{"id":10777,"date":"2023-09-08T19:51:10","date_gmt":"2023-09-08T19:51:10","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2184616-03-06\/"},"modified":"2023-09-08T19:51:10","modified_gmt":"2023-09-08T19:51:10","slug":"2184616-03-06","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2184616-03-06\/","title":{"rendered":"21846(16-03-06)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21846 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta No. 024 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C.,\u00a0 diecis\u00e9is de marzo del \u00a0a\u00f1o dos mil seis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 interpuesto \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0DIEGO \u00a0ROJAS \u00a0PERDOMO contra la sentencia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0superior \u00a0del distrito judicial de Yopal mediante la \u00a0cual lo conden\u00f3 por el delito de homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y actuaci\u00f3n procesal.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.-\u00a0 Aquellos fueron declarados por el \u00a0juzgador de la manera siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl hoy acusado DIEGO ROJAS PERDOMO\u00a0 \u00a0y \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0RUBIELA \u00a0RAMOS \u00a0TOB\u00d3N convivieron varios a\u00f1os en el Caquet\u00e1 y \u00a0procrearon \u00a0dos \u00a0ni\u00f1os; pero luego, en busca de mejores horizontes econ\u00f3micos, \u00a0se \u00a0trasladaron \u00a0a \u00a0esta ciudad (Yopal) donde \u00e9l afront\u00f3 diversas labores para \u00a0cumplir sus obligaciones hogare\u00f1as. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSin \u00a0embargo, \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0entr\u00f3 \u00a0en \u00a0franco \u00a0deterioro, \u00a0pues \u00a0aunque RUBIELA acostumbraba irse del hogar dejando los \u00a0hijos \u00a0al \u00a0cuidado \u00a0del \u00a0padre \u00a0y despu\u00e9s regresaba; todo cambi\u00f3 durante 1995, \u00a0pues \u00a0conoci\u00f3 \u00a0al \u00a0joven \u00a0GABRIEL \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0VARGAS \u00a0y \u00a0al enamorarse, decidi\u00f3 \u00a0abandonar \u00a0la \u00a0familia \u00a0e \u00a0irse \u00a0a \u00a0vivir \u00a0a \u00a0una \u00a0pieza \u00a0en la que recib\u00eda sus \u00a0visitas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLuego, \u00a0al \u00a0saber \u00a0GABRIEL \u00a0que \u00a0DIEGO \u00a0conoc\u00eda \u00a0la conducta de su amante, para evitarle cualquier sorpresa da\u00f1ina, la \u00a0hosped\u00f3 \u00a0donde \u00a0una \u00a0t\u00eda \u00a0que reside en el Barrio 20 de Julio y despu\u00e9s en la \u00a0casa \u00a0materna. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0de \u00a0nada \u00a0sirvieron estas precauciones, porque en \u00a0horas \u00a0matutinas \u00a0del \u00a01\u00ba de mayo de 1995, DIEGO penetr\u00f3 arbitrariamente a tal \u00a0residencia \u00a0y \u00a0se \u00a0llev\u00f3 \u00a0por la fuerza a RUBIELA de quien no volvi\u00f3 a tenerse \u00a0noticia desde ese momento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo obstante, el d\u00eda 7 de los mismos mes \u00a0y \u00a0a\u00f1o, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0menor DANIEL ALBERTO FIGUEREDO MORA, trabajador del predio \u00a0\u2018San Germ\u00e1n\u2019 \u00a0 \u00a0 situado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0vereda \u00a0Pic\u00f3n-Palmarito \u00a0correspondiente a esta municipalidad, ejecutaba algunas faenas \u00a0dentro \u00a0de \u00a0dicha \u00a0hacienda, \u00a0encontr\u00f3 \u00a0un \u00a0cad\u00e1ver \u00a0y \u00a0despu\u00e9s del minucioso \u00a0trabajo \u00a0 de \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0realizado \u00a0por \u00a0el \u00a0Grupo \u00a0de \u00a0Antropolog\u00eda \u00a0del \u00a0Instituto \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal \u00a0y Ciencias Forenses, se determin\u00f3 que \u00a0correspond\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0desaparecida \u00a0RUBIELA \u00a0RAMOS \u00a0TOB\u00d3N, \u00a0quien \u00a0falleci\u00f3 \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0dos \u00a0heridas \u00a0tor\u00e1cicas \u00a0y cinco m\u00e1s a nivel de sus miembros \u00a0inferiores \u00a0con \u00a0\u2018bordes \u00a0n\u00edtidos \u00a0e \u00a0irregulares\u2019 \u00a0(fl. \u00a031 cuaderno # 1); endilg\u00e1ndose a DIEGO ROJAS PERDOMO la autor\u00eda material \u00a0del \u00a0 crimen, \u00a0 atendidas \u00a0 las \u00a0 circunstancias \u00a0antecedentes, \u00a0concurrentes \u00a0y \u00a0subsiguientes al acontecer\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Asumido el conocimiento del asunto por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Treinta y Uno Seccional con sede en Yopal, Casanare, a trav\u00e9s de \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0proferida \u00a0el \u00a0diez \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a0mil novecientos noventa y cinco, \u00a0dispuso \u00a0iniciar \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0al \u00a0tiempo que orden\u00f3 la pr\u00e1ctica de \u00a0algunas \u00a0diligencias. \u00a0En \u00a0dicho \u00a0pronunciamiento \u00a0comision\u00f3 \u00a0al \u00a0DAS \u201cpor el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0d\u00edas \u00a0para \u00a0que \u00a0mediante labores de inteligencia, se \u00a0establezcan \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0que rodearon la muerte del NN, determinando su \u00a0identidad \u00a0y \u00a0todas \u00a0las dem\u00e1s diligencias que conduzcan al esclarecimiento del \u00a0asunto \u00a0investigado \u00a0y \u00a0para establecer los autores de este delito. La \u00a0 unidad \u00a0comisionada \u00a0quedar\u00e1 \u00a0plenamente \u00a0facultada \u00a0para \u00a0la \u00a0recepci\u00f3n \u00a0de \u00a0testimonios\u201d \u00a0(se \u00a0destaca) (fl. 15 \u00a0cno. 1).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Despu\u00e9s de haberse practicado algunas \u00a0diligencias \u00a0preliminares, \u00a0el nueve de agosto de mil novecientos noventa y seis \u00a0declar\u00f3 \u00a0formalmente \u00a0abierta \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0(fl. \u00a0142-1), dispuso librar \u00a0orden \u00a0de captura en contra de DIEGO ROJAS PERDOMO para efectos de escucharlo en \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria, \u00a0y como ello no fue posible en esa ocasi\u00f3n, previo \u00a0emplazamiento \u00a0mediante \u00a0edicto \u00a0(fl. \u00a0173-1), \u00a0lo declar\u00f3 persona ausente (fl. \u00a0174- \u00a01), \u00a0le \u00a0design\u00f3 \u00a0defensor de oficio quien tom\u00f3 posesi\u00f3n del cargo (fl. \u00a0176), \u00a0 y \u00a0 defini\u00f3 \u00a0 su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente \u00a0 \u00a0en \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0 preventiva \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 homicidio \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4- \u00a0D\u00edas \u00a0m\u00e1s \u00a0tarde, despu\u00e9s de haberse \u00a0dispuesto \u00a0el \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0(fl. \u00a0253-1),\u00a0 \u00a0se obtuvo la \u00a0captura \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0DIEGO ROJAS PERDOMO (fl. 260-1), ante lo cual la Fiscal\u00eda \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0revocar \u00a0el \u00a0acto de clausura del ciclo instructivo \u00a0para \u00a0 efectos \u00a0 de \u00a0 escucharlo \u00a0 en \u00a0indagatoria \u00a0(fl. \u00a0270), \u00a0diligencia \u00a0que \u00a0efectivamente \u00a0se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0(fl. \u00a0312 \u00a0y \u00a0ss-2), \u00a0despu\u00e9s de lo cual se \u00a0consider\u00f3 \u00a0procedente practicar algunas pruebas adicionales relacionadas con el \u00a0objeto de la investigaci\u00f3n (fls. 322-2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- \u00a0Posteriormente, \u00a0previa \u00a0clausura \u00a0del \u00a0ciclo \u00a0instructivo \u00a0(fl. 356-2), el veintitr\u00e9s de diciembre del a\u00f1o dos mil se \u00a0calific\u00f3 \u00a0 el \u00a0 m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0sumario \u00a0profiriendo \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0del procesado como presunto autor responsable del delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0(fls. \u00a0391 y ss.-2), mediante determinaci\u00f3n que cobr\u00f3 \u00a0ejecutoria \u00a0en \u00a0esa \u00a0instancia \u00a0al \u00a0haber \u00a0sido \u00a0declarado desierto por falta de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por la defensa (fls. 419 y \u00a0ss.-2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.- \u00a0El conocimiento del juicio fue asumido \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Yopal (fl. 426-2), donde despu\u00e9s de \u00a0llevarse \u00a0a cabo la vista p\u00fablica (fls. 573 y ss.-2), el diecinueve de marzo de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0dos \u00a0se \u00a0puso \u00a0fin \u00a0a la instancia condenando al procesado DIEGO ROJAS \u00a0PERDOMO \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0veinticinco \u00a0(25) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0en \u00a0el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de diez a\u00f1os, entre otras determinaciones, a consecuencia de \u00a0declararlo \u00a0 penalmente \u00a0 responsable \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 imputado \u00a0 en \u00a0el \u00a0pliego \u00a0enjuiciatorio \u00a0(fls. \u00a0599 y ss.), mediante sentencia que el trece (13) de agosto \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0tres \u00a0(2003) \u00a0el \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Yopal \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0(fls. \u00a028 \u00a0y \u00a0ss. \u00a0cno. \u00a0Trib.), al conocer en segunda \u00a0instancia de la apelaci\u00f3n promovida por la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.- \u00a0Contra \u00a0este fallo, en oportunidad, el \u00a0defensor \u00a0(fls. \u00a051) \u00a0interpuso recurso extraordinario de casaci\u00f3n, el cual fue \u00a0concedido \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0(fls. 53) y dentro del t\u00e9rmino legal present\u00f3 el \u00a0correspondiente \u00a0escrito \u00a0sustentatorio (fls. 85 y ss.) que se declar\u00f3 ajustado \u00a0a las prescripciones legales por la Sala (fl. 4 cno. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda.-\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, cuerpo \u00a0segundo, \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0seis \u00a0cargos postula el demandante contra el fallo del \u00a0Tribunal, \u00a0cada \u00a0uno \u00a0en relaci\u00f3n con distintos medios de prueba, en los que lo \u00a0acusa \u00a0de \u00a0ser \u00a0indirectamente \u00a0violatorio \u00a0de \u00a0normas \u00a0de derecho sustancial, a \u00a0consecuencia \u00a0 de \u00a0 haberse \u00a0 incurrido \u00a0 en \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho\u00a0 \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria que cada caso se\u00f1ala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como normas violadas indica que se present\u00f3 \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 232 de la ley 600 de 2000 sobre la necesidad \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida del art\u00edculo 104 de la ley 599 de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0desarrollo de las censuras sostiene que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho por falso juicio de legalidad al \u00a0apreciar \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0rendidos \u00a0por Hilda Mar\u00eda Vargas Ram\u00edrez, Patricia \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Vargas, \u00a0Gabriel \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Vargas, Isabelina P\u00e9rez de Sierra, Mar\u00eda \u00a0In\u00e9s \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Preciado y Arnoldo Ord\u00f3\u00f1ez G\u00f3mez, toda vez que les confiri\u00f3 \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0y \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0ellos \u00a0encontr\u00f3 \u00a0acreditados \u00a0los hechos \u00a0indicadores \u00a0de \u00a0los indicios de m\u00f3vil y oportunidad para delinquir con base en \u00a0los \u00a0cuales declar\u00f3 la responsabilidad penal del procesado, sin tener en cuenta \u00a0que \u00a0fueron \u00a0rendidos ante la Polic\u00eda Judicial durante la investigaci\u00f3n previa \u00a0y \u00a0por comisi\u00f3n del Fiscal investigador, y que el art\u00edculo 50 de la Ley 504 de \u00a01999, \u00a0la \u00a0cual \u00a0hab\u00eda \u00a0entrado \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0incluso \u00a0antes \u00a0de producirse el \u00a0llamamiento \u00a0a \u00a0juicio, \u00a0suprimi\u00f3 cualquier valor probatorio que pudieran tener \u00a0las versiones rendidas ante las autoridades de polic\u00eda Judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, el C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de 2000, limita la actuaci\u00f3n de la Polic\u00eda Judicial a lo establecido en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0314 \u00a0y siguientes, de modo que durante la investigaci\u00f3n previa \u00a0s\u00f3lo \u00a0pueden \u00a0actuar \u00a0por iniciativa propia, en los casos de flagrancia y en el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0ocurrencia o cuando por motivos de fuerza mayor, el Fiscal general de \u00a0la \u00a0naci\u00f3n \u00a0o \u00a0sus delegados no puedan iniciar investigaci\u00f3n previa y, durante \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0juzgamiento, \u00a0por \u00a0orden \u00a0del \u00a0fiscal, \u00a0quien \u00a0podr\u00e1 \u00a0comisionar \u00a0 \u00a0s\u00f3lo \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0pruebas \u00a0 de \u00a0 car\u00e1cter \u00a0t\u00e9cnico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto significa, en opini\u00f3n del censor, que \u00a0a \u00a0partir de la vigencia de la Ley 504 de 1999, los testimonios recibidos por la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial, \u00a0perdieron \u00a0su valor probatorio, y a partir de entonces, tal \u00a0medio \u00a0de prueba s\u00f3lo puede ser practicado por el Fiscal de conocimiento, quien \u00a0no puede delegar un acto que s\u00f3lo a \u00e9l le compete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta \u00a0manera \u00a0dice, \u00a0como quiera que la \u00a0prueba \u00a0 testimonial \u00a0 exige \u00a0 la \u00a0legal \u00a0aducci\u00f3n \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0rendida \u00a0ante \u00a0funcionario \u00a0competente y con el lleno de las exigencias normativas, el Tribunal \u00a0superior, \u00a0al \u00a0valorar \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0de los aludidos declarantes, rendidas \u00a0ante \u00a0la Polic\u00eda Judicial en investigaci\u00f3n previa, que perdieron su valor como \u00a0medios \u00a0de prueba en raz\u00f3n de la vigencia de la Ley 504 de 1999, contrari\u00f3 las \u00a0normas \u00a0 \u00a0reguladoras \u00a0 \u00a0de \u00a0 los \u00a0 medios \u00a0 de \u00a0 prueba, \u00a0 sus \u00a0 requisitos \u00a0 y \u00a0eficacia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0con \u00a0los testimonios de Hilda \u00a0Mar\u00eda \u00a0 Vargas \u00a0 Ram\u00edrez, \u00a0 Patricia \u00a0 Ram\u00edrez \u00a0 Vargas \u00a0y \u00a0Gabriel \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Vargas,\u00a0 \u00a0el \u00a0Tribunal estableci\u00f3 que la identidad del cad\u00e1ver encontrado \u00a0el \u00a07 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01995 \u00a0en \u00a0la \u00a0Finca San Germ\u00e1n, ubicada en la vereda \u201cEl \u00a0Pic\u00f3n-Palmarito\u201d \u00a0 del \u00a0Municipio \u00a0de \u00a0Yopal, \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0Rubiela \u00a0Ramos \u00a0Tob\u00f3n.\u00a0 \u00a0El \u00a0juzgador \u00a0consider\u00f3 \u00a0al \u00a0efecto \u00a0que \u00a0los referidos testigos \u00a0manifestaron \u00a0que \u00a0la se\u00f1ora Ramos Tob\u00f3n ten\u00eda dentadura superior postiza, lo \u00a0cual \u00a0resulta \u00a0coincidente \u00a0con \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0que el cad\u00e1ver \u00a0ostenta, \u00a0consistente en la ausencia total de estructuras dentales en el maxilar \u00a0superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0los \u00a0mencionados medios de convicci\u00f3n, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0estableci\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal no s\u00f3lo las amenazas que Rubiela dijo haber \u00a0recibido \u00a0de \u00a0parte \u00a0de \u00a0DIEGO \u00a0ROJAS \u00a0PERDOMO, sino\u00a0 que el d\u00eda en que el \u00a0procesado \u00a0contra \u00a0la voluntad se llev\u00f3 a Rubiela de su casa, al regresar horas \u00a0m\u00e1s \u00a0tarde \u00a0presentaba \u00a0manchas \u00a0de \u00a0sangre \u00a0en \u00a0una de sus manos y dijo que la \u00a0hab\u00eda enviado donde la familia en la ciudad de Florencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto del testimonio de Isabelina P\u00e9rez \u00a0de \u00a0Sierra, \u00a0manifiesta que para el Tribunal el \u00fanico dato de inter\u00e9s procesal \u00a0lo \u00a0constituye \u00a0el \u00a0se\u00f1alamiento acerca de la presencia del procesado en Yopal, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0horas de la noche \u00e9ste regres\u00f3 a su casa con el fin de realizar un \u00a0trasteo, \u00a0lo \u00a0que \u00a0contribuye \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador del indicio de \u00a0oportunidad para delinquir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n con la declaraci\u00f3n de Mar\u00eda \u00a0In\u00e9s \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Preciado, \u00a0destaca \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal se apoya en su dicho para \u00a0demostrar \u00a0que el procesado ingres\u00f3 abusivamente a su casa, se llev\u00f3 a Rubiela \u00a0en \u00a0una \u00a0motocicleta, \u00a0y \u00a0regres\u00f3 \u00a0a las nueve de la noche para trasnportar las \u00a0maletas \u00a0de \u00a0su \u00a0esposa. \u00a0Asimismo, \u00a0que Rubiela le coment\u00f3 que Diego la ten\u00eda \u00a0amenazada \u00a0de \u00a0muerte \u00a0si llegaba a abandonarlo. De igual modo, que el procesado \u00a0unas \u00a0veces \u00a0dijo \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0mandado \u00a0a \u00a0Rubiela para Bogot\u00e1 y otras para la \u00a0ciudad de Florencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0en referencia al testimonio de \u00a0Arnoldo \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0G\u00f3mez, \u00a0se\u00f1ala que el Tribunal lo consider\u00f3 trascendental \u00a0en \u00a0cuanto confirma lo comentado por testigos anteriores respecto a la presencia \u00a0de \u00a0huellas materiales del delito, en este caso manchas de sangre a la altura de \u00a0la \u00a0mano,\u00a0 que le ayud\u00f3 a Diego en el trasteo y \u00e9ste \u00faltimo le pidi\u00f3 el \u00a0favor de alojarlo en su pieza, lo que efectivamente hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al apreciar conjuntamente estos testimonios, \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0ante \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0directos, \u00a0encontr\u00f3 \u00a0acreditados \u00a0los \u00a0hechos indicadores de m\u00f3vil y oportunidad para delinquir, los \u00a0cuales \u00a0junto \u00a0a \u00a0otros \u00a0indicios, constituyen una cadena de indicios graves que \u00a0concurren en la afirmaci\u00f3n de responsabilidad de su asistido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica el censor que los errores de derecho \u00a0resultan \u00a0evidentes \u00a0y son trascendentes, ya que sin ellos no se hubiera llegado \u00a0a \u00a0la violaci\u00f3n indirecta de la ley que alega.\u00a0 Sostiene, adem\u00e1s, que las \u00a0pruebas \u00a0sobre cuya apreciaci\u00f3n no formula cargos, no permiten arribar al grado \u00a0de \u00a0certeza requerida sobre la responsabilidad del procesado para proferir en su \u00a0contra fallo de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0sentido \u00a0manifiesta que la prueba \u00a0documental \u00a0a que se alude en la sentencia de primera instancia, no se refiere a \u00a0la \u00a0 responsabilidad \u00a0 del \u00a0procesado \u00a0DIEGO \u00a0ROJAS \u00a0PERDOMO, \u00a0sino \u00a0a \u00a0aspectos \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0la \u00a0identidad \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0hallado \u00a0el 7 de mayo de 1995 y \u00a0algunas \u00a0comunicaciones \u00a0referidas \u00a0a \u00a0las \u00a0cuentas \u00a0bancarias \u00a0de las cuales su \u00a0asistido era el titular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0testimonios \u00a0de Erasmo Vargas Moreno y \u00a0Daniel \u00a0Alberto \u00a0Figueredo, \u00a0hacen \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la \u00a0forma como encontraron el \u00a0cad\u00e1ver. \u00a0Jonathan Rojas Ramos y Jael Ramos Tob\u00f3n, familiares de la pareja, no \u00a0tuvieron \u00a0una \u00a0percepci\u00f3n \u00a0directa de lo ocurrido y por lo tanto no comprometen \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de DIEGO ROJAS PERDOMO. Guillermo Endo Parra, por su parte, \u00a0quien \u00a0fuera \u00a0compa\u00f1ero de reclusi\u00f3n del procesado, adem\u00e1s de ser su cu\u00f1ado, \u00a0tampoco \u00a0tuvo \u00a0una \u00a0percepci\u00f3n \u00a0directa de los hechos, por lo que su testimonio \u00a0impide \u00a0arribar \u00a0a \u00a0un \u00a0estado \u00a0de \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la responsabilidad penal del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera, \u00a0por \u00faltimo, que adem\u00e1s de los \u00a0indicios \u00a0de \u00a0m\u00f3vil y oportunidad para delinquir, los cuales fueron construidos \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0como \u00a0resultado \u00a0de las versiones respecto de las que formula \u00a0cargos, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0encuentra \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0otros indicios, como el de \u00a0mentira \u00a0que contradice el principio de no autoincriminaci\u00f3n, y el de capacidad \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0que \u00a0funda \u00a0exclusivamente \u00a0en \u00a0el testimonio de GUILLERMO ENDO \u00a0PARRA, \u00a0los \u00a0que \u00a0en todo caso no pueden llegar a ser considerados como indicios \u00a0graves \u00a0 y \u00a0 menos \u00a0 para \u00a0 fundar \u00a0 en \u00a0 ellos \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo expuesto solicita de la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0materia de impugnaci\u00f3n, y absolver al procesado de \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0cargos \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 le \u00a0 \u00a0 fueran \u00a0 \u00a0 formulados \u00a0 \u00a0 (fls. \u00a0 \u00a0 84 \u00a0 \u00a0 y \u00a0ss.)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Concepto \u00a0 del \u00a0 Agente \u00a0 del \u00a0 Ministerio \u00a0 P\u00fablico.-\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Tercera \u00a0Delegada \u00a0para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0comienza por calificar desacertado que el casacionista hubiera \u00a0presentado, \u00a0de \u00a0manera independiente, un reparo por cada testimonio que estim\u00f3 \u00a0viciado \u00a0del \u00a0error \u00a0que denuncia, pues puede ocurrir que el mismo tipo de error \u00a0se \u00a0presente respecto de varios medios lo que amerita postulaci\u00f3n conjunta, sin \u00a0que \u00a0 con \u00a0ello \u00a0se \u00a0rompa \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0que \u00a0rige \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s el censor consider\u00f3 suficiente con \u00a0mencionar \u00a0la \u00a0causal \u00a0y \u00a0el tipo de error que le atribuye al sentenciador, pero \u00a0sin \u00a0cumplir \u00a0con \u00a0la carga de elaborar la proposici\u00f3n jur\u00eddica completa, esto \u00a0es \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0incidencia del yerro en la sentencia, mediante la exposici\u00f3n \u00a0razonable \u00a0de \u00a0los \u00a0fundamentos y premisas en que apoya su disenso de manera que \u00a0surja \u00a0evidente \u00a0el \u00a0nexo \u00a0causal \u00a0entre \u00a0el \u00a0yerro \u00a0denunciado \u00a0y \u00a0la decisi\u00f3n \u00a0adoptada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0aludir \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0ha \u00a0sido \u00a0entendido \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0como \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho por falso juicio de \u00a0legalidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, advierte que no le asiste raz\u00f3n al \u00a0casacionista \u00a0en \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0reproches \u00a0que \u00a0formula, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que los \u00a0testimonios \u00a0recibidos por la Unidad Investigativa de Polic\u00eda Judicial del DAS, \u00a0previa \u00a0comisi\u00f3n de la Fiscal\u00eda instructora, respet\u00f3 el proceso de formaci\u00f3n \u00a0de la prueba, y siempre actu\u00f3 bajo la direcci\u00f3n del fiscal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es tanto esto, dice, que una vez conoci\u00f3 a \u00a0prevenci\u00f3n \u00a0el \u00a0asunto, \u00a0con ocasi\u00f3n del hallazgo del cad\u00e1ver en un paraje de \u00a0la \u00a0Finca \u00a0San Germ\u00e1n de Yopal, elabor\u00f3 el informe que sirvi\u00f3 de soporte para \u00a0que la Fiscal\u00eda ordenara la apertura de indagaci\u00f3n preliminar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisa \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a011 de mayo de 1995, \u00a0\u00e9poca \u00a0en \u00a0que fueron rendidas las declaraciones a que aluden los cargos que el \u00a0recurrente \u00a0postula, \u00a0se encontraba vigente el art\u00edculo 319 del Decreto 2700 de \u00a01991 \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en el cual la Fiscal\u00eda Especializada de Yopal comision\u00f3 \u00a0al \u00a0DAS por el t\u00e9rmino de diez (10) d\u00edas para realizar labores de inteligencia \u00a0orientadas \u00a0a \u00a0establecer \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0rodearon la muerte\u00a0 de \u00a0Rubiela \u00a0 Ramos, \u00a0 se\u00f1alada \u00a0 para \u00a0 ese \u00a0momento \u00a0como \u00a0\u201cNN\u201d, \u00a0mencionando \u00a0expresamente \u00a0en \u00a0el \u00a0auto de apertura de investigaci\u00f3n previa que \u201cLa Unidad \u00a0comisionada \u00a0 \u00a0quedar\u00e1 \u00a0 \u00a0plenamente \u00a0 \u00a0facultada \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 recepci\u00f3n \u00a0 de \u00a0testimonios\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera, \u00a0entonces, que las declaraciones \u00a0recibidas \u00a0por la Unidad de Polic\u00eda Judicial de Yopal no adolecen de ilegalidad \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0fueron \u00a0incorporadas \u00a0a \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0conforme a las previsiones \u00a0legales. \u00a0Agrega que la ley 504 de 1999 entr\u00f3 en vigencia el 29 de junio de ese \u00a0a\u00f1o, \u00a0es \u00a0decir \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0a \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica de las diligencias que el \u00a0casacionista \u00a0cuestiona \u00a0y que inexplicablemente pretende retrotraer sus efectos \u00a0cuando \u00a0las \u00a0consecuencias jur\u00eddicas de la nueva normatividad se verifican es a \u00a0partir del momento en que comienza a regir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aclara \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0que \u00a0contrario \u00a0al \u00a0criterio \u00a0del \u00a0recurrente, el art\u00edculo 50 de la Ley 504 de 1999 no suprimi\u00f3 el \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0a \u00a0las \u00a0versiones \u00a0rendidas \u00a0ante las autoridades de Polic\u00eda \u00a0Judicial, \u00a0sino \u00a0a \u00a0los \u00a0informes y las versiones suministradas por informantes, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0la \u00a0que se presenta en este caso y pone en evidencia la \u00a0falta de raz\u00f3n del casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota, \u00a0de \u00a0otra parte, que al limitarse el \u00a0censor \u00a0a \u00a0realizar \u00a0un resumen de los contenidos tem\u00e1ticos de cada testimonio, \u00a0dando \u00a0por sentado que los dem\u00e1s medios probatorios no incluidos en la censura, \u00a0carecen \u00a0de \u00a0valor \u00a0suficiente \u00a0para mantener el fallo de condena, lo \u00fanico que \u00a0demuestra \u00a0es \u00a0su rechazo a las inferencias l\u00f3gicas realizadas por el juzgador, \u00a0en \u00a0postura \u00a0que \u00a0carece \u00a0de \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en la medida en que las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0no pueden desarticularse con la simple opini\u00f3n \u00a0del libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0que a partir de la \u00a0prueba \u00a0recaudada \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0pod\u00eda \u00a0inferir \u00a0v\u00e1lida \u00a0y l\u00f3gicamente que el \u00a0procesado \u00a0sac\u00f3 \u00a0a \u00a0Rubiela \u00a0Ramos Tob\u00f3n de la casa de la se\u00f1ora Mar\u00eda In\u00e9s \u00a0Ram\u00edrez \u00a0para \u00a0llevarla \u00a0a \u00a0un \u00a0apartado \u00a0lugar \u00a0solitario, con la finalidad de \u00a0quitarle \u00a0la \u00a0vida, \u00a0y que hab\u00eda mentido en su indagatoria, pues no s\u00f3lo neg\u00f3 \u00a0haber \u00a0estado \u00a0en \u00a0Yopal el d\u00eda de la desaparici\u00f3n de Rubiela sino tambi\u00e9n el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0haberla \u00a0sacado \u00a0a \u00a0la fuerza de la residencia de la madre de Gabriel \u00a0Ram\u00edrez Vargas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0que \u00a0el \u00a0juicio de \u00a0responsabilidad \u00a0deducido \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0tiene \u00a0fundamente \u00a0en \u00a0el conjunto \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0obra en el expediente desde la misma indagaci\u00f3n preliminar, el \u00a0cual \u00a0fue valorado con apego a las reglas de la sana cr\u00edtica y lo demostrado en \u00a0el expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dadas las deficiencias argumentativas de la \u00a0demanda \u00a0y \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica en que se incurre por el libelista, dejan \u00a0inc\u00f3lumes \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0fundamento a la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00a0para establecer la autor\u00eda y consecuente responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0de su esposa Rubiela Ramos Tob\u00f3n, dando como \u00a0resultado el fracaso de la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo anterior, sugiere a la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0materia \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0(fls. \u00a014 y ss. cno. \u00a0Corte).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0CONSIDERA:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte, al igual que lo hizo la Delegada \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto, \u00a0aprehender\u00e1 el estudio conjunto de los cargos postulados por \u00a0el \u00a0censor, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0apoyan \u00a0en id\u00e9ntico motivo (causal primera, cuerpo \u00a0segundo, \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n), \u00a0se \u00a0fundan \u00a0en \u00a0los \u00a0mismos \u00a0supuestos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0y \u00a0jur\u00eddicos \u00a0(error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n probatoria), corresponden a \u00a0iguales \u00a0criterios de demostraci\u00f3n y fundamentaci\u00f3n, y de lograr acreditaci\u00f3n \u00a0en \u00a0 el \u00a0 proceso, \u00a0conducir\u00edan \u00a0a \u00a0una \u00a0sola \u00a0soluci\u00f3n \u00a0(la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL PRIMERA. (Violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley. Error de Derecho en la apreciaci\u00f3n probatoria). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Varios \u00a0desaciertos \u00a0de orden t\u00e9cnico y de \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0dan \u00a0al \u00a0traste \u00a0con las aspiraciones desquiciatorias del fallo \u00a0que el censor presenta en sede extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer \u00a0lugar en el enunciado del cargo \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error de derecho por falso juicio de \u00a0legalidad \u00a0al \u00a0decidirse \u00a0apreciar el testimonio rendido ante el Cuerpo T\u00e9cnico \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0Hilda \u00a0Mar\u00eda \u00a0Vargas Ram\u00edrez, Patricia \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Vargas, \u00a0Gabriel \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Vargas, Isabelina P\u00e9rez de Sierra, Mar\u00eda \u00a0In\u00e9s \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Preciado \u00a0y \u00a0Arnoldo \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0G\u00f3mez, \u00a0con fundamento en los \u00a0cuales \u00a0encontr\u00f3 acreditada la prueba de los hechos indicadores de los indicios \u00a0de \u00a0 m\u00f3vil \u00a0 y \u00a0oportunidad \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0que \u00a0estructur\u00f3 \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Funda \u00a0la \u00a0censura \u00a0en \u00a0considerar \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a050 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 504 de 1999 \u201cque hab\u00eda entrado en vigencia incluso \u00a0antes \u00a0 de \u00a0producirse \u00a0el \u00a0llamamiento \u00a0a \u00a0juicio, \u00a0suprimi\u00f3 \u00a0cualquier \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0pudieran \u00a0tener \u00a0las versiones rendidas ante las autoridades de \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial\u201d \u00a0y \u00a0agrega \u00a0que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0referida \u00a0Ley, \u00a0\u201clos \u00a0testimonios \u00a0recibidos \u00a0por \u00a0la Polic\u00eda Judicial, perdieron su valor probatorio \u00a0y, \u00a0a \u00a0partir de entonces, tal medio de prueba s\u00f3lo puede ser practicado por el \u00a0Fiscal \u00a0de \u00a0conocimiento, \u00a0quien \u00a0no puede delegar lo que constituye un acto que \u00a0s\u00f3lo a \u00e9l le compete\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas \u00a0dos \u00a0consideraciones \u00a0del censor \u00a0aparece \u00a0n\u00edtido \u00a0que el casacionista incurre en un vicio de incongruencia, como \u00a0quiera \u00a0que de ellas se establece que el enunciado del cargo no guarda relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0su \u00a0desarrollo, \u00a0ni \u00a0con \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas que pretende hacer \u00a0derivar \u00a0del \u00a0error propuesto, pues es lo cierto que la concreci\u00f3n de la fuerza \u00a0persuasiva \u00a0del\u00a0 \u00a0medio \u00a0presupone \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la existencia o \u00a0validez \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0medio, aspectos diversos que el libelista trata como si \u00a0fueran \u00a0uno \u00a0solo, \u00a0lo \u00a0cual le resta claridad y precisi\u00f3n al planteamiento que \u00a0formula. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0este \u00a0respecto \u00a0es \u00a0de recordarse que la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corte \u00a0se \u00a0ha \u00a0orientado \u00a0por sostener que en t\u00e9cnica \u00a0casacional \u00a0deben \u00a0ser \u00a0distinguidos \u00a0los errores de apreciaci\u00f3n probatoria que \u00a0guardan \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el proceso de formaci\u00f3n de la prueba, de los que tienen \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0su eficacia,\u00a0 pues se trata se yerros de naturaleza distinta \u00a0que \u00a0 no \u00a0 pueden \u00a0ser \u00a0tratados \u00a0como \u00a0si \u00a0ambas \u00a0especies \u00a0constituyeran\u00a0 \u00a0manifestaciones \u00a0 del \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0sentido \u00a0ha \u00a0precisado \u00a0que \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0contiene \u00a0normas \u00a0que \u00a0regulan \u00a0la incorporaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0al \u00a0proceso desde el punto de vista puramente formal (producci\u00f3n formal \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba), \u00a0y normas que preestablecen su m\u00e9rito probatorio o su eficacia \u00a0jur\u00eddica. \u00a0Cuando \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0al apreciar una determinada prueba, desconoce \u00a0las \u00a0primeras, incurre en error de derecho por falso juicio de legalidad; cuando \u00a0desconoce \u00a0 las \u00a0 \u00faltimas, \u00a0 en \u00a0 uno \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0primer caso (en el del error \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad), \u00a0el error gira alrededor de la validez jur\u00eddica de la prueba, o \u00a0lo \u00a0que \u00a0es \u00a0igual, \u00a0de \u00a0su \u00a0existencia \u00a0jur\u00eddica \u00a0(concepto \u00a0que \u00a0no \u00a0debe ser \u00a0equiparado \u00a0con el de existencia material), y suele manifestarse de dos maneras: \u00a0a) \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0una determina prueba, le otorga validez \u00a0jur\u00eddica \u00a0porque \u00a0considera \u00a0que cumple las exigencias formales de producci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0llenarlas \u00a0(aspecto \u00a0positivo); \u00a0y, b) cuando se la niega, porque considera \u00a0que no las re\u00fane, cumpli\u00e9ndolas (aspecto negativo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada tiene que ver\u00a0 esta clase de error \u00a0(de \u00a0legalidad) \u00a0con \u00a0las \u00a0falencias \u00a0que \u00a0puedan \u00a0llegar \u00a0a \u00a0presentarse \u00a0en el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0eficacia \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba. \u00a0Esta \u00a0\u00faltima modalidad \u00a0corresponde \u00a0a la categor\u00eda de los errores de derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, que comprende dos \u00a0situaciones: \u00a0a) Cuando el juzgador desconoce las normas que tasan el m\u00e9rito de \u00a0una \u00a0determinada \u00a0prueba; \u00a0y, \u00a0b) \u00a0Cuando \u00a0desatiende \u00a0las normas que limitan su \u00a0eficacia \u00a0probatoria, \u00a0o \u00a0se \u00a0la \u00a0niegan, \u00a0como podr\u00eda ocurrir, por ejemplo, si \u00a0desatiende \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del art\u00edculo 50 de la ley 504 de 1999 (inciso cuarto \u00a0del art\u00edculo 313 del C. de P. P. de 1991). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n, el juzgador, a diferencia de lo que ocurre con la \u00a0categor\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0errores de derecho por falso juicio de legalidad, parte del \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que \u00a0la prueba fue debidamente incorporada al proceso, y por ende, \u00a0que \u00a0es \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0v\u00e1lida, \u00a0pero \u00a0se \u00a0equivoca \u00a0al \u00a0valorarla frente a la \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0su m\u00e9rito persuasivo hace la ley, o en la determinaci\u00f3n de \u00a0su \u00a0eficacia \u00a0jur\u00eddica, \u00a0regulada tambi\u00e9n por la ley (cfr. cas. de feb. 27\/01. \u00a0Rad. 15402). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente evento, el censor no es claro \u00a0en \u00a0se\u00f1alar \u00a0si \u00a0lo que denuncia es que la prueba sobre la que predica el yerro \u00a0es \u00a0inv\u00e1lida \u00a0por \u00a0haber \u00a0sido \u00a0recaudada \u00a0por \u00a0un \u00a0funcionario que carec\u00eda de \u00a0competencia \u00a0para practicarla con transgresi\u00f3n de lo dispuesto por el art\u00edculo \u00a0313 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991 (art. 314 de la ley 600 de \u00a02000), \u00a0en cuyo evento lo procedente ser\u00eda acudir al error de derecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0o si de lo que se trata es de denunciar que tales medios \u00a0fueron \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0recaudados pero carecen de capacidad probatoria suficiente \u00a0para \u00a0establecer \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de una conducta punible o la responsabilidad \u00a0del \u00a0imputado, \u00a0en \u00a0cuyo \u00a0caso \u00a0el \u00a0error ser\u00eda de convicci\u00f3n, nada de lo cual \u00a0puede \u00a0suponer \u00a0la \u00a0Corte sin transgredir su limitada competencia funcional y el \u00a0car\u00e1cter t\u00e9cnico y rogado que la casaci\u00f3n ostenta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acontece \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0integra \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0se \u00a0conoce \u00a0como \u00a0proposici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0cargo \u00a0y \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0completa \u00a0de \u00a0\u00e9ste. \u00a0Se \u00a0limita \u00a0a denunciar que a trav\u00e9s de los \u00a0aludidos \u00a0errores \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de disposiciones de derecho sustancial, consistente en la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del art\u00edculo 104 del C\u00f3digo Penal de 2000 que define el \u00a0delito \u00a0de homicidio agravado, y la falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 232 de la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con la necesidad de que en la actuaci\u00f3n obre prueba que \u00a0conduzca \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0y de la responsabilidad del \u00a0procesado, \u00a0pero \u00a0nada \u00a0dice \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la eventual falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0in dubio pro reo por concluir que los medios dan la certeza requerida \u00a0y \u00a0condena, \u00a0cuando \u00a0de ellos surge incertidumbre que ha debido resolver a favor \u00a0del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este sentido la Corte no puede menos que \u00a0compartir \u00a0el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0cuando \u00a0sostiene \u00a0que el casacionista \u00a0omiti\u00f3 \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0definitiva \u00a0incidencia del yerro en la sentencia, ya que \u00a0apenas \u00a0\u201cse dedic\u00f3 a realizar un resumen de los contenidos tem\u00e1ticos de cada \u00a0testimonio, \u00a0dando \u00a0por \u00a0sentado, \u00a0desde \u00a0su \u00a0particular punto de vista, que los \u00a0restantes \u00a0elementos probatorios no incluidos en la censura, como los indicios y \u00a0alguna \u00a0prueba documental y testimonial, carecen del valor probatorio suficiente \u00a0para \u00a0mantener \u00a0el \u00a0fallo condenatorio\u201d, pero sin mencionar de d\u00f3nde surge la \u00a0duda, \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0configura \u00e9sta, cu\u00e1les son sus contornos, c\u00f3mo esta resulta \u00a0insuperable \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0dem\u00e1s medios de convicci\u00f3n recaudados al \u00a0informativo, \u00a0y \u00a0por qu\u00e9 la soluci\u00f3n jur\u00eddica correcta es la absoluci\u00f3n y no \u00a0la \u00a0condena, \u00a0aspectos que dej\u00f3 a medio camino en cuanto apenas enuncia pero no \u00a0les \u00a0da \u00a0ning\u00fan \u00a0desarrollo \u00a0y \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0no \u00a0obstante \u00a0ser \u00a0de \u00a0su \u00a0cargo \u00a0hacerlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen \u00a0de \u00a0estos \u00a0desaciertos, de suyo \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0censura \u00a0no logre prosperidad, advierte la Corte que \u00a0cualquiera \u00a0sea \u00a0el \u00a0tipo de error de derecho que el libelista pretende noticiar \u00a0(falso \u00a0juicio de legalidad o falso juicio de convicci\u00f3n) en la apreciaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, en ning\u00fan caso le asiste raz\u00f3n en la formulaci\u00f3n del \u00a0reparo \u00a0pues no s\u00f3lo fue recaudada por funcionarios competentes para ello, sino \u00a0que \u00a0adem\u00e1s \u00a0los \u00a0referidos medios de convicci\u00f3n pod\u00edan ser estimados por los \u00a0juzgadores por no estar limitados en su eficacia jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de los medios de prueba que \u00a0motivan \u00a0el \u00a0ataque, \u00a0se concluye que formalmente cumplen las exigencias legales \u00a0requeridas \u00a0para \u00a0su \u00a0validez \u00a0como \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0atendida su naturaleza \u00a0jur\u00eddica \u00a0(testimonial), \u00a0y \u00a0por tanto, que al ser admitidos como tales por los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0no se incurri\u00f3 en error de derecho por falso juicio \u00a0de legalidad, como equivocadamente lo plantea el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0no puede perderse de vista que \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0fueron \u00a0rendidas \u00a0ante \u00a0la \u00a0Unidad Investigativa de Polic\u00eda \u00a0Judicial, \u00a0expresamente \u00a0comisionada al efecto por la Fiscal\u00eda 31 Especializada \u00a0de \u00a0Yopal \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0proferida \u00a0el \u00a0diez de mayo de mil novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0cinco, de conformidad con la autorizaci\u00f3n de que trata el art\u00edculo \u00a0313 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal de 1991, seg\u00fan el cual \u201cel fiscal \u00a0delegado \u00a0o \u00a0la \u00a0unidad \u00a0de \u00a0fiscal\u00eda \u00a0podr\u00e1 \u00a0comisionar \u00a0para la pr\u00e1ctica de \u00a0pruebas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0o diligencias tendientes al esclarecimiento de los hechos, a \u00a0cualquier \u00a0funcionario \u00a0que \u00a0ejerza facultades de polic\u00eda judicial\u201d, pudiendo \u00a0extender \u00a0su actuaci\u00f3n a la pr\u00e1ctica de otras pruebas o diligencias que surjan \u00a0del \u00a0 cumplimiento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 comisi\u00f3n, \u00a0 excepto \u00a0 capturas, \u00a0 allanamientos, \u00a0interceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0comunicaciones, actividades que atenten contra el derecho a \u00a0la intimidad o la vinculaci\u00f3n de imputados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por esto, si la Fiscal\u00eda ya hab\u00eda asumido \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0asunto \u00a0y \u00a0dictado resoluci\u00f3n de apertura de indagaci\u00f3n \u00a0preliminar, \u00a0resulta \u00a0obvio \u00a0entender \u00a0que \u00a0los \u00a0\u00f3rganos \u00a0de \u00a0Polic\u00eda Judicial \u00a0pod\u00edan \u00a0 ser \u00a0 comisionados \u00a0 para \u00a0 la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0orientadas \u00a0al \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0los fines de la indagaci\u00f3n previa, acorde con lo dispuesto en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0320 \u00a0del \u00a0decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991 \u00a0que \u00a0establece \u00a0que \u00a0\u201cen \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 previa \u00a0 intervienen \u00a0quienes \u00a0ejerzan \u00a0funciones \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial \u00a0bajo \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0del \u00a0fiscal, \u00a0las \u00a0unidades \u00a0de \u00a0fiscal\u00eda \u00a0y el \u00a0Ministerio \u00a0 P\u00fablico\u201d, \u00a0 cuyo \u00a0 contenido \u00a0 el \u00a0actor \u00a0interesadamente \u00a0omite \u00a0analizar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error, por tanto, de existir, no ser\u00eda \u00a0de \u00a0 legalidad \u00a0 sino \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0por \u00a0haberle \u00a0hecho \u00a0producir \u00a0efectos \u00a0probatorios \u00a0a \u00a0unos \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0que, \u00a0aunque regularmente aportados al \u00a0proceso, \u00a0si \u00a0se \u00a0acogiera \u00a0el \u00a0reclamo \u00a0del \u00a0censor, \u00a0carecer\u00edan \u00a0de \u00a0eficacia \u00a0jur\u00eddica \u00a0por \u00a0desatender \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a050 \u00a0de \u00a0la Ley 504 de \u00a01999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0 embargo, \u00a0a\u00fan \u00a0si \u00a0esta \u00a0fuera \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0 planteada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0recurrente, \u00a0el \u00a0ataque \u00a0tambi\u00e9n \u00a0carece \u00a0de \u00a0fundamento, \u00a0pues \u00a0el \u00a0mencionado art\u00edculo 50 de la Ley 504 de 1999 no elimin\u00f3 \u00a0el \u00a0 m\u00e9rito \u00a0 persuasivo \u00a0 a \u00a0\u201clos \u00a0testimonios \u00a0recibidos \u00a0por \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial\u201d, \u00a0como \u00a0inopinadamente \u00a0se \u00a0sostiene \u00a0por \u00a0el demandante. Lo que tal \u00a0norma \u00a0establece \u00a0es \u00a0que \u201cen ning\u00fan caso los informes de polic\u00eda judicial y \u00a0las \u00a0versiones \u00a0suministradas \u00a0por \u00a0informantes \u00a0tendr\u00e1n valor probatorio en el \u00a0proceso\u201d \u00a0y \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0el casacionista cuestiona dista en grado sumo de \u00a0corresponder \u00a0 a \u00a0 informes \u00a0 de \u00a0 polic\u00eda \u00a0 judicial \u00a0 o \u00a0 a \u00a0\u201cversiones \u00a0de \u00a0informantes\u201d, \u00a0 sino \u00a0 que \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario \u00a0se \u00a0relaciona \u00a0con \u00a0verdaderos \u00a0testimonios \u00a0rendidos al interior del proceso con las formalidades legales, ante \u00a0funcionario \u00a0expresamente \u00a0facultado por la ley y comisionado por el fiscal para \u00a0recibirlos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0de \u00a0la \u00a0manifiesta \u00a0carencia \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0en los reparos que el casacionista formula, es lo cierto que tampoco \u00a0acredita \u00a0la \u00a0eventual \u00a0trascendencia del yerro, pues al pretender abordar dicho \u00a0aspecto, \u00a0se \u00a0limita \u00a0a sostener que las otras pruebas que cimentaron el fallo y \u00a0sobre \u00a0las \u00a0cuales \u00a0no \u00a0formula \u00a0reparo alguno \u201cno alcanzan a conducirnos a un \u00a0estado \u00a0de certeza sobre la eventual responsabilidad de DIEGO ROJAS PERDOMO, que \u00a0permitan \u00a0proferir \u00a0una \u00a0sentencia igualmente condenatoria\u201d, pero sin entrar a \u00a0analizar \u00a0de manera concreta, qu\u00e9 exactamente dicen los medios de convicci\u00f3n a \u00a0que \u00a0alude, \u00a0qu\u00e9 \u00a0se \u00a0establece \u00a0de \u00a0ellos, \u00a0c\u00f3mo \u00a0los ponder\u00f3 el juzgador, y \u00a0cu\u00e1les \u00a0ser\u00edan \u00a0las \u00a0implicaciones \u00a0probatorias \u00a0que \u00a0tendr\u00eda la decisi\u00f3n de \u00a0excluir \u00a0del fallo los testimonios cuya legalidad cuestiona, labor que resultaba \u00a0imprescindible, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo porque la naturaleza del ataque as\u00ed lo exig\u00eda, sino \u00a0porque \u00a0al \u00a0menos \u00a0dos \u00a0de los testimonios practicados por la Unidad de Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0(los de Blanca Patricia Ram\u00edrez Vargas -fl. 150-1- y Gabriel Ram\u00edrez \u00a0\u2013fl. \u00a0 250), \u00a0 fueron \u00a0recibidos \u00a0de nuevo por el fiscal del proceso en el curso del sumario, de suerte \u00a0que, \u00a0de \u00a0llegar \u00a0a \u00a0ser \u00a0declarada \u00a0la ilegalidad de los primeros, mantendr\u00edan \u00a0validez \u00a0los \u00a0\u00faltimos, \u00a0siendo \u00a0necesario, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0proceder \u00a0a analizar su \u00a0contenido.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el deber de acreditar la incidencia \u00a0del \u00a0yerro \u00a0no \u00a0resulta \u00a0suplido \u00a0con \u00a0la \u00a0simple \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de que la prueba \u00a0documental \u00a0tan \u00a0s\u00f3lo conduce a establecer la identidad del cad\u00e1ver hallado el \u00a07 \u00a0de mayo de 1995 y algunas comunicaciones referidas a las cuentas bancarias de \u00a0las cuales era titular el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0planteamiento \u00a0de \u00a0esta \u00edndole podr\u00eda \u00a0tener \u00a0alg\u00fan \u00a0asidero \u00a0si \u00a0no fuera porque los juzgadores a partir de la prueba \u00a0documental \u00a0aludida \u00a0establecieron no s\u00f3lo la correspondencia entre el cad\u00e1ver \u00a0hallado \u00a0y \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Rubiela \u00a0Ramos \u00a0de Tob\u00f3n, de quien el procesado hab\u00eda \u00a0dicho \u00a0que \u00a0la \u00a0hab\u00eda \u00a0enviado para la ciudad de Florencia, sino la fecha de su \u00a0muerte, \u00a0y \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0ROJAS PERDOMO en Yopal por la misma \u00e9poca de los \u00a0hechos \u00a0investigados, lo que result\u00f3 contrario a lo referido por ROJAS PERDOMO, \u00a0quien \u00a0adujo \u00a0que para la fecha del homicidio hab\u00eda salido de Yopal, cuando los \u00a0comprobantes \u00a0de retiro en un cajero autom\u00e1tico de esa ciudad y los testimonios \u00a0recaudados, demuestran lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0este \u00a0particular \u00a0aspecto \u00a0dijo \u00a0el \u00a0Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cY, aunque en otra parte de la indagatoria \u00a0pretende \u00a0hacer \u00a0creer \u00a0que \u00a0es ajeno al delito porque el 1\u00ba de mayo de 1995 no \u00a0estaba \u00a0en \u00a0Yopal \u00a0sino \u00a0en \u00a0Florencia \u00a0(Caquet\u00e1), a donde se hab\u00eda trasladado \u00a0desde \u00a0el \u00a020 \u00a0o \u00a021 \u00a0del \u00a0mes \u00a0anterior, la disculpa no tiene las connotaciones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0necesarias para liberar su responsabilidad, pues como existen varios \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0demuestran \u00a0exactamente \u00a0lo \u00a0contrario, se genera otro indicio \u00a0denominado \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0jurisprudencia \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0doctrina \u00a0 \u00a0OPORTUNIDAD \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PARA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DELINQUIR\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s de aludir a lo narrado por Hilda \u00a0Mar\u00eda \u00a0Vargas \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0Patricia \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Vargas, Gabriel Ram\u00edrez Vargas y \u00a0Mar\u00eda \u00a0In\u00e9s Pram\u00edrez Preciado, quienes observaron al procesado en momentos en \u00a0que \u00a0sacaba \u00a0violentamente \u00a0a \u00a0su \u00a0esposa \u00a0de \u00a0la \u00a0casa para hacerla subir a una \u00a0motocicleta\u00a0 \u00a0y alejarse del lugar; que algunos de ellos volvieron a ver al \u00a0procesado \u00a0cuando \u00a0regres\u00f3 \u00a0con \u00a0un \u00a0rasgu\u00f1o en la cara y con una herida en la \u00a0mano \u00a0izquierda, \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0horas de la noche el 1\u00ba de mayo de 1995 Isabelina \u00a0P\u00e9rez \u00a0de \u00a0Sierra \u00a0pudo \u00a0observar al procesado haciendo un trasteo, el Tribunal \u00a0mencion\u00f3 lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsta \u00a0armon\u00eda \u00a0testimonial \u00a0derruye por \u00a0completo \u00a0la coartada del acusado y muestra que para el d\u00eda tr\u00e1gico se hallaba \u00a0en \u00a0Yopal; \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0confirman \u00a0los \u00a0dos \u00a0retiros \u00a0que \u00a0por \u00a0$120.000,oo\u00a0 \u00a0 \u00a0 hizo \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0\u2018COLMENA\u2019 \u00a0acudiendo \u00a0al \u00a0cajero \u00a0autom\u00e1tico (FL. 377 cuaderno #2). Pero, es m\u00e1s: el 4 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01995 \u00a0a\u00fan se hallaba en esta ciudad, y tanto es as\u00ed, que cancel\u00f3 su \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0ahorros, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0certifica \u00a0la \u00a0entidad \u00a0al folio 157, cuaderno \u00a0#1\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna \u00a0 de \u00a0estas \u00a0consideraciones \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0es \u00a0rebatida \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0y al no hacerlo deja inc\u00f3lume la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0y \u00a0probatoria \u00a0consignada \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0por \u00a0ende, la \u00a0declaraci\u00f3n de justicia contenida en su parte resolutiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El casacionista agrega que del testimonio de \u00a0Guilermo \u00a0Endo \u00a0Parra \u00a0\u201cno nos permite arribar a un estado de certeza sobre la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0DIEGO \u00a0ROJAS \u00a0PERDOMO\u201d, limitando a ello su apreciaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0interesadamente \u00a0omite \u00a0referir \u00a0que \u00a0dicho \u00a0testigo \u00a0escuch\u00f3 de boca del \u00a0procesado \u00a0el \u00a0m\u00f3vil \u00a0que \u00a0tuvo para haber dado muerte a su esposa, la fecha en \u00a0que \u00a0lo hizo, la manera como la sac\u00f3 de la casa y la transport\u00f3 hasta el lugar \u00a0en \u00a0que \u00a0le \u00a0ocasion\u00f3 \u00a0la \u00a0muerte, \u00a0el \u00a0arma empleada, y las heridas inferidas, \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0fueron \u00a0materia \u00a0de \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0por el juzgador para concluir, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0cotejarlos con otros medios de convicci\u00f3n, que su dicho se ci\u00f1\u00f3 \u00a0a la \u00a0verdad.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0no \u00a0cabe \u00a0m\u00e1s que \u00a0reconocer \u00a0el \u00a0acierto de la Delegada cuando considera que a partir de la prueba \u00a0recaudada \u00a0\u201cel \u00a0Tribunal v\u00e1lida y l\u00f3gicamente pod\u00eda inferir que DIEGO ROJAS \u00a0PERDOMO \u00a0sac\u00f3 \u00a0a \u00a0Rubiela \u00a0Ramos \u00a0Tob\u00f3n \u00a0de la casa de la se\u00f1ora Mar\u00eda In\u00e9s \u00a0Ram\u00edrez \u00a0para \u00a0llevarla \u00a0a \u00a0un \u00a0apartado \u00a0lugar \u00a0solitario, con la finalidad de \u00a0quitarle \u00a0la \u00a0vida \u00a0y \u00a0que hab\u00eda mentido en su indagatoria, pues no s\u00f3lo neg\u00f3 \u00a0haber \u00a0estado \u00a0en \u00a0Yopal el d\u00eda de la desaparici\u00f3n de Rubiela sino tambi\u00e9n el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0haberla \u00a0sacado \u00a0a \u00a0la fuerza de la residencia de la madre de Gabriel \u00a0Ram\u00edrez Vargas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No s\u00f3lo, entonces, por presentar falencias \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0t\u00e9cnico \u00a0insaneables, sino por resultar infundada, la censura no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0o\u00eddo \u00a0el \u00a0concepto de la Procuradora \u00a0Tercera \u00a0Delegada \u00a0para \u00a0la Casaci\u00f3n penal, administrando justicia en nombre de \u00a0la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esta decisi\u00f3n no proceden recursos. \u00a0Devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. NOTIF\u00cdQUESE y C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER DE JES\u00daS ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Permiso \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21846 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0 Aprobado acta No. 024 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C.,\u00a0 diecis\u00e9is de marzo del \u00a0a\u00f1o dos mil seis. \u00a0\u00a0 Resuelve la Corte el recurso extraordinario \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 interpuesto \u00a0 por \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-10777","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-14"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10777","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10777"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10777\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10777"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10777"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10777"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}