{"id":1004,"date":"2023-09-07T20:39:12","date_gmt":"2023-09-07T20:39:12","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9772-22-10-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:39:12","modified_gmt":"2023-09-07T20:39:12","slug":"9772-22-10-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9772-22-10-97\/","title":{"rendered":"9772 (22-10-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 VIGENCIA \u00a0DE \u00a0LA \u00a0LEY\/ HOMICIDIO-Ley \u00a0 \u00a040 \u00a0 \u00a0de \u00a0 1993\/ \u00a0 RESOLUCION \u00a0 DE \u00a0ACUSACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a01.- Visto que la \u00a0ley \u00a040 \u00a0fue insertada en el Diario Oficial n\u00famero 40726, correspondiente al 20 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01993, \u00a0la promulgaci\u00f3n se entiende consumada a la media noche de \u00a0esa \u00a0fecha \u00a0(C. \u00a0R. \u00a0P. y M., arts. 52, inciso 2\u00b0 y 60, inciso 1\u00b0), y entonces \u00a0s\u00f3lo \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0media \u00a0noche \u00a0del d\u00eda 20 de enero comienza a regir la \u00a0mencionada \u00a0ley \u00a0(art. \u00a040), \u00a0sobre todo porque su observancia no puede exigirse \u00a0antes \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0conozca \u00a0por \u00a0obra \u00a0de su promulgaci\u00f3n o publicaci\u00f3n en el \u00a0Diario Oficial.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- Es obvia la importancia de la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el proceso penal colombiano, como que representa el punto de \u00a0partida \u00a0del \u00a0debate \u00a0p\u00fablico \u00a0del \u00a0juicio \u00a0y el anuncio de las modalidades que \u00a0revestir\u00e1 \u00a0la \u00a0satisfacci\u00f3n \u00a0de la pretensi\u00f3n punitiva, raz\u00f3n por la cual se \u00a0exige \u00a0suma precisi\u00f3n y claridad en los cargos para facilitar la contradicci\u00f3n \u00a0y \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0defensa \u00a0avance \u00a0un\u00edvocamente.\u00a0 \u00a0Para \u00a0estos \u00a0fines, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0442\u00a0 \u00a0del \u00a0C. de P. P. dispone las formas b\u00e1sicas del prove\u00eddo \u00a0acusatorio, \u00a0entre \u00a0las que se destacan, por su relaci\u00f3n con el tema discutido, \u00a0la \u00a0primera \u00a0que \u00a0exige \u00a0una narraci\u00f3n sucinta de los hechos investigados, &#8220;con \u00a0todas \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0modo, tiempo y lugar que los especifiquen&#8221;, y la \u00a0tercera, \u00a0 por \u00a0 demandar \u00a0 una \u00a0 &#8220;calificaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 provisional, \u00a0con \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0del \u00a0cap\u00edtulo \u00a0dentro \u00a0del \u00a0t\u00edtulo \u00a0correspondiente del C\u00f3digo \u00a0Penal&#8221;.\u00a0 \u00a0Este \u00faltimo requerimiento formal debe matizarse con el requisito \u00a0sustancial \u00a0de \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0del hecho delictivo (art. \u00a0441 idem), de tal manera que \u00a0siempre \u00a0habr\u00e1 \u00a0de \u00a0contener \u00a0dicha resoluci\u00f3n el proceso de subsunci\u00f3n de la \u00a0conducta \u00a0 circunstanciada \u00a0en \u00a0los \u00a0respectivos \u00a0tipos \u00a0legales, \u00a0sin \u00a0que \u00a0sea \u00a0imperativo citar la pena correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO No. 9772 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 128 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintid\u00f3s de \u00a0octubre de mil novecientos noventa y siete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, actuando en sede de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0revis\u00f3 el fallo de primer grado proferido por el Juzgado Cincuenta \u00a0y \u00a0Seis Penal del Circuito de esta misma ciudad, y adopt\u00f3 entonces la sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0fechada \u00a0el 9 de marzo de 1994, por medio de la cual, en \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0niega la nulidad propuesta por el defensor del procesado GABRIEL \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0CARRANZA, \u00a0por \u00a0presunta \u00a0falta \u00a0de \u00a0defensa t\u00e9cnica; en segundo lugar, \u00a0revoca \u00a0la \u00a0condena \u00a0impuesta \u00a0al \u00a0mismo procesado y lo absuelve; y, finalmente, \u00a0confirma \u00a0el \u00a0fallo \u00a0en \u00a0lo \u00a0atinente a la condena deducida al coprocesado JOS\u00c9 \u00a0GUILLERMO \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0CARRANZA, \u00a0hermano \u00a0del \u00a0primero, \u00a0a \u00a0quien con certeza se le \u00a0atribuye \u00a0el \u00a0concurso de hechos punibles de homicidio y porte ilegal de arma de \u00a0fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0Judicial \u00a0y \u00a0del condenado se ha \u00a0interpuesto \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n; \u00a0se \u00a0han presentado las \u00a0respectivas \u00a0demandas \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0cuenta \u00a0con \u00a0el \u00a0concepto del Procurador \u00a0Delegado \u00a0ante \u00a0esta Corporaci\u00f3n.\u00a0 De modo que, acorde con las previsiones \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0226 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0P., \u00a0se han cumplido los presupuestos para \u00a0proveer sobre la impugnaci\u00f3n extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DE \u00a0 \u00a0LOS \u00a0 \u00a0HECHOS \u00a0 \u00a0Y \u00a0 \u00a0EL \u00a0 \u00a0CURSO \u00a0PROCESAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0acontecimiento que dio lugar a la acci\u00f3n penal, de acuerdo con \u00a0la \u00a0 descripci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 instancias, \u00a0 puede \u00a0resumirse \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a021 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de 1993, aproximadamente a las diez de la noche, \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GUILLERMO \u00a0y \u00a0GABRIEL \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0CARRANZA \u00a0ingresaron \u00a0a las \u00a0residencias \u00a0\u201cEl \u00a0Danubio \u00a0Azul\u201d, \u00a0situada en la carrera 13A N\u00b0 19-40 de la \u00a0nomenclatura \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad, \u00a0lugar \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0acordaron pagar relaciones \u00a0carnales \u00a0con \u00a0las \u00a0mujeres \u00a0Rosa Elvia P\u00e9rez Camacho \u00a0y \u00a0 \u00a0 Alba \u00a0 \u00a0Luc\u00eda \u00a0Nore\u00f1a, \u00a0respectivamente, \u00a0dos \u00a0de \u00a0las \u00a0damas \u00a0que \u00a0ejercen \u00a0la prostituci\u00f3n en dicho establecimiento.\u00a0 Pues bien, debido a la \u00a0insistencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Jos\u00e9 \u00a0 \u00a0Guillermo \u00a0para \u00a0repetir \u00a0el acto sexual sin costo adicional, se produjo una \u00a0discrepancia \u00a0que \u00a0desencaden\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0zafarrancho \u00a0que \u00a0involucr\u00f3 \u00a0al se\u00f1or \u00a0Jaime \u00a0 Ortiz \u00a0 Linares, \u00a0portero \u00a0del \u00a0establecimiento \u00a0y quien quiso que la disputa se dirimiera afuera, \u00a0porque \u00a0de \u00a0inmediato \u00a0el \u00a0trabajador fue agredido a golpes de mano y puntapi\u00e9s \u00a0por \u00a0 \u00a0 Gabriel \u00a0 \u00a0 Mu\u00f1oz \u00a0 \u00a0Carranza, \u00a0 mientras \u00a0 que \u00a0 simult\u00e1neamente \u00a0 su \u00a0 hermano \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0Guillermo \u00a0lo \u00a0maltrataba \u00a0con la \u00a0cacha \u00a0de un rev\u00f3lver que portaba.\u00a0 El vigilante reaccion\u00f3 con un machete \u00a0que \u00a0 \u00a0 ten\u00eda \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 disposici\u00f3n, \u00a0 \u00a0 lesion\u00f3 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0Gabriel en la cabeza y de esta manera se \u00a0retiraron los consangu\u00edneos del lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Hab\u00edan \u00a0pasado \u00a0veinte \u00a0minutos \u00a0despu\u00e9s \u00a0de este enfrentamiento, \u00a0cuando \u00a0 los \u00a0 carnales \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Carranza \u00a0 regresaron \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 residencias \u00a0 y, \u00a0 mientras \u00a0Gabriel \u00a0 se \u00a0qued\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0puerta \u00a0de \u00a0entrada, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Guillermo \u00a0penetr\u00f3 \u00a0al \u00a0recinto y dispar\u00f3 su arma de fuego hacia el grupo de personas que \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0en \u00a0la \u00a0recepci\u00f3n, \u00a0entre \u00a0quienes \u00a0se contaban la mujer LUISA \u00a0FERNANDA \u00a0FRANCO \u00a0LOZANO, quien en ese instante le curaba las heridas al portero \u00a0y \u00a0result\u00f3 \u00a0mortalmente \u00a0lesionada por un proyectil que ingres\u00f3 por la regi\u00f3n \u00a0escapular \u00a0derecha, \u00a0y tambi\u00e9n el se\u00f1or JOS\u00c9 DANILO GAIT\u00c1N GONZ\u00c1LEZ, due\u00f1o \u00a0del \u00a0establecimiento, quien acababa de llegar y recibi\u00f3 una lesi\u00f3n superficial \u00a0en el p\u00f3mulo izquierdo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Los \u00a0agresores \u00a0emprendieron \u00a0la huida, pero fueron perseguidos por \u00a0el \u00a0propietario \u00a0del \u00a0local, quien, con el fin de llamar la atenci\u00f3n, accionaba \u00a0su \u00a0rev\u00f3lver \u00a0marca \u00a0Llama, \u00a0calibre \u00a038 \u00a0largo, \u00a0n\u00famero IM-9279J y que estaba \u00a0debidamente \u00a0amparado.\u00a0 Dos policiales que se desplazaban por el sector, se \u00a0apersonaron \u00a0del \u00a0caso, \u00a0capturaron \u00a0primero \u00a0a las tres personas que corr\u00edan y \u00a0seguidamente \u00a0 lo \u00a0 hicieron \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 portero \u00a0 del \u00a0 establecimiento.\u00a0 \u00a0Inmediatamente \u00a0despu\u00e9s, \u00a0los \u00a0servidores \u00a0policivos inspeccionaron el lugar y, \u00a0debajo \u00a0de un bus estacionado donde previamente se hab\u00edan ocultado los hermanos \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Carranza, hallaron \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0marca \u00a0Smith \u00a0&amp; \u00a0Wesson, \u00a0n\u00famero \u00a0C660574, \u00a0provisto de tres \u00a0cartuchos \u00a0y tres vainillas, y que, sin permiso de autoridad competente, portaba \u00a0el \u00a0 \u00a0 imputado \u00a0 \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 \u00a0Guillermo, \u00a0 al \u00a0 igual \u00a0que \u00a0el \u00a0machete \u00a0del \u00a0cual \u00a0hab\u00edan \u00a0despojado \u00a0al \u00a0portero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Las \u00a0primeras diligencias las adelant\u00f3 la Unidad de Investigaci\u00f3n \u00a0Previa \u00a0y \u00a0Permanente, \u00a0y despu\u00e9s el Fiscal 94 Delegado ante los Jueces Penales \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0inici\u00f3 la instrucci\u00f3n y vincul\u00f3 por medio de indagatoria a los \u00a0imputados \u00a0Gabriel y Jos\u00e9 Guillermo Mu\u00f1oz Carranza, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Danilo \u00a0Gait\u00e1n Gonz\u00e1lez y Jaime Ortiz Linares \u00a0(fs. \u00a06, 32, 36, 43, 53, 63 y 187).\u00a0 Para proveer a la situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0de \u00a0los \u00a0sindicados, \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0instructor \u00a0dict\u00f3 \u00a0medida de aseguramiento de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0 preventiva, \u00a0 solamente \u00a0 en \u00a0 contra \u00a0del \u00a0vinculado \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Guillermo \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Carranza, como \u00a0presunto \u00a0autor \u00a0del delito de homicidio \u201cde que trata el art\u00edculo 323 del C. \u00a0P.\u201d, \u00a0pues en relaci\u00f3n con los tres restantes sindicados no hubo m\u00e9rito para \u00a0adoptar igual determinaci\u00f3n (fs. 92). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0 defensora \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0Guillermo \u00a0Mu\u00f1oz, \u00a0a\u00fan \u00a0en \u00a0curso \u00a0la instrucci\u00f3n, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0una inspecci\u00f3n judicial, entre otras diligencias, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de determinar el lugar en el cual se hallaban los protagonistas del \u00a0caso \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0pero \u00a0entretanto se produjo un cambio en el \u00a0titular \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa y la \u00faltima profesional se interes\u00f3 m\u00e1s por pedir la \u00a0revocatoria \u00a0de la medida de aseguramiento, prop\u00f3sito en el cual no tuvo \u00e9xito \u00a0(fs. 142, 146 y 151). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se \u00a0adopt\u00f3 \u00a0despu\u00e9s \u00a0el \u00a0cierre de investigaci\u00f3n y otro defensor \u00a0constituido \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0Jos\u00e9 \u00a0 Guillermo, \u00a0interpuso \u00a0reposici\u00f3n \u00a0contra \u00a0tal \u00a0prove\u00eddo, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0insistir \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de la inspecci\u00f3n judicial antes solicitada y pedir \u00a0adicionalmente \u00a0otras \u00a0pruebas, \u00a0pero \u00a0la Fiscal\u00eda estim\u00f3 que ten\u00eda la prueba \u00a0suficiente \u00a0para calificar el sumario, de acuerdo con el art\u00edculo 438 del C. P. \u00a0P., \u00a0y por ello neg\u00f3 el recurso interpuesto (fs. 234 y 249).\u00a0 Sin embargo, \u00a0debido \u00a0al \u00a0transcurso \u00a0del \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0llevaba \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0sin \u00a0calificar \u00a0a\u00fan \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0sumarial, se orden\u00f3 su libertad \u00a0provisional (fs. 254). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del sumario, el fiscal profiri\u00f3 resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en contra de Jos\u00e9 Guillermo y Gabriel \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Carranza, el primero como autor de un concurso \u00a0de \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0(Decreto \u00a0100\/80, \u00a0art. 323), tentativa de homicidio \u00a0(arts. \u00a022 \u00a0y \u00a0323 \u00a0idem) y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de arma de fuego de defensa personal (art. 1\u00b0, Decretos 33664\/86 \u00a0y \u00a02266\/91); \u00a0y el segundo, a t\u00edtulo de determinador de los dos primeros hechos \u00a0punibles.\u00a0 \u00a0En \u00a0favor \u00a0de \u00a0los \u00a0sindicados \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Danilo \u00a0Gait\u00e1n \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0y \u00a0Jaime Ortiz Linares, se \u00a0dict\u00f3 \u00a0 preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0como \u00a0forma \u00a0de \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0(fs. \u00a0278). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0curso \u00a0de \u00a0la \u00a0fase del juzgamiento, el Juzgado Cincuenta y \u00a0Seis \u00a0Penal del Circuito practic\u00f3 pruebas, algunas solicitadas por la defensa y \u00a0otras \u00a0ordenadas \u00a0de \u00a0oficio, \u00a0y tambi\u00e9n en esta etapa se priv\u00f3 de nuevo de la \u00a0libertad \u00a0 al \u00a0 acusado \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Guillermo \u00a0 Mu\u00f1oz \u00a0Carranza (fs. 319 y 323).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Cumplida \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica, el juzgado de instancia profiri\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0fechada el 10 de diciembre de 1993, por medio de la cual conden\u00f3 \u00a0al \u00a0 procesado \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Guillermo \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Carranza \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de veinticinco (25) a\u00f1os y un \u00a0(1) \u00a0mes \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0como autor del concurso de delitos de homicidio y porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0y a su hermano Gabriel \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Carranza \u00a0a la sanci\u00f3n \u00a0principal \u00a0de \u00a0veinticinco \u00a0(25) \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, como determinador del hecho \u00a0punible \u00a0de homicidio; adem\u00e1s, en relaci\u00f3n con los dos, se adopt\u00f3 la sanci\u00f3n \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0en \u00a0el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0lapso \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n se les impuso la obligaci\u00f3n \u00a0solidaria \u00a0de \u00a0resarcir \u00a0los da\u00f1os ocasionados en cuant\u00eda equivalente al valor \u00a0de \u00a0 quinientos \u00a0(500) \u00a0gramos-oro.\u00a0 \u00a0Se \u00a0orden\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0fallo \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de copias para investigar por separado el da\u00f1o corporal ocasionado \u00a0a \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Danilo \u00a0 Gait\u00e1n \u00a0 Gonz\u00e1lez, \u00a0por \u00a0estimar \u00a0que este hecho en particular constitu\u00eda el delito \u00a0de lesiones personales y no el de tentativa de homicidio (fs. 428). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la apelaci\u00f3n interpuesta por el procesado \u00a0Jos\u00e9 \u00a0 Guillermo \u00a0 Mu\u00f1oz \u00a0 Carrranza \u00a0y \u00a0 su \u00a0defensor, \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0coprocesado \u00a0Gabriel Mu\u00f1oz Carranza, se \u00a0produjo \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal que ahora se revisa en sede de casaci\u00f3n, cuyo \u00a0contenido ya fue rese\u00f1ado en el intr\u00f3ito de esta decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS DEMANDAS DE CASACI\u00d3N: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A.\u00a0 PRIMERA DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0Procuradora \u00a0Trece \u00a0en lo Judicial Penal se ampara en la causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n, por violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, debido a que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0aplic\u00f3 indebidamente en este caso el art\u00edculo 29 de la Ley 40 de \u00a01993 \u00a0y dej\u00f3 de aplicar el art\u00edculo 323 del Decreto 100 de 1980, norma que era \u00a0la vigente para la fecha de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0fundamento jur\u00eddico del cargo radica en que, a pesar de que la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993 fue promulgada el 20 de enero del mismo a\u00f1o y en su art\u00edculo \u00a040 \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0regir\u00e1 \u201ca partir de su promulgaci\u00f3n\u201d, no puede olvidarse \u00a0que \u00a0su \u00a0observancia s\u00f3lo obliga dos (2) meses despu\u00e9s de la promulgaci\u00f3n, de \u00a0acuerdo \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 52 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0R\u00e9gimen \u00a0Pol\u00edtico \u00a0y \u00a0Municipal.\u00a0 \u00a0 Adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0cabe \u00a0aqu\u00ed \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0excepciones \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a053 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0estatuto, dado que no se fij\u00f3 en aquella ley fecha a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0deb\u00eda \u00a0regir, \u00a0ni \u00a0tampoco \u00a0se autoriz\u00f3 al Gobierno para \u00a0determinarla, \u00a0pues \u00a0\u201ces \u00a0del \u00a0caso \u00a0precisar \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0asunto \u00a0sometido a \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0el \u00a0Legislador \u00a0no consign\u00f3 en el texto de la ley, que \u00a0reg\u00eda \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la fecha de su publicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0si, \u00a0(sic) hubiese coincidido con la inserci\u00f3n de la ley en \u00a0el peri\u00f3dico oficial (20 de enero de 1993)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0segundo \u00a0fundamento de la censura, la demandante arguye que \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0dos \u00a0(2) \u00a0meses \u00a0puede legalmente acortarse o extenderse, pero \u00a0siempre \u00a0ser\u00e1 \u00a0necesario \u00a0\u201cque la promulgaci\u00f3n se \u00a0consume\u201d, \u00a0pues \u00a0de \u00a0otra manera no ha comenzado la \u00a0observancia \u00a0de \u00a0la ley, m\u00e1xime que, de acuerdo con el art\u00edculo 29 de la Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n de la ley en materia penal no s\u00f3lo est\u00e1 supeditada \u00a0a \u00a0su \u00a0preexistencia sino tambi\u00e9n a su vigencia (que sem\u00e1nticamente es igual a \u00a0su \u00a0observancia).\u00a0 \u00a0De acuerdo con este planteamiento, la actora colige que \u00a0para \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993 \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0hecho s\u00f3lo se produjo dos (2) meses \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0su \u00a0inserci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0Diario Oficial, esto es, el 20 de marzo de \u00a01993, \u00a0no \u00a0siendo \u00a0procedente \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n al caso debatido, por no hallarse \u00a0vigente \u00a0dicho ordenamiento para el 21 de enero de 1993, fecha de ocurrencia del \u00a0episodio delictivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0 recurrente \u00a0propone \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0case \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0que \u00a0fije \u00a0la pena por el delito de \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0diez \u00a0(10) a\u00f1os de prisi\u00f3n, de conformidad con el art\u00edculo 323 \u00a0original del C\u00f3digo Penal, que era la disposici\u00f3n aplicable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0B.\u00a0 SEGUNDA DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0 defensor \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0Guillermo \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Carranza relieva cuatro (4) cargos \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0los \u00a0mismos pueden sintetizarse del \u00a0siguiente modo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al \u00a0tenor \u00a0de \u00a0la causal primera de casaci\u00f3n presenta el primero y \u00a0el \u00a0tercero \u00a0reproches, en forma principal y subsidiaria, los cuales en su orden \u00a0se sustentan as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dice \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0violado \u00a0indirectamente \u00a0las normas sustanciales \u00a0contenidas \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0323 \u00a0y \u00a0329 \u00a0del C\u00f3digo Penal, por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0primero y exclusi\u00f3n evidente del segundo, por cuanto el juzgador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de hecho como falso juicio de existencia, en relaci\u00f3n con \u00a0tres \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0que, \u00a0si \u00a0se \u00a0aprecian \u00a0debidamente, \u00a0conducen \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 homicidio \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0en \u00a0forma \u00a0culposa \u00a0y \u00a0no \u00a0dolosamente.\u00a0 \u00a0 Argumenta \u00a0 que \u00a0el \u00a0primer \u00a0indicio \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0\u201cla \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0proyectil \u00a0antes \u00a0de ingresar en el cuerpo de la v\u00edctima y su \u00a0recorrido \u00a0dentro \u00a0del \u00a0mismo\u201d; el segundo tiene que ver con \u201cla pericia del \u00a0acusado \u00a0en \u00a0el manejo de armas de fuego\u201d; y el tercero hace relaci\u00f3n a \u201cla \u00a0falta \u00a0o carencia de motivo para que Jos\u00e9 Guillermo Mu\u00f1oz Carranza causara esa \u00a0muerte de manera intencional\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0aduce \u00a0que si el proyectil recuperado en el sost\u00e9n de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0aparec\u00eda \u00a0achatado, \u00a0ello \u00a0significa \u00a0que \u00a0el objeto primero hizo \u00a0contacto \u00a0con \u00a0una \u00a0superficie \u00a0dura.\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0entonces, \u00a0evidenciado \u00a0en la \u00a0necropsia \u00a0el \u00a0recorrido \u00a0del \u00a0plomo, \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0compromete \u00f3rganos y tejidos \u00a0blandos, \u00a0no \u00a0queda \u00a0duda de que el proyectil choc\u00f3 primero en el piso antes de \u00a0ingresar en el cuerpo de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Engarza \u00a0con \u00a0el anterior hecho la realidad de que el procesado era \u00a0un \u00a0suboficial \u00a0de la polic\u00eda nacional, y a la saz\u00f3n se desempe\u00f1aba como Jefe \u00a0de \u00a0Investigaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la Polic\u00eda Judicial de Salamina (Caldas), raz\u00f3n por la \u00a0cual \u00a0es indiscutible su experiencia y habilidad en el manejo de armas de fuego; \u00a0de \u00a0tal \u00a0manera \u00a0que, si su prop\u00f3sito claro fuera el de causarle la muerte a la \u00a0v\u00edctima, \u00a0sin \u00a0duda el proyectil hubiera entrado directamente en su cuerpo y no \u00a0por rebote previo en una superficie lisa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0establecido \u00a0 \u00a0que \u00a0 la \u00a0 finada \u00a0 Franco \u00a0Lozano era completamente ajena al \u00a0conflicto, \u00a0 supuesto \u00a0que \u00a0no \u00a0particip\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0ri\u00f1a \u00a0que \u00a0se \u00a0desat\u00f3 \u00a0por \u00a0discrepancias \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 hermanos \u00a0 \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Carranza \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0compa\u00f1era \u00a0 \u00a0Rosa \u00a0Elvia \u00a0P\u00e9rez, \u00a0resulta \u00a0claro que \u00a0ning\u00fan \u00a0motivo \u00a0induc\u00eda \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0causarle \u00a0la muerte, m\u00e1xime que la \u00a0sanidad \u00a0mental de \u00e9ste no ha sido cuestionada para llegar a concluir que mat\u00f3 \u00a0sin un antecedente causal grave que explique su conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0modo \u00a0que \u00a0si los juzgadores ignoraron la prueba indiciaria que \u00a0se \u00a0ha \u00a0resaltado, \u00a0obviamente tampoco pod\u00edan hacer las inferencias l\u00f3gicas de \u00a0los \u00a0datos \u00a0que de all\u00ed se derivaban, de acuerdo con el art\u00edculo 300 del C. de \u00a0P. \u00a0P., \u00a0y \u00a0de \u00a0igual \u00a0manera \u00a0era \u00a0imposible \u00a0la valoraci\u00f3n conjunta de dichos \u00a0indicios \u00a0y su correlaci\u00f3n con los dem\u00e1s medios de prueba, como lo ordenan los \u00a0art\u00edculos \u00a0248, \u00a0inciso \u00a02\u00b0 y 303 del mismo estatuto.\u00a0 El resultado de lo \u00a0que \u00a0se \u00a0echa \u00a0de \u00a0menos, \u00a0no \u00a0ha \u00a0podido \u00a0ser \u00a0diferente \u00a0\u201cal \u00a0de \u00a0considerar \u00a0establecido \u00a0que \u00a0mi \u00a0representado \u00a0JOS\u00c9 GUILLERMO MU\u00d1OZ CARRANZA no caus\u00f3 la \u00a0muerte \u00a0aqu\u00ed \u00a0investigada \u00a0de una manera dolosa sino, en caso extremo, en forma \u00a0culposa\u201d (fs. 154, cuaderno del Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0otra \u00a0agresi\u00f3n \u00a0a la ley sustancial, esta vez por el argumento \u00a0de \u00a0la violaci\u00f3n directa, se refiere a la indebida aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 29 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 de 1993, dado que el incremento previsto en esta disposici\u00f3n se \u00a0tiene \u00a0s\u00f3lo \u00a0para los delitos de homicidio sustancialmente conectados con el de \u00a0secuestro, \u00a0habida \u00a0cuenta de la naturaleza misma del estatuto (antisecuestro) y \u00a0su \u00a0finalidad \u00a0pol\u00edtico-criminal \u00a0de lucha contra ese flagelo.\u00a0 Pensar que \u00a0dicha \u00a0pena \u00a0intensificada \u00a0puede \u00a0aplicarse \u00a0a \u00a0cualquier \u00a0clase \u00a0de homicidio, \u00a0significa \u00a0contravenir \u00a0el \u00a0precepto \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0158 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0cuya \u00a0primera \u00a0parte \u00a0previene \u00a0que \u00a0\u201cTodo \u00a0proyecto \u00a0de \u00a0ley debe \u00a0referirse \u00a0a \u00a0una \u00a0misma \u00a0materia \u00a0y \u00a0ser\u00e1n \u00a0inadmisibles \u00a0las \u00a0disposiciones o \u00a0modificaciones \u00a0que \u00a0no se relacionen con ella\u2026\u201d.\u00a0 As\u00ed lo entendi\u00f3 la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0C-565 \u00a0de \u00a01993 \u00a0(7 \u00a0de diciembre), al \u00a0declarar \u00a0exequible \u00a0la norma en cuesti\u00f3n, pues, seg\u00fan la lectura que de dicho \u00a0fallo \u00a0hace \u00a0el demandante, s\u00f3lo por la ostensible conexidad entre ambas formas \u00a0de \u00a0delincuencia \u00a0se pod\u00eda declarar la unidad de materia en la ley examinada y, \u00a0por ende, quedaba a salvo su constitucionalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, es notorio que el juzgador ha excluido caprichosamente \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 323 del Decreto 100 de 1980, si se tiene en cuenta \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0fue \u00a0lesionada \u00a0en \u00a0el establecimiento en el cual ejerc\u00eda el \u00a0oficio \u00a0de \u00a0meretriz, \u00a0sin que pueda aseverarse que hab\u00eda sido secuestrada para \u00a0darle muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0con fundamento en la causal tercera de casaci\u00f3n, por \u00a0v\u00eda \u00a0subsidiaria, \u00a0el \u00a0actor se\u00f1ala la presunta violaci\u00f3n al debido proceso y \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0de \u00a0acuerdo con los art\u00edculos 29 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica y 1\u00b0 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0en el curso de la investigaci\u00f3n la \u00a0defensa \u00a0del \u00a0procesado \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la pr\u00e1ctica de una inspecci\u00f3n judicial con \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de expertos en bal\u00edstica, fotograf\u00eda y planimetr\u00eda, con el fin \u00a0de \u00a0establecer \u00a0la posici\u00f3n de los actores y la trayectoria de los proyectiles, \u00a0no \u00a0hubo \u00a0respuesta \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0instructora \u00a0para la realizaci\u00f3n de tan \u00a0importante \u00a0 diligencia, \u00a0que \u00a0bien \u00a0pudo \u00a0haber \u00a0aclarado \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0fue \u00a0mortalmente \u00a0 \u00a0lesionada \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0se\u00f1ora \u00a0 \u00a0Franco \u00a0Lozano, \u00a0y \u00a0m\u00e1s \u00a0bien se procedi\u00f3 apresuradamente a \u00a0cerrar la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0obstante \u00a0que, por medio del recurso de reposici\u00f3n interpuesto \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de cierre de investigaci\u00f3n, se insisti\u00f3 en la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de la prueba que se echa de menos, la Fiscal\u00eda tampoco expuso raz\u00f3n \u00a0alguna \u00a0para \u00a0no revocar el prove\u00eddo.\u00a0 Se procur\u00f3 entonces por la defensa \u00a0que \u00a0se \u00a0reabriera \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0de \u00a0llevar \u00a0a \u00a0cabo la \u00a0diligencia, \u00a0pero igualmente result\u00f3 infructuoso el esfuerzo.\u00a0 Ni siquiera \u00a0el \u00a0juez \u00a0del \u00a0conocimiento \u00a0hizo \u00a0uso de la facultad de oficio para decretar la \u00a0prueba \u00a0en \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 446 del C. P. P., manera \u00a0loable \u00a0de \u00a0corregir el yerro, sino que tambi\u00e9n dicho funcionario persisti\u00f3 en \u00a0la omisi\u00f3n negligente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pese \u00a0a \u00a0la \u00a0conducencia de la inspecci\u00f3n solicitada, el fiscal ni \u00a0siquiera \u00a0tuvo \u00a0el \u00a0cuidado \u00a0de \u00a0examinarla \u00a0para \u00a0ver \u00a0de \u00a0negar \u00a0u \u00a0ordenar su \u00a0pr\u00e1ctica, \u00a0omisi\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0obstaculiz\u00f3 \u00a0el \u00a0ejercicio del derecho de \u00a0defensa, \u00a0sino \u00a0que tambi\u00e9n viol\u00f3 el principio de publicidad de las decisiones \u00a0judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Entiende \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0esa negligencia frente a tan crucial \u00a0prueba, \u00a0lesiona \u00a0el principio de imparcialidad en la b\u00fasqueda de la verdad, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo 249 del C. de P. P., y compromete tambi\u00e9n el axioma \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n integral, de conformidad con el art\u00edculo 333 idem, \u00a0a \u00a0cuyo \u00a0tenor debe indagarse con \u00a0igual \u00a0 \u00a0diligencia \u00a0 \u00a0tanto \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0favorable \u00a0 \u00a0como \u00a0 lo \u00a0 desfavorable \u00a0 al \u00a0sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0cap\u00edtulo \u00a0cuarto \u00a0de \u00a0la demanda, el recurrente acude a la \u00a0causal \u00a0segunda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0bajo el supuesto de que la sentencia atacada no \u00a0guarda \u00a0 consonancia \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 cargos \u00a0 formulados \u00a0 en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Argumenta \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0la \u00a0providencia \u00a0de \u00a0enjuiciamiento \u00a0se \u00a0refiere \u00a0acertadamente \u00a0al delito de homicidio previsto en el texto original del \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del C\u00f3digo Penal, pero inopinadamente las sentencias de primero \u00a0y \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0aplican \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 de 1993 (Estatuto \u00a0Antisecuestro), \u00a0sin \u00a0que \u00a0ese \u00a0cambio \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0siquiera \u00a0mencionado \u00a0en la \u00a0audiencia \u00a0de juzgamiento, como para dar oportunidad a la defensa de exponer sus \u00a0argumentos, \u00a0desviaci\u00f3n \u00a0que \u00a0condujo a la condena de su representado \u201cpor un \u00a0precepto \u00a0diferente \u00a0y \u00a0que contempla una pena de 25 a 40 a\u00f1os de prisi\u00f3n y no \u00a0de \u00a010 \u00a0a \u00a015 \u00a0a\u00f1os, \u00a0como \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0formulado \u00a0el \u00a0cargo \u00a0y \u00a0como realmente \u00a0corresponde\u201d (fs. 166). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DE PROCURADUR\u00cdA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado en lo Penal, en relaci\u00f3n \u00a0con la primera demanda propone el siguiente an\u00e1lisis: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Parece \u00a0que \u00a0la \u00a0demandante procura establecer diferencias entre la \u00a0publicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0y \u00a0 la \u00a0promulgaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la ley, \u00a0pero \u00a0nada \u00a0dice \u00a0sobre el particular, pues en \u00faltimas son los mismos preceptos \u00a0que \u00a0cita los que le quitan la raz\u00f3n de ser a esa pretendida distinci\u00f3n.\u00a0 \u00a0De \u00a0conformidad con el art\u00edculo 52 del C. de R. P. y M., la promulgaci\u00f3n de la \u00a0ley \u00a0se \u00a0entiende \u00a0consumada \u00a0en \u00a0la fecha del n\u00famero del Diario Oficial en que \u00a0termine \u00a0su inserci\u00f3n, entonces la ley 40 de 1993 fue promulgada el 20 de enero \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0fecha \u00a0en \u00a0la cual se insert\u00f3 su texto completo en el Diario \u00a0Oficial N\u00b0 40726. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0entonces, \u00a0como \u00a0dicha \u00a0ley antisecuestro previ\u00f3 su vigencia \u00a0\u201ca \u00a0partir de su promulgaci\u00f3n\u201d (art. 40), que coincide con su publicaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0 es \u00a0dable \u00a0predicar \u00a0frente \u00a0a \u00a0dicho \u00a0estatuto \u00a0el \u00a0principio \u00a0general \u00a0de \u00a0observancia \u00a0de la ley, \u201cpuesto que ella misma estableci\u00f3 dentro del marco de \u00a0las \u00a0excepciones, \u00a0desde cu\u00e1ndo empezar\u00eda a regir, que no es fecha diferente a \u00a0la del 20 de enero de 1.993\u201d (fs. 23). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0 sentir \u00a0 del \u00a0 Ministerio \u00a0 P\u00fablico, \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 no \u00a0puede \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e \u00a0a \u00a0la \u00a0segunda demanda, el Procurador acude al \u00a0principio \u00a0de \u00a0prelaci\u00f3n \u00a0y \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0en \u00a0primer lugar del cargo propuesto de \u00a0nulidad (causal 3\u00aa), en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0verdad \u00a0que \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0comporta \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de defensa.\u00a0 \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que en relaci\u00f3n con la inspecci\u00f3n judicial solicitada no \u00a0hubo \u00a0respuesta \u00a0para negarla, ni tampoco se practic\u00f3, pero el demandante no ha \u00a0demostrado \u00a0la trascendencia que tendr\u00eda esa prueba que echa de menos sobre las \u00a0dem\u00e1s, \u00a0porque, \u00a0si \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0con \u00a0ese \u00a0medio \u00a0de convicci\u00f3n ya aparece \u00a0establecido \u00a0 por \u00a0otros \u00a0canales, \u00a0entonces \u00a0ninguna \u00a0raz\u00f3n \u00a0justificar\u00eda \u00a0la \u00a0nulidad.\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, el abogado omite resaltar que el defensor que interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0reposici\u00f3n \u00a0contra la resoluci\u00f3n de cierre de investigaci\u00f3n, \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0de que se allegara la inspecci\u00f3n judicial, fue el mismo que en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del juicio hizo una solicitud de pruebas en la que no incluy\u00f3 la que \u00a0ahora se lamenta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Las \u00a0dudas \u00a0planteadas \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente con respecto al modo de \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0(doloso \u00a0o culposo), no han sido estimadas como tales \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0pues, \u00a0a\u00fan \u00a0desde \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n, \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0han declarado la forma de comisi\u00f3n dolosa (eventual) del homicidio, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0los testimonios de Rosa Elvia P\u00e9rez, Luz Marina Mart\u00ednez, \u00a0Ernestina \u00a0Villamil \u00a0y \u00a0Alba \u00a0Luc\u00eda \u00a0Nore\u00f1a, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0los \u00a0cuales el \u00a0procesado \u00a0 \u00a0 \u00a0reapareci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0establecimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201chaciendo \u00a0disparos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De esta manera, el cargo no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Sobre \u00a0los \u00a0ataques \u00a0por la v\u00eda de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0el Procurador postula lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0primer cargo, relacionado con el error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, en el sentido de que supuestamente no se tuvieron \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0tres \u00a0hechos indicadores que revelar\u00edan un comportamiento culposo y \u00a0no \u00a0doloso \u00a0como \u00a0finalmente \u00a0fue \u00a0calificado \u00a0por las instancias, el Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0recuerda que esta forma de censura exige el desquiciamiento de todos y \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de los supuestos probatorios que apuntalan la sentencia, as\u00ed como la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0de \u00a0la incidencia que frente a ellos tienen las pruebas omitidas, de \u00a0tal \u00a0manera \u00a0que \u00a0de \u00a0haberlos \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta, \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0hubiese sido \u00a0diferente.\u00a0 \u00a0Como \u00a0no \u00a0se \u00a0hace \u00a0esta correlaci\u00f3n, el minucioso y juicioso \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de estos tres indicios, aparece como un punto de vista aislado de las \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0sobre \u00a0el dolo eventual y como un criterio de \u00a0personal oposici\u00f3n al judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0todas \u00a0maneras, \u00a0agrega \u00a0el Delegado, ni los hechos indicadores \u00a0rese\u00f1ados \u00a0ni la inferencias l\u00f3gicas que hizo el censor, introducen variaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0en \u00a0el \u00a0grado de culpabilidad del sindicado, pues los fallos se asientan \u00a0sobre \u00a0una \u00a0fiable \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0que se\u00f1ala c\u00f3mo el procesado dispar\u00f3 \u00a0indiscriminadamente \u00a0a \u00a0personas \u00a0que \u00a0se \u00a0hallaban \u00a0en \u00a0un \u00a0recinto \u00a0cerrado \u00a0y \u00a0peque\u00f1o, \u00a0actitud \u00a0que revela el ingrediente del dolo eventual por la asunci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0peligrosa \u00a0desplegada \u00a0por \u00a0un \u00a0individuo que, gracias a su \u00a0profesi\u00f3n, \u00a0 f\u00e1cilmente \u00a0pod\u00eda \u00a0tomar \u00a0conciencia \u00a0del \u00a0grave \u00a0riesgo \u00a0de \u00a0su \u00a0actuaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0Es \u00a0intrascendente \u00a0que el proyectil hubiese rebotado primero \u00a0en \u00a0el \u00a0piso \u00a0o \u00a0en \u00a0cualquier \u00a0otra \u00a0superficie \u00a0dura, \u00a0antes de interesar a la \u00a0v\u00edctima, \u00a0pues, \u00a0dentro \u00a0de la estructura del dolo eventual, tal era una de las \u00a0varias posibilidades que debi\u00f3 prever el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0segundo cargo, que se refiere a la indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la Ley 40 de 1993 y la exclusi\u00f3n consecuente \u00a0del \u00a0imperio \u00a0del \u00a0art\u00edculo 323 del Decreto 100 de 1980, al suponer que aquella \u00a0norma \u00a0s\u00f3lo opera cuando se establece conexidad del delito de homicidio con uno \u00a0de \u00a0secuestro, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado lamenta que el recurrente haya aportado \u00a0una \u00a0cita \u00a0recortada \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0C-565\/93, por medio de la cual la Corte \u00a0Constitucional \u00a0se \u00a0pronunci\u00f3 \u00a0sobre \u00a0la exequibilidad de los art\u00edculos 1, 28, \u00a029, 30 y 31 del Estatuto Antisecuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, de acuerdo con el pertinente texto completo que resalta \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0la \u00a0unidad de materia de la Ley 40 es evidente por la \u00a0conexidad \u00a0axiol\u00f3gica \u00a0entre \u00a0los \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0de la vida y la libertad \u00a0personal, \u00a0que est\u00e1n en el mismo plano de importancia y supremac\u00eda, raz\u00f3n por \u00a0la \u00a0cual \u00a0tanto \u00a0para \u00a0el \u00a0homicidio como para el secuestro el legislador pod\u00eda \u00a0imponer \u00a0un \u00a0incremento \u00a0de \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0punitivos \u00a0previstos \u00a0en las figuras \u00a0b\u00e1sicas \u00a0de ambos delitos (arts. 1\u00b0 y 29).\u00a0 Algo m\u00e1s:\u00a0 la sentencia \u00a0C-565\/93 \u00a0en \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0sus apartes se refiere, ni de ella puede inferirse, a \u00a0que \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 est\u00e9 supeditada a conexidad del delito de \u00a0homicidio \u00a0con \u00a0el \u00a0de \u00a0secuestro, \u201clo que deviene como obvio, si en cuenta se \u00a0tiene \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0citada \u00a0norma \u00a0introdujo \u00a0una \u00a0expresa \u00a0modificaci\u00f3n al art\u00edculo 323 del Decreto 100\/80\u2026\u201d (fs. 31). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cPor \u00a0\u00faltimo, \u00a0considera \u00a0la Delegada, que de aceptarse la tesis \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0habr\u00eda \u00a0necesariamente de concluirse que, la Ley 40\/93 s\u00f3lo \u00a0es \u00a0aplicable cuando el homicidio es agravado, pues si es requisito sine \u00a0qua \u00a0non para ello que se cometa en \u00a0conexidad \u00a0con \u00a0el \u00a0de \u00a0secuestro, \u00a0ineludiblemente \u00a0hay \u00a0que \u00a0suponer o bien un \u00a0concurso \u00a0de \u00a0delitos \u00a0o bien un homicidio donde concurre la causal 2\u00aa del art. \u00a030 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0antisecuestro, \u00a0en la medida en que se comete para \u2018preparar, \u00a0facililtar o consumar otro \u00a0hecho \u00a0punible; \u00a0para ocultarlo, asegurar su producto o la impunidad, para s\u00ed o \u00a0para \u00a0los part\u00edcipes\u2019, no \u00a0siendo \u00a0posible \u00a0entonces \u00a0predicarse \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0respecto \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0simple, \u00a0lo \u00a0que \u00a0har\u00eda \u00a0inaplicable \u00a0la \u00a0expresa modificaci\u00f3n al art. 323 del \u00a0Decreto 100\/80\u201d (fs. 32). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0\u00faltima \u00a0censura, \u00a0que \u00a0para \u00a0el Delegado tampoco tiene \u00e9xito, \u00a0est\u00e1 \u00a0sustentada \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0segunda, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con la cual se peca de \u00a0incongruencia \u00a0entre \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, como quiera \u00a0que \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0\u00e9sta \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Carranza \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio contemplado en el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0pero \u00a0fue condenado con base en el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993.\u00a0 \u00a0En relaci\u00f3n con este cargo, el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0hace \u00a0ver \u00a0que \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0se \u00a0hizo \u00a0por el delito de \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal en su Libro Segundo, T\u00edtulo XIII, \u00a0Cap\u00edtulo \u00a0I, art\u00edculo 323, sin deducir circunstancias de agravaci\u00f3n ni abonar \u00a0factores \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0es \u00a0entendido \u00a0que \u00a0esta \u00a0cita se refiere a su \u00a0contenido \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca en que se cometi\u00f3 el hecho, que no es otra \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0antisecuestro, \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0expresamente \u00a0introducida al art\u00edculo 323 del Decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de la Procuradur\u00eda Delegada propone una \u00a0soluci\u00f3n \u00a0satisfactoria \u00a0del \u00a0recurso, tanto formal como materialmente, la Sala \u00a0recoger\u00e1 \u00a0 en \u00a0 sus \u00a0premisas \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0sus \u00a0reflexiones, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0adelantar\u00e1 \u00a0otros \u00a0juicios \u00a0que \u00a0precisan la decisi\u00f3n del recurso.\u00a0 En el \u00a0mismo \u00a0orden \u00a0de \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0recursivos, la argumentaci\u00f3n fundante de \u00a0este fallo puede presentarse de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0A.\u00a0 PRIMERA DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Como \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993 rige \u201ca partir de su promulgaci\u00f3n\u201d \u00a0(art. \u00a040), \u00a0la \u00a0cual se produjo por su inserci\u00f3n en el Diario Oficial del d\u00eda \u00a020 \u00a0de enero, entiende la Procuradora Trece en lo Judicial Penal que la vigencia \u00a0de \u00a0dicha ley s\u00f3lo principia dos (2) meses despu\u00e9s de promulgada (a partir del \u00a020 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01993), \u00a0conforme \u00a0con el art\u00edculo 52 del C\u00f3digo de R\u00e9gimen \u00a0Pol\u00edtico \u00a0y Municipal, raz\u00f3n por la cual los hechos aqu\u00ed debatidos, por haber \u00a0ocurrido \u00a0el 21 de enero, no pueden verse afectados por ese estatuto de un mayor \u00a0rigor \u00a0punitivo \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo 323 del Decreto 100 de 1980, que al fin y al \u00a0cabo \u00a0es \u00a0la \u00a0ley \u00a0preexistente \u00a0al acto que se imputa al procesado Mu\u00f1oz Carranza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Y \u00a0el \u00a0caso, \u00a0en \u00a0sentir \u00a0de \u00a0la recurrente, no est\u00e1 dentro de las \u00a0previsiones \u00a0excepcionales \u00a0del \u00a0art\u00edculo 53 del C. R. P. y M., dado que la ley \u00a0en \u00a0su \u00a0texto \u00a0no \u00a0dijo \u00a0\u201cque reg\u00eda a partir de la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0su \u00a0publicaci\u00f3n\u201d, \u00a0que \u00a0en \u00a0tal \u00a0evento \u00a0podr\u00eda \u00a0 coincidir \u00a0 con \u00a0 su \u00a0 inserci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 Diario \u00a0Oficial \u00a0(20 \u00a0de \u00a0enero). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0recurrente \u00a0evidencia \u00a0una \u00a0confusi\u00f3n \u00a0en el entendimiento del \u00a0art\u00edculo \u00a040 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de 1993, cuando para precisar su \u201cvigencia \u00a0y alcance\u201d, se\u00f1ala que \u201cLa \u00a0presente \u00a0 \u00a0 ley \u00a0 \u00a0rige \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0partir \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0su \u00a0promulgaci\u00f3n, \u00a0 modifica \u00a0 y \u00a0 deroga \u00a0 todas \u00a0 las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0le \u00a0sean \u00a0contrarias\u201d \u00a0(se \u00a0ha \u00a0subrayado).\u00a0 El texto \u00a0destacado \u00a0no \u00a0es \u00a0una \u00a0reiteraci\u00f3n in\u00fatil de la primera prescripci\u00f3n general \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a052 del C. R. P. y M. (Ley 4\u00aa de 1913), seg\u00fan el cual \u00a0las \u00a0leyes \u00a0no \u00a0pueden \u00a0regir antes de su promulgaci\u00f3n, sino que se trata de la \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0expresa \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201cvigencia\u201d \u00a0 (de \u00a0ah\u00ed \u00a0la \u00a0intitulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo), \u00a0que \u00a0tiene \u00a0como \u00a0presupuesto \u00a0y punto de partida la \u201cpromulgaci\u00f3n\u201d.\u00a0 El mandato general \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a052 \u00a0est\u00e1 \u00a0dirigido al legislador y \u00e9ste lo cumple, no mediante \u00a0una \u00a0repetici\u00f3n \u00a0artificiosa en cada ley que se expida, sino con la precauci\u00f3n \u00a0de \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 concreto \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 fijen \u00a0 fechas \u00a0 de \u00a0vigencia \u00a0antes \u00a0de \u00a0su \u00a0promulgaci\u00f3n -aunque s\u00ed \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0ella-, pues resulta obvio que se quiere garantizar el conocimiento \u00a0del \u00a0texto \u00a0legal \u00a0por \u00a0sus \u00a0destinatarios, \u00a0\u00fanica \u00a0manera \u00a0de poner a salvo la \u00a0preexistencia \u00a0y \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0instructora \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0como \u00a0puntales de la \u00a0legitimidad \u00a0en su aplicaci\u00f3n, y de atemperar el rigor de la ficci\u00f3n de que el \u00a0solo \u00a0hecho \u00a0de \u00a0dicha \u00a0publicaci\u00f3n hace presumir el conocimiento de la ley por \u00a0todos los asociados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0modo \u00a0que, \u00a0arm\u00f3nicamente interpretados los art\u00edculos 52 y 53 \u00a0del \u00a0C. R. P. y M., la observancia de una ley \u201cprincipia dos meses despu\u00e9s de \u00a0promulgada\u201d, \u00a0cuando \u00a0ella \u00a0guarda silencio sobre esta materia, pues, si en su \u00a0propio \u00a0texto \u00a0se \u00a0destina \u00a0una \u00a0norma al tema de la \u201cvigencia\u201d, sin duda es \u00a0porque \u00a0el legislador se aparta de dicha regla general y acude a las excepciones \u00a0habilitadas \u00a0por \u00a0el \u00a0segundo \u00a0precepto.\u00a0 \u00a0De \u00a0otra manera, se confundir\u00eda \u00a0entonces \u00a0la \u00a0promulgaci\u00f3n \u00a0con \u00a0 la \u00a0 vigencia, \u00a0dos \u00a0instituciones \u00a0vinculadas por el principio antecedente-consecuente, en la medida \u00a0en que la ley no puede entrar en vigor antes de ser promulgada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Son \u00a0diversas \u00a0las \u00a0formas \u00a0oracionales \u00a0para \u00a0fijar \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0un \u00a0precepto legal, con tal de que sean determinadas o f\u00e1cilmente \u00a0determinables, \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0caso de la ley 40 se puso como punto de partida de su \u00a0regencia \u00a0la \u00a0promulgaci\u00f3n, hecho jur\u00eddico claramente comprobable por la fecha \u00a0de \u00a0su inserci\u00f3n en el Diario Oficial.\u00a0 Por ello, resulta extra\u00f1o el giro \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0censora, \u00a0debi\u00f3 \u00a0utilizarse \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a040, \u00a0pues \u00a0la \u00a0promulgaci\u00f3n de una ley no \u00a0es \u00a0 nada \u00a0distinto \u00a0de \u00a0su \u00a0publicaci\u00f3n en el Diario Oficial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, visto que la ley 40 fue insertada en el Diario Oficial \u00a0n\u00famero \u00a040726, \u00a0correspondiente \u00a0al \u00a020 \u00a0de \u00a0enero de 1993, la promulgaci\u00f3n se \u00a0entiende \u00a0consumada \u00a0a \u00a0la \u00a0media \u00a0noche \u00a0de esa fecha (C. R. P. y M., arts. 52, \u00a0inciso \u00a02\u00b0 \u00a0y \u00a060, inciso 1\u00b0), y entonces s\u00f3lo a partir de la media noche del \u00a0d\u00eda \u00a020 \u00a0de \u00a0enero \u00a0comienza \u00a0a \u00a0regir \u00a0la mencionada ley (art. 40), sobre todo \u00a0porque \u00a0su \u00a0observancia no puede exigirse antes de que se conozca por obra de su \u00a0promulgaci\u00f3n \u00a0o \u00a0publicaci\u00f3n \u00a0en el Diario Oficial.\u00a0 La frase \u201ca partir \u00a0de\u201d, \u00a0que \u00a0no \u00a0est\u00e1 incluida en el Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola, \u00a0se \u00a0usa \u00a0como \u00a0semejante a las expresiones \u201cdesde o contando desde\u201d, que s\u00ed \u00a0est\u00e1n \u00a0incluidas \u00a0en \u00a0el Diccionario, y de ah\u00ed el sentido de la vigencia de la \u00a0ley \u00a0\u201cdesde \u00a0su \u00a0promulgaci\u00f3n\u201d, \u00a0pero \u00a0claro cuando jur\u00eddicamente \u00e9sta se \u00a0entienda consumada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0este \u00a0modo, como los hechos conocidos por medio de este proceso \u00a0ocurrieron \u00a0aproximadamente \u00a0a \u00a0las 10 de la noche del d\u00eda 21 de enero de 1993, \u00a0no \u00a0queda \u00a0duda \u00a0de \u00a0que \u00a0el art\u00edculo 29 de la ley 40 del mismo a\u00f1o era la ley \u00a0preexistente \u00a0y \u00a0aplicable al caso, raz\u00f3n por la cual no prospera el reparo por \u00a0indebida \u00a0activaci\u00f3n \u00a0de \u00a0dicho \u00a0precepto ni por falta de aplicaci\u00f3n del texto \u00a0original \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de 1980, disposici\u00f3n esta que \u00a0entonces ya hab\u00eda sido modificada por la nueva ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0B.\u00a0 SEGUNDA DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a01.\u00a0 \u00a0En \u00a0atenci\u00f3n al principio de prelaci\u00f3n de las censuras, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0deben \u00a0evacuarse \u00a0primero \u00a0los \u00a0reparos \u00a0que en su proyecci\u00f3n \u00a0decisoria \u00a0vuelven \u00a0superfluos \u00a0los \u00a0dem\u00e1s, se abordar\u00e1 el estudio del segundo \u00a0cargo, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0hecho \u00a0en \u00a0el cual se respalda el agravio consiste en que no se \u00a0practic\u00f3 \u00a0una \u00a0indispensable \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n judicial al lugar del \u00a0acontecimiento \u00a0delictivo, ni tampoco se dio respuesta a la petici\u00f3n que en tal \u00a0sentido \u00a0elev\u00f3 \u00a0la \u00a0defensa \u00a0en la fase de la instrucci\u00f3n, irregularidad \u00e9sta \u00a0que \u00a0lastima \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n integral y, por consecuencia, el \u00a0ejercicio libre del derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Desde \u00a0luego \u00a0que \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y \u00a0el \u00a0examen \u00a0de los \u00a0testigos \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar de los hechos, son diligencias que pueden tributar mayor \u00a0claridad \u00a0en \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0judicial, \u00a0sobre \u00a0todo \u00a0porque \u00a0permiten \u00a0estrujar \u00a0eventuales \u00a0precariedades \u00a0en \u00a0los \u00a0momentos \u00a0cognoscitivo y \u00a0declarativo \u00a0del \u00a0testimonio, que de alguna manera mediatizan la percepci\u00f3n del \u00a0investigador \u00a0, \u00a0y \u00a0de \u00a0ah\u00ed que no es conveniente que la pr\u00e1ctica judicial las \u00a0obvie, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0ha \u00a0mediado \u00a0petici\u00f3n de parte.\u00a0 Tambi\u00e9n es clara la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0afrenta al principio de investigaci\u00f3n integral y, por ende, al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0y \u00a0defensa, \u00a0cuando \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0se responden las \u00a0peticiones \u00a0de \u00a0prueba \u00a0en \u00a0favor \u00a0del \u00a0procesado.\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0ya para \u00a0afrontar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n, la Sala ha sido enf\u00e1tica al \u00a0exigir \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n del vac\u00edo grave de convicci\u00f3n que genera la ausencia \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0se \u00a0echa de menos, dentro de un juicio de relaci\u00f3n con los \u00a0dem\u00e1s \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0apoyan \u00a0la decisi\u00f3n atacada, pues no se puede \u00a0pretender \u00a0 la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0otra \u00a0verdad \u00a0procesal, \u00a0que \u00a0como \u00a0tal \u00a0hace \u00a0paralelismo, \u00a0sin \u00a0destruir \u00a0dial\u00e9cticamente \u00a0la que est\u00e1 vigente por obra del \u00a0ejercicio \u00a0jurisdiccional; \u00a0am\u00e9n \u00a0de que con la inspecci\u00f3n judicial requerida, \u00a0por \u00a0 ser \u00a0 una \u00a0 diligencia \u00a0 de \u00a0 investigaci\u00f3n, \u00a0 no \u00a0 se \u00a0puede \u00a0garantizar \u00a0anticipadamente \u00a0un resultado positivo para los intereses del acusado, pues bien \u00a0puede \u00a0arrojar \u00a0datos \u00a0que \u00a0simplemente \u00a0confirman la informaci\u00f3n veros\u00edmil ya \u00a0aportada por los testigos de cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Esto \u00a0se \u00a0dice \u00a0porque \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0con \u00a0la debida \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0han \u00a0declarado \u00a0suficiente \u00a0la \u00a0ilustraci\u00f3n de los testimonios de \u00a0Rosa \u00a0Elvia \u00a0P\u00e9rez, \u00a0Luz Marina Mart\u00ednez, Ernestina \u00a0Villamil \u00a0y \u00a0Alba \u00a0Luc\u00eda \u00a0Nore\u00f1a \u00a0para \u00a0reconstruir \u00a0mentalmente \u00a0 las \u00a0 circunstancias \u00a0de \u00a0tiempo, \u00a0modo \u00a0y \u00a0lugar \u00a0en \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0delictivamente \u00a0el \u00a0procesado, y consecuentemente tambi\u00e9n estimaron solvente el \u00a0conocimiento \u00a0 as\u00ed \u00a0logrado \u00a0para \u00a0declarar \u00a0sin \u00a0duda \u00a0que \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0reprochado \u00a0es \u00a0doloso \u00a0(a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0dolo \u00a0eventual) \u00a0y \u00a0no culposo, como lo \u00a0pretende el actor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Y \u00a0no s\u00f3lo falta la anhelada demostraci\u00f3n de la fuerza probatoria \u00a0decisiva \u00a0de la diligencia, as\u00ed como de la fragilidad persuasiva del fundamento \u00a0probatorio \u00a0estimado \u00a0por \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0tambi\u00e9n se advierte de alguna manera \u00a0contribuci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0al \u00a0silencio de la judicatura sobre la petici\u00f3n \u00a0incoada, \u00a0dado \u00a0que \u00a0el abogado que procur\u00f3 la revocatoria de la resoluci\u00f3n de \u00a0cierre \u00a0 de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0para \u00a0habilitar \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0fue \u00a0el \u00a0mismo que en la etapa del juzgamiento solicit\u00f3 la pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0diligencias, \u00a0entre \u00a0las que no incluy\u00f3 la que se echa de menos \u00a0(fs. \u00a0317).\u00a0 \u00a0De \u00a0modo \u00a0que, \u00a0si la inspecci\u00f3n era tan importante para los \u00a0prop\u00f3sitos \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0su \u00a0falta pod\u00eda subsanarse en esa nueva fase del \u00a0proceso, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0petici\u00f3n \u00a0expresa \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia, \u00a0acorde con el \u00a0art\u00edculo 446 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0A \u00a0los \u00a0fines \u00a0de esta declaraci\u00f3n de improcedencia de la nulidad, \u00a0no \u00a0importa \u00a0que \u00a0el abogado defensor de ahora sea diferente al que actuaba para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0en \u00a0que se produjo la solicitud y la subsiguiente omisi\u00f3n judicial, \u00a0pues \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una \u00a0operaci\u00f3n \u00a0equ\u00edvoca \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa t\u00e9cnica y cada \u00a0profesional \u00a0asume su encargo en el momento en el cual llega al proceso, pero el \u00a0sujeto \u00a0procesal sigue siendo el mismo, a pesar de los cambios en la persona que \u00a0lo \u00a0dinamiza.\u00a0 \u00a0Desde luego que esta invocaci\u00f3n de coherencia y lealtad en \u00a0las \u00a0 actuaciones \u00a0 de \u00a0los \u00a0intervinientes \u00a0procesales, \u00a0no \u00a0ser\u00e1 \u00a0una \u00a0manera \u00a0encubierta \u00a0 de \u00a0 eximir \u00a0 al \u00a0 funcionario \u00a0 judicial \u00a0 de \u00a0sus \u00a0facultades \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0oficiosa, \u00a0acorde \u00a0con las cuales aqu\u00e9l podr\u00e1 decretar pruebas \u00a0de \u00a0oficio \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0verdad \u00a0procesal \u00a0se \u00a0aproxime al m\u00e1ximo a la verdad \u00a0hist\u00f3rica \u00a0y entonces prevalezca el derecho sustancial, porque de todas maneras \u00a0tal \u00a0potestad \u00a0se ejerce precisamente cuando el funcionario aprecia necesaria la \u00a0prueba \u00a0o \u00a0diligencia \u00a0para \u00a0tales \u00a0fines \u00a0y \u00a0no \u00a0por \u00a0la mera conducencia de la \u00a0misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a02.\u00a0 \u00a0El \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0dispuesto \u00a0de manera \u00a0principal, \u00a0se \u00a0presenta \u00a0tras la invocaci\u00f3n de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, y se fundamenta en un presunto error de hecho como falso juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0debido \u00a0a la falta de consideraci\u00f3n de tres hechos indicadores \u00a0que, \u00a0de \u00a0haberse \u00a0estimado, sin duda inducen la conclusi\u00f3n de que el procesado \u00a0actu\u00f3 culposamente y no con dolo eventual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Como \u00a0estos \u00a0hechos indiciarios ya fueron descritos y explicados en \u00a0cap\u00edtulo \u00a0antecedente, de una vez la Sala emprende el estudio de la censura del \u00a0siguiente modo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Los \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0se \u00a0han denominado por el recurrente como \u00a0\u201cla \u00a0trayectoria del proyectil antes de ingresar en el cuerpo de la v\u00edctima y \u00a0su \u00a0recorrido \u00a0dentro \u00a0del mismo\u201d, el primero; \u201cla pericia del acusado en el \u00a0manejo \u00a0de \u00a0las \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego\u201d, \u00a0el \u00a0segundo; \u00a0y \u201cla falta o carencia de \u00a0motivos \u00a0para \u00a0que \u00a0Jos\u00e9 Guillermo Mu\u00f1oz Carranza causara esa muerte de manera \u00a0intencional\u201d, \u00a0el \u00a0tercero.\u00a0 \u00a0Si \u00a0legalmente \u00a0se \u00a0determina \u00a0que el hecho \u00a0indicador \u00a0debe estar probado (art. 302 C. P. P.), ello significa que el indicio \u00a0ingresa \u00a0al \u00a0proceso \u00a0por \u00a0otros \u00a0medios \u00a0probatorios, \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0denota \u00a0su \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u00a0prueba \u00a0indirecta, \u00a0aunque \u00a0no es suficiente esa caracterizaci\u00f3n \u00a0para \u00a0negar \u00a0su \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0de \u00a0prueba \u00a0directa \u00a0por su mayor cercan\u00eda a los \u00a0hechos \u00a0investigados.\u00a0 \u00a0En efecto, a manera de ejemplo, la huella de sangre \u00a0est\u00e1 \u00a0m\u00e1s \u00a0pr\u00f3xima \u00a0al \u00a0crimen que el testimonio que da cuenta de la misma, a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual s\u00f3lo a \u00e9ste se le otorga tradicionalmente la categor\u00eda de \u00a0prueba directa.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Pues \u00a0bien, \u00a0esta \u00a0distinci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0se \u00a0hace para mostrar la \u00a0equivocidad \u00a0del \u00a0cargo \u00a0formulado \u00a0por \u00a0esta \u00a0v\u00eda, pues no se sabe si los tres \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0no \u00a0fueron \u00a0estimados como consecuencia de la ignorancia de \u00a0las \u00a0respectivas \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0los \u00a0contienen (fuente), o si en realidad \u00e9stas \u00a0fueron \u00a0apreciadas \u00a0pero \u00a0no \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta que eran portadoras de dichos \u00a0indicios.\u00a0 \u00a0Si \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0lo primero, el sentido del ataque es por el error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0como \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0pero en relaci\u00f3n con la prueba \u00a0fuente, \u00a0que \u00a0bien puede ser el dictamen de necropsia, la versi\u00f3n del procesado \u00a0o \u00a0los \u00a0testimonios, \u00a0y \u00a0no de cara a los indicios que ella revela.\u00a0 Mas si \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0lo \u00a0segundo, \u00a0la censura s\u00f3lo tiene cabida por el error de hecho como \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0recortado \u00a0arbitrariamente el contenido f\u00e1ctico de las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Con \u00a0todo, \u00a0tampoco es cierto que las sentencias de instancia hayan \u00a0omitido \u00a0en \u00a0su apreciaci\u00f3n tales hechos indicadores, pues, en relaci\u00f3n con el \u00a0primero \u00a0y el segundo (proyectil deformado y heridas y habilidades y experiencia \u00a0del \u00a0 procesado), \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0consider\u00f3 \u00a0expresamente \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026 \u00a0 El \u00a0 se\u00f1or \u00a0 defensor \u00a0 en \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0oral, \u00a0alega \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta no fue dolosa sino culposa.\u00a0 \u00a0Advera \u00a0que \u00a0el \u00a0proyectil \u00a0antes \u00a0de \u00a0ingresar \u00a0a la \u00a0v\u00edctima, \u00a0sufri\u00f3 \u00a0una \u00a0deformaci\u00f3n la cual s\u00f3lo es posible a consecuencia de \u00a0un \u00a0rebote contra otro objeto s\u00f3lido y m\u00e1s duro; que \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0entrado disparando (Guillermo) hacia determinadas \u00a0personas \u00a0y \u00a0como \u00a0se \u00a0dice \u00a0a \u00a0la \u00a0loca, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0resulta incongruente por su \u00a0capacidad \u00a0para el manejo de armas.\u00a0 Asumi\u00f3 fue una actitud defensiva ante \u00a0la actitud tambi\u00e9n defensiva de Danilo Gait\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0Sala \u00a0no \u00a0est\u00e1 de acuerdo con este \u00a0planteamiento \u00a0pues \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0recepcionados \u00a0merecen \u00a0como se dijo toda \u00a0credibilidad \u00a0y \u00a0descartan la leg\u00edtima defensa en favor del procesado.\u00a0 En \u00a0cuanto \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0dolo \u00a0 \u00a0eventual \u00a0 \u00a0\u2018se \u00a0caracteriza \u00a0por \u00a0la \u00a0circunstancia de que el autor prefiere la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0peligrosa \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0concurrir la posibilidad de producci\u00f3n del \u00a0resultado, \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 renuncia \u00a0 \u00a0 total \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0acci\u00f3n\u2019 \u00a0 (Maurach, \u00a0 citado \u00a0 por \u00a0Estrada \u00a0V\u00e9lez.\u00a0 \u00a0Derecho Penal 1.981, pag. 322); y los renombrados testimonios han \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0el sindicado entr\u00f3 disparando en forma indiscriminada hacia el \u00a0interior \u00a0de \u00a0las residencias el Danubio.\u00a0 Siendo \u00a0el \u00a0acusado un suboficial de la polic\u00eda nacional, experto por ende en el manejo \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0bien \u00a0sab\u00eda \u00a0y conoc\u00eda a la perfecci\u00f3n lo peligroso al \u00a0disparar \u00a0a \u00a0un \u00a0grupo de personas y sin embargo as\u00ed lo hizo, luego su conducta \u00a0indudablemente \u00a0es dolosa\u201d \u00a0(cuaderno \u00a02\u00aa \u00a0instancia, \u00a0fs. \u00a030 \u00a0y 31.\u00a0 Se ha subrayado lo que el actor \u00a0caprichosamente dice que se omiti\u00f3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0tercer hecho indicador, que se hace consistir en la \u00a0falta \u00a0de suficientes motivos para causar intencionalmente la muerte, por cuanto \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no conoc\u00eda antes de los hechos a la v\u00edctima, el Juez de primera \u00a0instancia lo estim\u00f3 de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn efecto, en \u00a0el \u00a0caso \u00a0que \u00a0nos \u00a0ocupa, \u00a0ni \u00a0JOSE \u00a0GUILLERMO \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0ni su hermano GABRIEL, \u00a0conoc\u00edan \u00a0con \u00a0anterioridad a los hechos, ni a LUISA FERNANDA FRANCO LOZANO, ni \u00a0a \u00a0JOSE \u00a0DANILO \u00a0GAITAN \u00a0GONZALEZ, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto no ten\u00edan motivos para haber \u00a0pretendido \u00a0matarlos.\u00a0 \u00a0Lo \u00a0que ocurri\u00f3 fue que \u00a0luego \u00a0de \u00a0la \u00a0primera \u00a0trifulca \u00a0con JAIME ORTIZ LINARES y ROSA ELVIA PEREZ s\u00ed \u00a0huyeron \u00a0y \u00a0estuvieron alejados algunos minutos, durante los cuales fraguaron el \u00a0vengar \u00a0las \u00a0heridas \u00a0sufridas por GABRIEL, y este fue el segundo suceso, en que \u00a0JOSE \u00a0GUILLERMO \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0quien \u00a0como \u00a0suboficial de la Polic\u00eda que era, deb\u00eda \u00a0conocer \u00a0la consecuencia de disparar hacia un grupo indeterminado de personas, y \u00a0a\u00fan \u00a0cuando pudiera no haber querido matar a LUISA FERNANDA FRANCO, hizo propia \u00a0tal \u00a0eventualidad, \u00a0la \u00a0admiti\u00f3 \u00a0t\u00e1citamente y se comprometi\u00f3 en ella\u201d (fs. \u00a0439, \u00a0cuaderno \u00a0original).\u00a0 \u00a0Y \u00a0m\u00e1s adelante agrega:\u00a0 \u201cEl \u00a0despacho \u00a0no \u00a0pone \u00a0en \u00a0duda \u00a0en \u00a0el \u00a0caso que nos ocupa que la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0o \u00a0voluntad \u00a0espec\u00edfica \u00a0de \u00a0matar a LUISA FERNANDA FRANCO y a JOSE \u00a0DANILO \u00a0GAITAN \u00a0estaba \u00a0ausente \u00a0del comportamiento de los procesados, ya que no \u00a0los \u00a0conoc\u00edan, \u00a0pero \u00a0como \u00a0se \u00a0sabe, \u00a0el \u00a0resultado \u00a0subordinado \u00a0(no deseado) en el dolo eventual es probable, y si se contin\u00faa con \u00a0la \u00a0conducta \u00a0principal \u00a0querida \u00a0y \u00a0realizada \u00a0por el actor, a sabiendas de tal \u00a0posibilidad, \u00a0 equivale \u00a0 a \u00a0 aceptar \u00a0el \u00a0resultado \u00a0que \u00a0en \u00a0principio \u00a0no \u00a0se \u00a0quiere\u201d\u00a0 \u00a0(fs. \u00a0448.\u00a0 \u00a0Se ha destacado lo \u00a0que arbitrariamente dice el actor que se soslay\u00f3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0concluye \u00a0entonces, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0deja transcrito, que los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia no desconocieron los mencionados hechos indicantes, por el \u00a0contrario, \u00a0s\u00ed \u00a0los \u00a0apreciaron \u00a0pero \u00a0indujeron \u00a0de \u00a0ellos \u00a0datos \u00a0diversos de \u00a0aqu\u00e9llos \u00a0a \u00a0los \u00a0que \u00a0aspiraba \u00a0la \u00a0defensa.\u00a0 \u00a0Si \u00a0esto \u00a0se ha constatado \u00a0procesalmente, \u00a0la \u00a0censura \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0es insubstancial sino que se ocurre a\u00fan \u00a0m\u00e1s \u00a0dil\u00f3gica, pues parece que el error ya no se radicar\u00eda en las pruebas que \u00a0sirven \u00a0de \u00a0fuente \u00a0al \u00a0indicio, \u00a0ni \u00a0en la declaraci\u00f3n de existencia del hecho \u00a0indicador, \u00a0sino \u00a0que \u00a0estriba en una diversidad en la inferencia inductiva, que \u00a0para \u00a0el \u00a0actor \u00a0debi\u00f3 ser la del comportamiento culposo, mientras que para los \u00a0falladores lo fue la de la conducta dolosa en forma eventual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a03.\u00a0 \u00a0El tercer cargo se relaciona con la violaci\u00f3n directa de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, dado que se aplic\u00f3 indebidamente el art\u00edculo 29 de la Ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u00a0en \u00a0perjuicio de la norma procedente que era el art\u00edculo 323 del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980.\u00a0 \u00a0El \u00a0error \u00a0se sit\u00faa porque el primer dispositivo \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0aplica \u00a0en \u00a0eventos \u00a0de \u00a0conexidad \u00a0del delito de homicidio con el de \u00a0secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Como \u00a0para \u00a0respaldar la cr\u00edtica se trajo a colaci\u00f3n un aparte de \u00a0la \u00a0sentencia C-565 de 1993, obra de la Corte Constitucional, la Sala hace suyas \u00a0las \u00a0reclamaciones \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0sobre \u00a0la \u00a0fidelidad \u00a0y \u00a0extensi\u00f3n \u00a0pertinente \u00a0en \u00a0las \u00a0citas \u00a0que decida traer el recurrente.\u00a0 En \u00a0efecto, \u00a0si \u00a0se\u00a0 \u00a0asume \u00a0el \u00a0texto \u00a0completo \u00a0que \u00a0reproduce \u00a0el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0ti\u00e9nese que en uno de los apartados del fallo, la Corte se refiere a \u00a0la \u00a0 \u201cconexidad \u00a0axiol\u00f3gica\u201d \u00a0entre \u00a0los \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0de \u00a0\u201cla \u00a0vida, la libertad personal, la \u00a0dignidad, \u00a0la \u00a0familia \u00a0y la paz, entre otros\u201d (no a la conexidad de delitos), \u00a0que \u00a0se \u00a0lesionan \u00a0de \u00a0manera \u00a0grave \u00a0y \u00a0por igual en los delitos de secuestro y \u00a0homicidio, \u00a0y \u00a0es \u00a0tal fen\u00f3meno vinculante lo que permite pregonar la \u201cunidad \u00a0de \u00a0materia\u201d \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a040\/93 y, a la vez, justifica el incremento punitivo \u00a0para \u00a0cada \u00a0una de las figuras delictivas b\u00e1sicas en cuesti\u00f3n (arts. 1\u00b0, 2\u00b0, \u00a029 \u00a0y \u00a030).\u00a0 \u00a0En \u00a0otro \u00a0p\u00e1rrafo, la Corte Constitucional menciona c\u00f3mo en \u00a0muchos \u00a0eventos, \u00a0lamentablemente, \u00a0a \u00a0la v\u00edctima le \u201csobrevienen la muerte o \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0por causa o con ocasi\u00f3n del secuestro\u201d, con el definido \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0mostrar \u00a0all\u00ed la intensificaci\u00f3n del da\u00f1o o la extensi\u00f3n del \u00a0mismo \u00a0a otros bienes jur\u00eddicos, y justificar de esta manera las circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0previstas \u00a0en \u00a0los numerales 7 y 11 del art\u00edculo 3\u00b0 de la Ley \u00a040. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0verdad \u00a0que \u00a0son \u00a0francamente \u00a0pluriofensivas \u00a0las arrogantes y \u00a0conmovedoras \u00a0modalidades \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0y \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0que soporta nuestro \u00a0pa\u00eds, \u00a0de \u00a0tal \u00a0envergadura \u00a0que \u00a0a \u00a0una \u00a0persona \u00a0v\u00edctima \u00a0de la aprehensi\u00f3n \u00a0violenta \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0le \u00a0lesiona la libertad en su m\u00e1s compleja dimensi\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0de \u00a0una \u00a0vez \u00a0se \u00a0le \u00a0pone \u00a0en grave riesgo su vida, su dignidad y su \u00a0integridad \u00a0familiar, y he ah\u00ed la raz\u00f3n de conexidad valorativa que resalta la \u00a0Corte \u00a0Constitucional.\u00a0 \u00a0De \u00a0igual manera, una raz\u00f3n de coherencia interna \u00a0del \u00a0orden \u00a0jur\u00eddico-penal, \u00a0llev\u00f3 \u00a0al \u00a0legislador \u00a0a \u00a0equiparar las penas del \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0y \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0simple, \u00a0lo \u00a0mismo que las del secuestro \u00a0extorsivo-agravado \u00a0y \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0agravado, dado que pol\u00edtico-criminalmente \u00a0era \u00a0parificable \u00a0el reproche por estos dos graves atentados contra la vida y la \u00a0libertad personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Adicionalmente, \u00a0la \u00a0Sala advierte una clara sistem\u00e1tica en la Ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de la cual no s\u00f3lo se dict\u00f3 el \u201cEstatuto Nacional \u00a0contra \u00a0 el \u00a0secuestro\u201d, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0adoptaron \u00a0\u201cotras \u00a0disposiciones\u201d \u00a0axiol\u00f3gicamente \u00a0conectadas con las primeras, tales como el aumento de penas en \u00a0su \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0general \u00a0como el incremento punitivo relacionado con algunas \u00a0figuras \u00a0delictivas \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0especial \u00a0(homicidio, \u00a0simple \u00a0y agravado, y \u00a0extorsi\u00f3n).\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0como \u00a0lo \u00a0recuerda \u00a0el Procurador Delegado, si las \u00a0penas \u00a0para \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0previstas \u00a0en \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0s\u00f3lo operan en casos de \u00a0conexidad \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro, \u00a0a \u00a0sabiendas \u00a0de \u00a0que tal situaci\u00f3n \u00a0compleja \u00a0est\u00e1 directamente regulada en los art\u00edculos 3\u00b0, numerales 7 y 11, y \u00a030, \u00a0numeral 2\u00b0 de dicho estatuto, se llegar\u00eda a la conclusi\u00f3n absurda de que \u00a0el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 29 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0 ley \u00a0 no \u00a0 tendr\u00eda \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a04.\u00a0 \u00a0La \u00a0cuarta \u00a0y \u00faltima censura, se asienta sobre la causal \u00a0segunda \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0porque, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0pensamiento \u00a0del \u00a0recurrente, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0fue \u00a0adoptada \u00a0en \u00a0consonancia \u00a0con \u00a0los cargos presentados en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0pues, \u00a0mientras \u00a0en \u00a0la \u00a0f\u00f3rmula \u00a0acusatoria \u00a0se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho \u00a0como \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 323 del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, la condena se emiti\u00f3 conforme con el art\u00edculo 29 de la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u00a0norma esta que no fue discutida en el juicio y sobre la cual \u00a0obviamente no se propici\u00f3 la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Es \u00a0obvia \u00a0la \u00a0importancia \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en el \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0colombiano, \u00a0como \u00a0que representa el punto de partida del debate \u00a0p\u00fablico \u00a0del \u00a0juicio \u00a0y \u00a0el \u00a0anuncio \u00a0de \u00a0las \u00a0modalidades \u00a0que \u00a0revestir\u00e1 \u00a0la \u00a0satisfacci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual se exige suma \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y claridad en los cargos para facilitar la contradicci\u00f3n y para que \u00a0la \u00a0defensa avance un\u00edvocamente.\u00a0 Para estos fines, el art\u00edculo 442\u00a0 \u00a0del \u00a0C. de P. P. dispone las formas b\u00e1sicas del prove\u00eddo acusatorio, entre las \u00a0que \u00a0se \u00a0destacan, \u00a0por su relaci\u00f3n con el tema discutido, la primera que exige \u00a0una \u00a0 narraci\u00f3n \u00a0 sucinta \u00a0 de \u00a0 los \u00a0hechos \u00a0investigados, \u00a0\u201ccon \u00a0todas \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0modo, \u00a0tiempo y lugar que los especifiquen\u201d, y la tercera, \u00a0por \u00a0demandar \u00a0una \u201ccalificaci\u00f3n jur\u00eddica provisional, con se\u00f1alamiento del \u00a0cap\u00edtulo \u00a0dentro \u00a0del \u00a0t\u00edtulo correspondiente del C\u00f3digo Penal\u201d.\u00a0 Este \u00a0\u00faltimo \u00a0requerimiento \u00a0formal \u00a0debe matizarse con el requisito sustancial de la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0del \u00a0hecho \u00a0delictivo \u00a0(art. \u00a0441idem), \u00a0de tal manera que siempre habr\u00e1 \u00a0de \u00a0contener \u00a0dicha \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0subsunci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0circunstanciada \u00a0en \u00a0los respectivos tipos legales, sin que sea imperativo citar \u00a0la pena correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0entonces, el fiscal calificador correctamente hizo el proceso \u00a0de \u00a0adecuaci\u00f3n t\u00edpica de la conducta (que es el del art\u00edculo 323 original del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0y se reitera en la reforma introducida por el art\u00edculo 29 de la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993), pero\u00a0 err\u00f3neamente se refiri\u00f3 a un marco punitivo que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0derogado antes de que ocurriera el hecho delictivo investigado (de \u00a010 \u00a0a \u00a015 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n), menospreciando el \u00e1mbito de punibilidad vigente \u00a0para el homicidio simple (de 25 a 40 a\u00f1os). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Aunque \u00a0 los \u00a0 jueces \u00a0(no \u00a0los \u00a0fiscales) \u00a0detentan \u00a0una \u00a0facultad \u00a0discrecional \u00a0para \u00a0medir \u00a0la \u00a0pena \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, la aplicaci\u00f3n de la ley \u00a0preexistente \u00a0y \u00a0vigente \u00a0es \u00a0un \u00a0objeto \u00a0indisponible \u00a0para ellos, salvo \u00a0la \u00a0favorabilidad cuando el hecho ocurre en vigor de una ley \u00a0penal \u00a0anterior m\u00e1s benigna, caso en el cual \u00e9sta se \u00a0aplicar\u00e1 \u00a0de \u00a0preferencia \u00a0(Const. Pol., arts. 29 y 230 y C. P. P., arts. 1\u00b0 y \u00a010).\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0dicha \u00a0discrecionalidad \u00a0judicial jam\u00e1s puede superar los \u00a0l\u00edmites \u00a0m\u00ednimos \u00a0y \u00a0m\u00e1ximos de pena establecidos para cada figura delictiva, \u00a0en \u00a0homenaje \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0reserva \u00a0legal \u00a0que \u00a0rige \u00a0la materia (s\u00f3lo el \u00a0legislador \u00a0los \u00a0puede \u00a0variar) \u00a0y \u00a0al \u00a0de \u00a0sometimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0jueces \u00a0a \u00a0la \u00a0ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0modo \u00a0que \u00a0la \u00a0cita \u00a0del \u00a0art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n le cumple a los fines de la congruencia, supuesto que \u00a0no \u00a0quedaba duda sobre los elementos estructurales del cargo de homicidio simple \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado deb\u00eda encarar en el juicio, mas resulta irrelevante el error \u00a0en \u00a0la \u00a0menci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0l\u00edmites legales de la pena imponible, ya que ello no \u00a0induce \u00a0a \u00a0equivocaciones en la contradicci\u00f3n de los cargos y en la defensa, ni \u00a0es \u00a0asunto \u00a0que dependa de la voluntad del juez, mucho menos del fiscal, sino de \u00a0la \u00a0ley.\u00a0 \u00a0En \u00a0la \u00a0materia \u00a0del \u00a0marco \u00a0legal \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, las decisiones \u00a0judiciales \u00a0no son constitutivas de esos l\u00edmites sino recognoscitivas de lo que \u00a0sobre el particular dispone la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0todas las censuras son improcedentes y \u00a0as\u00ed se declarar\u00e1 en esta sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la \u00a0Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Desestimar \u00a0los cargos formulados contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0en las demandas de casaci\u00f3n presentadas por la Procuradora Trece \u00a0en \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0Judicial-Penal \u00a0 \u00a0y \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 Mu\u00f1oz Carranza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3piese, notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NO FIRMO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RICARDO \u00a0 \u00a0CALVETE \u00a0 \u00a0RANGEL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0 POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00cdDIMO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c1EZ \u00a0VELANDIA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARIO MANTILLA NOUGU\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NO FIRMO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JUAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MANUEL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0TORRES \u00a0FRESNEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0IGNACIO \u00a0 \u00a0 \u00a0TALERO \u00a0LOZADA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Conjuez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0NO FIRMO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Secretaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 VIGENCIA \u00a0DE \u00a0LA \u00a0LEY\/ HOMICIDIO-Ley \u00a0 \u00a040 \u00a0 \u00a0de \u00a0 1993\/ \u00a0 RESOLUCION \u00a0 DE \u00a0ACUSACION \u00a0\u00a0 4 \u00a01.- Visto que la \u00a0ley \u00a040 \u00a0fue insertada en el Diario Oficial n\u00famero 40726, correspondiente al 20 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01993, \u00a0la promulgaci\u00f3n se entiende consumada a la media noche de \u00a0esa \u00a0fecha \u00a0(C. \u00a0R. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-1004","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-5"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1004","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1004"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1004\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1004"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1004"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1004"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}