{"id":10791,"date":"2023-09-08T19:51:11","date_gmt":"2023-09-08T19:51:11","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2204128-09-06-1\/"},"modified":"2023-09-08T19:51:11","modified_gmt":"2023-09-08T19:51:11","slug":"2204128-09-06-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2204128-09-06-1\/","title":{"rendered":"22041(28-09-06)-1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22041 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 107. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., septiembre \u00a0veintiocho (28) de dos mil seis (2006).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0decidir \u00a0el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado RICARDO ALONSO ESCOBAR \u00a0BONILLA \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia proferida por el Tribunal Superior de Armenia por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0revoc\u00f3 la absolutoria dictada por el Juzgado\u00a0 Primero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0esa misma ciudad y, en su lugar, lo conden\u00f3 a \u00e9l y a \u00a0GUSTAVO \u00a0GIRALDO ECHEVERRI como coautores penalmente responsables de la conducta \u00a0punible de estafa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a09 \u00a0de \u00a0octubre de 1998 GUSTAVO\u00a0 \u00a0GIRALDO \u00a0ECHEVERRI \u00a0suscribi\u00f3 \u00a0con \u00a0Ra\u00fal \u00a0Antonio \u00a0Valencia \u00a0Vera \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0cual el primero prometi\u00f3 vender al segundo una \u00a0casa \u00a0de \u00a0habitaci\u00f3n \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0la carrera 15 N\u00b0 8-N-05 de la Urbanizaci\u00f3n \u00a0Lorena \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ciudad \u00a0de \u00a0Armenia, \u00a0pact\u00e1ndose \u00a0como \u00a0precio \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0$45.000.000.oo \u00a0que \u00a0el \u00a0promitente \u00a0comprador \u00a0se \u00a0comprometi\u00f3 \u00a0a \u00a0pagar as\u00ed: \u00a0$30.000.000.oo \u00a0el \u00a016 de octubre de 1998 y los $15.000.000.oo restantes el 9 de \u00a0diciembre \u00a0siguiente. \u00a0Se \u00a0acord\u00f3 \u00a0igualmente \u00a0que \u00a0la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica que \u00a0perfeccionaba \u00a0la \u00a0promesa se firmar\u00eda el 9 de diciembre de 1998 en la Notar\u00eda \u00a03\u00aa \u00a0de Armenia y en la fecha de suscribirse la promesa se hizo entrega material \u00a0del predio a Valencia Vera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Se pact\u00f3 verbalmente entre las partes que \u00a0con \u00a0 los \u00a0 $30.000.000.oo \u00a0 entregados \u00a0 inicialmente \u00a0el \u00a0promitente \u00a0vendedor \u00a0cancelar\u00eda \u00a0una \u00a0hipoteca \u00a0que \u00a0pesaba \u00a0sobre \u00a0el \u00a0inmueble \u00a0a \u00a0favor del Banco \u00a0Colmena, compromiso que no se cumpli\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El 16 de noviembre de 1999 GUSTAVO GIRALDO \u00a0ECHEVERRI \u00a0otorg\u00f3 \u00a0poder \u00a0especial \u00a0a \u00a0su yerno RICARDO ALONSO ESCOBAR BONILLA, \u00a0para \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0nombre y representaci\u00f3n procediera a vender a Ra\u00fal Santiago \u00a0Valencia \u00a0Vera \u00a0el \u00a0inmueble \u00a0antes \u00a0referido, \u00a0persona \u00a0que \u00a0recibi\u00f3 el dinero \u00a0producto del precio acordado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a015 \u00a0de abril de 1999 ESCOBAR BONILLA \u00a0firm\u00f3 \u00a0la \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa agreg\u00e1ndole que Valencia Vera se hallaba a \u00a0paz \u00a0y salvo por concepto del pago de la casa de habitaci\u00f3n prometida en venta, \u00a0indicando \u00a0que \u00a0la \u00a0escritura \u00a0se \u00a0firmar\u00eda a m\u00e1s tardar en el mes de julio de \u00a01999 \u00a0en \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a0inicialmente \u00a0acordada,\u00a0 \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0que no se pudo \u00a0llevar \u00a0a cabo por cuanto el apoderado del vendedor no present\u00f3 los respectivos \u00a0paz y salvos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0el comprador pag\u00f3 el \u00a0precio \u00a0acordado, \u00a0requiri\u00f3 \u00a0al \u00a0vendedor \u00a0GUSTAVO \u00a0GIRALDO \u00a0ECHEVERRI quien le \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0su \u00a0yerno ESCOBAR BONILLA se hab\u00eda apropiado en beneficio suyo \u00a0del \u00a0dinero \u00a0recibido \u00a0y \u00a0no cancel\u00f3 la hipoteca, pero que \u00e9l le responder\u00eda, \u00a0efectos \u00a0para \u00a0los \u00a0cuales \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01999 le firm\u00f3 un pagar\u00e9 por \u00a0$45.000.000.oo \u00a0que \u00a0se cancelar\u00edan el 31 de diciembre de 2000, obligaci\u00f3n que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0promet\u00eda \u00a0cumplir \u00a0Mar\u00eda Teresa Cu\u00e9llar de Beltr\u00e1n, compa\u00f1era \u00a0permanente \u00a0de GIRALDO ECHEVERRI. En el pagar\u00e9 se hizo constar que los deudores \u00a0cancelaron \u00a0a \u00a0Valencia \u00a0Vera \u201ctodos los intereses hasta el 31 de diciembre de \u00a02000\u201d, \u00a0y \u00a0que \u00a0antes \u00a0del \u00a0vencimiento \u00a0de \u00a0esta obligaci\u00f3n pod\u00edan hacer la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica de la casa de habitaci\u00f3n al comprador Valencia Vera, \u201cuna \u00a0vez \u00a0quede \u00a0libre \u00a0del \u00a0gravamen \u00a0hipotecario \u00a0que \u00a0pesa sobre ella y a favor de \u00a0Colmena, quedando as\u00ed sin valor este pagar\u00e9\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. En atenci\u00f3n a que Cu\u00e9llar de Beltr\u00e1n no \u00a0firm\u00f3 \u00a0el \u00a0pagar\u00e9 \u00a0y \u00a0una \u00a0finca \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0GIRALDO \u00a0ECHEVERRI le fue \u00a0escriturada \u00a0por \u00a0\u00e9ste a aquella, Valencia Vera rehus\u00f3 el documento y formul\u00f3 \u00a0denuncia penal contra el vendedor y su apoderado ESCOBAR BONILLA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Abierta \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n y vinculados \u00a0GUSTAVO \u00a0GIRALDO ECHEVERRI y RICARDO ALONSO ESCOBAR BONILLA al proceso a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0 indagatoria, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Cuarta \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Armenia\u00a0 \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a022 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 2000 les dict\u00f3 medida de aseguramiento de \u00a0cauci\u00f3n prendaria por el delito de estafa agravada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0la \u00a0misma \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0el \u00a021 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0siguiente\u00a0 \u00a0acus\u00f3 \u00a0a los procesados como \u00a0coautores \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta punible por la cual se hab\u00eda resuelto la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0pronunciamiento \u00a0que \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0ejecutoria \u00a0el \u00a021 \u00a0de marzo de 2001 \u00a0cuando \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Primera \u00a0Delegada ante el Tribunal Superior de Armenia lo \u00a0confirm\u00f3 \u00a0al decidir el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por los defensores de \u00a0los sindicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. Correspondi\u00f3 al Juzgado Primero Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Armenia \u00a0adelantar el juicio y celebrada la audiencia p\u00fablica, el \u00a029 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02003 \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0absolver\u00a0 \u00a0a los acusados de los cargos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0al \u00a0considerar \u00a0que \u00a0la conducta investigada es \u00a0at\u00edpica \u00a0y que se trata del incumplimiento de un contrato que debe ser dirimido \u00a0por la jurisdicci\u00f3n civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0La providencia anterior fue apelada por \u00a0la \u00a0apoderada \u00a0de \u00a0la \u00a0parte civil y por la Fiscal\u00eda, y el Tribunal Superior de \u00a0esa \u00a0misma \u00a0ciudad \u00a0el \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0octubre siguiente la revoc\u00f3, para en su lugar, \u00a0condenar \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0a \u00a0la pena de dos (2) a\u00f1os de prisi\u00f3n y multa de \u00a0$108.556,66, \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0en el ejercicio de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por el mismo lapso de la sanci\u00f3n privativa de la libertad, \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0y \u00a0les \u00a0concedi\u00f3 \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0la pena de prisi\u00f3n, al hallarlos coautores \u00a0penalmente responsables de la conducta punible de estafa agravada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0 La \u00a0 sentencia \u00a0 del \u00a0 ad \u00a0 quem \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0ahora se decide, interpuesto por el defensor del acusado RICARDO \u00a0ALONSO ESCOBAR BONILLA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Cargo primero: \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. Acusa el fallo proferido por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Armenia \u00a0de \u00a0haber sido dictado en actuaci\u00f3n viciada por falta de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo \u00a0en \u00a0lo que se refiere a la respuesta que debi\u00f3 merecer \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0expuestos \u00a0por el defensor del procesado ESCOBAR BONILLA en \u00a0el \u00a0curso \u00a0de \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica y en lo referente a la valoraci\u00f3n de las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0condujeran \u00a0a \u00a0inferir \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de su \u00a0defendido en la conducta punible de estafa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0La \u00a0corporaci\u00f3n \u00a0de segunda instancia \u00a0dedujo \u00a0autor\u00eda y compromiso penal de ESCOBAR BONILLA en el delito investigado, \u00a0sin \u00a0se\u00f1alar \u00a0las \u00a0pruebas que llevan a esa conclusi\u00f3n, limit\u00e1ndose a repetir \u00a0que \u00a0la conducta punible de estafa se consum\u00f3, que exist\u00edan medios probatorios \u00a0que \u00a0indicaban \u00a0el \u00a0acuerdo \u00a0entre \u00a0su \u00a0cliente y el otro procesado, el provecho \u00a0econ\u00f3mico \u00a0obtenido, \u00a0en \u00a0fin, \u00a0su inapelable responsabilidad, pero se margin\u00f3 \u00a0por \u00a0completo \u00a0de \u00a0se\u00f1alar \u00a0y \u00a0valorar \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0indicaban, \u00a0ocup\u00e1ndose \u00a0de \u00a0algunos aspectos que se refieren al comportamiento desarrollado \u00a0por GUSTAVO GIRALDO ECHEVERRI m\u00e1s no el de su asistido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. Tal es la falta de motivaci\u00f3n, agrega, \u00a0que \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0haber \u00a0operado la indemnizaci\u00f3n integral de perjuicios \u00a0como \u00a0consecuencia del pagar\u00e9 suscrito entre el denunciante y GIRALDO ECHEVERRI \u00a0fue \u00a0despachada \u00a0por el Tribunal se\u00f1alando que se prohijaban los argumentos que \u00a0en \u00a0otra \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0expusiera \u00a0la \u00a0misma Sala sobre el punto, sin considerar que \u00a0decisiones \u00a0de \u00a0esa \u00a0naturaleza \u00a0no hacen tr\u00e1nsito a cosa juzgada y, por tanto, \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0revocadas \u00a0a\u00fan \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0funcionario \u00a0que \u00a0inicialmente las \u00a0profiri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, solicita casar el fallo y declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0desde \u00a0el pronunciamiento de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0Cargo \u00a0segundo: \u00a0violaci\u00f3n directa \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0\u201cart\u00edculo \u00a0232 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 de 2000\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0precepto \u00a0que se acaba de evocar se\u00f1ala \u00a0que \u00a0toda \u00a0providencia \u00a0debe \u00a0fundarse en pruebas legal, regular y oportunamente \u00a0allegadas \u00a0a \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, sin embargo, el\u00a0 ad \u00a0quem \u00a0en el fallo se limit\u00f3 a decir que en el proceso \u00a0exist\u00edan \u00a0las pruebas que conduc\u00edan a demostrar la responsabilidad del acusado \u00a0ESCOBAR \u00a0BONILA, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0los \u00a0elementos \u00a0probatorios no son \u00a0citados ni mucho menos valorados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, solicita casar el fallo dictando \u00a0el de reemplazo que absuelva a su defendido del cargo imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Cargo tercero: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a0\u201c42 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 600 \u00a0 de \u00a02000\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0se abstuvo de aplicar la \u00a0norma \u00a0procesal \u00a0que \u00a0se \u00a0acaba \u00a0de \u00a0mencionar \u00a0comprensiva \u00a0de \u00a0la figura de la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0integral de perjuicios, \u00a0precepto \u00a0que \u00a0se \u00a0ha debido de tener en cuenta siendo oportuno recordar que los \u00a0hechos \u00a0materia \u00a0de investigaci\u00f3n sucedieron entre octubre y noviembre de 1998, \u00a0se \u00a0denunciaron \u00a0en \u00a0noviembre de 1999 y la suscripci\u00f3n del pagar\u00e9 en julio de \u00a0ese \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0es \u00a0decir, 6 meses antes de iniciarse la actuaci\u00f3n procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0El \u00a0mencionado pagar\u00e9 colma todas las \u00a0exigencias \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0considere \u00a0que \u00a0oper\u00f3 \u00a0la indemnizaci\u00f3n integral de \u00a0perjuicios \u00a0antes \u00a0de \u00a0darse \u00a0inicio \u00a0a \u00a0la investigaci\u00f3n, lo que la tornaba en \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0no \u00a0poder \u00a0iniciarse \u00a0o \u00a0proseguirse, \u00a0reclamo \u00a0que \u00a0pese \u00a0a la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0no \u00a0fue \u00a0atendido, por el contrario, se dict\u00f3 fallo \u00a0condenatorio \u00a0cuando se ha debido cesar el procedimiento adelantado en contra de \u00a0los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. \u00a0El \u00a0documento \u00a0donde consta el pagar\u00e9 \u00a0hace \u00a0las \u00a0veces de instrumento que dio lugar a la novaci\u00f3n y por tanto gener\u00f3 \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n nacida del delito para dar lugar a una nueva \u00a0incorporada \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 texto, \u00a0 postura \u00a0 que \u00a0el \u00a0a \u00a0quo \u00a0admiti\u00f3 en su momento, pero el Tribunal se neg\u00f3 \u00a0a \u00a0hacerlo \u00a0bajo \u00a0el supuesto de que no hubo intenci\u00f3n de novar, determinaci\u00f3n \u00a0que \u00a0 mantuvo \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0consolid\u00e1ndose \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 42 del cpp de 2000, \u00a0resultando \u00a0infundado \u00a0que \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem considerara \u00a0que \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0del pagar\u00e9 no fue otra cosa que un \u00a0ardid \u00a0m\u00e1s \u00a0utilizado \u00a0por \u00a0GIRALDO \u00a0ECHEVERRI \u00a0para \u00a0hacer incurrir en error a \u00a0Valencia \u00a0Vera, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0del \u00a0t\u00edtulo \u00a0no \u00a0intervino \u00a0la \u00a0compa\u00f1era \u00a0permanente del deudor y a favor de quien hab\u00eda hecho traspaso de un \u00a0predio de su propiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4. \u00a0Admitiendo \u00a0que \u00a0no hubo novaci\u00f3n, en \u00a0sustituci\u00f3n \u00a0de \u00a0ella se present\u00f3 el contrato de transacci\u00f3n que junto con la \u00a0anterior \u00a0figura, \u00a0a \u00a0la \u00a0luz del art\u00edculo 1625 del C\u00f3digo Civil, son modos de \u00a0extinguir \u00a0las obligaciones, lo que significa que por una de estas figuras o las \u00a0dos, \u00a0entre \u00a0las \u00a0partes \u00a0existi\u00f3 \u00a0acuerdo \u00a0sobre los perjuicios y por tanto la \u00a0acci\u00f3n penal no se pod\u00eda iniciar y menos proseguir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, solicita casar el fallo y en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0ordenar \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal a favor de su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Cargo \u00a0cuarto: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n\u00a0 \u00a0err\u00f3nea \u00a0del art\u00edculo 356 del \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. El Tribunal admiti\u00f3 que la v\u00edctima fue \u00a0sumisa, \u00a0pasiva, \u00a0tolerante \u00a0y \u00a0no \u00a0actu\u00f3 \u00a0con la prudencia y diligencia que el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0compraventa de inmueble exig\u00eda precisamente por la actitud de las \u00a0personas \u00a0con \u00a0quienes \u00a0acord\u00f3 \u00a0el negocio, los cuales as\u00ed se lo hicieron ver, \u00a0sin embargo concluy\u00f3 que fue sujeto pasivo del delito de estafa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. \u00a0Con \u00a0esta \u00a0valoraci\u00f3n el ad \u00a0quem\u00a0 se mostr\u00f3 partidario de la \u00a0teor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0victimo-dogm\u00e1tica \u00a0y no de la autorresponsabilidad que ha sido \u00a0plasmada \u00a0en \u00a0pronunciamiento \u00a0jurisprudencial \u00a0de esta corporaci\u00f3n1, porque en el \u00a0presente \u00a0caso \u00a0el \u00a0denunciante \u00a0debi\u00f3 \u00a0acudir \u00a0a \u00a0los mecanismos de autotutela \u00a0debiendo \u00a0verificar \u00a0que el vendedor hab\u00eda cancelado la hipoteca o proceder \u00e9l \u00a0mismo \u00a0a \u00a0hacerlo, \u00a0pero \u00a0no entregar una considerable suma de dinero sin asumir \u00a0las cautelas que el convenio exig\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3. \u00a0La conducta punible de estafa requiere \u00a0para \u00a0su \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de la existencia de artificios o enga\u00f1os que induzcan \u00a0en \u00a0error \u00a0a \u00a0la v\u00edctima con el consecuente despojo patrimonial, tipo penal que \u00a0no \u00a0surge \u00a0por \u00a0el \u00a0simple \u00a0incumplimiento \u00a0de una de las partes del contrato de \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa de inmueble, luego si el denunciante opt\u00f3 por entregar \u00a0el \u00a0excedente \u00a0al \u00a0vendedor \u00a0o \u00a0a quien este autoriz\u00f3 para recibir el precio en \u00a0tales \u00a0condiciones \u00a0fue porque le falt\u00f3 c\u00e1lculo y prudencia en la celebraci\u00f3n \u00a0del \u00a0negocio, \u00a0pues cumpli\u00f3 con su obligaci\u00f3n que \u00e9l mismo acept\u00f3 pese a los \u00a0riesgos que asum\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4. \u00a0Si \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0evento \u00a0qued\u00f3 \u00a0acreditado \u00a0objetivamente \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0un \u00a0incumplimiento \u00a0en \u00a0el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0promesa de compraventa, el afectado no se aprovision\u00f3 de las m\u00e1s \u00a0elementales \u00a0medidas \u00a0para \u00a0que \u00a0en \u00a0contraprestaci\u00f3n \u00a0al \u00a0dinero \u00a0entregado se \u00a0cancelara \u00a0el \u00a0gravamen \u00a0hipotecario, \u00a0no \u00a0puede \u00a0inferirse \u00a0la existencia de la \u00a0estafa, \u00a0porque \u00a0brillan \u00a0por su ausencia los actos demostrativos del ardid o el \u00a0enga\u00f1o \u00a0de la contraparte y el correlativo error de quien dice ser la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.5. \u00a0En \u00a0el \u00a0contexto \u00a0anterior el Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error al interpretar que la conducta punible de estafa sobreviene \u00a0en \u00a0los \u00a0casos de incumplimiento de contrato cuando el ofendido no hace nada por \u00a0evitar \u00a0los \u00a0riesgos, considerando su existencia cuando al respecto se exige que \u00a0el sujeto pasivo obre de otra manera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, solicita casar el fallo y \u00a0proferir \u00a0el \u00a0de \u00a0reemplazo \u00a0que \u00a0absuelva al procesado de los cargos imputados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INTERVENCI\u00d3N DEL NO RECURRENTE: \u00a0<\/p>\n<p>La apoderada de la parte civil se opone a las \u00a0pretensiones del casacionista, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. En el presente caso no procede el recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0a \u00a0que el art\u00edculo 205 de la ley 600 de 2000 \u00a0\u2013norma \u00a0vigente cuando se \u00a0dict\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido- establece que la impugnaci\u00f3n extraordinaria est\u00e1 \u00a0habilitada \u00a0contra sentencias proferidas en segunda instancia por los Tribunales \u00a0Superiores, \u00a0en \u00a0los \u00a0procesos que se hubieren adelantado por delitos que tengan \u00a0se\u00f1alada \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0excede \u00a0de 8 a\u00f1os, \u00a0requisito \u00a0que \u00a0aqu\u00ed \u00a0no \u00a0se da porque la conducta punible de estafa imputada a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0tiene \u00a0una \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a02 a 8 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El cargo primero \u00a0es \u00a0impreciso \u00a0y \u00a0contradictorio \u00a0porque \u00a0se \u00a0acusa la \u00a0sentencia \u00a0de situaciones diversas como son la falta de motivaci\u00f3n, la ausencia \u00a0de \u00a0 valoraci\u00f3n \u00a0 probatoria \u00a0 y \u00a0la \u00a0carencia \u00a0de \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0los \u00a0alegatos \u00a0presentados, \u00a0proposici\u00f3n \u00a0que \u00a0ri\u00f1e abiertamente con la t\u00e9cnica que exige el \u00a0recurso extraordinario interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto que la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0carezca \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0pues la misma aparece en la parte \u00a0considerativa de la misma, luego no se genera la nulidad invocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0el \u00a0cargo \u00a0segundo \u00a0el \u00a0demandante cita como violado el art\u00edculo \u00a0232 del cpp de 2000, precepto que no es de naturaleza sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario \u00a0a lo sostenido por el demandante \u00a0cuando \u00a0vuelve a indicar la supuesta falta de motivaci\u00f3n, como lo hiciera en el \u00a0reparo \u00a0anterior, \u00a0en \u00a0el proceso las pruebas existen, fueron allegadas, pero el \u00a0libelista \u00a0las \u00a0objeta desde su particular enfoque interpretativo, sin mencionar \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o de derecho en que seg\u00fan su opini\u00f3n pudo incurrir el \u00a0juez de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En \u00a0el \u00a0cargo \u00a0tercero \u00a0el \u00a0libelista \u00a0nuevamente \u00a0incurre \u00a0en \u00a0yerro \u00a0jur\u00eddico \u00a0en \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n, \u00a0al \u00a0solicitar que se ordene la extinci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0confundiendo \u201cconceptos, supuestos, proposiciones, premisas y \u00a0conclusiones.\u201d Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En \u00a0el \u00a0cargo \u00a0cuarto \u00a0resulta ins\u00f3lito que se diga que se viol\u00f3 el \u00a0art\u00edculo \u00a0356 \u00a0del \u00a0cp, \u00a0norma \u00a0que \u00a0describe \u00a0la \u00a0conducta \u00a0realizada \u00a0por \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0pues \u00a0se \u00a0trata de un simple debate sobre la valoraci\u00f3n probatoria, \u00a0sin \u00a0 ning\u00fan \u00a0 aporte \u00a0sobre \u00a0los \u00a0yerros \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0pudo \u00a0haber \u00a0incurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MINISTERIO P\u00daBLICO: \u00a0<\/p>\n<p>1. Cargos primero y \u00a0segundo: \u00a0nulidad \u00a0y \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa por aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo \u00a0\u201c323 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 600 \u00a0de \u00a02000\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. La Procuradora Primera Delegada para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal considera que en raz\u00f3n a que los dos primeros reparos, si bien \u00a0se \u00a0plantean con base en causales de casaci\u00f3n diversas como lo son la tercera y \u00a0la \u00a0primera, \u00a0respectivamente, \u00a0presentan identidad tem\u00e1tica en su proposici\u00f3n \u00a0sustancial \u00a0consistente en falta de motivaci\u00f3n de la sentencia por insuficiente \u00a0an\u00e1lisis \u00a0 \u00a0probatorio, \u00a0 estima \u00a0 aconsejable \u00a0 su \u00a0 contestaci\u00f3n \u00a0 conjunta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0El \u00a0demandante \u00a0aduce \u00a0en \u00a0los \u00a0dos \u00a0reproches \u00a0que no se se\u00f1alaron las pruebas que sustentan la responsabilidad que \u00a0se \u00a0le \u00a0imputa \u00a0al \u00a0procesado \u00a0RICARDO \u00a0ALONSO \u00a0ESCOBAR BONILLA, pero no realiza \u00a0ning\u00fan \u00a0esfuerzo \u00a0por \u00a0precisar \u00a0cu\u00e1l \u00a0de \u00a0las conclusiones que en lo f\u00e1ctico \u00a0lleg\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no corresponden\u00a0 con la realidad vertida en el acerbo \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0En el fallo proferido por el Tribunal \u00a0se \u00a0consign\u00f3 \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0ESCOBAR \u00a0BONILLA, \u00a0efectos para los cuales \u00a0efect\u00faa \u00a0transcripci\u00f3n \u00a0que \u00a0adelante \u00a0se \u00a0tendr\u00e1 \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0para los fines \u00a0pertinentes, \u00a0y \u00a0otras \u00a0valoraciones, de manera que contrario a lo sostenido por \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed motiv\u00f3 su decisi\u00f3n, precisando los elementos \u00a0probatorios en que fundamenta los hechos que da por demostrados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4. \u00a0Lo que se advierte en las censuras es \u00a0una \u00a0 inconformidad \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 fondo \u00a0 de \u00a0lo \u00a0decidido \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0al \u00a0no compartir la defensa la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0adversa \u00a0a los intereses de ESCOBAR BONILLA, quien result\u00f3 condenado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de estafa cuando a juicio del impugnante lo que se present\u00f3 fue \u00a0el\u00a0 \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0un \u00a0contrato, \u00a0cuyos \u00a0efectos \u00a0son \u00a0civiles \u00a0y \u00a0no \u00a0trascienden \u00a0el \u00a0derecho penal. Dicha controversia no corresponde a una falta de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 cuanto \u00a0al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio, \u00a0pues \u00a0a \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0f\u00e1cticas \u00a0en \u00a0concreto \u00a0se \u00a0opone \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0sino \u00a0a \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0que de tales hechos hizo el fallador, al concluir que se configur\u00f3 \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0materia \u00a0de acusaci\u00f3n e impartir condena en tal sentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0los \u00a0cargos \u00a0no \u00a0deben \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0Cargo \u00a0tercero: \u00a0violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0la ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u201c42 de la ley 600 \u00a0de 2000\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Al \u00a0demandante no le asiste raz\u00f3n al \u00a0aducir \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 42 del cpp de 2000 y de normas del C\u00f3digo \u00a0Civil \u00a0 que \u00a0 regulan \u00a0 la \u00a0transacci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0novaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0la \u00a0primera \u00a0disposici\u00f3n \u00a0regula \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por indemnizaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0y \u00a0si algo informa el proceso es que hasta la presente los acusados no \u00a0han \u00a0cumplido \u00a0con \u00a0las \u00a0obligaciones \u00a0contenidas \u00a0en \u00a0el contrato de promesa de \u00a0compraventa \u00a0del \u00a0bien \u00a0inmueble que origin\u00f3 la investigaci\u00f3n, ni han devuelto \u00a0el dinero que por esa v\u00eda recibieron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0El \u00a0libelista insiste que mediante el \u00a0pagar\u00e9 \u00a0suscrito \u00a0entre vendedor y comprador del inmueble se indemniz\u00f3 a Ra\u00fal \u00a0Santiago \u00a0Valencia \u00a0Vera \u00a0por \u00a0los perjuicios causados con el incumplimiento del \u00a0contrato \u00a0y que, por tanto, oper\u00f3 el fen\u00f3meno de la novaci\u00f3n, pero desatiende \u00a0las \u00a0 \u00a0consideraciones \u00a0 del \u00a0 ad \u00a0 quem\u00a0 \u00a0cuando al revocar la decisi\u00f3n del juez de primera instancia \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0decretado \u00a0la \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de procedimiento a favor de los acusados, \u00a0plasm\u00f3 \u00a0que \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0en \u00a0que \u00a0se elabor\u00f3 y suscribi\u00f3 el referido \u00a0pagar\u00e9 \u00a0 ense\u00f1an \u00a0que \u00a0no \u00a0hubo \u00a0acuerdo \u00a0de \u00a0novar \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0inicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0El \u00a0denunciante Valencia Vera afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0ante \u00a0los \u00a0requerimientos \u00a0suyos \u00a0para \u00a0que \u00a0GUSTAVO \u00a0GIRALDO \u00a0ECHEVERRI le \u00a0devolviera \u00a0los \u00a0$45.000.000.oo, \u00a0\u00e9ste le solicit\u00f3 plazo para ello, tiempo que \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0para transferir una finca que pose\u00eda a su segunda esposa Maria Teresa \u00a0Cu\u00e9llar \u00a0de \u00a0Beltr\u00e1n. \u00a0Luego GIRALDO ECHEVERRI ofreci\u00f3 suscribirle un pagar\u00e9 \u00a0por \u00a0la citada suma en compa\u00f1\u00eda de Mar\u00eda Teresa, el cual le entreg\u00f3 el 29 de \u00a0julio \u00a0de \u00a01999, \u00a0sin \u00a0embargo \u00a0en el cuerpo central del documento se relacionan \u00a0como \u00a0deudores \u00a0a \u00a0GIRALDO \u00a0y a Cu\u00e9llar de Beltr\u00e1n, pero en el lugar destinado \u00a0para \u00a0la \u00a0firma \u00a0de \u00e9sta aparece la de otra persona, con c\u00e9dula de ciudadan\u00eda \u00a0igualmente diversa, que en el texto adicional firma como testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0En \u00a0tales \u00a0circunstancias \u00a0no \u00a0puede \u00a0afirmarse \u00a0que \u00a0existi\u00f3 \u00a0acuerdo \u00a0de voluntades de los contratantes en cuanto a \u00a0que \u00a0el \u00a0pagar\u00e9 \u00a0sustituyera, \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de novaci\u00f3n, la obligaci\u00f3n inicial \u00a0vertida \u00a0en \u00a0el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0compraventa. \u00a0Al denunciante le interesaba que el \u00a0t\u00edtulo \u00a0valor lo suscribiera la referida Cu\u00e9llar de Beltr\u00e1n, persona a la que \u00a0GIRALDO \u00a0le \u00a0hab\u00eda transferido su finca, pues como lo dijera en su declaraci\u00f3n \u00a0a \u00e9ste \u201cya no ten\u00eda en qu\u00e9 caerle\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 el \u00a0 contrario, \u00a0 se \u00a0establece \u00a0la \u00a0coexistencia \u00a0de \u00a0las \u00a0dos obligaciones, manteniendo su vigencia la contenida en \u00a0la \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0en \u00a0todo \u00a0aquello \u00a0que \u00a0el \u00a0pagar\u00e9 \u00a0no se oponga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. \u00a0Lo \u00a0trascendente \u00a0es que el procesado \u00a0GIRALDO \u00a0ECHEVERRI no cumpli\u00f3 ninguna de las obligaciones en cuesti\u00f3n, pues ni \u00a0celebr\u00f3 \u00a0 el \u00a0 contrato \u00a0 de \u00a0 compraventa \u00a0del \u00a0inmueble, \u00a0ni \u00a0restituy\u00f3 \u00a0los \u00a0$45.000.000.oo \u00a0recibidos \u00a0por \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0la \u00a0promesa, siendo este el objetivo \u00a0\u00fanico \u00a0del \u00a0pagar\u00e9. \u00a0En \u00a0tales \u00a0condiciones resulta absurda la pretensi\u00f3n del \u00a0recurrente \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0reconozca \u00a0la supuesta indemnizaci\u00f3n integral de los \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0la conducta investigada, cuando materialmente ello no \u00a0se ha cumplido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Cargo cuarto: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del art\u00edculo 356 del C\u00f3digo \u00a0Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0En \u00a0este \u00a0reparo \u00a0el actor incurre en \u00a0desacierto \u00a0formal, \u00a0pues \u00a0la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea presupone, desde el punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0t\u00e9cnico, \u00a0que la norma sustantiva se aplic\u00f3 por ser la que regulaba \u00a0el \u00a0caso \u00a0particular, s\u00f3lo que se le dio un sentido o alcance que no tiene. Sin \u00a0embargo, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0demandante \u00a0es su \u00a0inconformidad \u00a0por \u00a0haberse \u00a0impartido \u00a0condena \u00a0por \u00a0el delito consignado en la \u00a0norma \u00a0cuestionada, \u00a0lo cual conduce a concluir que la postulaci\u00f3n correcta del \u00a0ataque \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, pero por \u00a0aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 356 del cp. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0El \u00a0desacierto \u00a0t\u00e9cnico se\u00f1alado, a \u00a0juicio \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda, \u00a0no \u00a0obsta \u00a0para \u00a0que se reconozca el acierto del \u00a0ataque \u00a0en \u00a0su \u00a0aspecto \u00a0sustancial, \u00a0el cual debe primar de conformidad con los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0buscan, \u00a0en \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino, la efectividad del \u00a0derecho material y su supremac\u00eda sobre el formal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0con \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n los elementos integrantes de la conducta \u00a0punible \u00a0de estafa, los cuales en el caso objeto de estudio, la secuencia de las \u00a0conductas \u00a0desplegadas por los procesados no presentan en su ejecuci\u00f3n el orden \u00a0l\u00f3gico consignado en la descripci\u00f3n t\u00edpica porque \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCiertamente, \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0un provecho \u00a0econ\u00f3mico \u00a0il\u00edcito por parte de Gustavo Giraldo Echeverri, al recibir cuarenta \u00a0y \u00a0cinco \u00a0millones \u00a0de pesos por concepto del pago del precio del inmueble, cuyo \u00a0dominio \u00a0se \u00a0oblig\u00f3 \u00a0a transferir, y el correlativo perjuicio de Ra\u00fal Santiago \u00a0Valencia \u00a0Vera a quien aqu\u00e9l y su mandatario, Ricardo Alonso Escobar Bonilla no \u00a0le \u00a0hicieron \u00a0la transferencia del dominio del bien por el que se despoj\u00f3 de su \u00a0dinero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a0car\u00e1cter esencial de la \u00a0figura \u00a0delictiva \u00a0imputada \u00a0lo \u00a0da \u00a0el \u00a0despliegue \u00a0de \u00a0artificios \u00a0o \u00a0enga\u00f1os \u00a0tendientes \u00a0a \u00a0suscitar error en la v\u00edctima, elemento que no se materializ\u00f3 al \u00a0inicio \u00a0de la relaci\u00f3n contractual que origin\u00f3 este informativo. En efecto, no \u00a0se \u00a0 observa \u00a0de \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0el \u00a0despliegue \u00a0de \u00a0maquinaciones \u00a0fraudulentas \u00a0previas, \u00a0de \u00a0las que pudiera predicarse que indujeron en error al \u00a0se\u00f1or Valencia Vera para que entregara el dinero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En absoluto. Los autos relatan que el se\u00f1or \u00a0Gustavo \u00a0Giraldo \u00a0Echeverri y Ra\u00fal Valencia Vera acordaron la compraventa de un \u00a0lote \u00a0con \u00a0vivienda, \u00a0en \u00e1rea urbana de Armenia. En ning\u00fan momento el vendedor \u00a0minti\u00f3 \u00a0sobre \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0material \u00a0o \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0bien, \u00a0el \u00a0cual \u00a0le \u00a0pertenec\u00eda \u00a0y \u00a0se encontraba gravado con hipoteca a favor del Banco Colmena, lo \u00a0cual \u00a0fue \u00a0informado \u00a0al \u00a0comprador, como se desprende de la cl\u00e1usula en que el \u00a0vendedor \u00a0se \u00a0obliga \u00a0a \u00a0cancelarla \u00a0con \u00a0el \u00a0primer desembolso que el comprador \u00a0har\u00eda de treinta millones de pesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Producido \u00a0el \u00a0referido desembolso el 16 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01998, \u00a0el \u00a0vendedor \u00a0incumple \u00a0su \u00a0primera \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0hacer, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0cancelar \u00a0la \u00a0hipoteca \u00a0que gravaba el bien a favor de Colmena, \u00a0Luego, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0Giraldo \u00a0Echeverri \u00a0le otorga un poder a su yerno Ricardo \u00a0Escobar, \u00a0quien le administraba los negocios en esa parte del pa\u00eds, para que le \u00a0diera \u00a0cumplimiento a ese contrato. Sin embargo, a continuaci\u00f3n se presenta una \u00a0cadena \u00a0de comportamientos y situaciones que no corresponden a lo acordado en el \u00a0contrato de promesa de compraventa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0mandatario \u00a0Escobar \u00a0Bonilla \u00a0le pidi\u00f3 \u00a0plazo \u00a0a Valencia Vera para firmar la escritura de compraventa posteriormente, y \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0de \u00a0manera \u00a0inexplicable \u00a0el \u00a0se\u00f1or Valencia Vera le entreg\u00f3 el \u00a0dinero restante, o sea, quince millones de pesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lograda \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0dineraria, \u00a0tanto \u00a0Giraldo \u00a0 Echeverri \u00a0como \u00a0Escobar \u00a0Bonilla, \u00a0empezaron \u00a0a \u00a0desplegar \u00a0maniobras \u00a0enga\u00f1osas, \u00a0simulando el deseo de darle cumplimiento al contrato, pidieron m\u00e1s \u00a0plazo, \u00a0se \u00a0presentaron \u00a0a \u00a0suscribir \u00a0la \u00a0escritura de compraventa pero sin los \u00a0respectivos \u00a0paz \u00a0y \u00a0salvos \u00a0fiscales \u00a0requeridos \u00a0para \u00a0tal \u00a0fin, luego Gustavo \u00a0Giraldo \u00a0le ofreci\u00f3 al frustrado comprador firmarle un pagar\u00e9 por los cuarenta \u00a0y \u00a0cinco millones de pesos, lo cual har\u00eda en compa\u00f1\u00eda de su segunda esposa, a \u00a0quien \u00a0ya \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0traspasado \u00a0una \u00a0finca \u00a0que \u00a0ten\u00eda en el municipio de La \u00a0Tebaida. \u00a0De \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0le \u00a0entreg\u00f3 un pagar\u00e9 en el que tanto \u00e9l como su \u00a0compa\u00f1era \u00a0se obligaban al pago de dicha suma, pero ella no firm\u00f3, con lo cual \u00a0se \u00a0burl\u00f3 \u00a0de \u00a0nuevo \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0Valencia \u00a0Vera, \u00a0pues \u00a0era ella la que pod\u00eda \u00a0responder \u00a0con \u00a0su \u00a0finca \u00a0en \u00a0caso \u00a0de \u00a0un \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0esa obligaci\u00f3n \u00a0dineraria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar de la claridad en cuanto a la mala \u00a0fe \u00a0con \u00a0que \u00a0actuaron los procesados, al incumplir la obligaci\u00f3n de realizarle \u00a0la \u00a0transferencia \u00a0del dominio al comprador de la casa y no devolverle el dinero \u00a0que \u00a0por \u00a0este \u00a0concepto \u00a0recibieron, es incorrecto deducirles responsabilidad a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0coautores \u00a0de \u00a0estafa, como equ\u00edvocamente lo hizo el Tribunal. Los \u00a0elementos \u00a0estructurales \u00a0de la estafa no se dan en el orden l\u00f3gico previsto en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0pues \u00a0al \u00a0inicio de la negociaci\u00f3n no se evidencia maniobra enga\u00f1osa \u00a0alguna \u00a0que \u00a0hubiera podido inducir en error al incauto comprador. Fue posterior \u00a0a \u00a0la \u00a0suscripci\u00f3n \u00a0del \u00a0contrato \u00a0de \u00a0promesa de compraventa y a la ejecuci\u00f3n \u00a0inicial \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a \u00a0trav\u00e9s del pago del primer contado del precio cuando se \u00a0evidencia \u00a0el comienzo de las maniobras defraudatorias, lo cual rompe el esquema \u00a0delictivo previsto para la estafa.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4. \u00a0La \u00a0Delegada \u00a0recuerda \u00a0el \u00a0criterio \u00a0jurisprudencial \u00a0que \u00a0trae \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual esta \u00a0corporaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0advertido \u00a0que \u00a0no \u00a0todo \u00a0enga\u00f1o \u00a0que pueda concebirse causal \u00a0respecto \u00a0del \u00a0resultado \u00a0perjudicial \u00a0permite \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo a la \u00a0conducta \u00a0del autor, pues la v\u00edctima debe acudir a los mecanismos de autotutela \u00a0exigibles, \u00a0porque \u00a0no \u00a0ser\u00e1 punible el comportamiento que sobrepase la barrera \u00a0de contenci\u00f3n que supone la actitud diligente del perjudicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0presente \u00a0evento, \u00a0el \u00a0denunciante \u00a0contribuy\u00f3 \u00a0con \u00a0su \u00a0negligente \u00a0comportamiento \u00a0a \u00a0la \u00a0materializaci\u00f3n \u00a0de su \u00a0perjuicio \u00a0econ\u00f3mico, \u00a0al \u00a0entregar la totalidad del dinero sin antes exigir el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0obligaciones \u00a0a \u00a0cargo del vendedor, conforme se pact\u00f3 y \u00a0consign\u00f3 \u00a0en \u00a0el contrato de promesa de compraventa. Esto porque ante el primer \u00a0incumplimiento \u00a0del \u00a0vendedor, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0no cancelar la hipoteca con los \u00a0treinta \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos \u00a0entregados \u00a0inicialmente, \u00a0no \u00a0estaba \u00a0obligado \u00a0a \u00a0continuar \u00a0con \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n del contrato, como lo establece el art\u00edculo 1546 \u00a0del C\u00f3digo Civil, que consagra la condici\u00f3n resolutoria t\u00e1cita: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn los contratos bilaterales va envuelta \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0resolutoria \u00a0en caso de no cumplirse por uno de los contratantes \u00a0lo pactado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero en tal caso podr\u00e1 el otro contratante \u00a0pedir \u00a0a \u00a0su \u00a0arbitrio, \u00a0o \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0o \u00a0el cumplimiento del contrato con \u00a0indemnizaci\u00f3n de perjuicios.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo anterior, solicita casar el fallo y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0absolver \u00a0al \u00a0procesado \u00a0RICARDO \u00a0ALONSO ESCOBAR BONILLA. Y, como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0en \u00a0la misma condici\u00f3n fue acusado y \u00a0condenado \u00a0GUSTAVO \u00a0GIRALDO \u00a0ECHEVERRI, \u00a0en virtud del principio de igualdad, se \u00a0impone \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n extensiva de la sentencia absolutoria a su favor como lo \u00a0dispone el art\u00edculo 229 del cpp de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Aspecto \u00a0previo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. A la apoderada de la parte civil no le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0cuando en la intervenci\u00f3n otorgada a los recurrentes afirma que \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso \u00a0no \u00a0proced\u00eda \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n porque cuando se \u00a0dict\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0estaba \u00a0vigente el art\u00edculo 205 de la ley 600 de 2000 que lo \u00a0habilitaba \u00a0contra sentencias de segunda instancia proferidas por los Tribunales \u00a0Superiores, \u00a0en \u00a0procesos \u00a0que se adelanten por delitos que tenga se\u00f1alada pena \u00a0privativa \u00a0de la libertad cuyo m\u00e1ximo excede de 8 a\u00f1os, requisito que no se da \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n a que la conducta punible de estafa imputada a los procesados \u00a0tiene una pena privativa de la libertad de 2 a 8 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0La \u00a0Sala ven\u00eda sosteniendo que para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0concesi\u00f3n y tr\u00e1mite del recurso de casaci\u00f3n se deb\u00edan tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0normas \u00a0vigentes \u00a0al \u00a0momento \u00a0en \u00a0que se dicta la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0pues \u00a0era \u00a0el \u00a0denominado \u00a0hecho \u00a0jur\u00eddica o procesalmente \u00a0relevante \u00a0objeto \u00a0de \u00a0inconformidad \u00a0y \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0una \u00a0vez proferido surge el \u00a0agravio \u00a0que \u00a0se \u00a0pretende aliviar con el derecho de impugnaci\u00f3n del respectivo \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0afectado \u00a0en \u00a0sus intereses. Y que para los efectos del debido \u00a0proceso \u00a0casacional \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0ninguna \u00a0incidencia \u00a0la ley procesal vigente al \u00a0momento de la conducta punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. Esta postura cambi\u00f3 con la entrada en \u00a0vigencia del art\u00edculo 6\u00b0 de la ley 906 de 2000 que se\u00f1ala que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNadie podr\u00e1 ser investigado ni juzgado \u00a0sino \u00a0 conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0procesal \u00a0vigente \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos\u201d, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>y \u00a0con \u00a0las \u00a0razones \u00a0expuestas \u00a0por \u00a0esta \u00a0corporaci\u00f3n2, \u00a0de \u00a0manera que el marco de aplicaci\u00f3n de la ley para efectos de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria \u00a0ser\u00e1 la normatividad vigente al momento de la \u00a0comisi\u00f3n del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4. \u00a0Los \u00a0episodios \u00a0investigados \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto comenzaron a ejecutarse el 9 de octubre de 1998 y terminaron de \u00a0consumarse \u00a0en \u00a0el \u00a0mes \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01999 \u00a0cuando \u00a0el denunciante afirm\u00f3 que \u00a0entreg\u00f3 \u00a0el \u00a0saldo \u00a0de $15.000.000 del precio acordado sobre el inmueble objeto \u00a0de venta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0esta \u00e9poca se encontraba vigente el \u00a0art\u00edculo \u00a0217 \u00a0del Decreto 2700 de 1991, modificado por el art\u00edculo 31, inciso \u00a01\u00b0, \u00a0de \u00a0la ley 81 de 1993, precepto que indicaba que el recurso extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0\u2013com\u00fan u \u00a0ordinario- \u00a0proced\u00eda \u00a0contra \u00a0las \u00a0sentencias proferidas, en segunda instancia, \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, los tribunales superiores de distrito judicial y el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0Militar, por los delitos que tengan se\u00f1alada pena privativa \u00a0de la libertad cuyo m\u00e1ximo sea o exceda de seis (6) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0pena \u00a0que se debe tener en cuenta para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es \u00a0la \u00a0m\u00e1xima \u00a0fijada \u00a0por \u00a0el \u00a0legislador \u00a0en los \u00a0respectivos \u00a0tipos penales, incluidos los c\u00e1lculos sobre su incremento tambi\u00e9n \u00a0m\u00e1ximo \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de las agravantes espec\u00edficas concurrentes y disminuida en \u00a0su \u00a0 m\u00ednimo \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0igualmente espec\u00edficas y concurrentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los procesados fueron acusados y condenados \u00a0por \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0estafa \u00a0agravada \u00a0(arts. 356 y 372-1 dto. 100 de \u00a01980), cuya sanci\u00f3n m\u00e1xima es de 15 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0anteriores \u00a0tanto en \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0ley procesal vigente para el momento de los hechos (dto. 27000 \u00a0de \u00a01991), \u00a0como \u00a0en \u00a0la que reg\u00eda para el proferimiento del fallo \u2013seg\u00fan alega la apoderada de la parte \u00a0civil- \u00a0(art. \u00a0205, ley 600 de 2000), en el presente caso proced\u00eda la casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan \u00a0 u \u00a0 ordinaria \u00a0 como \u00a0 as\u00ed \u00a0fue \u00a0interpuesta, \u00a0admitida \u00a0y \u00a0tramitada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Cargos primero \u00a0y \u00a0 segundo: \u00a0 nulidad \u00a0y \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida del art\u00edculo \u201c232 de la ley \u00a0600 de 2000\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Tiene raz\u00f3n la Procuradora Delegada \u00a0cuando \u00a0aconseja \u00a0contestaci\u00f3n \u00a0conjunta a estos dos reparos, porque si bien se \u00a0plantean \u00a0por \u00a0causales distintas como son la tercera y la primera, en su orden, \u00a0presentan \u00a0identidad \u00a0tem\u00e1tica en su proposici\u00f3n al alegarse por el demandante \u00a0falta \u00a0 de \u00a0 motivaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 fallo \u00a0 por \u00a0 insuficiencia \u00a0 en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. Consecuente con el Estado Democr\u00e1tico \u00a0y \u00a0Social \u00a0de \u00a0Derecho, \u00a0a efectos de controlar la arbitrariedad judicial, se ha \u00a0instituido \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a la motivaci\u00f3n de la sentencia como una garant\u00eda que \u00a0tiene \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0y que constituye un componente del derecho fundamental al \u00a0debido proceso y de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0El \u00a0principio \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n de las \u00a0decisiones \u00a0judiciales \u00a0desempe\u00f1a \u00a0una \u00a0doble \u00a0funci\u00f3n: \u00a0(i) \u00a0endoprocesal: en \u00a0cuanto \u00a0permite \u00a0a \u00a0las \u00a0partes \u00a0conocer \u00a0el pronunciamiento sirviendo de enlace \u00a0entre \u00a0la decisi\u00f3n y la impugnaci\u00f3n, a la vez que facilita la revisi\u00f3n por el \u00a0tribunal \u00a0ad \u00a0quem; \u00a0y (ii) \u00a0funci\u00f3n \u00a0general \u00a0o \u00a0extraprocesal: \u00a0como condici\u00f3n indispensable de todas las \u00a0garant\u00edas \u00a0atinentes a las formas propias del juicio, y desde el punto de vista \u00a0pol\u00edtico \u00a0para \u00a0garantizar el principio de participaci\u00f3n en la administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, \u00a0al permitir el control social difuso sobre el ejercicio del poder \u00a0jurisdiccional3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0El \u00a0derecho \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0constituye \u00a0en un principio de justicia que existe como garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0derivada \u00a0de \u00a0los postulados del Estado de Derecho, en tanto que el \u00a0ejercicio \u00a0 jurisdiccional \u00a0 debe \u00a0ser \u00a0racional \u00a0y \u00a0controlable \u00a0(principio \u00a0de \u00a0transparencia), \u00a0asegura \u00a0la \u00a0imparcialidad del juez y resguarda el principio de \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. Para el cabal ejercicio del derecho de \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0se \u00a0demanda \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n de sus \u00a0decisiones \u00a0para \u00a0conocer debidamente sus argumentos que le sirven de sustento y \u00a0as\u00ed \u00a0poder con mejor facilidad emprender la tarea de su contradicci\u00f3n bien sea \u00a0controvirtiendo \u00a0la prueba que le sirvi\u00f3 de soporte, allegando nuevos elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0que \u00a0le \u00a0desvirt\u00faen \u00a0o, \u00a0en \u00a0\u00faltimas, \u00a0impugnando \u00a0la \u00a0providencia \u00a0correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026 \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0que tome el juez, que \u00a0resuelven \u00a0 \u00a0asuntos \u00a0 \u00a0sustanciales \u00a0 \u00a0dentro \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0proceso \u00a0 \u00a0\u2013v.gr. \u00a0una sentencia-, deben consignar \u00a0las \u00a0razones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0que \u00a0dan \u00a0sustento \u00a0al pronunciamiento; se trata de un \u00a0principio \u00a0del \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n depende la cabal aplicaci\u00f3n del derecho al debido \u00a0proceso \u00a0pues, \u00a0en \u00a0efecto, \u00a0si \u00a0hay \u00a0alguna \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la base de las \u00a0garant\u00edas \u00a0que reconocen la defensa t\u00e9cnica, el principio de favorabilidad, la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia, \u00a0el principio de contradicci\u00f3n o el de impugnaci\u00f3n \u00a0\u2013todos reconocidos por el \u00a0art. \u00a029 \u00a0Const. \u00a0Pol.-, \u00a0ha \u00a0de \u00a0ser \u00a0precisamente \u00a0la necesidad de exponer los \u00a0fundamentos \u00a0que \u00a0respaldan\u00a0 cada determinaci\u00f3n, la obligaci\u00f3n de motivar \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0pronunciamientos \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0profiere \u00a0 \u00a0el \u00a0 funcionario \u00a0judicial4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.6. \u00a0Esta \u00a0garant\u00eda \u00a0fue \u00a0prevista en una \u00a0norma \u00a0 \u00a0positiva \u00a0 expresa \u00a0 en \u00a0 nuestro \u00a0 ordenamiento\u00a0 \u00a0 constitucional \u00a0anterior5, \u00a0ahora \u00a0el \u00a0art. \u00a055 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0270 \u00a0de 1996, Estatutaria de la \u00a0Administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Justicia, impone al juez el deber \u00a0de \u00a0hacer referencia a los hechos y asuntos esgrimidos \u00a0por \u00a0los \u00a0sujetos procesales, al igual que lo hacen los arts. 3 de la Ley 600 de \u00a02000 \u00a0que \u00a0en cuanto a sus normas rectoras establece que el funcionario judicial \u00a0\u201cdeber\u00e1 \u00a0motivar\u201d \u00a0las \u00a0medidas \u00a0que \u00a0afecten \u00a0derechos fundamentales de los sujetos procesales, y 170 y \u00a0171, \u00a0pues \u00a0la providencia judicial no puede ser una simple sumatoria arbitraria \u00a0de \u00a0motivos \u00a0y \u00a0argumentos, \u00a0sino que requiere una arquitectura de construcci\u00f3n \u00a0argumentativa \u00a0 excelsa, \u00a0 principal \u00a0muestra \u00a0de \u00a0lealtad \u00a0del \u00a0juez \u00a0hacia \u00a0la \u00a0comunidad\u00a0 y hacia los sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Configura \u00a0uno de los pilares fundamentales \u00a0del \u00a0Estado \u00a0Democr\u00e1tico \u00a0y \u00a0Social \u00a0de \u00a0Derecho, al garantizar que una persona \u00a0investida \u00a0de \u00a0autoridad \u00a0p\u00fablica \u00a0y con el poder del Estado para hacer cumplir \u00a0sus \u00a0decisiones, \u00a0resuelva, \u00a0de \u00a0manera \u00a0responsable, \u00a0imparcial, independiente, \u00a0aut\u00f3noma, \u00a0\u00e1gil, \u00a0eficiente \u00a0y \u00a0eficaz, \u00a0los \u00a0conflictos \u00a0que surjan entre las \u00a0personas \u00a0en \u00a0general, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de los cuales se discute la titularidad y la \u00a0manera \u00a0de \u00a0ejercer \u00a0un \u00a0espec\u00edfico \u00a0derecho, \u00a0consagrado \u00a0por \u00a0el ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 vigente6, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>de manera que puede que sea concebida desde \u00a0este \u00a0enfoque \u00a0como la contrapartida del derecho constitucional del libre acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0efectiva \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0cual \u00a0todas las personas tienen \u00a0derecho \u00a0a obtener tutela judicial material que concluya con una decisi\u00f3n final \u00a0motivada, \u00a0razonable \u00a0y fundada en el sistema de fuentes (art. 230 Const. Pol.), \u00a0presentando \u00a0desde \u00a0luego \u00a0pretensiones leg\u00edtimas pues no resulta suficiente la \u00a0posibilidad \u00a0formal \u00a0de \u00a0llegar \u00a0ante los jueces con la simple existencia de una \u00a0estructura \u00a0judicial \u00a0lista \u00a0a \u00a0atender las demandas de los asociados, porque su \u00a0esencia \u00a0reside \u00a0en \u00a0la \u00a0certeza que en los estrados judiciales se surtir\u00e1n los \u00a0procesos \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0del \u00a0orden \u00a0jur\u00eddico \u00a0aplicable, \u00a0con la objetividad y la \u00a0suficiencia \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0aseguren \u00a0un \u00a0real \u00a0y \u00a0ponderado \u00a0conocimiento del \u00a0fallador \u00a0 acerca \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0 materia \u00a0 de \u00a0 su \u00a0decisi\u00f3n7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0sana argumentaci\u00f3n es la explicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0razones \u00a0que conducen a adoptar una determinaci\u00f3n y permite el control \u00a0de \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0principal manifestaci\u00f3n del Poder Judicial propio de \u00a0todo \u00a0Estado \u00a0Democr\u00e1tico. \u00a0As\u00ed \u00a0se somete la providencia al escrutinio de los \u00a0sujetos \u00a0 procesales \u00a0 y \u00a0 de \u00a0la \u00a0sociedad \u00a0pues \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0pronunciamiento \u00a0jurisdiccional \u00a0tiene \u00a0un \u00a0efecto \u00a0inter-partes, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0concita \u00a0el inter\u00e9s \u00a0general, \u00a0am\u00e9n del fin pedag\u00f3gico que demuestra y persuade que se trata esa de \u00a0la \u00a0mejor \u00a0soluci\u00f3n \u00a0posible, \u00a0no \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0cruda \u00a0del \u00a0ejercicio de una \u00a0competencia \u00a0sino \u00a0el \u00a0caro \u00a0fruto \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0la \u00a0raz\u00f3n. \u00a0Desde \u00a0otra \u00a0perspectiva, \u00a0la \u00a0respuesta \u00a0judicial \u00a0genera \u00a0un elemento de estudio y doctrina \u00a0para \u00a0 casos \u00a0 similares, \u00a0creando \u00a0jurisprudencia \u00a0y \u00a0una \u00a0fuente \u00a0de \u00a0Derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia \u00a0judicial \u00a0es \u00a0un \u00a0acto \u00a0de \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Estado \u00a0con \u00a0la \u00a0sociedad, \u00a0en ella se da cuenta de c\u00f3mo se \u00a0ejerce \u00a0la \u00a0autoridad \u00a0en \u00a0su \u00a0nombre, \u00a0no \u00a0se trata de sojuzgar o subordinar al \u00a0ciudadano \u00a0por \u00a0la \u00a0sola \u00a0investidura \u00a0que \u00a0la \u00a0sociedad \u00a0ha prestado a \u00f3rganos \u00a0accidentales \u00a0de \u00a0una \u00a0misi\u00f3n trascendental para la sociedad. La majestad de la \u00a0justicia \u00a0 supone \u00a0 un \u00a0ejercicio \u00a0magisterial \u00a0que \u00a0demanda \u00a0una \u00a0preocupaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0por comunicarse con el individuo, por mostrarse racional y coherente \u00a0en \u00a0la decisi\u00f3n, cuando esta no es comprendida por el destinatario, el ep\u00edlogo \u00a0del \u00a0proceso arroja un saldo de agresi\u00f3n y no el plus \u00a0pedag\u00f3gico \u00a0necesario \u00a0para \u00a0legitimar \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0ejercida8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.7. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0como \u00a0lo \u00a0afirma \u00a0Osvaldo \u00a0Alfredo Goza\u00edni, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026 el contenido de la motivaci\u00f3n no es \u00a0otro \u00a0que resolver con razones que se justifiquen sin esfuerzo dial\u00e9ctico. Debe \u00a0existir \u00a0 una \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0que \u00a0acompa\u00f1e \u00a0el \u00a0proceso \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0normativa, \u00a0con \u00a0el \u00a0sentimiento impl\u00edcito de hacer justicia\u00a0 \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0sea \u00a0perceptible \u00a0a \u00a0quien \u00a0se \u00a0dirige \u00a0y, \u00a0en dimensi\u00f3n, a toda la \u00a0sociedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0en \u00a0otros \u00a0t\u00e9rminos, \u00a0como \u00a0lo hace \u00a0Farell: \u00a0la \u00a0circunstancia de que los jueces deban juzgar de acuerdo con razones \u00a0excluye \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0ellos decidan con base en la simple \u00a0expresi\u00f3n \u00a0de sus preferencias. Los jueces emiten juicios basados en razones, y \u00a0tratan \u00a0de \u00a0alcanzar \u00a0una \u00a0\u201cverdad\u201d, \u00a0entendida \u00a0en este caso como una buena \u00a0interpretaci\u00f3n del Derecho vigente.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.8. En torno a la ponderaci\u00f3n del aspecto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0 y \u00a0 su \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0como \u00a0factores \u00a0trascendentes de la motivaci\u00f3n de la sentencia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cdebe \u00a0recordarse \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0del aspecto f\u00e1ctico se llega a trav\u00e9s de la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0juicios \u00a0de \u00a0validez \u00a0y \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0orientados \u00e9stos \u00faltimos por las normas de la experiencia, de la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0que \u00a0les \u00a0asignan \u00a0o niegan un \u00a0determinado \u00a0valor. \u00a0El \u00a0mandato constitucional impone que la fundamentaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0debe \u00a0comprender \u00a0el \u00a0correspondiente \u00a0juicio sobre los elementos \u00a0probatorios \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo sea expreso y asertivo y no hipot\u00e9tico, toda vez \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0fallo \u00a0no \u00a0es \u00a0expl\u00edcito \u00a0o determinante sino que se manifiesta de \u00a0manera \u00a0imprecisa, \u00a0remisa o contradictoria, o se limita a enunciar las pruebas, \u00a0omitiendo \u00a0su \u00a0debida \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0y \u00a0discusi\u00f3n y, por ende, el debido m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0o conclusivo, necesariamente el acto jurisdiccional es defectuoso en \u00a0cuanto \u00a0 no \u00a0 es \u00a0 posible \u00a0 su \u00a0 contradicci\u00f3n \u00a0 por \u00a0 parte \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisados \u00a0 los \u00a0hechos \u00a0prosiguen \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas, \u00a0escenario en el que igualmente la fundamentaci\u00f3n se \u00a0constituye \u00a0en \u00a0una exigencia de orden constitucional, pues al juez se le impone \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0expresar \u00a0sin \u00a0ambig\u00fcedad tanto los argumentos jur\u00eddicos de sus \u00a0conclusiones \u00a0como \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0responder \u00a0de \u00a0manera \u00a0clara, expresa y \u00a0suficiente \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 planteamientos \u00a0 \u00a0 presentados \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0sujetos \u00a0procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por consiguiente, \u00a0<\/p>\n<p>\u201cuna \u00a0propuesta \u00a0de nulidad en casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0debe \u00a0encontrarse vinculada a la \u00a0insuficiente \u00a0o nula fundamentaci\u00f3n del supuesto f\u00e1ctico que concluy\u00f3 probado \u00a0el \u00a0juez \u00a0o de su encuadramiento jur\u00eddico, que son los aspectos que estructuran \u00a0la \u00a0 \u00a0 sustancialidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia\u201d9\u201d10. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.9. La Sala al ocuparse de las situaciones \u00a0que \u00a0pueden \u00a0conducir \u00a0a la anulaci\u00f3n de la sentencia por falta de motivaci\u00f3n, \u00a0ha identificado cuatro (4), \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cdistinguiendo \u00a0 entre \u00a0 (i) \u00a0ausencia \u00a0absoluta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0(ii) \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0incompleta \u00a0o \u00a0deficiente, \u00a0(iii) \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0ambivalente o dil\u00f3gica y (iv) motivaci\u00f3n falsa; las tres primeras \u00a0como \u00a0 \u00a0errores \u00a0 \u00a0in \u00a0 \u00a0procedendo \u00a0 \u00a0enjuiciables \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera y la \u00faltima como \u00a0vicio \u00a0 de \u00a0 juicio \u00a0 atacable \u00a0 por \u00a0 v\u00eda \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 causal \u00a0 primera \u00a0cuerpo \u00a0segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0primera \u00a0el fallador no expone las \u00a0razones \u00a0de \u00a0orden \u00a0probatorio \u00a0ni \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0en \u00a0los cuales \u00a0sustenta \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n; \u00a0en \u00a0la segunda, omite analizar uno de los dos aspectos \u00a0se\u00f1alados \u00a0o los motivos aducidos son insuficientes para identificar las causas \u00a0en \u00a0las \u00a0que ella se sustenta; en la tercera las contradicciones que contiene la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0impiden \u00a0desentra\u00f1ar \u00a0su verdadero sentido o las razones expuestas \u00a0en \u00a0 ella \u00a0 son \u00a0contrarias \u00a0a \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0finalmente \u00a0adoptada \u00a0en \u00a0la \u00a0resolutiva; \u00a0y, \u00a0en la cuarta la motivaci\u00f3n del fallo se aparta abiertamente de \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 verdad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probada.11\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.10. Al ocuparse del reparo propuesto por \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0encuentra la Sala que el Tribunal Superior de Armenia consider\u00f3 \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0RICARDO ALONSO ESCOBAR BONILLA en la conducta \u00a0investigada, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0medios de prueba que acreditaban que el coprocesado \u00a0GUSTAVO GIRALDO ECHEVERRI \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c- otorg\u00f3 poder al se\u00f1or Ricardo Alonso \u00a0Escobar \u00a0(su \u00a0yerno) \u00a0para que suscribiera la escritura de compraventa, para que \u00a0entregara \u00a0el bien al comprador y para que recibiera el precio del inmueble. Tal \u00a0poder \u00a0obra \u00a0en el proceso (folio 16) y fue reconocido por el otorgante y por el \u00a0apoderado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0El \u00a0se\u00f1or Ra\u00fal Santiago Valencia Vera \u00a0entreg\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0Ricardo Escobar la totalidad del dinero correspondiente al \u00a0precio \u00a0del \u00a0inmueble: \u00a0cuarenta y cinco millones de pesos ($45.000.000). Consta \u00a0este \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0anotaci\u00f3n \u00a0marginal que Ricardo Alonso Escobar dej\u00f3 en la \u00a0\u00faltima \u00a0hoja \u00a0del \u00a0contrato de promesa de compraventa, con reconocimiento de su \u00a0firma ante notario (folio 5 vto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0Ni \u00a0Ricardo Escobar, ni Gustavo Giraldo \u00a0otorgaron \u00a0la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica de compra venta, ni cancelaron el valor de la \u00a0hipoteca \u00a0con \u00a0que \u00a0estaba gravado el bien, a lo que se hab\u00edan comprometido, ni \u00a0han \u00a0devuelto \u00a0el \u00a0dinero \u00a0al \u00a0promitente comprador. As\u00ed se lee en las diversas \u00a0versiones \u00a0rendidas \u00a0por \u00a0los \u00a0dos acusados y por el denunciante en este proceso \u00a0(fls. 1, 30, 38). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0La \u00a0no \u00a0cancelaci\u00f3n \u00a0del \u00a0gravamen \u00a0se \u00a0acredita, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0con \u00a0la existencia de la acci\u00f3n ejecutiva promovida por el \u00a0Banco \u00a0Colmena \u00a0para hacer efectiva la hipoteca constituida sobre dicho bien. En \u00a0tal \u00a0proceso el Juzgado Cuarto Civil del Circuito de Armenia decret\u00f3 el embargo \u00a0del \u00a0inmueble, \u00a0el \u00a0cual \u00a0fue \u00a0inscrito \u00a0en \u00a0mayo \u00a018 de 2001, como consta en el \u00a0cuadernillo \u00a0de \u00a0tr\u00e1mite incidental promovido por esa entidad financiera (folio \u00a026). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0El no cumplimiento de la obligaci\u00f3n de \u00a0transferir \u00a0el \u00a0dominio \u00a0al \u00a0promitente \u00a0comprador tambi\u00e9n se establece con las \u00a0anotaciones \u00a0que \u00a0aparecen \u00a0en el certificado de tradici\u00f3n del mencionado bien, \u00a0allegado \u00a0al \u00a0cuaderno \u00a0de incidente (folio 26) y con la certificaci\u00f3n expedida \u00a0por \u00a0la \u00a0Oficina \u00a0de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Armenia en septiembre \u00a026 \u00a0de \u00a02002 \u00a0(folio 40 del mismo cuaderno), documentos en los cuales consta que \u00a0el \u00a0se\u00f1or\u00a0 \u00a0Gustavo \u00a0Giraldo \u00a0Echeverri \u00a0todav\u00eda \u00a0aparece \u00a0inscrito \u00a0como \u00a0propietario de la casa.\u201d\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.11. Con base en tales medios de prueba el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0dedujo \u00a0que \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0\u201cun \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0un \u00a0contrato \u00a0civil\u201d, \u00a0pero que el mismo \u00a0ten\u00eda \u00a0trascendencia \u00a0penal \u00a0en tanto que los procesados obtuvieron un provecho \u00a0econ\u00f3mico \u00a0porque \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0haber \u00a0recibido el\u00a0 precio pactado con el \u00a0comprador \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0no \u00a0cancelaron \u00a0la \u00a0hipoteca \u00a0que estaba pendiente, ni \u00a0otorgaron \u00a0 la \u00a0 escritura \u00a0 p\u00fablica, \u00a0 como \u00a0 tampoco \u00a0devolvieron \u00a0el \u00a0dinero \u00a0recibido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0ardid \u00a0continu\u00f3 \u00a0porque \u00a0el procesado \u00a0GIRALDO \u00a0ECHEVERRI \u00a0en \u00a0julio de 1999 entreg\u00f3 a Ra\u00fal Santiago Valencia Vera un \u00a0pagar\u00e9 \u00a0por \u00a0$45.000.000, \u00a0documento utilizado por la defensa para solicitar la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por indemnizaci\u00f3n integral, alegando que se \u00a0produjo una novaci\u00f3n de la obligaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.12. \u00a0Como \u00a0puede \u00a0verse, contrario a lo \u00a0afirmado \u00a0por \u00a0el demandante, el Tribunal s\u00ed motivo el fallo, indicando que las \u00a0pruebas \u00a0acopiadas \u00a0demostraban \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0contractual entre RICARDO ALONSO \u00a0ESCOBAR \u00a0BONILLA \u00a0y \u00a0su \u00a0suegro \u00a0GUSTAVO \u00a0GIRALDO \u00a0ECHEVERRI, al haber obrado el \u00a0primero \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0un \u00a0contrato \u00a0de \u00a0mandato \u00a0conferido por el segundo, \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0llevaban \u00a0a \u00a0inferir \u00a0que entre ambos concurrieron en la conducta \u00a0punible \u00a0de estafa de que hicieron v\u00edctima al comprador Ra\u00fal Santiago Valencia \u00a0Vera.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.13. \u00a0Frente \u00a0a \u00a0las \u00a0valoraciones \u00a0que \u00a0llevaron \u00a0al \u00a0ad \u00a0quem a \u00a0inferir \u00a0la \u00a0concurrencia \u00a0del \u00a0delito \u00a0antes \u00a0indicado, el libelista se opone a \u00a0ellas \u00a0manifestando \u00a0que \u00a0lo ocurrido es el incumplimiento de un contrato, cuyos \u00a0efectos \u00a0son \u00a0civiles \u00a0y \u00a0no \u00a0trascienden \u00a0el derecho penal, controversia que en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0corresponde a una falta de motivaci\u00f3n de la sentencia en cuanto \u00a0al an\u00e1lisis probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.14. El fallo absolutorio de primer grado \u00a0fue \u00a0impugnado \u00a0por \u00a0la \u00a0apoderada \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0y \u00a0la Fiscal\u00eda Cuarta \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Armenia, surtido el traslado a los no recurrentes por el t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0cuatro \u00a0(4) d\u00edas, tal como lo dispone el inciso 1\u00b0 del art\u00edculo 194 de la \u00a0ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0estos \u00a0guardaron \u00a0silencio, \u00a0luego el Tribunal se ocup\u00f3 de \u00a0resolver \u00a0las \u00a0impugnaciones \u00a0sin \u00a0que \u00a0tuviera que tratar las alegaciones de la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0ESCOBAR \u00a0BONILLA \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0como lo insin\u00faa el \u00a0casacionista, \u00a0pues \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0superior tiene que ver con los aspectos \u00a0materia \u00a0 de \u00a0 apelaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 se \u00a0 extender\u00e1n \u00a0a \u00a0los \u00a0asuntos \u00a0que \u00a0resulten \u00a0inescindiblemente vinculados a la misma (art. 194 ib\u00eddem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0dos \u00a0primeros \u00a0reparos no prosperan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Cargo \u00a0tercero: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u201c42 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0Si el demandante consideraba que la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0iniciarse ni proseguir, seg\u00fan su opini\u00f3n por haber \u00a0operado \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0integral de perjuicios que llevaba a la preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la instrucci\u00f3n o a la cesaci\u00f3n del procedimiento, seg\u00fan el caso, desde el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0t\u00e9cnico, \u00a0el \u00a0reparo \u00a0debi\u00f3 formularse por la causal tercera \u00a0\u2013nulidad- \u00a0 \u00a0por \u00a0afectaci\u00f3n de la garant\u00eda fundamental del debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0A pesar del desacierto anterior, al \u00a0recurrente \u00a0no \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reparo, por lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.1. El art\u00edculo 1687 del C\u00f3digo Civil \u00a0dispone: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa novaci\u00f3n es la sustituci\u00f3n de una \u00a0nueva \u00a0 \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0otra \u00a0 \u00a0anterior, \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 queda \u00a0 por \u00a0 tanto \u00a0extinguida.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 art\u00edculo \u00a0 1692 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0codificaci\u00f3n ense\u00f1a: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi la antigua obligaci\u00f3n es pura y la \u00a0nueva \u00a0pende \u00a0de \u00a0una \u00a0condici\u00f3n suspensiva, o si, por el contrario, la antigua \u00a0pende \u00a0de \u00a0una \u00a0condici\u00f3n \u00a0suspensiva \u00a0y \u00a0la \u00a0nueva \u00a0es pura, no hay novaci\u00f3n, \u00a0mientras \u00a0est\u00e1 \u00a0pendiente la condici\u00f3n; y si la condici\u00f3n llega a fallar o si \u00a0antes \u00a0de \u00a0su \u00a0cumplimiento \u00a0se \u00a0extingue \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0antigua, \u00a0no \u00a0habr\u00e1 \u00a0novaci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otra \u00a0 parte, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a01693 \u00a0indica: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara \u00a0que \u00a0haya novaci\u00f3n es necesario \u00a0que \u00a0lo \u00a0declaren las partes, o que aparezca indudablemente que su intenci\u00f3n ha \u00a0sido \u00a0la \u00a0de \u00a0novar, \u00a0porque \u00a0la \u00a0nueva obligaci\u00f3n envuelve la extinci\u00f3n de la \u00a0antigua. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0no aparece la intenci\u00f3n de novar, se \u00a0mirar\u00e1n \u00a0las \u00a0dos \u00a0obligaciones \u00a0como \u00a0coexistentes, \u00a0y \u00a0valdr\u00e1 la obligaci\u00f3n \u00a0primitiva \u00a0en \u00a0todo aquello que la posterior no se opusiere a ella, subsistiendo \u00a0en esa parte los privilegios y cauciones de la primera.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.2. La jurisprudencia especializada ha \u00a0considerado \u00a0que \u00a0no \u00a0todo \u00a0cambio \u00a0o \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0introduzca \u00a0a una \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0 genera \u00a0 novaci\u00f3n, \u00a0 siendo \u00a0 indispensable \u00a0 que \u00a0 el \u00a0cambio \u00a0o \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0sea \u00a0de tal naturaleza que haya dado nacimiento a una obligaci\u00f3n \u00a0nueva, \u00a0extinguiendo \u00a0la \u00a0antigua, \u00a0acto jur\u00eddico que se califica de objetivo o \u00a0subjetivo \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0modifique \u00a0el \u00a0objeto \u00a0o \u00a0cualquiera de los sujetos de la \u00a0obligaci\u00f3n. En lo que tiene que ver con la novaci\u00f3n objetiva, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cella \u00a0se \u00a0surte \u00a0mediante \u00a0acuerdo \u00a0de \u00a0voluntades \u00a0entre \u00a0los \u00a0mismos \u00a0sujetos \u00a0acreedor \u00a0y \u00a0deudor \u00a0de \u00a0la obligaci\u00f3n \u00a0primitiva, \u00a0acuerdo \u00a0de \u00a0voluntades \u00a0en virtud del cual estos dan por extinguida \u00a0dicha \u00a0obligaci\u00f3n primitiva, pero reemplaz\u00e1ndola por otra nueva que difiere de \u00a0aquella \u00a0por \u00a0el aspecto real de su estructura, dejando de esta manera el deudor \u00a0de \u00a0serlo \u00a0respecto de la primera obligaci\u00f3n, para pasar a serlo \u00fanicamente de \u00a0la \u00a0segunda. \u00a0Siendo \u00a0entendido que estos efectos simult\u00e1neos: extintivo, de un \u00a0lado, \u00a0y \u00a0constitutivo \u00a0del \u00a0otro, \u00a0deben \u00a0aparecer \u00a0claramente queridos por las \u00a0partes \u00a0(animus novandi), \u00a0ya \u00a0porque \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0declaren \u00a0expresamente, \u00a0ya \u00a0porque \u00a0del \u00a0acto \u00a0se deduzca \u00a0indudablemente \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0su \u00a0 intenci\u00f3n \u00a0 ha \u00a0 sido \u00a0 esta. \u00a0 El \u00a0 animus \u00a0novandi, \u00a0pues, \u00a0no se presume \u00a0(art. \u00a0 \u00a0 1693 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 Civil)\u201d12. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.3. \u00a0El \u00a0art\u00edculo 42 de la ley 600 de \u00a02000 \u00a0se\u00f1ala \u00a0que, \u00a0entre otros, en los procesos que se adelanten por conductas \u00a0punibles \u00a0contra \u00a0el patrimonio econ\u00f3mico, la acci\u00f3n penal se extinguir\u00e1 para \u00a0todos \u00a0 los \u00a0sindicados \u00a0\u201ccuando \u00a0cualquiera \u00a0repare \u00a0integralmente \u00a0el \u00a0da\u00f1o \u00a0ocasionado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.4. \u00a0Con \u00a0base \u00a0en \u00a0los \u00a0precedentes \u00a0normativos \u00a0y \u00a0jurisprudenciales \u00a0que \u00a0se \u00a0acaban \u00a0de \u00a0evocar, \u00a0entre las partes \u00a0involucradas \u00a0no \u00a0hubo \u00a0acuerdo \u00a0de \u00a0novaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la obligaci\u00f3n inicial, como \u00a0tampoco \u00a0los \u00a0procesados \u00a0han \u00a0cumplido \u00a0con \u00a0las \u00a0obligaciones contenidas en el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0promesa de compraventa del inmueble, ni han devuelto el dinero que \u00a0como precio recibieron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que \u00a0los \u00a0medios de prueba acreditan, \u00a0como \u00a0 con \u00a0 acierto \u00a0lo \u00a0destaca \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Delegada, \u00a0es \u00a0que \u00a0ante \u00a0el \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0pagar \u00a0la hipoteca y escriturar la transferencia del dominio \u00a0sobre\u00a0 \u00a0casa de habitaci\u00f3n vendida, el denunciante Ra\u00fal Santiago Valencia \u00a0Vera \u00a0requiri\u00f3 \u00a0al vendedor GUSTAVO GIRALDO ECHEVERRI para que le devolviera el \u00a0precio \u00a0pagado, \u00a0ofreci\u00e9ndole \u00a0\u00e9ste \u00a0suscribir \u00a0un \u00a0pagar\u00e9 \u00a0con su compa\u00f1era \u00a0Mar\u00eda \u00a0Teresa Cu\u00e9llar de Beltr\u00e1n, el cual le entreg\u00f3 el 29 de julio de 1999, \u00a0sin \u00a0que en el texto del mismo apareciera la firma de la mencionada se\u00f1ora como \u00a0codeudora, y en las cla\u00fasulas adiciones se consign\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cANTES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0FECHA DE VENCIMIENTO DE \u00a0ESTE \u00a0PAGAR\u00c9 \u00a0LOS \u00a0DEUDORES \u00a0PUEDEN \u00a0HACER \u00a0LA ESCRITURA P\u00daBLICA DE LA CASA DE \u00a0HABITACI\u00d3N \u00a0AL \u00a0SE\u00d1OR \u00a0RA\u00daL \u00a0VALENCIA, \u00a0UNA \u00a0VEZ \u00a0QUEDE \u00a0LIBRE \u00a0DEL \u00a0GRAVAMEN \u00a0HIPOTECARIO \u00a0QUE \u00a0PESA \u00a0SOBRE ELLA Y A FAVOR DE COLMENA, QUEDANDO AS\u00cd SIN VALOR \u00a0ESTE PAGAR\u00c9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SI \u00a0ESTO NO SE CUMPLE HASTA EL 31.12.2000 \u00a0LOS \u00a0 DEUDORES \u00a0 DEBEN \u00a0 CANCELAR \u00a0 EL \u00a0 VALOR \u00a0 DEL \u00a0 PAGAR\u00c9 \u00a0AL \u00a0SE\u00d1OR \u00a0RAUL \u00a0VALENCIA.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0 estos \u00a0 presupuestos \u00a0 las \u00a0 dos \u00a0obligaciones \u00a0coexisten, \u00a0manteniendo \u00a0vigencia \u00a0la \u00a0contenida \u00a0en la promesa de \u00a0compra venta en todo aquella que el pagar\u00e9 no se oponga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0trascendentes \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0GUSTAVO \u00a0GIRALDO \u00a0ECHEVERRI \u00a0ni \u00a0su \u00a0mandatario \u00a0RICARDO \u00a0ALONSO ESCOBAR BONILLA \u00a0cumplieron \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0obligaciones, \u00a0pues \u00a0ni \u00a0suscribieron la escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0del inmueble, ni restituyeron los $45.000.000 recibidos como precio de \u00a0la \u00a0venta, \u00a0de manera que resulta improcedente la pretensi\u00f3n del libelista para \u00a0que \u00a0se \u00a0d\u00e9 \u00a0cumplimiento \u00a0a \u00a0lo \u00a0dispuesto en el art\u00edculo 42 de la ley 600 de \u00a02000, \u00a0 porque \u00a0se \u00a0reitera \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0la \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0del \u00a0da\u00f1o \u00a0ocasionado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0este cargo tampoco prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 Cuarto \u00a0cargo: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del art\u00edculo 356 del \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. La interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de la ley \u00a0sustancial \u00a0implica \u00a0que \u00a0el \u00a0juez \u00a0selecciona bien y adecuadamente la norma que \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0caso, \u00a0pero \u00a0desacierta \u00a0al interpretarla cuando le atribuye un \u00a0sentido \u00a0jur\u00eddico que no tiene, o le asigna efectos distintos o contrarios a su \u00a0real contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por el contrario, aplica indebidamente la \u00a0ley \u00a0cuando \u00a0desatina \u00a0en \u00a0la adecuaci\u00f3n de los hechos probados a los supuestos \u00a0que \u00a0contempla \u00a0el \u00a0precepto, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0el aspecto f\u00e1ctico reconocido no \u00a0coincide con las hip\u00f3tesis condicionantes de la norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. \u00a0 El \u00a0 demandante \u00a0 muestra \u00a0 su \u00a0inconformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido por el Tribunal Superior de Armenia que \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0asistido \u00a0por \u00a0la \u00a0conducta punible de estafa cuando los hechos \u00a0probados \u00a0devienen \u00a0at\u00edpicos, \u00a0luego como con acierto lo plantea la Procuradora \u00a0Delegada, \u00a0desde \u00a0el punto de vista t\u00e9cnico, el reparo debi\u00f3 postularse por la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0pero por aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo 356 del cp de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3. \u00a0Este \u00a0desacierto \u00a0formal \u00a0no impide \u00a0estudiar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del reparo, atendiendo los fines de la casaci\u00f3n que como \u00a0mecanismo \u00a0 de \u00a0control \u00a0constitucional \u00a0pretende \u00a0la \u00a0efectividad \u00a0del \u00a0derecho \u00a0material, \u00a0 el \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0la reparaci\u00f3n de los agravios inferidos a estos, y la unificaci\u00f3n \u00a0de la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4. Al libelista y al Ministerio P\u00fablico \u00a0les \u00a0 \u00a0asiste \u00a0 \u00a0raz\u00f3n \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 reparo \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.1. \u00a0Los \u00a0procesados \u00a0RICARDO \u00a0ALONSO \u00a0ESCOBAR \u00a0BONILLA y GUSTAVO GIRALDO ECHEVERRI fueron acusados y condenados por la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0estafa \u00a0descrita en el art\u00edculo 356 del C\u00f3digo Penal de \u00a01980, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl que induciendo o manteniendo a otro \u00a0en \u00a0error, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de artificios o enga\u00f1os, obtenga provecho il\u00edcito para \u00a0s\u00ed \u00a0o \u00a0para un tercero con perjuicio ajeno, incurrir\u00e1 en prisi\u00f3n de no a diez \u00a0a\u00f1os y multa de un mil a quinientos mil pesos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 atenci\u00f3n \u00a0al \u00a0texto \u00a0legal, \u00a0como \u00a0elementos \u00a0integrantes \u00a0del \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0suelen \u00a0enumerarse: \u00a0(i) \u00a0El empleo de \u00a0artificios \u00a0o enga\u00f1os; (ii) la inducci\u00f3n en error; (iii) el provecho il\u00edcito; \u00a0y, (iv) el perjuicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0Frente \u00a0a \u00a0este \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0que \u00a0la \u00a0inducci\u00f3n \u00a0en \u00a0error \u00a0debe \u00a0preceder al \u00a0provecho il\u00edcito y al da\u00f1o, porque en relaci\u00f3n con este\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cnuestra \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0(lo) \u00a0coloca al \u00a0lado \u00a0de \u00a0los \u00a0artificios como medios de la estafa, pues si bien en este caso no \u00a0se \u00a0requiere una representaci\u00f3n ni una apariencia material externa para inducir \u00a0en \u00a0error a la v\u00edctima si se necesita presentar ante \u00e9sta una falsa apariencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0sentimental \u00a0para \u00a0moverla a enga\u00f1o, como cuando se hace creer, sin \u00a0otro \u00a0recurso \u00a0que las palabras, en la existencia de grandes empresas o de poder \u00a0econ\u00f3mico \u00a0o \u00a0en \u00a0cr\u00e9ditos \u00a0que \u00a0no \u00a0existen \u00a0o \u00a0en \u00a0la \u00a0segura \u00a0ocurrencia de \u00a0acontecimientos que se sabe no van a tener lugar, etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0esto \u00a0debe \u00a0ir \u00a0acompa\u00f1ado \u00a0por un \u00a0elemento \u00a0subjetivo \u00a0adecuado \u00a0consistente \u00a0en \u00a0la \u00a0conciencia \u00a0de \u00a0estar usando \u00a0artificios \u00a0o \u00a0enga\u00f1os \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de inducir a alguien en error para \u00a0procurarse as\u00ed mismo o a otro un provecho injusto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0obvio \u00a0que \u00a0ese \u00a0dolo \u00a0tiene \u00a0que ser \u00a0anterior \u00a0al momento en que el sujeto pasivo es enga\u00f1ado y tambi\u00e9n a aqu\u00e9l en \u00a0que \u00a0 \u00e9ste \u00a0 se \u00a0 despoja \u00a0de \u00a0la \u00a0cosa \u00a0y \u00a0la \u00a0entrega \u00a0al \u00a0agente \u00a0o \u00a0a \u00a0otra \u00a0persona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0 debe \u00a0 existir \u00a0un \u00a0nexo \u00a0de \u00a0causalidad \u00a0entre la acci\u00f3n del culpable y el error producido en la mente de la \u00a0v\u00edctima \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0entre \u00a0\u00e9ste \u00a0y \u00a0la \u00a0entrega de la cosa y entre todos esos \u00a0elementos \u00a0y \u00a0el \u00a0da\u00f1o \u00a0que \u00a0se \u00a0produce \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0del \u00a0error \u00a0o \u00a0a \u00a0un \u00a0tercero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Faltando \u00a0cualquiera de esos eslabones de \u00a0la \u00a0cadena \u00a0causal \u00a0viene \u00a0a \u00a0menos \u00a0la estafa, lo mismo que cuando se altera el \u00a0orden de ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Significa lo anterior que la inducci\u00f3n en \u00a0error debe preceder al provecho il\u00edcito y al da\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando las maniobras enga\u00f1osas, consisten \u00a0o \u00a0no \u00a0en \u00a0una \u00a0\u201cmise \u00a0en \u00a0scene\u201d, \u00a0son \u00a0posteriores \u00a0a \u00a0la \u00a0entrega \u00a0de \u00a0la cosa no puede hablarse de \u00a0estafa\u201d13. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Volviendo sobre el mismo tema en reciente \u00a0oportunidad se reitero que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cel \u00a0 \u00a0 \u00a0precepto14, adem\u00e1s \u00a0de \u00a0exigir \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0ciertas \u00a0modalidades \u00a0conductuales \u00a0previas \u00a0a la \u00a0obtenci\u00f3n \u00a0del \u00a0resultado \u00a0(provecho \u00a0il\u00edcito), \u00a0demanda \u00a0que \u00a0las \u00a0mismas \u00a0se \u00a0presenten \u00a0en \u00a0espec\u00edfico \u00a0orden \u00a0cronol\u00f3gico \u00a0(primero el artificio, luego el \u00a0error \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0el \u00a0desplazamiento patrimonial), y que entre ellas exista un \u00a0encadenamiento \u00a0causal \u00a0inequ\u00edvoco, es decir que el uno conduzca necesariamente \u00a0al \u00a0otro, \u00a0de suerte que si estos requerimientos conductuales no se presentan, o \u00a0present\u00e1ndose \u00a0concurren \u00a0en \u00a0desorden, o la cadena causal se rompe, trastoca o \u00a0invierte, \u00a0no \u00a0podr\u00e1 hablarse del delito de estafa15. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.2. El Tribunal dedujo la tipicidad de \u00a0la \u00a0conducta punible de estafa por el \u201cincumplimiento de un contrato civil\u201d, \u00a0rese\u00f1ando \u00a0que \u00a0desde un comienzo no fue voluntad de los procesados cumplir con \u00a0las \u00a0estipulaciones \u00a0del \u00a0contrato de compraventa de inmueble, y que obtenido el \u00a0precio \u00a0rehusaron \u00a0a \u00a0suscribir \u00a0la \u00a0escritura, firmar el pagar\u00e9 como se hab\u00eda \u00a0acordado y en \u00faltimo evento devolver lo recibido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.3. \u00a0Los \u00a0hechos \u00a0demostrados \u00a0y \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n probatoria de los mismos evidencian lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.3.1. GUSTAVO GIRALDO ECHEVERRI y Ra\u00fal \u00a0Santiago \u00a0Valencia \u00a0Vera \u00a0llegaron a un acuerdo en virtud del cual el primero se \u00a0oblig\u00f3 \u00a0a vender al segundo la casa de habitaci\u00f3n ubicada en la carrera 15 N\u00b0 \u00a08-N-05 \u00a0de \u00a0la \u00a0Urbanizaci\u00f3n \u00a0Lorena \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad de Armenia, pact\u00e1ndose un \u00a0precio \u00a0de $45.000.000.oo que se pagar\u00edan as\u00ed: $30.000.000.oo el 16 de octubre \u00a0de \u00a01998 y los $15.000.000.oo restantes el 9 de diciembre siguiente. A la vez se \u00a0acord\u00f3 \u00a0que la escritura p\u00fablica que perfeccionaba el contrato se firmar\u00eda en \u00a0esta \u00faltima fecha en la Notar\u00eda 3\u00aa de la ciudad antes indicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.3.2. \u00a0De \u00a0acuerdo \u00a0con el registro de \u00a0matr\u00edcula \u00a0inmobiliaria \u00a0GIRALDO \u00a0ECHEVERRI \u00a0para esa \u00e9poca era el propietario \u00a0del \u00a0mencionado inmueble que en la fecha de elaborarse la promesa de compraventa \u00a0-9 \u00a0de \u00a0octubre de 1998- pas\u00f3 a manos de Valencia Vera y de su familia, quienes \u00a0a partir de ese momento comenzaron a usufructuarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.3.3. El vendedor GIRALDO ECHEVERRI le \u00a0hizo \u00a0saber \u00a0al \u00a0comprador Valencia Vera que sobre el predio pesaba una hipoteca \u00a0por \u00a0valor \u00a0de $3.000.000.oo a favor del Banco Colmena, la cual ser\u00eda cancelada \u00a0con \u00a0los \u00a0$30.000.000.oo \u00a0iniciales que recibi\u00f3 RICARDO ALONSO ESCOBAR BONILLA, \u00a0encargado \u00a0por \u00a0GIRALDO \u00a0ECHEVERRI \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de poder, para que gestionara lo \u00a0atinente a la venta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.3.4. \u00a0El \u00a023 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02000 \u00a0la \u00a0entonces \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0Social \u00a0de \u00a0Ahorro \u00a0y \u00a0Vivienda \u00a0Colmena \u00a0certific\u00f3 que \u00a0GUSTAVO GIRALDO ECHEVERRI \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cse \u00a0encuentra \u00a0vinculado \u00a0en \u00a0nuestra \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0con el cr\u00e9dito comercial No. 050617000418-7 el cual cancel\u00f3 tres \u00a0cuotas \u00a0por \u00a0valor \u00a0de \u00a0$2.100.000.oo \u00a0el \u00a0pasado \u00a08 \u00a0de marzo\/00 y en espera de \u00a0aplicarse \u00a0el Plan Regalo por parte de la corporaci\u00f3n. Este cr\u00e9dito no ha sido \u00a0objeto de embargos, ni procesos judiciales por parte nuestra.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.4. \u00a0De \u00a0lo \u00a0hasta aqu\u00ed acreditado se \u00a0infiere \u00a0que \u00a0GIRALDO \u00a0ECHEVERRI prometi\u00f3 en venta un inmueble de su propiedad, \u00a0cuya \u00a0tenencia pas\u00f3 a manos del comprador Ra\u00fal Santiago Valencia Vera que para \u00a0el \u00a0efecto \u00a0cancel\u00f3 parte del precio acordado, y aqu\u00e9l continu\u00f3 cancelando el \u00a0valor \u00a0de \u00a0las \u00a0cuotas \u00a0del \u00a0cr\u00e9dito que le hab\u00eda otorgado Colmena que en esas \u00a0condiciones ning\u00fan proceso judicial hab\u00eda iniciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas \u00a0condiciones \u00a0ning\u00fan \u00a0ardid \u00a0o \u00a0enga\u00f1o \u00a0se \u00a0acredita frente al inicio de la relaci\u00f3n contractual, como tampoco \u00a0el \u00a0 despliegue \u00a0de \u00a0maquinaciones \u00a0fraudulentas \u00a0previas \u00a0de \u00a0las \u00a0que \u00a0pudiera \u00a0inferirse \u00a0que \u00a0los \u00a0procesados \u00a0indujeron \u00a0en \u00a0error \u00a0al \u00a0denunciante \u00a0para que \u00a0entregara parte del precio acordado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.5. \u00a0De acuerdo con las cl\u00e1usulas del \u00a0contrato \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0el \u00a0saldo \u00a0de \u00a0$15.000.000 \u00a0lo \u00a0deber\u00eda \u00a0entregar el \u00a0vendedor \u00a0al \u00a0promitente \u00a0comprador \u00a0el \u00a09 de diciembre de 1998, sin embargo las \u00a0partes \u00a0acordaron \u00a0que \u00a0esto \u00a0se har\u00eda en los primeros meses de 1999, y as\u00ed se \u00a0hizo, \u00a0adicion\u00e1ndose la promesa para indicar que la escritura se firmar\u00eda \u201ca \u00a0mas tardar en el mes de julio de 1999.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quiere decir lo anterior que el comprador \u00a0accedi\u00f3 \u00a0a \u00a0prorrogar \u00a0el \u00a0plazo para firmar la escritura de compraventa, y sin \u00a0establecer \u00a0 previamente \u00a0 si \u00a0 se \u00a0 hab\u00eda \u00a0cancelado \u00a0la \u00a0hipoteca \u00a0de \u00a0manera \u00a0inexplicable \u00a0le \u00a0entreg\u00f3 \u00a0el \u00a0dinero \u00a0restante \u00a0a RICARDO ALONSO\u00a0 ESCOBAR \u00a0BONILLA, \u00a0es \u00a0decir, los $15.000.000.oo. Y, \u00e9ste quien recibi\u00f3 el precio total \u00a0no \u00a0solamente \u00a0no cancel\u00f3 el gravamen hipotecario que pesaba sobre el bien sino \u00a0que \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a0Tercera de Armenia a suscribir la escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0sin \u00a0los \u00a0respectivos \u00a0paz \u00a0y \u00a0salvos \u00a0fiscales \u00a0como lo certific\u00f3 la \u00a0mencionada entidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.6. \u00a0Producida \u00a0la situaci\u00f3n anterior \u00a0GIRALDO \u00a0ECHEVERRI \u00a0se \u00a0comprometi\u00f3 \u00a0con \u00a0Valencia \u00a0Vera \u00a0a responderle por los \u00a0$45.000.000.oo \u00a0efectos \u00a0para \u00a0los \u00a0cuales \u00a0le \u00a0firmar\u00eda \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de su \u00a0compa\u00f1era \u00a0permanente \u00a0Mar\u00eda \u00a0Teresa Cu\u00e9llar un pagar\u00e9, documento en el cual \u00a0se \u00a0hizo \u00a0constar \u00a0que \u00a0le \u00a0hab\u00edan cancelado todos los intereses hasta el 31 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02000, \u201cquedando a paz y salvo por este concepto\u201d, y que antes \u00a0de \u00a0la \u00a0fecha \u00a0que \u00a0se \u00a0acaba de indicar le pod\u00edan hacer la escritura p\u00fablica, \u00a0pero como la codeudora no firm\u00f3, no se acept\u00f3 la propuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.7. \u00a0El \u00a0contexto \u00a0probatorio anterior \u00a0indica \u00a0que \u00a0los \u00a0elementos estructurales de la conducta punible de estafa no se \u00a0dan \u00a0en \u00a0el \u00a0orden \u00a0l\u00f3gico \u00a0previsto \u00a0por \u00a0la ley, pues como bien lo destaca la \u00a0Procuradora \u00a0Delegada \u00a0al \u00a0inicio \u00a0de \u00a0la \u00a0negociaci\u00f3n no se evidencia maniobra \u00a0enga\u00f1osa \u00a0alguna \u00a0que \u00a0hubiera \u00a0podido \u00a0inducir \u00a0en \u00a0error \u00a0al \u00a0comprador, y el \u00a0incumplimiento \u00a0posterior \u00a0del \u00a0contrato rompe con el esquema delictivo del tipo \u00a0penal imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.8. \u00a0Al\u00a0 \u00a0presentarse \u00a0el \u00a0primer \u00a0incumplimiento \u00a0por \u00a0el \u00a0vendedor, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0no \u00a0cancelar \u00a0la hipoteca con los \u00a0dineros \u00a0inicialmente \u00a0entregados, \u00a0el \u00a0comprador no estaba obligado a continuar \u00a0con \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del contrato, sino que como lo indicara con acierto el juez \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0al \u00a0proferir \u00a0fallo \u00a0absolutorio \u00a0por \u00a0atipicidad \u00a0de la \u00a0conducta denunciada, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201csencillamente \u00a0 pod\u00eda \u00a0 ejercitar \u00a0inmediatamente \u00a0las acciones judiciales encaminadas a obtener la resoluci\u00f3n del \u00a0contrato (art. 1546 C.C.) cuyos efectos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cno \u00a0solo generan para los contratantes \u00a0la \u00a0exoneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la obligaci\u00f3n de concurrir a la celebraci\u00f3n del contrato \u00a0prometido, \u00a0sino \u00a0que \u00a0las \u00a0prestaciones que son anticipo del contrato prometido \u00a0quedan \u00a0sin \u00a0causa, \u00a0es razonable que las cosas vuelvan a su estado anterior, lo \u00a0cual \u00a0significa \u00a0que \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0contratantes \u00a0deber\u00e1 restituir lo que \u00a0hubiese dado o recibido en raz\u00f3n de las obligaciones pactadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0los \u00a0demandados deben restituir al \u00a0actor \u00a0el \u00a0inmueble prometido en venta, junto con los frutos civiles y naturales \u00a0producidos \u00a0o \u00a0que \u00a0dicho \u00a0bien \u00a0pudo \u00a0producir, \u00a0al \u00a0paso que este \u00faltimo debe \u00a0devolver \u00a0a \u00a0aquellos \u00a0la parte del precio y los intereses pagados\u201d (Sentencia \u00a031 \u00a0de \u00a0octubre de 1994, Sala de Casaci\u00f3n Civil, Corte Suprema de Justicia)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0estos \u00a0par\u00e1metros este cargo de la \u00a0demanda \u00a0prospera, de manera que se casar\u00e1 el fallo y en su lugar se absolver\u00e1 \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0RICARDO \u00a0ALONSO ESCOBAR BONILLA y GUSTAVO GIRALDO ECHEVERRI, \u00a0haci\u00e9ndose \u00a0extensivo \u00a0los \u00a0efectos \u00a0del \u00a0fallo \u00a0a \u00a0\u00e9ste \u00a0\u00faltimo quien no fue \u00a0recurrente \u00a0pero \u00a0en \u00a0la misma condici\u00f3n que el primero fue acusado y condenado \u00a0por la conducta punible de estafa que deviene at\u00edpica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0 CONFIRMAR \u00a0el \u00a0fallo \u00a0absolutorio \u00a0proferido \u00a0el \u00a029 \u00a0de julio de 2003 por el Juzgado Primero Penal del Circuito de \u00a0Armenia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esta providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 JAVIER \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Sent., \u00a0 junio 12 de 2003, rad. 17.196. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Auto \u00a0 \u00a0febrero \u00a0 2 \u00a0 de \u00a0 2005, \u00a0rad. \u00a023006, \u00a0reiterado \u00a0entre \u00a0otros \u00a0en \u00a0auto \u00a0del \u00a029 \u00a0de junio de \u00a02006, rad. 24756.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Al \u00a0respecto, \u00a0Michele \u00a0Taruffo, citado por Gladis E. de Mid\u00f3n en su libro sobre la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0dice \u00a0lo \u00a0siguiente: \u201cLa obligaci\u00f3n constitucional de motivaci\u00f3n \u00a0nace \u00a0efectiva \u00a0del \u00a0Estado \u00a0persona, \u00a0autocr\u00e1tico \u00a0y \u00a0extra\u00f1o \u00a0respecto \u00a0a la \u00a0sociedad \u00a0civil, \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0consiguiente \u00a0afirmaci\u00f3n de los principios por los \u00a0cuales \u00a0la \u00a0soberan\u00eda \u00a0pertenece al pueblo.\u201d Esta transformaci\u00f3n del modo de \u00a0concebir \u00a0la \u00a0soberan\u00eda \u00a0significa, \u00a0en \u00a0el \u00a0plano \u00a0jurisdiccional, \u00a0\u201cque \u00a0la \u00a0providencia \u00a0del \u00a0juez no se legitima como ejercicio de autoridad absoluta, sino \u00a0como \u00a0el \u00a0juez \u00a0rinda cuenta del modo en que se ejercita el poder que le ha sido \u00a0delegado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0pueblo, \u00a0que \u00a0es \u00a0el \u00a0primer \u00a0y \u00a0verdadero \u00a0titular \u00a0de \u00a0la \u00a0soberan\u00eda.\u201d \u00a0\u201cA \u00a0trav\u00e9s del control (social difuso), y antes por efecto de \u00a0su \u00a0misma posibilidad (con el deber de justificar las decisiones judiciales), el \u00a0pueblo \u00a0se \u00a0reapropia \u00a0de la soberan\u00eda y la ejercita directamente, evitando que \u00a0el \u00a0mecanismo de la delegaci\u00f3n se transporte en una expropiaci\u00f3n definitiva de \u00a0la \u00a0soberan\u00eda \u00a0por \u00a0parte de los \u00f3rganos que tal poder ejercitan en nombre del \u00a0pueblo\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 CORTE \u00a0CONSTITUCIONAL, \u00a0Sent. C-252 \u00a0de \u00a02001. \u00a0Tambi\u00e9n, \u00a0Sents. \u00a0T-175 de 1997, T-123 de 1998 y T-267 de 2000.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0de \u00a01886, \u00a0art. \u00a0161. \u00a0\u201cToda \u00a0sentencia \u00a0deber\u00e1 ser \u00a0motivada.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 CORTE \u00a0CONSTITUCIONAL, \u00a0Sent. C-242 \u00a0de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 CORTE \u00a0CONSTITUCIONAL, \u00a0Sent. C-242 \u00a0de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0EDGARDO \u00a0 VILLAMIL \u00a0PORTILLA, \u00a0Las \u00a0falencias \u00a0en \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0XXI Congreso colombiano de \u00a0Derecho Procesal, 2000, p\u00e1g. 63. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Ver, \u00a0entre \u00a0otras, casaci\u00f3n 14647 del 25 de octubre de \u00a02001, \u00a0casaci\u00f3n \u00a021044 de 19 de enero de 2005, casaci\u00f3n 23186 de 11 de mayo de \u00a02005. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0 JUSTICIA, \u00a0 Auto \u00a0junio 1 de 2006, rad. 25382. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0 JUSTICIA, \u00a0Sent. \u00a0diciembre 12 de 2005, rad. 24011. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Civil,\u00a0 \u00a0Sent. \u00a0 \u00a0 \u00a0 abril \u00a0 \u00a0 \u00a0 10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a01970.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Sent. Cas. Sep. 19 de 1978. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0Art. 356 del C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Sent. Cas. Junio 8 de 2006, rad. 24729. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 22041 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 107. \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., septiembre \u00a0veintiocho (28) de dos mil seis (2006).\u00a0 \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Procede \u00a0la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0decidir \u00a0el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-10791","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-14"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10791","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10791"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10791\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10791"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10791"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10791"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}