{"id":10782,"date":"2023-09-08T19:51:11","date_gmt":"2023-09-08T19:51:11","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2192325-05-06-1\/"},"modified":"2023-09-08T19:51:11","modified_gmt":"2023-09-08T19:51:11","slug":"2192325-05-06-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2192325-05-06-1\/","title":{"rendered":"21923(25-05-06)-1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21923 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado: Acta No. 51 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., veinticinco (25) de mayo del \u00a0dos mil seis (2006). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0compartido \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0proyecto \u00a0presentado \u00a0por \u00a0el \u00a0Magistrado \u00a0\u00c9dgar \u00a0Lombana \u00a0Trujillo, \u00a0quien \u00a0oficiosamente \u00a0 propon\u00eda \u00a0 anular \u00a0 el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0procesal por incompetencia, la Corte, ahora, se pronuncia a fondo para \u00a0resolver \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n discrecional interpuesto, una vez obtenido el \u00a0concepto \u00a0 que \u00a0 emitiera \u00a0 el \u00a0 Se\u00f1or \u00a0 Procurador \u00a0 Cuarto \u00a0 Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se hace as\u00ed. \u00a0<\/p>\n<p>Mediante sentencia del 31 de marzo del 2003, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a03\u00b0 \u00a0Penal del Circuito de Girardot declar\u00f3 al se\u00f1or Luis \u00a0 \u00a0Miguel \u00a0 Moreno \u00a0 Mu\u00f1oz \u00a0 autor \u00a0penalmente \u00a0 \u00a0responsable \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0conducta \u00a0 \u00a0punible \u00a0 de \u00a0 falsedad \u00a0material \u00a0de particular en documento p\u00fablico. \u00a0Le \u00a0impuso \u00a02 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0en el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas y le reconoci\u00f3 el derecho a la \u00a0condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallo \u00a0fue \u00a0recurrido \u00a0por el defensor y \u00a0ratificado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0apoderado \u00a0acudi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 excepcional, \u00a0 que \u00a0la \u00a0Sala \u00a0admiti\u00f3 el 30 de junio del 2004. En lo esencial, dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0se \u00a0observan debidamente \u00a0fundamentadas \u00a0las \u00a0razones \u00a0aducidas por el demandante en cuanto a la necesidad \u00a0de \u00a0desarrollar \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0pues lo atinente a la correcta aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 lesividad \u00a0 \u2013para \u00a0constatar \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0material- frente a delitos de \u00a0peligro \u00a0abstracto \u00a0como el investigado, no ha sido a\u00fan dilucidado en todas sus \u00a0aristas \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal. Tambi\u00e9n se encuentra razonable, en \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico, la sugerencia de auscultar el \u00a0alcance \u00a0del art\u00edculo 11 del C\u00f3digo Penal (Ley 600 de 2000) en cuanto exige la \u00a0efectiva puesta en peligro \u00a0del bien jur\u00eddico tutelado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0tal \u00a0aspecto \u00a0se \u00a0contrae, \u00a0entonces, \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n interpuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el oficio 568 del 4 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01997, \u00a0suscrito \u00a0por \u00a0el \u00a0Comandante de la Agrupaci\u00f3n de Fuerzas \u00a0Especiales \u00a0Antiterroristas \u00a0Urbanas \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0de \u00a0Defensa \u00a0Nacional, el \u00a0capit\u00e1n \u00a0 Luis \u00a0 Miguel \u00a0Moreno \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0alter\u00f3 \u00a0los documentos de su hoja de vida: retir\u00f3 el folio donde \u00a0aparec\u00eda \u00a0una \u00a0anotaci\u00f3n \u00a0negativa \u00a0y \u00a0agreg\u00f3 \u00a0otro, creado totalmente, donde \u00a0figuraban \u00a0solo \u00a0felicitaciones, \u00a0y \u00a0falsific\u00f3 \u00a0la firma del oficial evaluador, \u00a0Carlos Armando Castillo Mart\u00ednez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Adelantada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0el \u00a022 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0del \u00a02000 \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0acus\u00f3 \u00a0a \u00a0Moreno \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0 por \u00a0 el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico. La decisi\u00f3n fue recurrida y ratificada por \u00a0la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal el 1\u00b0 de junio del 2001. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0 fueron \u00a0 proferidos \u00a0 los \u00a0 fallos \u00a0indicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor, para demostrar la lesi\u00f3n a la \u00a0garant\u00eda que habilitara la casaci\u00f3n excepcional, afirm\u00f3 que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0neg\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0documento \u00a0cuestionado \u00a0como \u00a0espurio \u00a0y con testimonios prob\u00f3 su falsedad y la \u00a0responsabilidad, \u00a0decisiones \u00a0contrarias \u00a0a la realidad probatoria, porque \u00e9sta \u00a0demostraba \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0escrito \u00a0(en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0le fue puesto de \u00a0presente al imputado) y la inocuidad de la falsificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El principio de legalidad fue vulnerado, \u00a0pues \u00a0 no \u00a0fueron \u00a0aplicadas \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0establec\u00edan \u00a0el \u00a0alcance \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0las \u00a0anotaciones contenidas en la hoja de vida de un oficial del \u00a0Ej\u00e9rcito: \u00a0la Resoluci\u00f3n 85294-DIPER-CL-116, los Decretos 1211 de 1990, 989 de \u00a01992, \u00a01253 \u00a0de \u00a01988, \u00a085 \u00a0de 1989 y el Concepto Jur\u00eddico 00963. Si se hubiera \u00a0evaluado \u00a0esta \u00a0normatividad, \u00a0la conclusi\u00f3n habr\u00eda sido que tales anotaciones \u00a0no \u00a0ten\u00edan \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0antecedentes \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0son \u00a0anteriores \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Subsidiariamente, \u00a0solicita \u00a0de \u00a0la Sala \u00a0eval\u00fae \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0el \u00a0alcance \u00a0que \u00a0puede \u00a0tener la falsedad en documento \u00a0p\u00fablico \u00a0(espec\u00edficamente \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201cque \u00a0pueda servir de prueba\u201d), \u00a0cuyo \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0se \u00a0ha desestimado por una ley sustancial vigente, esto \u00a0es, \u00a0 si \u00a0 la \u00a0 capacidad \u00a0 probatoria \u00a0 proviene \u00a0de \u00a0una \u00a0disposici\u00f3n \u00a0o \u00a0del \u00a0uso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0tales \u00a0premisas \u00a0formula \u00a0dos \u00a0cargos, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Principal. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, pues en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0elemento \u00a0\u201cque \u00a0pueda \u00a0servir \u00a0de prueba\u201d, no se hizo el \u00a0obligatorio \u00a0reenv\u00edo \u00a0a \u00a0las \u00a0disposiciones especiales atr\u00e1s referidas. \u00c9stas \u00a0disponen \u00a0expresamente que las reprensiones simples, aunque se anotan en la hoja \u00a0de \u00a0vida, \u00a0no \u00a0afectan \u00a0ning\u00fan \u00a0indicador \u00a0de evaluaci\u00f3n, sino que se trata de \u00a0amonestaciones encaminadas a desestimular conductas impropias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Subsidiario. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley, consecuencia de un error de hecho, originado en \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, en cuanto al \u201cformulario n\u00famero 4\u201d de la \u00a0hoja \u00a0de \u00a0vida \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0que \u00a0fue \u00a0omitido \u00a0en la estimaci\u00f3n judicial. Su \u00a0observaci\u00f3n \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0an\u00e1lisis \u00a0 \u00a0hubiera \u00a0 \u00a0determinado \u00a0 lo \u00a0 inocuo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>Recomienda \u00a0no \u00a0casar \u00a0la sentencia, por las \u00a0siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La Corte s\u00ed se ha ocupado del concepto de \u00a0antijuridicidad \u00a0 \u00a0material, \u00a0 con \u00a0 posterioridad \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 Constituci\u00f3n \u00a0 de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La legislaci\u00f3n citada por el casacionista \u00a0expresamente \u00a0explica que documentos como el adulterado tienen car\u00e1cter oficial \u00a0y \u00a0confidencial \u00a0y \u00a0\u201cfundamentan o respaldan los juicios de evaluaci\u00f3n\u201d. En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0no \u00a0hubo \u00a0error en la calificaci\u00f3n, m\u00e1xime cuando el mismo \u00a0procesado \u00a0confes\u00f3 \u00a0el \u00a0esfuerzo \u00a0que \u00a0le \u00a0signific\u00f3 \u00a0realizar la conducta, en \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0evidente \u00a0de \u00a0que \u00a0sab\u00eda \u00a0que \u00a0la \u00a0anotaci\u00f3n \u00a0perjudicar\u00eda \u00a0su \u00a0carrera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El Tribunal no incurri\u00f3 en falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0cuando tuvo como demostrada la materialidad de la conducta, pues \u00a0acudi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0libertad \u00a0probatoria, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte ya orden\u00f3 la \u00a0investigaci\u00f3n por el cercenamiento del proceso en ese sentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. No est\u00e1 bien sostener que de la revisi\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0del documento se desprend\u00eda su car\u00e1cter insustancial. Es claro \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0fue \u00a0falsificado, \u00a0pues \u00a0para \u00a0determinar esa trascendencia bastaba la \u00a0revisi\u00f3n de las normas que se la asignaban. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>Sobre la competencia \u00a0<\/p>\n<p>El proyecto inicialmente presentado a la Sala \u00a0propon\u00eda \u00a0oficiosamente la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0por incompetencia, con base en que el delito estaba \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0que \u00a0como militar cumpl\u00eda el procesado. En esas \u00a0condiciones, \u00a0afirmaba, \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0correspond\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0justicia \u00a0penal \u00a0militar, no a la ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala mayoritaria, por el contrario, es del \u00a0criterio \u00a0que la falsedad material de particular en documento p\u00fablico objeto de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0cometida \u00a0por \u00a0un oficial del ej\u00e9rcito en servicio activo, \u00a0pero \u00a0que su comportamiento no ense\u00f1a ning\u00fan ligamen \u00a0con \u00a0sus \u00a0actividades. \u00a0Por tanto, el conocimiento del \u00a0asunto s\u00ed compet\u00eda a la justicia ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0con palabras suyas, pero tambi\u00e9n compartiendo las de la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0ha \u00a0explicado de manera pac\u00edfica, reiterada y conteste, \u00a0que \u00a0para \u00a0que \u00a0una conducta sea considerada \u201cen relaci\u00f3n con el servicio\u201d, \u00a0no \u00a0basta \u00a0que \u00a0el \u00a0agente ostente esa condici\u00f3n para la \u00e9poca de comisi\u00f3n de \u00a0los \u00a0 hechos. \u00a0Es \u00a0imprescindible, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0de \u00a0manera \u00a0patente \u00a0el \u00a0acto \u00a0est\u00e9 \u00a0vinculado \u00a0con \u00a0las \u00a0funciones asignadas a las \u00a0fuerzas militares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por v\u00eda de ejemplo, en sentencia de segunda \u00a0instancia \u00a0del \u00a03 \u00a0de septiembre del 2002 (radicado 16.482), la Sala hizo propio \u00a0el \u00a0siguiente \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de la Corte Constitucional, expuesto en el fallo T-806 \u00a0del 29 de junio del 2000: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 sentencia \u00a0 C-358 \u00a0 de \u00a0 1997, \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0fij\u00f3 \u00a0el \u00a0alcance \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0\u201cen \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el servicio\u201d a que alude el art\u00edculo \u00a0221, \u00a0para \u00a0concluir,\u00a0 \u00a0en el mismo sentido que en su momento lo hiciera la \u00a0Sala \u00a0Penal de la Corte Suprema de Justicia, que el fuero militar,\u00a0 por ser \u00a0una \u00a0excepci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0regla \u00a0del \u00a0juez ordinario, s\u00f3lo puede operar cuando el \u00a0delito \u00a0cometido \u00a0por \u00a0el \u00a0miembro \u00a0de \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0p\u00fablica \u00a0tenga un relaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0un \u00a0nexo \u00a0estrecho \u00a0con \u00a0la \u00a0funci\u00f3n que la Constituci\u00f3n le asigna a \u00a0\u00e9sta, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0la \u00a0soberan\u00eda, \u00a0de \u00a0la independencia, de la \u00a0integridad \u00a0 del \u00a0territorio \u00a0nacional \u00a0y \u00a0del \u00a0orden \u00a0constitucional, \u00a0como \u00a0el \u00a0mantenimiento \u00a0de las condiciones necesarias para el ejercicio de los derechos y \u00a0libertades \u00a0p\u00fablicas \u00a0y \u00a0la \u00a0convivencia \u00a0pac\u00edfica de todos los habitantes del \u00a0territorio colombiano (art\u00edculos 217 y 218 de la Constituci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, al no existir el v\u00ednculo directo \u00a0entre \u00a0conducta \u00a0delictiva \u00a0y \u00a0funci\u00f3n \u00a0militar \u00a0o \u00a0policial, \u00a0y \u00a0en raz\u00f3n del \u00a0car\u00e1cter \u00a0 restrictivo \u00a0 que \u00a0tiene \u00a0la \u00a0instituci\u00f3n \u00a0del \u00a0fuero \u00a0militar, \u00a0la \u00a0competencia \u00a0para \u00a0investigar \u00a0y sancionar aqu\u00e9lla s\u00f3lo le corresponde al juez \u00a0ordinario. \u00a0Una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0diversa, \u00a0producir\u00eda una violaci\u00f3n flagrante \u00a0del \u00a0texto \u00a0constitucional, \u00a0al socavarse la competencia de los \u00f3rganos que por \u00a0regla \u00a0general \u00a0est\u00e1n \u00a0llamados a administrar justicia, transgredi\u00e9ndose as\u00ed, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0uno \u00a0de \u00a0los pilares del principio de legalidad y del debido proceso, \u00a0como \u00a0lo \u00a0es \u00a0el \u00a0del \u00a0juzgamiento \u00a0por \u00a0el \u00a0juez \u00a0natural, sino el principio de \u00a0igualdad, \u00a0por \u00a0cuanto el fuero castrense se convertir\u00eda\u00a0 en un privilegio \u00a0para la fuerza p\u00fablica, sin raz\u00f3n alguna para ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0exigencia de que la conducta punible \u00a0tenga \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0con \u00a0una \u00a0misi\u00f3n \u00a0o \u00a0tarea \u00a0militar \u00a0o policiva \u00a0leg\u00edtima, \u00a0obedece \u00a0a \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0preservar la especialidad del derecho \u00a0penal \u00a0militar \u00a0y de evitar que el fuero militar se expanda hasta convertirse en \u00a0un \u00a0puro \u00a0privilegio estamental. En este sentido, no todo lo que se realice como \u00a0consecuencia \u00a0material \u00a0del \u00a0servicio \u00a0o \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo puede quedar \u00a0comprendido \u00a0 dentro \u00a0 del \u00a0 derecho \u00a0 penal \u00a0militar, \u00a0pues \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0reprochable \u00a0debe tener una relaci\u00f3n directa y pr\u00f3xima con la funci\u00f3n militar \u00a0o \u00a0policiva. \u00a0El concepto de servicio no puede equivocadamente extenderse a todo \u00a0aquello \u00a0que \u00a0el \u00a0agente \u00a0efectivamente \u00a0realice. De lo contrario, su acci\u00f3n se \u00a0desligar\u00eda \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0del \u00a0elemento funcional que representa el eje de \u00a0este derecho especial.\u201d (Sentencia C-358 de 1997). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0consecuencia \u00a0del fallo anterior, los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0\u201ccon ocasi\u00f3n del servicio o por causa de \u00a0\u00e9ste \u00a0o \u00a0de \u00a0funciones \u00a0inherentes \u00a0a su cargo\u201d que \u00a0estaban \u00a0contenidos \u00a0en \u00a0algunos \u00a0de los preceptos del C\u00f3digo Penal Militar, se \u00a0excluyeron \u00a0 del \u00a0 ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0entendi\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0ampli\u00f3 \u00a0el \u00a0\u00e1mbito o radio de competencia de la justicia castrense \u00a0por \u00a0fuera de los l\u00edmites establecidos en la Constituci\u00f3n.\u00a0 Por tanto, se \u00a0dej\u00f3 \u00a0en \u00a0claro \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0221 \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n s\u00f3lo pod\u00eda ser \u00a0aplicable \u00a0cuando, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0verificarse \u00a0el elemento personal, es decir, la \u00a0pertenencia \u00a0activa \u00a0a \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0p\u00fablica, \u00a0se \u00a0demostrase que el delito tuvo \u00a0\u201c \u00a0un v\u00ednculo claro de origen entre \u00e9l\u00a0 y la \u00a0actividad \u00a0del \u00a0servicio, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0el \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0debe \u00a0surgir \u00a0como una \u00a0extralimitaci\u00f3n \u00a0o \u00a0un \u00a0abuso \u00a0de \u00a0poder \u00a0ocurrido en el marco de una actividad \u00a0ligada \u00a0directamente a una funci\u00f3n propia del cuerpo armado. Pero a\u00fan m\u00e1s, el \u00a0v\u00ednculo \u00a0entre el delito y la actividad propia del servicio debe ser pr\u00f3ximo y \u00a0directo, \u00a0y no puramente hipot\u00e9tico y abstracto. Esto significa que el exceso o \u00a0la \u00a0extralimitaci\u00f3n \u00a0deben tener lugar durante la realizaci\u00f3n de una tarea que \u00a0en \u00a0s\u00ed misma constituya un desarrollo leg\u00edtimo de los cometidos de las Fuerzas \u00a0Armadas y la Polic\u00eda Nacional.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo,\u00a0 \u00a0la \u00a0Corte \u00a0precis\u00f3 dos \u00a0aspectos \u00a0de \u00a0suma \u00a0importancia \u00a0que han de tenerse en cuenta a\u00a0 la hora de \u00a0definir la aplicabilidad o no del fuero militar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El primero, hace referencia a que en ning\u00fan \u00a0caso \u00a0los \u00a0delitos \u00a0denominados de lesa humanidad podr\u00e1n ser de conocimiento de \u00a0la \u00a0justicia penal militar, por la evidente contradicci\u00f3n que se presenta entre \u00a0\u00e9stos \u00a0y las funciones asignadas por la Constituci\u00f3n a la fuerza p\u00fablica, por \u00a0cuanto \u00a0su ocurrencia a m\u00e1s de no guardar ninguna conexidad con \u00e9stas, son, en \u00a0s\u00ed \u00a0mismas, \u00a0una \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0dignidad \u00a0de \u00a0la persona y vulneraci\u00f3n \u00a0evidente \u00a0de los derechos humanos. Por tanto, se dej\u00f3 sentando que un delito de \u00a0esta \u00a0naturaleza, \u00a0siempre \u00a0ha \u00a0de ser investigado por la justicia ordinaria, so \u00a0pena \u00a0de \u00a0vulnerarse la naturaleza misma del fuero militar y, por ende, el texto \u00a0constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0segundo, \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0m\u00e1s \u00a0con la \u00a0din\u00e1mica \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0pues \u00a0se \u00a0determin\u00f3 \u00a0que \u00a0en el curso de \u00e9ste, deben \u00a0aparecer \u00a0 pruebas \u00a0claras \u00a0sobre \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0existente \u00a0entre \u00a0la \u00a0conducta \u00a0delictiva \u00a0del \u00a0agente \u00a0de \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0p\u00fablica \u00a0y la conexidad de \u00e9sta con el \u00a0servicio \u00a0que \u00a0cumpl\u00eda. \u00a0En \u00a0caso \u00a0de no existir aqu\u00e9llas, o duda sobre en que \u00a0\u00f3rgano \u00a0debe \u00a0radicarse \u00a0la competencia, siempre habr\u00e1 de discernirse \u00e9sta en \u00a0favor de la justicia ordinaria&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4. \u00a0As\u00ed, \u00a0ha \u00a0de \u00a0aceptarse que el fuero \u00a0militar \u00a0y \u00a0consecuentemente \u00a0la justicia penal militar, son una excepci\u00f3n a la \u00a0regla \u00a0general, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0la justicia penal ordinaria, integrada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la Naci\u00f3n y los jueces individuales y colegiados, es la \u00a0competente \u00a0para\u00a0 \u00a0investigar \u00a0y \u00a0sancionar \u00a0a los infractores del r\u00e9gimen \u00a0penal. \u00a0Como \u00a0excepci\u00f3n \u00a0a \u00a0la regla general, aquella s\u00f3lo tendr\u00e1 efectividad \u00a0cuando \u00a0no \u00a0exista la m\u00e1s m\u00ednima duda en el sentido que debe ser \u00e9sta y no la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0 \u00a0ordinaria \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0debe \u00a0 \u00a0conocer \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0asunto \u00a0determinado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la misma l\u00ednea, mediante providencia del \u00a013 \u00a0 de \u00a0febrero \u00a0del \u00a02003 \u00a0(radicado \u00a015.705), \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0explic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, el fuero militar previsto en el \u00a0art\u00edculo \u00a0221 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta Pol\u00edtica s\u00f3lo cobija a los miembros de la fuerza \u00a0p\u00fablica \u00a0en \u00a0servicio \u00a0activo \u00a0y \u00a0exclusivamente \u00a0por \u00a0las \u00a0conductas il\u00edcitas \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0el \u00a0servicio. Al respecto no han sido pocas las oportunidades \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0se \u00a0ha ocupado en torno al concepto de \u201crelaci\u00f3n \u00a0con el servicio\u201d, el cual \u00a0no \u00a0puede \u00a0entenderse \u00a0como \u00a0una \u00a0conexi\u00f3n \u00a0gen\u00e9rica \u00a0que se presenta entre el \u00a0servicio \u00a0activo militar o policial y el delito que realiza quien lo presta, por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0es imprescindible, determinar una \u201ccorrespondencia\u201d entre el \u00a0hecho \u00a0constitutivo \u00a0de \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0penal \u00a0y los deberes que legalmente le \u00a0competen \u00a0a \u00a0esos \u00a0servidores \u00a0p\u00fablicos, \u00a0dado \u00a0que, \u00a0los \u00a0preceptos superiores \u00a0imponen \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0dentro de los cuales se puede actuar en un Estado Social \u00a0de Derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De este modo, debe se\u00f1alarse que entre las \u00a0funciones \u00a0propias del servicio militar y la conducta il\u00edcita investigada, debe \u00a0presentarse \u00a0una relaci\u00f3n seg\u00fan la cual el il\u00edcito debe ser el producto de un \u00a0ejercicio \u00a0extralimitado \u00a0o \u00a0desviado \u00a0de las funciones propias del servicio, es \u00a0decir, \u00a0perteneciente \u00a0a \u00a0ellas, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no se precisa en este evento, \u00a0habida \u00a0consideraci\u00f3n de que la conducta il\u00edcita que dio origen a este proceso \u00a0no \u00a0se \u00a0desarroll\u00f3 \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0servicio \u00a0militar \u00a0que \u00a0prestaba el \u00a0procesado&#8230; \u00a0ni \u00a0como \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un ejercicio desviado o excesivo del \u00a0mismo, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0misi\u00f3n \u00a0de \u00a0inteligencia \u00a0y \u00a0contrainteligencia \u00a0que \u00a0le \u00a0fue \u00a0encomendada, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0afirman \u00a0bajo la gravedad del juramento sus superiores \u00a0jer\u00e1rquicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0evidente, \u00a0entonces, que se trata de un \u00a0delito \u00a0cometido \u00a0por fuera de cualquier atribuci\u00f3n o deber, dado que, el hurto \u00a0calificado \u00a0y \u00a0agravado por el cual fue investigado, acusado y condenado en nada \u00a0se aproxima a una conducta aneja al servicio&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0al \u00a0examinar la \u00a0constitucionalidad \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0Militar, \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0de la nueva Carta \u00a0Pol\u00edtica sobre el fuero militar, se\u00f1al\u00f3&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cConforme \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0restrictiva \u00a0que \u00a0se \u00a0impone \u00a0en \u00a0este campo, un delito est\u00e1 relacionado con el \u00a0servicio \u00a0\u00fanicamente \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en que haya sido cometido en el marco del \u00a0cumplimiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0labor \u00a0 \u00a0\u2013es \u00a0decir del servicio- que ha sido asignada por la Constituci\u00f3n y \u00a0la ley a la fuerza p\u00fablica\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026 \u00a0 La \u00a0 expresi\u00f3n \u00a0 \u2018relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 mismo \u00a0servicio\u2019, \u00a0a la vez que \u00a0describe \u00a0el \u00a0campo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0penal \u00a0militar, \u00a0lo \u00a0acota de manera \u00a0inequ\u00edvoca. \u00a0Los \u00a0delitos \u00a0que \u00a0se \u00a0investigan \u00a0y \u00a0sancionan \u00a0a trav\u00e9s de esta \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0no pueden ser ajenos a la esfera funcional de la fuerza p\u00fablica. \u00a0Los \u00a0justiciables son \u00fanicamente los miembros de la fuerza p\u00fablica en servicio \u00a0activo, \u00a0cuando \u00a0cometan \u00a0delitos \u00a0que\u00a0 \u00a0tengan \u00a0&#8220;relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0mismo \u00a0servicio&#8221;. \u00a0El \u00a0t\u00e9rmino \u00a0&#8220;servicio&#8221; \u00a0alude \u00a0a \u00a0las actividades concretas que se \u00a0orienten \u00a0a \u00a0cumplir o realizar las finalidades propias de las fuerzas militares \u00a0-defensa \u00a0de \u00a0la \u00a0soberan\u00eda, \u00a0la \u00a0independencia, \u00a0la \u00a0integridad del territorio \u00a0nacional \u00a0y \u00a0del \u00a0orden constitucional- y de la polic\u00eda nacional -mantenimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0necesarias \u00a0para el ejercicio de los derechos y libertades \u00a0p\u00fablicas \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0convivencia \u00a0 \u00a0pac\u00edfica1-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0esta \u00a0Sala de la Corte, ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0que \u00a0la \u00a0competencia \u00a0castrense, \u00a0de \u00a0linaje \u00a0constitucional s\u00f3lo se \u00a0atribuye \u00a0cuando el hecho que motiva el proceso ha sido realizado por un miembro \u00a0de \u00a0las \u00a0Fuerzas \u00a0Armadas \u00a0o \u00a0de la Polic\u00eda Nacional en ejercicio activo de sus \u00a0funciones, \u00a0siempre y cuando la conducta tenga relaci\u00f3n con el servicio militar \u00a0o \u00a0policial, \u00a0es decir, que no basta que se trate de un militar o de un polic\u00eda \u00a0en \u00a0servicio \u00a0activo, \u00a0sino \u00a0que es necesario que la conducta il\u00edcita haya sido \u00a0realizada \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0servicio \u00a0oficial \u00a0a \u00a0desempe\u00f1ar2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a02 \u00a0de octubre del 2003 (radicado 18.729) \u00a0reiter\u00f3 esa postura, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0referencia \u00a0al \u00a0concepto \u00a0\u201crelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0el \u00a0 servicio\u201d, \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0ha sido reiterativa al se\u00f1alar que no puede \u00a0entenderse \u00a0como \u00a0una \u00a0conexi\u00f3n \u00a0gen\u00e9rica \u00a0que \u00a0se \u00a0presenta entre el servicio \u00a0activo \u00a0militar o de polic\u00eda y la conducta punible que realiza quien lo presta, \u00a0sino \u00a0 que \u00a0es \u00a0necesario \u00a0determinar \u00a0una \u00a0conexi\u00f3n \u00a0entre \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0constitutivo \u00a0de \u00a0infracci\u00f3n \u00a0a la ley penal y los deberes que constitucional y \u00a0legalmente \u00a0le \u00a0competen \u00a0a \u00a0esos \u00a0servidores \u00a0p\u00fablicos, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0tales \u00a0preceptos \u00a0imponen \u00a0las \u00a0barreras \u00a0dentro \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales se puede actuar en un \u00a0Estado Social de Derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, entre las funciones propias del \u00a0servicio \u00a0militar o policial y la conducta punible investigada, debe presentarse \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0el delito debe ser el producto de un ejercicio \u00a0extralimitado \u00a0o \u00a0desviado de las funciones propias del servicio que prestan las \u00a0Fuerza Armadas o la Polic\u00eda Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0orden \u00a0a \u00a0lograr \u00a0la necesaria claridad \u00a0sobre \u00a0el \u00a0contenido \u00a0y \u00a0alcance \u00a0del \u00a0referido \u00a0concepto, \u00a0bien \u00a0est\u00e1 \u00a0traer a \u00a0colaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0as\u00ed \u00a0tambi\u00e9n lo hizo el Tribunal Superior de C\u00facuta, lo que \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0puntualiz\u00f3 \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional cuando analiz\u00f3 la \u00a0exequibilidad de la norma legal que desarrollaba el fuero militar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fue \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0en \u00a0la \u00a0Sentencia C-358 de \u00a0agosto \u00a05 \u00a0de \u00a01997, \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0del Magistrado Eduardo Cifuentes Mu\u00f1oz, al \u00a0declarar \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 inexequibilidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0expresiones, \u00a0 \u00a0\u201ccon \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del \u00a0servicio o por causa de \u00e9ste o de funciones \u00a0inherentes \u00a0a \u00a0su \u00a0cargo, \u00a0o \u00a0de \u00a0sus deberes oficiales \u201c; \u201ccon ocasi\u00f3n del \u00a0servicio \u00a0o \u00a0por \u00a0causa de \u00e9ste o de funciones inherentes a su cargo\u201d; \u201ccon \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del \u00a0servicio \u00a0o \u00a0por \u00a0causa \u00a0de \u00e9ste\u201d; \u201cu otros con ocasi\u00f3n del \u00a0servicio\u201d, \u00a0contenidas \u00a0en los art\u00edculos 190, 259, \u00a0261, \u00a0262, \u00a0263, \u00a0264, \u00a0266, \u00a0278, y 291 del Decreto 2550 de 1988 (C\u00f3digo Penal \u00a0Militar), entre otras razones, suministr\u00f3 las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cConforme a la interpretaci\u00f3n restrictiva \u00a0que \u00a0se \u00a0impone \u00a0en \u00a0este \u00a0campo, \u00a0un \u00a0delito \u00a0est\u00e1 relacionado con el servicio \u00a0\u00fanicamente \u00a0en la medida en que haya sido cometido en el marco del cumplimiento \u00a0de \u00a0la labor \u2013es decir del \u00a0servicio- \u00a0que \u00a0ha \u00a0sido \u00a0asignada \u00a0por \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0y la ley a la fuerza \u00a0p\u00fablica. \u00a0Esta \u00a0definici\u00f3n \u00a0implica \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0precisiones \u00a0acerca \u00a0del \u00a0\u00e1mbito del fuero penal militar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ca) \u00a0que \u00a0para \u00a0que \u00a0un \u00a0delito \u00a0sea \u00a0de \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia \u00a0penal \u00a0militar \u00a0debe existir un v\u00ednculo claro de \u00a0origen \u00a0entre \u00a0\u00e9l \u00a0y \u00a0la actividad del servicio, esto es, el hecho punible debe \u00a0surgir \u00a0como \u00a0una \u00a0extralimitaci\u00f3n o abuso de poder ocurrido en el marco de una \u00a0actividad \u00a0ligada \u00a0directamente \u00a0a \u00a0una \u00a0funci\u00f3n propia del cuerpo armado. Pero \u00a0a\u00fan \u00a0m\u00e1s, \u00a0el v\u00ednculo entre el delito y la actividad propia del servicio debe \u00a0ser \u00a0pr\u00f3ximo \u00a0y directo, y no puramente hipot\u00e9tico y abstracto. Esto significa \u00a0que \u00a0el \u00a0exceso \u00a0o la extralimitaci\u00f3n deben tener lugar durante la realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0tarea \u00a0que \u00a0en \u00a0s\u00ed \u00a0misma \u00a0constituya \u00a0un \u00a0desarrollo leg\u00edtimo de los \u00a0cometidos \u00a0de \u00a0las \u00a0Fuerzas Armadas y la Polic\u00eda Nacional. Por el contrario, si \u00a0desde \u00a0el \u00a0inicio \u00a0el agente tiene prop\u00f3sitos criminales, y utiliza entonces su \u00a0investidura \u00a0para \u00a0realizar \u00a0el hecho punible, el caso corresponde a la justicia \u00a0ordinaria, \u00a0incluso \u00a0en \u00a0aquellos \u00a0eventos \u00a0en \u00a0que \u00a0pudiera \u00a0existir una cierta \u00a0relaci\u00f3n \u00a0abstracta \u00a0entre \u00a0los \u00a0fines de la fuerza p\u00fablica y el hecho punible \u00a0del \u00a0actor. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0tales \u00a0eventos \u00a0no \u00a0existe \u00a0concretamente \u00a0ninguna \u00a0relaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0el \u00a0delito \u00a0y el servicio, ya que en ning\u00fan momento el agente \u00a0estaba \u00a0 desarrollando \u00a0 actividades \u00a0 propias \u00a0del \u00a0servicio, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0sus \u00a0comportamientos fueron ab initio criminales; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cb) \u00a0que \u00a0el \u00a0v\u00ednculo \u00a0entre \u00a0el \u00a0hecho \u00a0delictivo \u00a0y \u00a0la actividad relacionada con el servicio se rompe cuando el delito \u00a0adquiere \u00a0una \u00a0gravedad \u00a0inusitada, \u00a0tal \u00a0como \u00a0ocurre \u00a0con \u00a0los delitos de lesa \u00a0humanidad. \u00a0En \u00a0estas \u00a0circunstancias, \u00a0el caso debe ser atribuido a la justicia \u00a0ordinaria, \u00a0dada \u00a0la \u00a0total \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0entre \u00a0el \u00a0delito \u00a0y \u00a0los cometidos \u00a0constitucionales de la fuerza p\u00fablica&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cc) que la relaci\u00f3n con el servicio debe \u00a0surgir \u00a0claramente \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas que obran dentro del proceso. Puesto que la \u00a0Justicia \u00a0Penal \u00a0Militar \u00a0constituye \u00a0la \u00a0excepci\u00f3n \u00a0a la norma ordinaria, ella \u00a0ser\u00e1 \u00a0competente solamente en los casos en los que aparezca n\u00edtidamente que la \u00a0excepci\u00f3n \u00a0al principio del juez natural general debe aplicarse. Ello significa \u00a0que \u00a0en \u00a0las \u00a0situaciones \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0exista \u00a0duda \u00a0acerca \u00a0de \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0 competente \u00a0 para \u00a0conocer \u00a0sobre \u00a0un \u00a0proceso \u00a0determinado, \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0deber\u00e1 \u00a0recaer \u00a0a \u00a0favor de la jurisdicci\u00f3n ordinaria, en raz\u00f3n de \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0pudo \u00a0 \u00a0demostrar \u00a0 \u00a0plenamente \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 configuraba \u00a0 la \u00a0excepci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La sentencia tambi\u00e9n desarrolla el concepto \u00a0de servicio diciendo que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230;corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0sumatoria de las \u00a0misiones \u00a0que \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0y \u00a0la ley le asignan a la fuerza p\u00fablica, las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0materializan \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de decisiones y acciones que en \u00faltimas se \u00a0encuentran \u00a0ligadas \u00a0a \u00a0dicho fundamento jur\u00eddico. La sola circunstancia de que \u00a0el \u00a0delito \u00a0sea \u00a0cometido \u00a0dentro \u00a0del \u00a0tiempo \u00a0de servicio por un miembro de la \u00a0fuerza \u00a0p\u00fablica, \u00a0haciendo \u00a0uso \u00a0o \u00a0no \u00a0de \u00a0prendas \u00a0distintivas \u00a0de la misma o \u00a0utilizando \u00a0instrumentos \u00a0de \u00a0dotaci\u00f3n oficial o, en fin, aprovech\u00e1ndose de su \u00a0investidura \u00a0no es suficiente para que su conocimiento corresponda a la justicia \u00a0penal \u00a0militar. \u00a0En \u00a0efecto, la noci\u00f3n de servicio militar o policial tiene una \u00a0entidad \u00a0material \u00a0y \u00a0jur\u00eddica \u00a0propia, \u00a0puesto que se patentiza en las tareas, \u00a0objetivos, \u00a0menesteres \u00a0y \u00a0acciones \u00a0que resulta necesario emprender con miras a \u00a0cumplir \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0constitucional \u00a0y legal que justifica la existencia de la \u00a0fuerza \u00a0p\u00fablica \u00a0(&#8230;). De otro lado, el miembro de la fuerza p\u00fablica, as\u00ed se \u00a0encuentre \u00a0en \u00a0servicio \u00a0activo, \u00a0ha \u00a0podido \u00a0cometer \u00a0el crimen al margen de la \u00a0misi\u00f3n \u00a0castrense \u00a0encomendada; en este caso el solo hecho de estar en servicio \u00a0activo \u00a0no lo exime de ser sometido al derecho penal com\u00fan. Las prerrogativas y \u00a0la \u00a0investidura \u00a0que \u00a0ostentan\u00a0 \u00a0los miembros de la fuerza p\u00fablica pierden \u00a0toda \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0servicio \u00a0cuando \u00a0deliberadamente \u00a0son utilizadas para \u00a0cometer \u00a0delitos \u00a0comunes, los cuales no dejan de serlo porque el agente se haya \u00a0aprovechado \u00a0de \u00a0las \u00a0mencionadas \u00a0prerrogativas \u00a0e investidura, ya que ellas no \u00a0equivalen \u00a0a \u00a0servicio \u00a0ni, \u00a0de \u00a0otro \u00a0lado, tienen la virtud de mutar el delito \u00a0com\u00fan en acto relacionado con el mismo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un criterio restrictivo como el que revela \u00a0el \u00a0pronunciamiento \u00a0jurisprudencial \u00a0que \u00a0se \u00a0acaba \u00a0de \u00a0citar, \u00a0ven\u00eda \u00a0siendo \u00a0aplicado \u00a0por \u00a0la Sala\u00a0 al interpretar el art\u00edculo 170 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0anterior, seg\u00fan criterio contenido en auto del 23 de agosto de 1989, \u00a0del \u00a0cual \u00a0fue \u00a0ponente \u00a0el Magistrado Gustavo G\u00f3mez Vel\u00e1squez. M\u00e1s pr\u00f3ximos \u00a0son \u00a0los \u00a0pronunciamientos \u00a0del \u00a026 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01996 (M.P. Jorge E. C\u00f3rdoba \u00a0Poveda); \u00a021 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0del \u00a02001, \u00a0Rad. \u00a012.308 \u00a0(M.P. \u00a0Jorge An\u00edbal G\u00f3mez \u00a0Gallego); \u00a0y \u00a018 \u00a0de \u00a0julio \u00a0del \u00a02001, \u00a0Rad. 11660 (M.P. Carlos Augusto G\u00e1lvez \u00a0Argote), entre otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0criterio del que se hace remembranza ha \u00a0sido \u00a0reiterado recientemente, como se puede leer en la sentencia del 6 de abril \u00a0del 2006 (radicado 20.764), citada en el proyecto original. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, para que un comportamiento \u00a0humano \u00a0desplegado \u00a0por \u00a0un \u00a0miembro de las fuerzas armadas sea considerado como \u00a0cometido \u00a0\u201cen relaci\u00f3n con el servicio\u201d, debe estar unido a \u00e9ste de manera \u00a0muy \u00a0cercana \u00a0e \u00a0inmediata, \u00a0de \u00a0tal \u00a0forma \u00a0que \u00a0la ilicitud sea explicada como \u00a0consecuencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 extralimitaci\u00f3n \u00a0o \u00a0del \u00a0desv\u00edo \u00a0de la funci\u00f3n normal y leg\u00edtima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0las \u00a0piezas \u00a0que \u00a0conforman el proceso, \u00a0incluida \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0entonces capit\u00e1n Luis \u00a0Miguel \u00a0Moreno \u00a0Mu\u00f1oz, se desprende que dentro de las \u00a0funciones \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 encomendara \u00a0 la \u00a0 instituci\u00f3n \u00a0 castrense \u00a0no \u00a0exist\u00eda ninguna tarea que tuviera que ver con la elaboraci\u00f3n, \u00a0archivo \u00a0 o \u00a0 cualquiera \u00a0 otro \u00a0procedimiento \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0las \u00a0hojas \u00a0de \u00a0vida, \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0cumpl\u00eda \u00a0labores de \u00a0\u201coficina\u201d, \u00a0entre ellas las de redactar y escribir \u00a0documentos mediante el uso del computador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, como el servicio prestado \u00a0por \u00a0el \u00a0se\u00f1or Moreno Mu\u00f1oz \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0conexi\u00f3n con tales actividades, la conducta investigada y juzgada \u00a0no \u00a0era \u00a0propia \u00a0del \u00a0servicio. Y por lo mismo, es imposible afirmar que hubiera \u00a0extralimitado sus funciones \u00a0o \u00a0 hubiera \u00a0 desviado \u00a0las \u00a0mismas. \u00a0Por \u00a0consiguiente, \u00a0debe \u00a0ser tratado como si el comportamiento hubiera \u00a0sido realizado por un \u201cparticular\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre la demanda \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte no casar\u00e1 la sentencia demandada \u00a0por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La Sala s\u00ed se ha ocupado, y ampliamente, \u00a0del \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 antijuridicidad \u00a0 material \u00a0\u2013lesividad- \u00a0 \u00a0 con \u00a0posterioridad a la Constituci\u00f3n de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ejemplo, \u00a0en fallo del 19 de enero del \u00a02006 \u00a0(radicaci\u00f3n \u00a0n\u00famero \u00a023.483), posterior a la presentaci\u00f3n de la demanda \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0que \u00a0retrocede \u00a0a \u00a0legislaciones \u00a0y \u00a0jurisprudencia\u00a0 \u00a0anteriores \u00a0sobre \u00a0el \u00a0punto para concluir que el concepto de antijuridicidad de \u00a0hoy es igual al de ayer, expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La cuesti\u00f3n que debe resolver la Sala es \u00a0si, \u00a0como \u00a0sostiene \u00a0el demandante, la Ley 599 del 2000 introdujo una sustancial \u00a0variaci\u00f3n \u00a0al \u00a0concepto \u00a0de \u00a0antijuridicidad \u00a0que \u00a0consagraba el Decreto 100 de \u00a01980, \u00a0al \u00a0punto que la noci\u00f3n de poner efectivamente \u00a0en \u00a0 peligro \u00a0 el \u00a0 bien \u00a0 jur\u00eddicamente \u00a0 tutelado \u00a0implicar\u00eda \u00a0 que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0predicar \u00a0la \u00a0tipicidad \u00a0del \u00a0comportamiento imputado a cada uno de los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El art\u00edculo\u00a0 4\u00ba del anterior C\u00f3digo \u00a0Penal establec\u00eda: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ART. \u00a0 \u00a0 \u00a0 4\u00ba. \u00a0 \u00a0 \u00a0Antijuridicidad. \u00a0Para \u00a0que una conducta \u00a0t\u00edpica \u00a0sea \u00a0punible \u00a0se \u00a0requiere \u00a0que \u00a0lesione \u00a0o ponga en peligro, sin justa \u00a0causa, el inter\u00e9s jur\u00eddico tutelado por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0entendimiento \u00a0de este precepto, \u00a0dijo la Sala el 16 de junio de 1981: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0basta la sola contrariedad formal de la \u00a0conducta \u00a0con la norma penal para predicar la antijuridicidad de\u00a0 la misma, \u00a0sino \u00a0que \u00a0es \u00a0necesario establecer la lesi\u00f3n o peligro potencial injustificado \u00a0del inter\u00e9s que tutela la ley (M. P. Alfonso Reyes Echand\u00eda). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0del \u00a04 de octubre de \u00a01993, radicado 5.005, expuso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 antijuricidad \u00a0 toma \u00a0 parte \u00a0 y \u00a0se \u00a0particulariza \u00a0en el desvalor del acto o por mejor decir, en la afectaci\u00f3n real \u00a0o \u00a0puesta \u00a0en peligro de un bien jur\u00eddicamente tutelado. Importa, pues, en esta \u00a0concepci\u00f3n, \u00a0la \u00a0efectiva verificaci\u00f3n de un da\u00f1o o \u00a0peligro \u00a0a los intereses vitales de la colectividad o \u00a0del \u00a0individuo \u00a0protegidos \u00a0por \u00a0las normas jur\u00eddicas \u00a0(destaca \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala, \u00a0 \u00a0 ahora). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0el \u00a03 de junio de 1998, radicado 10.422, \u00a0agreg\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0la \u00a0claridad de este criterio \u00a0doctrinal, \u00a0el demandante err\u00f3neamente lo entiende en el sentido de que podr\u00eda \u00a0haber \u00a0delito \u00a0sin \u00a0da\u00f1o, \u00a0pero \u00a0no es eso lo que\u00a0 dice la jurisprudencia, \u00a0todo \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0el hecho de que all\u00ed se clasifique la falsedad documental \u00a0como \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0peligro es precisamente porque se advierte que se necesita \u00a0que \u00a0produzca \u00a0un\u00a0 \u201cda\u00f1o\u201d que al menos consista en poner en peligro el \u00a0inter\u00e9s tutelado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En otras palabras, el impugnante se equivoca \u00a0al \u00a0creer \u00a0que \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto de vista jur\u00eddico la \u00fanica forma de da\u00f1o que \u00a0existe \u00a0es \u00a0el \u201creal\u201d, con lo que deja de lado el \u201cpotencial\u201d, e incurre \u00a0en \u00a0el \u00a0error que le atribuye al Tribunal, pues con ese entendimiento contrar\u00eda \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a04\u00ba. \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0establece \u00a0como antijur\u00eddica la \u00a0conducta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201clesiona\u201d \u00a0o \u00a0pone \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cpeligro\u201d sin \u00a0justa causa el inter\u00e9s jur\u00eddico tutelado por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito natural\u00edstico el \u201cda\u00f1o\u201d \u00a0se \u00a0identifica \u00a0con \u00a0la \u00a0\u201clesi\u00f3n\u201d \u00a0o \u00a0efectivo \u00a0menoscabo, \u00a0destrucci\u00f3n \u00a0o \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0que se causa al objeto material en el cual se concreta el inter\u00e9s \u00a0protegido, \u00a0 pero \u00a0 en \u00a0 el \u00a0plano \u00a0jur\u00eddico \u00a0el \u00a0\u201cda\u00f1o\u201d \u00a0que \u00a0amerita \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 derecho \u00a0 penal \u00a0 puede \u00a0 manifestarse \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201clesi\u00f3n\u201d o la puesta en \u201cpeligro\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la sentencia del 1\u00ba de febrero del 2001, \u00a0radicado 16.362, se se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por otra parte, la antijuridicidad formal es \u00a0una \u00a0simple \u00a0contrariedad \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta con lo dispuesto normativamente y el \u00a0art\u00edculo \u00a04\u00ba \u00a0del C\u00f3digo Penal hace referencia a la antijuridicidad material, \u00a0consistente \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0 \u00a0 \u00a0protegido, \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 lesionarlo \u00a0o \u00a0ponerlo \u00a0en \u00a0peligro, por \u00a0medio \u00a0de un comportamiento consagrado como punible (se \u00a0resalta). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte, seg\u00fan estas muestras, segu\u00eda el \u00a0rumbo \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0tomado frente a la antijuridicidad inclusive desde antes del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980. \u00a0As\u00ed, por ejemplo, en fallo del 19 de agosto de 1976, \u00a0expuso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0con fundamento que la ley no \u00a0puede \u00a0 \u00a0erigir \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0delito, \u00a0 \u00a0un \u00a0 hecho \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 cause \u00a0 perjuicio \u00a0efectivo \u00a0o \u00a0que \u00a0sea, por lo \u00a0menos, \u00a0 \u00a0 apto \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0producirlo, \u00a0pues \u00a0fuera \u00a0de las infracciones de da\u00f1o y peligro no hay otras \u00a0en \u00a0derecho \u00a0penal \u00a0(M. \u00a0P. \u00a0Mario \u00a0Alario \u00a0Di Filippo, G. J. T. CLII -2\u00aa parte-, No. 2393, p. 505) (resalta \u00a0la Sala, hoy). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo \u00a011 \u00a0de \u00a0la Ley 599 del 2000, \u00a0precept\u00faa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ART. \u00a0 \u00a0 \u00a0 11. \u00a0 \u00a0 \u00a0 Antijuridicidad. \u00a0Para \u00a0que una conducta \u00a0t\u00edpica \u00a0 sea \u00a0 punible \u00a0 se \u00a0 requiere \u00a0 que \u00a0 lesione \u00a0 o \u00a0ponga \u00a0efectivamente \u00a0en \u00a0peligro, \u00a0sin \u00a0justa \u00a0causa, el bien jur\u00eddicamente tutelado por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La norma, seg\u00fan lo se\u00f1al\u00f3 la Corte en la \u00a0sentencia \u00a0del 18 de febrero del 2003, radicado 16.262, recogi\u00f3 como uno de los \u00a0elementos \u00a0esenciales \u00a0del \u00a0delito \u201cel principio de lesividad, acu\u00f1ado por la \u00a0doctrina jur\u00eddico penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al examinar esta disposici\u00f3n, dijo la Sala \u00a0en sentencia del 15 de septiembre del 2004, radicado 21.064: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>[f]rente \u00a0a \u00a0delitos de peligro como el del \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas de fuego de defensa personal, el juez ha de tener claro \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el \u00e1mbito de protecci\u00f3n de la norma: prevenir actos que signifiquen \u00a0potencial \u00a0o \u00a0inminente peligro a las condiciones de mantenimiento de la paz, de \u00a0la \u00a0convivencia social, de la seguridad ciudadana y, a trav\u00e9s de estos valores, \u00a0de \u00a0bienes \u00a0personales como la vida, el patrimonio econ\u00f3mico, etc., luego de lo \u00a0cual, \u00a0en \u00a0cada \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0debe establecer si el comportamiento \u00a0sometido \u00a0a su consideraci\u00f3n, signific\u00f3 una efectiva puesta en peligro al bien \u00a0jur\u00eddico as\u00ed conformado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0no \u00a0envuelve \u00a0una \u00a0graciosa o \u00a0desenvuelta \u00a0concesi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0al \u00a0exigir \u00a0el \u00a0precepto mencionado \u2013art\u00edculo \u00a011 \u00a0del C\u00f3digo Penal- que \u00a0se \u00a0 requiere \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0 t\u00edpica \u00a0 lesione \u00a0 o \u00a0ponga \u00a0efectivamente \u00a0 en \u00a0 peligro \u00a0 el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0protegido \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0penal, \u00a0armoniza \u00a0la \u00a0necesidad abstracta de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0satisfecha \u00a0con \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0del \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0y la garant\u00eda de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0al \u00a0justiciable, \u00a0bajo \u00a0el \u00a0entendido \u00a0que \u00a0su conducta s\u00f3lo ser\u00e1 \u00a0punible \u00a0en \u00a0cuanto con ella cree situaciones de riesgo inadmisibles, efectivas, \u00a0al se\u00f1alado inter\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Puede aducirse, adem\u00e1s, una consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0orden \u00a0sem\u00e1ntico. \u00a0Si \u00a0lo \u00a0efectivo \u00a0es, seg\u00fan el Diccionario de la lengua \u00a0Espa\u00f1ola, \u00a0lo \u00a0\u201cReal \u00a0y \u00a0verdadero, \u00a0en \u00a0oposici\u00f3n a lo quim\u00e9rico, dudoso o \u00a0nominal\u201d, \u00a0es \u00a0v\u00e1lido entender que cuando el art\u00edculo 11 en cita exige, para \u00a0configurar \u00a0la \u00a0antijuridicidad de un comportamiento t\u00edpico, la puesta efectiva \u00a0en \u00a0peligro \u00a0del \u00a0bien \u00a0jur\u00eddicamente tutelado, hace referencia a que el riesgo \u00a0que \u00a0en \u00a0abstracto previ\u00f3 el legislador al emitir el tipo penal se verific\u00f3 de \u00a0modo real y verdadero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta forma el principio de lesividad ha \u00a0de \u00a0operar \u00a0no \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0est\u00e1tica de la previsi\u00f3n legislativa, sino en la \u00a0din\u00e1mica \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, habida cuenta que el \u00a0cambiante \u00a0mundo \u00a0de las interferencias comunicativas de que se ha hablado, hace \u00a0que \u00a0vivencialmente, \u00a0en \u00a0un momento socio hist\u00f3rico determinado, ciertos actos \u00a0tengan \u00a0una \u00a0espec\u00edfica \u00a0significaci\u00f3n \u00a0social \u00a0que \u00a0los hacen da\u00f1inos por la \u00a0potencialidad \u00a0que \u00a0tienen \u00a0de \u00a0afectar \u00a0un \u00a0\u00e1mbito \u00a0de interrelaci\u00f3n, como la \u00a0convivencia \u00a0pac\u00edfica \u00a0en \u00a0este caso, o que el mismo comportamiento no tenga la \u00a0virtualidad \u00a0de \u00a0impresionar \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0que \u00a0la \u00a0permiten \u00a0en un \u00e1mbito \u00a0temporoespacial diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Si \u00a0se ha hecho un breve recuento de la \u00a0jurisprudencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0regulaci\u00f3n \u00a0positiva \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0en \u00a0los \u00a0c\u00f3digos \u00a0penales de 1980 y del 2000, es para destacar \u00a0que \u00a0 en \u00a0 realidad \u00a0 no \u00a0ha \u00a0habido \u00a0una \u00a0variaci\u00f3n \u00a0sustancial \u00a0del \u00a0concepto \u00a0pues, \u00a0tanto \u00a0como \u00a0ahora, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0la \u00a0norma anterior la afectaci\u00f3n por puesta en peligro deb\u00eda ser \u00a0real y no meramente formal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tan \u00a0cierto \u00a0es \u00a0ello, \u00a0que \u00a0no \u00a0obstante \u00a0referirse \u00a0 el \u00a0 adverbio \u00a0 efectivamente \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0expresi\u00f3n \u00a0 \u00a0ponga \u00a0 en \u00a0peligro, \u00a0del hecho de que igual vocablo no preceda a \u00a0la \u00a0 expresi\u00f3n \u00a0 lesione \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0art\u00edculo \u00a011 \u00a0no \u00a0podr\u00eda \u00a0derivarse \u00a0que mientras la \u00a0puesta \u00a0en peligro debe ser \u00a0verdadera, \u00a0real, \u00a0efectiva, \u00a0el \u00a0da\u00f1o \u00a0pueda ser formal o aparente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0conclusi\u00f3n tambi\u00e9n tendr\u00eda soporte \u00a0en \u00a0los \u00a0antecedentes \u00a0inmediatos \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0estatutos \u00a0que, se reitera, son \u00a0iguales \u00a0porque \u00a0precisan \u00a0como \u00a0norma \u00a0rectora \u00a0de \u00a0la \u00a0ley penal colombiana el \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0\u201cantijuridicidad\u201d, \u00a0 \u00a0entendido, \u00a0 \u00a0desde \u00a0 luego, \u00a0 como \u00a0antijuridicidad \u00a0material, es decir, como aquel comportamiento que, en \u00a0verdad, \u00a0causa \u00a0un da\u00f1o o un riesgo \u00a0para el bien jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0eso, \u00a0en \u00a0la Relaci\u00f3n Explicativa del \u00a0proyecto \u00a0 que \u00a0 finalmente \u00a0 fue \u00a0 el \u00a0 C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0se \u00a0dijo \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, seg\u00fan el art\u00edculo 4\u00ba la \u00a0sola \u00a0 contrariedad \u00a0 formal \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0 con \u00a0 la \u00a0norma, \u00a0no \u00a0genera \u00a0antijuridicidad, \u00a0pues \u00a0es necesario de todas maneras, que \u201clesione o ponga en \u00a0peligro \u00a0sin \u00a0justa \u00a0causa, \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0tutelado por la ley\u201d. La \u00a0ilicitud, \u00a0pues, \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ser, \u00a0a la vez, formal y \u00a0material. \u00a0Es el criterio fundamental de la lesividad \u00a0de la acci\u00f3n (se resalta). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0mismo derrotero fue seguido por quienes \u00a0confeccionaron \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0del \u00a02000. \u00a0Por \u00a0eso, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0en \u00a0la \u00a0Exposici\u00f3n \u00a0de \u00a0motivos \u00a0que \u00a0acompa\u00f1\u00f3 al proyecto de C\u00f3digo Penal elaborado \u00a0por la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, se expres\u00f3 esto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 referirnos \u00a0 al \u00a0 bien \u00a0 jur\u00eddico, \u00a0obligatoriamente \u00a0fue \u00a0preciso \u00a0hacer \u00a0menci\u00f3n \u00a0a la antijuridicidad material o \u00a0principio \u00a0de \u00a0vulneraci\u00f3n. Obliga el concepto de Estado Social de Derecho a un \u00a0cambio \u00a0de \u00a0mentalidad. En la creaci\u00f3n de la norma penal, no solo debe acogerse \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0como \u00a0tipicidad \u00a0objetiva, sino que las conductas \u00a0reputadas \u00a0como \u00a0punibles \u00a0deben \u00a0poseer relaci\u00f3n directa con el bien jur\u00eddico \u00a0tutelado. \u00a0En \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma penal, no basta la antijuridicidad \u00a0formal, \u00a0 es \u00a0decir, \u00a0la \u00a0mera \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0entre \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0y \u00a0el \u00a0bien-norma, \u00a0sino \u00a0que \u00a0debe existir la vulneraci\u00f3n, bien por lesi\u00f3n o peligro \u00a0referible \u00a0a \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0o \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n. \u00a0Ya \u00a0este \u00a0principio \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0aceptado y elevado a norma en el C\u00f3digo Penal de 1980, \u00a0art. \u00a0 4\u00ba; \u00a0 ahora, \u00a0 es \u00a0 exigencia \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0constitucional, \u00a0en \u00a0virtud de los art\u00edculos 2\u00ba, 86 y 228 de la Carta (subraya \u00a0la Sala). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0desprende de lo anterior con toda \u00a0claridad, \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n es id\u00e9ntica. Por eso, en esencia, durante los debates \u00a0en \u00a0el \u00a0Congreso \u00a0en torno a lo que fuera el C\u00f3digo Penal del 2000, se dijo que \u00a0se manten\u00eda la norma sobre \u00a0antijuridicidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed se expuso, por ejemplo, en la ponencia \u00a0para \u00a0primer \u00a0debate \u00a0en el Senado de la Rep\u00fablica, en la que, adem\u00e1s, se hizo \u00a0\u00e9nfasis \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0deber\u00eda \u00a0caer \u00a0precisamente \u00a0sobre \u00a0el bien \u00a0jur\u00eddico: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 mantiene la norma sobre antijuridicidad, \u00a0no \u00a0obstante, se resalta la necesidad de abandonar la presunci\u00f3n\u00a0 \u201ciuris \u00a0et \u00a0de \u00a0iure\u201d de peligro consagrada en algunos tipos penales. Se clarifica que \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico, \u00a0cuando \u00a0toma \u00a0relevancia \u00a0penal, \u00a0se designa como bien \u00a0jur\u00eddico; \u00a0con lo cual se establece que necesariamente sobre el mismo debe caer \u00a0la afectaci\u00f3n (destaca la Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0en la ponencia para primer debate y \u00a0pliego \u00a0de \u00a0modificaciones \u00a0en \u00a0la \u00a0C\u00e1mara de Representantes, se quiso ser m\u00e1s \u00a0claro y m\u00e1s expl\u00edcito: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 principio \u00a0 pol\u00edtico-criminal \u00a0 de \u00a0lesividad, \u00a0que \u00a0dogm\u00e1ticamente \u00a0resulta \u00a0aprehendido \u00a0por \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0material, \u00a0guarda \u00a0la denominaci\u00f3n tradicional que viene desde el C\u00f3digo Penal \u00a0actual, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0ya no aparece como un mero referente para la construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0dogm\u00e1tica, \u00a0sino que se trasluce en sus propias categor\u00edas con efectos \u00a0sustanciales. \u00a0 Queda \u00a0 fortalecido \u00a0 con \u00a0la \u00a0introducci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201cefectivamente\u201d \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0al \u00a0bien jur\u00eddico, lo cual \u00a0obliga \u00a0a \u00a0replantear \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0en \u00a0torno a la existencia y efectos de la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0categor\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de peligro presunto, precisando \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0debe ser entendido desde la perspectiva de los bienes que \u00a0protege el derecho penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0percibe \u00a0sin esfuerzo, el C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0del \u00a02000 \u00a0sigue \u00a0el \u00a0sendero \u00a0del \u00a0de \u00a01980 \u00a0en \u00a0tema de antijuridicidad \u00a0material, \u00a0 tanto \u00a0 formal \u00a0 como \u00a0sustancialmente. \u00a0Sus \u00a0creadores \u00a0simplemente \u00a0quisieron \u00a0hacer \u00a0hincapi\u00e9 \u00a0en \u00a0que \u00a0era menester relacionar la conducta con la \u00a0ofensa \u00a0real \u00a0o \u00a0potencial \u00a0al bien jur\u00eddico. Por eso se dijo que ahora quedaba \u00a0\u201cfortalecido\u201d el punto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0el \u00a0ejemplo \u00a0citado \u00a0es \u00a0suficiente, \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que antes y despu\u00e9s de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de \u00a01991, \u00a0antes \u00a0y despu\u00e9s del C\u00f3digo Penal de 1980, antes y despu\u00e9s del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0del \u00a02000, \u00a0y \u00a0antes \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n de la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0ha \u00a0sido analizada, la Corte se ha ocupado del tema antijuridicidad \u00a0material \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0 tanto \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 pasado \u00a0como \u00a0en \u00a0la \u00a0actualidad \u00a0ese \u00a0principio \u00a0es \u00a0el \u00a0mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Especificando \u00a0el tema frente a la falsedad \u00a0documental, el 17 de marzo de 1998, expuso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 impugnante \u00a0 tampoco \u00a0 discute \u00a0 la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de los hechos efectuada por la fiscal\u00eda y el juzgador \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0haciendo \u00a0radicar su inconformidad en la antijuridicidad del \u00a0comportamiento \u00a0deducida \u00a0en \u00a0el fallo, para pregonar que si bien formalmente la \u00a0sentenciada \u00a0adulter\u00f3 \u00a0la \u00a0verdad procesal, la conducta cuya realizaci\u00f3n se le \u00a0imputa \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0el alcance de lesionar o poner en peligro el bien jur\u00eddico de \u00a0la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica, \u00a0en \u00a0la medida que los efectos de la decisi\u00f3n de clausurar la \u00a0etapa \u00a0instructiva \u00a0ya \u00a0hab\u00edan \u00a0sido \u00a0producidos \u00a0por \u00a0haberse notificado dicho \u00a0pronunciamiento \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0y \u00a0al \u00a0Ministerio P\u00fablico, y comunicado al \u00a0defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta posici\u00f3n, a pesar de ser recursiva no \u00a0puede \u00a0encontrar por la Corte aceptaci\u00f3n: el desenvolvimiento de las relaciones \u00a0sociales \u00a0implica, \u00a0necesariamente, un m\u00ednimo de confianza entre los asociados, \u00a0y \u00a0de \u00a0\u00e9stos \u00a0con \u00a0la \u00a0autoridad \u00a0p\u00fablica; \u00a0de \u00a0ello \u00a0depende \u00a0la coexistencia \u00a0pac\u00edfica \u00a0y la legitimidad y obligatoriedad de los actos que la administraci\u00f3n \u00a0expida, \u00a0siendo \u00a0precisamente \u00a0a esos prop\u00f3sitos que la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica \u00a0establece \u00a0que \u00a0\u201clas \u00a0actuaciones \u00a0de \u00a0los \u00a0particulares \u00a0y de las autoridades \u00a0p\u00fablicas deber\u00e1n ce\u00f1irse a los postulados de la buena fe\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ese principio de confianza, surge la fe \u00a0p\u00fablica \u00a0como valor aut\u00f3nomo y bien jur\u00eddico objeto de tutela penal, del cual \u00a0es \u00a0titular la colectividad misma, y halla concreci\u00f3n en la credibilidad de que \u00a0gozan \u00a0aquellos \u00a0signos, \u00a0objetos \u00a0o formas exteriores que constituyen medios de \u00a0prueba \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 creaci\u00f3n, \u00a0 modificaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 extinci\u00f3n \u00a0 de \u00a0situaciones \u00a0jur\u00eddicamente relevantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0necesidad \u00a0social \u00a0de \u00a0preservar la fe \u00a0p\u00fablica \u00a0 impone \u00a0 a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0corresponder \u00a0a \u00a0esas \u00a0expectativas \u00a0de \u00a0autenticidad, integridad y genuinidad en el cumplimiento de la \u00a0funci\u00f3n \u00a0documentadora, \u00a0en cuanto ha sido esta la forma convenida y legalmente \u00a0consagrada \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0las \u00a0situaciones concretas de derecho que surjan en \u00a0las relaciones de ella con el conglomerado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando estas presunciones de que gozan los \u00a0documentos \u00a0p\u00fablicos se ven modificadas mediante la representaci\u00f3n falsa de la \u00a0verdad, \u00a0se \u00a0traiciona \u00a0la confianza depositada en la seguridad que el documento \u00a0debe \u00a0brindar, \u00a0se \u00a0afecta \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0demostrativa \u00a0que el medio aut\u00e9ntico \u00a0debiera \u00a0tener, resultan menoscabados los derechos que el mismo estar\u00eda llamado \u00a0a \u00a0garantizar \u00a0y se altera el desenvolvimiento de las relaciones sociales (M. P. \u00a0Fernando Arboleda Ripoll). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Justamente \u00a0en \u00a0desarrollo del axioma de la \u00a0antijuridicidad \u00a0 \u00a0 \u00a0material \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013lesividad-, \u00a0y, \u00a0desde \u00a0luego, \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia inserta en el \u00a0pen\u00faltimo \u00a0precedente \u00a0acabado \u00a0de \u00a0citar, \u00a0el \u00a06 de octubre del 2004 (radicado \u00a0n\u00famero \u00a016.066) \u00a0la \u00a0Sala \u00a0afirm\u00f3 lo siguiente tambi\u00e9n en materia de falsedad \u00a0documental, postura que hoy reitera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4. \u00a0Adem\u00e1s de t\u00edpicas las conductas son \u00a0antijur\u00eddicas \u00a0materialmente \u00a0dado \u00a0que\u00a0 \u00a0amen \u00a0de \u00a0poner \u00a0en riesgo la fe \u00a0p\u00fablica \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0confianza \u00a0depositada \u00a0por \u00a0la \u00a0colectividad en los \u00a0documentos \u00a0p\u00fablicos \u00a0para \u00a0probar \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n jur\u00eddica en ellos contenida, \u00a0puso \u00a0en \u00a0peligro \u00a0a \u00a0otros \u00a0intereses colectivos, con arreglo a las previsiones \u00a0hechas por el art\u00edculo 11 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0arriba \u00a0la \u00a0Sala \u00a0desarrollando \u00a0el criterio que recientemente ha adoptado en torno al contenido y \u00a0el \u00a0alcance \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad en los delitos de falsedad documental y, en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0en \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en documento p\u00fablico, apoyada en la \u00a0interpretaci\u00f3n del art\u00edculo 11 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente, \u00a0por \u00a0ser \u00a0expresi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0facultad \u00a0legal \u00a0documentaria \u00a0del \u00a0Estado, \u00a0le \u00a0bastaba \u00a0con la mutaci\u00f3n de la \u00a0verdad \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0extendidos por un servidor p\u00fablico en ejercicio de \u00a0sus \u00a0funciones \u00a0para considerar lesionado potencialmente el bien jur\u00eddico de la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica, \u00a0entendida como la confianza de la colectividad en la veracidad de \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0independiente \u00a0de \u00a0la \u00a0nocividad \u00a0o \u00a0da\u00f1o que pudiera causar en \u00a0particular en el tr\u00e1fico jur\u00eddico social. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, al exigir ahora el art\u00edculo 11 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal que la conducta t\u00edpica para ser punible requiere que lesione \u00a0o \u00a0ponga \u00a0efectivamente en \u00a0peligro, \u00a0sin \u00a0justa causa, el bien jur\u00eddicamente tutelado por la ley penal; es \u00a0claro \u00a0para \u00a0la Sala que la presencia de este elemento se alcanzar\u00e1 \u00fanicamente \u00a0en \u00a0 los \u00a0 eventos \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0demuestre \u00a0cabalmente \u00a0la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad formal y material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0este precepto se erige como el \u00a0fundamento \u00a0del \u00a0injusto \u00a0penal \u00a0al \u00a0reconocer a todas las personas el derecho a \u00a0actuar \u00a0libremente sin m\u00e1s limitaciones que las impuestas por el derecho de los \u00a0dem\u00e1s \u00a0y \u00a0el orden jur\u00eddico, es decir, exige perentoriamente la confluencia de \u00a0los \u00a0desvalores \u00a0de \u00a0acci\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0resultado \u00a0para \u00a0que la conducta adem\u00e1s de \u00a0t\u00edpica \u00a0sea antijur\u00eddica, entendido el primero como el reproche que se hace al \u00a0sujeto \u00a0activo \u00a0por \u00a0oponer su voluntad a la prohibici\u00f3n o mandato que contiene \u00a0la \u00a0norma \u00a0y, \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0como \u00a0la \u00a0censura \u00a0que \u00a0recae sobre la conducta por \u00a0lesionar \u00a0o \u00a0poner en peligro, sin justa causa, el bien jur\u00eddico tutelado. O lo \u00a0que \u00a0 es \u00a0 lo \u00a0 mismo, \u00a0exige \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0formal \u00a0y \u00a0material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0 este \u00a0 punto \u00a0 de \u00a0 vista, \u00a0 la \u00a0antijuridicidad \u00a0material \u00a0supondr\u00e1 \u00a0la \u00a0formal, \u00a0mas \u00a0no \u00a0suceder\u00e1 siempre lo \u00a0contrario, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que puede ocurrir que existiendo contrariedad entre la \u00a0conducta \u00a0juzgada y la norma, no haya lesi\u00f3n o puesta en peligro efectivo\u00a0 \u00a0al bien jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Regulaci\u00f3n \u00a0acorde \u00a0con \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0subsidiariedad \u00a0y \u00a0con \u00a0el car\u00e1cter fragmentario del derecho penal dentro de un \u00a0Estado \u00a0Social y Democr\u00e1tico de Derecho, que propugnan por su utilizaci\u00f3n como \u00a0\u00faltimo \u00a0recurso a falta de otros menos lesivos para los derechos del procesado, \u00a0y \u00a0por \u00a0castigar \u00a0\u00fanicamente \u00a0las conductas que con mayor intensidad lesionen o \u00a0pongan \u00a0en \u00a0peligro \u00a0los \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos, \u00a0es \u00a0decir, aquellas especialmente \u00a0intolerables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0esa \u00a0perspectiva, \u00a0es obvio que para \u00a0pregonar \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0no \u00a0bastar\u00e1 \u00a0que \u00a0el servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0haya mutado la verdad en el documento extendido en el ejercicio de sus \u00a0funciones \u00a0para \u00a0considerar lesionada o puesta en peligro la fe p\u00fablica, con lo \u00a0que \u00a0 se \u00a0 alcanzar\u00eda \u00a0 la \u00a0 antijuridicidad \u00a0formal; \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0requiere, \u00a0adicionalmente, \u00a0el \u00a0menoscabo \u00a0o \u00a0puesta en efectivo peligro de otros intereses \u00a0privados \u00a0o \u00a0p\u00fablicos de cualquier \u00edndole, m\u00e1s all\u00e1 de la credibilidad de la \u00a0colectividad \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 \u00a0documentos \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablicos \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 antijuridicidad \u00a0material-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0en \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de la \u00a0desconfianza \u00a0que per se genera la falsedad&#8230; en los documentos p\u00fablicos ha de \u00a0constatarse \u00a0en cada caso concreto que en la relaci\u00f3n jur\u00eddico social causaron \u00a0da\u00f1o \u00a0 o \u00a0 pusieron \u00a0en \u00a0peligro \u00a0otros \u00a0intereses \u00a0particulares \u00a0o \u00a0p\u00fablicos, \u00a0regularmente \u00a0 los \u00a0derechos \u00a0que \u00a0pretende \u00a0crear, \u00a0modificar \u00a0o \u00a0extinguir \u00a0el \u00a0documento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En estas condiciones el bien jur\u00eddico de la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica \u00a0aparece \u00a0como \u00a0una verdadera garant\u00eda jur\u00eddico social, concreta, \u00a0objetiva y comprobable en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entendimiento que, como atr\u00e1s se enunci\u00f3, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0decisi\u00f3n del 21 de abril de 2.004, con ponencia del H. Mg., MAURO \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA, \u00a0en \u00a0el \u00a0radicado No. 19930, hab\u00eda perfilado de la siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230;es \u00a0de \u00a0recordarse \u00a0que \u00a0el \u00a0antiguo \u00a0concepto \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0veracidad \u00a0e \u00a0intangibilidad \u00a0de los documentos p\u00fablicos \u00a0deb\u00edan \u00a0ser \u00a0respetados \u00a0con \u00a0independencia \u00a0de la nocividad o inocuidad de sus \u00a0efectos \u00a0en \u00a0el tr\u00e1fico jur\u00eddico por ser una emanaci\u00f3n del poder documentario \u00a0del \u00a0Estado, \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0sola \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0de la verdad en los mismos merec\u00eda \u00a0reproche \u00a0penal, hoy en d\u00eda con los modernos desarrollos dogm\u00e1ticos ha quedado \u00a0relegado \u00a0a \u00a0un \u00a0segundo \u00a0plano, \u00a0para \u00a0dar paso a otro prevalente en el derecho \u00a0penal \u00a0fundado \u00a0en \u00a0criterios \u00a0de relievancia social y jur\u00eddica, seg\u00fan el cual \u00a0los \u00a0documentos \u00a0deben \u00a0representar la existencia de un hecho trascendente en el \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0lo \u00a0social, \u00a0sea \u00a0creando, \u00a0modificando \u00a0o \u00a0extinguiendo relaciones \u00a0jur\u00eddicas. \u00a0De \u00a0all\u00ed \u00a0precisamente \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0actualidad \u00a0se \u00a0exija que los \u00a0documentos \u00a0sobre \u00a0los cuales recae la acci\u00f3n falsaria necesariamente deben ser \u00a0aptos \u00a0 para \u00a0 servir \u00a0 de \u00a0 prueba \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 hecho \u00a0social \u00a0y \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0relevante.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0que en estricto sentido aqu\u00ed \u00a0culminar\u00eda \u00a0la labor de la Sala si se tienen en cuenta la demanda y el auto que \u00a0la admiti\u00f3, puede agregarse: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0ausencia de los \u00a0folios \u00a0correspondientes a la hoja de vida del acusado y que fueron adulterados, \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0en \u00a0el \u00a0auto \u00a0del \u00a030 de junio del 2004, mediante el cual admiti\u00f3 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0hizo referencia a la mutilaci\u00f3n de que pudo ser objeto \u00a0el \u00a0 \u00a0cuaderno \u00a0 original \u00a0 del \u00a0 expediente \u00a0 y \u00a0 orden\u00f3 \u00a0 la \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0ello, \u00a0una \u00a0revisi\u00f3n \u00a0m\u00e1s \u00a0detallada \u00a0del \u00a0expediente ense\u00f1a otra realidad: simplemente, mediante despacho \u00a0comisorio \u00a0014 \u00a0del \u00a023 de abril del 2002 (folio 336), se solicit\u00f3 la pr\u00e1ctica \u00a0de algunas pruebas en Sincelejo (Cesar). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 este \u00a0 documento \u00a0 fueron \u00a0 anexadas \u00a0\u201cfotocopias \u00a0de \u00a0oficio \u00a0No. \u00a0590, \u00a0568, \u00a0316, 605 suscritos por el Mayor Luis \u00a0Francisco \u00a0Medina \u00a0Corredor, oficio calendado 11 de noviembre de 1.997, suscrito \u00a0por \u00a0Luis Miguel Moreno Mu\u00f1oz&#8230;\u201d. Tambi\u00e9n fueron incluidos los relacionados \u00a0en \u00a0su \u00a0contenido \u00a0y \u00a0ellos \u00a0son, \u00a0precisamente, \u00a0los \u00a0tachados de falsos. Basta \u00a0revisar \u00a0la \u00a0numeraci\u00f3n \u00a0de las fojas del expediente a partir de la n\u00famero 347 \u00a0para \u00a0constatar \u00a0que \u00a0en \u00a0la parte de arriba se encuentra la foliaci\u00f3n original \u00a0(10 al 14, esto es, las echadas de menos). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 claro, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0mutilaci\u00f3n \u00a0sino \u00a0error \u00a0de \u00a0la \u00a0secretar\u00eda \u00a0del juzgado, que al desglosar los \u00a0folios \u00a0originales \u00a0no \u00a0dej\u00f3 \u00a0constancia \u00a0alguna \u00a0y cuando regres\u00f3 el despacho \u00a0comisorio \u00a0con \u00a0sus \u00a0anexos, no tuvo la precauci\u00f3n de retornar los documentos a \u00a0su sitio original. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0oficiar \u00a0a \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0remitieron \u00a0las copias dispuestas en esa providencia, \u00a0haciendo la aclaraci\u00f3n respectiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0esas condiciones, no hab\u00eda lugar a \u00a0extra\u00f1ar \u00a0los \u00a0escritos \u00a0citados, como hizo el Tribunal, situaci\u00f3n que si bien \u00a0era \u00a0explicable \u00a0ante \u00a0la \u00a0confusi\u00f3n \u00a0creada, \u00a0no \u00a0era \u00a0verdadera. \u00a0Adem\u00e1s, la \u00a0ausencia \u00a0 de \u00a0esos \u00a0documentos \u00a0p\u00fablicos \u00a0mal \u00a0pod\u00eda \u00a0conducir \u00a0a \u00a0omitir \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0como que no pod\u00edan ser considerados como \u201cinexistentes\u201d, pues \u00a0no admit\u00eda incertidumbre su aducci\u00f3n legal al proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, los restantes elementos de \u00a0juicio \u00a0se\u00f1alados, \u00a0que dan cuenta clara y precisa de los folios falsificados y \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0permit\u00edan \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0legal prevista en el \u00a0art\u00edculo 157 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, que dispone: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0copias \u00a0de \u00a0las \u00a0providencias \u00a0hacen \u00a0presumir \u00a0la \u00a0existencia de la actuaci\u00f3n a que se refieren y las pruebas en que \u00a0se \u00a0fundan. Igualmente las copias de una actuaci\u00f3n hacen presumir la existencia \u00a0de las actuaciones anteriores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0admite la presunci\u00f3n \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u201ccopias\u201d, para la Sala es n\u00edtido que con mucha mayor raz\u00f3n \u00a0las \u00a0actuaciones originales habilitan la suposici\u00f3n fundada de la existencia de \u00a0los elementos de juicio a los que ellas se refieren. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Si \u00a0le \u00a0asistiera \u00a0la raz\u00f3n al letrado \u00a0censor, \u00a0la presunta equivocaci\u00f3n en modo alguno habr\u00eda afectado el sentido de \u00a0la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, las sentencias proferidas, que en \u00a0el \u00a0punto \u00a0debatido \u00a0decidieron \u00a0en \u00a0igual sentido y, por ende, conforman unidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0inescindible, \u00a0demostraron \u00a0la \u00a0tipicidad de la conducta punible y la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado \u00a0a \u00a0partir de m\u00faltiples elementos de juicio, no \u00a0cuestionados \u00a0por la defensa, que con suficiencia acreditan esos aspectos. No se \u00a0debe \u00a0desconocer que de conformidad con el art\u00edculo 237 de la Ley 600 del 2000, \u00a0el \u00a0sistema \u00a0procesal \u00a0se \u00a0rige \u00a0por \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad probatoria \u00a0(contrario \u00a0 al \u00a0 tarifado \u00a0que \u00a0insin\u00faa \u00a0el \u00a0casacionista), \u00a0conforme \u00a0con \u00a0el \u00a0cual \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los elementos constitutivos de la conducta \u00a0punible \u00a0[y \u00a0de] \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado&#8230; podr\u00e1n demostrarse con \u00a0cualquier medio probatorio&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese c\u00f3mo los juzgadores acreditaron \u00a0esos \u00a0elementos \u00a0con \u00a0la \u00a0propia \u00a0confesi\u00f3n \u00a0calificada \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0quien \u00a0admiti\u00f3 \u00a0haber \u00a0alterado \u00a0los folios de su hoja de vida; con los testimonios de \u00a0los \u00a0 oficiales \u00a0 Luis \u00a0 Francisco \u00a0Medina \u00a0Corredor, \u00a0Carlos \u00a0Armando \u00a0Castillo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0Manuel \u00a0Armando \u00a0Gonz\u00e1lez T\u00e1mara y Jos\u00e9 Adolfo Granados Avella; y \u00a0con \u00a0los \u00a0oficios \u00a0568 \u00a0y 590, del Ej\u00e9rcito Nacional. Estos elementos de juicio \u00a0comprueban \u00a0la falsificaci\u00f3n de los escritos y roboran la versi\u00f3n del acusado, \u00a0quien, se repite, admiti\u00f3 la conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Se \u00a0argumenta \u00a0que \u00a0la \u00a0percepci\u00f3n del \u00a0escrito adulterado demuestra su inocuidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto no puede ser admitido porque contrar\u00eda \u00a0el \u00a0sentido \u00a0com\u00fan, \u00a0pues \u00a0se \u00a0acepta \u00a0que \u00a0el \u00a0escrito \u00a0p\u00fablico \u00a0original fue \u00a0modificado para hacerle producir efectos diversos a los reales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si eso probaba el escrito, y lo ratifica la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0que conforman el expediente, la conclusi\u00f3n es la \u00a0opuesta, \u00a0porque el documento y las dem\u00e1s pruebas, demuestran que efectivamente \u00a0fue \u00a0afectada \u00a0la \u00a0fe p\u00fablica, en el entendido que fue suprimida una anotaci\u00f3n \u00a0negativa \u00a0y \u00a0se \u00a0imit\u00f3 la firma de un oficial para hacer aparecer ante terceros \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0certificaba \u00a0una hoja de vida sin m\u00e1cula, constituida solamente por \u00a0felicitaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0No \u00a0atina el actor cuando afirma que el \u00a0Ad quem no consider\u00f3 varias \u00a0disposiciones \u00a0 \u00a0especiales, \u00a0 \u00a0que, \u00a0 \u00a0examinadas, \u00a0 habr\u00edan \u00a0 descartado \u00a0 la \u00a0antijuridicidad material de la conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0varios apartes de su \u00a0escrito \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n a la unidad que crean los dos fallos de instancia, pas\u00f3 \u00a0por alto que el de primera consider\u00f3 a profundidad este tema. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0 A \u00a0quo \u00a0parti\u00f3 \u00a0de \u00a0las \u00a0normas dictadas por el Gobierno \u00a0Nacional \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>sobre evaluaci\u00f3n y clasificaci\u00f3n para el \u00a0personal \u00a0de \u00a0oficiales \u00a0y suboficiales de las Fuerzas Militares como el Decreto \u00a01253 \u00a0de 1988 derogado por el Decreto 1799 de 2000 en el que se hace alusi\u00f3n al \u00a0folio \u00a0de \u00a0vida, por ende, que este sea un acto de la \u00a0administraci\u00f3n, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0tiene \u00a0el \u00a0car\u00e1cter de \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0con mayor raz\u00f3n cuando es el propio art\u00edculo 16 de aquel \u00a0Decreto \u00a0en \u00a0el \u00a0que se indica que todo documento relacionado con la evaluaci\u00f3n \u00a0tiene \u00a0 \u00a0 \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0oficial \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0confidencial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00faltimo, \u00a0 \u00a0 respecto \u00a0a \u00a0que el documento tenga idoneidad probatoria, menos hay \u00a0duda, \u00a0 pues, \u00a0 ya \u00a0 se \u00a0 indic\u00f3 \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 folio \u00a0 de \u00a0vida&#8230; \u00a0tiene \u00a0valor \u00a0probatorio, \u00a0ya \u00a0que \u00a0\u00e9ste es un documento que forma \u00a0parte \u00a0del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el que se registra de manera oportuna, \u00a0ordenada, \u00a0clara \u00a0y \u00a0concreta \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0y desempe\u00f1os significativos de \u00a0car\u00e1cter \u00a0positivo o negativo del personal de las fuerzas militares, que sirven \u00a0para alcanzar los objetivos de la evaluaci\u00f3n&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0el folio de \u00a0vida \u00a0 es \u00a0 uno \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 instrumentos \u00a0 que \u00a0 hacen \u00a0parte \u00a0del \u00a0sistema \u00a0de \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0del personal perteneciente a las fuerzas \u00a0militares&#8230; \u00a0[la \u00a0anotaci\u00f3n \u00a0negativa] incidi\u00f3 para \u00a0que \u00a0el indicador de la \u201cmoral\u201d se evaluara como regular y finalmente que se \u00a0clasificara \u00a0en \u00a0Lista \u00a04 \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con el art\u00edculo 106 del Decreto 1253 de \u00a01988&#8230; \u00a0es \u00a0decir, el sindicado en lugar de ce\u00f1irse \u00a0al \u00a0procedimiento \u00a0de reclamo contra la anotaci\u00f3n negativa&#8230; no tuvo reparo en \u00a0ejecutar \u00a0todo \u00a0lo \u00a0contrario, esto es&#8230; consigui\u00f3 hacerse al computador donde \u00a0se manejaba su folio de vida y lo falsific\u00f3&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230;[las explicaciones del sindicado] no son \u00a0de \u00a0 recibo \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 juzgado, \u00a0 habida \u00a0 consideraci\u00f3n \u00a0que, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el Decreto 1253 de 1988 vigente al momento de los \u00a0hechos, \u00a0el \u00a0cual, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0derogado \u00a0por \u00a0el Decreto 1799 de \u00a02000, \u00a0ambos en similares t\u00e9rminos dictan las pautas \u00a0de \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n y clasificaci\u00f3n para el personal de oficiales&#8230; y refieren \u00a0que \u00a0una \u00a0anotaci\u00f3n \u00a0negativa \u00a0no exige que se introduzca en el libro del orden \u00a0del \u00a0d\u00eda, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0s\u00ed \u00a0requiere \u00a0que se registren las actividades \u00a0positivas \u00a0y \u00a0negativas \u00a0que le permitan al evaluador elaborar un concepto sobre \u00a0el desempe\u00f1o profesional del evaluado&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0[el \u00a0comportamiento \u00a0del \u00a0procesado] \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0efectivamente \u00a0ten\u00eda \u00a0conocimiento que no estaba facultado para \u00a0eliminar \u00a0la \u00a0nota \u00a0negativa, \u00a0o \u00a0sea, \u00a0sab\u00eda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0antijuridicidad de la \u00a0conducta \u00a0que \u00a0realizaba, \u00a0ya \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse \u00a0presentado \u00a0lo \u00a0contrario&#8230; no \u00a0tendr\u00eda \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ser que el Ministerio de Defensa Nacional expidiera normas \u00a0sobre \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0y clasificaci\u00f3n para el personal&#8230; como el Decreto 1253 de \u00a01988 \u00a0derogado \u00a0por el Decreto 1799 de 2000, y se refiera espec\u00edficamente sobre \u00a0el \u00a0 folio \u00a0 de \u00a0 vida \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 registran \u00a0 acciones \u00a0positivas \u00a0y \u00a0negativas&#8230; (Resalta la Sala). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0La \u00a0Corte \u00a0ya \u00a0hizo \u00a0claridad \u00a0sobre el \u00a0alcance \u00a0 probatorio \u00a0 que \u00a0 se \u00a0debe \u00a0dar \u00a0al \u00a0documento \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n del elemento \u201cque pueda servir de prueba\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0defensa \u00a0considera \u00a0que la legislaci\u00f3n \u00a0especial, \u00a0por \u00a0ella citada, limitaba tales alcances probatorios a los folios de \u00a0la \u00a0hoja \u00a0de \u00a0vida \u00a0que fueron falsificados, al punto tal que la conducta ser\u00eda \u00a0inocua. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0conclusi\u00f3n del casacionista obedece a \u00a0una \u00a0lectura \u00a0parcial de las normas, porque la integridad de ellas, como bien lo \u00a0analiza \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, no deja duda alguna sobre el particular: esos \u00a0elementos \u00a0son \u00a0parte trascendente a la hora de evaluar la actividad profesional \u00a0de \u00a0 un \u00a0 militar \u00a0 con \u00a0 miras \u00a0 a \u00a0 tomar \u00a0determinaciones \u00a0como \u00a0traslados \u00a0o \u00a0ascensos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0ve \u00a0que \u00a0esas normas le confieren \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0a \u00a0los \u00a0documentos \u00a0adulterados, como no pod\u00eda ser de manera \u00a0diversa, \u00a0 pues \u00a0 resultar\u00eda \u00a0 un \u00a0 contrasentido \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0hubiera \u00a0establecido \u00a0reglas \u00a0que fijaran la necesidad de elaboraci\u00f3n de documentos como \u00a0el \u00a0folio \u00a0de \u00a0vida, \u00a0para, \u00a0en \u00a0el mismo estatuto, supuestamente restarles toda \u00a0eficacia probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0titulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Decreto 1253 de 1988, \u00a0\u201cPor \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0dictan \u00a0normas sobre\u00a0 la evaluaci\u00f3n y clasificaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0personal \u00a0de \u00a0las \u00a0Fuerzas Militares\u201d, vigente para la \u00e9poca de los \u00a0hechos \u00a0y luego reproducido por el Decreto 1799 del 2000, por s\u00ed misma niega la \u00a0censura \u00a0del casacionista, como que esa nominaci\u00f3n no deja incertidumbre alguna \u00a0en \u00a0cuanto la totalidad de los art\u00edculos en \u00e9l contenidos tiene como finalidad \u00a0establecer \u00a0pautas \u00a0para \u00a0la \u00a0\u201cevaluaci\u00f3n \u00a0y clasificaci\u00f3n\u201d de oficiales y \u00a0suboficiales, \u00a0esto es, que el folio de vida (objeto de adulteraci\u00f3n) tiene ese \u00a0alcance, esa trascendencia, esa idoneidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Normas \u00a0 espec\u00edficas \u00a0 de \u00a0ese \u00a0Estatuto \u00a0determinan \u00a0que \u00a0todos \u00a0los \u00a0documentos \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0evaluaciones \u00a0tienen \u00a0car\u00e1cter \u00a0oficial \u00a0y confidencial (art\u00edculo 16); que tienen que ser elaborados \u00a0por \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0evaluadoras \u00a0y \u00a0revisoras, \u00a0que \u00a0deben consignar en ellos \u00a0informaciones \u00a0 y \u00a0 juicios \u00a0 de \u00a0 valor \u00a0sobre \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0personales \u00a0o \u00a0profesionales \u00a0(art\u00edculo \u00a046); \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0hoja \u00a0de \u00a0vida \u00a0se \u00a0registran \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0y \u00a0desempe\u00f1os \u00a0sobresalientes positivos o negativos para respaldar \u00a0los \u00a0juicios de evaluaci\u00f3n (art\u00edculo 55); y que el folio soporta y sustenta la \u00a0evaluaci\u00f3n anual (art\u00edculo 56). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0estudio, \u00a0al \u00a0que \u00a0el \u00a0folio \u00a0es parte \u00a0inherente \u00a0-agrega \u00a0el \u00a0Decreto-, corresponde a un proceso continuo y permanente \u00a0destinado \u00a0a \u00a0establecer todas las virtudes que deben rodear a un miembro de las \u00a0fuerzas \u00a0 armadas \u00a0y, \u00a0as\u00ed, \u00a0poder \u00a0establecer \u00a0ascensos, \u00a0retiros, \u00a0traslados, \u00a0aptitudes, habilidades (art\u00edculo 3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La circular 85294, citada por el demandante, \u00a0expresa \u00a0claramente que las anotaciones en el folio de vida no pueden ser objeto \u00a0de \u00a0enmendaduras \u00a0o tachones y, por supuesto, menos, de adulteraci\u00f3n -a\u00f1ade la \u00a0Sala-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0n\u00famero \u00a05 \u00a0especifica \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0afectado \u00a0no \u00a0est\u00e1 de acuerdo con la anotaci\u00f3n debe escribir \u201cRECLAMO\u201d. De \u00a0aqu\u00ed \u00a0emana \u00a0que \u00a0nadie \u00a0pod\u00eda \u00a0cambiar \u00a0el \u00a0folio \u00a0y redactarlo a su acomodo, \u00a0simulando \u00a0la \u00a0firma del evaluador. Es l\u00f3gico, entonces, que si alguien procede \u00a0de \u00a0esa \u00a0manera,\u00a0 \u00a0y, \u00a0menos, \u00a0que de proceder en tal forma, su conducta es \u00a0bastante trascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0virtud \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0No \u00a0Casar la \u00a0sentencia demandada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Oficiar a la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0Seccional \u00a0de Fiscal\u00edas de Bogot\u00e1, aclarando el alcance del oficio \u00a09502 \u00a0del \u00a016 \u00a0de junio del 2004, en los t\u00e9rminos indicados en la parte motiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Permiso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Salvamento \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 voto\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0 BAR\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 JAVIER \u00a0 \u00a0 \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento de voto \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 CORTE \u00a0CONSTITUCIONAL. \u00a0 \u00a0M. \u00a0 \u00a0P. \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0CIFUENTES \u00a0 \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0 Eduardo \u00a0 Sentencia \u00a0C-358\/97 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 C. S. \u00a0de \u00a0J. \u00a0Mm. \u00a0PP. \u00a0Drs \u00a0C\u00d3RDOBA POVEDA, Jorge Enrique, marzo 26 de 1996 y G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO, Jorge An\u00edbal, febrero 21 de 2001. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21923 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 Aprobado: Acta No. 51 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., veinticinco (25) de mayo del \u00a0dos mil seis (2006). \u00a0\u00a0 MOTIVO DE DECISI\u00d3N \u00a0 No \u00a0compartido \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0proyecto \u00a0presentado \u00a0por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-10782","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-14"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10782","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10782"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10782\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10782"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10782"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10782"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}