{"id":10728,"date":"2023-09-08T19:51:08","date_gmt":"2023-09-08T19:51:08","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2130509-03-06\/"},"modified":"2023-09-08T19:51:08","modified_gmt":"2023-09-08T19:51:08","slug":"2130509-03-06","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2130509-03-06\/","title":{"rendered":"21305(09-03-06)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21305 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>DR. MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta No. 021 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C.,\u00a0 nueve de marzo del a\u00f1o \u00a0dos mil seis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0interpuesto \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 defensora \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA \u00a0CARDOZO \u00a0CASTRO, contra la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia dictada el veintinueve de enero de dos mil tres \u00a0por\u00a0 \u00a0el\u00a0 Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0la pena principal de veintiocho (28) a\u00f1os, nueve (9) \u00a0meses \u00a0y \u00a0quince \u00a0(15) \u00a0d\u00edas\u00a0 \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de homicidio \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos y actuaci\u00f3n procesal.- \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0 Aquellos \u00a0fueron \u00a0declarados \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, de la manera siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuentan \u00a0las plenarias (que) el d\u00eda 22 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02000, \u00a0siendo \u00a0las \u00a020:50 \u00a0de la noche se traslad\u00f3 la Unidad de \u00a0Reacci\u00f3n \u00a0Inmediata de Ciudad Bol\u00edvar \u2013Fiscal \u00a0293 de esta ciudad Capital a la carrera 72D No. 65-21 Barrio \u00a0Pe\u00f1\u00f3n \u00a0del \u00a0Cortijo, \u00a0con el fin de practicar inspecci\u00f3n al cad\u00e1ver de quien \u00a0en \u00a0vida \u00a0respondiera al nombre de ELVIA DIOSELINA M\u00c9NDEZ GUASCA de 48 a\u00f1os de \u00a0edad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDentro \u00a0de \u00a0la \u00a0misma diligencia practic\u00f3 \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0e \u00a0igualmente \u00a0recepcion\u00f3 \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0juramentada al \u00a0menor \u00a0GERARDO \u00a0ANTONIO \u00a0CARDOZO \u00a0M\u00c9NDEZ hijo de la obitada quien manifest\u00f3: a \u00a0eso \u00a0de \u00a0las \u00a006:25 \u00a0de \u00a0la \u00a0tarde \u00a0golpearon \u00a0en \u00a0la \u00a0residencia antes anotada, \u00a0pregunt\u00f3 \u00a0de \u00a0qui\u00e9n \u00a0se trataba, pero le respondieron preguntando a su vez por \u00a0su \u00a0progenitora, \u00a0y \u00a0dijeron \u00a0(que) \u00a0iban a hacer unos arreglos a la casa; \u00e9sta \u00a0abri\u00f3 \u00a0la \u00a0puerta, \u00a0y \u00a0le \u00a0comenz\u00f3 a mostrar al reci\u00e9n llegado el trabajo que \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0hacer, \u00a0luego los dos subieron al segundo piso, fue cuando escuch\u00f3 \u00a0tres \u00a0disparos, \u00a0de \u00a0inmediato y cuando sub\u00eda el tipo ya bajaba (sic) y le dijo \u00a0que no gritara ni dijera nada, luego se march\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDurante \u00a0la \u00a0diligencia de inspecci\u00f3n del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0en el lugar de los hechos, fueron hallados como signos de violencia en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0la \u00a0occisa, \u00a0orificios \u00a0en n\u00famero de dos ubicados en el p\u00f3mulo \u00a0derecho, \u00a0herida \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0la \u00a0regi\u00f3n retroauricular derecha y herida en el \u00a0l\u00f3bulo \u00a0auricular \u00a0del \u00a0mismo \u00a0lado, \u00a0equimosis \u00a0parpebral izquierda y derecha, \u00a0finalmente, \u00a0herida \u00a0de \u00a0bordes irregulares ubicada en la regi\u00f3n frontoparietal \u00a0izquierda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- Despu\u00e9s de adelantar algunas diligencias \u00a0preliminares, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Veinte \u00a0Seccional \u00a0Delegada \u00a0con \u00a0sede \u00a0en Bogot\u00e1 \u00a0declar\u00f3 \u00a0formalmente \u00a0abierta la investigaci\u00f3n y\u00a0 dispuso la vinculaci\u00f3n \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA \u00a0CARDOZO \u00a0CASTRO, \u00a0respecto \u00a0de quien \u00a0orden\u00f3 \u00a0su captura para efectos de escucharlo en diligencia de indagatoria (fl. \u00a086) \u00a0pero \u00a0sin \u00a0resultados \u00a0positivos, lo que amerit\u00f3 su emplazamiento mediante \u00a0edicto \u00a0(fl. \u00a098), \u00a0y \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0al \u00a0proceso mediante la declaratoria de \u00a0persona \u00a0ausente (fls. 99 y ss.) design\u00e1ndosele defensora de oficio quien tom\u00f3 \u00a0posesi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0(fl. \u00a0102). D\u00edas m\u00e1s tarde le defini\u00f3 la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en detenci\u00f3n preventiva \u00a0(fls. 108 y ss.-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Encontr\u00e1ndose \u00a0la actuaci\u00f3n a\u00fan en la fase \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0logr\u00f3 \u00a0la \u00a0captura de la persona requerida, a quien se \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0(fls. 184 y ss.) y se practicaron algunas diligencias \u00a0en orden al esclarecimiento de los hechos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- Posteriormente, previa clausura del ciclo \u00a0instructivo \u00a0(fl. \u00a059-2), \u00a0el \u00a0veintitr\u00e9s \u00a0de noviembre del a\u00f1o dos mil uno se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado \u00a0ANTONIO MAR\u00cdA CARDOZO CASTRO, como presunto coautor del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que dispuso compulsar copias de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0 para \u00a0continuar \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0respecto \u00a0de \u00a0otros \u00a0probables \u00a0responsables \u00a0(fls. \u00a0121 y ss.-2), mediante determinaci\u00f3n que cobr\u00f3 ejecutoria \u00a0en \u00a0esa \u00a0instancia, \u00a0pues \u00a0el \u00a0defensor \u00a0desisti\u00f3 del recurso de apelaci\u00f3n que \u00a0hab\u00eda interpuesto (fl. 134-2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.-\u00a0 \u00a0El tr\u00e1mite del juicio fue asumido \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Penal del Circuito\u00a0 de Bogot\u00e1 (fl. 4 cno. 3), en \u00a0donde \u00a0se \u00a0llev\u00f3 a cabo la diligencia de audiencia p\u00fablica (fls. 20 y ss.- 4), \u00a0y \u00a0el \u00a0dieciocho de octubre de dos mil dos se puso fin a la instancia condenando \u00a0al \u00a0 procesado \u00a0ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA \u00a0CARDOZO \u00a0CASTRO \u00a0a \u00a0las \u00a0penas \u00a0principales \u00a0de \u00a0veintiocho \u00a0(28) \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0accesoria de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0veinte \u00a0a\u00f1os, \u00a0\u201cque es el m\u00e1ximo permitido en la ley\u201d, entre \u00a0otras \u00a0determinaciones, a consecuencia de encontrarlo penalmente responsable del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0imputado en el pliego enjuiciatorio (fls. 152 y \u00a0ss.-4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por el procesado (fl. 201 \u00a0vto.) \u00a0y \u00a0su\u00a0 \u00a0defensor \u00a0(fl. \u00a0203 \u00a0Cno. 4),\u00a0 el Tribunal Superior del \u00a0Distrito \u00a0Judicial de Bogot\u00e1,\u00a0 al\u00a0 conocer en segunda instancia de la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0interpuesta, \u00a0mediante sentencia proferida el veintinueve de enero \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0tres \u00a0decidi\u00f3 modificar la pena privativa de la libertad \u201cen el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0imponer \u00a0a \u00a0ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA \u00a0CARDOZO \u00a0CASTRO \u00a0la \u00a0pena principal de \u00a0veintiocho \u00a0(28) \u00a0a\u00f1os, \u00a0nueve \u00a0(9) meses, quince (15) d\u00edas, de prisi\u00f3n\u201d, y \u00a0confirmarlo en lo dem\u00e1s (fls. 33 y ss. cno. Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- \u00a0Contra el fallo de segunda instancia, en \u00a0oportunidad \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0 (fl. \u00a070) \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0el \u00a0cual \u00a0fue \u00a0concedido \u00a0por el ad quem (fl. 74) y durante el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0traslado \u00a0la \u00a0defensa t\u00e9cnica present\u00f3 el correspondiente libelo \u00a0sustentatorio \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n (fls. 87 y ss.), siendo admitido por la Sala \u00a0(fl. 4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demanda.- \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0un \u00a0solo \u00a0cargo \u00a0postula \u00a0la \u00a0demandante contra la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0la \u00a0acusa \u00a0de \u00a0ser \u00a0violatoria, \u00a0por v\u00eda \u00a0indirecta, \u00a0de \u00a0disposiciones \u00a0de derecho sustancial, a consecuencia de incurrir \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de identidad y de existencia en la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00daNICO \u00a0 CARGO. \u00a0(Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por aplicaci\u00f3n indebida de los \u00a0art\u00edculos \u00a0103\u00a0 \u00a0y \u00a0104-7 de la Ley 599 de 2000 y falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo 7\u00ba de la Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comienza \u00a0por \u00a0manifestar \u00a0que \u00a0el \u00a0juicio de \u00a0responsabilidad \u00a0respecto \u00a0de \u00a0su \u00a0asistido, \u00a0se \u00a0fundament\u00f3 \u00a0exclusivamente en \u00a0prueba \u00a0indiciaria. \u00a0El \u00a0a \u00a0quo concluy\u00f3 que el se\u00f1or CARDOZO CASTRO fue quien \u00a0plane\u00f3 \u00a0detalladamente el homicidio; que era \u00e9l quien ten\u00eda mayor inter\u00e9s en \u00a0ordenar \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Elvia \u00a0Dioselina, \u00a0por la afrenta que le signific\u00f3 que \u00a0\u00e9sta \u00a0lo hubiere podido localizar despu\u00e9s de muchos a\u00f1os, y porque adem\u00e1s lo \u00a0denunci\u00f3 ante la Fiscal\u00eda por inasistencia alimentaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indic\u00f3 el Tribunal que adem\u00e1s del indicio de \u00a0inter\u00e9s, \u00a0se \u00a0presentan \u00a0los \u00a0indicios \u00a0de presencia en el lugar de los hechos, \u00a0mala \u00a0 justificaci\u00f3n, \u00a0oportunidad \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0huida, \u00a0animadversi\u00f3n \u00a0y \u00a0venganza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el ac\u00e1pite que la casacionista destina a \u00a0la \u00a0 \u201cdemostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo\u201d, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0286 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, el hecho \u00a0indicador \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0funda la prueba indiciaria, debe encontrarse debidamente \u00a0demostrado \u00a0a trav\u00e9s de cualquiera de los medios de persuasi\u00f3n autorizados por \u00a0la \u00a0ley. \u00a0En \u00a0este caso, dice, pretende demostrar que en la construcci\u00f3n de los \u00a0indicios \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u201cinter\u00e9s\u201d, \u00a0 \u00a0 \u201canimadversi\u00f3n\u201d, \u00a0 \u00a0\u201cvenganza\u201d, \u00a0\u201cpresencia\u201d, \u00a0\u201coportunidad\u201d \u00a0y \u00a0\u201chuida\u201d, como fueron denominados por \u00a0el \u00a0a \u00a0quo, no se observ\u00f3 dicha exigencia, en raz\u00f3n de los errores de hecho en \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 en la apreciaci\u00f3n de los elementos probatorios que sirven de \u00a0fundamento \u00a0a \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0dichos \u00a0indicios, \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0que seguidamente \u00a0expone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a).- \u00a0Indicios \u00a0de \u00a0inter\u00e9s, animadversi\u00f3n y venganza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0a \u00a0quo de manera \u00a0gen\u00e9rica \u00a0menciona \u00a0los \u00a0indicios de inter\u00e9s, animadversi\u00f3n y venganza, es lo \u00a0cierto \u00a0que \u00a0no \u00a0efectu\u00f3 \u00a0una \u00a0construcci\u00f3n \u00a0separada de cada uno de ellos, y, \u00a0aunque \u00a0no \u00a0lo \u00a0dice expresamente, los enuncia como si fueran uno solo, es decir \u00a0el indicio de m\u00f3vil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la sentencia de primera instancia se afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0era la \u00fanica persona que pod\u00eda tener inter\u00e9s en ocasionar \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora Dioselina M\u00e9ndez Guasca debido a que \u00e9sta lo hab\u00eda \u00a0denunciado \u00a0por \u00a0el delito de inasistencia alimentaria, oblig\u00e1ndolo a conciliar \u00a0por \u00a0una suma de dinero nada despreciable, en planteamientos que fueron acogidos \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal y adem\u00e1s hace \u00e9nfasis en que la occisa no ten\u00eda enemigos ni \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0amenazada. \u00a0A \u00a0esta conclusi\u00f3n arriba con apoyo en los documentos \u00a0que \u00a0acreditan \u00a0la \u00a0conciliaci\u00f3n y los testimonios del Antonio Cardozo y Gloria \u00a0Esther M\u00e9ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 error \u00a0 del \u00a0 Tribunal \u00a0consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0distorsionar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de las se\u00f1oras Alcira Medina \u00a0Campos \u00a0y \u00a0Gloria \u00a0Esther \u00a0M\u00e9ndez de Pe\u00f1uela al no tener en cuenta parte de su \u00a0contenido \u00a0objetivo, \u00a0ya \u00a0que \u00a0refirieron \u00a0que \u00a0ocho \u00a0d\u00edas \u00a0antes del hecho, en \u00a0cercan\u00edas \u00a0del lugar, tambi\u00e9n se present\u00f3 un homicidio contra una se\u00f1ora muy \u00a0parecida \u00a0a \u00a0Elvia \u00a0Dioselina, \u00a0y \u00a0\u00e9sta pudo observar al agresor, motivo por el \u00a0cual se manten\u00eda angustiada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0raz\u00f3n de ello, la casacionista considera \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0\u00fanicamente \u00a0el procesado CARDOZO CASTRO pudiera tener \u00a0inter\u00e9s \u00a0en \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de Elvia Dioselina, pues el hecho de que \u00e9sta hubiera \u00a0podido \u00a0observar \u00a0e identificar al autor material del crimen ocurrido ocho d\u00edas \u00a0antes, \u00a0constituye \u00a0un \u00a0motivo \u00a0determinante \u00a0para \u00a0que los responsables de este \u00a0delito quisieran atentar contra la vida de la testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b).- \u00a0Indicios \u00a0de \u00a0presencia y oportunidad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0 la \u00a0 demandante, \u00a0 los \u00a0juzgadores \u00a0fundamentaron \u00a0 el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0presencia \u00a0en \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Alcira \u00a0Medina \u00a0Campos \u00a0y \u00a0Maynor Revelo \u00a0Arellano. \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00e9sta fue distorsionada ya que de \u00a0dicho \u00a0medio no se puede inferir la presencia del procesado en la miscel\u00e1nea de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0en \u00a0el momento en que los hechos tuvieron realizaci\u00f3n. \u00a0Esto \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a que la testigo no reconoci\u00f3 ni identific\u00f3 a CARDOZO CASTRO \u00a0como la persona que estuvo en su negocio minutos del crimen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En dicho sentido manifiesta que en diligencia \u00a0realizada \u00a0el \u00a019 \u00a0de junio de 2001, cuando Maynor Revelo fue interrogada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0acerca \u00a0de \u00a0si \u00a0el hombre que hab\u00eda estado en su negocio la tarde de \u00a0los \u00a0 hechos \u00a0 correspond\u00eda \u00a0 a\u00a0 \u00a0 ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA \u00a0CARDOZO \u00a0CASTRO, \u00a0cuya \u00a0fotograf\u00eda \u00a0le \u00a0hab\u00eda sido exhibida por los familiares de la v\u00edctima, sostuvo \u00a0que se le hac\u00eda parecido pero sin poder asegurar que fuera \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que el Tribunal incurri\u00f3 en el error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia al no tener en cuenta las diligencias \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0y \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas en la primera de las \u00a0cuales \u00a0la \u00a0testigo \u00a0manifest\u00f3 \u00a0no \u00a0estar \u00a0segura \u00a0y \u00a0en \u00a0la segunda se neg\u00f3 a \u00a0colaborar \u00a0sali\u00e9ndose \u00a0del \u00a0cub\u00edculo, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la que la Fiscal\u00eda dio por \u00a0terminada la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la sentencia tampoco se tuvo en cuenta que \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0que \u00a0la Fiscal\u00eda hizo del procesado no concuerda con la de la \u00a0persona que Maynor Revelo describe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0circunstancias, \u00a0dice, \u00a0no resulta \u00a0posible \u00a0afirmar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un indicio de presencia en raz\u00f3n a que la \u00a0\u00fanica \u00a0persona \u00a0que afirm\u00f3 haber visto al individuo sospechoso cerca del lugar \u00a0donde \u00a0 fue \u00a0 asesinada \u00a0Elvia \u00a0Dioselina, \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0identific\u00f3 \u00a0o \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0a \u00a0ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA \u00a0CARDOZO \u00a0con el citado sujeto.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 indicio \u00a0de \u00a0oportunidad, sostiene que los \u00a0juzgadores \u00a0construyeron \u00a0este \u00a0indicio \u00a0con \u00a0base \u00a0en los testimonios del menor \u00a0Gerardo \u00a0Antonio \u00a0Cardozo \u00a0y \u00a0las \u00a0se\u00f1oras Alcira Medina Campos y Gloria Esther \u00a0M\u00e9ndez \u00a0de \u00a0Pe\u00f1uela,\u00a0 \u00a0quienes \u00a0coinciden \u00a0en se\u00f1alar que ANTONIO MAR\u00cdA \u00a0CARDOZO \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0comprometido \u00a0a \u00a0mandarle \u00a0arreglar \u00a0la \u00a0casa \u00a0a la occisa, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0aprovech\u00f3 \u00a0para mandarla asesinar, envi\u00e1ndole un sicario a \u00a0su \u00a0residencia \u00a0con \u00a0el \u00a0pretexto \u00a0de \u00a0que \u00a0iba \u00a0a \u00a0realizar las reparaciones al \u00a0inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que los Juzgadores parten del supuesto \u00a0de \u00a0que \u00a0de \u00a0dichos arreglos solamente sab\u00edan la v\u00edctima y su menor hijo, as\u00ed \u00a0como \u00a0Alcira Medina y Gloria Esther M\u00e9ndez. Considera, no obstante, que dejaron \u00a0de \u00a0tomar en cuenta algunos apartes de lo narrado por Gloria Esther M\u00e9ndez y el \u00a0menor, \u00a0a \u00a0partir de los cuales concluye que la preocupaci\u00f3n de los arreglos de \u00a0la \u00a0casa \u00a0la \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0occisa \u00a0desde \u00a0mucho \u00a0tiempo antes de la conciliaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0y \u00a0que \u00a0ella \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0tenido \u00a0conversaciones \u00a0con alguien para que \u00a0realizara \u00a0las \u00a0mejoras, por lo cual no es absolutamente cierto que solamente el \u00a0procesado \u00a0hubiera \u00a0tenido \u00a0conocimiento de la intenci\u00f3n de la occisa en mandar \u00a0arreglar \u00a0la \u00a0casa\u00a0 sino que ello era del dominio de todos los familiares a \u00a0a\u00fan \u00a0de \u00a0personas \u00a0extra\u00f1as a la familia con las que hab\u00eda convenido realizar \u00a0los citados arreglos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c).- \u00a0Indicio \u00a0de \u00a0huida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0la \u00a0recurrente, \u00a0este indicio se hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0que \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0del \u00a0CTI \u00a0no \u00a0hubieran podido localizar a \u00a0ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA \u00a0CARDOZO CASTRO con posterioridad a la muerte de Elvia Dioselina \u00a0para \u00a0que compareciera a la Fiscal\u00eda a rendir diligencia de indagatoria, seg\u00fan \u00a0se \u00a0indica \u00a0en \u00a0el \u00a0informe \u00a0No. \u00a00074 \u00a0de \u00a0Enero \u00a09 \u00a0de \u00a02001 \u00a0y \u00a0lo se\u00f1ala el \u00a0investigador Carlos Fajardo S\u00e1nchez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que los falladores se equivocaron en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0del indicio de \u201chuida\u201d, pues tomaron como hecho indicador \u00a0la \u00a0circunstancia de que el investigador no pudiera localizar al imputado en las \u00a0direcciones \u00a0a \u00a0que se alude en el referido informe, correspondientes a su vez a \u00a0las \u00a0que \u00a0le \u00a0suministrara la propia Fiscal\u00eda, ni en las obtenidas a trav\u00e9s de \u00a0labores de\u00a0 inteligencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0\u201chuida\u201d, \u00a0entendida \u00a0\u00e9sta \u00a0como \u00a0\u201cel \u00a0abandono \u00a0inesperado del domicilio familiar o del \u00a0ambiente \u00a0habitual\u201d, \u00a0no se configura toda vez que el se\u00f1or CARDOZO CASTRO no \u00a0ten\u00eda \u00a0 su \u00a0 domicilio, \u00a0 ni \u00a0antes \u00a0ni \u00a0despu\u00e9s, \u00a0en \u00a0las \u00a0direcciones \u00a0donde \u00a0infructuosamente fue buscado por el investigador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0error se cometi\u00f3 porque los falladores \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0falso juicio de existencia al dejar de considerar la constancia \u00a0suscrita \u00a0por \u00a0el administrador del Conjunto Residencial Casablanca 33; la copia \u00a0del \u00a0acta \u00a0de \u00a0Querella \u00a0formulada \u00a0el \u00a027 de febrero de 2000 por Antonio Mar\u00eda \u00a0Cardozo \u00a0contra\u00a0 \u00a0Jorge \u00a0William \u00a0Villadiego en la Seccional de Polic\u00eda de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la citaci\u00f3n que la inspecci\u00f3n 18 de tr\u00e1nsito de Bogot\u00e1 \u00a0le \u00a0enviara \u00a0al \u00a0se\u00f1or CARDOZO CASTRO. Con estos documentos se acredita que con \u00a0anterioridad \u00a0a \u00a0la \u00a0muerte de Elvia Dioselina M\u00e9ndez y hasta un a\u00f1o despu\u00e9s, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0resid\u00eda \u00a0en el Conjunto Residencial Casablanca 33, localizado en \u00a0la Carrera 84B No. 46-17 Sur, Apartamento 203. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de los testimonios de Aura Ligia Calder\u00f3n, Juan \u00a0Guillermo \u00a0Cruz \u00a0G\u00f3mez, \u00a0Flor Marina Valero Pineda y Ninfa In\u00e9s Vargas G\u00f3mez, \u00a0quienes \u00a0afirmaron \u00a0que \u00a0CARDOZO CASTRO resid\u00eda desde hac\u00eda varios a\u00f1os en el \u00a0citado conjunto residencial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que \u00a0estos \u00a0errores llevaron a que los \u00a0juzgadores \u00a0dieran \u00a0por \u00a0demostrado el indicio de \u201chuida\u201d al no advertir que \u00a0si \u00a0no \u00a0pudo \u00a0ser \u00a0ubicado en las direcciones a que hace alusi\u00f3n el informe del \u00a0CTI, \u00a0ello \u00a0obedeci\u00f3 \u00a0a que no resid\u00eda en los sitios donde equivocadamente fue \u00a0buscado. \u00a0 Adem\u00e1s, \u00a0este \u00a0indicio \u00a0resulta \u00a0desvanecido \u00a0con \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0voluntaria \u00a0ante \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0169 \u00a0Local \u00a0el \u00a014 de Agosto de 2001 cuando fue \u00a0capturado por los Agentes del CTI. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0que \u00a0los \u00a0Juzgadores \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0equivocaron \u00a0en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n de la prueba indiciaria antes analizada, sino \u00a0que \u00a0omitieron \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta\u00a0 \u00a0varios \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0plenamente \u00a0demostrados \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0n\u00edtidamente \u00a0se \u00a0infiere \u00a0la \u00a0incapacidad \u00a0 moral \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 para \u00a0 cometer \u00a0 el \u00a0crimen \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0atribuye. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0dicho \u00a0sentido \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0su asistido no registra antecedentes \u00a0penales \u00a0o \u00a0de \u00a0polic\u00eda, y que es un trabajador honrado y correcto, una persona \u00a0respetuosa \u00a0de \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0e \u00a0incapaz \u00a0de \u00a0recurrir \u00a0a las v\u00edas de hecho \u00a0violentas para dirimir los conflictos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca \u00a0al efecto que CARDOZO CASTRO acudi\u00f3 \u00a0ante \u00a0la \u00a0justicia \u00a0el 27 de marzo de 2000 para denunciar las lesiones recibidas \u00a0por \u00a0haber \u00a0rayado \u00a0sin culpa un veh\u00edculo ajeno; asimismo 10 de junio siguiente \u00a0puso \u00a0en \u00a0conocimiento \u00a0los \u00a0actos \u00a0extorsivos \u00a0de que estaba siendo v\u00edctima; y \u00a0atendi\u00f3 \u00a0las citaciones de la Fiscal\u00eda para que se presentara los d\u00edas 4 y 12 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02000 \u00a0y \u00a014 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02001 \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0por \u00a0inasistencia \u00a0alimentaria, \u00a0nada de lo cual, dice, se compadece con la l\u00ednea de \u00a0conducta \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 homicida \u00a0 que \u00a0 acuda \u00a0 a \u00a0sicarios \u00a0para \u00a0solucionar \u00a0sus \u00a0conflictos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0punto \u00a0de \u00a0lo \u00a0que la demandante denomina \u00a0\u201ctrascendencia \u00a0de los errores denunciados\u201d, sostiene que los sentenciadores \u00a0se \u00a0equivocaron \u00a0en \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios \u00a0de \u00a0\u201cinter\u00e9s\u201d, \u00a0\u201cpresencia \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0del \u00a0crimen\u201d, \u00a0\u201coportunidad \u00a0para delinquir\u201d, \u00a0\u201chuida\u201d, \u00a0 \u201canimadversi\u00f3n\u201d \u00a0y \u00a0\u201cvenganza\u201d, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0dieron \u00a0por \u00a0demostrado \u00a0los hechos indicadores en que se apoyaron, debido a errores de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad\u00a0 y de existencia, tal como, seg\u00fan dice, se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0en el an\u00e1lisis de cada uno de ellos, de lo cual resulta evidente que \u00a0con \u00a0base en la mencionada prueba indiciaria no es posible concluir en un juicio \u00a0de \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad de Cardozo Castro en el crimen que se le \u00a0imputa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Descartados \u00a0entonces \u00a0los aludidos indicios, \u00a0dice, \u00a0solamente \u00a0quedar\u00eda \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0\u201cmala justificaci\u00f3n\u201d, que los \u00a0juzgadores \u00a0hacen \u00a0consistir \u00a0en \u00a0las \u00a0supuestas \u00a0llamadas \u00a0que \u00a0CARDOZO \u00a0CASTRO \u00a0realiz\u00f3 \u00a0a \u00a0los familiares de la occisa dentro de los veinte d\u00edas siguientes a \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0\u00e9sta, \u00a0as\u00ed como en haber aparentemente mentido al sostener que \u00a0para \u00a0el \u00a0momento \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0se encontraba en compa\u00f1\u00eda de su compa\u00f1era, \u00a0amigos y vecinos del conjunto residencial donde habitaba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota que en tales llamadas, seg\u00fan lo narrado \u00a0por \u00a0Augusto \u00a0Pe\u00f1uela \u00a0Torres, \u00a0el \u00a0se\u00f1or CARDOZO CASTRO se habr\u00eda limitado a \u00a0preguntarle \u00a0acerca \u00a0de \u00a0lo \u00a0que hab\u00eda sucedido, mostr\u00e1ndose preocupado por la \u00a0suerte \u00a0de \u00a0su \u00a0hijo \u00a0e \u00a0indagando \u00a0si \u00a0\u00e9ste \u00a0hab\u00eda \u00a0podido verle el rostro al \u00a0asesino, \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0en \u00a0opini\u00f3n \u00a0de \u00a0la demandante, s\u00f3lo expresa la inquietud \u00a0natural \u00a0 que \u00a0 pudiera \u00a0 mostrar \u00a0cualquier \u00a0persona \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0hecho \u00a0tan \u00a0atroz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0de \u00a0tales llamadas no resulta \u00a0posible \u00a0inferir \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado pretendiera borrar las huellas que pudieran \u00a0involucrarlo \u00a0en \u00a0el hecho, sino, por el contrario, los requerimientos referidos \u00a0lo \u00a0muestran \u00a0por \u00a0completo \u00a0ajeno a los hechos, ya que si hubiera tenido alg\u00fan \u00a0v\u00ednculo \u00a0con \u00a0el \u00a0homicida \u00a0es \u00a0l\u00f3gico \u00a0que por intermedio de \u00e9ste se habr\u00eda \u00a0enterado que su hijo s\u00ed tuvo la oportunidad de verle la cara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima que si su asistido minti\u00f3 en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0esas \u00a0llamadas \u00a0y \u00a0con la afirmaci\u00f3n de que antes de que compareciera a la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0no \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0enterado de la muerte de su ex compa\u00f1era, se explica \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que desde el momento mismo del hecho todos los familiares de \u00a0aquella \u00a0 lo \u00a0se\u00f1alaron \u00a0al \u00a0un\u00edsono \u00a0como \u00a0responsable \u00a0del \u00a0crimen, \u00a0lo \u00a0que \u00a0naturalmente \u00a0le \u00a0gener\u00f3 \u00a0temor \u00a0y angustia, pero no es posible con base en esa \u00a0sola \u00a0circunstancia \u00a0arribar a la certeza que exige el art\u00edculo 232 del C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal para proferir sentencia de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0no \u00a0haber incurrido los juzgadores en los \u00a0mencionados \u00a0errores, dice, habr\u00edan aplicado a favor del procesado el beneficio \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0establecido \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a07\u00ba \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo\u00a0 expuesto, solicita \u00a0de \u00a0la Corte casar la sentencia y absolver a su asistido del delito de homicidio \u00a0agravado (fls. 87 y ss. cno. Trib.).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto del Ministerio P\u00fablico.- \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Primera \u00a0Delegada \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0comienza \u00a0por \u00a0manifestar \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los reparos que formula contra el fallo de \u00a0segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal \u00a0sentido \u00a0destaca \u00a0que \u00a0el \u00a0a quo, al \u00a0contrario \u00a0de \u00a0lo \u00a0sostenido \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0s\u00ed \u00a0hace \u00a0expresa \u00a0menci\u00f3n \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora Alcira Medina Campos en relaci\u00f3n con que la v\u00edctima \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0testigo \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0una vecina, habi\u00e9ndole dicho algo el \u00a0homicida \u00a0y que esto la puso muy nerviosa, con lo cual se desvirt\u00faa el supuesto \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad a que se alude. Cosa distinta es que el sentenciador \u00a0no \u00a0le \u00a0da \u00a0la \u00a0connotaci\u00f3n que la demandante atribuye al hecho, como es que el \u00a0homicida \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Rosalba Garc\u00eda Ram\u00edrez quer\u00eda eliminar a la se\u00f1ora \u00a0Elvia \u00a0Dioselina \u00a0por haber sido testigo del crimen. El sentenciador se limita a \u00a0transcribir \u00a0el juicio emitido por la declarante en el sentido de que tanto ella \u00a0como \u00a0un grupo de vecinos del sector consideran que el\u00a0 homicida dio muerte \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Rosalba \u00a0Garc\u00eda \u00a0por \u00a0equivocaci\u00f3n, \u00a0porque en realidad lo que \u00a0quer\u00eda era matar a Elvia Dioselina. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgador \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia tambi\u00e9n \u00a0rese\u00f1a \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de Rub\u00e9n Dar\u00edo Vanegas, Agente Investigador del CTI, \u00a0quien \u00a0narra \u00a0haber tenido conocimiento de la muerte de Rosalba Garc\u00eda Ram\u00edrez \u00a0y \u00a0manifiesta \u00a0haber \u00a0llegado \u00a0a pensar que la muerte de esta se\u00f1ora pudo haber \u00a0sido \u00a0por \u00a0equivocaci\u00f3n toda vez que no ten\u00eda\u00a0 problemas con nadie, y que \u00a0pudo \u00a0haber \u00a0sido \u00a0confundida \u00a0por la persona que le ocasion\u00f3 la muerte a Elvia \u00a0Dioselina, pues adem\u00e1s eran vecinas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0resulta que el Juzgador A quo no adopta \u00a0ninguna \u00a0postura \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0eventual relaci\u00f3n entre las muertes de las \u00a0vecinas \u00a0Rosalba \u00a0y \u00a0Elvia \u00a0Dioselina, \u00a0pero \u00a0consigna \u00a0el \u00a0planteamiento de los \u00a0declarantes, \u00a0relativo \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0primer homicidio pudo haberse presentado por \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sicario \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0que pretend\u00eda era darle muerte a Elvia \u00a0Dioselina. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0considera \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0no \u00a0var\u00edan el m\u00f3vil delictivo que se\u00f1ala que el \u00fanico interesado en \u00a0matar \u00a0a \u00a0la se\u00f1ora Elvia Dioselina era el padre de su hijo, o sea el procesado \u00a0CARDOZO CASTRO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco acierta la demandante al denunciar la \u00a0existencia \u00a0de un falso juicio de identidad en la apreciaci\u00f3n del testimonio de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Maynor Revelo, del que dice que no puede inferirse la presencia del \u00a0se\u00f1or \u00a0Cardozo \u00a0Castro \u00a0en la miscel\u00e1nea de propiedad de aquella en el momento \u00a0en \u00a0que \u00a0ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0pues \u00a0en tales circunstancias el objeto de la \u00a0controversia \u00a0no \u00a0radica en el contenido material de la prueba sino en lo que de \u00a0ella \u00a0dedujo \u00a0el \u00a0Tribunal, para lo cual ha debido acudir al error de hecho pero \u00a0por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala, \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0que el Tribunal toma \u00a0como \u00a0base \u00a0demostrativa \u00a0de \u00a0la presencia del procesado en cercan\u00edas del lugar \u00a0del \u00a0crimen \u00a0al momento en que \u00e9ste se ejecutaba, la declaraci\u00f3n de la se\u00f1ora \u00a0Alcira \u00a0Medina \u00a0Campos \u00a0quien \u00a0relat\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Maynor Revelo Ar\u00e9valo, \u00a0due\u00f1a \u00a0de \u00a0una \u00a0miscel\u00e1nea \u00a0ubicada a media cuadra del lugar donde ocurri\u00f3 el \u00a0homicidio, \u00a0le \u00a0coment\u00f3 \u00a0que \u00a0a su negocio entr\u00f3 un hombre de\u00a0 quien dijo \u00a0era \u00a0el \u00a0mismo que aparece en una fotograf\u00eda de la familia que la occisa ten\u00eda \u00a0y \u00a0correspondiente \u00a0al \u00a0procesado \u00a0Antonio \u00a0Mar\u00eda \u00a0Cardozo, \u00a0el cual estaba muy \u00a0nervioso, \u00a0 \u00a0pidi\u00f3 \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0cigarrillo \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0pregunt\u00f3 \u00a0 d\u00f3nde \u00a0 hab\u00eda \u00a0 un \u00a0tel\u00e9fono. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0puso de presente lo manifestado \u00a0por \u00a0la \u00a0propia \u00a0Maynor \u00a0Revelo \u00a0Ar\u00e9valo, \u00a0respecto \u00a0de las presiones a que fue \u00a0sometida \u00a0y \u00a0le \u00a0generaron el temor que motiv\u00f3 su decisi\u00f3n de no colaborar con \u00a0la \u00a0justicia al negarse incluso a efectuar el reconocimiento en fila de personas \u00a0y \u00a0afirmar que ella tan s\u00f3lo hab\u00eda dicho que el mencionado sujeto se le hac\u00eda \u00a0parecido al de la fotograf\u00eda del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0como \u00a0lo \u00a0afirma la \u00a0demandante, \u00a0la se\u00f1ora Revelo no afirm\u00f3 que el procesado fuera el mismo sujeto \u00a0que \u00a0se hizo presente en su establecimiento, el Tribunal lo considera demostrado \u00a0con \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de Alcira Medina Campos y su valoraci\u00f3n conjunta con las \u00a0circunstancias \u00a0relativas \u00a0al \u00a0comportamiento \u00a0procesal \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Revelo \u00a0Ar\u00e9valo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0modo, \u00a0considera \u00a0desacertado \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0relativo \u00a0a que el sentenciador dej\u00f3 de considerar apartes de la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Gloria \u00a0Esther M\u00e9ndez, hermana de la occisa, en la que afirma \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0hab\u00eda \u00a0manifestado su deseo de hacer arreglos a la casa desde antes \u00a0de \u00a0la \u00a0conciliaci\u00f3n \u00a0con Antonio Mar\u00eda, y que para ello ya hab\u00eda hablado con \u00a0alguien \u00a0para \u00a0que \u00a0iniciara \u00a0la \u00a0obras, \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0opini\u00f3n de la demandante \u00a0indicar\u00eda \u00a0que \u00a0no s\u00f3lo el procesado sab\u00eda de las refacciones locativas. Esto \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0mencionada testigo contest\u00f3 negativamente a la pregunta \u00a0sobre \u00a0si \u00a0su hermana hab\u00eda contratado los servicios de alg\u00fan alba\u00f1il, pintor \u00a0o maestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo cierto del caso es que de las declaraciones \u00a0de \u00a0Gloria \u00a0Esther M\u00e9ndez y\u00a0 Gerardo Antonio Cardozo M\u00e9ndez, lo que queda \u00a0claro \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0occisa \u00a0no \u00a0esperaba \u00a0a \u00a0nadie \u00a0distinto \u00a0del maestro que el \u00a0procesado \u00a0se \u00a0hab\u00eda comprometido a enviarle para hacer los arreglos a la casa, \u00a0en \u00a0parte \u00a0de pago del dinero que le adeudaba por concepto de alimentos del hijo \u00a0com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota, \u00a0de \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0que \u00a0tampoco asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0la recurrente en otro de los reparos que formula, toda vez que si las \u00a0comunicaciones \u00a0a trav\u00e9s de las cuales reiteradamente se cit\u00f3 al procesado, no \u00a0llegaron \u00a0a la direcci\u00f3n en la que varias personas dicen que \u00e9ste reside, sino \u00a0a \u00a0la de su hermano Efra\u00edn Cardozo, fue porque as\u00ed lo quiso Antonio Mar\u00eda con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0evadir \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0la justicia, quien suministr\u00f3 esta \u00a0direcci\u00f3n \u00a0a \u00a0la Fiscal\u00eda que le adelantaba la investigaci\u00f3n por inasistencia \u00a0alimentaria, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0puede ser esgrimido posteriormente como elemento para \u00a0justificar \u00a0su \u00a0ausencia en el proceso, ni incide en la valoraci\u00f3n realizada en \u00a0las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que tampoco tiene incidencia en el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0autor\u00eda y responsabilidad del procesado, la circunstancia de que \u00a0\u00e9ste \u00a0carezca \u00a0de \u00a0antecedentes \u00a0penales, \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0la libelista deduce su \u00a0presunta \u00a0incapacidad moral para delinquir, pues tal aspecto s\u00ed fue considerado \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgador \u00a0como \u00a0criterio para individualizar la sanci\u00f3n penal, lo que \u00a0determin\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0fijara \u00a0dentro \u00a0del primero de los cuartos medios del marco \u00a0punitivo \u00a0establecido \u00a0para \u00a0el delito imputado. Lo cierto es que la evaluaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0recaudada permiti\u00f3 a las instancias arribar a la conclusi\u00f3n de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0como \u00a0determinador del homicidio de su ex compa\u00f1era \u00a0sentimental.\u00a0 \u00a0\u201cLa \u00a0contundencia \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indirecta, \u00a0elaborada a \u00a0partir \u00a0de \u00a0elementos \u00a0indicadores \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron desvirtuados por la defensa, \u00a0resta \u00a0 \u00a0 toda \u00a0 \u00a0 entidad \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 contraindicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0incapacidad \u00a0 \u00a0para \u00a0delinquir\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0respecto de la consideraci\u00f3n de \u00a0la \u00a0recurrente, \u00a0en \u00a0el sentido de que la sentencia no puede edificarse tan solo \u00a0en \u00a0el indicio de mala justificaci\u00f3n del procesado, considera que al revisar la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0obtiene que el indicio de mentira se edifica sobre la base de que \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0fue \u00a0desmentida \u00a0por \u00a0su \u00a0propio \u00a0hijo \u00a0y \u00a0por \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Augusto \u00a0 Pe\u00f1uela \u00a0Torres, \u00a0cu\u00f1ado \u00a0de \u00a0la \u00a0occisa, \u00a0cuyas \u00a0declaraciones merecieron credibilidad para el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demandante, por el contrario, consigna su \u00a0propia \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0asumida por el procesado, apoyada en que \u00a0\u00e9ste \u00a0minti\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0temor \u00a0que \u00a0le \u00a0caus\u00f3 \u00a0el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0que desde el \u00a0principio \u00a0los \u00a0familiares \u00a0de la v\u00edctima le hicieron de ser el responsable del \u00a0crimen. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0la \u00a0contundencia \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba de cargo que se\u00f1ala al \u00a0procesado \u00a0como \u00a0el \u00a0autor \u00a0intelectual \u00a0del \u00a0homicidio, no permite explicaci\u00f3n \u00a0diversa \u00a0a \u00a0que neg\u00f3 cualquier contacto con los hechos, con la vana pretensi\u00f3n \u00a0de darle credibilidad a su supuesta ajenidad con los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0la \u00a0libelista \u00a0no \u00a0logra \u00a0demostrar los \u00a0errores \u00a0que le atribuye al sentenciador, el ataque no debe prosperar y por ello \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0(fls. \u00a06 y ss. cno. \u00a0Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE CONSIDERA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00daNICO \u00a0 CARGO. \u00a0(Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por aplicaci\u00f3n indebida de los \u00a0art\u00edculos \u00a0103 \u00a0y \u00a0104-7 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000 y falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo 7\u00ba de la Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ab \u00a0initio \u00a0debe \u00a0decirse \u00a0que \u00a0acierta \u00a0la \u00a0casacionista, \u00a0al \u00a0acudir, con apoyo en la causal primera de casaci\u00f3n, apartado \u00a0segundo, \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n de la ley para denunciar que el \u00a0sentenciador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en aplicaci\u00f3n indebida de las disposiciones de derecho \u00a0sustancial \u00a0que \u00a0definen la conducta delictiva de homicidio agravado, y falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0precepto \u00a0sustancial \u00a0que \u00a0establece el principio in dubio pro \u00a0reo, \u00a0hoy \u00a0erigido como norma rectora en el art\u00edculo 7\u00ba de la Ley 600 de 2000, \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0los \u00a0que \u00a0considera constituyen errores de hecho por falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0de \u00a0existencia en la apreciaci\u00f3n de la prueba de los \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0estructurados en el \u00a0fallo, \u00a0pues con dicho enunciado de propuesta impugnatoria logra integrar con la \u00a0nitidez \u00a0requerida \u00a0lo \u00a0que se conoce como proposici\u00f3n jur\u00eddica del cargo y la \u00a0formulaci\u00f3n completa de \u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0entender \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0dicho \u00a0requisito \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0satisfecho, \u00a0es \u00a0de \u00a0decirse que no ocurre lo mismo en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0deber \u00a0de \u00a0desarrollar y demostrar la objetiva configuraci\u00f3n de los \u00a0yerros \u00a0que \u00a0enuncia, y la definitiva incidencia que ellos pudieron haber tenido \u00a0en \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0contenida \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0dispositiva \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0sentido pertinente resulta reiterar \u00a0que \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corte \u00a0tiene \u00a0establecido \u00a0que cuando en sede \u00a0extraordinaria \u00a0se \u00a0denuncia \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de disposiciones de derecho \u00a0sustancial, \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0incurrir \u00a0el juzgador en errores de hecho o de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n probatoria, en aras de la claridad y precisi\u00f3n que \u00a0debe \u00a0regir \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso extraordinario, compete al censor \u00a0identificar \u00a0n\u00edtidamente \u00a0el tipo de desacierto en que se funda, individualizar \u00a0el \u00a0medio o medios de prueba sobre los que predica el yerro, e indicar de manera \u00a0objetiva \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0el m\u00e9rito atribuido por el juzgador, la incidencia de \u00a0\u00e9ste \u00a0en \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0y \u00a0la norma de derecho sustancial que \u00a0indirectamente result\u00f3 excluida o indebidamente aplicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, la misma naturaleza rogada que la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ostenta, impone al demandante el deber de abordar la demostraci\u00f3n de \u00a0c\u00f3mo \u00a0habr\u00eda de corregirse el yerro probatorio que denuncia, modificando tanto \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0como \u00a0la \u00a0parte \u00a0dispositiva \u00a0de la sentencia, tarea que \u00a0comprende \u00a0un nuevo an\u00e1lisis del acervo probatorio, valorando correctamente las \u00a0pruebas \u00a0omitidas, \u00a0cercenadas \u00a0o \u00a0tergiversadas, \u00a0excluyendo \u00a0las \u00a0supuestas, o \u00a0apreciando \u00a0acorde \u00a0con \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0aquellas \u00a0en \u00a0cuya \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0fueron transgredidos los postulados de la l\u00f3gica, las leyes de la \u00a0ciencia \u00a0o los dictados de experiencia. Esto debe cumplirse no de manera insular \u00a0sino \u00a0en \u00a0armon\u00eda \u00a0con lo acreditado por las acertadamente apreciadas, tal como \u00a0lo \u00a0ordenan \u00a0las \u00a0normas \u00a0procesales \u00a0establecidas para cada medio probatorio en \u00a0particular \u00a0y \u00a0las \u00a0que refieren el modo integral de valoraci\u00f3n, a fin de hacer \u00a0evidente \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0o \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n indebida de un concreto \u00a0precepto \u00a0de derecho sustancial, pues es la demostraci\u00f3n de la transgresi\u00f3n de \u00a0la \u00a0norma \u00a0de derecho sustancial por el fallo, la finalidad de la causal primera \u00a0en el ejercicio de la casaci\u00f3n.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0cuando \u00a0de \u00a0ataque a la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0se \u00a0trata, \u00a0el \u00a0censor \u00a0debe informar si la equivocaci\u00f3n se \u00a0cometi\u00f3 \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0demostrativos de los hechos indicadores, la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de valoraci\u00f3n conjunta al apreciar su \u00a0articulaci\u00f3n, \u00a0convergencia \u00a0y concordancia de los varios indicios entre s\u00ed, y \u00a0entre \u00a0\u00e9stos \u00a0y \u00a0las \u00a0restantes pruebas, para llegar a una conclusi\u00f3n f\u00e1ctica \u00a0desacertada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0error \u00a0radica \u00a0en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 hecho \u00a0indicador, \u00a0dado \u00a0que \u00a0necesariamente \u00a0\u00e9ste \u00a0ha \u00a0de \u00a0acreditarse \u00a0con otro medio de prueba de los legalmente establecidos, ineludible \u00a0resulta \u00a0postular\u00a0 si el yerro fue de hecho o de derecho, a qu\u00e9 expresi\u00f3n \u00a0corresponde, y c\u00f3mo alcanza demostraci\u00f3n para el caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0error \u00a0se \u00a0ubica \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0ello \u00a0supone partir de aceptar la validez del medio con el \u00a0que \u00a0se \u00a0acredita \u00a0el \u00a0hecho indicador, y demostrar al tiempo que el juzgador en \u00a0la\u00a0 \u00a0labor \u00a0de \u00a0asignaci\u00f3n del m\u00e9rito suasorio se apart\u00f3 de las leyes de \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0los principios de la l\u00f3gica o las reglas de experiencia, haciendo \u00a0evidente \u00a0en qu\u00e9 consiste y cual es la operancia correcta de cada uno de ellos, \u00a0y c\u00f3mo en concreto esto es desconocido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0lo pretendido es denunciar error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n de un indicio o un conjunto de \u00a0ellos, \u00a0lo \u00a0primero que debe acreditar el censor es la existencia material en el \u00a0proceso \u00a0del medio con el cual se evidencia el hecho indicador, la validez de su \u00a0aducci\u00f3n, \u00a0qu\u00e9 \u00a0se \u00a0establece de \u00e9l, cu\u00e1l m\u00e9rito le corresponde, y luego de \u00a0realizar \u00a0el proceso de inferencia l\u00f3gica a partir de tener acreditado el hecho \u00a0base, \u00a0exponer \u00a0el indicio que se estructura sobre \u00e9l, el valor correspondiente \u00a0siguiendo \u00a0las \u00a0reglas de experiencia, y su articulaci\u00f3n y convergencia con los \u00a0otros indicios o medios de prueba directos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0dada la naturaleza de este medio de \u00a0prueba, \u00a0si \u00a0el \u00a0yerro \u00a0se \u00a0presenta\u00a0 \u00a0en \u00a0la \u00a0labor \u00a0de \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0convergencia \u00a0y \u00a0congruencia \u00a0entre \u00a0los \u00a0distintos indicios y de \u00e9stos con los \u00a0dem\u00e1s \u00a0medios, \u00a0o al asignar la fuerza demostrativa en su valoraci\u00f3n conjunta, \u00a0es \u00a0aspecto \u00a0que no puede dejarse de precisar en la demanda, concretando el tipo \u00a0de \u00a0error \u00a0cometido, \u00a0demostrando \u00a0que \u00a0la \u00a0inferencia realizada por el juzgador \u00a0transgrede \u00a0 los \u00a0 postulados \u00a0 de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0y \u00a0acreditando \u00a0que \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0se \u00a0propone \u00a0en \u00a0su \u00a0reemplazo, \u00a0permite llegar a \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0diversa de aquella a la que arribara el sentenciador, pues no\u00a0 \u00a0trata \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0de \u00a0dar lugar a anteponer el particular punto de vista del \u00a0actor \u00a0al \u00a0del fallador, ya que en dicha eventualidad primar\u00e1 siempre \u00e9ste, en \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0halla \u00a0amparada por la doble presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad, \u00a0siendo \u00a0carga \u00a0del \u00a0demandante \u00a0desvirtuarla \u00a0con \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0concreta \u00a0de \u00a0haberse \u00a0incurrido\u00a0 en errores determinantes de violaci\u00f3n en \u00a0la declaraci\u00f3n del derecho.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0en \u00a0este \u00a0sentido \u00a0que el demandante debe \u00a0indicar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0momento \u00a0de \u00a0la construcci\u00f3n indiciaria se produce, si en el \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0o \u00a0en \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0por \u00a0violar \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica,\u00a0 \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual \u00a0ha \u00a0de \u00a0se\u00f1alar qu\u00e9 en concreto dice el medio \u00a0demostrativo \u00a0del hecho indicador, c\u00f3mo hizo la inferencia el juzgador, en qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0 el \u00a0yerro, \u00a0y \u00a0qu\u00e9 \u00a0grado \u00a0de \u00a0trascendencia \u00a0tuvo \u00a0\u00e9ste \u00a0por \u00a0su \u00a0repercusi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0parte resolutiva del fallo (cfr.,\u00a0 por todas, cas. de \u00a0marzo 10 de 2004. Rad. 18328). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0estos \u00a0derroteros no se aviene en estricto \u00a0rigor \u00a0l\u00f3gico jur\u00eddico la demandante, toda vez que, como es puesto de presente \u00a0por \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto, \u00a0no \u00a0le asiste raz\u00f3n en la denuncia de los \u00a0errores \u00a0de apreciaci\u00f3n probatoria que formula, en algunos eventos se distancia \u00a0del \u00a0enunciado propuesto para incursionar en un tipo de desacierto distinto cuya \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0tampoco \u00a0demuestra, \u00a0incumple \u00a0el \u00a0deber de presentar, de manera \u00a0objetiva, \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0panorama probatorio diverso que diera lugar a \u00a0sostener \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0se equivoc\u00f3 al afirmar que la prueba recaudada \u00a0permite \u00a0establecer, en grado de certeza, la existencia de la conducta punible y \u00a0a \u00a0responsabilidad del procesado, cuando en realidad ha debido proferir fallo de \u00a0absoluci\u00f3n, seg\u00fan pasa a precisarse.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A.- \u00a0\u201cIndicios de \u00a0Inter\u00e9s, \u00a0animadversi\u00f3n \u00a0y \u00a0venganza\u201d. \u00a0(Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de identidad, respecto de los testimonios rendidos\u00a0 \u00a0por Alcira Medina Campos y Gloria Esther M\u00e9ndez de Pe\u00f1uela). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como se anot\u00f3 en el resumen que se hizo de la \u00a0demanda, \u00a0la \u00a0libelista \u00a0sostiene \u00a0que los juzgadores\u00a0 incurrieron en falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad en la apreciaci\u00f3n del testimonio rendido por las se\u00f1oras \u00a0Alcira \u00a0 Medina \u00a0 Campos \u00a0y \u00a0Gloria \u00a0Esther \u00a0M\u00e9ndez \u00a0de \u00a0Pe\u00f1uela, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0cercenaron, \u00a0y \u00a0al \u00a0cometer dicho error dieron por demostrado el hecho indicador \u00a0del \u00a0indicio \u00a0de \u00a0m\u00f3vil \u00a0para delinquir, consistente en que el procesado era la \u00a0\u00fanica \u00a0persona \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0inter\u00e9s \u00a0en \u00a0que se ocasionara la muerte de Elvia \u00a0Dioselina M\u00e9ndez Guasca.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0la \u00a0propia \u00a0demandante lo reconoce, los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0los \u00a0juzgadores encontraron \u00a0acreditado \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador del anotado indicio, no fueron en manera alguna \u00a0los \u00a0testimonios cuyo cercenamiento la libelista denuncia, sino otros distintos. \u00a0En \u00a0tales \u00a0condiciones \u00a0era contra \u00e9stos, y no contra los aludidos testimonios, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0ha \u00a0debido dirigirse el ataque, pues adem\u00e1s aluden a \u00a0\u201chechos\u201d \u00a0distintos, \u00a0que por lo mismo no pod\u00edan ser tratados conjuntamente \u00a0sin transgredir los requisitos de claridad y precisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es tanto esto, que distinto a que, con base en \u00a0algunos \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0los sentenciadores hubieren acreditado que el \u00a0procesado \u00a0 ten\u00eda \u00a0 inter\u00e9s \u00a0en \u00a0ocasionar \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0su \u00a0ex \u00a0compa\u00f1era \u00a0sentimental,\u00a0 \u00a0que \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en otras pruebas, se pueda colegir que \u00a0existir\u00edan \u00a0otras \u00a0personas, \u00a0distintas \u00a0del procesado, interesadas en alcanzar \u00a0ese \u00a0mismo \u00a0objetivo, \u00a0evento \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0el \u00a0error \u00a0ser\u00eda de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0de este \u201ccontraindicio\u201d y no en relaci\u00f3n \u00a0con el indicio de responsabilidad que la recurrente enuncia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s, no es cierto que el sentenciador \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia hubiere sostenido que el procesado ANTONIO MAR\u00cdA CARDOZO \u00a0CASTRO \u00a0 era \u00a0 \u201cla \u00a0\u00fanica \u00a0persona \u00a0que \u00a0pod\u00eda \u00a0tener inter\u00e9s en \u2018ultimar\u2019 \u00a0a la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Elvia \u00a0Dioselina\u201d, \u00a0como \u00a0con \u00a0falta \u00a0de objetividad se afirma por la \u00a0demandante, \u00a0sino \u00a0la \u00a0que \u201cm\u00e1s inter\u00e9s\u201d ten\u00eda en dicho resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para denotar lo anterior, baste con reproducir \u00a0lo considerado por el A quo sobre este particular aspecto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTodo \u00a0ello \u00a0significa, \u00a0se \u00a0reitera, quien \u00a0plane\u00f3 \u00a0 detalladamente \u00a0 lo \u00a0que \u00a0har\u00eda \u00a0fue \u00a0ANTONIO \u00a0M\u00c1R\u00cdA, \u00a0era \u00a0 \u00a0\u00e9l \u00a0 \u00a0quien \u00a0 \u00a0m\u00e1s \u00a0 \u00a0inter\u00e9s \u00a0 \u00a0ten\u00eda \u00a0 \u00a0para \u00a0 mandar \u00a0ultimar\u00a0 \u00a0a \u00a0ELVIA DIOSELINA, por la afrenta que le signific\u00f3 el que \u00e9sta \u00a0lo \u00a0hubiera podido localizar despu\u00e9s de muchos a\u00f1os y a trav\u00e9s de su hermano, \u00a0pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0porque lo demand\u00f3 por inasistencia alimentaria, por lo que tuvo \u00a0que \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0a \u00a0conciliar \u00a0por sumas nada despreciables por su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0econ\u00f3mica \u00a0tan \u00a0precaria, \u00a0y adem\u00e1s por cuanto su familia, pero en \u00a0especial \u00a0FLOR \u00a0MARINA \u00a0y \u00a0sus otros dos hijos habidos de esta uni\u00f3n no ten\u00edan \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0ELVIA \u00a0DIOSELINA y GERARDO ANTONIO, y ello \u00a0obviamente \u00a0como \u00a0se \u00a0consign\u00f3 \u00a0en \u00a0esta \u00a0misma \u00a0providencia, le significar\u00edan \u00a0muchos problemas m\u00e1s&#8230;\u201d (fl. 197 cno. IV). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0demandante consideraba que la aludida \u00a0inferencia \u00a0fue \u00a0equivocada, \u00a0porque \u00a0los hechos indicadores en que se fund\u00f3 no \u00a0estaban \u00a0debidamente acreditados por haber incurrido el sentenciador en error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, ha debido proceder a demostrar que dicho \u00a0desacierto \u00a0se \u00a0configur\u00f3 \u00a0en relaci\u00f3n con la prueba de los siguientes hechos: \u00a01.- \u00a0La \u00a0afrenta \u00a0que \u00a0le signific\u00f3 al procesado que la v\u00edctima hubiere podido \u00a0localizarlo \u00a0despu\u00e9s de muchos a\u00f1os y a trav\u00e9s de su hermano. 2.- La denuncia \u00a0que \u00a0le \u00a0formul\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0inasistencia alimentaria y que por dicho \u00a0motivo \u00a0hubiere \u00a0tenido \u00a0que \u00a0concurrir \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda. \u00a03.- La diligencia de \u00a0conciliaci\u00f3n \u00a0que\u00a0 \u00a0CARDOZO \u00a0CASTRO \u00a0se \u00a0vio \u00a0precisado \u00a0a celebrar con la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Elvia Dioselina. 4.- La precaria situaci\u00f3n econ\u00f3mica que el procesado \u00a0presentaba \u00a0para \u00a0la fecha de la conciliaci\u00f3n. 5.- Y, finalmente, que la esposa \u00a0e \u00a0hijos \u00a0del \u00a0procesado \u00a0no \u00a0ten\u00edan \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia de Elvia \u00a0Dioselina \u00a0 y \u00a0 su \u00a0hijo \u00a0com\u00fan, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0le \u00a0habr\u00eda \u00a0significado \u00a0problemas \u00a0adicionales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al no proceder de este modo, resulta evidente \u00a0que \u00a0el \u00a0indicio de responsabilidad consistente en que el procesado era \u201cquien \u00a0m\u00e1s \u00a0 inter\u00e9s \u00a0 ten\u00eda \u00a0en \u00a0mandar \u00a0ultimar \u00a0a \u00a0ELVIA \u00a0DIOSELINA\u201d \u00a0permanece \u00a0inconmovible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero la casacionista no solamente equivoca el \u00a0objeto \u00a0de censura, sino que adem\u00e1s, de entender la Corte que lo pretendido con \u00a0la \u00a0censura era denunciar la configuraci\u00f3n de un falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0estructurar \u00a0el \u00a0\u201ccontraindicio\u201d de m\u00f3vil para \u00a0cometer \u00a0el \u00a0crimen, \u00a0radicado \u00a0en cabeza de persona distinta del procesado, una \u00a0tal \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0queda \u00a0a \u00a0medio camino en el proceso demostrativo, incapaz, por \u00a0tanto, \u00a0de \u00a0desquiciar \u00a0las \u00a0presunciones \u00a0de acierto y legalidad que amparan el \u00a0fallo ameritado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La recurrente se limita a se\u00f1alar que de los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Alcira \u00a0Medina \u00a0Campos \u00a0y Gloria Esther M\u00e9ndez de Pe\u00f1uela, se \u00a0establece \u00a0que \u00a0la \u00a0occisa fue testigo presencial del homicidio ocasionado en la \u00a0persona \u00a0de \u00a0Rosalba \u00a0Garc\u00eda \u00a0Ram\u00edrez, que pudo observar al homicida cuando se \u00a0alejaba \u00a0del \u00a0lugar\u00a0 \u00a0portando \u00a0en un mano el arma reci\u00e9n disparada, y que \u00a0\u00e9ste, \u00a0al \u00a0verse descubierto, lanz\u00f3 contra ella palabras amenazantes. A partir \u00a0de \u00a0 all\u00ed, \u00a0infiere \u00a0que \u00a0ello \u00a0constituye \u00a0\u201csin \u00a0lugar \u00a0a \u00a0dudas \u00a0un \u00a0motivo \u00a0determinante \u00a0y \u00a0decisivo \u00a0para \u00a0que \u00a0los \u00a0responsables de este delito quisieran \u00a0atentar \u00a0 contra \u00a0 su \u00a0 vida, \u00a0como \u00a0efectivamente \u00a0lo \u00a0hicieron\u201d (se destaca). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparentemente, \u00a0 con \u00a0 dicho \u00a0proceder, \u00a0la \u00a0demandante \u00a0construye \u00a0el \u00a0\u201ccontraindicio\u201d \u00a0de \u00a0responsabilidad, como era su \u00a0deber, \u00a0si \u00a0no \u00a0fuera porque al afirmar que los responsables del crimen cometido \u00a0contra \u00a0Rosalba Garc\u00eda Ram\u00edrez, fueron los mismos que segaron la vida de Elvia \u00a0Dioselina, \u00a0 apenas \u00a0 constituye \u00a0 una \u00a0especulaci\u00f3n \u00a0sin \u00a0respaldo \u00a0probatorio \u00a0alguno.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0 tampoco \u00a0 aborda \u00a0 el \u00a0 proceso \u00a0demostrativo \u00a0completo, pues omite indicar c\u00f3mo dicho indicio, en la forma como \u00a0lo \u00a0estructura, \u00a0apreciado \u00a0en conjunto siguiendo las reglas de la sana cr\u00edtica \u00a0con \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0medios \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0recaudados \u00a0en la actuaci\u00f3n y sobre los \u00a0cuales \u00a0no \u00a0concurre \u00a0ning\u00fan \u00a0tipo \u00a0de \u00a0error, tendr\u00eda entidad suficiente para \u00a0restarle \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0al indicio de responsabilidad establecido por los \u00a0juzgadores, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que el procesado era \u201cquien m\u00e1s inter\u00e9s ten\u00eda \u00a0para \u00a0mandar ultimar a ELVIA DIOSELINA\u201d y por dicho camino desvirtuar el grado \u00a0de \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad penal de CARDOZO CASTRO, declarada en el \u00a0fallo.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0sentido no puede perderse de vista, \u00a0que \u00a0no \u00a0resulta \u00a0contrario a las reglas de experiencia que personas distintas y \u00a0que \u00a0no tengan relaciones o motivos comunes, guarden el prop\u00f3sito de cometer un \u00a0crimen \u00a0espec\u00edfico, \u00a0pero s\u00f3lo una de ellas logre materializarlo. Sin embargo, \u00a0ello \u00a0no \u00a0significa \u00a0que en todos los casos la investigaci\u00f3n por ese solo hecho \u00a0arroje \u00a0 una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0incertidumbre \u00a0sobre \u00a0el \u00a0verdadero \u00a0o \u00a0verdaderos \u00a0responsables, \u00a0menos a\u00fan si, como en este evento, la pluralidad, convergencia y \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0de \u00a0cada uno de los indicios y de estos entre s\u00ed, permiten \u00a0establecer \u00a0cu\u00e1l \u00a0de \u00a0todos \u00a0los \u00a0interesados \u00a0fue \u00a0el que alcanz\u00f3 el cometido \u00a0reprochable y punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0cierto \u00a0del \u00a0caso \u00a0es \u00a0que \u00a0la hip\u00f3tesis \u00a0formulada \u00a0por \u00a0la \u00a0libelista \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el curso del \u00a0proceso, \u00a0aunque no en los t\u00e9rminos planteados por ella, al punto de llegarse a \u00a0considerar \u00a0que \u00a0el \u00a0primer \u00a0homicidio pudo haberse presentado por equivocaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sicario \u00a0cuando \u00a0en \u00a0realidad \u00a0lo que pretend\u00eda era ocasionar la muerte de \u00a0Elvia \u00a0Dioselina, \u00a0pero \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0no \u00a0le \u00a0dieron \u00a0la \u00a0importancia que la \u00a0demandante \u00a0reclama, tras encontrar que hab\u00eda otros hechos debidamente probados \u00a0que \u00a0 permitieron \u00a0 declarar \u00a0 la \u00a0 presencia \u00a0 del \u00a0 grado \u00a0de \u00a0certeza \u00a0en \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0de \u00a0ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA \u00a0CARDOZO CASTRO, como tinosamente es \u00a0puesto \u00a0de \u00a0presente \u00a0por \u00a0la \u00a0Delegada en su concepto, cuyo criterio, por estar \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0la \u00a0realidad \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0ofrece, la Corte no puede menos que \u00a0compartir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las condiciones que se han dejado vistas, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la \u00a0demandante \u00a0no \u00a0s\u00f3lo se equivoca en el planteamiento del \u00a0reparo, \u00a0sino \u00a0que \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0yerro \u00a0alguno \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria realizada por el juzgador en relaci\u00f3n con el m\u00f3vil de \u00a0la \u00a0criminalidad, \u00a0y tampoco acredita su eventual trascendencia, este aspecto de \u00a0la censura amerita desestimaci\u00f3n por la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>B.- \u00a0\u201cIndicios de \u00a0presencia y oportunidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>B.1.- \u00a0Indicio \u00a0de \u00a0presencia. \u00a0(Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0respecto \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0rendido\u00a0 \u00a0por Maynor Revelo Arellano. \u00a0Falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n en relaci\u00f3n con las diligencias de \u00a0reconocimiento fotogr\u00e1fico y en fila de personas). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene la libelista que el Tribunal Superior \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0rendido \u00a0por \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Maynor Revelo, ya que de \u00a0dicho \u00a0 medio \u00a0no \u00a0puede \u00a0inferirse \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0procesado\u00a0 \u00a0en \u00a0la \u00a0miscel\u00e1nea \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0aquella en el momento en que los hechos tuvieron \u00a0ocurrencia, \u00a0 toda \u00a0 vez \u00a0que \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0testigo \u00a0no \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0ni\u00a0 \u00a0identific\u00f3 \u00a0a \u00a0ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA \u00a0CARDOZO CASTRO como la persona que estuvo en su \u00a0negocio minutos antes del crimen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed planteado el reparo, resulta evidente que \u00a0la \u00a0libelista \u00a0enuncia un tipo de error distinto del que trata de desarrollar, y \u00a0cuya \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0tampoco demuestra. Cuando era de esperarse que, en orden a \u00a0acreditar \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de identidad en la apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Maynor \u00a0Revelo, \u00a0ofreciera \u00a0a \u00a0la Corte mediante el proceso \u00a0comparativo \u00a0correspondiente que una cosa fue lo ella dijo y otra diversa lo que \u00a0concluy\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0por haber distorsionado la expresi\u00f3n f\u00e1ctica objetiva \u00a0del \u00a0medio, \u00a0y \u00a0que \u00a0dicho \u00a0desacierto \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0a tener por probado el hecho \u00a0indicador \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual \u00a0infiri\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0se \u00a0encontraba en \u00a0cercan\u00edas \u00a0del \u00a0sitio \u00a0del \u00a0crimen \u00a0al \u00a0momento \u00a0en que este tuvo realizaci\u00f3n, \u00a0inopinadamente \u00a0abandona \u00a0dicha premisa y traslada el cuestionamiento al \u00e1mbito \u00a0en \u00a0que \u00a0opera \u00a0el \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0cuyo \u00a0desacierto, \u00a0a \u00a0m\u00e1s de no invocar \u00a0expresamente, tampoco desarrolla ni demuestra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones no logra saberse si el \u00a0error \u00a0del \u00a0tribunal \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0en \u00a0la prueba del hecho indicador o si ello \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso de inferencia l\u00f3gica, y que la Corte no puede suponer \u00a0sin \u00a0transgredir \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0rogado que el instrumento ostenta y su limitada \u00a0competencia funcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0al \u00a0margen \u00a0de \u00a0las \u00a0anotadas \u00a0deficiencias \u00a0de \u00a0orden \u00a0t\u00e9cnico, \u00a0advierte \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0cualquiera \u00a0sea la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0no \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n del \u00a0reparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para demostrar la carencia de fundamento en el \u00a0planteamiento \u00a0sobre \u00a0este \u00a0t\u00f3pico, \u00a0ha \u00a0de \u00a0decirse \u00a0que, \u00a0al \u00a0contrario de lo \u00a0sostenido \u00a0por \u00a0la \u00a0libelista, \u00a0ni \u00a0el Juzgado ni el Tribunal en sus respectivos \u00a0fallos \u00a0afirmaron \u00a0que \u00a0la \u00a0testigo \u00a0Maynor \u00a0Revelo \u00a0reconoci\u00f3 o identific\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA \u00a0CARDOZO \u00a0\u201ccomo la persona que estuvo en su negocio \u00a0minutos antes del crimen\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dijo el Juzgado: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon \u00a0lo \u00a0afirmado \u00a0por \u00a0esta declarante se \u00a0deduce \u00a0en \u00a0sana \u00a0l\u00f3gica, \u00a0en \u00a0primer t\u00e9rmino, siempre sostuvo ante el Estrado \u00a0Judicial \u00a0lo \u00a0que \u00a0percibi\u00f3 \u00a0directamente \u00a0momentos \u00a0antes del insuceso que nos \u00a0ocupa, \u00a0luego \u00a0corrobor\u00f3 \u00a0lo \u00a0sostenido \u00a0por ALCIRA MEDINA CAMPOS especialmente \u00a0cuando \u00a0vio \u00a0una \u00a0fotograf\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0aparece \u00a0ANTONIO MAR\u00cdA como una persona \u00a0parecida \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0miscel\u00e1nea, \u00a0pidi\u00f3 \u00a0un \u00a0cigarrillo \u00a0y \u00a0al \u00a0preguntarle \u00a0de \u00a0qu\u00e9 marca, opt\u00f3 por pedir de cualquiera, estaba muy nervioso, \u00a0p\u00e1lido \u00a0y \u00a0temblaba, \u00a0luego \u00a0pidi\u00f3 \u00a0le \u00a0dijera \u00a0en \u00a0d\u00f3nde pod\u00eda encontrar un \u00a0tel\u00e9fono \u00a0y \u00a0se march\u00f3, a los pocos minutos vino una algarab\u00eda, su salida del \u00a0establecimiento \u00a0y \u00a0el \u00a0encuentro con GERARDO ANTONIO que ped\u00eda ayuda y dec\u00eda, \u00a0era \u00a0su \u00a0pap\u00e1 \u00a0quien \u00a0hab\u00eda mandado al sujeto a hacer los arreglos de la casa, \u00a0pero \u00a0m\u00e1s importante es el hecho que MAYNOR REVELO, no pudo, o mejor se neg\u00f3 a \u00a0hacer \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas \u00a0en la C\u00e1rcel Nacional Modelo \u00a0debido \u00a0a \u00a0su \u00a0estado \u00a0de crisis, de nervios, de miedo, y temor, y por qu\u00e9 esta \u00a0reacci\u00f3n? \u00a0 Sencilla \u00a0y \u00a0llanamente \u00a0por \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0defensora \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0que, \u00a0quien \u00a0la \u00a0acompa\u00f1aba en las instalaciones de \u00a0Paloquemao \u00a0momentos \u00a0antes \u00a0de \u00a0salir \u00a0para \u00a0el \u00a0centro \u00a0de \u00a0reclusi\u00f3n \u00a0era la \u00a0compa\u00f1era \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0se\u00f1ora \u00a0FLOR MARINA, pero adem\u00e1s porque escuch\u00f3, \u00a0ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA \u00a0era \u00a0familiar \u00a0de \u00a0un \u00a0magistrado; \u00a0y \u00a0si \u00a0lo anterior no fuera \u00a0suficiente, \u00a0tambi\u00e9n por las llamadas an\u00f3nimas que entraban a su residencia en \u00a0altas \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0noche, \u00a0las \u00a0que \u00a0se \u00a0cortaban \u00a0una vez ella descolgaba el \u00a0auricular; \u00a0se \u00a0pregunta el Despacho, qu\u00e9 ser humano no siente temor y angustia \u00a0ante \u00a0semejante \u00a0situaci\u00f3n?, \u00a0acaso \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de nosotros no somos due\u00f1os de \u00a0nuestro \u00a0propio \u00a0miedo?; \u00a0para el Juzgado esa situaci\u00f3n fue la que no permiti\u00f3 \u00a0la \u00a0testigo \u00a0MAYNOR \u00a0hiciera \u00a0el \u00a0reconocimiento que se le solicitaba con entera \u00a0libertad&#8230;\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (fl. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0193 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cno. \u00a04).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Tribunal \u00a0por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0indic\u00f3 \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi bien es cierto ALCIRA MEDINA asegura que \u00a0MAYNOR \u00a0REVELO \u00a0entr\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0vivienda \u00a0de \u00a0la hoy occisa y all\u00ed reconoci\u00f3 al \u00a0homicida, \u00a0cuando \u00a0le \u00a0ense\u00f1aron \u00a0una \u00a0fotograf\u00eda, circunstancia que DIOSELINO \u00a0M\u00c9NDEZ \u00a0desconoce, \u00a0no por ello se puede desechar lo dicho por la primera, pues \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que MAYNOR REVELO, confirma que se le ense\u00f1o una fotograf\u00eda de \u00a0ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA a quien encontr\u00f3 parecido con el hombre que hab\u00eda estado en su \u00a0negocio \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 por \u00a0 su \u00a0 actitud, \u00a0 tuvo \u00a0 temor \u00a0 pensando \u00a0 que \u00a0era \u00a0un \u00a0ladr\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDesafortunada resulta la apreciaci\u00f3n de la \u00a0defensa, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de que ALCIRA MEDINA instig\u00f3 a MAYNOR REVELO para que \u00a0fuera \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0a \u00a0declarar \u00a0en falso sobre la supuesta presencia de su \u00a0prohijado \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de los hechos, pues si as\u00ed fuera, \u00e9sta no se hubiera \u00a0negado \u00a0a \u00a0realizar \u00a0el reconocimiento del procesado. Recu\u00e9rdese que siempre se \u00a0mostr\u00f3 \u00a0renuente \u00a0a \u00a0declarar \u00a0y \u00a0manifest\u00f3 \u00a0su \u00a0deseo \u00a0de \u00a0desligarse \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0temor \u00a0que \u00a0le \u00a0inspiraba, \u00a0no s\u00f3lo la muerte de ELVIA \u00a0DIOSELINA, \u00a0sino \u00a0la \u00a0de la otra vecina, d\u00edas antes. Todo lo cual indica que es \u00a0cierto \u00a0lo \u00a0asegurado por ALCIRA MEDINA, cuando afirma que MAYNOR s\u00ed reconoci\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0como \u00a0el \u00a0mismo \u00a0de \u00a0la \u00a0fotograf\u00eda, cuando le ense\u00f1aron la del \u00a0acusado \u00a0y \u00a0que, incluso, le dijo que cuando estuvo en la c\u00e1rcel modelo para el \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas tambi\u00e9n lo reconoci\u00f3, lo que motiv\u00f3 la \u00a0actitud \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0asumi\u00f3 \u00a0neg\u00e1ndose \u00a0a participar en la diligencia\u201d (fls. \u00a053-54 cno. Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dichos \u00a0 apartes, \u00a0 denotan, \u00a0 sin \u00a0ninguna \u00a0dificultad, \u00a0que \u00a0los juzgadores no pusieron en boca de la testigo Maynor Revelo \u00a0expresiones \u00a0que \u00a0ella \u00a0no \u00a0hubiere \u00a0utilizado, \u00a0menos \u00a0afirman que \u00e9sta en las \u00a0declaraciones \u00a0rendidas \u00a0bajo \u00a0juramento \u00a0en \u00a0el curso de la actuaci\u00f3n o en las \u00a0diligencias \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0practicadas, \u00a0hubiere \u00a0manifestado \u00a0que ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA \u00a0CARDOZO \u00a0CASTRO \u00a0fue \u00a0la persona que la tarde de los hechos estuvo en su \u00a0establecimiento \u00a0ubicado \u00a0a poca distancia de la casa donde se produjo la muerte \u00a0de \u00a0Elvia \u00a0Dioselina, \u00a0con lo cual el falso juicio de identidad cae en el vac\u00edo \u00a0en \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 a \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 encuentra \u00a0 correspondencia \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 fallos \u00a0de \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual ocurre con el falso juicio de existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en relaci\u00f3n con las diligencias de reconocimiento fotogr\u00e1fico y \u00a0en \u00a0fila de personas, pues tanto el Juzgado como el Tribunal hicieron referencia \u00a0a \u00a0dichas \u00a0pruebas \u00a0para \u00a0denotar que en la primera de ellas manifest\u00f3 no estar \u00a0segura \u00a0si \u00a0se trataba o no del procesado, ya que lo hab\u00eda visto muy r\u00e1pido, y \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda se neg\u00f3 a colaborar con la pr\u00e1ctica de la diligencia y puso en \u00a0evidencia \u00a0su \u00a0estado \u00a0de \u00a0nerviosismo \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba, \u00a0lo que de suyo \u00a0descarta la configuraci\u00f3n del yerro que la casacionista enuncia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 efecto \u00a0 baste \u00a0 con \u00a0 recordar \u00a0 lo \u00a0considerado\u00a0 por el a quo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230;reconoci\u00f3 \u00a0cuando \u00a0le \u00a0exhibieron \u00a0una \u00a0fotograf\u00eda \u00a0de ANTONIO MAR\u00cdA para que dijera si era el mismo que hab\u00eda estado \u00a0esa \u00a0tarde \u00a0en \u00a0su \u00a0negocio, \u00a0dijo, efectivamente se le \u00a0hac\u00eda \u00a0parecido, \u00a0al \u00a0finalizar la versi\u00f3n del 19 de \u00a0junio \u00a0del \u00a0a\u00f1o \u00a0anterior, \u00a0manifest\u00f3 \u00a0estar \u00a0muy \u00a0angustiada, luego el se\u00f1or \u00a0Fiscal \u00a0suspendi\u00f3 \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0y \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a022 del mismo mes para \u00a0realizar \u00a0reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0a las 10:00 de la ma\u00f1ana; y al efectuar \u00a0ese \u00a0reconocimiento, \u00a0dijo \u00a0esta \u00a0se\u00f1ora al ense\u00f1arle la fotograf\u00eda del folio \u00a0148, \u00a0 no \u00a0 estar \u00a0 segura, \u00a0 porque \u00a0 lo \u00a0 vio \u00a0 muy \u00a0r\u00e1pido; \u00a0posteriormente \u00a0al \u00a0pretender \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0evacuar \u00a0 nuevo \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0del \u00a0mismo\u00a0 \u00a0a\u00f1o, \u00a0no fue posible, y dej\u00f3 constancia; la se\u00f1ora MAYNOR REVELO \u00a0presentaba \u00a0estado \u00a0de \u00a0nerviosismo \u00a0desde \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia por lo que \u00a0se \u00a0 neg\u00f3 \u00a0 enf\u00e1ticamente \u00a0 de \u00a0 intervenir \u00a0en \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0 neg\u00e1ndose \u00a0a \u00a0observa \u00a0la \u00a0fila \u00a0de \u00a0detenidos y sali\u00e9ndose del cub\u00edculo\u201d (se destaca) (fl. 192). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0cierto \u00a0del caso, es que tanto el juzgado \u00a0como \u00a0el Tribunal no tomaron la declaraci\u00f3n y las diligencias de reconocimiento \u00a0practicadas \u00a0con \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de Maynor Revelo, como medios demostrativos \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador a partir del cual infirieron la presencia del procesado en \u00a0cercan\u00edas \u00a0de \u00a0la \u00a0casa de la v\u00edctima, sino que, por el contrario, a partir de \u00a0los \u00a0resultados de dichas diligencias, y sin tergiversar su expresi\u00f3n f\u00e1ctica, \u00a0los \u00a0cotejaron \u00a0con \u00a0lo \u00a0manifestado por otra de las testigos, la se\u00f1ora ALCIRA \u00a0MEDINA \u00a0CAMPOS quien relat\u00f3 que en todas las ocasiones la se\u00f1ora Maynor Revelo \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0al procesado CARDOZO CASTRO como la persona que estuvo en su negocio \u00a0la \u00a0tarde \u00a0de los hechos, seg\u00fan se lo manifest\u00f3 \u00e9sta, a partir de lo cual los \u00a0juzgadores \u00a0concluyeron \u00a0que \u00a0la \u00a0testigo \u00a0dijo otra cosa ante la autoridad y se \u00a0neg\u00f3 \u00a0a \u00a0colaborar \u00a0por \u00a0el \u00a0temor \u00a0que sent\u00eda de correr la misma suerte de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0expres\u00f3 \u00a0la \u00a0propia \u00a0se\u00f1ora \u00a0Revelo \u00a0en su declaraci\u00f3n \u00a0rendida \u00a0ante \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0el \u00a013 \u00a0de septiembre de 2001 (fls. 277 y ss. cno. \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0que \u00a0si \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0era \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0prueba del hecho indicador a partir del cual el \u00a0tribunal \u00a0infiri\u00f3 \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0procesado en la misma fecha y hora en un \u00a0sitio \u00a0cercano a la casa de la v\u00edctima donde se produjo el homicidio, ha debido \u00a0hacerlo \u00a0con \u00a0sujeci\u00f3n \u00a0estricta \u00a0a \u00a0las declaraciones del fallo, en las que se \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0espec\u00edfica la prueba con que se estableci\u00f3 acreditado el \u00a0hecho \u00a0indicador en que se funda el indicio de responsabilidad y no acudir\u00a0 \u00a0a \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0para presentar valoraciones diversas, pues de \u00a0este \u00a0modo \u00a0no \u00a0logra \u00a0acreditar la existencia de error probatorio alguno, y s\u00ed \u00a0por \u00a0 el \u00a0contrario \u00a0le \u00a0resta \u00a0toda \u00a0objetividad \u00a0y \u00a0seriedad \u00a0a \u00a0su \u00a0propuesta \u00a0impugnatoria, \u00a0 \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 amerita \u00a0 \u00a0 ser \u00a0 \u00a0 desestimada \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 la \u00a0Sala.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>B.2.- \u00a0Indicio \u00a0de \u00a0oportunidad. \u00a0 (Error \u00a0 en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0rendidos \u00a0por \u00a0Gloria \u00a0Esther \u00a0M\u00e9ndez \u00a0y \u00a0el menor Gerardo Antonio \u00a0Cardozo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0demanda \u00a0no se expresa con nitidez el \u00a0tipo \u00a0de \u00a0yerro que pudo haber cometido el sentenciador, pese a ser de cargo del \u00a0libelista hacerlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pareciera \u00a0que se orienta por el falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0a \u00a0partir de los cuales se \u00a0infiri\u00f3 \u00a0 que \u00a0el \u00a0crimen \u00a0se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0en \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0fueron \u00a0predispuestas \u00a0para \u00a0cometerlo, \u00a0al \u00a0dejarse \u00a0de \u00a0considerar algunos apartes del \u00a0testimonio \u00a0rendido \u00a0por \u00a0Gloria \u00a0Esther M\u00e9ndez en los que afirma que la occisa \u00a0hab\u00eda \u00a0manifestado \u00a0su \u00a0deseo \u00a0de \u00a0hacerle \u00a0algunos \u00a0arreglos \u00a0a \u00a0la casa, y la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0menor Gerardo Antonio cuando se\u00f1al\u00f3 que abri\u00f3 la puerta al \u00a0visitante \u00a0que \u00a0manifest\u00f3 \u00a0ser \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0iba \u00a0a hacer las reparaciones \u00a0locativas \u00a0porque \u00a0su \u00a0mam\u00e1 \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0ten\u00eda \u00a0entendido y lo estaba esperando, \u00a0pruebas \u00a0que indicar\u00edan que el procesado no era la \u00fanica persona que sab\u00eda lo \u00a0de \u00a0las \u00a0reparaciones \u00a0locativas, \u00a0sino \u00a0que \u00a0ello \u00a0era \u00a0de dominio de todos los \u00a0familiares \u00a0de \u00a0la \u00a0occisa,\u00a0 \u00a0a\u00fan \u00a0de \u00a0personas \u00a0extra\u00f1as, y que \u00e9sta ya \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0tenido \u00a0 \u00a0conversaciones \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0alguien \u00a0 desconocido \u00a0 con \u00a0 dicho \u00a0prop\u00f3sito.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es la recurrente quien distorsiona la prueba y \u00a0adem\u00e1s, \u00a0a \u00a0partir de dicha tergiversaci\u00f3n extrae consideraciones particulares \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0compadecen \u00a0con \u00a0la realidad que el proceso ofrece. Una cosa es que \u00a0Elvia \u00a0Dioselina hubiese manifestado su inter\u00e9s en hacer reparaciones locativas \u00a0a \u00a0su vivienda, y otra distinta que efectivamente hubiere tomado la decisi\u00f3n de \u00a0hacerlo \u00a0contratando directamente al obrero, como inopinadamente se afirma en la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese que, al contrario de lo sostenido por \u00a0la \u00a0recurrente, \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Gloria Esther M\u00e9ndez de Pe\u00f1uela fue enf\u00e1tica en \u00a0manifestar \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0su \u00a0hermana \u00a0Elvia \u00a0Dioselina \u00a0siempre dese\u00f3 hacerle \u00a0algunas \u00a0 reparaciones \u00a0a \u00a0su \u00a0vivienda \u00a0\u201cporque \u00a0la \u00a0casa \u00a0se \u00a0la \u00a0entregaron \u00a0pr\u00e1cticamente \u00a0en \u00a0obra \u00a0negra, \u00a0fuera \u00a0que se estaba gretiando (sic) por todas \u00a0partes \u00a0ten\u00eda \u00a0grietas \u00a0bastante amplias, pero antes de lo sucedido ella estaba \u00a0contenta \u00a0porque \u00a0ya \u00a0iba \u00a0a \u00a0cumplir \u00a0su deseo\u201d, lo cierto del caso es que en \u00a0\u00e9pocas \u00a0anteriores \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0contratado \u00a0los \u00a0servicios \u00a0de alg\u00fan alba\u00f1il, \u00a0pintor \u00a0o \u00a0maestro \u00a0para \u00a0hacer \u00a0la \u00a0remodelaci\u00f3n, como sin dificultad se lee a \u00a0folio 63 del cuaderno No. 4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 \u00a0la \u00a0testigo: \u00a0\u201cLo \u00a0que \u00a0ella\u00a0 \u00a0(Elvia \u00a0Dioselina) me dijo es que hab\u00edan acordado pues lo que le iban a pagar y \u00a0eso \u00a0y \u00a0estaba \u00a0muy \u00a0contenta \u00a0porque \u00a0lo \u00a0primero \u00a0que iba a empezar era con el \u00a0arreglo \u00a0de \u00a0la \u00a0casa, \u00a0solamente \u00a0me dijo eso lo primero que \u00e9l va a empezar a \u00a0hacer \u00a0es \u00a0empezar \u00a0a \u00a0mandarme \u00a0a \u00a0arreglar \u00a0la \u00a0casa, pero no s\u00e9 cu\u00e1l era el \u00a0compromiso\u201d (fl. 63 cno. 4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese \u00a0que \u00a0por \u00a0parte \u00a0alguna \u00a0la \u00a0testigo \u00a0refiera \u00a0que \u00a0toda \u00a0la \u00a0familia \u00a0estuviera \u00a0enterada \u00a0de \u00a0que \u00a0la occisa hubiere \u00a0iniciado \u00a0conversaciones \u00a0con \u00a0personas extra\u00f1as para realizar las reparaciones \u00a0locativas, \u00a0como \u00a0de \u00a0modo \u00a0contrario \u00a0se sostiene por la libelista, sino que si \u00a0bien \u00a0ten\u00eda \u00a0el \u00a0deseo \u00a0de hacerlo, se encontraba contenta por que al fin iba a \u00a0alcanzar \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0sue\u00f1o, \u00a0 \u00a0debido \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0ofrecimiento \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 hizo \u00a0 el \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0menor \u00a0 Gerardo \u00a0 Antonio \u00a0 Cardozo \u00a0M\u00e9ndez,\u00a0 \u00a0por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0desde \u00a0el \u00a0momento \u00a0mismo de los hechos, al ser \u00a0interrogado \u00a0sobre \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0Elvia Dioselina permiti\u00f3 el \u00a0ingreso \u00a0del \u00a0sicario \u00a0a \u00a0su \u00a0residencia, contest\u00f3: \u201cporque mi pap\u00e1 (ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA \u00a0CARDOZO \u00a0CASTRO, \u00a0se \u00a0aclara) \u00a0y mi mam\u00e1 estaban en una conciliaci\u00f3n y \u00a0entonces \u00a0le \u00a0mand\u00f3 ese se\u00f1or que para que arreglara unos da\u00f1os que ten\u00eda la \u00a0casa, \u00a0cuando \u00a0lleg\u00f3, \u00a0dijo \u00a0que \u00a0ven\u00eda para los arreglos de la casa\u201d (fl. 6 \u00a0cno. 1).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0esto, ninguna incorrecci\u00f3n se advierte, \u00a0en \u00a0la siguiente consideraci\u00f3n del juzgador de primera instancia, en la cual se \u00a0estructura \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0que \u00a0la \u00a0recurrente sin fundamento \u00a0f\u00e1ctico o jur\u00eddico pretende derruir: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCabe en este instante procesal preguntarse, \u00a0qui\u00e9nes \u00a0ten\u00edan \u00a0conocimiento \u00a0un \u00a0maestro \u00a0de \u00a0obra \u00a0llegar\u00eda \u00a0a arreglar el \u00a0inmueble? \u00a0Solamente \u00a0ELVIA \u00a0DIOSELINA, su hijo GERARDO ANTONIO y GLORIA ESTHER, \u00a0pero \u00a0adem\u00e1s \u00a0l\u00f3gicamente ANTONIO MAR\u00cdA y el sicario enviado por \u00e9ste, s\u00f3lo \u00a0ellos \u00a0ten\u00edan \u00a0conocimiento \u00a0de este proyecto\u201d (fls. 191 cno. 4).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales condiciones, es lo cierto que\u00a0 \u00a0\u201ctanto \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora Gloria \u00a0Esther \u00a0M\u00e9ndez, \u00a0como \u00a0de \u00a0la \u00a0del menor Gerardo Antonio Cardozo M\u00e9ndez, queda \u00a0claro \u00a0que \u00a0Elvia \u00a0Dioselina no esperaba persona distinta al maestro de obra que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0comprometido \u00a0a \u00a0mandarle \u00a0para \u00a0hacer \u00a0los \u00a0arreglos \u00a0locativos \u00a0a \u00a0la casa, en parte de pago del dinero que le adeudaba por alimentos \u00a0de \u00a0su \u00a0com\u00fan \u00a0hijo. Que otras personas se hubieran enterado del inter\u00e9s de la \u00a0ahora \u00a0occisa \u00a0de \u00a0hacerle \u00a0algunas \u00a0reparaciones \u00a0a \u00a0su vivienda, es asunto que \u00a0emerge \u00a0intrascendente, pues lo determinante es que ella esperaba, al sujeto que \u00a0le \u00a0 iba \u00a0a \u00a0enviar \u00a0al \u00a0padre \u00a0de \u00a0su \u00a0hijo\u201d, \u00a0como \u00a0acertadamente \u00a0es \u00a0puesto \u00a0de \u00a0presente \u00a0por \u00a0la Delegada, cuyo criterio la Sala \u00a0comparte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0 la \u00a0demandante \u00a0elude \u00a0la \u00a0controversia \u00a0sobre \u00a0un \u00a0aspecto \u00a0trascendente, relativo a la manifestaci\u00f3n del \u00a0menor \u00a0en \u00a0el sentido de que momentos anteriores a llegada del sicario, recibi\u00f3 \u00a0una \u00a0llamada telef\u00f3nica de su padre pregunt\u00e1ndole si hab\u00eda hecho presencia el \u00a0obrero \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0habr\u00eda de hacer las reparaciones\u00a0 (fl. 53 cno. \u00a01), \u00a0sobre lo cual, tanto el Juzgado como el Tribunal se ocuparon en el fallo, y \u00a0sin \u00a0embargo \u00a0dicho \u00a0aspecto \u00a0no mereci\u00f3 ninguna consideraci\u00f3n por parte de la \u00a0recurrente, \u00a0haciendo \u00a0de su propuesta sustancialmente inid\u00f3nea para desquiciar \u00a0el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C.- \u00a0\u201cIndicio \u00a0de \u00a0huida\u201d. \u00a0 (falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 existencia \u00a0 y \u00a0de \u00a0identidad). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0 la \u00a0casacionista, \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0al \u00a0dejar \u00a0de considerar algunos \u00a0documentos \u00a0de \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0establece \u00a0el \u00a0lugar \u00a0exacto \u00a0en donde resid\u00eda el \u00a0procesado, \u00a0antes \u00a0y despu\u00e9s de ocurridos los hechos. Asimismo, en falso juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0que \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0algunos \u00a0testimonios \u00a0dejaron \u00a0de \u00a0considerar \u00a0que \u00a0los \u00a0citados testigos afirmaron conocer el lugar donde resid\u00eda \u00a0CARDOZO \u00a0CASTRO. Anota que por virtud de dichos errores no pod\u00eda ser ubicado en \u00a0las \u00a0direcciones a que hace alusi\u00f3n un informe del CTI y en aquellas a donde le \u00a0fueron \u00a0enviadas \u00a0varias comunicaciones para que compareciera al proceso. En tal \u00a0medida, \u00a0a \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0recurrente, el indicio de huida en que el fallo se \u00a0sustenta, resulta desvanecido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cierto es que como se anota por la recurrente, \u00a0que \u00a0 el\u00a0 \u00a0a \u00a0quo \u00a0estructur\u00f3 \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0\u201chuida\u201d, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0considerar \u00a0que el procesado no fue ubicado por los \u00a0investigadores \u00a0en \u00a0las \u00a0direcciones \u00a0registradas en la actuaci\u00f3n, cuando se lo \u00a0trat\u00f3 de localizar para tratar de esclarecer los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, \u00a0que \u00a0las citaciones no llegaron al \u00a0lugar \u00a0donde \u00a0se \u00a0afirma \u00a0resid\u00eda \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0porque \u00a0\u00e9l suministr\u00f3 a la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0 la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0residencia \u00a0de \u00a0su \u00a0hermano \u00a0y \u00a0no \u00a0la \u00a0suya \u00a0propia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0 de \u00a0ah\u00ed \u00a0a \u00a0considerar \u00a0que \u00a0dicha \u00a0circunstancia \u00a0puede \u00a0ser \u00a0tomada como indicio de responsabilidad, es asunto que \u00a0la \u00a0Sala \u00a0no comparte, como se establece de la postura sentada en torno al punto \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a06 \u00a0de octubre de 2004, dentro del proceso radicado con el \u00a0n\u00famero 20266: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0comparte \u00a0la cr\u00edtica que formula el demandante a las desafortunadas expresiones \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida que valoran negativamente \u201cla fuga o evasi\u00f3n del \u00a0sindicado \u00a0y \u00a0su \u00a0contumacia \u00a0para \u00a0comparecer al proceso, a pesar de conocer su \u00a0existencia \u00a0desde muy temprano, con disculpas pueriles e inveros\u00edmiles\u201d, pues \u00a0ciertamente \u00a0esa \u00a0actitud \u00a0del \u00a0procesado \u00a0nada \u00a0prueba \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0misma dada la \u00a0equivocidad de su significado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLas consecuencias morales o \u00e9ticas que se \u00a0derivan \u00a0del adagio \u201cquien nada debe nada teme\u201d, no pueden ser extendidas al \u00a0campo \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal para imponerle al procesado una especie de \u00a0deber \u00a0de \u00a0comparecencia \u00a0cuya \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0permita \u00a0la \u00a0edificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0indicio. \u00a0Someterse \u00a0a \u00a0la \u00a0autoridad \u00a0del \u00a0Estado \u00a0para \u00a0explicar \u00a0una supuesta \u00a0conducta \u00a0punible que se le atribuye puede ser una virtud ciudadana, pero huir o \u00a0esconderse \u00a0para \u00a0evitar \u00a0la \u00a0restricci\u00f3n \u00a0de la libertad, justificada o no, en \u00a0ning\u00fan \u00a0caso \u00a0puede constituir un comportamiento que revele el compromiso penal \u00a0de \u00a0quien \u00a0lo \u00a0realice, \u00a0pues tanto puede ser inocente el que evita presentarse, \u00a0como culpable el que se entrega\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante la incorrecci\u00f3n de los juzgadores \u00a0al \u00a0deducir \u00a0el \u00a0\u201cindicio \u00a0de \u00a0huida\u201d \u00a0como prueba de la responsabilidad del \u00a0procesado, \u00a0cuando, \u00a0como \u00a0ha sido visto, ello resulta improcedente, advierte la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n de los juzgadores se mantiene, toda vez que se sustenta \u00a0en pruebas que no lograron ser demeritadas por la demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D.- \u00a0 \u00a0Otros \u00a0errores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0acudir \u00a0a \u00a0un \u00a0cap\u00edtulo \u00a0distinto en la \u00a0confecci\u00f3n \u00a0del \u00a0libelo, como corresponde proceder cuando se pretende denunciar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0desacierto \u00a0diverso \u00a0de los anteriormente enunciados, la \u00a0casacionista \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0los sentenciadores incurrieron en el error de dejar \u00a0de \u00a0considerar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0algunos \u00a0hechos \u00a0indicadores\u00a0 \u00a0que permiten \u00a0inferir \u00a0la \u00a0incapacidad \u00a0moral \u00a0de su asistido para cometer el crimen que se le \u00a0atribuye. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alude \u00a0al \u00a0efecto \u00a0que en el proceso se halla \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0ANTONIO \u00a0MAR\u00cdA\u00a0 \u00a0CARDOZO \u00a0CASTRO no registra antecedentes \u00a0penales \u00a0y \u00a0de \u00a0polic\u00eda. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0es \u00a0un \u00a0trabajador honrado y correcto, \u00a0respetuoso \u00a0de \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0e \u00a0incapaz \u00a0de \u00a0recurrir \u00a0a las v\u00edas de hecho \u00a0violentas para dirimir sus conflictos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte la Corte que la demandante no realiza \u00a0el \u00a0proceso \u00a0demostrativo \u00a0completo en orden a acreditar que la personalidad del \u00a0procesado, \u00a0aunada \u00a0a \u00a0otras \u00a0que \u00a0dicen de su buena conducta anterior, restaban \u00a0eficacia \u00a0demostrativa \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indirecta \u00a0sobre \u00a0la \u00a0cual los juzgadores \u00a0declararon \u00a0la responsabilidad y, por tanto, que la soluci\u00f3n jur\u00eddica correcta \u00a0ser\u00eda la absoluci\u00f3n y no la condena.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Deja de demostrar, c\u00f3mo a partir de la prueba \u00a0que \u00a0dice \u00a0de la buena conducta anterior del procesado, se construir\u00eda la regla \u00a0de \u00a0experiencia \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual s\u00f3lo quien tiene antecedentes penales,\u00a0 o \u00a0carece \u00a0de \u00a0un \u00a0trabajo \u00a0fijo, \u00a0o \u00a0no \u00a0gusta de las soluciones pac\u00edficas de los \u00a0conflictos \u00a0-como corresponder\u00eda a la premisa sentada por la demandante-, puede \u00a0realizar \u00a0conductas \u00a0delictivas, \u00a0y, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0que \u00a0quien \u00a0antes \u00a0ha \u00a0observado \u00a0 buena \u00a0 conducta \u00a0 personal \u00a0 y \u00a0social, \u00a0nunca \u00a0puede \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0comportamientos delictivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0deb\u00eda \u00a0acreditar, \u00a0que \u00a0el aludido \u00a0\u201ccontraindicio\u201d \u00a0es \u00a0de tal contundencia que logra conmover la conclusi\u00f3n a \u00a0que \u00a0se \u00a0arrib\u00f3 \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con la responsabilidad de \u00a0CARDOZO \u00a0CASTRO como determinador del homicidio cometido contra la se\u00f1ora Elvia \u00a0Dioselina M\u00e9ndez Guasca, nada de lo cual siquiera ensaya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De todos modos, al margen de las deficiencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0 y \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reparo, \u00a0de \u00a0suyo \u00a0suficientes \u00a0para disponer su desestimaci\u00f3n por la Sala,\u00a0 se advierte que, \u00a0contrario \u00a0al \u00a0planteamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0libelista, los juzgadores de instancia s\u00ed \u00a0tuvieron \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0aspecto relativo a la carencia de antecedentes penales \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0como \u00a0manifestaci\u00f3n de su personalidad, s\u00f3lo que le dieron la \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0que \u00a0realmente \u00a0corresponde \u00a0desde \u00a0los puntos de vista f\u00e1ctico y \u00a0jur\u00eddico, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0la \u00a0presunta \u00a0omisi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0cae en el vac\u00edo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0 en \u00a0 las \u00a0 sentencias, \u00a0para \u00a0individualizar \u00a0la \u00a0pena, \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0tomaron \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no registra antecedentes y, por ende, de conformidad con el art\u00edculo \u00a055.1 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0la \u00a0asumieron \u00a0como \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0menor \u00a0punibilidad, \u00a0(fl. \u00a0199 \u00a0cno. 4 y 59 cno. Trib.), la cual, aunada a la presencia \u00a0de \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0mayor \u00a0punibilidad \u00a0prevista \u00a0por el art\u00edculo 58.10 \u00a0ejusdem, \u00a0permiti\u00f3 \u00a0fijar \u00a0la sanci\u00f3n dentro del \u00e1mbito de los cuartos medios \u00a0del marco punitivo establecido para el delito imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0punto \u00a0cabe precisar que acert\u00f3 el \u00a0Tribunal \u00a0al \u00a0decidirse \u00a0aplicar \u00a0los \u00a0criterios \u00a0de punibilidad y dosim\u00e9tricos \u00a0establecidos \u00a0por \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000 \u00a0y \u00a0no \u00a0los \u00a0se\u00f1alados en el de \u00a01980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente, los hechos ocurrieron en vigencia \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal de 1980, y con posterioridad a ellos entr\u00f3 a regir un nuevo \u00a0estatuto \u00a0 que \u00a0 introdujo \u00a0 modificaciones \u00a0 punitivas \u00a0 a \u00a0 algunos \u00a0 de \u00a0 los \u00a0comportamientos \u00a0definidos \u00a0como \u00a0delito, suprimi\u00f3 el car\u00e1cter delictivo antes \u00a0atribuido \u00a0a \u00a0unas \u00a0conductas,\u00a0 \u00a0cre\u00f3 \u00a0nuevos \u00a0tipos \u00a0penales \u00a0y fij\u00f3 una \u00a0metodolog\u00eda \u00a0 distinta \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 anterior \u00a0 para \u00a0 efectos \u00a0 del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0individualizaci\u00f3n judicial de las penas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto al primer aspecto, es claro que al \u00a0procesado \u00a0se \u00a0le \u00a0imput\u00f3 \u00a0la realizaci\u00f3n del delito de homicidio agravado, el \u00a0cual, \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0ley 40 de 1993, ten\u00eda prevista pena de prisi\u00f3n de \u00a0cuarenta \u00a0(40) \u00a0a \u00a0sesenta (60) a\u00f1os, y que con ocasi\u00f3n de la entrada en vigor \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 599 de 2000 este mismo comportamiento hoy en d\u00eda aparece sancionado \u00a0con \u00a0pena entre veinticinco (25) y cuarenta (40) a\u00f1os de prisi\u00f3n, cuando, como \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0se \u00a0lleve \u00a0a \u00a0cabo \u201cOBRANDO EN COPARTICIPACI\u00d3N \u00a0CRIMINAL\u201d, \u00a0 \u00a0seg\u00fan \u00a0 se \u00a0 indic\u00f3 \u00a0 en \u00a0 fallos \u00a0 de \u00a0 primera \u00a0 y \u00a0 segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De manera que en aplicaci\u00f3n del principio de \u00a0favorabilidad \u00a0previsto \u00a0como \u00a0principio \u00a0rector \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 6\u00ba del nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal (art. 6\u00ba del anterior), no cabe ninguna duda que la legislaci\u00f3n \u00a0actualmente \u00a0vigente \u00a0se ofrece m\u00e1s favorable a los intereses del procesado, en \u00a0cuanto \u00a0sanciona con menor severidad el comportamiento materia de investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0juzgamiento. \u00a0Esto \u00a0permite colegir que ning\u00fan reparo merece la decisi\u00f3n de \u00a0los \u00a0juzgadores de dar aplicaci\u00f3n a la Ley 600 de 2000 y no al C\u00f3digo Penal en \u00a0cuya vigencia fueron cometidos los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0conforme \u00a0ha \u00a0sido \u00a0precisado \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala,\u00a0 \u00a0la \u00a0favorabilidad \u00a0tambi\u00e9n \u00a0implica \u00a0llevar \u00a0a \u00a0cabo \u00a0un an\u00e1lisis \u00a0comparativo \u00a0 de \u00a0los \u00a0m\u00e9todos \u00a0que \u00a0tanto \u00a0la\u00a0 \u00a0codificaci\u00f3n \u00a0sustantiva \u00a0anterior \u00a0como la actual, establecen para efectos de la individualizaci\u00f3n de la \u00a0pena \u00a0a \u00a0fin \u00a0de constatar cu\u00e1l de los dos reporta m\u00e1s ventajas al sentenciado \u00a0(Cfr. cas. marzo 3\/2004. Rad. 13436). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo \u00a061 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 de 1980, \u00a0establec\u00eda \u00a0que \u00a0dentro \u00a0de los criterios para fijar la pena entre los l\u00edmites \u00a0m\u00ednimos \u00a0y m\u00e1ximos se\u00f1alados por la ley,\u00a0 el Juez pod\u00eda tener en cuenta \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0y \u00a0modalidades \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible, el grado de culpabilidad, las \u00a0circunstancias \u00a0de atenuaci\u00f3n o agravaci\u00f3n concurrentes, y la personalidad del \u00a0agente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, con dicha finalidad el art\u00edculo 67 \u00a0ejusdem \u00a0preve\u00eda \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00f3lo pod\u00eda imponer el m\u00e1ximo de la pena \u00a0cuando \u00a0concurrieran \u00a0\u00fanicamente \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n punitiva y el \u00a0m\u00ednimo, \u00a0cuando \u00a0concurrieran exclusivamente de atenuaci\u00f3n \u201csin perjuicio de \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a061\u201d ejusdem, lo que indica que \u201cel juez no \u00a0est\u00e1 \u00a0compelido \u00a0a \u00a0imponer el m\u00ednimo de la sanci\u00f3n, cuando, a su juicio sean \u00a0aplicables \u00a0los \u00a0otros \u00a0criterios que permiten aumentar la pena y que dimanan de \u00a0esta \u00a0norma. \u00a0En \u00a0otras palabras, el m\u00ednimo de la pena \u00a0s\u00f3lo \u00a0es imponible cuando concurran atenuantes, y adem\u00e1s, se est\u00e9 en ausencia \u00a0de \u00a0 \u00a0cualquier \u00a0 \u00a0circunstancia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0 dosim\u00e9trica, \u00a0y \u00a0en \u00a0ausencia \u00a0de los otros criterios (art. 61) que permitan al \u00a0juez \u00a0moverse \u00a0m\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0del \u00a0extremo \u00a0inferior\u201d (Cas. sep. 5 de 2001. Rad. \u00a013000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, si conflu\u00edan circunstancias de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0agravaci\u00f3n, o si \u00e9stas se hallaban ausentes, el juez ten\u00eda la \u00a0facultad \u00a0para \u00a0fijar \u00a0la \u00a0pena \u00a0entre \u00a0el \u00a0m\u00ednimo punitivo previsto en el tipo \u00a0realizado, \u00a0aumentado \u00a0en un d\u00eda, hasta el m\u00e1ximo de pena, pero reducido en un \u00a0d\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la normativa actualmente vigente (ley 599 \u00a0de \u00a0200), \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0tiene \u00a0por deber expresamente previsto el de \u00a0motivar \u00a0debidamente el proceso de individualizaci\u00f3n judicial de la pena en sus \u00a0aspectos \u00a0cuantitativo \u00a0y \u00a0cualitativo \u00a0(art. \u00a059), \u00a0sino \u00a0que despu\u00e9s de haber \u00a0determinado \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0m\u00ednimos y m\u00e1ximos aplicables al caso (art. 60), \u00a0\u201cdividir\u00e1 \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0punitivo \u00a0de movilidad previsto en la ley en cuartos: \u00a0uno \u00a0m\u00ednimo, \u00a0dos \u00a0medios \u00a0y \u00a0uno \u00a0m\u00e1ximo\u201d \u00a0(art. \u00a061), \u00a0los cuales resultan \u00a0trascendentes \u00a0para \u00a0hacer operar la discrecionalidad judicial, si se los coteja \u00a0con \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0 circunstancias \u00a0 de \u00a0 atenuaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 agravaci\u00f3n \u00a0punitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0este \u00a0modo, si no concurren atenuantes ni \u00a0agravantes, \u00a0o \u00a0s\u00f3lo \u00a0circunstancias de atenuaci\u00f3n punitiva, el juzgador puede \u00a0moverse \u00a0 entre \u00a0 los \u00a0 l\u00edmites \u00a0del \u00a0cuarto \u00a0m\u00ednimo; \u00a0pero \u00a0si \u00a0operan \u00a0tanto \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0como de agravaci\u00f3n punitiva, la ley faculta al \u00a0juez \u00a0para \u00a0que \u00a0fije \u00a0la pena entre los l\u00edmites m\u00ednimos y m\u00e1ximos de los dos \u00a0cuartos \u00a0medios; \u00a0y si s\u00f3lo concurren circunstancias de agravaci\u00f3n, la pena ha \u00a0de verse individualizada en el \u00e1mbito del cuarto m\u00e1ximo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez establecido el cuarto o cuartos dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales se autoriza la determinaci\u00f3n judicial de la pena, la ley obliga \u00a0considerar \u00a0otros aspectos, tales como la mayor o menor gravedad de la conducta, \u00a0el \u00a0da\u00f1o \u00a0real \u00a0o \u00a0potencial \u00a0creado, \u00a0la naturaleza de las causales de mayor o \u00a0menor \u00a0punibilidad, \u00a0la \u00a0intensidad \u00a0del \u00a0dolo, \u00a0la \u00a0preterintenci\u00f3n o la culpa \u00a0concurrentes, \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de la pena y la funci\u00f3n que \u00e9sta debe cumplir en \u00a0el caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De todos modos, el juicio de favorabilidad en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0aplicable, \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0llevado a cabo in \u00a0abstracto, \u00a0sino \u00a0de \u00a0manera \u00a0espec\u00edfica \u00a0en \u00a0cada evento, para lo cual resulta \u00a0indispensable \u00a0efectuar \u00a0los c\u00e1lculos respectivos y los criterios dosim\u00e9tricos \u00a0que \u00a0resultan \u00a0aplicables. \u00a0Esto \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de llegar a establecer guarismos \u00a0concretos \u00a0que \u00a0permitan \u00a0su \u00a0comparaci\u00f3n, \u00a0pues de antemano no resulta posible \u00a0advertir \u00a0que \u00a0uno \u00a0de \u00a0los dos ordenamientos sea m\u00e1s favorable a los intereses \u00a0del procesado.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0vez \u00a0establecido que la actual normativa \u00a0sustancial \u00a0penal \u00a0es \u00a0m\u00e1s \u00a0benigna \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0y, \u00a0por \u00a0ende, que resulta \u00a0aplicable \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del principio de favorabilidad, procede entonces ponderar \u00a0los \u00a0dos \u00a0sistemas de dosificaci\u00f3n de la pena, para concluir cu\u00e1l resulta m\u00e1s \u00a0favorable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tomando \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0punitivo \u00a0para \u00a0el \u00a0delito de homicidio agravado definido por el art\u00edculo 104-7 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de 2000 oscila entre veinticinco (25) y cuarenta (40) a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0si \u00a0se \u00a0acudiera a lo dispuesto por el art\u00edculo 61 del C\u00f3digo Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0y \u00a0respetando \u00a0los \u00a0criterios tenidos en cuenta por los juzgadores de \u00a0instancia, \u00a0para \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0ANTONIO MAR\u00cdA CARDOZO CASTRO la pena a aplicar \u00a0por \u00a0dicho \u00a0comportamiento no podr\u00eda equivaler al m\u00ednimo se\u00f1alado en la norma \u00a0que \u00a0lo \u00a0define, \u00a0esto es veinticinco (25) a\u00f1os de prisi\u00f3n, sino a un guarismo \u00a0superior, \u00a0toda \u00a0vez que confluyen circunstancias gen\u00e9ricas de agravaci\u00f3n y de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0caso \u00a0ser\u00eda \u00a0la de haber obrado en coparticipaci\u00f3n \u00a0criminal\u00a0 y la carencia de antecedentes penales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tales condiciones, atendiendo los criterios \u00a0previstos \u00a0por \u00a0los \u00a0art\u00edculos 61 y 67 del C\u00f3digo Penal de 1980, resulta claro \u00a0que \u00a0los sentenciadores no pod\u00edan aplicar el m\u00ednimo punitivo (25 a\u00f1os), ni el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0(40 a\u00f1os), por lo que trat\u00e1ndose de un asunto de las caracter\u00edsticas \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0realizado \u00a0(contra \u00a0una \u00a0persona \u00a0con \u00a0quien el procesado hab\u00eda \u00a0tenido \u00a0v\u00ednculos afectivos y era nada menos que la madre de uno de sus hijos) y \u00a0de \u00a0las \u00a0modalidades \u00a0en \u00a0que \u00a0fue \u00a0cometido, \u00a0dise\u00f1ado \u00a0de \u00a0antemano \u00a0a fin de \u00a0garantizar \u00a0su \u00e9xito (mediante la penetraci\u00f3n enga\u00f1osa del autor id\u00f3neamente \u00a0armado \u00a0a \u00a0la residencia de la v\u00edctima), demuestran la gravedad superlativa del \u00a0injusto\u00a0 \u00a0y \u00a0un \u00a0mayor grado de exigibilidad social y personal, de modo que \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0este \u00a0sistema \u00a0de dosificaci\u00f3n la pena tendr\u00eda que ser de 30 \u00a0a\u00f1os, \u00a0cifra \u00a0que \u00a0se acerca m\u00e1s al m\u00ednimo punitivo de veinticinco a\u00f1os y se \u00a0distancia \u00a0del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0cuarenta, \u00a0atendiendo \u00a0que el procesado no registra \u00a0antecedentes \u00a0penales \u00a0y en su contra no concurren adicionales circunstancias de \u00a0agravaci\u00f3n. \u00a0Este \u00a0guarismo \u00a0respeta, \u00a0adem\u00e1s, los extremos punitivos del tipo \u00a0penal \u00a0y \u00a0el \u00a0margen de discrecionalidad que la ley le confiere al juzgador para \u00a0individualizar la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0de otra parte se consideran los criterios \u00a0dosim\u00e9tricos \u00a0establecidos \u00a0por \u00a0el \u00a0actual \u00a0Estatuto, \u00a0el cuarto m\u00ednimo queda \u00a0delimitado \u00a0entre \u00a0trescientos \u00a0(300) meses a trescientos cuarenta y cinco (345) \u00a0meses; \u00a0el primer cuarto medio, de trescientos cuarenta y cinco (345) meses y un \u00a0(1) \u00a0d\u00eda \u00a0a \u00a0trescientos \u00a0noventa \u00a0(390) \u00a0meses; \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cuarto medio, de \u00a0trescientos \u00a0noventa (390) meses y un d\u00eda a cuatrocientos treinta y cinco (435) \u00a0meses; \u00a0y \u00a0el \u00a0cuarto \u00a0m\u00e1ximo de cuatrocientos treinta y cinco (435) meses y un \u00a0(1) d\u00eda\u00a0 a cuatrocientos ochenta (480) meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como en este caso al concurrir agravantes (la \u00a0coparticipaci\u00f3n \u00a0criminal) \u00a0y \u00a0atenuantes \u00a0(la \u00a0carencia \u00a0de \u00a0antecedentes), el \u00a0Tribunal \u00a0impuso una pena de 28 a\u00f1os, 9 meses\u00a0 y 15 d\u00edas (es decir apenas \u00a015 \u00a0d\u00edas por encima del m\u00ednimo punitivo del primer cuarto medio), se establece \u00a0que \u00a0este \u00a0m\u00e9todo de individualizaci\u00f3n de la pena resulta m\u00e1s favorable a los \u00a0intereses del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0finalmente, \u00a0que \u00a0sin \u00a0enunciar, \u00a0 menos \u00a0 desarrollar, \u00a0un \u00a0ataque \u00a0independiente, \u00a0bajo \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0equivocado \u00a0de \u00a0haber \u00a0demostrado \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n de errores de apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere el cargo, la demandante sostiene tan solo que la \u00a0sentencia \u00a0no puede sustentarse \u201c\u00fanicamente en las supuestas llamadas que con \u00a0posterioridad \u00a0al \u00a0crimen \u00a0se \u00a0afirma \u00a0que hizo Cardozo Castro al se\u00f1or Augusto \u00a0Pe\u00f1uela \u00a0Torres, \u00a0cu\u00f1ado \u00a0de \u00a0la occisa\u201d, con lo cual no logra saberse si en \u00a0realidad \u00a0acoge los planteamientos que a este respecto se hicieron en los fallos \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0o si por el contrario lo que pretende es denunciar la existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de apreciaci\u00f3n probatoria, independiente de los que en cada caso \u00a0expresamente enuncia para justificar la presentaci\u00f3n del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Perdiendo de vista su deber de indicar un tipo \u00a0concreto \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o de derecho en la apreciaci\u00f3n probatoria, como \u00a0procede \u00a0hacerse \u00a0cuando \u00a0se \u00a0aduce la v\u00eda indirecta de violaci\u00f3n a la ley, la \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0dedica \u00a0a manifestar que su asistido ha reiterado que en tales \u00a0llamadas \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0limitado \u00a0a \u00a0preguntar \u00a0acerca \u00a0de \u00a0lo sucedido, pero sin \u00a0demostrar \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0se \u00a0equivocaron al restarle cr\u00e9dito a su \u00a0dicho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo cierto del caso es que en este ac\u00e1pite de \u00a0la \u00a0censura \u00a0lo que la libelista presenta es una particular percepci\u00f3n sobre la \u00a0manera \u00a0como \u00a0los \u00a0hechos tuvieron realizaci\u00f3n y el m\u00e9rito que, a su criterio, \u00a0debe \u00a0conferirse a las explicaciones de su asistido, pero sin llegar a proponer, \u00a0enunciar, \u00a0desarrollar \u00a0o \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador hubiese incurrido en \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba, con cuyo proceder se distancia, en \u00a0grado \u00a0sumo, \u00a0del rigor t\u00e9cnico y l\u00f3gico que la casaci\u00f3n ostenta, para quedar \u00a0convertida \u00a0su \u00a0inquietud \u00a0en \u00a0una \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0propia de las instancias, por lo \u00a0mismo, \u00a0no \u00a0sometida a par\u00e1metro alguno, como si el juicio no hubiera concluido \u00a0con \u00a0el \u00a0proferimiento \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, y que \u00e9ste se halla \u00a0amparado \u00a0por \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n de acierto y legalidad que era de su cargo \u00a0desvirtuar, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0logra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0este \u00a0caso.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este sentido debe la Corte destacar que con \u00a0total \u00a0apego \u00a0a \u00a0la realidad que la actuaci\u00f3n ofrece, los juzgadores desecharon \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0del \u00a0procesado tras considerar que su versi\u00f3n de los hechos \u00a0fue \u00a0desmentida \u00a0por su propio hijo, quien refiri\u00f3 que su madre le coment\u00f3 que \u00a0CARDOZO \u00a0CASTRO \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0comprometido a hacerle unos arreglos a la casa como \u00a0parte \u00a0de \u00a0pago de la conciliaci\u00f3n por alimentos a que hab\u00eda llegado con ella, \u00a0y \u00a0que para el efecto le enviar\u00eda un maestro de obra; que el d\u00eda del homicidio \u00a0CARDOZO \u00a0CASTRO realiz\u00f3 una llamada telef\u00f3nica a la residencia de la v\u00edctima, \u00a0la \u00a0que \u00a0fue \u00a0atendida \u00a0por \u00a0el menor Gerardo Antonio, en la que pregunt\u00f3 si el \u00a0maestro \u00a0hab\u00eda llegado, despu\u00e9s de lo cual se present\u00f3 el supuesto alba\u00f1il a \u00a0quien \u00a0por \u00a0ese \u00a0motivo \u00a0le \u00a0permitieron \u00a0el \u00a0ingreso a la vivienda, pero que en \u00a0realidad \u00a0se \u00a0trat\u00f3 \u00a0del \u00a0sujeto \u00a0que \u00a0materialmente \u00a0llev\u00f3 \u00a0a cabo la acci\u00f3n \u00a0homicida.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0el \u00a0Tribunal tuvo en cuenta que \u00a0pese \u00a0a \u00a0la \u00a0negativa \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en admitir haber tenido conversaci\u00f3n con \u00a0Augusto \u00a0Pe\u00f1uela \u00a0Torres para indagar por lo sucedido y si su hijo hab\u00eda visto \u00a0bien \u00a0al \u00a0sicario, el dicho del mencionado declarante merece credibilidad porque \u00a0\u201cno \u00a0se \u00a0evidencia \u00e1nimo de desfigurar la verdad, encontr\u00e1ndolo espont\u00e1neo, \u00a0claro \u00a0y \u00a0sencillo \u00a0en \u00a0su \u00a0narraci\u00f3n\u201d, \u00a0a \u00a0lo \u00a0cual la casacionista s\u00f3lo le \u00a0atribuye \u00a0una \u00a0\u201cexplicaci\u00f3n\u201d \u00a0fundada \u00a0en \u00a0su particular percepci\u00f3n de tal \u00a0acontecer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se nota pues,\u00a0 sin mayor esfuerzo, que la \u00a0casacionista, \u00a0en \u00a0lugar de acreditar los errores de apreciaci\u00f3n probatoria que \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0denunciar, \u00a0se \u00a0dedica \u00a0a establecer sus propias valoraciones de los \u00a0medios \u00a0para \u00a0anteponerlas \u00a0al criterio del juzgador, sin tomar en cuenta que en \u00a0frente \u00a0de \u00a0dicho \u00a0tipo \u00a0de \u00a0discrepancias \u00a0prima \u00a0el de \u00e9ste, quien cuenta con \u00a0amplia \u00a0libertad \u00a0para \u00a0apreciar \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0y asignarles m\u00e9rito persuasivo, \u00a0limitada \u00a0s\u00f3lo por las reglas de la sana cr\u00edtica cuya transgresi\u00f3n, aparte de \u00a0no ser denunciada expresamente, no se demuestra en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Estas consideraciones, y las realizadas por la \u00a0Delegada \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto que la Sala hace suyas, llevan a la desestimaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0 \u00a0 demanda \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0cargo, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0consecuencia, \u00a0 \u00a0no \u00a0prospere.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CASACION OFICIOSA (pena accesoria). \u00a0<\/p>\n<p>Acorde con la normativa sustancial por la que \u00a0se \u00a0rige \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0pena de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0se \u00a0impone \u00a0como \u00a0accesoria a la de prisi\u00f3n, su tiempo de \u00a0duraci\u00f3n \u00a0debe \u00a0ser igual a \u00e9sta, sin que pueda exceder de 10 a\u00f1os, seg\u00fan lo \u00a0establecen \u00a0los art\u00edculos 44 (modificado por el 28 de la ley 40 de 1993 y luego \u00a0por \u00a0el \u00a03\u00ba \u00a0de la ley 365 de 1997) y 52 del C\u00f3digo penal de 1980 aplicable al \u00a0caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El procesado ANTONIO MAR\u00cdA CARDOZO CASTRO fue \u00a0condenado \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0privativa de la libertad de veintiocho (28) a\u00f1os, nueve \u00a0(9) \u00a0meses, \u00a0quince \u00a0(15) \u00a0d\u00edas de prisi\u00f3n, y la accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u201cpor el t\u00e9rmino de veinte (20) a\u00f1os que es \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0permitido \u00a0en \u00a0la \u00a0Ley \u00a0Art. \u00a051 \u00a0inciso \u00a0final \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal \u00a0vigente\u201d, \u00a0pena \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0que \u00a0supera \u00a0en \u00a0diez (10) a\u00f1os la legalmente \u00a0aplicable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con el fin de salvaguardar el principio de la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0penas, establecido en el art\u00edculo 29 de la Carta Pol\u00edtica, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0har\u00e1 \u00a0uso \u00a0de la facultad otorgada por el art\u00edculo 216 del estatuto \u00a0Procesal \u00a0de \u00a02000, \u00a0para \u00a0corregir \u00a0oficiosamente \u00a0este desacierto.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0o\u00eddo \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradora Primera Delegada para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0 DESESTIMAR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada por la defensora \u00a0del procesado ANTONIO MAR\u00cdA CARDOZO CASTRO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0 \u00a0CASAR \u00a0PARCIALMENTE, \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0oficiosa, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0para \u00a0fijar en diez (10) a\u00f1os la pena accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas. En lo dem\u00e1s el fallo se mantiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n no proceden recursos. \u00a0Devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. NOTIF\u00cdQUESE y C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aclaraci\u00f3n de \u00a0voto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER DE JES\u00daS ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 21305 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 DR. MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0 Aprobado acta No. 021 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C.,\u00a0 nueve de marzo del a\u00f1o \u00a0dos mil seis. \u00a0\u00a0 Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0interpuesto \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-10728","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-14"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10728","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10728"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10728\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10728"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10728"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10728"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}