{"id":1093,"date":"2023-09-07T21:00:09","date_gmt":"2023-09-07T21:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10641-02-12-98\/"},"modified":"2023-09-07T21:00:09","modified_gmt":"2023-09-07T21:00:09","slug":"10641-02-12-98","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10641-02-12-98\/","title":{"rendered":"10641 (02-12-98)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 PROCESO No. 10641 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. JORGE E. CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N\u00b0 185 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0dos \u00a0(2) \u00a0de \u00a0diciembre de mil\u00a0 novecientos noventa y ocho (1998). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra la sentencia de 16 de enero de 1995, por medio de la cual el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1, al revocar la del Juzgado 32 Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad, \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0CILENA \u00a0 QUINTERO \u00a0CABAL \u00a0del \u00a0cargo \u00a0de \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0estafa \u00a0que \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0formulado \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0H E C H O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0los \u00a0resumi\u00f3 as\u00ed : \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Son \u00a0denunciados \u00a0por el se\u00f1or JAIME IGNACIO GARCIA AGUIRRE en su \u00a0calidad \u00a0de \u00a0apoderado de la se\u00f1ora ALICIA PEDRAZA DE FRANCESCONI quien pone en \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0autoridad \u00a0que \u00a0para \u00a0el a\u00f1o de 1980 la se\u00f1orita BEATRIZ \u00a0FRANCESCONI \u00a0PEDRAZA sirvi\u00f3 de fiadora en una transacci\u00f3n comercial cuyo valor \u00a0no \u00a0 se \u00a0 cancel\u00f3 \u00a0 oportunamente \u00a0 al \u00a0se\u00f1or \u00a0JAIRO \u00a0JIMENEZ \u00a0RUIZ; \u00a0ante \u00a0el \u00a0incumplimiento \u00a0del deudor, le iniciaron un proceso ejecutivo que se tramit\u00f3 en \u00a0el \u00a0Juzgado 18 Civil del Circuito de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, y como consecuencia de \u00a0\u00e9ste, \u00a0se \u00a0dispuso \u00a0el \u00a0embargo \u00a0de los muebles y enseres que le correspond\u00edan \u00a0como \u00a0socia de la entidad &#8216;Heli\u00f3grafo Santa Marta&#8217;, ubicado en la carrera 6 No. \u00a014-48 \u00a0oficinas \u00a0206 al 209, edificio Antonio Nari\u00f1o. Como el inmueble tambi\u00e9n \u00a0era \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0los \u00a0tres (3) socios, BEATRIZ FRANCESCONI, de su hermana \u00a0ROSA \u00a0TULIA \u00a0FRANCESCONI \u00a0y \u00a0ALFONSO HERNANDEZ en su calidad de heredero de LUIS \u00a0FELIPE \u00a0MALDONADO \u00a0en \u00a0proporci\u00f3n \u00a0de \u00a0una tercera (1\/3) parte para cada uno, y \u00a0BEATRIZ \u00a0FRANCESCONI temerosa de que el embargo fuera a recaer sobre el inmueble \u00a0de \u00a0su \u00a0propiedad, \u00a0luego \u00a0de \u00a0consultar\u00a0 \u00a0con \u00a0amigos \u00a0qu\u00e9 \u00a0deb\u00eda hacer, \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0realizar escritura de venta de confianza a su cu\u00f1ada CILENA QUINTERO \u00a0CABAL \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0ALVARO \u00a0QUINTERO \u00a0CABAL hermano de CILENA hac\u00eda vida \u00a0marital con BEATRIZ FRANCESCONI. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;La \u00a0venta \u00a0de \u00a0confianza referida se protocoliz\u00f3 con la escritura \u00a0No. \u00a05631, el 14 de octubre de 1980, de la Notar\u00eda Sexta de Bogot\u00e1, en la cual \u00a0se \u00a0hace \u00a0constar \u00a0que \u00a0la \u00a0venta del inmueble se realiz\u00f3 por la suma de ciento \u00a0cincuenta mil pesos ($150.000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Fallecida \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0vendedora, \u00a0el 7 de agosto de 1987, d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0se \u00a0obtiene \u00a0por parte de CILENA la inscripci\u00f3n de la transacci\u00f3n en \u00a0la \u00a0Oficina \u00a0de \u00a0Registro \u00a0de Instrumentos P\u00fablicos de Bogot\u00e1, para lo cual se \u00a0utiliza \u00a0la \u00a0segunda y la tercera copia de la Escritura, ya que la primera copia \u00a0no \u00a0la \u00a0pose\u00eda, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0que \u00a0la hoy difunta no se la hab\u00eda entregado, \u00a0porque \u00a0la \u00a0venta no hab\u00eda sido real sino ficticia y en confianza; es as\u00ed como \u00a0se \u00a0apropia \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0en \u00a0la \u00a0parte que correspond\u00eda a la se\u00f1ora BEATRIZ \u00a0FRANCESCONI y se le reconoce en el juicio de sucesi\u00f3n como parte&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACION PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Juzgado Tercero de Instrucci\u00f3n Criminal, \u00a0luego \u00a0de \u00a0una indagaci\u00f3n preliminar, con pronunciamiento del 2 de diciembre de \u00a01988, \u00a0abri\u00f3 \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0orden\u00f3 vincular mediante \u00a0indagatoria a Cilena Quintero Cabal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n jur\u00eddica se le resolvi\u00f3 con \u00a0medida \u00a0 de \u00a0 aseguramiento \u00a0 de \u00a0 cauci\u00f3n \u00a0 prendaria, \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0de \u00a0estafa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, el m\u00e9rito del \u00a0sumario \u00a0se \u00a0calific\u00f3, \u00a0el \u00a04 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01991,\u00a0 \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra la procesada, por los delitos de estafa y fraude procesal, se \u00a0le \u00a0impuso \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de detenci\u00f3n preventiva y se le neg\u00f3 la \u00a0excarcelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0la anterior decisi\u00f3n, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1 revoc\u00f3 la acusaci\u00f3n y, en su lugar, orden\u00f3 \u00a0la \u00a0reapertura \u00a0de la investigaci\u00f3n y le otorg\u00f3 a Cilenia Quintero la libertad \u00a0provisional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0nuevamente \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0210 \u00a0de la Unidad Novena de Patrimonio Econ\u00f3mico que, para entonces, \u00a0ya \u00a0conoc\u00eda \u00a0de \u00a0las \u00a0diligencias, \u00a0mediante \u00a0providencia del 4 de mayo de 1993 \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la procesada, por los delitos de \u00a0fraude procesal y estafa en grado de tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Fiscal\u00eda Delegada ante los Tribunales de \u00a0Cundinamarca \u00a0y \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0al \u00a0conocer \u00a0del recurso de apelaci\u00f3n, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0 en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0la \u00a0anterior \u00a0providencia, \u00a0el \u00a07 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La etapa de juzgamiento le correspondi\u00f3 al \u00a0Juzgado \u00a032 \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 que luego de declarar la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal por el delito de fraude procesal, celebr\u00f3 la \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0juzgamiento \u00a0y \u00a0pronunci\u00f3 \u00a0la sentencia de primera instancia, el \u00a0d\u00eda \u00a030 \u00a0de septiembre de 1994, en la que conden\u00f3 a Cilena Quintero Cabal a la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a09 \u00a0meses \u00a0y 15 d\u00edas de prisi\u00f3n, como autora del delito de \u00a0estafa \u00a0en \u00a0grado \u00a0de \u00a0tentativa, \u00a0y le impuso una multa equivalente a $50.000 a \u00a0favor del Tesoro Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0 la \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0pagar \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0y\u00a0 \u00a0morales causados con la infracci\u00f3n y orden\u00f3 a \u00a0la \u00a0 Oficina \u00a0 de \u00a0Instrumentos \u00a0P\u00fablicos \u00a0la \u00a0cancelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0registros \u00a0correspondientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el \u00a0fallo, el Tribunal Superior de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0al desatar el recurso, revoc\u00f3 la condena y, en su lugar, \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada del cargo que por el delito de estafa en el grado de \u00a0tentativa se le hab\u00eda formulado en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA DEMANDA DE CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0apoderado de la parte civil formula dos \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia. El primero, al amparo de la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0primero, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0\u201cerr\u00f3nea interpretaci\u00f3n del concepto civil de simulaci\u00f3n y \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0356 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal\u201d, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0considera que la Sala \u00a0mayoritaria \u00a0del Tribunal Superior de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 manifest\u00f3 en el fallo \u00a0recurrido \u00a0que no se pod\u00eda hablar de simulaci\u00f3n en la contrataci\u00f3n, ya que la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0civil \u00a0no se hab\u00eda pronunciado al respeto y que, por tal motivo, \u00a0no era procedente la imputaci\u00f3n del delito de estafa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega, \u00a0luego \u00a0de transcribir una porci\u00f3n \u00a0del \u00a0salvamento \u00a0de voto, que &#8220;La simulaci\u00f3n no es aqu\u00ed elemento estructurante \u00a0del \u00a0tipo penal de estafa que define el art\u00edculo 356 del C\u00f3digo Penal. Hay que \u00a0escudri\u00f1ar \u00a0minuciosamente \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0para determinar si hubo enga\u00f1o \u00a0mediante \u00a0 artificios \u00a0 o \u00a0 no; \u00a0 todo \u00a0 \u00e9sto \u00a0 con \u00a0independencia \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0civil, pues en estas \u00a0materias, \u00a0reit\u00e9rase, \u00a0la autonom\u00eda del juzgador penal no tiene esos pretensos \u00a0l\u00edmites que le endilga el fallo recurrido&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0el \u00a0juez \u00a0penal \u00a0debi\u00f3 entonces \u00a0establecer \u00a0s\u00ed \u00a0&#8220;en \u00a0realidad Beatriz Francesconi vendi\u00f3 a la procesada Cilena \u00a0Quintero \u00a0los \u00a0derechos \u00a0de propiedad sobre las cuatro oficinas a que aluden los \u00a0autos, \u00a0o \u00a0si \u00a0apenas \u00a0se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0una maniobra\u00a0 de la nombrada Beatriz \u00a0Francesconi \u00a0para evitar que sobre esos derechos recayera el embargo del juzgado \u00a018 Civil del Circuito.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reconoce \u00a0que \u00a0la \u00a0justicia \u00a0penal no tiene \u00a0competencia \u00a0para \u00a0declarar \u00a0que un contrato es simulado o no, pero s\u00ed la tiene \u00a0para \u00a0 &#8220;afirmar \u00a0 que \u00a0el \u00a0contrato \u00a0es \u00a0simulado \u00a0y que justamente se utiliz\u00f3 para enga\u00f1ar al juez de la \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0(el \u00a0fraude \u00a0procesal \u00a0que \u00a0prescribi\u00f3) \u00a0y \u00a0tratar \u00a0de \u00a0vulnerar \u00a0el \u00a0patrimonio econ\u00f3mico de los Francesconi.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye afirmando: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Suficiente \u00a0 lo \u00a0dicho \u00a0para \u00a0ver \u00a0claramente \u00a0que \u00a0al \u00a0exigir \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n previa a la de \u00edndole penal, en orden a la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito de estafa, incurri\u00f3 en un flagrante yerro respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0debi\u00e9ndose \u00a0entonces \u00a0por \u00a0este aspecto, corregir por parte de la \u00a0Corte Suprema este error, mediante la casaci\u00f3n correspondiente&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>El segundo reproche que el libelista formula \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia de segunda instancia, lo hace al amparo de la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0\u201cviolaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0356 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0por \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo\u201d, ya que se ignor\u00f3 la prueba, \u00a0&#8220;yerro \u00a0que \u00a0comporta \u00a0un \u00a0error de hecho \u00a0por \u00a0dicha \u00a0raz\u00f3n. \u00a0En \u00a0unos \u00a0eventos \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0ignor\u00f3 \u00a0totalmente \u00a0la \u00a0probanza, \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0no estaba \u00e9sta en el proceso, y en \u00a0otros \u00a0casos \u00a0realiz\u00f3 \u00a0una grosera interpretaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0 prueba, \u00a0cosa \u00a0que \u00a0equivale \u00a0a \u00a0distorsionarla, \u00a0incurriendo \u00a0por \u00a0este \u00a0modo \u00a0en \u00a0un \u00a0falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0como lo tiene dicho la jurisprudencia de \u00a0la \u00a0 Corte \u00a0 Suprema, \u00a0 cuando \u00a0 se \u00a0 hacen \u00a0 esas \u00a0 evaluaciones \u00a0 por \u00a0 \u00a0 \u00a0 v\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 ciertamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0hecho.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0invocada \u00a0expone \u00a0que \u00a0en el fallo recurrido se argument\u00f3, para descartar la simulaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0la procesada, desde 1984, en su declaraci\u00f3n de renta, afirmaba que eran de \u00a0su \u00a0propiedad los derechos sobre las oficinas objeto del contrato formalizado en \u00a0la \u00a0referida \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0N\u00b0 \u00a06531, \u00a0pero \u00a0para \u00a0el casacionista, esta \u00a0actitud lo que revela es &#8220;la premeditaci\u00f3n delictual&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0con apoyo en el salvamento de \u00a0voto, \u00a0arguye \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0procesada, \u00a04 \u00a0a\u00f1os \u00a0despu\u00e9s \u00a0de que &#8216;adquiri\u00f3&#8217; la \u00a0propiedad \u00a0en \u00a0menci\u00f3n, \u00a0de \u00a0seguro \u00a0que, \u00a0planeando \u00a0desde \u00a0entonces \u00a0su delincuencia, decidi\u00f3 arrogarse la calidad de due\u00f1a que no \u00a0le \u00a0 correspond\u00eda. \u00a0Desde \u00a0ya \u00a0recu\u00e9rdese \u00a0que \u00a0la \u00a0procesada \u00a0es \u00a0hermana \u00a0del \u00a0amante-compa\u00f1ero \u00a0de \u00a0Beatriz \u00a0Francesconi, Alvaro \u00a0Quintero \u00a0Cabal, \u00a0quien \u00a0-en profusa y cre\u00edble prueba que al respecto reposa en \u00a0el \u00a0expediente \u00a0y que el fallo atacado no cuestiona- le daba a la citada Beatriz \u00a0p\u00e9simo \u00a0trato, humill\u00e1ndola y golpe\u00e1ndola\u201d. \u201cDe suerte que no exhibe nada \u00a0ins\u00f3lito \u00a0que \u00a0la \u00a0hermana de ese personaje cavilara desde tiempo la estafa, de \u00a0golpe \u00a0previniendo\u00a0 \u00a0el \u00a0fallecimiento \u00a0de Beatriz, que ya daba muestras de \u00a0enfermedad&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior para el libelista constituye un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en la apreciaci\u00f3n probatoria, \u201cpor basto desdibujamiento de \u00a0la misma\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0la aseveraci\u00f3n del Tribunal de que \u00a0en \u00a0las copias que se allegaron al proceso provenientes del Juzgado 18 Civil del \u00a0Circuito \u00a0no \u00a0aparece \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0decretado \u00a0el \u00a0embargo de los bienes de \u00a0Beatriz \u00a0Francesconi &#8220;causa impelente de la simulaci\u00f3n&#8221;, advierte, con apoyo en \u00a0otra \u00a0porci\u00f3n del salvamento de voto, que ello constituye &#8220;una equivocaci\u00f3n de \u00a0hecho\u00a0 por pasar por \u00a0alto la evidencia que hace ver el funcionario que salv\u00f3 el voto.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se refiere luego al argumento del Tribunal \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0calific\u00f3 \u00a0de \u00a0\u201cnada \u00a0serias\u201d \u00a0y \u00a0carentes de \u201ccontundencia y \u00a0claridad\u201d \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0quienes \u00a0sostuvieron \u00a0que \u00a0el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0era simulado, con relaci\u00f3n al cual dice, citando apartes del fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia y del salvamento de voto, que se est\u00e1 en presencia de un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0\u201co \u00a0si se quiere tambi\u00e9n, de una pasada muy por \u00a0alto \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones de los testigos que son determinantes, errores ambos de hecho&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa igualmente al sentenciador de segunda \u00a0instancia \u00a0de \u00a0haber \u00a0ignorando \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Marieta \u00a0Benincore \u00a0Vda. de \u00a0Cipagauta, \u00a0quien \u00a0manifest\u00f3, \u00a0como \u00a0se \u00a0rese\u00f1a \u00a0en el salvamento de voto, que \u00a0Beatriz \u00a0Francesconi \u00a0siempre \u00a0actu\u00f3 \u00a0como \u00a0se\u00f1ora y due\u00f1a de la parte que le \u00a0correspond\u00eda \u00a0en \u00a0las oficinas vendidas a Cilenia Quintero, lo que configura un \u00a0error de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0que \u00a0transcurrieron \u00a0 7 \u00a0a\u00f1os \u00a0&#8220;y \u00a0no \u00a0se \u00a0elabor\u00f3 \u00a0una \u00a0&#8216;contraescritura&#8217; \u00a0que \u00a0en \u00a0determinado \u00a0caso revelara la simulaci\u00f3n del mencionado contrato de compraventa \u00a0y \u00a0que \u00a0durante todo ese tiempo Beatriz Francesconi no les cont\u00f3 a su madre y a \u00a0su \u00a0hermana la aparente contrataci\u00f3n&#8221;, constituye un falso juicio de identidad, \u00a0\u201cya \u00a0que \u00a0el \u00a0embargo \u00a0que \u00a0justamente \u00a0trat\u00f3 de conjurar con la simulaci\u00f3n, \u00a0proven\u00eda \u00a0de \u00a0haber \u00a0respaldado a su ex amante Jairo Jim\u00e9nez y -es importante- \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0del contrato la hac\u00eda con la hermana de su nuevo amante Alvaro \u00a0Quintero \u00a0Cabal: \u00a0a los ojos -a\u00fan mojigatos y &#8216;moralistas&#8217;, como buena parte de \u00a0los \u00a0dem\u00e1s ojos- de sus familiares tal conducta permisiva resultaba francamente \u00a0reprochable, \u00a0de \u00a0donde \u00a0se \u00a0exhibe \u00a0l\u00f3gico \u00a0que \u00a0Beatriz haya callado, adem\u00e1s \u00a0debi\u00f3 \u00a0confiar sincera y plenamente en la buena fe de la hermana del hombre que \u00a0a la saz\u00f3n amaba&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el ac\u00e1pite que denomin\u00f3 &#8220;examen global \u00a0de \u00a0la prueba&#8221;, transcribe un aparte de la declaraci\u00f3n de Carlos Olano Riofr\u00edo \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00e9ste sostuvo que Beatriz Francesconi le hab\u00eda comentando que iba a \u00a0hacerle \u00a0a \u00a0Cilena \u00a0una \u00a0escritura \u00a0de \u00a0confianza, por cuanto ella viv\u00eda con un \u00a0hermano de \u00e9sta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0 cita \u00a0 apartes \u00a0 de \u00a0 las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Ana Francisca Pedraza Lancheros, Antonio Jos\u00e9 Villa Trivi\u00f1o \u00a0y \u00a0del abogado Cristobal Alzate,\u00a0 en las cuales\u00a0 se sostiene, de una u \u00a0otra \u00a0manera, \u00a0que \u00a0fue de confianza la venta realizada entre la se\u00f1ora Beatriz \u00a0Francesconi y la procesada Cilena Quintero Cabal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0resulta muy \u00a0diciente \u00a0el contrato de sociedad de hecho celebrado entre Beatriz Francesconi y \u00a0sus \u00a0otros socios, su hermana Rosa Tulia y el referido Alfonso Hern\u00e1ndez, en el \u00a0que \u00a0\u201cse afirma sin ambages due\u00f1a de los derechos \u00a0que \u00a0justamente \u00a0sostiene \u00a0la \u00a0procesada \u00a0(y \u00a0dem\u00e1s \u00a0amigos \u00a0y parientes suyos) \u00a0Beatriz le vendi\u00f3 realmente a ella\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0colige que en el proceso \u00a0existe \u00a0&#8216;plena&#8217; \u00a0y v\u00e1lida prueba de que el referido contrato fue simulado &#8220;y de \u00a0que \u00a0 \u00e9ste \u00a0 lo \u00a0 intent\u00f3 \u00a0 utilizar \u00a0 la \u00a0 procesada \u00a0 para \u00a0 estafar \u00a0a \u00a0los \u00a0Francesconi&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza el reproche transcribiendo algunas \u00a0porciones \u00a0del \u00a0salvamento de voto, en las que se hace referencia a la tipicidad \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0(estafa), \u00a0a la culpabilidad de la procesada y al documento en \u00a0donde \u00a0se \u00a0plasma \u00a0la \u00a0sociedad \u00a0de \u00a0hecho de &#8220;ROSA TULIA, BEATRIZ FRANCESCONI y \u00a0ALFONSO HERN\u00c1NDEZ&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido \u00a0&#8220;y \u00a0que, \u00a0en su lugar, quede vigente el proferido en primer grado por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a032 \u00a0Penal del Circuito (fls.110 y ss.-4), \u00e9ste si justo, prolijo y \u00a0responsablemente dictado&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONCEPTO DEL PROCURADOR DELEGADO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0m\u00faltiples \u00a0errores \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica que \u00a0exhibe \u00a0el \u00a0libelo \u00a0imponen \u00a0que \u00a0las \u00a0pretensiones del recurrente no puedan ser \u00a0acogidas, \u00a0ya \u00a0que \u00a0la \u00a0censura \u00a0se \u00a0dirige \u00a0por la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0sin \u00a0que \u00a0la mencionada tenga tal \u00a0calidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, el concepto civil de simulaci\u00f3n \u00a0&#8220;que \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0recurrente fue violado por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del mismo, \u00a0no \u00a0es \u00a0norma \u00a0de derecho sustancial, raz\u00f3n por la cual no puede fundar por s\u00ed \u00a0sola un cargo en casaci\u00f3n con apoyo en la causal primera&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0356 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal, opina \u201cque tampoco le asiste la raz\u00f3n al \u00a0demandante \u00a0porque \u00a0lejos de la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de la norma mencionada, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0-con \u00a0base \u00a0en \u00a0la prueba recaudada-, ajust\u00f3 su razonamiento a la \u00a0inexistencia del punible de estafa.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0como \u00a0infundados \u00a0lo errores de \u00a0hecho \u00a0generados \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0y \u00a0por falsos juicios de \u00a0identidad, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el actor no precis\u00f3 de qu\u00e9 manera el fallador omiti\u00f3 \u00a0considerar \u00a0alguna \u00a0prueba \u00a0o pruebas o las tergivers\u00f3, &#8220;aspectos estos que son \u00a0propios \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0facto alegados&#8221;, ni tampoco &#8220;sobre cu\u00e1les, en su \u00a0sentir, \u00a0recaen \u00a0los presuntos errores de hecho del juzgador&#8221;, ni de qu\u00e9 manera \u00a0fueron desbordados los principios de la sana critica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Primero \u00a0Delegado \u00a0 en \u00a0 lo \u00a0 Penal \u00a0 solicita \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0no \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0LA \u00a0 \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>El reproche que el libelista formula contra \u00a0la \u00a0sentencia de segunda instancia, al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, \u201cpor interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del \u00a0concepto \u00a0civil \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0del \u00a0art\u00edculo 356 del C. P.\u201d, adolece de \u00a0protuberantes \u00a0errores \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0por lo\u00a0 cual, desde ya, se anuncia su \u00a0fracaso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, si lo pretendido era la condena \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0se \u00a0ha debido enunciar y orientar por la falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0356 del C. P, y no por su interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, \u00a0pues, \u00a0 como \u00a0 la \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0si \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma, \u00e9sta se deje de \u00a0aplicar, \u00a0el \u00a0error \u00a0es \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n, \u00a0ya \u00a0que lo que importa es el resultado \u00a0(inaplicaci\u00f3n), \u00a0y \u00a0no \u00a0los \u00a0motivos \u00a0que pudieron haber llevado al juzgador al \u00a0mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0tambi\u00e9n, \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0denunciando la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0no \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial sino de un concepto, el de \u00a0simulaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0cabida \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues a trav\u00e9s de este \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0lo que se cuestiona es la vulneraci\u00f3n del precepto de \u00a0esa \u00a0naturaleza, \u00a0bien \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n, por aplicaci\u00f3n indebida o por \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tercer lugar, y aceptando que lo alegado \u00a0es \u00a0la \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 356 del C.P, tampoco demuestra cu\u00e1l fue el \u00a0error \u00a0de \u00a0juicio \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0legislador \u00a0y \u00a0que \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0inaplicaci\u00f3n, \u00a0ya \u00a0que su argumento lo limita a cuestionar la afirmaci\u00f3n hecha \u00a0en \u00a0la sentencia recurrida, en el sentido de que la competencia para declarar si \u00a0un \u00a0negocio \u00a0es \u00a0o no simulado, es del Juez Civil, aseveraci\u00f3n que perdi\u00f3 toda \u00a0trascendencia \u00a0cuando \u00a0el \u00a0mismo Tribunal examin\u00f3 la prueba allegada en torno a \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0tal \u00a0fen\u00f3meno \u00a0y \u00a0decidi\u00f3 \u00a0sobre \u00a0\u00e9l, concluyendo que los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0obrantes \u00a0no \u00a0ten\u00edan \u201cla entidad y contundencia\u201d que \u00a0pudiera \u00a0 mostrar \u00a0 \u201cde \u00a0 modo \u00a0induitable\u201d \u00a0su \u00a0alegada \u00a0existencia \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0que \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0sostener \u00a0\u201ccon certeza\u201d, que se utiliz\u00f3 ese \u00a0acto \u00a0para \u00a0hacer \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0error \u00a0al \u00a0Juez Sexto Penal del Circuito y as\u00ed \u00a0obtener \u00a0provecho \u00a0il\u00edcito, \u00a0con \u00a0detrimento \u00a0del \u00a0patrimonio econ\u00f3mico de los \u00a0herederos de la se\u00f1ora Beatriz Francesconi. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Textualmente, en alguno de sus apartes, el \u00a0Tribunal consider\u00f3 : \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Sin \u00a0mayor esfuerzo, como se vi\u00f3 desde la primera calificaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0luego \u00a0con \u00a0la prueba aportada posteriormente, el caudal probatorio muestra a \u00a0simple \u00a0vista \u00a0la \u00a0deficiencias \u00a0y falta de idoneidad, de tal manera que resulta \u00a0m\u00e1s \u00a0apto \u00a0para \u00a0conducir \u00a0a \u00a0la \u00a0duda que \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza, \u00a0acerca \u00a0de la real existencia o no del hecho \u00a0punible \u00a0y \u00a0de la responsabilidad de la procesada. Hemos venido observando c\u00f3mo \u00a0se \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0especial \u00a0hincapi\u00e9 \u00a0en \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un proceso ejecutivo \u00a0singular \u00a0contra \u00a0JAIRO \u00a0JIMENEZ \u00a0RUIZ \u00a0y su fiadora BEATRIZ FRANCESCONI, por el \u00a0incumplimiento \u00a0en el pago de algunos pasajes a\u00e9reos por parte de aqu\u00e9l, y que \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0denunciante, \u00a0ser\u00eda \u00a0la causa para que BEATRIZ FRANCESCONI quisiera \u00a0efectuar \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 venta \u00a0 \u00a0 simulada \u00a0de \u00a0la \u00a0cuota parte de sus oficinas, para evitar que sobre ellas \u00a0no recayera una posible medida de embargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Pero \u00a0en \u00a0las \u00a0fotocopias que dan cuenta de la real existencia de \u00a0aqu\u00e9l \u00a0diligenciamiento \u00a0en el Juzgado 18 Civil del Circuito se observa que con \u00a0fecha \u00a0de \u00a01\u00b0 de octubre de 1990, dicho Juzgado decret\u00f3 el desembargo de todos \u00a0los \u00a0bienes \u00a0trabados en la litis, es lo cierto que no aparece por parte alguna, \u00a0como \u00a0ya se dijo, ni la diligencia de embargo y secuestro, ni determinaci\u00f3n que \u00a0afecte \u00a0las \u00a0oficinas cuya venta es el objeto de la Escritura 5631-80. Es decir, \u00a0ya \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0civil \u00a0hab\u00eda dictado las medidas cautelares, embargando bienes \u00a0muebles \u00a0para \u00a0garantizar \u00a0el \u00a0pago \u00a0de \u00a0aquella \u00a0obligaci\u00f3n, y no existe all\u00ed \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0que pudiera hacer pensar\u00a0 en otra orden de embargo por la misma \u00a0deuda. \u00a0De modo que no se ve claro, por qu\u00e9 BEATRIZ FRANCESCONI quisiera acudir \u00a0a \u00a0tan \u00a0riesgosa \u00a0maniobra \u00a0de \u00a0ceder \u00a0sus \u00a0inmuebles \u00a0a trav\u00e9s de una supuesta \u00a0Escritura \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0para \u00a0salvarlos de una medida o riesgo que no aparece \u00a0por parte alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0como \u00a0comportamiento \u00a0que \u00a0denota la \u00a0actividad \u00a0simuladora, el hecho de que la procesada CILENA QUINTERO CABAL, s\u00f3lo \u00a0acudi\u00f3 \u00a0a \u00a0registrar \u00a0la \u00a0citada \u00a0Escritura despu\u00e9s de haber muerto la se\u00f1ora \u00a0BEATRIZ. \u00a0La \u00a0Sala \u00a0no \u00a0quiere \u00a0presentar \u00a0ese \u00a0hecho \u00a0como trasparente, pero es \u00a0preciso \u00a0 hacer \u00a0 esta \u00a0 reflexi\u00f3n: \u00a0 si \u00a0 la \u00a0 supuesta \u00a0 venta \u00a0 simulada \u00a0 \u00a0ten\u00eda \u00a0 como \u00a0 finalidad \u00a0sustraer \u00a0esos \u00a0bienes \u00a0para que no fuesen blanco de posibles medidas de embargo \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a018 \u00a0Civil \u00a0Circuito, \u00a0c\u00f3mo \u00a0pod\u00eda esa venta ficticia \u00a0cumplir \u00a0el \u00a0irregular \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0si la Escritura no fue registrada, y de esa \u00a0manera \u00a0nada \u00a0imped\u00eda \u00a0que \u00a0las citadas oficinas fuesen embargadas en cualquier \u00a0momento?. \u00a0Eso resulta contradictorio ya que si ese negocio jur\u00eddico se hubiese \u00a0celebrado \u00a0con \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0finalidad, \u00a0lo primero era registrar la simulada venta \u00a0para \u00a0que \u00a0las \u00a0oficinas, \u00a0saliendo \u00a0en \u00a0forma \u00a0aparente \u00a0del dominio de BEATRIZ \u00a0FRANCESCONI, \u00a0 no \u00a0 pudiesen \u00a0ser \u00a0embargadas \u00a0en \u00a0el \u00a0objetivo \u00a0seguido \u00a0en \u00a0su \u00a0contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Al \u00a0respecto \u00a0dijo \u00a0la \u00a0procesada que efectu\u00f3 el registro de tal \u00a0escritura \u00a0despu\u00e9s \u00a0de la muerte de BEATRIZ FRANCESCONI en primer lugar, porque \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0prestado \u00a0la primera copia a la propia BEATRIZ para tomar unos datos \u00a0para \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0renta, \u00a0pero luego cuando se la reclam\u00f3, BEATRIZ le \u00a0dijo \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0perdido. \u00a0En segundo t\u00e9rmino porque considera normal \u00a0hacer \u00a0el \u00a0registro \u00a0cuando uno lo considera conveniente. Por eso ella registr\u00f3 \u00a0la \u00a0segunda \u00a0copia de la \u00a0Escritura \u00a0en ese momento, previa autorizaci\u00f3n de la Oficina de Registro,\u00a0 \u00a0para poder reclamar sus derechos en la sucesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Ahora, \u00a0 aparte \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 deficiencias \u00a0anotadas, \u00a0es \u00a0preciso \u00a0preguntarse, \u00a0c\u00f3mo \u00a0aceptar \u00a0en \u00a0sana \u00a0l\u00f3gica, que BEATRIZ FRANCESCONI hubiese \u00a0celebrado \u00a0ese \u00a0contrato \u00a0ficticio \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0de \u00a0la \u00a0cuota \u00a0parte de sus \u00a0oficinas, \u00a0con \u00a0el grave riesgo que ello implica, y no hubiese elaborado ninguna \u00a0contraescritura \u00a0o \u00a0documento \u00a0privado que pusiese a salvo sus propiedades, y lo \u00a0m\u00e1s \u00a0sorprendente \u00a0es que a trav\u00e9s de 7 a\u00f1os hubiese guardado silencio acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0venta \u00a0&#8216;ficticia&#8217;, \u00a0sin \u00a0expres\u00e1rselo \u00a0ni \u00a0siquiera a su progenitora ni \u00a0hermanos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0trae \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0para \u00a0demostrar la simulaci\u00f3n, aqu\u00e9l documento suscrito \u00a0tiempo \u00a0 despu\u00e9s \u00a0de \u00a0firmada \u00a0la \u00a0Escritura, \u00a0entre \u00a0la \u00a0hoy \u00a0extinta \u00a0BEATRIZ \u00a0FRANCESCONI \u00a0y sus socios del Heli\u00f3grafo Santa Marta, sobre la constituci\u00f3n de \u00a0la \u00a0sociedad \u00a0de \u00a0hecho que lleva el mismo nombre. Seg\u00fan dicho\u00a0 documento, \u00a0los \u00a0citados socios habr\u00edan firmado como propietarios tanto de las oficinas con \u00a0del Heli\u00f3grafo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Lo \u00a0que \u00a0primero \u00a0se observa es que estamos frente a una copia de \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0que \u00a0aunque \u00a0puede \u00a0tenerse como un indicio contingente, no \u00a0puede \u00a0utilizarse por s\u00ed solo, como contra-prueba de una Escritura P\u00fablica que \u00a0goza \u00a0de \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0legal \u00a0de autenticidad. Y de otro lado, como ya se ha \u00a0hecho \u00a0notar, \u00a0se \u00a0trata de una fotocopia escrita irregularmente en dos tipos de \u00a0m\u00e1quina \u00a0y \u00a0que \u00a0carece \u00a0de autenticaci\u00f3n. Cabe anotar que seg\u00fan ese escrito, \u00a0Cilena \u00a0Quintero \u00a0no \u00a0figura \u00a0como \u00a0socia y por tanto no aparece firm\u00e1ndolo, de \u00a0modo que no puede ser prueba contundente en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Pero \u00a0lo \u00a0m\u00e1s \u00a0importante \u00a0frente \u00a0a \u00a0este \u00a0hecho, \u00a0es que en la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de renta de la procesada CILENA QUINTERO CABAL, correspondiente al \u00a0a\u00f1o \u00a0gravable \u00a0de \u00a01984, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0varios \u00a0a\u00f1os \u00a0antes \u00a0de morir la se\u00f1ora \u00a0BEATRIZ, \u00a0ya \u00a0figuraban \u00a0como \u00a0bienes \u00a0de \u00a0propiedad de la procesada, las mencionadas oficinas, por valor \u00a0de $150.000 (Fl. 464 vuelto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Frente \u00a0 al \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0 probatorio \u00a0realizado \u00a0se \u00a0llega \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0existen \u00a0elementos de convicci\u00f3n con la entidad necesaria \u00a0que \u00a0permitan \u00a0despejar \u00a0la duda acerca de si realmente existi\u00f3 o no la alegada \u00a0simulaci\u00f3n del contrato \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0mencionado, \u00a0y por consiguiente, no se puede afirmar que exista \u00a0plena \u00a0prueba que acredite la materialidad del punible de estafa, en el grado de \u00a0tentativa&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, no le asiste la raz\u00f3n al \u00a0recurrente, \u00a0pues \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de segunda instancia, al efectuar el proceso de \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0concluy\u00f3, \u00a0de \u00a0manera \u00a0motivada \u00a0y l\u00f3gica, que no estaba \u00a0acreditada \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0delito \u00a0de estafa, en el grado de tentativa, en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0estableci\u00f3, \u00a0fehacientemente,\u00a0 que la venta que se \u00a0celebr\u00f3 \u00a0entre Beatriz Francesconi y la procesada Cilena Quintero Cabal hubiera \u00a0sido simulada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>El libelista al amparo de la causal primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0acusa \u00a0al sentenciador de segunda instancia de \u00a0haber \u00a0cometido \u00a0varios \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien es cierto que en el desarrollo de \u00a0la \u00a0 censura \u00a0enlista \u00a0algunos \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0que, \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio, \u00a0fueron \u00a0tergiversados \u00a0u \u00a0omitidos en el juicio valorativo, sin embargo, lo que pretende \u00a0es \u00a0hacer \u00a0prevalecer la opini\u00f3n del magistrado disidente sobre la sentencia de \u00a0segunda instancia, sin demostrar ning\u00fan desatino del fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, en los ataques que dirige a la prueba \u00a0indiciaria \u00a0de la que el Tribunal dedujo la no responsabilidad de la acusada, lo \u00a0que \u00a0pretende, \u00a0sin \u00a0demostrar \u00a0que se hubiera tergiversado el curso l\u00f3gico del \u00a0indicio, \u00a0o \u00a0las reglas de la experiencia, es que se infiera la responsabilidad, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0que \u00a0del \u00a0indicante de haber declarado desde 1984 los inmuebles sobre \u00a0los \u00a0que \u00a0vers\u00f3 la venta, no se dedujera la propiedad de la procesada, sino que \u00a0desde \u00a0entonces \u00a0ven\u00eda \u00a0planeando \u00a0el delito; y que de los hechos que durante 7 \u00a0a\u00f1os \u00a0no hubiera informado a sus familiares que la contrataci\u00f3n era aparente y \u00a0que \u00a0no \u00a0hubiera \u00a0elaborado \u00a0una contraescritura que revelara la simulaci\u00f3n, se \u00a0concluyera \u00a0no \u00a0que \u00a0la \u00a0venta \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0real, \u00a0sino \u00a0que \u00a0quiso ocultar la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0amante \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0manten\u00eda \u00a0 con \u00a0 un \u00a0 hermano \u00a0 de \u00a0 Cilena \u00a0Quintero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otros \u00a0reproches \u00a0se desv\u00eda hac\u00eda el \u00a0error \u00a0de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n, que no tiene cabida cuando se \u00a0trata \u00a0de \u00a0pruebas no sometidas en cuanto su valoraci\u00f3n al m\u00e9todo de la tarifa \u00a0legal \u00a0sino de la sana critica, como es la testimonial, cuando ataca al fallador \u00a0por \u00a0haber \u00a0considerado \u00a0como \u00a0nada serias y carentes de contundencia y claridad \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0quienes \u00a0aseveraron \u00a0que \u00a0el contrato de compraventa era \u00a0simulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al error de hecho que denuncia \u00a0por \u00a0haberse \u00a0ignorado \u00a0algunos \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0se trata de un simple \u00a0enunciado, \u00a0que \u00a0no \u00a0demuestra ni tampoco su incidencia en el fallo. As\u00ed, en lo \u00a0atinente \u00a0a \u00a0la presunta omisi\u00f3n del testimonio de la se\u00f1ora Marieta Benincore \u00a0de \u00a0Cipagauta, el casacionista se remite a transcribir apartes del salvamento de \u00a0voto \u00a0y \u00a0a concluir que: &#8220;El haberse ignorado esa prueba, n\u00edtidamente configura \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho&#8221;, sin \u00a0hacer la m\u00e1s m\u00ednima demostraci\u00f3n al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0sobre \u00a0este aspecto la Sala \u00a0debe \u00a0precisar \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0exacto, \u00a0como \u00a0lo \u00a0afirma \u00a0el \u00a0censor,\u00a0 que el \u00a0testimonio \u00a0citado \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0omitido por el Tribunal al realizar el examen \u00a0conjunto \u00a0del caudal probatorio, pues para el sentenciador result\u00f3 evidente que \u00a0los \u00a0medios \u00a0allegados \u00a0y \u00a0tendientes a demostrar la simulaci\u00f3n, y por ende, el \u00a0enga\u00f1o \u00a0al \u00a0Juez Civil del Circuito y la estafa tentada, carec\u00edan de la fuerza \u00a0probatoria \u00a0 \u00a0suficiente \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0formar \u00a0 \u00a0un \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 certeza \u00a0 sobre \u00a0aquella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Textualmente \u00a0el fallador de segundo grado \u00a0dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Aparte \u00a0de \u00a0la \u00a0clara \u00a0inconducencia \u00a0que \u00a0en \u00a0materia probatoria \u00a0presenta \u00a0la prueba testimonial para desvirtuar una Escritura P\u00fablica, conviene \u00a0se\u00f1alar \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que las declaraciones que militan en el proceso, insistimos, \u00a0carecen \u00a0de la contundencia y claridad necesarias para formar la convicci\u00f3n del \u00a0juez \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0alegada \u00a0simulaci\u00f3n. \u00a0As\u00ed \u00a0qued\u00f3 \u00a0demostrado \u00a0desde \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0 anterior, \u00a0 cuando \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0efectu\u00f3 \u00a0aquel \u00a0pormenorizado \u00a0estudio\u00a0 \u00a0de \u00a0tales \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que &#8220;pese \u00a0al \u00a0detenido \u00a0examen que ha realizado de todas y cada una de \u00a0las \u00a0piezas \u00a0procesales \u00a0no \u00a0ha \u00a0encontrado \u00a0la \u00a0prueba id\u00f3nea que respalde las \u00a0afirmaciones \u00a0 del \u00a0 denunciante, \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 esposa \u00a0 y \u00a0 dem\u00e1s \u00a0 personas \u00a0ya \u00a0mencionadas&#8221;.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anteriormente expuesto, el cargo se \u00a0rechazar\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Primero Delegado, administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE CORDOBA POVEDA \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO \u00a0CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ ARGOTE\u00a0\u00a0 JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 PAEZ \u00a0 VELANDIA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0NO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 PROCESO No. 10641 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. JORGE E. CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N\u00b0 185 \u00a0\u00a0 Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0dos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-1093","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-6"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1093","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1093"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1093\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1093"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1093"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1093"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}