{"id":10657,"date":"2023-09-08T19:51:04","date_gmt":"2023-09-08T19:51:04","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1966210-05-06\/"},"modified":"2023-09-08T19:51:04","modified_gmt":"2023-09-08T19:51:04","slug":"1966210-05-06","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1966210-05-06\/","title":{"rendered":"19662(10-05-06)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 19662 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DR. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.044 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., diez (10) de mayo de dos mil \u00a0seis (2006). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0sentencia \u00a0del 10 de diciembre de \u00a02004, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del Circuito Manizales conden\u00f3 a JHON FREDY \u00a0HERRERA \u00a0VILLEGAS, por los delitos de homicidio simple \u00a0y \u00a0porte ilegal de armas de fuego de defensa personal, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0trece \u00a0(13) \u00a0a\u00f1os m\u00e1s dos (2) meses de prisi\u00f3n, a \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el \u00a0lapso \u00a0de \u00a0diez \u00a0a\u00f1os; \u00a0a pagar la suma de $ 298.830.000 como indemnizaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0perjuicios materiales y el equivalente a ciento cincuenta salarios m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0por el da\u00f1o moral; y le neg\u00f3 la suspensi\u00f3n condicional de \u00a0la ejecuci\u00f3n de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por el \u00a0defensor, \u00a0en fallo del 26 de febrero de 2002, el Tribunal Superior de Manizales \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0con \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0consistente \u00a0en \u00a0reducir\u00a0 \u00a0el \u00a0monto \u00a0de la indemnizaci\u00f3n de los perjuicios materiales a la \u00a0suma de $ 1.230.000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad, \u00a0la Sala resuelve de \u00a0fondo \u00a0sobre \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto por el defensor \u00a0de JHON FREDY HERRERA VILLEGAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0madrugada \u00a0del \u00a0primero de enero de \u00a02001, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0departir \u00a0en una reuni\u00f3n familiar de fin de a\u00f1o llevada a \u00a0cabo \u00a0en la casa de \u00c1ngela Mar\u00eda Giraldo Mart\u00ednez, ubicada en la calle 14 No. \u00a030-06, \u00a0barrio San Jos\u00e9 de Manizales, ya en la calle, concretamente en la calle \u00a030 \u00a0con \u00a0carrera \u00a013, \u00a0el se\u00f1or Rigoberto Rojas Salgado discuti\u00f3 con su esposa \u00a0Deyanira \u00a0Salgado, \u00a0porque \u00a0ella \u00a0ya quer\u00eda marcharse a su casa y \u00e9l prefer\u00eda \u00a0seguir en la fiesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0la \u00a0idea \u00a0era \u00a0tomar \u00a0un \u00a0taxi, a los \u00a0mencionados \u00a0esposos \u00a0los \u00a0acompa\u00f1aban \u00a0varios \u00a0parientes, entre ellos: su hijo \u00a0Alexander \u00a0Rojas \u00a0Salgado \u00a0y la esposa de \u00e9ste, \u00c1ngela Mar\u00eda Giraldo; y en el \u00a0sector \u00a0 estaban \u00a0 los \u00a0 muchachos \u00a0Elkin \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Giraldo \u00a0y \u00a0Cristian \u00a0Camilo \u00a0Giraldo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0un \u00a0momento \u00a0dado, se acerc\u00f3 un joven, \u00a0conocido \u00a0por \u00a0ellos \u00a0como \u00a0\u201cJhonny\u201d, \u00a0y pregunt\u00f3 qu\u00e9 pasaba. Alexander le \u00a0respondi\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0ocurr\u00eda \u00a0nada, que era un asunto familiar y le dijo que se \u00a0marchara. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u201cJhonny\u201d sac\u00f3 un arma de fuego que llevaba consigo \u00a0y apunt\u00f3 contra Alexander. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 percatarse \u00a0del \u00a0riesgo \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0su \u00a0hijo, \u00a0Rigoberto \u00a0Rojas \u00a0Salgado se interpuso entre ellos (entre \u00a0\u201cJhonny\u201d \u00a0y Alexander) para tratar de separarlos, pero \u201cJhonny\u201d dispar\u00f3 \u00a0sin \u00a0mediar \u00a0palabra \u00a0contra \u00a0Rigoberto, quien recibi\u00f3 un impacto en la regi\u00f3n \u00a0pectoral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 agresor \u00a0 huy\u00f3 \u00a0del \u00a0lugar, \u00a0siendo \u00a0perseguido \u00a0por Alexander Rojas Salgado, Elkin Andr\u00e9s y Cristian Camilo Giraldo \u00a0Mart\u00ednez; \u00a0y \u00a0no \u00a0fue \u00a0atrapado, \u00a0pese \u00a0a \u00a0la \u00a0colaboraci\u00f3n de una patrulla de \u00a0polic\u00eda \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 encontraba \u00a0 en \u00a0 inmediaciones \u00a0 del \u00a0 sitio \u00a0 de \u00a0 los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Instantes despu\u00e9s, Rigoberto Rojas Salgado, \u00a0de \u00a048 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0edad, fue conducido a un centro asistencial, donde lleg\u00f3 sin \u00a0vida, \u00a0pues \u00a0falleci\u00f3 \u00a0por \u00a0anemia \u00a0aguda \u00a0secundara \u00a0a \u00a0heridas card\u00edacas, de \u00a0h\u00edgado \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 arteria \u00a0 \u00a0 abdominal1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Unidades del Cuerpo T\u00e9cnico de Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0de Manizales realizaron la inspecci\u00f3n del cad\u00e1ver el 1\u00b0 de enero de \u00a02001; \u00a0y \u00a0el mismo d\u00eda, el Grupo de Vida de la SIJIN de la misma ciudad alleg\u00f3 \u00a0un \u00a0oficio \u00a0donde \u00a0informaba \u00a0a la Fiscal\u00eda que el presunto autor del homicidio \u00a0era \u00a0JHON \u00a0FREDY \u00a0HERRERA VILLEGAS, nombre que fue suministrado por un ciudadano \u00a0que \u00a0llam\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0polic\u00eda; \u00a0y \u00a0fue \u00a0corroborado por los parientes del occiso. \u00a0(Folio 5 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Con base en dicho informe, la Fiscal\u00eda \u00a0Quince \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Manizales \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y expidi\u00f3 \u00f3rdenes de \u00a0captura \u00a0contra JHON FREDY HERRERA VILLEGAS, a quien no logr\u00f3 aprehenderse, por \u00a0lo \u00a0 cual \u00a0 fue \u00a0 emplazado \u00a0y \u00a0vinculado \u00a0como \u00a0persona \u00a0ausente. \u00a0(Folios 7, 67 y69 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Se \u00a0recaudaron \u00a0los \u00a0testimonios de los \u00a0parientes \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0quienes \u00a0estuvieron \u00a0presentes \u00a0en \u00a0el \u00a0entorno \u00a0de los \u00a0acontecimientos; \u00a0y \u00a0se \u00a0hizo \u00a0una diligencia de reconocimiento fotogr\u00e1fico con \u00a0presencia \u00a0 de \u00a0Alexander \u00a0Rojas \u00a0Salgado, \u00a0\u00c1ngela \u00a0Mar\u00eda \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0Cristian \u00a0Camilo \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0y Elkin Andr\u00e9s Giraldo Mart\u00ednez, quienes \u00a0identificaron \u00a0a \u00a0JOHN \u00a0FREDY \u00a0HERRERA VILLEGAS como autor del homicidio, en los \u00a0\u00e1lbumes \u00a0confeccionados \u00a0para \u00a0tal efecto. El implicado fue representado por un \u00a0defensor de oficio. (Folio 25 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Al \u00a0definir \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el \u00a023 \u00a0de febrero de 2001, la Fiscal\u00eda Segunda Seccional de \u00a0Manizales \u00a0impuso \u00a0medida \u00a0de aseguramiento consistente en detenci\u00f3n preventiva \u00a0sin \u00a0excarcelaci\u00f3n \u00a0a \u00a0JHON \u00a0FREDY \u00a0HERRERA \u00a0VILLEGAS, \u00a0en \u00a0calidad de autor de \u00a0homicidio \u00a0simple y porte ilegal de armas de fuego de \u00a0defensa \u00a0personal. (Folio 75 \u00a0cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Recaudada la prueba necesaria, el 15 de \u00a0marzo \u00a0 de \u00a0 2001 \u00a0 se \u00a0 declar\u00f3 \u00a0 cerrada \u00a0 la \u00a0 investigaci\u00f3n. \u00a0(Folio 94 cdno. 2) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Al calificar el m\u00e9rito del sumario, el \u00a015 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02001, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Segunda Seccional de Manizales profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0contra \u00a0JHON FREDY HERRERA VILLEGAS, por los delitos de \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0simple \u00a0 y \u00a0porte \u00a0 ilegal \u00a0 de \u00a0 armas \u00a0 de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal. \u00a0(Folio 98 cdno. \u00a01) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0no fue impugnada, quedando, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0en \u00a0firme \u00a0el \u00a05 \u00a0de \u00a0junio de 2001, seg\u00fan constancia secretarial. \u00a0(Folio 107 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. La fase de la causa fue adelantada por el \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal del Circuito de Manizales, Despacho que llev\u00f3 a cabo la \u00a0audiencia preparatoria y practic\u00f3 pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mientras \u00a0 se \u00a0tramitaba \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0el \u00a0implicado \u00a0JHON FREDY HERRERA VILLEGAS \u2013pr\u00f3fugo \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia- \u00a0otorg\u00f3 \u00a0poder \u00a0a \u00a0un abogado para que \u00a0asumiera \u00a0su \u00a0defensa; \u00a0y se reconoci\u00f3 personer\u00eda al profesional, quien actu\u00f3 \u00a0hasta \u00a0culminar \u00a0el \u00a0proceso. \u00a0(Folios 137 y 139 cdno. \u00a01) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0 Finalizada \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a010 \u00a0de diciembre de 2001, el Juzgado Tercero Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Manizales \u00a0conden\u00f3 \u00a0a JHON FREDY HERRERA VILLEGAS\u00a0 a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0trece \u00a0(13) a\u00f1os m\u00e1s dos (2) meses de prisi\u00f3n, como coautor de \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 simple \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de armas de fuego de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0anotado \u00a0en la parte \u00a0inicial \u00a0 de \u00a0esta \u00a0providencia. \u00a0(Folio \u00a0220 \u00a0cdno. \u00a01) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0El defensor de HERRERA VILLEGAS apel\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia, solicitando absoluci\u00f3n, porque seg\u00fan \u00e9l \u00a0los \u00a0testigos \u00a0no \u00a0son cre\u00edbles en cuanto a la identidad del implicado, pues se \u00a0contradicen \u00a0al \u00a0mencionar la estatura del implicado; y porque suponiendo que el \u00a0procesado \u00a0hubiese \u00a0intervenido en los hechos, lo cierto es que actu\u00f3 por error \u00a0invencible, \u00a0al \u00a0creer \u00a0que \u00a0estaban \u00a0atracando \u00a0a \u00a0las \u00a0mujeres. \u00a0En \u00a0subsidio, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0se \u00a0degradara \u00a0la \u00a0conducta \u00a0a \u00a0homicidio \u00a0culposo, \u00a0si \u00a0llegare \u00a0a \u00a0admitirse que el error fue \u00a0vencible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0desatar la alzada, con fallo del 26 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02002, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Manizales confirm\u00f3 la sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0con \u00a0la \u00fanica modificaci\u00f3n consistente en disminuir el monto de \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios. \u00a0(Folio 257 cdno. \u00a01) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0Inconforme con la decisi\u00f3n anterior, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0JHON \u00a0FREDY HERRERA VILLEGAS interpuso el recurso de casaci\u00f3n \u00a0cuyo fondo resuelve la Sala en este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo contra la sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Manizales \u00a0propone \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0JHON FREDY HERRERA VILLEGAS, \u00a0invocando \u00a0la causal prevista en el numeral 1\u00b0 del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto 2700 de 1991), por violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial debido a errores en la estimaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0son \u00a0los \u00a0motivos \u00a0esenciales \u00a0que el \u00a0censor postula, donde radican los supuestos errores: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0En \u00a0el \u00a0fallo se acepta como verdad lo \u00a0declarado \u00a0por \u00a0los \u00a0testigos \u00a0presenciales, \u00a0sin \u00a0corresponder \u00a0su \u00a0dicho \u00a0a la \u00a0realidad, \u00a0\u201cal \u00a0se\u00f1alar como autor del il\u00edcito a \u00a0persona \u00a0 de \u00a0 caracter\u00edsticas \u00a0 f\u00edsicas \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 coinciden \u00a0con \u00a0las \u00a0del \u00a0interviniente, \u00a0 entre \u00a0 ellas, \u00a0 la \u00a0 que \u00a0 es \u00a0 evidente, \u00a0 la \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0estaturas.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Se \u00a0otorg\u00f3 \u00a0validez al reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico, \u00a0 pese \u00a0 a \u00a0que \u00a0las \u00a0fotograf\u00edas \u00a0suministradas \u00a0son \u00a0totalmente \u00a0distintas \u00a0a \u00a0la \u00a0que corresponde al procesado; y porque s\u00f3lo se tuvo en cuenta \u00a0el rostro; no as\u00ed la estatura ni el volumen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Postula \u00a0ocho \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0que se \u00a0resumen de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer error de hecho \u00a0<\/p>\n<p>\u201cFalso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0alcance del testimonio de Alexander Alberto Rojas Salgado, \u00a0causada \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica y de lo que \u00a0ense\u00f1a la experiencia.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0asegura \u00a0que \u00a0dicho declarante \u00a0describi\u00f3 \u00a0al \u00a0autor \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0como \u00a0a \u00a0un \u00a0sujeto de baja estatura y el \u00a0Tribunal \u00a0lo acept\u00f3 como una realidad, cuando el procesado es de estatura media \u00a0alta, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0observa de la tarjeta decadactilar. Por el influjo del error, \u00a0se \u00a0admiti\u00f3 \u00a0como \u00a0prueba \u00a0de la autor\u00eda los se\u00f1alamientos que contra HERRERA \u00a0VILLEGAS \u00a0hicieron \u00a0tambi\u00e9n \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0Elkin \u00a0Andr\u00e9s, \u00a0Cristian \u00a0Camilo y \u00a0\u00c1ngela Mar\u00eda Giraldo Mart\u00ednez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste \u00a0en \u00a0que \u00a0una \u00a0persona \u00a0puede \u00a0ser \u00a0confundida \u00a0con \u00a0otra \u00a0por \u00a0sus rasgos faciales, pero no por un aspecto evidente \u00a0como \u00a0es su talla; y que la declarante Deyanira Salgado Mart\u00ednez precis\u00f3 en su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0que el homicida era de una estatura inferior a la suya, es decir a \u00a01.54 metros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo error de hecho \u00a0<\/p>\n<p>\u201cFalso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0las \u00a0se\u00f1ora \u00a0Mar\u00eda \u00a0Deyanira \u00a0Salgado \u00a0Gonz\u00e1lez\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0queja \u00a0consiste \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0concedi\u00f3 \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0Mar\u00eda \u00a0Deyanira Salgado Gonz\u00e1lez, quien manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0autor \u00a0del \u00a0homicidio era un individuo de baja estatura, delgado y poco \u00a0acuerpado; \u00a0pero \u00a0el \u00a0Ad-quem \u00a0se abstuvo de analizar el testimonio conforme los \u00a0criterios \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0trata el art\u00edculo 294 del decreto 2700 de \u00a01991, \u00a0en \u00a0especial lo relativo al objeto percibido, ya que las caracter\u00edsticas \u00a0morfol\u00f3gicas \u00a0del \u00a0procesado \u00a0no \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0las \u00a0declaradas, en especial \u00a0porque su estatura no es baja, sino media alta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer error de hecho \u00a0<\/p>\n<p>\u201cFalso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0 probatoria \u00a0 del \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0 Elkin \u00a0 Andr\u00e9s \u00a0 Giraldo \u00a0Mart\u00ednez.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0recuerda \u00a0que dicho testigo \u00a0afirm\u00f3 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0homicida \u00a0 \u00a0era \u00a0 \u00a0\u201ccomo \u00a0amemaito2, \u00a0casi \u00a0morenito, \u00a0bajito, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0bigotico, peinado de para \u00a0arriba, \u00a0lo \u00a0vi \u00a0porque \u00a0se quit\u00f3 la gorra cuando pas\u00f3 la patrulla\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal Superior incurri\u00f3 en error por \u00a0no \u00a0concluir, \u00a0siguiendo a Elkin Andr\u00e9s, que las caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas \u00a0del \u00a0autor \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0no \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0las \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JHON FREDY \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0HERRERA \u00a0VILLEGAS; \u00a0porque, \u00a0en realidad, el procesado no tiene esas \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0sino \u00a0que \u00a0es \u00a0de raza mulata y de estatura media alta como se \u00a0observa en su fotograf\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0el \u00a0demandante acepta que \u00a0Elkin \u00a0Andr\u00e9s dijo que conoc\u00eda de tiempo atr\u00e1s al autor del homicidio, que se \u00a0llamaba \u00a0JHON, \u00a0que \u00a0jugaron \u00a0varias \u00a0veces \u00a0f\u00fatbol y que JHON coincid\u00eda en su \u00a0descripci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0implicado. \u00a0Sin \u00a0embargo, censura que el Tribunal hubiera \u00a0admitido \u00a0que \u00a0la \u00a0persona a la que se refiere el testigo fuera efectivamente el \u00a0procesado \u00a0HERRERA \u00a0VILLEGAS, \u00a0pues la tergiversaci\u00f3n del testimonio fue lo que \u00a0permiti\u00f3 otorgarle credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto error de hecho \u00a0<\/p>\n<p>\u201cFalso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0del testimonio de Cristian Camilo Giraldo Mart\u00ednez \u00a0a la que se dio el valor que no tiene\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura el casacionista que Cristian Camilo \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0no \u00a0fue \u00a0testigo \u00a0presencial \u00a0de \u00a0los hechos, por lo cual el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0no \u00a0debi\u00f3 \u00a0concederle \u00a0m\u00e9rito, \u00a0dado \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0refiri\u00f3 \u00a0comentarios \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0terceros, \u00a0 como \u00a0 pretende \u00a0 demostrarlo \u00a0 destacando \u00a0 lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) De su declaraci\u00f3n se infiere que estaba \u00a0de \u00a0espaldas \u00a0a \u00a0Rigoberto (occiso) y a sus acompa\u00f1antes, de modo que no pod\u00eda \u00a0ver cuando el procesado se acerc\u00f3 a sus familiares; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0Cristian \u00a0Camilo \u00a0se contradice con lo \u00a0expresado \u00a0por\u00a0 \u00a0\u00c1ngela \u00a0Mar\u00eda \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0ya que ella ubica el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en la carrera 14 con calle 30 de Manizales, en tanto \u00e9l \u00a0dice que el hecho ocurri\u00f3 en la carrera 14 con calle 29. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) Las personas que observaron directamente \u00a0los \u00a0hechos \u00a0no \u00a0mencionan \u00a0a \u00a0Cristian \u00a0Camilo \u00a0como \u00a0testigo presencial de los \u00a0mismos. \u00a0De \u00a0ser \u00a0cierto que \u00e9l caminaba por el mismo and\u00e9n pero m\u00e1s adelante \u00a0que \u00a0el \u00a0grupo \u00a0familiar, \u00a0entonces \u00a0\u00e9l \u00a0daba \u00a0la espalda a dicho grupo y no al \u00a0contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d) \u00a0Cristian \u00a0Camilo \u00a0falta a la verdad al \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0intervino \u00a0en la persecuci\u00f3n del homicida junto a Alexander Rojas \u00a0Salgado \u00a0y \u00a0a \u00a0Elkin Andr\u00e9s Giraldo Mart\u00ednez, porque \u00e9ste \u00faltimo asegura que \u00a0\u201cAlexander \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0yo \u00a0 \u00a0salimos \u00a0 \u00a0detr\u00e1s \u00a0 de \u00a0\u00e9l\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>e) La descripci\u00f3n que hace Cristian Camilo \u00a0de \u00a0la \u00a0ropa \u00a0del \u00a0homicida \u00a0no coincide con la que hacen los testigos Alexander \u00a0Rojas \u00a0Salgado, \u00a0Deyanira \u00a0Salgado \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0\u00c1ngela \u00a0Mar\u00eda \u00a0y Elkin Andr\u00e9s \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez.\u00a0 \u00a0\u00c9stos \u00a0refieren \u00a0que \u00a0el \u00a0homicida \u00a0vest\u00eda \u00a0buso \u00a0o \u00a0chaqueta \u00a0gris \u00a0y \u00a0pantalones claros de color habano y, Cristian Camilo dice que \u00a0ten\u00eda \u00a0una \u00a0chaqueta\u00a0 \u00a0\u201ccomo n\u00e1utica y unos \u00a0jean azul\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este mismo ac\u00e1pite el libelista rechaza \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0comportamiento posterior \u00a0con \u00a0fundamento en la huida del procesado, toda vez que el autor \u00a0dispar\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0convencimiento \u00a0errado \u00a0e \u00a0invencible de que se encontraba en \u00a0presencia \u00a0de \u00a0un \u00a0atraco, \u00a0y no le fue posible establecer que se trataba de una \u00a0discusi\u00f3n \u00a0familiar. \u00a0Por \u00a0ello, la huida se explica por la necesidad de evitar \u00a0una \u00a0reacci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0acompa\u00f1antes \u00a0del hoy occiso.\u00a0 Por lo \u00a0tanto, \u00a0a\u00fan \u00a0si \u00a0VILLEGAS \u00a0HERRERA \u00a0fuera el autor del homicidio, no procede el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0huida; adem\u00e1s, porque rendir o no indagatoria es un derecho que no \u00a0puede utilizarse en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto error de hecho \u00a0<\/p>\n<p>\u201cFalso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0alcance \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0rendido \u00a0por \u00c1ngela \u00a0Mar\u00eda \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0nuera \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0mediante \u00a0la cual se demostr\u00f3 \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0que \u00a0el \u00a0autor \u00a0del \u00a0hecho \u00a0fue persona diferente a JHON FREDY \u00a0HERRERA \u00a0 VILLEGAS \u00a0 cuyas \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0morfol\u00f3gicas \u00a0son \u00a0diametralmente \u00a0diferentes a las del interviniente en los hechos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0Superior \u00a0 \u00a0apreci\u00f3 \u00a0inadecuadamente \u00a0lo \u00a0declarado por \u00c1ngela Mar\u00eda, pues se infer\u00eda que el autor \u00a0del \u00a0homicidio no fue el procesado VILLEGAS HERRERA, dada la diferencia entre la \u00a0estatura \u00a0de \u00e9ste \u00faltimo y la del verdadero homicida.\u00a0 El Ad-quem ignor\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0testigo dijo con precisi\u00f3n que la estatura agresor era menor que la de \u00a0ella, \u00a0es \u00a0decir, 1.54 metros, incurriendo en el error de\u00a0 tomar a VILLEGAS \u00a0HERRERA \u00a0como \u00a0el \u00a0homicida, \u00a0sin tener en cuenta que VILLEGAS HERRERA tiene una \u00a0estatura muy superior: 1.70 metros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior el sentenciador tergivers\u00f3 \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0d\u00e1ndole \u00a0un \u00a0alcance \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0y \u00a0neg\u00e1ndole \u00a0el m\u00e9rito \u00a0\u201cque \u00a0forzosamente \u00a0debe atribu\u00edrsele\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sexto error de hecho \u00a0<\/p>\n<p>\u201cFalso juicio de existencia por omisi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0a \u00a0los testimonios de cargo y especialmente al \u00a0rendido \u00a0por \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Cristian Camilo Giraldo Mart\u00ednez se les desconocieron \u00a0los \u00a0alcances \u00a0que \u00a0tienen \u00a0al \u00a0pretermitir \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0y \u00a0pasar \u00a0por alto \u00a0circunstancias \u00a0relatadas \u00a0por \u00a0ellos que obligan a concluir que quien intervino \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0fue v\u00edctima de error invencible al creer que con su actuaci\u00f3n \u00a0iba a evitar un delito contra el patrimonio econ\u00f3mico.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que, \u00a0admitiendo \u00a0en \u00a0gracia \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0que \u00a0JHON \u00a0FREDY \u00a0HERRERA \u00a0VILLEGAS \u00a0fuera \u00a0el autor del homicidio, \u00a0actu\u00f3 \u00a0bajo \u00a0el \u00a0error \u00a0invencible de creer que se trataba de un atraco que \u00e9l \u00a0quiso \u00a0 evitar, \u00a0 y \u00a0 su \u00a0conducta \u00a0quedar\u00eda \u00a0amparada \u00a0por \u00a0la \u00a0excluyente \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 art\u00edculo \u00a0 \u00a0 32 \u00a0 \u00a0 numerales \u00a0 \u00a0 6 \u00a0 \u00a0(necesidad \u00a0 de \u00a0 defender \u00a0 un \u00a0 derecho \u00a0 ajeno \u00a0 ante \u00a0 injusta \u00a0agresi\u00f3n) \u00a0y \u00a010 \u00a0(error \u00a0invencible) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0(Ley 599 de 2000), \u00a0coincidente \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 numeral \u00a03\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a040 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0asegura que el autor del \u00a0homicidio \u00a0ten\u00eda \u00a0el \u00a0convencimiento \u00a0de \u00a0que estaba protegiendo a las se\u00f1oras \u00a0Deyanira \u00a0Salgado \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0y \u00a0\u00c1ngela \u00a0Mar\u00eda \u00a0Giraldo Mart\u00ednez de un atraco \u00a0supuestamente \u00a0perpetrado \u00a0por \u00a0Elkin \u00a0Andr\u00e9s Giraldo Mart\u00ednez y por Rigoberto \u00a0Rojas \u00a0Salgado \u00a0(occiso); \u00a0y no tuvo la oportunidad de aclarar que se trataba de \u00a0un altercado familiar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese \u00a0a \u00a0ello, \u00a0agrega \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0no \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0Alexander \u00a0Rojas Salgado, \u00c1ngela Mar\u00eda \u00a0Giraldo \u00a0 Mart\u00ednez, \u00a0Deyanira \u00a0Salgado \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0y \u00a0Cristian \u00a0Camilo \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0dijeron \u00a0que \u00a0el \u00a0homicida se acerc\u00f3 a preguntar si se trataba de un \u00a0hurto, \u00a0lo \u00a0cual comprueba el error invencible; que si fuera vencible, tornar\u00eda \u00a0el homicidio en culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aclara \u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 expresi\u00f3n \u00a0\u201c\u00e1brase\u201d \u00a0 \u00a0que \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0el \u00a0hijo \u00a0del \u00a0occiso \u00a0para requerir al homicida para que se retirara, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la conducta de la v\u00edctima al abalanzarse contra el agresor, ten\u00edan \u00a0que \u00a0interpretarse \u00a0como \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0que permitieron al autor creer de \u00a0manera \u00a0 invencible \u00a0 que \u00a0 iba \u00a0a \u00a0evitar \u00a0un \u00a0hurto \u00a0y \u00a0una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0en \u00a0su \u00a0contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00e9ptimo error de hecho \u00a0<\/p>\n<p>\u201cFalso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la diligencia de reconocimiento fotogr\u00e1fico a la que se le \u00a0dieron \u00a0la \u00a0validez y los alcances que no tiene con violaci\u00f3n de los art\u00edculos \u00a0368 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0369 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 C. \u00a0 \u00a0 P. \u00a0 \u00a0 P3.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hace \u00a0consistir \u00a0el \u00a0reproche \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0fue inv\u00e1lido, porque previamente a la exhibici\u00f3n \u00a0de \u00a0las fotograf\u00edas no se requiri\u00f3 a los testigos para declarar bajo juramento \u00a0si \u00a0hab\u00edan \u00a0visto a la persona a reconocer, como lo ordena el art\u00edculo 369 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 de 1991), ni se cumplieron los \u00a0dem\u00e1s requisitos contenidos en el art\u00edculo 368 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Octavo error de hecho \u00a0<\/p>\n<p>\u201cFalso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a07 de diciembre de 1999 el \u00a0se\u00f1or \u00a0JHON FREDY HERRERA VILLEGAS se present\u00f3 en la Registradur\u00eda del Estado \u00a0Civil \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de Manizales con el fin de gestionar la expedici\u00f3n de su \u00a0c\u00e9dula \u00a0de ciudadan\u00eda y manifest\u00f3 que resid\u00eda en la carrera 14 No. 28-18 del \u00a0\u00e1rea \u00a0urbana de dicha ciudad, de lo cual dedujo el juzgado de segunda instancia \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0llamado indicio de oportunidad cuando tal hecho, en el peor \u00a0de \u00a0 los \u00a0 casos, \u00a0solo \u00a0podr\u00eda \u00a0originar \u00a0una \u00a0simple \u00a0sospecha\u201d4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es cierto, dice el casacionista, que cuando \u00a0JHON \u00a0FREDY HERRERA VILLEGAS solicit\u00f3 su c\u00e9dula de ciudadan\u00eda, registr\u00f3 como \u00a0lugar \u00a0de \u00a0residencia \u00a0la \u00a0carrera 14 No. 28-18 de Manizales, y que el homicidio \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0carrera \u00a013 \u00a0con \u00a0calle \u00a030 de la misma ciudad; pero no existe \u00a0prueba \u00a0de \u00a0que \u00a0para el 1\u00ba de enero de 2001, fecha de los hechos, el procesado \u00a0a\u00fan \u00a0viviera \u00a0en \u00a0la \u00a0misma \u00a0direcci\u00f3n, \u00a0por \u00a0lo cual no pod\u00eda construirse el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0oportunidad \u00a0para delinquir, \u00a0m\u00e1xime que los testigos de cargo son imprecisos al detallar el \u00a0lugar de residencia del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pretende \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0case \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado y profiera el de sustituci\u00f3n a que haya lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Segunda \u00a0Delegada para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0aborda \u00a0el \u00a0estudio \u00a0del \u00a0cargo \u00a0agrupando \u00a0los \u00a0\u201cerrores de \u00a0hecho\u201d \u00a0propuestos \u00a0seg\u00fan \u00a0la materia, y en todos los eventos advierte que el \u00a0libelista \u00a0incurre \u00a0en falencias l\u00f3gicas y de fondo insalvables que conducen al \u00a0fracaso de sus pretensiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda los lineamientos que ha reiterado \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0para \u00a0el \u00a0correcto planteamiento de los errores de hecho por \u00a0falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 identidad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 falso \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0existencia \u00a0 y \u00a0 falso \u00a0raciocinio, \u00a0a \u00a0los \u00a0cuales \u00a0aparentemente \u00a0alude la \u00a0demanda, \u00a0destacando \u00a0en cada caso imprecisi\u00f3n conceptual, de modo que en lugar \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0alg\u00fan \u00a0desatino \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n probatoria, el casacionista \u00a0trata \u00a0una \u00a0y \u00a0otra \u00a0vez \u00a0de \u00a0anteponer \u00a0su \u00a0criterio \u00a0sobre las reflexiones del \u00a0Tribunal Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, la Delegada avanza al fondo del \u00a0asunto \u00a0y \u00a0tras revisar el acopio probatorio descarta la presencia de los yerros \u00a0que el censor atribuye al fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Sobre \u00a0los \u00a0\u201cerrores\u201d \u00a0primero, \u00a0segundo, tercero y quinto, relativos a la estatura del procesado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la demanda que se estudia, el censor se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios de Alexander Alberto Rojas Salgado, Mar\u00eda Deyanira \u00a0Salgado \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0Cristian \u00a0Camilo, \u00a0Elkin \u00a0Andr\u00e9s \u00a0y \u00c1ngela Mar\u00eda Giraldo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0sin \u00a0precisar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0punto \u00a0el \u00a0sentenciador cercen\u00f3, agreg\u00f3 o \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0su \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0y \u00a0los \u00a0hizo \u00a0decir \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0manifestaron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0funda \u00a0el \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0en que mientras los testigos dijeron que el autor del homicidio \u00a0era \u00a0una \u00a0persona \u00a0de \u00a0baja \u00a0estatura, el fallador admiti\u00f3 que tal descripci\u00f3n \u00a0correspond\u00eda \u00a0a \u00a0la del procesado, pese a que JHON FREDY HERRERA VILLEGAS tiene \u00a0una \u00a0estatura \u00a0media \u00a0alta; \u00a0pero tal argumento, acota la Delegada, no es propio \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, porque as\u00ed no se acredita que el sentenciador \u00a0hubiera \u00a0tergiversado \u00a0el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos haci\u00e9ndolos decir lo que no \u00a0dijeron, v.gr. que el homicida era de estatura media alta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal no desconoce que los testigos \u00a0describieron \u00a0al \u00a0homicida \u00a0como \u00a0a \u00a0un \u00a0individuo \u00a0de baja estatura5, y por ello \u00a0no \u00a0err\u00f3 \u00a0al \u00a0plasmar los medios de convicci\u00f3n, pero fue enf\u00e1tico al apreciar \u00a0esa \u00a0inconsistencia como de escasa trascendencia para derribar el convencimiento \u00a0que \u00a0otros \u00a0medios \u00a0le \u00a0llevaron \u00a0sobre \u00a0la \u00a0identidad del autor de la muerte de \u00a0Rigoberto Rojas Salgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Delegada \u00a0observa que en el desarrollo \u00a0del \u00a0primero, \u00a0segundo, \u00a0tercero y quinto errores de hecho, el censor no solo se \u00a0sale \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0ataque \u00a0escogida \u00a0para \u00a0situarse \u00a0en \u00a0los derroteros del \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0sino \u00a0que \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0un \u00a0yerro \u00a0en \u00a0el \u00a0razonamiento del Tribunal en el punto que \u00a0resuelve \u00a0lo relativo a las inconsistencias en torno a la estatura del autor del \u00a0delito.\u00a0 \u00a0Ya \u00a0se \u00a0anot\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0testigos \u00a0presenciales \u00a0describieron \u00a0al \u00a0autor \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte como a una persona de baja \u00a0estatura, \u00a0rasgo morfol\u00f3gico que evidentemente no corresponde al del procesado; \u00a0pero \u00a0 a \u00a0 tal \u00a0 inconsistencia \u00a0 el \u00a0 Juez \u00a0colegiado \u00a0no \u00a0otorg\u00f3 \u00a0un \u00a0m\u00e9rito \u00a0trascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0no \u00a0fueron \u00a0solamente los \u00a0testimonios \u00a0que informan sobre la talla del homicida, los que generaron certeza \u00a0sobre \u00a0la identidad del procesado, sino adem\u00e1s el conocimiento anterior que del \u00a0procesado \u00a0ten\u00edan \u00a0los \u00a0declarantes, \u00a0su \u00a0positivo reconocimiento fotogr\u00e1fico, \u00a0antecedentes \u00a0 penales \u00a0 y \u00a0 los \u00a0indicios \u00a0de \u00a0comportamiento \u00a0posterior \u00a0y \u00a0de \u00a0oportunidad \u00a0para \u00a0delinquir, medios de convicci\u00f3n que en criterio del Tribunal \u00a0se \u00a0sobreponen \u00a0a \u00a0las \u00a0intrascendentes \u00a0inconsistencias \u00a0sobre \u00a0la \u00a0altura \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0dijo \u00a0 el \u00a0 Ad-quem: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPues \u00a0bien, \u00a0desde \u00a0los \u00a0albores de la \u00a0averiguaci\u00f3n, \u00a0las \u00a0iniciales \u00a0pesquisas \u00a0de la autoridad judicial enrutaron la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0del \u00a0homicidio al ac\u00e1 encartado Jhon Fredy Herrera Villegas.\u00a0 \u00a0Este \u00a0nombre figur\u00f3 en sendos informes (Sijin y CTI de la Fiscal\u00eda) obrantes a \u00a0folios \u00a05 \u00a0y \u00a026, \u00a0en los cuales se deja claro que tal informaci\u00f3n proven\u00eda de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0visu Alexander Alberto Rojas Salgado, Elkin Andr\u00e9s, Cristian \u00a0Camilo \u00a0y \u00a0\u00c1ngela \u00a0Mar\u00eda \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0por \u00a0haber estado a la saz\u00f3n la \u00a0madrugada \u00a0de \u00a0marras \u00a0en \u00a0el \u00a0sitio \u00a0del \u00a0crimen, pudieron ver e identificar al \u00a0victimario\u201d (folio 266, cuaderno principal) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0 estos \u00a0 \u00faltimos \u00a0 que \u00a0 lo \u00a0identificaron \u00a0plenamente \u00a0como \u00a0el sujeto Jhon Fredy Herrera Villegas, conocido \u00a0con \u00a0el \u00a0remoquete \u00a0de \u00a0\u201cJohnny\u201d \u00a0a \u00a0quien distingu\u00edan con anterioridad por \u00a0residir \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0barrio \u00a0donde \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho \u00a0(folio 267, cuaderno \u00a0principal) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cElkin Andr\u00e9s Giraldo Mart\u00ednez:\u00a0 \u00a0\u201cyo \u00a0jugu\u00e9 \u00a0f\u00fatbol \u00a0con \u00a0\u00e9l \u00a0hace \u00a0dos o tres a\u00f1os en un torneo del ICA lo \u00a0jug\u00e1bamos \u00a0en \u00a0diferentes canchas de Manizales, a \u00e9l se le conoce como Johnny, \u00a0\u00e9l \u00a0 y \u00a0 yo \u00a0 jug\u00e1bamos \u00a0 en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0equipo\u201d \u00a0(folio \u00a0268 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0principal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cFrente \u00a0a tal panorama, conformado por \u00a0prueba \u00a0directa \u00a0proveniente \u00a0de testigos de visu, abonado con el reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0 que \u00a0 del \u00a0 imputado \u00a0 Herrera \u00a0 Villegas \u00a0 hicieran \u00a0los \u00a0mismos \u00a0testificantes, \u00a0son \u00a0evidencias \u00a0que \u00a0sellan \u00a0y despejan cualquier dubitaci\u00f3n o \u00a0resquicio \u00a0de \u00a0duda \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la verdadera identidad e individualizaci\u00f3n del \u00a0victimario\u201d \u00a0 (fallo \u00a0 de \u00a0 segunda \u00a0 instancia, \u00a0 p\u00e1gina \u00a0 13 \u00a0 6) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido tal reconocimiento \u00a0(fotogr\u00e1fico) \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0prueba \u00a0que \u00a0ha \u00a0servido de fundamento al a-quo para \u00a0edificar \u00a0la \u00a0condena, \u00a0conforme \u00a0se \u00a0lee \u00a0en el fallo de primer grado, sino que \u00a0est\u00e1 \u00a0 adobado \u00a0 con \u00a0 pruebas \u00a0 indiciarias: \u00a0 (\u2026) \u00a0existe \u00a0el \u00a0indicio \u00a0del \u00a0comportamiento \u00a0posterior \u00a0asumido \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado, pues una vez cometido el \u00a0hecho \u00a0huy\u00f3 \u00a0del \u00a0lugar \u00a0(\u2026) \u00a0A m\u00e1s de lo anterior, dest\u00e1case que contra el \u00a0inculpado \u00a0Herrera \u00a0Villegas \u00a0tambi\u00e9n \u00a0concurre \u00a0el indicio de oportunidad para \u00a0delinquir, \u00a0por \u00a0residir \u00a0cerca al sitio donde ocurri\u00f3 el hecho (p\u00e1gina 15 del \u00a0fallo de primera instancia, folio 270 del cuaderno principal) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Delegada \u00a0concluye que, a\u00fan cuando el \u00a0Tribunal \u00a0hubiera errado al plasmar los medios de convicci\u00f3n respecto del punto \u00a0de \u00a0la \u00a0estatura \u00a0del \u00a0homicida \u00a0o hubiera violado reglas de la sana cr\u00edtica al \u00a0apreciar \u00a0err\u00f3neamente \u00a0la \u00a0inconsistencia del dicho de los deponentes en torno \u00a0al \u00a0mismo asunto, ello no tendr\u00eda vocaci\u00f3n para modificar el sentido del fallo \u00a0porque \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n llevaron certeza al sentenciador sobre la \u00a0identidad \u00a0 del \u00a0autor \u00a0del \u00a0crimen. \u00a0En \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0no \u00a0se \u00a0acredita \u00a0la \u00a0trascendencia de la hipot\u00e9tica equivocaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Sobre los \u201cerrores\u201d cuarto y sexto, \u00a0relativos al testimonio de Cristian Camilo Giraldo Mart\u00ednez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora Delegada observa similares \u00a0falencias \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo \u00a0al \u00a0desarrollar \u00a0los errores de hecho cuarto y sexto, \u00a0puesto \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 Ad-quem \u00a0 no \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 yerros \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 le \u00a0atribuye. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene la Delegada que el Tribunal tuvo a \u00a0Cristian \u00a0Camilo \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0como \u00a0testigo \u00a0presencial \u00a0porque, \u00a0pese a \u00a0algunas \u00a0inconsistencias \u00a0irrelevantes, refiere lo esencial del hecho percibido, \u00a0sus \u00a0atestaciones \u00a0se \u00a0corroboran \u00a0con \u00a0las \u00a0de \u00a0los dem\u00e1s declarantes y porque \u00a0gracias \u00a0a \u00a0su \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0el d\u00eda de los hechos pudo percibir la comisi\u00f3n del \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Delegada \u00a0destaca \u00a0que el \u00a0censor, \u00a0lejos \u00a0de \u00a0demostrar un yerro evidente por la v\u00eda de ataque escogida o \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0violaci\u00f3n a una regla de la sana cr\u00edtica, se queda en oponer su \u00a0propia \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0a la del Tribunal, para concluir lo opuesto, es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0el \u00a0declarante \u00a0no \u00a0fue testigo presencial, sin tener en cuenta que \u00a0otros \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0condujeron \u00a0al \u00a0convencimiento \u00a0sobre la identidad y \u00a0responsabilidad del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n al sexto \u201cerror\u201d, estima \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0que \u00a0ning\u00fan \u00a0asidero \u00a0en \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica tiene el \u00a0argumento \u00a0seg\u00fan el cual el procesado actu\u00f3 amparado por una leg\u00edtima defensa \u00a0subjetiva \u00a0o con el convencimiento de que estaba incurso en causal excluyente de \u00a0responsabilidad; \u00a0pues \u00a0no \u00a0se ajusta al comportamiento usual de quien act\u00faa de \u00a0manera \u00a0altruista \u00a0al \u00a0intervenir \u00a0en \u00a0una \u00a0ri\u00f1a familiar disparando un arma de \u00a0fuego, \u00a0y \u00a0si \u00a0el \u00a0procesado \u00a0portaba \u00a0un \u00a0arma \u00a0de tales caracter\u00edsticas no es \u00a0l\u00f3gico \u00a0que \u00a0concibiera el adem\u00e1n de protecci\u00f3n del hoy occiso o las palabras \u00a0de \u00a0su \u00a0hijo \u00a0como \u00a0un \u00a0peligro \u00a0serio \u00a0e \u00a0inminente tan grave que lo obligara a \u00a0dispararla hacia partes vitales del agredido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 caben \u00a0 argumentos \u00a0 sobre \u00a0la \u00a0vencibilidad \u00a0o \u00a0invencibilidad \u00a0del \u00a0error \u00a0porque no existi\u00f3 un error del que \u00a0pudieran predicarse esas atribuciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Sobre el s\u00e9ptimo \u201cerror\u201d, relativo \u00a0a la legalidad del reconocimiento fotogr\u00e1fico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la Procuradora Delegada esta censura \u00a0no \u00a0tiene vocaci\u00f3n para prosperar, porque ning\u00fan yerro cometi\u00f3 el fallador al \u00a0estimar \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico, dado que se cumplieron los requisitos \u00a0legales para la realizaci\u00f3n de la diligencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, las normas pertinentes disponen \u00a0que \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0ha \u00a0de \u00a0realizar el reconocimiento describa previamente a \u00a0quien \u00a0dice poder individualizar; y aunque en el acta \u00a0de \u00a0 reconocimiento \u00a0 no \u00a0aparece \u00a0un \u00a0cuestionario \u00a0dirigido \u00a0a \u00a0los \u00a0testigos \u00a0en \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0los testigos \u00a0describieron \u00a0previamente \u00a0al autor del delito como consta en sendas diligencias \u00a0de \u00a0 \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 \u00a0practicadas \u00a0 \u00a0pocas \u00a0 horas \u00a0 antes \u00a0 al \u00a0 reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, el procesado fue asistido \u00a0por \u00a0defensor, \u00a0se cont\u00f3 con la asistencia del ministerio p\u00fablico, se utiliz\u00f3 \u00a0un \u00a0 n\u00famero \u00a0 de \u00a0fotograf\u00edas \u00a0superior \u00a0al \u00a0legalmente \u00a0previsto \u00a0y \u00a0aquellas \u00a0conten\u00edan \u00a0la \u00a0imagen \u00a0de \u00a0personas \u00a0de \u00a0rasgos \u00a0similares \u00a0a los\u00a0 del por \u00a0reconocer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por todo lo anterior, ni la diligencia como \u00a0tal, \u00a0ni \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0positivo \u00a0del \u00a0procesado en ella efectuado por los \u00a0testigos como autor del homicidio, carecen de validez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Sobre el octavo \u201cerror\u201d, relativo al \u00a0indicio de oportunidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Delegada \u00a0 encuentra \u00a0 una \u00a0 mera \u00a0enunciaci\u00f3n, \u00a0distanciada de la l\u00f3gica casacional, la critica que el libelista \u00a0hace \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0por \u00a0haber deducido el indicio de oportunidad para \u00a0delinquir, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en los datos consignados en la tarjeta decadactilar \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0donde se dec\u00eda que \u00e9ste resid\u00eda a pocas cuadras del lugar de \u00a0los \u00a0hechos, ya que en el proceso no obraba\u00a0 prueba de que para ese preciso \u00a0d\u00eda HERRERA VILLEGAS a\u00fan residiera ah\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0encuentra \u00a0una censura estructurada en \u00a0torno \u00a0del \u00a0hecho indicador, ni de la inferencia indiciaria, sino la afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0libelista \u00a0en \u00a0el sentido que el Ad-quem razon\u00f3 equivocadamente. Por ello, \u00a0la \u00a0 \u00a0Delegada \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0descarta \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0octavo \u00a0 \u00a0\u201cerror\u201d \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0cargo \u00a0casacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0todo \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0la Procuradur\u00eda \u00a0sugiere \u00a0a la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia se abstenga de casar el \u00a0fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0asiste \u00a0a la Procuradora Delegada \u00a0cuando \u00a0advierte que en varios aspectos el libelista incurre en imprecisiones de \u00a0l\u00f3gica y de fondo que impiden el logro de sus pretensiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es factible, como lo hizo la representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0responder \u00a0algunos cargos conjuntamente, debido a que \u00a0apuntan al mismo problema. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Sobre \u00a0los \u00a0errores primero, segundo, \u00a0tercero y quinto: la estatura del implicado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista aspira a que la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0acepte \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior tergivers\u00f3 los testimonios de \u00a0Alexander \u00a0Alberto \u00a0Rojas \u00a0Salgado, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Deyanira \u00a0Salgado \u00a0Gonz\u00e1lez, Elkin \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0y \u00a0\u00c1ngela \u00a0Mar\u00eda \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0por \u00a0haber \u00a0concluido \u00a0en el fallo que JHON FREDY HERRERA AGUDELO, quien mide 1,70 metros de \u00a0estatura7, \u00a0era \u00a0el \u00a0autor del homicidio, pese a que aquellos afirmaron que \u00a0quien accion\u00f3 el arma de fuego era una persona de baja estatura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la revisi\u00f3n del asunto se constata que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0dichos \u00a0testigos \u00a0describieron \u00a0al \u00a0autor \u00a0del \u00a0homicidio como una \u00a0persona \u00a0de \u00a0baja \u00a0estatura, \u00a0y \u00a0que \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0distorsionar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0o \u00a0de otras pruebas, fueron \u00a0conscientes \u00a0de la diferencia que existe entre lo relatado aquellos parientes de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0la \u00a0estatura \u00a0real \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JHON FREDY HERRERA AGUDELO, \u00a0ocurriendo \u00a0que \u00a0no \u00a0concedieron \u00a0a \u00a0ese detalle la importancia que el censor le \u00a0atribuye. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Manizales \u00a0explic\u00f3 \u00a0de \u00a0la siguiente manera el efecto inane que produc\u00eda en su \u00a0convencimiento \u00a0la \u00a0divergencia \u00a0entre la estatura que los testigos le asignaron \u00a0al homicida, y la estatura real del procesado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDesde \u00a0luego, \u00a0como \u00a0lo \u00a0destaca \u00a0la \u00a0defensa \u00a0los \u00a0testigos de cargo pudieron incurrir en sus deposiciones en algunas \u00a0inconsistencias, \u00a0 pero \u00a0 ellas \u00a0 refieren \u00a0es \u00a0al \u00a0aspecto \u00a0formal, \u00a0sobre \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0inherentes \u00a0al hecho m\u00e1s no en lo esencial y que dice relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0e \u00a0identidad \u00a0del \u00a0autor del crimen, as\u00ed\u00a0 hayan \u00a0presentado \u00a0 como \u00a0 individuo \u00a0 de \u00a0 estatura \u00a0 baja, \u00a0ha \u00a0sido \u00a0contundente \u00a0el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0y \u00a0no \u00a0hay \u00a0evidencia de equivocaci\u00f3n, pues en el reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0no vacilaron un solo instante\u00a0 en se\u00f1alarlo como el agresor, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0dej\u00f3 \u00a0consignado \u00a0el \u00a0fiscal.\u00a0 \u00a0Contundente afirmaci\u00f3n que \u00a0elimina \u00a0cualquier incertidumbre que pretende edificarse\u00a0 a partir\u00a0 de \u00a0las \u00a0 intrascendentales \u00a0 inconsistencias \u00a0 que \u00a0 ceden \u00a0 ante \u00a0 el \u00a0irrefutable \u00a0se\u00f1alamiento, \u00a0con \u00a0soporte \u00a0en la primigenia imputaci\u00f3n que se cern\u00eda contra \u00a0Jhon Fredy.\u201d (Folio 268A cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed que no es preciso afirmar que los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0aquellos \u00a0fueron tergiversados, porque de ninguna manera se les \u00a0hizo \u00a0expresar \u00a0contenidos \u00a0que \u00a0ellos \u00a0no \u00a0dijeron \u00a0originalmente; \u00a0pues fue el \u00a0estudio \u00a0del \u00a0acopio \u00a0probatorio \u00a0en \u00a0su \u00a0conjunto lo que permiti\u00f3 arribar a la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la responsabilidad penal de HERRERA AGUDELO, de \u00a0donde \u00a0surge \u00a0que \u00a0el problema planteado por el libelista se ubica en el terreno \u00a0de \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n, que en el libelo no se explor\u00f3 por el sendero del error de \u00a0hecho \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 falso \u00a0 \u00a0raciocinio, \u00a0en \u00a0tanto no indica cu\u00e1l principio l\u00f3gico, cual m\u00e1xima de la \u00a0experiencia \u00a0 o \u00a0 cual \u00a0 regla \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ciencia \u00a0 fue \u00a0 desconocido \u00a0 por \u00a0el \u00a0Ad-quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0como \u00a0atinadamente \u00a0lo \u00a0advirti\u00f3 \u00a0la Procuradora Delegada, ni los testigos se refirieron exclusivamente \u00a0a \u00a0la estatura del homicida, ni en el fallo fue determinante ese detalla para la \u00a0atribuci\u00f3n de responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe \u00a0recordarse que el mismo d\u00eda en que \u00a0se \u00a0practic\u00f3 \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n del cad\u00e1ver, esto es el 1\u00b0 de enero de 2001, el \u00a0Grupo \u00a0de \u00a0Vida de la SIJIN de la misma ciudad alleg\u00f3 un oficio donde informaba \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda que el presunto autor del homicidio era el procesado JHON FREDY \u00a0HERRERA \u00a0VILLEGAS, \u00a0nombre que fue suministrado por un ciudadano que llam\u00f3 a la \u00a0polic\u00eda; \u00a0 y \u00a0fue \u00a0corroborado \u00a0por \u00a0los \u00a0parientes \u00a0del \u00a0occiso. \u00a0(Folio 5 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa informaci\u00f3n fue suficiente para abrir \u00a0formalmente \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, pues desde el primer instante se contaba con la \u00a0identidad \u00a0 completa \u00a0del \u00a0implicado, \u00a0obtenida \u00a0con \u00a0la \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0declarantes \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0cuestiona, \u00a0sin \u00a0que \u00a0hasta ese momento se hubiese \u00a0mencionado siquiera lo relativo a su estatura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En su testimonio, rendido el 1\u00b0 de enero \u00a0de \u00a02001, \u00a0Alexander \u00a0Alberto \u00a0Rojas \u00a0Salgado, \u00a0hijo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0testigo \u00a0presencial \u00a0de \u00a0los hechos ocurridos en la madrugada del mismo d\u00eda, dijo que en \u00a0la \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0sus \u00a0parientes le gritaban \u201cJhony\u201d al agresor;\u00a0 Elkin \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0quien \u00a0tambi\u00e9n \u00a0integraba \u00a0el \u00a0grupo \u00a0familiar \u00a0y \u00a0declar\u00f3 \u00a0el \u00a0mismo \u00a0d\u00eda, \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0conoc\u00eda \u00a0como \u00a0\u201cJhony\u201d \u00a0a \u00a0quien \u00a0dispar\u00f3, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0jug\u00f3 f\u00fatbol con \u00e9l hace un tiempo en el mismo equipo; \u00a0\u00c1ngela \u00a0Mar\u00eda \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0due\u00f1a \u00a0de \u00a0la \u00a0casa \u00a0donde se realiz\u00f3 la \u00a0reuni\u00f3n \u00a0de \u00a0fin \u00a0de a\u00f1o, declar\u00f3 el 4 de enero siguiente y tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0al \u00a0implicado \u00a0le \u00a0gritaban \u201cya te pill\u00e9, le dec\u00edan Jhony\u201d, y refiere \u00a0que \u00a0vieron \u00a0a \u00a0\u201cJhony\u201d \u00a0correr \u00a0llevando \u00a0a\u00fan el arma en la mano; y Mar\u00eda \u00a0Deyanira \u00a0Salgado \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0(esposa de la v\u00edctima), quien igualmente declar\u00f3 \u00a0el \u00a04 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02001, \u00a0supo por comentarios de su familia que el implicado \u00a0\u201cse \u00a0llama dizque JHON FREDY&#8230;.que vive por ah\u00ed, no por la misma cuadra, que \u00a0es un asaltador.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es que, adem\u00e1s de contar ya con el nombre \u00a0y \u00a0la \u00a0plena \u00a0individualizaci\u00f3n del implicado, los parientes del occiso sab\u00edan \u00a0que \u00a0el \u00a0autor \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0hab\u00eda \u00a0incursionado \u00a0ya \u00a0en \u00a0otras \u00a0actividades \u00a0delictivas, \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0lo informaron desde los albores de la investigaci\u00f3n. M\u00e1s \u00a0adelante \u00a0se \u00a0constat\u00f3 \u00a0que \u00a0JHON \u00a0FREDY \u00a0HERRERA VILLEGAS fue condenado por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0agravado, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de tres meses y \u00a0veinticinco \u00a0d\u00edas \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del 8 de agosto de 2001, \u00a0debidamente \u00a0 ejecutoriada, \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Juzgado \u00a0S\u00e9ptimo \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Manizales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0observa, \u00a0fue \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0previo \u00a0del \u00a0implicado \u00a0lo que llev\u00f3 a identificarlo plenamente como JHON FREDY \u00a0HERRERA \u00a0VILLEGAS \u00a0y \u00a0a \u00a0tenerlo como al autor del homicidio, siendo, por tanto, \u00a0inane la referencia a la estatura del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, en cuanto concierne a los \u00a0errores primero, segundo, tercero y quinto, el cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Sobre el cuarto error: tergiversaci\u00f3n \u00a0del testimonio de Cristian Camilo Giraldo Mart\u00ednez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0el testimonio de Cristian Camilo Giraldo Mart\u00ednez, y le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0un \u00a0valor \u00a0que \u00a0no tiene, puesto que lo tom\u00f3 por testigo presencial, \u00a0sin serlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 censor, \u00a0 desde \u00a0 su \u00a0 particular \u00a0entendimiento \u00a0del asunto, asegura que Cristian Camilo Giraldo Mart\u00ednez no pudo \u00a0observar \u00a0lo \u00a0ocurrido, ya que \u201cestaba de espaldas\u201d al escenario del crimen; \u00a0porque \u00a0caminaba \u00a0por\u00a0 \u00a0la \u00a0misma \u00a0cuadra \u00a0por distinto and\u00e9n, y porque se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0decir \u00a0que los hechos ocurrieron en la carrera 14 con calle 30 de \u00a0Manizales, \u00a0cuando \u00a0otra \u00a0testigo, \u00a0\u00c1ngela Mar\u00eda Giraldo Mart\u00ednez dice que el \u00a0homicidio fue cometido en la carrera 14 con calle 29. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pareciera \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0reduce los \u00a0acontecimientos \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0instante \u00a0 fugaz, \u00a0 de \u00a0 modo \u00a0 que \u00a0 \u2013en \u00a0su \u00a0criterio- \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0observado \u00a0por \u00a0Cristian Camilo. El censor olvida que en la v\u00eda p\u00fablica ten\u00eda \u00a0lugar \u00a0una discusi\u00f3n familiar, hecho que sin duda llamaba la atenci\u00f3n, de ah\u00ed \u00a0que \u00a0si desde el principio Cristian Camilo no se encontraba al lado de Rigoberto \u00a0(occiso) \u00a0y \u00a0su \u00a0esposa, \u00a0no \u00a0por \u00a0ello \u00a0puede \u00a0afirmarse que Cristian Camilo no \u00a0observ\u00f3 \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0crimen, \u00a0pues el esc\u00e1ndalo fue suficiente para \u00a0llamar \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n, al punto que hasta el mismo procesado arrib\u00f3 el sitio de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0atra\u00eddo \u00a0por \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0familiar, \u00a0para \u00a0inmiscuirse en ese \u00a0problema ajeno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia, \u00a0emitida \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Manizales, con\u00a0 \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 observaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 asunto \u00a0 por \u00a0 Cristian \u00a0 Camilo, \u00a0 se \u00a0expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cIgual \u00a0sucede \u00a0con \u00a0los testimonios de \u00a0ELKIN \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0GIRALDO y CRISTIAN CAMILO GIRALDO MART\u00cdNEZ, que si bien estaban \u00a0m\u00e1s \u00a0retirados, \u00a0s\u00ed pudieron ver perfectamente al acusado cuando se acerc\u00f3 al \u00a0grupo \u00a0familiar y por eso prestaron atenci\u00f3n porque ya de antemano conoc\u00edan al \u00a0acusado y lo pudieron identificar plenamente\u201d (Folio 203 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0transcribi\u00f3 \u00a0los \u00a0apartes \u00a0pertinentes \u00a0de \u00a0todos los testimonios. En concreto, el siguiente texto \u00a0de la declaraci\u00f3n de Cristian Camilo Giraldo Mart\u00ednez: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cY o vi discutiendo a do\u00f1a DEYANIRA y a \u00a0RIGOBERTO, \u00a0alegaban \u00a0ah\u00ed tambi\u00e9n estaba mi hermana \u00c1NGELA MAR\u00cdA y el esposo \u00a0ALEXANDER, \u00a0vi \u00a0que \u00a0JHON \u00a0FREDY se estaba acercando a RIGOBERTO, entonces yo me \u00a0devolv\u00ed \u00a0porque \u00a0yo \u00a0sab\u00edan que JHON FREDY estaba con un rev\u00f3lver, como yo vi \u00a0que \u00a0JHON \u00a0FREDY se le acerc\u00f3 a ellos a los que estaban ah\u00ed con RIGOBERTO, por \u00a0eso \u00a0me \u00a0devolv\u00ed, \u00a0y yo empec\u00e9 a decirle a JHONY Jhonny, porque yo vi que JHON \u00a0FREDY \u00a0retrocedi\u00f3 \u00a0y \u00a0se \u00a0mand\u00f3 \u00a0la \u00a0mano \u00a0a \u00a0la \u00a0cintura \u00a0a \u00a0cogerse (sic) el \u00a0rev\u00f3lver, \u00a0don \u00a0RIGO \u00a0se \u00a0fue \u00a0a \u00a0quit\u00e1rselo \u00a0JHON FREDY retrocedi\u00f3 m\u00e1s y le \u00a0dispar\u00f3 \u00a0a \u00a0don \u00a0RIGO, \u00a0JHON \u00a0FREDY \u00a0se \u00a0lo guard\u00f3 y nosotros seguimos detr\u00e1s \u00a0persigui\u00e9ndolo\u201d (Folios 22 y 286A cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Ad-quem \u00a0acot\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cFrente \u00a0a tal panorama, conformado por \u00a0prueba \u00a0directa \u00a0proveniente \u00a0de testigos de visu, abonado con el reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0 que \u00a0 del \u00a0 imputado \u00a0 Herrera \u00a0 Villegas \u00a0 hicieran \u00a0los \u00a0mismos \u00a0testificantes, \u00a0son \u00a0evidencia \u00a0que \u00a0sellan \u00a0y \u00a0despejan \u00a0cualquier resquicio de \u00a0dubitaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 resquicio \u00a0 de \u00a0 duda \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0verdadera \u00a0identidad \u00a0e \u00a0individualizaci\u00f3n del victimario.\u201d (Folio 268A cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed \u00a0que, ning\u00fan error de hecho fue \u00a0cometido \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0al apreciar el testimonio de Cristian \u00a0Camilo \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0que, por dem\u00e1s, no fue estimado de manera aislada, \u00a0como \u00a0si \u00a0fuese \u00a0una \u00a0prueba \u00a0determinante \u00a0para \u00a0el \u00a0sentido del fallo, sino en \u00a0conjunto \u00a0con \u00a0el \u00a0resto \u00a0de \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, a trav\u00e9s de un ejercicio \u00a0l\u00f3gico \u00a0de ponderaci\u00f3n despu\u00e9s del cual sencillamente se corrobor\u00f3 lo que se \u00a0sab\u00eda \u00a0desde \u00a0un \u00a0principio, \u00a0es \u00a0decir, que el autor del crimen era JHON FREDY \u00a0HERRERA VILLEGAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el an\u00e1lisis del acopio probatorio, que \u00a0converge \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0en \u00a0lo \u00a0esencial, \u00a0es \u00a0de \u00a0verdad intrascendente que \u00a0Cristian \u00a0Camilo \u00a0hubiese \u00a0dicho \u00a0que \u00a0el \u00a0altercado \u00a0familiar \u00a0tuvo lugar en la \u00a0carrera \u00a014 \u00a0con \u00a0calle \u00a030 \u00a0de \u00a0Manizales, \u00a0mientras que \u00c1ngela Mar\u00eda Giraldo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0dijo \u00a0que \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0la \u00a0carrera \u00a014 \u00a0con \u00a0calle \u00a029. \u00a0Esa \u00a0cuadra de \u00a0diferencia \u00a0en \u00a0la \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0exacta \u00a0del \u00a0sitio \u00a0de los acontecimientos puede \u00a0obedecer \u00a0a \u00a0m\u00faltiples \u00a0razones, \u00a0que \u00a0de \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0conspiran \u00a0contra la \u00a0credibilidad \u00a0de los testimonios, sino que, por el contrario, tiende a demostrar \u00a0que \u00a0cada uno hizo su relato seg\u00fan su propia experiencia, en forma espont\u00e1nea, \u00a0sin preparaci\u00f3n o acuerdo previo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0en cuanto hace a este \u00a0motivo casacional, el cargo tampoco prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Sobre el sexto error: defensa subjetiva \u00a0de derechos ajenos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el libelo se introduce el tema como si \u00a0se \u00a0tratara \u00a0de la omisi\u00f3n del testimonio de Cristian Camilo Giraldo Mart\u00ednez, \u00a0porque, \u00a0seg\u00fan el casacionista, de lo dicho por Cristian Camilo se coleg\u00eda que \u00a0el \u00a0implicado \u00a0intervino \u00a0con el convencimiento de que ten\u00eda que defender a las \u00a0se\u00f1oras \u00a0Deyanira Salgado Gonz\u00e1lez y \u00c1ngela Mar\u00eda Giraldo Mart\u00ednez, quienes \u00a0estaban \u00a0siendo v\u00edctimas de un atraco; y, no empece, los Jueces de instancia le \u00a0confirieron \u00a0un \u00a0poder \u00a0suasorio \u00a0diferente \u00a0al \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad ten\u00eda, al no \u00a0aceptar \u00a0 que \u00a0 el \u00a0procesado \u00a0qued\u00f3 \u00a0amparado \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0excluyente \u00a0de \u00a0culpabilidad, \u00a0 movido \u00a0 por \u00a0 esa \u00a0convicci\u00f3n \u00a0errada, \u00a0bien \u00a0sea \u00a0vencible \u00a0o \u00a0invencible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De entrada se advierte una inconsistencia \u00a0que \u00a0resigna \u00a0el \u00a0cargo al fracaso, puesto que no es atinado sostener, dentro de \u00a0la \u00a0 \u00a0misma \u00a0 \u00a0censura, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0un \u00a0 testimonio \u00a0 fue \u00a0 omitido \u00a0 (falso \u00a0juicio \u00a0de existencia) y que se \u00a0le \u00a0 confiri\u00f3 \u00a0 un \u00a0alcance \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0(falso \u00a0raciocinio), \u00a0pues una cosa no puede ser y no ser al \u00a0mismo tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Am\u00e9n de lo anterior, sin demostrar que el \u00a0fallo \u00a0contiene \u00a0alg\u00fan \u00a0defecto en la aplicaci\u00f3n de los par\u00e1metros de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0el \u00a0censor \u00a0reiter\u00f3 \u00a0en sede casacional los argumentos que ya hab\u00eda \u00a0expuesto \u00a0en las instancias, sin \u00e9xito, en cuanto pretend\u00eda que a partir de lo \u00a0declarado \u00a0por \u00a0Alexander \u00a0Rojas \u00a0Salgado, \u00a0\u00c1ngela \u00a0Mar\u00eda \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0Deyanira \u00a0Salgado Gonz\u00e1lez y Cristian Camilo Giraldo Mart\u00ednez, quienes dijeron \u00a0que \u00a0el autor del homicidio se acerc\u00f3 a preguntar si se trataba de un hurto, se \u00a0verificaba \u00a0que \u00a0el \u00a0homicida \u00a0decidi\u00f3 accionar el arma de fuego por el influjo \u00a0del \u00a0error \u00a0invencible; \u00a0y \u00a0que \u00a0si se tratara de un error vencible, entonces el \u00a0homicidio ser\u00eda culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 \u00a0intencionalmente \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0referirse \u00a0al \u00a0contenido \u00a0de \u00a0aquellos \u00a0testimonios \u00a0en \u00a0cuanto todos \u00a0aseguran \u00a0que cuando JHONY se acerc\u00f3 a preguntar que si estaban atracando a las \u00a0se\u00f1oras, \u00a0le repitieron que no, que se trataba de una discusi\u00f3n familiar y que \u00a0se marchara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es evidente que JHON FREDY HERRERA VILLEGAS \u00a0actualiz\u00f3 \u00a0su \u00a0conocimiento \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0que \u00a0realmente \u00a0estaba ocurriendo, vale \u00a0decir, \u00a0un \u00a0conflicto \u00a0familiar; \u00a0y \u00a0fue la reacci\u00f3n de Rigoberto Rojas Salgado \u00a0(occiso), \u00a0quien \u00a0estaba \u00a0ebrio, \u00a0lo \u00a0que \u00a0precipit\u00f3 \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0homicida, \u00a0lejana \u00a0en \u00a0todo caso de la \u00a0necesidad de defender un derecho propio o ajeno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0debe \u00a0perderse \u00a0de \u00a0vista que Cristian \u00a0Camilo \u00a0 Giraldo \u00a0 Mart\u00ednez \u00a0 -cuyo \u00a0 testimonio \u00a0 cuestiona \u00a0 el \u00a0censor \u00a0como \u00a0supuestamente \u00a0dejado \u00a0de \u00a0valorar, \u00a0o \u00a0mal \u00a0apreciado- \u00a0relat\u00f3 \u00a0que una vez se \u00a0acerc\u00f3 \u00a0el \u00a0implicado, \u00a0esgrimi\u00f3 \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0y \u00a0que\u00a0 \u00a0\u201cdon \u00a0RIGO \u00a0se \u00a0fue \u00a0a quit\u00e1rselo JHON FREDY retrocedi\u00f3 m\u00e1s y le \u00a0dispar\u00f3 \u00a0a \u00a0don \u00a0RIGO, \u00a0JHON \u00a0FREDY \u00a0se \u00a0lo guard\u00f3 y nosotros seguimos detr\u00e1s \u00a0persigui\u00e9ndolo\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(Folios 22 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la sentencia de primera instancia, sobre \u00a0este t\u00f3pico concreto se anoto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cQue \u00a0luego del disparar hubiera salido \u00a0huyendo, \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0colocado \u00a0por \u00e9ste en la subjetiva \u00a0creencia \u00a0de \u00a0que deb\u00eda defenderse. La posici\u00f3n asumida por la defensa no pasa \u00a0del \u00a0 mero \u00a0 campo \u00a0 especulativo \u00a0 y \u00a0 carece \u00a0 de \u00a0 solidez.\u201d \u00a0 (Folio 213 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0manera que, el estudio que se hizo en \u00a0el \u00a0 fallo, \u00a0integrado \u00a0por \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0convergentes \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0para \u00a0descartar \u00a0la \u00a0causal \u00a0que \u00a0excluye \u00a0la \u00a0culpabilidad, \u00a0se \u00a0enmarca dentro de la \u00a0racionalidad \u00a0argumentativa que admite la sana cr\u00edtica; y por ello, el cargo no \u00a0sale avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Sobre \u00a0el \u00a0s\u00e9ptimo \u00a0error \u00a0de hecho: \u00a0legalidad del reconocimiento fotogr\u00e1fico \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0decir \u00a0del \u00a0libelista, fue ilegal y por \u00a0tanto \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0valorarse, \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de \u00a0fotograf\u00edas, \u00a0donde \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Alexander \u00a0Alberto \u00a0Rojas \u00a0Salgado, \u00c1ngela \u00a0Mar\u00eda \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0Cristian \u00a0Camilo \u00a0Giraldo Mart\u00ednez y Elkin Andr\u00e9s \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0identificaron \u00a0al \u00a0autor \u00a0del homicidio, a quien previamente \u00a0conoc\u00edan \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0JHONY, \u00a0 \u00a0llamado \u00a0 \u00a0en \u00a0 realidad \u00a0 JOHN \u00a0 FREDY \u00a0 HERRERA \u00a0VILLEGAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0fue \u00a0il\u00edcita \u00a0tal \u00a0diligencia \u00a0porque \u00a0supuestamente \u00a0no reuni\u00f3 las exigencias de los art\u00edculos 368 y 369 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0pues \u00a0los intervinientes no \u00a0describieron \u00a0con \u00a0antelaci\u00f3n \u00a0al \u00a0implicado, \u00a0y \u00a0porque el \u00e1lbum fotogr\u00e1fico \u00a0suministrado \u00a0se \u00a0conform\u00f3 con retratos de caracter\u00edsticas muy dis\u00edmiles a la \u00a0de aqu\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha \u00a0reiterado \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0el juicio de \u00a0legalidad \u00a0se \u00a0relaciona \u00a0con \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0formaci\u00f3n de la prueba, con las \u00a0normas \u00a0que \u00a0regulan \u00a0la \u00a0manera leg\u00edtima de producir e incorporar la prueba al \u00a0proceso, \u00a0con \u00a0el \u00a0principio de legalidad en materia probatoria y la observancia \u00a0de los presupuestos y las formalidades exigidas para cada medio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de legalidad \u00a0\u201cgira \u00a0alrededor \u00a0de \u00a0la \u00a0validez \u00a0jur\u00eddica de la \u00a0prueba, \u00a0o lo que es igual, de su existencia jur\u00eddica (concepto que no debe ser \u00a0equiparado \u00a0con el de existencia material), y suele manifestarse de dos maneras: \u00a0a) \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0una determina prueba, le otorga validez \u00a0jur\u00eddica \u00a0porque \u00a0considera \u00a0que cumple las exigencias formales de producci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0llenarlas \u00a0(aspecto \u00a0positivo); \u00a0y, b) cuando se la niega, porque considera \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0re\u00fane, \u00a0 cumpli\u00e9ndolas \u00a0 (aspecto \u00a0 negativo).\u201d \u00a0 (Sentencia \u00a0 del \u00a0 27 \u00a0 de \u00a0 febrero \u00a0de \u00a02001, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a015.042). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para la postulaci\u00f3n de un error de derecho \u00a0por \u00a0 \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 legalidad\u00a0 \u00a0es \u00a0necesario \u00a0demostrar que el Tribunal Superior cometi\u00f3 \u00a0un \u00a0error \u00a0al \u00a0no \u00a0aplicar \u00a0la \u00a0regla de exclusi\u00f3n sobre la prueba cuestionada, \u00a0porque \u00a0tal \u00a0consecuencia \u00a0surge \u00a0en \u00a0aquellos \u00a0eventos \u00a0donde \u00a0se \u00a0constata \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 debido \u00a0 proceso, \u00a0 en \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0contienen \u00a0el \u00a0principio \u00a0de legalidad en materia probatoria \u00a0hubiese \u00a0 conllevado \u00a0 indefectiblemente \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 derechos \u00a0fundamentales de los sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed, debe avanzarse hasta verificar la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0yerro \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0lo \u00a0cual se cumple \u00a0demostrando \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse \u00a0apreciado \u00a0la \u00a0prueba indebidamente excluida, las \u00a0declaraciones de la sentencia ser\u00edan diferentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0en trat\u00e1ndose del error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0de la censura en punto de la trascendencia \u00a0no \u00a0se \u00a0cumple \u00a0con \u00a0la \u00a0simple \u00a0denuncia \u00a0o \u00a0advertimiento del error, ni con la \u00a0opini\u00f3n \u00a0que \u00a0al \u00a0respecto tenga el libelista; de una parte, porque no es en el \u00a0error \u00a0en \u00a0s\u00ed \u00a0mismo \u00a0considerado donde radica el motivo casacional, sino en la \u00a0incidencia \u00a0 e \u00a0 importancia \u00a0del \u00a0mismo \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al \u00a0resto \u00a0del \u00a0acopio \u00a0probatorio; \u00a0y \u00a0de \u00a0otra, \u00a0porque \u00a0de \u00a0bastar \u00a0la \u00a0menci\u00f3n del yerro el recurso \u00a0extraordinario no distar\u00eda en mucho de un alegato de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de la trascendencia del \u00a0yerro \u00a0atribuido \u00a0al \u00a0Ad-quem comporta la obligaci\u00f3n de ense\u00f1ar a la Corte que \u00a0si \u00a0tal \u00a0falencia no se hubiese presentado, entonces el sentido del fallo ser\u00eda \u00a0distinto; \u00a0y \u00a0para \u00a0ello \u00a0es \u00a0preciso demostrar que si la prueba defectuosamente \u00a0valorada \u00a0 se \u00a0hubiese \u00a0apreciado \u00a0en \u00a0forma \u00a0correcta, \u00a0las \u00a0restantes \u00a0pruebas \u00a0sopesadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal ten\u00edan la entidad jur\u00eddica necesaria y suficiente \u00a0para mover hacia la convicci\u00f3n que pretende el casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0an\u00e1lisis del presente asunto a la luz \u00a0de \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0lineamientos \u00a0jurisprudenciales \u00a0permite \u00a0evidenciar que el \u00a0reconocimiento \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0fotograf\u00edas \u00a0se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo cumpliendo los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0368 \u00a0y \u00a0369 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0(Decreto 2700 de 1991) aplicable al tiempo de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 atinadamente \u00a0 lo \u00a0 advirti\u00f3 \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Delegada, \u00a0dichas normas disponen que la persona que ha de realizar \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0debe describir previamente a quien dice poder individualizar \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0no \u00a0aparece \u00a0un \u00a0cuestionario \u00a0dirigido \u00a0a \u00a0los \u00a0testigos en ese \u00a0sentido; \u00a0pero \u00a0ese \u00a0requisito \u00a0no fue incumplido porque en los correspondientes \u00a0testimonios, \u00a0recaudados \u00a0poco \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia de reconocimiento, los \u00a0parientes del occiso describieron previamente al autor del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se satisfizo de ese modo la exigencia de la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0previa \u00a0del \u00a0presunto \u00a0implicado, \u00a0que tiene como finalidad evitar \u00a0equivocaciones \u00a0 e \u00a0 inconsistencias \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 se\u00f1alamiento \u00a0 que \u00a0haga \u00a0cada \u00a0testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0el \u00a0procesado ausente fue \u00a0representado \u00a0por \u00a0un \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio, asisti\u00f3 el ministerio p\u00fablico, se \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0un n\u00famero de fotograf\u00edas superior al legalmente previsto, y no tiene \u00a0m\u00e1s \u00a0alcance, \u00a0que \u00a0la de un comentario subjetivo, la afirmaci\u00f3n del libelista \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0que \u00a0las \u00a0im\u00e1genes \u00a0ten\u00edan \u00a0rasgos \u00a0muy \u00a0diferentes a los que \u00a0caracterizan al incriminado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde otro punto de vista, el casacionista \u00a0no \u00a0ahond\u00f3 \u00a0como \u00a0era \u00a0debido sobre el t\u00f3pico de la trascendencia del supuesto \u00a0error, \u00a0y \u00a0ten\u00eda que hacerlo, m\u00e1xime que en este caso, como antes se resalt\u00f3, \u00a0la \u00a0identidad \u00a0completa \u00a0del \u00a0implicado \u00a0se \u00a0conoci\u00f3 \u00a0desde \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n del cad\u00e1ver. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0con independencia de las \u00a0vicisitudes \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, en el fondo el no tiene la raz\u00f3n, por lo cual, el \u00a0cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Sobre \u00a0el octavo error. El indicio de \u00a0oportunidad para delinquir \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista asegura que el Ad-quem err\u00f3 \u00a0al \u00a0construir \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0oportunidad \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0asegurando que el \u00a0implicado \u00a0resid\u00eda \u00a0cerca \u00a0al \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los hechos (Carrera 14 con Calle 30), \u00a0s\u00f3lo \u00a0porque \u00a0al tramitar la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda JHON FREDY HERRERA VILLEGAS \u00a0suministr\u00f3 \u00a0 como \u00a0 direcci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 residencia \u00a0 la \u00a0 Carrera \u00a0 14 \u00a0 No. \u00a028-18. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y hace consistir el error en que, de haber \u00a0suministrado \u00a0esa \u00a0direcci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0c\u00e9dula de ciudadan\u00eda, no \u00a0puede \u00a0colegirse necesariamente que HERRERA VILLEGAS residiera en el mismo lugar \u00a0el d\u00eda de los acontecimientos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera \u00a0reflexion\u00f3 el \u00a0Tribunal Superior de Manizales: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cA m\u00e1s de lo \u00a0anterior, \u00a0dest\u00e1case \u00a0que \u00a0en \u00a0contra \u00a0del inculpado Herrera Villegas, tambi\u00e9n \u00a0concurre \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de oportunidad para delinquir, por residir cerca al sitio \u00a0donde \u00a0ocurri\u00f3 el hecho, extr\u00e1ctase lo anterior, de la direcci\u00f3n aportada por \u00a0Herrera \u00a0Villegas \u00a0en \u00a0la \u00a0tarjeta preparatoria de la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda No. \u00a075.099.783 \u00a0\u201cCarrera \u00a014 No. 28-18\u201d (fl.29), el hecho ocurri\u00f3 en la Carrera \u00a014 \u00a0con \u00a0Calle \u00a030, a escasa dos cuadras. Y lo confirmaron entre otros testigos, \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0\u00c1ngela Mar\u00eda Camilo (sic) Giraldo Mart\u00ednez: \u201cELKIN me dijo que \u00a0ese \u00a0muchacho \u00a0JHONY, \u00a0vive \u00a0m\u00e1s arriba, por ah\u00ed a dos cuadrado donde yo vivo, \u00a0pero \u00a0yo \u00a0nunca \u00a0lo \u00a0hab\u00eda visto&#8230; mis hermanos viven como a dos cuadras de la \u00a0casa \u00a0de \u00a0JHONY&#8230;\u201d \u00a0(fl. 19 vto); y Cristian Camilo Giraldo Mart\u00ednez: \u201c\u00e9l \u00a0vive \u00a0en \u00a0la casa de los padres que queda a tres cuadras de la pelusa (sitio del \u00a0hecho), \u00a0y \u00a0tiene otra casa que queda por la pelusa, una se\u00f1ora que ya tiene un \u00a0ni\u00f1o \u00a0con \u00a0\u00e9l, \u00a0\u00e9l \u00a0es \u00a0soltero, no s\u00e9 como se llaman los padres, con la que \u00a0vive \u00a0llama \u00a0MARY LUZ, es que yo vivo por ah\u00ed, por eso s\u00e9 todos esos datos\u201d. \u00a0(fl. \u00a023 \u00a0vto).\u201d (Folio \u00a0270 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0observa, el libelista aborda el \u00a0tema \u00a0del \u00a0indicio \u00a0de \u00a0oportunidad para delinquir de manera sesgada, puesto que \u00a0ese \u00a0indicio \u00a0no \u00a0s\u00f3lo fue deducido a partir de la direcci\u00f3n registrada en los \u00a0documentos \u00a0preparatorios \u00a0de \u00a0la \u00a0c\u00e9dula de ciudadan\u00eda en comparaci\u00f3n con el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0como \u00e9l lo sostiene; sino que para deducir que HERRERA \u00a0VILLEGAS \u00a0viv\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0vecindario \u00a0adjunto \u00a0al \u00a0sitio \u00a0del crimen, el Juez de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0tuvo en cuenta b\u00e1sicamente lo relatado por \u00c1ngela\u00a0 Mar\u00eda \u00a0Giraldo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0y \u00a0por \u00a0su \u00a0hermano \u00a0Elkin \u00a0Andr\u00e9s, quienes aportaron datos \u00a0concretos \u00a0 y \u00a0 espec\u00edficos \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0 ubicaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 vivienda \u00a0 de \u00a0aqu\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0de otra forma, el libelista redujo \u00a0el \u00a0hecho indicador al t\u00f3pico de la direcci\u00f3n contenida en los documentos para \u00a0obtener \u00a0de \u00a0la \u00a0c\u00e9dula \u00a0de \u00a0ciudadan\u00eda, \u00a0en \u00a0comparaci\u00f3n con el sitio de los \u00a0hechos; \u00a0y \u00a0dej\u00f3 de lado otras referencias probatorias que eran indispensables, \u00a0pues \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0declarada en el fallo se nutri\u00f3 no s\u00f3lo del espec\u00edfico \u00a0t\u00f3pico \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0resalta, sino tambi\u00e9n de lo aportado por los testigos \u00a0presenciales de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal modo de postular el supuesto yerro no \u00a0se \u00a0adec\u00faa \u00a0a la l\u00f3gica del recurso extraordinario, pues de entrada flaquea el \u00a0argumento, \u00a0al \u00a0tomar \u00a0como \u00a0punto \u00a0de \u00a0partida para criticar el hecho indicador \u00a0s\u00f3lo \u00a0una fracci\u00f3n del mismo. En adelante, el discurso se torna especulativo y \u00a0sof\u00edstico, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que la Sala de Casaci\u00f3n Penal no puede alternar con el \u00a0libelista \u00a0en la dial\u00e9ctica que propone, porque, se insiste, inicia el reproche \u00a0sesgando \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0del \u00a0fallo \u00a0para acoger s\u00f3lo la porci\u00f3n que a \u00e9l \u00a0interesa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0el recaudo \u00a0probatorio \u00a0conten\u00eda \u00a0los datos suficientes para colegir en sana cr\u00edtica, como \u00a0lo \u00a0dijeron los testigos, que el procesado JHON FREDY HERRERA VILLEGAS viv\u00eda al \u00a0tiempo \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 hechos, \u00a0 en \u00a0 un \u00a0 lugar \u00a0muy \u00a0pr\u00f3ximo \u00a0al \u00a0sitio \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0consecuencia, \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad \u00a0con el art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0equivalente al 197 del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0procedimental \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia, que no sustituye al \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada el d\u00eda en que se suscribe, y contra ella \u00a0no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal Superior de Manizales en cuanto fue materia de impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta decisi\u00f3n no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO O. P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Permiso \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Protocolo de necropsia. Folio 62 cdno. 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Seg\u00fan el casacionista, de raza aborigen \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Se \u00a0refiere al C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Los \u00a0hechos ocurrieron en la calle 30 con carrera 13. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0P\u00e1ginas \u00a011 \u00a0y \u00a013 \u00a0del fallo de segunda instancia,:\u00a0 \u201cAlexander Alberto \u00a0Rojas \u00a0Salgado: \u00a0\u201cel tipo era morenito, bajito como \u00a0sombrita \u00a0 de \u00a0 bigote \u00a0 un \u00a0poquito \u00a0cejoncito, \u00a0ten\u00eda \u00a0una \u00a0gorra\u201d; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0cargo\u00a0 \u00a0pudieron \u00a0incurrir \u00a0en sus deposiciones en algunas inconsistencias (\u2026) as\u00ed lo \u00a0hayan presentado como un individuo de estatura baja\u201d\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 La \u00a0foliaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0principal \u00a0omite \u00a0la numeraci\u00f3n de la p\u00e1gina 13 del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0que \u00a0deber\u00eda \u00a0corresponder \u00a0al \u00a0folio \u00a0269; esta \u00a0numeraci\u00f3n corresponde a la p\u00e1gina 14 de la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Seg\u00fan lo anotado en la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 19662 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DR. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.044 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., diez (10) de mayo de dos mil \u00a0seis (2006). \u00a0\u00a0 \u00a0 VISTOS \u00a0 Mediante \u00a0sentencia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-10657","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-14"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10657","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10657"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10657\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10657"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}