{"id":1009,"date":"2023-09-07T20:39:13","date_gmt":"2023-09-07T20:39:13","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9799-05-11-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:39:13","modified_gmt":"2023-09-07T20:39:13","slug":"9799-05-11-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9799-05-11-97\/","title":{"rendered":"9799 (05-11-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 TESTIMONIO-Prueba \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Debe \u00a0la \u00a0Sala rechazar que se sostenga en la demanda que &#8220;por mandato legal&#8221; no \u00a0se \u00a0le puede dar credibilidad a una persona simplemente por su condici\u00f3n social \u00a0o \u00a0adicci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0drogas, \u00a0pues \u00a0si bien esta \u00faltima ser\u00eda una raz\u00f3n para \u00a0analizar \u00a0esta clase de versiones con el cuidado del caso, ello no significa que \u00a0haya \u00a0de \u00a0descart\u00e1rsele \u00a0de \u00a0plano. \u00a0Si \u00a0otras \u00a0pruebas confirman sus palabras, \u00a0independientemente \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0toda \u00a0clase \u00a0o \u00a0sus \u00a0antecedentes \u00a0personales, bien podr\u00eda otorg\u00e1rsele la categor\u00eda de verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO No. 9799 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DR. CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.136 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0 cinco \u00a0 (5) \u00a0 de \u00a0 noviembre \u00a0 de \u00a0 mil \u00a0 novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0siete \u00a0(1.997). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0VISTOS: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Decide la Corte el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el defensor de ARCADIO \u00a0GERMAN \u00a0CONTRERAS \u00a0OROZCO, \u00a0contra la sentencia del 2 de mayo de 1.994 por medio \u00a0de \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0confirm\u00f3 \u00a0 la \u00a0 dictada \u00a0 en \u00a0 primera \u00a0instancia \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a073 \u00a0Penal \u00a0del Circuito de la misma ciudad el 25 de \u00a0marzo \u00a0de dicho a\u00f1o, que conden\u00f3 a \u00e9ste procesado a la pena principal de once \u00a0(11) \u00a0a\u00f1os, \u00a0un \u00a0(1) \u00a0mes \u00a0y \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0d\u00edas \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y la accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas por diez (10) a\u00f1os, como autor \u00a0responsable del delito de homicidio cometido en estado de ira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0HECHOS: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Sucedieron \u00a0en las \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0tarde del d\u00eda 29 de marzo de 1.993, a la altura de la carrera 28 \u00a0con \u00a0calle \u00a065 \u00a0en \u00a0el \u00a0barrio \u00a0Siete \u00a0de Agosto de esta ciudad, cuando entre el \u00a0indigente \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Domingo \u00a0Barrera \u00a0Caicedo \u00a0y \u00a0ARCADIO \u00a0GERMAN CONTRERAS OROZCO \u00a0surgi\u00f3 \u00a0un \u00a0altercado, \u00a0motivado \u00a0en el hecho de que al momento de pasar por su \u00a0lado, \u00a0el \u00a0primero derrib\u00f3 la motocicleta de propiedad de \u00e9ste, present\u00e1ndose \u00a0una \u00a0mutua \u00a0agresi\u00f3n verbal y esgrimi\u00e9ndose por parte del motociclista un arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0que legalmente portaba, ante lo cual Barrera le escupi\u00f3 en el rostro \u00a0inst\u00e1ndole \u00a0adem\u00e1s \u00a0a que hiciera uso del artefacto. Resuelto a poner fin a la \u00a0disputa, \u00a0CONTRERAS \u00a0OROZCO \u00a0se march\u00f3 de ese lugar para dirigirse a la esquina \u00a0siguiente \u00a0a \u00a0continuar \u00a0con \u00a0sus \u00a0labores \u00a0de \u00a0cobranza, \u00a0siendo perseguido por \u00a0Barrera \u00a0quien \u00a0persisti\u00f3 \u00a0en \u00a0las \u00a0ofensas, ante lo cual el primero reaccion\u00f3 \u00a0haciendo \u00a0sendos disparos, uno al suelo y el otro a la humanidad del belicoso el \u00a0cual \u00a0se \u00a0aloj\u00f3 \u00a0en la regi\u00f3n posterior del hemit\u00f3rax derecho a nivel del 9o. \u00a0espacio \u00a0intercostal, a consecuencia del cual falleci\u00f3 el 26 de abril siguiente \u00a0en \u00a0el \u00a0Hospital \u00a0Sim\u00f3n Bol\u00edvar a donde fuera reclu\u00eddo en procura de salvarle \u00a0la vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACION PROCESAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Conoci\u00f3 \u00a0de estos \u00a0hechos \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda 71 de la Unidad Quinta de Indagaci\u00f3n Previa y Permanente, \u00a0por \u00a0raz\u00f3n de la denuncia que presentara el 6 de abril de 1.993 Arcadio Barrera \u00a0Caicedo, \u00a0hermano \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0decret\u00e1ndose la apertura investigativa el \u00a0d\u00eda 21 del mismo mes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Allegados al proceso \u00a0el \u00a0acta \u00a0de levantamiento del cad\u00e1ver, el protocolo de necropsia y el registro \u00a0civil \u00a0de \u00a0defunci\u00f3n \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Domingo Barrera Caicedo y practicada m\u00faltiple \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0escuchado en indagatoria una vez capturado \u00a0CONTRERAS \u00a0 OROZCO, \u00a0 se \u00a0 defini\u00f3 \u00a0 su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0detentiva por el delito de homicidio, mediante resoluci\u00f3n del 21 \u00a0de mayo siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Cerrada \u00a0 la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0el 13 de agosto de 1.993 la Fiscal\u00eda Delegada 105 de la Unidad \u00a0Segunda \u00a0de \u00a0Vida profiri\u00f3 resoluci\u00f3n acusatoria en contra de CONTRERAS OROZCO \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0que homicidio, decisi\u00f3n que al ser apelada por su defensor fue \u00a0confirmada \u00a0por \u00a0la Fiscal\u00eda Delegada ante los Tribunales Superiores de Bogot\u00e1 \u00a0y Cundinamarca el 20 de septiembre posterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Adelantada la etapa \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0decretaron \u00a0y practicaron algunas de las \u00a0pruebas \u00a0pedidas \u00a0por el defensor del procesado y otras de oficio, el Juzgado 73 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0profiriendo \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0el \u00a025 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 1.994, la cual recibi\u00f3 \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte del Tribunal Superior en los t\u00e9rminos precedentemente \u00a0expuestos, \u00a0modificando \u00a0exclusivamente \u00a0la \u00a0condena \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de da\u00f1os y \u00a0perjuicios, \u00a0que \u00a0concret\u00f3 en el equivalente a 300 y 800 gramos oro los morales \u00a0y materiales, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA DEMANDA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con fundamento en la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0segundo \u00a0cuerpo, \u00a0un \u00a0cargo propone el demandante contra el fallo impugnado \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n indirecta de los art\u00edculos 29 numeral 4o. del C\u00f3digo Penal, 29 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a02, \u00a022 \u00a0y \u00a0445 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0se\u00f1alando \u00a0cinco \u00a0&#8220;errores \u00a0de \u00a0hecho&#8221;, \u00a0cada uno de los cuales expone en ac\u00e1pites separados, en los cuales \u00a0habr\u00eda \u00a0incurrido \u00a0el fallador al &#8220;DESECHAR las DECLARACIONES de Libia Paniagua \u00a0y \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Felipe \u00a0Parra, \u00a0que \u00a0demuestran junto con las declaraciones de Jorge \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0 Fabio \u00a0 Rodr\u00edguez, \u00a0Pedro \u00a0Yesid \u00a0Pardo \u00a0y \u00a0Oscar \u00a0Mario \u00a0Puentes \u00a0Colmenares \u00a0que ARCADIO GERMAN CONTRERAS OROZCO fue AGREDIDO por el obitado JOSE \u00a0DOMINGO \u00a0BARRERA \u00a0CAICEDO \u00a0cre\u00e1ndose \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0defender \u00a0sus \u00a0propios \u00a0derechos&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Primer \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Para \u00a0el actor, el \u00a0Tribunal \u00a0presumi\u00f3 el origen de los acontecimientos al afirmar que la contienda \u00a0se \u00a0inici\u00f3 &#8220;al parecer&#8221;, cuando el occiso arroj\u00f3 al suelo la motocicleta de su \u00a0defendido, \u00a0lo \u00a0que seg\u00fan su opini\u00f3n no es verdad, pues tal hecho habr\u00eda sido \u00a0posterior \u00a0al \u00a0primer ataque, el cual, seg\u00fan la versi\u00f3n de CONTRERAS OROZCO se \u00a0origin\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0intento \u00a0de \u00a0hurto \u00a0de una suma de dinero por parte de Barrera \u00a0Caicedo. \u00a0De \u00a0este \u00a0modo, siendo &#8220;dubitativa e hipot\u00e9tica&#8221; la narraci\u00f3n que de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0hace \u00a0el Tribunal, ha debido reconocer que exist\u00edan dudas sobre el \u00a0particular \u00a0y \u00a0no \u00a0presumir \u00a0que \u00a0el interfecto tumb\u00f3 la moto del procesado sin \u00a0motivo \u00a0aparente. Este solo hecho, agrega, &#8220;reclama una explicaci\u00f3n&#8221;, que no es \u00a0otra \u00a0que la primera agresi\u00f3n que sufri\u00f3 su defendido al tratar de impedir que \u00a0el \u00a0occiso \u00a0le \u00a0arrebatara \u00a0el \u00a0dinero \u00a0que \u00a0llevaba \u00a0consigo, acto que no est\u00e1 \u00a0desvirtuado \u00a0por \u00a0testigo \u00a0alguno, pues la versi\u00f3n contraria del propio agresor \u00a0&#8220;es abiertamente falaz&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Critica al Tribunal \u00a0por \u00a0sostener \u00a0que del primer incidente tan s\u00f3lo algunos declarantes dan cuenta \u00a0y \u00a0en \u00a0forma \u00a0incompleta, \u00a0para \u00a0luego \u00a0se\u00f1alar \u00a0que lo expresado por CONTRERAS \u00a0OROZCO \u00a0tiene \u00a0respaldo \u00a0en \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n constitucional de inocencia y en el \u00a0deber \u00a0de \u00a0resolver \u00a0toda \u00a0duda \u00a0en \u00a0favor \u00a0del procesado. Concluye entonces que \u00a0resulta \u00a0obligatorio \u00a0dar \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0las afirmaciones de \u00e9ste, porque el \u00a0occiso \u00a0era \u00a0un \u00a0consumidor \u00a0habitual de marihuana, porque minti\u00f3 en su primera \u00a0versi\u00f3n \u00a0procesal \u00a0y \u00a0porque los testigos Jorge Rodr\u00edguez, Pedro Yesid Pardo y \u00a0Oscar \u00a0Mario \u00a0Puentes, confirman su drogadicci\u00f3n y las constantes agresiones de \u00a0que hac\u00eda objeto a la comunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0tales \u00a0testigos \u00a0se \u00a0pregunta \u00a0sobre \u00a0cu\u00e1l \u00a0el motivo para hab\u00e9rseles otorgado \u00a0credibilidad \u00a0s\u00f3lo \u00a0en \u00a0algunos aspectos y transcribir parcialmente sus dichos. \u00a0Asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0agresor \u00a0tal y como lo describen los declarantes, resultaba un \u00a0arma m\u00e1s letal que una blanca o de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Destaca \u00a0 la \u00a0diferencia \u00a0existente \u00a0entre ofensa y agresi\u00f3n, para indagar cu\u00e1ntas &#8220;escupas&#8221; \u00a0son \u00a0 necesarias \u00a0 a \u00a0 fin \u00a0 de \u00a0 considerar \u00a0 el \u00a0 hecho \u00a0 como \u00a0un \u00a0aut\u00e9ntico \u00a0ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De este primer error \u00a0&#8220;en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en cuanto a la iniciaci\u00f3n del insuceso&#8221;, \u00a0dice, se deriva el segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Segundo \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Comienza \u00a0 su \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0reiterando \u00a0que \u00a0el Tribunal confundi\u00f3 ofensa con agresi\u00f3n. Para \u00a0sustentarlo, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0occiso \u00a0era \u00a0un \u00a0marginado \u00a0social que ten\u00eda por \u00a0costumbre \u00a0agredir \u00a0y \u00a0apropiarse \u00a0de \u00a0lo ajeno por medios violentos, sin que le \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0posible \u00a0al \u00a0procesado \u00a0disuadirlo con el arma que exhibi\u00f3, pues \u00a0todo \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0agrega, \u00a0aqu\u00e9l \u00a0se \u00a0&#8220;predetermin\u00f3&#8221; \u00a0despu\u00e9s \u00a0del primer \u00a0ataque, &#8220;consume droga&#8221; y luego emprende otra nueva agresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0entiende \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido \u00a0auscultarse \u00a0con \u00a0mayor detenimiento el proceso, pues \u00a0aunque \u00a0el \u00a0occiso \u00a0no \u00a0hubiese \u00a0tenido \u00a0en su poder un arma -pese a que para el \u00a0actor \u00a0est\u00e1 \u00a0probada \u00a0su \u00a0existencia-, \u00a0las \u00a0condiciones personales del obitado \u00a0&#8220;hac\u00edan \u00a0presumir \u00a0un \u00a0acto deliberado de lesi\u00f3n&#8221;, cuyas proporciones podr\u00edan \u00a0imaginarse dado el temperamento violento que lo asist\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para el demandante, \u00a0dicientes \u00a0son \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0(no \u00a0precisa \u00a0cu\u00e1les), que vieron cuando el \u00a0occiso \u00a0amenaz\u00f3 con despojar del arma al procesado y agredirlo. En este aspecto \u00a0critica \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0por distinguir entre ofensa y agresi\u00f3n para predicar que \u00a0s\u00f3lo \u00a0en \u00a0presencia \u00a0de \u00a0la primera es posible aplicar la diminuente de la ira, \u00a0cuando, \u00a0afirma, \u00a0&#8220;no \u00a0era este el caso a pesar de que es simple entender que un \u00a0agredido \u00a0puede \u00a0desarrollar ira y dolor intensos&#8221;, aparte de que las agresiones \u00a0generalmente van acompa\u00f1adas de ofensas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Agrega que aunque es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la \u00a0ira \u00a0es \u00a0producto de un colapso s\u00edquico del ofendido, tambi\u00e9n \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0cultural, \u00a0pues si los actos &#8220;destructores&#8221; hubiesen \u00a0provenido \u00a0de una persona de &#8220;condiciones humanas similares&#8221; a las del inculpado \u00a0podr\u00eda \u00a0hablarse \u00a0de &#8220;ofensa&#8221;, pero no en este caso, en el que, dice, &#8220;a quien, \u00a0por \u00a0Dios, \u00a0se \u00a0le \u00a0ocurre \u00a0que un marginado social&#8221; pueda ofender y no agredir, \u00a0siendo \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio \u00a0ingenuo considerar que un hombre que no se intimida al \u00a0serle \u00a0exhibida \u00a0un \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0y \u00a0persiste en perseguir a la v\u00edctima, no \u00a0hubiese estado igualmente armado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Tercer \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Lo \u00a0 sintetiza \u00a0afirmando \u00a0que \u00a0&#8220;Se \u00a0identific\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0la \u00a02penetraci\u00f3n \u00a0inicial \u00a0del \u00a0proyectil, \u00a0asegurando que se apunt\u00f3 a parte vital del cuerpo&#8221;, toda vez que en \u00a0su \u00a0criterio \u00a0la \u00a0causa \u00a0inmediata \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0no fue el proyectil sino las \u00a0heridas y &#8220;los g\u00e9rmenes pat\u00f3genos propios del ambiente&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Advierte \u00a0 sin \u00a0relaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0con la anterior idea expuesta, que las condiciones personales \u00a0del \u00a0 occiso \u00a0 (contextura \u00a0 f\u00edsica, \u00a0 alucinaci\u00f3n, \u00a0 conducta \u00a0social), \u00a0eran \u00a0suficientes \u00a0 para \u00a0 intimidar \u00a0 a \u00a0su \u00a0poderdante. \u00a0Reprueba \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0convirtiera \u00a0al agredido en agresor y se pregunta c\u00f3mo si el occiso recibi\u00f3 un \u00a0s\u00f3lo \u00a0disparo \u00a0en \u00a0un \u00a0brazo \u00a0puede \u00a0asegurarse que quien se defendi\u00f3 dispar\u00f3 \u00a0deliberadamente a una parte vital suya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De este antecedente \u00a0concluye \u00a0el \u00a0censor que el prop\u00f3sito del procesado fue contra restar el ataque \u00a0y \u00a0no \u00a0matar, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0descubre en el hecho de que no agot\u00f3 la carga de su \u00a0rev\u00f3lver \u00a0y \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario \u00a0busc\u00f3 \u00a0auxilio para el herido. Adem\u00e1s, opina \u00a0igualmente \u00a0que \u00a0un \u00a0s\u00f3lo \u00a0disparo \u00a0no \u00a0genera \u00a0por \u00a0si \u00a0mismo \u00a0una \u00a0infecci\u00f3n \u00a0may\u00fascula, \u00a0la \u00a0cual \u00a0se presenta frente a agentes externos, pues pese a que la \u00a0necropsia \u00a0certifica \u00a0otra \u00a0cosa, \u00a0considera \u00a0que \u00a0los \u00a0m\u00e9dicos \u00a0se equivocaron \u00a0tambi\u00e9n al afirmar que el disparo entr\u00f3 por el brazo derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Cuarto \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0desech\u00f3 \u00a0parcialmente \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de Jorge Rodr\u00edguez, Fabio \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0Pedro \u00a0Yesid \u00a0Pardo \u00a0y Oscar Mario Puentes quienes dieron cuenta al \u00a0proceso \u00a0de que el occiso era una persona agresiva, drogadicta y con tendencia a \u00a0la comisi\u00f3n de delitos contra el patrimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estima por ello que \u00a0los \u00a0antecedentes \u00a0sociales \u00a0significan \u00a0m\u00e1s que los penales, m\u00e1xime cuando la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0cedular \u00a0no se logr\u00f3 en el proceso, hecho que impidi\u00f3 conocer \u00a0su \u00a0trayectoria \u00a0delictiva, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0obligaba \u00a0a \u00a0tomar \u00a0en consideraci\u00f3n las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0quienes \u00a0lo \u00a0conoc\u00edan \u00a0con suficiencia. No obstante, el Tribunal \u00a0asegur\u00f3 \u00a0que \u00a0apenas \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0un \u00a0menesteroso \u00a0y \u00a0no \u00a0de \u00a0un atracador \u00a0reconocido. \u00a0En \u00a0estas \u00a0condiciones \u00a0no \u00a0entiende \u00a0c\u00f3mo \u00a0pudo haberse ganado el \u00a0cari\u00f1o \u00a0de \u00a0los \u00a0comerciantes \u00a0del \u00a0sector, \u00a0seg\u00fan \u00a0se afirma igualmente en la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Al \u00a0final destaca \u00a0con \u00a0sorpresa \u00a0que la v\u00edctima hubiese manifestado que cuidaba carros, al tiempo \u00a0que \u00a0su \u00a0hermano lo se\u00f1ala como celador y los falladores como lustrabotas, para \u00a0insistirse en la sentencia que se trataba de un mendigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Quinto \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Expresa \u00a0en \u00a0este \u00a0aparte \u00a0el \u00a0recurrente, que el Tribunal presumi\u00f3 que no existi\u00f3 arma alguna en \u00a0poder \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0error al que arrib\u00f3 al desechar las declaraciones de Libia \u00a0Paniagua \u00a0y \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Felipe \u00a0Parra G\u00f3mez, \u00fanicas personas que presenciaron el \u00a0incidente, \u00a0quienes \u00a0afirman que el sujeto atac\u00f3 a su poderdante por la espalda \u00a0con \u00a0un \u00a0cuchillo, \u00a0mientras Pedro Yesid Pardo asegura que el sujeto portaba una \u00a0&#8220;cuchillita&#8221; colgada al cuello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0los \u00a0descarta \u00a0so \u00a0pretexto \u00a0de \u00a0que \u00a0buscan \u00a0favorecer \u00a0al encartado, \u00a0sosteniendo \u00a0su afirmaci\u00f3n en el no hallazgo del arma. Sin embargo, olvid\u00f3 que \u00a0ocurrido \u00a0el \u00a0hecho, se form\u00f3 un tumulto, siendo factible que en ese momento se \u00a0haya perdido tal elemento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0&#8220;cuchillita&#8221; \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0habla Pedro Yesid Pardo, no encuentra \u00a0cre\u00edble \u00a0que \u00a0un \u00a0hombre \u00a0s\u00f3lo provisto de este objeto, pueda perseguir a otro \u00a0que esgrime un rev\u00f3lver. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Enseguida, \u00a0agrega: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Como \u00a0la \u00a0honorable \u00a0Corte comprender\u00e1, si un individuo drogado, \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0zona \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0realizaba por decir de los testigos actos \u00a0delictivos, \u00a0ataca a otro, lo persigue, lo escupe, se lanza en su persecuci\u00f3n y \u00a0dos \u00a0testigos \u00a0advierten \u00a0al \u00a0ofendido que lo van a agredir por la espalda; y al \u00a0contrario \u00a0de \u00a0lo \u00a0ocurrido \u00a0se dice que el atacante es un menesteroso, celador, \u00a0lustrabotas, \u00a0cuida \u00a0carros, \u00a0que era objeto del cari\u00f1o de los habitantes de la \u00a0zona, \u00a0nada \u00a0hay \u00a0por \u00a0demostrar \u00a0el ataque. Es aqu\u00ed donde los yerros f\u00e1cticos \u00a0obtienen \u00a0\u00e9xito \u00a0a \u00a0costa \u00a0de \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de inocencia que desconoci\u00f3 la \u00a0justicia, \u00a0y a costa de la presunci\u00f3n de inocencia que desconoci\u00f3 la justicia, \u00a0y \u00a0a \u00a0costa \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0DUDA \u00a0en \u00a0favor \u00a0del \u00a0reo \u00a0que \u00a0ignor\u00f3 \u00a0el \u00a0veredicto&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aborda \u00a0luego \u00a0el \u00a0tema \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0en \u00a0un \u00a0ac\u00e1pite \u00a0que \u00a0titula &#8220;consideraciones \u00a0finales&#8221;, \u00a0citando diversa doctrina y jurisprudencia, para repetir que el occiso \u00a0era \u00a0un \u00a0hombre \u00a0fuerte que manten\u00eda conflictos con la polic\u00eda. Luego habla de \u00a0la \u00a0insolidaridad social convertida en una patolog\u00eda dentro del orden jur\u00eddico \u00a0del \u00a0pa\u00eds \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda, organismo que opt\u00f3 por entregarse a la ley del \u00a0m\u00e1s fuerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Culmina este aparte \u00a0advirtiendo \u00a0que \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0del \u00a0art. \u00a029.4\u00a0 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal se \u00a0hubieran \u00a0observado, si las pruebas que se ignoraron o valoraron equivocadamente \u00a0hubiesen \u00a0sido \u00a0norma \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0y \u00a0si \u00a0la duda, como categor\u00eda aut\u00f3noma, \u00a0hubiese \u00a0igualmente \u00a0operado. \u00a0No \u00a0obstante, nada se hizo por allegar al proceso \u00a0las pruebas que demostraban su aserto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Insiste \u00a0en \u00a0la \u00a0inocencia \u00a0de \u00a0su \u00a0representado &#8220;POR HABER ACTUADO AL AMPARO DE LA CIRCUNSTANCIA \u00a0EXIMENTE \u00a0DE LA ANTIJURIDICIDAD&#8221; de la leg\u00edtima defensa, solicitando a la Corte \u00a0casar \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 impugnada \u00a0 y \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 lugar \u00a0 dictar \u00a0 un \u00a0 fallo \u00a0absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONCEPTO DEL PROCURADOR PRIMERO DELEGADO EN LO PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Comienza \u00a0 el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0por \u00a0llamar \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0sobre las insubsanables fallas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0que \u00a0presenta \u00a0la \u00a0demanda al no concretar la naturaleza y alcance de \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho que propone, al no precisar si tales yerros provienen de \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0o de identidad y de qu\u00e9 manera hubiesen podido \u00a0influir en el pronunciamiento que impugna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Respecto \u00a0 al \u00a0primer error que aduce el \u00a0actor, \u00a0el Delegado critica su contenido por tratarse tan solo de una particular \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0para \u00a0sacar \u00a0avantes \u00a0sus \u00a0tesis. \u00a0El \u00a0hecho \u00a0de que el \u00a0Tribunal \u00a0haya \u00a0utilizado \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0&#8220;al \u00a0parecer&#8221; \u00a0significa \u00a0que lo hizo \u00a0simplemente \u00a0para consignar la descripci\u00f3n de los acontecimientos, atendiendo a \u00a0la \u00a0disparidad \u00a0de \u00a0declaraciones. \u00a0Pero \u00a0no \u00a0se \u00a0qued\u00f3 \u00a0all\u00ed, \u00a0al estudiar la \u00a0tipicidad \u00a0y \u00a0la \u00a0culpabilidad \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0el an\u00e1lisis de la diversa prueba \u00a0obrante \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0descart\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0tuviera \u00a0consigo alg\u00fan \u00a0arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0es \u00a0enfrentar \u00a0su \u00a0criterio \u00a0al del fallador, \u00a0pol\u00e9mica \u00a0que \u00a0no es aceptable dada la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad \u00a0que \u00a0ampara \u00a0la sentencia, la cual se quiebra \u00fanicamente cuando se demuestra la \u00a0existencia de un error manifiesto y trascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Respecto \u00a0 al \u00a0segundo \u00a0error de hecho, \u00a0el \u00a0Procurador advierte que la posici\u00f3n del censor no es clara ni definida. Sus \u00a0planteamientos \u00a0son \u00a0superficiales, \u00a0basados \u00a0en \u00a0argumentos \u00a0sueltos \u00a0que \u00a0deja \u00a0abandonados \u00a0como \u00a0si persiguiera que la Corte deduzca qu\u00e9 es lo pretendido con \u00a0ellos. \u00a0Trata \u00a0de \u00a0decir \u00a0que el actuar del occiso constituye una agresi\u00f3n y no \u00a0una \u00a0ofensa, \u00a0es decir, que traslada el reproche al \u00e1mbito del error de derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de convicci\u00f3n, con miras a que se haga una nueva valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0y se determine la confusi\u00f3n del Tribunal al fijar el alcance de las \u00a0citadas \u00a0expresiones. \u00a0Y \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0deduce \u00a0que \u00a0es \u00a0una leg\u00edtima defensa lo \u00a0propuesto, \u00a0sus \u00a0argumentos \u00a0no \u00a0respetan \u00a0los requisitos del art. 225 del C. de \u00a0P.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En relaci\u00f3n con el \u00a0tercer \u00a0error \u00a0de hecho, \u00a0as\u00ed \u00a0mismo \u00a0califica \u00a0de \u00a0confusa \u00a0su \u00a0invocaci\u00f3n, \u00a0pues no se precisa en qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3, \u00a0dejando \u00a0completamente exp\u00f3sito el cargo, pues todo se reduce a un \u00a0simple \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0cual es reiterativo en su criterio \u00a0sobre \u00a0la real causa de lo ocurrido, que respalda en lo narrado por el procesado \u00a0sobre \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0de \u00a0hurtar \u00a0los \u00a0dineros recaudados por \u00a0\u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 En \u00a0 \u00faltimas, \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0su \u00a0inconformidad \u00a0radica en que el ad quem \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0dispar\u00f3 a parte vital del interfecto cuando no fue \u00a0as\u00ed, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0que \u00a0trat\u00f3 fue de contrarestar el ataque antes que matar, y la \u00a0causa \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0no fue la herida en s\u00ed misma, sino los g\u00e9rmenes propios \u00a0del \u00a0ambiente. \u00a0No indica, sin embargo, las pruebas concretas en que se apoya ni \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0los presuntos errores y su importancia en la estructura de \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0Tales yerros t\u00e9cnicos impiden el estudio de fondo al ignorarse, \u00a0nuevamente, cu\u00e1les son sus pretensiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Sobre \u00a0 \u00a0el \u00a0cuarto \u00a0error \u00a0de hecho, \u00a0sostiene \u00a0que el mismo se reduce a simples enunciados y afirmaciones carentes de \u00a0claridad \u00a0sobre lo que se propone el actor con ellos, sin que mencione, adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0de \u00a0establecer \u00a0la \u00a0clase \u00a0de \u00a0actividad que desempe\u00f1aba el hoy \u00a0occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Frente al grado de \u00a0culpabilidad, \u00a0observa \u00a0el Delegado, que no se\u00f1ala el libelista en qu\u00e9 influye \u00a0que \u00a0se \u00a0tratara la v\u00edctima de un atracador o un menesteroso, aun cuando por la \u00a0manera \u00a0como \u00a0discurre \u00a0podr\u00eda \u00a0pensarse \u00a0en el reconocimiento de una leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0o \u00a0un \u00a0estado de ira, pese a lo cual esto \u00faltimo no tendr\u00eda raz\u00f3n se \u00a0ser, \u00a0ya \u00a0que \u00a0en la sentencia fue admitida la diminuente punitiva y en cuanto a \u00a0la justificante no concurren la totalidad de sus elementos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Finalmente, \u00a0a \u00a0juicio \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 Ministerio \u00a0 \u00a0 P\u00fablico, \u00a0 \u00a0 respecto \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 quinto \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, es propuesto \u00a0como \u00a0un \u00a0simple \u00a0desacuerdo \u00a0con \u00a0la valoraci\u00f3n que le diera el fallador a los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Parra \u00a0G\u00f3mez \u00a0y Libia Paniagua, cuando sostienen que el occiso \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0atacar \u00a0con \u00a0un \u00a0cuchillo \u00a0al procesado. Esta inconformidad no puede \u00a0prosperar, \u00a0asegura, \u00a0ante \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0en \u00a0el r\u00e9gimen \u00a0probatorio \u00a0nuestro, dentro del cual el fallador goza de amplia discrecionalidad \u00a0para \u00a0evaluar \u00a0el \u00a0grado \u00a0de \u00a0credibilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0distintos \u00a0medios de prueba \u00a0conforme a las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Solicita, \u00a0 en \u00a0consecuencia, no casar el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 1. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0de ARCADIO GERMAN CONTRERAS OROZCO aduce la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n acusando por v\u00eda indirecta el fallo impugnado, por haber \u00a0incurrido \u00a0 en \u00a0 cinco \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0cuyo \u00a0origen \u00a0atribuye a un mismo defecto en la apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0del \u00a0Tribunal, esto es &#8220;DESECHAR&#8221; los testimonios de Libia Paniagua, \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Felipe \u00a0Parra \u00a0G\u00f3mez, \u00a0Jorge \u00a0y \u00a0Fabio Rodr\u00edguez, Pedro Yesid Pardo y \u00a0Oscar \u00a0Mario Puentes, con la pretensi\u00f3n de que a su defendido le sea reconocida \u00a0la justificante de la leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 2. \u00a0En \u00a0estas \u00a0condiciones \u00a0y \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0totalidad de yerros \u00a0f\u00e1cticos \u00a0que tendr\u00edan or\u00edgen en falsos juicios de existencia por omisi\u00f3n de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0referida, \u00a0deber\u00edan \u00a0estar \u00a0orientados \u00a0a demostrar la \u00a0aludida \u00a0excluyente \u00a0de antijuridicidad, resulta evidente que la censura ha sido \u00a0desarrollada \u00a0de \u00a0manera \u00a0confusa y contradictoria, pues los diversos errores de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0se \u00a0fundan \u00a0en \u00a0argumentaciones ajenas por completo al \u00a0objeto \u00a0central del ataque, con tesis jur\u00eddicas excluyentes y en la mayor\u00eda de \u00a0los \u00a0casos \u00a0sobre \u00a0temas \u00a0intrascendentes \u00a0para \u00a0aspirar \u00a0a \u00a0sustituir \u00a0el fallo \u00a0impugnado \u00a0 bajo \u00a0 la \u00a0 pretensi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 reconocimiento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 leg\u00edtima \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 3. \u00a0 \u00a0As\u00ed, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0primer \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0acusado se formula sobre la simple afirmaci\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0&#8220;Presumi\u00f3 \u00a0el \u00a0origen de los acontecimientos&#8221;, \u00a0cuando \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0la contienda se inici\u00f3 &#8216;al parecer&#8217;, en el momento que el \u00a0occiso \u00a0arroj\u00f3 \u00a0al \u00a0suelo la motocicleta del procesado, pues para el actor este \u00a0fue \u00a0el \u00a0segundo \u00a0ataque \u00a0que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0le \u00a0infiri\u00f3 \u00a0a \u00a0CONTRERAS OROZCO, lo que \u00a0evidencia \u00a0la \u00a0falta de precisi\u00f3n y certeza que sobre los hechos en cuanto a su \u00a0or\u00edgen \u00a0contiene \u00a0la sentencia, y conlleva la &#8220;violaci\u00f3n constitucional&#8221; de la \u00a0presunci\u00f3n de inocencia y el desconocimiento de la duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0ostensible el \u00a0contrasentido \u00a0en que incurre el libelista, toda vez que ninguna relaci\u00f3n tiene \u00a0esta \u00a0simult\u00e1nea y excluyente proposici\u00f3n de tesis, que por su caracter\u00edstica \u00a0han \u00a0debido \u00a0entonces \u00a0formularse \u00a0en \u00a0cap\u00edtulos separados, pues abandonando el \u00a0tema \u00a0de la justificante y las pruebas presuntamente ignoradas que le servir\u00edan \u00a0para \u00a0demostrarla, se refiere de manera inusitada a que ha debido reconocerse al \u00a0procesado \u00a0la \u00a0duda, \u00a0afirmando socavada la presunci\u00f3n de inocencia y aludiendo \u00a0impertinentemente \u00a0al \u00a0art. \u00a029 \u00a0de \u00a0la Carta Pol\u00edtica, todo lo cual aparta por \u00a0completo la censura del objeto central de ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Pero \u00a0 a\u00fan \u00a0admitiendo \u00a0que \u00a0esta \u00a0nueva \u00a0proposici\u00f3n contiene sus verdaderas pretensiones, \u00a0tampoco \u00a0clarifica si la existencia de la duda surge de la que denomina como una \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0&#8220;dubitativa \u00a0e hipot\u00e9tica&#8221; de los hechos por parte del Tribunal, \u00a0o \u00a0si \u00a0aspira \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0existencia en esta sede, pues si lo primero, es \u00a0sabido \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0casacional correcta ser\u00eda la directa, en tanto que si no \u00a0fue admitida por el fallador lo pertinente ser\u00eda la indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a0actor \u00a0abandona \u00a0por \u00a0completo \u00a0este \u00a0tema, \u00a0para \u00a0dedicarse \u00a0en \u00a0un \u00a0extenso \u00a0y \u00a0arbitrario \u00a0alegato \u00a0a \u00a0proponer \u00a0a la Corte, seg\u00fan su criterio, cu\u00e1les fueron \u00a0las \u00a0razones \u00a0que \u00a0provocaron \u00a0el \u00a0suceso \u00a0criminoso, \u00a0todo \u00a0desde \u00a0una personal \u00a0perspectiva \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n probatoria, la cual antepone a la del sentenciador, \u00a0sosteniendo, \u00a0entre otras apreciaciones, que ha debido merecer credibilidad para \u00a0el \u00a0Tribunal la versi\u00f3n del procesado y no la del occiso, si se tiene en cuenta \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0personal \u00a0y \u00a0social, \u00a0demostrando \u00a0as\u00ed \u00a0un real desconocimiento \u00a0respecto \u00a0a \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0sobre \u00a0esta \u00a0materia \u00a0criticar \u00a0libremente en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0de que la misma est\u00e1 amparada por la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad, admiti\u00e9ndose solamente los errores \u00a0manifiestos \u00a0y \u00a0trascendentes \u00a0en \u00a0que \u00a0se haya podido incurrir en desarrollo de \u00a0dicho an\u00e1lisis probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0 \u00a0sus \u00a0afirmaciones, \u00a0no \u00a0obstante, debe la Sala rechazar que se sostenga en la demanda \u00a0que \u00a0&#8220;por \u00a0mandato \u00a0legal&#8221; \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0puede \u00a0dar \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0una persona \u00a0simplemente \u00a0por \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0social \u00a0o adicci\u00f3n a las drogas, pues si bien \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0ser\u00eda \u00a0una \u00a0raz\u00f3n \u00a0para analizar esta clase de versiones con el \u00a0cuidado \u00a0del \u00a0caso, \u00a0ello \u00a0no \u00a0significa que haya de descart\u00e1rsele de plano. Si \u00a0otras \u00a0pruebas \u00a0confirman \u00a0sus \u00a0palabras, independientemente de su situaci\u00f3n de \u00a0toda \u00a0 clase \u00a0o \u00a0sus \u00a0antecedentes \u00a0personales, \u00a0bien \u00a0podr\u00eda \u00a0otorg\u00e1rsele \u00a0la \u00a0categor\u00eda de verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0De otra parte, no \u00a0est\u00e1 \u00a0dem\u00e1s \u00a0advertir, \u00a0que \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0adentra el actor, en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el verdadero origen de la disputa presentada entre el occiso y su \u00a0defendido, \u00a0carece \u00a0de cualquier relievancia, pues dicha causa para el an\u00e1lisis \u00a0efectuado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal s\u00f3lo es tomada como referencia del instante en que \u00a0CONTRERAS \u00a0OROZCO \u00a0exhibe \u00a0el \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0para \u00a0luego \u00a0tener que volver a \u00a0empu\u00f1arla \u00a0cuando \u00a0el \u00a0occiso \u00a0persisti\u00f3 \u00a0en \u00a0sus \u00a0ofensas, \u00a0sin \u00a0que \u00a0en \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0como \u00a0no \u00a0podr\u00eda \u00a0ser de otra manera, tenga un \u00a0especial \u00a0significado \u00a0este \u00a0hecho, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0su inanidad es ostensible, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0\u00e9l \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0mismo \u00a0ninguna \u00a0significaci\u00f3n \u00a0reviste sobre el \u00a0desenlace \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 acontecimientos \u00a0 y \u00a0 menos \u00a0 respecto \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 alegada \u00a0excluyente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Su improsperidad es \u00a0manifiesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 4. \u00a0El segundo \u00a0yerro \u00a0f\u00e1ctico \u00a0lo \u00a0fundamenta \u00a0en \u00a0la \u00a0presunta \u00a0confusi\u00f3n del fallador entre \u00a0ofensa \u00a0y \u00a0agresi\u00f3n. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0de \u00a0nuevo el pensamiento del actor resulta \u00a0oscuro \u00a0e \u00a0ininteligible con relaci\u00f3n a los reales objetivos que persigue, pues \u00a0si \u00a0bien \u00a0al \u00a0final del mismo habla sobre la diminuente de la ira, esta alusi\u00f3n \u00a0no \u00a0tiene \u00a0ninguna \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ser \u00a0toda vez que tal atemperante de la pena fue \u00a0reconocida \u00a0en las instancias, siendo adem\u00e1s que tampoco guarda correspondencia \u00a0alguna \u00a0con \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0a \u00a0cuya \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0deb\u00eda \u00a0dirigir \u00a0la \u00a0totalidad de los supuestos yerros f\u00e1cticos alegados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0 nuevo, \u00a0ocup\u00e1ndose \u00a0de \u00a0resaltar \u00a0la \u00a0actitud \u00a0y \u00a0condici\u00f3n \u00a0personal de Jos\u00e9 Domingo \u00a0Barrera \u00a0Caicedo \u00a0que \u00a0para el actor lo hac\u00edan un agresor en potencia, juzga su \u00a0proceder \u00a0a \u00a0partir de lo que habr\u00eda podido hacer sino le dispara el procesado, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0su \u00a0objetivo \u00a0era \u00a0despojarlo \u00a0del \u00a0arma \u00a0y agredirlo con ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0estas \u00a0condiciones \u00a0es \u00a0evidente \u00a0sin necesidad de mayores reflexiones, que el actor se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0construir la realidad que le conviene, interpretando a su acomodo los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0sus circunstancias, ignor\u00e1ndose, en \u00faltimas, qu\u00e9 es lo pretendido, \u00a0si \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0a \u00a0CONTRERAS \u00a0OROZCO lo asalt\u00f3 la ira al verse denigrado en \u00a0p\u00fablico, \u00a0o \u00a0si busc\u00f3 defenderse de su agresor evitando que lo despojara de su \u00a0arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La confusi\u00f3n sobre \u00a0estas \u00a0dos \u00a0situaciones \u00a0es \u00a0absoluta \u00a0y la inseguridad del reproche manifiesta, \u00a0contribuyendo \u00a0en \u00a0poco \u00a0el \u00a0final \u00a0de \u00a0su an\u00e1lisis, cuando acude de nuevo a la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0&#8220;marginado \u00a0social&#8221; \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0parecer \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0insistiendo \u00a0que ello es raz\u00f3n suficiente para convertir las vulgaridades y los \u00a0salivazos en agresiones que justificar\u00edan la p\u00e9rdida de su vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mayor a\u00fan resulta \u00a0la \u00a0desorientaci\u00f3n \u00a0del \u00a0demandante, si se tiene en cuenta que este conjunto de \u00a0circunstancias \u00a0que aduce para como \u00faltimo efecto obtener la leg\u00edtima defensa, \u00a0sirvieron \u00a0al \u00a0sentenciador para admitir la aminorante propia de la ira, pues el \u00a0censor \u00a0convierte \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0e \u00a0injusticia \u00a0del \u00a0comportamiento ofensivo del \u00a0occiso, \u00a0en \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0a su integridad personal que lo llev\u00f3 a defenderse, \u00a0haciendo \u00a0recaer \u00a0as\u00ed en los elementos de la aminorante, aquellos constitutivos \u00a0de la justificante del hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, al igual \u00a0que \u00a0sucediera \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0r\u00e9plica \u00a0anterior, \u00a0el \u00a0marco que previamente \u00a0expusiera \u00a0como \u00a0sustento \u00a0del \u00a0yerro \u00a0f\u00e1ctico \u00a0aducido, \u00a0cumpli\u00f3 s\u00f3lo con la \u00a0formalidad \u00a0 de \u00a0 indicar \u00a0 la \u00a0 clase \u00a0de \u00a0error \u00a0y \u00a0su \u00a0sentido, \u00a0sin \u00a0ninguna \u00a0correspondencia \u00a0con \u00a0su \u00a0postrer \u00a0desarrollo. \u00a0Se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0los derechos que \u00a0protege \u00a0la legislaci\u00f3n penal, de las diferencias entre agresi\u00f3n y ofensa y de \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0marginado puede influir en el resultado de sus actos, \u00a0pero \u00a0nada dice en concreto sobre la falencia del fallador, pues s\u00f3lo menciona, \u00a0sin \u00a0 sustento \u00a0 alguno, \u00a0la \u00a0existencia, \u00a0de \u00a0las \u00a0que \u00a0llama \u00a0como \u00a0&#8220;dicientes \u00a0declaraciones&#8221;, \u00a0de algunos testigos que refieren el intento de despojo del arma \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0dejando \u00a0en \u00a0\u00faltimas \u00a0abandonado \u00a0el \u00a0reproche \u00a0en un \u00a0verdadero \u00a0laberinto \u00a0de \u00a0confusas \u00a0posibilidades, lo cual impone su consecuente \u00a0rechazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 5. \u00a0El \u00a0tercer \u00a0error \u00a0de hecho, obedece exactamente al mismo enrevesado alegato. De nuevo es la \u00a0vehemencia \u00a0en sus palabras lo que ocupa toda la atenci\u00f3n del censor, olvidando \u00a0precisar \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el \u00a0real \u00a0\u00e1mbito \u00a0del \u00a0ataque, el cual debe insistirse, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0su enunciaci\u00f3n inicial, deb\u00eda estar inequ\u00edvocamente orientado a \u00a0demostrar la leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0No obstante, ello \u00a0no \u00a0es \u00a0as\u00ed, \u00a0el actor llama la atenci\u00f3n sobre el lugar al que fue dirigido el \u00a0disparo \u00a0(un \u00a0brazo), \u00a0incursionando \u00a0de \u00a0este \u00a0modo en la controversia sobre el \u00a0verdadero \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0de \u00a0su \u00a0representado, en cuanto a que su \u00a0\u00e1nimo \u00a0era \u00a0s\u00f3lo \u00a0lesionar, para concluir que la muerte del occiso se debi\u00f3 a \u00a0una \u00a0infecci\u00f3n \u00a0posterior \u00a0que \u00a0le \u00a0sobrevino en raz\u00f3n a &#8220;g\u00e9rmenes pat\u00f3genos \u00a0propios \u00a0del ambiente&#8221;, es decir, sugiriendo que el deceso de Barrera Caicedo se \u00a0produjo \u00a0por \u00a0un \u00a0caso \u00a0fortuito, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0resulta \u00a0un \u00a0contrasentido \u00a0pues la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0matar \u00a0por la que ha abogado para lograr el reconocimiento de la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0como \u00a0causal \u00a0excluyente de la antijuridicidad, ser\u00eda ahora \u00a0negada \u00a0al estimar que el hecho se produjo debido a una circunstancia imprevista \u00a0e insuperable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0y \u00a0ante \u00a0 esta \u00a0 nueva \u00a0 variante \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, \u00a0de \u00a0suyo \u00a0antit\u00e9cnica, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0todo \u00a0se queda en una simple afirmaci\u00f3n, pues \u00a0nisiquiera \u00a0 se\u00f1ala \u00a0 las \u00a0 pruebas \u00a0que \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0demuestran \u00a0que \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 fue \u00a0 herir \u00a0y \u00a0no \u00a0matar, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0toda \u00a0su \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0se \u00a0remite realmente a anteponer su personal criterio valorativo \u00a0contra \u00a0el \u00a0declarado \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0pretendiendo \u00a0as\u00ed romper el nexo \u00a0causal \u00a0existente \u00a0entre el disparo y el resultado muerte, pese a que de acuerdo \u00a0con \u00a0el protocolo de necropsia practicado por el Instituto de Medicina Legal, en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se concluye que &#8220;SE TRATA DE UN HOMBRE ADULTO QUE FALLECE POR SEPSIS Y \u00a0FALLA \u00a0MULTIORGANICA \u00a0OCASIONADA \u00a0POR \u00a0PROYECTIL \u00a0DE \u00a0ARMA \u00a0DE \u00a0FUEGO&#8221;, (fl. 404 \u00a0c.o.3), \u00a0para \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0existi\u00f3 la menor vacilaci\u00f3n respecto a que el \u00a0deceso \u00a0de \u00a0Barrera \u00a0Caicedo \u00a0fue \u00a0consecuencia \u00a0del \u00a0disparo \u00a0que le hiciera el \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Sin embargo, acto \u00a0seguido, \u00a0 y \u00a0 luego \u00a0 de \u00a0 aventurar \u00a0 otras \u00a0 hip\u00f3tesis \u00a0 atenuantes \u00a0 de \u00a0la \u00a0responsabilidad, \u00a0como \u00a0la \u00a0ira y la preterintenci\u00f3n, retoma el argumento de la \u00a0falta \u00a0de \u00a0intenci\u00f3n homicida, por cuanto en su criterio el procesado solamente \u00a0quiso \u00a0contra \u00a0restar \u00a0el \u00a0ataque y no matar, raz\u00f3n por la cual su defendido no \u00a0agot\u00f3 \u00a0la \u00a0carga \u00a0del \u00a0rev\u00f3lver \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo de la v\u00edctima y antes, por el \u00a0contrario, \u00a0procur\u00f3 que se le brindara el auxilio de rigor, descalificando as\u00ed \u00a0mismo \u00a0la necropsia por &#8220;equivocada&#8221;, incursionando as\u00ed en la causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n por err\u00f3nea calificaci\u00f3n delictual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 La \u00a0 falta \u00a0de \u00a0seriedad \u00a0y \u00a0coherencia \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo es evidente y como tal \u00a0merece ser denegado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 6. \u00a0El \u00a0cuarto \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0tambi\u00e9n \u00a0est\u00e1 \u00a0fundado \u00a0sobre \u00a0vaguedades, \u00a0imprecisiones \u00a0e \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0personales, \u00a0dej\u00e1ndose \u00a0al \u00a0margen \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de realizar un \u00a0cuidadoso \u00a0estudio de la realidad procesal y el se\u00f1alamiento preciso y claro de \u00a0la \u00a0censura \u00a0que \u00a0eleva, \u00a0a \u00a0la que apenas le ha fijado como \u00e1mbito el error de \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0simpleza \u00a0e \u00a0intrascendencia \u00a0de \u00a0los \u00a0distintos planteamientos adquiere aqu\u00ed una may\u00fascula \u00a0connotaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0se \u00a0limita \u00a0el \u00a0recurrente a asegurar que yerra el Tribunal \u00a0cuando \u00a0se\u00f1ala \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0como \u00a0un \u00a0menesteroso \u00a0y \u00a0no como un atracador \u00a0reconocido, \u00a0cuando esta es la condici\u00f3n que la prueba obrante en el proceso le \u00a0atribuye. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Por la manera que \u00a0discurre \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0parecer\u00eda \u00a0querer \u00a0significar \u00a0que el homicidio de un \u00a0delincuente \u00a0es \u00a0l\u00edcito, \u00a0permitido \u00a0por \u00a0la \u00a0ley. \u00a0S\u00f3lo \u00a0bajo esta ineludible \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0que \u00a0se expresa a trav\u00e9s del pensamiento que realmente ha servido \u00a0de \u00a0columna \u00a0vertebral \u00a0a \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0podr\u00eda entenderse que el actor acuda a \u00a0afirmaciones \u00a0generales \u00a0e \u00a0inanes, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida en que no encuentran ning\u00fan \u00a0apoyo procesal, probatorio o normativo diverso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Ni \u00a0siquiera \u00a0se \u00a0precisa \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron las pruebas que se\u00f1alan al occiso como un ser dedicado \u00a0al \u00a0delito \u00a0y \u00a0lo \u00a0que \u00a0cada \u00a0una de ellas expresa; tampoco la naturaleza de las \u00a0falencias \u00a0del \u00a0fallador \u00a0en \u00a0este \u00a0aspecto, \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0la trascendencia que \u00a0pudieran \u00a0haber \u00a0tenido \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0Simplemente \u00a0reitera los nombres de \u00a0algunos \u00a0testigos, \u00a0sin \u00a0indicar qu\u00e9 fue lo por ellos afirmado y en qu\u00e9 medida \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0err\u00f3 \u00a0en su apreciaci\u00f3n. Adem\u00e1s, omite por completo referirse a \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0en cuenta la sentencia para afirmar lo contrario, es \u00a0decir, \u00a0 que \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0un \u00a0lustrabotas \u00a0y \u00a0que \u00a0era \u00a0apreciado \u00a0por \u00a0los \u00a0comerciantes del lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Lo que se revela, \u00a0nuevamente, \u00a0es la pretensi\u00f3n del censor de controvertir el fallo por el simple \u00a0hecho \u00a0de \u00a0no ajustarse a su propia apreciaci\u00f3n, llegando incluso a plantear el \u00a0debate \u00a0en \u00a0torno a la credibilidad de la prueba testimonial, otra falencia m\u00e1s \u00a0que \u00a0se \u00a0agrega \u00a0a \u00a0las \u00a0varias \u00a0que ha cometido a lo largo del escrito, pues se \u00a0estar\u00eda \u00a0abordando \u00a0el falso juicio de convicci\u00f3n que, de una parte no ha sido \u00a0claramente \u00a0expuesto, \u00a0y \u00a0de \u00a0otra \u00a0debe excluirse como terreno propio para esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0pol\u00e9micas, en raz\u00f3n a que nuestro sistema de valoraci\u00f3n probatoria \u00a0es \u00a0el \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0y \u00a0no \u00a0el \u00a0de \u00a0tarifa \u00a0legal, dentro del cual el \u00a0sentenciador \u00a0goza \u00a0de \u00a0un \u00a0amplio \u00a0margen \u00a0de \u00a0discrecionalidad \u00a0racional en el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, condicionado solamente por las reglas de la l\u00f3gica y \u00a0la experiencia com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta objeci\u00f3n debe \u00a0igualmente rechazarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 7. \u00a0 Como \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 anteriores, \u00a0 en \u00a0el \u00a0quinto \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, tambi\u00e9n las \u00a0falencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0temprano \u00a0hacen \u00a0fallidas \u00a0las \u00a0aspiraciones \u00a0del \u00a0censor. \u00a0Retomando \u00a0la \u00a0inicial \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0pretende \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0 se \u00a0 encontraba \u00a0 armada, \u00a0 sustentando \u00a0 dicha \u00a0aspiraci\u00f3n \u00a0en \u00a0las \u00a0declaraciones de Andr\u00e9s Parra y Libia Paniagua. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo, en vez \u00a0de \u00a0desarrollar, \u00a0como \u00a0era \u00a0su \u00a0obligaci\u00f3n, \u00a0el falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0desde \u00a0un \u00a0principio \u00a0expuesto, esto es evidenciar que los \u00a0referidos \u00a0testigos \u00a0no \u00a0fueron \u00a0tenidos \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0 se \u00a0 dedica \u00a0a \u00a0criticar \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0por \u00a0no \u00a0haberles \u00a0dado \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0que estos deponentes merec\u00edan dada su condici\u00f3n de presenciales, \u00a0espec\u00edficamente \u00a0en relaci\u00f3n con el hecho de que el occiso habr\u00eda atacado con \u00a0un arma blanca a su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se insiste as\u00ed por \u00a0el \u00a0actor \u00a0en \u00a0someter \u00a0a \u00a0su \u00a0personal \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0esta \u00a0prueba testimonial, \u00a0polemizando \u00a0con \u00a0el \u00a0valor que el sentanciador le otorgara, lo cual, adem\u00e1s de \u00a0constituir \u00a0una intromisi\u00f3n en una modalidad de error que no ha sido propuesta, \u00a0su \u00a0improcedencia \u00a0es \u00a0incuestionable, \u00a0si se considera como ya se advirti\u00f3 que \u00a0entre \u00a0nosotros rige el sistema de apreciaci\u00f3n racional de las pruebas con base \u00a0en \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica y el hecho de que con la desaparici\u00f3n de la tarifa legal, \u00a0respecto \u00a0 de \u00a0 pruebas \u00a0 como \u00a0 la \u00a0 testimonial, \u00a0 una \u00a0 objeci\u00f3n \u00a0 de \u00a0estas \u00a0caracter\u00edsticas no tiene ninguna cabida en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0De todas maneras, \u00a0debe \u00a0precisarse que en juicioso y ponderado an\u00e1lisis, los sentenciadores tanto \u00a0de \u00a0primera \u00a0como de segunda instancia, examinaron el aspecto relacionado con el \u00a0arma blanca que se dice esgrimi\u00f3 contra el procesado el occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El a quo dio cuenta \u00a0de \u00a0dos \u00a0grupos de testimonios. El primero constituido por quienes corroboran la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0CONTRERAS \u00a0OROZCO sobre el cuchillo que portaba el interfecto y el \u00a0intento \u00a0que \u00a0hizo \u00a0por arrebatarle el arma de fuego que esgrim\u00eda el procesado, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0cual expresa menci\u00f3n se hace de Andr\u00e9s Parra y Libia Paniagua; y, \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0compuesto \u00a0por \u00a0quienes no le vieron a la v\u00edctima ning\u00fan arma en \u00a0sus \u00a0 manos, \u00a0 manifestando \u00a0 que \u00a0 s\u00f3lo \u00a0escucharon \u00a0de \u00a0su \u00a0parte \u00a0agresiones \u00a0verbales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0este \u00faltimo \u00a0grupo \u00a0se \u00a0inclina \u00a0el \u00a0juez de primer grado, y el Tribunal hace lo propio, como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0advertir \u00a0que \u00a0las \u00a0narraciones \u00a0que \u00a0hacen \u00a0de los hechos son \u00a0objetivas, \u00a0sin observarse en ellas \u00e1nimo de perjudicar a nadie, contrariamente \u00a0a \u00a0las \u00a0declaraciones de los dos referidos testigos, que en criterio del ad quem \u00a0&#8220;no \u00a0ofrecen \u00a0verosimilitud&#8221; sobre lo realmente acontecido, aserto que fortalece \u00a0con \u00a0el \u00a0no \u00a0hallazgo \u00a0del \u00a0arma que presuntamente cargaba el occiso y la propia \u00a0actitud \u00a0de \u00a0CONTRERAS \u00a0OROZCO \u00a0quien \u00a0debi\u00f3 \u00a0acudir a las autoridades o, en su \u00a0defecto, \u00a0alejarse \u00a0del \u00a0lugar, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0le \u00a0facilitaba \u00a0por \u00a0tener \u00a0a \u00a0su \u00a0disposici\u00f3n una motocicleta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0como reiteradamente lo ha dicho la Corte, se debe enfatizar en que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0fue \u00a0institu\u00eddo para examinar oficiosamente las \u00a0varias \u00a0alternativas \u00a0que \u00a0se pueden hipot\u00e9ticamente crear sobre un hecho, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0si ello fuese as\u00ed no pasar\u00eda esta sede de ser una tercera instancia, \u00a0destinada \u00a0a \u00a0revisar \u00a0sin \u00a0l\u00edmite ni medida la actuaci\u00f3n procesal y el acopio \u00a0probatorio en busca de una nueva decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Como \u00a0 \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0 ignora \u00a0 esta \u00a0b\u00e1sica \u00a0doctrina, \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0es \u00a0que \u00a0debe \u00a0cre\u00e9rsele \u00a0a los dos testigos que apoyan al procesado, mas a\u00fan si se atiende a \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0que \u00a0el propio actor da sobre lo que pudo pasar con el arma, \u00a0en \u00a0vista de que la misma no fue hallada, esto es que pudo haber sido tomada por \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los curiosos que formaban el tumulto que se aglutin\u00f3 en el lugar de \u00a0los \u00a0 hechos, \u00a0 conjeturas, \u00a0suposiciones \u00a0y \u00a0especulaciones \u00a0inaceptables \u00a0para \u00a0demostrar un reproche en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0como \u00a0bien \u00a0lo \u00a0destaca \u00a0el \u00a0Delegado, \u00a0en \u00a0su \u00a0af\u00e1n por demostrar que la v\u00edctima se \u00a0encontraba \u00a0armada \u00a0, \u00a0el censor se remite a la transcripci\u00f3n que hace el a quo \u00a0de \u00a0un \u00a0aparte \u00a0del testimonio de Pedro Yesid Pardo Rodr\u00edguez, indicando que el \u00a0d\u00eda \u00a0de los hechos el interfecto ten\u00eda una &#8220;cuchillita&#8221; colgada del cuello. No \u00a0obstante, \u00a0aqu\u00ed \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0fue \u00a0un \u00a0error \u00a0al realizar la \u00a0transcripci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0como \u00a0se \u00a0puede \u00a0leer \u00a0al \u00a0folio \u00a046 del segundo cuaderno \u00a0original, \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0verdad \u00a0afirm\u00f3 \u00a0el \u00a0testigo era que llevaba consigo una \u00a0&#8220;muchilita&#8221;, que es un objeto diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0prospera \u00a0esta censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por lo expuesto, la \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA en SALA DE CASACION PENAL, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0RESUELVE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0NO \u00a0 \u00a0 \u00a0 CASAR \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00famplase y devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ENRIQUE \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0 JORGE \u00a0ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0EDUARDO \u00a0MEJIA ESCOBAR\u00a0 DIDIMO \u00a0PAEZ VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NO \u00a0FIRMO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MANTILLA \u00a0NOUGUES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 JUAN \u00a0 \u00a0 MANUEL \u00a0 \u00a0 TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 TESTIMONIO-Prueba \u00a0\u00a0 4\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Debe \u00a0la \u00a0Sala rechazar que se sostenga en la demanda que &#8220;por mandato legal&#8221; no \u00a0se \u00a0le puede dar credibilidad a una persona simplemente por su condici\u00f3n social \u00a0o \u00a0adicci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0drogas, \u00a0pues \u00a0si bien esta \u00faltima ser\u00eda una raz\u00f3n para \u00a0analizar \u00a0esta clase de versiones con el cuidado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-1009","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-5"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1009","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1009"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1009\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1009"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1009"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1009"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}