{"id":1037,"date":"2023-09-07T21:00:06","date_gmt":"2023-09-07T21:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10113-17-09-98\/"},"modified":"2023-09-07T21:00:06","modified_gmt":"2023-09-07T21:00:06","slug":"10113-17-09-98","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10113-17-09-98\/","title":{"rendered":"10113 (17-09-98)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 PROCESO No. 10113 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>NILSON PINILLA PINILLA \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 141 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., \u00a0septiembre \u00a0diecisiete (17) de mil novecientos noventa y ocho (1998). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO: \u00a0<\/p>\n<p>Se procede a resolver el recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0del procesado LUIS ENRIQUE RODRIGUEZ MONTA\u00d1O, \u00a0contra \u00a0la sentencia del Tribunal Superior de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 que confirm\u00f3, \u00a0con \u00a0las \u00a0modificaciones \u00a0que \u00a0adelante \u00a0se indican, la proferida por el Juzgado \u00a0Once \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de esta misma ciudad, que lo conden\u00f3 por un concurso \u00a0de delitos de homicidio y lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS: \u00a0<\/p>\n<p>La noche del 21 de enero de 1993, LUIS ALBERTO \u00a0SALINAS \u00a0estaba en su taller de ebanister\u00eda, ubicado en el barrio Mar\u00eda Paz de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1, en compa\u00f1\u00eda de su hija YULI PAOLA SALINAS y LUIS ALBERTO \u00a0LOPEZ \u00a0FLORIDO. \u00a0Al \u00a0lugar regres\u00f3 portando una escopeta LUIS ENRIQUE RODRIGUEZ \u00a0MONTA\u00d1O, \u00a0a quien llaman \u201cEl Morado\u201d, que poco antes hab\u00eda estado hablando \u00a0con \u00a0LOPEZ \u00a0FLORIDO; \u00a0en esta segunda ocasi\u00f3n le dijo que ven\u00eda a matarlo y en \u00a0efecto le hizo un disparo, que ocasion\u00f3 su deceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al reclamarle LUIS ALBERTO SALINAS cuidado con \u00a0su \u00a0hija, \u00a0tambi\u00e9n dispar\u00f3 contra \u00e9l, acarre\u00e1ndole incapacidad definitiva de \u00a060 \u00a0d\u00edas, \u00a0deformidad f\u00edsica y perturbaci\u00f3n funcional permanentes del miembro \u00a0superior derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES PROCESALES: \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0103 \u00a0Seccional \u00a0de Santaf\u00e9 de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0oy\u00f3 \u00a0en \u00a0indagatoria a LUIS ENRIQUE RODRIGUEZ \u00a0MONTA\u00d1O \u00a0y \u00a0el\u00a0 28 de enero de 1993 decret\u00f3 su detenci\u00f3n preventiva, por \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0homicidio \u00a0agravados. \u00a0Cerrada \u00a0la investigaci\u00f3n y \u00a0vencido \u00a0el \u00a0traslado \u00a0respectivo, \u00a0el \u00a021 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0el \u00a0indagado, por el concurso de delitos de \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0y \u00a0lesiones \u00a0personales (fs. 204 y Ss., cd. 1\u00b0). Habi\u00e9ndose \u00a0suspendido \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esta \u00a0providencia mientras se \u00a0surt\u00eda \u00a0el tr\u00e1mite al cual se hace menci\u00f3n en el siguiente p\u00e1rrafo, el 28 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01993 la Unidad de Fiscal\u00eda Delegada ante los Tribunales Superiores \u00a0de \u00a0 Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0y \u00a0Cundinamarca \u00a0declar\u00f3 \u00a0desierto \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n que se hab\u00eda interpuesto contra la calificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entre tanto y por solicitud del procesado, el \u00a0Juez \u00a0Veinte \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 celebr\u00f3 la audiencia \u00a0especial \u00a0para \u00a0terminaci\u00f3n \u00a0anticipada \u00a0del proceso, consagrada en el estatuto \u00a0procesal \u00a0penal en el art\u00edculo 37 entonces vigente, pero el 16 de junio de 1993 \u00a0(fs. \u00a0227 y Ss. ib.) improb\u00f3 el acuerdo a que hab\u00edan llegado la Fiscal\u00eda y el \u00a0acusado, \u00a0providencia \u00a0que, \u00a0apelada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0fue \u00a0confirmada por el \u00a0respectivo Tribunal (julio 26\/93, fs. 11 y Ss. cd. Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adelantado el juicio por el Juzgado Once Penal \u00a0del \u00a0Circuito, el 6 de mayo de 1994 conden\u00f3 al procesado por los delitos motivo \u00a0de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0a \u00a026 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas, mil pesos de multa, suspensi\u00f3n de 5 a\u00f1os en el ejercicio \u00a0de \u00a0la patria potestad y a la indemnizaci\u00f3n de los perjuicios causados (fs. 290 \u00a0y Ss., cd. 2\u00b0). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0dicha \u00a0sentencia por el acusado y su \u00a0defensor, \u00a0el \u00a019 \u00a0de \u00a0julio \u00a0del mismo a\u00f1o el Tribunal Superior de Santaf\u00e9 de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la patria potestad, rebaj\u00f3 a 10 a\u00f1os la \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas y vari\u00f3 el valor de la condena \u00a0por \u00a0 perjuicios, \u00a0confirmando \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s. \u00a0Decisi\u00f3n \u00a0que, \u00a0impugnada \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciado, es objeto del recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0el defensor formula dos cargos al fallo\u00a0 impugnado, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0 \u00a0 Violaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0sustancial\u00a0 \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la Ley 40 de \u00a01993, \u00a0porque \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0cometido \u00a0no \u00a0guarda \u00a0conexidad \u00a0con \u00a0el delito de \u00a0secuestro, \u00a0que \u00a0fue \u00a0la \u00a0materia \u00a0de \u00a0la citada ley, siendo la mayor pena all\u00ed \u00a0fijada \u00a0s\u00f3lo \u00a0aplicable \u00a0cuando \u00a0se \u00a0presente \u00a0relaci\u00f3n \u00a0entre esos dos hechos \u00a0punibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reconoce \u00a0 el \u00a0 impugnante \u00a0 que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0declar\u00f3 la exequibilidad de dicho art\u00edculo, pero considera que \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0sentencia \u00a0y la misma Ley 40 de 1993 permiten la interpretaci\u00f3n \u00a0indicada, \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0imponga \u00a0su \u00a0mayor \u00a0sanci\u00f3n s\u00f3lo cuando el homicidio \u00a0concurre con el secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0hubo \u00a0error del sentenciador, seg\u00fan el \u00a0censor, \u00a0al \u00a0determinar \u00a0la sanci\u00f3n sobre la consagrada en ese precepto y no en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 de 1980, que dej\u00f3 de aplicar creyendo que \u00a0hab\u00eda perdido vigencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, solicita a la Corte casar el \u00a0fallo \u00a0y \u00a0fijar \u00a0la pena en el m\u00ednimo de 10 a\u00f1os de prisi\u00f3n por el homicidio, \u00a0incrementando un a\u00f1o por las lesiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0 \u00a0De \u00a0manera \u00a0subsidiaria, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0endilga \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0haber violado indirectamente la ley sustancial, porque no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta la prueba recaudada en el juicio, que en su criterio permite el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0haber \u00a0obrado \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira, \u201cacerbo \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0no \u00a0fue rechazado de manera motivada sino en forma simplista se \u00a0asever\u00f3 \u00a0de que no reun\u00eda satisfactoriamente los requisitos y en relaci\u00f3n con \u00a0la \u00a0diminuente \u00a0de \u00a0la pena se guard\u00f3 silencio absoluto\u201d. No encuentra raz\u00f3n \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0otorgue \u00a0mayor \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0recaudadas \u00a0en \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0que \u00a0a \u00a0las allegadas en el juicio, luego de las explicaciones del \u00a0procesado \u00a0acerca \u00a0de \u00a0\u201csu \u00a0tardanza \u00a0en \u00a0aceptar \u00a0haber \u00a0sido el autor de los \u00a0hechos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0entonces que el fallador incurri\u00f3 \u00a0\u201cen \u00a0error \u00a0de hecho por omisi\u00f3n de prueba\u201d, particularmente la acopiada en \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0cuando \u00a0fueron \u00a0recibidas \u00a0las declaraciones de JOSE ANTONIO PINZON \u00a0SUAREZ, \u00a0LUIS \u00a0FERNANDO \u00a0TORRES MORALES, MARIA EUGENIA MARQUEZ, MARIA DEL CARMEN \u00a0SUAREZ \u00a0CALDAS, MARIA CUSTODIA PALACIOS e IGNACIO HUERTAS CLAVIJO, de las cuales \u00a0se \u00a0desprende \u00a0que el d\u00eda de los hechos un hombre de rasgos f\u00edsicos id\u00e9nticos \u00a0a \u00a0los \u00a0de la v\u00edctima, arma de fuego en mano, amenaz\u00f3 al sindicado dici\u00e9ndole \u00a0que si vend\u00eda un terreno, esa noche ser\u00eda hombre muerto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esa base probatoria colige que LUIS ENRIQUE \u00a0RODRIGUEZ \u00a0MONTA\u00d1O \u00a0ven\u00eda \u00a0siendo extorsionado por LUIS ALBERTO LOPEZ FLORIDO, \u00a0por \u00a0cuyas \u00a0amenazas \u00a0ese \u00a0d\u00eda tuvo que deshacer un contrato relacionado con un \u00a0inmueble \u00a0y \u00a0devolver \u00a0las \u00a0arras, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0lo \u00a0sumi\u00f3 \u00a0en un estado de \u00a0frustraci\u00f3n \u00a0e \u00a0ira \u00a0que, aunado a la ingesti\u00f3n de licor, determin\u00f3 su actuar \u00a0delictivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed que el demandante solicite a la Corte \u00a0casar \u00a0parcialmente \u00a0el fallo y reconocer al sentenciado la atenuante de la ira, \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal, precepto que el sentenciador no \u00a0aplic\u00f3, \u00a0 desobedeciendo \u00a0 el \u00a0 mandato \u00a0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0254 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0de \u00a0otra \u00a0parte \u00a0y bajo el t\u00edtulo \u00a0\u201cCASACION \u00a0OFICIOSA\u201d, que si la impugnaci\u00f3n no es atendida porque no re\u00fane \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0o \u00a0por \u00a0no haber logrado demostrar los cargos, la \u00a0Corte \u00a0tenga \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0lo que el censor observa en el ac\u00e1pite \u201cSINTESIS DE \u00a0LOS \u00a0HECHOS \u00a0Y \u00a0DE LA ACTUACION PROCESAL\u201d, sobre irregularidades que \u201cpueden \u00a0estar \u00a0violando \u00a0las garant\u00edas fundamentales&#8230; para que si hay lugar a ello se \u00a0de aplicaci\u00f3n al art\u00edculo 228 del C. de P. P.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado en lo Penal \u00a0considera \u00a0que el recurso no est\u00e1 llamado a prosperar, por diversas razones que \u00a0no hacen atendibles los planteamientos efectuados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cuanto \u00a0 al \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0declar\u00f3 \u00a0exequible \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la Ley 40 de 1993 y la \u00a0sentencia \u00a0de constitucionalidad hace tr\u00e1nsito a cosa juzgada y produce efectos \u00a0erga \u00a0omnes, sin que se pueda estudiar posici\u00f3n contraria, por no haber variado \u00a0la normatividad constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisamente \u00a0en \u00a0dicha \u00a0sentencia, \u00a0del 7 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01993, \u00a0la Corte Constitucional determin\u00f3 la existencia de unidad \u00a0de \u00a0materia \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con\u00a0 los tipos penales de secuestro y homicidio, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0es posible revivir el examen sobre la supuesta violaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo 158 de la Carta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, el art\u00edculo 29 de la Ley 40 de \u00a01993 \u00a0derog\u00f3 \u00a0expresamente \u00a0la descripci\u00f3n t\u00edpica del 323 del C\u00f3digo Penal y \u00a0el censor no puede esperar que se aplique lo que no estaba vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0nueva \u00a0disposici\u00f3n \u00a0describe \u00a0aut\u00f3nomamente \u00a0la \u00a0conducta, como tipo b\u00e1sico que no supedita su aplicaci\u00f3n a \u00a0la \u00a0comprobaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un secuestro, ni condiciona la pena a circunstancias como \u00a0las planteadas por el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo concerniente al segundo cargo, estima el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia es clara en afirmar que los testimonios \u00a0recaudados \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0analizados \u00a0globalmente por el Tribunal, no ofrecen \u00a0credibilidad \u00a0y, \u00a0por \u00a0\u00e9sto, no sirven para respaldar las afirmaciones tard\u00edas \u00a0del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0citar \u00a0c\u00f3mo el fallador s\u00ed se \u00a0ocup\u00f3 \u00a0de \u00a0sus \u00a0versiones, anota que tales declarantes no pod\u00edan aportar datos \u00a0seguros \u00a0sobre \u00a0las condiciones determinantes del estado de ira alegado, pues no \u00a0presenciaron \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y simplemente se refieren a la existencia de la banda \u00a0\u201cLa \u00a0Gallada\u201d, \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0pertenec\u00eda el hoy occiso, o a un \u00a0enfrentamiento \u00a0entre \u00a0\u00e9ste \u00a0y \u00a0el \u00a0ahora procesado. Situaciones que al parecer \u00a0constitu\u00edan \u00a0relaciones \u00a0problem\u00e1ticas \u00a0de \u00a0vieja \u00a0data, \u00a0que \u00a0no afectaban de \u00a0continuo su \u00e1nimo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, nuevamente el Tribunal se ocup\u00f3 de \u00a0la \u00a0diminuente para no reconocerla, ante la ausencia de una provocaci\u00f3n grave e \u00a0injusta. \u00a0Recalca \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico que las pruebas referidas s\u00ed fueron \u00a0examinadas \u00a0en \u00a0su \u00a0dimensi\u00f3n \u00a0apropiada, \u00a0pero \u00a0el \u00a0demandante, a partir de su \u00a0posici\u00f3n \u00a0 personal \u00a0y \u00a0sin \u00a0esforzarse \u00a0en \u00a0desvirtuar \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0que \u00a0no \u00a0les \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0poder \u00a0de convicci\u00f3n, pretende remover las \u00a0presunciones de acierto y legalidad de la sentencia, sin lograrlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0razones, \u00a0el Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la corporaci\u00f3n no casar el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO: El impugnante da a entender que \u00a0debe \u00a0respetarse \u00a0la unidad de materia (art. 158 Const.) en la Ley 40 de 1993 y, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0los homicidios cometidos a partir de su vigencia, 21 de enero \u00a0de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o, \u00a0ser\u00e1n \u00a0castigados \u00a0con \u00a0una \u00a0mayor \u00a0pena s\u00f3lo si se cometen en \u00a0conexidad con el secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero la supuesta incompatibilidad de dicha Ley \u00a0frente \u00a0a la Carta fue dilucidada por la Corte Constitucional, en fallo C-565 de \u00a0diciembre 7 de 1993, M. P. doctor Hernando Herrera Vergara: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDebe la Corte comenzar por dejar claramente \u00a0establecido \u00a0 que \u00a0entre \u00a0los \u00a0tipos \u00a0penales \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0refieren \u00a0las \u00a0normas \u00a0demandadas, \u00a0cuyo aumento de pena le corresponde examinar a este estrado, hay la \u00a0debida \u00a0unidad \u00a0de \u00a0materia. \u00a0Ella es evidente en su conexidad axiol\u00f3gica, dada \u00a0por \u00a0la \u00a0identidad \u00a0de los bienes jur\u00eddicos que el legislador busca proteger al \u00a0incriminar \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0y al secuestro, la cual en este caso se refleja en el \u00a0incremento \u00a0del \u00a0quantum de los l\u00edmites m\u00ednimo y m\u00e1ximo de las penas en ambos \u00a0casos \u00a0de veinticinco (25) a cuarenta (40) a\u00f1os de prisi\u00f3n y en su agravaci\u00f3n \u00a0por \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 de \u00a0 an\u00e1logas \u00a0 circunstancias, \u00a0 en \u00a0 cuya \u00a0virtud \u00a0se \u00a0enlazan \u00a0rec\u00edprocamente.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se tiene as\u00ed definido que dicha Ley no viola \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la supremac\u00eda de la Constituci\u00f3n, para el caso su art\u00edculo \u00a0158, \u00a0 preserv\u00e1ndose \u00a0 en \u00a0 ella \u00a0la \u00a0unidad \u00a0de \u00a0materia. \u00a0Ha \u00a0sido \u00a0apreciada \u00a0valorativamente \u00a0la estrecha relaci\u00f3n que existe entre los bienes jur\u00eddicos de \u00a0la \u00a0vida y la libertad, cuyos eventuales quebrantamientos son reprimidos con los \u00a0tipos \u00a0penales \u00a0de homicidio y secuestro. De otro lado, el impugnante no expresa \u00a0raz\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0ni \u00a0tendr\u00eda \u00a0c\u00f3mo \u00a0sustentarla, \u00a0para \u00a0que \u00a0tal \u00a0sentencia de \u00a0exequibilidad \u00a0pudiese \u00a0ser desconocida, habiendo hecho tr\u00e1nsito a cosa juzgada \u00a0constitucional \u00a0(inciso 1\u00b0 del art\u00edculo 243 Const.) y produciendo efectos erga \u00a0omnes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0proyecci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0precepto \u00a0no \u00a0debe \u00a0verificarse \u00a0en \u00a0forma \u00a0aislada, sino teniendo en cuenta que hace parte integral \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, lo cual fue asumido por el legislador, que adem\u00e1s \u00a0de \u00a0tratar \u00a0de no contrariar la Constituci\u00f3n Nacional, intent\u00f3 mantener alguna \u00a0consonancia \u00a0de la nueva ley con el C\u00f3digo Penal. Por esto, el proyecto inicial \u00a0que \u00a0 pretend\u00eda \u00a0 regular \u00a0exclusivamente \u00a0el \u00a0secuestro, \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0el \u00a0Senado \u00a0modificaciones, \u00a0como \u00a0se \u00a0observa en la Gaceta del Congreso del 18 de noviembre \u00a0de \u00a01992: \u00a0\u201cEn el curso de la fecunda discusi\u00f3n que esta iniciativa ha tenido \u00a0en \u00a0el \u00a0Senado \u00a0se plante\u00f3, no sin raz\u00f3n, que no pod\u00eda tratarse punitivamente \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0con \u00a0mayor \u00a0severidad \u00a0que \u00a0la del homicidio. Ello \u00a0condujo \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0adoptaran \u00a0decisiones \u00a0legislativas, agravando tambi\u00e9n las \u00a0penas \u00a0para \u00a0el homicidio que mantuvieran principios universales de \u2018dosimetr\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0penal\u2019.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Ley fue titulada \u201cpor la cual se adopta \u00a0el \u00a0estatuto \u00a0nacional \u00a0contra \u00a0el secuestro y se dictan otras disposiciones\u201d; \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0respet\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n lo establecido por el art\u00edculo 169 de la Carta, al \u00a0no \u00a0 quedar \u00a0limitado \u00a0su \u00a0contenido \u00a0a \u00a0la \u00a0regulaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0el \u00a0secuestro, \u00a0result\u00e1ndole \u00a0indispensable \u00a0regular \u00a0otros asuntos para acoplarse, al menos en \u00a0parte, con la preceptiva preestablecida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa \u00a0manera, \u00a0expresamente \u00a0modific\u00f3 los \u00a0art\u00edculos \u00a0323 \u00a0y \u00a0324 \u00a0del C\u00f3digo Penal, en atenci\u00f3n a la magnitud vital del \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0protegido, aumentando la punibilidad para que cuantitativamente \u00a0no resultara inferior a la que se consagraba para el secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0no \u00a0hacer m\u00e1s extensas estas trilladas \u00a0consideraciones, \u00a0cabe \u00a0recordar que el punto planteado por el censor como cargo \u00a0principal \u00a0ha \u00a0sido \u00a0amplia y uniformemente esclarecido por esta Sala, cuando en \u00a0m\u00faltiples \u00a0providencias se ha pronunciado en la misma forma como ahora lo har\u00e1 \u00a0(e. \u00a0g. \u00a0sentencias de casaci\u00f3n de noviembre 21\/95, rad. 9991 y noviembre 5\/96, \u00a0rad. \u00a09575, \u00a0M. \u00a0P. Carlos Augusto G\u00e1lvez Argote, y julio 25\/96, rad. 10673, M. \u00a0P. \u00a0 Juan \u00a0 Manuel \u00a0 Torres \u00a0Fresneda, \u00a0entre \u00a0varias \u00a0otras \u00a0de \u00a0m\u00e1s \u00a0reciente \u00a0data). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia y para el caso, no subsisten \u00a0dos \u00a0art\u00edculos \u00a0323 en el C\u00f3digo Penal, uno, el del texto original del Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0que \u00a0artificialmente \u00a0se \u00a0pretende \u00a0revivir \u00a0en su menos gravosa \u00a0punibilidad \u00a0para \u00a0homicidios \u00a0cometidos despu\u00e9s de que expresamente qued\u00f3 sin \u00a0vigor, \u00a0y \u00a0otro, \u00a0el modificado por la Ley 40 de 1993, que el recurrente plantea \u00a0como \u00a0aplicable \u00a0s\u00f3lo \u00a0al \u00a0homicidio \u00a0perpetrado en conexi\u00f3n con el secuestro, \u00a0pero \u00a0que \u00a0era \u00a0y \u00a0es el \u00fanico en vigor desde el 21 de enero de 1993 y que, por \u00a0legalidad inexorable, aplicaron los juzgadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tales razones, el cargo principal no est\u00e1 \u00a0llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0 CARGO: \u00a0 Contradictoria \u00a0 es \u00a0 la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del reproche que efect\u00faa el libelista en este cargo, que presenta \u00a0como \u00a0subsidiario, porque dice que el sentenciador no tuvo en cuenta las pruebas \u00a0practicadas \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0y \u00a0guard\u00f3 \u00a0silencio \u00a0absoluto \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n a la \u00a0diminuente \u00a0del \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira grave e injustamente provocado (art. 60 C. P.), \u00a0para \u00a0 anotar \u00a0 a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0que \u00a0tales \u00a0pruebas \u00a0no \u00a0fueron \u00a0motivadamente \u00a0rechazadas, \u00a0sino \u00a0que \u00a0en \u00a0forma \u00a0simplista \u00a0se \u00a0asever\u00f3 \u00a0que \u00a0no reun\u00edan los \u00a0requisitos. \u00a0Es \u00a0decir, plantea un error de hecho consistente en falso juicio de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0haber \u00a0omitido el examen de algunas pruebas, pero da a entender \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0fueron \u00a0consideradas, \u00a0mas \u00a0no \u00a0se \u00a0acogi\u00f3 su contenido presuntamente \u00a0favorable \u00a0 al \u00a0 acusado. \u00a0 Presentaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 vulnera \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0que \u00a0gobierna \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario ejercido, al no s\u00f3lo \u00a0presentarse \u00a0incongruencia, \u00a0sino \u00a0que \u00a0la \u00a0segunda \u00a0aseveraci\u00f3n del recurrente \u00a0desvirt\u00faa la primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo \u00a0relaciona los \u00a0testimonios \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0no fueron examinados por el Tribunal, para \u00a0sostener \u00a0que \u00a0con \u00a0ellos \u00a0se \u00a0demuestra que su asistido obr\u00f3 bajo el estado de \u00a0ira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0yerro que trata de endilgar resulta s\u00f3lo \u00a0aparente, \u00a0pues \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0s\u00ed \u00a0valor\u00f3 los testimonios de \u00a0descargo, \u00a0como \u00a0bien \u00a0anot\u00f3 \u00a0el representante del Ministerio P\u00fablico, pero no \u00a0les \u00a0 \u00a0otorg\u00f3 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0credibilidad \u00a0 \u00a0y \u00a0 trascendencia \u00a0 esperadas \u00a0 por \u00a0 la \u00a0defensa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cVarias \u00a0personas \u00a0depusieron \u00a0durante \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0a \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0para \u00a0demostrar que efectivamente en el \u00a0mencionado \u00a0barrio \u00a0exist\u00eda \u00a0una \u00a0banda de antisociales que extorsionaban a los \u00a0vecinos \u00a0y comet\u00edan diversas tropel\u00edas y que a la misma pertenec\u00eda el extinto \u00a0L\u00f3pez \u00a0Florido, \u00a0quien se manten\u00eda armado seg\u00fan esos atestantes, en tanto que \u00a0RODRIGUEZ \u00a0 \u00a0MONTA\u00d1O \u00a0 \u00a0era \u00a0 \u00a0conocido \u00a0 \u00a0como \u00a0 comerciante \u00a0 de \u00a0 muy \u00a0 buen \u00a0comportamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la Sala resulta claro que la actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0no \u00a0ofrece \u00a0claridad en cuanto a los verdaderos motivos por los cuales \u00a0RODRIGUEZ \u00a0MONTA\u00d1O \u00a0atac\u00f3 \u00a0con arma de fuego a L\u00f3pez Florido y Salinas pues a \u00a0pesar \u00a0de que se llegare a aceptar como cierto el que ambos, y principalmente el \u00a0primero, \u00a0se dedicaban a las actividades delincuentes que \u00faltimamente ha optado \u00a0el \u00a0procesado \u00a0por \u00a0predicar \u00a0de ellos, en lo cual ha encontrado cierto apoyo en \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0al \u00a0respecto \u00a0se \u00a0recepcionaron, \u00a0no encuentra suficiente \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica \u00a0el \u00a0comportamiento de RODRIGUEZ MONTA\u00d1O en cuanto \u00e9ste, \u00a0no \u00a0desde \u00a0el \u00a0inicio \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n sino \u00faltimamente,\u00a0 ha dado a \u00a0entender, \u00a0de \u00a0un \u00a0lado, \u00a0que \u00a0viv\u00eda \u00a0atemorizado \u00a0por \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0delincuentes, \u00a0armados \u00a0y \u00a0decididos \u00a0a \u00a0causarle \u00a0graves \u00a0da\u00f1os \u00a0a \u00a0\u00e9l y a su \u00a0familia, \u00a0hasta \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0visto \u00a0obligado \u00a0a \u00a0entregarles \u00a0cuantiosas \u00a0cantidades \u00a0de \u00a0dinero \u00a0y cederles la posesi\u00f3n de lotes de terreno, \u00a0pero, \u00a0 por \u00a0 otro \u00a0lado, \u00a0se \u00a0nos \u00a0presenta \u00a0como \u00a0dispuesto \u00a0a \u00a0arrostrar \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0de \u00a0atacar \u00a0mortalmente \u00a0a \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos \u00a0uno \u00a0de ellos, L\u00f3pez \u00a0Florido, \u00a0y \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0continuar \u00a0residiendo \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0habitual y \u00a0mantenerse \u00a0desarmado, \u00a0como dice que siempre lo estaba, pues, seg\u00fan ha quedado \u00a0establecido, \u00a0tras el ataque armado que se investiga, se dirigi\u00f3 a su vivienda, \u00a0se \u00a0dedic\u00f3 \u00a0a \u00a0dormir tranquilamente y en ese sitio las autoridades de Polic\u00eda \u00a0no \u00a0hallaron \u00a0arma alguna cuando penetraron para capturar a RODRIGUEZ MONTA\u00d1O y \u00a0buscar el arma homicida.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0transcrito se aprecia que el Tribunal \u00a0s\u00ed \u00a0analiz\u00f3 \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0recibidas \u00a0en la etapa del \u00a0juicio, \u00a0incluidas las que menciona el impugnante, al igual que las novedades en \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0del \u00a0procesado, para concluir de la variada actitud de \u00e9ste \u00a0durante \u00a0 el \u00a0 desarrollo \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0desplegada \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0acontecidos \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0 delictivos, \u00a0 las \u00a0 remembranzas \u00a0 que \u00a0sobrevienen \u00a0tard\u00edamente \u00a0y darles a las v\u00edctimas el car\u00e1cter de extorsionistas, que desde \u00a0mucho \u00a0antes \u00a0debieron \u00a0denunciar, \u00a0son aspectos de las probanzas que no emergen \u00a0dignos \u00a0de \u00a0cr\u00e9dito, \u00a0al\u00a0 confrontarse con la l\u00f3gica, la experiencia o lo \u00a0que \u00a0com\u00fanmente \u00a0sucede. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed \u00a0apreci\u00f3 \u00a0la prueba en \u00a0conjunto, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, como ordena el \u00a0art\u00edculo \u00a0254 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, sin que no ir especificando \u00a0uno \u00a0a \u00a0uno \u00a0el nombre de cada deponente, de los contestes en esos puntos, torne \u00a0la valoraci\u00f3n en ineficaz o inexistente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0 deduce \u00a0 que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0consider\u00f3 \u00a0suficientes \u00a0los \u00a0aspectos analizados para no otorgar credibilidad a la disculpa \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0aparentemente \u00a0corroborada, \u00a0en parte, por algunos testimonios, \u00a0estimando, \u00a0por tanto, innecesario plasmar en la sentencia tantos detalles, como \u00a0hubiese \u00a0querido \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0como \u00a0que el sindicado sostuvo que LUIS ALBERTO \u00a0LOPEZ \u00a0FLORIDO \u00a0horas \u00a0antes \u00a0de los sucesos lo amenaz\u00f3 con quitarle la vida si \u00a0vend\u00eda \u00a0un \u00a0terreno, \u00a0o \u00a0que LUIS FERNANDO TORRES MORALES afirme de la v\u00edctima \u00a0que \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0bigote, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0las fotograf\u00edas el cad\u00e1ver aparece con \u00a0mostacho; \u00a0ni \u00a0que \u00a0JOSE \u00a0ROBERTO \u00a0RIA\u00d1O \u00a0se dio cuenta del altercado y estando \u00a0dentro \u00a0de \u00a0su \u00a0casa, \u00a0ubicada \u00a0a media cuadra de distancia de la residencia del \u00a0LUIS \u00a0ENRIQUE \u00a0RODRIGUEZ MONTA\u00d1A, oy\u00f3 que los extra\u00f1os le dec\u00edan que saliera \u00a0y \u00a0no \u00a0fuera \u00a0cobarde, \u00a0altercado \u00a0acontecido \u00a0en \u00a0\u00e9poca \u00a0que \u00a0algunos se\u00f1alan \u00a0erradamente; \u00a0ni \u00a0que el precio del lote cuya venta fue truncada, era $ 800.000, \u00a0$1\u2019000.000 y $2\u2019000.000, seg\u00fan el comprador, su suegro \u00a0y el procesado, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante \u00a0toma \u00a0parcialmente \u00a0algunas \u00a0atestaciones \u00a0para hacer prevalecer su peculiar forma de examinarlas, con el fin \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0crea \u00a0que \u00a0LUIS ALBERTO LOPEZ FLORIDO extorsionaba a su poderdante. \u00a0Postura \u00a0que conduce a alejarse m\u00e1s de la t\u00e9cnica de casaci\u00f3n, recordando que \u00a0ataca \u00a0la \u00a0valoracion \u00a0efectuada por el Tribunal a trav\u00e9s de un falso juicio de \u00a0existencia por omisi\u00f3n, de pruebas que s\u00ed fueron examinadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las anteriores razones llevan a la conclusi\u00f3n \u00a0de que este cargo tampoco prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00faltimo, \u00a0 el \u00a0 libelista \u00a0 solicita \u00a0\u201ccasaci\u00f3n \u00a0oficiosa\u201d, \u00a0aduciendo \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0corri\u00f3 \u00a0traslado de algunos \u00a0experticios, \u00a0seg\u00fan \u00a0dice \u00a0en \u00a0la s\u00edntesis de la actuaci\u00f3n procesal, como los \u00a0que \u00a0fijaron \u00a0la \u00a0incapacidad \u00a0y las secuelas de las heridas sufridas por una de \u00a0las \u00a0v\u00edctimas. \u00a0En\u00a0 \u00a0diversas \u00a0oportunidades \u00a0la \u00a0Sala ha sostenido que la \u00a0facultad \u00a0instituida \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo 228 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0ser\u00e1 \u00a0ejercida \u00a0de \u00a0su \u00a0iniciativa \u00a0oficiosa \u00a0cuando \u00a0observe \u00a0la \u00a0insubsanable \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0decretar \u00a0nulidad \u00a0cuando \u00a0haya \u00a0real \u00a0m\u00e9rito \u00a0trascendente para \u00a0hacerlo, \u00a0de \u00a0acuerdo con las causales consagradas en la ley, o para restablecer \u00a0una verdadera garant\u00eda fundamental gravemente vulnerada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0 no \u00a0 le \u00a0corresponde \u00a0reemplazar \u00a0al \u00a0demandante, \u00a0quien \u00a0si \u00a0considera \u00a0que concurre un cargo de esa \u00edndole tiene el \u00a0deber \u00a0de \u00a0plantearlo \u00a0y \u00a0demostrarlo \u00a0apropiadamente, acudiendo a la respectiva \u00a0causal de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto y de acuerdo con el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia en Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0condenatoria objeto de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE ENRIQUE CORDOBA POVEDA \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE A. GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 CARLOS \u00a0 EDUARDO \u00a0 MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0VELANDIA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON E. PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 PROCESO No. 10113 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 NILSON PINILLA PINILLA \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 141 \u00a0 Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., \u00a0septiembre \u00a0diecisiete (17) de mil novecientos noventa y ocho (1998). \u00a0\u00a0 ASUNTO: \u00a0 Se procede a resolver el recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-1037","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-6"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1037","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1037"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1037\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1037"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1037"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1037"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}