{"id":10946,"date":"2023-09-08T19:52:42","date_gmt":"2023-09-08T19:52:42","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2336230-11-06\/"},"modified":"2023-09-08T19:52:42","modified_gmt":"2023-09-08T19:52:42","slug":"2336230-11-06","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2336230-11-06\/","title":{"rendered":"23362(30-11-06)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23362 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 139 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., treinta (30) de noviembre de \u00a0dos mil seis (2006). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por la defensora de LEONARDO MIRANDA, contra el fallo del \u00a05 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de 2004, mediante el cual el Tribunal Superior Militar confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0la \u00a0sentencia de primera instancia, dictada el 12 de diciembre de \u00a02003 \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0de Primera Instancia 146 Departamento de Polic\u00eda Valle, \u00a0condenando \u00a0a dicho agente y al patrullero JHON JAIRO OCAMPO SOTO, en calidad de \u00a0coautores \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0cohecho propio, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de dos (2) a\u00f1os de prisi\u00f3n cada uno, al \u00a0pago \u00a0de \u00a0multa \u00a0por \u00a0valor de $ 50.000, a interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0lapso; y les concedi\u00f3 el subrogado de la suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ejecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0pena.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0relatados de la siguiente manera en \u00a0la sentencia de primera instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0en \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Cartago-Valle \u00a0del \u00a0Cauca, \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a024 \u00a0de mayo de 1999, aproximadamente a las \u00a009:30 \u00a0horas, \u00a0cuando \u00a0los \u00a0policiales Patrullero CAMPO SOTO JHON JAIRO y Agente \u00a0MIRANDA \u00a0LEONARDO, \u00a0efectuaron \u00a0un \u00a0procedimiento \u00a0de \u00a0polic\u00eda en el particular \u00a0GUSTAVO \u00a0EMIGDIO C\u00c1RDENAS ORTIZ, quien conduc\u00eda un veh\u00edculo tractocami\u00f3n que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0mal \u00a0estacionado. \u00a0De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la primera versi\u00f3n de este \u00a0particular, \u00a0\u00e9ste \u00a0entreg\u00f3 \u00a0a los policiales la suma de $ 50.000 con el fin de \u00a0que \u00a0no le hicieran el comparendo de tr\u00e1nsito y no le incautaran una mercanc\u00eda \u00a0que \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0forma \u00a0 \u00a0irregular \u00a0 transportaba.\u201d2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0propone la defensora de LEONARDO \u00a0MIRANDA \u00a0contra la sentencia del Tribunal Superior Militar, con fundamento en la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0contemplada \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 207 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 \u00a0 \u00a0consistente \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0falso \u00a0raciocinio en la estimaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Presenta \u00a0la \u00a0demanda \u00a0con \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0asegurando que se precisa desarrollar la jurisprudencia \u00a0para \u00a0dilucidar \u00a0lo \u00a0atinente \u00a0a \u00a0la \u00a0retractaci\u00f3n de los testigos \u2013sin \u00a0explicar \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0las l\u00edneas \u00a0vigentes \u00a0trazadas \u00a0por \u00a0la \u00a0corte \u00a0no \u00a0son \u00a0suficientes; \u00a0y, \u00a0de otra parte, en \u00a0protecci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho a la presunci\u00f3n de inocencia de LEONARDO MIRANDA, que \u00a0estima vulnerado con la sentencia de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que \u00a0los \u00a0auxiliares \u00a0bachilleres \u00a0Carlos \u00a0Gil \u00a0Atehort\u00faa y Nixon Villegas Ruiz rindieron testimonio en el proceso \u00a0disciplinario \u00a0 \u2013prueba \u00a0trasladada- \u00a0afirmando \u00a0que \u00a0los \u00a0procesados solicitaron dinero al conductor del \u00a0cami\u00f3n; \u00a0y \u00a0que \u00a0posteriormente, \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal los mismos testigos se \u00a0retractaron, \u00a0para \u00a0aclarar \u00a0que \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por ellos en la primera oportunidad \u00a0obedeci\u00f3 \u00a0al \u00a0temor \u00a0de \u00a0que \u00a0surgieran \u00a0inconvenientes que pudiesen impedir el \u00a0logro de su libreta militar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Similar \u00a0recuento \u00a0hace sobre las versiones \u00a0del \u00a0conductor del cami\u00f3n, Emigdio C\u00e1rdenas Ortiz, quien en sede disciplinaria \u00a0dijo \u00a0que \u00a0ofreci\u00f3 \u00a0diez mil pesos a los implicados, suma que a \u00e9stos pareci\u00f3 \u00a0muy \u00a0exigua, \u00a0ante \u00a0lo cual termin\u00f3 entreg\u00e1ndoles cincuenta mil pesos; y en el \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0declar\u00f3 \u00a0ante \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0instructor \u00a0que \u00a0ni los polic\u00edas le \u00a0solicitaron dinero ni \u00e9l les ofreci\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0la \u00a0libelista \u00a0asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0Ad-quem \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0 en \u00a0error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0falso raciocino al conceder \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0lo \u00a0declarado \u00a0inicialmente \u00a0en \u00a0el proceso disciplinario, para \u00a0arribar \u00a0a \u00a0la convicci\u00f3n de certeza sobre la responsabilidad penal de LEONARDO \u00a0MIRANDA \u00a0y \u00a0JHON \u00a0JAIRO OCAMPO SOTO, sin tener en cuenta que los testigos que se \u00a0retractan \u00a0mienten \u00a0en \u00a0alguna de las dos oportunidades y que, por tanto, no son \u00a0dignos de cr\u00e9dito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En criterio de la censora, debi\u00f3 concederse \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0la \u00a0segunda versi\u00f3n de los auxiliares bachilleres, vale decir, a la \u00a0retractaci\u00f3n, \u00a0 atendiendo \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 \u201cregla \u00a0 de \u00a0experiencia\u201d seg\u00fan la cual los militares presionan \u00a0a \u00a0 los \u00a0 subalternos \u00a0 para \u00a0 manifiesten \u00a0 y \u00a0 hagan \u00a0 la \u00a0 voluntad \u00a0 de \u00a0los \u00a0superiores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0se \u00a0vulner\u00f3 indirectamente el \u00a0art\u00edculo \u00a0441 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0Militar, Ley 522 de 1999, que establece los \u00a0criterios \u00a0para \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n del testimonio; y solicita a la Corte casar el \u00a0fallo impugnado en el sentido de absolver LEONARDO MIRANDA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 En \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0para el examen de los aspectos formales de la presente demanda es \u00a0factible \u00a0 seguir \u00a0 los \u00a0criterios \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan, \u00a0que \u00a0es \u00a0menos \u00a0exigente que la casaci\u00f3n \u00a0 discrecional, \u00a0dado \u00a0que \u00a0en \u00a0\u00e9sta \u00a0el \u00a0libelista \u00a0tiene \u00a0la \u00a0carga \u00a0adicional \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0por \u00a0qu\u00e9 cree \u00a0necesario \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia desarrolle la jurisprudencia en \u00a0alg\u00fan \u00a0t\u00f3pico \u00a0espec\u00edfico, \u00a0o \u00a0por qu\u00e9 es inaplazable la intervenci\u00f3n de la \u00a0colegiatura \u00a0para \u00a0salvaguardar \u00a0o \u00a0reestablecer un derecho fundamental concreto \u00a0vulnerado en las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0punto \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n, el \u00a0sentido \u00a0comprensivo \u00a0de \u00a0la \u00a0favorabilidad \u00a0fue \u00a0sintetizado \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 Penal \u00a0 en \u00a0 auto \u00a0 del \u00a0 16 \u00a0 de \u00a0 febrero \u00a0 de \u00a02005 \u00a0(radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a023006), \u00a0 \u00a0 \u00a0donde \u00a0expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed, \u00a0refulge \u00a0que \u00a0cometido un delito, \u00a0toda \u00a0la normatividad que lo regula en su descripci\u00f3n t\u00edpica, en su sanci\u00f3n y \u00a0en \u00a0las normas procesales de efectos sustanciales, acompa\u00f1an ad infinitum a ese \u00a0comportamiento \u00a0y \u00a0a su autor, salvo que con posterioridad surja norma nueva que \u00a0favorablemente \u00a0 modifique \u00a0 tales \u00a0 atributos \u00a0 para \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0sea \u00a0aplicada \u00a0retroactivamente, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0autoriza \u00a0la norma superior, lo precisa la Ley \u00a0600\/00 \u00a0y \u00a0lo \u00a0reitera \u00a0para \u00a0el \u00a0futuro \u00a0el nuevo c\u00f3digo de procedimiento (ley \u00a0906\/04). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0favorabilidad, como se sabe, constituye \u00a0una \u00a0excepci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0irretroactividad \u00a0de la ley, pudi\u00e9ndose \u00a0aplicar \u00a0en \u00a0su acogimiento una ley posterior al hecho cometido (retroactividad) \u00a0o \u00a0 prorrogarle \u00a0 sus \u00a0 efectos \u00a0 a\u00fan \u00a0 por \u00a0encima \u00a0de \u00a0su \u00a0derogatoria \u00a0o \u00a0su \u00a0inexequibilidad \u00a0(ultractividad), \u00a0siempre \u00a0que en alg\u00fan momento haya regido la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0que \u00a0-desde \u00a0luego- \u00a0sea, \u00a0en \u00a0uno u otro caso, m\u00e1s favorable al \u00a0sindicado o condenado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso que se examina, LEONARDO MIRANDA \u00a0y \u00a0JHON \u00a0JAIRO \u00a0OCAMPO \u00a0SOTO \u00a0fueron \u00a0condenados \u00a0por \u00a0el delito de cohecho \u00a0 propio \u00a0 tipificado \u00a0 en \u00a0 el \u00a0art\u00edculo \u00a0199 \u00a0del C\u00f3digo Penal Militar (Decreto 2550 de 1988), que sancionaba \u00a0dicha conducta con prisi\u00f3n de 1 a 5 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo 205 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Ley 600 de 2000, la casaci\u00f3n procede contra \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0\u201cen los procesos \u00a0que \u00a0se \u00a0hubieren \u00a0adelantado por delitos que tengan se\u00f1alada pena privativa de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0cuyo m\u00e1ximo exceda de ocho a\u00f1os, aun cuando la sanci\u00f3n impuesta \u00a0haya sido una medida de seguridad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ce\u00f1irse al texto de la norma transcrita, \u00a0en \u00a0el \u00a0presente caso no ser\u00eda viable la casaci\u00f3n com\u00fan, sino la excepcional, \u00a0prevista \u00a0en el inciso 3\u00b0 del art\u00edculo 205 ib\u00eddem, expresando la necesidad de \u00a0su \u00a0admisi\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la jurisprudencia o la garant\u00eda de los \u00a0derechos \u00a0constitucionales \u00a0que \u00a0hubieren \u00a0sido \u00a0transgredidos \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0ordinario \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0\u00fanicos \u00a0motivos \u00a0por \u00a0los \u00a0cuales puede ser admitida, \u00a0correspondi\u00e9ndole \u00a0decidir \u00a0a la Corte, en ejercicio de la discrecionalidad que \u00a0la ley le otorga, si la admite o rechaza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, en el curso del proceso penal \u00a0LEONARDO \u00a0MIRANDA \u00a0y JHON JAIRO OCAMPO SOTO cambi\u00f3 la punibilidad del delito de \u00a0cohecho \u00a0propio, \u00a0pues \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0405 del C\u00f3digo Penal (Ley 599 de 2000), lo reprime con prisi\u00f3n de 5 \u00a0a 8 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Paralelamente, \u00a0seg\u00fan el art\u00edculo 218 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991, vigente al tiempo de los \u00a0hechos, \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan \u00a0era \u00a0procedente por delitos que tengan se\u00f1alada \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de\u00a0 \u00a0la \u00a0libertad \u00a0cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0sea o exceda de seis (6) \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0 aplicando \u00a0los \u00a0criterios \u00a0de \u00a0combinaci\u00f3n, \u00a0 conjunci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 combinaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 leyes, \u00a0aceptados \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0la \u00a0favorabilidad, \u00a0como \u00a0en alg\u00fan momento de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal estuvieron vigentes aquellas normas, en ese mismo lapso era \u00a0procedente \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan; \u00a0y por ello, es factible que en este caso los \u00a0aspectos \u00a0 formales \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 sean \u00a0los \u00a0atinentes \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 est\u00e1 \u00a0por \u00a0dem\u00e1s \u00a0aclarar \u00a0que \u00a0el \u00a0cohecho propio es un delito \u00a0com\u00fan \u00a0\u2013no t\u00edpicamente \u00a0militar-, \u00a0aunque \u00a0puede \u00a0ser \u00a0cometido \u00a0por \u00a0militares \u00a0en \u00a0servicio \u00a0activo en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0mismo \u00a0servicio, \u00a0como \u00a0se \u00a0desprende \u00a0del art\u00edculo 195 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0Militar (Ley 522 de 1999); caso en el cual, en materia punitiva, \u00a0se aplican las disposiciones del C\u00f3digo Penal ordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0que, \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0formales \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de LEONARDO MIRANDA se estudiar\u00e1n siguiendo los par\u00e1metros \u00a0de la casaci\u00f3n ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Observa la Sala que el mencionado libelo \u00a0no \u00a0satisface los requisitos formales establecidos en el art\u00edculo 212 de la Ley \u00a0600 de 2000; y, debido a ello, ser\u00e1 inadmitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dado \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0rige por el principio dispositivo, las pretensiones de la demanda \u00a0delimitan \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal, con excepci\u00f3n de la \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0puede ser decretada oficiosamente en aras de la protecci\u00f3n de las \u00a0garant\u00edas fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0constituye \u00a0una especie de \u00a0tercera \u00a0instancia; no consiste en someter a un nuevo juicio al procesado, ni en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0postularse \u00a0un \u00a0debate probatorio generalizado y sin \u00a0acatamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0argumentativa \u00a0que \u00a0le es inherente, puesto que el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0no \u00a0fue \u00a0concebido como un medio adicional para litigar \u00a0libremente, \u00a0sino \u00a0como \u00a0una \u00a0excepcional \u00a0manera \u00a0de \u00a0llevar a conocimiento del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido por el \u00a0Ad-quem, \u00a0por las causales \u00a0taxativamente \u00a0 se\u00f1aladas \u00a0 en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0que \u00a0hubiesen \u00a0sido \u00a0seleccionadas \u00a0y \u00a0adecuadamente desarrolladas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que, \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n se \u00a0concibe \u00a0como \u00a0un \u00a0instituto \u00a0procesal extraordinario que busca remediar o poner \u00a0fin \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0del \u00a0bloque \u00a0 de \u00a0 constitucionalidad \u00a0en \u00a0lo \u00a0pertinente \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0ocurrido \u00a0en \u00a0la sentencia de segunda \u00a0instancia, \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0juicio \u00a0o \u00a0de \u00a0actividad, \u00a0y \u00a0como tal comporta la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de un juicio l\u00f3gico jur\u00eddico sobre la sentencia misma, siguiendo \u00a0el derrotero trazado en las causales invocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0exigir \u00a0que el libelista \u00a0estructure \u00a0f\u00f3rmulas \u00fanicas o sacramentales para postular sus reproches, ni se \u00a0precisa \u00a0siquiera \u00a0que \u00a0utilice \u00a0la \u00a0terminolog\u00eda acu\u00f1ada por la doctrina y la \u00a0jurisprudencia \u00a0 para \u00a0 designar \u00a0 las \u00a0distintas \u00a0especies \u00a0de \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0s\u00ed es de esperarse que el casacionista \u00a0discurra \u00a0de \u00a0un \u00a0modo \u00a0claro, l\u00f3gico, y profundo, hasta demostrar que el fallo \u00a0presenta \u00a0defectos \u00a0protuberantes \u00a0en su estructura jur\u00eddica, de tal suerte que \u00a0no es factible mantener su vigencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0censora presenta un solo cargo para \u00a0denunciar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial, que ocurre cuando se \u00a0valoran las pruebas erradamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si del alejamiento de las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en la estimaci\u00f3n probatoria se trataba, lo que constituir\u00eda un error \u00a0de \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0falso \u00a0 raciocinio, \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0correspond\u00eda \u00a0a la \u00a0impugnante \u00a0acreditar \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0ese \u00a0m\u00e9todo de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 probatoria \u00a0 -sana \u00a0cr\u00edtica-, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0implicaba \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0divergencia \u00a0que \u00a0existe \u00a0entre \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0actuales \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0y las \u00a0declaraciones \u00a0que hubiese contenido si se hubieran acatado los postulados de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0reglas de la experiencia o los aportes de las ciencias, tarea que \u00a0tampoco fue asumida por el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0recordar \u00a0que \u00a0se incurre en error de \u00a0hecho \u00a0por falso raciocinio, \u00a0al \u00a0sopesar \u00a0una \u00a0prueba \u00a0que \u00a0existe legalmente y es valorada en su integridad, \u00a0pero \u00a0asign\u00e1ndole \u00a0una \u00a0fuerza \u00a0de convicci\u00f3n que vulnera los postulados de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0alguna \u00a0principio \u00a0concreto de la l\u00f3gica racional, \u00a0alguna \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia plenamente identificada y aplicable al caso, \u00a0y\/o alg\u00fan aporte cient\u00edfico espec\u00edfico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, si la pretensi\u00f3n del libelista \u00a0consist\u00eda \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el Ad-quem \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica y produjo una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0desfasada \u00a0y \u00a0arbitraria, \u00a0el \u00a0camino \u00a0a \u00a0seguir \u00a0en \u00a0b\u00fasqueda de la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0era \u00a0el \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0 \u00a0que \u00a0 tiene \u00a0 su \u00a0 propio \u00a0 m\u00e9todo, \u00a0especialmente \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0exige \u00a0demostrar cu\u00e1l postulado cient\u00edfico, o cu\u00e1l \u00a0principio \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, o cu\u00e1l m\u00e1xima de la experiencia fue desconocido por \u00a0el fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0indicar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0sin \u00a0su influjo el fallo hubiera sido \u00a0distinto, \u00a0y concomitantemente indicar cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demostrada as\u00ed la presencia del yerro y su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0antes \u00a0se\u00f1alada, en operaci\u00f3n de causa a efecto, \u00a0deb\u00eda \u00a0enlazarse \u00a0con \u00a0la violaci\u00f3n de determinada ley sustancial por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0o \u00a0aplicaci\u00f3n indebida, todo en procura de verificar que el fallo \u00a0impugnado es manifiestamente contrario a derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el mismo orden de ideas, para demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia de los yerros que atribuye al Tribunal, era imprescindible que \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0analizara \u00a0cr\u00edticamente, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0que le \u00a0interesan, \u00a0sino \u00a0el \u00a0resto \u00a0de pruebas sopesadas en las sentencias de instancia \u00a0convergentes, \u00a0hasta \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0no \u00a0eran \u00a0id\u00f3neas para sustentar el fallo \u00a0condenatorio, \u00a0cometido \u00a0que \u00a0no se emprendi\u00f3 en la demanda, siendo obligatorio \u00a0hacerlo con la profundidad que el asunto amerita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siguiendo el derrotero antedicho, tocaba a \u00a0la \u00a0defensora \u00a0de \u00a0LEONARDO \u00a0MIRANDA \u00a0desvirtuar todas y cada una de las pruebas \u00a0\u2013testimonios e indicios- \u00a0sobre \u00a0las \u00a0cuales \u00a0el \u00a0Juez \u00a0colegiado \u00a0ciment\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia condenatoria, y \u00a0adelantar \u00a0un \u00a0escrutinio \u00a0con la misma l\u00f3gica casacional sobre tales medios de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0 hasta \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0no \u00a0eran \u00a0id\u00f3neos, \u00a0ni \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0determinar \u00a0en \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza \u00a0que \u00a0ella \u00a0es penalmente responsable por los \u00a0delitos que se le endilgan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 Aunque \u00a0la \u00a0libelista \u00a0menciona \u00a0el \u00a0falso \u00a0 raciocinio \u00a0como \u00a0modalidad \u00a0de error de hecho \u00a0en \u00a0 que \u00a0 supuestamente \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0Militar, \u00a0y \u00a0alude \u00a0a \u00a0una \u00a0\u201cregla de experiencia\u201d, \u00a0no \u00a0supera \u00a0las \u00a0exigencias de argumentaci\u00f3n m\u00ednimas para que la demanda pueda \u00a0admitirse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 \u201cregla \u00a0de \u00a0experiencia\u201d la afirmaci\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0los \u00a0militares \u00a0presionan \u00a0a \u00a0los \u00a0subalternos para imponer su \u00a0voluntad \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0\u00e9stos, \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0 abarcar\u00eda \u00a0 \u2013indefectiblemente \u00a0y \u00a0en \u00a0todos \u00a0los \u00a0casos- \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0rendidos \u00a0por \u00a0los \u00a0subalternos \u00a0bajo \u00a0la \u00a0gravead del \u00a0juramento en los procesos judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aquella \u00a0 percepci\u00f3n \u00a0subjetiva \u00a0de \u00a0la \u00a0libelista \u00a0refleja \u00a0su \u00a0manera particular de exponer el asunto que le interesa y \u00a0lejos \u00a0est\u00e1 \u00a0de \u00a0poder \u00a0convertirse \u00a0en \u00a0un modo generalizado de conocimiento o \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia para \u00a0resolver \u00a0racionalmente \u00a0los \u00a0casos \u00a0similares. \u00a0De \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0habr\u00eda que \u00a0descalificar \u00a0ex \u00a0ante los \u00a0procesos \u00a0judiciales \u00a0donde \u00a0militares \u00a0o \u00a0polic\u00edas \u00a0rinden \u00a0testimonio, porque \u00a0\u2013pensando \u00a0 como \u00a0 la \u00a0demandante- \u00a0siempre \u00a0los declarantes vendr\u00edan presionados por sus superiores y \u00a0por \u00a0ende \u00a0en sus relatos vierten la voluntad de \u00e9stos y no el contenido de sus \u00a0propias vivencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0Sentencia \u00a0del 21 de noviembre de 2002 \u00a0(radicaci\u00f3n \u00a016472), sobre \u00a0la \u00a0 experiencia \u00a0 como \u00a0 regla \u00a0 de \u00a0 conocimiento, \u00a0 esta \u00a0Sala \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora bien, la \u00a0experiencia \u00a0es \u00a0una \u00a0forma \u00a0espec\u00edfica \u00a0de \u00a0conocimiento que se origina por la \u00a0recepci\u00f3n \u00a0inmediata \u00a0de \u00a0una impresi\u00f3n. Es experiencia todo lo que llega o se \u00a0percibe \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de los sentidos, lo cual supone que lo experimentado no sea \u00a0un \u00a0fen\u00f3meno \u00a0transitorio, sino un hecho que ampl\u00eda y enriquece el pensamiento \u00a0de manera estable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0 mismo \u00a0modo, \u00a0si \u00a0se \u00a0entiende \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0como \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0sensaciones \u00a0a las que se reducen todas las \u00a0ideas \u00a0o \u00a0pensamientos \u00a0de \u00a0la \u00a0mente, \u00a0o bien, en un segundo sentido, que versa \u00a0sobre \u00a0el pasado, el conjunto de las percepciones habituales que tiene su origen \u00a0en \u00a0la \u00a0costumbre; \u00a0la \u00a0base de todo conocimiento corresponder\u00e1 y habr\u00e1 de ser \u00a0vertido \u00a0en \u00a0dos \u00a0tipos \u00a0de \u00a0juicio, \u00a0las \u00a0cuestiones de hecho, que versan sobre \u00a0acontecimientos \u00a0existentes \u00a0y \u00a0que son conocidos a trav\u00e9s de la experiencia, y \u00a0las \u00a0cuestiones de sentido, que son reflexiones y an\u00e1lisis sobre el significado \u00a0que se da a los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0las \u00a0proposiciones \u00a0anal\u00edticas que \u00a0dejan \u00a0traslucir \u00a0el conocimiento se reducen siempre a una generalizaci\u00f3n sobre \u00a0lo \u00a0aportado \u00a0por \u00a0la \u00a0experiencia, entendida como el \u00fanico criterio posible de \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0enunciado \u00a0o \u00a0de \u00a0un \u00a0conjunto \u00a0de enunciados, elaboradas \u00a0aqu\u00e9llas \u00a0desde una perspectiva de racionalidad que las apoya y que llevan a la \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0de \u00a0unas \u00a0reglas \u00a0sobre \u00a0la \u00a0gnoseolog\u00eda, \u00a0en \u00a0cuanto el sujeto toma \u00a0conciencia \u00a0de \u00a0lo que aprehende, y de la ontolog\u00eda, porque lo pone en contacto \u00a0con \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0ser \u00a0 \u00a0 cuando \u00a0 \u00a0 exterioriza \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0 conocido.\u201d\u00a0 \u00a03\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0si \u00a0la \u00a0defensora ten\u00eda \u00a0razones \u00a0para \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0los \u00a0auxiliares de polic\u00eda Carlos Gil Atehort\u00faa y \u00a0Nixon \u00a0Villegas \u00a0Ruiz, y el conductor del cami\u00f3n Emigdio C\u00e1rdenas Ortiz fueron \u00a0presionados \u00a0por \u00a0alg\u00fan oficial o suboficial de polic\u00eda, para que rindieran el \u00a0testimonio \u00a0en \u00a0alg\u00fan sentido espec\u00edfico, ha debido argumentar al respecto con \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0demostrar que sus declaraciones en el proceso disciplinario \u00a0eran \u00a0 ilegales \u00a0 y \u00a0 que, \u00a0 por \u00a0 ende, \u00a0 ten\u00edan \u00a0 que \u00a0excluirse \u00a0del \u00a0acervo \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 otras \u00a0 palabras, \u00a0en \u00a0la \u00a0anterior \u00a0hip\u00f3tesis, \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0debido \u00a0 \u00a0plantearse \u00a0 \u00a0motivadamente \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0error \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, en lugar de \u00a0pretender \u00a0 \u00a0convertir \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0p\u00e1lpito \u00a0 \u00a0personal \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0m\u00e1xima \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. En el anterior orden de ideas, la queja \u00a0por \u00a0la manera como los Jueces de instancia apreciaron los testimonios de Carlos \u00a0Gil \u00a0Atehort\u00faa, Nixon Villegas Ruiz y Emigdio C\u00e1rdenas Ortiz no pasa de ser un \u00a0intento \u00a0adicional \u00a0del \u00a0libelista para que su modo de ver las cosas sea acogido \u00a0por la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0la casacionista no manifiesta con \u00a0argumentos \u00a0razonables, \u00a0si \u00a0por \u00a0no \u00a0aceptar \u00a0la retractaci\u00f3n como la versi\u00f3n \u00a0verdadera \u00a0de cada uno de ellos, en el fallo se desconocieron los par\u00e1metros de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica; \u00a0de \u00a0suerte que la censura no comportan en realidad un cargo \u00a0casacional, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0al \u00a0comentario \u00a0personal de la defensa no se agrega la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0alguna \u00a0especie de yerro esencial que se hubiese cometido por \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de tales hechos, o por discernir con distanciamiento de la l\u00f3gica, \u00a0las ciencias o la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0libelista \u00a0no tiene entidad para cuestionar la estructura jur\u00eddica y discursiva \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0donde \u00a0se expusieron pluralidad de razones sobre el m\u00e9rito o poder \u00a0suasorio \u00a0 de \u00a0cada \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0\u00e9ste, \u00a0amparado \u00a0por \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y acierto, no se torna deleznable por el s\u00f3lo hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0defensa piense que el recaudo probatorio ha debido interpretarse de \u00a0distinta manera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Se advierte que el libelista en realidad \u00a0protesta \u00a0por \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0o \u00a0poder \u00a0suasorio \u00a0atribuido \u00a0a los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Gil Atehort\u00faa, Nixon Villegas Ruiz y Emigdio C\u00e1rdenas \u00a0Ortiz, \u00a0 como \u00a0 si \u00a0 se \u00a0 tratase \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 postulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0por \u00a0falso juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala de Casaci\u00f3n Penal ha insistido en \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 convicci\u00f3n, \u00a0que \u00a0consiste \u00a0en \u00a0una \u00a0actividad de pensamiento a trav\u00e9s de la \u00a0cual \u00a0se \u00a0reconoce \u00a0el valor que la ley asigna a determinadas pruebas, presupone \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0\u201ctarifa \u00a0legal\u201d \u00a0en la cual por voluntad de la ley a las pruebas corresponde un \u00a0valor \u00a0demostrativo \u00a0o \u00a0de persuasi\u00f3n \u00fanico, predeterminado y que no puede ser \u00a0alterado por el interprete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0bajo \u00a0tal \u00a0entendimiento, por lo tanto, \u00a0podr\u00eda \u00a0 \u00a0incurrirse \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0se \u00a0niegue a la prueba ese valor \u00a0que \u00a0la ley le atribuye, o se le haga corresponder uno distinto al que la ley le \u00a0otorga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0con \u00a0la desaparici\u00f3n de la \u00a0tarifa \u00a0probatoria, \u00a0en \u00a0materia procesal penal, sustituida por el sistema de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0en \u00a0principio no es posible para los jueces incurrir en errores \u00a0de \u00a0 \u00a0 derecho \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0en \u00a0la medida en que la normatividad no \u00a0somete \u00a0por \u00a0lo \u00a0general \u00a0su \u00a0raciocinio \u00a0a \u00a0evaluaciones \u00a0probatorias obligadas \u00a0dependientes de una tarifa legal probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0presupuesto \u00a0procesal \u00a0restringe \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de que un sentenciador infrinja el ordenamiento por el simple hecho \u00a0de \u00a0conceder o negar credibilidad a un medio probatorio, dada la libertad de que \u00a0goza \u00a0en \u00a0esa \u00a0materia, \u00a0por \u00a0ministerio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley para estimar su m\u00e9rito de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0m\u00e1rgenes \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0las ciencias y la \u00a0l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0ello significa que, sin demostrar la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0en \u00a0falsos \u00a0juicios existencia \u00a0o \u00a0identidad, \u00a0o \u00a0en falso raciocinio, como \u00a0en \u00a0el \u00a0presente caso, la discrepancia de la defensa con la valoraci\u00f3n otorgada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior Militar a los mencionados testigos, no es discutible \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0sencillamente \u00a0porque \u00a0no \u00a0existe \u00a0un par\u00e1metro legal que pueda \u00a0haber sido transgredido en la sentencia que se impugna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 desacertado, \u00a0 pues, \u00a0 intentar \u00a0el \u00a0quebrantamiento \u00a0del \u00a0fallo condenatorio atacando la credibilidad que los Jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0asignaron a la prueba que al libelista interesa, sin demostrar la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0de hecho o de derecho en la apreciaci\u00f3n de esa y de las \u00a0otras pruebas que cimientan el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0 Las \u00a0impropiedades \u00a0advertidas \u00a0con \u00a0antelaci\u00f3n \u00a0conllevan \u00a0a \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0en la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0del \u00a0expediente \u00a0se \u00a0observa \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0alguna \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental, \u00a0que amerite el ejercicio de las facultades oficiosas de la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 216 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada a nombre de LEONARDO \u00a0MIRANDA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la presente providencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MARINA \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Permiso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER \u00a0ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a0199 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0Militar \u00a0(Decreto 2550 de 1988), vigente al \u00a0tiempo \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 hechos, \u00a0 sancionaba \u00a0el \u00a0cohecho \u00a0propio \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n de uno (1) a cinco (5) a\u00f1os, y \u00a0multa de cinco a cien mil pesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Al \u00a0dirimir \u00a0una \u00a0colisi\u00f3n \u00a0suscitada \u00a0entre la Fiscal\u00eda y el Juez de Instrucci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0Militar, \u00a0mediante \u00a0auto del 31 de agosto de 2000, la Sala Jurisdiccional \u00a0Disciplinaria \u00a0del Consejo Superior de la Judicatura asign\u00f3 la competencia a la \u00a0Jurisdicci\u00f3n Penal Militar. (Folio 2\u00a0 cdno. 3) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Jurisprudencia \u00a0reiterada \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0entre otras, en \u00a0decisiones \u00a0del \u00a023 \u00a0de febrero de 2005 (radicaci\u00f3n 17722); y del 14 de febrero \u00a0de 2006 (radicaci\u00f3n 24611). \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23362 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 139 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., treinta (30) de noviembre de \u00a0dos mil seis (2006). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-10946","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-14"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10946","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10946"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10946\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10946"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10946"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10946"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}