{"id":1041,"date":"2023-09-07T21:00:06","date_gmt":"2023-09-07T21:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10172-25-06-98\/"},"modified":"2023-09-07T21:00:06","modified_gmt":"2023-09-07T21:00:06","slug":"10172-25-06-98","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10172-25-06-98\/","title":{"rendered":"10172 (25-06-98)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 DEMANDA DE CASACION\/ VIOLACION INDIRECTA DE LA \u00a0LEY \/SANA CRITICA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incurre \u00a0el \u00a0defensor en notables desaciertos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0en \u00a0su formulaci\u00f3n,\u00a0 toda vez que simult\u00e1neamente ha predicado \u00a0las \u00a0dos modalidades de error sin advertir el diverso sentido y alcance que cada \u00a0una \u00a0de \u00a0ellas \u00a0tiene, pues como es bien sabido en el de hecho se est\u00e1 frente a \u00a0una \u00a0equivocada \u00a0expresi\u00f3n f\u00e1ctica de la prueba, en tanto que en el de derecho \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0yerro \u00a0sobre \u00a0la \u00a0significaci\u00f3n jur\u00eddica que ella tiene, no \u00a0siendo admisible su alegaci\u00f3n casacional a un mismo tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hoy \u00a0en \u00a0d\u00eda \u00a0es \u00a0indiscutible \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0cumplimiento \u00a0del mandato legal se\u00f1alado en el art. 254 del C. de \u00a0P.P., \u00a0justiprecia \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0su \u00a0conjunto -con estricta sujeci\u00f3n a las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica- \u00a0y con la debida exposici\u00f3n del \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0razonadamente \u00a0les \u00a0asigna, \u00a0no es viable atacar la sentencia bajo \u00a0ninguna \u00a0de las alternativas que te\u00f3ricamente contempla la violaci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, much\u00edsimo menos con un m\u00e9todo propio de las instancias \u00a0consistente \u00a0en \u00a0criticar \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0del fallo impugnado y la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0a los distintos medios demostrativos se ha dado, creando para \u00a0ello \u00a0una \u00a0personal \u00a0secuencia \u00a0de los hechos con la cual pretende oponerse a la \u00a0realidad de los que declar\u00f3 como verdad probada el sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO No. 10172 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0DR. CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No.90 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0 veinticinco \u00a0 (25) \u00a0 de \u00a0 junio \u00a0 de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0ocho \u00a0(1.998). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0VISTOS: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Decide la Corte el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0JOSE \u00a0FERNANDO \u00a0JARAMILLO \u00a0MAZUERA \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de Ibagu\u00e9 el primero de septiembre de 1.994, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el fallo emitido por el Juzgado Primero Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Purificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0lo conden\u00f3 a la pena principal de 11 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por \u00a010 a\u00f1os como autor responsable del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0HECHOS: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Sucedieron \u00a0aproximadamente \u00a0a las diez de la noche del d\u00eda primero de julio de 1.985 en la \u00a0discoteca \u00a0&#8220;Oasis \u00a0del \u00a0Sol&#8221; \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0el lugar conocido como &#8220;Isla del Sol&#8221; \u00a0situado \u00a0en \u00a0la \u00a0represa \u00a0del \u00a0Municipio de Prado (Tolima), cuando JOSE FERNANDO \u00a0JARAMILLO \u00a0MAZUERA \u00a0quien \u00a0depart\u00eda con varios amigos tuvo un altercado con uno \u00a0de \u00a0los \u00a0meseros \u00a0que \u00a0atend\u00eda \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0nombre \u00a0Jaime \u00a0Cuartas \u00a0Valencia \u00a0arroj\u00e1ndolo \u00a0al \u00a0piso de un golpe y absteni\u00e9ndose de agredirlo con una botella \u00a0al \u00a0observar \u00a0que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0abr\u00eda \u00a0un \u00a0caj\u00f3n del bar en actitud defensiva, para \u00a0dirigirse \u00a0a \u00a0donde \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0sus \u00a0contertulios \u00a0y regresar de inmediato \u00a0portando \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0sin \u00a0hallar \u00a0en \u00a0ese \u00a0momento a Cuartas quien se hab\u00eda \u00a0lanzado \u00a0por \u00a0una \u00a0ventana \u00a0advertido \u00a0de que\u00a0 ven\u00eda armado, siendo en ese \u00a0momento \u00a0que \u00a0JARAMILLO MAZUERA pregunt\u00f3 a Carlos Arturo Aristiz\u00e1bal Berm\u00fadez \u00a0quien \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0sentado en la barra del bar: &#8220;usted qu\u00e9 ?&#8221;, a lo cual \u00e9ste \u00a0apenas \u00a0le \u00a0contest\u00f3 \u00a0&#8220;no \u00a0nada&#8221;, \u00a0para \u00a0de \u00a0inmediato hacerle un disparo en la \u00a0cabeza \u00a0que \u00a0le \u00a0produjo \u00a0una \u00a0severa lesi\u00f3n cerebral a consecuencia de la cual \u00a0muri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACION PROCESAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Practicada \u00a0 la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0levantamiento \u00a0de \u00a0cad\u00e1ver \u00a0por \u00a0el \u00a0Inspector Departamental de \u00a0Polic\u00eda \u00a0y \u00a0Ordenamiento \u00a0F\u00edsico \u00a0de \u00a0Rio \u00a0Prado \u00a0(Tol.), el Juzgado Promiscuo \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0esta localidad abri\u00f3 investigaci\u00f3n mediante auto del 5 de julio \u00a0de \u00a01.985, recepcionando los testimonios de Carlos Alberto Casta\u00f1eda Berm\u00fadez, \u00a0Jaime \u00a0Cuartas \u00a0Valencia, \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Garc\u00eda \u00a0y \u00a0Mercedes \u00a0Ibarra, \u00a0como tambi\u00e9n \u00a0alleg\u00e1ndose \u00a0al \u00a0proceso \u00a0el \u00a0protocolo \u00a0de necropsia practicado por el m\u00e9dico \u00a0legista \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Local \u00a0del \u00a0Hospital San Vicente de Pa\u00fal en el cual se \u00a0determina \u00a0como \u00a0causa \u00a0de la muerte del occiso una &#8220;lesi\u00f3n de masa encef\u00e1lica \u00a0con \u00a0 \u00a0hemorragia \u00a0 \u00a0intracraneal \u00a0 producida \u00a0 con \u00a0 proyectil \u00a0 de \u00a0 arma \u00a0 de \u00a0fuego&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mediante auto\u00a0 \u00a0del\u00a0 \u00a011\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0noviembre\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a01.986\u00a0 \u00a0el citado \u00a0Juzgado \u00a0declar\u00f3\u00a0 \u00a0&#8220;reo\u00a0 ausente a JOSE FERNANDO o FERNANDO JARAMILLO \u00a0CASANOVA \u00a0o\u00a0 FERNANDO\u00a0 CASANOVA de anotaciones personales desconocidas \u00a0en \u00a0autos&#8221;, \u00a0si\u00e9ndole \u00a0designado \u00a0un apoderado de oficio el que\u00a0 fue\u00a0 \u00a0reemplazado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0confianza \u00a0a \u00a0quien \u00a0JOSE FERNANDO JARAMILLO \u00a0MAZUERA otorgara poder en esta capital el 3 de septiembre de 1.987. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0solicitud \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0defensor fueron escuchados los testimonios de los amigos y familiares del \u00a0procesado \u00a0que \u00a0lo \u00a0habr\u00edan \u00a0acompa\u00f1ado en la noche que ocurrieron los hechos, \u00a0Hernando \u00a0Torres \u00a0Parrado, \u00a0Gloria \u00a0Cristina \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Jaramillo, Dennis Rene \u00a0Vargas \u00a0V\u00e1squez, Gustavo Le\u00f3n Buitrago Paris y Margoth Mej\u00eda Su\u00e1rez, quienes \u00a0refirieron \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0portaba \u00a0un \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego que esgrimi\u00f3 contra \u00a0JARAMILLO \u00a0MAZUERA \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0\u00e9ste \u00a0se vio precisado a dispararle. \u00a0Tambi\u00e9n se ampli\u00f3 la declaraci\u00f3n de Mercedes Ibarra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Asignado \u00a0 por \u00a0competencia \u00a0el proceso al Juzgado 20 de Instrucci\u00f3n Criminal de Purificaci\u00f3n, \u00a0calific\u00f3 \u00a0 el \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0el \u00a012 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01.989, \u00a0dejando \u00a0posteriormente \u00a0 sin \u00a0valor \u00a0esta \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0mediante \u00a0interlocutorio \u00a0del \u00a0primero \u00a0de junio del mismo a\u00f1o, al decretar la nulidad de lo actuado en raz\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0tanto \u00a0la vinculaci\u00f3n procesal del sindicado, como la notificaci\u00f3n del \u00a0auto \u00a0por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el cierre investigativo, adolec\u00edan de \u00a0m\u00faltiples irregularidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Legalmente emplazado \u00a0JARAMILLO \u00a0 MAZUERA \u00a0 y \u00a0 declarado \u00a0 persona \u00a0 ausente, \u00a0 una \u00a0vez \u00a0cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0 mediante \u00a0auto \u00a0del \u00a012 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01.991 \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0en \u00a0su \u00a0contra \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio simple a \u00a0consecuencia del cual fue decretada su detenci\u00f3n preventiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Tramitada la etapa \u00a0del \u00a0juicio, conoci\u00f3 entonces del proceso el Juzgado Primero Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Purificaci\u00f3n \u00a0profiri\u00e9ndose \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia que fue \u00a0confirmada \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0t\u00e9rminos \u00a0 \u00a0precedentemente \u00a0se\u00f1alados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DEMANDA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0defensor \u00a0de \u00a0JARAMILLO \u00a0MAZUERA \u00a0propone \u00a0tres \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia que impugna, el \u00a0primero como principal y los dos restantes como subsidiarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Con sustento en la \u00a0primera \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del art. 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0acusa \u00a0el \u00a0actor \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0ser violatoria por v\u00eda indirecta de la ley \u00a0sustancial \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0evidentes \u00a0&#8220;errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho en que \u00a0incurriera \u00a0el \u00a0H. Tribunal Superior de Ibagu\u00e9&#8221;, pues de acuerdo con el sistema \u00a0probatorio\u00a0 \u00a0vigente \u00a0en \u00a0nuestro \u00a0pa\u00eds, \u00a0las \u00a0pruebas &#8220;se aprecian por su \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0legal, \u00a0de \u00a0acuerdo con las reglas de la sana cr\u00edtica&#8221;, que fue lo \u00a0que \u00a0no hizo el ad quem, incurriendo as\u00ed en &#8220;un falso juicio de identidad de la \u00a0prueba \u00a0demostrativa \u00a0del \u00a0estado aminorante de ira que regula el art. 60 del C. \u00a0P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Bajo este supuesto, \u00a0procede \u00a0a \u00a0reproducir \u00a0un \u00a0aparte de la sentencia impugnada con base en el cual \u00a0concluye \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la ira si tiene existencia \u00a0procesal, \u00a0 no \u00a0 obstante \u00a0 lo \u00a0cual \u00a0habr\u00eda \u00a0dejado \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0precepto \u00a0correspondiente, \u00a0debido a una &#8220;interpretaci\u00f3n completamente ajena al verdadero \u00a0esp\u00edritu \u00a0de \u00a0la \u00a0mencionada norma&#8221;, al entender equivocadamente que la grave e \u00a0injusta \u00a0provocaci\u00f3n \u00a0deb\u00eda \u00a0provenir \u00a0directamente \u00a0de \u00a0la \u00a0propia \u00a0v\u00edctima, \u00a0quebrant\u00e1ndose \u00a0entonces \u00a0el art. 29 de la Carta Pol\u00edtica. Pese a lo expuesto, \u00a0a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido \u00a0sostiene \u00a0que, \u00a0en \u00a0efecto, \u00a0Carlos Arturo Aristiz\u00e1bal si \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0comportamiento &#8220;grave e injusto&#8221; al pretender bailar con la novia \u00a0de \u00a0JARAMILLO \u00a0MAZUERA \u00a0cuando \u00a0ella \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0departiendo \u00a0en la mesa de \u00a0\u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Apart\u00e1ndose de la \u00a0anterior \u00a0premisa, \u00a0resalta \u00a0a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido \u00a0que \u00a0la sentencia declar\u00f3 la \u00a0responsabilidad \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0&#8220;al \u00a0otorgarle \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0pleno \u00a0y \u00a0completo&#8221; \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Alberto \u00a0Casta\u00f1eda, \u00a0Jaime \u00a0Cuartas \u00a0Valencia \u00a0y \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Garc\u00eda, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio \u00a0estos \u00a0no \u00a0merecen &#8220;la \u00a0credibilidad \u00a0exigida \u00a0para \u00a0llegar \u00a0al estado de certeza que predica el ar. 247 \u00a0del C. de P.P.&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Propone entonces una \u00a0secuencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0como \u00a0seg\u00fan \u00a0su \u00a0criterio \u00a0habr\u00edan \u00a0ocurrido, para \u00a0sostener \u00a0que \u00a0la conducta de JARAMILLO MAZUERA fue motivada por los celos &#8220;ante \u00a0los \u00a0requerimientos \u00a0amorosos \u00a0de \u00a0parte \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Arturo&#8221; a su novia, lo que \u00a0suscit\u00f3 \u00a0 la \u00a0 &#8220;locura \u00a0 transitoria&#8221; \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 que \u00a0 tuvo \u00a0su \u00a0final \u00a0desencadenamiento \u00a0 al \u00a0 momento \u00a0 de \u00a0 presetarse \u00a0la \u00a0ri\u00f1a \u00a0con \u00a0los \u00a0meseros \u00a0. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En orden a concretar \u00a0el \u00a0error \u00a0del \u00a0sentenciador, afirma que este consiste en haber atribuido &#8220;pleno \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0al grupo de testigos&#8221; en que se finc\u00f3 el fallo y &#8220;derivar el \u00a0convencimiento \u00a0de \u00a0la plena y completa responsabilidad del procesado&#8221; en lo que \u00a0aqu\u00e9llos \u00a0expresaran, \u00a0incurriendo \u00a0de \u00a0este \u00a0modo \u00a0en &#8220;un error\u00a0 de\u00a0 \u00a0derecho\u00a0 por falso juicio de convicci\u00f3n&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Desordenadamente, \u00a0alega \u00a0adelante, que JARAMILLO MAZUERA realmente se dirig\u00eda a agredir al mesero \u00a0Cuartas \u00a0Valencia \u00a0y no a Aristiz\u00e1bal Berm\u00fadez, lo que hace evidente que nunca \u00a0tuvo \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n de hacerle da\u00f1o a \u00e9ste, es decir, que habr\u00eda actuado con \u00a0&#8220;dolo \u00a0de \u00a0\u00edmpetu&#8221;, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0sirve \u00a0para \u00a0constatar \u00a0el \u00a0estado de ira en que \u00a0actu\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 A \u00a0 manera \u00a0 de \u00a0s\u00edntesis \u00a0del cargo, reitera el censor que el Tribunal no obstante reconocer su \u00a0existencia, \u00a0no \u00a0aplic\u00f3 la diminuente del art. 60 del C.P., incurriendo as\u00ed en \u00a0un \u00a0 evidente \u00a0 &#8220;error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n&#8221;, \u00a0cuya \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0lo \u00a0lleva a solicitar a la Corte que case la sentencia impugnada, \u00a0procediendo \u00a0a \u00a0hacer \u00a0la \u00a0reducci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0al \u00a0procesado de acuerdo con el \u00a0referido precepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Lo \u00a0propone \u00a0como \u00a0subsidiario, \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0la causal primera del art. 220 del C. de P.P., por \u00a0error \u00a0manifiesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en que dice incurri\u00f3 el Tribunal al no aplicar el \u00a0principio \u00a0 universal \u00a0 del \u00a0 in \u00a0 dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0que \u00a0consagra \u00a0el \u00a0art. \u00a0445 \u00a0ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Destaca c\u00f3mo en la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de dos grupos de declarantes as\u00ed: el \u00a0primero, \u00a0conformado \u00a0por \u00a0Carlos \u00a0Alberto \u00a0Casta\u00f1eda, Jaime Cuartas Valencia y \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Garc\u00eda, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0para \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0&#8220;brindan credibilidad por su \u00a0espontaneidad \u00a0y \u00a0coherencia, \u00a0as\u00ed tambi\u00e9n por la armon\u00eda que guardan con las \u00a0dem\u00e1s \u00a0probanzas \u00a0que \u00a0conforman \u00a0el plenario&#8221;, cuando en su criterio &#8220;resultan \u00a0sospechosos \u00a0y \u00a0carentes \u00a0de \u00a0credibilidad&#8221; \u00a0y \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0por Margoth Mej\u00eda \u00a0Su\u00e1rez, \u00a0Gustavo Le\u00f3n Buitrago, Denis Ren\u00e9 Vargas, Gloria Cristina Rodr\u00edguez \u00a0Jaramillo, \u00a0Hernando \u00a0Torres \u00a0Parrado \u00a0y \u00a0Mercedes \u00a0Ibarra, \u00a0los que &#8220;afirman la \u00a0inocencia \u00a0del \u00a0procesado&#8221; \u00a0e inclusive &#8220;sostienen que \u00e9ste se\u00a0 vi\u00f3\u00a0 \u00a0obligado a actuar en leg\u00edtima defensa de su vida&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Sin \u00a0 ninguna \u00a0fundamentaci\u00f3n, \u00a0afirma \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0basta \u00a0la simple confrontaci\u00f3n de \u00a0estos \u00a0dos \u00a0dis\u00edmiles \u00a0grupos \u00a0de \u00a0testigos para aceptar que surge el fen\u00f3meno \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0duda que debe favorecer al procesado, como en efecto solicita \u00a0lo reconozca la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Tercer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Esta \u00a0censura \u00a0la \u00a0formula \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0JARAMILLO \u00a0MAZUERA \u00a0tambi\u00e9n \u00a0como \u00a0subsidiaria \u00a0&#8220;por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial y por error de derecho&#8221;, de conformidad \u00a0con el ordinal primero del art. 220 del C. de P.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Recuerda el actor \u00a0que \u00a0al \u00a0no \u00a0haberse \u00a0imputado \u00a0en el calificatorio la espec\u00edfica agravante del \u00a0art. \u00a0324.7 \u00a0del \u00a0C. \u00a0P. \u00a0la misma no fue deducida en la sentencia, toda vez que \u00a0ello \u00a0pod\u00eda traer como consecuencia el menoscabo del debido proceso, pero en su \u00a0lugar, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0increment\u00f3 \u00a0la \u00a0pena \u00a0para el homicidio de acuerdo con la \u00a0gen\u00e9rica \u00a0causal \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art. \u00a066.1, \u00a0esto \u00a0es, haber actuado el \u00a0procesado \u00a0por \u00a0motivos \u00a0innobles \u00a0o \u00a0f\u00fatiles, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no pod\u00eda hacer, en su \u00a0concepto, \u00a0 debido \u00a0 a \u00a0 que \u00a0 esta \u00a0 circunstancia \u00a0nunca \u00a0fue \u00a0probada \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para el impugnante, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la \u00a0causal \u00a0aducida \u00a0no \u00a0le \u00a0permite \u00a0discutir la valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0su \u00a0alegato \u00a0es \u00a0en \u00a0estricto \u00a0derecho, \u00a0coligiendo \u00a0entonces \u00a0como \u00a0normas \u00a0infringidas \u00a0por \u00a0el Tribunal los art\u00edculos \u00a0art\u00edculos \u00a01o, \u00a06o, \u00a07o \u00a0y \u00a06o \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n y el 323 y 66.1 por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 indebida, \u00a0 aun \u00a0 cuando \u00a0 este \u00a0 \u00faltimo \u00a0precepto \u00a0tambi\u00e9n \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0&#8220;al \u00a0elevar \u00a0la \u00a0pena, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n de que los motivos \u00a0inoble \u00a0o \u00a0f\u00fatiles, \u00a0invocads \u00a0para su aplicaci\u00f3n, no est\u00e1n demostrados en el \u00a0proceso&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONCEPTO \u00a0DEL \u00a0PROCURADOR TERCERO DELEGADO EN LO PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para el Procurador \u00a0Delegado \u00a0incurre \u00a0el \u00a0actor \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0&#8220;imprecisiones y fallas t\u00e9cnicas&#8221; \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0y desarrollo del primer \u00a0cargo, \u00a0 que \u00a0 lo \u00a0 conducen \u00a0necesariamente \u00a0a \u00a0su \u00a0desestimaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed, es equivocada \u00a0la \u00a0simult\u00e1nea \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0errores \u00a0de hecho y de derecho que se hace en \u00a0este \u00a0reproche, m\u00e1xime cuando no se distinguen los medios probatorios sobre los \u00a0que \u00a0recae uno y otro, por lo que tendr\u00eda que entenderse que est\u00e1n referidos a \u00a0las mismas pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0para el \u00a0Delegado, \u00a0desde \u00a0el \u00a0comienzo \u00a0mismo \u00a0de \u00a0la censura f\u00e1cilmente se advierte la \u00a0falta \u00a0de \u00a0claridad del libelista en cuanto al sistema de valoraci\u00f3n probatoria \u00a0que \u00a0nos rige, pues confunde la &#8220;estimaci\u00f3n legal&#8221; como criterio referido a uno \u00a0tarifado, \u00a0con \u00a0la &#8220;sana cr\u00edtica&#8221; que como se sabe est\u00e1 determinado por reglas \u00a0de la experiencia, la ciencia y la l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Afirma \u00a0 el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0se \u00a0aleja por completo del marco de ataque \u00a0propuesto, \u00a0pues s\u00f3lo de manera tangencial se refiere a las pruebas para llegar \u00a0a \u00a0concluir \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0&#8220;hace una interpretaci\u00f3n completamente ajena al \u00a0verdadero \u00a0 esp\u00edritu&#8221; \u00a0del \u00a0art. \u00a060 \u00a0del \u00a0C.P., \u00a0evidenci\u00e1ndose \u00a0que \u00a0lo \u00a0que \u00a0verdaderamente \u00a0interesa a \u00e9ste es que se reconozca la aminorante sobre la base \u00a0del \u00a0 correcto \u00a0entendiemiento \u00a0de \u00a0la \u00a0norma, \u00a0pero \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento\u00a0 \u00a0porque\u00a0 \u00a0demuestre\u00a0 \u00a0que \u00a0los hechos fueron diversos\u00a0 a\u00a0 los \u00a0que declar\u00f3 probados el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0sostiene \u00a0que no es aceptable la critica del actor a la valoraci\u00f3n de la prueba \u00a0testimonial \u00a0que hiciera el fallador tomando en cuenta las condiciones en que se \u00a0percibieron \u00a0los \u00a0hechos \u00a0por los declarantes, la manera como los relataron y su \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los dem\u00e1s medios de convicci\u00f3n,\u00a0 pues en este campo la \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0viene \u00a0 \u00a0amparada \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0presunciones \u00a0 \u00a0de \u00a0 acierto \u00a0 y \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Igualmente, \u00a0afirmaciones \u00a0tales \u00a0como que el procesado actu\u00f3 &#8220;con dolo de \u00edmpetu&#8221; o, en un \u00a0estado \u00a0de \u00a0&#8220;locura \u00a0transitoria&#8221;, \u00a0al estar referidas a la culpabilidad, restan \u00a0cualquier claridad que pudiera tener el ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Observa \u00a0de \u00a0otra \u00a0parte \u00a0el \u00a0Delegado, \u00a0que \u00a0de \u00a0una \u00a0lectura \u00a0completa \u00a0de la sentencia impugnada \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0se \u00a0colige \u00a0que \u00a0la negativa para la diminuente de la ira no es por \u00a0una \u00a0diversa \u00a0concepci\u00f3n \u00a0de \u00a0los hechos, pues las circunstancias a que en este \u00a0campo \u00a0alude \u00a0el \u00a0actor \u00a0son \u00a0aceptadas por el Tribunal, solo que en el fallo se \u00a0establece \u00a0 una \u00a0clara \u00a0separaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0Carlos \u00a0Arturo \u00a0Aristiz\u00e1bal \u00a0estuvo \u00a0bailando \u00a0con \u00a0Mercedes \u00a0Ibarra \u00a0y \u00a0el \u00a0instante en que se \u00a0presenta \u00a0la \u00a0ri\u00f1a con el mesero, neg\u00e1ndose por completo la existencia de nexo \u00a0causal \u00a0alguno \u00a0entre \u00a0uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0hecho, \u00a0como adem\u00e1s en su concepto resulta \u00a0verdaderamente indiscutible en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Concluye, entonces, \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido \u00a0el \u00a0actor \u00a0analizar cada uno de los elementos que configuran la \u00a0atenuante \u00a0de \u00a0la \u00a0ira \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0objeto de estudio ellos \u00a0concurren, \u00a0sin \u00a0discutir la valoraci\u00f3n probatoria y no mezclar incorrectamente \u00a0&#8220;las \u00a0dos \u00a0formas \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n&#8221; \u00a0como \u00a0lo \u00a0hiciera \u00a0con \u00a0un deseo evidente de \u00a0anteponer su criterio personal al del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0estas \u00a0condiciones \u00a0 \u00a0estima \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0ostensible \u00a0 \u00a0la \u00a0 improsperidad \u00a0 de \u00a0 la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Respecto \u00a0 al \u00a0segundo cargo, refiere el \u00a0Procurador, \u00a0que \u00a0&#8220;El libelista solamente atina en esta oportunidad a invocar el \u00a0quebranto \u00a0correctamente, pero all\u00ed quedan sus pretensiones por cuanto en forma \u00a0gen\u00e9rica \u00a0advierte \u00a0que \u00a0no est\u00e1 de acuerdo con el poder de convicci\u00f3n que se \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0fundamentan \u00a0su sentencia&#8221;, \u00a0destacando \u00a0 simplemente \u00a0 la \u00a0 concurrencia \u00a0de \u00a0dos \u00a0grupos \u00a0de \u00a0testigos \u00a0con \u00a0declaraciones \u00a0contrapuestas \u00a0sin \u00a0que en su criterio pudiera el &#8220;juzgador tomar \u00a0partido por uno de ellos&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Sobre \u00a0 estas \u00a0afirmaciones \u00a0replica \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, contrariamente a lo \u00a0manifestado \u00a0por \u00a0el actor, en ning\u00fan momento el Tribunal acept\u00f3 la existencia \u00a0de \u00a0dudas sobre la responsabilidad del procesado, pues por el contrario dej\u00f3 en \u00a0claro \u00a0su convencimiento con base en los testimonios que le parecieron dignos de \u00a0credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ha debido entonces \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0colige, \u00a0entrar \u00a0a demostrar c\u00f3mo el juzgador desech\u00f3 la duda \u00a0probatoria \u00a0evidente \u00a0y atacar, en consecuencia, la totalidad de las pruebas que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0base \u00a0para \u00a0la \u00a0condena, como no procedi\u00f3 as\u00ed debe condiserarse \u00a0incorrecta \u00a0 la \u00a0 proposici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0censura \u00a0e \u00a0igualmente \u00a0deficiente \u00a0su \u00a0sustentaci\u00f3n, solicitando en consecuencia sea desestimada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0tercer cargo, \u00a0observa \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado que carece de l\u00f3gica su proposici\u00f3n, pues no \u00a0es \u00a0correcto \u00a0que \u00a0afirme \u00a0el \u00a0libelista la violaci\u00f3n directa del art. 66.1 del \u00a0C.P. \u00a0sobre \u00a0la base de que los supuestos de esta gen\u00e9rica agravante &#8220;no est\u00e1n \u00a0demostrados \u00a0dentro del contenido procesal&#8221;, ya que semejante afirmaci\u00f3n ser\u00eda \u00a0propia de la v\u00eda indirecta que no fue aducida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sostiene finalmente \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0acertado \u00a0considerar como violatorio del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia de una gen\u00e9rica agravante no \u00a0imputada \u00a0 en \u00a0 la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0pues \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0la \u00a0pol\u00e9mica \u00a0doctrinaria \u00a0 y \u00a0 jurisprudencial \u00a0 sobre \u00a0el \u00a0tema \u00a0-que \u00a0adem\u00e1s \u00a0conllevar\u00eda \u00a0violaciones \u00a0del derecho de defensa-, est\u00e1 referida a las causales espec\u00edficas \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no han sido objeto de imputaci\u00f3n en el calificatorio y no \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las \u00a0gen\u00e9ricas que cumplen exclusivamente la funci\u00f3n de permitir \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de la discrecionalidad judicial al momento de tasar la pena en el \u00a0caso \u00a0concreto. \u00a0Precisamente \u00a0sobre \u00a0este \u00a0tema \u00a0encuentra \u00a0oportuno \u00a0citar \u00a0la \u00a0sentencia T-474\/92 proferida por la Corte Constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Tambi\u00e9n solicita \u00a0en \u00a0este caso se deseche el cargo, al no presentarse violaci\u00f3n alguna de la ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 1. \u00a0El defensor de JOSE FERNANDO JARAMILLO MAZUERA propone contra la \u00a0sentencia \u00a0del Tribunal Superior de Ibagu\u00e9 un primer \u00a0cargo como principal, con apoyo en la causal primera \u00a0del \u00a0art. \u00a0220 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P. por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0afirmando \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0la \u00a0presencia de errores manifiestos de hecho y de \u00a0derecho \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de los cuales no se habr\u00eda reconocido al procesado la \u00a0aminorante punitiva consagrada en el art. 60 del C.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 2. \u00a0Siendo \u00a0esta \u00a0la formulaci\u00f3n del reproche, como atinadamente lo \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, debe destacar la Sala que \u00a0incurre \u00a0el defensor en notables desaciertos t\u00e9cnicos en su formulaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0ha \u00a0predicado las dos modalidades de error sin \u00a0advertir \u00a0el diverso sentido y alcance que cada una de ellas tiene, pues como es \u00a0bien \u00a0sabido en el de hecho se est\u00e1 frente a una equivocada expresi\u00f3n f\u00e1ctica \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0en \u00a0el de derecho se trata de un yerro sobre la \u00a0significaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0que \u00a0ella \u00a0tiene, \u00a0no \u00a0siendo admisible su alegaci\u00f3n \u00a0casacional a un mismo tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 3. \u00a0Y, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0sostener \u00a0enseguida \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal habr\u00eda \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0&#8220;falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad&#8221; \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con las pruebas que \u00a0acreditan \u00a0la \u00a0atenuante del art. 60 del C.P., el actor no individualiza cu\u00e1les \u00a0son \u00a0 estos \u00a0 medios \u00a0 demostrativos \u00a0 y \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido \u00a0objetivo \u00a0por \u00a0parte \u00a0del sentenciador, como \u00a0tampoco \u00a0explica \u00a0la transcendencia del presunto yerro en el fallo, esto es, por \u00a0qu\u00e9 \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0presentado \u00a0el \u00a0mismo, \u00a0la \u00a0alegada \u00a0atemperante punitiva \u00a0efectivamente habr\u00eda tenido que ser reconocida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 4. \u00a0Pese \u00a0a \u00a0estos \u00a0vac\u00edos \u00a0y \u00a0demostrando \u00a0con \u00a0ello \u00a0una completa \u00a0inseguridad \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 proposici\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0un \u00a0verdadero \u00a0alejamiento \u00a0de \u00a0las \u00a0iniciales \u00a0premisas \u00a0del \u00a0ataque, inusitadamente procede a \u00a0afirmar \u00a0el \u00a0libelista que no obstante aceptar el Tribunal que JARAMILLO MAZUERA \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0estado de ira, dej\u00f3 de aplicar el precepto sustantivo que regula la \u00a0figura, \u00a0 debido \u00a0 a \u00a0una \u00a0&#8220;interpretaci\u00f3n \u00a0completamente \u00a0ajena \u00a0al \u00a0verdadero \u00a0esp\u00edritu \u00a0de la mencionada norma&#8221;, introduciendo de este modo un nuevo elemento \u00a0de \u00a0 confusi\u00f3n \u00a0 y \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0al \u00a0reproche, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0que \u00a0como \u00a0insistentemente \u00a0lo \u00a0recuerda \u00a0la \u00a0jurisprudencia de esta Sala, en la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial el quebranto se produce por falta de aplicaci\u00f3n \u00a0o \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0y \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0si \u00a0fuera verdad que el sentenciador reconoci\u00f3 la presencia de la ira \u00a0pero \u00a0se \u00a0neg\u00f3 \u00a0a \u00a0atenuar \u00a0la \u00a0pena de conformidad con el art. 60 del C.P., es \u00a0tambi\u00e9n \u00a0sabido que tal evento debe alegarse en casaci\u00f3n por la v\u00eda directa y \u00a0no por la indirecta como en este caso se ha postulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 5. \u00a0Lo anterior no obsta para precisar \u00a0que \u00a0en ning\u00fan momento el Tribunal Superior admiti\u00f3 consolidados los elementos \u00a0propios \u00a0de \u00a0la diminuente punitiva en referencia y antes por el contrario, como \u00a0resultado \u00a0del \u00a0detenido \u00a0estudio que sobre el particular hiciera y el an\u00e1lisis \u00a0cr\u00edtico \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 diferentes \u00a0pruebas \u00a0obrantes \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0descart\u00f3 \u00a0categ\u00f3ricamente \u00a0su \u00a0concurrencia \u00a0respaldando \u00a0con ello la decisi\u00f3n de primer \u00a0grado, \u00a0al \u00a0advertir, \u00a0como \u00a0con acierto lo pone de presente el Delegado, que no \u00a0existi\u00f3 \u00a0ning\u00fan \u00a0nexo \u00a0entre \u00a0el \u00a0episodio relacionado con el momento en que a \u00a0tempranas \u00a0horas \u00a0Carlos \u00a0Arturo \u00a0Aristiz\u00e1bal \u00a0bail\u00f3 con la novia de JARAMILLO \u00a0MAZUERA, \u00a0su \u00a0posterior invitaci\u00f3n a ella con el mismo prop\u00f3sito cuando estaba \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l \u00a0y \u00a0el \u00a0suceso \u00a0-aislado \u00a0completamente \u00a0del anterior \u00a0episodio-, \u00a0en \u00a0que \u00a0JARAMILLO \u00a0MAZUERA \u00a0energ\u00fameno \u00a0al \u00a0no hab\u00e9rsele otorgado \u00a0cr\u00e9dito \u00a0para la cancelaci\u00f3n de la cuenta por parte del propietario del lugar, \u00a0result\u00f3 \u00a0golpeando \u00a0al mesero Jaime Cuartas Valencia para ir en b\u00fasqueda de un \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego a la mesa en que se hallaban sus amigos, s\u00f3lo que al regresar y \u00a0no \u00a0encontrarlo \u00a0se dirigi\u00f3 a Aristiz\u00e1bal con la pretensi\u00f3n de buscar motivos \u00a0para \u00a0agredirlo \u00a0sin \u00a0obtener \u00a0la menor respuesta a su belicosa actitud, pues su \u00a0v\u00edctima \u00a0estaba para dicho momento impasiblemente sentado en una butaca al lado \u00a0del \u00a0bar, \u00a0pese \u00a0a \u00a0lo \u00a0cual \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0dispararle \u00a0a \u00a0la \u00a0cabeza seg\u00e1ndole \u00a0instant\u00e1neamente la vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sobre este panorama \u00a0f\u00e1ctico \u00a0que \u00a0concluy\u00f3 \u00a0probado el Tribunal y a efectos de negar la aminorante \u00a0punitiva del art. 60 del C.P., se consign\u00f3 en la sentencia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;No \u00a0puede \u00a0desconocerse \u00a0que \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Fernando \u00a0Jaramillo \u00a0Mazuera \u00a0actu\u00f3 \u00a0con \u00a0ira, pero de ning\u00fan modo puede pregonarse que tal estado emocional \u00a0le \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0provocado \u00a0por \u00a0su \u00a0v\u00edctima, \u00a0como quiera que si bien Carlos \u00a0Arturo \u00a0Aristiz\u00e1bal \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0bailando \u00a0con \u00a0Mercedes \u00a0Ibarra cuando lleg\u00f3 \u00a0Jaramillo \u00a0Mazuera y quiso sacarla a bailar nuevamente cuando ella se hallaba en \u00a0la \u00a0mesa \u00a0de \u00a0\u00e9ste, oportunidad en que no acept\u00f3, lo hizo sin \u00e1nimo de ofensa \u00a0alguna \u00a0y \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0ella \u00a0era \u00a0pretendida \u00a0por su victimario, como se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0lo \u00a0afirmado \u00a0por \u00a0Hern\u00e1n Garc\u00eda, cuando refiere que al negarse \u00a0Mercedes \u00a0a \u00a0bailar \u00a0con \u00a0Carlos \u00a0Arturo, \u00e9ste le pregunt\u00f3 que si era que ella \u00a0ten\u00eda \u00a0amores \u00a0con Jos\u00e9 Fernando, respondi\u00e9ndole que s\u00ed, porque varias veces \u00a0hab\u00edan \u00a0ido \u00a0los \u00a0dos \u00a0a la discoteca, sin que haya prueba atendible de que por \u00a0este \u00a0motivo \u00a0Carlos \u00a0Arturo \u00a0Aristiz\u00e1bal \u00a0se \u00a0hubiera disgustado y que hubiera \u00a0querido tomar represalia de alguna naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0estado \u00a0col\u00e9rico \u00a0en \u00a0que \u00a0mont\u00f3 \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Fernando \u00a0Jaramillo \u00a0Mazuera, \u00a0fue \u00a0motivado \u00a0porque no se le acept\u00f3 firmar vale por la cuenta y por \u00a0el \u00a0reclamo \u00a0que \u00a0le hiciera el mesero Cuartas Valencia por entrar a interrumpir \u00a0el \u00a0descanso \u00a0de \u00a0su \u00a0patr\u00f3n \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Garc\u00eda, \u00a0hecho \u00a0que \u00a0de \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0constituyen \u00a0el \u00a0&#8216;comportamiento \u00a0ajeno \u00a0grave e injusto&#8217; que exige el normativo \u00a0para \u00a0tener \u00a0derecho a la diminuente punitiva que pretende el recurrente; pues a \u00a0este \u00a0estado \u00a0de \u00a0enojo \u00a0lo equipara la doctrina con el resentimiento, que es la \u00a0inconformidad \u00a0del \u00a0\u00e1nimo \u00a0por el desagrado de alguna cosa, el que de aceptarse \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0lo \u00a0pretende \u00a0la defensa, dar\u00eda lugar a una inconsiderable \u00a0(sic) \u00a0cantidad de impunidad, porque bastar\u00eda con afirmarse que mat\u00e9 porque me \u00a0dio \u00a0rabia; \u00a0cuando \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0en estudio, conforme al art\u00edculo que la \u00a0contempla, \u00a0 tiene \u00a0 elementos \u00a0esenciales \u00a0que \u00a0no \u00a0pueden \u00a0desintegrarse \u00a0para \u00a0admitirla. \u00a0Lo \u00a0que \u00a0aminora el delito, no es la ira en s\u00ed, sino que \u00e9sta haya \u00a0sido \u00a0causada \u00a0por \u00a0comportamiento \u00a0grave \u00a0e injusto, es este necesario v\u00ednculo \u00a0entre \u00a0ella, la incitaci\u00f3n injuriosa y el estado sicol\u00f3gico de quien recibe la \u00a0irritaci\u00f3n, el que le da su propia fisonom\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Conforme \u00a0a lo anterior, no es calumnioso explicarle a una persona \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene orden de cr\u00e9dito, ni es deshonroso indicarle que es mortificante \u00a0despertar \u00a0a \u00a0un ciudadano que se encuentra descansando, ni es injurioso invitar \u00a0a \u00a0una \u00a0dama a bailar cuando se hace sin ninguna otra intenci\u00f3n. De suerte, que \u00a0de \u00a0situaciones como \u00e9stas no puede derivarse la ira que tiene relevancia en el \u00a0estatuto \u00a0penal; \u00a0pues de la ira &#8220;normal&#8221; se ocupan tratadistas como Emilio Mira \u00a0y \u00a0L\u00f3pez, \u00a0quien \u00a0escribe que visi orbe sine irae (no hay mundo sin ira), de la \u00a0que \u00a0anota \u00a0a \u00a0la \u00a0vez, \u00a0que \u00a0ni Dios mismo escap\u00f3 a sus efectos, la cual no es \u00a0aplicable \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0situaciones \u00a0 \u00a0con \u00a0 resonancia \u00a0 jur\u00eddica&#8221; \u00a0 (fl.23 \u00a0 Cdno. \u00a0Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 6. \u00a0As\u00ed, por \u00faltimo y demostrando con ello el censor que su \u00fanica \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0ha \u00a0sido \u00a0la de oponerse a la valoraci\u00f3n de las pruebas tenidas en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el Tribunal para negar la diminuente de la ira al procesado y sobre \u00a0la \u00a0base \u00a0de \u00a0una \u00a0realidad \u00a0f\u00e1ctica \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0declar\u00f3 probada la \u00a0sentencia, \u00a0previamente \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0pod\u00eda otorgar &#8220;m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0pleno \u00a0y completo&#8221; a las declaraciones de Carlos Alberto Casta\u00f1eda, \u00a0Jaime \u00a0Cuartas \u00a0y \u00a0Hern\u00e1n Garc\u00eda, por no merecer &#8220;la credibilidad exigida para \u00a0llegar \u00a0al \u00a0estado \u00a0de certeza que predica el art. 247 del C. de P.P.&#8221;, a manera \u00a0de \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0se est\u00e1 frente a un &#8220;error de derecho por falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n&#8221;, lo cual impone rechazar la censura en cuanto dirigida a \u00a0controvertir \u00a0 el \u00a0 valor \u00a0probatorio \u00a0otorgado \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0a \u00a0tales \u00a0testimonios, \u00a0pues \u00a0ya \u00a0se \u00a0ha \u00a0advertido \u00a0con insistencia por la Corte que esta \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0error \u00a0tiene \u00a0una \u00a0exigua \u00a0posibilidad \u00a0en \u00a0la casaci\u00f3n penal, a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0quedar exclusivamente habilitada para aquellos casos en que la \u00a0propia \u00a0ley \u00a0asigna \u00a0un \u00a0valor a la prueba -resagos de tarifa legal- o cuando el \u00a0juzgador \u00a0le otorga a ella un espec\u00edfico valor no se\u00f1alado legalmente, mas n\u00f3 \u00a0para \u00a0confrontar \u00a0los criterios de apreciaci\u00f3n racional bajo cuya autonom\u00eda el \u00a0juez llega a la verdad de lo ocurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Lo \u00a0anterior \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0hoy \u00a0en \u00a0d\u00eda \u00a0es \u00a0indiscutible \u00a0que \u00a0si el juzgador en cumplimiento del \u00a0mandato \u00a0legal \u00a0se\u00f1alado en el art. 254 del C. de P.P., justiprecia las pruebas \u00a0en \u00a0su \u00a0conjunto \u00a0-con \u00a0estricta \u00a0sujeci\u00f3n a las reglas de la l\u00f3gica y la sana \u00a0cr\u00edtica- \u00a0y con la debida exposici\u00f3n del m\u00e9rito que razonadamente les asigna, \u00a0no \u00a0es \u00a0viable \u00a0atacar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0bajo \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0alternativas \u00a0que \u00a0te\u00f3ricamente \u00a0 contempla \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0much\u00edsimo \u00a0menos \u00a0con \u00a0un \u00a0m\u00e9todo \u00a0propio \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias \u00a0consistente en \u00a0criticar \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n probatoria del fallo impugnado y la credibilidad que a \u00a0los \u00a0distintos \u00a0medios \u00a0demostrativos se ha dado, creando para ello una personal \u00a0secuencia \u00a0de \u00a0los hechos con la cual pretende oponerse a la realidad de los que \u00a0declar\u00f3 como verdad probada el sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0estas \u00a0condiciones, el ataque debe desecharse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 7. \u00a0 En \u00a0 el \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0tambi\u00e9n \u00a0propuesto por la causal primera del art. 220 del C. de \u00a0P.P., \u00a0acusa \u00a0el \u00a0actor \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0&#8220;por \u00a0error \u00a0manifiesto de hecho&#8221;, al no \u00a0haberse \u00a0reconocido a JARAMILLO MAZUERA el in dubio pro reo pese a existir en el \u00a0proceso \u00a0 dos \u00a0 grupos \u00a0de \u00a0testigos \u00a0que \u00a0describen \u00a0dos \u00a0secuencias \u00a0f\u00e1cticas \u00a0diversas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Procede entonces el \u00a0libelista \u00a0a \u00a0afirmar \u00a0que el Tribunal deriv\u00f3 su certeza legal para condenar en \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Carlos Alberto Casta\u00f1eda, Jaime Cuartas Valencia y Hern\u00e1n \u00a0Garc\u00eda, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0existir \u00a0un \u00a0segundo grupo de declarantes conformado por \u00a0Margoth \u00a0Mej\u00eda \u00a0Su\u00e1rez, \u00a0Gustavo \u00a0Le\u00f3n \u00a0Buitrago, \u00a0Denis Ren\u00e9 Vargas, Gloria \u00a0Cristina \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Jaramillo, \u00a0Hernando Torres Parrado y Mercedes Ibarra, que \u00a0afirman \u00a0la \u00a0inocencia \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0colige \u00a0que &#8220;Ante las dos \u00a0versiones, \u00a0dis\u00edmiles \u00a0entre \u00a0si, \u00a0de estos dos grupos de declarantes, surge el \u00a0fen\u00f3meno jur\u00eddico de la duda&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 8. \u00a0As\u00ed \u00a0formulado \u00a0el \u00a0ataque, \u00a0es ostensible que su presentaci\u00f3n \u00a0resulta \u00a0deficiente y precaria, toda vez que el actor no singulariza las pruebas \u00a0cuya \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0habr\u00eda equivocado el Tribunal, pues la gen\u00e9rica referencia \u00a0a \u00a0los dos grupos de testigos a que hace alusi\u00f3n no logra concretar cu\u00e1les son \u00a0los \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0que sobre dichos elementos recaen, esto es, de qu\u00e9 manera \u00a0se \u00a0manifiesta \u00a0el \u00a0yerro \u00a0f\u00e1ctico \u00a0acusado, \u00a0bien porque el fallador supuso la \u00a0prueba, \u00a0la \u00a0omiti\u00f3 \u00a0o tergivers\u00f3 su objetivo contenido y menos a\u00fan aborda el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la \u00a0duda, sino que se trata en realidad de un gen\u00e9rico enunciado \u00a0carente \u00a0por \u00a0completo de demostraci\u00f3n que lo hace inestudiable en la medida en \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0puede entrar a suplir los vac\u00edos de la demanda en raz\u00f3n al \u00a0principio de limitaci\u00f3n que rige el recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 9. \u00a0Es, \u00a0entonces, \u00a0de nuevo evidente, que en el fondo lo pretendido \u00a0por \u00a0el \u00a0actor \u00a0ha \u00a0sido controvertir el valor probatorio dado por el Tribunal a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0en que fundament\u00f3 la sentencia, pues para el demandante tales \u00a0&#8220;testigos \u00a0resultan \u00a0sospechosos \u00a0y \u00a0carentes \u00a0de credibilidad&#8221;, en tanto que el \u00a0juzgador \u00a0los estim\u00f3 dignos de &#8220;credibilidad por su espontaneidad y coherencia, \u00a0as\u00ed \u00a0tambi\u00e9n \u00a0por \u00a0la \u00a0armon\u00eda \u00a0que \u00a0guardan \u00a0con \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0probanzas que \u00a0conforman \u00a0el plenario&#8221;, desechando a su turno en detenido y ponderado an\u00e1lisis \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0que \u00a0ofreci\u00f3 el otro grupo de declarantes conformado por amigos y \u00a0familiares \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0al considerar que ellos plantearon &#8220;situaciones que \u00a0no \u00a0ocurrieron \u00a0tergiversando \u00a0la \u00a0verdad&#8221;, \u00a0con el simple \u00e1nimo de favorecer a \u00a0JARAMILLO MAZUERA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0se \u00a0imponga \u00a0insistir \u00a0en \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0ante la demostrada presencia de trascendentes \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0puede \u00a0aspirarse \u00a0a desvirtuar las presunciones de acierto y \u00a0legalidad \u00a0que amparan a la sentencia impugnada en casaci\u00f3n, pues al no ejercer \u00a0la \u00a0Corte \u00a0funciones \u00a0de \u00a0tercera instancia, es al libelista a quien corresponde \u00a0una completa y coherente demostraci\u00f3n del cargo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0censura \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a010. \u00a0 Finalmente, \u00a0 respecto \u00a0 al \u00a0tercer \u00a0cargo \u00a0 su \u00a0 contradictoria \u00a0 enunciaci\u00f3n \u00a0permite \u00a0desecharlo \u00a0de \u00a0entrada, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0a \u00a0parte \u00a0de \u00a0proponerlo por &#8220;violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0y \u00a0por error de derecho&#8221;, lo que ya de por s\u00ed \u00a0supone \u00a0una \u00a0insalvable \u00a0ant\u00edtesis y pese a reconocer que en la v\u00eda directa no \u00a0es \u00a0permitido \u00a0&#8220;discutir \u00a0la valoraci\u00f3n probatoria del juzgador&#8221;, nada distinto \u00a0hace \u00a0cuando \u00a0referido como est\u00e1 el reproche al incremento punitivo deducido en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art. \u00a066.1, \u00a0esto es, &#8220;Haber obrado por \u00a0motivos \u00a0innobles \u00a0o \u00a0f\u00fatiles&#8221;, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0no pod\u00eda agravarse la pena por \u00a0dicho \u00a0concepto \u00a0&#8220;debido \u00a0a \u00a0que \u00a0esta \u00a0circunstancia \u00a0nunca \u00a0fue \u00a0probada en el \u00a0proceso&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito de lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTCIA en SALA DE CASACION PENAL, administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0RESUELVE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 NO \u00a0 \u00a0 \u00a0CASAR \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 sentencia \u00a0recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 C\u00f3piese, c\u00famplase \u00a0y devu\u00e9lvase el expediente al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE ENRIQUE CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 ANIBAL \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0EDUARDO \u00a0MEJIA ESCOBAR\u00a0 DIDIMO \u00a0PAEZ VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 JUAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 MANUEL \u00a0 \u00a0 \u00a0 TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 DEMANDA DE CASACION\/ VIOLACION INDIRECTA DE LA \u00a0LEY \/SANA CRITICA \u00a0\u00a0 Incurre \u00a0el \u00a0defensor en notables desaciertos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0en \u00a0su formulaci\u00f3n,\u00a0 toda vez que simult\u00e1neamente ha predicado \u00a0las \u00a0dos modalidades de error sin advertir el diverso sentido y alcance que cada \u00a0una \u00a0de \u00a0ellas \u00a0tiene, pues como es bien sabido en el de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-1041","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-6"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1041"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1041\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}