{"id":10010,"date":"2023-09-08T18:26:06","date_gmt":"2023-09-08T18:26:06","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2321206-04-05\/"},"modified":"2023-09-08T18:26:06","modified_gmt":"2023-09-08T18:26:06","slug":"2321206-04-05","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2321206-04-05\/","title":{"rendered":"23212(06-04-05)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23212 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta n.\u00b0 21 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., \u00a0seis \u00a0de abril de dos mil \u00a0cinco \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0examina \u00a0la \u00a0aptitud formal de la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada por el agente del Ministerio P\u00fablico contra la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0proferida \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 2004 por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Quibd\u00f3, \u00a0la \u00a0cual confirm\u00f3 la \u00a0emitida \u00a0el \u00a016 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0del \u00a0mismo a\u00f1o por el Juzgado Penal del Circuito de \u00a0Itsmina, \u00a0que absolvi\u00f3 a los procesados MARCO ANTONIO RAM\u00cdREZ CORT\u00c9S y RAM\u00d3N \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos que como autores de los delitos de peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en documento p\u00fablico se les hab\u00eda \u00a0formulado, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0a JORGE ELI\u00c9CER CORDOBA AGUILAR, por el de c\u00f3mplice en \u00a0el delito de peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0C.T.I. \u00a0de la Fiscal\u00eda el d\u00eda 19 de \u00a0noviembre \u00a0de 1998 rindi\u00f3 informe al Director Seccional de Fiscal\u00edas en el que \u00a0daba \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0las \u00a0diligencias adelantadas con ocasi\u00f3n de la compra de unos \u00a0medicamentos \u00a0por \u00a0parte del Hospital Eduardo Santos de Itsmina, a trav\u00e9s de la \u00a0droguer\u00eda \u00a0Permanente \u00a0de \u00a0Quibd\u00f3 \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0del \u00a0se\u00f1or FABRICIO CAICEDO \u00a0ANDRADE, \u00a0facturados por la suma de $20.933.290.oo, adquiridos en DROMAYOR de la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Medell\u00edn por el valor de $7.384.900.oo (folio 1). A este informe se \u00a0anexaron \u00a0 fotocopias \u00a0de \u00a0las \u00a0facturas \u00a0expedidas \u00a0por \u00a0DROMAYOR \u00a0y \u00a0DROGUERIA \u00a0PERMANENTE \u00a0y \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0suministro \u00a0efectuada \u00a0por el Hospital Eduardo \u00a0Santos \u00a0de \u00a0Itsmina \u00a0el \u00a015 de diciembre de 1997 y del comprobante de ingreso al \u00a0almac\u00e9n. (folios 7 a 21).\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS \u00a0 DE \u00a0 LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0263 Judicial I Penal \u00a0acusa \u00a0la sentencia de segundo grado por considerar que viol\u00f3 de manera directa \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 7\u00ba, inciso 2 de la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0al \u00a0confirmar \u00a0la \u00a0de primera instancia, en la cual se hizo \u00a0operar \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0in \u00a0 dubio \u00a0 pro \u00a0 reo \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 procesados \u00a0 para \u00a0absolverlos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0el \u00a0censor \u00a0que el fallo atacado es \u00a0contradictorio, \u00a0porque \u00a0reconoce \u00a0que el testimonio de Fabricio Andrade Caicedo \u00a0tiene \u00a0 credibilidad, \u00a0pero \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0\u201cle \u00a0da \u00a0la \u00a0espalda\u201d a la manifestaci\u00f3n de \u00e9ste; para ilustrar \u00a0ese aserto, extracta un amplio segmento de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s cita el contenido del art\u00edculo 133 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a019 \u00a0de la Ley 190 de 1995 y \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0no \u00a0hay duda de que MARCO ANTONIO MART\u00cdNEZ CORT\u00c9S, como gerente \u00a0del \u00a0Hospital \u00a0Eduardo \u00a0Santos \u00a0de \u00a0Itsmina, \u00a0E.S.E., \u00a0en su calidad de servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0y \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0sus \u00a0funciones, \u00a0se apropi\u00f3, en concurso con el \u00a0doctor \u00a0JORGE \u00a0ELI\u00c9CER C\u00d3RDOBA AGUILAR, de dineros del estado cuya custodia se \u00a0les hab\u00eda confiado por raz\u00f3n de sus funciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0no se trataba de un cr\u00e9dito a \u00a0largo \u00a0plazo \u00a0porque \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0informan \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0raz\u00f3n por la cual \u00a0detalla \u00a0 las \u00a0 fechas \u00a0 y \u00a0valores \u00a0de \u00a0los \u00a0cheques \u00a0girados, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0sus \u00a0beneficiarios y endosatarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0 el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0resultaron \u00a0vulnerados \u00a0los \u00a0art\u00edculos 133 del Decreto 100 de 1980, modificado por el 19 de \u00a0la Ley 190 de 1995, 219 ib\u00eddem y 232 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene, \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0 que \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0contradice \u00a0los \u00a0postulados \u00a0normativos \u00a0de esos preceptos, ya que en el proceso \u00a0obra \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos y de la responsabilidad de los \u00a0procesados, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0hab\u00eda raz\u00f3n para absolverlos, sino que exist\u00eda \u00a0motivo para condenarlos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hace algunas referencias al comportamiento de \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0CORT\u00c9S, a que ten\u00eda conocimiento del valor que los medicamentos que \u00a0iba \u00a0a \u00a0adquirir \u00a0el \u00a0hospital y de la existencia de las facturas de Dromayor de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0como \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0un \u00a0testimonio. \u00a0Tal \u00a0situaci\u00f3n, agrega el \u00a0libelista, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0predicable \u00a0de RAM\u00d3N MART\u00cdNEZ CARDONA, quien omiti\u00f3 \u00a0ingresar \u00a0la \u00a0mercanc\u00eda \u00a0con \u00a0la \u00a0factura m\u00e1s barata y lo hizo con la de mayor \u00a0valor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Critica \u00a0 el \u00a0 calificativo \u00a0 de \u00a0 simple \u00a0irregularidad \u00a0administrativa \u00a0al \u00a0hecho \u00a0de \u00a0utilizarse \u00a0un \u00a0intermediario \u00a0sin \u00a0v\u00ednculo \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 hospital \u00a0 para \u00a0 hacer \u00a0la \u00a0negociaci\u00f3n, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de que el incremento de precios fue exagerado, pero que de all\u00ed \u00a0no \u00a0 \u00a0puede \u00a0 desprenderse \u00a0 el \u00a0 prop\u00f3sito \u00a0 de \u00a0 defraudar \u00a0 que \u00a0 exige \u00a0 la \u00a0norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir \u00a0de all\u00ed, el actor plasma algunas \u00a0consideraciones \u00a0que lo llevan a puntualizar, con base en la declaraci\u00f3n de uno \u00a0de \u00a0los \u00a0implicados, \u00a0JORGE \u00a0ELI\u00c9CER \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0-el \u00a0intermediario-, que fue el \u00a0gerente \u00a0del \u00a0hospital quien recibi\u00f3 las facturas de la droguer\u00eda Permanente y \u00a0las \u00a0entreg\u00f3 \u00a0al \u00a0almacenista \u00a0para \u00a0que \u00a0ingresara las mercanc\u00edas sin ning\u00fan \u00a0reparo, \u00a0pese \u00a0a \u00a0que ten\u00eda el deber de cerciorarse del valor de las facturas y \u00a0que \u00e9stas correspondieran al de la medicina recibida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0de \u00a0ese \u00a0nexo \u00a0causal, \u00a0est\u00e1 \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0del \u00a0proceder \u00a0observado \u00a0por \u00a0el \u00a0director \u00a0del hospital y JORGE \u00a0ELI\u00c9CER \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0luego \u00a0de verse descubierto y no alcanzar la destrucci\u00f3n de \u00a0las \u00a0facturas, al dirigirse donde Fabricio Andrade para solicitarle el cambio de \u00a0tales \u00a0documentos, \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0\u00e9ste se neg\u00f3 por no hab\u00e9rsele cumplido lo del \u00a0porcentaje pactado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 tales \u00a0 razones \u00a0 considera \u00a0que \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0enjuiciados \u00a0se encuentra establecida probatoriamente, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual debi\u00f3 emitirse sentencia condenatoria en lugar de haberse \u00a0aplicado el in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo relativo a la falsedad ideol\u00f3gica en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0hace \u00a0una \u00a0s\u00edntesis \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0se dijo en la sentencia \u00a0demandada \u00a0sobre \u00a0la \u00a0finalidad que tuvieron las \u00f3rdenes de suministro firmadas \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0almacenista \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0gerente \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0hospital \u00a0 \u2013legalizar \u00a0el \u00a0contrato \u00a0y \u00a0pagar \u00a0las \u00a0facturas \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0la \u00a0droguer\u00eda \u00a0Permanente-, \u00a0como \u00a0el ingreso de la \u00a0mercanc\u00eda \u00a0al \u00a0almac\u00e9n \u00a0con \u00a0las \u00a0facturas \u00a0de \u00a0ese \u00a0establecimiento, el 29 de \u00a0diciembre \u00a0 de \u00a0 1997, \u00a0 pero \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0\u00e9sta \u00a0hubiese \u00a0llegado \u00a0\u2013razones de \u00edndole presupuestal y para \u00a0no \u00a0salirse \u00a0de \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0fiscal-, \u00a0todo lo cual no guarda relaci\u00f3n con el \u00a0peculado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0ese aspecto, el libelista narra c\u00f3mo \u00a0aparecieron \u00a0las \u00a0facturas \u00a0expedida \u00a0por \u00a0Dromayor, dice que eran conocidas por \u00a0RAM\u00d3N \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0y \u00a0otras \u00a0personas, de cuyos testimonios se puede llegar a un \u00a0convencimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0deduce que las facturas de Dromayor \u00a0estaban \u00a0por \u00a0el precio real $7.348.000, sin los incrementos pretendidos por los \u00a0intermediarios, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que no se puede tolerar que en un hospital con grandes \u00a0dificultades \u00a0financieras \u00a0y \u00a0presupuestales \u00a0se \u00a0termine \u00a0pagando \u00a0por la misma \u00a0medicina $20.933.290. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, hace menci\u00f3n a que las sentencias no \u00a0le \u00a0dieron \u00a0cr\u00e9dito \u00a0a la declaraci\u00f3n de Fabricio Andrade Caicedo, concordante \u00a0con \u00a0otros elementos probatorios, en orden a establecer la alteraci\u00f3n del costo \u00a0en \u00a0las facturas. De haberse apreciado esas pruebas conforme a la sana cr\u00edtica, \u00a0otro habr\u00eda sido el resultado del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0acepta \u00a0que \u00a0objetivamente \u00a0se da la conducta de falsedad, pero que no \u00a0lesion\u00f3 \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n p\u00fablica, porque con las \u00f3rdenes de suministro se \u00a0legaliz\u00f3 \u00a0la \u00a0compra \u00a0de la medicina, cuando tales documentos fueron elaborados \u00a0despu\u00e9s \u00a0del ingreso de la misma al almac\u00e9n del hospital y nunca llegaron a su \u00a0destinatario, \u00a0como as\u00ed lo hace saber el se\u00f1or Fabricio Andrade Caicedo en sus \u00a0declaraciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esos documentos no ten\u00edan otra finalidad que \u00a0dar \u00a0apariencia \u00a0de \u00a0veracidad \u00a0a \u00a0la \u00a0\u201ctransacci\u00f3n \u00a0comercial\u201d, \u00a0\u201ccomo si las \u00a0hubieran \u00a0presentado \u00a0concomitante \u00a0(sic) \u00a0con \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0del \u00a0\u2018cr\u00e9dito\u2019.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0all\u00ed \u00a0surge \u00a0la falsedad ideol\u00f3gica en \u00a0documentos \u00a0p\u00fablico, \u00a0pues \u00a0MARCO \u00a0ANTONIO MART\u00cdNEZ CORT\u00c9S y RAM\u00d3N MART\u00cdNEZ \u00a0CARDONA, \u00a0en \u00a0su \u00a0calidad \u00a0de servidores p\u00fablicos, extendieron un documento con \u00a0fuerza \u00a0vinculante y en \u00e9l consignaron una falsedad para legalizar la compra de \u00a0una \u00a0mercanc\u00eda \u00a0en \u00a0forma \u00a0encubierta, \u00a0sin \u00a0contar \u00a0que lo hicieron valer como \u00a0prueba en el proceso que se les adelant\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dada \u00a0la \u00a0calidad de servidores p\u00fablicos de \u00a0esos \u00a0procesados, ten\u00edan la obligaci\u00f3n legal y jur\u00eddica de decir la verdad en \u00a0los \u00a0actos que produjeran o que se desarrollaran en su presencia. Pero como as\u00ed \u00a0no \u00a0lo \u00a0hicieron, activaron el dispositivo t\u00edpico del art\u00edculo 219 del Decreto \u00a0100 de 1980, con afecci\u00f3n de la fe p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0la afirmaci\u00f3n de la sentencia de \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0falsaria \u00a0no \u00a0caus\u00f3 \u00a0da\u00f1o a la administraci\u00f3n p\u00fablica, el \u00a0censor \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0esa \u00a0clase \u00a0de delitos son de peligro y no de lesi\u00f3n, en \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0norma \u00a0protege \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0el \u00a0conglomerado \u00a0atribuye al \u00a0contenido de esa clase de documentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en esos razonamientos, y despu\u00e9s de \u00a0recalcar \u00a0que \u00a0la conducta de los procesados afect\u00f3 el patrimonio p\u00fablico y la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0de \u00a0reiterar \u00a0las \u00a0normas que a su modo de ver fueron \u00a0conculcadas, \u00a0solicita \u00a0se \u00a0case la sentencia de segunda instancia y en su lugar \u00a0se les condene por los delitos comentados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALEGATO DEL NO RECURRENTE \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0de \u00a0MARCO \u00a0ANTONIO \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0CORT\u00c9S \u00a0 sostiene \u00a0 que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0formulado \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0adolece \u00a0de \u00a0protuberantes \u00a0 fallas \u00a0 t\u00e9cnicas, \u00a0que \u00a0impiden \u00a0que \u00a0prospere. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0expuestos \u00a0no \u00a0logran \u00a0derribar los fundamentos de la absoluci\u00f3n de \u00a0los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0impugnante \u00a0de los \u00a0principios \u00a0 te\u00f3ricos \u00a0 y \u00a0 t\u00e9cnicos \u00a0 propios \u00a0 del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0imposibilita \u00a0estudiar \u00a0a \u00a0fondo la demanda, ya que no existe conexidad entre el \u00a0cargo \u00a0formulado \u00a0y \u00a0su \u00a0desarrollo, \u00a0defecto \u00a0que \u00a0quebranta \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda de las causales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega el interviniente que el se\u00f1or agente \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0\u201celabora \u00a0y \u00a0defiende \u00a0su \u00a0errada \u00a0concepci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0su \u00a0muy \u00a0particular \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de la \u00a0prueba\u201d, \u00a0 \u00a0lo \u00a0 cual \u00a0 no \u00a0 es \u00a0 de \u00a0 recibo \u00a0 en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De haber sido planteado t\u00e9cnicamente, lo que \u00a0se \u00a0observa \u00a0son \u00a0apreciaciones \u00a0personales \u00a0del \u00a0impugnante, \u00a0opuestas a la del \u00a0juzgador. \u00a0Hace \u00a0ver \u00a0que \u00a0el \u00a0comentario \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0sobre \u00a0la presunta \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0que ostenta la sentencia es una simple consideraci\u00f3n subjetiva. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0en \u00a0la demanda se contraponen sus perspectivas sobre el alcance de las \u00a0pruebas, \u00a0conflicto \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0prevalecen \u00a0las \u00a0del \u00a0juzgador en tanto est\u00e9n \u00a0acordes con las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dedica un espacio a sostener que tampoco son \u00a0ciertas \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0del \u00a0actor, \u00a0para \u00a0lo cual transcribe apartes de los \u00a0razonamientos \u00a0de \u00a0\u00e9ste, \u00a0para \u00a0sostener \u00a0que es una falsa elucubraci\u00f3n porque \u00a0ri\u00f1e con lo f\u00e1ctico y lo probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera \u00a0que el cargo por violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la t\u00e9cnica de la casaci\u00f3n ni a la \u00a0realidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0 que \u00a0 no \u00a0fueron \u00a0precisadas \u00a0las \u00a0\u201cdisposiciones \u00a0quebrantadas que llevaron finalmente \u00a0al \u00a0fallador \u00a0a \u00a0tomar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0equivocada que se le atribuye\u201d. \u00a0Aduce \u00a0tambi\u00e9n que el censor no explic\u00f3 por qu\u00e9 fue violado \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0232 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0lo cual no se puede \u00a0subsanar en virtud del principio de limitaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Califica \u00a0que \u00a0fue acertada la decisi\u00f3n del \u00a0tribunal \u00a0\u2013transcribe \u00a0un \u00a0segmento \u00a0del \u00a0fallo- y comenta que ese an\u00e1lisis no fue producto del azar ni de \u00a0la \u00a0coincidencia, sino producto de una verdadera valoraci\u00f3n de lo f\u00e1ctico y de \u00a0las evidencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas razones le permiten solicitar que no se \u00a0admita \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada por el se\u00f1or agente del Ministerio \u00a0P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0deficiencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0que ostenta la \u00a0demanda \u00a0 que \u00a0 present\u00f3 \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0Judicial, \u00a0impiden \u00a0cualquier \u00a0vocaci\u00f3n de prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0obs\u00e9rvese \u00a0que \u00a0de \u00a0entrada el \u00a0censor \u00a0postula, \u00a0sin \u00a0referente \u00a0normativo, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley \u00a0sustancial \u00a0como \u00a0causal \u00a0de \u00a0ataque \u00a0casacional \u00a0a la demanda, en concreto, del \u00a0art\u00edculo \u00a07\u00ba, \u00a0inciso \u00a02\u00ba del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida del in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa propuesta exig\u00eda el seguimiento de unos \u00a0espec\u00edficos \u00a0y muy claros derroteros argumentales, cuyo recorrido no se observa \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo. \u00a0En \u00a0innumerables \u00a0oportunidades se ha dicho que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0pregona \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial, la forma como \u00a0fueron \u00a0declarados \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0realizado por el juzgador, se tornan intangibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0exigencia tiene explicaci\u00f3n en que por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0planteada \u00a0se \u00a0busca realizar un juicio de puro derecho a la sentencia \u00a0demandada, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0hermen\u00e9utico, \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de la ley \u00a0sustancial, \u00a0que \u00a0busca \u00a0definir si el sentenciador err\u00f3 al ignorar un precepto \u00a0que \u00a0regulaba \u00a0total \u00a0o \u00a0parcialmente el asunto materia de debate, o la dej\u00f3 de \u00a0aplicar \u00a0por \u00a0yerro \u00a0sobre \u00a0su existencia o validez en el tiempo o en el espacio \u00a0(exclusi\u00f3n \u00a0evidente); \u00a0o \u00a0porque \u00a0a los hechos establecidos probatoriamente se \u00a0les \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0las consecuencias jur\u00eddicas de una disposici\u00f3n cuyos supuestos \u00a0condicionantes \u00a0no coinciden con aqu\u00e9llos (aplicaci\u00f3n indenida); o porque a la \u00a0norma \u00a0aplicada \u00a0se le asign\u00f3 un alcance o entendimiento que no se desprende de \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0o \u00a0se \u00a0le \u00a0hacen \u00a0derivar \u00a0consecuencias jur\u00eddicas que no causa \u00a0(interpretaci\u00f3n err\u00f3nea). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0quiera \u00a0que el casacionista invoc\u00f3 la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida como forma de quebranto indirecto de la ley sustancial, el \u00a0discurso \u00a0ha \u00a0debido \u00a0enfocarlo \u00a0de \u00a0manera \u00a0que ense\u00f1ara que las consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0del \u00a0art\u00edculo 7\u00ba, inciso 2\u00ba del C\u00f3digo de Procedimiento Penal se \u00a0aplicaron \u00a0a los hechos reconstruidos procesalmente y fijados probatoriamente en \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0 pese \u00a0 a \u00a0 que \u00a0 de \u00a0 esa \u00a0 realidad \u00a0no \u00a0se \u00a0desprend\u00eda \u00a0duda \u00a0alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por el contrario, es evidente que el actor se \u00a0enfrasc\u00f3 \u00a0en \u00a0una \u00a0cr\u00edtica \u00a0a \u00a0la \u00a0forma \u00a0como el tribunal ad quem valor\u00f3 los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0incorporados \u00a0a \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n y a la manera como fueron \u00a0fijados \u00a0los \u00a0hechos en la sentencia demandada, para exponer su particular punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0acerca \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0de \u00a0unos \u00a0y del modo en que deb\u00edan \u00a0plantearse \u00a0 los \u00a0 otros, \u00a0deficiencia \u00a0argumental \u00a0que \u00a0da \u00a0al \u00a0traste \u00a0con \u00a0la \u00a0aspiraci\u00f3n de que se eval\u00fae de fondo el reparo propuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, la inconsistencia en el planteamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0eventualmente \u00a0podr\u00eda \u00a0superarse, si pudiera observarse que su \u00a0desenvolvimiento \u00a0fuese \u00a0coincidente con los par\u00e1metros de razonamiento propios \u00a0de \u00a0los \u00a0errores de apreciaci\u00f3n probatorias, que generan quebranto indirecto de \u00a0la \u00a0ley sustancial, pero que en la demanda no se avizoran por cuanto, como ya se \u00a0dijo, \u00a0el casacionista limita la tarea de sustentaci\u00f3n al simple enfrentamiento \u00a0de \u00a0 su \u00a0propio \u00a0criterio \u00a0valorativo \u00a0a \u00a0los \u00a0del \u00a0tribunal, \u00a0antes \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n de error relevante de alguna naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0escenario \u00a0semejante, \u00a0aparece que las \u00a0notas \u00a0de \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0claridad \u00a0en \u00a0la \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causal y en la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de sus fundamentos no se hallan satisfechas en la estructura de la \u00a0demanda, raz\u00f3n por la cual \u00e9sta ser\u00e1 inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el se\u00f1or Procurador 263 Judicial I Penal, por las \u00a0razones expuestas en las anteriores consideraciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0notif\u00edquese, \u00a0 \u00a0c\u00famplase. \u00a0Devu\u00e9lvase al tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR LOMBANA TRUJILLO\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 23212 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 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