{"id":10620,"date":"2023-09-08T19:50:45","date_gmt":"2023-09-08T19:50:45","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1481609-02-06-1\/"},"modified":"2023-09-08T19:50:45","modified_gmt":"2023-09-08T19:50:45","slug":"1481609-02-06-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1481609-02-06-1\/","title":{"rendered":"14816(09-02-06)-1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14816 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No.010\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., nueve (9) de febrero de dos mil \u00a0seis (2006). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Sala el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior de \u00a0Pasto, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0confirm\u00f3 la dictada en primera instancia por el \u00a0Juzgado \u00a02\u00ba Penal del Circuito de Ipiales, que conden\u00f3 a SEGUNDO MIGUEL CASTRO \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n y a la accesoria de interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a010 \u00a0a\u00f1os, \u00a0como autor del delito de \u00a0homicidio simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0primeros ocurrieron hacia las 9:30 del 6 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01993 \u00a0en Ipiales, en una bodega ubicada en la calle 4\u00aa entre \u00a0carreras \u00a06\u00aa \u00a0y \u00a07\u00aa, \u00a0cuando \u00a0un \u00a0grupo de amigos entre los que se encontraban \u00a0Segundo Bol\u00edvar Verdugo y SEGUNDO MIGUEL CASTRO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los contertulios se dedicaban a la ingesta de \u00a0licor \u00a0mientras \u00a0jugaban \u00a0cartas. \u00a0Pasado un rato, SEGUNDO MIGUEL perdi\u00f3 varias \u00a0partidas \u00a0y \u00a0como \u00a0se \u00a0le \u00a0iba \u00a0agotando \u00a0el dinero, Segundo Bol\u00edvar Verdugo le \u00a0prest\u00f3 \u00a0en varias ocasiones peque\u00f1as sumas de dinero, hasta que le advirti\u00f3 a \u00a0aqu\u00e9l \u00a0que \u00a0la \u00a0deuda \u00a0ascend\u00eda \u00a0a $ 20.000, cuenta que no fue aceptada por el \u00a0primero, quien consideraba que no pod\u00eda ser superior a $ 15.000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0se \u00a0suscit\u00f3 \u00a0una discusi\u00f3n entre \u00a0estos \u00a0dos, \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0Segundo Bolivar Verdugo le peg\u00f3 un golpe en la cara a \u00a0SEGUNDO \u00a0MIGUEL \u00a0CASTRO \u00a0GARC\u00cdA, quien de inmediato lo ret\u00f3 a salir, y como el \u00a0otro \u00a0lo \u00a0hiciera, \u00a0una vez afuera se escucharon varios disparos, y de inmediato \u00a0Segundo \u00a0Bol\u00edvar \u00a0regres\u00f3 \u00a0a la bodega presentando una herida de arma de fuego \u00a0en \u00a0 la \u00a0espalda, \u00a0a \u00a0causa \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0muri\u00f3 \u00a0m\u00e1s \u00a0tarde \u00a0en \u00a0el \u00a0hospital \u00a0regional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Practicado \u00a0el \u00a0levantamiento del cad\u00e1ver de \u00a0Segundo \u00a0Bol\u00edvar Verdugo Lucero, y puesto a disposici\u00f3n SEGUNDO MIGUEL CASTRO, \u00a0en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del 8 de noviembre de 1993 la Fiscal\u00eda 27 Seccional de Ipiales \u00a0abri\u00f3 \u00a0formalmente \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0procedi\u00f3 \u00a0de \u00a0inmediato a vincular \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0al capturado, quien en dicha diligencia refiri\u00f3 que ante \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0f\u00edsica \u00a0de \u00a0que \u00a0objeto \u00a0por \u00a0parte \u00a0de la v\u00edctima, dispar\u00f3 un \u00a0rev\u00f3lver sin el \u00e1nimo de causarle la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0le fue definida en \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a012 \u00a0de \u00a0noviembre de ese mismo a\u00f1o, con medida de aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito de \u00a0homicidio \u00a0simple, \u00a0en \u00a0concurso con el de porte ilegal de armas para la defensa \u00a0personal; \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0al \u00a0ser \u00a0apelada \u00a0por \u00a0su defensor, el 3 de diciembre \u00a0siguiente, \u00a0recibi\u00f3 \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0parte \u00a0de la Fiscal\u00eda Delegada ante el \u00a0Tribunal Superior de Pasto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Perfeccionado \u00a0el ciclo instructivo, el 30 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01994 se decret\u00f3 su cierre, y el siguiente 26 de julio de 1996 se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en \u00a0contra \u00a0de \u00a0SEGUNDO \u00a0MIGUEL CASTRO por el il\u00edcito contra la vida, al tiempo que \u00a0precluy\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0en \u00a0lo que corresponde al atentado a la seguridad \u00a0p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0anterior \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0recurrida \u00a0en \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado y confirmada el 5 de septiembre de \u00a01996 por la Fiscal\u00eda de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio \u00a0fue \u00a0tramitada por el \u00a0Juzgado \u00a02\u00ba \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Ipiales, despacho que decret\u00f3 las pruebas \u00a0solicitadas \u00a0por \u00a0las \u00a0partes, \u00a0y una vez culminada la audiencia p\u00fablica dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0contra \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0GARC\u00cdA interpuso \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n que fue desatado por el Tribunal Superior de Pasto en los \u00a0t\u00e9rminos indicados en precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Ampar\u00e1ndose en el cuerpo segundo de la causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n postula el demandante la \u00fanica censura contra el fallo de \u00a0segundo \u00a0grado, esto es, por violar indirectamente la ley sustancial (art\u00edculos \u00a05\u00ba, \u00a012, \u00a021, 31 y 35 del C\u00f3digo Penal y 29 de la Ley 40 de 1993) por err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n de la prueba en unos casos, y por omisi\u00f3n en otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuestiona \u00a0el \u00a0censor \u00a0los \u00a0calificativos \u00a0de \u00a0\u201cconvincente \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0 coherente \u00a0 \u00a0 y \u00a0l\u00f3gico\u201d \u00a0 dados \u00a0 por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0al \u00a0grupo \u00a0de \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Benicio Portilla Cuaquer, C\u00e9sar Ricardo Noguera Ates y \u00a0Artemio \u00a0Alberto \u00a0Castro, \u00a0porque con tales expresiones y otras semejantes no es \u00a0posible \u00a0conocer \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0racional \u00a0que tuvo el fallador para otorgarles \u00a0credibilidad \u00a0y \u00a0concluir \u00a0con \u00a0certeza \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido \u00a0fue \u00a0el \u00a0autor \u00a0del \u00a0homicidio, \u00a0porque \u00a0\u201cla \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0dicho \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0demuestra \u00a0es \u00a0solamente \u00a0el \u00a0enfrentamiento verbal por un mutuo de \u00a0dinero; \u00a0el \u00a0golpe \u00a0que le propina Verdugo a Castro, la salida a la calle de los \u00a0dos \u00a0protagonistas, los disparos escuchados y el regreso de Verdugo a la Bodega. \u00a0El \u00a0testigo \u00a0Artemio \u00a0Alberto \u00a0Castro da cuenta tambi\u00e9n que el procesado Castro \u00a0entr\u00f3 \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 bodega \u00a0 portando \u00a0 un \u00a0 arma \u00a0 y \u00a0manifestando: \u00a0\u2018Pensaste \u00a0que \u00a0estabas \u00a0con los tuyos, \u00a0cre\u00edas \u00a0 que \u00a0 yo \u00a0no \u00a0soy \u00a0hombre&#8230;\u2019, \u00a0testimonio \u00a0que \u00a0aparece \u00a0insular en el proceso y desvirtuado por \u00a0varios testigos en la diligencia de inspecci\u00f3n judicial\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0sentenciador, \u00a0entonces, \u00a0les \u00a0otorg\u00f3 un \u00a0alcance \u00a0que \u00a0no \u00a0tienen y no los confront\u00f3 con las dem\u00e1s pruebas aportadas al \u00a0proceso \u00a0porque \u00a0no \u00a0apreci\u00f3 \u00a0el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0perito \u00a0del Cuerpo T\u00e9cnico de \u00a0Investigaciones \u00a0de \u00a0la Fiscal\u00eda, seg\u00fan el cual los disparos se hicieron desde \u00a0la \u00a0calle \u00a0hacia el interior de la bodega. Y si fue as\u00ed, se pregunta, c\u00f3mo era \u00a0posible \u00a0que \u00a0Verdugo \u00a0recibiera \u00a0el impacto en la espalda, si en ese momento se \u00a0dispon\u00eda \u00a0a salir de la bodega; y c\u00f3mo pudo ser el procesado su autor si en la \u00a0inspecci\u00f3n se demostr\u00f3 que caminaba delante de aqu\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0dice, \u00a0fueron omitidas las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Roberto \u00a0Recalde \u00a0y \u00a0\u00c1ngel \u00a0Mueses,\u00a0 quienes dijeron no \u00a0haber visto disparar al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 se \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0rendida \u00a0por \u00a0Bayardo \u00a0Prado, due\u00f1o de la bodega, afirm\u00f3 que \u00e9l \u00a0entr\u00f3 \u00a0s\u00f3lo \u00a0con la v\u00edctima, que all\u00ed se encontraban los dem\u00e1s muchachos, y \u00a0que \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos \u00a0no \u00a0vio \u00a0a \u00a0Miguel \u00a0Castro. En sentido similar \u00a0declar\u00f3 Ricardo Noguera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desconoci\u00f3 pues el sentenciador, lo regulado \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0247, \u00a0254 \u00a0y \u00a0294 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal de \u00a0entonces, \u00a0porque \u00a0de haber apreciado los testimonios citados, la absoluci\u00f3n de \u00a0su defendido era la decisi\u00f3n que deb\u00eda tomar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye, \u00a0as\u00ed, que el Tribunal \u201crealiz\u00f3 \u00a0una \u00a0desfiguraci\u00f3n \u00a0de la prueba testimonial ya que le \u00a0hizo \u00a0expresar \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0diferente \u00a0a \u00a0su \u00a0verdadero contenido, incurriendo en \u00a0error de hecho por falso juicio de existencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere al contenido de la indagatoria de \u00a0SEGUNDO \u00a0MIGUEL CASTRO para sostener que fue aisladamente mencionado sin ning\u00fan \u00a0an\u00e1lisis. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0y \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0no \u00a0confes\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0haber \u00a0sido \u00a0el \u00a0autor \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de Segundo Bol\u00edvar Verdugo \u00a0Lucero, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0solicit\u00f3 \u00a0ser escuchado se le desconoci\u00f3 \u00a0\u201ccon \u00a0 \u00a0desd\u00e9n\u201d \u00a0 en \u00a0detrimento \u00a0de \u00a0su derecho a la defensa. Por ello, entonces, no se puede afirmar \u00a0que su versi\u00f3n contenga alto grado de certeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acto \u00a0seguido, \u00a0se \u00a0queja \u00a0porque el Tribunal \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0Roberto \u00a0Recalde no fue testigo presencial de los hechos, y para \u00a0demostrar \u00a0lo\u00a0\u00a0 \u00a0contrario, transcribe en extenso lo vertido por dicho \u00a0testigo \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0haber escuchado unos \u00a0disparos \u00a0despu\u00e9s \u00a0de que vio salir borracho de la bodega a Miguel Castro, pero \u00a0no \u00a0supo quien los hizo, ni le consta que hubiera sido el sindicado, pues lo vio \u00a0que iba en compa\u00f1\u00eda de otro se\u00f1or que lo acompa\u00f1aba a su casa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0hace \u00a0lo \u00a0propio \u00a0con el testimonio \u00a0rendido \u00a0en \u00a0la \u00a0misma \u00a0diligencia \u00a0por \u00a0Ra\u00fal \u00a0Ram\u00edrez, quien sobre los hechos \u00a0relat\u00f3 \u00a0algo \u00a0similar \u00a0al \u00a0anterior; \u00a0y \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante \u00a0hace \u00a0referencia \u00a0a la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00c1ngel \u00a0Mueses, \u00a0y afirma que, contrario a lo que concluy\u00f3 el \u00a0Tribunal, \u00a0tales \u00a0pruebas \u00a0s\u00ed \u00a0aportaban \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio importantes que \u00a0apuntaban \u00a0a \u00a0la \u00a0inocencia \u00a0del \u00a0sindicado; y por tanto, no pod\u00eda rest\u00e1rseles \u00a0credibilidad \u00a0porque \u00a0no \u00a0aparece demostrado en la actuaci\u00f3n que ellos tuvieran \u00a0inter\u00e9s \u00a0o \u00a0concurriera \u00a0en ellos cualquier otra circunstancia que \u201cles reste valoraci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De nuevo alude al valor dado a la inspecci\u00f3n \u00a0practicada \u00a0durante el debate de la audiencia p\u00fablica, porque, en contraste con \u00a0lo \u00a0referido por el sentenciador al respecto, a su modo de ver, su contenido s\u00ed \u00a0era \u00a0importante, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0que \u00a0permit\u00eda \u00a0acreditar \u00a0que despu\u00e9s de los \u00a0disparos \u00a0SEGUNDO \u00a0MIGUEL no regres\u00f3, desvirtu\u00e1ndose la afirmaci\u00f3n de Artemio \u00a0Castro \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0el procesado entr\u00f3 a la bodega con el rev\u00f3lver en la \u00a0mano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Permit\u00eda tambi\u00e9n, concluir que los disparos \u00a0se \u00a0hicieron \u00a0cuando \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0sal\u00edan de la bodega y que \u00a0despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0 eso, \u00a0el \u00a0segundo \u00a0no \u00a0hizo \u00a0nada \u00a0distinto \u00a0a \u00a0dirigirse \u00a0a \u00a0su \u00a0casa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0errores \u00a0denunciados \u00a0demuestran \u00a0que la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0apoy\u00f3 en prueba fr\u00e1gil que no permit\u00eda acreditar certeza sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad del sentenciado, siendo la duda lo que se debi\u00f3 reconocer a \u00a0su favor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0se \u00a0case \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido y se dicte uno de reemplazo de car\u00e1cter absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR CUARTO DELEGADO EN LO \u00a0PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el Ministerio P\u00fablico los m\u00faltiples y \u00a0sustanciales \u00a0errores \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica en que incurre el demandante son suficientes \u00a0para \u00a0solicitar \u00a0la \u00a0improsperidad \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, pues postula una violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0que \u00a0desarrolla \u00a0a \u00a0partir de conceptos que \u00a0contradictoria \u00a0y equivocadamente aplica, en tanto que inicialmente se refiere a \u00a0la \u00a0 distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0para \u00a0luego \u00a0referirse \u00a0a \u00a0la \u00a0misma como si se le \u00a0hubiera omitido o negado el valor que ten\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0el demandante hace una mezcla \u00a0inadmisible \u00a0de \u00a0los \u00a0diferentes \u00a0sentidos \u00a0del \u00a0error \u00a0de hecho, a los que a la \u00a0postre \u00a0termina \u00a0agregando \u00a0una \u00a0queja \u00a0por \u00a0el desd\u00e9n del juzgador frente a la \u00a0solicitud \u00a0de intervenci\u00f3n que hiciera el sindicado en la inspecci\u00f3n judicial, \u00a0tema \u00a0que, \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del Procurador, debi\u00f3 plantearse en cargo separado y por \u00a0motivo de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, la queja del censor por la falta de \u00a0fundamento \u00a0racional \u00a0del \u00a0fallador para concederle o negarle credibilidad a los \u00a0testigos, \u00a0es \u00a0tema que no corresponde a la causal primera sino a la tercera, en \u00a0la \u00a0 \u00a0medida \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0tratar\u00eda \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0una \u00a0 error \u00a0 \u2013falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0o \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0anfibol\u00f3gica- \u00a0que vicia de nulidad la sentencia y por extensi\u00f3n el derecho de \u00a0defensa del sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante lo anterior, no le asiste raz\u00f3n \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0en \u00a0los \u00a0cuestionamientos \u00a0que formula, porque la claridad del \u00a0fallo as\u00ed lo demuestra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, el juez de segundo grado concret\u00f3 \u00a0su \u00a0an\u00e1lisis \u00a0en \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Artemio \u00a0Alberto \u00a0Castro, Oscar Ricardo \u00a0Noguera \u00a0Ates \u00a0y \u00a0Carlos Benicio Portilla Cuasquer, precisando que si bien estas \u00a0personas \u00a0no vieron cuando el procesado dispar\u00f3 el arma contra la v\u00edctima, las \u00a0circunstancias \u00a0referidas \u00a0por \u00a0ellos \u00a0permit\u00edan \u00a0deducir la responsabilidad de \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0refiriendo \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0previos \u00a0y posteriores, en los que, seg\u00fan lo \u00a0narrado \u00a0por \u00a0el \u00a0primero \u00a0de \u00a0los \u00a0deponentes \u00a0citados, \u00a0SEGUNDO \u00a0MIGUEL CASTRO \u00a0regres\u00f3 \u00a0ufan\u00e1ndose \u00a0con \u00a0el \u00a0arma \u00a0en \u00a0la \u00a0mano, \u00a0hecho \u00a0que a la postre, fue \u00a0complementado \u00a0por \u00a0lo expuesto por aqu\u00e9l en la indagatoria cuando en repetidas \u00a0ocasiones \u00a0admiti\u00f3 \u00a0haber usado el arma, pero sin intenci\u00f3n homicida; conducta \u00a0que \u00a0realiz\u00f3 \u00a0consciente \u00a0y \u00a0voluntariamente \u00a0como se dictamin\u00f3 en el dictamen \u00a0siqui\u00e1trico que le fue practicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro \u00a0entonces, que todo el esfuerzo del \u00a0demandante \u00a0est\u00e1 \u00a0orientado a hacer prevalecer su criterio valorativo frente al \u00a0expuesto en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0misma \u00a0situaci\u00f3n \u00a0se \u00a0presenta \u00a0con \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0prueba \u00a0con base en la cual el libelista sostiene que no \u00a0es \u00a0posible \u00a0que \u00a0su defendido haya sido el autor del disparo, porque de acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0consignado \u00a0en ella \u00e9l iba delante de la v\u00edctima cuando eso ocurri\u00f3, \u00a0pues el Tribunal la descart\u00f3 para preferir la testimonial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha \u00a0diligencia, fue ordenada en el juicio, \u00a0con \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0peritos para constatar la audici\u00f3n y visibilidad de \u00a0los \u00a0testigos; \u00a0y \u00a0por ello el recurrente incurre en el desacierto de considerar \u00a0plena \u00a0prueba \u00a0la versi\u00f3n de quienes en ella intervinieron y descartar con base \u00a0en ella las declaraciones vertidas durante la instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Olvida el censor que la reconstrucci\u00f3n de los \u00a0hechos \u00a0con \u00a0los \u00a0testigos y su autor a que se refer\u00eda el ordenamiento procesal \u00a0de \u00a01971, \u00a0ten\u00eda \u00a0como \u00a0prop\u00f3sito \u00a0\u201ccomprobar si el \u00a0hecho \u00a0investigado \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0o \u00a0pudo \u00a0ocurrir \u00a0de \u00a0determinada \u00a0manera, \u00a0no \u00a0es \u00a0propiamente \u00a0 una \u00a0 diligencia \u00a0probatoria \u00a0sino \u00a0un \u00a0medio \u00a0para \u00a0constatar \u00a0la \u00a0fiabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0previamente \u00a0o\u00eddos, \u00a0y \u00a0de all\u00ed su car\u00e1cter \u00a0excepcional\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere \u00a0entonces \u00a0el \u00a0Procurador, \u00a0a los \u00a0argumentos \u00a0 de \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0no \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0favorables, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0los \u00a0de Roberto Recalde, Ra\u00fal Ram\u00edrez y \u00c1ngel Mueses, \u00a0quienes \u00a0sostuvieron \u00a0que \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0no \u00a0dispar\u00f3; y los de Bayardo Demecio \u00a0Prado \u00a0Quistial y Ricardo Noguera Ates, que sostuvieron que aqu\u00e9l no regres\u00f3 a \u00a0la \u00a0bodega, para destacar que aqu\u00ed tampoco se presenta el yerro alegado, porque \u00a0el Tribunal si los valor\u00f3 pero no les dio credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0sentido, \u00a0precisa \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Roberto \u00a0Recalde no fue parcelado, ni descartada la veracidad de \u00a0su \u00a0dicho \u00a0s\u00f3lo por una respuesta: que no estaba cerca del lugar de los hechos; \u00a0pues \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0indica que se tom\u00f3 lo que razonablemente \u00a0interesaba, \u00a0 esto \u00a0es, \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0dio \u00a0cuenta \u00a0del \u00a0momento \u00a0preciso \u00a0de \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el testigo en cita, al igual que \u00a0Angel \u00a0Mueses \u00a0y \u00a0Ra\u00fal Ram\u00edrez, s\u00f3lo percibieron circunstancias posteriores a \u00a0los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0tambi\u00e9n, que la queja por la falta de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0pericial, \u00a0es \u00a0en \u00a0realidad \u00a0una \u00a0deducci\u00f3n \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0pues \u00a0el informe rendido por el agente del Cuerpo T\u00e9cnico no tiene \u00a0tal \u00a0calidad, y de su texto tampoco se desprende que el disparo que le ocasion\u00f3 \u00a0la \u00a0muerte \u00a0a la v\u00edctima se hubiera efectuado desde la calle hacia la puerta de \u00a0la \u00a0bodega, \u00a0ni \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0que \u00a0las \u00a0huellas en los muros se causaron con \u00a0proyectiles. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0distancia se calcul\u00f3 con base en la declaraci\u00f3n de \u00a0Bayardo Demecio Prado Quistial, quien no observ\u00f3 el ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0acota \u00a0que \u00a0el \u00a0desacierto del \u00a0demandante \u00a0se \u00a0aprecia \u00a0en \u00a0su \u00a0petici\u00f3n final al solicitar que se absuelva al \u00a0procesado \u00a0porque \u00a0no \u00a0cometi\u00f3 \u00a0el delito y porque concurre la duda a su favor, \u00a0pues se trata de postulados distintos e inconciliables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Atinadamente el Procurador Delegado en lo \u00a0Penal \u00a0solicita \u00a0la improsperidad del cargo propuesto por el defensor de SEGUNDO \u00a0MIGUEL \u00a0GARCI\u00c1, no s\u00f3lo por la multiplicidad de desaciertos conceptuales desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista de la t\u00e9cnica que exige este recurso, sino por la falta de \u00a0raz\u00f3n \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0cuestionamientos \u00a0 \u00a0probatorios \u00a0 que \u00a0 hace \u00a0 al \u00a0 fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0el \u00a0Tribunal incurri\u00f3 en errores en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, \u00a0bien \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0o \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0referencias \u00a0que \u00a0hace \u00a0en \u00a0uno u otro sentido corresponde al concepto del yerro \u00a0invocado, \u00a0y \u00a0mucho \u00a0menos, por supuesto, a su fundamento te\u00f3rico. Por la misma \u00a0raz\u00f3n, \u00a0no \u00a0logra \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad que \u00a0ampara a los fallos judiciales dictados en las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Toda \u00a0la \u00a0exposici\u00f3n \u00a0argumentativa \u00a0del \u00a0demandante \u00a0se \u00a0reduce \u00a0a un vano esfuerzo por mostrar que los hechos ocurrieron \u00a0de \u00a0manera \u00a0diversa a como fueron reproducidos probatoriamente en el proceso. Se \u00a0basa \u00a0en \u00a0su \u00a0peculiar \u00a0y \u00a0muy \u00a0personal forma de confrontar la prueba recaudada \u00a0durante \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0con \u00a0aquella \u00a0que se recopil\u00f3 en la etapa del juicio \u00a0varios \u00a0a\u00f1os \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0ocurridos \u00a0los \u00a0hechos; \u00a0sin \u00a0considerar otras, que \u00a0tuvieron especial incidencia en las valoraciones del sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0complementa \u00a0su desatino con \u00a0una \u00a0incertidumbre \u00a0que \u00a0agrega \u00a0al \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n casacional, al \u00a0referirse \u00a0en \u00a0unas \u00a0oportunidades \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0inocencia \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido, y en otras a la duda sobre su responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0A la postre, el esfuerzo del casacionista \u00a0se \u00a0afianza \u00a0en \u00a0una \u00a0constante \u00a0contradicci\u00f3n, en tanto que est\u00e1 enderezado a \u00a0sacar \u00a0adelante \u00a0los planteamientos valorativos que infructuosamente intent\u00f3 en \u00a0la \u00a0instancias, \u00a0aduciendo \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0errores \u00a0que \u00a0pretende demostrar con \u00a0argumentos que corresponden a un fundamento te\u00f3rico opuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0eso \u00a0mismo, \u00a0califica \u00a0de desaciertos de \u00a0omisi\u00f3n \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0con \u00a0base \u00a0en las cuales el fallo le neg\u00f3 poder \u00a0demostrativo \u00a0a \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de Roberto Recalde, \u00c1ngel Mueses y Ricardo \u00a0Ram\u00edrez; \u00a0lo \u00a0mismo que al informe rendido por el agente del Cuerpo T\u00e9cnico de \u00a0Investigaciones; \u00a0y como yerros de identidad la credibilidad que le fue otorgada \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Bayardo \u00a0Prado, Carlos Benicio Portilla, C\u00e9sar Ricardo \u00a0Noguera Ates y Artemio Alberto Castro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En realidad, s\u00f3lo una de las pruebas que \u00a0menciona \u00a0como \u00a0omitidas, \u00a0fue ignorada por el an\u00e1lisis de fallador, el informe \u00a0rendido \u00a0por \u00a0el \u00a0Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaciones en donde se da cuenta de la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0practicada \u00a0a la bodega donde ocurrieron los hechos para establecer \u00a0las huellas de disparo en las paredes y la puerta de la bodega. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0demuestra, \u00a0porque \u00a0no \u00a0confront\u00f3 en su integridad el supuesto f\u00e1ctico del fallo, por qu\u00e9 \u00a0de \u00a0haberse \u00a0integrado \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0con las dem\u00e1s que ponder\u00f3 el fallador, el \u00a0sentido de la decisi\u00f3n hubiera sido diverso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0 Adem\u00e1s, \u00a0 porque \u00a0 la \u00a0 contundencia \u00a0demostrativa \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0sobre \u00a0la \u00a0presunta \u00a0inocencia \u00a0del sindicado s\u00f3lo \u00a0responde \u00a0a \u00a0una \u00a0idea \u00a0suelta \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0quien a la postre, es quien no \u00a0revis\u00f3 \u00a0el \u00a0poder \u00a0suasorio \u00a0que emerg\u00eda de los diferentes elementos de juicio \u00a0aportados \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0una \u00a0vez \u00a0ponderados \u00a0en \u00a0conjunto, a lo que se suma la \u00a0intrascendencia del contenido del referido informe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Para \u00a0ello, no consider\u00f3 el casacionista \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0tuvo \u00a0como origen petici\u00f3n del entonces defensor de \u00a0GARC\u00cdA \u00a0(f. \u00a0146), \u00a0no estaba dirigida a llevar a cabo una inspecci\u00f3n al lugar \u00a0de \u00a0los hechos como equivocadamente \u00e9l lo entiende, lo \u00fanico que se pretend\u00eda \u00a0con \u00a0ello, \u00a0como \u00a0se \u00a0indic\u00f3 \u00a0en la solicitud y a la postre se respondi\u00f3 en el \u00a0informe, \u00a0 fue \u00a0constatar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0orificios \u00a0de \u00a0bala, \u00a0distancias, \u00a0iluminaci\u00f3n y contextura de la pared. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0fueron \u00a0respondidas \u00a0las \u00a0inquietudes \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0Obs\u00e9rvese \u00a0que \u00a0el \u00a0referido \u00a0informe indica que \u00a0encontr\u00f3 \u00a02 \u00a0abolladuras \u00a0y \u00a0un orificio \u201cal parecer \u00a0producido \u00a0por \u00a0el impacto de una bala\u201d, adem\u00e1s, que \u00a0\u201cpara \u00a0determinar \u00a0la \u00a0distancia \u00a0desde donde fueron \u00a0efectuados \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0se \u00a0recibi\u00f3 \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0BAYARDO \u00a0PRADO, \u00a0propietario \u00a0del negocio ubicado en el No. 6.-28, de lo cual anexamos el croquis \u00a0de \u00a0la \u00a0localizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0donde \u00a0se \u00a0realizaron \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0m\u00e1s \u00a0no puede \u00a0determinar \u00a0la \u00a0intensi\u00f3n \u00a0(sic) por la cual fueron disparados, pero s\u00ed de que \u00a0se \u00a0sit\u00faan \u00a0al lado derecho de la puerta, como se lo representa en el croquis y \u00a0fotograf\u00edas adjuntas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0As\u00ed las cosas, la conclusi\u00f3n de que los \u00a0disparos \u00a0se hicieron de afuera hacia adentro, es una inferencia que s\u00f3lo se da \u00a0en \u00a0el \u00a0criterio \u00a0apreciativo del demandante, pues incluso si as\u00ed se concluyera \u00a0del \u00a0croquis \u00a0anexo, olvida que se realiz\u00f3 \u00fanicamente teniendo como referencia \u00a0lo \u00a0manifestado \u00a0por \u00a0Bayardo \u00a0Demecio Prado Quiatial, quien fue analizado en el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo grado, como un testigo que no vio lo ocurrido, porque afirm\u00f3 \u00a0que, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0encontrarse en el interior de la bodega cuando se escucharon \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0dijo \u00a0no \u00a0haber visto nada de lo sucedido afuera por encontrarse \u00a0muy embriagado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0Por \u00a0eso \u00a0mismo, \u00a0los interrogantes que a \u00a0partir \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0plantea el censor, tendientes a mostrar que no era \u00a0posible \u00a0que \u00a0el \u00a0autor \u00a0del \u00a0disparo \u00a0fuera su defendido porque la v\u00edctima fue \u00a0herida \u00a0por \u00a0la espalda y porque en la inspecci\u00f3n judicial llevada a cabo en el \u00a0desarrollo \u00a0del debate oral se demostr\u00f3 que SEGUNDO GARC\u00cdA caminaba delante de \u00a0Segundo \u00a0Bol\u00edvar \u00a0Verdugo \u00a0cuando salieron de la bodega, terminan siendo apenas \u00a0especulaciones \u00a0del \u00a0censor, \u00a0quien \u00a0para ello omite referirse a las razones por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0la \u00a0citada \u00a0inspecci\u00f3n, no se acogi\u00f3 en el fallo como elemento de \u00a0juicio \u00a0que ofreciera seguridad sobre las circunstancias de los hechos que\u00a0 \u00a0pretendieron demostrarse a trav\u00e9s suyo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0El \u00a0recurrente \u00a0se \u00a0cuida \u00a0por \u00a0no hacer \u00a0referencia \u00a0a \u00a0las \u00a0circunstancias en que se llev\u00f3 a cabo dicha diligencia, que \u00a0fue \u00a0 practicada \u00a0 a \u00a0instancias \u00a0e \u00a0insistencia \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0pese \u00a0a \u00a0las \u00a0dificultades \u00a0que \u00a0se \u00a0presentaban \u00a0para \u00a0tratar de reconstruir los hechos, como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0realiz\u00f3, el lugar llevaba 8 meses en \u00a0remodelaci\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0expres\u00f3 el propio Bayardo Prado en el acto (f. 434). \u00a0Incluso, \u00a0los \u00a0testigos \u00a0que estuvieron presentes, seg\u00fan se dej\u00f3 constancia en \u00a0el \u00a0acta \u00a0respectiva, \u00a0manifestaron \u00a0que \u201cla noche de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0no \u00a0exist\u00eda \u00a0la pared que queda entrando a mano al lado izquierdo, \u00a0que \u00a0era un solo sal\u00f3n hasta la esquina, que por lo tanto no pueden situarse el \u00a0local \u00a0est\u00e1 \u00a0completamente \u00a0diferente\u201d. En el mismo \u00a0sentido dejaron constancia el Juez y la Fiscal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. En relaci\u00f3n con dicha diligencia, una vez \u00a0confrontadas \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0de la demanda con las constancias dejadas en el \u00a0acta \u00a0que \u00a0la recogi\u00f3, no encuentra la Corte explicaci\u00f3n alguna para la suelta \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0hecha \u00a0por \u00a0el libelista cuando refiere que a SEGUNDO MIGUEL CASTRO \u00a0se \u00a0 le \u00a0 desconoci\u00f3 \u00a0 \u201ccon \u00a0desd\u00e9n\u201d \u00a0la solicitud que hizo en la inspecci\u00f3n judicial de ser escuchado. \u00a0Por \u00a0un lado porque una tal pretensi\u00f3n escapa por completo a los fundamentos de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0en tanto que si apuntaba a demostrar que se le desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho de defensa, debi\u00f3 entonces postularse reproche separado y al amparo \u00a0de la causal tercera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, no est\u00e1 dem\u00e1s dejar en claro que, \u00a0como \u00a0deb\u00eda \u00a0ser, \u00a0a \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0acudi\u00f3 el procesado y su \u00a0defensor, \u00a0quien no dej\u00f3 constancia alguna en tal sentido, pues al comienzo del \u00a0acta \u00a0 aparece \u00a0 constancia \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0\u201c..al \u00a0procesado \u00a0Segundo Miguel Castro se le deja en completa libertad expresi\u00f3n y se \u00a0encuentra \u00a0representado por su defensor\u201d. Y al final, \u00a0como \u00a0este \u00a0dijo \u00a0que \u00a0fue \u00a0enga\u00f1ado \u00a0por \u00a0sus \u00a0anteriores abogados, quienes le \u00a0dijeron \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0si \u00a0 \u00a0dec\u00eda \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0disparado \u00a0 se \u00a0 \u201csalvaba\u201d, su abogado pidi\u00f3 que en la \u00a0siguiente \u00a0sesi\u00f3n \u00a0de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0se \u00a0le \u00a0escuchara en ampliaci\u00f3n de \u00a0indagatoria, como evidentemente se hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12. Por eso mismo, el Juez llam\u00f3 a declarar a \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0a los doctores Miguel \u00c1ngel Torres y a H\u00e9ctor Armando \u00a0Caicedo \u00a0Pazmi\u00f1o, \u00a0quienes \u00a0fueron \u00a0contestes \u00a0en \u00a0sostener \u00a0que \u00a0la \u00a0asesor\u00eda \u00a0prestada \u00a0al sindicado tuvo como fuente lo manifestado por \u00e9l mismo, por manera \u00a0que \u00a0son \u00a0falsas \u00a0sus \u00a0afirmaciones tendientes a demostrar que fue sugerencia de \u00a0ellos el contenido de su primera intervenci\u00f3n procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0esa particular circunstancia no se refiere \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0quien \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0referir \u00a0al \u00a0final \u00a0de su escrito que la \u00a0indagatoria de su defendido fue apreciada aisladamente.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13.\u00a0 Las otras declaraciones que menciona \u00a0el \u00a0actor,\u00a0 \u00a0hicieron \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0efectuada sobre todo el \u00a0conjunto \u00a0probatorio. \u00a0De la misma manera, las que cita como objeto del presunto \u00a0yerro \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0tampoco fueron distorsionadas tergiversadas, cercenadas o \u00a0adicionadas. \u00a0En s\u00edntesis, todas fueron apreciadas de manera coherente, seria y \u00a0razonada, \u00a0acorde \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica y respectando su contenido \u00a0objetivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14. En t\u00e9rminos generales, los planteamientos \u00a0del \u00a0demandante \u00a0parten \u00a0de un equ\u00edvoco supuesto, y es considerar que la \u00fanica \u00a0manera \u00a0de \u00a0afirmarse \u00a0con \u00a0certeza \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en los hechos \u00a0investigados, \u00a0ser\u00eda \u00a0a partir de un se\u00f1alamiento directo de los testigos. Por \u00a0eso, \u00a0considera que como ninguno de los que declar\u00f3 en este proceso sostuvo que \u00a0vio \u00a0disparar \u00a0a \u00a0SEGUNDO \u00a0MIGUEL \u00a0CASTRO \u00a0en contra de Segundo Bol\u00edvar Verdugo \u00a0Lucero, \u00a0entonces, debe reconocerse que existe duda y resolver el asunto a favor \u00a0del sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0m\u00e1s \u00a0ingenuo que esa pretensi\u00f3n, pues \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0fundamenta en los deseos de que sea acogida, pero no tiene en cuenta, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0dijo, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo todo el contexto probatorio del proceso, sino las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0tanto \u00a0el Juez como el Tribunal hallaron contundencia \u00a0demostrativa \u00a0en quienes afirmaron que despu\u00e9s de la discusi\u00f3n que se suscit\u00f3 \u00a0entre \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y la v\u00edctima por la suma que momentos antes el segundo le \u00a0hab\u00eda \u00a0prestado \u00a0al \u00a0primero \u00a0para \u00a0que \u00a0continuara en el juego, MIGUEL GARC\u00cdA \u00a0ret\u00f3 \u00a0a \u00a0su agresor f\u00edsico a salir a la calle, y que aceptada la propuesta por \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0 los \u00a0 dos \u00a0 hombres \u00a0 se \u00a0retiraron \u00a0moment\u00e1neamente \u00a0de \u00a0la \u00a0bodega, \u00a0escuch\u00e1ndose \u00a0acto \u00a0seguido \u00a0varias \u00a0detonaciones de arma de fuego, luego de lo \u00a0cual, \u00a0regresan \u00a0de nuevo al lugar, pero para entonces, Segundo Bol\u00edvar Verdugo \u00a0Lucero \u00a0lo \u00a0hizo con una herida en la espalda, mientras que el sindicado lo hizo \u00a0ileso \u00a0haciendo \u00a0expreso \u00a0su \u00a0desahogo \u00a0por \u00a0haber \u00a0cobrado \u00a0la \u00a0ofensa recibida \u00a0momentos antes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15. \u00a0En ese sentido, la coherencia con la que \u00a0se \u00a0 pudieron \u00a0 reproducir \u00a0 procesalmente \u00a0 los \u00a0 hechos, \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 refleja \u00a0la \u00a0concatenaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0cada uno de los testigos, desde la \u00a0posici\u00f3n \u00a0y \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0en \u00a0que se encontraba cuando se desataron los \u00a0hechos \u00a0materia \u00a0de \u00a0este \u00a0proceso, \u00a0puso en conocimiento del investigador en la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y \u00a0del \u00a0juez en la audiencia p\u00fablica. Por eso, entre otras cosas, \u00a0tuvieron \u00a0mayor \u00a0acogida \u00a0la \u00a0de \u00a0quienes \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0departiendo \u00a0con los \u00a0protagonistas \u00a0del \u00a0insuceso \u00a0y \u00a0concurrieron \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0pues a la \u00a0postre, \u00a0a partir de sus declaraciones el sentenciador fue elaborando una cadena \u00a0indiciaria \u00a0 que \u00a0 demostr\u00f3 \u00a0 con \u00a0 certeza \u00a0 la \u00a0autor\u00eda \u00a0de \u00a0SEGUNDO \u00a0MIGUEL \u00a0CASTRO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16. \u00a0En \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0obs\u00e9rvese \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer grado, con argumentos que fueron por \u00a0completo \u00a0acogidos \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0al \u00a0confirmar tal decisi\u00f3n, comienza por \u00a0precisar \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0acopiada \u00a0en \u00a0la etapa del juicio fue ineficaz, en la \u00a0medida \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 result\u00f3 \u00a0 repetitiva \u00a0y \u00a0no \u00a0aport\u00f3 \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0importantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0comenz\u00f3 \u00a0por \u00a0hacer referencia al \u00a0inicial \u00a0reconocimiento \u00a0que el procesado hiciera de los hechos en la diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria, \u00a0cuando \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0dispar\u00f3 \u00a0un \u00a0arma \u00a0pero \u00a0no con la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0causarle \u00a0la \u00a0muerte \u00a0a su amigo Segundo Bol\u00edvar, sino para que \u00a0cesara en su ataque, y que adem\u00e1s, se encontraba muy borracho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00a0 \u00a0partir \u00a0de esa circunstancia, que el \u00a0Juez \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0encontraron \u00a0corroborada \u00a0con las declaraciones de Carlos \u00a0Benicio \u00a0Portilla \u00a0Cuasquer y Artemio Alberto Castro, se encontr\u00f3 acreditado el \u00a0m\u00f3vil \u00a0para \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del delito, esto es, la agresi\u00f3n f\u00edsica de la que \u00a0fue \u00a0v\u00edctima \u00a0SEGUNDO \u00a0MIGUEL \u00a0CASTRO \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0Segundo Miguel Bol\u00edvar, \u00a0suscitada \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0una \u00a0discusi\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0monto \u00a0de una peque\u00f1a deuda \u00a0contra\u00edda \u00a0esa \u00a0noche en ese recinto por parte del procesado, para continuar en \u00a0el juego de cartas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa postura defensiva asumida por su defendido \u00a0tanto \u00a0en \u00a0la diligencia de indagatoria como en su posterior ampliaci\u00f3n, es del \u00a0todo \u00a0 omitida \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante \u00a0en \u00a0el \u00a0parcializado \u00a0y \u00a0descontextualizado \u00a0an\u00e1lisis que dice hacer de la sentencia recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17. \u00a0Asimismo, frente a la prueba que refiere \u00a0como \u00a0 erradamente \u00a0valorada, \u00a0evita \u00a0considerar \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0la \u00a0disculpa \u00a0que \u00a0a \u00faltima hora expuso el procesado, quien en la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0sostuvo \u00a0que no recordaba quien le dio el arma y a \u00a0medias \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0disparado, \u00a0s\u00f3lo \u00a0ten\u00eda claro que se encontr\u00f3 con Arturo \u00a0Cuastumal, \u00a0a quien le pidi\u00f3 que lo acompa\u00f1ara a su casa, y que yendo camino a \u00a0ella \u00a0fueron \u00a0abordados \u00a0por \u00a0la Polic\u00eda, y una vez requisados le encontraron a \u00a0Arturo un arma que ten\u00eda amparada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, no s\u00f3lo se dispuso la pr\u00e1ctica de \u00a0un \u00a0examen \u00a0psiqui\u00e1trico \u00a0para \u00a0establecer \u00a0si \u00a0al \u00a0momento de cometer el hecho \u00a0CASTRO \u00a0 se \u00a0 encontraba \u00a0 en \u00a0 condiciones \u00a0de \u00a0comprender \u00a0y \u00a0autorregular \u00a0su \u00a0comportamiento, \u00a0sino \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0pidi\u00f3 \u00a0un dictamen de bal\u00edstica para \u00a0determinar \u00a0si \u00a0el \u00a0proyectil \u00a0hallado en el cuerpo de la v\u00edctima fue disparado \u00a0con el arma de Arturo Cuastumal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La primera prueba, indic\u00f3 que el procesado no \u00a0se \u00a0 encontraba \u00a0bajo \u00a0ninguna \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0permitiera \u00a0inferir \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0inimputabilidad; \u00a0y \u00a0la \u00a0segunda \u00a0arroj\u00f3 resultados \u00a0negativos \u00a0en \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n, \u00a0es decir, que no fue el arma de Cuastumal la \u00a0utilizada para cometer el delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>18. \u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0no sobra destacar que los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Roberto \u00a0Recalde, \u00a0Ra\u00fal Ram\u00edrez y \u00c1ngel Mueses, a los que el \u00a0censor \u00a0les \u00a0otorga \u00a0tanta \u00a0importancia, \u00a0consider\u00e1ndolos \u00a0veraces, \u00a0y de mayor \u00a0contundencia \u00a0que aquellos a quienes el sentenciador prefiri\u00f3 acoger, provienen \u00a0de \u00a0personas que se encontraban por fuera de la bodega y en lugares distantes, a \u00a0quienes \u00a0s\u00f3lo \u00a0les \u00a0consta \u00a0haber \u00a0escuchado unos disparos, tal como lo puso de \u00a0presente el fallo de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas \u00a0condiciones, entonces, el cargo no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0en \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. No casar el fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Contra esta decisi\u00f3n no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz N\u00fa\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14816 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0 Aprobado Acta No.010\u00a0 \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., nueve (9) de febrero de dos mil \u00a0seis (2006). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Decide \u00a0la \u00a0Sala el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto contra la sentencia proferida [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-10620","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-14"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10620"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10620\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}