a0de hecho por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas. \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de hacer una breve \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la \u00a0dogm\u00e1tica \u00a0de \u00a0esa \u00a0clase de error, se\u00f1ala que Acevedo \u00a0Gamarra \u00a0admiti\u00f3 en su diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0que \u00a0luego de ser ofendido, tal vez con el \u00e1nimo de evitar ser \u00a0golpeado, \u00a0se \u00a0le \u00a0fueron \u00a0dos tiros, o en sus propias palabras, \u201cse me fueron \u00a0dos tiros, creo no se si dispar\u00e9 dos veces.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0dice \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0concluye \u00a0que el procesado acept\u00f3 ser el autor del comportamiento que \u00a0se \u00a0le \u00a0imputa. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0eso \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto. \u00a0Una correcta lectura de la \u00a0indagatoria \u00a0permite \u00a0comprender \u00a0que \u00a0el \u00a0sindicado no asumi\u00f3 ser el autor del \u00a0comportamiento, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0fueron \u00a0dos disparos, que es algo totalmente \u00a0distinto \u00a0a \u00a0querer \u00a0realizar un comportamiento antijur\u00eddico. Seguramente en el \u00a0forcejeo, \u00a0cuando era golpeado, fue que se dispar\u00f3 el arma, sin saber quien fue \u00a0que la accion\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0 que \u00a0al \u00a0utilizar \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201ccreo\u201d, \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0no \u00a0hizo \u00a0nada diferente a se\u00f1alar que no sab\u00eda si \u00a0dispar\u00f3 \u00a0el \u00a0arma, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0desconoci\u00f3 el contenido de la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria y su expresi\u00f3n material. Demanda, por lo tanto, que \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0al \u00a0no \u00a0haberse \u00a0determinado qui\u00e9n fue el autor de los \u00a0disparos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0 el \u00a0 segundo \u00a0 cargo \u00a0acusa a la sentencia de ser ilegal por haber incurrido el Tribunal \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso raciocinio al apreciar los medios de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0desconoci\u00f3 las reglas de la l\u00f3gica, pues al apreciar los testimonios \u00a0de \u00a0Pedro \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Rueda \u00a0Farf\u00e1n, \u00a0Guillermo \u00a0Irre\u00f1o \u00a0y Manuel Mar\u00eda Acevedo y \u00a0confrontar \u00a0su \u00a0dicho \u00a0con \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0los \u00a0priv\u00f3 \u00a0de su \u00a0capacidad persuasiva sin causa alguna que lo justifique. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0testigos \u00a0\u2013 \u00a0dice \u00a0 \u00a0 \u2013\u00a0 \u00a0afirmaron \u00a0que \u00a0luego \u00a0de \u00a0un \u00a0ataque \u00a0rec\u00edproco \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0un \u00a0forcejeo, \u00a0en \u00a0el \u00a0que al final Guillermo \u00a0Irre\u00f1o \u00a0intervino \u00a0qued\u00e1ndose \u00a0con \u00a0el \u00a0arma, de modo que no se sabe a ciencia \u00a0cierta \u00a0si \u00a0el \u00a0disparo \u00a0se \u00a0produjo \u00a0por acci\u00f3n del procesado, el agresor o el \u00a0testigo, \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0desecha \u00a0con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que el \u00a0sindicado \u00a0acept\u00f3 \u00a0ser \u00a0el \u00a0autor \u00a0del \u00a0comportamiento, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0es as\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Concluye el demandante, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cel \u00a0error \u00a0en \u00a0que incurri\u00f3 el sentenciador de segunda instancia \u00a0es \u00a0trascendente, \u00a0por cuanto si hubiere valorado la prueba en su integridad, la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0surge \u00a0con \u00a0total \u00a0claridad \u00a0es \u00a0que \u00a0los disparos del arma se \u00a0produjeron \u00a0en \u00a0el \u00a0transcurso del forcejeo, sin poderse determinar quien fue el \u00a0autor \u00a0del \u00a0lamentable \u00a0insuceso, \u00a0con \u00a0mayor raz\u00f3n cuando un tercero Guillermo \u00a0Irre\u00f1o \u00a0qued\u00f3 \u00a0finalmente \u00a0en \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del \u00a0arma \u00a0y conforme a los testigos \u00a0citados \u00a0&#8230; \u00a0no \u00a0se \u00a0sabe quien los hizo, pero se supone que fue Roque, fl., 90 \u00a0vto., \u00a0o \u201cno puedo tener certeza de quien los dispar\u00f3 ni a quien le quit\u00e9 yo \u00a0el rev\u00f3lver.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Solicita, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto que se case la \u00a0sentencia y se absuelva a su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cap\u00edtulo segundo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0este \u00a0se propone un cargo subsidiario por infracci\u00f3n directa de \u00a0la \u00a0ley \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea del numeral 6 del \u00a0art\u00edculo 32 de la ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0ese \u00a0sentido, se\u00f1ala que la leg\u00edtima defensa se concibe como \u00a0una \u00a0causal \u00a0de exclusi\u00f3n de la responsabilidad penal, cuando quiera que por la \u00a0necesidad \u00a0 de \u00a0 defender \u00a0 un \u00a0 derecho \u00a0 propio \u00a0o \u00a0ajeno, \u00a0alguien \u00a0reacciona \u00a0proporcionalmente \u00a0a \u00a0una agresi\u00f3n actual, injusta e inminente, como lo hizo el \u00a0procesado. \u00a0En \u00a0ese orden, resulta de inter\u00e9s resaltar el segundo evento de los \u00a0dos \u00a0que se presentaron, pues fue en este en donde despu\u00e9s de un intercambio de \u00a0insultos, \u00a0el \u00a0sindicado lanz\u00f3 una botella que no hizo impacto en nadie, siendo \u00a0objeto \u00a0de una agresi\u00f3n que cambi\u00f3 diametralmente las condiciones de la pugna, \u00a0toda vez que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEuclides \u00a0botella \u00a0en \u00a0mano \u00a0golpe\u00f3 \u00a0y \u00a0lesion\u00f3 \u00a0a Roque en su rostro y de inmediato pretendi\u00f3 despojarlo del arma que \u00a0portaba \u00a0en \u00a0la \u00a0pretina, present\u00e1ndose por este motivo el forcejeo por el arma \u00a0que se dispar\u00f3, caus\u00e1ndole la muerte a Euclides.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0lo reafirma Pedro Jos\u00e9 Rueda Farf\u00e1n, \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se puede concluir que las reglas del \u201ccombate\u201d cambiaron y que \u00a0ante \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0que \u00a0fue objeto el procesado por parte de Euclides Acevedo, \u00a0fue \u00a0que \u00a0Roque respondi\u00f3, aun cuando \u201cvale anotar que la intenci\u00f3n de Roque \u00a0en \u00a0ning\u00fan momento fue la de utilizar el arma, pese a los dos incidentes que se \u00a0presentaron.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0 este \u00a0 punto \u00a0 radica \u00a0 la \u00a0errada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0en cuanto no valor\u00f3 el \u00a0cambio \u00a0radical \u00a0de \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0del \u00a0combate que le imprimi\u00f3 Euclides al \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0los hechos. Debe y es imperativo considerar que si Roque si bien \u00a0lanz\u00f3 \u00a0una \u00a0botella \u00a0y \u00a0no \u00a0desenfund\u00f3 \u00a0el arma, su agresi\u00f3n no conten\u00eda una \u00a0voluntad \u00a0lesiva \u00a0de mayor entidad y menos homicida, luego, reitero, si Euclides \u00a0no \u00a0solo \u00a0golpe\u00f3 sino que adem\u00e1s lesion\u00f3 y en ese orden pretendi\u00f3 despojar a \u00a0Roque del arma, fue \u00e9l quien cambio las reglas del combate.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo \u00a0 \u00a0 \u00a0tercero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0 responsabilidad \u00a0del \u00a0acusado \u00a0se \u00a0enmarca \u00a0en \u00a0la \u00a0figura \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0 culposo. \u00a0En \u00a0apoyo \u00a0de \u00a0esta \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0se \u00a0formulan \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0subsidiarios. \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0primero se \u00a0acusa \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0ser ilegal por infracci\u00f3n indirecta de la ley como \u00a0consecuencia de errores de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0acuerdo con ese planteamiento, el censor se\u00f1ala que el Tribunal \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0Se ha sostenido que el procesado \u00a0manifest\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cque \u00a0ten\u00eda \u00a0una \u00a0arma \u00a0en \u00a0la \u00a0pretina y en medio de lo malo que \u00a0estaba \u00a0la \u00a0saqu\u00e9, tal vez con el pensamiento de asustarlo, para quit\u00e1rmelo de \u00a0encima, \u00a0 se \u00a0 me \u00a0 fueron \u00a0 dos \u00a0 tiros, \u00a0 creo \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 si \u00a0 dispar\u00e9 \u00a0 dos \u00a0veces.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0ello el sindicado explica que por los golpes de que \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0iba \u00a0perdiendo \u00a0la \u00a0noci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0cosas \u00a0y \u00a0que los disparos se \u00a0produjeron \u00a0en \u00a0la \u00a0disputa \u00a0del \u00a0arma, \u00a0se \u00a0pone \u00a0de presente un comportamiento \u00a0culposo \u00a0que \u00a0tiene \u00a0origen \u00a0en \u00a0la \u00a0imprudencia \u00a0de portar una arma al consumir \u00a0licor.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0del \u00a0juez \u00a0colegiado, \u00a0dice \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0de \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0culpa \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0viola el \u00a0principio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0de \u00a0la prueba, pues de la diligencia de indagatoria lo \u00a0que \u00a0surge \u00a0es que el sindicado fue imprudente al portar una arma tomando licor, \u00a0y no que fuese el autor doloso de la conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 el \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0subsidiario \u00a0de \u00a0este \u00a0cap\u00edtulo, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0se\u00f1ala \u00a0que el censor \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de hecho por falso raciocinio por \u201cviolaci\u00f3n de las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica\u201d \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Pedro Jos\u00e9 Rueda \u00a0Farf\u00e1n, \u00a0Guillermo \u00a0Irre\u00f1o \u00a0y Manuel Jos\u00e9 G\u00f3mez. Tal error consiste en creer \u00a0que \u00a0los \u00a0testigos \u00a0desvirt\u00faan \u00a0la \u00a0culpa a la cual el acusado se refiere en su \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria, siendo que los testigos son \u201ccontestes en anotar, \u00a0que \u00a0no \u00a0saben \u00a0quien \u00a0accion\u00f3 \u00a0el arma, que fue en la disputa y que finalmente \u00a0qued\u00f3 con ella Guillermo Irre\u00f1o.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De manera que, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cel \u00a0error \u00a0de raciocinio en que incurri\u00f3 la Sala Penal, frente a \u00a0las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 l\u00f3gica \u00a0es \u00a0ostensible, \u00a0en \u00a0cuanto, \u00a0reitero, \u00a0de \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0injurada \u00a0con \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0citados, que fueron los \u00a0presenciales, \u00a0surge \u00a0con absoluta nitidez que no hay raz\u00f3n alguna para deducir \u00a0una \u00a0responsabilidad a t\u00edtulo de dolo, cuando los testigos no dan certeza de la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0Roque en el homicidio imputado y de otro que \u00e9l hubiere sido el \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0no tienen certeza, suponen que fue Roque. Luego si lo \u00a0anterior \u00a0es as\u00ed, los testigos en momento alguno desvirt\u00faan lo afirmado por el \u00a0acusado \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria, \u00a0esto es la culpa con la que obr\u00f3, luego el error \u00a0por violaci\u00f3n de las reglas de la l\u00f3gica es indiscutible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0en \u00a0los dos cargos anteriores, \u00a0solicita \u00a0que \u00a0se \u00a0condena \u00a0su \u00a0defendido por el delito de homicidio culposo, en \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0implique \u00a0un \u00a0ajuste \u00a0proporcional \u00a0de \u00a0la indemnizaci\u00f3n de \u00a0perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cap\u00edtulo cuarto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0\u00e9ste \u00a0aparte, \u00a0el demandante acusa a la sentencia de ser ilegal \u00a0por \u00a0infracci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley como consecuencia de haber incurrido el \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0errores de hecho por falso juicio de existencia en la apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0toda vez que existe duda acerca de la autor\u00eda del homicidio, \u00a0dado \u00a0que \u00a0con los testimonios de Pedro Jos\u00e9 Rueda Farf\u00e1n, Guillermo Irre\u00f1o y \u00a0Manuel \u00a0Mar\u00eda \u00a0Acevedo \u00a0no \u00a0se \u00a0establece con certeza quien fue el autor de los \u00a0disparos; \u00a0sin embargo, el Tribunal \u201cdesconoci\u00f3 la prueba dado que no la tuvo \u00a0en \u00a0cuenta y de esa manera dedujo la responsabilidad de Roque Acevedo Gamarra en \u00a0el homicidio imputado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0verdad, \u00a0contin\u00faa \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0es \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0disputa se \u00a0produjeron \u00a0los disparos y por lo tanto uno cualquiera de los contrincantes pudo \u00a0haber \u00a0accionado \u00a0el \u00a0arma, \u00a0cegando \u00a0la vida del hoy occiso, estos es \u201cque el \u00a0accionar \u00a0 pudo \u00a0 ser \u00a0 fruto \u00a0 de \u00a0 (sic) \u00a0mismo \u00a0Euclides, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de Roque y porque no tambi\u00e9n de \u00a0Irre\u00f1o, \u00a0con \u00a0mayor \u00a0raz\u00f3n, cuando reitero, \u00e9l qued\u00f3 finalmente en posesi\u00f3n \u00a0del objeto materia de disputa.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0 DE \u00a0 LA \u00a0 PROCURADORA \u00a0 SEGUNDA \u00a0DELEGADA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda la demanda no puede prosperar por las graves \u00a0inconsistencias \u00a0t\u00e9cnicas, \u00a0falta \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0y \u00a0demostraci\u00f3n de los \u00a0cargos propuestos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0primer \u00a0 \u00a0cargo, \u00a0con \u00a0absoluto \u00a0desconocimiento \u00a0por \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica que gobierna el \u00a0recurso, \u00a0el demandante se dedic\u00f3 a analizar la indagatoria desde su particular \u00a0punto \u00a0de vista, pero sin realizar la necesaria confrontaci\u00f3n entre lo que ella \u00a0dice \u00a0y \u00a0lo \u00a0que de ella dijo el juzgador, tal como un error de hecho como el de \u00a0identidad \u00a0demanda. \u00a0Con \u00a0todo, \u00a0no \u00a0existe \u00a0duda de que el Tribunal fue fiel al \u00a0contenido \u00a0de la diligencia y tanto lo fue que de ella dedujo, como corresponde, \u00a0que \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0 fue \u00a0 el \u00a0 autor \u00a0 de \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0tal \u00a0como \u00a0\u00e9l \u00a0lo \u00a0acept\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Nuevamente, \u00a0a \u00a0juicio \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda, \u00a0en \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cargo el demandante persiste en su \u00a0intenci\u00f3n \u00a0no \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la legalidad de la sentencia, sino de imponer su \u00a0criterio \u00a0sobre \u00a0el de los jueces, esta vez al censurar desde la perspectiva del \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Pedro Jos\u00e9 Rueda \u00a0Farf\u00e1n, Guillermo Irre\u00f1o Torres y Manuel Jos\u00e9 G\u00f3mez, pues \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cdedic\u00f3 \u00a0su \u00a0discurso \u00a0a \u00a0sostener \u00a0que \u00a0el sentenciador err\u00f3 al \u00a0restar \u00a0credibilidad \u00a0a dichos testimonios (Pedro Jos\u00e9 Rueda Farf\u00e1n, Guillermo \u00a0Irre\u00f1o \u00a0Torres \u00a0y \u00a0Manuel \u00a0Jos\u00e9 \u00a0G\u00f3mez), \u00a0y al desconocer que los disparos se \u00a0produjeron \u00a0en el forcejeo y que no se pudo determinar con claridad quien fue su \u00a0autor. \u00a0De \u00a0esa manera su alegato se convierte en un alegato de instancia, ajeno \u00a0a \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0impone el recurso extraordinario que se caracteriza por un \u00a0juicio t\u00e9cnico jur\u00eddico a la sentencia.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ni \u00a0siquiera, \u00a0concluye el Ministerio P\u00fablico, el censor hizo, como \u00a0le \u00a0correspond\u00eda, \u00a0el \u00a0m\u00ednimo esfuerzo por destacar cu\u00e1l fue la m\u00e1xima de la \u00a0experiencia, \u00a0la \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o la ley de la ciencia que el Tribunal \u00a0habr\u00eda ignorado al apreciar los testimonios indicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el tercero, la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0la \u00a0denuncia acerca de la interpretaci\u00f3n errada del \u00a0numeral \u00a06 \u00a0del \u00a0art\u00edculo 32 del c\u00f3digo penal, que define la leg\u00edtima defensa \u00a0como \u00a0causal \u00a0de exclusi\u00f3n de responsabilidad, le impon\u00eda aceptar los hechos y \u00a0las \u00a0pruebas. No obstante, el demandante en su empe\u00f1o de sacar avante su tesis, \u00a0dedica \u00a0su \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0a reinterpretar el episodio en el cual, a su juicio, \u00a0Acevedo \u00a0G\u00f3mez cambi\u00f3 las condiciones del combate lesionando con una botella a \u00a0Acevedo \u00a0Gamarra \u00a0y \u00a0luego propici\u00f3 un forcejeo en el que al dispararse el arma \u00a0se ocasion\u00f3 su muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esa \u00a0insistencia \u00a0se \u00a0observa \u00a0en \u00a0el hecho de que asume que Acevedo \u00a0Gamarra \u00a0no \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0utilizar \u00a0el \u00a0arma, \u00a0cuyo \u00a0accionar \u00a0se \u00a0produjo, en su \u00a0criterio, \u00a0por la imprudente acci\u00f3n de Acevedo G\u00f3mez al pretender privarlo del \u00a0arma. De ello se sigue, dice el Ministerio P\u00fablico, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cque \u00a0el \u00a0impugnante no hace otra cosa que apartarse de los hechos \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de las pruebas declaradas por el Tribunal, raz\u00f3n por la \u00a0cual \u00a0el \u00a0cargo \u00a0formulado \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley no prospera.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0cuarto \u00a0 \u00a0cargo, \u00a0bajo \u00a0la modalidad de un falso juicio de identidad, el demandante \u00a0asume \u00a0que \u00a0al \u00a0tergiversarse \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0del sindicado se \u00a0dejaron \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0las \u00a0normas \u00a0de \u00a0la \u00a0culpa. \u00a0Empero, \u00a0m\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0de \u00a0las \u00a0inconsistencias \u00a0t\u00e9cnicas de la demanda, la diligencia de indagatoria se ofrece \u00a0clara \u00a0y \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0es \u00a0indicativo \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0tergiversado, \u00a0pues \u00a0si \u00a0el sindicado dijo que dispar\u00f3 dos veces su arma, no se \u00a0ve \u00a0raz\u00f3n \u00a0alguna \u00a0para \u00a0concluir que ese acto corresponde a la infracci\u00f3n del \u00a0deber objetivo de cuidado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0destaca \u00a0que \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0no puede fraccionarse para sacar conclusiones que no corresponden a \u00a0su \u00a0verdadero \u00a0sentido, \u00a0pues \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0expres\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201cse me fueron dos \u00a0tiros\u201d, \u00a0lo cual dar\u00eda origen a pensar que se trat\u00f3 de un acto involuntario, \u00a0pero \u00a0esa \u00a0duda \u00a0se \u00a0aclara \u00a0al leer el texto total de la diligencia, en la cual \u00a0indic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201ccreo \u00a0no \u00a0se si dispar\u00e9 dos veces, dispar\u00e9 muy cerca porque \u00e9l \u00a0estaba \u00a0ah\u00ed encima m\u00edo yo casi acostado y el de pie d\u00e1ndome, lo cierto es que \u00a0dispar\u00e9 \u00a0muy \u00a0cerca \u00a0de \u00e9l porque si no lo hago \u00e9l me mata, cuando yo disparo \u00a0me \u00a0pas\u00e9 \u00a0la mano no vi a nadie \u00e9l ya hab\u00eda salido, entonces yo pens\u00e9 que no \u00a0le hab\u00eda hecho nada, menos mal.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0se \u00a0prueba, \u00a0entonces, \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0medio y menos para \u00a0sostener \u00a0la atribuci\u00f3n culposa de un resultado lesivo que tuvo origen no en un \u00a0episodio \u00a0de \u00a0embriaguez, sino en un acto de exaltaci\u00f3n como consecuencia de no \u00a0haber materializado el negocio que previamente se hab\u00eda acordado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 \u00a0 quinto \u00a0 \u00a0 cargo \u00a0 \u00a0est\u00e1 \u00a0dirigido a censurar la apreciaci\u00f3n indebida, por un error de \u00a0raciocinio, \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Pedro \u00a0Rueda Farf\u00e1n, Guillermo Irre\u00f1o y \u00a0Manuel \u00a0Jos\u00e9 G\u00f3mez. Seg\u00fan se dice, por una err\u00f3nea apreciaci\u00f3n, el Tribunal \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0los testigos indicados desvirtuaron la culpa en que incurri\u00f3 el \u00a0procesado. \u00a0Sin \u00a0embargo, el censor pretende oponer su particular punto de vista \u00a0al \u00a0de \u00a0los \u00a0jueces, siendo lo cierto que el Tribunal analiz\u00f3 los dos episodios \u00a0que \u00a0concluyeron \u00a0con \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Acevedo \u00a0G\u00f3mez, \u00a0en \u00a0los cuales el papel \u00a0protag\u00f3nico \u00a0del sindicado y su persistente provocaci\u00f3n fueron evidentes. Este \u00a0aserto \u00a0del \u00a0Tribunal, que goza de la doble presunci\u00f3n de acierto, no logra ser \u00a0desvirtuado por el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 sexto \u00a0 \u00a0cargo, \u00a0bajo \u00a0el supuesto de un falso juicio de existencia, el demandante \u00a0cuestiona \u00a0que \u00a0no \u00a0se hubiese considerado la duda que emerge de los testimonios \u00a0de \u00a0Pedro Jos\u00e9 Rueda Farf\u00e1n, Guillermo Irre\u00f1o Torres y Manuel Mar\u00eda Acevedo. \u00a0Pero \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0estructur\u00f3 \u00a0el cargo como la t\u00e9cnica del error que \u00a0menciona \u00a0lo \u00a0exige, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal si analiz\u00f3 los \u00a0testimonios, \u00a0sino \u00a0que consider\u00f3 suficiente la declaraci\u00f3n del sindicado para \u00a0tener por cierta la autor\u00eda del comportamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ese modo, la censura, \u00e9sta y las otras, \u00a0no pueden prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primero. \u00a0El \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ha venido siendo reinterpretado desde una visi\u00f3n que mira m\u00e1s a los \u00a0fines \u00a0que \u00a0a la t\u00e9cnica de las causales, pero a\u00fan en ese lenguaje la Corte ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0que \u00a0la sistem\u00e1tica de este particular medio de impugnaci\u00f3n se rige \u00a0por \u00a0principios \u00a0que \u00a0impiden \u00a0asimilar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0a \u00a0una \u00a0tercera instancia. \u00a01 \u00a0Por \u00a0esa \u00a0raz\u00f3n, \u00a0por ejemplo, de acuerdo con el art\u00edculo 212 de la ley 600 de \u00a02000, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0tiene \u00a0el \u00a0deber \u00a0de sustentar con claridad, precisi\u00f3n y \u00a0coherencia \u00a0los \u00a0cargos \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0causal \u00a0seleccionada (principio \u00a0de autosuficiencia), para que a \u00a0su \u00a0turno \u00a0la \u00a0Corte \u00a0pueda \u00a0resolver \u00a0el \u00a0recurso \u00a0en el marco del principio de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0se \u00a0relativiza \u00a0ante \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0preservar garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0llevan \u00a0 a \u00a0 actuar \u00a0 oficiosamente \u00a0 (art\u00edculo \u00a0216 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0acuerdo con esta perspectiva que tiene en cuenta los fines de la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0pero \u00a0tambi\u00e9n \u00a0su \u00a0sistem\u00e1tica, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0advierte, como igual el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0que \u00a0los \u00a0cargos \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda no ofrecen la claridad, \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0y \u00a0fundamentaci\u00f3n indispensables para deslindar la \u00a0clase \u00a0de \u00a0error \u00a0y \u00a0su trascendencia, cuanto m\u00e1s si lo que se pretende es casi \u00a0desde \u00a0el plano de la autoridad, y no de la persuasi\u00f3n, imponer un criterio que \u00a0se \u00a0considera \u00a0mejor \u00a0y \u00a0mas \u00a0elaborado, \u00a0sobre el de los jueces de primera y de \u00a0segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0manera \u00a0que \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0estructura \u00a0conceptual de los cargos \u00a0bastar\u00eda \u00a0 para \u00a0 desestimar \u00a0la \u00a0demanda; \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0como \u00a0se \u00a0ver\u00e1, \u00a0su \u00a0impropiedad sustancial conduce a la misma conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo. \u00a0En los cargos primero y segundo, \u00a0del \u00a0cap\u00edtulo primero, como en el \u00faltimo que corresponde al capitulo cuarto de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0su tem\u00e1tica merecen tratarse conjuntamente, el censor \u00a0aboga \u00a0por \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0del principio del in dubio pro reo. En ellos, el \u00a0planteamiento \u00a0gira \u00a0en torno de la posible infracci\u00f3n indirecta de la ley, sea \u00a0por \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0identidad \u00a0 \u00a0\u2013 \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0afirma \u00a0 \u2013 \u00a0, \u00a0ya por haberse incurrido en un falso raciocinio al apreciar los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Pedro \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Rueda \u00a0Farf\u00e1n, Guillermo Irre\u00f1o y Manuel Mar\u00eda \u00a0Acevedo, o a un falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0que \u00a0se \u00a0pretende demostrar con los cargos mencionados es que no \u00a0existe \u00a0certeza acerca de la autor\u00eda del comportamiento; en \u00faltimas, que no se \u00a0sabe \u00a0 \u00a0a \u00a0 ciencia \u00a0 cierta \u00a0 si \u00a0 Roque \u00a0Acevedo Gamarra \u00a0dispar\u00f3 el arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese prop\u00f3sito, si se buscaba denunciar la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0del \u00a0precepto \u00a0que \u00a0regula el principio del in dubio pro \u00a0reo, \u00a0desde \u00a0la \u00a0perspectiva del falso juicio de identidad, el demandante deb\u00eda \u00a0individualizar \u00a0 o \u00a0 concretar \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0sobre \u00a0la \u00a0cual \u00a0recae \u00a0el \u00a0error, \u00a0y \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cmostrar c\u00f3mo \u00a0fue \u00a0apreciada \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0y \u00a0de qu\u00e9 forma esa valoraci\u00f3n tergiversa o \u00a0distorsiona \u00a0su \u00a0contenido \u00a0material, \u00a0dado \u00a0que \u00a0esa \u00a0es \u00a0la \u00a0circunstancia que \u00a0determina \u00a0su \u00a0procedencia, \u00a0en \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0resulta \u00a0indispensable que se \u00a0ense\u00f1e \u00a0 mediante \u00a0un \u00a0cotejo \u00a0objetivo \u00a0efectuado \u00a0entre \u00a0lo \u00a0que \u00a0valor\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0y \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0verdad \u00a0contiene \u00a0la prueba, que hubo supresi\u00f3n o \u00a0agregaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0contexto \u00a0real \u00a0para \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0inferir que en realidad se \u00a0alter\u00f3 su sentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cMas lo anterior no es suficiente para dar \u00a0por \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0error, \u00a0pues \u00a0siempre \u00a0ser\u00e1 \u00a0preciso \u00a0que se establezca la \u00a0trascendencia \u00a0 del \u00a0yerro \u00a0o, \u00a0dicho \u00a0de \u00a0otro \u00a0modo, \u00a0que \u00a0por \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0deformaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0la \u00a0sentencia se muta en favor del inter\u00e9s que se \u00a0representa \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0no \u00a0se \u00a0mantiene con fundamento en las \u00a0restantes \u00a0pruebas que sustentan la determinaci\u00f3n adoptada. Dicha demostraci\u00f3n \u00a0apareja \u00a0igualmente, \u00a0la obligaci\u00f3n para el censor de evidenciar que el defecto \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, incidente frente a los contenidos declarados en el \u00a0fallo, \u00a0vulnera \u00a0una \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n \u00a0indebida.\u201d 2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y desde el falso raciocinio, \u00a0<\/p>\n<p>&#8220;se\u00f1alar lo que dice el medio de convicci\u00f3n \u00a0cuestionado \u00a0y \u00a0lo \u00a0que \u00a0se infiri\u00f3 de el en la sentencia, enseguida indicar la \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia o el postulado de la \u00a0l\u00f3gica \u00a0omitido \u00a0o \u00a0indebidamente \u00a0aplicado \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0que lo llev\u00f3 a \u00a0otorgarle \u00a0un m\u00e9rito persuasivo que no le correspond\u00eda, luego expresar cu\u00e1l o \u00a0cu\u00e1les \u00a0de \u00a0esas \u00a0reglas \u00a0se \u00a0debieron \u00a0aplicar \u00a0y \u00a0por \u00a0\u00faltimo \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0 del \u00a0 yerro \u00a0 en \u00a0 el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a03 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte de que el demandante se distancia del \u00a0m\u00e9todo \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0realiza una reelaboraci\u00f3n en sistem\u00e1tica de los medios de \u00a0prueba, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0desde \u00a0una \u00a0visi\u00f3n \u00a0aislada \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0que \u00a0mira m\u00e1s a p\u00e1rrafos de ella, que al contexto de la versi\u00f3n, \u00a0el \u00a0censor \u00a0pretende dar por demostrada una verdad que no se habr\u00eda considerado \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo. \u00a0Pero \u00a0si \u00a0se \u00a0analiza la diligencia, en su integridad, es f\u00e1cil \u00a0entender \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no tergivers\u00f3 la prueba, sino que edujo de ella lo \u00a0que en realidad hab\u00eda que inferir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0v\u00e9ase que el procesado \u00a0indic\u00f3, como el Ministerio P\u00fablico lo destaca, lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c &#8230; Euclides se par\u00f3 de donde estaba con \u00a0una \u00a0botella \u00a0en \u00a0la \u00a0mano cuando el hombre me mand\u00f3 una botella por la cara la \u00a0cual \u00a0me \u00a0cay\u00f3 \u00a0al \u00a0lado del ojo despu\u00e9s de eso yo empec\u00e9 a perder el sentido \u00a0como \u00a0tonto \u00a0simplemente sent\u00eda golpes muy fuertes en la cara ya iba cayendo al \u00a0suelo \u00a0con el dolor profundo en la cara como si me fuera a morir en medio estado \u00a0y \u00a0como me estaban pagando ah\u00ed al lado m\u00edo al irme para atr\u00e1s pensando que me \u00a0iba \u00a0a matar pues \u00e9l me estaba dando golpes seguidos en la cara y en el cuerpo, \u00a0me \u00a0daba \u00a0pata \u00a0y \u00a0todo y yo pens\u00e9 que \u00e9l me mataba en medio de lo indefenso y \u00a0todo \u00a0sangrado \u00a0me \u00a0acord\u00e9 que ten\u00eda una arma en la pretina y en medio de todo \u00a0lo \u00a0malo \u00a0que estaba la saqu\u00e9 talves (sic) con el pensamiento de asustarlo para \u00a0quit\u00e1rmelo \u00a0de encima, se me fueron dos tiros, creo no \u00a0se \u00a0dispar\u00e9 \u00a0dos \u00a0veces dispar\u00e9 muy cerca porque el estaba encima m\u00edo yo casi \u00a0acostado \u00a0y el de pie d\u00e1ndome lo cierto es que dispar\u00e9 muy cerca de \u00e9l porque \u00a0si \u00a0no lo hago me mata, cuando yo disparo me pas\u00e9 la mano no vi a nadie, \u00e9l ya \u00a0hab\u00eda \u00a0 salido, \u00a0entonces \u00a0pens\u00e9 \u00a0no \u00a0le \u00a0hice \u00a0nada \u00a0menos \u00a0mal \u00a0y \u00a0yo \u00a0tan \u00a0mal \u00a0que \u00a0estaba yo limpi\u00e1ndome la cara lleno de sangre \u00a0lleno \u00a0de nervios y se me dispar\u00f3 otro tiro ah\u00ed no hab\u00eda nadie.\u201d (resaltado \u00a0fuera de texto) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, \u00a0a \u00a0su \u00a0turno, \u00a0al analizar la \u00a0diligencia de indagatoria expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPrecisa \u00a0que \u00a0Euclides \u00a0se \u00a0par\u00f3 con una \u00a0botella \u00a0de \u00a0cerveza \u00a0mand\u00e1ndosela \u00a0por la cara y le peg\u00f3 por el lado del ojo, \u00a0luego \u00a0comenz\u00f3 \u00a0a \u00a0perder \u00a0el sentido por los golpes que ten\u00eda en la cara y en \u00a0medio \u00a0de todo, pensando que lo iban a matar por los golpes que le estaban dando \u00a0en \u00a0la \u00a0cara \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo, \u00a0en medio de su indefenso estado, sangrando, se \u00a0acord\u00f3 \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0una \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, la sac\u00f3 de la pretina con el fin de \u00a0asustarlos \u00a0y \u00a0se \u00a0le fueron dos tiros, no sabe si dispar\u00f3 dos veces porque fue \u00a0muy cerca, casi encima suyo, porque si no lo hace, lo matan.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que menos se puede decir, objetivamente, \u00a0es \u00a0que \u00a0el Tribunal distorsion\u00f3 la versi\u00f3n del procesado, pues si \u00e9l asumi\u00f3 \u00a0que \u00a0dispar\u00f3 dos veces, incluso sintiendo algo de tranquilidad al pensar que no \u00a0caus\u00f3 \u00a0da\u00f1o a nadie, el Tribunal no pod\u00eda concluir nada diferente a lo que el \u00a0medio \u00a0dice. \u00a0De \u00a0\u00e9ste \u00a0modo, \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, que es lo que el \u00a0demandante \u00a0pone \u00a0en \u00a0tela \u00a0de juicio y la consiguiente aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo \u00a0103 \u00a0del \u00a0c\u00f3digo penal, no logra demostrarla y el cargo por lo tanto \u00a0no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0distinto, \u00a0frente a la tem\u00e1tica de la \u00a0duda, \u00a0se \u00a0puede concluir con respecto al cargo que por falso raciocinio formula \u00a0el \u00a0censor. En efecto, con base en los testimonios de Pedro Jos\u00e9 Rueda Farf\u00e1n, \u00a0Guillermo \u00a0Irre\u00f1o y Manuel G\u00f3mez Acevedo, el demandante elabora la tesis de la \u00a0duda, \u00a0pues \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio \u00a0s\u00f3lo una err\u00f3nea apreciaci\u00f3n probatoria de los \u00a0testimonios \u00a0de los testigos indicados le habr\u00eda permitido concluir al Tribunal \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado dispar\u00f3 el arma, contrariando incluso la propia versi\u00f3n del \u00a0sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Habr\u00eda \u00a0que \u00a0preguntarse, desde el punto de \u00a0vista \u00a0de \u00a0la \u00a0m\u00e1s \u00a0elemental \u00a0l\u00f3gica, \u00a0que \u00a0si \u00a0el sindicado admiti\u00f3 que \u00e9l \u00a0realiz\u00f3 \u00a0los disparos, porque tendr\u00eda que cre\u00e9rsele a otros que dicen que no. \u00a0Y \u00a0si \u00a0ese \u00a0fue \u00a0el \u00a0juicio \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0estimar que incurri\u00f3 en \u00a0infracci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la experiencia, las leyes de la ciencia o las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, si al analizar la diligencia de indagatoria se observa, \u00a0como \u00a0se \u00a0destac\u00f3 \u00a0p\u00e1rrafos \u00a0atr\u00e1s, \u00a0que el procesado asumi\u00f3 que dispar\u00f3 el \u00a0arma, en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ccuando yo disparo me pas\u00e9 la mano no vi a \u00a0nadie, \u00a0\u00e9l ya hab\u00eda salido, entonces pens\u00e9 no le hice nada menos mal y yo tan \u00a0mal \u00a0que estaba yo limpi\u00e1ndome la cara lleno de sangre lleno de nervios y se me \u00a0dispar\u00f3 otro tiro ah\u00ed no hab\u00eda nadie.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00f3lo afirmaciones indefinidas en las cuales \u00a0se \u00a0destacan \u00a0criterios \u00a0personales \u00a0desligados \u00a0de la realidad procesal y de la \u00a0evidencia \u00a0magnifica \u00a0de \u00a0la prueba, le permiten al censor denunciar un error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso raciocinio que no se ofrece como probable y que desde el punto \u00a0de vista que se aborda es francamente inaceptable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todav\u00eda m\u00e1s, si se mira con detenimiento la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Manuel \u00a0G\u00f3mez \u00a0Acevedo \u00a0(no \u00a0Manuel \u00a0Mar\u00eda \u00a0Acevedo, \u00a0como \u00a0se \u00a0afirma \u00a0en \u00a0la demanda), no \u00a0queda \u00a0duda \u00a0que \u00a0quien \u00a0dispar\u00f3 el arma fue el sindicado. Al respecto sobre el \u00a0punto el testigo afirm\u00f3 lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0hizo \u00a0dos \u00a0disparos, \u00a0despu\u00e9s de que \u00a0Euclides \u00a0se \u00a0fue \u00a0de \u00a0la \u00a0tienda \u00a0no le vi ninguna herida a Euclides, ni sangre \u00a0tampoco, \u00a0eso \u00a0era lo que se me hac\u00eda raro porque los tiros fue al puro pie, yo \u00a0creo \u00a0que \u00a0la \u00a0distancia \u00a0fue \u00a0el \u00a0largor \u00a0del \u00a0rev\u00f3lver, yo pensaba que porque \u00a0Euclides \u00a0ni \u00a0hac\u00eda \u00a0gestos \u00a0ni \u00a0se quejaba, cuando ellos se fueron yo no le vi \u00a0heridas, \u00a0cuando \u00a0yo le mir\u00e9 la mano a Roque \u00e9l ten\u00eda el arma en la mano como \u00a0a la altura del pecho de \u00e9l.\u201d (fs., 87) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0los \u00a0cargos \u00a0no \u00a0pueden \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0mismo \u00a0ocurre con el \u00faltimo cargo de la \u00a0demanda. \u00a0En \u00a0este, \u00a0que \u00a0corresponde al cap\u00edtulo cuarto y que deber\u00eda haberse \u00a0propuesto \u00a0respetando su mayor cobertura por los efectos que con la decisi\u00f3n se \u00a0busca \u00a0(absoluci\u00f3n por duda probatoria respecto de la \u00a0autor\u00eda), el censor denuncia la infracci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia. Bastar\u00eda \u00a0se\u00f1alar, \u00a0para \u00a0responder \u00a0al \u00a0cargo, \u00a0que \u00a0el falso juicio de existencia surge \u00a0cuando \u00a0el \u00a0medio \u00a0no \u00a0es \u00a0apreciado \u00a0pese \u00a0a \u00a0haber sido aportado al expediente \u00a0(falso juicio de existencia por omisi\u00f3n), \u00a0 o \u00a0 cuando \u00a0 se \u00a0 supone \u00a0 uno \u00a0 que \u00a0 no \u00a0lo \u00a0fue \u00a0(falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 existencia \u00a0 por \u00a0suposici\u00f3n); \u00a0por \u00a0eso \u00a0se \u00a0ha \u00a0dicho, \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0asunto \u00a0referido \u00a0a una \u00a0constataci\u00f3n objetiva y emp\u00edricamente verificable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0el \u00a0error \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0consiste \u00a0en \u00a0creer \u00a0que \u00a0se \u00a0incurre \u00a0en error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0al \u00a0no considerar conclusiones que se inferir\u00edan de las \u00a0pruebas \u00a0efectivamente \u00a0apreciadas \u00a0(los testimonios de \u00a0Pedro \u00a0 \u00a0Jos\u00e9 \u00a0 \u00a0Rueda \u00a0 \u00a0farf\u00e1n, \u00a0 \u00a0Guillermo \u00a0 Irre\u00f1o \u00a0 y \u00a0 Manuel \u00a0 G\u00f3mez \u00a0Acevedo), y en este caso la duda acerca de la autor\u00eda \u00a0del \u00a0comportamiento, \u00a0evento en el cual, como quiera que \u00e9l mismo asume que los \u00a0testimonios \u00a0si \u00a0fueron \u00a0apreciados, ha debido demandar, si tal era su inter\u00e9s, \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley como consecuencia de errores de hecho por \u00a0falso \u00a0 raciocinio, \u00a0 pues \u00a0 se \u00a0 tratar\u00eda \u00a0 esencialmente \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 problema \u00a0argumentativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 cargo, \u00a0tal \u00a0como \u00a0fue \u00a0propuesto \u00a0es \u00a0inabordable y por lo tanto se desestima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero. El tercer \u00a0cargo, \u00a0que \u00a0corresponde al cap\u00edtulo segundo, se aborda desde la perspectiva de \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0del numeral 6 del art\u00edculo 32 del c\u00f3digo penal, \u00a0el \u00a0cual, \u00a0se \u00a0dice, \u00a0de \u00a0haberse interpretado correctamente, habr\u00eda llevado al \u00a0Tribunal a concluir que el sindicado actu\u00f3 leg\u00edtimamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0cuesti\u00f3n, \u00a0como lo dijera el Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0es \u00a0clara. \u00a0Si \u00a0lo \u00a0que busca el censor es cuestionar la adjudicaci\u00f3n \u00a0normativa \u00a0al \u00a0caso concreto, no pod\u00eda reinterpretar la prueba, ni discutir los \u00a0supuestos \u00a0f\u00e1cticos, \u00a0pues \u00a0bajo \u00a0la \u00a0cl\u00e1usula \u00a0primera de casaci\u00f3n lo que se \u00a0discute \u00a0es \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n del derecho a una realidad probada y aceptada en el \u00a0proceso. Por eso, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201clo primero que \u00a0se \u00a0debe \u00a0aceptar \u00a0es la correcta selecci\u00f3n de la norma por parte del juzgador, \u00a0para \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0destacar \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0produce \u00a0el \u00a0defecto \u00a0al \u00a0conferirle \u00a0a la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0de \u00a0derecho &#8220;significados jur\u00eddicos que no tiene o efectos que no \u00a0causa.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde ese punto de vista no resulta acertado \u00a0que \u00a0el demandante cuestione los supuestos f\u00e1cticos del fallo para construir un \u00a0nuevo \u00a0supuesto \u00a0f\u00e1ctico que le permita sustentar la justificante, mediante una \u00a0secuencia \u00a0en \u00a0la que no le confiere mayor importancia a la agresi\u00f3n inicial de \u00a0su \u00a0cliente \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0hacer \u00a0surgir la injusticia de la agresi\u00f3n en la \u00a0respuesta \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima a la provocaci\u00f3n del sindicado, con lo cual incursa \u00a0en \u00a0temas probatorios que est\u00e1n vedados trat\u00e1ndose de un asunto de infracci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley. En ese sentido, la aplicaci\u00f3n errada del precepto surgir\u00eda \u00a0si \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hubiese reconocido que el sindicado respondi\u00f3 a una agresi\u00f3n \u00a0injusta, \u00a0 pero \u00a0 sin \u00a0 darle \u00a0los \u00a0alcances \u00a0normativos \u00a0que \u00a0un \u00a0tal \u00a0supuesto \u00a0merece. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0no, \u00a0lo que el demandante argumenta, a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0muy \u00a0personal \u00a0del testimonio de Pedro Jos\u00e9 Rueda \u00a0Farf\u00e1n, \u00a0es \u00a0que \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0dieron un giro inesperado que llevaron a \u00a0Roque \u00a0Acevedo a utilizar el \u00a0arma \u00a0para \u00a0defenderse, \u00a0siempre bajo la condici\u00f3n de catalogar la agresi\u00f3n de \u00a0su \u00a0cliente \u00a0como \u00a0insustancial frente a la respuesta de su \u201cagresor\u201d, hecho \u00a0\u00e9ste \u00a0que \u00a0desde \u00a0luego \u00a0no \u00a0fue \u00a0aceptado en la decisi\u00f3n. En consecuencia, el \u00a0Tribunal \u00a0no reconoci\u00f3 los supuestos f\u00e1cticos que sustentar\u00edan la aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0la \u00a0leg\u00edtima defensa, de manera que por eso \u00a0tampoco \u00a0las \u00a0pudo interpretar err\u00f3neamente, como equivocadamente lo plantea el \u00a0censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo, no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Cuarto. Dos cargos, \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0a \u00a0la \u00a0nomenclatura \u00a0del \u00a0demandante corresponden al cap\u00edtulo \u00a0tercero, \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0destinan \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0sostener \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0procesado \u00a0 \u00a0actu\u00f3 \u00a0culposamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el primero, alude a la distorsi\u00f3n de la \u00a0indagatoria \u00a0 \u00a0del \u00a0 sindicado \u00a0 (falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad), \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0deducir\u00eda \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0culposa y no dolosamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues bien, la estructura del injusto culposo \u00a0requiere \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 siguientes \u00a0 elementos: \u00a0 la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0acci\u00f3n \u00a0extrat\u00edpica, \u00a0 la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0del \u00a0deber \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0cuidado \u00a04, \u00a0 \u00a0 la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0resultado lesivo y relevante, la relaci\u00f3n de causalidad y \u00a0el \u00a0nexo \u00a0de \u00a0determinaci\u00f3n. \u00a0En \u00a0ese \u00a0orden, \u00a0y \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0generales, \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 deber \u00a0 objetivo \u00a0de \u00a0cuidado \u00a0puede \u00a0surgir \u00a0de \u00a0estados \u00a0de \u00a0inimputabilidad, \u00a0como ocurre cuando quien conoce que el consumo de licor afecta \u00a0sus \u00a0capacidades \u00a0intelectivas \u00a0y \u00a0volitivas \u00a0de \u00a0la personalidad que le impiden \u00a0prever \u00a0 las \u00a0 consecuencias \u00a0 de \u00a0 sus \u00a0 actos, \u00a0 lo \u00a0hace \u00a0sin \u00a0preordenar \u00a0su \u00a0comportamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0que ese marco te\u00f3rico permite \u00a0solucionar \u00a0 problemas \u00a0 en \u00a0 los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0imputan \u00a0culposamente \u00a0resultados \u00a0antijur\u00eddicos \u00a0originados \u00a0en \u00a0estados de inimputabilidad, lo cierto es que, al \u00a0igual \u00a0que ocurre con la primera opci\u00f3n que plante\u00f3 el recurrente, el cargo no \u00a0est\u00e1 \u00a0llamado a prosperar. En efecto, baste referir, como se dijo antes, que el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0la diligencia de indagatoria, pues la apreci\u00f3 en su \u00a0correcto \u00a0entendimiento, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0medios \u00a0que \u00a0indican que el \u00a0sindicado \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0haber \u00a0disparado \u00a0su \u00a0arma \u00a0en el contexto de unos hechos \u00a0signados por discusiones insubstanciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ninguna \u00a0parte \u00a0ofreci\u00f3 \u00a0una \u00a0respuesta \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0un \u00a0comportamiento culposo y al reconocer que dispar\u00f3 el arma \u00a0dos \u00a0veces, \u00a0ninguna \u00a0raz\u00f3n \u00a0surge \u00a0para \u00a0concluir que lo hizo en perjuicio del \u00a0deber objetivo de cuidado. Si \u00e9l dijo, se reitera, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ccreo no se si dispar\u00e9 dos veces, dispar\u00e9 \u00a0muy \u00a0cerca \u00a0porque \u00a0\u00e9l \u00a0estaba \u00a0ah\u00ed \u00a0encima \u00a0m\u00edo yo casi acostado y el de pie \u00a0d\u00e1ndome, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es que dispar\u00e9 muy cerca de \u00e9l porque si no lo hago \u00e9l \u00a0me \u00a0mata, cuando yo disparo me pas\u00e9 la mano no vi a nadie \u00e9l ya hab\u00eda salido, \u00a0entonces yo pens\u00e9 que no le hab\u00eda hecho nada, menos mal.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces \u00a0no \u00a0se ve raz\u00f3n alguna para decir \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal tergivers\u00f3 el sentido de la indagatoria, pues si \u00e9l dijo que \u00a0dispar\u00f3 \u00a0y \u00a0actu\u00f3 \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0como concibi\u00f3 los sucesos, exaltado en su \u00a0\u00e1nimo, \u00a0no \u00a0puede \u00a0el \u00a0defensor empecinarse en ver de manera distinta lo que el \u00a0mismo procesado asiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo, como un supuesto de falso juicio de \u00a0identidad, no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0siguiente \u00a0cargo es una reiteraci\u00f3n del \u00a0planteado \u00a0en el cap\u00edtulo segundo, s\u00f3lo que esta vez, como antes, sin apoyo en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0y \u00a0sin \u00a0la \u00a0m\u00e1s \u00a0m\u00ednima \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0el demandante \u00a0denuncia \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0errores \u00a0de l\u00f3gica insubsanables al \u00a0apreciar \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Pedro \u00a0Rueda Farf\u00e1n, Guillermo Irre\u00f1o y Manuel \u00a0Jos\u00e9 \u00a0G\u00f3mez, \u00a0pues \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0el juzgador consider\u00f3, que estos \u00a0testimonios \u00a0 contradec\u00edan \u00a0 la \u00a0 diligencia \u00a0 de \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0quien\u00a0 dijo haber obrado culposamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0el \u00a0censor no se\u00f1ala \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la \u00a0m\u00e1xima de la experiencia que el Tribunal infringi\u00f3, o la regla \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0la \u00a0ley \u00a0de la ciencia, sino que se limita a postular que se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al considerar que los testigos permit\u00edan inferir que el procesado no \u00a0actu\u00f3 \u00a0culposamente, \u00a0cuando \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio \u00a0si \u00a0lo hizo. En \u00e9ste supuesto, la \u00a0absoluta \u00a0 falta \u00a0de \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0hacen \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0sea \u00a0en \u00a0s\u00ed \u00a0mismo \u00a0inabordable, \u00a0pues \u00a0como \u00a0se \u00a0dijo \u00a0antes, mas con criterio de autoridad, que de \u00a0argumentaci\u00f3n, \u00a0el censor se empecina en postular que son mejores sus razones a \u00a0las \u00a0de \u00a0los \u00a0jueces, \u00a0convidando de esa manera a que la Corte interceda por \u00e9l \u00a0para \u00a0complementar \u00a0el cargo y le de respuesta a unas inquietudes que no ser\u00edan \u00a0las suyas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0cargo, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0consecuencia, \u00a0 se \u00a0desestima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DECISION \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, La \u00a0Corte \u00a0 \u00a0 Suprema \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Justicia, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0fecha \u00a0y origen \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, \u00a0c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al \u00a0Tribunal de origen \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0SOLARTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0PEREZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 ALFREDO \u00a0 \u00a0GOMEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DE \u00a0BARON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILANES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 YESID \u00a0RAMIREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0En \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 C \u00a0 252 \u00a0 de \u00a02001, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201cLa \u00a0casaci\u00f3n penal, \u00a0entendida \u00a0 como \u00a0 medio \u00a0 de \u00a0 impugnaci\u00f3n \u00a0 extraordinario, \u00a0tiene \u00a0elementos \u00a0estructurales \u00a0y \u00a0de \u00a0contenido \u00a0propios \u00a0que \u00a0no permiten confundirla con otras \u00a0instituciones; \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0puede \u00a0la \u00a0ley \u00a0modificarla de forma tal que la \u00a0desnaturalice \u00a0o \u00a0la convierta en otra figura jur\u00eddica, menos eficaz conforme a \u00a0los fines que se le atribuyen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0providencia \u00a0del 10 de \u00a0noviembre \u00a0de 2005, radicado \u00a024332. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Corte \u00a0Suprema \u00a0 de \u00a0 Justicia, \u00a0 providencia \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02005, \u00a0radicado. \u00a023.889 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n al deber objetivo de cuidad como n\u00facleo del injusto \u00a0culposo, \u00a0cfr., sentencia de casaci\u00f3n del 17 de septiembre de 2005, radicaci\u00f3n \u00a017765. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23402 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0 Aprobado acta n\u00famero 118 \u00a0 Bogot\u00e1, D.C, dieciocho de octubre de dos mil \u00a0seis.\u00a0 \u00a0\u00a0 Decide \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0Roque [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-10949","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-14"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10949","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10949"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10949\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}