{"id":10291,"date":"2023-09-08T18:26:24","date_gmt":"2023-09-08T18:26:24","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2361031-08-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:26:24","modified_gmt":"2023-09-08T18:26:24","slug":"2361031-08-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2361031-08-05\/","title":{"rendered":"23610(31-08-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a023610 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrada Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 064. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., agosto treinta y uno (31) de dos \u00a0mil cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la admisibilidad \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n discrecional presentada por el defensor del \u00a0procesado \u00a0 \u00a0 JAVIER \u00a0 \u00a0MONROY \u00a0 \u00a0ARIZA, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0San \u00a0Gil el 26 de noviembre de 2004, confirmatoria de la \u00a0dictada \u00a0por el Juzgado Tercero Penal del Circuito del Socorro el 22 de abril de \u00a02002, \u00a0por cuyo medio lo conden\u00f3 como autor penalmente responsable del concurso \u00a0homog\u00e9neo \u00a0de \u00a0delitos de lesiones personales en Jorge \u00a0Aldemar y Pedro Adolfo P\u00e9rez \u00a0Camacho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0Y \u00a0ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la noche del 5 de julio de 2000, JAVIER \u00a0MONROY \u00a0ARIZA se dirigi\u00f3 a la casa de su propiedad con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0establecer \u00a0qui\u00e9n hab\u00eda violentado un sello de ingreso que \u00a0imposibilitaba \u00a0la \u00a0reconexi\u00f3n \u00a0del \u00a0servicio de agua, sitio donde Pedro \u00a0Adolfo P\u00e9rez Camacho admiti\u00f3 haber \u00a0procedido \u00a0de \u00a0tal manera, lo cual determin\u00f3 un enfrentamiento entre ambos, que \u00a0culmin\u00f3 con la lesi\u00f3n del primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente, \u00a0en \u00a0una \u00a0hondonada que \u00a0comunica \u00a0los \u00a0barrios Jos\u00e9 A. Morales y La Esmeralda del municipio del Socorro \u00a0(Santander), \u00a0JAVIER MONROY se \u00a0encontr\u00f3 \u00a0con Jorge Aldemar \u00a0y \u00a0 \u00a0Pedro \u00a0 \u00a0Adolfo \u00a0 P\u00e9rez \u00a0 Camacho \u00a0y \u00a0luego \u00a0de \u00a0una \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0aqu\u00e9l \u00a0sac\u00f3 \u00a0un \u00a0\u201ctrampero\u201d \u00a0(arma hechiza), forceje\u00f3 con \u00a0los \u00a0 contendientes \u00a0 y \u00a0dispar\u00f3, \u00a0hiriendo \u00a0a \u00a0Jorge \u00a0Aldemar. \u00a0 Entonces, \u00a0Pedro \u00a0Adolfo \u00a0P\u00e9rez intent\u00f3 agredir al procesado, pero este \u00a0lo golpe\u00f3 con la misma arma en la frente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 \u00a0Aldemar \u00a0P\u00e9rez \u00a0le \u00a0fue dictaminada una incapacidad superior a \u00a0noventa \u00a0 d\u00edas, \u00a0deformidad \u00a0f\u00edsica \u00a0permanente \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0por \u00a0cicatriz \u00a0quir\u00fargica, \u00a0 perturbaci\u00f3n \u00a0 funcional \u00a0 del \u00a0 \u00f3rgano \u00a0de \u00a0la \u00a0locomoci\u00f3n \u00a0y \u00a0perturbaci\u00f3n \u00a0permanente del \u00f3rgano de la digesti\u00f3n. A su vez, se estableci\u00f3 \u00a0una \u00a0 incapacidad \u00a0 sin \u00a0 secuelas \u00a0 de \u00a0quince \u00a0(15) \u00a0d\u00edas \u00a0para \u00a0Pedro Adolfo P\u00e9rez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0declar\u00f3 \u00a0abierta \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0en \u00a0cuyo marco \u00a0vincul\u00f3 \u00a0 mediante \u00a0 injurada \u00a0 a \u00a0 JAVIER \u00a0 MONROY \u00a0ARIZA, \u00a0resolvi\u00e9ndole \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0sin \u00a0derecho \u00a0a \u00a0libertad \u00a0provisional, \u00a0como \u00a0posible \u00a0autor \u00a0del \u00a0concurso \u00a0de \u00a0delitos \u00a0de \u00a0tentativa de \u00a0homicidio, \u00a0 porte \u00a0 ilegal \u00a0 de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0y \u00a0la \u00a0contravenci\u00f3n especial de lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrado el ciclo instructivo, el sumario fue \u00a0calificado \u00a0el \u00a02 \u00a0de \u00a0enero de 2001 con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en contra del \u00a0procesado \u00a0como \u00a0probable \u00a0autor \u00a0del \u00a0concurso \u00a0de comportamientos punibles que \u00a0sustentaron la medida de aseguramiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La fase del juicio correspondi\u00f3 adelantarla \u00a0al \u00a0Juzgado Tercero Penal del Circuito del Socorro, despacho que una vez surtido \u00a0el \u00a0rito \u00a0pertinente \u00a0profiri\u00f3 \u00a0fallo \u00a0el \u00a022 \u00a0de abril de 2002, por cuyo medio \u00a0conden\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0JAVIER \u00a0 MONROY \u00a0 ARIZA \u00a0a la pena principal de dos (2) a\u00f1os y ocho (8) meses de prisi\u00f3n, \u00a0multa \u00a0de \u00a0siete mil pesos ($7.000), a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un lapso igual al de la pena privativa de libertad \u00a0como \u00a0 autor \u00a0 penalmente \u00a0responsable \u00a0del \u00a0concurso \u00a0de \u00a0delitos \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0en Jorge Aldemar y \u00a0Pedro \u00a0Adolfo P\u00e9rez Camacho. \u00a0En \u00a0 la \u00a0misma \u00a0providencia \u00a0se \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios, \u00a0fue \u00a0absuelto \u00a0por el delito de porte ilegal de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de defensa personal y le fue concedido el subrogado penal de la \u00a0condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0decisi\u00f3n \u00a0anterior fue impugnada por la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0el Ministerio P\u00fablico y la defensa. El Tribunal Superior de San Gil \u00a0la \u00a0confirm\u00f3 \u00a0mediante \u00a0fallo \u00a0del \u00a026 de noviembre de 2004, mismo que es ahora \u00a0objeto \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria \u00a0por parte del defensor de JAVIER \u00a0MONROY \u00a0ARIZA a trav\u00e9s de la v\u00eda \u00a0discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0siguientes \u00a0son \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0expuestos por el censor en su \u00a0demanda, \u00a0 encaminados \u00a0 a \u00a0conseguir \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0del \u00a0libelo \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0excepcional y a que se case el fallo atacado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Procedencia del recurso de casaci\u00f3n discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Argumenta \u00a0el censor que el fallo impugnado quebrant\u00f3 la estructura \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0principio de culpabilidad al no \u00a0reconocer \u00a0que \u00a0su \u00a0asistido \u00a0dispar\u00f3 \u00a0el \u00a0arma \u00a0con \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de estar \u00a0repeliendo \u00a0una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0inminente \u00a0e injustificada de sus antagonistas, esto \u00a0es, \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u201cleg\u00edtima \u00a0defensa presunta\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0que \u00a0si \u00a0JAVIER MONROY \u00a0fue \u00a0acechado \u00a0por \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0P\u00e9rez \u00a0Camacho, \u00a0uno \u00a0de quienes lo hab\u00edan golpeado la noche \u00a0anterior, resultaba razonable que aqu\u00e9l hubiera disparado su arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adem\u00e1s, \u00a0si \u00a0en los fallos de instancia se acepta que hubo forcejeo \u00a0entre \u00a0v\u00edctimas y victimario, dice el casacionista, puede concluirse que no hay \u00a0certeza \u00a0acerca \u00a0de que el procesado haya disparado su arma con la intenci\u00f3n de \u00a0lesionar \u00a0a \u00a0Aldemar P\u00e9rez y \u00a0que \u00a0bien pudo ocurrir una situaci\u00f3n fortuita, circunstancias que conllevaban a \u00a0proferir \u00a0un \u00a0fallo \u00a0absolutorio \u00a0por ausencia de culpabilidad, o bien, por duda \u00a0acerca de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0el \u00a0recurrente formula tres cargos por violaci\u00f3n indirecta de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0postula \u00a0y desarrolla \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo primero: Falso raciocinio respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de Ver\u00f3nica Amorocho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Afirma \u00a0el \u00a0defensor \u00a0que \u00a0el Tribunal violent\u00f3 las \u201creglas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sana \u00a0 cr\u00edtica, \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 l\u00f3gica \u00a0 y \u00a0 de \u00a0la \u00a0experiencia\u201d, \u00a0pues \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta que con el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00eda \u00a0de \u00a0las \u00a0v\u00edctimas, Ver\u00f3nica \u00a0Amorocho, \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0estableci\u00f3 \u00a0 \u00a0que \u00a0 Jorge \u00a0 \u00a0 Aldemar \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0Pedro \u00a0Adolfo \u00a0P\u00e9rez \u00a0Camacho \u00a0no ten\u00edan \u00a0motivo \u00a0para \u00a0estar en el camino frecuentado por JAVIER \u00a0MONROY \u00a0ARIZA, \u00a0sino \u00a0que lo acechaban para agredirlo, \u00a0motivo \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0\u00e9ste \u00a0reaccion\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0estado \u00a0de \u00a0\u201cleg\u00edtima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 subjetiva\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Estima \u00a0violado \u00a0el numeral 10\u00ba del art\u00edculo 32 del estatuto penal \u00a0que \u00a0 \u00a0 reconoce \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u201cleg\u00edtima \u00a0 \u00a0defensa \u00a0presunta\u201d, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el art\u00edculo 334 del Decreto \u00a0100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tambi\u00e9n \u00a0aduce \u00a0que \u00a0su \u00a0representado \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0un lugar \u00a0despoblado, \u00a0lo cual lo facultaba para \u201cdefenderse de \u00a0un \u00a0ataque \u00a0presunto \u00a0de \u00a0quienes lo acechaban\u201d, esto \u00a0es, \u00a0actuar \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0\u201cla \u00a0figura de la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa presunta\u201d, seg\u00fan puede concluirse \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con las reglas de la sana cr\u00edtica, la l\u00f3gica, el sentido com\u00fan y \u00a0la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Afirma \u00a0que \u00a0de no haber sido por el referido yerro, el fallo ser\u00eda \u00a0absolutorio \u00a0y \u00a0por ello solicita que en tal sentido se profiera la sentencia de \u00a0reemplazo una vez casada la providencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo segundo: Falso raciocinio respecto \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Claudia Yaneth Ardila. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0manera \u00a0similar a la censura precedente, el defensor reclama que \u00a0si \u00a0 bien \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 tuvo \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Claudia \u00a0Yaneth Ardila, lo cierto es que no \u00a0dedujo \u00a0a \u00a0partir de su declaraci\u00f3n la situaci\u00f3n de leg\u00edtima defensa presunta \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0su \u00a0asistido, \u00a0en \u00a0cuanto los hermanos P\u00e9rez \u00a0Camacho \u00a0lo acechaban en un paraje \u00a0despoblado y ello motiv\u00f3 que reaccionara agredi\u00e9ndolos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Entonces, \u00a0solicita \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n del fallo atacado, para que en su \u00a0lugar \u00a0 se \u00a0 profiera \u00a0 sentencia \u00a0 absolutoria \u00a0 en \u00a0 favor \u00a0 de \u00a0 JAVIER MONROY ARIZA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo tercero: Falso raciocinio respecto \u00a0de \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Pedro \u00a0 Adolfo \u00a0P\u00e9rez \u00a0Camacho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aduce \u00a0el casacionista que no se aplic\u00f3 el precepto que se ocupa de \u00a0regular \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0del \u00a0in dubio pro \u00a0reo, \u00a0pues \u00a0con \u00a0base en el testimonio de Pedro \u00a0Adolfo P\u00e9rez Camacho se estableci\u00f3 \u00a0que \u00a0medi\u00f3 \u00a0un \u00a0forcejeo \u00a0entre \u00a0el \u00a0procesado y Jorge \u00a0Aldemar \u00a0antes \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0produjeran \u00a0las lesiones, \u00a0circunstancia \u00a0que \u201cimpon\u00eda reconocer duda razonable \u00a0respecto \u00a0de si el disparo que lesion\u00f3 a JORGE ALDEMAR PEREZ CAMACHO se produjo \u00a0voluntariamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Concluye \u00a0 que \u00a0la \u00a0indebida \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0referido \u00a0testimonio \u00a0impidi\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0aplicara \u00a0el \u00a0principio in dubio pro \u00a0reo, lo cual determin\u00f3 que de manera equivocada fuera \u00a0declarado \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0conseguido \u00a0la \u00a0certeza \u00a0exigida por la ley sobre la \u00a0materialidad \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0il\u00edcito \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0la \u00a0 responsabilidad \u00a0 de \u00a0 JAVIER \u00a0 MONROY \u00a0para \u00a0proferir \u00a0fallo \u00a0de \u00a0condena en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Finalmente \u00a0agrega \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0valorarse \u00a0el forcejeo respecto del \u00a0arma \u00a0rudimentaria \u00a0que \u00a0culmin\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0disparo \u00a0que \u00a0hiri\u00f3 \u00a0a Jorge \u00a0Aldemar, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de \u00a0la \u00a0f\u00edsica y la mec\u00e1nica a fin de establecer si la referida acci\u00f3n \u00a0fue realizada intencionalmente o no por su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0el \u00a0defensor solicita se case la \u00a0sentencia \u00a0 objeto \u00a0 de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0y \u00a0se \u00a0profiera \u00a0en \u00a0su \u00a0reemplazo \u00a0fallo \u00a0absolutorio \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0favor \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0JAVIER \u00a0 \u00a0MONROY \u00a0ARIZA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Inicialmente \u00a0es \u00a0necesario \u00a0precisar \u00a0que \u00a0en \u00a0punto del recurso de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0norma \u00a0procesal \u00a0vigente \u00a0para cuando se cometi\u00f3 el concurso de \u00a0delitos \u00a0era \u00a0el \u00a0art\u00edculo 1\u00ba de la Ley 553 de 2000 (Diario Oficial No. 43.855 \u00a0del \u00a015 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02000, \u00a0de \u00a0cuyo texto s\u00f3lo fue declarada inexequible la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cejecutoriadas\u201d \u00a0mediante sentencia C-252 del 28 de febrero de 2001, con efectos \u00a0a \u00a0 \u00a0partir \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a017 \u00a0 \u00a0de \u00a0 marzo \u00a0 de \u00a0 20011) \u00a0que dispuso la viabilidad de \u00a0la \u00a0referida \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0\u201cen \u00a0los procesos que se \u00a0hubieren \u00a0adelantado \u00a0por \u00a0los delitos que tengan se\u00f1alada pena privativa de la \u00a0libertad \u00a0 \u00a0cuyo \u00a0 \u00a0m\u00e1ximo \u00a0 \u00a0exceda \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os\u201d \u00a0(subrayas \u00a0fuera \u00a0de \u00a0texto), \u00a0disposici\u00f3n \u00a0id\u00e9ntica \u00a0a \u00a0la que luego fue adoptada por el legislador en el art\u00edculo 205 de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000 (Diario Oficial No. 44.097 del 24 de julio de 2000), vigente \u00a0para \u00a0cuando \u00a0fue \u00a0proferido \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0(26 de noviembre de \u00a02004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En aquellos casos en los cuales la sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0no es proferida por los mencionados tribunales, o que el \u00a0delito \u00a0por \u00a0el \u00a0cual se procede tiene pena privativa de la libertad inferior al \u00a0quantum \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0precedencia o sanci\u00f3n no restrictiva de la libertad, el \u00a0inciso \u00a03\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo 205 de la Ley 600 de 2000 (art\u00edculo 218 del Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991 \u00a0modificado por el art\u00edculo 1\u00ba de la Ley 553 de 2000) faculta a \u00a0esta \u00a0Sala para admitir discrecionalmente las demandas de casaci\u00f3n presentadas, \u00a0\u201ccuando lo considere necesario para el desarrollo de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de los derechos fundamentales, siempre que \u00a0re\u00fana \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0dem\u00e1s \u00a0 \u00a0requisitos \u00a0 \u00a0exigidos \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0 ley\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Desde \u00a0luego, \u00a0cuando se trata de la casaci\u00f3n discrecional es deber \u00a0del \u00a0 \u00a0impugnante \u00a0 \u00a0exponer \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0claridad \u00a0 y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0los motivos por los cuales debe intervenir \u00a0la \u00a0Corte, ya para proveer un pronunciamiento con criterio de autoridad respecto \u00a0de \u00a0un \u00a0tema \u00a0jur\u00eddico \u00a0especial, \u00a0bien \u00a0para \u00a0unificar posturas conceptuales o \u00a0actualizar \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0ora para abordar un t\u00f3pico a\u00fan no desarrollado, con \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0indicar \u00a0de qu\u00e9 manera la decisi\u00f3n solicitada tiene la utilidad \u00a0simult\u00e1nea \u00a0de \u00a0brindar \u00a0soluci\u00f3n \u00a0al \u00a0asunto \u00a0y a la vez servir de gu\u00eda a la \u00a0actividad judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0si lo pretendido por el demandante es \u00a0asegurar \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0tiene \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n de \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0e indicar las normas constitucionales que protegen el \u00a0derecho \u00a0 \u00a0invocado, \u00a0 \u00a0as\u00ed \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0desconocimiento \u00a0 \u00a0en \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0el censor no puede \u00a0acudir \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0a \u00a0las dos especies de casaci\u00f3n (ordinaria o com\u00fan y \u00a0discrecional) \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0son excluyentes, dado que la segunda es suced\u00e1nea de \u00a0la \u00a0primera, \u00a0esto es, \u00fanicamente procede en la medida en que no resulte viable \u00a0la casaci\u00f3n ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Advertido \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0anterior, \u00a0se \u00a0observa \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0de \u00a0la \u00a0especie que por tratarse de un \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo de delitos de lesiones personales \u00a0con \u00a0incapacidad superior a noventa (90) d\u00edas, deformidad f\u00edsica permanente en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0por \u00a0cicatriz quir\u00fargica, perturbaci\u00f3n funcional del \u00f3rgano de la \u00a0locomoci\u00f3n \u00a0 y \u00a0perturbaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0del \u00a0\u00f3rgano \u00a0de \u00a0la \u00a0digesti\u00f3n \u00a0en \u00a0Jorge \u00a0 Aldemar \u00a0 P\u00e9rez \u00a0e \u00a0incapacidad \u00a0de \u00a0quince \u00a0(15) \u00a0d\u00edas \u00a0en \u00a0Pedro Adolfo \u00a0P\u00e9rez, \u00a0comportamientos cuyo extremo m\u00e1ximo punitivo \u00a0tanto \u00a0en \u00a0el \u00a0derogado \u00a0estatuto penal como en la Ley 599 de 2000 no supera los \u00a0ocho \u00a0(8) \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, s\u00f3lo es procedente el recurso de casaci\u00f3n por la \u00a0v\u00eda discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0censor al inicio de su \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0aduce \u00a0que \u00a0presenta \u00a0demanda \u00a0por la v\u00eda excepcional contra el \u00a0fallo \u00a0 \u00a0proferido \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 ad \u00a0 quem, \u00a0pronto \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0no \u00a0cumple \u00a0su \u00a0cometido de ofrecer un \u00a0discurso \u00a0orientado \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0alguna \u00a0de las posibilidades para que la Sala \u00a0admita \u00a0discrecionalmente \u00a0su \u00a0libelo, \u00a0pues simplemente se limita a expresar de \u00a0manera \u00a0imprecisa \u00a0que fue violado el debido proceso de su asistido en cuanto se \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0culpabilidad \u00a0por \u00a0no \u00a0reconocer \u00a0que se encontraba \u00a0convencido \u00a0de \u00a0estar \u00a0repeliendo una agresi\u00f3n inminente e injustificada de sus \u00a0antagonistas, \u00a0 esto \u00a0es, \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u201cleg\u00edtima defensa presunta\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed, \u00a0pues, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0no identifica en concreto la tem\u00e1tica \u00a0que \u00a0debe \u00a0abordar \u00a0el \u00a0pronunciamiento, \u00a0no \u00a0dice si sobre el particular ya hay \u00a0jurisprudencia \u00a0y, \u00a0de \u00a0ser \u00a0as\u00ed, \u00a0cu\u00e1les son las decisiones que se ocupan del \u00a0asunto \u00a0y \u00a0c\u00f3mo \u00a0se relacionan con el caso objeto de estudio, omisi\u00f3n que a la \u00a0postre \u00a0le \u00a0impide \u00a0identificar \u00a0el \u00a0punto dudoso, la existencia de providencias \u00a0contradictorias, \u00a0o \u00a0el \u00a0vac\u00edo que corresponde dilucidar jurisprudencialmente y \u00a0c\u00f3mo \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del concepto reclamado tiene la doble utilidad de servir, \u00a0tanto \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0este \u00a0 \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0para \u00a0 la \u00a0 soluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 casos \u00a0similares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco del cuerpo de la demanda se consigue \u00a0establecer \u00a0con \u00a0precisi\u00f3n \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0de \u00a0agravio \u00a0alguno \u00a0a \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0del \u00a0acusado, pues el defensor de manera vaga plantea un error de \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0directo \u00a0de \u00a0tipo \u00a0permisivo \u00a0(defensa subjetiva o putativa), pero \u00a0reclama \u00a0el \u00a0reconocimiento de una \u201cleg\u00edtima defensa \u00a0presunta\u201d, \u00a0sin \u00a0percatarse que tales institutos son \u00a0sustancialmente \u00a0diversos \u00a0y \u00a0corresponden a distintos supuestos f\u00e1cticos y, lo \u00a0m\u00e1s \u00a0importante, \u00a0sin \u00a0adelantar \u00a0esfuerzo \u00a0alguno \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0demostrar la \u00a0denunciada \u00a0 \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0culpabilidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0su \u00a0procurado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo expuesto permite deducir que el recurrente \u00a0no \u00a0cumple \u00a0con \u00a0las exigencias legales dispuestas para que proceda la admisi\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0de su libelo de casaci\u00f3n, adem\u00e1s de que tampoco la Sala advierte \u00a0durante \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0o \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los derechos \u00a0fundamentales \u00a0o garant\u00edas del procesado JAVIER MONROY \u00a0ARIZA, como para que ello impusiera el ejercicio de la \u00a0facultad \u00a0oficiosa \u00a0que \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0le \u00a0asigna \u00a0el legislador a esta \u00a0Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0lo anterior es as\u00ed, como en efecto lo es, encuentra la Sala que \u00a0el \u00a0libelo \u00a0acusa las graves fallas destacadas, que no pueden en modo alguno ser \u00a0enmendadas \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0pues ello lo impide el principio de limitaci\u00f3n que \u00a0rige \u00a0 el \u00a0 tr\u00e1mite \u00a0casacional, \u00a0imponi\u00e9ndose \u00a0de \u00a0plano \u00a0su \u00a0inadmisi\u00f3n \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0 con \u00a0 lo \u00a0 dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0213 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0interpuesta \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0 JAVIER \u00a0 MONROY \u00a0ARIZA, \u00a0por \u00a0las \u00a0razones \u00a0expuestas en la anterior motivaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0conformidad con lo dispuesto en el art\u00edculo 187 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0contra \u00a0 \u00a0este \u00a0 \u00a0prove\u00eddo \u00a0 \u00a0no \u00a0 procede \u00a0 recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILANES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID \u00a0RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAURO \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Cfr. \u00a0Auto \u00a0 del \u00a022 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02001. \u00a0Rad. \u00a018631. \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Carlos \u00a0G\u00e1lvez \u00a0Argote. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a023610 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrada Ponente: \u00a0 MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0 Aprobado Acta No. 064. \u00a0 Bogot\u00e1 D.C., agosto treinta y uno (31) de dos \u00a0mil cinco (2005). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Se \u00a0pronuncia la Sala sobre 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