{"id":10924,"date":"2023-09-08T19:52:41","date_gmt":"2023-09-08T19:52:41","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2321930-11-06\/"},"modified":"2023-09-08T19:52:41","modified_gmt":"2023-09-08T19:52:41","slug":"2321930-11-06","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2321930-11-06\/","title":{"rendered":"23219(30-11-06)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23219 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 139 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., treinta (30) de noviembre de \u00a0dos mil seis (2006). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el defensor de ANDR\u00c9S MAURICIO CORREA D\u00cdAZ, contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a031 \u00a0de \u00a0agosto de 2004, mediante el cual el Tribunal Superior de \u00a0Pereira \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0la sentencia anticipada de primera instancia, \u00a0dictada \u00a0el 18 de febrero del mismo a\u00f1o por el Juzgado Sexto Penal del Circuito \u00a0de \u00a0 Pereira, \u00a0 condenando \u00a0a \u00a0dicho \u00a0implicado \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0peculado \u00a0por apropiaci\u00f3n y falsedad por ocultamiento de documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0a \u00a0la pena principal de ochenta (80) meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n; a interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por igual lapso, \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0multa \u00a0por \u00a0valor \u00a0de \u00a0$ 93.133.927; y le neg\u00f3 el subrogado de la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0 condicional \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ejecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0pena \u00a0y \u00a0la \u00a0prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Previa \u00a0autorizaci\u00f3n del Concejo Municipal \u00a0de \u00a0 la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Pereira, \u00a0las \u00a0Empresas \u00a0de \u00a0Telecomunicaciones, \u00a0Energ\u00eda, \u00a0Acueducto \u00a0y \u00a0Alcantarillado, \u00a0de \u00a0Aseo \u00a0Pereira, todas de la ciudad de Pereira, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0Escritura \u00a0P\u00fablica No. 2144 del 11 de diciembre de 1997, otorgada \u00a0en \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a0Sexta \u00a0del \u00a0C\u00edrculo \u00a0de \u00a0Pereira, \u00a0crearon \u00a0una nueva persona \u00a0jur\u00eddica \u00a0denominada \u00a0EMPRESAS \u00a0P\u00daBLICAS \u00a0DE PEREIRA MULTISERVICIOS S.A., como \u00a0una \u00a0sociedad an\u00f3nima del orden municipal, con capital representado en acciones \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0de las entidades p\u00fablicas; y se estableci\u00f3 que las personas que \u00a0laboren \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 nueva \u00a0 entidad \u00a0 tienen \u00a0 la \u00a0 calidad \u00a0 de \u00a0trabajadores \u00a0oficiales1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0ciudadano \u00a0ANDR\u00c9S MAURICIO CORREA, fue \u00a0vinculado \u00a0como trabajador oficial, con contrato a t\u00e9rmino indefinido, a partir \u00a0del \u00a029 de agosto de 2001, en el cargo de Cajero Auxiliar de MULTISERVICIOS S.A. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con denuncia presentada por la \u00a0representante \u00a0legal \u00a0de MULTISERVICIOS S.A., y lo verificado posteriormente, en \u00a0el \u00a0mes \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 2003, el Cajero Auxiliar, ANDR\u00c9S MAURICIO CORREA D\u00cdAZ, \u00a0recibi\u00f3 \u00a0dineros \u00a0producto \u00a0del \u00a0pago que los usuarios realizaban a la entidad, \u00a0pero \u00a0no \u00a0los aplic\u00f3 al sistema, sino que se apropi\u00f3 de las cifras canceladas, \u00a0las \u00a0cuales \u00a0superaron \u00a0los \u00a0noventa millones de pesos ($ 90.000.000), y ocult\u00f3 \u00a0los cupones que serv\u00edan de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0propone \u00a0el \u00a0defensor de ANDR\u00c9S \u00a0MAURICIO \u00a0CORREA D\u00cdAZ contra la sentencia del Tribunal Superior de Pereira, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n contemplada en el art\u00edculo 207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000, por violaci\u00f3n indirecta \u00a0de la ley sustancial, por errores en la estimaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Ad-quem \u00a0no \u00a0concedi\u00f3 \u00a0la \u00a0rebaja de la \u00a0pena \u00a0correspondiente a la confesi\u00f3n, porque incurri\u00f3 en el yerro de creer que \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0calificada \u00a0que \u00a0CORREA \u00a0D\u00cdAZ \u00a0hizo, \u00a0no \u00a0era \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0fundamentar \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0condena; \u00a0 \u00a0si \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0tiene \u00a0 \u00a0en \u00a0 cuenta \u00a0 \u2013agrega \u00a0el \u00a0censor- \u00a0que \u201clos meros \u00a0indicios \u00a0como \u00a0son \u00a0las irregularidades en el pago de los servicios p\u00fablicos y \u00a0la \u00a0queja \u00a0de \u00a0los \u00a0usuarios, \u00a0generan \u00a0que \u00a0la gerente de la empresa formule la \u00a0denuncia \u00a0como es su obligaci\u00f3n lega, pero dicha denuncia la tendr\u00eda que haber \u00a0iniciado \u00a0contra personas indeterminadas, pues estos indicios no nos dec\u00edan con \u00a0certeza quien era el responsable.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el libelista, las excusa que esgrimi\u00f3 \u00a0el \u00a0implicado \u00a0sobre su conducta no impidieron establecer con suficiencia lo que \u00a0realmente \u00a0hab\u00eda \u00a0ocurrido, es decir el peculado por apropiaci\u00f3n, por lo cual, \u00a0que \u00a0la confesi\u00f3n sea calificada, no es raz\u00f3n suficiente para no concederle la \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0cuando \u00a0\u00e9l \u00a0mismo, \u00a0antes \u00a0de la denuncia, entreg\u00f3 a la \u00a0gerente \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0informaci\u00f3n esencial que se utiliz\u00f3 para formular la \u00a0denuncia en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0se \u00a0vulner\u00f3 indirectamente el \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0283 \u00a0 \u00a0(reducci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0pena \u00a0 por \u00a0confesi\u00f3n) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000; \u00a0y \u00a0solicita a la Corte casar el fallo impugnado en el sentido de \u00a0reducir la sanci\u00f3n impuesta a ANDR\u00c9S MAURICIO CORREA D\u00cdAZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por el defensor de \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0MAURICIO CORREA D\u00cdAZ no satisface los requisitos formales establecidos \u00a0en \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 212 \u00a0 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000. \u00a0Debido \u00a0a \u00a0ello, \u00a0ser\u00e1 \u00a0inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Dado \u00a0que \u00a0el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0rige por el principio dispositivo, las pretensiones de la demanda \u00a0delimitan \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal, con excepci\u00f3n de la \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0puede ser decretada oficiosamente en aras de la protecci\u00f3n de las \u00a0garant\u00edas fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0constituye \u00a0una especie de \u00a0tercera \u00a0instancia; no consiste en someter a un nuevo juicio al procesado, ni en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0postularse \u00a0un \u00a0debate probatorio generalizado y sin \u00a0acatamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0argumentativa \u00a0que \u00a0le es inherente, puesto que el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0no \u00a0fue \u00a0concebido como un medio adicional para litigar \u00a0libremente, \u00a0sino \u00a0como \u00a0una \u00a0excepcional \u00a0manera \u00a0de \u00a0llevar a conocimiento del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido por el \u00a0Ad-quem, \u00a0por las causales \u00a0taxativamente \u00a0 se\u00f1aladas \u00a0 en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0que \u00a0hubiesen \u00a0sido \u00a0seleccionadas \u00a0y \u00a0adecuadamente desarrolladas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que, \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n se \u00a0concibe \u00a0como \u00a0un \u00a0instituto \u00a0procesal extraordinario que busca remediar o poner \u00a0fin \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0del \u00a0bloque \u00a0 de \u00a0 constitucionalidad \u00a0en \u00a0lo \u00a0pertinente \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0ocurrido \u00a0en \u00a0la sentencia de segunda \u00a0instancia, \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0juicio \u00a0o \u00a0de \u00a0actividad, \u00a0y \u00a0como tal comporta la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de un juicio l\u00f3gico jur\u00eddico sobre la sentencia misma, siguiendo \u00a0el derrotero trazado en las causales invocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0exigir \u00a0que el libelista \u00a0estructure \u00a0f\u00f3rmulas \u00fanicas o sacramentales para postular sus reproches, ni se \u00a0precisa \u00a0siquiera \u00a0que \u00a0utilice \u00a0la \u00a0terminolog\u00eda acu\u00f1ada por la doctrina y la \u00a0jurisprudencia \u00a0 para \u00a0 designar \u00a0 las \u00a0distintas \u00a0especies \u00a0de \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0s\u00ed es de esperarse que el casacionista \u00a0discurra \u00a0de \u00a0un \u00a0modo \u00a0claro, l\u00f3gico, y profundo, hasta demostrar que el fallo \u00a0presenta \u00a0defectos \u00a0protuberantes \u00a0en su estructura jur\u00eddica, de tal suerte que \u00a0no es factible mantener su vigencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El libelo cuyo aspecto formal se examina \u00a0no \u00a0alcanza \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0m\u00ednimos \u00a0inherentes a la esencia de la casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0aunque \u00a0menciona la existencia de errores en la valoraci\u00f3n probatoria, se \u00a0dispersa \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0afirmaciones \u00a0en \u00a0tal \u00a0sentido, \u00a0sin la argumentaci\u00f3n \u00a0necesaria \u00a0en \u00a0cada \u00a0caso, \u00a0referida \u00a0a \u00a0un \u00a0determinado yerro correlativo a una \u00a0espec\u00edfica \u00a0 prueba; \u00a0 de \u00a0 suerte \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0factible \u00a0desentra\u00f1ar \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del cargo su fundamentaci\u00f3n \u201cen forma \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisa\u201d, seg\u00fan exige el art\u00edculo 212 de \u00a0la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A decir del libelista, el Tribunal Superior \u00a0vulner\u00f3 \u00a0 indirectamente \u00a0 la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0al \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho en la apreciaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0pruebas; \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0el \u00a0discurso \u00a0se \u00a0reduce \u00a0pr\u00e1cticamente \u00a0a \u00a0dicha \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0conclusiva, \u00a0siendo imposible comprender cu\u00e1les de las pruebas que \u00a0sustentan \u00a0el \u00a0fallo \u00a0reflejan \u00a0los desatinos y en qu\u00e9 radica el discernimiento \u00a0equivocado \u00a0 del \u00a0Ad-quem, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0acometi\u00f3 \u00a0la \u00a0labor \u00a0de \u00a0identificar textualmente el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las pruebas supuestamente afectadas por alguna de las especies de \u00a0error de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La jurisprudencia de la Sala ha reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0puede \u00a0demandarse \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo con \u00a0fundamento \u00a0en la causal primera, cuerpo segundo, por violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0 sustancial, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria haya incurrido en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0camino \u00a0elegido por el libelista, puede estar \u00a0determinado \u00a0por: \u00a0falso juicio de existencia, falso juicio de identidad y falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1 \u00a0 Incurre \u00a0 en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia \u00a0el \u00a0juez que omite apreciar una prueba legalmente aportada al proceso, o cuando, \u00a0contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere \u00a0consecuencias \u00a0valorativas \u00a0a \u00a0partir de un medio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 forma \u00a0 parte \u00a0 del \u00a0 mismo \u00a0 por \u00a0 no \u00a0 haber \u00a0 sido \u00a0incorporado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2 \u00a0El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0supone, en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; no obstante, al sopesarlo lo distorsiona, tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este evento, el censor tiene la carga de \u00a0confrontar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0de \u00a0cada prueba sobre la que hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal pens\u00f3 que ellas dec\u00edan; y as\u00ed, \u00a0demostrada \u00a0la diferencia y el desfase, debe continuar hacia la trascendencia de \u00a0aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3 \u00a0Si \u00a0la \u00a0prueba \u00a0existe legalmente y es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, \u00a0se \u00a0 incurre \u00a0 en \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta hip\u00f3tesis, el demandante corre con \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, o cu\u00e1l principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cual \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido por el juez, e \u00a0igualmente \u00a0tiene \u00a0el deber de indicar cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La trascendencia de los yerros endilgados al \u00a0Ad-quem \u00a0no \u00a0consiste, como suele creerse, en las afirmaciones personales que al \u00a0respecto \u00a0haga el demandante, sino en demostrar con argumentos racionales que de \u00a0haberse \u00a0valorado \u00a0correctamente \u00a0las \u00a0pruebas sobre las que se hacen recaer los \u00a0errores, \u00a0entonces \u00a0el sentido del fallo ser\u00eda distinto, porque sus fundamentos \u00a0actuales perder\u00edan sustento y no podr\u00edan subsistir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. La demanda presentada a nombre de ANDR\u00c9S \u00a0MAURICIO \u00a0CORREA \u00a0D\u00cdAZ \u00a0se \u00a0asemeja \u00a0por \u00a0entero \u00a0a \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de instancia, \u00a0confeccionado \u00a0libremente y sin el rigor argumentativo condigno a la pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0quebrar \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0conformado \u00a0por las sentencias convergentes en el mismo \u00a0sentido. \u00a0No \u00a0postula ni desarrolla alguna de las modalidades de error de hecho, \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0los \u00a0mencione \u00a0con \u00a0el \u00a0nombre \u00a0asignado \u00a0en la \u00a0jurisprudencia, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que no es factible deducir el verdadero contenido del \u00a0reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ere imprescindible que el libelista abordara \u00a0por \u00a0completo \u00a0el fundamento de la sentencia condenatoria, incluido en contenido \u00a0de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 confesi\u00f3n \u00a0 \u00a0 calificada \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0CORREA \u00a0 \u00a0D\u00cdAZ \u00a0 \u00a0\u2013que \u00a0s\u00f3lo menciona- y que demostrara \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0\u00e9sta \u00a0fue piedra angula para el sentido del fallo; ejercicio \u00a0que \u00a0comportaba \u00a0estudiar el resto de las pruebas sopesadas, hasta verificar que \u00a0carec\u00edan de importancia frente a la solidez de la confesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor no acomete un ejercicio siquiera \u00a0tangencial \u00a0que \u00a0siguiera \u00a0aquel \u00a0derrotero, \u00a0ya que en lugar de ello, agot\u00f3 su \u00a0discurso \u00a0en \u00a0destacar \u00a0la confesi\u00f3n como la base de la condena, cuando olvid\u00f3 \u00a0inclusive \u00a0traer \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por el procesado. Los otros medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0los Jueces de instancia tuvieron en cuenta, no se mencionan en \u00a0la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En \u00a0particular, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0hace a los \u00a0indicios \u00a0que el libelista reduce a simples \u201cirregularidades en el pago de los \u00a0servicios \u00a0p\u00fablicos \u00a0y \u00a0la \u00a0queja de los usuarios\u201d, era menester que abordara \u00a0por \u00a0separado \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de cada uno de esos medios probatorios, pero no para \u00a0hacer \u00a0al respecto una cr\u00edtica superficial, buscando aminorar su poder suasorio \u00a0a \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0comentarios, \u00a0sino \u00a0a profundidad, con la l\u00f3gica del recurso, en \u00a0orden \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que el Juez colegiado cometi\u00f3 determinada especie de error \u00a0en \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0componentes \u00a0del \u00a0indicio \u00a0o \u00a0en \u00a0los \u00a0procesos l\u00f3gicos de \u00a0inferencia, \u00a0vale \u00a0decir, \u00a0en \u00a0la estimaci\u00f3n del hecho indicador, al deducir el \u00a0hecho indicado, o al valorarlos separada o conjuntamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0jurisprudencia \u00a0de la Sala ha explicado \u00a0repetidas \u00a0veces \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0debe encararse la prueba de indicios para su \u00a0censura \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en diversos pronunciamientos, autos y sentencias, entre \u00a0los cuales se estima oportuno recordar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0primer \u00a0lugar, la t\u00e9cnica requerida \u00a0para \u00a0el \u00a0ataque dirigido contra la prueba indiciaria reclama que, coherente con \u00a0la \u00a0estructura \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la misma, la censura se oriente hacia cualquiera de \u00a0los \u00a0momentos \u00a0de su construcci\u00f3n, es decir, a los elementos de convicci\u00f3n que \u00a0soportan \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0a \u00a0la \u00a0operaci\u00f3n mental de inferencia del dato \u00a0indicado \u00a0o \u00a0a la estimaci\u00f3n individual o conjunta de su poder suasorio, por lo \u00a0que \u00a0ha \u00a0menester \u00a0de \u00a0parte \u00a0del \u00a0recurrente el se\u00f1alamiento de cu\u00e1l de estos \u00a0pasos \u00a0es \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0duele \u00a0del error, de qu\u00e9 especie es, pues eventualmente \u00a0podr\u00edan \u00a0ser \u00a0de \u00a0diversa \u00a0naturaleza, y c\u00f3mo por su incidencia en el fallo se \u00a0obtuvo \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que debe ser remplazada por otra que rinda homenaje a la \u00a0legalidad, \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0esencia \u00a0constituye el tema central de la casaci\u00f3n.\u201d \u00a0(Sentencia del 30 de septiembre de 1999) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0se \u00a0trata, \u00a0los \u00a0errores pueden ser de hecho o de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0cualquiera de sus modalidades. En cambio, en el proceso intelectual \u00a0camino \u00a0a \u00a0construir \u00a0la deducci\u00f3n o la inferencia y en la asignaci\u00f3n de poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0al \u00a0indicio \u00fanicamente pueden tener lugar errores de hecho, en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0momentos \u00a0u \u00a0operaciones \u00a0que \u00a0requieran aplicaci\u00f3n de los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi los errores de apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0se \u00a0presentan \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0los hechos indicadores, el \u00a0casacionista \u00a0debe, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con cada indicio, identificar las pruebas que \u00a0le \u00a0sirven \u00a0de \u00a0sustento \u00a0e \u00a0indicar \u00a0el \u00a0error \u00a0denunciado, \u00a0si \u00a0de existencia, \u00a0identidad, \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0para \u00a0la \u00a0correcta \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura. \u00a0Y \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0el valor \u00a0probatorio \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0es \u00a0deber \u00a0del \u00a0recurrente acreditar el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica, lo cual se cumple mostrando \u00a0la \u00a0divergencia \u00a0existente entre las deducciones y declaraciones de la sentencia \u00a0en \u00a0dicho \u00a0sentido \u00a0y \u00a0las \u00a0que \u00a0corresponde hacer de acuerdo con la l\u00f3gica, la \u00a0experiencia \u00a0 o \u00a0 la \u00a0 ciencia.\u201d \u00a0 (Sentencia \u00a0 del \u00a0 27 \u00a0 de \u00a0 noviembre \u00a0 de \u00a01996) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Era imprescindible, en la confecci\u00f3n de la \u00a0demanda, \u00a0analizar por separado y con l\u00f3gica casacional todos y cada uno de los \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0asumidos \u00a0por \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0de instancia y verificar que la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0la \u00a0persuasi\u00f3n que derivaron de ellos estaban en franco \u00a0desfase \u00a0con \u00a0la \u00a0verdad probada, o que las deducciones en sana cr\u00edtica pod\u00edan \u00a0ofrecer \u00a0conclusiones \u00a0equ\u00edvocas o discordantes, en lugar de converger hacia la \u00a0responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. En ese orden de ideas, es evidente que el \u00a0defensor \u00a0confeccion\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de manera libre, como si la casaci\u00f3n fuese \u00a0otra \u00a0instancia, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que no postula ni desarrolla en rigor el cargo por \u00a0ninguna \u00a0de las especies de error, de derecho ni de hecho, independientemente de \u00a0que \u00a0no \u00a0hubiese \u00a0citado \u00a0el nombre concreto asignado a cada uno de ellos por la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0la \u00a0doctrina, sino que se explaya en tratar de convencer a la \u00a0Corte \u00a0de \u00a0que \u00a0su \u00a0visi\u00f3n \u00a0de \u00a0los acontecimientos es la acertada, de donde se \u00a0concluye \u00a0que el problema subyace en la credibilidad, la fuerza de convicci\u00f3n o \u00a0el \u00a0poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n que el Tribunal Superior otorg\u00f3 al acopio probatorio \u00a0en \u00a0su \u00a0conjunto, pero en este tema prevalece el criterio de la Corporaci\u00f3n, al \u00a0punto \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0viene \u00a0amparado \u00a0con \u00a0la doble presunci\u00f3n de legalidad y \u00a0acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0 Las \u00a0impropiedades \u00a0advertidas \u00a0con \u00a0antelaci\u00f3n \u00a0conllevan \u00a0a \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0en la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0del \u00a0expediente \u00a0se \u00a0observa \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0alguna \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental, \u00a0que amerite el ejercicio de las facultades oficiosas de la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 216 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada a nombre de ANDR\u00c9S \u00a0MAURICIO CORREA D\u00cdAZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la presente providencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MARINA \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Permiso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER \u00a0ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Por \u00a0disposici\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo 123 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, son servidores \u00a0p\u00fablicos los miembros de las \u00a0corporaciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0los \u00a0empleados \u00a0y \u00a0trabajadores \u00a0del \u00a0Estado y de sus \u00a0entidades descentralizadas territorialmente y por servicios. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23219 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 139 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. 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