{"id":10276,"date":"2023-09-08T18:26:23","date_gmt":"2023-09-08T18:26:23","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2358204-05-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:26:23","modified_gmt":"2023-09-08T18:26:23","slug":"2358204-05-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2358204-05-05\/","title":{"rendered":"23582(04-05-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23582 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.034 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., cuatro (4) de mayo de dos mil \u00a0cinco (2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0queja \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0HENRY \u00a0PACHECO \u00a0CASADIEGO, \u00a0debido \u00a0a que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0C\u00facuta \u00a0no \u00a0le concedi\u00f3 el extraordinario de casaci\u00f3n \u00a0excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0fecha \u00a028 \u00a0de \u00a0febrero de 1997, un \u00a0ciudadano \u00a0present\u00f3 \u00a0denuncia \u00a0contra \u00a0HENRY PACHECO CASADIEGO, en ese entonces \u00a0Personero \u00a0Municipal de \u00c1brego (Norte de Santander), por iniciar averiguaciones \u00a0disciplinarias \u00a0previas, \u00a0sin \u00a0tener competencia para ello, contra el alcalde de \u00a0\u00c1brego, \u00a0algunos \u00a0concejales \u00a0y \u00a0la \u00a0secretaria del Concejo Municipal del mismo \u00a0lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Adelantadas \u00a0a \u00a0cabalidad \u00a0las fases de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y de la causa, mediante sentencia del 26 de septiembre de 2000, el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Oca\u00f1a (Norte de Santander) conden\u00f3 a \u00a0PACHECO \u00a0CASADIEGO \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0abuso \u00a0de la \u00a0funci\u00f3n \u00a0 p\u00fablica, \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 pena \u00a0 principal \u00a0de \u00a0veinticuatro \u00a0(24) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, a interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0igual \u00a0lapso; \u00a0y \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 la suspensi\u00f3n condicional de la \u00a0ejecuci\u00f3n de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de C\u00facuta, con fallo del 26 de enero de \u00a02005, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0con \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0consistente \u00a0en \u00a0reducir \u00a0a \u00a0veinti\u00fan \u00a0(21) meses la pena de prisi\u00f3n y a igual \u00a0lapso la interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Con memorial radicado el 10 de febrero de \u00a02005, \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0defensor de HENRY PACHECO CASADIEGO manifest\u00f3 que interpon\u00eda \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0\u201ccon fundamento en lo establecido en el Art\u00edculo \u00a0205 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal1\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Por \u00a0auto \u00a0del \u00a04 \u00a0de marzo de 2005, el \u00a0Tribunal \u00a0 Superior \u00a0de \u00a0C\u00facuta \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0\u201cno \u00a0conceder\u201d \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n interpuesto por el apoderado de HENRY PACHECO CASADIEGO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 \u00a0el Ad-quem, que a pesar de haberse \u00a0interpuesto \u00a0oportunamente \u00a0no \u00a0conced\u00eda \u00a0el \u00a0recurso extraordinario, porque el \u00a0defensor \u00a0no \u00a0especific\u00f3 \u00a0si \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de casaci\u00f3n ordinaria o por la v\u00eda \u00a0excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, que no era procedente la casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan \u00a0sino la excepcional, en consideraci\u00f3n a la m\u00e1xima sanci\u00f3n restrictiva \u00a0de \u00a0la libertad para el delito de abuso de la funci\u00f3n \u00a0p\u00fablica, \u00a0que \u00a0es \u00a0de 2 a\u00f1os, igual en el art\u00edculo \u00a0162 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 Penal \u00a0 \u00a0 derogado2, \u00a0que en el art\u00edculo 428 del \u00a0estatuto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0represor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vigente3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0el \u00a0Juez \u00a0colegiado \u00a0decidi\u00f3 no \u00a0conceder \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0porque el defensor no expuso las razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales cre\u00eda necesario que la Corte aceptara la impugnaci\u00f3n, pues no \u00a0expres\u00f3 \u00a0motivadamente \u00a0si \u00a0pretend\u00eda \u00a0el desarrollo de la jurisprudencia o la \u00a0salvaguarda de alguna garant\u00eda fundamental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0apoyo \u00a0de tales argumentos, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de C\u00facuta transcribi\u00f3 apartes de una providencia emitida pro la Sala \u00a0de \u00a0 Casaci\u00f3n \u00a0 Penal \u00a0 el \u00a025 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a019994, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Notificado \u00a0del auto anterior, y dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0para impugnar, el defensor de HENRY PACHECO CASADIEGO interpuso y \u00a0sustent\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0queja, \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0envi\u00f3 las copias \u00a0pertinentes a la Sala de Casaci\u00f3n Penal, para su conocimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SUSTENTACI\u00d3N DEL RECURSO \u00a0DE QUEJA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0de \u00a0HENRY \u00a0PACHECO \u00a0CASADIEGO \u00a0asegura \u00a0que \u00a0el C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000, ya no contiene \u00a0los \u00a0 requisitos \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 interposici\u00f3n \u00a0y\u00a0 \u00a0concesi\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0que \u00a0establec\u00eda \u00a0la normatividad que sirvi\u00f3 de fundamento a la \u00a0jurisprudencia \u00a0de la Sala de Casaci\u00f3n Penal, que cit\u00f3 el Tribunal Superior de \u00a0C\u00facuta para no conceder la casaci\u00f3n que \u00e9l interpuso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario \u00a0al \u00a0entendimiento \u00a0del \u00a0Ad-quem, \u00a0dice, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0del \u00a0mencionado \u00a0r\u00e9gimen \u00a0procedimental no establece \u00a0requisitos \u00a0para \u00a0interponer \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario; \u00a0pues la exigencia de \u00a0sustentar \u00a0 la \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 discrecional \u00a0 se \u00a0relaciona \u00a0con \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la demanda, an\u00e1lisis que \u00a0corresponde \u00a0en \u00a0exclusiva \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0una \u00a0vez se ha \u00a0concedido el recurso y se ha allegado el libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda que la \u00fanica posibilidad para que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0no \u00a0conceda \u00a0el recurso extraordinario, ocurre cuando su \u00a0interposici\u00f3n \u00a0es extempor\u00e1nea; y, en los otros casos, como los relativos a la \u00a0legitimidad, \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n de admitir o no la demanda es del resorte de la Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Centra el inter\u00e9s jur\u00eddico para acceder al \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0demostrar que al \u00a0proferirse \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0prescrita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base en los anteriores planteamientos, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte le conceda el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, que le \u00a0fue \u00a0denegado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de C\u00facuta, a partir de razonamientos \u00a0equivocados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antes \u00a0de \u00a0abordar el problema concreto que \u00a0comporta \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0del defensor, se estima oportuno recordar cu\u00e1l era \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0aplicarse \u00a0para \u00a0decidir \u00a0sobre la concesi\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0o \u00a0discrecional, \u00a0y \u00a0por qu\u00e9 razones en la \u00a0actualidad \u00a0resulta \u00a0factible \u00a0interponer el recurso de queja, cuando se deniega \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0temas a los que ya se ha referido la Corte en \u00a0otras oportunidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. \u00a0DE \u00a0LA NORMATIVIDAD \u00a0APLICABLE AL CASO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Como \u00a0 desde \u00a0 la \u00a0 fecha \u00a0 de \u00a0 los \u00a0acontecimientos \u00a0hasta \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de la sentencia de segunda instancia ha \u00a0ocurrido \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0de \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0penal, \u00a0se \u00a0precisa \u00a0determinar \u00a0cu\u00e1les \u00a0normas \u00a0relativas a la casaci\u00f3n estaban vigentes en cada momento, para \u00a0analizarlas \u00a0desde \u00a0la \u00a0\u00f3ptica de la favorabilidad, si fuere el caso, a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0combinaci\u00f3n, \u00a0conjugaci\u00f3n \u00a0o \u00a0conjunci\u00f3n \u00a0de \u00a0leyes, toda vez que los \u00a0preceptos \u00a0relativos \u00a0al recurso extraordinario involucran indiscutibles matices \u00a0de contenido sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo explic\u00f3 la Sala de Casaci\u00f3n Penal \u00a0en auto del 16 de febrero de 2005 (radicaci\u00f3n 23006, \u00a0M.P. Dr. Alfredo G\u00f3mez Quintero): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0 ese \u00a0contexto, \u00a0entonces, bien cabe pregonar en concreto que los dispositivos legales \u00a0que \u00a0regulan \u00a0la casaci\u00f3n (y a la par con ella los dem\u00e1s recursos) hacen parte \u00a0de \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0procesal que apareja efectos sustanciales, en la medida en \u00a0que \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0limitaci\u00f3n, ampliaci\u00f3n, consagraci\u00f3n, eliminaci\u00f3n, \u00a0etc. \u00a0 \u00a0pueden \u00a0 verse \u00a0 afectadas \u00a0 -positiva \u00a0 o \u00a0 negativamente- \u00a0 garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0caracter\u00edstica \u00a0\u00e9sta \u00a0que \u00a0es \u00a0-en \u00a0el \u00a0fondo- \u00a0lo que permite \u00a0calificar que una norma instrumental alcance esa condici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0pues, \u00a0si \u00a0las reglas relativas a la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0son \u00a0instrumentales de efectos sustanciales, al existir variaci\u00f3n \u00a0legal \u00a0de la norma primigenia por una posterior que impone nuevas exigencias, la \u00a0elecci\u00f3n \u00a0en \u00a0el proceso comparativo previo debe inclinarse a favor del acusado \u00a0por \u00a0aquella \u00a0que \u00a0le \u00a0ofrezca \u00a0mejorar \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0procesal, bien sea para \u00a0abrirse \u00a0campo \u00a0el recurso cuando la providencia le es adversa, ora para enervar \u00a0-respecto \u00a0de \u00a0otros \u00a0sujetos \u00a0procesales- \u00a0la posibilidad de impugnar cuando la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0judicial \u00a0protege \u00a0los intereses del sindicado, como ocurrir\u00eda en el \u00a0caso \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0eventual \u00a0impugnaci\u00f3n del \u00a0Ministerio P\u00fablico o la Fiscal\u00eda.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0asunto \u00a0que \u00a0se examina, los hechos \u00a0denunciados \u00a0sucedieron \u00a0a partir del a\u00f1o 1996, cuando luego de posesionarse en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0de Personero Municipal de \u00c1brego (Norte de Santander), HENRY PACHECO \u00a0CASADIEGO \u00a0abri\u00f3 \u00a0las averiguaciones disciplinarias preliminares por las que se \u00a0le \u00a0cuestiona; \u00a0y la sentencia de segunda instancia fue proferida el 26 de enero \u00a0de 2005. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a01996 \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0vigente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991, como \u00a0fue modificado por la Ley 81 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0materia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0el \u00a0art\u00edculo 218 dispon\u00eda: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0manera excepcional, la Sala Penal de \u00a0la \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0Suprema \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Justicia, \u00a0 \u00a0discrecionalmente, \u00a0 \u00a0puede \u00a0aceptar un recurso de casaci\u00f3n en \u00a0casos \u00a0distintos \u00a0de \u00a0los \u00a0arriba \u00a0mencionados, \u00a0a \u00a0solicitud del procurador, su \u00a0delegado, \u00a0o \u00a0del \u00a0defensor, cuando lo considere necesario para el desarrollo de \u00a0la \u00a0 jurisprudencia \u00a0o \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales.\u201d \u00a0(Se \u00a0destaca) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0 esa \u00a0 preceptiva, \u00a0 el \u00a0interesado \u00a0interpon\u00eda \u00a0 el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0o \u00a0discrecional \u00a0ante \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial que hubiese proferido la sentencia de segunda instancia, y \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0explicar \u00a0de \u00a0manera expresa las razones por las cuales era preciso \u00a0tramitar \u00a0la impugnaci\u00f3n extraordinaria para el desarrollo de la jurisprudencia \u00a0o para garantizar los derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0solicitud \u00a0de la casaci\u00f3n discrecional \u00a0era \u00a0 remitida \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 Corte, \u00a0 para \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0discrecionalmente, \u00a0decidiera si aceptaba o no el recurso extraordinario. De ser \u00a0aceptado, \u00a0el \u00a0expediente \u00a0regresaba a segunda instancia, donde se cumpl\u00edan los \u00a0traslados \u00a0para la presentaci\u00f3n de la demanda y para la intervenci\u00f3n de los no \u00a0recurrentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Luego \u00a0se \u00a0expidi\u00f3 \u00a0la \u00a0Ley \u00a0553 \u00a0de \u00a020005, \u00a0que \u00a0introdujo \u00a0modificaciones al C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0(Decreto 2700 de 1991), en materia de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0concreto, la Ley 553 de 2000, vigente a \u00a0partir \u00a0del 15 de enero de ese a\u00f1o, modific\u00f3 una vez m\u00e1s el art\u00edculo 218 del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991; \u00a0y, \u00a0en virtud de tales cambios, la casaci\u00f3n proced\u00eda \u00a0contra sentencia ejecutoriadas proferidas en segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional o \u00a0discrecional, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0procedimental \u00a0penal, como fue \u00a0modificado por la Ley 553 de 2000, establec\u00eda: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0manera excepcional, la Sala Penal de \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia, discrecionalmente puede \u00a0admitir \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n contra sentencias de \u00a0segunda \u00a0instancia distintas a las arriba mencionadas, a solicitud de cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos procesales, cuando lo considere necesario para el desarrollo de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de los derechos fundamentales, siempre que \u00a0re\u00fana los dem\u00e1s requisitos exigidos en la ley.\u201d (se destaca) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese que a partir de la entrada en rigor \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000, \u00a0la Corte puede admitir la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n excepcional. En cambio, con la \u00a0Ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993, \u00a0la corte pod\u00eda aceptar el recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, en vigencia del art\u00edculo 218 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, modificado por la Ley 81 de 1993, correspond\u00eda \u00a0a \u00a0 la \u00a0Corte \u00a0conceder \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0siendo \u00a0necesario \u00a0que \u00a0el \u00a0interesado \u00a0hiciera \u00a0expresamente \u00a0la \u00a0solicitud, \u00a0manifestando \u00a0la necesidad de \u00a0desarrollar \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0restablecer la vigencia de las prerrogativas \u00a0fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cambio, desde que empez\u00f3 a regir la Ley \u00a0553 \u00a0de 2000, ya no corresponde a la Corte conceder o no el recurso de casaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0sino \u00a0pronunciarse sobre la admisi\u00f3n de la demanda, lo cual har\u00e1 \u00a0discrecionalmente \u00a0cuando \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0hubiese sustentado en debida forma la \u00a0necesidad \u00a0 de \u00a0 desarrollar \u00a0 la \u00a0 jurisprudencia \u00a0 o \u00a0 proteger \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0y, \u00a0cuando, \u00a0por \u00a0supuesto, \u00a0los \u00a0cargos casacionales postulados \u00a0cumplan \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 requisitos \u00a0 \u00a0 legales \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0declararlos \u00a0 \u00a0formalmente \u00a0ajustados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe anotar que mediante Sentencia C-252 de \u00a02000 \u00a0(28 \u00a0de \u00a0febrero), \u00a0la \u00a0Corte Constitucional declar\u00f3 inexequibles algunas \u00a0disposiciones \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 553 de 2000, lo que produjo como consecuencia, seg\u00fan \u00a0se \u00a0ver\u00e1, \u00a0la reviviscencia de las normas del Decreto 2700 de 1991, que hab\u00edan \u00a0sido subrogadas por aquellos, como se explicar\u00e1 m\u00e1s adelante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En el caso del implicado HENRY PACHECO \u00a0CASADIEGO, \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo grado fue emitido por el Tribunal Superior de \u00a0C\u00facuta \u00a0el 26 de enero de 2005, ya en vigencia de otro C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de 2000, que se promulg\u00f3 el 24 de julio de ese a\u00f1o, pero \u00a0empez\u00f3 \u00a0 a \u00a0 regir \u00a0 un \u00a0 a\u00f1o \u00a0m\u00e1s \u00a0tarde, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0el \u00a025 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02001. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0punto \u00a0de la casaci\u00f3n excepcional, el \u00a0art\u00edculo 205 de la Ley 600 de 2000, indica: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe manera excepcional, la Sala Penal de \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia, discrecionalmente puede \u00a0admitir \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n contra sentencias de \u00a0segunda \u00a0instancia distintas a las arriba mencionadas, a solicitud de cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos procesales, cuando lo considere necesario para el desarrollo de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de los derechos fundamentales, siempre que \u00a0re\u00fana los dem\u00e1s requisitos exigidos en la ley.\u201d (se destaca) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tratarse \u00a0de la misma materia, con la \u00a0Sentencia \u00a0C-252 \u00a0de \u00a02000 \u00a0(28 \u00a0de \u00a0febrero), \u00a0la Corte Constitucional tambi\u00e9n \u00a0declar\u00f3 \u00a0inexequibles \u00a0algunas disposiciones de la Ley 600 2000, atinentes a la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0retornando, seg\u00fan se ver\u00e1, a la vida las normas del Decreto \u00a02700 de 1991 que hab\u00edan sido subrogadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Ante \u00a0el \u00a0problema \u00a0que \u00a0suscit\u00f3 \u00a0el \u00a0aparente \u00a0vac\u00edo \u00a0de legislaci\u00f3n, en atenci\u00f3n a los efectos de la declaratoria \u00a0de \u00a0 inexequibilidad, \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0determin\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0lo \u00a0estrictamente \u00a0necesario \u00a0recobraba \u00a0vigencia \u00a0el C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0anterior, Decreto 2700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo explic\u00f3 la Sala en auto del 22 de \u00a0octubre de 2001: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1.1\u00a0 \u00a0La \u00a0Ley \u00a0553 \u00a0de 2000, que \u00a0entr\u00f3 \u00a0a \u00a0regir \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0enero \u00a0del \u00a0mismo a\u00f1o6, \u00a0introdujo modificaciones al \u00a0cap\u00edtulo \u00a0VIII \u00a0del \u00a0T\u00edtulo \u00a0IV \u00a0del \u00a0Libro \u00a0Primero del Decreto 2700 de 1991, \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0entre \u00a0otras, \u00a0en vista de que el instituto \u00a0dejaba \u00a0de \u00a0ser un \u201crecurso extraordinario\u201d y proced\u00eda contra \u201csentencias \u00a0ejecutoriadas\u201d \u00a0proferidas \u00a0en segunda instancia por los tribunales, suprimi\u00f3 \u00a0el \u00a0anterior t\u00e9rmino de quince (15)\u00a0 d\u00edas para interponer la impugnaci\u00f3n \u00a0y \u00a0obviamente \u00a0vari\u00f3 \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0para \u00a0empezar \u00a0a \u00a0correr el t\u00e9rmino de \u00a0treinta \u00a0(30) \u00a0d\u00edas \u00a0destinado \u00a0a presentar la demanda, pero se conserv\u00f3 en su \u00a0cantidad (art\u00edculos 1\u00b0 y 6\u00b0).\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1.2\u00a0 Ocurre que la sentencia C-252 \u00a0de \u00a02001 (28 de febrero) declar\u00f3 inexequibles los incisos primero y segundo del \u00a0art\u00edculo \u00a0223 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal (Decreto 2700 de 1991), tal \u00a0como \u00a0fueron \u00a0modificados \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 \u00a0de la Ley 553, as\u00ed como los \u00a0mismos \u00a0apartados \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0210 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000 (Nuevo C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal).\u00a0 \u00a0Esta \u00a0\u00faltima determinaci\u00f3n fue adoptada en vista \u00a0de \u00a0la \u00a0unidad \u00a0normativa, \u00a0porque las mismas disposiciones de la ley 553 fueron \u00a0reproducidas en el estatuto procesal penal vigente.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1.3\u00a0 \u00a0Para \u00a0la \u00a0fecha del fallo de \u00a0inconstitucionalidad, \u00a0todav\u00eda \u00a0no \u00a0estaba en vigencia la Ley 600 de 2000, pues \u00a0ella \u00a0se \u00a0previ\u00f3 a partir del 25 de julio de 2001, conforme con lo se\u00f1alado en \u00a0el art\u00edculo 536.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1.4\u00a0 \u00a0En relaci\u00f3n con los efectos \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de inexequibilidad, la Corte Constitucional ha se\u00f1alado que reviven \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0hab\u00edan \u00a0sido \u00a0derogadas \u00a0por \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0que declarada \u00a0contraria \u00a0a la Constituci\u00f3n, siempre y cuando en su confrontaci\u00f3n no aparezca \u00a0igualmente \u00a0re\u00f1ida \u00a0con \u00a0el \u00a0texto fundamental, situaci\u00f3n que no puede ocurrir \u00a0cuando \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0sea \u00a0el \u00a0de \u00a0la derogaci\u00f3n de la norma derogatoria, pues \u00a0all\u00ed \u00a0tendr\u00eda plena vigencia la prohibici\u00f3n del art\u00edculo 14 de la Ley 153 de \u00a01887.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026 \u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0las \u00a0normas \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0223 \u00a0y \u00a0224 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0parcialmente derogadas o \u00a0modificadas \u00a0por la Ley 553, reviven no tanto porque se pretenda darle efectos a \u00a0disposiciones \u00a0expresamente \u00a0sacadas \u00a0por \u00a0el legislador del escenario jur\u00eddico \u00a0(sin \u00a0enfrentar \u00a0problemas \u00a0de favorabilidad y ultractividad), sino porque, ante \u00a0la \u00a0sensaci\u00f3n \u00a0de \u00a0vac\u00edo \u00a0normativo, \u00a0son \u00a0las \u00a0que \u00a0en \u00a0sentir \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional reflejan el esp\u00edritu constitucional\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026 \u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon \u00a0todo, \u00a0en \u00a0vista \u00a0de \u00a0que la Corte \u00a0Constitucional \u00a0 declar\u00f3 \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0 unidad \u00a0normativa \u00a0entre \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0pertinentes \u00a0de \u00a0las \u00a0leyes \u00a0553 \u00a0y \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0porque \u00a0unas \u00a0reprodujeron \u00a0a \u00a0las \u00a0otras, \u00a0lo \u00a0obvio \u00a0es \u00a0que \u00a0entendidas \u00a0ellas como un solo \u00a0precepto, \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0habr\u00e1 \u00a0de \u00a0concluirse \u00a0que \u00a0ambas \u00a0tuvieron \u00a0como \u00a0\u00fanico \u00a0precedente \u00a0legislativo \u00a0m\u00e1s \u00a0inmediato los art\u00edculos 223 y 224 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991, \u00a0cuya \u00a0vigencia \u00a0debe \u00a0restaurarse \u00a0ipso \u00a0iure.\u00a0 \u00a0Por \u00a0otra parte, como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0C-252 \u00a0de \u00a02001 \u00a0apenas \u00a0declar\u00f3 inconstitucionales \u00a0algunas \u00a0normas \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, dejando inc\u00f3lume la de su vigencia \u00a0diferida \u00a0por un a\u00f1o (art. 536), ha de considerarse que el efecto revivificante \u00a0s\u00f3lo \u00a0se produce llegado el momento de vigor del estatuto procesal completo del \u00a0cual \u00a0se \u00a0extrajo la norma por inexequibilidad.\u201d (Radicaci\u00f3n 18.582, M.P. Dr. \u00a0Jorge An\u00edbal G\u00f3mez Gallego). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. En s\u00edntesis, al expedirse la sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0ya se hab\u00edan expedido las Leyes 553 y 600 de 2000, y ya \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0producido \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0inexequibilidad \u00a0de \u00a0algunos de sus \u00a0preceptos\u00a0 \u00a0 \u00a0inherentes \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 casaci\u00f3n7; \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual, las parte no \u00a0retiradas \u00a0del \u00a0ordenamiento y los aspectos pertinentes que retornaron a la vida \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, debieron aplicarse para el tr\u00e1mite del \u00a0recurso interpuesto por el defensor de HENRY PACHECO CASADIEGO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Se precisa dejar claro que la Sentencia \u00a0C.-252 \u00a0 \u00a0de \u00a0 2002 \u00a0 declar\u00f3 \u00a0 inexequible \u00a0 la \u00a0 expresi\u00f3n \u00a0 \u201cejecutoriadas\u201d, \u00a0contenida tanto en el \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, modificado por\u00a0 la Ley 553 de \u00a02000, \u00a0como en el art\u00edculo 205 de la Ley 600 de 2000, expresi\u00f3n seg\u00fan la cual \u00a0la casaci\u00f3n proced\u00eda contra sentencias en firme. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0el \u00a0resto \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0218 y del \u00a0art\u00edculo \u00a0205 antes referidos no fue declarado inexequible, por tanto, respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional, \u00a0sigue \u00a0vigente \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n transcrita en \u00a0precedencia, \u00a0que \u00a0faculta \u00a0a la Corte para \u201cadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n\u201d, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0considere \u00a0necesario \u00a0para \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0la \u00a0garant\u00eda de los \u00a0derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. \u00a0DEL \u00a0RECURSO \u00a0DE \u00a0QUEJA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con la entrada en vigencia del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (Ley 600 de 2000), a partir del 25 de julio de 2001, el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0hecho \u00a0pas\u00f3 \u00a0a \u00a0denominarse \u00a0recurso de \u00a0queja, \u00a0y \u00a0s\u00f3lo \u00a0procede, \u00a0seg\u00fan \u00a0el art\u00edculo 190, \u00a0cuando \u00a0 el \u00a0 funcionario \u00a0 de \u00a0 primera \u00a0 instancia \u00a0 deniegue \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Bajo el r\u00e9gimen procedimental de la Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0por \u00a0disposici\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0210, \u00a0en el aparte que no fue \u00a0declarado \u00a0inexequible \u00a0por \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0C-205 \u00a0de \u00a02001, \u201cSi la demanda se \u00a0presenta \u00a0extempor\u00e1neamente, \u00a0el tribunal as\u00ed lo declarar\u00e1, mediante auto que \u00a0admite el recurso de reposici\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Significa \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0que \u00a0una \u00a0vez \u00a0se \u00a0interponga \u00a0el \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n, ordinaria o excepcional, el \u00a0juez \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia deber\u00e1 limitarse a concederlo \u00f3 a denegarlo, pero \u00a0si \u00a0lo \u00a0deniega, \u00a0\u00e9sta determinaci\u00f3n \u00fanicamente puede fundamentarse en que la \u00a0impugnaci\u00f3n es extempor\u00e1nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la casaci\u00f3n es denegada, exclusivamente \u00a0por \u00a0extempor\u00e1nea, \u00a0se \u00a0insiste, \u00a0contra \u00a0el \u00a0auto \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0resuelve procede \u00a0\u00fanicamente el recurso de reposici\u00f3n, y no el de queja. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Pero puede ocurrir que el Tribunal, por \u00a0un \u00a0entendimiento equivocado de esta tem\u00e1tica, deniegue el recurso de casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0 motivos \u00a0diferentes, \u00a0verbi \u00a0gratia: \u00a0por falta de inter\u00e9s jur\u00eddico, por la pena asignada al delito, \u00a0porque \u00a0no \u00a0manifest\u00f3 \u00a0los \u00a0motivos que har\u00edan viable la casaci\u00f3n excepcional \u00a0etc., \u00a0 caso \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 es \u00a0 procedente \u00a0 interponer \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0de \u00a0queja, para ante la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En auto del 6 de marzo de 2002,radicaci\u00f3n \u00a018.862, \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0H. \u00a0Magistrado, \u00a0Dr. Jorge C\u00f3rdoba Poveda, la Sala \u00a0indic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn este evento, es procedente acudir al \u00a0recurso \u00a0de \u00a0queja, \u00a0antes \u00a0llamado \u00a0de \u00a0hecho, previsto en los art\u00edculos 207 y \u00a0siguientes \u00a0del Decreto 2700 de 1991, los que para el caso se reviven, pues como \u00a0se \u00a0expuso \u00a0en \u00a0el \u00a0auto \u00a0fechado \u00a0el \u00a022 de octubre de 2001, citado8, \u00a0 \u201cen \u00a0principio \u00a0la declaratoria de inexequibilidad de una norma, que hab\u00eda subrogado \u00a0otras \u00a0disposiciones, \u00a0tiene \u00a0como \u00a0efecto \u00a0revivir \u00a0los \u00a0contenidos \u00a0normativos \u00a0derogados&#8230; \u00a0siempre \u00a0que \u00a0ello \u00a0se \u00a0requiera \u00a0para asegurar la supremac\u00eda del \u00a0texto fundamental\u201d\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0s\u00edntesis, si el ad quem no concede \u00a0el \u00a0 recurso \u00a0 extraordinario \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0 haber \u00a0 sido \u00a0interpuesto \u00a0extempor\u00e1neamente, \u00a0contra \u00a0el \u00a0auto en que as\u00ed lo dispone s\u00f3lo procede el de \u00a0reposici\u00f3n. \u00a0Si, \u00a0excediendo \u00a0su \u00a0competencia, \u00a0lo niega por motivos distintos, \u00a0contra \u00a0la \u00a0providencia respectiva procede el recurso de queja, antes llamado de \u00a0hecho.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c4. \u00a0No \u00a0hay \u00a0duda que el inciso 2\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000 \u00a0(reproducido \u00a0por \u00a0el inciso 2\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0210 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000) \u00a0derog\u00f3 t\u00e1citamente las normas del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991 que permit\u00edan acudir al recurso de hecho (hoy llamado de \u00a0queja), \u00a0cuando \u00a0se negaba la concesi\u00f3n del recurso de casaci\u00f3n, pues, como se \u00a0vio, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0presentaba \u00a0ante \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, sin previa concesi\u00f3n del \u00a0recurso, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0al \u00a0ser \u00a0declarado \u00a0inexequible \u00a0tal \u00a0inciso y tener que \u00a0nuevamente \u00a0interponerse \u00a0y concederse el recurso de casaci\u00f3n, previamente a la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0hay \u00a0que \u00a0entender \u00a0que recobraron vigencia los \u00a0preceptos \u00a0del C\u00f3digo de 1991 que permiten acudir al recurso de queja contra el \u00a0auto \u00a0que no concede el de casaci\u00f3n, siempre que la denegatoria sea por motivos \u00a0distintos a la extemporaneidad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c5. \u00a0En \u00a0el \u00a0mismo sentido, tambi\u00e9n fue \u00a0derogado \u00a0t\u00e1citamente\u00a0 \u00a0por \u00a0el \u00a0citado inciso 2\u00b0 del art\u00edculo 6\u00b0 de la \u00a0ley \u00a0553 \u00a0de 2000, el \u00faltimo inciso del art\u00edculo 224 del Decreto 2700 de 1991, \u00a0que \u00a0ordenaba \u00a0al ad quem declarar desierto el recurso de casaci\u00f3n cuando no se \u00a0sustentaba, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0cuando \u00a0concedido no se\u00a0 presentaba la demanda o se \u00a0presentaba \u00a0extempor\u00e1neamente, contenido que hay que considerar que recobr\u00f3 su \u00a0vigencia, por las mismas razones expuestas.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. \u00a0 El \u00a0 CASO \u00a0CONCRETO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0C\u00facuta no \u00a0concedi\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0tras \u00a0asegurar \u00a0que \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0abuso \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 funci\u00f3n \u00a0 p\u00fablica \u00a0\u00fanicamente proced\u00eda la casaci\u00f3n excepcional, y que el defensor \u00a0de \u00a0HENRY \u00a0PACHECO \u00a0CASADIEGO \u00a0no \u00a0manifest\u00f3 \u00a0si pretend\u00eda el desarrollo de la \u00a0jurisprudencia o la garant\u00eda de los derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a0210 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, Ley 600 de 2000, en el inciso tercero, que no fue cobijado \u00a0por \u00a0la \u00a0inexequibilidad \u00a0declarada \u00a0en \u00a0la \u00a0Sentencia \u00a0C-252 \u00a0de \u00a02001, \u00a0es del \u00a0siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0demanda \u00a0 se \u00a0 presenta \u00a0extempor\u00e1neamente, \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0declarar\u00e1 mediante auto que admite el recurso de \u00a0reposici\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0De \u00a0otra parte, el art\u00edculo 213 de la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, referente a la calificaci\u00f3n de la \u00a0demanda, \u00a0 \u00a0que \u00a0 no \u00a0 ha \u00a0 tenido \u00a0 problemas \u00a0 de \u00a0constitucionalidad, conserva su vigencia y estipula: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi el demandante carece de inter\u00e9s o la \u00a0demanda \u00a0no \u00a0re\u00fane \u00a0los requisitos se inadmitir\u00e1 y se devolver\u00e1 el expediente \u00a0al \u00a0despacho \u00a0de \u00a0origen. \u00a0En \u00a0caso contrario se surtir\u00e1 traslado al Procurador \u00a0delegado \u00a0 en \u00a0 lo \u00a0penal \u00a0por \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0veinte \u00a0(20) \u00a0d\u00edas \u00a0para \u00a0que \u00a0obligatoriamente emita concepto.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0supuesto, \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0es \u00a0de \u00a0competencia \u00a0exclusiva de la Corte Suprema de Justicia; y si el \u00a0libelo \u00a0llegare \u00a0a \u00a0inadmitirse, \u00a0contra \u00a0el \u00a0auto que as\u00ed lo decida no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Se percibe n\u00edtidamente que el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0C\u00facuta, \u00a0invadiendo \u00a0la \u00a0\u00f3rbita \u00a0de \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0emiti\u00f3 \u00a0juicios de valor, primero afirmando que no cab\u00eda la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan, sino la excepcional; y luego, al verificar que el defensor no \u00a0expres\u00f3 \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las cuales era preciso que la Corte desarrollara la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0que interviniera para salvaguardar alg\u00fan derecho fundamental \u00a0del procesado; y, entonces, no concedi\u00f3 el recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden de ideas, el recurso de queja \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0fundado, \u00a0y \u00a0por \u00a0ello se conceder\u00e1 el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Corresponde \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0Superior de \u00a0C\u00facuta \u00a0correr \u00a0los \u00a0traslados de rigor, esto es treinta (30) d\u00edas para que el \u00a0recurrente \u00a0 presente \u00a0 la \u00a0 demanda, \u00a0 luego \u00a0del \u00a0cual, \u00a0si \u00a0\u00e9sta \u00a0se \u00a0allega \u00a0oportunamente, \u00a0ha \u00a0de surtir el traslado a los dem\u00e1s sujetos procesales por el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de quince (15) d\u00edas, seg\u00fan lo se\u00f1ala el art\u00edculo 211 de la Ley 600 \u00a0de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0si \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0concedido \u00a0no \u00a0se \u00a0sustenta, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0debe declararlo desierto a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de un auto que no admite recursos, de conformidad con el \u00faltimo inciso \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0224 del anterior C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto 2700 de \u00a01991), que, como viene de anotarse, tambi\u00e9n recuper\u00f3 su vigencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Declarar \u00a0fundado \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0queja; \u00a0y, en consecuencia, \u00a0conceder \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado de HENRY PACHECO CASADIEGO, contra el \u00a0fallo \u00a0del \u00a026 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de 2005, proferido por la Sala de Decisi\u00f3n Penal del \u00a0Tribunal Superior de C\u00facuta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Contra \u00a0el \u00a0presente auto no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0c\u00famplase \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Ley \u00a0600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0C\u00f3digo Penal, Decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0C\u00f3digo Penal, Ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Magistrado Ponente, Dr. D\u00eddimo P\u00e1ez Velandia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000, \u00a0publicada \u00a0en \u00a0el \u00a0Diario \u00a0Oficial No. 43.855 del 15 de enero de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Publicada en el Diario Oficial No. 43.855 del 15 de enero de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0La \u00a0sentencia \u00a0C-252 de 2001, se notific\u00f3 en edicto fijado hasta del 16 de marzo de \u00a02001, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0desde \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0produjo \u00a0efectos erga \u00a0 \u00a0omnes \u00a0 la \u00a0 declaratoria \u00a0 de \u00a0inexequibilidad de algunos apartes de la Ley 553 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0Recurso \u00a0 de \u00a0 queja, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a018.613, \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Carlos \u00a0Augusto \u00a0G\u00e1lvez \u00a0Argote. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23582 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.034 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., cuatro (4) de mayo de dos mil \u00a0cinco (2005). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Decide \u00a0 la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-10276","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-13"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10276","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10276"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10276\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10276"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10276"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}