{"id":10578,"date":"2023-09-08T18:26:41","date_gmt":"2023-09-08T18:26:41","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2421607-12-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:26:41","modified_gmt":"2023-09-08T18:26:41","slug":"2421607-12-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2421607-12-05\/","title":{"rendered":"24216(07-12-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 24216 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado acta \u00a0No. 95 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. \u00a0MAURO \u00a0SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., siete de diciembre de dos mil \u00a0cinco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Claudia \u00a0 \u00a0Marcela \u00a0 \u00a0Moreno \u00a0 \u00a0Vivas \u00a0 contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a08 de febrero de 2005, mediante la cual el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0la conden\u00f3 a la pena principal privativa de la \u00a0libertad \u00a0 de \u00a0 24 \u00a0 meses \u00a0 de \u00a0 prisi\u00f3n, \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 homicidio \u00a0culposo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antecedentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El 16 de junio de 1999, aproximadamente a \u00a0las \u00a05:10 \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0en \u00a0la \u00a0paralela \u00a0de la autopista norte de Bogot\u00e1, \u00a0sentido \u00a0norte \u00a0sur, \u00a0frente \u00a0al n\u00famero 128C-61, el veh\u00edculo Skoda Felicia con \u00a0placas \u00a0BIC-346, \u00a0conducido \u00a0por Claudia Marcela Moreno \u00a0Vivas, \u00a0 atropell\u00f3 \u00a0a \u00a0V\u00edctor \u00a0Julio \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Guiza \u00a0cuando\u00a0 \u00a0pretend\u00eda cruzar la calzada, caus\u00e1ndole heridas que determinaron \u00a0su deceso horas despu\u00e9s (fls.2-6, 14, 30\/1).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El 21 de febrero de 2001, la Fiscal\u00eda 11 \u00a0Seccional \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Vida \u00a0precluy\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0Claudia \u00a0 \u00a0Marcela \u00a0 \u00a0Moreno \u00a0 \u00a0Vivas \u00a0 por \u00a0considerar que el resultado no hab\u00eda sido producto de su falta \u00a0de \u00a0cuidado. \u00a0Apelada \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado de la parte civil, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada ante el Tribunal, en pronunciamiento de 18 de septiembre del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0la \u00a0revoc\u00f3 \u00a0y \u00a0en \u00a0su lugar acus\u00f3 a la indagada por el delito de \u00a0homicidio \u00a0culposo \u00a0(fls.51-71\/2 \u00a0y \u00a020-24 \u00a0del \u00a0cuaderno de la Delegada ante el \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Mediante \u00a0sentencia \u00a0de \u00a021 de febrero de \u00a02003, \u00a0 el \u00a0 Juzgado \u00a0 23 \u00a0 Penal \u00a0 del \u00a0 Circuito \u00a0 absolvi\u00f3 \u00a0 a \u00a0Claudia \u00a0Marcela Moreno Vivas de los cargos \u00a0imputados \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por \u00a0existir dudas en torno a su \u00a0culpabilidad \u00a0(fls.56-73\/3). \u00a0El \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0recurri\u00f3 \u00a0en \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal, mediante fallo de 8 de febrero de \u00a02005, \u00a0la \u00a0revoc\u00f3, \u00a0y \u00a0conden\u00f3 a la acusada a la pena principal de 24 meses de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0para \u00a0conducir \u00a0veh\u00edculos \u00a0automotores \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tiempo, \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a0$5.000. \u00a0Contra este pronunciamiento recurre en casaci\u00f3n \u00a0discrecional la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se presenta con fundamento en lo dispuesto en \u00a0el \u00a0inciso \u00a0tercero del art\u00edculo 205 del estatuto procesal penal, que regula lo \u00a0concerniente \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n discrecional o excepcional. Como motivo se invoca \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0que \u00a0la Corte se pronuncie sobre el \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0como \u00a0tema \u00a0jur\u00eddico penal \u00a0\u00e1lgido, \u00a0de \u00a0sublime importancia para el desarrollo de la jurisprudencia, en la \u00a0medida \u00a0que \u00a0propicia \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0para determinar los postulados sobre los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0orienta \u00a0la imputaci\u00f3n jur\u00eddica del resultado, sus fundamentos, su \u00a0marco \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0sus l\u00edmites funcionales, sus excepciones y su funci\u00f3n \u00a0pol\u00edtico criminal en nuestro sistema. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0se \u00a0pretende \u00a0obtener \u00a0una \u00a0herramienta \u00a0necesaria que posibilitar\u00eda en la praxis la soluci\u00f3n de problemas \u00a0enmarcados \u00a0dentro \u00a0de \u00a0un \u00a0acontecer \u00a0de \u00a0la misma naturaleza, pues hoy d\u00eda se \u00a0presenta \u00a0 como \u00a0un \u00a0tema \u00a0con \u00a0mucha \u00a0problem\u00e1tica, \u00a0dado \u00a0el \u00a0oscuro \u00a0y \u00a0poco \u00a0entendimiento \u00a0que \u00a0se \u00a0alcanza \u00a0en \u00a0nuestro \u00a0medio, \u00a0debido \u00a0a \u00a0la \u00a0ausencia de \u00a0proximidad \u00a0con \u00a0los \u00a0padres \u00a0de \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n jur\u00eddica del \u00a0resultado, \u00a0de la cual no escapa el actual estatuto penal, que la ha tomado como \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0bases \u00a0fundamentales \u00a0de su ideolog\u00eda, cuyo sentido ser\u00e1 posible \u00a0precisar \u00a0y \u00a0desarrollar \u00a0por la corporaci\u00f3n a trav\u00e9s de las decisiones que al \u00a0respecto profiera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 este \u00a0 introito \u00a0justificatorio, \u00a0dice \u00a0demandar \u00a0la \u00a0sentencia impugnada con fundamento \u201cen la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 del C\u00f3digo de procedimiento \u00a0Penal, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la norma de derecho sustancial, art\u00edculo 9\u00b0 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, inciso primero, cuerpo segundo, norma medio cuya aplicaci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0 \u00a0determinada \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0una \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que el Tribunal fund\u00f3 la decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0condena \u00a0en \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0acusada \u00a0incurri\u00f3 en una actitud \u00a0abiertamente \u00a0negligente \u00a0al \u00a0conducir \u00a0la \u00a0fuente \u00a0de \u00a0riesgo \u00a0a \u00a0su \u00a0cargo con \u00a0exceso \u00a0de \u00a0confianza,\u00a0 \u00a0al \u00a0no \u00a0realizar \u00a0el comportamiento adecuado (frenar), y confiar imprudentemente \u00a0en \u00a0 evitar \u00a0 el \u00a0resultado, \u00a0y \u00a0al \u00a0no \u00a0razonar \u00a0conforme \u00a0al \u00a0pensamiento \u00a0del \u00a0peat\u00f3n,\u00a0 \u00a0pues \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del juzgador el comportamiento pudo ser evitado \u00a0por \u00a0quien ten\u00eda a su mando la fuente de riesgo (la acusada), una vez advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0no cumpl\u00eda con el deber de cuidado y que el resultado pod\u00eda \u00a0presentarse.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice que estas anotaciones del juzgador no son \u00a0acertadas, \u00a0pues incurre en el error de valorar \u00fanicamente el comportamiento de \u00a0su \u00a0defendida, \u00a0sin \u00a0observar \u00a0a \u00a0plenitud \u00a0el \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0esto \u00a0es, sin \u00a0determinar \u00a0 si \u00a0 se \u00a0 erige \u00a0 en \u00a0valioso \u00a0o \u00a0disvalioso, \u00a0pues \u00a0no \u00a0coteja \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0de \u00a0\u00e9sta \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0de los dem\u00e1s principios que la orientan, \u00a0siendo \u00a0necesario \u00a0para establecer o excluir su responsabilidad en el resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0completo \u00a0de \u00a0la norma acotada \u00a0obliga \u00a0a \u00a0implementar \u00a0en \u00a0su \u00a0totalidad \u00a0las \u00a0bases jur\u00eddicas que orientan la \u00a0teor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0resultado. \u00a0El \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser\u00a0 \u00a0\u00fanicamente la excepci\u00f3n al principio de \u00a0confianza, \u00a0a \u00a0la que alude el Tribunal. Deben ser analizadas adem\u00e1s las causas \u00a0del \u00a0resultado \u00a0en todo su contexto para poder aplicar la norma en debida forma. \u00a0En \u00a0el \u00a0caso \u00a0en \u00a0estudio, \u00a0adem\u00e1s del principio de confianza, deben tenerse en \u00a0cuenta \u00a0las acciones a propio riesgo o autopuesta en peligro, para determinar si \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n de las expectativas aumentando el riesgo \u00a0socialmente aceptado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta omisi\u00f3n incurri\u00f3 el Tribunal, al no \u00a0percatarse \u00a0del \u00a0car\u00e1cter \u00a0\u201cavalorado\u201d del comportamiento de la v\u00edctima, y \u00a0en \u00a0especial \u00a0en \u00a0la elevaci\u00f3n del riesgo en la cual incurri\u00f3. Su decisi\u00f3n se \u00a0centr\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0estudio exclusivo del comportamiento de la acusada, a partir de \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0detallado \u00a0de \u00a0su \u00a0proceder, \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00e9sta estuvo en \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0adelantar \u00a0una serie de comportamientos, como frenar o intentar \u00a0evitar \u00a0 el \u00a0 resultado \u00a0 cuando \u00a0advirti\u00f3 \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0transe\u00fante, \u00a0y \u00a0reflexionar \u00a0conforme \u00a0al \u00a0pensamiento \u00a0de \u00a0\u00e9ste, \u00a0circunstancias que toma para \u00a0aducirlas \u00a0en \u00a0su \u00a0contra, \u00a0pues a su juicio le permitieron percatarse de manera \u00a0anticipada \u00a0del \u00a0comportamiento \u00a0violatorio \u00a0del \u00a0transe\u00fante, \u00a0y \u00a0esto imped\u00eda \u00a0aplicar al caso concreto el principio confianza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0determin\u00f3 \u00a0la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea \u00a0del \u00a0 precepto \u00a0 (art\u00edculo \u00a0 9\u00b0) \u00a0 por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0ignorar \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0de \u00a0la v\u00edctima. Lo pas\u00f3 por alto, centr\u00f3 su estudio en lo que \u00a0la \u00a0acusada \u00a0debi\u00f3 \u00a0suponer, \u00a0y \u00a0nunca \u00a0se detuvo en determinar el aporte de la \u00a0primera \u00a0en \u00a0el \u00a0resultado. \u00a0Si \u00a0bien \u00a0la \u00a0acusada se encontraba al mando de una \u00a0fuente \u00a0de \u00a0riesgo, \u00a0tambi\u00e9n se encontraba al frente de una el transe\u00fante, por \u00a0lo \u00a0que \u00e9ste no es ajeno al resultado. N\u00f3tese c\u00f3mo pretend\u00eda cruzar la calle \u00a0apresuradamente \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo instante en que por ella transitaba un veh\u00edculo, \u00a0por un sector en el que estaba prohibido el paso peatonal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las \u00a0anotadas \u00a0condiciones, \u00a0Claudia \u00a0Marcela \u00a0no ten\u00eda porqu\u00e9 asumir \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0antirreglamentario \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, quien por igual, es un \u00a0sujeto \u00a0responsable, y como tal debe ejercer su rol con compromiso social, mucho \u00a0m\u00e1s \u00a0cuando incurre en elevaci\u00f3n del riesgo socialmente aceptado. Claudia \u00a0Marcela \u00a0actu\u00f3 \u00a0de acuerdo a las \u00a0exigencias \u00a0impartidas \u00a0por \u00a0los \u00a0reglamentos, conduc\u00eda su veh\u00edculo observando \u00a0las \u00a0normas que regulan el tr\u00e1fico rodado, con luces encendidas, por debajo del \u00a0l\u00edmite \u00a0de velocidad, por el carril adecuado, amparando as\u00ed no solo los bienes \u00a0a su cargo, sino los radicados en cabeza de otras personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0observancia de los reglamentos como deber \u00a0de \u00a0salvamento \u00a0de \u00a0bienes jur\u00eddicos, compet\u00eda no solamente a la acusada, sino \u00a0al \u00a0transe\u00fante, \u00a0al \u00a0punto \u00a0que \u00a0si \u00a0\u00e9ste \u00a0los hubiera observado no se hubiera \u00a0presentado \u00a0el \u00a0resultado, \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de la que se sigue que fue \u00e9l quien \u00a0viol\u00f3 \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de \u00a0su \u00a0rol, \u00a0y \u00a0al \u00a0violarlos, \u00a0no \u00a0pod\u00eda esperar de \u00a0Claudia \u00a0 \u00a0Marcela \u00a0 \u00a0un \u00a0comportamiento \u00a0que \u00a0favoreciera \u00a0sus \u00a0condiciones. Los interrogantes a resolver \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0debieron \u00a0estar \u00a0orientados \u00a0por \u00a0tanto \u00a0a \u00a0establecer qui\u00e9n \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0expectativas \u00a0socialmente exigidas, y qui\u00e9n \u00a0falt\u00f3 \u00a0a \u00a0la obligaci\u00f3n de observar los deberes de salvamento, lo cual solo es \u00a0posible \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis de las conductas enfrentadas, labor que el \u00a0Tribunal no realiz\u00f3 en debida forma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0ello \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 impugnada, \u00a0 con \u00a0 desconocimiento \u00a0evidente \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0apremiantes en el comportamiento realizado por la v\u00edctima, y de \u00a0las \u00a0bases \u00a0sobre las cuales se erige la teor\u00eda de la imputaci\u00f3n jur\u00eddica del \u00a0resultado, \u00a0que eran pertinentes aplicar al caso sub examine. De esta situaci\u00f3n \u00a0deriv\u00f3 \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 9\u00b0 del C\u00f3digo Penal, por \u00a0recortamiento \u00a0de \u00a0su verdadero alcance, falencia a la que no se hubiera llegado \u00a0de \u00a0haber sido cotejado el comportamiento de la v\u00edctima con las directrices del \u00a0precepto en menci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sustentado en estas consideraciones, solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar la sentencia impugnada, y proferir, en su lugar, por la v\u00eda \u00a0excepcional, \u00a0 una \u00a0 de \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 absolutorio, \u00a0sobre \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que \u00a0Claudia \u00a0 Marcela \u00a0 no \u00a0es \u00a0responsable \u00a0del \u00a0resultado lesivo, en cuanto actu\u00f3 bajo el cabal desempe\u00f1o de \u00a0los \u00a0deberes \u00a0que \u00a0la \u00a0fuente \u00a0de \u00a0riesgo \u00a0le obligaba acatar.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE CONSIDERA: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0requiere \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0varias \u00a0condiciones, a saber: (1) que el caso no \u00a0tenga \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan \u00a0por \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0uno \u00a0cualquiera de los presupuestos \u00a0exigidos \u00a0para \u00a0su \u00a0admisibilidad, \u00a0(2) que se trata de una sentencia de segunda \u00a0instancia, \u00a0(3) \u00a0que \u00a0el impugnante demuestre la necesidad de su estudio para el \u00a0desarrollo \u00a0de la jurisprudencia o la garant\u00eda de los derechos fundamentales, y \u00a0(4) \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0cumpla \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0m\u00ednimas \u00a0de \u00a0fondo y contenido \u00a0requeridas por la ley y la t\u00e9cnica casacional para su estudio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Los \u00a0hechos \u00a0imputados \u00a0a \u00a0Claudia \u00a0Marcela Moreno Vivas ocurrieron el \u00a016 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01999. Para entonces reg\u00eda en materia penal el Decreto 100 de \u00a01980, \u00a0que \u00a0sancionaba \u00a0el \u00a0delito de homicidio culposo con pena privativa de la \u00a0libertad \u00a0de \u00a02 \u00a0a \u00a06 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n1. \u00a0En \u00a0materia \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0vigente \u00a0el Decreto 2700 de 1991, que exig\u00eda como \u00a0requisito \u00a0punitivo \u00a0para \u00a0acceder \u00a0en casaci\u00f3n ordinaria que el delito tuviese \u00a0se\u00f1alada \u00a0 pena \u00a0 privativa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 libertad \u00a0 cuyo \u00a0 m\u00e1ximo \u00a0fuera \u00a0o \u00a0excediera \u00a0de \u00a0seis (6) a\u00f1os2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La jurisprudencia reciente de la Corte es \u00a0del \u00a0criterio que el recurso de casaci\u00f3n debe regularse por la ley procesal que \u00a0reg\u00eda \u00a0al \u00a0momento de los hechos, y no por la vigente al momento de dictarse el \u00a0fallo \u00a0impugnado3. \u00a0De \u00a0cara a esta postura, el recurso de casaci\u00f3n propuesto por la \u00a0defensa \u00a0es procedente por la v\u00eda de la casaci\u00f3n ordinaria o com\u00fan, en cuanto \u00a0se \u00a0dirige \u00a0contra una sentencia de segunda instancia, proferida por un Tribunal \u00a0de \u00a0Distrito, \u00a0y \u00a0la \u00a0pena m\u00e1xima prevista para el delito imputado permit\u00eda la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan \u00a0cuando \u00a0ocurrieron los hechos. Por tanto, se prescindir\u00e1 del \u00a0estudio \u00a0de \u00a0las condiciones vinculadas con el recurso de casaci\u00f3n excepcional, \u00a0y se entrar\u00e1 a analizar directamente el contenido de los cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Reiteradamente la Sala ha sostenido que la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es un escrito de elaboraci\u00f3n libre, como ocurre con \u00a0las \u00a0 impugnaciones \u00a0 propias \u00a0 de \u00a0instancia, \u00a0sino \u00a0un \u00a0escrito \u00a0vinculado \u00a0al \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0ciertos requisitos m\u00ednimos de forma y contenido, establecidos \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0o \u00a0desarrollados \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0propios de la t\u00e9cnica \u00a0casacional, \u00a0sin \u00a0los \u00a0cuales \u00a0no \u00a0resulta \u00a0posible declarar la demanda en forma \u00a0(art\u00edculo \u00a0213 \u00a0ejusdem), exigencias que var\u00edan seg\u00fan la causal planteada por \u00a0el casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. En el caso sometido a consideraci\u00f3n de la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0actor \u00a0plantea \u00a0como \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0la primera, como forma de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0la \u00a0directa, \u00a0y \u00a0como \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0una \u00a0norma \u00a0de derecho sustancial, concretamente del art\u00edculo 9\u00b0 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0que define el concepto de conducta punible, pues considera \u00a0que \u00a0la \u00a0comprensi\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0le \u00a0dio \u00a0al \u00a0precepto \u00a0no consulta sus \u00a0verdaderos \u00a0alcances, y que a este error se lleg\u00f3 porque valor\u00f3 \u00fanicamente el \u00a0comportamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0acusada, dejando de lado el accionar de la v\u00edctima, sin \u00a0detenerse \u00a0a \u00a0determinar \u00a0el \u00a0aporte \u00a0de \u00a0\u00e9sta \u00a0en el resultado, y sin hacer un \u00a0an\u00e1lisis confrontados de su conductas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Las formas de violaci\u00f3n son dos: directa o \u00a0indirecta. \u00a0 Es \u00a0 directa \u00a0cuando \u00a0el \u00a0error \u00a0se \u00a0origina \u00a0en \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de una norma de derecho sustancial, e indirecta cuando surge en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba. \u00a0En \u00a0el \u00a0primer \u00a0caso el error es de contenido \u00a0rigurosamente \u00a0jur\u00eddico \u00a0o \u00a0normativo, en el segundo es de naturaleza f\u00e1ctica. \u00a0En \u00a0el \u00a0primero \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0es \u00a0inmediata, en el \u00a0segundo\u00a0 \u00a0es mediata. En el primero son predicables los tres sentidos de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 (falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0e \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea), \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0segundo \u00a0solo \u00a0dos \u00a0(falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n \u00a0indebida). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0 Omitir \u00a0 el \u00a0Juez \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0en las cuales actu\u00f3 o pudo actuar la\u00a0 v\u00edctima, desconocer \u00a0su \u00a0existencia, o pretermitir la realizaci\u00f3n de un estudio confrontado de ellas \u00a0con \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0en las cuales obr\u00f3 o pudo haber obrado la acusada, es \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria o f\u00e1ctico, no jur\u00eddico, susceptible de \u00a0ser \u00a0atacado \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta, \u00a0con sujeci\u00f3n a los \u00a0requerimientos \u00a0 t\u00e9cnicos \u00a0 que \u00a0 su \u00a0 demostraci\u00f3n \u00a0impone.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. La dogm\u00e1tica casacional ense\u00f1a que cuando \u00a0el \u00a0error \u00a0se \u00a0origina en la apreciaci\u00f3n de la prueba, la demanda debe contener \u00a0las \u00a0siguientes precisiones m\u00ednimas: 1) la clase de error cometido (si de hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho). \u00a02) \u00a0Su \u00a0modalidad \u00a0(si \u00a0de \u00a0existencia, identidad, raciocinio, \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n). 3) La indicaci\u00f3n de la prueba sobre la cual recay\u00f3 \u00a0el \u00a0error. \u00a04) \u00a0La \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0yerro. Y 5) sus efectos jur\u00eddicos en la \u00a0decisi\u00f3n cuestionada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0El ataque de la defensa se sustenta en la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0omiti\u00f3 considerar las circunstancias en las \u00a0cuales \u00a0actu\u00f3 \u00a0la v\u00edctima, y que esta omisi\u00f3n lo llev\u00f3 a violar el precepto. \u00a0As\u00ed \u00a0planteadas \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0el \u00a0ataque \u00a0debi\u00f3 \u00a0orientarse \u00a0por la v\u00eda de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta, \u00a0con \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0menos \u00a0de los siguientes aspectos: \u00a0(1)\u00a0 \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0dentro \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales actuaron la acusada y la \u00a0v\u00edctima \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0(2) \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0dentro \u00a0de las cuales \u00a0actuaron \u00a0la acusada y la v\u00edctima seg\u00fan la prueba allegada al proceso, (3) los \u00a0errores \u00a0cometidos \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de la prueba, (4) la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de estos errores, y (5) las consecuencias jur\u00eddicas del error en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0acusada \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0exigencias del \u00a0art\u00edculo 9\u00b0 del C\u00f3digo Penal.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0Como \u00a0estos \u00a0requerimientos \u00a0m\u00ednimos, \u00a0necesarios \u00a0para \u00a0la \u00a0adecuada \u00a0aprehensi\u00f3n del alcance de la impugnaci\u00f3n y su \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0no \u00a0se cumplen en el caso analizado, y no se advierte violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas fundamentales que la Sala est\u00e9 en el deber de proteger de manera \u00a0oficiosa \u00a0(art\u00edculo \u00a0216 de la ley 600 de 2000), se inadmitir\u00e1 la demanda y se \u00a0ordenar\u00e1 devolver el expediente a la oficina de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de Claudia \u00a0Marcela Moreno Vivas.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0 esta \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 no \u00a0 proceden \u00a0recursos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIFIQUESE Y CUMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA PULIDO DE BARON \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0PEREZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO GOMEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILANES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0YESID \u00a0 \u00a0RAMIREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER DE J. ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa \u00a0Ruiz \u00a0N\u00fa\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Art\u00edculo 329. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Art\u00edculo 218, modificado por el 35 de la ley 81 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a023006, Auto de febrero 16\/2005, Magistrado Ponente Dr. Alfredo G\u00f3mez \u00a0Quintero; \u00a0Casaci\u00f3n 23570, Auto de junio 22\/2005 , Magistrado Ponente Dr. Mauro \u00a0Solarte Portilla, entre otras. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 24216 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado acta \u00a0No. 95 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-10578","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10578","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10578"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10578\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10578"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10578"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10578"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}