{"id":10409,"date":"2023-09-08T18:26:31","date_gmt":"2023-09-08T18:26:31","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2381107-09-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:26:31","modified_gmt":"2023-09-08T18:26:31","slug":"2381107-09-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2381107-09-05\/","title":{"rendered":"23811(07-09-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23811 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0\u00a0 065 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., siete (7) de septiembre de dos \u00a0mil cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte la admisibilidad formal de \u00a0la demanda presentada por el apoderado de la parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.-\u00a0 \u00a0Los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0motivaron \u00a0el \u00a0presente \u00a0 diligenciamiento, \u00a0 fueron \u00a0resumidos \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl se\u00f1or RUBEN DAR\u00cdO CASTELLANOS L\u00d3PEZ, \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a013 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01995, \u00a0celebr\u00f3 \u00a0con el denunciado JOSU\u00c9 DESIDERIO \u00a0GRANADOS \u00a0 AGUDELO \u00a0 un \u00a0 contrato \u00a0de \u00a0Compraventa \u00a0sobre \u00a0el \u00a0bulldozer \u00a0marca \u00a0CATERPILLAR, \u00a0modelo \u00a0DGC-10K, \u00a0serie 10005, Motor diesel Nro. 870103000, siendo \u00a0el \u00a0precio \u00a0estipulado \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0$40.000.000,oo pagaderos as\u00ed: El d\u00eda del \u00a0contrato \u00a0se \u00a0cancelaba \u00a0la \u00a0suma de $20.000.000 representados en un cheque Nro. \u00a00013426 \u00a0del \u00a0Banco Ganadero y otro cheque por valor de $20.000.000.oo, para ser \u00a0cobrado \u00a0el 13 de junio del mismo a\u00f1o. GRANADOS AGUDELO habiendo transferido la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0y \u00a0tenencia \u00a0del \u00a0bulldozer al comprador RUB\u00c9N DAR\u00cdO CASTELLANOS, y \u00a0ante \u00a0el \u00a0no \u00a0pago \u00a0del saldo adeudado, pues el segundo cheque sali\u00f3 con cuenta \u00a0saldada, \u00a0inicia \u00a0un \u00a0proceso \u00a0ejecutivo \u00a0por \u00a0el \u00a0no \u00a0pago del importe de dicho \u00a0cheque; \u00a0a \u00a0su \u00a0vez RUBEN DAR\u00cdO CASTELLANOS L\u00d3PEZ efect\u00faa un acuerdo de venta \u00a0con \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0ALFONSO \u00a0TORRES ACOSTA quien fue a Labranzagrande a desvarar el \u00a0bulldozer \u00a0y \u00a0llevarlo \u00a0a \u00a0Bogot\u00e1 en virtud de la autorizaci\u00f3n dada por JOSU\u00c9 \u00a0GRANADOS, \u00a0quien \u00a0en \u00a0ese momento ten\u00eda los papeles del automotor y recibi\u00f3 la \u00a0suma \u00a0de \u00a0doce \u00a0millones de pesos como abono a la deuda contra\u00edda por el se\u00f1or \u00a0RUB\u00c9N \u00a0DAR\u00cdO CASTELLANOS, debiendo pagar TORRES ACOSTA tambi\u00e9n algunas deudas \u00a0que \u00a0RUB\u00c9N \u00a0DAR\u00cdO ten\u00eda en el municipio de Labranzagrande. Por la premura del \u00a0tiempo, \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de la p\u00e9rdida del bien y las circunstancias en que se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0el \u00a0negocio entre CASTELLANOS y TORRES ACOSTA \u00e9ste fue verbal, \u00a0sin \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0elaborado \u00a0documento \u00a0alguno \u00a0y \u00a0sin testigos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0El 13 de julio de 2000, la Fiscal\u00eda 26 \u00a0Delegada \u00a0ante los Jueces Penales del Circuito de Sogamoso, calific\u00f3 el m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra de Desiderio Granados \u00a0Agudelo \u00a0por el delito de hurto agravado, decisi\u00f3n que al ser recurrida, el 1\u00b0 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02001, \u00a0fue confirmada por la Unidad de Fiscal\u00eda Delegada ante el \u00a0Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2- \u00a0El\u00a0 \u00a0Juzgado\u00a0 \u00a0Segundo\u00a0 \u00a0Penal\u00a0 \u00a0 del\u00a0 \u00a0 Circuito\u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0 Sogamoso,\u00a0 \u00a0 mediante \u00a0sentencia\u00a0 \u00a0del\u00a0 \u00a020\u00a0 \u00a0de\u00a0 agosto\u00a0 de\u00a0 2004,\u00a0 \u00a0absolvi\u00f3\u00a0 \u00a0al\u00a0 \u00a0procesado\u00a0 Josu\u00e9 Desiderio\u00a0 Granados\u00a0 \u00a0Agudelo\u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0 los\u00a0 \u00a0 cargos\u00a0 \u00a0 formulados\u00a0 \u00a0en\u00a0 \u00a0su\u00a0 contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado el fallo por el apoderado de la parte \u00a0civil, \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo, el 8 de febrero de 2005, \u00a0lo confirm\u00f3 en su integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El apoderado de la parte civil con base en la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presenta \u00a0cinco \u00a0cargos \u00a0contra la sentencia del \u00a0Tribunal, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa al Tribunal de haberse \u201capartado\u201d, \u00a0de \u00a0manera \u00a0indirecta, de la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0por falso juicio de existencia, habida \u00a0cuenta \u00a0 que, \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 criterio, \u00a0se \u00a0ignor\u00f3 \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0\u201csin \u00a0 detenerse \u00a0en \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0las \u00a0mismas, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0aceptar \u00a0 \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0 \u00a0probado \u00a0 \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0 \u2018deducido\u2019 \u00a0por \u00a0la \u00a0se\u00f1orita \u00a0juez \u00a0penal \u00a0del \u00a0circuito. \u00a0Se configur\u00f3 entonces el falso juicio de existencia por omisi\u00f3n, al \u00a0ignorar \u00a0las \u00a0pruebas viol\u00e1ndose as\u00ed de forma mediata los Arts. 349, 350 y 351 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0vigente \u00a0en el a\u00f1o de 1997 y de forma inmediata los Arts. \u00a020, \u00a023, \u00a0232, \u00a0234, 238 y 287 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0copiar \u00a0unas \u00a0porciones del fallo \u00a0impugnado, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0esas \u00a0conclusiones \u00a0son \u00a0falsas, \u00a0contradictorias y \u00a0subjetivas, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0obran \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0son \u00a0incompatibles con las afirmaciones, por lo siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0En \u00a0lo \u00a0que denomin\u00f3 el primer error de \u00a0hecho, \u00a0aduce \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis mancomunado de los elementos de juicio, se \u00a0omiti\u00f3 \u00a0 el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Alfonso \u00a0Torres \u00a0Acosta, \u00a0supuesto \u00a0comprador \u00a0del \u00a0Bulldozer. \u00a0A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0transcribe varios fragmentos de su versi\u00f3n y dice \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0diligenciamiento \u00a0queda \u00a0claro \u00a0que \u00a0su \u00a0misi\u00f3n fue la de hacer un \u00a0aval\u00fao ordenado por Granados, su patrono. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0Torres \u00a0neg\u00f3 haber negociado con \u00a0Castellanos \u00a0y \u00a0\u00e9ste \u00a0a \u00a0su \u00a0vez\u00a0 \u00a0niega \u00a0haber negociado con aqu\u00e9l. As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0asevera que no obra \u201cdocumento ni testigo que \u00a0desmienta \u00a0este \u00a0testimonio de los supuestos contratantes, no hay materia alguna \u00a0para \u00a0sacar \u00a0un indicio y una duda, figuras jur\u00eddicas \u00e9stas cuya existencia es \u00a0totalmente \u00a0 contraria \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 presente \u00a0 caso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota que la deducci\u00f3n del supuesto indicio \u00a0genera \u00a0duda \u00a0sobre la actuaci\u00f3n del juzgado que \u201cla \u00a0dedujo\u201d, erigi\u00e9ndose en una violaci\u00f3n de una regla \u00a0de la l\u00f3gica y de los postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como segundo error manifiesta que el Tribunal \u00a0omiti\u00f3 \u00a0en la actividad probatoria el testimonio de Te\u00f3dulo Ben\u00edtez, al punto \u00a0que \u00a0se pas\u00f3 por alto el contrato suscrito entre \u00e9ste y el se\u00f1or Castellanos, \u00a0para lo cual copia una cl\u00e1usula de dicho acuerdo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera que las citadas pruebas testimoniales \u00a0confirman \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0Torrres, \u00a0en \u00a0su \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n, es decir, que el \u00a0negocio \u00a0lo \u00a0efectu\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Granados \u00a0y excluyen la existencia de un \u00a0contrato \u00a0verbal. \u00a0Del \u00a0mismo modo, complementa, \u201cque \u00a0la \u00a0m\u00e1quina no amenazaba ruina como se lee en la sentencia, pues su propietario \u00a0hab\u00eda \u00a0contratado \u00a0al ingeniero Ben\u00edtez para que la trasladara a Tunja, lo que \u00a0excluye \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0cualquier \u00a0 \u00a0\u2018ayuda\u2019 para su \u00a0tra\u00edda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0atinente \u00a0al \u00a0tercer error de hecho, \u00a0anota \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0mencion\u00f3 \u00a0y \u00a0analiz\u00f3 el contenido del oficio 2710 del 8 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02002, \u00a0suscrito \u00a0por \u00a0el \u00a0secretario \u00a0del \u00a0Juzgado Doce Civil del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1. \u00a0En \u00a0esas \u00a0condiciones, destaca que el se\u00f1or Granados no \u00a0pod\u00eda \u00a0ejercer justicia por su propia mano, ya que, por ser contraria a la ley, \u00a0ten\u00eda \u00a0registrada \u00a0la \u00a0orden \u00a0de embargo, raz\u00f3n por la cual debi\u00f3 entregar la \u00a0m\u00e1quina \u00a0al juzgado. As\u00ed, complementa, queda demostrada la mala fe y el \u00e1nimo \u00a0de \u00a0lucro \u00a0consistente \u00a0en \u00a0cobrar \u00a0dos \u00a0bulld\u00f3zeres \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0en su poder. \u00a0\u201cEsta \u00a0 prueba \u00a0 es \u00a0concordante \u00a0con \u00a0las \u00a0dem\u00e1s, \u00a0especialmente \u00a0el \u00a0informe \u00a0del \u00a0CTI, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0Torres \u00a0es \u00a0mencionado como \u00a0secuestre\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0del \u00a0cuarto \u00a0error, \u00a0a\u00f1ade \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0omiti\u00f3 \u00a0el \u00a0estudio \u00a0del \u00a0testimonio de Orlando Boh\u00f3rquez Ayala, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que se trata de un testigo presencial, los \u00a0indicios \u00a0 a \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 hacen \u00a0 menci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0\u201cson \u00a0discordantes y divergentes, m\u00e1s aun, contradictorios con todas \u00a0las \u00a0 \u00a0 \u00a0dem\u00e1s \u00a0 \u00a0 pruebas \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 son \u00a0 \u00a0 m\u00e1s \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 diez\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a lo que llama quinto error sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0informe \u00a0del CTI suscrito por Jorge Luis S\u00e1nchez Ter\u00e1n fue omitido en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0las \u00a0prueba. \u00a0Anota que conforme al citado informe, el se\u00f1or \u00a0Torres \u00a0no es comprador verbal sino secuestre de un juzgado desconocido. Asevera \u00a0que \u00a0 \u00e9ste \u00a0 en \u00a0 calidad \u00a0 de \u00a0 secuestre \u00a0 no \u00a0pod\u00eda \u00a0comprar \u00a0la \u00a0m\u00e1quina, \u00a0\u201ctampoco \u00a0pod\u00eda \u00a0GRANADOS cogerlo alegando abandono \u00a0pues \u00a0para eso ten\u00eda la orden de embargo que hab\u00eda registrada y el bien deb\u00eda \u00a0ser sometido a remate\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0sexto error, anota que no se \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0el an\u00e1lisis de las pruebas la intervenci\u00f3n del procesado en la vista \u00a0p\u00fablica, \u00a0donde \u00a0admiti\u00f3 \u00a0que envi\u00f3 a Torres\u00a0 a cambiar su declaraci\u00f3n. \u00a0De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0dice \u00a0que \u00a0queda \u00a0demostrada la autorizaci\u00f3n y negociaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0Granados \u00a0y \u00a0Torres, \u00a0\u201cen consonancia con las \u00a0dem\u00e1s \u00a0pruebas \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0pruebas \u00a0incompatibles \u00a0con \u00a0la existencia de un \u00a0contrato \u00a0verbal \u00a0entre \u00a0Castellanos \u00a0y \u00a0Torres. Qu\u00e9 indicio puede haber de tal \u00a0convenio \u00a0verbal\u2019. Ninguno, \u00a0las \u00a0 pruebas \u00a0 son \u00a0 excluyentes \u00a0con \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0contrato \u00a0y \u00a0una \u00a0autorizaci\u00f3n verbales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de enfatizar lo anteriormente expuesto, \u00a0acota \u00a0que \u00a0al \u00a0se\u00f1or Granados no le consta que hubiese existido negocio verbal \u00a0entre \u00a0Castellanos \u00a0y Torres \u201ccomo es que recibi\u00f3 en \u00a0esas \u00a0condiciones \u00a0una \u00a0fuerte \u00a0suma de dinero por un supuesto negocio que no le \u00a0consta \u00a0y \u00a0una \u00a0autorizaci\u00f3n que no existe. Si no le consta por qu\u00e9 afirma, en \u00a0otras \u00a0 \u00a0ocasiones, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0TORRES \u00a0 NEGOCI\u00d3 \u00a0 CON \u00a0 CASTELLANOS?\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo atinente al s\u00e9ptimo error, resalta que \u00a0el \u00a0 fallo \u00a0tampoco \u00a0menciona \u00a0copia \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0civil, \u00a0\u201cproferida \u00a0por el se\u00f1or JUEZ DOCE CIVIL DEL CIRCUITO DE BOGOT\u00c1 del \u00a025 \u00a0de marzo de 2003 y su complementaria del 10 de junio de 2003, que determin\u00f3 \u00a0la \u00a0 \u00a0inexistencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 abonos \u00a0 hechos \u00a0 al \u00a0 demandante \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 proceso \u00a0civil\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que \u00a0junto \u00a0a la sentencia de primera \u00a0instancia \u00a0alleg\u00f3 \u00a0copia \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda instancia dictada por la Sala \u00a0Civil \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0\u201cque no \u00a0tiene \u00a0recurso \u00a0alguno por tratarse de un proceso ejecutivo, da por terminada la \u00a0controversia \u00a0y \u00a0hace \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0a \u00a0cosa \u00a0juzgada, por tanto qued\u00f3 se decidi\u00f3 \u00a0(sic) \u00a0de \u00a0forma \u00a0definitiva \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0produjo el cacareado contrato verbal, \u00a0tampoco \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0transacci\u00f3n \u00a0de abonos ni se favoreci\u00f3 patrimonio de mi \u00a0procurado \u00a0con \u00a0el accionar del enjuiciado, como de forma err\u00f3nea sentenci\u00f3 el \u00a0Honorable \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Santa \u00a0Rosa. \u00a0Deja \u00a0as\u00ed de ser inofensiva la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0GRANADOS, \u00a0deviene \u00a0dolosa, \u00a0pues \u00a0la \u00a0justificaci\u00f3n que \u00a0encuentra \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0quiso atenuar la deuda con el hurto, no se \u00a0materializ\u00f3 \u00a0y \u00a0al momento el bulld\u00f3zer\u00a0 y sus frutos favorecen al se\u00f1or \u00a0JOSU\u00c9 \u00a0GRANADOS. \u00a0No \u00a0basta que dicho se\u00f1or hiciera una falsa, extempor\u00e1nea y \u00a0fraudulenta \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0al \u00a0juzgado \u00a0a \u00a0sabiendas \u00a0de \u00a0que no ser\u00eda tenida en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0inoportuna \u00a0y \u00a0por \u00a0no \u00a0estar \u00a0probada. Debi\u00f3 probarse el hecho de \u00a0impedir \u00a0que \u00a0Benitez \u00a0trajera \u00a0el bulld\u00f3zer benefici\u00f3 a mi procurado, pues no \u00a0aparece prueba que as\u00ed lo determine.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto del octavo error de hecho, argumenta \u00a0que \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0estudiar \u00a0y, por tanto, se ignor\u00f3 la providencia dictada por la \u00a0titular \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Sogamoso, decisi\u00f3n que \u00a0\u201ccontradice \u00a0 abiertamente \u00a0con \u00a0la \u00a0que \u00a0aqu\u00ed \u00a0se \u00a0impugna. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0el \u00a030 de julio de 2004, el mismo despacho que en primera \u00a0instancia \u00a0 decidi\u00f3 \u00a0sobre \u00a0el \u00a0proceso \u00a0que \u00a0aqu\u00ed \u00a0se \u00a0ventila\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, \u00a0insiste \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido \u00a0es \u00a0contradictorio \u00a0con \u00a0las aquellas, \u201clo \u00a0que \u00a0 permite \u00a0deducir \u00a0que \u00a0sin \u00a0haber \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0cambiaran \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0se \u00a0cambi\u00f3 \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de los juzgadores sobre los hechos y, por \u00a0tanto, \u00a0se viol\u00f3 la imparcialidad de la administraci\u00f3n de justicia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota \u00a0que \u00a0por v\u00eda de la violaci\u00f3n de las \u00a0normas \u00a0del estatuto procesal penal se vulner\u00f3, de manera indirecta, la ley por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de existencia, ocult\u00e1ndose de esta manera la \u00a0realidad \u00a0procesal, permiti\u00e9ndose \u201cque se fallara en \u00a0contra \u00a0del \u00a0Art. \u00a0232 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal que ordena hacerlo con \u00a0las \u00a0pruebas obrantes en el proceso. Dicha violaci\u00f3n permiti\u00f3 que se fabricara \u00a0un \u00a0 indicio \u00a0 inexistente, \u00a0 por \u00a0 discordante \u00a0 y \u00a0divergente \u00a0del \u00a0resto \u00a0del \u00a0proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0que \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0del pluricitado \u00a0indicio \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 duda \u00a0vulnera \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0287 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0pues \u00a0en la apreciaci\u00f3n de los \u00a0hechos \u00a0indicadores, \u00a0se \u00a0debe \u00a0estudiar \u00a0su concordancia y su convergencia as\u00ed \u00a0como \u00a0su \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las dem\u00e1s pruebas. En el caso deducido por la primera \u00a0instancia \u00a0no existe convergencia entre estos tres hechos: La reuni\u00f3n del hotel \u00a0DAN, \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de documento alguno sobre lo all\u00ed tratado y la declaraci\u00f3n \u00a0de JES\u00daS RAM\u00cdREZ SALAZAR\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que no comparte las afirmaciones \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0seg\u00fan \u00a0las \u00a0cuales, no hubo autorizaci\u00f3n verbal como se aduce, \u00a0por la siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0testimonio \u00a0 del \u00a0 \u201csupuesto \u00a0 autorizado\u201d, \u00a0se\u00f1or \u00a0Alfonso \u00a0Torres \u00a0Acosta, quien niega dicha autorizaci\u00f3n, \u201clos \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0TEODULO BENITEZ y ORLANDO BOHORQUEZ que son concordantes con el \u00a0primero \u00a0y \u00a0tienen relaci\u00f3n directa entre si; la intervenci\u00f3n del procesado en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica\u00a0 \u00a0en sus apartes arriba citados; la sentencia de la \u00a0causa \u00a0083 \u00a0que confirma la falsedad del segundo intento declaratorio de ALFONSO \u00a0TORRES \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0de \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0especializada \u00a0que \u00a0confirma \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0GRANADOS, son concordantes entre s\u00ed al negar la existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0del due\u00f1o CASTELLANOS. La concordancia entre las pruebas \u00a0se \u00a0deriva \u00a0de la correspondencia y la conformidad entre ellas, aspecto ignorado \u00a0por la sentencia recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de referirse nuevamente al oficio, \u00a0agrega \u00a0que \u00a0el sentenciador incurri\u00f3 en errores en la actividad probatoria, lo \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0quebrantar \u00a0las \u00a0normas citadas en precedencia, y solicita a la \u00a0Sala \u00a0 casar \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0proferir \u00a0sentencia \u00a0condenatoria en contra de Josu\u00e9 Granados Agudelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0haberse \u00a0apartado \u00a0\u201cde \u00a0manera \u00a0indirecta, \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0TERGIVERSACI\u00d3N \u00a0DEL SENTIDO F\u00c1CTICO DE LAS \u00a0PRUEBAS, \u00a0viol\u00e1ndose as\u00ed los Arts. 349, 350 y 351 del C\u00f3digo Penal vigente en \u00a0el \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a01997 \u00a0y el Art. 1502 del C\u00f3digo Civil, al vulnerar los Arts. 238, \u00a0287 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 277 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Procedimiento \u00a0 \u00a0Penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n copia un fragmento del fallo \u00a0impugnado \u00a0y \u00a0dice que el Tribunal tergivers\u00f3 la ampliaci\u00f3n de denuncia, yerro \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial, \u201cpues \u00a0en \u00a0su intervenci\u00f3n el denunciante al un\u00edsono con las dem\u00e1s \u00a0pruebas, \u00a0informa \u00a0que \u00a0se \u00a0neg\u00f3 \u00a0a \u00a0aceptar \u00a0las propuestas del se\u00f1or ALFONSO \u00a0TORRES, \u00a0lo \u00a0que \u00a0prueba \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0arreglo \u00a0verbal de mi \u00a0procurado \u00a0con \u00a0el \u00a0se\u00f1or TORRES, ya que de acuerdo a la norma del Art. 1502 de \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial civil, si el interesado no consiente en aceptar el acuerdo \u00a0no hay poder legal que lo obligue\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta que en la sentencia se acepta que \u00a0hubo \u00a0un \u00a0principio de negociaci\u00f3n, mientras que en la declaraci\u00f3n se sostiene \u00a0que \u00a0\u201chubo una negativa rotunda a negociar, lo que es \u00a0abiertamente \u00a0 contradictorio \u00a0con \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia\u201d. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0advierte \u00a0que no se ha demostrado que la ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0denuncia \u00a0haya \u00a0sido falsa o que exista prueba en contrario, \u201cpues \u00a0 estas \u00a0 afirmaciones \u00a0 de \u00a0 la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0en \u00a0comento \u00a0son \u00a0concordantes \u00a0a \u00a0plenitud \u00a0con \u00a0las pruebas recaudadas en el proceso, vale decir \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0ALFONSO \u00a0TORRES \u00a0en \u00a0su primera salida, los testimonios de \u00a0TEODULO \u00a0BENITEZ\u00a0 \u00a0y \u00a0ORLANDO BOHORQUEZ, el informe del CTI, el oficio 2710 \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a0Doce Civil del Circuito de Bogot\u00e1, la sentencia del mismo juzgado \u00a0y \u00a0su \u00a0confirmaci\u00f3n en segunda instancia, la sentencia de la causa 083 de 2001, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de la fiscal\u00eda especializada y la intervenci\u00f3n del procesado en \u00a0que \u00a0manifiesta \u00a0no \u00a0constarle \u00a0que \u00a0CASTELLANOS \u00a0hay \u00a0AUTORIZADO \u00a0a \u00a0TORRES. La \u00a0sentencia \u00a0afirma \u00a0deducir de la ampliaci\u00f3n de denuncia algo que en la misma no \u00a0existe \u00a0y \u00a0pretende \u00a0ignorar \u00a0el verdadero contenido de la prueba con violaci\u00f3n \u00a0flagrante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0imparcialidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, solicita a la Corte casar la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, dictar fallo sustitutivo y se ordene al \u00a0procesado \u00a0\u201cel \u00a0pago \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios legalmente \u00a0demostrados en el proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0se \u201capart\u00f3\u201d de \u00a0manera \u00a0indirecta de la ley sustancial, puesto que le confiri\u00f3 valor probatorio \u00a0a \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0irregularmente \u00a0allegado al proceso, es decir, el \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0\u201cabogado del enjuiciado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0no se tuvo en cuenta el incidente \u00a0ocurrido \u00a0con \u00a0el \u00a0despacho \u00a0comisorio \u00a0adelantado \u00a0en la ciudad de Bogot\u00e1 y la \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0del \u00a0nombre \u00a0del \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0\u201cque \u00a0fuera \u00a0cambiado \u00a0de ISRAEL A RAFAEL, excusa que le permiti\u00f3 al \u00a0juez \u00a0comisionado \u00a0impedir \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0del apoderado de la parte civil, \u00a0mediante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 cuestionario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0enviado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00e9ste\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de copiar una porci\u00f3n del testimonio \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Salazar, insiste que se impidi\u00f3 la actuaci\u00f3n del \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil. \u00a0De \u00a0igual manera, el juez comitente ignor\u00f3 el \u00a0requerimiento, \u00a0lo \u00a0que \u00a0aunado \u00a0a la alteraci\u00f3n del nombre del apoderado de la \u00a0parte \u00a0 civil \u00a0 y \u00a0 la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0documentos \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0constituye \u00a0una \u00a0irregularidad \u00a0sustancial que transgrede al debido\u00a0 proceso, al no acatarse \u00a0con \u00a0lo dispuesto en los art\u00edculos 13 y 234 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0\u201cdonde se ordena la imparcialidad en la b\u00fasqueda de \u00a0la \u00a0 prueba \u00a0 y \u00a0 es \u00a0 causal \u00a0 de \u00a0 nulidad \u00a0 de \u00a0dicha \u00a0diligencia\u201d. \u00a0Tambi\u00e9n, agrega, se violaron los principios de presunci\u00f3n de \u00a0inocencia y de buena fe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0dice \u00a0que \u00a0se \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de Jes\u00fas Mar\u00eda Ram\u00edrez Salazar, para lo cual \u00a0procede \u00a0a \u00a0transcribir \u00a0varios fragmentos de su versi\u00f3n.\u00a0 Concluye que el \u00a0fallo \u00a0absolutorio \u00a0se \u00a0construy\u00f3 \u00a0sobre \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0\u201ctrascendentes \u00a0 y \u00a0 manifiestos, \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 cuales \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0prueba referidos a los supuestos \u00a0indicios \u00a0que generan duda de la ocurrencia del delito, quebrant\u00e1ndose en forma \u00a0inmediata \u00a0las normas que regulan la actividad probatoria los Arts. 13, 238, 287 \u00a0y \u00a0277 \u00a0y \u00a0en \u00a0forma mediata normas de car\u00e1cter sustancial Arts. 349, 350 y 351 \u00a0del \u00a0 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0vigente \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0a\u00f1o \u00a0 \u00a0de \u00a0 1997\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, depreca a la Corte casar la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, dictar una de car\u00e1cter condenatoria en \u00a0contra \u00a0de \u00a0Josu\u00e9 \u00a0Granados \u00a0Agudelo \u00a0y \u00a0ordene el pago de los correspondientes \u00a0perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa al Tribunal de haberse \u201capartado\u201d \u00a0de \u00a0manera \u00a0directa de la ley \u00a0sustancial, \u00a0\u201cpor \u00a0error \u00a0de \u00a0l\u00f3gica jur\u00eddica, POR \u00a0FALTA \u00a0DE \u00a0APLICACI\u00d3N \u00a0DE \u00a0LA NORMA, viol\u00e1ndose as\u00ed el par\u00e1grafo del Art. 88 \u00a0del C\u00f3digo Nacional de Tr\u00e1nsito\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n cita una porci\u00f3n del fallo \u00a0impugnado \u00a0y dice que el se\u00f1or Granados ya hab\u00eda iniciado un proceso ejecutivo \u00a0y \u00a0se \u00a0le hab\u00eda concedido el embargo de las dos maquinarias, raz\u00f3n por la cual \u00a0no \u00a0 pod\u00eda \u00a0 apropiarse \u00a0 de \u00a0\u201cla \u00a0cosa\u201d de acuerdo con el citado art\u00edculo 88. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado, anota que est\u00e1 probado que no \u00a0hubo \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0en el accionar del agente, en raz\u00f3n de que no hizo abonos \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0ejecutivo \u00a0y \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0entreg\u00f3 \u00a0al due\u00f1o, el se\u00f1or Torres \u00a0\u201ctampoco \u00a0 le \u00a0entreg\u00f3 \u00a0dinero \u00a0alguno \u00a0al \u00a0due\u00f1o \u00a0CASTELLANOS, \u00a0sino \u00a0que hubo reparto del producto entre TORRES y GRANADOS. No se \u00a0menciona \u00a0para \u00a0nada la norma contenida en el par\u00e1grafo del Art. 88 del C\u00f3digo \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito, \u00a0que \u00a0le imped\u00eda al enjuiciado obrar como due\u00f1o, cual \u00a0fue \u00a0la \u00a0conducta \u00a0asumida \u00a0por \u00a0el \u00a0se\u00f1or GRANADOS, al recoger la m\u00e1quina. Al \u00a0ignorar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que contiene la sentencia del proceso civil se da v\u00eda para \u00a0violar \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, solicita a la Corte casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada y, por lo mismo, dictar una condenatoria y se ordene el \u00a0pago de los perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa al Tribunal de haberse \u201capartado\u201d, \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0manera \u00a0 \u00a0directa, \u00a0\u201cpor \u00a0error \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0jur\u00eddica, \u00a0consistente en \u00a0FALTA \u00a0DE APLICACI\u00d3N de la norma sustancial, contenida en los Arts. 1502, 1507, \u00a01757 \u00a0y \u00a01760 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil \u00a0as\u00ed como los Arts. 232 y 265 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil de forma inmediata\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de referirse a los art\u00edculos 232 y \u00a0265 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Civil y 1502 del C\u00f3digo Civil, asevera que el \u00a0se\u00f1or \u00a0Torres \u00a0no \u00a0es \u00a0legalmente \u00a0capaz \u00a0de negociar con el se\u00f1or Granados la \u00a0maquina \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0no tiene la capacidad de pagar las \u00a0deudas \u00a0de \u00a0CASTELLANOS \u00a0sin \u00a0su \u00a0autorizaci\u00f3n. \u00a0Si \u00a0ello \u00a0es \u00a0as\u00ed el contrato \u00a0celebrado \u00a0 entre \u00a0 Granados \u00a0 y \u00a0 Torres \u00a0 es \u00a0nulo \u00a0sin \u00a0la \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Castellanos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota que se encuentra cabalmente demostrado \u00a0que \u00a0 no \u00a0 hubo \u00a0 aceptaci\u00f3n \u00a0 t\u00e1cita \u00a0y \u00a0que \u00a0\u201cno \u00a0materializ\u00f3 \u00a0el supuesto objeto del contrato entre Torres y Granados, en cuanto \u00a0que \u00a0se \u00a0abonar\u00eda \u00a0a \u00a0una \u00a0deuda \u00a0de \u00a0Castellanos. \u00a0Se \u00a0simul\u00f3 \u00a0abonar \u00a0a \u00a0una \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0civil \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0deudor \u00a0pero \u00a0ilegalmente \u00a0por \u00a0tanto \u00a0dicha \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0no \u00a0surti\u00f3 \u00a0ning\u00fan efecto en esa jurisdicci\u00f3n. As\u00ed hubiese sido \u00a0aceptada \u00a0no \u00a0tendr\u00eda \u00a0valor \u00a0alguno \u00a0a \u00a0la luz de la norma aqu\u00ed vulnerada, de \u00a0manera \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0comete \u00a0un \u00a0grave \u00a0error \u00a0al no aplicarla\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0Granados y Torres \u00a0negociaron \u00a0el \u00a0bulld\u00f3zer\u00a0 \u00a0para justificar \u201csu \u00a0delito\u201d, \u00a0aspecto que no debi\u00f3 ser de recibo por el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0puesto que la ley lo prohibe, \u201cnegando \u00a0expresamente \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de que las deudas del due\u00f1o \u00a0del \u00a0 \u00a0bulld\u00f3zer \u00a0 \u00a0fueran \u00a0 \u00a0pagadas \u00a0 \u00a0por \u00a0 un \u00a0 tercero \u00a0 que \u00a0 hurt\u00f3 \u00a0 su \u00a0maquinaria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota \u00a0que \u00a0al omitirse el contenido de los \u00a0art\u00edculos \u00a01502, 1507, 1757 y 1760 del C\u00f3digo Civil y 232 y 265 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Civil, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 juzgador \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cevadi\u00f3\u201d \u00a0pronunciarse \u00a0sobre la condena \u00a0en \u00a0perjuicios, \u00a0\u201cdejando en el \u00e1mbito de la duda la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del litigio, que se podr\u00e1 continuar en la jurisdicci\u00f3n civil de a \u00a0acuerdo \u00a0al \u00a0Art. \u00a057 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, ya que dicha norma no \u00a0contempla \u00a0la \u00a0duda \u00a0en \u00a0sus \u00a0causales \u00a0de aplicaci\u00f3n. Al dejar sin resolver la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0se \u00a0niega \u00a0el \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0justicia y se burla al \u00a0perjudicado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo expuesto, solicita a la Corte casar \u00a0la \u00a0sentencia impugnada y, por lo mismo, dictar una de car\u00e1cter condenatorio en \u00a0contra \u00a0del procesado y se le ordene pagar los perjuicios ocasionados legalmente \u00a0demostrados en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0en \u00a0el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0que \u00a0llam\u00f3 \u00a0\u201cPRUEBAS \u00a0 \u00a0 QUE \u00a0 \u00a0 SE \u00a0 \u00a0 ALLEGAN\u201d, \u00a0pide que se tengan como elementos de \u00a0juicios \u00a0dentro \u00a0del \u00a0presente tr\u00e1mite, la copia de la sentencia del 2 de julio \u00a0de \u00a0 2004, \u00a0 \u201cproferida \u00a0por \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0primera \u00a0especializada \u00a0de Santa Rosa de Viterbo\u201d,\u00a0 y las \u00a0copias \u00a0de \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0primera \u00a0y segunda instancia dictadas en el proceso \u00a0ejecutivo N\u00b0 96-0185. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0recu\u00e9rdese \u00a0que \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0una \u00a0tercera instancia, donde de manera libre se puedan hacer \u00a0toda \u00a0clase \u00a0de \u00a0cuestionamientos a una sentencia que por ser la culminaci\u00f3n de \u00a0todo \u00a0un \u00a0proceso, \u00a0viene \u00a0amparada \u00a0por \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0los \u00a0reparos \u00a0deben \u00a0estar \u00a0soportados en las \u00a0causales \u00a0que taxativamente estatuy\u00f3 el legislador para demandar los errores in \u00a0iudicando \u00a0o \u00a0in \u00a0procedendo \u00a0que \u00a0se \u00a0avizoren \u00a0en \u00a0el correspondiente fallo de \u00a0m\u00e9rito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0debe \u00a0ser \u00a0confeccionada \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0decantados \u00a0por la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la Sala, cuyo reparo debe ser claro y preciso en cuanto a su \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo, habida cuenta que la Corte, en virtud del principio \u00a0de limitaci\u00f3n, no puede entrar a suplantar al libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0de \u00a0otra \u00a0manera, \u00a0el \u00a0\u00e9xito \u00a0de la \u00a0censura \u00a0no depende de lo extenso o sugestivo del discurso sino que se demuestre \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0es \u00a0ilegal, \u00a0por \u00a0haberse incurrido en vicios de juicio o de \u00a0procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechas \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0aclaraciones \u00a0se \u00a0proceder\u00e1 \u00a0a \u00a0estudiar \u00a0si \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada a nombre del \u00a0procesado\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0re\u00fane \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 presupuestos \u00a0 \u00a0 legales \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 su \u00a0admisibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0reproche \u00a0no \u00a0re\u00fane los presupuestos \u00a0legales \u00a0para su admisibilidad, puesto que se vislumbra que la inconformidad del \u00a0recurrente \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0el \u00a0grado de estimaci\u00f3n probatoria que los juzgadores le \u00a0otorgaron a los elementos de juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante todo recu\u00e9rdese que el error de hecho \u00a0se \u00a0predica \u00a0de \u00a0la apreciaci\u00f3n o contemplaci\u00f3n de la prueba, es decir, que el \u00a0yerro \u00a0recae \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del medio de convicci\u00f3n, ya sea \u00a0porque \u00a0se \u00a0omite \u00a0o se supone, o porque se distorsiona su contenido o porque se \u00a0trastoca, en su estimaci\u00f3n, los postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, el censor inicialmente califica \u00a0a \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0de la sentencia como falsas, contradictorias y subjetivas, \u00a0puesto \u00a0 que \u00a0 considera \u00a0 que \u00a0 las \u00a0 pruebas \u00a0 son \u00a0incompatibles \u00a0con \u00a0dichos \u00a0razonamientos, \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0guarda \u00a0logicidad \u00a0con \u00a0el falso juicio de \u00a0existencia invocado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra forma, si el actor estimaba que el \u00a0juzgador \u00a0al \u00a0momento de valorar los medios de convicci\u00f3n viol\u00f3 los postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0ha \u00a0debido \u00a0presentar la censura por los senderos del error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0evidenciando \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la regla de la l\u00f3gica \u00a0vulnerada \u00a0(ley \u00a0de identidad, de contradicci\u00f3n, de tercero excluido, de raz\u00f3n \u00a0suficiente, \u00a0etc.), \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera lo fue y su incidencia en las motivaciones \u00a0del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 llama \u00a0 \u201cprimer \u00a0error \u00a0de hecho\u201d, si bien se\u00f1ala \u00a0el \u00a0 medio \u00a0 de \u00a0 prueba \u00a0 presuntamente \u00a0 omitido, \u00a0de \u00a0todos \u00a0modos \u00a0dej\u00f3 \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0mitad \u00a0de \u00a0camino, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0en \u00a0vez \u00a0de \u00a0evidenciar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0yerro, \u00a0su \u00a0discurso lo centr\u00f3 en afirmar que no se tuvo en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0testimonio de Alfonso Torres Acosta y que de su versi\u00f3n queda claro \u00a0que \u00a0la misi\u00f3n fue la de realizar un aval\u00fao ordenado por su patrono. Del mismo \u00a0modo, \u00a0procede \u00a0a \u00a0presentar una personal valoraci\u00f3n de los medios de prueba al \u00a0sostener \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 diligenciamiento \u00a0 no \u00a0 obra \u00a0 documento \u00a0ni \u00a0testigo \u00a0\u201cque \u00a0lo desmienta\u201d y que \u00a0tampoco \u00a0 \u00a0para \u00a0 construir \u00a0 \u201cindicios\u201d \u00a0o \u00a0llegar a un grado de conocimiento de incertidumbre que lleve \u00a0a aplicar la duda a favor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0a \u00a0los \u00a0errores \u00a0\u201csegundo\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201ctercer\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201ccuarto\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cquinto\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201csexto\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cs\u00e9ptimo\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u201coctavo\u201d, \u00a0de \u00a0igual \u00a0manera \u00a0se\u00f1ala los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0presuntamente \u00a0omitidos \u00a0en \u00a0la \u00a0actividad probatoria (el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Te\u00f3dulo Ben\u00edtez, el oficio 2710 del 8 de noviembre de 2002, la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Orlando \u00a0Boh\u00f3rquez \u00a0Ayala, el informe del C.T.I. suscrito por \u00a0Jorge \u00a0Luis \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Ter\u00e1n, \u00a0la ampliaci\u00f3n de denuncia, la sentencia dictada \u00a0por \u00a0el Juez Doce Civil del Circuito de Bogot\u00e1 \u201cy su \u00a0complementaria \u00a0del \u00a010 \u00a0de junio de 2003\u201d y el fallo \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Sogamoso), \u00a0pero no \u00a0evidencia \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido apreciados los se\u00f1alados medios de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0necesariamente el fallo habr\u00eda sido condenatorio y, por lo mismo, \u00a0se \u00a0condenar\u00eda \u00a0al \u00a0procesado \u00a0al pago de perjuicios invocados en la demanda de \u00a0constituci\u00f3n de parte civil y demostrados en la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, en la argumentaci\u00f3n del segundo \u00a0error, \u00a0el \u00a0actor \u00a0pretende \u00a0resaltar \u00a0el dicho de Alfonso Torres Acosta, habida \u00a0cuenta \u00a0que, \u00a0en \u00a0su criterio, las pruebas de car\u00e1cter testimonial confirman su \u00a0dicho, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0el negocio jur\u00eddico lo celebr\u00f3 con el se\u00f1or \u00a0Granados, \u00a0excluy\u00e9ndose \u00a0de esta manera un contrato verbal. En el mismo sentido \u00a0desarrolla \u00a0el \u00a0tercer \u00a0error, \u00a0pues \u00a0advierte \u00a0que el se\u00f1or Granados no pod\u00eda \u00a0ejercer \u00a0justicia por su propia mano. Respecto del cuarto error asevera que como \u00a0Orlando \u00a0Boh\u00f3rquez \u00a0Ayala fue testigo presencial, los indicios que se mencionan \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0\u201cson \u00a0discordantes y divergentes, \u00a0m\u00e1s \u00a0aun, \u00a0contradictorios \u00a0con \u00a0todas \u00a0la \u00a0dem\u00e1s \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0son \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0diez\u201d. \u00a0 En \u00a0 trat\u00e1ndose \u00a0 del \u00a0 quinto \u00a0yerro \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0labor \u00a0demostrativa \u00a0la \u00a0hizo \u00a0consistir \u00a0en destacar que del \u00a0informe \u00a0rendido \u00a0por el C.T.I, se advierte que el se\u00f1or Torres no es comprador \u00a0sino \u00a0secuestre \u00a0de \u00a0un juzgado desconocido, raz\u00f3n por la cual no pod\u00eda vender \u00a0la maquinaria agr\u00edcola. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo que ata\u00f1e al sexto error, adem\u00e1s de \u00a0dolerse \u00a0que \u00a0la ampliaci\u00f3n de indagatoria\u00a0 \u201cno \u00a0se \u00a0 tuvo \u00a0en \u00a0cuenta\u201d,\u00a0 \u00a0pretende \u00a0imponer \u00a0su \u00a0personal \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista, \u00a0es \u00a0decir, que en el expediente est\u00e1 demostrada la \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0y negociaci\u00f3n entre Granados y Torres, sin que se pueda predicar \u00a0la existencia de un contrato de car\u00e1cter verbal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, en lo que tiene que ver con los \u00a0errores \u00a0s\u00e9ptimo \u00a0y \u00a0octavo, el actor se limit\u00f3 a se\u00f1alar que en la actividad \u00a0probatoria \u00a0no \u00a0se tuvieron en cuenta los fallos adoptados por otras autoridades \u00a0judiciales, \u00a0a \u00a0insistir que no hubo el tan mentado contrato verbal y a oponerse \u00a0al \u00a0grado \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0duda \u00a0a que lleg\u00f3 el sentenciador, aspecto que \u00a0condujo a la absoluci\u00f3n del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0el \u00a0actor \u00a0no \u00a0demuestra la \u00a0concurrencia \u00a0del citado error de hecho por falso juicio de existencia, sino que \u00a0presenta \u00a0una \u00a0personal valoraci\u00f3n de c\u00f3mo se debi\u00f3 apreciar los elementos de \u00a0juicio, \u00a0discrepancia \u00a0de \u00a0criterios \u00a0que \u00a0no \u00a0constituye \u00a0yerro \u00a0demandable \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0puesto que dentro del sistema de apreciaci\u00f3n de las pruebas que nos \u00a0rige, \u00a0el juzgador goza de libertad para justipreciarlos, s\u00f3lo limitado por los \u00a0postulados \u00a0que \u00a0sustentan \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0cuyo \u00a0desconocimiento \u00a0se \u00a0debe \u00a0plantear por la v\u00eda del error de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0censura el actor si bien se\u00f1al\u00f3 \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la \u00a0prueba \u00a0presuntamente \u00a0tergiversada, \u00a0esto es, la ampliaci\u00f3n de \u00a0denuncia, \u00a0puesto \u00a0que en manera alguna su representado adujo haber celebrado un \u00a0contrato \u00a0verbal, \u00a0de \u00a0todos modos vuelve a incurrir en las anteriores falencias \u00a0t\u00e9cnicas, \u00a0toda \u00a0vez que pretende que se le otorgue total cr\u00e9dito al dicho del \u00a0denunciante \u00a0en \u00a0el \u00a0citado \u00a0aspecto, \u00a0al \u00a0no \u00a0estar \u00a0demostrado que la referida \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0haya \u00a0sido falsa o que se encuentre desvirtuada con otros medios de \u00a0prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, el casacionista no demostr\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0presunto \u00a0yerro de apreciaci\u00f3n probatoria y mucho menos su \u00a0trascendencia frente a las decisiones adoptadas en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0el \u00a0actor no se\u00f1ala con estricto \u00a0apego \u00a0a \u00a0la \u00a0debida \u00a0t\u00e9cnica la clase de yerro, de acuerdo con su enunciado se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0invoca \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por falso juicio de legalidad, al \u00a0sostener \u00a0que \u00a0se \u00a0apreci\u00f3 \u00a0un medio de prueba que se alleg\u00f3 irregularmente al \u00a0proceso. \u00a0No \u00a0obstante, en el desarrollo de la censura mezcla argumentos propios \u00a0de \u00a0la causal tercera de casaci\u00f3n, apart\u00e1ndose de esta manera del principio de \u00a0autonom\u00eda de las causales de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, luego de evidenciar el incidente \u00a0ocurrido \u00a0con \u00a0un \u00a0despacho \u00a0comisiorio, \u00a0argumenta \u00a0que \u00a0a la parte civil se le \u00a0impidi\u00f3 \u00a0participar \u00a0en el proceso de producci\u00f3n y aducci\u00f3n de un elemento de \u00a0juicio, \u00a0irregularidad \u00a0que, \u00a0a \u00a0su juicio, transgredi\u00f3 el postulado del debido \u00a0proceso, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0acat\u00f3 \u00a0lo reglado en los art\u00edculos 13 y 234 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0en \u00a0lo \u00a0atinente \u00a0a \u00a0la \u00a0imparcialidad \u00a0del \u00a0funcionario judicial en la b\u00fasqueda de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa \u00a0manera si el casacionista estimaba \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0parte \u00a0que \u00a0representa \u00a0se \u00a0le \u00a0cercen\u00f3 \u00a0un \u00a0derecho \u00a0que \u00a0lleva al \u00a0desquiciamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0estructura del proceso, ha debido presentar la censura, \u00a0respetando \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0prioridad, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera de \u00a0casaci\u00f3n, evento que no ocurri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, apart\u00e1ndose de la tesis central \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0incursiona \u00a0en el error de hecho por falso juicio de identidad, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0afirma que se tergivers\u00f3 el contenido de la declaraci\u00f3n de Jes\u00fas \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Salazar y procede a insistir que el juzgador edific\u00f3 el fallo \u00a0sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cerrores \u00a0 \u00a0 \u00a0 trascendentes \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0manifiestos\u201d \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 las \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0la \u00a0censura \u00a0as\u00ed \u00a0planteada \u00a0y \u00a0desarrollada \u00a0pone \u00a0en \u00a0evidencia \u00a0la \u00a0inseguridad \u00a0del actor para \u00a0denunciar \u00a0los \u00a0presuntos \u00a0errores \u00a0que \u00a0le \u00a0se\u00f1ala \u00a0a la sentencia, puesto que \u00a0presenta \u00a0una \u00a0pluralidad \u00a0de argumentos que no guardan logicidad con el inicial \u00a0enunciado, \u00a0advirti\u00e9ndose m\u00e1s bien discrepancia en torno al m\u00e9rito dado a las \u00a0pruebas en el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto cargo \u00a0<\/p>\n<p>Esta vez el actor acude a los senderos de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa para denunciar yerros en la confecci\u00f3n del fallo impugnado. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0desconoce \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0que la \u00a0informan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer t\u00e9rmino, recu\u00e9rdese que cuando \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se \u00a0impugna \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n directa, los hechos y las \u00a0pruebas \u00a0se \u00a0deben \u00a0respetar \u00a0tal \u00a0como \u00a0fueron \u00a0apreciadas por el sentenciador, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0debate \u00a0se centra en la aplicaci\u00f3n del derecho y no en \u00a0aspectos referidos a la apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En segundo lugar, constituye una carga para \u00a0el \u00a0demandante indicar a la Corte si la infracci\u00f3n directa de la ley sustancial \u00a0tuvo \u00a0su \u00a0g\u00e9nesis \u00a0en la selecci\u00f3n del precepto llamado a solucionar el caso o \u00a0en \u00a0su \u00a0interpretaci\u00f3n; procediendo igualmente a dar las razones por las cuales \u00a0hubo \u00a0aplicaci\u00f3n indebida, exclusi\u00f3n evidente o interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de la \u00a0norma, \u00a0seg\u00fan \u00a0el caso, y, finalmente, evidenciar c\u00f3mo de no haberse incurrido \u00a0en \u00a0ese \u00a0error \u00a0de aplicaci\u00f3n del derecho, necesariamente el fallo habr\u00eda sido \u00a0favorable a los intereses procesales que representa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0evento que ocupa la atenci\u00f3n de la \u00a0Corte, \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0no \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0con los se\u00f1alados derroteros \u00a0t\u00e9cnicos, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0cit\u00f3 \u00a0el \u00a0precepto \u00a0excluido \u00a0en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0del juicio de derecho por parte del juzgador, de todas maneras se \u00a0qued\u00f3 \u00a0en \u00a0el simple enunciado, al no dar las razones, de manera jur\u00eddica, del \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0considera \u00a0que \u00a0el art\u00edculo 88 del C\u00f3digo Nacional de Tr\u00e1nsito era \u00a0llamado \u00a0a \u00a0solucionar el caso y menos demostr\u00f3 c\u00f3mo de haber sido aplicado el \u00a0procesado \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0condenado \u00a0por \u00a0la \u00a0conducta punible por la cual se le \u00a0profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la labor demostrativa de la \u00a0censura \u00a0la hizo consistir en informar que el se\u00f1or Granados ya hab\u00eda iniciado \u00a0un \u00a0proceso\u00a0 \u00a0ejecutivo \u00a0y \u00a0las dos maquinas agr\u00edcolas estaban embargadas, \u00a0siendo \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0no \u00a0se \u00a0pod\u00eda apropiar de la \u201ccosa\u201d \u00a0 de \u00a0 acuerdo \u00a0 con \u00a0el \u00a0mentado \u00a0art\u00edculo \u00a088. \u00a0As\u00ed mismo, destaca que est\u00e1 probado que no hubo justificaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0conducta del agente, puesto que no hizo abonos en el proceso ejecutivo y \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0entreg\u00f3 dinero alguno al se\u00f1or Castellanos. Finalmente, anota que \u00a0al \u00a0ignorarse \u00a0\u201cla \u00a0prueba que contiene la sentencia \u00a0del \u00a0proceso \u00a0civil se da v\u00eda libre para violar la norma sustancial del C\u00f3digo \u00a0Nacional de Tr\u00e1nsito\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por consiguiente, como quiera que la censura \u00a0no \u00a0cumple \u00a0con los presupuestos de claridad y precisi\u00f3n, tambi\u00e9n se impone su \u00a0inadmisibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto cargo \u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0reproche \u00a0tambi\u00e9n \u00a0adolece \u00a0de \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0yerros \u00a0t\u00e9cnicos, \u00a0puesto que el actor en vez de demostrar un error \u00a0en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0presenta \u00a0una \u00a0personal visi\u00f3n del acontecer \u00a0f\u00e1ctico y de las probanzas allegadas al diligenciamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda el actor la falta de aplicaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a01502, \u00a01507, \u00a01757 \u00a0y \u00a01760 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Civil y 232 y 265 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal. No obstante, en espera de que diera las razones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0por \u00a0las cuales estima que las citadas preceptivas tambi\u00e9n eran las \u00a0llamadas \u00a0a \u00a0solucionar \u00a0el \u00a0caso, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0Torres \u00a0no \u00a0era \u00a0capaz para \u00a0contratar \u00a0con \u00a0el se\u00f1or Granados y para pagar las deudas de Castellanos sin su \u00a0autorizaci\u00f3n; \u00a0 que \u00a0 en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0no \u00a0hubo \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0 t\u00e1cita \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 se \u00a0materializ\u00f3 \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0\u201cobjeto \u00a0del contrato entre Torres y Granados, en cuanto se abonar\u00eda \u00a0a \u00a0una \u00a0deuda \u00a0de \u00a0Castellanos. Se simul\u00f3 abonar una obligaci\u00f3n civil a nombre \u00a0del \u00a0deudor \u00a0pero ilegalmente por dicha simulaci\u00f3n no surti\u00f3 ning\u00fan efecto en \u00a0esa \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0por \u00a0tanto \u00a0dicha \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0no \u00a0surti\u00f3 \u00a0efecto \u00a0en \u00a0esa \u00a0jurisdicci\u00f3n. \u00a0As\u00ed \u00a0hubiese sido aceptada no tendr\u00eda valor alguno a la luz de \u00a0la \u00a0norma\u00a0 aqu\u00ed vulnerada, de manera que el juzgador comete un grave error \u00a0al \u00a0no aplicarla\u201d, que los se\u00f1ores Granados y Torres \u00a0negociaron \u00a0 la \u00a0 m\u00e1quina \u00a0 agr\u00edcola \u00a0para \u00a0justificar \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible, \u00a0etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0el \u00a0escrito \u00a0con \u00a0el que se \u00a0pretende \u00a0la \u00a0infirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo se asemeja m\u00e1s a un alegato de instancia \u00a0que \u00a0a \u00a0una \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n, raz\u00f3n por la cual, la Corte la inadmitir\u00e1, \u00a0seg\u00fan \u00a0 as\u00ed \u00a0 lo \u00a0dispone \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0213 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado, desconoce el libelista que en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no es procedente allegar elementos de \u00a0juicio, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que el debate probatorio culmin\u00f3 en las instancias y el fin \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0es \u00a0de \u00a0realizar \u00a0un juicio de legalidad al fallo, sin que \u00a0tenga cabida otros aspectos que no contenga la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0cabe \u00a0se\u00f1alar \u00a0que el estudio \u00a0detenido \u00a0del \u00a0expediente permite a la Sala concluir que no procede la casaci\u00f3n \u00a0oficiosa, \u00a0por cuanto no se percibe ninguna causal de nulidad ni vulneraci\u00f3n de \u00a0derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0las \u00a0demandas \u00a0de casaci\u00f3n presentada por el apoderado de la parte civil. \u00a0En \u00a0consecuencia, se declara desierto \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ALFREDO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO \u00a0 ORLANDO \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID \u00a0RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 SOLARTE \u00a0 PORTILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23811 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 Aprobado acta N\u00b0\u00a0 065 \u00a0 Bogot\u00e1 D. C., siete (7) de septiembre de dos \u00a0mil cinco (2005). \u00a0\u00a0 V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0 Resuelve la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-10409","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10409","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10409"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10409\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}